You are on page 1of 3

Ayudar al niño disléxico desde casa

Como padres, podemos ayudar a tratar la dislexia siguiendo estos


consejos:

1. Detectar cuál es la dificultad concreta del niño


La dislexia no se manifiesta del mismo modo en todos los niños. No solo
existen distintos tipos de dislexia, sino que la intensidad en la que se
manifiesta varía en cada persona. Por eso es importante que, si se detectan
indicios que puedan indicar que el niño padece este trastorno, se busque
ayuda profesional cuanto antes para determinar si el niño padece dislexia,
de qué tipo y en qué grado.
A partir del diagnóstico será más fácil comenzar a trabajar para que el niño
mejore, gracias a una serie de actividades diseñadas específicamente
para tratar las áreas en las que el niño muestra más dificultades, tanto en
el aula como en casa.

2. Trabajar junto a él en actividades específicas


para su dificultad
Cuando se ha determinado cuál es la dificultad concreta del niño y en qué
grado le afecta, se prepararán una serie de actividades sobre las que el
niño deberá trabajar en el aula, pero también se deberá reforzar todo lo
aprendido en clases desde casa.

Los padres deben sentarse con el niño y ayudarlo a realizar tareas de lectura
y comprensión. Algunos ejemplos de actividades que se pueden realizar
en casa son:
 Lectura conjunta de libros que sean de interés para el niño: se debe
insistir en que el niño se concentre en las palabras y en que se tome
el tiempo que necesite para entender aquello que está leyendo. Si es
un tema que interese al niño mucho mejor, pues será más fácil que
disfrute de la lectura.
 Lectura en voz alta para que el niño detecte errores: se puede elegir
una lista de palabras cuya dificultad variará en función del nivel del
niño. Se le pide al niño que lea las palabras y luego se las leemos en
voz alta avisándole que debe detectar cuáles son las palabras que no
decimos correctamente. De esta forma lo ayudamos a concentrarse
en la correspondencia entre sonidos y letras.
 Lectura de sílabas complejas: otro ejercicio bueno para mejorar la
destreza lectora es la lectura de sílabas complejas, de tres o cuatro
letras. El niño deberá leer en silencio una lista de sílabas y luego
hacerlo en voz alta. Podemos resaltar aquellas sílabas que ha leído
bien para que, a medida que mejore, pueda ver sus avances y se
mantenga motivado. A medida que avance las sílabas se pueden
sustituir por palabras y frases.
3. Utilizar el juego como herramienta de trabajo
Una de las mejores formas de trabajar con los niños es a través del juego. En
el caso de la dislexia, utilizar juegos con letras y palabras es una forma
divertida de que el niño realice actividades de refuerzo sin que lo perciba
como tareas extra.
El juego es además una forma de reforzar el vínculo con los hijos.
Algunos de los juegos que se pueden realizar junto a él son las sopas de
letras, juegos de formar palabras como el Scrabble o el Boggle, o
también se puede jugar al ahorcado, empezando con palabras sencillas y
aumentando la dificultad a medida que el niño hace avances.

4. No presionar en exceso al niño


Aunque el trabajo constante es necesario para mejorar la habilidad con la
lectura, es importante no presionar de más al niño. Para él ya es difícil el
esfuerzo constante que tiene que realizar en todas sus tareas de lectura,
por lo que se le debe apoyar, pero también se debe dejar espacio al niño
para que si se siente cansado, pueda tomar un descanso.
5. Mantener la motivación
En muchos casos los niños con dislexia se sienten como menos capaces
que sus compañeros de clases a causa de su dificultad con la lectura.
Sin embargo es muy importante recalcar que estas dificultades no están
asociadas a la inteligencia y que el niño es igual de capaz que los demás
niños.
Los padres deben esforzarse por mantener la motivación del niño y por
evitar que se sienta mal al encontrarse con las dificultades propias de la
dislexia. Se deben encontrar actividades en las que los niños destaquen,
como los deportes o alguna actividad artística, en la que el niño pueda
expresarse cómodamente y con la que se sienta a gusto.

Ver un progreso favorable en estas actividades puede ayudar al niño a


sentirse motivado. De este modo será más fácil que se esfuerce más con
la lectura y la comprensión lectora, porque verá que el trabajo constante
le trae recompensas.
Para trabajar la dislexia en casa lo más importante es ser pacientes, seguir
las recomendaciones del pedagogo que nos asesore e involucrarse en
las actividades que realiza el niño. El apoyo de los padres es clave para
conseguir que la dislexia no sea un problema a largo plazo para los hijos