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* Profesor del Departamento de Matemáticas de la Universidad de Jaén


García Muñoz, Miguel Ángel

Matemática discreta para la computación : nociones teóricas y


problemas resueltos<3FDVSTPFMFDUSØOJDP> / Miguel Ángel García
Muñoz. – 2ª ed., rev. --Jaén : Servicio de Publicaciones,
Universidad de Jaén, 201. -- (Techné)

752 p. ; 17 x 24 cm
ISBN 
1. Matemáticas 2. Informática 3. Problemas y ejercicios I.
Universidad de Jaén. Servicio de Publicaciones, ed.
51
681.3

© Autor
© Universidad de Jaén
&dición FCPPL, NBS[P

Diseño y Maquetación
Servicio de Publicaciones

ISBN


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J-

Edita
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(Centro Español de Derechos Reprográficos, www.cedro.org) si necesita fotocopiar, escanear o hacer copias
digitales de algún fragmento de esta obra”.
A mi padre
in memoriam
CONTENIDOS

CONTENIDOS ...................................................................................V

PRÓLOGO .......................................................................................IX

FUNDAMENTOS DE LÓGICA ........................................................ 15

1. FORMAS ENUNCIATIVAS Y CONECTIVAS. TABLAS DE VERDAD ......... 16

2. TAUTOLOGÍA Y CONTRADICCIÓN. EQUIVALENCIA LÓGICA E


IMPLICACIÓN LÓGICA .......................................................................................... 30

3. REGLAS DE MANIPULACIÓN Y SUSTITUCIÓN ........................................... 39

4. FORMAS NORMALES .......................................................................................... 49

5. CONJUNTOS ADECUADOS DE CONECTIVAS ............................................... 62

6. ARGUMENTACIÓN. VALIDEZ........................................................................... 72

7. CÁLCULO DE PREDICADOS. CUANTIFICADOR EXISTENCIAL Y


UNIVERSAL ................................................................................................................ 78

8. RESOLUCIÓN DE EJERCICIOS DE EXAMEN ................................................ 86

v
CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS ..... 150

1. GENERALIDADES SOBRE CONJUNTOS ....................................................... 151

2. OPERACIONES CON CONJUNTOS ................................................................. 161


2.1. INTERSECCIÓN ........................................................................................... 161
2.2. UNIÓN ............................................................................................................ 162
2.3. COMPLEMENTO ......................................................................................... 164

3. PRODUCTO CARTESIANO ............................................................................... 174

4. APLICACIONES ................................................................................................... 182

5. RELACIONES BINARIAS ................................................................................... 206


5.1. RELACIONES DE EQUIVALENCIA ......................................................... 207
5.2. RELACIONES DE ORDEN .......................................................................... 208

6. RESOLUCIÓN DE EJERCICIOS DE EXAMEN .............................................. 225

RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE ...................................... 276

1. RETÍCULOS .......................................................................................................... 277

2. TIPOS DE RETÍCULOS ....................................................................................... 292


2.1 RETÍCULOS MODULARES......................................................................... 292
2.2. RETÍCULOS DISTRIBUTIVOS .................................................................. 292
2.3. RETÍCULOS CON ELEMENTOS  Y O .................................................... 293
2.4 RETÍCULOS COMPLEMENTADOS .......................................................... 293

3. ÁLGEBRAS DE BOOLE ...................................................................................... 303


3.1. TEOREMA DE ESTRUCTURA DE LAS ÁLGEBRAS DE BOOLE
FINITAS................................................................................................................. 305

4. FUNCIONES BOOLEANAS ................................................................................ 318

vi
5. APLICACIONES: CIRCUITOS BOOLEANOS ................................................ 334

6. RESOLUCIÓN DE EJERCICIOS DE EXAMEN .............................................. 349

NÚMEROS NATURALES Y ENTEROS ........................................ 405

1. LOS NÚMEROS NATURALES ........................................................................... 406

2. LOS NÚMEROS ENTEROS ................................................................................ 419

3. DIVISIBILIDAD EN EL CONJUNTO DE LOS NÚMEROS ENTEROS ....... 432

4. CONGRUENCIAS. SISTEMAS DE CONGRUENCIAS ................................... 471

5. SISTEMAS DE NUMERACIÓN .......................................................................... 495

6. RESOLUCIÓN DE EJERCICIOS DE EXAMEN .............................................. 504

EL ANILLO DE POLINOMIOS ...................................................... 575

1. ESTRUCTURAS ALGEBRAICAS: GRUPOS, ANILLOS Y CUERPOS. ...... 575

2. EL ANILLO DE POLINOMIOS .......................................................................... 584

3. DIVISIBILIDAD DE POLINOMIOS EN A[x]. .................................................. 596

4. FACTORIZACIÓN Y CÁLCULO DE RAÍCES ................................................ 621


4.1. FACTORIZACIÓN Y CÁLCULO DE RAÍCES EN =[x] ........................ 622
4.2. FACTORIZACIÓN Y CÁLCULO DE RAÍCES EN 4[x] ........................ 625
4.3. FACTORIZACIÓN Y CÁLCULO DE RAÍCES EN 5[x] y &[x]............ 626
4.4. FACTORIZACIÓN Y CÁLCULO DE RAÍCES EN =n[x] ...................... 628

5. RESOLUCIÓN DE EJERCICIOS DE EXAMEN .............................................. 653

REFERENCIAS ............................................................................. 733

vii
ÍNDICE DE TABLAS E ILUSTRACIONES.................................... 741

BIBLIOGRAFÍA ............................................................................. 742

viii
PRÓLOGO
La Matemática Discreta es la parte de la matemática encargada del estudio
de los conjuntos discretos: colecciones numerables de elementos finitos o infinitos.
La Matemática Discreta unifica diversas áreas tradicionales de las Matemáticas
(combinatoria, aritmética, grafos,…). Por otra parte, la Matemática Discreta
proporciona fundamentos teóricos y prácticos para diferentes áreas de la
informática: estructura de datos, algoritmia, bases de datos, teoría de autómatas,
sistemas operativos, investigación operativa, seguridad,… Por lo anterior, y como
resultado de los avances tecnológicos de los últimos años, en los planes de estudio
de las distintas titulaciones en Informática, siempre encontramos contenidos
relativos a esta materia.

Mi experiencia docente dentro del área de Álgebra de la Universidad de


Jaén, en especial en el campo de los estudios relacionados con la Informática, y la
constante petición, por parte del alumnado que ha pasado durante más de doce años
por mis aulas, de bibliografía de la asignatura, y más en concreto, de libros de
problemas resueltos relacionados con ésta, me llevó a la idea de redactar este
manual. Aunque en principio sólo iba a ser una recopilación de los distintos
problemas que habían aparecido en las diferentes convocatorias de examen,
finalmente me decidí a completarlos con secciones previas con los conocimientos
teóricos, y algunos problemas tipo, necesarios para su correcta comprensión. El
resultado, este libro que tienes en tus manos en el que en total puedes estudiar 468
problemas resueltos a lo largo de más de 700 páginas. Aunque he tenido que
dedicarle muchas horas de trabajo, espero que sirva para entender mejor los
contenidos de esta materia tan importante para los estudios de computación.

ix
Este libro está organizado en capítulos. En cada uno de ellos, después de
dedicar las secciones previas a hacer un repaso de la teoría necesaria para resolver
los problemas de este tema y presentar los diversos problemas tipo de cada sección,
nos centramos en la resolución de ejercicios que han ido apareciendo en distintas
convocatorias de examen de la asignatura Álgebra I de la titulación de Ingeniería
Técnica en Informática de Gestión (Plan 97) de la Universidad de Jaén. La
disposición elegida al resolver los ejercicios se corresponde con el orden de la
convocatoria en orden inverso, comenzando por la última convocatoria.

En el primer capítulo resolvemos diversos problemas de lógica


proposicional, como es el cálculo de tablas de vedad, de las formas normales de
cualquier forma enunciativa, o el estudio de la validez o invalidez de una forma
argumentativa, y presentamos mediante la resolución de algunos problemas un
primer acercamiento al cálculo de predicados y al uso de cuantificadores.

En el segundo capítulo resolvemos diversos problemas de teoría de


conjuntos, aunque complicados por su nivel de abstracción, muchos de ellos, se
estudian desde la perspectiva de la matemática discreta, con ejemplos finitos o
infinitos pero discretos. Se estudiarán operaciones básicas sobre conjuntos, el
producto cartesiano, las partes de un conjunto y las aplicaciones entre conjuntos.
Por último, también dedicamos una sección para estudiar las relaciones binarias, y
en particular las relaciones de equivalencia y las de orden, haciendo un especial
hincapié en los elementos notables de los conjuntos ordenados que posteriormente
usaremos al estudiar las estructuras de retículo y álgebra de Boole.

En el capítulo siguiente se introduce la estructura algebraica base de la


computación, el álgebra de Boole, y en particular, la estructura de retículo. Además
usando el estudio de los conjuntos ordenados realizado en el capítulo 2, podremos
concluir observando que los retículos y las álgebras de Boole son conjuntos
ordenados especiales. Continuamos con el estudio del Teorema Fundamental de las
álgebras de Boole finitas. Terminamos el capítulo observando como el conjunto de
las funciones booleanas elementales se rige bajo esta estructura algebraica,

x
proporcionándonos un ejemplo más del tema y a la vez un nexo de unión con la
lógica desarrollada en el primer capítulo, a través del cálculo de tablas de verdad,
formas canónicas en maxtérminos y en mintérminos de las funciones booleanas.

En el cuarto capítulo, se desarrollan conocimientos de Teoría de Conjuntos.


Comenzamos introduciendo los conjuntos discretos de los números naturales y
enteros desde un punto de vista axiomático. Posteriormente basándonos en la
noción de divisibilidad de la que se deriva el concepto de número primo, de gran
relevancia en criptografía, estudiamos los divisores primos de un número entero,
cuyo cálculo está relacionado con el Teorema Fundamental de la Aritmética.
Presentamos el algoritmo de Euclides y la Identidad de Bézout, que nos permiten,
no sólo el cálculo del máximo común divisor de dos números enteros, sino que
también los usaremos en las distintas aplicaciones del mismo como al resolver
ecuaciones diofánticas en el conjunto de los enteros o al calcular de inversos en los
anillos de clases de restos módulo n. A continuación abordamos el concepto de
congruencia estudiando aritmética modular en los anillos de clases de restos
módulo n, para terminar con la resolución de sistemas de ecuaciones en
congruencias que verifiquen las hipótesis del teorema chino del resto. Por último,
revisamos el concepto de sistema de numeración, estudiando mediante el Teorema
Fundamental de la Numeración la expresión de un número en los distintos sistemas
de numeración.

En el capítulo anterior hemos visto que el conjunto de los números enteros


admite tres de las cuatro operaciones básicas de la aritmética (suma, diferencia y
multiplicación) y tales operaciones satisfacen una serie de propiedades (ver
capítulo 4). Existen muchos sistemas con características comunes al conjunto de
los números enteros por lo comenzamos el quinto capítulo dando una definición
general que recoja estas características, la definición de la estructura algebraica de
anillo. Por otra parte, en este último capítulo, también expondremos cuestiones de
divisibilidad en el anillo de los polinomios, viendo como se puede hacer un estudio
parecido al realizado en el conjunto de los números enteros, dado un algoritmo de
Euclides, que con cierta salvedad, nos proporcionará el máximo común divisor de

xi
dos polinomios.

Finalmente, no podía terminar este prologo sin citar a mis compañeros del
área de Álgebra Juan Francisco Ruiz y Carmen Ordóñez, que sin pretenderlo son
coautores de este libro ya que todos los problemas que han ido proponiéndose en
las distintas convocatorias de examen han sido fruto de la imaginación del grupo
que formamos dentro del área de conocimiento y como reza el dicho “de bien
nacidos es ser agradecidos”.

A pesar del tiempo que se ha dedicado a la revisión de erratas, soy


consciente de que nunca es tarde para realizar una nueva exploración y siempre se
encuentran errores. Agradezco al lector su compasión y pido disculpas por aquel
desliz que no fue detectado a tiempo antes de la impresión de este libro. Así mismo
agradezco que me las hagan llegar así como cuantas sugerencias estimen
convenientes para tenerlas en consideración en futuras revisiones.

M. A. García-Muñoz.

xii
Prólogo 2ª edición
Esta nueva edición no supone un cambio en el contenido del manual,
se han corregido errores y erratas de todo tipo (ortográficas, gramaticales, de
estilo, de redacción,…) que no habría sido capaz de encontrar sin la ayuda
de los alumnos de la titulación en Ingeniería Informática de Gestión (en
extinción en la Universidad de Jaén) o del Grado en Ingeniería Informática
(que sustituye a la primera en el catálogo de titulaciones de nuestra
universidad), quienes han utilizado la edición anterior del texto para estudiar
las asignaturas de Álgebra I (Ingeniería Informática de Gestión) o
Matemática Discreta y Álgebra (Grado en Ingeniería Informática). de los
compañeros del área citados en el prólogo de la primera edición y

Me consta, porque el alumnado así me lo ha comunicado, que este


libro ha sido fundamental para poder superar la asignatura del plan a
extinguir una vez que dicha asignatura se quedo sin docencia, lo que me
congratula y valida el esfuerzo que dedique en su día para redactar un
documento tan estenso como este, ya que ese fue el objetivo inicial que me
plantee al iniciar este trabajo.

No puedo terminar sin dar las gracias y mostrar mi agradecimiento a


cuantos se han preocupado en informarme o sugerirme posibles mejoras de
la edición anterior, entre ellos mis compañeros del área citados en el prólogo
de la primera edición quienes han utilizado el texto para enseñar matemática
discreta a los alumnos del nuevo grado en Ingeniería Informática. Espero
que el nuevo documento revisado sirva para que promociones venideras
puedan seguir aprendiendo esta materia con un documento que aunque no
recoge todos los contenidos desarrollados en ambas asignaturas del grado si
que incluye una buena parte de estos.

M. A. García-Muñoz.

xiii
CAPÍTULO 1

FUNDAMENTOS DE LÓGICA

El hombre en todo momento pretende tener elementos que le ayuden a


comprender lo que se le dice, averiguar si la información que se le trasmite es
correcta y, sobre todo, averiguar si el cómo se le transmite una información sigue
alguna regla que le sirva para deducir si la información que se le comunica es
correcta.

Lógica es una palabra que tiene como raíz el vocablo griego “logos” cuyo
significado es “palabra”, “idea” o “razón”. Podemos, por tanto, definir Lógica
como la ciencia que estudia las formas de razonamiento válidas. Según el
diccionario de la lengua española de la Real Academia Española “lógica” es la
disciplina que expone las leyes, modos y formas del conocimiento científico.

La Lógica estudia la forma del razonamiento, es decir, determina, a partir


de ciertas reglas y técnicas, si un argumento es válido. Esta disciplina se aplica
pródigamente en matemáticas para demostrar teoremas y deducir resultados, en
física y en ciencias naturales para sacar conclusiones de experimentos, en
computación para verificar si son o no correctos los programas, de hecho, un
programa informático no es más que una secuencia de pasos lógicos, establecidos
por el hombre para resolver un problema determinado, y en general en la vida
diaria, pues cualquier tarea que realizamos tiene un procedimiento lógico.

 La Lógica se divide en dos ramas, la llamada Lógica Material y la Lógica


16 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

Formal. La primera trata de averiguar la veracidad de los términos y proposiciones


de un argumento, es decir, se ocupa del contenido de las argumentaciones. Sin
embargo, la Lógica Formal está interesada en la forma o estructura de los
razonamientos, esto es, trata de encontrar el método correcto para derivar una
verdad a partir de otra. Dentro de esta última, aparece la Lógica Matemática, cuyo
fundador fue Giuseppe Peano (1858-1932), aunque hoy en día se considera que el
matemático alemán Gottlob Frege es el padre de esta rama de la Lógica, que
proporciona un instrumento para investigar los fundamentos de la matemática
mediante un lenguaje simbólico artificial y haciendo abstracción de los contenidos.

1. FORMAS ENUNCIATIVAS Y CONECTIVAS. TABLAS


DE VERDAD

La Lógica, o al menos la Lógica Matemática, examina las reglas de


deducción con precisión matemática. Esta precisión necesita que el lenguaje que
usemos no de lugar a confusiones, lo que conseguimos utilizando un lenguaje
simbólico donde cada símbolo tenga un significado preciso.

Una frase en castellano puede ser simple (un sujeto y un predicado) o


compuesta (varias frases simples unidas por alguna conectiva). Como en castellano
hay frases que no son ni verdaderas, ni falsas (exclamaciones, órdenes, preguntas)
y teniendo en cuenta que sería necesario que todas las frases puedan tomar uno de
estos dos valores, usaremos otro término, hablaremos de enunciados o
proposiciones (frases que pueden ser verdaderas o falsas). Así, distinguimos entre
enunciados simples o enunciados compuestos.

Denotamos los enunciados simples por letras mayúsculas A, B, C, etc. Para


construir enunciados compuestos introducimos símbolos para las conectivas o
nexos de unión:

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
García-Muñoz, M.A. 17

CONECTIVAS SÍMBOLOS
negación de A ~A
AyB A∧B
AoB A∨B
si A, entonces B A→B
A si, y sólo si B A↔B
Tabla 1.1. Conectivas.

Utilizaremos letras minúsculas p, q, r,... para denotar variables de


enunciado las cuales simbolizan enunciados simples arbitrarios, sin significado
concreto. Como todo enunciado simple es verdadero o falso, una variable de
enunciado tomará uno de estos dos valores de verdad: “V” (verdadero) o “F”
(falso).

Precisemos el significado de cada una de las conectivas analizándolas


mediante sus tablas de verdad:

I) Negación: Si A es un enunciado simple, denotamos por ∼A a su


negación. Si A toma el valor verdadero (respectivamente falso) entonces ∼A
tomará el valor falso (respectivamente verdadero). Esto se puede describir
mediante la siguiente tabla:

p ∼p
V F
F V
Tabla 1.2. Negación.

II) Conjunción: Sean A y B dos enunciados simples, denotamos por A ∧ B


a la conjunción de ambos. Su valor depende de los valores de verdad que toman los
enunciados A y B tomando valor verdadero sólo cuando ambos enunciados toman
dicho valor, como viene descrito en la tabla:

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
18 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

p q p∧q
V V V
V F F
F V F
F F F
Tabla 1.3. Conjunción.

III) Disyunción: Sean A y B dos enunciados simples. De los dos usos


distintos que tenemos en castellano para la disyunción “o”, elegimos el significado
“A o B o ambos” para el símbolo A ∨ B que tomará valor verdadero siempre que al
menos uno de los enunciados tome dicho valor. La tabla que representa su valor
será:

p q p∨q
V V V
V F V
F V V
F F F
Tabla 1.4. Disyunción.

El otro uso que en castellano damos a la disyunción, a saber, “A o B pero no


ambas” será una nueva conectiva el “o exclusivo” que denotaremos con el símbolo
⊕ y su tabla de verdad es:

p q p⊕q
V V F
V F V
F V V
F F F

Tabla 1.5. Disyunción exclusiva.

Nótese que esta nueva conectiva puede también expresarse utilizando las

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
García-Muñoz, M.A. 19

conectivas que hemos estudiado hasta ahora, usando la expresión ((A ∨ B) ∧ (∼ (A


∧ B))) (ver ejercicio 1.36).

IV) Condicional: Sean A y B dos enunciados simples. Denotamos por A →


B al enunciado “A implica B” o “si A, entonces B”. En lenguaje matemático esta
conectiva nos indica que si A es verdadero, necesariamente B es verdadero o lo que
es igual que es imposible que B sea un enunciado falso y A sea verdadero. Nótese
que en su tabla de verdad se asigna el valor de verdad verdadero a pesar de que p
tome valor falso pues en este caso el condicional no nos dice nada en matemáticas:

p q p→q
V V V
V F F
F V V
F F V
Tabla 1.6. Condicional.

V) Bicondicional: Sean A y B dos enunciados simples. Denotamos el


enunciado “A si y sólo si B” o “A equivale a B” por A ↔ B, que tomará valor
verdadero cuando ambos enunciados tomen el mismo valor de verdad. Así su tabla
de verdad viene dada por:

p q p↔q
V V V
V F F
F V F
F F V
Tabla 1.7. Bicondicional.

El valor de verdad de un enunciado compuesto, obviamente, depende de


los valores de verdad de los enunciados simples o de las variables de enunciado
que lo constituyen.

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
20 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

Una forma enunciativa es una expresión en la que intervienen variables


de enunciado y conectivas, y se construye utilizando las siguientes reglas:

(i) Cualquier variable de enunciado es una forma enunciativa.

(ii) Si ! y " son formas enunciativas, entonces (∼!), (! ∧ "), (! ∨ "),

(! → ") y (! ↔ ") son formas enunciativas.

Teniendo en mente las tablas anteriores podemos construir una tabla de


verdad para cualquier forma enunciativa, es decir, una tabla que nos indica el valor
que toma dicha forma enunciativa, para cada una de las combinaciones de valores
de verdad de las variables de enunciado involucradas. Esta tabla es una
representación gráfica de una función de verdad, con tantos argumentos como
variables de enunciado distintas que intervengan en la forma enunciativa.

A cada forma enunciativa con n variables de enunciado diferentes (n > 0)


le corresponde una función de verdad con n argumentos y su tabla de verdad tendrá
2n filas, una para cada una de las posibles combinaciones de valores de verdad. Por
otra parte, es obvio que podremos construir infinitas formas enunciativas con n
n
argumentos y, sin embargo, existen sólo 2 2 funciones de verdad distintas con
estos argumentos, así pues distintas formas enunciativas tendrán una misma
función de verdad.

Ejercicio 1.1. Estudiar si las siguientes frases son proposiciones.


(a) No fumar en este lugar.
(b) Jaén es una pequeña ciudad de Andalucía.
(c) ¿Qué hora tienes?
(d) Si 1 + 1 es 0, entonces yo no entiendo la asignatura de Álgebra.

Solución:

Las frases de los apartados (a) y (c) no son enunciados o proposiciones


pues no podemos asegurar que sean ni verdaderas, ni falsas, de hecho el apartado

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
García-Muñoz, M.A. 21

(a) es una orden y el apartado (c) es una pregunta.

Sin embargo, para las otras dos frases sí que podemos asegurar su
veracidad o su falsedad. Así el apartado (b) es un enunciado simple mientras que
(d) es compuesto ya que se trata de una frase compuesta en la que aparecen dos
predicados. Si denotamos cada uno de los enunciados simples de los que consta
mediante:

A: “1 + 1 es 0”, B: “Yo entiendo la asignatura de Álgebra”,

este enunciado compuesto se podría simbolizar por la expresión

(A → (∼B)).
J

Ejercicio 1.2. Para los siguientes enunciados, distinguir entre simples o


compuestos. Para estos últimos analizar cuáles son sus términos de enlace y
traducir a forma simbólica:
(a) Jaén es una pequeña ciudad de Andalucía, pero es muy bonita.
(b) Un número x es primo si y sólo si no tiene divisores primos.
(c) Si mañana hace calor, llamaré a mis amigos e iremos a la piscina.
(d) x – y ≠ y – x.
(e) Si x es mayor que z y z es mayor que y, entonces x es mayor que y.
(f) Si a > 3, entonces a + b > 3 supuesto que b no es un número negativo.
(g) Los gusanos se transforman en mariposas.

Solución:

(a) Este enunciado está compuesto por los siguientes enunciados simples:

A1: Jaén es una pequeña ciudad de Andalucía y

A2: Jaén es muy bonita,

el término de enlace es la conjunción (∧) y podemos simbolizarla mediante

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
22 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

la expresión (A1 ∧ A2). Nótese como en este caso la palabra “pero” actúa
de conjunción.

(b) Es un enunciado compuesto en el que aparecen los conectores


bicondicional (↔) y negación (∼). Podemos simbolizarlo mediante (B1 ↔
(∼B2)) donde los enunciados simples son:

B1: Un número x es primo y B2: x tiene divisores primos.

(c) De nuevo este enunciado es compuesto y en el aparecen dos términos


de enlace, el condicional (→) y la conjunción (∧). Podemos simbolizarlo
por

(C1 → (C2 ∧ C3)),

siendo:

C1: Mañana hace calor, C2: Llamaré a mis amigos,

y C3: Iremos a la piscina.

(d) El enunciado “x – y ≠ y – x” es simple. Si lo expresamos sin utilizar la


simbología matemática: “x menos y es distinto de y menos x” es inmediato
observar que sólo aparece un verbo.

(e) Enunciado compuesto con los mismos términos de enlace que el


enunciado del apartado (c), aunque ahora será simbolizado mediante la
expresión:

((E1 ∧ E2) → E3),

donde:

E1: x es mayor que z, E2: z es mayor que y

y E3: x es mayor que y.

(f) Este enunciado también está compuesto por tres enunciados simples, a

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
García-Muñoz, M.A. 23

saber:

F1: a > 3, F2: b es un número negativo, y F3: a + b > 3,

unidos por dos condicionales y una negación. Dicho enunciado se puede


simbolizar usando la expresión (F1 → ((∼F2) → F3)).

(g) Enunciado simple.


J

Ejercicio 1.3. Decidir si son formas enunciativas las siguientes expresiones:

a) (r ∨ (∼(a → q))).

b) (p ∧ (q ≠ r)).

Solución:

a) Sólo tenemos que usar la definición de forma enunciativa para responder


afirmativamente a esta primera expresión pues toda variable de enunciado, en
nuestro caso las letras r, a y q, son formas enunciativa. Por el apartado (ii) de la
definición como a y q son formas enunciativas, también (a → q) es una forma
enunciativa. De nuevo este mismo apartado nos asegura que la negación de una
forma enunciativa es otra, luego (∼(a → q)) es una forma enunciativa. Por último,
como la disyunción de dos formas enunciativas lo es también, se tiene que (r ∨ (∼(a
→ q))) es una forma enunciativa.

b) Esta expresión no es una forma enunciativa pues aunque las variables p,


q y r sean formas enunciativas, la expresión (q ≠ r) no es una forma enunciativa.
J

Ejercicio 1.4. Obtener las formas enunciativas que representan los enunciados
compuestos del ejercicio 1.2. y calcular sus tablas de verdad.

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
24 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

Solución:

(a) Para obtener la forma enunciativa que represente a (A1 ∧ A2) sólo
tenemos que sustituir cada uno de los enunciados simples con significado por una
variable de enunciado, por ejemplo podemos sustituir A1 por p y A2 por q, luego la
forma enunciativa que representa al enunciado de este apartado es !: p ∧ q. Su

tabla de verdad no es más que la tabla de verdad de la conectiva ∧.

(b) Haciendo lo mismo que en el apartado anterior, una forma enunciativa


que representa al enunciado de este apartado es ": p ↔ (∼q). Para calcular su tabla

de verdad tenemos que seguir los mismos pasos que seguimos al probar que esta
expresión es una forma enunciativa. Así, partiendo de las distintas combinaciones
de valores de verdad que toman las variables que intervienen, en este caso p y q,
primero tenemos que construir la tabla de verdad de (∼q) para después calcular la
tabla de verdad de " usando las tablas de las conectivas que intervienen en esta

expresión:

p q ∼q p ↔ (∼q)
V V F F
V F V V
F V F V
F F V F

(c) En este caso, la forma enunciativa es #: p → (q ∧ r), y como en el

apartado anterior su tabla de verdad se puede construir después de dar un paso


previo que nos calcule la tabla de verdad de (q ∧ r), a partir de las distintas
combinaciones de valores de verdad para las variables que interviene. Nótese como
en este caso tenemos 8 = 23 combinaciones de valores de verdad pues intervienen
3 variables de enunciado:

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
García-Muñoz, M.A. 25

p q r (q ∧ r) p → (q ∧ r)
V V V V V
V V F F F
V F V F F
V F F F F
F V V V V
F V F F V
F F V F V
F F F F V

(e) Ahora si denotamos por p1, p2 y p3 a las variables de enunciado, la


forma enunciativa que representa este enunciado es %: (p1 ∧ p2) → p3 y su tabla de

verdad es:
p1 p2 p3 (p1 ∧ p2) (p1 ∧ p2) → p3
V V V V V
V V F V F
V F V F V
V F F F V
F V V F V
F V F F V
F F V F V
F F F F V

(f) Una forma enunciativa que representa al enunciado de este apartado es


&: p1 → ((∼p2) → p3) y su tabla de verdad es:

p1 p2 p3 ∼p2 (∼p2) → p3 p1 → ((∼p2) → p3)


V V V F V V
V V F F V V
V F V V V V
V F F V F F

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
26 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

F V V F V V
F V F F V V
F F V V V V
F F F V F V
J

Ejercicio 1.5. Hallar la tabla de verdad de la forma enunciativa

!: (p ∨ r) → ((~ r) ↔ (p ∧ q)).

Solución:

Presentamos en este ejercicio un método distinto al usado en el ejercicio


anterior para calcular la tabla de verdad de una forma enunciativa. De nuevo la
tabla de verdad constará de una columna para cada una de las distintas variables
que intervienen en la forma enunciativa junto con una nueva columna, en cuya
parte superior, escribimos la forma enunciativa. En este caso concreto partimos de:

p q r (p ∨ r) → ((~ r) ↔ (p ∧ q))
V V V
V V F
V F V
V F F
F V V
F V F
F F V
F F F

Ahora sólo tendremos que ir calculando, en varios pasos, las tablas de verdad de
cada conectiva, teniendo en cuenta en el orden llevado la prioridad de los
paréntesis, que en realidad es la misma prioridad que se sigue en el método usado
en el ejercicio anterior. Así en este caso particular, en un primer paso podríamos

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
García-Muñoz, M.A. 27

escribir las tablas de verdad de los enunciados (p ∨ r), (∼r) y (p ∧ q), es decir,
aquellos enunciados cuyo cálculo sólo precise del valor de las variables y de la
tabla de verdad que define la conectiva:

p q r (p ∨ r) → ((~ r) ↔ (p ∧ q))
V V V V F V
V V F V V V
V F V V F F
V F F V V F
F V V V F F
F V F F V F
F F V V F F
F F F F V F

En un segundo paso, usando las tablas de verdad de (∼r) y (p ∧ q) podremos


obtener la tabla de verdad correspondiente al enunciado ((∼r) ↔ (p ∧ q)):

p q r (p ∨ r) → ((~ r) ↔ (p ∧ q))
V V V V F F V
V V F V V V V
V F V V F V F
V F F V V F F
F V V V F V F
F V F F V F F
F F V V F V F
F F F F V F F

Finalmente, la tabla de verdad de la forma enunciativa !, que resaltamos mediante

una doble línea vertical, será la obtenida debajo de la conectiva →, la cual se


obtiene usando las tablas de verdad de los enunciados (p ∨ r) y ((∼r) ↔ (p ∧ q)) ya
obtenidos en pasos previos:

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
28 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

p q r (p ∨ r) → ((~ r) ↔ (p ∧ q))
V V V V F F F V
V V F V V V V V
V F V V V F V F
V F F V F V F F
F V V V V F V F
F V F F V V F F
F F V V V F V F
F F F F V V F F
J

Ejercicio 1.6. Obtener las distintas combinaciones de valores de verdad que


aparecerán en las tablas de verdad de formas enunciativas con cuatro variables de
enunciado distintas.

Solución:

Sean p1, p2, p3 y p4 las cuatro variables distintas que aparecen en esta forma
enunciativa. Para obtener todas las combinaciones de valores de verdad para estas
cuatro variables usaremos el siguiente diagrama en árbol, en el que a cada variable
se le asigna los dos únicos valores que éstas tienen, es decir, asignamos a p1 los
valores V y F, en un segundo paso a cada una de las combinaciones anteriores le
asignamos, de nuevo dichos valores, a p2. De esta forma obtenemos cuatro
combinaciones, para cada una de las cuales asignamos a p3, otra vez los valores V y
F, y por último, a cada una de las ocho combinaciones obtenidas le asignamos los
valores V o F a la última variable p4. De esta forma se tiene el siguiente diagrama:

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
García-Muñoz, M.A. 29

Por tanto, las distintas combinaciones de verdad de las cuatro variables anteriores
son:
p 1 p2 p3 p4
V V V V
V V V F
V V F V
V V F F
V F V V
V F V F
V F F V
V F F F
F V V V
F V V F
F V F V

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
30 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

F V F F
F F V V
F F V F
F F F V
F F F F
J

2. TAUTOLOGÍA Y CONTRADICCIÓN. EQUIVALENCIA


LÓGICA E IMPLICACIÓN LÓGICA

Una forma enunciativa ! es una tautología si siempre toma el valor de

verdad V con independencia del valor de verdad de las variables de enunciado que
aparecen en ella. De forma análoga, una forma enunciativa ! es una

contradicción si siempre toma el valor de verdad F con independencia del valor de


verdad de las variables de enunciado que intervienen en ella.

Proposición 1.1. Si ! es una tautología entonces (∼!) es una contradicción.

Sean ! y " dos formas enunciativas, diremos que ! implica lógicamente

a " (lo notaremos ! Ÿ ") si la forma enunciativa (! → ") es una tautología, y

diremos que ! es lógicamente equivalente a " (lo notaremos ! ⇔ ") si la forma

enunciativa (! ↔ ") es una tautología.

Otras formas habituales de decir ! Ÿ " son: “" es consecuencia lógica de

!”, “! es condición suficiente de "” o “" es condición necesaria de !”. Nótese

que si ! y " son lógicamente equivalentes, entonces ambas tienen la misma tabla

de verdad.

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
García-Muñoz, M.A. 31

Ejercicio 1.7. Hallar la tabla de verdad de las siguientes formas enunciativas y


comprobar si alguna de ellas es tautología o contradicción:
i) p ↔ (∼(∼p))
ii) (∼p1) ∨ p1
iii) (p ∨ q) → (p ∧ q)
iv) (∼(p → q)) ∧ (q ↔ p)
v) ((p ∨ q) ∧ r) ↔ ((p ∧ r) ∨ (q ∧ r)

Solución:

i) En este caso su tabla de verdad es muy simple pues sólo depende de una
variable de enunciado:
p ∼p ∼(∼p) p ↔ (∼ (∼p))
V F V V
F V F V

Claramente se trata de una tautología, en su tabla de verdad sólo aparecen valores


de verdad V.

ii) De nuevo su tabla de verdad es muy simple y, en efecto, es una


tautología:

p1 ∼p1 (∼p1) ∨ p1
V F V
F V V

iii) Su tabla de verdad es:

p q p ∨ q p ∧ q (p ∨ q) → (p ∧ q)
V V V V V
V F V F F
F V V F F
F F F F V

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
32 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

En este caso, la forma enunciativa no es ni una tautología, ni una contradicción. Lo


que si podemos observar es que la tabla de verdad de esta expresión coincide con la
tabla de verdad del bicondicional.

iv) Calculamos su tabla de verdad:

p q p → q ∼(p → q) p ↔ q (∼(p → q)) ∧ (p ↔ q)


V V V F V F
V F F V F F
F V V F F F
F F V F V F

Como vemos esta forma enunciativa es una contradicción.

v) Utilicemos ahora el método usado en el ejercicio 1.5 para calcular la


tabla de verdad de esta forma enunciativa. Primero obtenemos las tablas de (p ∨ q),
(p ∧ r) y (q ∧ r), en un segundo paso, usando las tablas obtenidas previamente,
calculamos las tablas de verdad de las formas ((p ∨ q) ∧ r) y ((p ∧ r) ∨ (q ∧ r)).
Terminamos construyendo la tabla de la forma enunciativa de este apartado:

p q r ((p ∨ q) ∧ r) ↔ ((p ∧ r) ∨ (q ∧ r))


V V V V V V V V V
V V F V F V F F F
V F V V V V V V F
V F F V F V F F F
F V V V V V F V V
F V F V F V F F F
F F V F F V F F F
F F F F F V F F F

De nuevo se trata de una tautología.


J

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
García-Muñoz, M.A. 33

Ejercicio 1.8. Después de resolver el ejercicio anterior, ¿qué podemos deducir de


alguno de los apartados de dicho ejercicio?

Solución:

Teniendo en cuenta que la forma enunciativa del apartado i) es una


tautología dada por el bicondicional entre p y (∼(∼p)), podemos decir que estas dos
formas enunciativas son lógicamente equivalentes, es decir:

p ⇔ (∼(∼p)).

Ésta se conoce como la ley de complementariedad y es una de las leyes del


álgebra de proposiciones que resumiremos en el apartado siguiente.

De la misma forma, del apartado iv), podemos deducir que ((p ∨ q) ∧ r) es


lógicamente equivalente a ((p ∧ r) ∨ (q ∧ r)), es decir:

((p ∨ q) ∧ r) ⇔ ((p ∧ r) ∨ (q ∧ r)),

lo que no nos muestra que la conjunción es distributiva respecto de la disyunción.

Por último, también hemos comprobado que la forma enunciativa del


apartado iii) tiene la misma tabla de verdad que (p ↔ q). De lo anterior, podemos
deducir que la forma enunciativa:

((p ∨ q) → (p ∧ q)) → (p ↔ q),

es una tautología, esto es, la forma enunciativa ((p ∨ q) → (p ∧ q)) implica


lógicamente a (p ↔ q):

((p ∨ q) → (p ∧ q)) Ÿ (p ↔ q).

De hecho, no sólo tenemos la implicación lógica sino ambas formas enunciativas


son lógicamente equivalentes pues ambas tienen la misma tabla de verdad:

((p ∨ q) → (p ∧ q)) ⇔ (p ↔ q).


J

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
34 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

Ejercicio 1.9. Comprobar las siguientes implicaciones y equivalencias lógicas:


(a) (p ∧ q) Ÿ (p ∨ q)
(b) (p1 ∨ p2) ⇔ ((∼p1) →p2)
(c) (∼((p1 ∧ p2) ∧ p3)) ⇔ (p3 → (p1 → (∼p2)))
(d) ((p ↔ q) ∧ r) Ÿ ((p → q) ∨ r)

Solución:

(a) Para comprobar esta implicación lógica tenemos que ver que la tabla de
verdad del condicional entre ambos miembros es una tautología, veámoslo:

p q p ∧ q p ∨ q (p ∧ q) → (p ∨ q)
V V V V V
V F F V V
F V F V V
F F F F V

En efecto, (p ∧ q) Ÿ (p ∨ q).

(b) Ahora tenemos que ver que la tabla de verdad del bicondicional entre
ambos miembros de esta equivalencia es una tautología, esto es, que la tabla de
verdad de la forma enunciativa (p1 ∨ p2) ↔ ((∼p1) → p2) siempre toma el valor V.
En efecto:

p1 p2 p1 ∨ p2 ∼p1 (∼p1) → p2 (p1 ∨ p2) ↔ ((∼p1) → p2)


V V V F V V
V F V F V V
F V V V V V
F F F V F V

Nótese que en realidad no es necesario hacer la tabla de verdad del bicondicional,


basta con ver que las dos partes de la equivalencia tienen igual tabla de verdad
como aquí.

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
García-Muñoz, M.A. 35

(c) Vamos a calcular las tablas de los dos miembros de la


equivalencia:

p1 p2 p3 ∼ ((p1 ∧ p2) ∧ p3)


V V V F V V
V V F V V F
V F V V F F
V F F V F F
F V V V F F
F V F V F F
F F V V F F
F F F V F F

p1 p2 p3 (p3 → (p1 → (∼p2)))


V V V F F F
V V F V F F
V F V V V V
V F F V V V
F V V V V F
F V F V V F
F F V V V V
F F F V V V

Como vemos las dos tablas son iguales y por tanto podemos asegurar que ambas
formas enunciativas son equivalentes.

(d) Calculamos ahora la tabla de verdad del enunciado ((p ↔ q) ∧ r) → ((p


→ q) ∨ r) y comprobamos si se trata de una tautología:

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
36 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

p q r ((p ↔ q) ∧ r) → ((p → q) ∨ r)
V V V V V V V V
V V F V F V V V
V F V F F V F V
V F F F F V F F
F V V F F V V V
F V F F F V V V
F F V V V V V V
F F F V F V V V

Por tanto, ((p ↔ q) ∧ r) implica lógicamente a la forma enunciativa ((p → q) ∨ r).


Nótese como las tablas de verdad de ambas formas enunciativas no son ahora
iguales por lo que aunque una implica lógicamente a la otra, no son lógicamente
equivalentes.
J

Ejercicio 1.10. Comprobar las siguientes propiedades:

(a) Conmutatividad de la conjunción.

(b) Distributividad de la disyunción respecto de la conjunción.

(c) El bicondicional es lógicamente equivalente a la doble implicación, es


decir, (p ↔ q) ⇔ (p → q) ∧ (q → p).

(d) Asociatividad del bicondicional.

Solución:

(a) Para comprobar la conmutatividad de la conjunción tenemos que


comprobar la equivalencia (p ∧ q) ⇔ (q ∧ p), lo que deducimos de la siguiente
tabla:

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
García-Muñoz, M.A. 37

p q p ∧ q q ∧ p (p ∧ q) ↔ (q ∧ p)
V V V V V
V F F F V
F V F F V
F F F F V

(b) Ahora tenemos que probar que las formas enunciativas (p ∨ (q ∧ r)) y
((p ∨ q) ∧ (p ∨ r)) son equivalentes, es decir, que la disyunción es distributiva
respecto de la conjunción por la izquierda:

p q r (p ∨ (q ∧ r))
V V V V V
V V F V F
V F V V F
V F F V F
F V V V V
F V F F F
F F V F F
F F F F F

p q r ((p ∨ q) ∧ (p ∨ r))
V V V V V V
V V F V V V
V F V V V V
V F F V V V
F V V V V V
F V F V F F
F F V F F V
F F F F F F

Como vemos, ambas expresiones tienen igual tabla de verdad y por tanto, son

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
38 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

lógicamente equivalentes. De forma similar se probaría la distributividad de la


disyunción respecto de la conjunción por la derecha, bastaría ver que las tablas de
verdad de las formas enunciativas ((p ∧ q) ∨ r) y ((p ∨ r) ∧ (q ∨ r)) coinciden. No
obstante, no sería necesario si previamente vemos que tanto la disyunción como la
conjunción son conmutativas.

(c) Comprobemos ahora que el bicondicional es equivalente a la


conjunción de (p → q) y (q → p):

p q p → q q → p (p → q) ∧ (q → p) p ↔ q (p ↔ q) ↔ (p → q) ∧ (q → p)
V V V V V V V
V F F V F F V
F V V F F F V
F F V V V V V

En efecto, se trata de una tautología.

(d) Terminamos probando que ((p ↔ q) ↔ r) es lógicamente equivalente a


(p ↔ (q ↔ r)):

p q r ((p ↔ q) ↔ r) ↔ (p ↔ (q ↔ r))
V V V V V V V V
V V F V F V F F
V F V F F V F F
V F F F V V V V
F V V F F V F V
F V F F V V V F
F F V V V V V F
F F F V F V F V

Por tanto, la conectiva ↔ satisface la propiedad asociativa.


J

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
García-Muñoz, M.A. 39

Ejercicio 1.11. En el último apartado del ejercicio anterior hemos visto que la
conectiva bicondicional satisface la propiedad asociativa. Estudiar si la conectiva
condicional satisface también dicha propiedad.

Solución:

Como se hizo en el apartado (d) del ejercicio anterior, tenemos que ver si la
forma enunciativa ((p → q) → r) es lógicamente equivalente a (p → (q → r)). Para
ello vemos si el bicondicional entre ambas es o no una tautología:

p q r ((p → q) → r) ↔ (p → (q → r))
V V V V V V V V
V V F V F V F F
V F V F V V V V
V F F F V V V V
F V V V V V V V
F V F V F F V F
F F V V V V V V
F F F V F F V V

Por tanto, la forma (((p → q) → r) ↔ (p → (q → r))) no es una tautología. Lo


anterior nos dice que el condicional no satisface la propiedad asociativa.
J

3. REGLAS DE MANIPULACIÓN Y SUSTITUCIÓN

Una prueba para aquellos resultados que no se incluyan en los ejercicios


puede verse en el libro “Lógica para Matemáticos” (Hamilton, A.G. [21]).

Proposición 1.2. Si ! y (! → ") son tautologías entonces " es una tautología.

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
40 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

Proposición 1.3. (Principio de sustitución)  Sea ! una forma enunciativa en la

que aparecen las variables de enunciado p1, p2,..., pn, y sean !1, !2,..., !n formas

enunciativas cualesquiera. Si ! es una tautología entonces la forma enunciativa

obtenida a partir de ! reemplazando cada intervención de pi por !i (1 ≤ i ≤ n), es

también una tautología.

Corolario 1.4. (Leyes de De Morgan) Dadas !1 y !2 formas enunciativas


cualesquiera,
i) (∼(!1 ∧ !2)) ⇔ ((∼!1) ∨ (∼!2)).

ii) (∼(!1 ∨ !2)) ⇔ ((∼!1) ∧ (∼!2)).

Corolario 1.5. (Leyes Asociativas y Conmutativas) Dadas !1, !2 y !3 formas


enunciativas cualesquiera,
i) (!1 ∧ (!2 ∧ !3)) ⇔ ((!1 ∧ !2) ∧ !3).

ii) (!1 ∨ (!2 ∨ !3)) ⇔ ((!1 ∨ !2) ∨ !3).

iii) (!1 ∧ !2) ⇔ (!2 ∧ !1).

iv) (!1 ∨ !2) ⇔ (!2 ∨ !1).

Corolario 1.6. (Leyes Distributivas) Dadas !1, !2 y !3 formas enunciativas


cualesquiera,
i) (!1 ∧ (!2∨ !3)) ⇔ ((!1 ∧ !2) ∨ (!1 ∧ !3)).

ii) (!1 ∨ (!2∧ !3)) ⇔ ((!1 ∨ !2) ∧ (!1 ∨ !3)).

iii) ((!1 ∧ !2)∨ !3) ⇔ ((!1 ∨ !3) ∧ (!2 ∨ !3)).

iv) ((!1 ∨ !2)∧ !3) ⇔ ((!1 ∧ !3) ∨ (!2 ∧ !3)).

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
García-Muñoz, M.A. 41

Corolario 1.7. (Leyes de Idempotencia y de Doble Negación) Dada ! una forma


enunciativa cualquiera,
i) (! ∧ !) ⇔ !.

ii) (! ∨ !) ⇔ !.

iii) (∼(∼!)) ⇔ !.

iv) (! ∧ (∼!)) ⇔ &, donde & es una forma enunciativa contradicción con

el mismo número de variables que !.

v) (! ∨ (∼!)) ⇔ 6, donde 6 es una forma enunciativa tautología con el

mismo número de variables que !.

Corolario 1.8. (Elemento neutro) Dada ! una forma enunciativa cualquiera, 6 y

& una tautología y una contradicción con el mismo número de variables que !,
entonces:
i) (! ∧ &) ⇔ &.

ii) (! ∨ &) ⇔ !.

iii) (! ∧ 6) ⇔ !.

iv) (! ∨ 6) ⇔ 6.

Proposición 1.9. (Ley de sustitución) Sea " la forma enunciativa resultante de

sustituir en la forma enunciativa ! una o más intervenciones de la forma

enunciativa "1 por !1. Si !1 ⇔ "1 entonces ! ⇔ ".

Ejercicio 1.12. Demostrar la Proposición 1.2.

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
42 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

Solución:

Procedemos a su demostración por reducción al absurdo. Para ello,


supongamos que tanto ! como (! → ") son tautologías y que la forma

enunciativa " no lo es. Podemos así admitir que existe alguna asignación de

valores de verdad para las variables que aparecen en (! → "), que dan a " el valor

F (si esto no es así " también sería una tautología). Si embargo esta misma

asignación hace que ! tome valor V pues ! sí es una tautología. Por último

teniendo en cuenta la tabla de verdad de la implicación (tabla 1.6), para esta


combinación de valores de verdad, la forma enunciativa (! → ") toma valor F, lo

que contradice la hipótesis de que (! → ") es una tautología. Por tanto, " también

ha de ser una tautología.


J

Ejercicio 1.13. Usar el resultado obtenido en el apartado ii) del ejercicio 1.7 para
demostrar sin necesidad de hacer la tabla de verdad que la forma enunciativa !:

(∼(p → (q ∧ r))) ∨ (p → (q ∧ r)), es una tautología.

Solución:

Teniendo en cuenta que la forma enunciativa ! tiene la forma (∼!1) ∨ !1

con !1: (p → (q ∧ r)), y que en el apartado ii) del ejercicio 1.7 habíamos

demostrado que ((∼p1) ∨ p1) es una tautología, por el principio de sustitución


(Proposición 1.3), la forma enunciativa ! también es una tautología pues se

obtiene sustituyendo en la anterior tautología p1 por !1.


J

Ejercicio 1.14. Demostrar el principio de sustitución (Proposición 1.3).

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
García-Muñoz, M.A. 43

Solución:

Sea ! una tautología en la que intervienen n variables de enunciado que

denotamos por p1, p2,…, pn y sean !1, !2,..., !n formas enunciativas cualesquiera.

Si " se obtiene de ! reemplazando cada intervención de pi por !i para 0 ” i ” n, el

valor de verdad que toma " para una asignación arbitraria de valores de verdad de

las variables que intervienen en cada una de las formas enunciativas !i coincidirá

con el valor de verdad de la forma enunciativa ! si se les hubiera asignado a las

variables p1, p2,…, pn los valores que, para esta combinación de valores de verdad,
tienen las formas enunciativas !1, !2,..., !n, es decir, V. Por tanto, para cualquier

combinación de valores de verdad de las variables de enunciado que interviene en


!1, !2,..., !n, la forma enunciativa " toma valor V, o lo que es igual, " es una

tautología.
J

Ejercicio 1.15. Demostrar el Corolario 1.4 haciendo uso del principio de


sustitución.

Solución:

El principio de sustitución nos dice que si una forma enunciativa es una


tautología, entonces la forma enunciativa que obtenemos tras sustituir cada una de
las variables de enunciado de la tautología por otras formas enunciativas arbitrarias
es también una tautología.

Primero probaremos que al sustituir cada forma enunciativa !i por una

∼(p1 ∧ p2)) ⇔ ((∼p1)


variable de enunciado pi, se tiene una equivalencia, es decir, (∼
∨ (∼p2)), o lo que es igual que la forma enunciativa (∼(p1 ∧ p2)) ↔ ((∼p1) ∨ (∼p2))

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
44 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

es una tautología. Veámoslo calculando su tabla de verdad:

p1 p2 (∼ (p1 ∧ p2)) ↔ ((∼p1) ∨ (∼p2))


V V F V V F F F
V F V F V F V V
F V V F V V V F
F F V F V V V V

Por tanto, por el principio de sustitución si cambiamos p1 por !1 y p2 por

∼(!1 ∧ !2)) ↔ ((∼!1) ∨ (∼!2)) que


!2 obtenemos otra forma enunciativa (∼

seguirá siendo una tautología, luego (∼(!1 ∧ !2)) ⇔ ((∼!1) ∨ (∼!2)).

De la misma forma se demostraría el apartado ii).


J

Ejercicio 1.16. Demostrar el apartado ii) del Corolario 1.6.

Solución:

En el apartado (b) del ejercicio 1.10 probamos que la disyunción es


distributiva respecto de la conjunción por la derecha, es decir, que las formas
enunciativas (p ∨ (q ∧ r)) y ((p ∨ q) ∧ (p ∨ r)) son equivalentes, o lo que es lo
mismo, (p ∨ (q ∧ r)) ↔ ((p ∨ q) ∧ (p ∨ r)) es una tautología. Por tanto, por la
Proposición 1.3, sustituyendo p por !1, q por !2 y r por !3, obtenemos otra forma

enunciativa que sigue siendo una tautología, luego (!1 ∨ (!2 ∧ !3)) ⇔ ((!1 ∨

!2) ∧ (!1 ∨ !3)).


J

Ejercicio 1.17. Demostrar que para dos formas enunciativas cualquiera ! y " se

tiene (! ↔ ") ⇔ ((! → ") ∧ (" → !)).

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
García-Muñoz, M.A. 45

Solución:

De nuevo basándonos en el trabajo realizado en el ejercicio 1.10, en


particular, en el apartado (c), sabemos que la forma enunciativa (p ↔ q) tiene la
misma tabla de verdad que la forma enunciativa ((p → q) ∧ (q → p)), o sea que el
bicondicional entre ambas (p ↔ q) ↔ (p → q) ∧ (q → p) es una tautología. Ahora
sólo tenemos que usar el principio de sustitución, pues reemplazando cada
intervención de p por ! y cada intervención de q por " la forma enunciativa

resultante también es una tautología y de esta forma podemos asegurar lo que nos
dice el enunciado del ejercicio.
J

Ejercicio 1.18. Demostrar que para cualesquiera dos formas enunciativas ! y " se

tiene (! → ") ⇔ ((∼") → (∼!)).

Solución:

Cambiando cada una de las formas enunciativas que aparecen en la


equivalencia anterior por variables de enunciado, lo primero que hemos de probar
es que (p → q) ⇔ ((∼q) → (∼p)). Para ello sólo tenemos que ver que la tabla de
verdad de ((∼q) → (∼p)) coincide con la del condicional. En efecto,

p q ∼q ∼p (∼q) → (∼p)
V V F F V
V F V F F
F V F V V
F F V V V

Por tanto, la forma enunciativa ((p → q) ↔ ((∼q) → (∼p))) es una tautología.


Ahora, reemplazando cada aparición de p por ! y cada aparición de q por ", el

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
46 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

principio de sustitución nos asegura que (! → ") ↔ ((∼") → (∼!)) sigue siendo

una tautología, o lo que es igual (! → ") ⇔ ((∼") → (∼!)).


J

Ejercicio 1.19. Demostrar la ley de sustitución dada por la Proposición 1.9.

Solución:

 Sean !1 y "1 formas enunciativas equivalentes y supongamos que " se ha

obtenido a partir de ! al sustituir una o más veces la forma enunciativa "1 por !1.
Para una combinación arbitraria de valores de verdad para las variables de
enunciado que aparecen en ", el valor de verdad de " y ! coincide pues la única

diferencia entre ambas es que en ciertas partes de " donde ahora aparece "1 en !

aparecía !1 y el valor de verdad tomado por !1 y "1 es el mismo pues ambas son

equivalentes. Por tanto, la forma enunciativa (! ↔ ") siempre toma valor de

verdad V, es decir, ! ⇔ ".


J

Ejercicio 1.20. Demostrar que para cualesquiera !1 y !2 formas enunciativas:

(a) (!1 → !2) ⇔ ((∼!1) ∨ !2),

(b) (!1 → !2) ⇔ (∼(!1 ∧ (∼!2))).

Deducir usando lo anterior, las leyes de De Morgan y las leyes de manipulación


que sean necesarias, que la forma enunciativa !: (p → (~r)) → (p ∧ (~q)) es

lógicamente equivalente a:

i) ": (~(p ∧ r)) → (~(p → q)),

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
García-Muñoz, M.A. 47

ii) #: (~ (p ∧ (~q))) → (p ∧ r),

iii) $: (p ∧ (q →r)).

Solución:

Los apartados (a) y (b) se demuestran como en los ejercicios previos.


Cambiamos las formas enunciativas !1 y !2 por variables de enunciado y

comprobamos que el bicondicional entre las formas enunciativas obtenidas es una


tautología, después sólo bastará con aplicar el principio de sustitución:

p1 p2 (p1 → p2) ↔ ((∼p1) ∨ p2)


V V V V F V
V F F V F F
F V V V V V
F F V V V V

p1 p2 (p1 → p2) ↔ (∼ (p1 ∧ (∼p2))


V V V V V F F
V F F V F V V
F V V V V F F
F F V V V F V

Con lo anterior queda demostrado (a) y (b).

i) Veamos ahora que ! es equivalente a ". Usando el apartado (b),

sabemos que (p → (~r)) ⇔ (~(p ∧ (∼(∼r)))), solamente tenemos que tomar como
!1 a p y como !2 a (~r). Así, por la ley de sustitución dada en la Proposición 1.9,

si en ! cambiamos (p → (~r)) por (~(p ∧ (∼(∼r)))), la forma enunciativa resultante

seguirá siendo lógicamente equivalente a !:

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
48 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

!: (p → (~r)) → (p ∧ (~q)) ⇔ (~(p ∧ (∼(∼r)))) → (p ∧ (~q))1

Por otra parte, sabemos que (∼(∼!) ⇔ ! para cualquier forma enunciativa ! (ver

Corolario 1.7), y en particular, (∼(∼r) ⇔ r, luego de nuevo usando la Proposición


1.9 podemos asegurar que:

! ⇔ (~(p ∧ (∼(∼r)))) → (p ∧ (~q)) ⇔ (~(p ∧ r)) → (p ∧ (~q)) ⇔ (~(p ∧ r)) →

(∼(∼ (p ∧ (~q))))

Ahora a partir del apartado (b) deducimos que (∼ (p ∧ (~q))) ⇔ (p → q) por lo que
usando de nuevo la ley de sustitución al reemplazar (∼ (p ∧ (~q))) por (p → q) en la
última forma enunciativa seguimos teniendo otra equivalente a !:

! ⇔ (~(p ∧ r)) → (∼(∼(p ∧ (~q)))) ⇔ (~(p ∧ r)) → (~(p → q)),

luego ! ⇔ ".

ii) Nótese que ahora las variables q y r aparecen en miembros distintos en


! y #, lo que nos hace pensar que es necesario utilizar la equivalencia probada en

el ejercicio 1.18 por la que deducimos que

!: (p → (~r)) → (p ∧ (~q)) ⇔ (~ (p ∧ (~q))) → (~(p → (~r)))

A partir del apartado (a), sabemos que (p → (~r)) es equivalente a ((~p) ∨ (~r)),
luego la Proposición 1.9 nos asegura:

! ⇔ (~ (p ∧ (~q))) → (~(p → (~r))) ⇔ (~ (p ∧ (~q))) → (~((~p) ∨ (~r))).

Por último, solamente tenemos que usar las Leyes de De Morgan de las que
deducimos que (∼((~p) ∨ (~r))) ⇔ (p ∧ r) y así la Proposición 1.9 nos permite
obtener lo que queríamos:

1
Destacamos el texto con negrita para resaltar el cambio que efectuamos en cada paso.

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
García-Muñoz, M.A. 49

! ⇔ ((~(p ∧ (~q))) → (~((~p) ∨ (~r)))) ⇔ ((~ (p ∧ (~q))) → (p ∧ r)) ⇔ #.

iii) Como en el apartado anterior hemos probado que ! es equivalente a #,

vamos a partir de esta última forma. Antes de continuar, nótese que en este caso
sólo aparece una vez la variable p lo que nos informa de que debemos quitar el
condicional central. Para ello, el apartado (a) junto con la equivalencia (~(~!)) ⇔

! nos permite deducir:

! ⇔ # ⇔ (∼(~ (p ∧ (~q)))) ∨ (p ∧ r) ⇔ (p ∧ (~q)) ∨ (p ∧ r)

Usando una de las leyes distributivas (primer apartado del Corolario 1.6) tenemos:

! ⇔ (p ∧ (~q)) ∨ (p ∧ r) ⇔ (p ∧ ((~q) ∨ r)) ⇔ (p ∧ (q →r))

Por último, aplicando el apartado (a) y de nuevo la Proposición 1.9 se tiene el


resultado buscado ! ⇔ (p ∧ ((~q) ∨ r)) ⇔ (p ∧ (q →r)).
J

4. FORMAS NORMALES

Llamaremos forma enunciativa restringida a una forma enunciativa en la


que sólo aparecen las conectivas ∼, ∧ y ∨.

Proposición 1.10. Toda función de verdad es la función de verdad determinada por


una forma enunciativa restringida.

Corolario 1.11. Toda forma enunciativa que no es una contradicción es


lógicamente equivalente a una forma enunciativa restringida de la forma:
m n

( ∧ Q ij ))
(
i =1 j =1

donde cada Qij es una variable de enunciado o la negación de una variable de

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
50 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

enunciado. Esta forma se llama forma normal disyuntiva.

En la práctica dada una forma enunciativa ! en la que intervienen las

variables p1, p2,…, pn, para calcular la forma normal disyuntiva equivalente a !,

primero calculamos la tabla de verdad de dicha forma enunciativa y para cada una
de las combinaciones de valores de verdad de las variables para las cuales ! toma

valor de verdad V construimos su conjunción básica, es decir, una expresión del


n
tipo ( ∧ Qi ) , donde para cada i = 1, 2,..., n Q es la variable de enunciado, si en la
i =1
i

combinación considerada dicha variable toma el valor de verdad V, o su negación,


si dicha variable toma el valor F. Nótese que estas conjunciones se caracterizan
porque en su tabla de verdad sólo aparece un valor de verdad en la combinación
considerada. Finalmente obtenemos la forma normal disyuntiva como la
disyunción de todas las conjunciones básicas obtenidas.

Corolario 1.12. Toda forma enunciativa que no es una tautología es lógicamente


equivalente a una forma enunciativa restringida de la forma:
m n
( ∧ (∨ Q ij ))
i =1 j =1

siendo cada Qij una variable de enunciado o la negación de una variable de


enunciado. Esta forma se llama forma normal conjuntiva.

En la práctica la construcción de la forma normal conjuntiva equivalente a


! es dual a la construcción de la forma normal disyuntiva. Ahora, después de

calcular la tabla de verdad, se construyen para cada una de las combinaciones de


valores de verdad de las variables para las cuales ! toma valor de verdad F lo que
n
podríamos llamar disyunciones básicas, es decir, expresiones del tipo ( ∨
i =1
Qi )

donde para cada i = 1, 2,..., n Qi es la variable de enunciado, si en la combinación

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
García-Muñoz, M.A. 51

considerada dicha variable toma el valor de verdad F, o su negación, si dicha


variable toma el valor V. Nótese que ahora en la tabla de verdad de estas
disyunciones sólo aparece un valor de verdad F. Finalmente obtenemos la forma
normal conjuntiva como la conjunción de todas las disyunciones básicas obtenidas.
En el ejercicio 1.26 veremos una forma alternativa de calcular la forma normal
conjuntiva de ! a partir de la forma normal disyuntiva equivalente a (∼!).

Ejercicio 1.21. Demostrar que si ! es una forma enunciativa restringida, entonces

!* ⇔ (∼!), donde !* se obtiene a partir de ! intercambiando las conectivas ∧ y

∨ y reemplazando cada variable de enunciado por su negación.

Solución:

Demostramos este resultado usando inducción sobre el número de


conectivas que aparecen en !. Supongamos que ! una forma enunciativa

restringida con n conectivas.

Para n = 0, ! no contiene conectivas y por tanto ! viene dada por una

variable de enunciado, por ejemplo p. Así !* = (∼p) y trivialmente !* ⇔ (∼!).

Ahora, si n > 0, supongamos cierto el resultado para toda forma


enunciativa con menos de n conectivas y veamos si a partir de lo anterior también
se tiene la equivalencia si ! tiene exactamente n conectivas. Teniendo en cuenta

que ! es una forma enunciativa restringida, atendiendo a la forma de ! podemos

distinguir tres casos:

• ! = (∼")

• ! = (" ∧ #)

• ! = (" ∨ #)

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
52 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

Para el primer caso, si ! = (∼"), como ! tiene n conectivas, " tiene n – 1

conectivas, luego por hipótesis de inducción "* ⇔ (∼"). Ahora bien, !* = (∼"*),

luego, usando la Proposición 1.9:

!* = (∼"*) ⇔ (∼(∼")) ⇔ " ⇔ (∼!).

En segundo lugar, si ! = (" ∧ #) y contiene n conectivas, podemos

asegurar que tanto la forma enunciativa " como la # ambas tienen menos de n

conectivas, luego por hipótesis de inducción "* ⇔ (∼") y #* ⇔ (∼#). Por tanto la

Proposición 1.9 nos asegura que:

!* = "* ∨ #* ⇔ (∼") ∨ #*,

que a su vez es equivalente a (∼") ∨ (∼#). Ahora bien, las leyes de De Morgan

(Corolario 1.4) nos permiten asegurar que lo anterior es lógicamente equivalente a


la forma enunciativa (∼(" ∧ #)), es decir, a (∼!). Por tanto, !* ⇔ (∼!).

Por último, si ! = (" ∨ #), la demostración del resultado es análoga al

caso anterior utilizando la otra ley de De Morgan del Corolario 1.4.


J

Ejercicio 1.22. Usar el resultado probado en el ejercicio anterior para demostrar


que si !1, !2,…, !n son formas enunciativas cualesquiera, se tiene:

i) ((∼!1) ∨ (∼!2) ∨...∨ (∼!n)) ⇔ ( ∼(!1 ∧ !2 ∧...∧ !n)),

ii) ((∼!1) ∧ (∼!2) ∧…∧ (∼!n)) ⇔ ( ∼(!1 ∨ !2 ∨...∨ !n)).

o de forma abreviada:

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
García-Muñoz, M.A. 53

n n
i) (∨ (~ ! i )) ⇔ (~ (∧ ! i )) ,
i =1 i =1
n n
ii) ( ∧ (~ ! )) ⇔ (~ (∨ ! )) , (Leyes de De Morgan) .
i =1
i
i =1
i

Solución:

i) Consideremos la forma enunciativa !: (p1 ∧ p2 ∧…∧ pn). El resultado

del ejercicio 1.21 nos asegura que !* ⇔ (∼(p1 ∧ p2 ∧…∧ pn)), es decir, que la

forma enunciativa (!* ↔ (∼(p1 ∧ p2 ∧…∧ pn))) es un tautología. Teniendo en

cuenta que !* viene dado por la forma enunciativa ((∼p1) ∨ (∼p2) ∨…∨ (∼pn)), en

realidad el resultado anterior nos asegura que:

(((∼p1) ∨ (∼p2) ∨…∨ (∼pn)) ↔ (∼(p1 ∧ p2 ∧…∧ pn)))

es una tautología. Finalmente, utilizando la regla de sustitución, deducimos que si


cambiamos cada una de las intervenciones de la variable pi por una forma
enunciativa cualquiera !i, para cada i entre 1 y n, la forma enunciativa resultante:

(((∼!1) ∨ (∼!2) ∨…∨ (∼!n)) ↔ (∼(!1 ∧ !2 ∧…∧ !n)))

también es una tautología, o lo que es lo mismo que ((∼!1) ∨ (∼!2) ∨…∨ (∼!n)) y

(∼(!1 ∧ !2 ∧…∧ !n)) son lógicamente equivalentes.

ii) La demostración de este apartado es análoga al anterior, tomando ahora


como ! la forma enunciativa (p1 ∨ p2 ∨…∨ pn).
J

Ejercicio 1.23. Demostrar la Proposición 1.10.

Solución:

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
54 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

Supongamos que la función de verdad dada es una función con n


argumentos y veamos como podemos construir una forma enunciativa restringida
con n variables p1, p2,…, pn cuya función de verdad es la de partida. Distinguimos
dos casos:

A) En primer lugar, supongamos que la función de verdad de partida es la


función de verdad de una contradicción, es decir, siempre toma valor de verdad F,
entonces una forma enunciativa restringida con esta función de verdad es
cualquiera de la forma:

p1 ∧… ∧ pi – 1 ∧ ((∼pi) ∧ pi) ∧ pi + 1 ∧…∧ pn ,

con 1 ≤ i ≤ n.

B) Supongamos ahora el caso contrario, es decir, en la función de verdad


de partida al menos aparece un valor V, entonces para cada una de las apariciones
de dicho valor construimos lo que anteriormente hemos llamado conjunción básica,
es decir, la conjunción de variables o sus negaciones de manera que en su tabla de
verdad aparece el valor V sólo para una asignación de valores de verdad de las
variables, en concreto para la misma asignación para la que la función de verdad de
partida tomaba valor V. Una vez construidas todas las conjunciones básicas
asociadas a la función de verdad dada, definimos la forma enunciativa ! como la

disyunción de todas estas conjunciones básicas. Claramente ! es la forma

enunciativa requerida.
J

Ejercicio 1.24. Dada la función de verdad con tres argumentos representada por la
siguiente tabla de verdad:

p1 p2 p3 f(p1, p2, p3)


V V V V
V V F F

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
García-Muñoz, M.A. 55

V F V F
V F F F
F V V V
F V F F
F F V V
F F F F

Utilizar la demostración de la Proposición 1.10 para obtener una forma enunciativa


restringida cuya función de verdad sea la anterior.

Solución:

En primer lugar, observamos que no se trata de una contradicción. Nos


fijamos en aquellas combinaciones de valores de verdad de las variables para las
cuales la función toma valor V, en concreto éstas son VVV, FVV y FFV. Las
conjunciones básicas correspondientes a estas combinaciones son:

p1 ∧ p2 ∧ p3,

(∼p1) ∧ p2 ∧ p3,

(∼p1) ∧ (∼p2) ∧ p3.

Por tanto, la forma enunciativa restringida con función de verdad representada por
la tabla de verdad de partida es:

!: ((p1 ∧ p2 ∧ p3) ∨ ((∼p1) ∧ p2 ∧ p3) ∨ ((∼p1) ∧ (∼p2) ∧ p3)).

En efecto, la tabla de verdad de esta forma enunciativa coincide con la del


enunciado del ejercicio:

p1 p2 p3 p1 ∧ p2 ∧ p3 (∼p1) ∧ p2 ∧ p3 (∼p1) ∧ (∼p2) ∧ p3


!

V V V V F F V
V V F F F F F

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
56 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

V F V F F F F
V F F F F F F
F V V F V F V
F V F F F F F
F F V F F V V
F F F F F F F
J

Ejercicio 1.25. Demostrar el Corolario 1.12.

Solución:

Sea ! una forma enunciativa que no es una tautología, entonces (∼!) no

es una contradicción y por tanto el Corolario 1.11 nos asegura que es lógicamente
equivalente a una forma enunciativa de la forma:
m n
(∼!) ⇔ ( ∨ ∧(
i =1 j =1
Q ij )) .

De lo anterior y de las leyes de De Morgan podemos deducir:


m n m n m n
! ⇔ (∼ (∼!)) ⇔ (∼ ( ∨ ∧
(
i =1 j =1
Q ij )) ) ⇔ ( ∧
i =1
~( ∧ Q ij )) ⇔ (∧ (∨ ~ Q ij )) .
j =1 i =1 j =1

Finalmente, obtenemos el resultado del Corolario utilizando la Proposición 1.9 para


reemplazar cada aparición de la doble negación de una variable por dicha variable.
J

Ejercicio 1.26. Calcular las formas normales disyuntiva y conjuntiva lógicamente


equivalente a la forma enunciativa !: (p ∧ (q →r)).

Solución:

En primer lugar tenemos que calcular su tabla de verdad:

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
García-Muñoz, M.A. 57

p q r q → r (p ∧ (q →r))
V V V V V
V V F F F
V F V V V
V F F V V
F V V V F
F V F F F
F F V V F
F F F V F

Ahora tenemos que calcular las conjunciones básicas para cada una de las
combinaciones de valores de verdad para los cuales ! toma el valor de verdad V.

En este caso tenemos que calcular tres, las asociadas a las combinaciones VVV,
VFV y VFF.

Por lo explicado previamente para su construcción éstas vendrán dadas por:

p q r (p ∧ (q →r)) Conjunciones básicas


V V V V p∧q∧r
V V F F
V F V V p ∧ (∼q) ∧ r
V F F V p ∧ (∼q) ∧ (∼r)
F V V F
F V F F
F F V F
F F F F

Luego, la forma normal disyuntiva vendrá dada por la disyunción de todas ellas, es
decir:

!⇔((p ∧ q ∧ r) ∨ (p ∧ (∼q) ∧ r) ∨ (p ∧ (∼q) ∧ (∼r))).

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
58 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

Ahora, para calcular la forma normal conjuntiva, volvemos de nuevo a la


tabla de verdad de ! y calculamos para cada combinación de valores de verdad

para los cuales ! toma el valor de verdad F, lo que hemos llamado disyunción

básica. En este caso tenemos que calcular las disyunciones asociadas a las
combinaciones VVF, FVV, FVF, FFV y FFF. La construcción es dual a las
conjunciones básicas pues si en la combinación una variable toma el valor V en la
correspondiente disyunción se tomará negada y si toma el valor F aparecerá sin
negar:

p q r (p ∧ (q →r)) Disyunciones básicas


V V V V
V V F F (∼p) ∨ (∼q) ∨ r
V F V V
V F F V
F V V F p ∨ (∼q) ∨ (∼r)
F V F F p ∨ (∼q) ∨ r
F F V F p ∨ q ∨ (∼r)
F F F F p∨q∨r

Finalmente la forma normal conjuntiva equivalente a ! no es más que la


conjunción de todas las disyunciones básicas obtenidas:

((∼p) ∨ (∼q) ∨ r) ∧ (p ∨ (∼q) ∨ (∼r)) ∧ (p ∨ (∼q) ∨ r) ∧ (p ∨ q ∨ (∼r)) ∧ (p ∨ q ∨ r).


J

Ejercicio 1.27. Calcular la forma normal conjuntiva lógicamente equivalente a !:

(∼(p ↔ r) ∨q) a partir de la forma normal disyuntiva de (∼!)

Solución:

Presentamos aquí un método alternativo para calcular la forma normal

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
García-Muñoz, M.A. 59

conjuntiva. Al utilizar este método no tendremos que calcular las disyunciones


básicas de ! ya que este nuevo método se basa en el cálculo de la forma normal

disyuntiva de (∼!) y a partir de ésta utilizar la equivalencia (∼(∼!)) ⇔ !.

Comenzamos calculando la tabla de verdad de (∼!):

p q r p ↔ r ∼(p ↔ r)
! (∼!)

V V V V F V F
V V F F V V F
V F V F V V F
V F F V F F V
F V V V F V F
F V F F V V F
F F V F V V F
F F F V F F V

Por tanto, las conjunciones básicas asociadas a las dos combinaciones de valores de
verdad para los cuales (∼!) toma valor V son: (p ∧ (∼q) ∧ (∼r)) para la

combinación VFF y ((∼p) ∧ (∼q) ∧ (∼r)) para la combinación FFF, y por tanto la
forma normal disyuntiva de (∼!) será la disyunción de ambas:

(∼!) ⇔ ((p ∧ (∼q) ∧ (∼r)) ∨ ((∼p) ∧ (∼q) ∧ (∼r)))

Así tenemos que:

! ⇔ (∼(∼!)) ⇔ (∼((p ∧ (∼q) ∧ (∼r)) ∨ ((∼p) ∧ (∼q) ∧ (∼r))))

Ahora solamente nos queda aplicar dos veces las leyes de De Morgan, una primera
vez fuera de los paréntesis:

! ⇔ (∼((p ∧ (∼q) ∧ (∼r))) ∧ (∼((∼p) ∧ (∼q) ∧ (∼r))))

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
60 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

y otra dentro:

! ⇔ (((∼p) ∨ (∼(∼q)) ∨ (∼(∼r))) ∧ ((∼(∼p)) ∨ (∼(∼q)) ∨ (∼(∼r)))).

Finalmente, la forma normal conjuntiva buscada se obtiene después de aplicar


cuantas veces sea necesaria la Proposición 1.9 y la equivalencia (∼(∼!)) ⇔ !:

! ⇔ (((∼p) ∨ q ∨ r) ∧ (p ∨ q ∨ r)).
J

Ejercicio 1.28. Obtener una forma enunciativa restringida lógicamente equivalente


a !: ((p1 → p2) ↔ (p3 ∨p4)).

Solución:

Una solución para este ejercicio es una de las formas normales de ! pues

ambas son formas enunciativas restringidas, es decir, formas enunciativas en las


que sólo aparecen las conectivas ∼, ∧ y ∨ y son lógicamente equivalentes a !. Por

tanto, comencemos calculando la tabla de verdad de dicha forma enunciativa.


Nótese que en este caso en la tabla de verdad tendremos 24 = 16 combinaciones de
valores de verdad pues en esta forma enunciativa intervienen 4 variables distintas:

p1 p2 p3 p4 (p1 → p2) ↔ (p3 ∨ p4)


V V V V V V V
V V V F V V V
V V F V V V V
V V F F V F F
V F V V F F V
V F V F F F V
V F F V F F V
V F F F F V F

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
García-Muñoz, M.A. 61

F V V V V V V
F V V F V V V
F V F V V V V
F V F F V F F
F F V V V V V
F F V F V V V
F F F V V V V
F F F F V F F

Teniendo en cuenta que el número de falsos en la tabla de verdad es mucho


menor que el número de verdaderos, por comodidad calcularemos la forma normal
conjuntiva. Para ello comenzamos calculando las disyunciones básicas para
aquellas combinaciones de valores de verdad de las variables en las que la forma
enunciativa toma el valor F:

p 1 p2 p3 p4 Disyunciones básicas
!

V V F F F (∼p1) ∨ (∼p2) ∨ p3 ∨ p4
V F V V F (∼p1) ∨ p2 ∨ (∼p3) ∨ (∼p4)
V F V F F (∼p1) ∨ p2 ∨ (∼p3) ∨ p4
V F F V F (∼p1) ∨ p2 ∨ p3 ∨ (∼p4)
F V F F F p1 ∨ (∼p2) ∨ p3 ∨ p4
F F F F F p 1 ∨ p2 ∨ p3 ∨ p4

Finalmente, una solución al problema sería la conjunción de todas las disyunciones


anteriores, es decir:

! ⇔ ((∼p1) ∨ (∼p2) ∨ p3 ∨ p4) ∧ ((∼p1) ∨ p2 ∨ (∼p3) ∨ (∼p4)) ∧ ((∼p1) ∨ p2 ∨ (∼p3) ∨

p4) ∧ ((∼p1) ∨ p2 ∨ p3 ∨ (∼p4)) ∧ (p1 ∨ (∼p2) ∨ p3 ∨ p4) ∧ (p1 ∨ p2 ∨ p3 ∨ p4).


J

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
62 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

5. CONJUNTOS ADECUADOS DE CONECTIVAS

Un conjunto adecuado de conectivas es un conjunto tal que toda función


de verdad puede representarse por medio de una forma enunciativa en la que sólo
aparezcan conectivas de dicho conjunto. La Proposición 1.10 nos asegura que la
terna {∼, ∧, ∨} es uno de estos conjuntos.

Proposición 1.13. Los pares {∼, ∧}, {∼, ∨} y {∼, →} son conjuntos adecuados de
conectivas.

Podemos asegurar que los anteriores son los únicos conjuntos con dos
conectores que son conjuntos adecuados de conectivas. Sin embargo, existen
conjuntos adecuados de conectivas con sólo una conectiva que no es ninguna de las
ya introducidas. Las conectivas con la propiedad de formar por si solas un conjunto
adecuado fueron introducidas en 1913 por Sheffer:

NOR: Se denota por ↓ y no es más que la negación de la disyunción, es


decir, (p ↓ q) ⇔ (∼(p ∨ q)). Su tabla de verdad es:
p q p↓q
V V F
V F F
F V F
F F V
Tabla 1.8. NOR.

NAND: Se denota por ↑, o bien,⏐ y es la negación de la conjunción, es


decir, (p ↑ q) ⇔ (∼(p ∧ q)). Su tabla de verdad es:
p q p↑q
V V F
V F V
F V V
F F V
Tabla 1.9. NAND.

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
García-Muñoz, M.A. 63

Proposición 1.14. Los conjuntos unitarios {↓} y {↑} son conjuntos adecuados de
conectivas.

Ejercicio 1.29. Demostrar que los conjuntos {∼, ∧} y {∼, ∨} son conjuntos
adecuados de conectivas.

Solución:

La Proposición 1.10 nos asegura que el conjunto {∼, ∧, ∨} es un conjunto


adecuado de conectivas. Para demostrar que de dicho conjunto podemos eliminar la
conjunción o la disyunción y aún sigue siendo un conjunto adecuado de conectivas,
lo que tenemos que hacer es comprobar que la conectiva eliminada de este
conjunto se puede expresar en función de las dos restantes.

Comencemos viendo que la conectiva ∨ se puede expresar con las


conectivas del conjunto {∼, ∧}. Una de las leyes de De Morgan (Corolario 1.4) nos
dice que

(∼(!1 ∨ !2)) ⇔ ((∼!1) ∧ (∼!2)).

La equivalencia se mantiene si negamos los dos miembros. Ahora teniendo en


∼(∼!)) ⇔ ! podemos asegurar:
cuenta que (∼

(!1 ∨ !2) ⇔ (∼((∼!1) ∧ (∼!2))).

De forma análoga se prueba que la conectiva ∧ se puede expresar con una


expresión en la que sólo aparecen la negación y la disyunción. Usando la otra ley
de De Morgan es fácil ver:

!∧! ⇔ ∼ ∼! ∨ ∼! 


J

Ejercicio 1.30. Demostrar que el conjunto {∼, →} es un conjunto adecuado de


conectivas.

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
64 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

Solución:

Usando lo probado en el ejercicio anterior nos bastaría con probar que las
conectivas de {∼, ∨} o bien las conectivas de {∼, ∧} se pueden expresar usando
sólo la negación y el condicional. En el ejercicio 1.20 probamos las siguientes
equivalencias:

(a) (!1 → !2) ⇔ ((∼!1) ∨ !2),

(b) (!1 → !2) ⇔ (∼(!1 ∧ (∼!2))).

Del apartado (a) cambiando !i por variables de enunciado pi sabemos que

(p1 → p2) ↔ ((∼p1) ∨ p2),

es una tautología. Por el principio de sustitución, si cambiamos cada aparición de la


variable p1 por (∼p1) la forma enunciativa obtenida

((∼p1) → p2) ↔ ((∼(∼p1)) ∨ p2),

sigue siendo una tautología. Además por la Proposición 1.9, si cambiamos (∼(∼p1))
por p1, obtenemos una forma enunciativa equivalente a la anterior. Así

((∼p1) → p2) ↔ (p1 ∨ p2)

es una tautología o lo que es igual, usando el principio de sustitución, para


cualesquiera formas enunciativas !1 y !2:

(!1 ∨ !2) ⇔ ((∼!1) → !2)

Esto nos asegura que la disyunción se puede expresar utilizando sólo conectivas del
conjunto {∼, →}, lo que asegura que dicho conjunto es un conjunto adecuado de
conectivas.

De forma similar, a partir del apartado (b) anterior, podemos demostrar que
la conjunción se puede expresar utilizando solamente la negación y el condicional

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
García-Muñoz, M.A. 65

mediante la siguiente expresión:

(!1 ∧ !2) ⇔ (∼(!1 → (∼!2))).


J

Ejercicio 1.31. Utilizar lo probado en los dos ejercicios previos para demostrar que
la forma enunciativa (p1 ∧ ((∼p2) → p3)) es lógicamente equivalente a:

i) (p1 ∧ (∼((∼p2) ∧ (∼p3)))),

ii) (∼(( ∼p1) ∨ (∼(p2 ∨ p3)))),

iii) (∼(p1 → (∼ ((∼p2) → p3)))).

Solución:

i) Por el apartado (b) del ejercicio 1.20 tomando como !1: (∼p2) y como

!1: p3, sabemos que ((∼p2) → p3) ⇔ (∼((∼p2) ∧ (∼p3))). La Proposición 1.9 nos

permite asegurar que (p1 ∧ ((∼p2) → p3)) ⇔ p1 ∧ (∼((∼p2) ∧ (∼p3))).

ii) Utilizando ahora el primer resultado probado en el ejercicio anterior, es


decir, (!1 ∨ !2) ⇔ ((∼!1) → !2) junto con la Proposición 1.9 se tiene:

(p1 ∧ ((∼p2) → p3)) ⇔ (p1 ∧ (p2 ∨ p3)).

Ahora, teniendo en mente la forma enunciativa a la que queremos llegar basta con
utilizar el resultado obtenido en el ejercicio 1.29 que nos asegura que para
cualesquiera formas enunciativas !1 y !2:

(!1 ∧ !2) ⇔ (∼((∼!1) ∨ (∼!2))),

de donde:

(p1 ∧ ((∼p2) → p3)) ⇔ (p1 ∧ (p2 ∨ p3)) ⇔ (∼(( ∼p1) ∨ (∼(p2 ∨ p3)))).

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
66 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

iii) Para obtener esta equivalencia sólo tenemos que utilizar el último
resultado obtenido en el ejercicio previo que nos expresa la conjunción entre dos
formas enunciativas mediante la negación y el condicional, es decir:

(!1 ∧ !2) ⇔ (∼(!1 → (∼!2))),

pues tomando !1: p1 y !2: (∼p2) → p3 tenemos:

(p1 ∧ ((∼p2) → p3)) ⇔ (∼(p1 → (∼ ((∼p2) → p3)))).


J

Ejercicio 1.32. Obtener una expresión equivalente a la forma enunciativa p ↔ q en


la que sólo aparezcan las conectivas:
(a) {∼, →},
(b) {∼, ∧},
(c) {∼, ∨}.

Solución:

(a) En este ejercicio lo que debemos hacer es ir expresando las conectivas


que aparecen en la forma enunciativa usando las conectivas del conjunto
correspondiente a cada apartado. En este caso hemos de eliminar el bicondicional y
expresarlo usando la negación y el condicional. En primer lugar sabemos por el
ejercicio 1.17 que (! ↔ ") ⇔ (! → ") ∧ (" → !), luego:

(p ↔ q) ⇔ (p → q) ∧ (q → p)

Ahora sólo hemos de expresar la conjunción mediante el condicional y la negación,


lo cual es posible usando la equivalencia del ejercicio 1.30 sabemos que

(!1 ∧ !2) ⇔ (∼(!1 → (∼!2))).

Así, tomando !1: (p → q) y !2: (q → p), se tiene:

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
García-Muñoz, M.A. 67

(p ↔ q) ⇔ (p → q) ∧ (q → p) ⇔ (∼((p → q) → (∼(q → p)))).

De esta forma hemos obtenido una forma enunciativa equivalente al bicondicional


en la que sólo aparecen la negación y el condicional.

(b) Partimos ahora de un paso intermedio del apartado anterior:

(p ↔ q) ⇔ ((p → q) ∧ (q → p)).

Ahora hemos de sustituir los dos condicionales por una expresión equivalente en la
que sólo figuren negaciones y conjunciones. En el ejercicio 1.20 apartado (b)
probamos (!1 → !2) ⇔ (∼(!1 ∧ (∼!2))), luego usando la Proposición 1.9 que nos

dice que si en una forma enunciativa intercambiamos dos enunciado equivalentes


la nueva forma obtenida es equivalente a la primera tenemos:

(p ↔ q) ⇔ ((p → q) ∧ (q → p)) ⇔ ((∼(p ∧ (∼q))) ∧ (∼(q ∧ (∼p)))).

(c) Para obtener la forma enunciativa equivalente al bicondicional en la que


sólo aparezcan conectivas del conjunto {∼, ∨} vamos a partir del resultado del
apartado anterior, es decir:

(p ↔ q) ⇔ ((∼(p ∧ (∼q))) ∧ (∼(q ∧ (∼p)))).

Aplicando la ley de De Morgan que nos asegura que la conjunción de negaciones


es la negación de la disyunción tenemos:

(p ↔ q) ⇔ (∼((p ∧ (∼q)) ∨ (q ∧ (∼p)))).

Por último, sólo resta utilizar el resultado obtenido en el ejercicio 1.29 que nos
expresaba la conjunción utilizando las conectivas {∼, ∨}, esto es (!1 ∧ !2) ⇔

(∼((∼!1) ∨ (∼!2))). De donde por la Proposición 1.9 se tiene:

(p ↔ q) ⇔ (∼((p ∧ (∼q)) ∨ (q ∧ (∼p))))

⇔ (∼((∼((∼p) ∨ (∼(∼q)))) ∨ (∼((∼q) ∨ (∼(∼p)))))),

que podemos simplificar teniendo en cuenta que la doble negación de una variable
1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
68 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

es equivalente a dicha variable:

(p ↔ q) ⇔ (∼((∼((∼p) ∨ q)) ∨ (∼((∼q) ∨ p)))).


J

Ejercicio 1.33. Demostrar que para cualesquiera formas enunciativas ! y ":

i) (~!) ⇔ (! ↓ !),

ii) (! ∨ ") ⇔ ((! ↓ ") ↓ (! ↓ ")),

iii) (! ∧ ") ⇔ ((! ↓ !) ↓ (" ↓ ")).

Deducir de lo anterior que el conjunto {↓} es un conjunto adecuado de conectivas


y obtener una forma enunciativa equivalente a (p → q) en la que sólo figure la
conectiva NOR (↓).

Solución:

i) Comencemos comprobando que ((~p) ↔ (p ↓ p)) es una tautología. En


efecto:

p ~p p ↓ p (~p) ↔ (p ↓ p)
V F F V
F V V V

El principio de sustitución nos asegura que para cualquier !, la forma enunciativa

que obtenemos al sustituir p por !, ((~!) ↔ (! ↓ !)) sigue siendo una tautología

y por tanto (~!) ⇔ (! ↓ !).

ii) Calculamos ahora la tabla de verdad de ((p ↓ q) ↓ (p ↓ q)) y veamos que


es la misma que la de la disyunción:

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
García-Muñoz, M.A. 69

p q p ↓ q (p ↓ q) ↓ (p ↓ q)
V V F V
V F F V
F V F V
F F V F

Por tanto, (p ∨ q) ⇔ ((p ↓ q) ↓ (p ↓ q)) y por el principio de sustitución (! ∨ ")

⇔ ((! ↓ ") ↓ (! ↓ ")), para cualesquiera formas enunciativas ! y ".

iii) Análogamente, es inmediato comprobar que (! ∧ ") ⇔ ((! ↓ !) ↓ ("

↓ ")), pues cambiando las formas enunciativas ! y " por variables de enunciado,

las formas obtenidas son equivalentes, es decir: (p ∧ q) ⇔ ((p ↓ p) ↓ (q ↓ q)). En


efecto, la tabla de verdad de la conjunción y de ((p ↓ p) ↓ (q ↓ q)) coinciden:

p q p ↓ p q ↓ q (p ↓ q) ↓ (p ↓ q)
V V F F V
V F F V F
F V V F F
F F V V F

De los tres apartados anteriores deducimos que la conectiva NOR


constituye por sí sola un conjunto adecuado de conectivas, ya que como sabemos el
conjunto {∼, ∧, ∨} es un conjunto adecuado de conectivas y hemos probado que
cualquier conectiva de este conjunto puede reemplazarse por una forma enunciativa
en la que sólo aparece la conectiva ↓, de lo que deducimos que para cualquier
forma enunciativa podemos obtener otra equivalente en la que sólo figura la
conectiva ↓.

Para obtener una forma enunciativa equivalente al condicional en la que


sólo figure la conectiva NOR, primero hemos de usar la equivalencia (!1 → !2)

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
70 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

⇔ ((∼!1) ∨ !2) demostrada en el apartado (a) del ejercicio 1.20, de donde:

(p → q) ⇔ ((∼p) ∨ q)

Por último, utilizando los apartados ii) y i) junto con la Proposición 1.9, nos
permite obtener una expresión equivalente a (p → q) en la que sólo figura la
conectiva NOR:

(p → q) ⇔ ((∼p) ∨ q) ⇔ ((∼p) ↓ q) ↓ ((∼p) ↓ q) ⇔ ((p↓p) ↓ q) ↓ ((p↓p) ↓ q).


J

Ejercicio 1.34. De forma análoga al ejercicio anterior, vamos a demostrar que el


conjunto constituido por la conectiva NAND, {↑} es un conjunto adecuado de
conectivas, probando que para cualesquiera formas enunciativas ! y ":

a) (~!) ⇔ (! ↑ !),

b) (! ∨ ") ⇔ ((! ↑ !) ↑ (" ↑ ")),

c) (! ∧ ") ⇔ ((! ↑ ") ↑ (! ↑ ")).

Obtener a partir de lo anterior una forma enunciativa equivalente a (p ↔ q) en la


que sólo figure la conectiva NAND (↑).

Solución:

Los apartados a), b) y c) quedarán demostrados calculando las tablas de


verdad de las formas enunciativas (p ↑ p), ((p ↑ p) ↑ (q ↑ q)) y ((p ↑ q) ↑ (p ↑ q)) y
comprobando que coinciden con las de la negación, la disyunción y la conjunción
respectivamente.

En efecto:

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
García-Muñoz, M.A. 71

p (p ↑ p)
V F
F V

p q p ↑ p q ↑ q (p ↑ q) ↑ (p ↑ q)
V V F F V
V F F V V
F V V F V
F F V V F

p q p↑q (p ↑ q) ↑ (p ↑ q)
V V F V
V F V F
F V V F
F F V F

Con lo anterior probado sólo resta utilizar el principio de sustitución y cambiar


cada una de las variables de enunciado por una forma enunciativa cualquiera y se
tendrán las equivalencias buscadas.

Vamos ahora a obtener una forma enunciativa equivalente al bicondicional


en la que sólo aparezca la conectiva NAND. En primer lugar usamos la
equivalencia lógica que nos dice que la bicondicional es equivalente a la doble
condicional probada en el ejercicio 1.17:

(p ↔ q) ⇔ (p → q) ∧ (q → p).

Utilizando la equivalencia (!1 → !2) ⇔ ((∼!1) ∨ !2) del ejercicio 1.20 junto con

la Proposición 1.9 tenemos:

(p ↔ q) ⇔ (p → q) ∧ (q → p) ⇔ ((∼p) ∨ q) ∧ ((∼q) ∨ p).

Una vez que hemos obtenido una forma enunciativa equivalente al

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
72 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

bicondicional en la que sólo aparecen las conectivas {∼, ∧, ∨}, aplicamos lo que
acabamos de demostrar en los apartados (a), (b) y (c) para remplazar cada una de
las conectivas de dicho conjunto por la conectiva ↑. Comencemos utilizando (c)
para reemplazar la conjunción:

(p ↔ q) ⇔ ((∼p) ∨ q) ∧ ((∼q) ∨ p)

⇔ (((∼p) ∨ q) ↑ ((∼q) ∨ p)) ↑ (((∼p) ∨ q) ↑ ((∼q) ∨ p))

Posteriormente usando cuatro veces la propiedad (b) por la propiedad 1.9 podemos
reemplazar las disyunciones obteniendo una forma enunciativa equivalente:

(p ↔ q) ⇔ ((((∼p) ↑ (∼p)) ↑ (q ↑ q)) ↑ (((∼q) ↑ (∼q)) ↑ (p ↑ p))) ↑ ((((∼p) ↑ (∼p))


↑ (q ↑ q)) ↑ (((∼q) ↑ (∼q)) ↑ (p ↑ p))).

Por último, usamos (a) y de nuevo la Proposición 1.9 nos permite eliminar las
distintas negaciones de la expresión anterior:

(p ↔ q) ⇔ ((((p ↑ p) ↑ (p ↑ p)) ↑ (q ↑ q)) ↑ (((q ↑ q) ↑ (q ↑ q)) ↑ (p ↑ p))) ↑ ((((p


↑ p) ↑ (p ↑ p)) ↑ (q ↑ q)) ↑ (((q ↑ q) ↑ (q ↑ q)) ↑ (p ↑ p))).
J

6. ARGUMENTACIÓN. VALIDEZ

Por una forma argumentativa entendemos cualquier sucesión finita de


formas enunciativas, de las cuales la última es la conclusión y las restantes son las
premisas. Una forma argumentativa

!1, !2,..., !n; ∴!

es inválida si es posible encontrar al menos una combinación de valores de verdad


de las variables de enunciado que intervienen en dicha forma argumentativa, de
manera que cada una de las premisas ! 1, ! 2,..., ! n tomen el valor de verdad V y

la conclusión ! tome el valor de verdad F. En otro caso, decimos que la forma

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
García-Muñoz, M.A. 73

argumentativa es válida.

Proposición 1.15. La forma argumentativa !1, !2,..., !n; ∴! es válida si y sólo si

la forma enunciativa

((!1 ∧ !2 ∧…∧ !n) → !)

es una tautología.

Ejercicio 1.35. Comprobar la validez de la conocida argumentación “modus


ponens”: p → q, p; ∴q.

Solución:

Calculamos la tabla de verdad de las premisas y de la conclusión:

p q p → q p ∴q
V V V V V
V F F V F
F V V F V
F F V F F

Como vemos la argumentación es válida pues para las combinaciones de valores de


verdad en las que la conclusión toma el valor de verdad F no todas las premisas
toman el valor de verdad V.
J

Ejercicio 1.36. Demostrar la Proposición 1.15.

Solución:

Para probar la implicación hacia la derecha, procedamos por reducción al


absurdo suponiendo que aunque !1, !2,..., !n; ∴! es una forma argumentativa

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
74 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

válida, la implicación ((!1 ∧ !2 ∧…∧ !n) → !) no es una tautología. Entonces

deducimos que existe una combinación de valores de verdad de las variables que
intervienen en esta forma argumentativa de forma que la conjunción (!1 ∧ !2

∧…∧ !n) toma valor V y la forma enunciativa ! toma valor F. De lo anterior se

deduce que para todo 1 ≤ i ≤ n las formas enunciativas !i toman valor V y esto es

una contradicción con el hecho de que la forma argumentativa de partida es válida.


Por tanto, ((!1 ∧ !2 ∧…∧ !n) → !) es una tautología.

Recíprocamente, si la forma enunciativa ((!1 ∧ !2 ∧…∧ !n) → !) es una

tautología y, sin embargo, la forma argumentativa !1, !2,..., !n; ∴! no es válida,

deducimos que ha de existir una combinación de valores de verdad que hacen que
todas las formas enunciativas !i con 1 ≤ i ≤ n toman valor V y que ! toma valor

F. Para esta combinación la implicación de partida tiene que tomar valor F, lo que
contradice el hecho de que dicha implicación es una contradicción, así que la forma
argumentativa !1, !2,..., !n; ∴! es válida.
J

Ejercicio 1.37. Usar la Proposición 1.15 para probar la validez de la argumentación


p → q, q → r; ∴p → r (Ley de silogismo).

Solución:

Utilizando ahora la Proposición 1.15, deduciremos la validez de la


argumentación viendo si la forma argumentativa !: ((p → q) ∧ (q → r)) → (p → r)

es una tautología. En efecto:

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
García-Muñoz, M.A. 75

p q r p → q q → r (p → q) ∧ (q → r) p → r !

V V V V V V V V
V V F V F F F V
V F V F V F V V
V F F F V F F V
F V V V V V V V
F V F V F F V V
F F V V V V V V
F F F V V V V V

Es decir, ! es una tautología y por consiguiente la ley de silogismo nos asegura

que esta argumentación es válida.


J

Ejercicio 1.38. Comprobar la validez de las siguientes argumentaciones que son las
usadas en distintos tipos de demostración:

a) p → q, q → p; ∴p ↔ q (Demostración por doble implicación)

b) p → (q1 ∧ q2), q1→ r, q1→ r; ∴p → r (Demostración por casos)

Solución:

a) De forma análoga al ejercicio anterior, calculemos la tabla de verdad de


la forma argumentativa !: ((p → q) ∧ (q → p)) → (p ↔ q):

p q p → q q → p (p → q) ∧ (q → p) p ↔ q !

V V V V V V V
V F F V F F V
F V V F F F V
F F V V V V V

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
76 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

De nuevo es una tautología, luego la Proposición 1.15 nos asegura que la forma
argumentativa p → q, q → p; ∴p ↔ q es válida.

b) Utilicemos en este caso un nuevo método, conocido como método de


refutación, que consiste en buscar una combinación de valores de verdad para las
variables que intervienen en esta argumentación, de manera que todas las premisas
tomen el valor de verdad V y la conclusión tome el valor de verdad F. Si es posible
encontrar tal combinación la argumentación será inválida y en otro caso será
válida.

Partimos de la conclusión p → r. Ésta tomará el valor de verdad F sólo si p


toma el valor V y r toma el valor F:

p q 1 q2 r ∴p → r
V F F

Con estos valores asignados a p y r, las dos últimas premisas son verdaderas sólo si
las variables q1 y q2 toman valor de verdad F:
p q1 q2 r q1 → r q2 → r ∴p → r
V F F F V V F

Obtenemos así una combinación de valores de verdad para las variables que hacen
que la conclusión tome el valor F y las dos últimas premisas tomen el valor V. Sin
embargo, para esta combinación la primera premisa no toma el valor V, sino el
valor F. Esto nos dice que la argumentación es válida pues no se ha conseguido
encontrar una combinación haciendo todas las premisas verdaderas y la conclusión
falsa.
J

Ejercicio 1.39. Utilizar el ejercicio anterior para deducir la validez o invalidez de la


siguiente argumentación:

“Si hoy hace frío, entonces mi amigo estornuda. Hoy hace frío. Por tanto, mi
amigo estornuda.”

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
García-Muñoz, M.A. 77

Solución:

Nótese que tanto en este ejercicio como en el próximo se utilizan


argumentaciones con enunciados concretos, sin embargo, es necesario hacer
hincapié en que la validez de dichas argumentaciones sólo depende de la forma
argumentativa implícita en los enunciados concretos y nunca en el valor de verdad
de dichos enunciados. Así, el primer paso que debemos dar es obtener la forma
argumentativa asociada a esta argumentación con enunciados fijos.

Si llamamos A y B a los enunciados simples “Hoy hace frío” y “Mi amigo


estornuda”. Esta argumentación la podemos simbolizar mediante: A → B, A; ∴B,
es decir, cambiando las letras A y B por variables de enunciado, su forma
argumentativa es p → q, p; ∴q, esto es, una argumentación del tipo “modus
ponens”, que como hemos visto en el ejercicio 1.35 es válida.
J

Ejercicio 1.40. Utilizar la lógica proposicional para deducir la validez o invalidez


de la siguiente argumentación: “Si f es una función continua, entonces f es una
función diferenciable implica que f es una función integrable. f es una función
diferenciable. Por tanto, f es una aplicación continua implica que f es integrable.”

Solución:

De manera análoga al ejercicio anterior, lo primero que debemos hacer es


obtener su forma argumentativa. Si denotamos A, B y C a los enunciados simples
que la constituyen, “f es una función continua”, “f es una función diferenciable” y
“f es una función integrable”, esta argumentación podemos simbolizarla mediante:

(A → (B → C)), B; ∴ (A → C).

Así la forma argumentativa para la que tenemos que estudiar su validez será

(p → (q → r)), q; ∴ (p → r),

donde hemos sustituido cada enunciado con significado fijo por una variable de

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
78 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

enunciado. Estudiemos su validez mediante las tablas de verdad de cada una de las
premisas y de la conclusión:

p q r q → r p → (q → r) q ∴(p → r)
V V V V V V V
V V F F F V F
V F V V V F V
V F F V V F F
F V V V V V V
F V F F V V V
F F V V V F V
F F F V V F V

Como podemos observar la argumentación es válida, pues no existe ninguna


combinación de valores de verdad para las variables que intervienen, de forma que
las dos premisas tomen el valor de verdad V y la conclusión tome el valor de
verdad F. Obsérvese de nuevo como la validez de la argumentación no depende del
valor de verdad de los enunciados, sino de la forma que presenta esta
argumentación.
J

7. CÁLCULO DE PREDICADOS. CUANTIFICADOR


EXISTENCIAL Y UNIVERSAL

En matemáticas hay argumentaciones cuya validez no pueden ser


analizadas como antes, descomponiendo las premisas y la conclusión en
enunciados simples y tomando éstos como piezas de la construcción (lógica de
enunciados o proposicional):

Todos los hombres se equivocan.


Ronaldo es un hombre.
∴ Ronaldo se equivoca.

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
García-Muñoz, M.A. 79

Intuitivamente parece una argumentación válida. Sin embargo, como cada


una de las premisas y la conclusión vienen dadas como un enunciado simple, si la
simbolizamos p, q, ∴r, claramente es inválida. Ahora, la validez depende de las
relaciones entre las partes de los enunciados que intervienen y de las formas de
estos enunciados:

Todos los Hs son M


R es un H
∴ R es M

Necesitamos una descripción más fina que nos distinga los hombres (sujetos) de
sus propiedades (predicados).

Todo enunciado tiene un sujeto (objeto del que se afirma algo), y un


predicado (propiedad que posee el sujeto), y cada uno de ellos puede ser una sola
palabra o una frase. Representamos los predicados con letras mayúsculas A, B,
C,... y los sujetos con letras minúsculas. Así “Ronaldo es un hombre” se puede
simbolizar H(r) y “x no es un número par” se puede simbolizar (∼P(x)).
Claramente, todo enunciado compuesto se puede simbolizar de esta forma,
simbolizando todos los enunciados simples que lo constituyen.

Para enunciados como “Todos los hombres son mortales”, no basta con
considerar sujeto y predicado, su significado depende de la palabra “todos”. El
enunciado “Todo entero tiene un factor primo” en matemáticas se escribiría:

“Para todo x, si x es un entero entonces x tiene un factor primo”

Simbólicamente, usando E y P para los predicados “es un entero” y “tiene un factor


primo”:

“Para todo x, E(x) → P(x)”.

De forma análoga, el otro ejemplo se puede simbolizar mediante:

“Para todo x, H(x) → M(x)”,

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
80 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

donde hemos usado H y M para representar los predicados “es un hombre” y “es
mortal”, respectivamente.

A la frase “Para todo x” se le llama cuantificador universal y se simboliza


por (∀x). Al escribir (∀x) (H(x) → M(x)), no suponemos nada sobre la naturaleza
de x, luego el enunciado nos afirma “Para todo objeto x del universo, si x es un
hombre entonces x es mortal”. El símbolo x que no aparece en el enunciado de
partida es una variable, es decir, un objeto genérico del universo que podría
sustituirse por objetos particulares del universo. Es irrelevante usar x, y, z u otra
letra para estas variables de manera que el enunciado primero también lo
podríamos simbolizar mediante

(∀y) (H(y) → M(y)).

Para simbolizar enunciados del tipo “Algunos números enteros son


primos” tendremos que introducir otro cuantificador, basta con reformular el
enunciado anterior mediante:

“Existe al menos un número entero que es primo” o bien

“Existe al menos un objeto x tal que x es un nº entero y x es primo”

La frase “Existe al menos un objeto x tal que” se llama cuantificador existencial,


y se simboliza por (∃x). Luego el enunciado anterior lo podemos simbolizar

(∃x) (E(x) ∧ P(x))

En general, si A representa un predicado podemos escribir (∀x) A(x) para


simbolizar “todo objeto tiene la propiedad A” y (∃x) A(x) para “existe algún objeto
que tiene la propiedad A”. Nótese que los cuantificadores son formas abreviadas de
escribir las conectivas ∧ y ∨, pues si denotamos por a, b, c, d,... los posibles valores
que puede tomar la variable x se tiene:

(∀x) A(x) es igual que (A(a) ∧ A(b) ∧ A(c) ∧ A(d) ∧ ...) y

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
García-Muñoz, M.A. 81

(∃x) A(x) es igual que (A(a) ∨ A(b) ∨ A(c) ∨ A(d) ∨ ...).

Veamos a continuación la conexión existente entre ambos cuantificadores.


Para ello observamos que el enunciado “No todos los números enteros son primos”
es una afirmación verdadera, justificada ya que 4, 6, 8 son números enteros y no
son primos. Es decir, justificamos la afirmación anterior viendo que “Existen
números enteros que no son primos”. Por tanto, existe una equivalencia entre los
enunciados:

i) (∼(∀x) (E(x) → P(x)))

ii) (∃x) (E(x) ∧ (∼P(x)))

Utilizando las equivalencia entre las conectivas → y ∧, podemos transformar i) en


ii) y obtenemos que el enunciado (∼(∀x) (∼(E(x) ∧ (∼P(x))))) es equivalente al
enunciado del apartado ii). Así:

Teorema 1.15. (de De Morgan) Sea P un predicado cualquiera, entonces:

(i) (∼(∀x) P(x)) ⇔ (∃x) (∼P(x)).

(ii) (∼(∃x) P(x)) ⇔ (∀x) (∼P(x)).

Es decir, las frases

(i.1) “No es el caso que todos los x tengan la propiedad P”,


(i.2) “Existe algún x que no tiene la propiedad P”,

tienen el mismo significado, sea quien sea P. Lo mismo ocurre para las frases:

(ii.1) “No existe un x que tenga la propiedad P”,


(ii.2) “Para todo x, x no tiene la propiedad P”.

Aunque ya sabemos simbolizar, ahora no se pueden utilizar las tablas de


verdad. El método de análisis de estos enunciados y argumentaciones es la Lógica
Silogística, desarrollada ya por Aristóteles, se basa en el estudio de un pequeño
número de formas argumentativas particulares, intuitivamente válidas. Esta lógica

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
82 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

trata de demostrar la validez de cualquier argumentación expresándola mediante


una o más de estas argumentaciones básicas. Su desarrollo no está incluido en este
texto ya que no es el objetivo en una introducción a la Lógica como la que hemos
desarrollado aquí. El lector interesado en tal desarrollo puede ver por ejemplo el
libro “Lógica para matemáticos” (Hamilton, A.G. [21]).

Ejercicio 1.41. Simbolizar los siguientes enunciados utilizando la lógica de


predicados.

a) Para todo x, x es variable y x no es un número.

b) Sólo los números positivos tienen raíz real.

c) No todo es materia o energía.

d) Algunos niños serán futbolistas en el futuro.

Solución:

a) Este enunciado puede reescribirse de la siguiente forma:

“Para todo objeto x del universo, x es variable y x no es un número”

y se puede simbolizar utilizando el cuantificador universal mediante:

(∀x) (V(x) ∧ (∼N(x))),

donde V y N representan los predicados “es variable” y “es un número”.

b) En este caso lo podemos volver a enunciar mediante:

“Para todo objeto x del universo, si x es un número positivo entonces x


tiene raíz real”

y podemos simbolizarlo mediante:

(∀x) (P(x) → R(x)),

siendo P y R los predicados “es un número positivo” y “tiene raíz real”.

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
García-Muñoz, M.A. 83

c) En este caso el enunciado puede reescribirse como:

“No para todo objeto x del universo, x es materia o x es energía”

y podemos de nuevo simbolizarlo utilizando el cuantificador universal y


llamando M y E a los predicados “es materia” y “es energía”, respectivamente:

(∼(∀x) (M(x) ∨ E(x))).

d) Ahora podemos verlo como:

“Existe algún objeto x del universo tal que es niño y x será futbolista en el
futuro”

Por tanto, podemos simbolizarlo utilizando el cuantificador existencial mediante:

(∃x) (N(x) ∧ F(x)),

donde N y F son los predicados “es un niño” y “es un futbolista en el futuro”,


respectivamente.
J

Ejercicio 1.42. Utilizar el teorema de De Morgan para simbolizar cada uno de los
enunciados del ejercicio anterior sin usar el cuantificador que se usó antes.

Solución:

Sabemos que el teorema de De Morgan nos dice que los cuantificadores


existencial y universal están relacionados por las equivalencias:

(i) ∼(∀x) P(x) ⇔ (∃x) (∼P(x)).


(ii) ∼(∃x) P(x) ⇔ (∀x) (∼P(x)).

Por tanto, podremos volver a enunciar cada una de las proposiciones del ejercicio
anterior utilizando un cuantificador distinto al usado previamente:

a) Por el apartado (ii) podemos asegurar que

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
84 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

(∀x) (V(x) ∧ (∼N(x))) ⇔ (∀x) (∼(∼(V(x) ∧ (∼N(x)))))

⇔ ∼(∃x) (∼(V(x) ∧ (∼N(x))))

y por las leyes de De Morgan como la negación de la conjunción es equivalente a la


disyunción de las negaciones, se tiene:

(∀x), (V(x) ∧ (∼N(x))) ⇔ ∼(∃x) (∼(V(x) ∧ (∼N(x)))) ⇔ ∼(∃x) ((∼V(x)) ∨ N(x))

que podemos reescribirlo como:

“Ningún objeto x, es no variable o es un número”.

b) De nuevo el apartado (ii) del teorema de De Morgan nos asegura:

(∀x) (P(x) → R(x)) ⇔ ∼(∃x) (∼( P(x) → R(x)))

y utilizando la equivalencia (!1 → !2) ⇔ ((∼!1) ∨ !2), probada en el ejercicio

1.20 y una de las leyes de De Morgan se tiene:

(∀x) (P(x) → R(x)) ⇔ ∼(∃x) (∼((∼P(x)) ∨ R(x)))

⇔ ∼(∃x) (P(x) ∧ (∼R(x)))

que podemos volver a enunciarlo mediante:

“Ningún objeto x, satisface que x es un numero positivo y x no tiene raíz real”.

c) Usando ahora el apartado (i) y una de las leyes de De Morgan se tiene:

∼(∀x) (M(x) ∨ E(x)) ⇔ (∃x) (∼(M(x) ∨ E(x))) ⇔ (∃x) ((∼M(x)) ∧ (∼E(x)))

y podemos reescribirlo como:

“Hay objetos que no son materia ni energía”.

d) De nuevo (i) y una de las leyes de De Morgan nos aseguran que:

(∃x) (N(x) ∧ F(x)) ⇔ ∼(∀x) (∼(N(x) ∧ F(x)))

⇔ ∼(∀x) (∼(N(x))) ∨ (∼(F(x))),

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
García-Muñoz, M.A. 85

y podemos enunciarlo mediante,

“No todos los objetos x, satisfacen que x no es un niño o x no será futbolista


en el futuro”.
J

Ejercicio 1.43. Negar cada uno de los enunciados siguientes:

i) Si hay nubes, alguien se moja.

ii) Si la luz se va, todos los alimentos del congelador se descongelan.

iii) Alguien se ha muerto o todos están dormidos.

Solución:

i) Nótese que los siguientes enunciados tienen el mismo significado si


tenemos en cuenta equivalencias conocidas como por ejemplo la vista en el
ejercicio 1.20, (!1 → !2) ⇔ (∼(!1 ∧ (∼!2))):

“Es falso que si hay nubes, alguien se moja”.

“Hay nubes y es falso que alguien se moje”.

“Hay nubes y nadie está mojado”.

ii) De forma análoga, los siguientes enunciados tienen el mismo


significado:

“Es falso que si la luz se va, todos los alimentos del congelador se descongelan”.

“La luz se va y es falso que todos los alimentos del congelador se descongelan”.

“La luz se va y algunos alimentos del congelador no se descongelan”.

iii) Por último una de las leyes de De Morgan, a saber (∼(! ∨ ")) ⇔

((∼!) ∧ (∼")), nos permiten asegurar que estos enunciados coinciden:

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
86 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

“Es falso que alguien se ha muerto o todos están dormidos”.

“Es falso que alguien se ha muerto y es falso que todos están dormidos”.

“Nadie se ha muerto y alguien no está dormido”.


J

8. RESOLUCIÓN DE EJERCICIOS DE EXAMEN

Después de dedicar las secciones previas a hacer un repaso de la teoría


necesaria para resolver los problemas de este tema y presentar los diversos
problemas tipo de cada sección, nos centramos en la resolución de ejercicios que
han ido apareciendo en distintas convocatorias de examen. El orden elegido al
resolver los ejercicios se corresponde con el orden de la convocatoria en orden
inverso, comenzando por la última convocatoria.

Ejercicio 1.44. (Junio 2009) Dada la forma enunciativa !: (((∼q) ↑ r) ← p). Se

pide:

i) Sus formas normales.

ii) Una forma enunciativa equivalente a ! en la que sólo figuren las

conectivas del conjunto {∼, →}.

iii) Si ": ((p ↑ r) ∧ q), comprobar si " Ÿ !. ¿Son lógicamente

equivalentes?

Solución:

i) En primer lugar calculamos su tabla de verdad:

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
García-Muñoz, M.A. 87

p q r ((∼q) ↑ r) ← p
V V V F V V
V V F F V V
V F V V F F
V F F V V V
F V V F V V
F V F F V V
F F V V F V
F F F V V V

Ahora para calcular las formas normales, calculamos las conjunciones básicas para
aquellas combinaciones para las cuales ! toma valor de verdad V y las

disyunciones básicas para las que la forma enunciativa ! toma valor F:

p q r Conjunciones Básicas Disyunciones Básicas


!

V V V V (p ∧ q ∧ r)
V V F V (p ∧ q ∧ (∼r))
V F V F ((∼p) ∨ q ∨ (∼r))
V F F V (p ∧ (∼q) ∧ (∼r))
F V V V ((∼p) ∧ q ∧ r)
F V F V ((∼p) ∧ q ∧ (∼r))
F F V V ((∼p) ∧ (∼q) ∧ r)
F F F V ((∼p) ∧ (∼q) ∧ (∼r))

Por último, la forma normal disyuntiva es la disyunción de todas las conjunciones


básicas anteriores:

((p ∧ q ∧ r) ∨ (p ∧ q ∧ (∼r)) ∨ (p ∧ (∼q) ∧ (∼r)) ∨ ((∼p) ∧ q ∧ r) ∨ ((∼p) ∧ q ∧ (∼r))


∨ ((∼p) ∧ (∼q) ∧ r)) ∨ ((∼p) ∧ (∼q) ∧ (∼r)),

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
88 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

y la forma normal conjuntiva, la conjunción de las disyunciones básicas, en este


caso, la única disyunción básica ((∼p) ∨ q ∨ (∼r)).

ii) En primer lugar, teniendo en cuenta que por definición (! ← ") ⇔

(" → !) y usando la definición de la conectiva ↑, es obvio que:

! ⇔ (p → ((∼q) ↑ r)) ⇔ (p → (∼((∼q) ∧ r))).

Finalmente, para obtener la forma enunciativa que buscamos nos basta


con usar la equivalencia dada en el ejercicio 1.30, (! ∧ ") ⇔ (∼(! → (∼")))

que junto con la Proposición 1.9 nos permite asegurar que:

! ⇔ (p → (∼(∼((∼q) → (∼r))))) ⇔ (p → ((∼q) → (∼r))),

donde en la última equivalencia hemos simplificado la doble negación mediante


la equivalencia (∼(∼!)) ⇔ !.

iii) Para comprobar que " Ÿ ! sólo tenemos que construir la tabla de

verdad de la forma enunciativa " → ! y comprobar si es una tautología. Partiendo

de la tabla del apartado i):

! ((p ↑ r) ∧ q) " → !
p q r

V V V V F F V
V V F V V V V
V F V F F F V
V F F V V F V
F V V V V V V
F V F V V V V
F F V V V F V
F F F V V F V

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
García-Muñoz, M.A. 89

Por tanto, " implica lógicamente a !. Sin embargo, ambas formas enunciativas no

son lógicamente equivalentes pues ! y " no tienen la misma tabla de verdad.


J

Ejercicio 1.45. (Septiembre 2008) Usar reglas de manipulación y sustitución para


probar si las siguientes formas enunciativas son equivalentes:

i. !: ((~x) → (y ∧ z)) ∨ z,

ii. ": (x ↓ z) ↑ (y ↑ z).

Solución:

Partimos de la forma enunciativa " y usando la definición de las

conectivas NOR y NAND, podemos asegurar que:

" ⇔ (∼((∼(x ∨ z)) ∧ (∼(y ∧ z)))) ⇔ ((∼(∼(x ∨z))) ∨ (∼(∼(y ∧ z)))).

Utilizando ahora una de las leyes de De Morgan

" ⇔ ((∼(∼(x ∨ z))) ∨ (∼(∼(y ∧ z)))) ⇔ ((x ∨ z) ∨ (y ∧ z)),

donde en la última equivalencia la Proposición 1.9 junto con la equivalencia


(∼(∼!)) ⇔ ! nos permite simplificar las dobles negaciones. Aplicando ahora las

leyes de conmutatividad y asociatividad (Corolario 1.5) se tiene:

" ⇔ ((x ∨ z) ∨ (y ∧ z)) ⇔ ((z ∨ x) ∨ (y ∧ z)) ⇔ (z ∨ (x ∨ (y ∧ z))) ⇔

((x ∨ (y ∧ z)) ∨ z).

Finalmente, la ley de sustitución (Proposición 1.9) junto con la


equivalencia probada en el ejercicio 1.30, ! ∨ " ⇔ (∼!) → ", nos permite

asegurar:

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
90 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

" ⇔ (((∼x) → (y ∧ z)) ∨ z) = !.


J

Ejercicio 1.46. (Febrero 2008) Dada la forma enunciativa !: (((~p) ⊕ (~q)) ∧ r).

Se pide:

a) Su tabla de verdad.

b) La forma normal conjuntiva.

c) Una forma enunciativa, no equivalente a !, pero que sí implique

lógicamente a !.

d) Una forma enunciativa lógicamente equivalente a ! en la que sólo

aparezcan conectivas del conjunto {∼, →}.

Solución:

a) Comenzamos construyendo su tabla de verdad:

p q r (~p) ⊕ (~q) !

V V V F F
V V F F F
V F V V V
V F F V F
F V V V V
F V F V F
F F V F F
F F F F F

b) Para construir la forma normal conjuntiva, construimos las


disyunciones básicas asociadas a las combinaciones de valores de verdad F de la
tabla anterior:

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
García-Muñoz, M.A. 91

p q r Disyunciones básicas
!

V V V F (∼p) ∨ (∼q) ∨ (∼r)


V V F F (∼p) ∨ (∼q) ∨ r
V F V V
V F F F (∼p) ∨ q ∨ r
F V V V
F V F F p ∨ (∼q) ∨ r
F F V F p ∨ q ∨ (∼r)
F F F F p∨q∨r

Ahora sólo hemos de unirlas con la conjunción para obtener la forma normal
conjuntiva de !:

((∼p) ∨ (∼q) ∨ (∼r)) ∧ ((∼p) ∨ (∼q) ∨ r) ∧ ((∼p) ∨ q ∨ r) ∧ (p ∨ (∼q) ∨ r)


∧ (p ∨ q ∨ (∼r)) ∧ (p ∨ q ∨ r).

c) Ahora buscamos una forma enunciativa " tal que " Ÿ ! y que no

tenga la misma tabla de verdad que !, pues en ese caso, ambas formas

enunciativas serían equivalentes. Nótese que, si tenemos en cuenta la tabla de


verdad de la implicación, la forma enunciativa " tiene que tener en su tabla de

verdad el valor F para las combinaciones de valores de verdad en las que !

toma valor F. Por tanto, bastaría con tomar " como una de las conjunciones

básicas asociada a una de las dos combinaciones de valores de verdad para los
que ! toma valor V, o incluso tomar como " una contradicción, es decir, una

forma enunciativa cuya tabla de verdad siempre toma valor F. Consideremos,


por ejemplo, " = p ∧ (∼q) ∧ r, conjunción básica asociada a la combinación

{V, F, V}, entonces la tabla de verdad de " → !:

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
92 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

p q r
! " !→"

V V V F F V
V V F F F V
V F V V V V
V F F F F V
F V V V F V
F V F F F V
F F V F F V
F F F F F V

es una tautología, es decir, " Ÿ !.

d) Comenzamos observando que ! ⊕ " ⇔ (~(! ↔ ")), ya que la tabla de

verdad del “o exclusivo” es justo la negación de la tabla de verdad del la conectiva


↔. Por tanto usando la equivalencia anterior y la Proposición 1.9 se tiene:

! ⇔ (~((~p) ↔ (~q)) ∧ r).

Además la equivalencia lógica probada en el ejercicio 1.17, (!1 ↔ !2) ⇔ ((!1 →

!2) ∧ (!2 → !1)), nos permite, junto con ley de manipulación (Proposición 1.9),

reemplazar la conectiva ↔, de forma que:

! ⇔ (~(((~p) → (~q)) ∧ ((~q) → (~p))) ∧ r).

Usando las leyes de De Morgan y, de nuevo, la Proposición 1.9:

! ⇔ (~((~p) → (~q)) ∨ (~((~q) → (~p))) ∧ r).

Por último, vamos a reemplazar las conectivas ∨ e ∧ usando las equivalencias del
ejercicio 1.30:

(!1 ∧ !2) ⇔ (∼(!1 → (∼!2)))

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
García-Muñoz, M.A. 93

(!1 ∨ !2) ⇔ ((∼!1) → !2)

Obteniendo así:

! ⇔ (((~(~((~p) → (~q)))) → (~((~q) → (~p)))) ∧ r)

⇔ ((((~p) → (~q)) → (~((~q) → (~p)))) ∧ r)

⇔ (~((((~p) → (~q)) → (~((~q) → (~p)))) → (~r))),

donde en la segunda paso hemos simplificado la doble negación con la


equivalencia (~(~(!))) ⇔ !.
J

Ejercicio 1.47. (Septiembre 2007) Deducir la validez de la siguiente argumentación


sin utilizar tablas de verdad:

((p ∧ q ∧ r ∧ s) ∨ (u ∧ t) ∨ (q ∧ s)) → u, q ∧ (∼r), s; ∴ u.

Solución:

Como se nos pide que no usemos tablas de verdad para deducir la validez
de esta forma argumentativa, usamos el método de refutación. Así, buscando la
invalidez suponemos que la conclusión !: u toma el valor falso, para lo cual la

variable de enunciado u ha de tomar el valor F:


p q r s t u
!

F F

Si ahora hacemos que la tercera premisa !3: s tome valor verdadero, es necesario

que la variable s tome valor V:


p q r s t u
!3 !

V F V F

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
94 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

Continuando con la segunda premisa !2: (q ∧ (∼r)), ésta tomará valor verdadero si

y sólo si las variables q y r toman respectivamente valor V y F:


p q r s t u
!2 !3 !

V F V F V V F

Finalmente, y teniendo en cuenta los valores ya asignados a las variables de


enunciado, estudiemos si existen valores para las variables de enunciado no
asignadas aún, es decir, para p y t de forma que la primera premisa !1 tome valor

verdadero. Como u tiene asignado valor F, !1 será verdadera sólo cuando el

enunciado ((p ∧ q ∧ r ∧ s) ∨ (u ∧ t) ∨ (q ∧ s)) toma valor falso. Sin embargo, como


q y s toma valor verdadero, uno de los miembros de la anterior disyunción, (q ∧ s)
toma el valor verdadero y por tanto, para cualquier valor de las variables p y t, el
enunciado !1 toma valor falso. Por tanto, es imposible obtener una combinación

de valores de verdad para las variables que intervienen en esta forma argumentativa
de forma que todas las premisas sean verdaderas y la conclusión se falsa. Esto es,
la argumentación dada en el enunciado de este ejercicio es válida.
J

Ejercicio 1.48. (Febrero 2007) Obtener, razonando cada uno de los pasos dados,
una forma enunciativa equivalente a !: ((p ↑ q) ∨ ((q ∧ r) ↔ p)) en la que sólo

aparezca conectivas del conjunto {∼, →}.

Solución:

Usando leyes de manipulación, hemos de obtener una forma enunciativa


equivalente a !. En primer lugar sustituimos la conectiva ↑ utilizando para ello su

definición, (!1 ↑ !2) ⇔ (∼(!1 ∧ !2)), junto con la Proposición 1.9 que nos

permite manipular la forma enunciativa de partida obteniendo otra equivalente a la

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
García-Muñoz, M.A. 95

primera

! ⇔ ((∼ (p ∧ q)) ∨ ((q ∧ r) ↔ p))

Reemplazamos la conectiva ↔ utilizando la equivalencia lógica probada en el


ejercicio 1.17 que nos dice que (!1 ↔ !2) ⇔ ((!1 → !2) ∧ (!2 → !1)), y de

nuevo la Proposición 1.9 nos permite afirmar:

! ⇔ ((∼ (p ∧ q)) ∨ ((q ∧ r) ↔ p))

⇔ ((∼ (p ∧ q)) ∨ (((q ∧ r) → p) ∧ (p → (q ∧ r))))

Ahora solamente tenemos que reemplazar las conectivas ∧ y ∨ para lo que


utilizaremos las equivalencias del ejercicio 1.30:

(!1 ∧ !2) ⇔ (∼(!1 → (∼!2)))

(!1 ∨ !2) ⇔ ((∼!1) → !2)

y la Proposición 1.9. Comenzamos eliminando la disyunción:

! ⇔ ((∼ (p ∧ q)) ∨ (((q ∧ r) → p) ∧ (p → (q ∧ r))))

⇔ ((∼(∼(p ∧ q))) → (((q ∧ r) → p) ∧ (p → (q ∧ r))))

Además (∼(∼!)) ⇔ !, luego la Proposición 1.9 nos permite afirmar que:

! ⇔ ((p ∧ q) → (((q ∧ r) → p) ∧ (p → (q ∧ r))))

Reemplazamos las conjunciones teniendo en cuenta que (p ∧ q) ⇔ (∼ (p → (∼q))) y


la Proposición 1.9 se tiene:

! ⇔ ((∼(p → (∼q))) → (((∼(q → (∼r))) → p) ∧ (p → (∼(q → (∼r))))))

Finalmente, eliminamos la conjunción restante tomando como !1 y !2 las formas

enunciativas ((∼(q → (∼r))) → p) y (p → (∼(q → (∼r)))) respectivamente, con lo

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
96 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

que se tiene:

! ⇔ ((∼(p → (∼q))) → (∼(((∼(q → (∼r))) → p) → (∼(p → (∼(q → (∼r)))))))).


J

Ejercicio 1.49. (Septiembre 2006) Un famoso adivino fue preguntado por los
alumnos que aprobarían la asignatura de Álgebra y dio las siguientes pistas:

• Si el alumno es hombre y nació en un mes par, aprobará el examen de


teoría.
• Superará las prácticas si el alumno es mujer y su DNI termina en un
múltiplo de 3.
• Si su edad es superior a 20 años o nació en mes impar entonces superará
las prácticas y no la teoría.

Sabiendo que un alumno aprobará Álgebra si y sólo si supera las prácticas y la


teoría, ¿aprobará Pepito la asignatura de Álgebra sabiendo que hoy cumple 20 años
y su DNI es 27543987?

Solución:

Este problema lleva implícito el estudio de la validez de una


argumentación. De hecho, la respuesta a la pregunta será afirmativa
(respectivamente negativa) si la argumentación implícita en el enunciado es válida
(respectivamente inválida). Lo primero que tenemos que hacer es analizar el
enunciado del problema para obtener dicha la argumentación. Simbolicemos cada
uno de los enunciados simples que aparecen:

A = “El alumno es un hombre”


B = “El alumno nació en un mes par”
C = “El alumno aprueba la teoría”
D = “El alumno supera las prácticas”
E = “El DNI del alumno termina en un múltiplo de 3”

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
García-Muñoz, M.A. 97

F = “La edad del alumno es superior a 20 años”


G = “El alumno aprueba la asignatura”

Podemos ahora traducir el enunciado del problema mediante la siguiente


sucesión de formas enunciativas que constituirán el conjunto de premisas de
nuestra argumentación:

(A ∧ B) → C
((∼A) ∧ E) → D
(F ∨ (∼B)) → (D ∧ (∼C))
G ↔ (C ∧ D)

Ahora hemos de obtener la conclusión de nuestra argumentación a partir


del enunciado. Deducimos que Pepito es un hombre y como el día del examen
cumplió 20 años la conclusión viene dada por el siguiente enunciado:

“Si un alumno es hombre, no nació en mes par (septiembre es mes impar),


su DNI no termina en un número múltiplo de 3 y no tiene más de 20 años, entonces
aprueba el examen de Álgebra”

Enunciado que podemos simbolizar mediante:

∴ (A ∧ (∼B) ∧ (∼E) ∧ (∼F)) → G

Si reemplazamos en cada una de las premisas y en la conclusión cada


enunciado simple (con significado concreto) por variables de enunciado (sin
significado) obtenemos la siguiente forma argumentativa, para la que podremos
estudiar su validez o invalidez:

!1: ((p ∧ q) → r)

!2: (((∼p) ∧ t) → s)

!3: ((u ∨ (∼q)) → (s ∧ (∼r)))

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
98 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

!4: (v ↔ (r ∧ s))

∴!: ((p ∧ (∼q) ∧ (∼t) ∧ (∼u)) → v)

Como sabemos, la argumentación anterior será válida si no existe ninguna


combinación de valores de verdad para las variables de enunciado que intervienen
en la argumentación de manera que para esta combinación todas las premisas
tomen el valor de verdad verdadero “V” y la conclusión tome el valor falso “F”.
Obviamente la argumentación será inválida si existiese una combinación de valores
de verdad con esa propiedad.

Un método para estudiar la validez o invalidez de una argumentación es


comprobar la existencia o no de tal combinación de valores de verdad a través de la
tabla de verdad de todas las premisas y de la conclusión. Cuando el número de
variables de enunciado que intervienen es bastante grande, construir estas tablas de
verdad es tedioso por lo que podemos usar el método de refutación.

Comenzamos analizando la conclusión !. Teniendo en mente la tabla de

verdad de la conectiva →, ! tomará el valor de verdad “F” sólo cuando la forma

enunciativa (p ∧ (∼q) ∧ (∼t) ∧ (∼u)) tome valor “V” y la variable de enunciado v


tome valor “F”. Esto nos impone los siguientes valores para las variables de
enunciado p, q, t, u y v:
p q r s t u v
!

V F F F F F

Como vemos a las variables r y s no se les ha asignado ningún valor de


verdad pues no intervienen en la conclusión. Si ahora analizamos !3, como q ha de

tomar valor de verdad “F” para que la conclusión tome valor falso, (∼q) tomará
valor de verdad “V” y teniendo en cuenta que la conectiva ∨ toma valor “V”
cuando al menos uno de los términos sea verdadero, deducimos que la primera

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
García-Muñoz, M.A. 99

parte de la implicación !3 toma valor de verdad “V”. De nuevo teniendo en mente

la tabla de verdad de la conectiva → para que !3 tome valor de verdad “V” el

segundo término de la implicación (s ∧ (∼r)) ha de tomar valor “V”, es decir, tanto


s como (∼r) han de tomar valor de verdad “V”.

Esto nos completa una combinación de valores de verdad para las variables
de enunciado:
p q r s t u v
! !3

V F F V F F F F V

para la cual la conclusión es falsa y la premisa !3 es verdadera. Si analizamos el

valor de las demás premisas para esta combinación de valores de verdad


observamos que para ésta, las demás premisas también toman el valor verdadero:

p q r s t u v
! !1 !2 !3 !4

V F F V F F F F V V V V

Tenemos por tanto una combinación de valores de verdad que nos dice que la
argumentación es inválida, luego deducimos que el alumno Pepito no aprueba la
asignatura de Álgebra.
J

Ejercicio 1.50. (Junio 2006) Se pide:

(A) Dadas las formas enunciativas

!: (∼(p ↔ q)) y ": ((p ∨ q) ∧ ((∼p) ∨ (∼q ))),

determinar si son lógicamente equivalentes.

(B) Calcular las formas normales de la forma enunciativa p ⊕ q. Razonar que


son lógicamente equivalentes.

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
100 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

(C) Buscar formas enunciativas lógicamente equivalentes a ! donde sólo

aparezca las conectivas:

C.1 {6, ∧, ⊕}

C.2 {∼, →}
C.3 {↓}

Solución:

(A) Dos formas enunciativas son lógicamente equivalentes si tienen la


misma tabla de verdad. Veámoslo:

p q p↔q
!

V V V F
V F F V
F V F V
F F V F

p q p ∨ q (∼p) ∨ (∼q)
"

V V V F F
V F V V V
F V V V V
F F F V F
Por tanto, ambas formas enunciativas son equivalentes.

(B) Para calcular las formas normales de p ⊕ q partimos de la tabla de


verdad obtenida en el apartado anterior pues la disyunción exclusiva, es
equivalente a ambas formas normales, ya que también tiene la misma tabla de
verdad que ! y que " (ver tabla 1.5). Para construir la forma normal disyuntiva

nos fijamos en los valores de verdad V y construimos sus correspondientes


conjunciones básicas:

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
García-Muñoz, M.A. 101

p q Conjunciones básicas
"

V V F
V F V p ∧ (∼q)
F V V (∼p) ∧ q
F F F

Ahora la forma normal disyuntiva viene dada por la disyunción de ambas:

F.N.Disyuntiva de (p ⊕ q): ((p ∧ (∼q)) ∨ ((∼p) ∧ q)).

Por otra parte, para obtener la forma normal conjuntiva de (p ⊕ q), primero
calculamos la forma normal disyuntiva de (∼(p ⊕ q)) haciendo lo mismo que en el
caso anterior, es decir, calculamos las conjunciones básicas para los valores de
verdad V en la tabla de verdad de la forma enunciativa (∼(p ⊕ q)):

p q Conjunciones básicas
∼"

V V V p∧q
V F F
F V F
F F V (∼p) ∧ (∼q)

y finalmente los unimos mediante la disyunción. Así:

(∼(p ⊕ q)) ⇔ ((p ∧ q) ∨ ((∼p) ∧ (∼q)))

La equivalencia se mantiene si negamos ambos miembros y teniendo en cuenta que


(∼(∼(p ⊕ q))) ⇔ (p ⊕ q) se tiene:

(p ⊕ q) ⇔ (∼(∼(p ⊕ q))) ⇔ (∼((p ∧ q) ∨ ((∼p) ∧ (∼q)))).

Finalmente aplicamos las leyes de De Morgan, primero fuera de los paréntesis,

(p ⊕ q) ⇔ (∼(p ∧ q)) ∧ (∼((∼p) ∧ (∼q)))),

y después dentro de éstos,

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
102 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

(p ⊕ q) ⇔ (((∼p) ∨ (∼q)) ∧ ((∼(∼p)) ∨ (∼(∼q)))),

y de esta forma, utilizando la Proposición 1.9 para sustituir la doble negación de


una variable por dicha variable, obtenemos la forma normal conjuntiva:

F.N.Conjuntiva de (p ⊕ q): (((∼p) ∨ (∼q)) ∧ (p ∨ q)).

Claramente ambas son equivalentes pues las dos formas normales de (p ⊕


q) son equivalentes a (p ⊕ q), es decir, ambas tienen la misma tabla de verdad que
la disyunción exclusiva de p y q.

(C)
C.1 La respuesta a este apartado es inmediata pues ! es equivalente a

(p ⊕ q) que es una forma enunciativa en la que sólo figuran conectivas del


conjunto {6, ∧, ⊕}.

C.2 Para conseguir una forma enunciativa equivalente a ! en la que

sólo aparezcan negaciones y condicionales primero hemos de usar la equivalencia


dada en el ejercicio 1.17, (! ↔ ") ⇔ (! → ") ∧ (" → !), que junto con la

Proposición 1.9 nos permite asegurar:

! ⇔ (∼((p → q) ∧ (q → p))).

Usando ahora la ley de De Morgan que nos dice que la negación de la conjunción
es la disyunción de las negaciones tenemos:

! ⇔ (∼((p → q) ∧ (q → p))) ⇔ ((∼(p → q)) ∨ (∼(q → p))).

Por último, teniendo en cuenta la equivalencia (!1 ∨ !2) ⇔ ((∼!1) → !2), (ver

ejercicio 1.20) y tomando como !1 y !2 las formas enunciativas (∼(p → q)) y (∼(q

→ p)), respectivamente, concluimos que:

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
García-Muñoz, M.A. 103

! ⇔ ((∼(∼(p → q))) → (∼(q → p))) ⇔ ((p → q) → (∼(q → p))),

donde en la última equivalencia se hace uso, de nuevo, de la Proposición 1.9 al


reemplazar la forma enunciativa (∼(∼(p → q))) por la equivalente (p → q).

C.3 Ahora queremos obtener una forma enunciativa equivalente a !

en la que sólo figure la conectiva NOR. Primero volvemos a sustituir la conectiva


↔ utilizando la equivalencia dada en el ejercicio 1.17:

! ⇔ (∼((p → q) ∧ (q → p))).

El siguiente paso consiste en transformar el condicional para lo cual la Proposición


1.9 junto con la equivalencia (!1 → !2) ⇔ ((∼!1) ∨ !2) del ejercicio 1.20, nos

permite obtener la siguiente equivalencia:

! ⇔ (∼((p → q) ∧ (q → p))) ⇔ (∼(((∼p) ∨ q) ∧ ((∼q) ∨ p))).

Tras obtener una forma enunciativa restringida equivalente a ! sólo tenemos que

usar las equivalencias que demuestran que el conjunto {↓} es un conjunto


adecuado de conectivas (ver ejercicio 1.33) y la Proposición 1.9 que nos permite
manipular una forma enunciativa y obtener otra equivalente si lo que
transformamos es equivalente a lo transformado. Podemos comenzar sustituyendo
las negaciones:

! ⇔ (∼(((∼p) ∨ q) ∧ ((∼q) ∨ p))) ⇔ (((( p ↓ p) ∨ q) ∧ ((q ↓ q) ∨ p)) ↓ ((( p ↓ p) ∨

q) ∧ ((q ↓ q) ∨ p))) .

Ahora podemos reemplazar las disyunciones:

! ⇔ (((((p ↓ p) ↓q) ↓ ((p ↓ p) ↓q)) ∧ (((q ↓ q) ↓ p) ↓ ((q ↓ q) ↓ p))) ↓ ((((p ↓ p)

↓q) ↓ ((p ↓ p) ↓q)) ∧ (((q ↓ q) ↓ p) ↓ ((q ↓ q) ↓ p)))),

y por último las conjunciones:

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
104 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

! ⇔ ((((((p ↓ p) ↓ q) ↓ ((p ↓ p) ↓ q)) ↓ (((p ↓ p) ↓ q) ↓ ((p ↓ p) ↓ q))) ↓ ((((q ↓

q) ↓ p) ↓ ((q ↓ q) ↓ p)) ↓(((q ↓ q) ↓ p) ↓ ((q ↓ q) ↓ p)))) ↓ (((((p ↓ p) ↓ q) ↓ ((p ↓


p) ↓ q)) ↓ (((p ↓ p) ↓ q) ↓ ((p ↓ p) ↓ q))) ↓ ((((q ↓ q) ↓ p) ↓ ((q ↓ q) ↓ p)) ↓(((q ↓
q) ↓ p) ↓ ((q ↓ q) ↓ p))))).
J

Ejercicio 1.51. (Febrero 2006) Se considera la conectiva cuya tabla de verdad es:

p &

V F
F F
Tabla 1.10. Contradicción.

a) Demostrar que las siguientes formas enunciativas son lógicamente


equivalentes:

i. (p → (q → &)) → &, ii. p ∧ q.

b) Demostrar que el conjunto {&, →} es un conjunto adecuado de

conectivas y calcular una forma enunciativa equivalente a !: (p ↔ q) usando las

conectivas de dicho conjunto.

Solución:

a) Estas dos formas enunciativas serán equivalentes si ambas tienen la


misma tabla de verdad. En efecto:

p q p∧q
(p → (q → &)) → &

V V V F F F V F
V F F V V F F F
F V F V F F F F
F F F V V F F F

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
García-Muñoz, M.A. 105

b) Para demostrar que el conjunto {&, →} es adecuado de conectivas

tenemos que ver que para cualquier forma enunciativa es posible encontrar otra
equivalente que sólo contiene las conectivas de dicho conjunto. Ahora bien,
sabemos que el conjunto {∼, ∧} es un conjunto adecuado, es decir, cualquier forma
enunciativa es equivalente a otra donde sólo aparecen negaciones y conjunciones,
luego si conseguimos encontrar formas enunciativas equivalentes a (∼!) y a (! ∧

") en las que sólo figure las conectivas del conjunto {&, →}, habríamos acabado

pues tales equivalencias nos permitirán transformar cualquier forma enunciativa en


otra en la que sólo figuren las conectivas del conjunto {&, →}.

Por el apartado a) sabemos que (p ∧ q) ↔ ((p → (q → &)) → &) es una

tautología y el principio de sustitución (Proposición 1.3) nos asegura que si


reemplazamos p y q por formas enunciativas ! y " cualesquiera, la forma que

obtenemos sigue siendo una tautología y por tanto:

(! ∧ ") ⇔ ((! → (" → &)) → &)

Ahora tenemos que encontrar una forma enunciativa en la que sólo figuren
las conectivas de este conjunto y que sea equivalente a (∼p). En principio se nos
pueden ocurrir dos posibilidades (& → p) o (p → &). La primera la descartamos

rápidamente pues se trata de una tautología, luego su tabla de verdad no coincide


con la de (∼p). Sin embargo, la tabla de verdad de la segunda es:

p
& p→&

V F F
F F V

Por tanto, ((∼p) ↔ (p → &)) es una tautología y, de nuevo, el principio de

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
106 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

sustitución nos permite asegurar que para cualquier forma enunciativa !,

((∼!) ⇔ (! → &)).

De esta forma hemos probado que el conjunto {&, →} es un conjunto adecuado de

conectivas.

Calculemos ahora una forma enunciativa equivalente a (p ↔ q) en la que


sólo figuren las conectivas del conjunto {&, →}. Primero utilizando la equivalencia

(! ↔ ") ⇔ (! → ") ∧ (" → !) del ejercicio 1.17, podemos afirmar:

(p ↔ q) ⇔ (p → q) ∧ (q → p),

y tomando como ! y " las formas enunciativas (p → q) y (q → p), una de las

equivalencia usadas para probar que {&, →} es un conjunto adecuado de

conectivas nos permite asegurar:

(p ↔ q) ⇔ (p → q) ∧ (q → p) ⇔ (((p → q) → ((q → p) → &)) → &).


J

Ejercicio 1.52. (Septiembre 2005) Comprobar la validez o invalidez de la siguiente


forma argumentativa:

((p ∧ q ∧ r) ∨ (q ∧ s)) → a, q ∧ (~r), s; ∴a

Solución:

Como el número de variables que intervienen en esta forma argumentativa


es bastante grande, utilizaremos el método de la refutación para estudiar su validez.
Así trataremos de buscar una combinación de valores de verdad de forma que la
conclusión tome el valor de verdad F y las premisas tomen valor de verdad V. Si la
encontramos la forma argumentativa será inválida y en otro caso será válida.

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
García-Muñoz, M.A. 107

Claramente la conclusión !: a, tomará el valor de verdad F si la variable a

toma dicho valor de verdad:

p q r s a
!

F F

De igual forma, la tercera premisa !3: s, tomará valor de verdad V si y sólo si la

variable s toma dicho valor:


p q r s a
!3 !

V F V F

Por otra parte, !2: (q ∧ (~r)), teniendo en mente la tabla de verdad de la conjunción

tomará valor de verdad V si q y r toman valor de verdad V y F, respectivamente:


p q r s a
! 2 !3 !

V F V F V V F

Por último, veamos si existe un valor de verdad para la variable p que además de lo
anterior haga que la primera premisa !1: (((p ∧ q ∧ r) ∨ (q ∧ s)) → a) tome valor

de verdad V. Como q y s toman valor de verdad V, (q ∧ s) tomará valor de verdad


V, por lo que indiferentemente del valor que tome p, la forma enunciativa ((p ∧ q ∧
r) ∨ (q ∧ s)) tomará valor de verdad V y como a la variable a ya se le ha asignado el
valor F, la premisa !1 tomará valor de verdad F:

p q r s a
!1 !2 !3 !

V V F V F F V V F
F

Por tanto, es imposible encontrar una combinación de valores de verdad de las

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
108 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

variables que intervienen en esta forma argumentativa haciendo que todas las
premisas tomen valor V y la conclusión tome valor F, es decir, esta forma
argumentativa es válida.
J

Ejercicio 1.53. (Junio 2005) Dada la forma enunciativa !: ((p ↓ q) ↔ r), buscar

formas enunciativas lógicamente equivalentes a la anterior en las que sólo


aparezcan las conectivas:
A.1 {∼, ∧, ∨}
A.2 {∼, →}
A.3 {↓, ↑}

Solución:

A.1 Una solución para este apartado sería una forma enunciativa
restringida equivalente a !, por ejemplo una de las formas normales. Calculemos

su tabla de verdad:

p q r (p ↓ q) ↔ r
V V V F F
V V F F V
V F V F F
V F F F V
F V V F F
F V F F V
F F V V V
F F F V F

Ahora para calcular la forma normal disyuntiva, nos fijamos en aquellas


combinaciones para las cuales ! toma valor de verdad V y calculamos las

conjunciones básicas:

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
García-Muñoz, M.A. 109

p q r Conjunciones Básicas
!

V V V F
V V F V (p ∧ q ∧ (∼r))
V F V F
V F F V (p ∧ (∼q) ∧ (∼r))
F V V F
F V F V ((∼p) ∧ q ∧ (∼r))
F F V V ((∼p) ∧ (∼q) ∧ r)
F F F F

Por último, la forma normal disyuntiva, es decir, la forma enunciativa restringida


lógicamente equivalente a ! será la disyunción de las 4 conjunciones básicas

anteriores:

! ⇔ ((p ∧ q ∧ (∼r)) ∨ (p ∧ (∼q) ∧ (∼r)) ∨ ((∼p) ∧ q ∧ (∼r)) ∨ ((∼p) ∧ (∼q) ∧ r)).

A.2 Ahora buscamos una forma enunciativa equivalente a ! en la que sólo

figuren negaciones y condicionales. Primero utilizamos la equivalencia del


ejercicio 1.17 que nos asegura que el bicondicional es equivalente al doble
condicional:

! ⇔ (((p ↓ q) → r) ∧ (r → (p ↓ q)))

Teniendo en cuenta la equivalencia del ejercicio 1.30, que nos expresa la


conjunción en función de la negación y el condicional, (!1 ∧ !2) ⇔ (∼(!1 →

(∼!2))) se tiene:

! ⇔ (∼(((p ↓ q) → r) → (∼(r → (p ↓ q)))))

Ahora utilizando la definición del NOR resulta que:

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
110 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

! ⇔ (∼(((∼(p ∨ q) → r) → (∼( r → (∼(p ∨ q))))))

Por último, sólo tenemos que utilizar la otra equivalencia probada en el


ejercicio 1.30, (!1 ∨ !2) ⇔ ((∼!1) → !2) y mediante la Proposición 1.9 podemos

reemplazar las disyunciones por expresiones equivalentes en las que sólo aparecen
las conectivas del conjunto {∼, →}:

! ⇔ (∼(((∼((∼p) → q) → r) → (∼( r → (∼((∼p) → q))))))

A.3 En este apartado el conjunto de conectivas {↓, ↑} es un conjunto


adecuado de conectivas ya que por si solas cada una de ellas constituyen conjuntos
adecuados de conectivas (ver ejercicios 1.32 y 1.33). Por tanto, será posible
encontrar una forma enunciativa equivalente a ! en la que sólo figuren conectivas

de dicho conjunto. Partimos de la forma equivalente del apartado anterior en la que


hemos eliminado el bicondicional

! ⇔ (((p ↓ q) → r) ∧ (r → (p ↓ q)))

Utilizando la equivalencia del ejercicio 1.20 (b), (!1 → !2) ⇔ (∼(!1 ∧ (∼!2))), y

la definición de la conectiva NAND podemos asegurar que para cualesquiera


formas enunciativas !1 y !2 se tiene la equivalencia:

(!1 → !2) ⇔ (!1 ↑ (∼!2)).

Esta última equivalencia junto con la Proposición 1.9 nos permite asegurar:

! ⇔ (((p ↓ q) → r) ∧ (r → (p ↓ q))) ⇔ (((p ↓ q) ↑ (∼r)) ∧ (r ↑ (∼(p ↓ q)))).

De nuevo la Proposición 1.9 junto con las equivalencias del ejercicio 1.34, (! ↑!)

⇔ (∼!) y (! ∧ ") ⇔ ((! ↑ ") ↑ (! ↑ ")) nos permiten reemplazar las

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
García-Muñoz, M.A. 111

negaciones y la conjunción obteniendo una forma enunciativa equivalente a !:

! ⇔ (((p ↓ q) ↑ (r ↑ r)) ∧ (r ↑ ((p ↓ q) ↑ (p ↓ q)))) ⇔ ((((p ↓ q) ↑ (r ↑ r)) ↑ (r ↑

((p ↓ q) ↑ (p ↓ q)))) ↑ (((p ↓ q) ↑ (r ↑ r)) ↑ (r ↑ ((p ↓ q) ↑ (p ↓ q))))).


J

Ejercicio 1.54. (Febrero 2005) Usar la lógica proposicional, sin utilizar tablas de
verdad, para resolver el siguiente problema:

Para aprobar las prácticas de Álgebra I cada alumno debe asistir a clase,
hacer un cuaderno de prácticas aceptable y demostrar que dicho cuaderno de
prácticas ha sido hecho por el alumno mediante una prueba escrita; o hacer un
cuaderno de prácticas aceptable y superar el examen final.

(a) Pepito hizo un cuaderno de prácticas aceptable pero no demostró que lo


hizo él en la prueba escrita. Sabiendo que Pepito superó el examen final,
¿aprobó Pepito las prácticas?

(b) Juanito asistió a clase, hizo una patata de cuaderno pero hizo bien la
prueba escrita donde demostraba que él era el autor del cuaderno. Juanito
también aprobó el examen final, ¿aprobará las prácticas Juanito?

Solución:

Se trata de un ejercicio en el que tenemos que estudiar la validez de cierta


forma argumentativa. Para ello hemos de simbolizar la argumentación que nos da
el ejercicio. Denotemos los enunciados simples que aparecen en ella por las
siguientes letras:

A = “Aprobar las prácticas de Álgebra I”


B = “Asistir a clase”
C = “Hacer un cuaderno de prácticas aceptable”

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
112 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

D = “Demostrar que dicho cuaderno de prácticas ha sido hecho por el


alumno mediante una prueba escrita”
E = “Superar el examen final”

Podemos ahora traducir el enunciado del problema mediante la siguiente


forma enunciativa que será una de las premisas de nuestra argumentación en ambos
apartados del problema:

(B ∧ C ∧ D) ∨ (C ∧ E) → A

Si ahora nos fijamos en el apartado (a), obtenemos el resto de premisas para esta
argumentación:

(C ∧ (∼D))
E

La conclusión de nuestra argumentación la deducimos de la pregunta que se nos


fórmula y no será otra que

∴A

Si reemplazamos en cada una de las premisas y en la conclusión cada


enunciado simple (con significado concreto) por una variable de enunciado (sin
significado) obtenemos la siguiente forma argumentativa, para la que podremos
estudiar su validez o invalidez:

!1: ((p ∧ q ∧ r) ∨ (q ∧ s)) → a,

!2: q ∧ (~r),

!3: s,

∴ !: a

Esta argumentación ya fue estudiada en el ejercicio 1.52, pues se volvió a pedir su


validez en el examen de septiembre de 2005. Allí se probó que esta argumentación

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
García-Muñoz, M.A. 113

es válida y por tanto podemos deducir que Pepito aprobó el examen de prácticas.

Si ahora nos fijamos en el apartado (b), el resto de premisas serán:

(B ∧ (∼C) ∧ D)
E

De nuevo la conclusión es

∴A

Reemplazando cada enunciado simple por una variable de enunciado,


como antes, obtenemos la otra forma argumentativa,

!1: ((p ∧ q ∧ r) ∨ (q ∧ s)) → a,

!2: (p ∧ (~q) ∧ r),

!3: s,

∴ !: a,

para la que vamos a estudiar su validez. Utilizando el método de refutación


buscamos una combinación de valores de verdad para la cual la argumentación es
inválida. En caso de que no exista tal combinación la argumentación será válida.
Partimos buscando valores para las variables de forma que la conclusión tome
valor de verdad F, claramente esto se da cuando la variable a toma dicho valor:

p q r s a
!

F F

Análogamente, la tercera premisa !3: s, tomará valor de verdad V si y sólo si la

variable s toma dicho valor:

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
114 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

p q r s a
!3 !

V F V F

Por otra parte, !2: (p ∧ (~q) ∧ r), tomará valor de verdad V si p, q y r toman valor

de verdad V, F y V, respectivamente:

p q r s a
!2 !3 !

V F V V F V V F

Por último, veamos si para esta combinación de valores de verdad que hemos
obtenido también la primera premisa toma valor de verdad V en cuyo caso la forma
argumentativa será inválida. Como q toma valor de verdad F, las formas (p ∧ q ∧ r)
y (q ∧ s) tomará valor de verdad F, luego la disyunción entre ellas también será F y
por tanto la primera premisa !1: (((p ∧ q ∧ r) ∨ (q ∧ s)) → a) toma valor de verdad

V:
p q r s a
! 1 !2 !3 !

V F V V F V V V F

Luego hemos encontrado una combinación de valores de verdad para las variables
que demuestran que la argumentación es inválida y por tanto podemos afirmar que
Juanito no aprobará el examen de prácticas.
J

Ejercicio 1.55. (Septiembre 2004) Sean !: ((∼p) → (q ↓ r)) y ": (p ∨ ((∼q) ↑ r))

dos formas enunciativas. Se pide:


a. Comprobar que ! Ÿ ". ¿Son ! y " equivalentes?

b. Obtener una forma enunciativa restringida equivalente a !.

c. Usar reglas de manipulación y sustitución para obtener una forma

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
García-Muñoz, M.A. 115

enunciativa equivalente a " en la que sólo aparezcan las conectivas del

conjunto {∼, →}.

Solución:

a. Para comprobar si la forma enunciativa ! implica lógicamente a "

tenemos que ver que la implicación ! → " es una tautología, es decir, su tabla de

verdad siempre toma el valor de verdad “V”. Teniendo en cuenta que la tabla de
verdad de una forma enunciativa se construye a partir del procedimiento utilizado
para demostrar que esta expresión es una forma enunciativa, en primer lugar
partimos de las distintas combinaciones de valores de verdad que toman las
variables que intervienen, en este caso p, q y r, a continuación tenemos que ir
construyendo sucesivamente las tablas de verdad de las formas enunciativas: (∼p),
(q ↓ r), (∼q), ((∼q) ↑ r), !, " y finalmente ! → ":

p q r ∼p q ↓ r ∼q (∼q) ↑ r ! " ! → "

V V V F F F V V V V
V V F F F F V V V V
V F V F F V F V V V
V F F F V V V V V V
F V V V F F V F V V
F V F V F F V F V V
F F V V F V F F F V
F F F V V V V V V V

Por tanto, ! implica lógicamente a ". Por otra parte, la tabla anterior nos

sirve para responder negativamente a la pregunta de que si ! y " son formas

equivalentes ya que ambas tienen distinta tabla de verdad.

b. Una forma enunciativa restringida equivalente a ! podría ser cualquiera

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
116 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

de las formas normales asociadas a !. Vamos a obtener la forma normal

disyuntiva de !. Observando su tabla de verdad, para cada valor “V” calculamos la

conjunción básica asociada a la combinación de valores de verdad para la cual la


forma enunciativa ! toma este valor “V”, es decir, las formas enunciativas cuya

tabla de verdad sólo tienen un valor de verdad “V”, el correspondiente a dicha


combinación de valores de verdad. Esta conjunción básica viene dada, como su
nombre indica, por la conjunción de las variables de enunciado si el valor que toma
dicha variable en la combinación de valores considerada es “V” o su negación si el
valor que toma es “F”. Por ejemplo, para el segundo valor “V” de la tabla de
verdad de !, es decir, el correspondiente a la combinación de valores de verdad

VVF, su conjunción básica es (p ∧ q ∧ (∼r)) pues p y q en esta combinación toman


el valor “V” y sin embargo r toma el valor “F”. El resto de las conjunciones vienen
dadas en la siguiente tabla:
p q r ∼p q ↓ r ! Conj. Básicas

V V V F F V p∧q∧r
V V F F F V p ∧ q ∧ (∼r)
V F V F F V p ∧ (∼q) ∧ r
V F F F V V p ∧ (∼q) ∧ (∼r)
F V V V F F
F V F V F F
F F V V F F
F F F V V V (∼p) ∧ (∼q) ∧ (∼r)

Por último, la forma normal disyuntiva no será más que la disyunción de


todas las conjunciones básicas calculadas, así ! es lógicamente equivalente a la

forma restringida:

(p ∧ q ∧ r) ∨ (p ∧ q ∧ (∼r)) ∨ (p ∧ (∼q) ∧ r) ∨ (p ∧ (∼q) ∧ (∼r)) ∨

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
García-Muñoz, M.A. 117

((∼p) ∧ (∼q) ∧ (∼r))

c. Teniendo en cuenta la definición de la conectiva NAND (↑), como ((∼q)


↑ r) ⇔ (∼((∼q) ∧ r)), y usando la Proposición 1.9 podemos asegurar que:

" ⇔ (p ∨ (∼((∼q) ∧ r)))

Además una de las leyes de De Morgan nos dice que la negación de la


conjunción es equivalente a la disyunción de las negaciones, luego de nuevo por la
Proposición 1.9 podemos asegurar:

" ⇔ (p ∨ (∼((∼q) ∧ r))) ⇔ (p ∨ ((∼(∼q)) ∨ (∼r))) ⇔ (p ∨ (q ∨ (∼r))),

donde en la última equivalencia hemos utilizando que (∼(∼q)) ⇔ q. Por último


usamos la equivalencia que nos asegura que la disyunción se puede expresar con
las conectivas del conjunto {∼, →}, es decir: (!1 ∨ !2) ⇔ ((∼!1) → !2) y

obtenemos:

" ⇔ (p ∨ (q ∨ (∼r))) ⇔ (p ∨ ((∼q) → (∼r))) ⇔ ((∼p) → ((∼q) → (∼r))).


J

Ejercicio 1.56. (Junio 2004) Sabiendo:

“La página web de la titulación tiene una errata o bien el examen de


Álgebra I no es el 2 de julio. Si el examen es el 2 de Julio, el manual de
la universidad tiene una errata. El examen de Álgebra I es el 14 de julio
si y sólo si el manual tiene una errata y el periodo de exámenes no
termina el 10 de julio. Teniendo en cuenta que el periodo de exámenes
termina el 10 de julio y que el manual tiene una errata.”

Usar la validez o invalidez de las formas argumentativas para deducir la veracidad


o falsedad de los siguientes enunciados:

(i) El examen de Álgebra I es el 2 de julio.

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
118 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

(ii) Si la página web de la titulación no tiene una errata, entonces el


examen de Álgebra I es el 14 de julio.

Solución:

De nuevo se trata de estudiar la validez de formas argumentativas que


tendrán como premisas los primeros enunciados y cuyas conclusiones vendrán
dadas por los enunciados de los apartados (i) y (ii). Simbolizamos mediante las
siguientes letras mayúsculas los enunciados simples:

A = “La página web de la titulación tiene una errata”,


B = “El examen de Álgebra I es el 2 de julio.”
C = “El manual de la universidad tiene una errata”
D = “El examen de Álgebra I es el 14 de julio”
E = “El periodo de exámenes termina el 10 de julio”

Podemos ahora simbolizar las premisas mediante las siguientes


expresiones:

A ∨ (∼B)
B→C
D ↔ (C ∧ (∼E))
E ∧C

y las conclusiones se simbolizaran para el apartado (i) por

∴B

y para el apartado (ii) por:

∴(∼A) → D

Olvidándonos ahora de los enunciados, cambiamos las letras mayúsculas


(con significado concreto) por variables de enunciado obteniendo así las siguientes
formas argumentativas:

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
García-Muñoz, M.A. 119

(i) !1: p ∨ (∼q) (ii) !1: p ∨ (∼q)

! 2: q → r ! 2: q → r

!3: s ↔ (r ∧ (∼t)) !3: s ↔ (r ∧ (∼t))

!4 : t ∧ r ! 4: t ∧ r

∴ !: q ∴ !: (∼p) → s

Para estudiar la validez de dichas formas argumentativas podríamos


hacerlo viendo que el enunciado ((!1 ∧ !2 ∧ !3 ∧ !4) → !) es una tautología

pero como intervienen 5 variables es preferible usar el método de refutación, es


decir, buscar la invalidez o lo que es igual, intentar encontrar una combinación de
valores de verdad para las variables de enunciado de manera que haga que todas las
premisas tomen el valor de verdad V y la conclusión el valor de verdad F.

i) Primero imponemos que la variable q tome el valor F para que la


conclusión tome el valor F:

p q r s t
!

F F

Como q toma valor de verdad F, entonces (∼q) toma el valor de verdad V y la


premisa (p ∨ (∼q)) tomará valor de verdad V sea cual sea el valor de verdad de p:

p q r s t
!1 !

V F V F
F F

Para que la premisa (t ∧ r) tome el valor de verdad V es necesario que las variables

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
120 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

t y r tomen dicho valor:

p q r s t
!1 !4 !

V F V V V V F
F F V V

Además con estos valores la segunda premisa también toma valor de verdad V
pues q toma valor F y r toma el valor de verdad V:

p q r s t
! 1 !2 !4 !

V F V V V V V F
F F V V

Por último, como para esta combinación (r ∧ (∼t)) toma el valor F, necesitamos que
s tome dicho valor de verdad para que la premisa (s ↔ (r ∧ (∼t))) sea verdadera:
p q r s t
! 1 !2 !2 !4 !

V F V F V V V V V F
F F V F V

Por tanto, hemos encontrado dos combinaciones de valores de verdad para las
conectivas de manera que todas las premisas toman valor de verdad V y la
conclusión toma valor de verdad F. Lo anterior nos asegura que la argumentación
es inválida, de donde podemos deducir que el examen de álgebra no es
necesariamente el 2 de julio.

ii) Estudiemos ahora la validez de la segunda argumentación. Ahora la


conclusión ((∼p) → s) toma el valor falso sólo cuando p y s toman dicho valor:

p q r s t
!

F F F

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
García-Muñoz, M.A. 121

Si consideramos la primera premisa como la variable p ya se ha fijado tomando el


valor F, q ha de tomar también el valor falso para que (∼q), y por tanto, p ∨ (∼q)
tome el valor verdadero:

p q r s t
!1 !

F F F V F

Si ahora exigimos que !4: (t ∧ r) tome el valor V, tanto t como r han de tomar el

valor verdadero:

p q r s t
!1 !4 !

F F V F V V V F

Como se observa, hemos obtenido la única combinación de valores de


verdad para las variables de enunciado que hace que la primera y la cuarta premisa
sean verdaderas y la conclusión falsa. Además para esta combinación el resto de las
premisas también toman valor de verdad V:

p q r s t
!1 !2 !3 !4 !

F F V F V V V V V F

Por tanto, la argumentación es inválida y podemos deducir que es falso el


enunciado (ii).
J

Ejercicio 1.57. (Febrero 2004) Obtener una forma enunciativa equivalente a !:

(((∼p) ∧ q) ↓ (r ∨ s)) en la que sólo aparezcan las conectivas {∼, →}.

Solución:

En este ejercicio, utilizando leyes de manipulación, hemos de obtener una

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
122 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

forma enunciativa equivalente a !. En primer lugar sustituimos la conectiva ↓

utilizando para ello su definición, (!1 ↓ !2) ⇔ (∼(!1 ∨ !2)):

! ⇔ (∼(((∼p) ∧ q) ∨ (r ∨ s))).

Ahora solamente tenemos que reemplazar las conectivas ∧ y ∨ para lo que


utilizaremos las equivalencias del ejercicio 1.30:

(!1 ∧ !2) ⇔ (∼(!1 → (∼!2))),

(!1 ∨ !2) ⇔ ((∼!1) → !2),

junto con la Proposición 1.9 que nos permite manipular la forma enunciativa de
partida obteniendo otra equivalente a la primera. Comenzamos eliminando la
conjunción:

! ⇔ (∼(((∼p) ∧ q) ∨ (r ∨ s))) ⇔ (∼((∼((∼p) → (∼q))) ∨ (r ∨ s))).

Además (r ∨ s) ⇔ ((∼r) → s), luego de nuevo la Proposición 1.9 nos asegura que:

! ⇔ (∼((∼((∼p) → (∼q))) ∨ ((∼r) → s))).

Finalmente, eliminamos la disyunción. Si tomamos como !1 y !2 las formas

enunciativas (∼((∼p) → (∼q))) y ((∼r) → s) se tiene:

! ⇔ (∼((∼(∼((∼p) → (∼q)))) → ((∼r) → s))),

que fácilmente se puede simplificar teniendo en cuenta que negar dos veces una
forma enunciativa es equivalente a dicha forma enunciativa sin negar:

! ⇔ (∼(((∼p) → (∼q)) → ((∼r) → s))).


J

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
García-Muñoz, M.A. 123

Ejercicio 1.58. (Septiembre 2003) Se tienen las siguientes premisas:

“Si Fernando tiene suerte y llueve entonces estudia.”


“Fernando aprobará si y sólo si estudia o tiene suerte.”
“Si Fernando no tiene suerte entonces no llueve.”

Sabiendo que llueve, utilizar la lógica proposicional para responder a las siguientes
preguntas:

¿Aprobará Fernando?
¿Tendrá suerte Fernando?

Solución:

Se trata de estudiar la validez de ciertas formas argumentativas, que


tenemos primero que obtener. Para ello en primer lugar hemos de simbolizar cada
uno de los enunciados simples que aparecen en las distintas premisas. Llamamos:

A = “Fernando tiene suerte”,


B = “Llueve”,
C = “Fernando estudia”,
D = “Fernando aprueba”.

De esta forma las premisas pueden representarse mediante las siguientes


expresiones:

(A ∧ B) → C
D ↔ (C ∨ A)
(∼A) → (∼B)
B

Nótese que la última premisa se tiene pues sabemos que llueve. Además de las dos
preguntas que se nos formulan podemos obtener las conclusiones que se
simbolizaran mediante:

(i) ∴D

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
124 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

(ii) ∴A

Nos olvidamos de los enunciados, reemplazando las letras mayúsculas por


variables de enunciado y de esta forma obtenemos las siguientes formas
argumentativas:

(i) !1: (p ∧ q) → r

!2: s ↔ (r ∨ p)

!3: (∼p) → (∼q)

!4 : q

∴ !: s

(ii) !1: (p ∧ q) → r

!2: s ↔ (r ∨ p)

!3: (∼p) → (∼q)

!4: q

∴ !: p

Estudiemos mediante el método de refutación la validez de ambas


argumentaciones:

(i) Comenzamos imponiendo que la conclusión tome el valor de verdad F,


para lo cual la variable s tiene que tomar dicho valor:

p q r s
!

F F

Si supongamos ahora que !4 toma el valor de verdad V, la variable q

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
García-Muñoz, M.A. 125

tomará dicho valor:

p q r s
!4 !

V F V F

Una vez impuesto el valor de verdad de la variable q, para que !3 tome el valor de

verdad verdadero es necesario que p tome también este valor:

p q r s
!3 !4 !

V V F V V F

Con la tabla anterior en mente, para que la primera premisa tome el valor V es
necesario que la variable r tome también el valor de verdad verdadero:

p q r s
! 1 !3 !4 !

V V V F V V V F

Tenemos, por tanto, una combinación de valores de verdad, la única que hace que
tres de las cuatro premisas tomen valor de verdad verdadero y la conclusión valor
de verdad falso. Veamos qué valor toma para esta combinación la premisa !2.

Como p y r toman valor V, la disyunción entre ellas será verdadera y sin embargo s
toma el valor de verdad F, por tanto la segunda premisa será falsa:

p q r s
!1 !2 !3 !4 !

V V V F V F V V F

De esta forma hemos visto como es imposible obtener una combinación de valores
de verdad para las variables que haga verdaderas todas las premisas y falsa la
conclusión, es decir, podemos asegurar que la argumentación es válida y, por tanto,
la respuesta a la primera pregunta es afirmativa, es decir, Fernando aprobará.

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
126 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

(ii) Veamos cual será ahora la respuesta a la segunda pregunta. Partimos de


nuevo imponiendo que la conclusión sea falsa por lo que p tomará dicho valor de
verdad. De igual forma si la cuarta premisa ha de tomar el valor V, la variable q
tomará dicho valor:

p q r s
!4 !

F V V F

Con estos datos ya es imposible que la premisa !3: (∼p) → (∼q) tome el valor V

pues (∼p) toma valor V y (∼q) toma valor F y así esta premisa será falsa. Por tanto,
la forma argumentativa es válida y de nuevo la respuesta a la segunda pregunta es
afirmativa.
J

Ejercicio 1.59. (Junio 2003) ¿Son las siguientes formas enunciativas lógicamente
equivalentes

!: (p → r) ∧ (r ↓ (∼q)) y ": (p ↓ r) ∧ q?

(Usar leyes de manipulación y sustitución).

Solución:

Para probar que estas dos formas enunciativas son equivalentes, hemos de
transformar mediante equivalencias lógicas y usando leyes de manipulación y
sustitución una en la otra. Partiremos de ! pues en ésta aparecen más conectivas, y

será más simple pasar de la forma enunciativa más desarrollada a la de menor


desarrollo.

Teniendo en mente que la conectiva ↓ es la negación de la disyunción, las


leyes de De Morgan y que negar dos veces cualquier forma enunciativa es

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
García-Muñoz, M.A. 127

equivalente a dicha forma enunciativa, es decir, (∼(∼$)) ⇔ $, sabemos:

(r ↓ (∼ q)) ⇔ (∼(r ∨ (∼ q))) ⇔ ((∼r) ∧ (∼(∼q))) ⇔ ((∼r) ∧ q)

y usando la Proposición 1.9, podemos asegurar:

! ⇔ ((p → r) ∧ ((∼r) ∧ q))

Por otra parte, no es difícil probar que (p → r) ⇔ (∼(p ∧ (∼r))). En efecto,


la equivalencia que nos demuestra que la conjunción se puede expresar con las
conectivas {∼, →}, nos dice: (!1 ∧ !2) ⇔ (∼(!1 → (∼!2)), de donde

(p ∧ r) ⇔ (∼(p → (∼r))

Negando ambos miembros de la equivalencia, usando de nuevo que (∼(∼$)) ⇔ $,

y la Proposición 1.9, tenemos:

(∼(p∧ r)) ⇔ (∼(∼(p → (∼r)))) ⇔ (p → (∼r)).

Ahora basta con usar la Proposición 1.3 y sustituir cada una de las intervenciones
de r por (∼r) y así obtenemos la equivalencia buscada: (∼(p ∧ (∼r))) ⇔ (p → r).
Retomamos de nuevo el objetivo del ejercicio, utilizando la equivalencia que
acabamos de probar y la Proposición 1.9, se tiene:

! ⇔ ((p → r) ∧ ((∼r) ∧ q)) ⇔ ((∼(p ∧ (∼r))) ∧ (∼r) ∧ q).

Tomando ahora como !1: (p ∧ (∼r)) y !2: r y usando una de las leyes de

De Morgan tenemos que (∼((p ∧ (∼r)) ∨ r)) ⇔ ((∼(p ∧ (∼r))) ∧ (∼r)), con lo cual:

! ⇔ ((∼(p ∧ (∼r))) ∧ ((∼r) ∧ q)) ⇔ ((∼((p ∧ (∼r)) ∨ r)) ∧ q).

Ahora las leyes distributivas nos dicen que ((p ∧ (∼r)) ∨ r) ⇔ ((p ∨ r) ∧ ((∼r) ∨ r))
(ver Corolario 1.6). De nuevo la Proposición 1.9 nos permite afirmar que:

! ⇔ ((∼((p ∧ (∼r)) ∨ r)) ∧ q) ⇔ (∼((p ∨ r) ∧ ((∼r) ∨ r)) ∧ q) ⇔ (∼(p ∨ r) ∧ q),

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
128 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

pues ((∼r) ∨ r) es una tautología y por tanto por el Corolario 1.8 sabemos

((p ∨ r) ∧ ((∼r) ∨ r)) ⇔ (p ∨ r).

Por último, sólo tenemos que utilizar la definición del NOR para asegurar que !

⇔ ".
J

Ejercicio 1.60. (Febrero 2003) Razonar si es verdadera o falsa la afirmación:

“La forma argumentativa (p ∧ q) → r, (q ↔ p), p; ∴ r, es válida”.

Solución:

Para estudiar la validez de esta argumentación y por tanto, poder razonar la


veracidad o falsedad de la afirmación anterior utilizaremos la Proposición 1.15, es
decir, estudiaremos si ((((p ∧ q) → r) ∧ (q ↔ p) ∧ p) → r) es una tautología. Para
ello sólo tenemos que construir la tabla de verdad de esta forma enunciativa:

p q r (((((p ∧ q) → r) ∧ (q ↔ p)) ∧ p) → r)
V V V V V V V V V
V V F V F F V F V
V F V F V F F F V
V F F F V F F F V
F V V F V F F F V
F V F F V F F F V
F F V F V V V F V
F F F F V V V F V

En efecto, esta forma argumentativa es válida.


J

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
García-Muñoz, M.A. 129

Ejercicio 1.61. (Septiembre 2002) Sabemos que:

“Si Fernando pasea por el parque y es viernes, tomará un helado. Si es


viernes entonces Fernando pasea por el parque. Si estamos en el mes de
Septiembre, Fernando siempre pasea por el parque”.

Sabiendo que hoy es viernes, utilizar la lógica proposicional para contestar


a las siguientes preguntas:

a) ¿Tomará Fernando un helado hoy?

b) ¿Y mañana?

Solución:

Comenzamos simbolizando con letras mayúsculas los enunciados simples:

A = “Fernando pasea por el parque”


B = “Hoy es viernes”
C = “Fernando tomará un helado”
D = “Hoy estamos en septiembre”

Lo anterior nos permite simbolizar cada uno de los enunciados compuestos


que darán lugar a las premisas de nuestra forma argumentativa mediante:

(A ∧ B) → C
B→A
D→A

Nótese que si hoy es viernes, mañana no es viernes por tanto las conclusiones serán

a) “Si hoy es viernes entonces Fernando toma un helado”.

b) “Si hoy no es viernes entonces Fernando toma un helado”,

y se simbolizaran mediante

a) ∴B → C
b) ∴(∼B) → C

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
130 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

Nos olvidamos de los enunciados, reemplazando las letras mayúsculas por


variables de enunciado y de esta forma obtenemos las siguientes formas
argumentativas:

a) !1: (p ∧ q) → r b) !1: (p ∧ q) → r

!2: q → p ! 2: q → p

! 3: s → p !3: s → p

∴ !: q → r ∴ !: (∼q) → r

Estudiemos su validez mediante el método de refutación, es decir,


buscaremos una combinación de valores de verdad de forma que las tres premisas
tomen valor V y la conclusión tome valor F. Si encontramos tal combinación de
valores de verdad la argumentación será inválida y en otro caso será válida.

a) Si imponemos que la conclusión tome valor de verdad falso,


necesariamente la variables q y r han de tomar valores de verdad V y F
respectivamente:

p q r s
!

V F F

Si ahora queremos que la segunda premisa tome el valor V, la variable p


necesariamente tiene que ser verdadera

p q r s
!2 !

V V F V F

Sin embargo, estos valores de verdad para p, q y r hacen que la primera premisa
tome valor de verdad F,

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
García-Muñoz, M.A. 131

p q r s
! 1 !2 !

V V F F V F

Entonces podemos deducir que es imposible encontrar una combinación que haga
inválida esta forma argumentativa. Por tanto, la respuesta a la pregunta es
afirmativa, hoy Fernando tomará un helado.

b) En este caso, la conclusión tomará valor de verdad F, si q y r toman


valor de verdad falso:

p q r s
!

F F F

Para que la segunda premisa tome el valor V, el valor de verdad que ha de


tomar la variable p es indiferente:

p q r s
!2 !

V F F V F
F F F V F

Para estos valores de verdad la primera premisa también toma valor de verdad V.
Por último, !3: s → p toma valor de verdad V en el primer caso sea quien sea el

valor que toma la variable s y en el segundo caso si la variable s toma valor de


verdad F. Por tanto, hemos encontrado tres combinaciones de valores de verdad de
forma que todas las premisas son verdaderas y la conclusión es falsa:

p q r s
!1 !2 !3 !

V F F V V V V F
V F F F V V V F
F F F F V V V F

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
132 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

Por tanto, la forma argumentativa de este apartado es falsa y la respuesta a la


pregunta formulada es negativa, mañana Fernando no tomará un helado.
J

Ejercicio 1.62. (Julio 2002) Determinar la validez de la forma argumentativa:

p → (q ∧ r), (s ↓ r) → p, q ∨ r; ∴ q

Solución:

Vamos ahora a determinar la validez de esta argumentación calculando la


tabla de verdad de cada una de las premisas y de la conclusión y comprobando si
existe una combinación de valores de verdad para las variables de enunciado de
forma que para esta combinación las premisas tomen valor de verdad V y la
conclusión tome valor de verdad F:

p q r s p → (q ∧ r) (s ↓ r) → p q∨r q
V V V V V V V V
V V V F V V V V
V V F V F V V V
V V F F F V V V
V F V V F V V F
V F V F F V V F
V F F V F V F F
V F F F F V F F
F V V V V V V V
F V V F V V V V
F V F V V V V V
F V F F V F V V
F F V V V V V F
F F V F V V V F
F F F V V V F F
F F F F V F F F

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
García-Muñoz, M.A. 133

Como podemos observar, hemos encontrado dos combinaciones de valores de


verdad que hemos sombreado con gris que hacen que esta argumentación sea
inválida.
J

Ejercicio 1.63. (Febrero 2002) Dadas las siguientes proposiciones:

(1) “Si x es un número real y z es un número entero, entonces y es racional


si, y sólo si z no es entero”

(2) “Ningún número no nulo es la vez positivo y negativo”

Se pide:

a) Obtener la forma enunciativa que representa al enunciado (1). ¿Es una


tautología o una contradicción?

b) Calcular una forma enunciativa equivalente a (1) en la que sólo figuren


conectivas del conjunto {∼, ∨}.

c) ¿Es la forma enunciativa obtenida en el apartado a) equivalente a la


forma ": ((∼p) ∨ (∼q) ∨ (∼r))? ¿Quién es "?

d) Simbolizar el enunciado (2) primero usando el cuantificador existencial


y después usando el cuantificador universal. Comprobar que ambas expresiones
equivalen.

Solución:

a) Comencemos simbolizando cada uno de los enunciados simples que


intervienen en la Proposición (1):

A = “x es un número real”,

B = “z es un número entero”,

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
134 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

C = “y es un número racional”.

Podemos entonces simbolizar la Proposición (1) mediante el esqueleto lógico:

(A ∧ B) → (C ↔ (∼B)).

Reemplazando cada una de las letras mayúsculas por variables de enunciado p, q y


r obtenemos la forma enunciativa que representa tal Proposición:

!: ((p ∧ q) → (r ↔ (∼q))).

Para ver si esta forma enunciativa es una tautología o una contradicción calculamos
su tabla de verdad:

p q r p ∧ q ∼q r ↔ (∼q) !

V V V V F F F
V V F V F V V
V F V F V V V
V F F F V F V
F V V F F F V
F V F F F V V
F F V F V V V
F F F F V F V

Como en la tabla de verdad de esta forma enunciativa aparecen valores de verdad


V y F, podemos asegurar que no es ni tautología ni contradicción.

b) Vamos ahora a obtener una forma enunciativa equivalente a ! en la que

sólo aparezcan negaciones y conjunciones. Si nos fijamos en la tabla anterior


observamos que sólo existe una combinación de valores de verdad de las variables
para las cuales ! toma valor de verdad F, por tanto una solución vendrá dada por

la forma normal conjuntiva de !. Asociada a la combinación VVV, tenemos una

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
García-Muñoz, M.A. 135

“disyunción básica”, es decir, una disyunción de las variables o de sus negaciones


de forma que en su tabla de verdad sólo para esta combinación aparece el valor F,
dicha disyunción es ((∼p) ∨ (∼q) ∨ (∼r)). Esto es:

! ⇔ ((∼p) ∨ (∼q) ∨ (∼r)).

c) La respuesta a este apartado ya la hemos obtenido en el apartado previo


ya que la forma enunciativa " es la forma normal conjuntiva de ! y por tanto, "

es lógicamente equivalente a !.

d) La Proposición (2) puede reescribirse de la siguiente forma:

“No existe ningún objeto x tal que x es un número no nulo y x es un


número negativo y positivo”

Por tanto, podemos simbolizarlo utilizando el cuantificador existencial mediante:

∼∃x, (A(x) ∧ ((∼P(x)) ∧ P(x))),

donde A y P son los predicados:

A = “Ser un número no nulo”


P = “Ser un número positivo”

Por otra parte, sabemos que los cuantificadores existencial y universal


están relacionados por la equivalencia:

∃x, Q(x) ⇔ ∼∀x, (∼Q(x)),

es decir, la existencia de un objeto del universo con una propiedad Q es equivalente


a que no todos los objetos del universo no satisfacen la propiedad Q. Utilizando
esto, podemos reescribir la Proposición (2) mediante:

“Para todo objeto x del universo, si x es un número no nulo entonces x es


un número positivo o negativo”,

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
136 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

que se puede simbolizar mediante:

∀x, (A(x) → (P(x) ∨ (∼P(x))))

Las dos expresiones que hemos obtenido son equivalentes. En efecto,

∼∃x, (A(x) ∧ ((∼P(x)) ∧ P(x))) ⇔ ∼(∼∀x), (∼(A(x) ∧ ((∼P(x)) ∧ P(x)))

Teniendo ahora en cuenta que la doble negación es equivalente a no hacer nada y la


equivalencia (!1 ∧ !2) ⇔ (∼(!1 → (∼!2)) (ver ejercicio 1.30) se tiene:

∼∃x, (A(x) ∧ ((∼P(x)) ∧ P(x))) ⇔ ∀x, (∼(∼(A(x) → (∼((∼P(x)) ∧ P(x)))))

De nuevo, eliminando la doble negación y usando una de las leyes de De Morgan


obtenemos la equivalencia buscada:

∼∃x, (A(x) ∧ ((∼P(x)) ∧ P(x))) ⇔ ∀x, (A(x) → (P(x) ∨ (∼P(x)))).


J

Ejercicio 1.64. (Septiembre 2001) Calcular la forma normal conjuntiva y la forma


normal disyuntiva de la siguiente expresión: !: ((p → q) ∧ (r ↓ (∼ q))).

Solución:

En primer lugar tenemos que calcular la tabla de verdad de esta forma


enunciativa:

p q r p → q ∼q r ↓ (∼q) !

V V V V F F F
V V F V F V V
V F V F V F F
V F F F V F F
F V V V F F F
F V F V F V V
F F V V V F F
F F F V V F F

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
García-Muñoz, M.A. 137

Una vez obtenida, calculamos las conjunciones básicas (respectivamente,


las disyunciones básicas) para las combinaciones de valores de verdad para las
cuales el valor de verdad de ! es V (respectivamente, F):

p q r ! Conj. básicas Disy. básicas

V V V F (∼p) ∨ (∼q) ∨ (∼r)


V V F V p ∧ q ∧ (∼r)
V F V F (∼p) ∨ q ∨ (∼r)
V F F F (∼p) ∨ q ∨ r
F V V F p ∨ (∼q) ∨ (∼r)
F V F V (∼p) ∧ q ∧ (∼r)
F F V F p ∨ q ∨ (∼r)
F F F F p∨q∨r

Por último, sólo tenemos que unir, por una parte, las conjunciones básicas con la
disyunción, y por otra, las disyunciones básicas con la conjunción para obtener las
formas normales disyuntiva y conjuntiva de !, respectivamente:

Forma normal disyuntiva de !: (p ∧ q ∧ (∼r)) ∨ ((∼p) ∧ q ∧ (∼r)).

Forma normal conjuntiva de !: ((∼p) ∨ (∼q) ∨ (∼r)) ∧ ((∼p) ∨ q ∨ (∼r)) ∧

((∼p) ∨ q ∨ r) ∧ (p ∨ (∼q) ∨ (∼r)) ∧ (p ∨ q ∨ (∼r)) ∧ (p ∨ q ∨ r).


J

Ejercicio 1.65. (Junio 2001) Consideremos la forma enunciativa:

!: ((p ↓ r) → (∼((p ∧ q) ∨ r)))

a) Estudiar si es tautología o contradicción.

b) Utilizando el resultado anterior, obtener una forma enunciativa

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
138 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

lógicamente equivalente a ! de la forma ( ∨Q ) i donde Qi es una variable de

enunciado de las que intervienen en !, o su negación.

c) Utilizar reglas de manipulación y sustitución para expresarla en función


del conjunto adecuado de conectivas {∼, ∨, ∧}.

Solución:

a) Para ver si se trata de una tautología o una contradicción basta con


calcular su tabla de verdad:

p q r p ∧ q ( p ∧ q ) ∨ r ∼(( p ∧ q ) ∨ r) p ↓ r !

V V V V V F F V
V V F V V F F V
V F V F V F F V
V F F F F V F V
F V V F V F F V
F V F F F V V V
F F V F V F F V
F F F F F V V V

Se trata de una tautología pues su tabla de verdad siempre toma el valor de verdad
V.

b) Una forma enunciativa equivalente a la anterior sería cualquier otra


tautología donde intervengan las variables p, q y r. Como se nos pide que sea una
disyunción de variables o de sus negaciones basta con tomar por ejemplo:

(p ∨ (∼p)) ∨ q ∨ r.

c) En este apartado se nos pide una forma enunciativa equivalente a ! en

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
García-Muñoz, M.A. 139

la que sólo figuren conectivas del conjunto {∼, ∨, ∧}. Una solución viene dada por
la forma enunciativa obtenida en el apartado b). Veamos otra solución pues se nos
pide que usemos reglas de manipulación. Utilizando la definición de la conectiva
NOR, la Proposición 1.9 nos asegura:

! ⇔ ((∼(p ∨ r)) → (∼((p ∧ q) ∨ r)))

Por otra parte, sabemos que (!1 ∧ !2) ⇔ (∼(!1 → (∼!2))) (ejercicio

1.30), luego negando los dos miembros de la equivalencia seguiremos teniendo una
equivalencia:

(∼(!1 ∧ !2)) ⇔ (!1 → (∼!2)),

así tomando como !1 y !2 las formas enunciativas (∼(p ∨ r)) y ((p ∧ q) ∨ r)

respectivamente, podemos asegurar:

! ⇔ ((∼(p ∨ r)) → (∼((p ∧ q) ∨ r))) ⇔ (∼((∼(p ∨ r)) ∧ ((p ∧ q) ∨ r))).


J

Ejercicio 1.66. (Febrero 2001) Estudiar la validez de la forma argumentativa:

(p ∧ q) → (r ∨ s), (q ↔ p), (r → q); ∴ (r → s).

Solución:

Utilizamos el método de refutación, es decir, vamos a buscar una


combinación de valores de verdad para las variables de forma que para esta
combinación la conclusión tome valor de verdad F y las premisas valor V. Si la
encontramos es que la forma argumentativa es inválida.

Para que la conclusión tome valor F es necesario que r tome valor V y s


tome valor F:

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
140 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

p q r s
!

V F F

Ahora si imponemos que la tercera premisa !3 tome el valor de verdad V,

como a la variable r ya se le ha asignado el valor V, obligatoriamente la variable q


ha de tomar el valor verdadero:

p q r s
!3 !

V V F V F

Al imponer que la segunda premisa (q ↔ p) sea también verdadera y


teniendo en cuenta que la variable q toma el valor V, la variable p tiene que tener
este mismo valor:

p q r s
! 2 !3 !

V V V F V V F

Hemos obtenido así la única combinación de valores para las variables que hacen
que las dos últimas premisas sean verdaderas y la conclusión sea falsa. Veamos qué
valor toma la primera premisa para esta combinación. Como p, q y r toman valor
de verdad V, las formas (p ∧ q) y (r ∨ s) toman valor de verdad V y por tanto !1

toma valor V:

p q r s
! 1 !2 !3 !

V V V F V V V F

Por tanto, la argumentación es inválida.


J

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
García-Muñoz, M.A. 141

Ejercicio 1.67. (Junio 2000) Consideremos el siguiente enunciado:

“Una terna (X, ∧, ∨) es un álgebra de Boole si y sólo si (X, ∧, ∨) es un


retículo distributivo y complementado”

i) Calcular su forma enunciativa.

ii) ¿Es una tautología?

iii) Expresarla en función del conjunto de conectivas {∼, →}.

iv) Expresarla en función del conjunto de conectivas {µ}.

Solución:

i) Simbolizamos con letras mayúsculas los enunciados simples que la


componen:

A = “Una terna (X, ∧, ∨) es un álgebra de Boole”


B = “(X, ∧, ∨) es un retículo distributivo”
C = “(X, ∧, ∨) es un retículo complementado”

Así el enunciado del ejercicio se puede simbolizar mediante A ↔ (B ∧ C)


y olvidándonos de los enunciados concretos, cambiando éstos por variables de
enunciado obtenemos la forma enunciativa que lo representa !: (p ↔ (q ∧ r)).

ii) Calculemos su tabla de verdad:


p q r q∧r !

V V V V V
V V F F F
V F V F F
V F F F F
F V V V F
F V F F V
F F V F V
F F F F V

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
142 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

Por lo tanto, no es una tautología ya que su tabla de verdad no siempre toma valor
de verdad V.

iii) En primer lugar, utilizando la equivalencia (!1 ↔ !2) ⇔ ((!1 → !2)

∧ (!2 → !1)) (ejercicio 1.17) sabemos:

! ⇔ ((p → (q ∧ r)) ∧ ((q ∧ r) → p)).

Ahora utilizamos la equivalencia demostrada en el ejercicio 1.30, (!1 ∧ !2) ⇔

(∼(!1 → (∼!2))), que nos permite sustituir la conjunción entre los dos

condicionales y así:

! ⇔ ((p → (q ∧ r)) ∧ ((q ∧ r) → p)) ⇔ (∼((p → (q ∧ r)) → (∼((q ∧ r) → p)))).

Finalmente, utilizando de nuevo la equivalencia anterior y la Proposición


1.9, podemos eliminar el resto de conjunciones:

! ⇔ (∼((p → (∼(q → (∼r)))) → (∼((∼(q → (∼r))) → p)))).

iv) Para obtener una forma enunciativa equivalente a ! en la que sólo

figure la conectiva NAND, partimos de una de las equivalencias del apartado


anterior:

! ⇔ ((p → (q ∧ r)) ∧ ((q ∧ r) → p)),

de donde podemos eliminaros los condicionales utilizando la equivalencia dada en


el ejercicio 1.20, (!1 → !2) ⇔ (∼(!1 ∧ (∼!2))), junto con la Proposición 1.9:

! ⇔ ((∼ (p ∧ (∼ (q ∧ r)))) ∧ (∼((q ∧ r) ∧ (∼p)))).

Así hemos obtenido una forma enunciativa restringida equivalente a !, es decir, en

ella sólo aparecen negaciones, conjunciones y disyunciones. Usando ahora la

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
García-Muñoz, M.A. 143

definición de la conectiva |, es decir, ! | " ⇔ (∼(! ∧ ")), se tiene:

! ⇔ ((p | (q | r)) ∧ ((q ∧ r) | (∼p))).

Además teniendo en cuenta que la doble negación de una forma enunciativa es


equivalente a dicha forma enunciativa se tiene:

! ⇔ (∼(∼((p | (q | r)) ∧ ((∼(∼(q ∧ r))) | (∼p))))),

y de esta forma, de nuevo usando la definición de la conectiva NAND, se tiene:

! ⇔ (∼((p | (q | r)) | ((∼(q | r)) | (∼p)))).

Por último, podemos utilizar las equivalencias dadas en el ejercicio 1.34, junto con
la Proposición 1.9 para sustituir las negaciones:

! ⇔ ((p | (q | r)) | (((q | r) | (q | r)) | (p | p))) | ((p | (q | r)) | (((q | r) | (q | r)) | (p | p))).
J

Ejercicio 1.68. (Febrero 2000) Dadas las siguientes frases:

“Un álgebra de Boole es un retículo distributivo o complementado.


Si es un retículo distributivo entonces es un retículo modular.
Es un retículo complementado si y sólo si es un retículo distributivo
y modular”

Utilizando lógica proposicional, ¿se puede concluir que un álgebra de Boole es


un retículo distributivo?

Solución:

Simbolizamos mediante las letras A, B y C los enunciados simples que


forman los enunciados anteriores:

A = “Un álgebra de Boole es un retículo distributivo”


B = “Un álgebra de Boole es un retículo complementado”

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
144 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

C = “Un álgebra de Boole es un retículo modular”

A partir de lo anterior podemos simbolizar el texto del enunciado mediante las


siguientes expresiones: A ∨ B, A → C y B ↔ (A ∧ C).

Si nos olvidamos de los significados concretos pasando a variables de enunciado


obtenemos las siguientes formas enunciativas:

!1 : p ∨ q

! 2: p → r

!3: q ↔ (p ∧ r)

Deduciremos la respuesta a la pregunta dada en el ejercicio estudiando la


validez de la argumentación con premisas !1, !2 y !3 y conclusión !: p. Esta

argumentación será inválida si existe una combinación de valores de verdad para


las variables p, q y r de manera que para esta combinación las tres premisas toman
valor de verdad V y la conclusión toma valor de verdad F. En otro caso será válida.

Para estudiar lo anterior sólo necesitamos construir las tablas de verdad de


premisas y conclusión:

p q r
! 1 !2 !3 !

V V V V V V V
V V F V F F V
V F V V V F V
V F F V F V V
F V V V V F F
F V F V V F F
F F V F V V F
F F F F V V F

Como se observa siempre que la conclusión toma valor de verdad F, al

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
García-Muñoz, M.A. 145

menos una de las premisas toma también valor de verdad F y por tanto, la forma
argumentativa es válida lo que permite contestar de forma afirmativa a la pregunta
formulada en el ejercicio.
J

Ejercicio 1.69. (Junio 1999) Dada la forma enunciativa:

(((∼p) ∨ q) → r) → ((p ∧ (∼q)) ∨ r)

a) Calcular su tabla de verdad.

b) ¿Qué podemos decir de los enunciados !1: (((∼p) ∨ q) → r) y !2: ((p ∧

(∼q)) ∨ r)? ¿Son equivalentes?

c) Usar las reglas de manipulación y sustitución para pasar de !1 a !2.

d) Calcular la forma normal conjuntiva de !1.

e) Encontrar una forma enunciativa en la que sólo figuren las conectivas del
conjunto {∼, →} y que sea equivalente a !2.

Solución:

a) Su tabla de verdad vendrá dada por:

p q r (((∼p) ∨ q) → r) → ((p ∧ ( ∼q)) ∨ r)


V V V F V V V F F V
V V F F V F V F F F
V F V F F V V V V V
V F F F F V V V V V
F V V V V V V F F V
F V F V V F V F F F
F F V V V V V F V V
F F F V V F V F V F

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
146 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

Como vemos se trata de una tautología.

b) La tabla anterior nos asegura que !1 implica lógicamente a !2, es decir,

!1 Ÿ !2 pues como hemos visto en el apartado anterior !1 → !2 es una

tautología. Además como las tablas de verdad de !1 y !2 son iguales podemos

afirmar que ambas formas enunciativas son equivalentes.

c) La Proposición 1.9 junto con la equivalencia (∼(∼!)) ⇔ ! nos permite

asegurar que:

!1 ⇔ (((∼p) ∨ (∼(∼q))) → r),

y mediante una de las leyes de De Morgan (Corolario 1.4):

!1 ⇔ (((∼p) ∨ (∼(∼q))) → r) ⇔ ((∼(p ∧ (∼q))) → r)

Por último, la equivalencia (! ∨ ") ⇔ ((∼!) → ") probada en el ejercicio 1.30,

nos permite asegurar que !1 ⇔ !2, para lo cual basta con tomar como ! y " las

formas (p ∧ (∼q)) y r, respectivamente.

d) A partir de la tabla de verdad de !1, calculamos las disyunciones

básicas para aquellas combinaciones de valores de verdad de las variables para las
cuales la forma enunciativa !1 toma valor falso:

p q r Disyunciones básicas
!1

V V V V

V V F F (∼p) ∨ (∼q) ∨ r

V F V V

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
García-Muñoz, M.A. 147

V F F V

F V V V

F V F F p ∨ (∼q) ∨ r

F F V V

F F F F p∨q∨r

La forma normal conjuntiva de !1 será la obtenida al hacer la conjunción de todas

estas disyunciones:

!1 ⇔ (((∼p) ∨ (∼q) ∨ r) ∧ (p ∨ (∼q) ∨ r) ∧ (p ∨ q ∨ r)).

e) Sabemos que !2 es equivalente a !1, luego:

!2 ⇔ (((∼p) ∨ q) → r) ⇔ (((∼(∼p)) → q) → r),

donde en la última equivalencia hemos usado la Proposición 1.9 y de nuevo la


equivalencia (! ∨ ") ⇔ ((∼!) → "). Por último, aunque la forma anterior ya es

una solución del ejercicio, podemos simplificarla eliminando la doble negación


para asegurar que !2 ⇔ ((p → q) → r).
J

Ejercicio 1.70. (Febrero 1999) Estudiar la validez o invalidez de la siguiente


argumentación:

“Si el examen de Estadística es el tercero, entonces si el examen de


Informática es el segundo, el de Análisis será el primero. O el examen de
Álgebra no es el último o el de Estadística es el tercero. En efecto, el
examen de Informática es el segundo. Por tanto, si el examen de Álgebra
es el último entonces el de Análisis será el primero.”

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
148 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

Solución:

Simbolizamos cada uno de los enunciados simples que aparecen en ella:

A = “el examen de estadística es tercero”,


B = “el examen de informática es segundo”,
C = “el examen de análisis es primero”, y
D = “el examen de álgebra es el último”.

Con lo que la argumentación se puede simbolizar mediante:

A → (B → C),
(∼D) ∨ A,
B,
∴D → C.

Olvidándonos de los significados, es decir, cambiando enunciados


concretos por variables de enunciado, la forma argumentativa que representa esta
argumentación será:

!1: p → (q → r),

!2: (∼s) ∨ p,

!3: q,

∴ !: s → r.

Estudiaremos la validez usando el método de refutación, es decir, buscando


la invalidez intentando encontrar una combinación de valores de verdad para las
variables que intervienen en ella de manera que la conclusión toma el valor F y las
premisas el valor V.

Si comenzamos por la conclusión, ésta tomará valor F si las variables s y r


toman valor V y F respectivamente:

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
García-Muñoz, M.A. 149

p q r s
!

F V F

Por otra parte, !3 tomará valor V si q toma dicho valor:

p q r s
!3 !

V F V V F

Además como s toma valor F, la segunda premisa toma valor V sólo


cuando p toma valor V:

p q r s
! 2 !3 !

V V F V V V F

Por tanto, hemos encontrado una combinación de valores de verdad que


hace que las premisas !2 y !3 tome valor de verdad V y la conclusión tome valor

de verdad F. Sin embargo, !1 para esta combinación de valores de verdad toma

valor de verdad F pues si r es falso y q verdadero (q → r) toma valor F y como p


toma valor V la forma enunciativa !1 toma valor F:3

p q r S
! 1 !2 !3 !

V V F V F V V F

Con lo anterior, la argumentación es válida pues no existe ninguna combinación de


valores de verdad que haga que todas las premisas tomen valor verdadero y la
conclusión valor falso.
J

1. FUNDAMENTOS DE LÓGICA
CAPÍTULO 2

CONJUNTOS, APLICACIONES Y
RELACIONES BINARIAS

El concepto de conjunto es uno de los más importantes en matemáticas,


aún más que la operación de contar, pues se puede encontrar implícita o
explícitamente, en todas las ramas de las matemáticas puras y aplicadas. En su
forma explícita, los principios y terminología de los conjuntos se utilizan para
construir teoremas matemáticos más claros y precisos y para explicar conceptos
abstractos como el infinito.

Todo matemático o filósofo ha empleado razonamientos de teoría de


conjuntos de una forma más o menos consciente. La teoría de conjuntos se debe al
matemático Georg Cantor (1845-1918), aunque otros matemáticos como George
Boole (1815-1864) dieron los primeros pasos para su desarrollo.

En el último cuarto del siglo XIX se vivió un episodio apasionante de la


historia de las matemáticas que las ligaría desde entonces a la historia de la lógica.
Primero, G. Boole trató de presentar la lógica como parte de las matemáticas. Poco
después Gottlob Frege (1848-1925) intentó demostrar que la aritmética era parte de
la lógica y, dando un gran paso tanto en la historia de las matemáticas como en la
historia de la lógica, G. Cantor se adelantó a G. Frege con una fundamentación
lógica de la aritmética. Como consecuencia, G. Cantor creó una nueva disciplina
matemática entre 1874 y 1897: la Teoría de Conjuntos.
García-Muñoz, M.A. 151

Cantor definió conjunto como “una colección en un todo de determinados


y distintos objetos de nuestra percepción o nuestro pensamiento, llamados los
elementos del conjunto”.

Su obra fue admirada y condenada simultáneamente por sus


contemporáneos. Desde entonces los debates en el seno de la teoría de conjuntos
han sido siempre apasionados, sin duda por hallarse estrechamente conectados con
importantes cuestiones lógicas.

La Teoría de Conjuntos empezó a influir en otras áreas de las matemáticas.


Por ejemplo, Lebesgue la utilizó en su integral. Posteriormente se intentó
axiomatizar la Teoría de Conjuntos. El primero que lo hizo fue Zermelo en 1908.
Después lo intentaron Fraenkel, von Neumann, Bernays y Gödel. Este último
terminó demostrando las limitaciones de cualquier teoría axiomática.

1. GENERALIDADES SOBRE CONJUNTOS

Llamaremos conjunto a toda colección de objetos y elemento a cada uno


de los objetos de un conjunto.

Utilizaremos las letras mayúsculas A, B, C, X, Y,... para denotar conjuntos


y las letras minúsculas a, b, c, x, y,... para representar elementos de un conjunto.
También usaremos las siguientes expresiones:

x∈A el elemento “x” pertenece al conjunto “A”,


x∉A el elemento “x” no pertenece al conjunto “A”,
∅ conjunto vacío,
U conjunto universal o conjunto formado por todos los
elementos sujetos a estudio.

Finalmente utilizamos los siguientes símbolos para los conjuntos de números:

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


152 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

1 = conjunto de los números naturales = {0, 1, 2, 3, 4,.....},

= = conjunto de los números enteros = {...,-3, -2, -1, 0, 1, 2, 3,...},


a
4 = conjunto de los números racionales = { tal que a ∈ = y 0 ≠ b ∈ 1},
b
5 = conjunto de los números reales,

& = conjunto de los números complejos = { a + bL tal que a, b ∈ 5}.

Un conjunto se puede definir de dos formas:

i) Por extensión, citando cada uno de sus elementos, por ejemplo:

A = {2, 4, 6, 8, 10},

como vemos sus elementos se representan separados por comas y dentro de llaves2.

ii) Por comprensión, expresando una propiedad que caracteriza a todos sus
elementos, así:

B = {x ∈ 1 / x es par y x < 20},

es el conjunto formado por los números naturales pares y menores que 20. La barra
inclinada (/) y a veces los dos puntos (:) se leen como “tal que”.

Los conjuntos se suelen representar gráficamente mediante diagramas de


Venn, o regiones del plano delimitadas por una curva cerrada que encierra a los
elementos del conjunto, que se simbolizan por puntos. En este tipo de gráficos el
conjunto universal se representa por un rectángulo que encierra al resto de los
conjuntos. Es también común usar un diagrama en línea para representar los
conjuntos, en este caso los puntos se dibujan sobre una línea recta.

2
Cuando el conjunto, a pesar de ser finito, es tan grande que resulta imposible enumerar
cada uno de sus elementos, éste sólo lo definiremos por comprensión. Esto es lo que ocurre
por ejemplo al definir A = {x / x es un alumno matriculado en la Universidad de Jaén}.

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


García-Muñoz, M.A. 153

Llamaremos cardinal de un conjunto A al número de elementos de dicho


conjunto y lo representaremos por card(A). Atendiendo al número de elementos del
conjunto hablaremos de conjunto finito si su cardinal es finito, y de conjunto
infinito en otro caso.

Diremos que dos conjuntos X e Y son iguales y lo representamos mediante


X = Y, si ambos están formados por los mismos elementos.

Proposición 2.1. La igualdad de conjuntos satisface las siguientes propiedades:

i) Reflexiva: A = A, para todo conjunto A.

ii) Simétrica: Dados A y B conjuntos, si A = B entonces B = A.

iii) Transitiva: Para A, B y C conjuntos, si A = B y B = C entonces A = C.

Diremos que A es un subconjunto de X, que A está contenido o incluido


en X, y lo notaremos mediante A ⊆ X, si todo elemento de A es un elemento de X.
Es decir,

A ⊆ X si y sólo si ∀a ∈ A, entonces a ∈ X.

En tal caso también podemos decir que X contiene a A y lo podemos representar


mediante X ⊇ A. Si A no está contenido en X se denotara por A ⊄ X. Por ejemplo,
A ⊆ B donde A y B son los conjuntos de números naturales definidos en la página
anterior.

Proposición 2.2. El conjunto vacío está contenido en cualquier conjunto X (∅ ⊆ X,


para todo conjunto X).

Proposición 2.3. La inclusión de conjuntos satisface las siguientes propiedades:

i) Reflexiva: A ⊆ A para todo conjunto A.

ii) Antisimétrica: Dados A y B conjuntos, si A ⊆ B y B ⊆ A entonces


A = B.
2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS
154 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

iii) Transitiva: Dados A, B y C conjuntos, si A ⊆ B y B ⊆ C entonces


A ⊆ C.

A los subconjuntos de X distintos de X y del ∅ se les llama subconjuntos


propios, y a X y al ∅ se les llama subconjuntos impropios de X. Denotamos A ⊂
X o X ⊃ A, si A es un subconjunto de X y A ≠ X.

Dado un conjunto X, llamaremos conjunto potencia o conjunto de las


partes de X, 0(X), al conjunto que tiene por elementos a todos los subconjuntos de

X, esto es,

0(X) = { A / A ⊆ X }

Si X es finito, el número de subconjuntos de X es 2 elevado al cardinal de X, es


decir, el cardinal del conjunto 0(X) es 2card(X) (Para una prueba de lo anterior ver

ejercicio 2.20).

Ejercicio 2.1. Expresar por extensión los siguientes conjuntos:

a) A = {x / x es una letra del alfabeto castellano y x no es una vocal}.

b) B = {x / x es una capital de provincia andaluza que no empieza por


vocal ni por las consonantes c o s}.

Solución:

a) Este conjunto está formado por las letras del alfabeto castellano que no
son vocales, es decir, por las consonantes del alfabeto castellano, por tanto:

A = {b, c, d, f, g, h, j, k, l, m, n, ñ, p, q, r, s, t, v, w, x, y, z}.

b) Como las capitales de provincial de Andalucía son: Almería, Cádiz,


Córdoba, Granada, Huelva, Jaén, Málaga y Sevilla, el conjunto B estará formado
por:

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


García-Muñoz, M.A. 155

B = {Granada, Huelva, Jaén, Málaga}.


J

Ejercicio 2.2. Expresar por extensión los siguientes conjuntos:

i) A = {x ∈ 1 / x es impar y -5 < x < 7}.

ii) B = {x ∈ 5 / x2 – 3 = 0 ó x + 7 = 2}.

iii) C = {x ∈ 5 / x2 + x + 1 = 0}.

iv) D = {x ∈ = / x es múltiplo de 5} (ver definición en pg. 410).

Solución:

i) En este caso A está formado por los números naturales, por tanto
mayores o iguales a cero, que son impares y menores que 7, es decir:

A = {1, 3, 5}.

ii) B está formado por los números reales que son solución de la ecuación
2
x – 3 = 0 ó de la ecuación x + 7 = 2, por tanto:
B = {– 3 , 3 , –5}.

iii) Ahora C está formado por las soluciones reales de la ecuación x2


+ x + 1 = 0, y como esta ecuación no tiene soluciones reales, C no tendrá
ningún elemento, es decir, C = ∅.

iv) D es infinito, por lo que es imposible enumerar cada uno de sus


elementos. A veces se representa mediante un 5 con un punto encima o bien
con el producto de 5 por el conjunto de los números enteros:
D = 5 = 5= = {…, -10, -5, 0, 5, 10, 15,…}.
J

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


156 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

Ejercicio 2.3. Expresar por comprensión los siguientes conjuntos:

a) A = {2, 4, 6, 8, 10, 12, 14, 16, 18}.

b) B = {a, l, g, e, b, r}.

c) C = {zero, one, two, three, four, five, six, seven, eight, nine}.

d) D = {–1, 3, 7}.

Solución:

Para este ejercicio no existe una solución única. Se propone una posible
solución para cada uno de los apartados:

a) Una forma de expresar el conjunto A sería

A = {x ∈ 1 / x es par y x < 20},

pues todos los números que componen este conjunto son números naturales,
pares y menores que 20 y además son los únicos que satisfacen estas
propiedades.

b) En este caso B está formado por letras del alfabeto castellano:

B = {x / x es una letra del alfabeto que aparece en la palabra “álgebra”}.

c) Ahora:

C = {x / x es el nombre en inglés de un número natural menor que 10}.

d) En este caso es complicado obtener una característica común que


represente a los tres elementos que constituyen D, así una posible solución vendría
dada por los números que satisfacen una ecuación, aquella cuyas soluciones son
exactamente los elementos de D:

D = {x ∈ 5 / (x + 1)(x – 3)(x – 7) = 0}.


J

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


García-Muñoz, M.A. 157

Ejercicio 2.4. Reescribir usando la notación de teoría de conjuntos los siguientes


enunciados:

(1) A no es un subconjunto del conjunto de los números naturales.

(2) La unidad imaginaria no es un número real.

(3) El conjunto de los números reales contiene a todos los números enteros.

(4) El conjunto sin elementos pertenece al conjunto de las partes de X.

(5) Los conjuntos {a, b, c} y {c, b, a} tienen los mismos elementos.

(6) B es el conjunto formado por el elemento 2.

Solución:

(1) A ⊄ 1. (2) L ∉ 5.

(3) 5 ⊃ = (o bien, = ⊂ 5). (4) ∅ ∈ 0(X).

(5) {a, b, c} = {c, b, a}. (6) B = {2}.


J

Ejercicio 2.5. Razonar la veracidad o falsedad de las siguientes afirmaciones:

(a) ∅ = {∅}. (b) ∅ ∈ 0(∅).

(c) ∅ ⊂ {∅}. (d) 0(∅) ⊂ 0({∅}).

Solución:

(a) Falso, el conjunto ∅ no contiene ningún elemento, es decir, card(∅) =


0, mientras que el conjunto {∅} contiene un elemento, el propio conjunto vacío,
esto es, card({∅}) = 1, por tanto son distintos. Sin embargo si se tiene que ∅ ∈
{∅}.

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


158 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

(b) Verdadero, de hecho 0(∅) = {∅}.

(c) Verdadero, pues cualquier conjunto contiene al conjunto vacío, en


particular el conjunto {∅} contiene al vacío.

(d) Verdadero, pues como se ha visto en (b), 0(∅) = {∅} y el conjunto

formado por el vacío siempre es un subconjunto de 0(X), sea quien sea X, en

particular si X = 0(∅). De hecho, como 0(0(∅)) = 0({∅}) = {∅, {∅}}, también

se tiene que 0(∅) ∈ 0({∅}).

Ejercicio 2.6. Representar mediante diagramas de Veen las siguientes situaciones:

i) Sean x, y ∈ X, y A ∈ 0(X) tal que x ∈ A e y ∉ A.

ii) A, B subconjuntos de X tal que A ⊆ B.

iii) A, B subconjuntos de X sin elementos comunes.

Solución:

i) ii)
X y X
A B
A x

iii)
X
A
B

Ejercicio 2.7. Razonar la veracidad o falsedad de las siguientes afirmaciones:

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


García-Muñoz, M.A. 159

(a) El conjunto de los números enteros es un subconjunto propio del


conjunto de los números reales.

(b) El conjunto A = {x / x2 – x – 6 = 0} es un subconjunto de 1.

(c) El conjunto B = {x ∈ = / – 4 < x ≤ 3} no es un subconjunto del


intervalo cerrado [– 3 , 3].

Solución:

(a) Verdadero, pues todos los números enteros son también números reales.
Además es un subconjunto propio pues existen números reales, como por ejemplo
2 que no es un número entero, es decir, = ⊆ 5 y 5 ≠ = o lo que es igual = ⊂ 5.

(b) Falso, pues A tiene como elementos las soluciones de la ecuación de


segundo grado x2 – x – 6 = 0, es decir, A = {–2, 3} y por tanto A contiene un
elemento, –2 que no pertenece al conjunto de los naturales. Así A ⊄ 1.

(c) Falso, pues el intervalo cerrado [–3, 3] es el subconjunto de los número


reales comprendidos entre –3 y 3 ambos inclusive, es decir, [–3, 3] = {x ∈ 5 / –3 ≤
x ≤ 3} y el conjunto B = {–3, –2, –1, 0, 1, 2, 3}, luego todo elemento de B está en
el intervalo [–3, 3] y así podemos asegurar que B ⊂ [–3, 3].
J

Ejercicio 2.8. Demostrar la Proposición 2.2.

Solución:

Utilizando la demostración por reducción al absurdo, supongamos que


existe un conjunto A de forma que el conjunto vacío ∅ ⊄ A, entonces tiene que
existir al menos un elemento x ∈ ∅ de forma que x no pertenezca al conjunto A, lo
que es absurdo pues el conjunto ∅ no tiene elementos. Por tanto, para todo
conjunto A, ∅ ⊂ A.
J

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


160 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

Ejercicio 2.9. Dados los conjuntos A = {a, b, c}, B = {a, b, 4, 5} y C = {1, 2, 3, 4},
calcular conjuntos X que satisfagan las siguientes condiciones:

i) X ⊂ B, X ⊄ A y X ⊄ C pero tiene elementos comunes con A y C.

ii) B ⊂ X, X ⊄ C y A y X no tengan elementos comunes.

ii) El menor conjunto tal que A ⊂ X, C ⊂ X y X ⊄ B.

Solución:

i) Como el conjunto que buscamos es un subconjunto propio de B, tendrá


como elementos algunos de los elementos de B, pero no todos. Además debe de
contener al menos un elemento de A y otro elemento de C para que tenga
elementos comunes con ambos conjuntos. Así los conjuntos {a, 4}, {b, 4}, {a, b,
4}, {a, 4, 5} y {b, 4, 5} satisfacen las condiciones pedidas.

ii) No es posible encontrar un conjunto con estas características pues al ser


B un subconjunto de X, todo elemento de B estará en X y en particular el elemento
a tiene que estar en X por lo que A y X si tendrían elementos comunes.

iii) Como X contiene a los conjuntos A y B, los elementos de estos


conjuntos tienen que estar en X. Además X no está contenido en B, es decir, al
menos un elemento de B no está en X y como el único elemento de B que no está
en A y C es el 5, deducimos que el menor conjunto satisfaciendo las condiciones
del apartado es X = {a, b, c, 1, 2, 3, 4}.
J

Ejercicio 2.10. Calcular el conjunto potencia de los conjuntos: A = {{∅}}, B = {a,


b} y C = 0(B).

Solución:

Teniendo en cuenta que card(A) = 1, el conjunto de las partes de A tendrá


dos elementos, los dos subconjuntos impropios de A, es decir:
2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS
García-Muñoz, M.A. 161

0(A) = {∅, {{∅}}}.

Nótese como cualquier conjunto con un solo elemento tiene subconjuntos


impropios como ocurre aquí.

El conjunto potencia de B tendrá cuatro elementos, los dos subconjuntos


impropios y dos subconjuntos propios:

0(B) = {∅, {a}, {b}, B}.

Ahora como card(C) = 4, el conjunto potencia de C estará constituido por


4
2 = 16 elementos, que serán subconjuntos de C, es decir, conjunto cuyos
elementos son subconjuntos de B:

0(C) = 0(0(B)) = {∅, {∅},{{a}}, {{b}}, {B}, {∅, {a}}, {∅, {b}}, {∅, B},

{{a}, {b}}, {{a}, B}, {{b}, B}, {∅, {a}, {b}},{∅, {a}, B}, {∅, {b}, B},
{{a}, {b}, B}, 0(B)}.
J

2. OPERACIONES CON CONJUNTOS

2.1. INTERSECCIÓN

Sea X un conjunto y A, B ∈ 0(X). Llamaremos intersección de A y B y lo

representaremos por A ∩ B, al subconjunto de X formado por los elementos que


pertenecen simultáneamente a los conjuntos A y B,

A ∩ B = { x ∈ X / x ∈ A y x ∈ B} ∈ 0(X).

Utilizando diagramas de Veen, la intersección de dos conjuntos A y B vendrá dada


por la zona sombreada:

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


162 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

Diremos que A y B son disjuntos si A ∩ B = ∅, es decir, si A y B no tienen


ningún elemento en común.

Dados n subconjuntos A1, A2,…, An ⊆ X, la intersección de A1, A2,…, An


vendrá dada por el subconjunto de X formado por los elementos comunes a todos
los conjuntos Ai, es decir:
n

A i = A1 ∩ A 2 ∩ ... ∩ A n = {x ∈ X / x ∈ A i para todo 1 ≤ i ≤ n} .


i =1

Proposición 2.4. La intersección de conjuntos satisface las siguientes propiedades:

a) Conmutativa: A ∩ B = B ∩ A, ∀A, B ∈ 0(X).

b) Asociativa: A ∩ (B ∩ C) = (A ∩ B) ∩ C, ∀A, B, C ∈ 0(X).

c) Idempotencia: A ∩ A = A, ∀A ∈ 0(X).

d) Elemento ínfimo: A ∩ ∅ = ∅, ∀A ∈ 0(X).

e) Elemento neutro: A ∩ X = A, ∀A ∈ 0(X).

2.2. UNIÓN

Sea X un conjunto y A, B ∈ 0(X), la unión de A y B, que representamos

mediante A ∪ B, es el subconjunto de X formado por los elementos que pertenecen

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


García-Muñoz, M.A. 163

al menos a uno de dichos conjuntos, es decir:

A ∪ B = { x ∈ X / x ∈ A ó x ∈ B} ∈ 0(X). X

Gráficamente podemos observarlo en la región


sombreada de la imagen de la derecha:

Dados n subconjuntos A1, A2,…, An ⊆ X, la unión de A1, A2,…, An es el


conjunto formado por los elementos que al menos están en uno de tales conjuntos,
es decir:
n

A i = A1 ∪ A 2 ∪ ... ∪ A n = {x ∈ X / ∃i, 1 ≤ i ≤ n tal que x ∈ A i } .


i =1

Proposición 2.5. La unión de conjuntos satisface las siguientes propiedades:

a) Conmutativa: A ∪ B = B ∪ A, ∀A, B ∈ 0(X).

b) Asociativa: A ∪ (B ∪ C) = (A ∪ B) ∪ C, ∀A, B, C ∈ 0(X).

c) Idempotencia: A ∪ A = A, ∀A ∈ 0(X).

d) Elemento universal: A ∪ X = X, ∀A ∈ 0(X).

e) Elemento neutro: A ∪ ∅ = A, ∀A ∈ 0(X).

Proposición 2.6. La unión junto con la intersección de conjuntos satisface las


siguientes propiedades:

a) Leyes de absorción:

A ∪ (A ∩ B) = A,

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


164 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

A ∩ (A ∪ B) = A, ∀A, B ∈ 0(X).

b) Distributivas:

A ∪ (B ∩ C) = (A ∪ B) ∩ (A ∪ C),

A ∩ (B ∪ C) = (A ∩ B) ∪ (A ∩ C), ∀A, B, C ∈ 0(X).

2.3. COMPLEMENTO

Dado X un conjunto y A ∈ 0(X), llamaremos complemento o conjunto

complementario de A respecto de X, y lo notaremos por A’, Ac o A , al conjunto


formado por todos los elementos de X que no pertenecen a A, es decir:

A’ = Ac = A = { x ∈ X / x ∉ A} ∈ 0(X).

Gráficamente, el complemento de A vendrá representado por la zona sombreada:

Proposición 2.7. El complemento de conjuntos satisface las siguientes


propiedades:

a) Involución: (A’)’ = A, ∀A ∈ 0(X).

b) Complemento del universo: X’ = ∅.

c) Complemento del vacío: ∅’ = X.

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


García-Muñoz, M.A. 165

Proposición 2.8. La operación complemento junto con la unión y la intersección


satisfacen las siguientes propiedades:

a) Leyes del complemento:

A ∪ A’ = X,

A ∩ A’ = ∅, ∀A ∈ 0(X).

b) Leyes de De Morgan:

(A ∪ B)’= A’ ∩ B’,

(A ∩ B)’= A’ ∪ B’, ∀A, B ∈ 0(X).

Ejercicio 2.11. Consideremos el conjunto X = {x ∈ = / –23 < x < 20 y x es


múltiplo de 4} y los subconjuntos de X dados por:

A = {0, 4, 16}, B ={x ∈ X / x > 0},

C = {x ∈ X / x ≤ 4} y D = { x ∈ X / x es múltiplo de 16}.

Calcular los conjuntos A ∪ B, A ∪ B ∪ C, C ∩ D, A ∩ B ∩ C ∩ D y sus


complementarios. ¿Son los conjuntos A ∩ C y B ∩ D disjuntos?

Solución:

Teniendo en cuenta que el conjunto X de forma explícita viene dado por


los elementos:

X = {–20, –16, –12, –8, –4, 0, 4, 8, 12, 16},

el conjunto B = {4, 8, 12, 16}, C = {–20, –16, –12, –8, –4, 0, 4} y D = {–16, 0,
16}. Así:

A ∪ B = {0, 4, 8, 12, 16}, (A ∪ B)’ = {–20, –16, –12, –8, –4},

A ∪ B ∪ C = X, (A ∪ B ∪ C)’ = ∅,

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


166 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

C ∩ D = {–16, 0}, (C ∩ D)’ = {–20, –12, –8, –4, 4, 8, 12, 16},

A∩B∩C∩D=∅ (A ∩ B ∩ C ∩ D)’ = X

Para estudiar si A ∩ C y B ∩ D son disjuntos, primero calculamos estos


conjuntos:

A ∩ C = {0, 4}, B ∩ D = {16}.

Luego (A ∩ C) ∩ (B ∩ D) = ∅, y por tanto estos conjuntos son disjuntos.


J

Ejercicio 2.12. Sea = el conjunto de los números enteros y sus subconjuntos dados
por:

A = {x ∈ = / x ≤ 4 y x múltiplo de 4}, B = {x ∈ = / x < 0},

C = {x ∈ = / x es múltiplo de 16}.

Calcular los conjuntos A ∪ B, B ∩ C, A’ y B’. ¿Son algunos de los subconjuntos


anterior disjuntos entre si?

Solución:

El conjunto A ∪ B está formado por los números enteros que están en A o


en B, es decir:

A ∪ B = {x ∈ = / x ≤ 0 o x = 4}

ya que A = {…, –12, –8, –4, 0, 4}, es decir, los únicos elementos de A que no están
en B son el 0 y el 4.

El conjunto B ∩ C está formado por los números enteros que están a la


vez en B y en C, por tanto:

B ∩ C = {x ∈ = / x < 0 y x es múltiplo de 16} = {…, –64, –48, –32, –16}.

El conjunto A’ está formado por los números enteros que no están en A,


por tanto,

A’ = {x ∈ = / x > 4} ∪ {x ∈ = / x < 4 y x no es múltiplo de 4}.

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


García-Muñoz, M.A. 167

Análogamente, B’ está formado por los enteros que no están en B, es decir, B’ = 1.

Como B ∩ C ⊆ A ∪ B, deducimos que ambos conjuntos no son disjuntos.


A’ y A ∪ B no son tampoco disjuntos pues A’ ∩ (A ∪ B) ≠ ∅ (por ejemplo, –1 ∈
A’ ∩ (A ∪ B), de hecho, todos los números enteros negativos y no múltiplos de 4
están en dicha intersección). Lo mismo ocurre con B’ y A ∪ B pues B’ ∩ (A ∪ B)
= {0, 4}.

Sin embargo, (B ∩ C) y A’ si son disjuntos, es decir, (B ∩ C) ∩ A’ = ∅


ya que los números que son múltiplos de 16 también son múltiplos de 4 y por tanto
no están en A’. De forma análoga, (B ∩ C) y B’ son disjuntos pues B’ es el
conjunto de los números naturales y en B ∩ C no hay ningún número natural. Por
último, A’ y B’ claramente no son disjuntos pues A’ ∩ B’ está formado por todos
los números naturales menos el 0 y el 4.
J

Ejercicio 2.13. Consideremos el conjunto X = 0({1, 2, 3, 4, 5}) y los subconjuntos

de X dados por:

X1 = {C ∈ X / card(C) = 2},

X2 = {C ∈ X / 1 ∈ C o 5 ∈ C}.

Calcular X1 ∪ X2, X1 ∩ X2 y el complemento de X2.

Solución:

X es el conjunto cuyos elementos son los subconjuntos del conjunto {1, 2,


3, 4, 5}. Por tanto, el cardinal de X es 25 = 32. En efecto:

X = {∅, {1}, {2}, {3}, {4}, {5}, {1, 2}, {1, 3}, {1, 4}, {1, 5}, {2, 3},
{2, 4}, {2, 5}, {3, 4}, {3, 5}, {4, 5}, {1, 2, 3}, {1, 2, 4}, {1, 2, 5}, {1,
3, 4}, {1, 3, 5}, {1, 4, 5}, {2, 3, 4}, {2, 3 ,5}, {2, 4, 5}, {3, 4, 5}, {1, 2,
3, 4}, {1, 2, 3, 5}, {1, 2, 4, 5}, {1, 3, 4, 5}, {2, 3 ,4 ,5}, {1, 2, 3, 4, 5}}

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


168 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

Calculemos X1 y X2:

X1 = {{1, 2}, {1, 3}, {1, 4}, {1, 5}, {2, 3}, {2, 4}, {2, 5}, {3, 4}, {3, 5}, {4, 5}}

X2 = {{1}, {5}, {1, 2}, {1, 3}, {1, 4}, {1, 5}, {2, 5}, {3, 5}, {4, 5}, {1, 2, 3},
{1, 2, 4}, {1, 2, 5}, {1, 3, 4}, {1, 3, 5}, {1, 4, 5}, {2, 3 ,5}, {2, 4, 5}, {3, 4, 5},
{1, 2, 3, 4}, {1, 2, 3, 5}, {1, 2, 4, 5}, {1, 3, 4, 5}, {2, 3 ,4 ,5}, {1, 2, 3, 4, 5}}

Así X1 ∪ X2 vendrá dado por los subconjuntos que pertenecen a X1 o a X2,

X1 ∪ X2 = {{1}, {5}, {1, 2}, {1, 3}, {1, 4}, {1, 5}, {2, 3}, {2, 4}, {2, 5}, {3, 4},
{3, 5}, {4, 5}, {1, 2, 3}, {1, 2, 4}, {1, 2, 5}, {1, 3, 4}, {1, 3, 5}, {1, 4, 5}, {2, 3 ,5},
{2, 4, 5}, {3, 4, 5}, {1, 2, 3, 4}, {1, 2, 3, 5}, {1, 2, 4, 5}, {1, 3, 4, 5}, {2, 3 ,4 ,5},
{1, 2, 3, 4, 5}}

Por otra parte, X1 ∩ X2 está compuesto por los subconjuntos que están a la
vez en los dos conjuntos:

X1 ∩ X2 = {{1, 2}, {1, 3}, {1, 4}, {1, 5}, {2, 5}, {3, 5}, {4, 5}}

Por último, el complemento de X2 está formado por los elementos de X que


no están en dicho conjunto:

(X2)’ = {∅, {2}, {3}, {4}, {2, 3}, {2, 4}, {3, 4}, {2, 3, 4}}.
J

Ejercicio 2.14. Demostrar la propiedad conmutativa de la intersección de conjuntos


(Proposición 2.4).

Solución:

Tenemos que probar que para cualesquiera conjuntos A y B ∈ 0(X), se

tiene: A ∩ B = B ∩ A.

Esta propiedad como el resto de las de la Proposición 2.4 son consecuencia


de las propiedades de la conectiva ∧ vistas en el capítulo anterior. En concreto, el
Corolario 1.5 nos asegura que la conjunción satisface la ley conmutativa, que será

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


García-Muñoz, M.A. 169

la que nos permite demostrar la propiedad conmutativa para la intersección.

Para demostrar esta igualdad entre conjuntos basta con probar que el
primer conjunto A ∩ B está contenido en el segundo B ∩ A y viceversa, que B ∩
A ⊆ A ∩ B, pues de lo anterior se deduce por la propiedad antisimétrica que ambos
conjuntos son iguales.

Si tomamos un elemento arbitrario x ∈ A ∩ B, sabemos que dicho


elemento x está en A y también que x está en B. La ley conmutativa de la
conjunción permite asegurar que la afirmación anterior es igual a que x está en B y
también en A, o lo que es lo mismo que x ∈ B ∩ A. De forma análoga probamos
que B ∩ A ⊆ A ∩ B, y por tanto se tiene la igualdad entre ambos conjuntos.
J

Ejercicio 2.15. Demostrar la propiedad asociativa de la unión de conjuntos


(Proposición 2.5).

Solución:

Tenemos que probar que para cualesquiera conjuntos A, B y C ∈ 0(X), se

tiene: A ∪ (B ∪ C) = (A ∪ B) ∪ C.

Ahora esta propiedad, como el resto de las propiedades de la Proposición


2.5, es consecuencia de las propiedades de la conectiva ∨ vistas en el capítulo
anterior. En concreto, el Corolario 1.5 nos asegura que la disyunción satisface la
ley asociativa, propiedad que nos permite demostrar la asociatividad de la unión.

Como antes, al tratarse de una igualdad de conjuntos, demostraremos la


doble inclusión entre estos dos conjuntos:

Si tomamos un elemento arbitrario x ∈ A ∪ (B ∪ C), por definición de


unión sabemos que x ∈ A o bien que x ∈ (B ∪ C), y de esto último deducimos que

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


170 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

x ∈ B o x ∈ C. Aplicamos aquí nuestro conocimiento de lógica, como las formas


enunciativas ! ∨ (" ∨ #) y (! ∨ ") ∨ # son lógicamente equivalente (ley

asociativa de la disyunción), podemos asegurar que x ∈ (A ∩ B) y como también


pertenece a C se tiene que x ∈ (A ∩ B) ∩ C. Así hemos probado que A ∪ (B ∪ C)
⊆ (A ∩ B) ∩ C.

Análogamente probamos la otra inclusión, (A ∩ B) ∩ C ⊆ A ∪ (B ∪ C) y


de la propiedad antisimétrica de la inclusión de conjuntos se deduce la igualdad
entre estos dos conjuntos.
J

Ejercicio 2.16. Demostrar las leyes de absorción (Proposición 2.6).

Solución:

Claramente por la definición de unión, A ⊆ A ∪ (A ∩ B). Supongamos


ahora que x es un elemento arbitrario del conjunto A ∪ (A ∩ B). Entonces x ∈ A
o bien x ∈ A ∩ B. En la segunda opción, por la definición de intersección
deducimos que x pertenece a ambos conjuntos, en particular x ∈ A. Por tanto, en
cualquier caso hemos llegado a que a ∈ A, y así, A ∪ (A ∩ B) ⊆ A. Ambas
inclusiones conllevan a la igualdad buscada A ∪ (A ∩ B) = A.

Teniendo en cuenta que la intersección de dos conjuntos cualesquiera está


contenida en ambos conjuntos, se tiene A ∩ (A ∪ B) ⊆ A. Si ahora tomamos un
elemento arbitrario x ∈ A, es obvio que dicho elemento está en la unión de A y B,
por lo que x ∈ A y x ∈ A ∪ B, de donde por la definición de intersección
deducimos que x ∈ A ∩ (A ∪ B). Luego A ⊆ A ∩ (A ∪ B). A partir de lo anterior,
la propiedad antisimétrica nos prueba la igualdad A = A ∩ (A ∪ B).
J

Ejercicio 2.17. Demostrar las leyes de De Morgan (Proposición 2.8).

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


García-Muñoz, M.A. 171

Solución:

Comencemos probando que el complemento de la unión de dos conjuntos


es la intersección de los complementos de dichos conjuntos, es decir, (A ∪ B)’ =
A’ ∩ B’.

Si tomamos un elemento x ∈ (A ∪ B)’, entonces x ∈ X pero no pertenece a


la unión de A y B. Por tanto, x ∉ A y x ∉ B, es decir, x ∈A’ y x ∈ B’. De donde x
∈ A’ ∩ B’. Así hemos probado que (A ∪ B)’ ⊆ A’ ∩ B’. Por otra parte, si
tomamos un elemento arbitrario y del conjunto A’ ∩ B’, por la definición de
intersección sabemos que y ∈A’ e y ∈ B’, es decir, y es un elemento de X que no
está en A ni tampoco en B. De lo anterior es sencillo deducir que y ∉ A ∪ B, y así
se tiene que y es un elemento del complementario del conjunto A ∪ B. Por tanto,
A’ ∩ B’ ⊆ (A ∪ B)’. De las dos inclusiones probadas deducimos que ambos
conjuntos tienen los mismos elementos.

De forma similar, se prueba la igualdad (A ∩ B)’ = A’ ∪ B’.


J

Ejercicio 2.18. Dado X un conjunto y A, B subconjuntos de X. Llamaremos


diferencia de A y B y lo denotamos por A – B, al conjunto formado por los
elementos de X que están en A y no en B. Se pide:

a) Representar mediante diagramas de Veen dicho conjunto.

b) Demostrar las siguientes propiedades:

b.1) (A – B)’ = A’∪ B.

b.2) (A ∪ B) – C ⊆ A ∪ (B – C) y no es cierta la igualdad.

b.3) (A – B) ∩ (C – B) = (A ∩ C) – B

Solución:

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


172 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

a) Si A ∩ B = ∅, el conjunto A – B = A y si A ∩ B ≠ ∅ dicho conjunto lo


podemos representar mediante el siguiente diagrama:

A
B

b) En efecto, la diferencia de conjuntos satisface:

b.1) Veamos dos demostraciones distintas que nos justifican la propiedad


(A – B)’ = A’ ∪ B.

En primer lugar podemos comprobar la igualdad por doble inclusión. Si


tomamos x ∈ (A – B)’ entonces x ∉ A – B, es decir, no es cierto que x ∈ A y x ∉
B, o lo que es igual x ∉ A o bien x ∈ B. Así x ∈ A’ ∪ B. Por otra parte, si x ∈ A’
∪ B, sabemos que x ∈ A’ o x ∈ B. Así x ∉ A o bien x ∈ B, y usando la relación
entre la negación de la conjunción y la disyunción dada por una de las leyes de De
Morgan (Corolario 1.4) se tiene que x ∉ A – B, es decir, x ∈ (A – B)’.

Por otra parte teniendo en cuenta que la diferencia de A y B se puede


definir en términos de la intersección y el complemento mediante la siguiente
igualdad

A – B = A ∩ B’,

es sencillo probar la igualdad usando una de las leyes de De Morgan de la


Proposición 2.8 y la propiedad de involución dada en la Proposición 2.7. En
efecto:

(A – B)’ = (A ∩ B’)’ = A’∪ (B’)’ = A’∪ B.

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


García-Muñoz, M.A. 173

b.2) Si tomamos ahora un elemento arbitrario x ∈ (A ∪ B) – C, se tiene


que x ∈ (A ∪ B) y que x ∉ C. Así x ∈ A o x ∈ B y además x ∉ C, es decir, x ∈ A
o x ∈ B – C. Luego x ∈ A ∪ (B – C). Esto nos prueba que (A ∪ B) – C ⊆ A ∪ (B
– C). Para ver que no es cierta la igualdad tenemos que obtener un contraejemplo,
es decir, un ejemplo que nos muestre como dicha igualdad no se da: sea X = {a, b,
c, d, e} y sus subconjuntos A = {a, b, c}, B = {d, e} y C = {a, e} claramente se
tiene:

(A ∪ B) – C = X – C = C’ = {b, c, d},

mientras que:

A ∪ (B – C) = A ∪ {d} = {a, b, c, d}

Por tanto, (A ∪ B) – C ≠ A ∪ (B – C).

b.3) Teniendo en cuenta que A – B = A ∩ B’, se tiene:

(A – B) ∩ (C – B) = (A ∩ B’) ∩ (C ∩ B’),

La propiedad asociativa, conmutativa e idempotencia para la intersección


(Proposición 2.4), nos permiten asegurar:

(A – B) ∩ (C – B) = (A ∩ B’) ∩ (C ∩ B’) = A ∩ ((B’ ∩ C) ∩ B’)

= A ∩ (C ∩ (B’ ∩ B’)) = A ∩ (C ∩ B’) = A ∩ (C – B).


J

Ejercicio 2.19. Sea X un conjunto y A, B, C subconjuntos de X. Razonar la


veracidad o falsedad de las siguientes afirmaciones probándolas en caso de ser
ciertas o dando un contraejemplo en otro caso:

a) Si A ∩ B = A ∩ C entonces B = C.

b) Si A – B = ∅, entonces B’ ⊆ A’.

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


174 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

c) Si A ⊆ B, entonces A ∪ B = A.

Solución:

a) Falso. Tomando el conjunto X = {a, e, i, o, u} y los subconjuntos A =


{a, e, i}, B = {a, e, o} y C = {a, e, u}, claramente B y C son distintos y sin embargo
A ∩ B = A ∩ C = {a, e}.

b) Verdadero. Supongamos que A – B = ∅, entonces no existen elementos


de A que no estén en el conjunto B, o lo que es lo mismo, todo elemento de A está
en B. Así A ⊆ B. Veamos ahora que B’ ⊆ A’. Sea x ∈ B’, entonces x ∉ B y como
todo elemento de A es un elemento de B, x ∉ A, o lo que es igual x ∈ A’. Así, B’
⊆ A’.

c) Falso. Tomamos el mismo conjunto X del apartado a) y los subconjuntos


A = {a, e, i} y B = {a, e, i, o}. Claramente A ⊆ B, y sin embargo A ∪ B ≠ A. Lo
que sí es cierto es que si A ⊆ B, entonces A ∪ B = B.
J

Ejercicio 2.20. Sea X un conjunto finito con card(X) = n. Probar que el número de
elementos del conjunto potencia 0(X) es 2n.

Solución:

Este resultado podemos probarlo por inducción (ver Principio de Inducción


en Proposición 4.1) sobre el cardinal del conjunto X.

Si card(X) = 0, entonces X = ∅ y en tal caso 0(X) = {∅}, es decir,

card(0(X)) = 20 = 1.

Supuesto cierto que card(0(X)) = 2r si card(X) = r con r < n, veamos como

el resultado tambien es cierto si X = {a1, a2,…, an}, esto es, tiene exactamente n
elementos. En este caso X = X’ ∪ {an} con X’ = {a1, a2,…, an – 1} y como card(X’)

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


García-Muñoz, M.A. 175

= n – 1, la hipótesis de inducción nos asegura que card(0(X’)) = 2n – 1. Ahora bien,

0(X) = 0(X’) ∪ {A ∪ {an} / A ∈ 0(X’)}

y como claramente 0(X’) ∩ {A ∪ {an} / A ∈ 0(X’)} = ∅, es decir, ambos

conjuntos son disjuntos se tiene:

card(0(X)) = card(0(X’)) + card({A ∪ {an} / A ∈ 0(X’)}) = 2n – 1 + 2n – 1 = 2n.


J

3. PRODUCTO CARTESIANO

Un par ordenado es un objeto formado por dos elementos con un orden


determinado que notaremos por (a, b). A los elementos “a” y “b” se les denomina
primera y segunda componente del par (a, b). Dos pares ordenados son iguales si
y sólo si las correspondientes componentes son iguales.

De forma análoga podemos definir una terna, una cuaterna, y en general,


una n-upla como un objeto, que denotamos por (a1, a2,..., an), formado por n
elementos a1, a2,..., an con un orden determinado.

Dados X e Y conjuntos, llamaremos producto cartesiano de X e Y, al


conjunto formado con todos los pares ordenados que pueden formarse con
elementos de X e Y y de manera que la primera componente es un elemento de X y
la segunda es un elemento de Y:

X × Y = {(a, b) / a ∈ X y b ∈ Y}.

Nótese que si X e Y son conjuntos finitos, el cardinal de X × Y es el


producto de los cardinales de X e Y (ver una prueba en Ejercicio 2.21). El producto
cartesiano se puede representar mediante diagramas cartesianos, diagramas

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


176 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

sagitales y tablas de doble entrada.

De igual forma, podemos definir el producto cartesiano de tres conjuntos


X, Y y Z:

X × Y × Z = {(a, b, c) / a ∈ X, b ∈ Y y c ∈ Z}.

En general, dados X1, X2,..., Xn conjuntos, definimos su producto cartesiano


como el conjunto formado por todas las n-uplas posibles (a1, a2,...,an) de forma que
ai ∈ Xi, para cada i = 1, 2,…, n.

X1 × X2 ×...× Xn = {(a1, a2,..., an) / ai ∈ Xi, ∀i = 1, 2,…,n}.

Proposición 2.9. Sean X e Y conjuntos, A, B ∈ 0(X) y C, D ∈ 0(Y), se tiene:

(i) X × Y ≠ Y × X siempre que X e Y sean distintos.

(ii) A × C ⊆ X × Y.

(iii) Distributiva respecto de la unión

X × (C ∪ D) = (X × C) ∪ (X × D)

(A ∪ B) × Y = (A × Y) ∪ (B × Y)

(iv) Distributiva respecto de la intersección

X × (C ∩ D) = (X × C) ∩ (X × D)

(A ∩ B) × Y = (A × Y) ∩ (B × Y)

(v) (X × C)’ = X × C’ y (A × Y)’ = A’ × Y.

(vi) (A × C) ∩ (B × D) = (A ∩ B) × (C ∩ D).

Ejercicio 2.21. Sean X e Y conjuntos finitos con n y m elementos respectivamente.


Probar que card(X × Y) = n ⋅ m.

Solución:

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


García-Muñoz, M.A. 177

Primero observamos que el número de elementos de X coincide con el


número de elementos del producto cartesiano de X con un conjunto formado por un
solo elemento, X × {a}.

Si consideramos que Y = {b1, b2,…, bm} podemos asegurar que

m
X×Y=  (X × {b }) ,
i =1
i

y como los conjuntos X × {bi} y X × {bj} son disjuntos si i ≠ j y el cardinal de la


unión de dos conjuntos disjuntos es la suma de los cardinales de dichos conjuntos,
deducimos que:
m m
card(X × Y) = ¦ card(X × {b i }) = ¦ card(X ) = card(X) ⋅ m = n ⋅ m.
i =1 i =1
J

Ejercicio 2.22. Comprobar que si X e Y son conjuntos distintos, los productos


cartesianos X × Y e Y × X también son distintos.

Solución:

Sea X = {1, 3} e Y = {2, 4, 6}, entonces card(X × Y) = card(Y × X)


aunque estos conjuntos son distintos, pues:

X × Y = {(1, 2), (1, 4), (1, 6), (3, 2), (3, 4), (3, 6)}

Y × X = {(2, 1), (2, 3), (4, 1), (4, 3), (6, 1), (6, 3)}.

que claramente son distintos pues por ejemplos los pares (1, 2) y (2, 1) son
distintos ya que componente a componente no coinciden. Esto nos prueba el
apartado (i) de la Proposición 2.9.
J

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


178 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

Ejercicio 2.23. Sean X = {a, e, i, o, u} e Y = {0, 1}, calcular los productos


cartesianos X × Y, Y × Y y X × Y × Y.

Solución:

X × Y está formado por todos los pares ordenados de forma que la primera
componente está en X y la segunda en Y. Es decir:

X × Y = {(a, 0), (a, 1), (e, 0), (e, 1), (i, 0), (i, 1), (o, 0), (o, 1), (u, 0), (u, 1)}.

De igual forma Y × Y, o simplificando la notación Y2 tiene como


elementos los pares ordenados de forma que ambas componentes están en Y:

Y × Y = Y2 = {(0, 0), (0, 1), (1, 0), (1, 1)}.

Por último, los elementos de X × Y × Y serán ternas cuya primera


componente es un elemento de X y las dos últimas componentes son ambas
elementos de Y. Por tanto:

X × Y × Y = {(a, 0, 0), (a, 0, 1), (a, 1, 0), (a, 1, 1), (e, 0, 0), (e, 0, 1), (e, 1, 0),
(e, 1, 1), (i, 0, 0), (i, 0, 1), (i, 1, 0), (i, 1, 1), (o, 0, 0), (o, 0, 1), (o, 1, 0), (o, 1, 1),
(u, 0, 0), (u, 0, 1), (u, 1, 0), (u, 1, 1)}.

Estos elementos se pueden obtener mediante el llamado diagrama en árbol en el


que se combina cada elemento de X primero con un elemento de Y y después con
otro elemento de Y:

Y Y X×Y×Y

0 (a, 0, 0)

0 (a, 0, 1)
1

a 0 (a, 1, 0)

1 (a, 1, 1)
1

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


García-Muñoz, M.A. 179

0 (e, 0, 0)

0 (e, 0, 1)
1

e 0 (e, 1, 0)


1 (e, 1, 1)
1 


0 (i, 0, 0)

0 (i, 0, 1)
1


i 0 (i, 1, 0)

……….
1 

J

Ejercicio 2.24. Demostrar la propiedad (iii) de la Proposición 2.9, es decir, la


propiedad distributiva del producto cartesiano respecto de la unión.

Solución:

En primer lugar, tenemos que probar que dados X e Y conjuntos y C y D


subconjuntos de Y, se tiene:

X × (C ∪ D) = (X × C) ∪ (X × D)

Por una parte, dado un objeto (x, y) ∈ X × (C ∪ D), sabemos que su


primera componente x ∈ X y que su segunda componente y ∈ (C ∪ D). Teniendo
en cuenta la definición de la unión de dos conjuntos podemos asegurar que y está

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


180 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

en C o en D o en ambos conjuntos, de donde deducimos que el par ordenado (x, y)


∈ (X × C) o (x, y) ∈ (X × D) o bien pertenece a ambos conjuntos. En cualquier
caso, (x, y) es un elemento de la unión (X × C) ∪ (X × D). De esta forma hemos
probado que X × (C ∪ D) ⊆ (X × C) ∪ (X × D).

Por otra parte, si tomamos un par (x, y) ∈ (X × C) ∪ (X × D), por la


definición de unión sabemos que el par (x, y) está en (X × C) o en (X × D). En
cualquier caso, la primera componente x ∈ X, mientras que la segunda componente
y ∈ C o y ∈ D. Así deducimos que y ∈ C ∪ D y por tanto, el par ordenado (x, y) ∈
X × (C ∪ D). Tenemos así probada la inclusión (X × C) ∪ (X × D) ⊆ X × (C ∪ D),
que junto con la probada en el párrafo anterior nos asegura la igualdad.

De forma análoga se puede probar que (A ∪ B) × Y = (A × Y) ∪ (B × Y).


J

Ejercicio 2.25. Demostrar una de las igualdades del apartado (v) de la Proposición
2.9 y comprobar si para cualesquiera subconjuntos A de X y C de Y se tiene la
igualdad (A × C)’ = A’ × C’.

Solución:

Probemos por ejemplo que (X × C)’ = X × C’. Si un par ordenado (x, y) ∈


(X × C)’, sabemos que (x, y) es un elemento del producto cartesiano X × Y pero (x,
y) ∉ X × C. Como x ∈ X, deducimos que la segunda componente y ∉ C o lo que es
igual y ∈ C’. Así (x, y) ∈ X × C’. Por otra parte, dado (x, y) ∈ X × C’, sabemos
que x ∈ X y que y ∈ C’, es decir, y ∉ C. Por tanto, el par (x, y) no puede ser un
elemento de X × C, o lo que es lo mismo (x, y) ∈ (X × C)’. Así, (X × C)’ = X × C’.

En primer lugar, comprobemos usando un ejemplo si es cierta la igualdad


(A × C)’ = A’ × C’. Sea X = {a, b, c} e Y = {1, 2, 3} y consideremos los
subconjuntos A = {a, b} y C = {1, 3}. Así:

A × C = {(a, 1), (a, 3), (b, 1), (b, 3)}

y su complementario estará formado por los elementos de X × Y que no están en A

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


García-Muñoz, M.A. 181

× C, es decir, los pares ordenados de X × Y con al menos una de sus componentes


fuera de A o de C. Así:

(A × C)’ = {(a, 2), (b, 2), (c, 1), (c, 2), (c, 3)}

Por otra parte, A’ = {c} y C’ = {2}, luego A’ × C’ = {(c, 2)}. Por tanto, claramente
(A × C)’ ≠ A’ × C’. Nótese que tanto en este ejemplo como en general, sí es cierta
la inclusión, A’ × C’ ⊆ (A × C)’. En efecto:

Dado (x, y) ∈ A’ × C’, sabemos que la primera componente x ∈ A’ y la


segunda y ∈ C’, esto es, x ∉ A e y ∉ C. De donde el par ordenado (x, y) ∉ A × C,
es decir, (x, y) ∈ (A × C)’.
J

Ejercicio 2.26. Demostrar la igualdad del apartado (vi) de la Proposición 2.9 y


comprobar si es cierta cambiando la intersección por la unión, es decir, si se tiene
la igualdad (A × C) ∪ (B × D) = (A ∪ B) × (C ∪ D).

Solución:

Probemos primero la propiedad (vi) de la Proposición 2.9:

(A × C) ∩ (B × D) = {(x, y) / (x, y) ∈ (A × C) y (x, y) ∈ (B × D)}

= {(x, y) / x ∈ A, y ∈ C, x ∈ B e y ∈ D}

= {(x, y) / x ∈ A ∩ B e y ∈ C ∩ D}

= (A ∩ B) × (C ∩ D).

Veamos ahora con un ejemplo como la igualdad anterior no es cierta si


cambiamos la intersección por la unión. Tomamos como X e Y los mismos
conjuntos del ejercicio anterior y consideramos los subconjuntos A = {a, c} y B =
{b} de X y C ={1} y D ={3} de Y. Así:

A∪B=X y C ∪ D ={1, 3}.

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


182 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

De donde:

(A ∪ B) × (C ∪ D) = {(a, 1), (a, 3), (b, 1), (b, 3), (c, 1), (c, 3)}

Por otra parte:

A × C = {(a, 1), (c, 1)} y B × D = {(b, 3)},

Luego:

(A × C) ∪ (B × D) = {(a, 1), (c, 1), (b, 3)}

Como es fácil de observar, ambos conjuntos son distintos. Sin embargo, en este
ejemplo vemos que sí es cierta una de las inclusiones. De hecho, en general el
lector puede probar que la inclusión (A × C) ∪ (B × D) ⊆ (A ∪ B) × (C ∪ D) sí es
válida.
J

4. APLICACIONES

Sean X e Y conjuntos. Una correspondencia de X en Y es una terna (X,


Y, G) donde G es un subconjunto del producto cartesiano, G ⊆ X × Y al que
llamaremos grafo o gráfica. A los conjuntos X e Y se les llama conjunto inicial y
conjunto final de la correspondencia. Si el par (x, y) ∈ G se dice que “x se
corresponde con y”.

A una correspondencia como la anterior se le suele asignar letras f, g, h,...,


Así una correspondencia f de X en Y, que vendrá dada por la terna f = (X, Y, Gf),
se representa mediante
f
f: X ⎯→ Y, o bien, X ⎯
⎯→ Y

Nótese que el grafo de tal correspondencia se denota mediante Gf para indicar que
es el grafo de f: X ⎯→ Y.

En lo que sigue consideremos f = (X, Y, Gf) una correspondencia. Si a ∈

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


García-Muñoz, M.A. 183

X, llamaremos imagen de a, y la denotamos por f(a), al conjunto formado por los


elementos de Y que se corresponden mediante f con a, es decir:

f(a) = {b ∈ Y / (a, b) ∈ Gf} ⊆ Y.

Si b ∈ Y, llamamos imagen inversa de b, y lo denotaremos por f –1(b), al conjunto


de elementos de X que se corresponden con b, esto es:

f –1 (b) = {a ∈ X / (a, b) ∈ Gf} ⊆ X.

Llamaremos dominio de la correspondencia f, y lo denotaremos por


Dom(f), al subconjunto de X formado por los elementos cuya imagen es distinta
del vacío, es decir:

Dom(f) = {a ∈ X / f(a) ≠ ∅ } ⊆ X.

De igual forma, llamaremos imagen de f, y la denotaremos por Im(f), al conjunto


formado por todas las imágenes de los elementos de A, es decir:
Im(f) =  f(a) = {b ∈ Y / ∃ a ∈ X con b ∈ f(a)} ⊆ Y.
a ∈ Dom(f)

Una correspondencia f: X ⎯→ Y se dice que es una aplicación cuando a


cada elemento a ∈ X le corresponde exactamente un elemento de Y, es decir, ∀a ∈
X el conjunto f(a), imagen de a, es unitario. Así denotamos por f(a) al elemento de
Y que corresponde mediante f con a, esto es, el par (a, f(a)) es el único par del
conjunto Gf con primera componente el elemento a. Por tanto, una aplicación es
una correspondencia en la que todo elemento de X tiene una y sólo una imagen en
el conjunto Y, es decir3:

∀ a ∈ X, ∃1 b ∈ Y tal que f(a) = b.

3
En la siguiente línea, el símbolo ∃1 es el cuantificador existencial con marca de unicidad.
Se lee “existe un único” e indica la existencia de un único elemento, en este caso, que es
imagen del elemento a.

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


184 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

En lo que sigue, si f es una aplicación escribiremos f(a) = b aunque, formalmente,


f(a) es el conjunto formado por el elemento b, es decir, f(a) = {b}.

Nótese que si f: X ⎯→ Y es una aplicación el dominio de f coincide con el


conjunto inicial, esto es: Dom(f) = X. Al conjunto final también se le conoce con el
nombre de codominio de la aplicación.

Dos aplicaciones f y h son iguales, y se escribe f = h, si tienen igual


dominio, codominio y grafo, es decir, f, h: X ⎯→ Y y Gf = Gh. En la práctica, para
comprobar que el grafo de ambas coincide sólo tendremos que ver que cada
elemento de X corresponde por f y h con el mismo elemento de Y, es decir, probar
que f(a) = h(a), ∀ a ∈ X.

Dada una aplicación f: X ⎯→ Y y A un subconjunto de X, llamamos


imagen de A por f, y lo escribiremos f(A), al subconjunto de Y formado por todas
las imágenes por f de los elementos de A, es decir:
f(A) =  f(x) = { b ∈ Y / ∃a ∈ A con f(a) = b}.
x∈A

Si tomamos como A el subconjunto impropio X, entonces la imagen de X por f es


el conjunto imagen de la aplicación f, es decir, f(X) = Im(f).

Por otra parte, si C es un subconjunto de Y, llamamos imagen inversa de


C por f o preimagen de C por f, y lo denotaremos por f –1(C), al subconjunto de
X formado por todos los elementos cuya imagen por f están en C, esto es:

f–1 (C) = { a ∈ X / f(a) ∈ C}.

Si C = Y, la imagen inversa de Y por f coincide con todo el dominio de f, es decir,


con el conjunto X (f –1(Y) = X).

Pasamos ahora a ver los distintos tipos de aplicaciones que podemos


distinguir:

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


García-Muñoz, M.A. 185

I. Dada una aplicación f: X ⎯→ Y, diremos que es inyectiva si cada


elemento de Y es imagen a lo más de un elemento de X, es decir,
elementos distintos de X tienen imágenes distintas (si a ≠ a’, entonces
f(a) ≠ f(a’)). O lo que es igual:

Si f(a) = f(a’) entonces a = a’.

Nótese que estos dos enunciados coinciden, sólo hemos de tener en


cuenta la equivalencia lógica entre las formas enunciativas ! → " y

(∼") → (∼!) (ver ejercicio 1.18).

II. Dada una aplicación f: X ⎯→ Y, diremos que es sobreyectiva si todo


elemento de Y es imagen al menos de un elemento de X, es decir:

∀ b ∈ Y, ∃ a ∈ X tal que f(a) = b

Observamos que si f es sobreyectiva, entonces el conjunto imagen de f


coincide con el conjunto final o codominio de la aplicación, esto es,
Im(f) = Y.

III. Por último, diremos que una aplicación f: X ⎯→ Y es biyectiva si es


inyectiva y sobreyectiva a la vez, es decir, cada elemento de Y es imagen
de un y sólo un elemento de X,

∀ b ∈ Y, ∃1 a ∈ X tal que f(a)= b.

Toda aplicación biyectiva de un conjunto en si mismo recibe el nombre


de permutación.

Dado X un conjunto, la identidad en X que denotaremos IdX es una


aplicación con dominio y codominio el conjunto X y de manera que la imagen de
cada elemento de X es el mismo, es decir, IdX: X ⎯→ X tal que IdX(a) = a, para
cada a ∈ X (esto es, G Id X = {(a, a) / a ∈ X}).

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


186 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

Proposición 2.10. Sea f: X ⎯→ Y una aplicación se tiene:

i) si f es inyectiva entonces card(X) ≤ card(Y),

ii) si f es sobreyectiva entonces card(X) ≥ card(Y), y

iii) si f es biyectiva entonces card(X) = card(Y).

Dadas f: X ⎯→ Y y g: Y ⎯→ Z aplicaciones con el codominio de f igual


al dominio de g, definimos la aplicación compuesta de f y g, que denotamos por
(g o f), a una aplicación con dominio X y codominio Z de forma que la imagen de
cada elemento a en X por (g o f) es la imagen por g de la imagen de a por f, es
decir, (g o f)(a) = g(f(a)) para cada a ∈ X.

Proposición 2.11. La composición de aplicaciones satisface la propiedad


asociativa, es decir, dadas f: X ⎯→ Y, g: Y ⎯→ Z y h: Z ⎯→ T aplicaciones,
entonces (h o (g o f)) = ((h o g) o f).

Proposición 2.12. Dada f: X ⎯→ Y aplicación, se tiene (f o IdX) = f y (IdY o f) = f.

Proposición 2.13. Sean f: X ⎯→ Y y g: Y ⎯→ Z aplicaciones:

i) si f y g son inyectivas entonces (g o f) es inyectiva,

ii) si f y g son sobreyectivas entonces (g o f) es sobreyectiva.

Dada una aplicación f: X ⎯→ Y (es decir, f = (X, Y, Gf)) existe una


correspondencia de Y en X, f –1 = (Y, X, G f −1 ), de manera que (b, a) ∈ G f −1 si y

sólo si (a, b) ∈ Gf. Además si f es biyectiva, entonces f –1 es también una aplicación


biyectiva, que se llama inversa de f.

Proposición 2.14. Sean X e Y conjuntos, f: X ⎯→ Y y g: Y ⎯→ X aplicaciones.


Se tiene:

i) Si f es biyectiva, entonces (f.-1 o f) = IdX y (f o f -1) = IdY.

ii) Si (g o f) = IdX, entonces f es inyectiva y g es sobreyectiva.

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


García-Muñoz, M.A. 187

iii) Si (g o f) = IdX y (f o g) = IdY, entonces f y g son biyectivas y g = f.-1.

Proposición 2.15. Sean X, Y y Z conjuntos, f: X ⎯→ Y y g: Y ⎯→ Z


aplicaciones biyectivas, entonces g o f: X ⎯→ Z es biyectiva y (g o f)-1 = f -1 o g -1.

Dados X e I conjuntos, un ejemplo importante de aplicación es la llamada


familia de elementos de X indizada en I, es decir, la aplicación de I en X que
asocia cada elemento i ∈ I a un elemento de X que denotaremos por xi. Para este
tipo de aplicaciones usualmente se utiliza la notación (xi)i∈I = { xi / i ∈ I}. Cuando I
es un conjunto finito se dice que la familia es finita y si I = {1, 2,..., n} se suele
denotar mediante (xi)1≤ i ≤ n.

En particular, si X es un conjunto una familia de elementos de 0(X)

indizada en I o familia de subconjuntos de X indizada en I, que denotaremos


por (Ai)i∈I no es más que una aplicación con dominio I y codominio 0(X), f: I ⎯→

0(X), que asigna cada elemento i ∈ I a un subconjunto de X que denotaremos por

Ai, es decir, f(i) = Ai. Un tipo especial de tales familias de subconjuntos de X lo


constituyen las particiones de X, es decir, las familias de elementos de 0(X) que

satisfacen las siguientes propiedades:

i) Ai ≠ ∅ para todo i ∈ I,

ii) Si i ≠ j, entonces Ai ∩ Aj = ∅, y
iii) A i = X.
i∈I

Ejercicio 2.27. Consideremos las ternas fi = (X, Y, Gi) para 1 ≤ i ≤ 6, donde X = {x


∈ 1 / x es par y 0 < x < 10}, Y = {a, b, c, d} y

(i) G1 = ∅ (ii) G2 = {(2, b) / b∈Y}

(iii) G3 = {(2, b), (4, c), (d, 8)} (iv) G4 = {(2, b), (4, c), (6, b)}

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


188 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

(v) G5 = {(2, b), (6, d), (8, a), (4, b)} (vi) G6 = {(2, c), (4, b), (0, c)}

Estudiar, para cada una de ellas, si constituyen una correspondencia de X en Y. En


caso afirmativo, calcular dominio e imagen de la correspondencia.

Solución:

En la definición hemos visto que una correspondencia de X en Y es un


subconjunto del producto cartesiano X × Y. Luego sólo hemos de ver que
conjuntos Gi son subconjuntos de X × Y:

(i) G1 es un subconjunto impropio de cualquier conjunto, en particular del


producto cartesiano. Por tanto, la terna (X, Y, G1) es una correspondencia. Como
G1 no tiene elementos, para cada elemento x ∈ X, se tiene que f1(x) = ∅, luego el
dominio y la imagen de esta correspondencia es el conjunto vacío.

(ii) G2 = {(2, a), (2, b), (2, c), (2, d)} es un subconjunto de X × Y. Así f2
define una correspondencia con dominio Dom(f2) = {2}, ya que 2 es el único
elemento de X con imagen no vacía. De hecho f(2) = Y por lo que el conjunto
imagen Im(f2) = f2 (2) ∪ f2 (4) ∪ f2 (6) ∪ f2 (8) = Y.

(iii) f3 no determina una correspondencia pues G3 no es un subconjunto de


X × Y ya que en G3 hay un elemento, el par (d, 8) ∉ X × Y.

(iv) G4 = {(2, b), (4, c), (6, b)} ⊆ X × Y por lo que determina una
correspondencia. Dom(f4) = {2, 4, 6} pues f4(2) = {b}, f4(4) = {c}, f4(6) = {b} y
f4(8) = ∅. Así el conjunto imagen Im(f4) = {b, c}.

(v) Como G5 también es un subconjunto del producto cartesiano, f5 es una


correspondencia con dominio Dom(f5) = X pues todo elemento de X tiene imagen
no vacía y el conjunto imagen Im(f5) = f5(2) ∪ f5(4) ∪ f5(6) ∪ f5(8) = {a, b, d}.

(vi) f6 no es una correspondencia de X en Y pues en G6 hay un elemento, el


par (0, c), que no está en X × Y.
J

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


García-Muñoz, M.A. 189

Ejercicio 2.28. De aquellas ternas del ejercicio anterior que constituyen una
correspondencia, ¿cuáles definen una aplicación?

Solución:

Un aplicación de X en Y es una correspondencia entre estos dos conjuntos


satisfaciendo que para cada elemento de X existe una y sólo una imagen en Y. Así
para comprobar si una correspondencia es una aplicación hemos de ver dos cosas,
por una parte la existencia, para cada elemento de X existe imagen, o lo que es
equivalente, el dominio coincide con el conjunto inicial, y por otra parte, la
unicidad, ningún elemento de X tiene más de una imagen. Veamos qué ocurre con
f1, f2, f4 y con f5:

f1 no es aplicación pues falla la existencia, ningún elemento tiene imagen.

f2 no es aplicación, pues los elementos 4, 6 y 8 no tienen imagen. Además


el elemento 2 tiene más de una imagen, de hecho tiene cuatro imágenes distintas.
Luego, f2 no es aplicación pues no satisface ni la existencia ni la unicidad.

f4 no es aplicación ya que el elemento 8 no tiene imagen, es decir, falla la


existencia para dicho elemento.

f5 sí es aplicación ya que para cada elemento de X existe imagen y además


es única (la imagen del 2 es el elemento b, el 4 corresponde con el elemento b, el 6
corresponde con d y, por último, el 8 tiene como imagen el elemento a).
J

Ejercicio 2.29. En el ejercicio anterior hemos visto que la terna f5 determina una
aplicación de X en Y que podemos representar mediante el diagrama:

2 a

4 b

6 c

8 d

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


190 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

Calcular la imagen por f5 del subconjunto A = {2, 6} de X y la imagen inversa por


f5 del subconjunto C = {a, c, d} de Y.

Solución:

La imagen por f5 del subconjunto A, f5(A), es el subconjunto del conjunto


final formado por los elementos que son imagen de los de A:

f5(A) = f2(2) ∪ f2(6) = {b, d}.

Por otra parte, la imagen inversa por f5 de C se denota por f5-1(C) y es el


subconjunto del dominio (o conjunto inicial) formado por los elementos cuya
imagen está en C, es decir, f5–1 (C) = f5–1 (a) ∪ f5–1 (c) ∪ f5–1 (d) = {6, 8}. Nótese
que f5–1 (c) = ∅, es decir, c no es imagen de ningún elemento en X.
J

Ejercicio 2.30. Sea = el conjunto de los número entero. Determinar cuáles de las
siguientes asignaciones definen una aplicación de = en =:

a) Asignar cada número entero a su valor absoluto.

b) Asignar cada entero a su raíz cuadrada.

c) Asignar cada entero al cero.

d) Asignar cada entero a él mismo y a su opuesto.

Solución:

Tales asignaciones serán aplicaciones si cada elemento de = tiene una y


sólo una imagen en el conjunto final, en este caso también el conjunto de los
números enteros.

a) Este primer ejemplo sí nos define una aplicación pues para cada entero
existe su valor absoluto, y es único ya que será el mismo si dicho entero es mayor o
igual a cero o su opuesto si es negativo, luego f: = ⎯→ = tal que f(x) = |x| es una
aplicación.

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


García-Muñoz, M.A. 191

b) No es una aplicación pues si tomamos por ejemplo el entero 5, su raíz


cuadrada no es un número entero. Así, existen elementos en = que no se
corresponden con ningún elemento del conjunto final.

c) Es aplicación pues a cada elemento del conjunto de los números enteros


se le asigna sólo una imagen, aunque ésta es igual para todos los elementos de =.
Esta aplicación se llama aplicación constante cero, pues todo entero se asigna a
dicho elemento.

d) No es aplicación pues no satisface la unicidad ya que cada entero es


asignado a dos imágenes, a él mismo y a su opuesto.
J

Ejercicio 2.31. Para las aplicaciones f: = ⎯→ = del ejercicio anterior, determinar:

(i) su imagen,

(ii) la imagen, por dicha aplicación, de los subconjuntos A, B y C,

(iii) la imagen inversa, por dicha aplicación, de los subconjuntos A, B y C,

donde A = {x ∈ = / x es par}, B = {0} y C = {x ∈ = / x < 0} = = –.

Solución:

Consideremos primero la aplicación f: = → = definida por


­ x si x ≥ 0
f(x) = |x| = ®
¯- x si x < 0

(i) El conjunto imagen vendrá dado por los enteros que son imagen de
algún elemento de =. Así Im(f) = 1 = {x ∈= / x ≥ 0}, pues cada entero b ≥ 0 es
imagen por f de él mismo, es decir, ∀b ≥ 0, existe a = b ∈ = tal que f(a) = b.
Además ningún entero negativo es imagen por f de un elemento en =, es decir,
para c < 0 no existe x ∈ = tal que f(x) = c < 0.

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


192 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

(ii) Teniendo en cuenta la definición de la imagen por f de un subconjunto


del dominio, se tiene:

f(A) = {f(x) / x ∈ = y x es par} = {x ∈ 1 / x es par},

f(B) = {f(0)} = {0},

f(C) = {f(x) / x ∈ =– } = {x ∈ = / x > 0} = 1 – {0}.

(iii) Por otra parte, teniendo en cuenta la definición de la imagen inversa


por f de un subconjunto de conjunto final se tiene:

f –1(A) = { x ∈ = / f(x) ∈ A} = { x ∈ = / f(x) = x es par},

f –1(B) = { x ∈ = / f(x) = 0} = {0},

f –1(C) = {x ∈ = / f(x) < 0} = ∅.

Consideremos ahora la aplicación dada por la asignación del apartado c)


del ejercicio anterior, es decir, la aplicación g: = → = definida por g(x) = 0, ∀x ∈
=.

(i) El conjunto imagen vendrá dado por Im(g) = {g(x) / x ∈ = } = {0}.

(ii) La imagen por g de los subconjuntos A, B y C viene dada por el


conjunto formado por el 0, es decir, g(A) = g(B) = g(C) ={0}, ya que para esta
aplicación el cero es el único elemento que es imagen de un entero.

(iii) La imagen inversa por g de los subconjuntos A, B y C vendrá dada


por:

g–1(A) = { x ∈ = / g(x) es par} = ∅,

g–1(B) = { x ∈ = / g(x) = 0} = =,

g–1(C) = {x ∈ = / f(x) < 0} = ∅.


J

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


García-Muñoz, M.A. 193

Ejercicio 2.32. Comprobar que la aplicación f5 de X = {2, 4, 6, 8} en Y = {a, b, c,


d} representada gráficamente en el ejercicio 2.29 no es ni inyectiva, ni
sobreyectiva. Dar un ejemplo de una aplicación de X en Y que sea inyectiva. ¿Es
posible definir una aplicación de X en Y sobreyectiva que no sea inyectiva?

Solución:

Claramente esta aplicación no es inyectiva pues existen dos elementos


distintos en X con la misma imagen, a saber:

2 ≠ 4 y sin embargo f5(2) = f5(4) = b

Tampoco es sobreyectiva pues observamos que existe un elemento c ∈ Y que no es


imagen de ningún elemento de X.

Para hacer que esta aplicación sea inyectiva basta con cambiar la imagen
del elemento 4 de forma que 2 y 4 no tengan la misma imagen y que la imagen
asignada a este elemento no sea imagen de otro elemento de X. Teniendo en cuenta
que el único elemento que no es imagen de otro es el elemento c, definimos f5(4) =
c. Así definida esta aplicación es también
sobreyectiva, y por tanto es biyectiva. A 2 a
la derecha se muestra gráficamente: 4 b

6 c
Como vemos es imposible definir
8 d
una aplicación de X en Y que sea
sobreyectiva y no inyectiva pues ambos
conjuntos tienen el mismo cardinal. Así si es sobreyectiva todos los elementos de Y
son imagen de algún elemento de X y además, al ser aplicación cada elemento de X
sólo puede tener una imagen. Para obtener una aplicación sobreyectiva que no sea
inyectiva podríamos eliminar el elemento c del conjunto final de la aplicación f5 y
así obtenemos el ejemplo buscado:

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


194 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

2 a

4 b

6
8 d

Se puede observar que ahora en Y todos los elementos son imagen de al menos un
elemento de X.
J

Ejercicio 2.33. Sean X e Y conjuntos, f: X → Y una aplicación y A un subconjunto


propio de X, es decir, A ⊂ X. Consideremos la correspondencia f|A: A → Y
definida por f|A(a) = f(a), para cada a ∈ A. Probar que f|A es una aplicación que se le
conoce como la aplicación restricción de f a A. Calcular el grafo y el conjunto
imagen de f|A.¿Qué relación existe entre el grafo y el conjunto imagen de f y f|A?

Solución:

Hemos de comprobar que para cada elemento a ∈ A, existe un elemento y


∈ Y tal que f|A(a) = y. En efecto, como a ∈ A ⊂ X, por ser f una aplicación de X en
Y, podemos asegurar que existe una única imagen por f de dicho elemento. Sea y =
f(a), esa única imagen por f de a. Claramente este elemento está en Y y satisface
que f|A(a) = f(a). La unicidad se tiene directamente de la unicidad de f:

Si a = a’ Ÿ f(a) = f(a’) (pues f es aplicación) Ÿ f|A(a) = f|A(a’).

El grafo de f|A vendrá dado por el subconjunto de A × Y:


G f|A = {(a, f|A(a)) / a ∈ A } = {(a, f(a)) / a ∈ A } ⊂ Gf = {(x, f(x)) / x ∈ X }.

Por último, el conjunto imagen de f|A será también un subconjunto del conjunto
imagen de f, es decir:

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


García-Muñoz, M.A. 195

Im(f|A) = { f|A(a) / a ∈ A } = { f(a) / a ∈ A }⊂ { f(x) / x ∈ X } = Im(f).


J

Ejercicio 2.34. Sea X un conjunto y A un subconjunto propio de X. Consideremos


la correspondencia i: A → X definida por i(a) = a, para cada a ∈ A. Probar que i es
una aplicación inyectiva. Tal aplicación se le conoce como la aplicación inclusión
de A en X. Calcular el grafo y el conjunto imagen de i.

Solución:

Claramente es una aplicación pues cada elemento a ∈ A ⊂ X, es asignado a


un elemento de X, el propio a ∈ X, tal que i(a) = a. Además también tenemos la
unicidad pues si a, a’ ∈ A tales que a = a’, entonces i(a) = i(a’).

Por otra parte, i es inyectiva pues si tenemos dos elementos a, a’ ∈ A tales


que i(a) = i(a’), entonces es obvio que a = a’. Nótese que esta aplicación no es más
que la restricción de la aplicación IdX al subconjunto A (ver ejercicio anterior).

El grafo de esta aplicación viene dado por el subconjunto Gi = {(a, a) / a ∈


A} de A × X. Además el conjunto imagen coincide con A, es decir, Im(i) = A.
J

Ejercicio 2.35. Consideramos el conjunto A = {Juan, Irene, Pedro, Luis, Pablo,


Pilar, Ana, José} formado por los trabajadores del Hotel Jaén. Sea B el conjunto de
los distintos puestos de trabajo que desempeñan los trabajadores del conjunto A, es
decir, B = {recepcionista, cocinero, camarero, camarero de piso, botones} y C el
salario diario de cada uno de los puestos de trabajo. Si f es la aplicación que asocia
cada trabajador con su puesto de trabajo y g la aplicación que asocia cada puesto de
trabajo con su salario.

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


196 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

f
Juan

Irene
Cocinero
Pedro

Luis Camarero

Pablo Camarero piso

Pilar Recepcionista

Ana Botones

José

Sabiendo que el sueldo diario de un cocinero es de 60 €, el de un camarero y el de


un camarero de piso es de 50 €, el de un botones 30 €y que un recepcionista cobra
90 €. Calcular la aplicación h = g o f. ¿Qué correspondencia nos define?

Solución:

Cocinero 30 €
La aplicación g
Camarero 50 €
vendrá dada por el
Camarero piso 60 €
diagrama de la derecha:
Recepcionista 90

Botones

Por definición de la función composición g o f, tiene como dominio el conjunto A y


como codominio o conjunto final el conjunto C, siendo la imagen de cada uno de
los elementos del conjunto A la dada por:

g o f (Juan) = g(f(Juan)) = g(Camarero) = 50 €

g o f (Irene) = g(f(Irene)) = g(Recepcionista) = 90 €

g o f (Pedro) = g(f(Pedro)) = g(Camarero piso) = 50 €

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


García-Muñoz, M.A. 197

g o f (Luis) = g(f(Luis)) = g(Cocinero) = 60 €

g o f (Pablo) = g(f(Pablo)) = g(Camarero) = 90 €

g o f (Pilar) = g(f(Pilar)) = g(Camarero piso) = 50 €

g o f (Ana) = g(f(Ana)) = g(Cocinero) = 60 €

g o f (Jose) = g(f(Jose)) = g(Botones) = 30 €

Gráficamente:

Juan f g
Irene Cocinero
Pedro 30 €
Camarero
Luis 50 €
Camarero piso
Pablo
Pilar Recepcionista 60 €
Ana Botones
90 €
José

O bien:
h
Juan
Irene
Pedro 30 €
Luis
Pablo 50 €
Pilar
Ana 60 €
José
90 €

En vista de lo anterior, podemos concluir que la aplicación composición h = g o f


asocia cada uno de los empleados del hotel con su salario diario.
J

Ejercicio 2.36. Sean f y g: 5 ⎯→ 5 aplicaciones definidas por

f(x) = x2 – 3 y g(x) = x2 + 2 .

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


198 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

Calcular (g o f) y (f o g), comprobando que ambas composiciones son distintas, es


decir, la composición de funciones no satisface la propiedad conmutativa.

Solución:

Calculamos la primera composición mediante:

(g o f)(x) = g(f(x)) = g(x2 – 3) = (x 2 − 3) 2 + 2 = x 4 − 6 x 2 + 11 .

Y la segunda composición como:

(f o g)(x) = f(g(x)) = f( x 2 + 2 ) = ( x 2 + 2 )2 – 3 = x2 – 1

Claramente ambas composiciones son distintas.


J

Ejercicio 2.37. Demostrar la Proposición 2.11 que nos asegura que la composición
de aplicaciones satisface la propiedad asociativa.

Solución:

Teniendo en cuenta que f: X ⎯→ Y, g: Y ⎯→ Z y h: Z ⎯→ T, las


composiciones h o (g o f) y (h o g) o f tendrán como dominio el conjunto X y como
codominio el conjunto T, luego para probar que son iguales sólo tenemos que
comprobar que ambas tienen el mismo grafo, es decir, que para cada x ∈ X, las
imágenes de x por ambas composiciones coinciden. En efecto:

(h o (g o f)) (x) = h((g o f) (x)) = h(g(f(x))) = (h o g)(f(x)) = ((h o g) o f )(x).

Por tanto, h o (g o f) = (h o g) o f.
J

Ejercicio 2.38. Demostrar la Proposición 2.12., es decir, probar que la aplicación


identidad actúa como elemento neutro para la composición de aplicaciones.

Solución:

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


García-Muñoz, M.A. 199

Dada f: X ⎯→ Y aplicación, claramente las composiciones f o IdX y IdY o f


tienen como dominio y codominio los mismos conjuntos que la aplicación f, es
decir, X e Y respectivamente. Luego sólo nos queda probar que ambas tienen el
mismo grafo que la aplicación f. Sea x un elemento arbitrario de X, entonces:

(f o IdX)(x) = f(IdX(x)) = f(x) y (IdY o f)(x) = IdY(f(x)) = f(x)

Por tanto, para cada x ∈ X, (f o IdX)(x) = f(x) y (IdY o f)(x) = f(x) y así podemos
asegurar que las composiciones f o IdX y IdY o f coinciden con f.
J

Ejercicio 2.39. Sean f: 5 ⎯→ 5 la aplicación definida por f(x) = x2 + x – 1.


Calcular f 2 y f 3.
Solución:

Entendemos por f 2 la composición de f consigo misma, es decir, f 2 = f o f.


Así:

f 2(x) = (f o f)(x) = f(f(x)) = f(x2 + x – 1) = (x2 + x – 1)2 + (x2 + x – 1) – 1


= x4 + 2x3 – x – 1

De igual forma f 3 = f o f o f, luego:

f 3(x) = (f o f o f)(x) = f(f 2(x)) = f(x4 + 2x3 – x – 1)


= (x4 + 2x3 – x – 1)2 + (x4 + 2x3 – x – 1) – 1
= x8 + 4x7 + 4x6 – 5x4 – 2x3 + x2 + x – 1.
J

Ejercicio 2.40. Demostrar la Proposición 2.13.

Solución:

Sean f: X ⎯→ Y y g:Y ⎯→ Z aplicaciones:

i) Supongamos que ambas son inyectivas y veamos como la composición

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


200 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

(g o f) también lo es. En efecto, si x y x’ son dos elementos de X tales que

(g o f)(x) = (g o f)(x’) Ÿ g(f(x)) = g(f(x’)).

De lo anterior, utilizando la hipótesis de que g es inyectiva, podemos deducir que


f(x) = f(x’) y de esto último, teniendo en mente la otra hipótesis, es decir, que f es
inyectiva, se tiene que x = x’.

ii) Si ahora suponemos que tanto f como g son sobreyectivas veamos como
también (g o f) es sobreyectiva. Para ello hemos de comprobar que cualquier
elemento c ∈ Z, codominio de (g o f), es imagen por dicha composición de un
elemento en X, dominio de esta aplicación. Ahora bien, teniendo en cuenta que g
es sobreyectiva, el elemento c = g(b) para algún b ∈ Y. Además dicho elemento b,
será imagen por f de un elemento a en X pues f también es sobreyectiva. Por tanto,
hemos encontrado un elemento a ∈ X tal que (g o f)(a) = g(f(a)) = g(b) = c, como
queríamos.
J

Ejercicio 2.41. Clasificar las aplicaciones f y g definidas en el ejercicio 2.35.


Deducir, a partir de lo anterior, que tipo de aplicación es la composición obtenida
en dicho ejercicio.

Solución:

La aplicación f no es inyectiva pues existen empleados con el mismo


puesto de trabajo por ejemplo Luis y Ana son ambos asignados al puesto de trabajo
“Cocinero”, es decir, f(Luis) = f(Ana) y sin embargo Luis ≠ Ana. Por otra parte, f sí
es sobreyectiva pues todos los elementos del conjunto B son imagen por f de algún
elemento de A. Gráficamente, f es sobreyectiva pues a todos los elementos de B les
llega al menos una flecha y no es inyectiva pues existen elementos de B a los que
les llega más de una flecha, como por ejemplo al elemento “Cocinero”.

De nuevo, la aplicación g es sobreyectiva pues todos los elementos de C

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


García-Muñoz, M.A. 201

son imagen por g de al menos un elemento de B y no es inyectiva pues existe


elementos de B distintos con igual imagen, por ejemplo, g(Camarero) =
g(Camarero piso) = 50 y “Camarero” ≠ “Camarero piso”.

De lo anterior podemos deducir que la composición seguirá siendo


sobreyectiva (ver Proposición 2.13), pues las dos aplicaciones de las que proviene
son sobreyectivas y no es inyectiva pues distintos empleados tienen el mismo
sueldo.
J

Ejercicio 2.42. Calcular la correspondencia inversa de la aplicación g del ejercicio


2.35. ¿Es aplicación? En caso negativo, reducir dominio o codominio de g para que
su inversa sea aplicación.

Solución:

Teniendo en cuenta que el grafo de g viene dado por el subconjunto del


producto cartesiano B × C:

Gg = {(Cocinero, 60), (Camarero, 50), (Cocinero piso, 50),


(Recepcionista, 90), (Botones, 30)}

El grafo de la correspondencia inversa vendrá dado por:


G g−1 = {(60, Cocinero), (50, Camarero), (50, Cocinero piso),

(90, Recepcionista), (30, Botones)}

Claramente dicho grafo no define una aplicación pues el elemento 50 tiene dos
imágenes distintas “Camarero” y “Camarero piso”. Esto ocurre porque g no es
biyectiva. Por tanto, sólo tenemos que reducir el dominio de g para que lo sea.
Como g ya es sobreyectiva debemos eliminar del conjunto B aquellos
elementos que hacen que g no sea inyectiva. Por ejemplo, eliminando de B el
elemento “Camarero piso” la aplicación g nos queda:

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


202 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

Cocinero 30 €

Camarero 50 €

60 €

Recepcionista 90 €

Botones 

Así definida g es biyectiva pues para cada elemento de C existe un único elemento
de B asociado por g al primero, es decir, todo elemento de conjunto final es imagen
por g de uno y sólo un elemento del conjunto B. Su inversa es también una
aplicación biyectiva y tiene como grafo el conjunto
G g−1 = {(60, Cocinero), (50, Camarero), (90, Recepcionista), (30, Botones)}.
J

Ejercicio 2.43. Clasificar la aplicación f del ejercicio 2.36. ¿Es su correspondencia


inversa una aplicación? En caso negativo, reducir dominio o codominio para que su
inversa lo sea y calcularla.

Solución:

La aplicación f(x) = x2 – 3 no es inyectiva pues por ejemplo encontramos


dos imágenes iguales, f(2) = f(–2) = 1 y, sin embargo, 2 ≠ – 2. Además f no es
sobreyectiva pues existen número reales que no son imagen por f de ningún
elemento, por ejemplo y = – 5 no es imagen de ningún elemento pues de serlo
existiría a ∈ 5 tal que – 5 = a2 – 3, de donde a2 = – 2 y esto, como es bien sabido,
es imposible, pues en todo caso a verifiando lo anterior sería un número complejo
con parte imaginaria distinta de cero, es decir, no es un número real.

Si representamos gráficamente la función:


2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS
García-Muñoz, M.A. 203

-2 -1 1 2

-1

-2

-3

Observamos que, fijándonos en su gráfica, la clasificación de una función real


como la que aquí tenemos es sencilla. La función f no es inyectiva pues hay líneas
horizontales (paralelas al eje OX) que cortan en más de un punto a la gráfica, por
ejemplo la recta y = 1 interseca a la gráfica en los puntos (2, 1) y (-2, 1), es decir,
los reales 2 y – 2 tienen la misma imagen, el 1. Además no es sobreyectiva pues
existen líneas horizontales que no cortan a la gráfica de f en ningún punto, por
ejemplo la recta y = – 5, es decir, – 5 no es imagen por f de ningún elemento.

En resumen, f no es inyectiva ni sobreyectiva. Por tanto, f tampoco es


biyectiva por lo que la correspondencia inversa no es aplicación. Si queremos que
la inversa de f sea una aplicación hemos de reducir dominio y/o codominio de f
para que ésta sea una aplicación biyectiva. Como las imágenes por f se repiten para
cada valor x ∈ 5 y su opuesto, tomamos como dominio los reales positivos con el
cero, es decir, sea X = {x ∈ 5 / x ≥ 0}. Esto hace que la aplicación f restringida al
conjunto X, f|X: X ⎯→ 5 sea inyectiva. Ahora será sobreyectiva tomando como
codominio aquellos elementos que son imágenes por f de algún elemento de X, es
decir, Y = {x ∈ 5 / x ≥ – 3}. Así la aplicación f: X ⎯→ Y es biyectiva y su
inversa f –1 : Y ⎯→ X es una aplicación. Calculemos ahora la imagen por f –1 de un

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


204 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

elemento x, para ello tomando y = f(x), despejamos x en función de y. Es decir, si


y = x2 – 3 se tiene que x2 = y + 3 de donde x = ± y + 3 y como x ∈ X, sólo
puede ser un valor positivo luego x = y + 3 . Por último, basta con intercambiar
los papeles de las variables (y = x + 3 ) y obtenemos f–1(x) = x+3.
J

Ejercicio 2.44. Demostrar la Proposición 2.14.

Solución:

Si f: X ⎯→ Y es una aplicación biyectiva, f–1: Y ⎯→ X es también una


aplicación que asocia cada elemento y = f(x) al elemento x de X, y así claramente
se tiene el apartado i) de la Proposición.

Por otra parte, si g o f = IdX, entonces f es inyectiva pues si f(x) = f(x’), por
ser g aplicación, la imagen por g de dos elementos que son iguales ha de ser igual,
es decir, g(f(x)) = g(f(x’)), o lo que es igual, si tenemos en cuenta la definición de
composición, (g o f)(x) = (g o f)(x’) y como por hipótesis la composición g o f = IdX
deducimos que x = x’. Además g es sobreyectiva pues todo elemento de X es
imagen por g de algún elemento de Y. En efecto, si tomamos un elemento a ∈ X
arbitrario, existe otro elemento, la imagen por f de a, f(a) ∈ Y (que existe por ser f
una aplicación) tal que g(f(a)) = g o f = IdX(a) = a.

Por último utilizando el apartado ii) del hecho de g o f = IdX deducimos que
f es inyectiva y que g es sobreyectiva y como además f o g = IdY tenemos que g es
inyectiva y f es sobreyectiva, y por consiguiente. Por tanto, f y g son biyectivas.

Por último, g = f–1 pues claramente ambas tienen el mismo dominio y


codominio y además que (a, b) ∈ Gg es equivalente a que la imagen por g de a sea
b, g(a) = b, de donde:

f(b) = f(g(a)) = (f o g)(a) = IdY(a) = a,

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


García-Muñoz, M.A. 205

lo que es igual a asegurar que (b, a) ∈ Gf, o equivalentemente que (a, b) ∈ G f −1 .


J

Ejercicio 2.45. Demostrar la Proposición 2.15, es decir, si f: X ⎯→ Y y g: Y ⎯→


Z son aplicaciones biyectivas, entonces g o f: X ⎯→ Z es biyectiva y (g o f)-1 =
f -1 o g -1.

Solución:

Teniendo en cuenta lo probado en el ejercicio 2.40, si f y g son biyectivas,


ambas son inyectivas y sobreyectivas, y por tanto, la composición (g o f) es
inyectiva y sobreyectiva, es decir, biyectiva.

–1
Para probar que la aplicación inversa de (g o f) coincide con (f o g –1)
utilizamos el resultado del apartado iii) de la Proposición 2.14, es decir, sólo
tenemos que probar que las composiciones (f –1 o g –1) o (g o f ) y (g o f) o (f –1 o g –
1
) dan lugar a identidades. En efecto:

(f –1 o g –1) o (g o f ) = (f –1 o (g –1 o g)) o f = (f –1 o IdY) o f = f –1 o f = IdX,

(g o f) o (f –1 o g –1) = (g o (f o f –1)) o g –1 = (g o IdY) o g –1 = g o g –1 = IdZ.


J

Ejercicio 2.46. Estudiar si las familias de subconjuntos {Ai} y {Bi} determinan


particiones del conjunto 1 y = respectivamente, donde:

A1 = {x ∈ 1 / x es par}, B1 = {x ∈ = / x2 – 8 > 0 y x < 0},

A2 = {x ∈ 1 / x (x – 3) = 0}, B2 = {0, 1},

A3 = {1, 5, 7, 9}, B3 = 1 – {0, 1},

A4 = {x ∈ 1 / x > 11 y x es impar}, B4 = {x ∈ = / x < 0, x + 5 > 0}.

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


206 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

En caso negativo hacer que lo sean añadiendo elementos a la familia o


reemplazando algún subconjunto por otro.

Solución:

Para que la familia de subconjunto {Ai} de 1 constituya una partición tiene


que satisfacer tres propiedades:

i) Ai ≠ ∅, lo que es cierto para todos los Ai pues A1 está constituido por


todos los números naturales pares, A2 = {0, 3} y A4 está formado por todos los
números naturales impares mayores que 11.

ii) La intersección de dos subconjuntos distintos de la familia ha de ser


vacía, es decir, han de ser disjuntos dos a dos. En efecto: A1 ∩ Ai = ∅ para i = 2, 3,
4, pues ningún elemento de A2, A3 y A4 es par; claramente, A2 ∩ Aj = ∅ para j = 3,
4 y por último A3 ∩ A4 = ∅ pues los elementos de A3 son menores que 11.

iii) La unión de todos estos conjuntos ha de ser igual que el conjunto 1.


Esto es falso pues existe un número natural, el número 11 ∉ A1 ∪ A2 ∪ A3 ∪ A4.

Por tanto, para que la familia {Ai} sea una partición necesitamos añadir un
nuevo elemento A5 que junto con los anteriores rellenen todo el conjunto de los
números naturales. Así bastará con tomar A5 = {11}.

Si comprobamos ahora las propiedades para la familia {Bi} observamos


que tampoco determina una partición de = pues B1 ∩ B4 = {–4, –3} ≠ ∅. Para que
dicha familia constituya una partición tenemos que eliminar estos elementos de
alguno de los dos conjunto por ejemplo redefiniendo B4 = {–1, –2}.
J

5. RELACIONES BINARIAS

Dado un conjunto X, llamamos relación binaria en X a todo subconjunto


R del producto cartesiano X × X, es decir, R ⊆ X × X. Diremos que “a está

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


García-Muñoz, M.A. 207

relacionado con b por R”, y lo notaremos por a R b, si y sólo si el par (a, b) ∈ R.

Diremos que una relación binaria R en el conjunto X es reflexiva si todo


elemento a ∈ X satisface que a R a (es decir, el par (a, a) ∈ R).

Diremos que la relación R es simétrica, cuando siempre que a R b,


también se tiene que b R a (esto es, siempre que el par (a, b) ∈ R, implica que el
par obtenido intercambiando las componentes (b, a) también pertenece a R).

Por otra parte, diremos que R es antisimétrica cuando satisface la


siguiente propiedad: siempre que a R b y b R a, se tiene que a = b (siempre que los
dos pares (a, b) y (b, a) están en R es debido a que a = b).

Por último, R es transitiva cuando siempre que a R b y b R c, entonces


también se tiene que a R c (cuando dos pares (a, b) y (b, c) están en R se tiene que
el par (a, c) también es un elemento de R).

5.1. RELACIONES DE EQUIVALENCIA

Una relación binaria R en X se dice que es una relación de equivalencia si


verifica simultáneamente las propiedades reflexiva, simétrica y transitiva. Dada R
una relación de equivalencia sobre un conjunto X y a ∈ X, definimos la clase de
equivalencia de a como el subconjunto de X formado por todos los elementos
relacionados con a, es decir,

⎯a = [a] = { x ∈ X / x R a }.

Proposición 2.16. Sea R una relación de equivalencia en X. Entonces a R b si y


sólo si⎯a =⎯b.

Sea R una relación de equivalencia en X. Llamaremos conjunto cociente


de X por la relación R, y lo notaremos por X/R, al conjunto de todas las clases de

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


208 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

equivalencia en X determinadas por R

X/R = { a / a ∈ X }

Además la aplicación p: X ⎯→ X/R, definida por p(a) =⎯a, para todo a ∈ X es


sobreyectiva y recibe el nombre de proyección canónica.

Proposición 2.17. Dada una relación de equivalencia R sobre el conjunto X, el


conjunto cociente X/R determina una partición en X.

Teorema 2.18. (Descomposición canónica de una aplicación) Dada una


aplicación f: X ⎯→Y, existen:

i) una relación de equivalencia Rf sobre X, de forma que dos elementos a, b


∈ X, están relacionados mediante Rf, esto es, a Rf b si y sólo si f(a) = f(b),

ii) una aplicación sobreyectiva p: X ⎯→ X/Rf, definida por p(a) =⎯a,

iii) una aplicación biyectiva f : X/Rf ⎯→ Im(f), definida por f ( a ) = f(a),

iv) una aplicación inyectiva i: Im(f) ⎯→ Y definida por i(f(a)) = f(a),

satisfaciendo la conmutatividad del siguiente diagrama, es decir, f = i o f o p.

f
X Y

p
i

⎯f
X/Rf Im(f)

5.2. RELACIONES DE ORDEN

Una relación binaria R sobre un conjunto X diremos que es una relación


de orden si verifica simultáneamente las propiedades reflexiva, antisimétrica y

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


García-Muñoz, M.A. 209

transitiva. Diremos que X es un conjunto ordenado si hay una relación de orden


definida en X. Generalmente escribimos a ≤ b, y se lee “a es menor o igual que b”,
cuando el par (a, b) ∈ R.

Diremos que dos elementos a, b ∈ X son comparables por la relación de


orden R si y sólo si a ≤ b o bien b ≤ a, es decir, cuando al menos uno de los dos
pares (a, b) y (b, a) están en R.

Una relación de orden R en X se dice que es un orden total si cualesquiera


dos elementos de X son comparables. En tal caso se dice que X es un conjunto
totalmente ordenado. En otro caso se dice que R es un orden parcial y que X es
un conjunto parcialmente ordenado.

Si R es una relación de orden en X, diremos que A, un subconjunto no


vacío de X, es una cadena cuando cualesquiera dos elementos de A son
comparables por la relación R de X, es decir, la relación de orden R restringida a A
es un orden total.

Cuando el conjunto X ordenado por la relación R es finito, el orden puede


ser representado gráficamente mediante un diagrama conocido como diagrama en
árbol o diagrama de Hasse. En tales diagramas los elementos se representan por
puntos y cuando dos elementos son comparables, los puntos que los representan se
unen mediante una flecha de manera que si a ≤ b, en el diagrama aparecerá una
flecha ascendente desde el punto que representa al elemento a hasta el punto que
representa al punto b.

Definimos a continuación una serie de elementos notables para un conjunto


ordenado.

Sea X un conjunto ordenado por una relación de orden R y A ⊆ X.


Diremos que A está acotado superiormente si existe un elemento x ∈ X tal que a

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


210 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

≤ x para todo a ∈ A. A tal elemento x se le llama cota superior de A.


Análogamente, diremos que A está acotado inferiormente si existe un elemento y
∈ X tal que y ≤ a para todo a ∈ A. A dicho elemento y se le llama cota inferior de
A. Si A está acotado inferior y superiormente se dice que A está acotado o que A
es un conjunto acotado.

Diremos que un elemento m ∈ A es el máximo de A si es una cota


superior de A, es decir, un elemento es máximo de un subconjunto A de X si
pertenece al subconjunto A y además es cota superior de dicho subconjunto. De
igual forma un elemento n ∈ A es el mínimo de A si es una cota inferior de A.

Proposición 2.19. El máximo (respectivamente mínimo) de un conjunto, si existe,


es único.

Diremos que un conjunto X está bien ordenado si todo subconjunto no


vacío de X tiene un mínimo.

Proposición 2.20. Todo conjunto bien ordenado está totalmente ordenado.

Sea X un conjunto ordenado y A un subconjunto no vacío de X.


Llamaremos supremo de A, sup(A), al mínimo (si existe) del conjunto formado
por todas las cotas superiores de A. Análogamente, llamaremos ínfimo de A,
inf(A), al máximo (si existe) del conjunto de todas las cotas inferiores de A.

Por último, en un conjunto X ordenado diremos que un elemento x ∈ X es


un elemento maximal de X si la relación x ≤ a para algún a ∈ X, implica que x =
a, es decir, x es un elemento maximal de X si en X no hay ningún elemento mayor
que él. Análogamente, un elemento y ∈ A es un elemento minimal en X si la
relación b ≤ y para algún b ∈ X, implica que y = b, esto es, no hay en X ningún
elemento menor que él.

Ejercicio 2.47. Sea A = {a, e, i, o, u}. Definimos en A la relación R = {(x, y) / x

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


García-Muñoz, M.A. 211

está antes que y en el alfabeto castellano}. Obtener R de forma explícita dando


todos los pares ordenados que pertenecen a R y estudiar que propiedades satisface
esta relación binaria.

Solución:

Claramente en R están los siguientes pares ordenados:

R = {(a, e), (a, i), (a, o), {a, u}, (e, i), (e, o), (e, u), (i, o), (i, u), (o, u)}.

R sólo satisface las propiedades transitiva y antisimétrica. En efecto, si los


pares (x, y) e (y, z) están en R es porque la vocal x está antes que la vocal y, y a su
vez, la vocal y está antes que la z en el alfabeto castellano por lo que podemos
asegurar que la vocal x está antes que la z, es decir, el par (x, z) también pertenece
a R. Por tanto, R satisface la propiedad transitiva. Por otra parte, R satisface la
propiedad antisimétrica pues no existen dos elementos x, y ∈ A distintos tales que
los pares (x, y) e (y, x) estén a la vez en R, de existir la vocal x estaría antes que la
y en el alfabeto y a su vez la vocal y estaría antes que la x, lo que es imposible.

Fácilmente podemos comprobar que no satisface el resto de propiedades.


De hecho, no satisface la propiedad reflexiva pues ningún par (x, x) está en R para
x cualquier vocal de A. Tampoco satisface la propiedad simétrica pues por ejemplo
el par (a, e) ∈ R y sin embargo el par (e, a) ∉ R.
J

Ejercicio 2.48. Consideremos las siguientes cuatro relaciones binarias sobre el


conjunto A = {x ∈ = / |x| < 3}:

R1 = A × A, R2 = {(x, y) ∈ A × A / x ≥ y},

R3 = {(x, y) ∈ A × A / x = y}, R4 = ∅.

Estudiar las propiedades que satisfacen cada una de ellas. ¿Son alguna de ellas
relación de equivalencia? ¿y de orden?

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


212 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

Solución:

Teniendo en cuenta que A = {-2, -1, 0, 1, 2}, el conjunto R1 vendrá dado


por:

R1 = {(-2, -2), (-2, -1), (-2, 0), (-2, 1), (-2, 2), (-1, -2), (-1, -1), (-1, 0), (-1,
1), (-1, 2), (0, -2), (0, -1), (0, 0), (0, 1), (0, 2), (1, -2), (1, -1), (1, 0), (1, 1),
(1, 2), (2, -2), (2, -1), (2, 0), (2, 1), (2, 2)}.

Como R1 contiene a todos los pares ordenados del producto cartesiano de A


consigo mismo, es fácil observar que satisface las propiedades reflexiva, simétrica
y transitiva. Por tanto, R1 es una relación de equivalencia. Nótese que no es una
relación de orden pues no satisface la propiedad antisimétrica pues, por ejemplo,
los pares (0, 1) y (1, 0) ∈ R1 y sin embargo 0 ≠ 1.

La segunda relación vendrá dada por los pares:

R2 = {(-2, -2), (-1, -2), (0, -2), (1, -2), (2,-2), (-1, -1), (0, -1), (1, -1), (2, -
1), (0, 0), (1, 0), (2, 0), (1, 1), (2, 1), (2, 2)}.

Claramente satisface la propiedad reflexiva pues los pares (a, a) ∈ R2 para cada a ∈
A. También satisface la propiedad antisimétrica pues no existe un par de elementos
a y a’ en A distintos tales que los pares (a, a’) y (a’, a) estén en R2. De existir, a
sería menor o igual que a’ y a la vez a’ sería menor o igual que a, es decir, a = a’.
Sin embargo, no satisface la propiedad simétrica pues por ejemplo el par (2, 0) ∈
R2 y el par (0, 2) no. Por último, no es difícil comprobar que es transitiva pues si
tomamos dos pares de R2 de la forma (x, y) e (y, z), esto significa que x ≥ y e y ≥ z,
por lo que x ≥ z, es decir, el par (x, z) también está en R2. Por tanto, este
subconjunto de A × A define una relación de orden en A, que no es de
equivalencia.

La relación R3 viene dada por los pares

R3 = {(-2, -2), (-1, -1), (0, 0), (1, 1), (2, 2)},

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


García-Muñoz, M.A. 213

y satisface las cuatro propiedades. Curiosamente esta relación satisface la


propiedad simétrica y antisimétrica a la vez. Además es la única no vacía que
satisface dichas propiedades. Podemos concluir que R3 es una relación de
equivalencia y de orden.

La relación R4 = ∅ no contiene elementos lo que hace que no satisfaga la


propiedad reflexiva, y por tanto, no sea ni relación de equivalencia, ni de orden. Si
embargo, el conjunto ∅ si satisface las propiedades simétrica, antisimétrica y
transitiva.
J

Ejercicio 2.49. Demostrar la Proposición 2.16, es decir, dos elementos de un


conjunto X están relacionados por una relación R si y sólo si sus clases son iguales.

Solución:

Supongamos que a y b son dos elementos de X tales que a R b. Por una


parte, si x ∈⎯a, entonces x está relacionado con a, es decir, x R a y por la propiedad
transitiva que satisface la relación de equivalencia R también podemos asegurar
que x R b o lo que es igual x ∈⎯b. Así,⎯a ⊆⎯b. Recíprocamente, cada elemento y
∈⎯b está relacionado con b, esto es, y R b o lo que es igual por la propiedad
simétrica, b R y. Lo anterior junto con la hipótesis de que a R b nos permite
afirmar, por la propiedad transitiva, que a R y, es decir que y R a, luego y ∈⎯a y así
tenemos lo que queríamos, que las clases de a y b coinciden.

Para probar el recíproco, supongamos que⎯a =⎯b. La propiedad reflexiva


nos asegura que a R a, es decir, que a ∈⎯a =⎯b, luego a ∈⎯b, o lo que es igual que
a R b como queríamos.
J

Ejercicio 2.50. Sea 5* el conjunto de los números reales no nulos sobre el que
definimos la siguiente relación binaria

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


214 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

x −1 y −1
x R y si y sólo si 2
= .
x y2

Comprobar que R es una relación de equivalencia y calcular el conjunto cociente.

Solución:

Veamos primero que R es una relación de equivalencia, para lo cual hemos


de probar que satisface las propiedades reflexiva, simétrica y transitiva:

Claramente R es reflexiva pues para cualquier elemento x ∈ 5*


x −1 x −1
2
= ,
x x2

es decir, x R x o lo que es igual que el par (x, x) ∈ R. Por otra parte, teniendo en
cuenta que cualquier igualdad se tiene tanto leída de izquierda a derecha como
leída de derecha a izquierda, R satisface la propiedad simétrica, esto es:
x −1 y −1 y −1 x −1
Si 2
= 2
, entonces 2
= .
x y y x2

Por último, R es también transitiva pues si x R y e y R z se tiene que


x −1 y −1 y −1 z −1
= 2 y =
x2 y y 2
z2
x −1 z −1
y por tanto, 2
= y así x R z. Esto prueba que R es una relación de
x z2
equivalencia.

El conjunto cociente 5*/R vendrá dado por las clases⎯a tal que a ∈ 5*.
Calculemos la clase de un elemento cualquiera:

x −1 a −1
⎯a = {x ∈ 5* / x R a} = {x ∈ 5* / 2
= 2
} = {x / (1 – a)x2 + a2x – a2 = 0}
x a

Resolviendo esta ecuación de segundo grado en x obtenemos:

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


García-Muñoz, M.A. 215

− a 2 ± a 4 + 4(1 − a )a 2 − a 2 ± a 2 (a − 2) 2 − a 2 ± a(a − 2) ­° − a
x= = = = ®1 − a
2(1 − a) 2(1 − a) 2(1 − a) °̄ a
a
Por tanto,⎯a = {a, } si a ≠ 1 y ⎯1 = {1}.
a −1
J

Ejercicio 2.51. Demostrar la Proposición 2.17.

Solución:

Sea R una relación de equivalencia sobre el conjunto X. Veamos como el


conjunto cociente X/R determina una partición sobre X. Claramente X/R es una
familia de subconjuntos de X pues para cada x ∈ X,⎯x ∈ 0 (X). Además tal familia

satisface las siguientes propiedades:

i)⎯x ≠ ∅, pues por la propiedad reflexiva de la relación de equivalencia R


al menos x ∈⎯x.

ii) Si⎯x ≠⎯y, entonces⎯x ∩⎯y = ∅, pues en caso contrario si existiera algún
elemento a ∈⎯x ∩⎯y, entonces a R x y a R y o lo que es igual por la propiedad
simétrica x R a y a R y de donde por la propiedad transitiva x R y, entonces la
Proposición 2.16 nos dice que⎯x =⎯y, lo que hemos supuesto que no es cierto.

iii) x = X. En efecto, dado a ∈ x , existe una clase⎯y ∈ X/R tal


x∈X/R x∈X/R

que a ∈⎯y ⊆ X, de donde a ∈ X. Recíprocamente, dado b ∈ X, b ∈⎯b ⊆ x .


x∈X/R

Por tanto X/R determina una partición del conjunto X.


J

Ejercicio 2.52. Demostrar el teorema de descomposición canónica de una


aplicación (Teorema 2.18).
2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS
216 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

Solución:

Partiendo de una aplicación f: X ⎯→Y, veamos primero que la relación


binaria en X definida por a Rf b si y sólo si f(a) = f(b) es una relación de
equivalencia. Para ello hemos de comprobar que satisface las propiedades
reflexiva, simétrica y transitiva: Rf es claramente reflexiva pues para cada a ∈ X,
f(a) = f(a), es decir, a Rf a. Además teniendo en cuenta que si f(a) = f(b) también es
cierto que f(b) = f(a), se tiene que la relación Rf es simétrica. Por último, también
es transitiva pues si a Rf b y b Rf c, entonces f(a) = f(b) y a su vez f(b) = f(c) de
donde f(a) = f(c), esto es, a Rf c. Por tanto, Rf es una relación de equivalencia
asociada a f.

Asociada a cualquier relación de equivalencia tenemos una aplicación del


conjunto sobre el que tenemos definida la relación de equivalencia en el conjunto
cociente, la proyección canónica p: X ⎯→ X/Rf, que está definida por p(a) =⎯a.
Veamos que es sobreyectiva, es decir, cada clase de X/Rf es imagen por p de al
menos un elemento de X. En efecto, dada⎯x ∈ X/Rf podemos asegurar que el
representante x de la clase es un elemento de X cuya imagen por p es justamente⎯x.
Así, ∀⎯x ∈ X/Rf ∃ x ∈ X tal que p(x) =⎯x.

Por otra parte, podemos definir una correspondencia⎯f: X/Rf ⎯→ Im(f),


que asocia cada clase⎯a ∈ X/Rf a la imagen por f del elemento en X que representa
esta clase, es decir, mediante f(a) = f(a). Así definida es una aplicación pues para
cada elemento⎯a ∈ X/Rf podemos asegurar que su representante a ∈ X existe, y por
tanto, la imagen por f de dicho representante también existe. Además la definición
de la relación de equivalencia nos asegura la unicidad pues si⎯a =⎯b, entonces a y b
están relacionados por la relación Rf, es decir, f(a) = f(b) o lo que es igual f(a) =
f(b) . Por tanto,⎯f es una aplicación. Además veamos que es biyectiva. En efecto:

Si f(a) = f(b) es porque f(a) = f(b) y por tanto, teniendo en cuenta la


definición de la relación de equivalencia asociada a f tenemos que a Rf b, de donde

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


García-Muñoz, M.A. 217

por la Proposición 2.16 podemos asegurar que⎯a =⎯b, como queríamos. Así⎯f es
inyectiva. También es sobreyectiva pues dado un elemento y ∈ Im(f), podemos
asegurar que existe a ∈ X tal que y = f(a). Por otra parte, la existencia de dicho
elemento en X nos asegura que existe su clase⎯a ∈ X/Rf de forma que f(a) = f(a) =
y, esto es,⎯f es sobreyectiva pues hemos probado que ∀ y ∈ Im(f), ∃⎯x ∈ X/Rf tal
que f(x) = y.

Finalmente, teniendo en cuenta que Im(f) es un subconjunto de Y podemos


asegurar que existe una aplicación inclusión i: Im(f) ⎯→ Y definida por i(f(a)) =
f(a) que además es inyectiva (ver ejercicio 2.34).

Así definidas estas aplicaciones hacen conmutativo el siguiente diagrama,


es decir, f = i o⎯f o p.
f
X Y

p
i

⎯f
X/Rf Im(f)

En efecto, dado x ∈ X se tiene:


i o⎯f o p(x) = i ( f (p(x))) = i ( f(x) ) = i (f(x)) = f(x).
J

x -1
Ejercicio 2.53. Estudiar si la correspondencia f de 5 en 5 definida por f(x) =
x2
es una aplicación. En caso contrario, reducir dominio y/o codominio para que lo
sea y aplicarle el teorema de descomposición canónica de una aplicación.

Solución:

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


218 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

Fácilmente observamos que f así definida no es una aplicación pues no


existe f(0). Reducimos el dominio al conjunto 5* de los números reales menos el
x -1
0. Así la nueva correspondencia f: 5*⎯→ 5 dada por f(x) = es una
x2
x -1
aplicación pues para cada x ∈ 5* existe y = ∈ 5 tal que f(x) = y. Además tal
x2
elemento es también único pues si x = z, entonces x – 1 = z – 1 y x2 = z2, de donde
f(x) = f(z).

El teorema de descomposición canónica nos asegura:

I) la existencia de una relación de equivalencia Rf asociada a la aplicación f


definida por:
x −1 z −1
Rf = {(x, z) ∈ 5* × 5* / f(x) = f(z)} = {(x, z) / = 2 }
x2 z
Nótese que tal relación no es más que la estudiada en el ejercicio 2.50.

II) la existencia de una aplicación sobreyectiva p: 5* ⎯→ 5*/Rf definida


por p(x) =⎯x. (En el ejercicio 2.50 calculamos el valor de⎯x y el conjunto
cociente).

III) la existencia de una aplicación biyectiva⎯f: 5*/Rf ⎯→ Im(f) definida


por f(a) = f(a). Para determinar esta aplicación sólo nos queda por calcular su
codominio, es decir, el conjunto imagen de la aplicación f. Veamos qué elementos
lo constituyen:
x −1
Si y ∈ Im(f) es porque existe x ∈ 5* tal que y = f(x), es decir, y = .
x2
Operamos esta expresión para despejar el elemento x en función del elemento y,
obtenemos una ecuación de segundo grado:
x −1
y= 2
Ÿ x2y = x – 1 Ÿ yx2 – x + 1 = 0,
x

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


García-Muñoz, M.A. 219

1 ± 1 − 4y
cuya solución vendrá dada por x = . Por tanto, la existencia de x está
2y
1
condicionada a que 1 – 4y ≥ 0 e y ≠ 0, de donde y ≤ e y ≠ 0. Así Im(f) =
4
1 1
{y ∈ 5* / y ≤ } = (- ∞, ] – {0}.
4 4

IV) la existencia de una aplicación inyectiva i: Im(f) ⎯→ 5 definida por


i(y) = y.

Además todos estos datos hacen conmutativo el siguiente diagrama:

f
5* 5

p
i

⎯f
5*/Rf (- ∞, ¼] – {0}

En efecto, para cada x ∈ 5* se tiene:


x −1 x −1
i o⎯f o p (x) = i( f (p(x))) = i( f ( x )) = i( 2
)= = f(x).
x x2
J

Ejercicio 2.54. Dado el conjunto 1* de los números naturales menos el cero,


consideramos la relación binaria R:
x
xRy⇔ ∈1
y
Demostrar que R es una relación de orden. ¿Es un orden total? En caso negativo
calcular una cadena con al menos 5 elementos.

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


220 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

Solución:

La relación binaria R será una relación de orden si satisface las propiedades


reflexiva, antisimétrica y transitiva. Veámoslo:

Es sencillo comprobar que está relación satisface la propiedad reflexiva


x
pues para cada x ∈ 1*, = 1 ∈ 1, luego x R x. Además es antisimétrica pues si
x
x y
tenemos x, y ∈ 1* tales que x R y e y R x, es decir, tales que e ∈ 1, es
y x
porque existirán n, m ∈ 1 tales que x = n⋅y e y = m⋅x, de donde x = n⋅(m⋅x) y como
x ≠ 0 simplificando se tiene que n⋅m = 1 y así necesariamente n = m = 1, y por
tanto, concluimos que x = y. Por último, es fácil comprobar también la propiedad
transitiva pues si x, y, z ∈ 1* tales que x R y e y R z, estos números naturales
x y
satisfacen que e ∈ 1, esto es, podemos asegurar la existencia de dos números
y z
x
naturales n1 y n2 tales que x = n1⋅y e y = n2⋅z, de donde x = n1⋅(n2⋅z), es decir, =
z
n1⋅n2 ∈ 1, luego x R z. Por tanto, R es una relación de orden.

R define un orden total si cualquier par de elementos del conjunto 1* es


2 3
comparable, lo que no ocurre pues dados 2 y 3 ∈ 1*, ni , ni son números
3 2
naturales, es decir, ni 2 está relacionado con 3, ni 3 está relacionado con 2. Así R es
un orden parcial en el conjunto de los números naturales menos el cero.
2
Una cadena no es más que un subconjunto de 1*, de forma
que cualquiera dos elementos de este conjunto sea comparable. Así 4
por ejemplo una cadena con 5 elementos sería:
12
A = {120, 24, 12, 4, 2} ⊆ 1*
24
Claramente es una cadena pues 120 R 24, 24 R 12, 12 R 4 y 4 R 2,
gráficamente lo podemos observar a la izquierda: 120 J

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


García-Muñoz, M.A. 221

Ejercicio 2.55. Sea X un conjunto y 0(X) el conjunto de las partes de X. Estudiar

las propiedades que satisface la relación de inclusión en 0(X). ¿Define una relación

de orden? ¿Y la relación binaria definida por la igualdad de conjuntos?

Solución:

Consideramos en 0(X) la relación definida a partir de la inclusión, es decir,

dados A, B ∈ 0(X) está relacionados, A R B ⇔ A ⊆ B. Esta relación satisface las

propiedades reflexiva, antisimétrica y transitiva (ver Proposición 2.3), luego define


una relación de orden en 0(X).

Por otra parte, la relación binaria definida a partir de la igualdad, a saber,


A, B ∈ 0(X) está relacionados, A R B ⇔ A = B, satisface las propiedades

reflexiva, simétrica y transitiva (ver Proposición 2.1). Además también es obvio


que R satisface la propiedad antisimétrica pues si A R B y B R A entonces A = B.
De hecho, los únicos elementos de R son los pares que tienen el mismo conjunto en
las dos componentes, es decir, R = {(A, A) / A ∈ 0(X)}. Por tanto, esta relación es

a la vez una relación de equivalencia y de orden.


J

Ejercicio 2.56. Demostrar la Proposición 2.19.

Solución:

Veamos que si existe el máximo de un conjunto es único. De forma


análoga se probaría el resultado con el mínimo.

Sea X un conjunto y A un subconjunto de X. Si suponemos que m y m’ son


dos máximos de A, veamos que ambos han de ser el mismo:

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


222 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

Por ser m un máximo de A, m ∈ A y m es cota superior de A, es decir, a ≤


m para todo a ∈ A. Por otra parte, si m’ es otro máximo de A, m’ también es un
elemento de A (por esto m’ ≤ m) y además m’ es cota superior de A, es decir, a ≤
m’ para todo a ∈ A, y en particular, m ≤ m’ pues m ∈ A. Por tanto, por la
propiedad antisimétrica m = m’.
J

Ejercicio 2.57. Demostrar la Proposición 2.20. Dar un contraejemplo que no


pruebe que el recíproco de dicho resultado no es cierto, es decir, un conjunto
totalmente ordenado no tiene por qué ser un conjunto bien ordenado.

Solución:

Sea X un conjunto en el que hay definida una relación de orden ≤, de


manera que cualquier subconjunto de X tiene mínimo, es decir, X es bien
ordenado. Veamos que dicho orden es total o lo que es igual que cualquier par de
elementos de X es comparable. En efecto, dados a, b ∈ X, el conjunto S = {a, b}
constituido por ambos elementos es un subconjunto de X y por tanto tiene mínimo.
Distinguimos dos casos: si a es el mínimo de S, entonces a ≤ b y si b es el mínimo
de S, entonces b ≤ a. En cualquier caso a y b son comparables.

Un contraejemplo que nos prueba que el recíproco no es cierto nos lo


proporciona el conjunto = de los números enteros. Es obvio que este conjunto con
el orden usual es un conjunto totalmente ordenado, cualquier par de números
enteros es comparable (uno es menor o igual que el otro), sin embargo no está bien
ordenado pues existen subconjuntos de = que no tienen mínimo, por ejemplo =– =
{x ∈ = / x < 0} ⊆ = y no tiene mínimo.
J

Ejercicio 2.58. Consideremos el conjunto X = {a, b, c, d, e, f, g, h} con relación de


orden dada por el siguiente diagrama en árbol:

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


García-Muñoz, M.A. 223

h g

e
f
c
d

a
Sean A = {a, d, f} y B = {d, e, g, h} subconjuntos de X. Se pide:

a) Cotas superiores e inferiores de A y B. Supremo e ínfimo de A y B.

b) Si existen, máximos y mínimos de A y B.

c) Elementos maximales y minimales de A y B.

Solución:

a) Cotas superiores de A son f y g pues ambos son mayores o iguales que


todos los elementos de A. B no tiene cotas superiores pues no existe en X ningún
elemento que sea mayor o igual que los elementos g y h al mismo tiempo.

La única cota inferior de A es el elemento a. Cotas inferiores de B son a, b


y d pues son menores o iguales que todos los elementos de B.

Por otra parte, el supremos de A será el mínimo de las cotas inferiores, por
tanto el supremo de A es f. Obviamente, B no tiene supremo pues no tiene cotas
superiores.

El ínfimo de A es a, la única cota inferior. El ínfimo de B es d, el máximo


de las cotas inferiores de B.

b) f es máximo del conjunto A pues es una cota superior que pertenece al


conjunto. Como B no tiene cotas superiores, B no tiene máximo.

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


224 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

El mínimo de A es a y el mínimo de B es d pues ambas son cotas inferiores


que pertenecen a dichos conjuntos.

c) Elemento maximal de A es f y elemento minimal de A es a. Elementos


maximales de B son g y h y el único elemento minimal de B es d.
J

Ejercicio 2.59. Consideremos el conjunto X = {a, e, i, o, u}. En el ejercicio 2.55


hemos visto que la inclusión en el conjunto partes de X define una relación de
orden. Calcular, si existen, cotas superiores e inferiores, supremo, ínfimo, máximo,
mínimo y elementos maximales y minimales de A = {{a}, {e, i}, {a, e, i}, {o, u},
X} ⊆ 0(X).

Solución:

La única cota superior de A es el conjunto X, pues es el único elemento de


0(X) que contiene a todos los elementos de A y por tanto, X será el supremo de A,

es decir, el mínimo del conjunto de cotas superiores. Como además X ∈ A, este


elemento será el máximo y el único elemento maximal de A.

Por otra parte, la única cota inferior de A es ∅, el conjunto vacío, ya que es


el único elemento de 0(X) que está contenido en todos los conjuntos que

constituyen A. De nuevo, este conjunto será el ínfimo pues al existir sólo una cota
inferior ésta será el máximo del conjunto de cotas inferiores. Sin embargo, ahora ∅
no es mínimo, ni elemento minimal de A pues no pertenece al conjunto A. De
hecho, A no tiene mínimo pues no hay cotas inferiores que estén en A y los
elementos minimales de A son los conjuntos {a}, {e, i} y {o, u}.
J

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


García-Muñoz, M.A. 225

6. RESOLUCIÓN DE EJERCICIOS DE EXAMEN

En esta sección, de nuevo, se recopilan los problemas relativos a este tema


que han ido apareciendo en distintas convocatorias de examen.

Ejercicio 2.60. (Septiembre 2009) Sean A = {a, b, c}, B = {1, 2, 3}, A1 = {a, b} y
B1 = {2, 3}. Definir, si existe, una aplicación biyectiva f: A × 0(B1) ⎯→ 0(A1) ×

B. Comprobarlo explícitamente.

Solución:

Para ver si existe tal aplicación primero calculamos el cardinal de los


conjuntos dominio y codominio:

card(A × 0(B1)) = card(A) ⋅ card(0(B1)) = card(A) ⋅ 2 card(B1 ) = 3 ⋅ 22 = 12,

card(0(A1) × B) = card(0(A1)) ⋅ card(B) = 2 card(B1 ) ⋅ card(B) = 22 ⋅ 3 = 12.

Como ambos conjuntos tienen el mismo cardinal, podemos asegurar que existe una
aplicación biyectiva entre ellos. Teniendo en cuenta que 0(A1) = {∅, {a}, {b}, A1}

y 0(B1) = {∅, {2}, {3}, B1} los conjuntos dominio y codominio vendrán dados

por:

A × 0(B1) = {(a, ∅), (b, ∅), (c, ∅), (a, {2}), (b, {2}), (c, {2}), (a,

{3}), (b, {3}), (c, {3}), (a, B1), (b, B1), (c, B1)}} y

0(A1) × B = {(∅, 1), (∅, 2), (∅, 3), ({a}, 1), ({a}, 2), ({a}, 3), ({b},

1), ({b}, 2), ({b}, 3), (A1, 1), (A1, 2), (A1, 3)}.

En primer lugar definimos g: A ⎯→ B aplicación auxiliar biyectiva que asocia


g(a) = 3, g(b) = 2 y g(c) = 1. Usando lo anterior definimos f mediante:

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


226 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

f: A × 0(B1) ⎯→ 0(A1) × B f(x, X) = (g-1(X), g(x)),

esto es, asocia cada par (x, X) formado por un elemento de A y un subconjunto de
B1 al par formado por el conjunto imagen inversa del subconjunto de B1 y el
elemento imagen del elemento de A. De forma explícita:

f(a, ∅) = (g –1(∅), g(a)) = (∅, 3)

f(b, ∅) = (g –1(∅), g(b)) = (∅, 2)

f(c, ∅) = (g –1(∅), g(c)) = (∅, 1)

f(a, {2}) = (g –1({2}), g(a)) = ({b}, 3)

f(b, {2}) = (g –1({2}), g(b)) = ({b}, 2)

f(c, {2}) = (g –1({2}), g(c)) = ({b}, 1)

f(a, {3}) = (g –1({3}), g(a)) = ({a}, 3)

f(b, {3}) = (g –1({3}), g(b)) = ({a}, 2)

f(c, {3}) = (g –1({3}), g(c)) = ({a}, 1)

f(a, B1) = (g –1(B1), g(a)) = (A1, 3)

f(b, B1) = (g –1(B1), g(b)) = (A1, 2)

f(c, B1) = (g –1(B1), g(c)) = (A1, 1)

Así definida, f es una aplicación pues asocia cada elemento de A × 0(B1) a un

elemento y sólo uno del conjunto 0(A1) × B. La inyectividad y sobreyectividad son

obvias pues cada elemento del conjunto final es imagen de un elemento y sólo uno
del conjunto inicial, es decir:

∀(Y, y) ∈ 0(A1) × B ∃1 (x, X) ∈ A × 0(B1) tal que f(x, X) = (Y, y).

En efecto, dado (Y, y) ∈ 0(A1) × B, existe el par (g-1(y), g(Y)) ∈ A × 0(B1) y,

teniendo en cuenta la forma en la que está dado, es único tal que

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


García-Muñoz, M.A. 227

f((g-1(y), g(Y))) = (g-1(g(Y)), g(g-1(y))) = (Y, y).


J

Ejercicio 2.61. (Junio 2009) Sea ∅ el conjunto vacío y 0(∅) el conjunto de las

partes del conjunto vacío. Razonar la veracidad o falsedad de las siguientes


afirmaciones:

a. card({∅}) = card(∅).

b. 0(∅) ∈ 0(0(∅)).

c. {0(∅)} ⊆ 0(0(∅)).

d. 0(∅) ⊆ 0(0(∅)).

Solución:

a. Esta primera afirmación es falsa ya que el conjunto {∅} tiene un


elemento, el conjunto vacío y, sin embargo, el conjunto vacío, ∅, no tiene
elementos. Así card({∅}) = 1 ≠ 0 = card(∅).

b. Esta afirmación es verdadera pues para cualquier conjunto X, X es un


subconjunto (impropio) de X, así X ∈ 0(X). En particular, 0(∅) ∈ 0(0(∅)).

c. Esta afirmación también es verdadera. Teniendo en cuenta que 0(∅) =

{∅}, el conjunto {0(∅)} = {{∅}} que es un subconjunto del conjunto 0(0(∅)) =

{∅, {∅}}. Nótese que esta afirmación también es cierta para cualquier conjunto X,
el subconjunto de 0(X) formado por el propio conjunto X, {X}, es un subconjunto

de 0(X).

d. Por último, esta afirmación es verdadera. En efecto,

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


228 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

0(∅) = {∅} ⊆ {∅, {∅}} = 0(0(∅)),

es decir, el conjunto cuyo único elemento es el conjunto vacío es un subconjunto


de 0(0(∅)) ya que el ∅ es un elemento de este último conjunto.
J

Ejercicio 2.62. (Septiembre 2008) Consideramos los siguientes subconjuntos de &:

a) A = {x ∈ = | x es par}. (Esto es, los x ∈ = de la forma x = 2k, con k ∈


=).

b) B = {x ∈ = | x es impar}. (Esto es, los x ∈ = de la forma x = 2k + 1,


con k ∈ =).

c) C = {x ∈ = | x es múltiplo de 4}. (Esto es, los x ∈ = de la forma x =


4k, con k ∈ =).

d) D = {4k + 1 | k ∈ =}.

e) E = & – 5. (Esto es, los complejos que no son reales).

f) F = 5 – 4. (Esto es, los reales que son irracionales).

Se pide:

i. Comprobar cuáles de las siguientes familias de subconjuntos de & son


particiones de &:

a. {A, B, 4, E, F} b. {A, B, E, F} c. {4, E, F}

ii. Definimos en el conjunto $ = {A, B, C, D, E, F, 4} la siguiente relación


binaria:

X 1 R X 2 ⇔ X 1 ⊆ X 2.

Comprobar que es una relación de orden.

iii. Dibujar el diagrama de orden del conjunto $ = {A, B, C, D, E, F, 4}


con la relación de orden definida en ii).

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


García-Muñoz, M.A. 229

iv. Determinar los máximos, mínimos, elementos maximales y minimales


del conjunto $, con la relación de orden definida en ii).

v. Calcular cotas superiores e inferiores, supremo e ínfimo si existen del


conjunto $ en P(&) con la relación de orden dada por la inclusión.

Solución:

i. La familia de subconjuntos de & dada en el primer apartado no es


partición pues la intersección dos a dos de los subconjuntos que la constituyen no
siempre es vacía. Por ejemplo, A ∩ 4 = A ≠ ∅ pues todos los números enteros son
racionales, en particular los números enteros pares.

La segunda familia de subconjuntos de & tampoco es partición pues no


satisface la tercera condición de la definición de partición, es decir, la unión de
todos los subconjuntos de la familia no es &. De hecho:

A ∪ B ∪ E ∪ F = & – 4 ≠ &.

Por último, la familia dada en el apartado c sí es partición pues:

i) 4, E, F ≠∅;

ii) 4 ∩ E ≠ ∅, 4 ∩ F ≠ ∅, E ∩ F ≠ ∅; y

iii) 4 ∪ E F = (4 ∪ F) ∪ E = 5 ∪ E = & .

ii. Para comprobar que R es una relación de orden tenemos que probar que
R verifica las propiedades reflexiva, antisimétrica y transitiva. En general sabemos
que la inclusión de conjuntos satisface dichas propiedades en 0(X) para cualquier

conjunto X (ver Proposición 2.3), en particular en 0(&) y en el subconjunto $ de

0(&).

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


230 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

iii. El diagrama de orden del subconjunto $ de 0(&) con la relación de

orden dada por R es:


4

A B
E F
C D
iv. Teniendo en cuenta el diagrama anterior es obvio que no existe máximo
ni mínimo del conjunto $, con la relación de orden definida en ii), pues no existen
cotas superiores ni inferiores del conjunto $ que pertenezcan a dicho conjunto. Los
elementos maximales claramente son 4, E y F y los conjuntos C, D, E y F son los
elementos minimales.

v. Por último, teniendo en cuenta que la única cota superior del conjunto $,
con la relación de orden definida en ii), es el propio conjunto & y la única cota
inferior de $ con esta relación es el conjunto vacío, se tiene que el supremo es & y
el ínfimo es ∅.
J

Ejercicio 2.63. (Junio 2008) Sea A el conjunto de todas las letras del abecedario,
sea An el producto cartesiano de A consigo mismo n-veces y sea B = A ∪ A2 ∪ A3
∪ A4. Esto es, B es el conjunto de todas las posibles combinaciones de 1, 2 3 y 4
letras del abecedario (palabras de a lo sumo 4 letras), por ejemplo:

‘pera’ la identificamos con: (p, e, r, a) y ‘xwa’ la identificamos con: (x, w, a)

Y entonces podemos entender que:

(p, e, r, a) ∈ A4 ⊆ B y (x, w, a) ∈ A3 ⊆ B.

Sea D, el conjunto de todas las palabras del Diccionario de la Real Academia


Española (D.R.A.E.) vistas como n-uplas, esto es,

‘palabra’ la identificamos con el elemento, (p, a, l, a, b, r, a) ∈ A7 ⊆ D.

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


García-Muñoz, M.A. 231

Entonces E4 = B ∩ D será el conjunto de todas las palabras del D.R.A.E. con 4 o


menos letras. En A consideramos el orden habitual, esto es, a < b < c <…< z, y en
E4 definimos la siguiente relación binaria:

Sean x = (x1, x2,…, xn) e y = (y1, y2,…, ym) con 1 ≤ n, m ≤ 4 dos elementos
cualesquiera de E4,

n ≤ m y xi = yi ∀i E n
xRy⇔ o
∃k E mín{n, m} tal que xi = yi ∀i < k y además xk < yk en A.

a. Sabiendo que la relación binaria definida en E4 es transitiva, demostrar


que es una relación de orden.

b. Buscar, si existen, una cota inferior y otra superior de E4 en B.

c. Calcular, si existen, minimales y mínimo de E4.

d. ¿Es E4 un conjunto totalmente ordenado?

Solución:

a. Como ya sabemos que la relación R es transitiva, para demostrar que es


una relación de orden sólo tenemos que probar que es reflexiva y antisimétrica:

Obviamente R es reflexiva pues si x = (x1, x2,…, xn) = (y1, y2,…, ym) = y,


es evidente que n=m y xi = yi ∀i E n. Por otra parte, si x E y e y E x, no puede
darse la segunda parte de la definición pues de existir un k tal que xi = yi ∀i < k y
además xk < yk en A o bien existir un q tal que yi = xi ∀i < q y además yq < xq en A,
llegamos a una contradicción al no poder darse las dos desigualdades
simultáneamente. Por tanto, obligatoriamente se tiene que por una parte, n ≤ m y xi
= yi ∀i E n, y por otra m ≤ n y yi = xi ∀i E m. De donde se deduce que n = m y x =
y. Luego R satisface también la propiedad antisimétrica y por tanto, R es una
relación de orden.

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


232 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

b. Fácilmente observamos que (a) es una cota inferior y (z, z, z, z) es una


cota superior de E4 en B.

c. Como la cota inferior (a) ∈ A, podemos asegurar este elemento de de E4


es el mínimo del conjunto y por tanto, también es un elemento minimal

d. Es inmediato comprobar que E4 es un conjunto totalmente ordenado. De


hecho, el orden definido por R es el orden lexicográfico, que se utiliza para
ordenar productos cartesianos de conjuntos ordenados y es conocido por su
aplicación a la hora de ordenar diccionarios o guías telefónicas.
J

Ejercicio 2.64. (Junio 2007) Sea (5, 5; G) la correspondencia cuyo grafo es G =


{(x, ln x) / x > 0}. Razonar:

a) ¿Es aplicación? En caso negativo, reducir dominio y/o codominio para


que lo sea.

b) ¿Es inyectiva? En caso negativo, reducir dominio y/o codominio para


que lo sea.

c) ¿Es sobreyectiva? En caso negativo, reducir dominio y/o codominio


para que lo sea.

Solución:

a) La terna anterior nos define una correspondencia que denotaremos por


f: 5 ⎯→ 5 con grafo G, es decir, tal que f(x) = ln x. Esta correspondencia será
aplicación si para cada elemento en el conjunto inicial, x ∈ 5, existe un elemento y
sólo un elemento y en el conjunto final, en este caso 5, de forma que f(x) = y, o lo
que es igual de manera que (x, y) ∈ G. Obviamente, f no es aplicación pues sólo
para aquellos números x ∈ 5 tal que x > 0 existe y = ln x de forma que (x, ln x) es
un elemento de G. La unicidad es obvia pues dado un número real x > 0, sólo
existe un ln x. Así para que f sea una aplicación hemos de reducir el dominio al
conjunto 5+ = {x∈ 5 / x > 0}. Luego f: 5+ ⎯→ 5 con f(x) = ln x.

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


García-Muñoz, M.A. 233

b) f es inyectiva si todo elemento del codominio que es imagen por f de


algún elemento en el dominio, sólo es imagen por dicho elemento, es decir, que si
f(a) = f(b) es porque a = b. En nuestro caso, f es inyectiva pues si f(a) = f(b)
significa que ln a = ln b, de donde eln a = eln b y como el logaritmo neperiano es la
función inversa de la exponencial, es decir, eln x = x, se tiene que a = b.

c) f es sobreyectiva si para todo elemento y del codominio, en nuestro caso


en 5, existe un elemento x en el dominio, es decir, x ∈ 5 tal que f(x) = y.
Claramente, f es sobreyectiva pues dado y ∈ 5 existe x = ey tal que f(ey) = ln ey = y
pues como antes hemos comentado la función logaritmo neperiano es la aplicación
inversa de la exponencial respecto de la composición.
J

Ejercicio 2.65. (Febrero 2007) Definimos en el conjunto de los números enteros,


=, la relación binaria

a R b si y sólo si a – b es par (o es cero).

Se pide:

i) Estudiar las propiedades que satisface dicha relación binaria. ¿Es una
relación de orden? ¿es de equivalencia?

ii) Si es una relación de equivalencia calcular el conjunto cociente =/R y


probar que existe una aplicación biyectiva entre =/R y =2. Si por el contrario es
una relación de orden, estudiar si es un orden total y si con este orden el conjunto
está bien ordenado.

Solución:

i) Veamos las propiedades que satisface esta relación binaria:

Reflexiva: Para cada x ∈ =, x – x = 0, luego x R x, y por tanto la propiedad


reflexiva se cumple.

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


234 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

Simétrica: Dados x, y ∈ = tales que x R y, entonces x – y es par (o es


cero). Así, – (x – y) = y – x es par (o es cero) de donde y R x. Por tanto, la relación
cumple la propiedad simétrica.

Antisimétrica: Esta propiedad no se cumple pues por ejemplo 2 R 4 y 4 R 2


(2 – 4 = –2 y 4 – 2 = 2, ambos pares) y sin embargo 2 ≠ 4.

Transitiva: Dados x, y, z ∈ = tales que x R y e y R z, entonces x – y e y – z


son pares (o cero), en cualquier caso podemos asegurar que x – y = 2k e y – z = 2k’
con k y k’ números enteros. Así, sumando las dos expresiones anteriores se tiene:

x – z = (x – y) + (y – z) = 2(k + k’),

es decir, x – z es par (o cero) o lo que es igual x R z.

Podemos por último decir que la relación R es una relación de equivalencia


pues satisface las propiedades reflexiva, simétrica y transitiva y no es de orden al
no satisfacer la propiedad antisimétrica.

ii) Como la relación R es una relación de equivalencia tenemos que


calcular el conjunto cociente. Para ello sabemos que =/R = {⎯x / x ∈ =}.
Comencemos calculando la clase del cero:

⎯0 = {a ∈ =/ a R 0} = {a ∈ = / a – 0 = a es par (o cero)} = {2k / k ∈ =}

Análogamente podemos calcular la clase del uno:

⎯1 = {a ∈ = / a R 1} = {a ∈ = / a – 1 es par (o cero)}

= {a ∈ = / a – 1 = 2k, con k ∈ =} = {2k + 1 / k ∈ =}.

Teniendo en cuenta que los elementos que están relacionados por una relación de
equivalencia tienen la misma clase (Proposición 2.16), es obvio que no existe
ninguna clase distinta de las dos anteriores. Así, =/R = { 0 ,⎯1}.

Claramente existe una biyección entre =/R y =2 ya que son los mismos conjuntos. 
J

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


García-Muñoz, M.A. 235

Ejercicio 2.66. (Septiembre 2006) Sea L = {a, b, c, d} el retículo dado por el


diagrama de orden que aparece en el diagrama siguiente:

d Consideramos S el subconjunto del conjunto de


partes de L cuyos elementos no son subretículos
de L, es decir:

b c S = {A ∈ 0(L) / A no es subretículo de L}.

En S definimos la relación de orden dada por la


inclusión. Se pide:
a
(a) Dibujar el diagrama de orden de S.

(b) Calcular cotas superiores e inferiores, supremo e ínfimo de S.

(c) Si existen, calcular máximo y mínimo de S.

(d) Si existen, calcular elementos maximales y minimales de S.

Solución:

En primer lugar vamos a calcular el conjunto de las partes de L, 0(L),

cuyos elementos son los subconjunto de L:

0(L) = {∅, {a}, {b}, {c}, {d}, {a, b}, {a, c}, {a, d}, {b, c}, {b, d},

{c, d}, {a, b, c}, {a, b, d}, {a, c, d}, {b, c, d}, {a, b, c, d}}.

El conjunto S está formado por aquellos subconjuntos de L que no son


subretículos (ver Capítulo 3), es decir, aquellos subconjuntos de L que junto con las
operaciones supremo e ínfimo no tienen la estructura de retículo. Así:

S = {∅, {b, c}, {a, b, c}, {b, c, d}}.

Nótese que ∅ no es un subretículo pues por definición un subretículo es un

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


236 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

conjunto no vacío. Por ejemplo {b, c} no es un subretículo pues tanto la operación


supre

mo como la operación ínfimo no son internas en dicho conjunto, es decir, el


supremo y el ínfimo del par de elementos b y c es d y a, respectivamente y ninguno
de ellos pertenece al conjunto {b, c}, esto es:

sup{b, c} = d ∉{b, c} e inf{b, c} = a ∉{b, c}.

De forma análoga se prueba que los conjuntos {a, b, c} y {b, c, d} no son


subretículos de L.
{a, b, c} {b, c, d}
(a) Si definimos en S la relación de orden dada
por la inclusión, el diagrama de Hasse que representa el
{b, c}
orden para los elementos de S es:

(b) La única cota inferior de S es el ∅ ya que es el único elemento de 0(L)

que está contenido en todos los elementos de S. Por tanto, el máximo de las cotas
inferiores, es decir, el ínfimo de S es también el conjunto vacío.

Por otra parte, el único elemento de 0(L) que contiene a todos los

elementos de S es el propio L y por ser único será el mínimo de este conjunto es


decir, el supremo de S.

(c) Como la única cota inferior de S pertenece a S, dicho elemento será el


mínimo del conjunto S. No existe máximo de S pues no existen cotas superiores
que pertenezcan a S.

(d) Elementos maximales son los conjuntos {a, b, c} y {b, c, d} pues no


existe dentro de S ningún elemento mayor que ellos. Análogamente, el conjunto
vacío es el elemento minimal de S pues ningún otro es menor que él dentro de S.
J

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


García-Muñoz, M.A. 237

Ejercicio 2.67. (Junio 2006) Aplicar el teorema de descomposición canónica, si es


posible, a la función f: 5 ⎯→ 5 definida por f(z) = 2z2 – 1. Comprobar que la⎯f
que se obtiene al hacer la descomposición canónica anterior es una aplicación
biyectiva.

Solución:

Para poder aplicar el teorema de descomposición canónica es necesario que


f sea una aplicación. Veamos si esto es cierto. Por una parte, para cada número real
z existe otro número real 2z2 – 1, que se obtiene multiplicando z por si mismo y por
2 y al resultado restándole una unidad, tal que el par (z, 2z2 – 1) pertenece al grafo
de la correspondencia f, es decir, tal que f(z) = 2z2 – 1. Lo anterior nos asegura la
existencia. La unicidad es clara pues si z = x, entonces z2 = x2, de donde 2z2 – 1 =
2x2 – 1.

El teorema de descomposición canónica nos asegura que:

i) Existe una relación de equivalencia Rf en 5 de forma que dos números


reales z y v están relacionados, z Rf x si f(z) = f(x), es decir, si 2z2 – 1 = 2x2 – 1, o
lo que es igual si x = ±z. Así z = {z, -z} para cada z ∈5 y podemos definir el
conjunto cociente 5/Rf = { z / z ∈ 5+}.

ii) Existe una aplicación sobreyectiva p: 5⎯→5/Rf definida por p(z) = z .

iii) Existe una aplicación biyectiva⎯f: 5/Rf ⎯→ Im(f) definida por⎯f( z ) =


f(z) = 2z2 – 1. Esta aplicación quedará determinada calculando el conjunto Im(f). Si
y ∈ Im(f), es porque existe z ∈ 5 tal que f(z) = y, es decir, 2z2 – 1 = y de donde
y +1 y +1
z2 = y por tanto, z = ± . De aquí deducimos que la existencia de z
2 2
∈ 5 se tiene si y sólo si y + 1 ≥ 0, es decir, si y ≥ -1. Por tanto, Im(f) = {y ∈ 5 / y
≥ -1}= [-1, ∞).

iv) Existe una aplicación inyectiva i: [-1, ∞) ⎯→ 5 tal que i(y) = y.

Todo esto satisfaciendo la conmutatividad del siguiente diagrama:


2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS
238 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

f
5 5

p
i

+
⎯f
{z / z ∈ 5 } [-1, ∞)

Es decir, para cada z ∈ 5 se tiene:

i o⎯f o p (z) = i( f (p(z))) = i( f ( z )) = i(z2 – 1) = z2 – 1 = f(z).

Veamos, por último, que la aplicación⎯f : { z / z ∈ 5+} ⎯→ [-1, ∞) definida


por⎯f( z ) = z2 – 1 es biyectiva. Para ello hemos de ver que es inyectiva y
sobreyectiva. En efecto,⎯f es inyectiva pues si⎯f ( x ) =⎯f( z ), entonces x2 – 1 = z2 –
1, de donde x y z están relacionados mediante la relación Rf, esto es,⎯x =⎯z.
Además f es sobreyectiva pues dado y ∈ [-1, ∞) existe x = y + 1 ∈ 5+ cuya
clase está en 5/Rf y satisface que⎯f( x ) = y, pues:
⎯f( x ) = ( y + 1 )2 – 1 = (y + 1) – 1 = y.
J

Ejercicio 2.68. (Febrero 2006) Se considera A = 0({1, 2, 3, 4, 5}) el conjunto de

las partes del conjunto X = {1, 2, 3, 4, 5}. Se pide:

a) Dibujar el diagrama de orden del conjunto ordenado B formado por


todos los elementos de A con cardinal impar y con la relación de orden que se
obtiene con la inclusión.

b) Determinar los máximos, mínimos, elementos maximales y minimales.

c) Determinar las cotas superiores e inferiores, el supremo y el ínfimo de B


en A.

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


García-Muñoz, M.A. 239

Solución:

a) El conjunto A es el conjunto formado por todos los subconjuntos del


conjunto X = {1, 2, 3, 4, 5}. El cardinal de A es 25 = 32. El subconjunto B está
formado por aquellos elementos de A con cardinal impar, por tanto B contendrá los
subconjuntos de X de cardinal 1, 3 y 5. Así:

B = {{1}, {2}, {3}, {4}, {5}, {1, 2, 3}, {1, 2, 4}, {1, 2, 5}, {1, 3, 4}, {1, 3,
5}, {1, 4, 5}, {2, 3, 4}, {2, 3, 5}, {2, 4, 5}, {3, 4, 5}, X}.

Teniendo en cuenta que la relación de orden es la inclusión el diagrama de Hasse


que representa esta relación en B vendrá dado por:

{1, 2, 3, 4, 5}

{1,2,3} {1,2,4} {1,2,5} {1,3,4} {1,3,5} {1,4,5} {2,3,4} {2,3,5} {2,4,5} {3,4,5}

{1} {2} {3} {4} {5}

b) Teniendo en cuenta que la única cota superior de B es el conjunto X, y


dicho conjunto está en B, entonces X es el máximo de B. X es también el conjunto
maximal de B pues no hay ningún elemento mayor que X en B. La única cota
inferior de B es el conjunto vacío y como no pertenece a B, entonces podemos
concluir asegurando que B no tiene mínimo. Los elementos minimales de B son los
conjuntos con un elemento, es decir, los conjuntos {1}, {2}, {3}, {4} y {5}.

c) En el apartado anterior hemos dicho que la única cota superior es el


conjunto X y la única cota inferior es el conjunto vacío. Al ser las cotas únicas,

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


240 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

éstas, a su vez, serán el supremo y el ínfimo de B.


J

Ejercicio 2.69. (Septiembre 2005) Aplicar el teorema de descomposición canónica,


si es posible, a la correspondencia f: = ⎯→ = dada por f(x) = |x|.

Solución:

Para que podamos aplicar el teorema de descomposición canónica es


necesario que f sea una aplicación. En este caso, así definida, f es una aplicación
pues para cada número entero x existe un único y ∈ = tal que f(x) = y, dicho
elemento y vendrá dado por:

­ x si x > 0,
°
y = ® 0 si x = 0,
°- x si x < 0.
¯

El teorema de descomposición canónica nos asegura que:

i) Existe una relación de equivalencia Rf en = definida por x Rf x’ si y sólo


si |x| = |x’|. Así para cada entero x su clase vendrá dada por:

x = {a ∈= / |x| = |a|} = {x, -x}.

Por tanto, =/Rf = { x / x ≥ 0}.

ii) Existe una aplicación sobreyectiva p: =⎯→=/Rf definida por p(x) = x .

iii) Existe una aplicación biyectiva⎯f: =/Rf ⎯→ Im(f) definida por⎯f( x ) =


f(x). Dicha aplicación queda completamente determinada calculando el conjunto
imagen de la aplicación f. Para esta aplicación es claro que Im(f) = 1, el conjunto
de los número naturales (enteros positivos con el cero).

iv) Existe una aplicación inyectiva i: Im(f) ⎯→ = definida por i(y) = y.

Todo esto satisfaciendo la conmutatividad del siguiente diagrama:

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


García-Muñoz, M.A. 241

f
= =

p i

⎯f
{ x / x ≥ 0} 1

Es decir, para cada x ∈ = se tiene:

i o⎯f o p (x) = i( f (p(x))) = i( f ( x )) = i(| x |) = | x | = f(x). 


J

Ejercicio 2.70. (Junio 2005) Sea f: X ⎯→ Y una aplicación. Comprobar si son


ciertos los siguientes enunciados:

a) Si f es inyectiva entonces (f o g) = (f o h) Ÿ g = h, para cualesquiera


aplicaciones g, h: Z ⎯→ X.

b) Si f es sobreyectiva entonces f*(f*(C)) = C, para cualquier C ⊆ Y.

Solución:

a) Supongamos que f es inyectiva y que existe dos aplicaciones g y h: Z


⎯→ X tales que (f o g) = (f o h), veamos entonces que g = h. En efecto, si las
aplicaciones (f o g) y (f o h) coinciden es porque tiene igual grafo, es decir, para
cada z ∈ Z, (f o g)(z) = (f o h)(z). Usando la definición de composición lo anterior
es equivalente a que f(g(z)) = f(h(z)) y de lo anterior, como f es inyectiva, tenemos
que g(z) = h(z) para cada z ∈ Z. Por tanto, g = h.

b) Supongamos que f es sobreyectiva y sea C ⊆ Y. Veamos que f*(f*(C)) =


C. Por una parte, dado y ∈ f*(f*(C)), podemos asegurar que existe un elemento x ∈
f*(C) tal que y = f(x). A su vez usando la definición de f*, si x es un elemento de
f*(C), es porque f(x) ∈ C. Por tanto, como f(x) = y, se tiene que y ∈ C. Con esto
hemos demostrado que f*(f*(C)) ⊆ C y como se puede observar para demostrar esta

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


242 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

inclusión no es necesario utilizar que f es sobreyectiva. Por otra parte, si tomamos


un elemento y ∈ C ⊆ Y, como la aplicación f es sobreyectiva podemos asegurar
que existe x ∈ X tal que f(x) = y. De lo anterior deducimos que x ∈ f*(C) y que y =
f(x) ∈ f*(f*(C)) por definición de f* y f*. Por tanto, si f es sobreyectiva entonces
f*(f*(C)) = C.
J

Ejercicio 2.71. (Febrero 2005) Sea X un conjunto. ¿Cómo debe de ser una familia
de elementos de 0(X) para ser una partición de X? Encontrar una partición con al

menos 5 elementos del conjunto =p, sabiendo que p ≥ 7.

Solución:

Una familia de elementos de 0(X) será un subconjunto A = {Ai / i ∈ I} de

0(X). Esta familia será una partición de X si satisface las siguientes propiedades:

i) Todos los subconjuntos Ai ∈ A son distintos del conjunto vacío.

ii) La intersección de dos conjuntos distintos de A es el conjunto vacío, es


decir, no existe ningún elemento que esté a la vez en dos conjuntos
distintos.

iii) La unión de todos los conjuntos de A es X, es decir, cada elemento de


X está en algún conjunto Ai ∈ A, de manera que no existe ningún elemento
de X que no esté en algún Ai.

Sabemos que =p = { 0 , 1 , 2 ,…, p − 1 } tiene p elementos (ver Corolario


4.36) y como en nuestro caso p ≥ 7 en =p existe al menos 7 elementos. Puesto que
se nos pide obtener una partición de al menos 5 elementos, hemos de dar un
subconjunto de 0(=p) con al menos 5 elementos A = {A1, A2, A3, A4, A5}.

Teniendo en cuenta las 3 propiedades que tiene que satisfacer esta familia para ser
una partición de =p definimos cada uno de los conjuntos que la constituyen, por

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


García-Muñoz, M.A. 243

ejemplo, como sigue:

A1 = { 0 },

A2 = { 1 },

A3 = { 2 },

A4 = { 3 },
A5 = { 4 , 5 ,… , p − 1 }.

Claramente todos los conjuntos Ai son no vacíos, dos a dos no tienen


elementos comunes y cada elemento de =p está en uno de los conjuntos. Por tanto,
así definida, la familia A es una partición de =p.
J

Ejercicio 2.72. (Septiembre 2004) Sea X = 1 – {0}, el conjunto de los números


naturales sin el 0. En él se considera la relación binaria:

x R y si y sólo si x | y (x divide a y).

Se pide:

(a) Demostrar que R es una relación transitiva y reflexiva. ¿Es una relación
de equivalencia o de orden? Razonar la respuesta.

(b) Sea A = (D(40) ∩ X) – {1}, con D(40) es el conjunto de los divisores


de 40. Si existen, calcular al menos dos cotas superiores e inferiores de A
en X, supremo, ínfimo, máximo, mínimo, elementos maximales y
minimales de A.

(c) Determinar una partición de X con al menos 3 conjuntos y de manera


que uno de ellos sea el conjunto A.

Solución:

(a) En primer lugar, nótese que x divide a y (x | y) si y sólo si existe n ∈ 1

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


244 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

tal que y = x ⋅ n. Teniendo en cuenta lo anterior, es fácil observar que R es reflexiva


pues para todo x ∈ 1 existe el elemento 1 ∈ 1 tal que x = x ⋅ 1, de donde x | x,
para todo x ∈ X. Además R también es transitiva pues si x | y e y | z, quiere decir
que existen n, m ∈ 1 tales que y = x ⋅ n y z = y ⋅ m. Así, z = x ⋅ (n ⋅ m) y con esto
como el producto de dos números naturales es un nuevo número natural, n ⋅ m∈ 1,
se tiene que x | z.

Para que R sea una relación de equivalencia también tiene que satisfacer la
propiedad simétrica. Sin embargo esta propiedad claramente no la verifica R pues,
por ejemplo, 2 R 4 (pues 2 | 4) y sin embargo 4 no está relacionado con 2 (no existe
n ∈ 1 tal que 2 = 4 ⋅ n). Por tanto, R no es una relación de equivalencia.

Por otra parte, R será una relación de orden si además satisface la


propiedad antisimétrica. Veámoslo: si x | y e y | x, entonces podemos asegurar que
existen n, m ∈ 1 tales que y = x ⋅ n y x = y ⋅ m, de donde y = y ⋅ (m ⋅ n). Teniendo
en cuenta que y ≠ 0, por la propiedad cancelativa (Proposición 4.3) podemos
asegurar que 1 = m ⋅ n y puesto que los únicos números naturales satisfaciendo lo
anterior son m = n = 1, deducimos que x = y. De esta forma, podemos asegurar que
R es una relación de orden en X.

(b) El conjunto de los divisores de 40, es igual a:

D(40) = {±1, ±2, ±4, ±5, ±8, ±10, ±20, ±40}

Así, A = {2, 4, 5, 8, 10, 20, 40} es el conjunto que ordenado con la relación R del
apartado (a) se puede representar mediante el diagrama de Hasse de la figura:

40 La única cota inferior de A en X es el 1, pues


1 es el único elemento de X tal que 1 | a para todo a ∈
8 20
A. Análogamente, cotas superiores de A en X son el
40 y cualquier múltiplo suyo mayor que él, por
4 10
ejemplo, 80, 120, 160,…, pues para todo a ∈ A, a |
40, a | 80, etc.
2 5 El ínfimo de A, si existe, es el máximo de las

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


García-Muñoz, M.A. 245

cotas inferiores. Como sólo tenemos una cota inferior, el 1, será el ínfimo de A.
Análogamente, el supremo de A es el mínimo de las cotas superiores. Por tanto, el
40 es el supremo de A.

El mínimo de A, si existiera, sería una cota inferior que pertenece a A. En


este caso, como la única cota inferior no pertenece a este conjunto, no existe
mínimo de A. Análogamente, el máximo es una cota superior que pertenece al
conjunto, por tanto, el 40 será el máximo del conjunto.

Por último, los elementos minimales de A son elementos de A para los


cuales no existen en A elementos menores. Viendo el diagrama de orden de este
conjunto es fácil reconocer que 2 y 5 son elementos de A para los que no existen
ningún a ∈ A con a | 2 o a | 5. Análogamente, 40 es el elemento maximal de A, es
decir, un elemento de A para el cual no existe ningún elemento en A mayor que él
(nótese que en este caso esto significa que no existe a ∈ A tal que 40 | a).

(c) Vamos a definir una partición de X constituida por 3 elementos, A1, A2


y A3. Como uno de ellos ha de ser el conjunto A, definimos A1 = A. Una vez
definido uno de los elementos que forman la partición, tenemos que elegir A2 y A3
de manera que todos los elementos de X estén en uno y sólo un conjunto y que
todos los conjuntos Ai sean no vacíos. Por ejemplo, definimos:

A2 = {1, 3, 6, 7, 9}.

A3 = { x ∈ 1 / x > 10, x ≠ 20, 40}.

Así definida, la familia de subconjuntos de X formada por A1, A2 y A3 constituye


una partición de X, pues todos los Ai ≠ ∅, la intersección de dos conjuntos
cualesquiera de estos 3 es el vacío y la unión de todos ellos nos da el conjunto X.
J

Ejercicio 2.73. (Junio 2004) Enunciar el teorema de descomposición canónica y


aplicarlo, si es posible, a la terna (=, =, G) donde = es el conjunto de los números
enteros y G = {(x, | x – 3|) / x ∈ =}.

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


246 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

Solución:

El teorema de descomposición canónica ya fue enunciado (ver Teorema


2.18). Este ejercicio es muy similar al 2.67, por lo que lo resolveremos sin mucho
detalle. Como sabemos, para que podamos aplicar este teorema es necesario que la
terna (=, =, G) determine una aplicación. Es decir, se ha de dar que para cada x ∈
= exista un único y ∈ = de manera que el par (x, y) ∈ G. En efecto,

­ x − 3 si x > 3
°
y = | x − 3 | = ®0 si x = 3
°3 − x si x < 3
¯

Tenemos por tanto una aplicación f:=⎯→=definida por f(x) = |x – 3|. Luego el
teorema de descomposición canónica nos asegura la existencia de:

i) Rf, relación de equivalencia en = definida por x Rf x’ si y sólo si |x – 3| =


|x’ – 3|. Luego, ∀ x ∈ =,⎯x = {x, 6 – x} y =/Rf = {⎯x / x ≥ 3}.

ii) p: = ⎯→ =/Rf aplicación sobreyectiva definida por p(x) =⎯x.

iii)⎯f: =/Rf ⎯→ Im(f) aplicación biyectiva definida por f ( x ) = f(x),


donde Im(f) = 1, el conjunto de los número naturales pues para cada n ∈ 1, existe
x = n + 3 ∈ = tal que f(x) = n. Además los
números naturales son las únicas imágenes f
pues por definición el valor absoluto de = =

cualquier entero es un número natural.

iv) i: Im(f) ⎯→ = aplicación p i


inyectiva definida por i(y) = y.
⎯f
Haciendo conmutativo el diagrama: { x / x ≥ 3} 1
Es decir, para cada x ∈ = se tiene:

i o⎯f o p (x) = i( f (p(x))) = i( f ( x )) = i(| x – 3|) = | x – 3| = f(x).


J

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


García-Muñoz, M.A. 247

Ejercicio 2.74. (Febrero 2004) Dado el conjunto

G = {(x, y) / x2 + y2 = 16}.

Se pide:

(a) Estudiar si G es un grafo de una correspondencia de 5 en 5. En caso


contrario reducir G para que lo sea.

(b) Estudiar si la correspondencia del apartado (a) es una aplicación. En


otro caso, reducir dominio y/o codominio para que lo sea.

(c) ¿Es la aplicación obtenida en el apartado (b) inyectiva? En caso


contrario, reducir dominio y/o codominio para que lo sea.

(d) ¿Es sobreyectiva?. Reducir dominio y/o codominio para que lo sea.

Solución:

(a) Una correspondencia es una terna (A, B, G) donde G es un subconjunto


de A × B. En nuestro caso G claramente es un subconjunto de 5× 5, por tanto, G
es el grafo de la correspondencia (5, 5, G), que gráficamente viene representado
por:
4

4 2 2 4
2

4

(b) Para que la correspondencia anterior determine una aplicación ha de


satisfacer que para cada x ∈ 5, existe un único y ∈ 5 de forma que el par (x, y) ∈
G. En este caso esto no es cierto, por ejemplo para x = 5, no existe ningún y ∈ 5 de
forma que 25 + y2 = 16 pues las únicas soluciones de esta ecuación son números

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


248 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

complejos. Por tanto, hemos de reducir el dominio al subconjunto de 5 para el cual


si existe el elemento y. Claramente necesitamos que x2 sea menor o igual a 16. Así
tomamos como dominio el intervalo cerrado [– 4, 4].

De esta forma para cada x ∈ [– 4, 4] existe y = ± 16 - x 2 de forma que


(x, y) ∈ G. Aún sigue sin ser aplicación pues no existe un único valor para y
asociado a cada x, por ejemplo, para x = 0 existen dos valores para y, el 4 y el -4.
Para hacer que esta correspondencia sea una aplicación restringimos el codominio
de forma que sólo un valor de los dos pertenezca a él. Luego basta con tomar como
codominio el conjunto de los números reales positivos con el 0, 5+ = {x ∈ 5 / x ≥
0}. Así la nueva correspondencia vendría dada por la terna ([-4, 4], 5+, G) donde:

G = {(x, y) ∈[-4, 4] × 5+ / x2 + y2 = 16}.

Así definida la terna anterior determina una aplicación f: [-4, 4] ⎯→ 5+ con f(x) =
16 - x 2 . Gráficamente, esta aplicación vendrá representada por:
4
3
2
1

4 2 2 4
(c)
Claramente f no es inyectiva pues observamos que existen elementos distintos con
igual imagen. En efecto, f(-4) = f(4) = 0 y sin embargo -4 ≠ 4. Para que sea
inyectiva hemos de reducir el dominio. Así teniendo en cuenta que la imagen de f
se repite para valores positivos y negativos de x, sólo tenemos que tomar como
dominio el intervalo cerrado formado por los valores mayores o iguales a 0, o al
contrario sólo los menores o iguales a 0. En este caso tomamos el intervalo cerrado
[0, 4] y la nueva aplicación inyectiva finy:[0, 4] ⎯→ 5+ definida por finy(x) =
16 - x 2 , cuya gráfica la podemos representar mediante:

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


García-Muñoz, M.A. 249

1 2 3 4

(d) La aplicación f del apartado (b) no es sobreyectiva pues existen valores


de 5 , que no son imagen de ningún valor. Por ejemplo, existe 5 ∈ 5+ para el cual
+

no existe x ∈ [-4, 4] con f(x) = 5. Es fácil ver en el gráfico de la aplicación f que


Im(f) = [0, 4] por lo que cualquier elemento mayor que 4 no es imagen de ningún
valor. Redefinimos el codominio de f para que sea sobreyectiva tomando como tal
el intervalo cerrado [0, 4]. Así tenemos una nueva aplicación sobreyectiva fsob: [-4,
4] ⎯→ [0, 4] definida por fsob(x) = 16 - x 2 .

Si lo que queremos es hacer que la aplicación inyectiva del apartado (c) sea
también sobreyectiva y, por tanto, biyectiva basta con reducir el codominio de finy
también al intervalo [0, 4]. Así la nueva aplicación fbiy:[0, 4] ⎯→ [0, 4] será
biyectiva.
J

Ejercicio 2.75. (Septiembre 2003)

A. Definir el concepto de partición de un conjunto y calcular una partición


del conjunto de los números naturales que tenga más de 4 conjuntos.

B. Sea D el conjunto de divisores enteros positivos de 30 y consideramos el


conjunto A = D – {1, 15, 30} con la relación de orden a ≤ b ⇔ a | b. Calcular
máximos, mínimos, elementos maximales y minimales de A.

Solución:

A. Una partición de un conjunto X es un familia de subconjuntos de X, es

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


250 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

decir, un subconjunto de 0(X), de forma que todos los conjuntos que la constituyen

son no vacíos, son disjuntos dos a dos, es decir, dos conjuntos distintos no tienen
ningún elemento común, y la unión de todos es igual al conjunto X, es decir, cada
elemento de X está en un subconjunto de la familia.

Una partición del conjunto de los números naturales con 5 elementos es,
por ejemplo, la familia {A1, A2, A3, A4, A5} donde:

A1 = {x ∈ 1 / x es impar},

A2 = {0, 2, 4},

A3 = {x ∈ 1 / x2 – 16x + 60 = 0},

A4 = {8}.

A5 = {x ∈ 1 / x > 11 y x es par},

En efecto, es obvio que Ai ≠ ∅ para 1 ≤ i ≤ 5, además todo elemento de 1 pertenece


a algún conjunto Ai (nótese que A3 = {6, 10} y así cada número natural par está en
A2 o A3 o A4 o A5) y por último, Ai ∩ Aj = ∅ para 1 ≤ i, j ≤ 5 distintos.

B. El conjunto D de los divisores enteros positivos de 30 está formado por


los elementos:

D = {1, 2, 3, 5, 6, 10, 15, 30}

Por tanto, A = D – {1, 15, 30} = {2, 3, 5, 6, 10}.


Teniendo en cuenta que la relación de orden 6 10
considerada en A es la relación de divisibilidad, es
decir, a ≤ b ⇔ a | b. Este conjunto ordenado lo 2 3 5
podemos representar mediante el diagrama:

A no tiene máximo ni mínimo pues no existen cotas superiores ni inferiores


respectivamente que estén en el conjunto A (nótese que la única cota inferior es el
1 y que las cotas superiores son 30 y todos sus múltiplos). Elementos maximales de

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


García-Muñoz, M.A. 251

A son el 6 y el 10 pues dentro de A no hay elementos mayores que ellos y


elementos minimales de A son el 2, el 3 y el 5 pues no existen en A elementos
menores que ellos.
J

Ejercicio 2.76. (Junio 2003)

(A) Dados A, B, C subconjuntos de un conjunto arbitrario X, demostrar

(A ∩ B)’ ∪ C’ = (A ∩ B ∩ C)’.

(B) Dadas f: X ⎯→ Y y g: Y ⎯→ Z dos aplicaciones, demostrar:

a) Si (g o f) es inyectiva entonces f es inyectiva,

b) Si (g o f) es sobreyectiva entonces g es sobreyectiva.

Solución:

(A) Usaremos las propiedades satisfechas por las operaciones con


conjuntos para probar la igualdad anterior. Por la propiedad asociativa para la
intersección se tiene que:

(A ∩ B ∩ C)’ = ((A ∩ B) ∩ C)’,

y usando las leyes de De Morgan sabemos que el complementario de la


intersección es la unión de los complementarios y así se tiene:

(A ∩ B ∩ C)’ = ((A ∩ B) ∩ C)’ = (A ∩ B)’ ∪ C’.

(B) Sean f: X ⎯→ Y y g: Y ⎯→ Z dos aplicaciones:

a) Veamos que f es inyectiva supuesto que la composición lo es. Si f(x) =


f(x’), entonces g(f(x)) = g(f(x’)) pues por ser g aplicación a elemento iguales le
corresponden imágenes iguales por g. Así, por la definición de composición se
tiene: (g o f)(x) = (g o f)(x’) y como (g o f) es inyectiva, deducimos que x = x’.

b) Supongamos que (g o f) es sobreyectiva, y veamos que g también lo es.

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


252 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

Dado z ∈ Z arbitrario, como (g o f): X ⎯→ Z es sobreyectiva podemos asegurar


que existe un elemento x ∈ X tal que (g o f)(x) = z. De aquí podemos deducir la
existencia de un elemento y = f(x) en Y cuya imagen por g viene dada por:

g(y) = g(f(x)) = (g o f)(x) = z.

Así, hemos deducido que para todo z ∈ Z existe y ∈ Y tal que g(y) = z, es decir, g
es sobreyectiva.
J

Ejercicio 2.77. (Febrero 2003) Sea f: =n ⎯→ =m una correspondencia definida por


f( x ) = x , con m, n ∈ = y m, n >1.

1. Demostrar que si m | n entonces f es aplicación.

2. Comprobar si f es inyectiva o sobreyectiva.

3. Dada la siguiente relación de equivalencia definida en =n


x R y ⇔ x ≡ y mod m

Comprobar que =n/R y =m son dos conjuntos biyectivos.4

Solución:

1. Supongamos que m | n, es decir, existe un número entero c ∈ = tal que n


= m ⋅ c, y veamos que f es aplicación. Para ello hemos de estudiar la existencia y la
unicidad. Dado un elemento x en =n, claramente existe un elemento r ∈ =m
donde r es el resto que obtenemos al dividir x entre m, esto es, x = m ⋅ q + r con 0 ≤
r < m. Por otra parte, dados dos elementos x = z , entonces x – z es un múltiplo de
n, es decir, x – z = k ⋅ n para algún k ∈ =. Si tenemos en cuenta que m | n, se tiene
que x – z = k ⋅ (c ⋅ m) = k’ ⋅ m, esto es, x = z en =m y por tanto f( x ) = f( z ). Así f
es una aplicación.

4
Para la definición formal de congruencia ver inicio de la cuarta sección del capítulo 4.

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


García-Muñoz, M.A. 253

Observemos que lo anterior no ocurre si n no divide a m, por ejemplo la


correspondencia f: =7 ⎯→ =3 no es una aplicación pues aunque 0 = 8 en =7 sus
imágenes son distintas f( 0 ) = 0 y f( 8 ) = 1 y, obviamente, 0 ≠ 1 en =3.

2. Si n = m, entonces f es la identidad en =n y, por tanto, es biyectiva. Por


otra parte, si n ≠ m, como n y m son mayores que 1 y m|n se tiene que m < n. En
este caso f no es inyectiva pues por f( 0 ) = f( m ) = 0 y sin embargo 0 ≠ m en
=n. Sin embargo, f es sobreyectiva pues para todo elemento y en =m al ser m < n
podemos asegurar que existe y en =n tal que f( y ) = y .

3. Si aplicamos el teorema de descomposición canónica a la aplicación f:


=n ⎯→ =m, en uno de sus apartados este teorema nos asegura la existencia de una
aplicación biyectiva f : =n/Rf ⎯→ Im(f) donde dos elementos de =n están
relacionados mediante Rf si tiene la misma imagen por la aplicación f, es decir,
x Rf y ⇔ f( x ) = f( y )

Así, x Rf y ⇔ x = y en =m, o lo que es igual si x – y es un múltiplo de m, que


es lo mismo que decir que x ≡ y mod m. Por tanto, las relaciones Rf y R son
iguales. Por otra parte, como f es sobreyectiva su imagen Im(f) = =m y podemos
concluir que la aplicación f del teorema de descomposición canónica nos prueba
que los conjuntos =n/R y =m son biyectivos.
J

Ejercicio 2.78. (Septiembre 2002) Sea f: =[x] ⎯→ =2[x] una aplicación definida
por f(an ⋅ xn +…+ a1 ⋅ x + a0) = a n ⋅ x n + ... + a 1 ⋅ x + a 0 , donde a i ∈ =2 es la clase
de equivalencia de ai.5

i. Comprobar si f es sobreyectiva o inyectiva.

5
=[x] y =2[x] son los anillos de polinomios con coeficientes en = y =2 respectivamente.
Para la definición formal ir al Capítulo 5.

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


254 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

ii. Demostrar que la siguiente relación binaria en =[x] es de equivalencia:

p(x) Rf q(x) si y sólo si f(p(x)) = f(q(x))

iii. Utilizar el teorema de descomposición canónica para demostrar que los


conjuntos =[x]/Rf y =2[x] son biyectivos.

Solución:
i. Teniendo en cuenta que =2 = { 0 , 1 }, dado un polinomio arbitrario
a n ⋅ x + ... + a 1 ⋅ x + a 0 en =2[x], sus coeficientes serán elementos de =2, es
n

decir, clases de 0 o 1. Podemos asegurar que existe un polinomio p(x) = an ⋅ xn


+…+ a1 ⋅ x + a0 ∈ =[x] cuyos coeficientes son ceros o unos tal que f(p(x)) =
a n ⋅ x n + ... + a 1 ⋅ x + a 0 . Por tanto, f es sobreyectiva.

Por otra parte, f no es inyectiva pues por ejemplo f(x2 + 3) = f(x2 + 2 ⋅ x –


1) = 1 ⋅ x2 + 1 y sin embargo x2 + 3 ≠ x2 +2 ⋅ x – 1.

ii. Para probar que Rf es una relación de equivalencia tenemos que probar
que satisface las propiedades reflexiva, simétrica y transitiva. Veámoslo:

Reflexiva: claramente Rf es reflexiva pues como f(p(x)) = f(p(x)) se tiene


que p(x) Rf p(x) para cada p(x) en =[x].

Simétrica: Rf cumple también la propiedad simétrica pues si p(x) y q(x) son


polinomios en =[x] que están relacionados por dicha relación es porque f(p(x)) =
f(q(x)) y así también se dará la igualdad en el otro sentido, es decir, f(q(x)) =
f(p(x)) de donde q(x) Rf p(x).

Transitiva: Si p(x) Rf q(x) y q(x) Rf s(x) es porque f(p(x)) = f(q(x)) y


f(q(x)) = f(s(x)) respectivamente, de donde f(p(x)) = f(s(x)) y, por tanto, p(x) y s(x)
están también relacionados, es decir, Rf es también transitiva.

iii. Aplicando el teorema de descomposición canónica a f sabemos que


existe una aplicación biyectiva⎯f: =[x]/Rf ⎯→ Im(f) pero como f es sobreyectiva
2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS
García-Muñoz, M.A. 255

el conjunto imagen coincide con todo el codominio de la aplicación f, es decir,


Im(f) = =2[x]. Así, esta aplicación⎯f nos asegura que los conjuntos =[x]/Rf y =2[x]
son biyectivos.
J

Ejercicio 2.79. (Junio 2002) Consideremos el conjunto % de todas las formas

enunciativas de 3 variables de enunciado fijas. En % definimos la relación binaria:

! R " si y sólo si ! y " son lógicamente equivalentes.

(a) Comprobar si R es una relación de equivalencia o de orden.

(b) Si es posible, calcular el conjunto cociente % /R.

(c) En %/R definimos las operaciones

i. [!] ∧ ["] = [! ∧ "],

ii. [!]∨ ["] = [! ∨ "],

donde [!], ["] ∈ % /R. Demostrar que (% /R, ∧, ∨) es un álgebra de Boole.

(d) Determinar el cardinal de % /R.

Solución:

(a) Veamos qué propiedades satisface la relación binaria R definida en el


conjunto %. R es claramente reflexiva pues cualquier forma enunciativa ! en % es

lógicamente equivalente consigo misma, por tanto ! R !. Además es simple

comprobar como R es simétrica pues si ! R " es porque ! y " son lógicamente

equivalentes y por tanto también " es lógicamente equivalente a !, luego también

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


256 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

podemos asegurar que también " R !. Por último, si ! R " y " R #, se tiene que

! es lógicamente equivalente a " y que a su vez " es lógicamente equivalente a #,

esto es, !, " y # tienen la misma tabla de verdad. Por tanto, ! y # están

relacionados, o lo que es lo mismo, R también verifica la propiedad transitiva. Con


lo anterior hemos probado que R es una relación de equivalencia en %.

(b) Dada una forma enunciativa ! en % denotamos por [!] a su clase, es

decir, al conjunto de formas enunciativas que están relacionadas con !:

[!] = { " ∈ % / ! R "} = { " ∈ % / ! es lógicamente equivalente a "}.

Por tanto, [!] está formada por todas las formas enunciativas de % que tienen la

misma tabla de verdad que !. Así, %/R = {[!] / ! ∈ %}.

(c) Para que la terna (%/R, ∧, ∨) sea un álgebra de Boole se han de verificar

que ∧ y ∨ sean leyes de composición internas satisfaciendo las propiedades


asociativa, conmutativa, distributivas, existencia de elemento 0 y 1 y existencia de
elemento complementario (ver Capítulo 3).

Claramente ∧ y ∨ son leyes de composición internas que satisfacen:

(i) Conmutativa: Teniendo en cuenta que ! ∧ " es lógicamente

equivalente a " ∧ !, y que ! ∨ " es lógicamente equivalente a " ∨ ! (Corolario

1.5), se tiene que [! ∧ "] = [" ∧ !] y que [! ∨ " ] = [" ∨ !] y, por tanto, las

propiedad conmutativa para las dos operaciones, es decir, [!] ∧ ["] = ["] ∧ [!] y

[!] ∨ ["] = ["] ∨ [!].

(ii) De la misma forma utilizando la ley asociativa para la conjunción y

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


García-Muñoz, M.A. 257

para la disyunción (Corolario 1.5) se prueba la propiedad asociativa de las


operaciones ∧ y ∨, esto es:

[!1] ∧ ([!2] ∧ [!3])) = ([!1] ∧ [!2]) ∧ [!3],

[!1] ∨ ([!2] ∨ [!3]) = ([!1] ∨ [!2]) ∨ [!3],

para todo !1, !2 y !3 en %.

(iii) Análogamente, por el Corolario 1.6 podemos demostrar que las


operaciones ∧ y ∨ satisfacen las propiedades distributivas:

[!1] ∧ ([!2] ∨ [!3]) = ([!1] ∧ [!2]) ∨ ([!1] ∧ [!3]),

[!1] ∨ ([!2] ∧ [!3]) = ([!1] ∨ [!2]) ∧ ([!1] ∨ [!3]),

([!1] ∧ [!2]) ∨ [!3] = ([!1] ∨ [!3]) ∧ ([!2] ∨ [!3]),

([!1] ∨ [!2]) ∧ [!3] = ([!1] ∧ [!3]) ∨ ([!2] ∧ [!3]),

para todo !1, !2 y !3 en %.

(iv) El elemento cero en %/R será la clase de una forma enunciativa que

actua como neutro para la operación ∨, esto es, la clase de la contradicción [&] ya

que [!] ∨ [&] = [! ∨ &] = [!]. De igual forma el elemento uno en %/R será la

clase del neutro para la operación ∧, es decir, la clase de una forma enunciativa que
sea una tautología [4] pues [!] ∧ [4] = [! ∧ 4] = [!].

(v) Por último, es fácil observar que dada una forma enunciativa ! en %, el

complemento de su clase [!] es la clase de su negación, es decir, [∼!], pues

satisface:

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


258 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

[!] ∧ [∼!] = [! ∧ (∼!)] = [&],

[!]∨ [∼!] = [! ∨ (∼!)] = [4].

Por tanto, hemos comprobado que la terna (%/R, ∧, ∨) es un álgebra de Boole.

(d) Por último, se nos pide el cardinal del álgebra de Boole (%/R, ∧, ∨).

Teniendo en cuenta que es un álgebra de Boole finita, su cardinal será una potencia
de 2. En efecto, el número de elementos del conjunto cociente %/R viene dado por

el número de tablas de verdad distintas que podemos obtener como tablas de


verdad de formas enunciativas de %, es decir, con tres variables de enunciado

distintas. Estas tablas de verdad constan de 8 combinaciones de valores de verdad


para las variables que intervienen y cada una de éstas puede tomar 2 valores
distintos. Así, el número de tablas distintas es 28 = 256 = card(%/R).
J

Ejercicio 2.80. (Febrero 2002) Enunciar el teorema de descomposición canónica de


una aplicación. Aplicarlo, si es posible, para calcular la descomposición canónica
de la correspondencia dada en el siguiente gráfico de las calificaciones obtenidas
por los alumnos de una academia. Si no es posible aplicarlo, reducir dominio y/o
codominio para aplicarlo.

Rosa
Chenoa Aprobado
Manu

David Suspenso
Busta
Sobresaliente
Veronica

Nina Notable

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


García-Muñoz, M.A. 259

Solución:

Para el enunciado, ver Teorema 2.18. Podemos aplicar el teorema de


descomposición canónica siempre que la correspondencia anterior sea una
aplicación, para ello cada uno de los elementos del conjunto A = {Rosa, Chenoa,
Manu, David, Busta, Verónica, Nina} ha de ser asignado a un elemento, y sólo
uno, en el conjunto B = {Aprobado, Suspenso, Sobresaliente, Notable} que será la
imagen del primero. Gráficamente de cada elemento de A ha de salir una y sólo
una flecha hasta otro elemento del conjunto B. Como podemos observar, esta
correspondencia no es una aplicación pues el elemento “Manu” no es enlazado con
ningún elemento en el segundo conjunto. Así para que esta correspondencia sea
una aplicación, por ejemplo, tenemos que quitar dicho elemento del conjunto A. En
lo que sigue, llamaremos X al conjunto formado por todos los elementos de A –
{Manu} e Y al conjunto B. Si representamos cada elemento de X por la letra inicial
del nombre que lo define y cada elemento de B por la calificación numérica que
corresponde a cada uno de los elementos de B, es decir, 5 para “Aprobado”, 4 para
“Suspenso”, 9 para “Sobresaliente” y 7 para “Notable”, se tiene:

X = {R, C, D, B, V, N} e Y = {4, 5, 7, 9}.

El grafo de la aplicación definida entre X e Y vendrá dado por el siguiente


conjunto:

G = {(R, 5), (C, 4), (D, 7), (B, 4), (V, 4), (N, 7)}.

Ahora ya podemos aplicar el teorema de descomposición canónica a la aplicación f


dada por la terna (X, Y, G). Dicho teorema nos asegura la existencia de:

(i) Una relación de equivalencia Rf dada por los pares (x, z) tal que f(x) =
f(z), es decir, que por f son asignados a la misma imagen en B:

Rf = {(R, R), (C, C), (C, B), (C, V), (D, D), (D, N), (B, B), (B, C),
(B, V), (V, V), (V, C), (V, B), (N, N), (N, D)}.

De forma el conjunto cociente X/Rf vendrá dado por:


2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS
260 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

X/Rf = { R, C , D },

donde R = {R}, C = {C, B, V} y D = {D, N}.

(ii) Una aplicación sobreyectiva p: X ⎯→ X/Rf definida por p(R) = R ,


p(C) = C , p(D) = D , p(B) = C , p(V) = C y p(N) = D .

(iii) Una aplicación biyectiva⎯f: X/Rf ⎯→ Im(f) = {4, 5, 7} tal que⎯f( R )


= 5,⎯f( C ) = 4 y⎯f( D ) = 7.

(iv) Una aplicación inyectiva i: Im(f) ⎯→ Y tal que i(a) = a, ∀ a ∈ Im(f),

todo ello satisfaciendo que i o⎯f o p (x) = f(x) para todo x elemento de X. En
efecto:

i o ⎯f o p (R) = i( f (p(R))) = i( f ( R )) = i(5) = 5 = f(R),

i o ⎯f o p (C) = i( f (p(C))) = i( f ( D )) = i(4) = 4 = f(C),

i o ⎯f o p (D) = i( f (p(D))) = i( f ( C )) = i(7) = 7 = f(D),

i o ⎯f o p (B) = i( f (p(B))) = i( f ( C )) = i(4) = 4 = f(B),

i o ⎯f o p (V) = i( f (p(V))) = i( f ( C )) = i(4) = 4 = f(V),

i o ⎯f o p (N) = i( f (p(N))) = i( f ( D )) = i(7) = 7 = f(N),

es decir, se tiene la conmutatividad del diagrama:

f
X Y

p i

⎯f
{ R, C , D } { 5, 4, 7}

J

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


García-Muñoz, M.A. 261

Ejercicio 2.81. (Septiembre 2001) Razonar la veracidad o falsedad de las


siguientes afirmaciones:

(a) Dada una aplicación f: X → Y entre dos conjuntos arbitrarios y dados


A, B ⊆ X se tiene:

f* (A ∪ B) = f* (A) ∪ f* (B).

(b) En un conjunto bien ordenado los minimales son los mínimos.

Solución:

(a) Esta afirmación es verdadera. En efecto, si un elemento y ∈ f* (A ∪ B),


se deduce que existe al menos un elemento x ∈ A ∪ B tal que f(x) = y. De lo
anterior, usando la definición de unión se tiene que x ∈ A o bien x ∈ B, es decir, y
= f(x) ∈ f* (A) o bien y ∈ f* (B). Por tanto, y ∈ f* (A) ∪ f* (B). Recíprocamente,
dado un elemento y ∈ f* (A) ∪ f* (B), sabemos que y ∈ f* (A) o bien y ∈ f* (B). Así,
podemos asegurar que existe x ∈ A tal que y = f(x) o bien existe z ∈ B tal que f(z)
= y. En cualquier caso sabemos que existe un elemento en A ∪ B cuya imagen es
y, es decir, y ∈ f* (A ∪ B).

(b) Si el conjunto está bien ordenado entonces dicho conjunto es totalmente


ordenado (ver Proposición 2.20), luego cada par de elementos del conjunto es
comparable. Si un elemento x es un minimal, significa que no existen elementos
menores que él dentro del conjunto, pero a la vez todos son comparables, luego
dicho elemento está relacionado con todos y no es mayor que ningún elemento de
este conjunto, luego es menor que todos los elementos del conjunto, es decir, es
una cota inferior del conjunto que además pertenece a dicho conjunto. Por tanto,
este elemento es el mínimo del conjunto. Del razonamiento anterior deducimos la
veracidad de la afirmación.
J

Ejercicio 2.82. (Junio 2001) Consideremos los conjuntos


A = {a1, a2, a3, a4, a5, a6, a7}, B = {b1, b2, b3, b4} y

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


262 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

G ={(a1, b2), (a2, b1), (a3, b3), (a4, b1), (a5, b3), (a6, b1), (a7, b3)}.
Demostrar que f = (A, B, G) es una aplicación y calcular su descomposición
canónica.

Solución:

Una correspondencia (A, B, G) será aplicación si para cada elemento a del


conjunto A existe un único elemento b en B de forma que el par (a, b) ∈ G. En este
caso claramente f es una aplicación pues para el a1 existe sólo el elemento b2, para
a2 el b1, para a3 el b3, para a4 el b1 de nuevo, para a5 el b3, para a6 el b1 y, por último,
para el a7 el b3. Por tanto, podemos aplicar el teorema de descomposición canónica
que nos dice que en tal caso existe:

(I) Una relación de equivalencia Rf sobre A de forma que a Rf a’ si existe


un mismo b ∈ B tal que (a, b) y (a’, b) ∈ G. En nuestro caso Rf viene dado por los
pares:

Rf = {(a1, a1), (a2, a2), (a2, a4), (a2, a6), (a3, a3), (a3, a5), (a3, a7), (a4, a4), (a4, a2),
(a4, a6), (a5, a5), (a5, a3), (a5, a7), (a6, a6), (a6, a2), (a6, a4), (a7, a7), (a7, a3), (a7, a5)}.
De lo que deducimos que a 1 = {a1}, a 2 = {a2, a4, a6} y a 3 = {a3, a5, a7}, siendo el
conjunto cociente A/Rf = { a 1 , a 2 , a 3 }.

(II) Una aplicación sobreyectiva p: A ⎯→ A/Rf tal que p(a1) = a 1 , p(a2) =


p(a4) = p(a6) = a 2 y p(a3) = p(a5) = p(a7) = a 3 .

(III) Una aplicación biyectiva⎯f: A/Rf ⎯→ Im(f) definida por⎯f ( x ) = f(x).


Así teniendo en cuenta que el conjunto imagen está formado por los elementos b de
B tales que al menos existe un a de A satisfaciendo que el par (a, b) ∈ G, se tiene
que Im(f) = {b1, b2, b3} y⎯f ( a 1 ) = b2, ⎯f ( a 2 ) = b1, ⎯f( a 3 ) = b3.

(IV) Una aplicación inyectiva i: Im(f) ⎯→ B tal que i(x) = x, para todo x
∈ Im(f). Todo esto satisfaciendo la conmutatividad del diagrama:

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


García-Muñoz, M.A. 263

f
A B

p i

⎯f
{ a1 , a 2 , a 3 } { b 1, b 2, b 3}

En efecto, i o⎯f o p (an) = f(an) para todo 1 ≤ n ≤ 7.


J

Ejercicio 2.83. (Febrero 2001) Dada la siguiente correspondencia: f: =2 × =4 → =2


definida por f( x , y ) = xy .Comprobar si es una aplicación y si lo es comprobar si
es inyectiva y si es sobreyectiva.

Solución:

La correspondencia f es una aplicación si para cada par de elementos ( x ,


y ) ∈ =2 × =4 existe un único elemento en =2 que es la imagen por f de dicho par.
En efecto, teniendo en cuenta que =2 = { 0 , 1 } y =4 = { 0 , 1 , 2 , 3 }, en la
siguiente tabla vemos como a cada par de elementos de =2 × =4 le corresponde una
y sólo una imagen:

(x, y) (0,0) (0,1) (0,2) (0,3) (1,0) (1,1) (1,2) (1,3)

f( x , y ) 0 0 0 0 0 1 0 1
Así f es una aplicación. Además en la tabla observamos que no es inyectiva pues
por ejemplo las imágenes de los pares ( 1 , 1 ) y ( 1 , 3 ) es 1 y sin embargo ( 1 ,
1 ) ≠ ( 1 , 3 ). Por último, también en la tabla podemos ver que f es sobreyectiva
pues todo elemento de =2 es imagen de al menos un elemento de producto
cartesiano =2 × =4. El elemento 0 es la imagen por ejemplo del par ( 0 , 0 ) y el

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


264 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

elemento 1 es imagen del par ( 1 , 1 ).


J

Ejercicio 2.84. (Septiembre 2000) Razonar si son verdaderas o falsas las siguientes
afirmaciones:

(a) Si f: X ⎯→ Y es una aplicación y A, B ⊆ X, entonces:

f* (A ∩ B) = f* (A) ∩ f* (B).

(b) Si X es un conjunto y A ∈ 0(X) con A distinto de X y del conjunto

vacío, entonces la relación:

B R C si y sólo si B ⊆ A ∪ C,

es una relación de equivalencia o de orden.

Solución:

(a) Veamos que esta afirmación es falsa dando un contraejemplo. Sean X =


{1, 2, 3, 4} e Y = {a, b} conjuntos y f: X ⎯→ Y definida por f(1) = f(4) = a y f(2)
= f(3) = b. Tomemos A = {1, 2, 3} y B = {2, 3, 4}. Obviamente, A ∩ B = {2, 3} y
f* (A ∩ B) = {f(2), f(3)} = {b} y además f* (A) = f* (B) = {a, b} y por tanto, f* (A)
∩ f* (B) = {a, b}. Observamos pues que f* (A ∩ B) ≠ f* (A) ∩ f* (B). Nótese que la
inclusión f* (A ∩ B) ⊆ f* (A) ∩ f* (B) sí es cierta. Se deja al lector comprobar
como dicha inclusión siempre es cierta.

(b) La relación binaria R será de equivalencia si satisface las propiedades


reflexiva, simétrica y transitiva y de orden si satisface las propiedades reflexiva,
antisimétrica y transitiva. Veámoslo:

R es reflexiva pues para cada elemento B ∈ 0(X), B ⊆ A ∪ B, pues A ∪ B

contiene todos los elementos de A y de B, en particular, todos los elementos de B


están contenidos en A ∪ B. Así, B R B para todo B ∈ 0(X).

R es transitiva pues dados B, C y D ∈ 0(X), tales que B R C y C R D, se

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


García-Muñoz, M.A. 265

tiene que B ⊆ A ∪ C y que C ⊆ A ∪ D, de donde B ⊆ A ∪ (A ∪ D) = A ∪ D, es


decir, B R D.

Si embargo, R no satisface ni la propiedad simétrica, ni la antisimétrica por


lo que no define ni una relación de equivalencia ni de orden. Vamos a comprobarlo
con un ejemplo concreto: Si X = {a, b, c, d, e, f} y A = {a}, los conjuntos B = {a,
b} y C = {b, d} satisface que B R C y, sin embargo, C no está relacionado con B
pues C ⊄ A ∪ B = B (d ∈ C y d ∉ B). Por tanto, R no satisface la propiedad
simétrica. Por otra parte, si tomamos B = {a, b} y C = {b}, claramente B R C y C R
B y claramente B ≠ C. Concluimos pues asegurando que la afirmación es falsa.
J

Ejercicio 2.85. (Junio 2000) Calcular la descomposición canónica de la aplicación


f: = ⎯→ = definida por f(x) = x2 – x.

Solución:

Por el enunciado sabemos que f es una aplicación, luego podemos aplicar


el teorema de descomposición canónica que nos asegura que:

i) Existe una relación de equivalencia Rf en = definida por n Rf m si y sólo


si n – n = m2 – m. Así para cada entero n su clase vendrá dada por:
2

⎯n = {a ∈= / n2 – n = a2 – a }

Resolviendo la ecuación de segundo grado a2 – a + n – n2 = 0 con incógnita a,


obtenemos:

1 ± 1 − 4(n − n 2 ) 1 ± (2n − 1) 2 1 ± (2n − 1) ­ n


a= = = =®
2 2 2 ¯1 − n

Es decir, n = {n, 1 – n}. Por tanto, =/Rf = { n / n ≥ 1} pues para n ≤ 0, n = 1− n .

ii) Existe una aplicación sobreyectiva p: = ⎯→ =/Rf definida por p(n) =


n.

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


266 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

iii) Existe una aplicación biyectiva⎯f: =/Rf ⎯→ Im(f) definida por⎯f( n ) =


n2 – n. Calculemos el conjunto imagen de f, con lo que esta aplicación quedará
completamente determinada:

Im(f) = {f(n) / n ∈ =} = {n2 – n / n ≥ 1} = {0, 2, 6, 12, 20,...}

iv) Existe una aplicación inyectiva i: Im(f) ⎯→ = definida por i(y) = y,


∀y ∈ Im(f).

Todo esto haciendo conmutativo el diagrama:

f
= =

p i

⎯f
{ n / n ≥ 1} {n2–n/ n ≥ 1}

Es decir, para cada n ∈ = se tiene:

i o⎯f o p (n) = i( f (p(n))) = i( f ( n )) = i(n2 – n) = n2 – n = f(n).


J

Ejercicio 2.86. (Febrero 2000) Dadas las correspondencias f, g: 5 ⎯→ 5


1
definidas por f(x) = x2 y g(x) = , se pide:
x +1

(a) Demostrar que f o g ≠ g o f.

(b) Estudiar que dominio ha de tener la correspondencia f o g para ser una


aplicación. Ídem para g o f.

(c) Estudiar la biyectividad de g o f y calcular su inversa para el dominio y


codominio apropiados.

Solución:

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


García-Muñoz, M.A. 267

1 1
(a) Por una parte, f o g (x) = f(g(x)) = f( )= y sin embargo, g
x +1 (x + 1) 2
1
o f (x) = g(f(x)) = g(x2) = . Claramente f o g ≠ g o f pues por ejemplo f o g(2)
x +1
2

1 1
= y g o f(2) = .
9 5

(b) Para que f o g sea aplicación es necesario que para todo elemento del
dominio exista una imagen en el codominio. Teniendo en cuenta que f o g es una
fracción es necesario que su denominador sea distinto de cero, es decir,
necesitamos que (x + 1)2 ≠ 0, o lo que es lo igual, que x ≠ –1. Por tanto, tomando
como dominio el conjunto de los números reales menos el –1, se tiene que f o g : 5
– {–1} ⎯→ 5 es una aplicación, pues para todo a ∈ 5 – {–1}, podemos calcular la
1
expresión ∈ 5 y además dicha imagen es única pues si a = b, entonces (a
(a + 1) 2
1 1
+1)2 = (b + 1)2 y por tanto, = .
(a + 1) 2
(b + 1) 2

De igual forma, como g o f viene dada por otra fracción algebraica, dicha
correspondencia será aplicación si tomamos como dominio todos los números
reales excepto los que hacen cero el denominador. En este caso (x2 + 1) ≠ 0 para
todo x ∈ 5 por lo que el dominio que hace que g o f sea una aplicación es todo el
conjunto de los números reales.

1
(c) g o f : 5 ⎯→ 5 no es inyectiva pues g o f (2) = g o f( –2) = y sin
5
embargo 2 ≠ –2. De hecho, g o f(a) = g o f(–a) para todo a ∈ 5. Por tanto, para que
esta aplicación sea inyectiva tenemos que reducir su dominio al conjunto de los
número reales positivos con el cero, es decir, g o f: A ⎯→ 5 con A = { x ∈ 5 / x ≥
0} es una aplicación inyectiva. Por otra parte, g o f tampoco es sobreyectiva, pues
dado un b ∈ 5, no siempre existe una preimagen en A, es decir, un elemento a ∈ A

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


268 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

1 1
tal que g o f(a) = b. De hecho, si = b, implica que a = − 1 y así, a existe
a +1
2
b
1
si y sólo si − 1 ≥ 0 , es decir, si b ≤ 1. Luego g o f: A ⎯→ B con B = { x ∈ 5 / x
b
≤ 1} es una aplicación biyectiva.
J

Ejercicio 2.87. (Septiembre 1999) Dada la siguiente relación binaria definida en el


conjunto 5 de los números reales:

a, b ∈ 5, a R b si y sólo si a – b ∈ =.

Se pide:

a) Demostrar que R es una relación de equivalencia.

b) Calcular 5/R y demostrar que existe una aplicación biyectiva de 5/R en


el intervalo semiabierto [0, 1) ⊆ 5.

c) Definimos la aplicación f: 4 ⎯→ 5/R mediante f(x) =⎯x. Calcular la


descomposición canónica para f y demostrar que 4/Rf es biyectivo a [0, 1)
∩ 4.

Solución:

a) R será una relación de equivalencia si verifica las propiedades reflexiva,


simétrica y transitiva. Claramente R satisface la propiedad reflexiva pues para cada
a ∈ 5, a – a = 0 ∈ =, luego a R a. Por otra parte, si a R b, significa que a – b ∈ =, y
así su opuesto b – a también será un número entero, es decir, b R a, por tanto R
satisface la propiedad simétrica. Por último, R también es transitiva pues si a R b y
b R c, implica que a – b y b – c ∈ = y teniendo en cuenta que la suma de enteros
es un entero se tiene que (a – b) + (b – c) = a – c ∈ = de donde a R c. Por tanto, R
es una relación de equivalencia.

b) El conjunto cociente 5/R = { a / a ∈ 5} donde

a = { x ∈ 5 / x R a} = { x ∈ 5 / x – a ∈ =} = { x ∈ 5 / x = a + n, con n ∈ =}.
2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS
García-Muñoz, M.A. 269

Así⎯ 0 = n = =, para todo n ∈ = y q = {q + n / n ∈ =} para todo q ∈ (0, 1).

Podemos definir f: 5/R ⎯→ [0, 1) mediante f( a ) = a – E[a], donde E[a]


representa la parte entera de número real a. Veamos como así definida f es una
aplicación biyectiva. En efecto, para toda clase a ∈ 5/R podemos calcular x = a –
E[a] ∈ [0, 1), de forma que f ( a ) = x. Además si a = b , se tiene que a R b, es
decir, a – b ∈ = o lo que es igual a – b = n con n ∈ =, luego:

f( a ) = a – E[a] = b + n – E[b + n] = b + n – E[b] – n = b – E[b] = f( b ).

Por tanto, f es aplicación.

Por otra parte, f es inyectiva pues si f( a ) = f( b ), es porque a – E[a] = b –


E[b], de donde a – b = E[a] – E[b] ∈ =, es decir, a R b o lo que es igual⎯a =⎯b.
También es sobreyectiva pues para todo x ∈ [0, 1), tenemos asegurada la existencia
de su clase x ∈ 5/R de forma que f( x ) = x – E[x] = x – 0 = x. Concluimos pues
asegurando que el conjunto cociente 5/R es biyectivo por f al conjunto [0, 1).

c) El teorema de descomposición canónica aplicado a f nos asegura la


existencia de:

1) Una relación de equivalencia Rf de forma que x Rf y si y sólo si f(x) =


f(y), es decir, si x = y , o sea, si x e y están relacionados mediante R. Así la
relación de equivalencia dada por el teorema de descomposición canónica coincide
con la relación R de partida restringida al conjunto de los números racionales.

2) Una aplicación sobreyectiva p: 4 ⎯→ 4/Rf definida por p(x) = x .

3) Una aplicación biyectiva⎯f: 4/Rf ⎯→ Im(f) definida por⎯f( x ) = f(x) =


x , donde el conjunto Im(f) = { f(x) / x ∈ 4} = { x / x ∈ 4 } = 4/R. Así⎯f es la
aplicación identidad del conjunto 4/R.

4) Una aplicación inyectiva i: 4/R ⎯→ 5/R definida por i( x ) = x .

Todo lo anterior satisfaciendo que i o⎯f o p(x) = f(x) para cada x ∈ 4, es decir,
haciendo conmutativo el diagrama:
2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS
270 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

f
4 5/R

p i

Id
4/R 4/R

En efecto,

i o⎯f o p(x) = i( f (p(x))) = i( f ( x )) = i( x ) = x = f(x).

Por último, veamos que 4/Rf = 4/R es biyectivo al conjunto [0, 1) ∩ 4.


Basta tener en cuenta la biyección definida en el apartado b) del ejercicio, pues
como hemos probado anteriormente que 5/R es biyectivo al intervalo [0, 1) y como
4/R = { x ∈ 5/R / x ∈ 4}, es obvio que la misma aplicación f del apartado b)
restringida a 4/R nos define una biyección g: 4/R ⎯→ [0, 1) ∩ 4 con g( x ) = x –
E[x]. La demostración de que g es biyectiva es similar a la prueba realizada
previamente y se deja al lector.
J

Ejercicio 2.88. (Junio 1999) Estudiar si el siguiente diagrama representa una


relación de orden en el conjunto A = {a, b, c, d, e,
f, g, h, i, j}. Dados los subconjuntos B = {b, f, e, h, j
i, j} y C = {j, g, e, b, f, a}, calcular las cotas h i
inferiores y superiores, máximos y mínimos de A, g
B y C. ¿Existen elementos maximales y minimales f
en A, B y C? e
d
Solución: b c

El diagrama anterior es el diagrama de


a
Hasse o de orden del conjunto A, de forma que si

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


García-Muñoz, M.A. 271

x ≤ y, entonces existe una flecha ascendente de x al elemento y. Del diagrama


anterior podemos obtener el subconjunto G ⊆ A × A que representa el orden en A:

G = {(a, a), (a, b), (a, d), (a, e), (a, f), (a, g), (a, h), (a, i), (a, j), (b, b), (b, e),
(b, f), (b, g), (b, h), (b, i), (b, j), (c, c), (c, f), (c, i), (c, j), (d, d), (d, f),
(d, i), (d, j), (e, e), (e, g), (e, h), (e, i), (e, j), (f, f), (f, i), (f, j), (g, g),
(g, j), (h, h), (i, i), (i, j), (j, j)}.

Nótese que en la construcción de G están implícitas las propiedades reflexiva y


transitiva. Por la propiedad reflexiva podemos asegurar que (x, x) ∈ G, es decir, x
≤ x, ∀x ∈ A y por la propiedad transitiva cuando existen flechas de x en y y de y
en z, además de los pares (x, y) e (y, z) también podemos afirmar que el par (x, z)
está en G. La propiedad antisimétrica claramente se desprende del diagrama pues,
al no existir un par de elementos x e y con una flecha de x en y y otra de y en x,
podemos certificar que cuando x ≤ y e y ≤ x entonces x = y.

Representamos el subconjunto B en color rojo y el subconjunto C en color


azul en los siguientes diagramas:

j j
B C
h i h i
g g

f f
e e
d d
b c b c

a a

Como se puede observar en el conjunto C existe una nueva flecha entre f y j pues a
pesar de que en B no esté el elemento i, f sigue siendo menor que j.

Calculemos cotas superiores e inferiores, máximos y mínimos de los tres

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


272 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

conjuntos:

• El conjunto A no tiene cotas superiores (respectivamente inferiores)


pues no existe un elemento que sea mayor (respectivamente menor) o
igual que todos los elementos de A. Aunque j (respectivamente a)
parece ser el candidato a ser la cota superior (respectivamente inferior),
vemos que j y h (respectivamente a y c) no están relacionados, es decir,
j no es mayor o igual que h (respectivamente a no es menor o igual que
c). De lo anterior deducimos que A no tiene máximo (respectivamente
mínimo) pues de existir sería una cota superior (respectivamente
inferior) de A.

• Como j y h pertenecen a B, podemos utilizar el razonamiento anterior


para asegurar que B no tiene cotas superiores y, por tanto, tampoco
tiene máximo. Sin embargo, b y a son cotas inferiores de B pues
cualquier elemento de B es mayor o igual que el elemento b y que el
elemento a. De las anteriores, b es una cota inferior que pertenece a B,
por tanto, b es el mínimo del conjunto.

• El conjunto C tiene a j como cota superior y al elemento a como cota


inferior pues todo elemento de C es menor o igual que j y mayor o
igual que a. Además a y j son elementos de C, por lo que j es el
máximo de C y a es el mínimo de C.

Veamos ahora que elementos son maximales y minimales de A, B y C:

• Los elementos j y h son elementos maximales de A pues no existen


elementos mayores que ellos dentro de A. Los elementos a y c son
minimales de A pues no existen en A elementos menores que ellos.

• De nuevo, j y h son elementos maximales de B. Sólo el elemento b es


un elemento minimal de B, pues aunque a ≤ b, a no pertenece a B, por
lo que no existen en B elementos menores que él.

• El máximo y el mínimo de C, es decir, j y a respectivamente son

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


García-Muñoz, M.A. 273

también los elementos maximal y minimal de C.

Resumimos en la siguiente tabla todo lo anterior:

A B C
Cotas superiores – – j
Cotas inferiores – a, b a
Máximo – – j
Mínimo – b a
Elementos maximales j, h j, h j
Elementos minimales a, c b a
J

Ejercicio 2.89. (Febrero 1999) En el conjunto 5 de los números reales se define la


siguiente relación binaria:

a R b ⇔ E[a] = E[b].

Se pide:

i) Demostrar que R es una relación de equivalencia.

ii) Utilizar el teorema de descomposición canónica para demostrar que 5/R


es un conjunto biyectivo al conjunto = de los números enteros.

Nota: E[x] es la parte entera de x.

Solución:

i) Esta relación será de equivalencia si satisface las propiedades reflexiva,


simétrica y transitiva. En efecto, R es reflexiva pues E[a] = E[a] para cualquier
número real a, es decir, a R a ∀ a ∈ 5. Además R es simétrica pues si a y b están
relacionados por R, entonces E[a] = E[b], y también, viendo la igualdad en sentido
contrario, E[b] = E[a], de donde b R a. Por último, R es transitiva pues dados a, b y
c ∈ 5 tales que a R b y b R c, se tiene que E[a] = E[b] y E[b] = E[c] y así podemos

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


274 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

asegurar que E[a] = E[c], esto es, a y c están relacionados por R.

ii) Para poder aplicar el teorema de descomposición canónica necesitamos


una aplicación. Definimos f: 5 ⎯→ 5 como la aplicación que asocia cada número
real a su parte entera, es decir, f(x) = E[x]. Así definida f es una aplicación pues
cada número real tiene una parte entera y claramente si x = x’ entonces E[x] =
E[x’]. Podemos así aplicar el teorema de descomposición canónica a f. Este
teorema, en uno de sus apartados, nos asegura que existe una aplicación
biyectiva⎯f: 5/Rf ⎯→ Im(f) definida por⎯f( x ) = f(x) = E[x]. Teniendo en cuenta
que Rf = R, para obtener el resultado buscado sólo nos queda demostrar que Im(f) =
=. Claramente, Im(f) ⊆ = pues los elementos de Im(f) serán los números reales y
tales que existe x ∈ 5 con y = E[x] ∈ =. Además dado a ∈ = ⊆ =, E[a] = a, es
decir, a ∈ Im(f) y así = ⊆ Im(f).
J

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS


García-Muñoz, M.A. 275

2. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES BINARIAS




CAPÍTULO 3

RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE
BOOLE

A veces la importancia de un acontecimiento histórico no se mide por su


difusión sino por las consecuencias que conlleva. Esto es lo que ocurrió en Lógica
con la aparición de la estructura del Álgebra de Boole. Su fundador, el matemático
George Boole desarrolló dicha estructura trabajando con un conjunto con sólo dos
elementos, el cero y el uno, de modo que en su estudio sólo trató con ceros y unos.
Aunque parece de poco interés, sin embargo reflexionando un poco, es fácil darse
cuenta que muchas situaciones sólo admiten dos estados y no sólo en el ámbito de
la lógica (verdadero/falso), y de la matemática (pertenece/no pertenece), sino
también en el mundo que nos rodea (encendido/apagado) como en el
funcionamiento de un interruptor, (actúa/no actúa) al ejecutar un programa
informático,....

Su logro fundamental en 1854 fue introducir una nueva estructura


algebraica, el álgebra de Boole, definida sobre un conjunto de elementos que junto
con dos operaciones satisfacen ciertas propiedades, consiguiendo con ésta unificar
la teoría de conjuntos y el cálculo proposicional, ya que ambas teorías se rigen por
dicha estructura.
García-Muñoz, M.A. 277

Usualmente, cualquier hallazgo en Lógica pasa inadvertido para la gran


mayoría. De hecho, para muchos filósofos las matemáticas, la lógica y, en general,
las ciencias formales están fuera del saber científico al no ser ciencias empíricas.
Sin embargo, si observamos la huella que ha dejado la obra de Boole nos damos
cuenta de la repercusión posterior de ésta. Basta tener en cuenta que los
computadores trabajan con información binaria, luego la herramienta matemática
adecuada para su análisis y para el diseño de su funcionamiento es el álgebra de
Boole.

Aunque desarrollada por Boole para el estudio de la lógica, fue a


partir de 1938 fecha en la cual Claude E. Shannon estableció los primeros
conceptos de teoría de la comunicación, cuando se han aumentado las
aplicaciones del álgebra de Boole a los computadores digitales. Hoy día, el
análisis y la síntesis de combinaciones complejas de circuitos lógicos, algo
imprescindible para el desarrollo de los computadores, se puede realizar con
rapidez y eficacia mediante la herramienta introducida por Boole.

1. RETÍCULOS

Dado un conjunto X ≠ ∅, una ley de composición interna en X o una


operación interna en X, es una aplicación de X × X en X que asocia cada par de
elementos de X en otro elemento c = a ∗ b, es decir,

∗ : X × X ⎯⎯→ X tal que ∗(a, b) = a ∗ b = c.

Un retículo es una terna (L, ∧, ∨), donde L ≠ ∅ es un conjunto y ∧, ∨ son


dos operaciones internas en L, denominadas conjunción y disyunción, verificando
las propiedades:

1. Asociativa: a ∧ (b ∧ c) = (a ∧ b) ∧ c,
a ∨ (b ∨ c) = (a ∨ b) ∨ c, ∀ a, b, c ∈ L.

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


278 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

2. Conmutativa: a ∧ b = b ∧ a,
a ∨ b = b ∨ a, ∀ a, b ∈ L.

3. Idempotencia: a ∧ a = a,
a ∨ a = a, ∀ a ∈ L.

4. Absorción: a ∧ (b ∨ a) = a,
a ∨ (b ∧ a) = a, ∀ a, b ∈ L.

A veces es común utilizar la notación aditiva y multiplicativa para las


operaciones del retículo, usándose la terna (L, +, .) como retículo.

Proposición 3.1. Si (L, ∨, ∧) es un retículo, entonces la relación binaria dada por

a ≤ b ⇔ a ∧ b = a (o equivalentemente, a ∨ b = b)

es una relación de orden en L. Además, el supremo del conjunto {a, b}, ∀a, b ∈ L,
es el elemento a ∨ b y el ínfimo del conjunto {a, b}, ∀a, b ∈ L, es el elemento a ∧
b.

Sea (L, ∨, ∧) un retículo y ∅ ≠ S ⊆ L, diremos que S es un subretículo de


L si S es cerrado para las dos operaciones, es decir:

∀a, b ∈ S, a ∨ b ∈ S y a ∧ b ∈ S.

Sean (L1, ∨1, ∧1) y (L2, ∨2, ∧2) retículos. Una aplicación f: L1 ⎯→ L2 es un
morfismo de retículos si satisface:

f(a ∨1 b) = f(a) ∨2 f(b) y f(a ∧1 b) = f(a) ∧2 f(b), ∀a, b ∈ L1.

Si además f es biyectiva diremos que f es un isomorfismo de retículos.

Ejercicio 3.1. Definimos en el conjunto %2 = {0, 1}, dos operaciones ∧, ∨ dadas


por las siguientes tablas:

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


García-Muñoz, M.A. 279

∧ 0 1 ∨ 0 1
0 0 0 0 0 1
1 0 1 1 1 1

Demostrar que la terna (%2, ∧, ∨) es un retículo.

Solución:

Lo primero que observamos es que las operaciones ∧ y ∨ se tratan de


operaciones internas pues al operar con cualquiera de ellas dos elementos de %2, de
nuevo obtenemos otro elemento de %2. Veamos que además satisfacen las
propiedades asociativa, conmutativa, idempotencia y absorción. En efecto:

Idempotencia: En las tablas observamos como 0 ∧ 0 = 0, 1 ∧ 1 = 1, 0 ∨ 0 =


0 y 1 ∨ 1 = 1.

Conmutativa: Las tablas que definen las operaciones son simétricas, es


decir, aparecen lo mismo encima y debajo de la diagonal, luego las dos operaciones
satisfacen la propiedad conmutativa, 0 ∧ 1 = 1 ∧ 0 y 0 ∨ 1 = 1 ∨ 0.

Idempotencia: Bastará con ir tomando las distintas posibilidades de coger 2


elementos del conjunto %2. Así, basta mirar las tablas para probar:

0 ∧ (0 ∨ 0) = 0 ∧ 0 = 0 0 ∨ (0 ∧ 0) = 0 ∨ 0 = 0

0 ∧ (0 ∨ 1) = 0 ∧ 1 = 0 0 ∨ (0 ∧ 1) = 0 ∨ 0 = 0

1 ∧ (1 ∨ 0) = 1 ∧ 1 = 1 1 ∨ (1 ∧ 0) = 1 ∨ 0 = 1

1 ∧ (1 ∨ 1) = 1 ∧ 1 = 1 1 ∨ (1 ∧ 1) = 1 ∨ 1 = 1

Asociativa: Es fácil comprobar con cada una de las 8 posibilidades de


coger 3 elementos del conjunto %2. Veámoslo por ejemplo con la conjunción:

(0 ∧ 0) ∧ 0 = 0 ∧ 0 = 0 = 0 ∧ 0 = 0 ∧ (0 ∧ 0)

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


280 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

(0 ∧ 0) ∧ 1 = 0 ∧ 1 = 0 = 0 ∧ 0 = 0 ∧ (0 ∧ 1)

(0 ∧ 1) ∧ 0 = 0 ∧ 0 = 0 = 0 ∧ 0 = 0 ∧ (1 ∧ 0)

(1 ∧ 0) ∧ 0 = 0 ∧ 0 = 0 = 1 ∧ 0 = 1 ∧ (0 ∧ 0)

(1 ∧ 1) ∧ 0 = 1 ∧ 0 = 0 = 1 ∧ 0 = 1 ∧ (1 ∧ 0)

(1 ∧ 0) ∧ 1 = 0 ∧ 1 = 0 = 1 ∧ 0 = 1 ∧ (0 ∧ 1)

(0 ∧ 1) ∧ 1 = 0 ∧ 1 = 0 = 0 ∧ 1 = 0 ∧ (1 ∧ 1)

(1 ∧ 1) ∧ 1 = 1 ∧ 1 = 1 = 1 ∧ 1 = 1 ∧ (1 ∧ 1)

De forma análoga se probaría para la disyunción.

Por tanto, (%2, ∧, ∨) es un retículo.


J

Ejercicio 3.2. Dado un conjunto X, la terna (0(X), ∩, ∪) es un retículo.

Solución:

Claramente, la intersección y la unión son dos leyes de composición


internas en el conjunto de las partes de X, 0(X). Además en las proposiciones 2.4,

2.5 y 2.6 se enuncia que tanto la intersección como la unión satisfacen las
propiedades asociativa, conmutativa, idempotencia y absorción, probándose
algunas de estas propiedades en los ejercicios 2.14, 2.15 y 2.16. Por tanto, la terna
(0(X), ∩, ∪) es un retículo.
J

Ejercicio 3.3. En algunos textos (ver por ejemplo “Lecciones de álgebra moderna”
[21]) encontramos la definición de retículo como la terna (L, ∧, ∨), donde las dos
operaciones satisfacen sólo las propiedades asociativa, conmutativa y absorción.
Probar que en tales condiciones también se satisface la propiedad idempotente, por
lo que podríamos obviarla en nuestra definición de retículo.

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


García-Muñoz, M.A. 281

Solución:

Sólo es necesario utilizar dos veces la propiedad de absorción pues dado a


∈ L, se tiene que a = a ∨ (a ∧ b), ∀b ∈ L por tanto,

a ∧ a = a ∧ (a ∨ (a ∧ b)) = a.

Análogamente, a = a ∧ (a ∨ b), ∀b ∈ L por lo que también:

a ∨ a = a ∨ (a ∧ (a ∨ b)) = a.

Por tanto, se cumple la propiedad de idempotencia para ambas operaciones.


J

Ejercicio 3.4. Dado (X, ≤) conjunto no vacío ordenado con una relación de orden ≤
y tal que ∀x, y ∈ X, existe su ínfimo, inf{x, y}, y su supremo, sup{x, y}, entonces
(X, ∧, ∨) donde x ∧ y = inf{x, y} y x ∨ y = sup{x, y} es un retículo.

Solución:

Claramente la conjunción y la disyunción así definidas son leyes de


composición internas. Además es fácil comprobar que satisfacen cada una de las
propiedades del retículo:

Asociativa:

inf{inf{x, y}, z} = inf{x, inf{y, z}},

sup{sup{x, y, z} = sup{x, sup{y, z}}, ∀x, y, z ∈ X.

Vamos a demostrar la primera igualdad y de forma análoga se probaría la


segunda. Si a = inf{inf{x, y}, z}, por ser a una cota inferior del conjunto {inf{x,
y}, z}, entonces a ≤ inf{x, y} y a ≤ z. A su vez a ≤ x y a ≤ y pues inf{x, y} es una
cota inferior de x y de y, es decir, es menor o igual que ambos elementos. Así, a es
una cota inferior del conjunto {y, z} y como inf{y, z} es el máximo del conjunto de
cotas inferiores de dicho conjunto se tiene que a ≤ inf{y, z}. Por tanto, a es cota
inferior del conjunto {x, inf{y, z}} y de nuevo como el ínfimo es el máximo de

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


282 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

todas ellas, se tiene que a ≤ inf{x, inf{y, z}}.

Recíprocamente, si llamamos b = inf{x, inf{y, z}}, b ≤ x y b ≤ inf{y, z}


pues b es cota inferior del conjunto {x, inf{y, z}}. De lo anterior es obvio que b ≤ y
y b ≤ z pues inf{y, z} es menor que ambos elementos. Así, b es una cota inferior
del conjunto formado por x e y, y como inf{x, y} es el máximo del conjunto de
cotas inferiores de este conjunto se tiene que b ≤ inf{x, y}. Por tanto, b es cota
inferior del conjunto {inf{x, y}, z}. Razonando como antes, se tiene que b ≤
inf{inf{x, y}, z}= a. Luego, a = inf{inf{x, y}, z} = inf{x, inf{y, z}} = b.

Conmutativa: Es trivial que,

inf{x, y} = inf{y, x},

sup{x, y} = sup{y, x}, ∀x, y ∈ X.

Idempotencia: De forma análoga también es trivial que,

inf{x, x} = x,

sup{x, x} = x, ∀x ∈ X.

Absorción: Tenemos que comprobar que

inf{x, sup{x, y}} = x,

sup{x, inf{x, y}} = x, ∀x, y ∈ X.

Demostremos en este caso la segunda igualdad. Si llamamos m = sup{x,


inf{x, y}}, entonces m ≥ x pues m es una cota superior de un conjunto donde uno
de los elementos es x. Por otra parte, x ≥ x y x ≥ inf{x, y}, por lo que x es una cota
superior del conjunto {x, inf{x, y}}. De lo anterior, m ≤ x pues m es el supremo de
dicho conjunto, es decir, el mínimo de todas las cotas superiores de dicho conjunto.
Por tanto, m = x como queríamos.

Por tanto, (X, ∧, ∨) es un retículo.


J

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


García-Muñoz, M.A. 283

Ejercicio 3.5. Demostrar que el conjunto de los números naturales con el orden
usual es un retículo.

Solución:

Utilizando el ejercicio anterior basta con probar que para cualquier par de
número naturales m, n ∈ 1, existe el supremo y el ínfimo del conjunto {m, n}. En
efecto, como el conjunto de los números naturales es totalmente ordenado, todo par
de números naturales, en particular estos dos, son comparables, es decir, m ≤ n o
bien n ≤ m. Si suponemos que se da lo primero, claramente sup{m, n} = n e inf{m,
n} = m.
J

Ejercicio 3.6. Estudiar que conjuntos ordenados de entre los siguientes, dados por
su diagrama de Hasse, son retículos.

d
f
h g
e
e
c f d
b
c
d
a c
b b

a
a
Solución:

Para que un conjunto ordenado sea un retículo tiene que satisfacer que para
cada par de elementos del conjunto exista supremo e ínfimo. El conjunto de la
izquierda claramente es un retículo pues para cualquier par de elementos existe
supremo e ínfimo. Sin embargo, el conjunto del centro no es retículo pues para el
par de elementos g y h, no existe supremo, de hecho el conjunto formado por ellos
no tiene cotas superiores. Por último el conjunto de la derecha tampoco es un
retículo pues el par de elementos b y c tiene como conjunto de cotas superiores el

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


284 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

dado por los elementos {d, e, f}, conjunto que no tiene mínimo y por tanto no
existe el supremo de b y c.
J

Ejercicio 3.7. Demostrar la Proposición 3.1.

Solución:

Sea (L, ∨, ∧) es un retículo. Veamos primero como a ∧ b = a es


equivalentemente a que a ∨ b = b en L. En efecto, si a ∧ b = a, se tiene que a ∨ b =
(a ∧ b) ∨ b = b por la ley de absorción. Recíprocamente, si a ∨ b = b, tenemos que a
∧ b = a ∧ (a ∨ b) = a, una vez más aplicando la ley de absorción. Así, en un
retículo L, se tiene que a ∧ b = a ⇔ a ∨ b = b.

En segundo lugar veamos como la relación binaria definida por

a ≤ b ⇔ a ∧ b = a (o equivalentemente, a ∨ b = b)

es una relación de orden en L. Para ello tenemos que comprobar que la relación ≤
satisface las propiedades reflexiva, antisimétrica y transitiva. Claramente ≤ es
reflexiva, pues para todo a ∈ L, por la propiedad idempotente, a ∧ a = a, es decir, a
≤ a. También es antisimétrica pues si a ≤ b y b ≤ a, es porque a ∧ b = a y b ∧ a = b,
de donde aplicando la propiedad conmutativa para la conjunción se tiene:

a = a ∧ b = b ∧ a = b.

Por último, la relación anterior es transitiva pues si a ≤ b y b ≤ c, significa que a ∧


b = a y que b ∧ c = b de donde aplicando la propiedad asociativa:

a ∧ c = (a ∧ b) ∧ c = a ∧ (b ∧ c) = a ∧ b = a

es decir, a ≤ c. Por tanto, ≤ es una relación de orden en L.

Sólo resta probar que bajo esta relación de orden definida en L y ∀a, b ∈
L, el supremo y el ínfimo de a y b coinciden con a ∨ b y a ∧ b, respectivamente.
Sea s = sup{a, b}, entonces s es una cota superior del conjunto formado por a y b y

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


García-Muñoz, M.A. 285

además la menor de las cotas superiores de dicho conjunto. Ahora bien, a ≤ (a ∨ b)


y b ≤ (a ∨ b) pues por la propiedad de absorción, a ∧ (a ∨ b) = a y b ∧ (a ∨ b) = b.
Por tanto, (a ∨ b) es una cota superior del conjunto {a, b}, y así s ≤ (a ∨ b). Por otra
parte, (a ∨ b) ≤ s pues utilizando la segunda definición de la relación de orden, (a
∨ b) ∨ s = s, en efecto:

(a ∨ b) ∨ s = a ∨ (b ∨ s) = a ∨ s = s,

donde hemos utilizando en la primera igualdad la propiedad asociativa, y en las dos


siguientes que b ≤ s y a ≤ s, respectivamente.

De forma análoga se puede probar que inf{a, b} = a ∧ b.


J

Ejercicio 3.8. Dibujar el diagrama de Hasse del orden inducido sobre 0(X) por el

retículo (0(X), ∩, ∪) para X = {a, b}.

Solución:

Teniendo en cuenta el teorema 3.1, el orden inducido en 0(X) por la

estructura de retículo viene dado por:

A ≤ B ⇔A ∩ B = A (o equivalentemente si A ∪ B = B), con A, B ∈ 0(X).

Teniendo en cuenta que 0({a, b}) = {∅, {a}, {b}, {a, b}}, como ∅ ∩ A = ∅ para

todo A ∈ 0(X), es obvio que ∅ es una cota inferior de 0(X) con este orden

inducido. De igual forma, como A ∩ {a, b} = A para todo A ∈ 0(X), deducimos

que X es una cota superior de 0(X). Por otra parte, {a} ∩ {a, b} = {a} y {b} ∩ {a,

b} = {b}, luego {a} ≤ {a, b} y {b} ≤ {a, b} y además {a} y {b} no son
comparables pues {a} ∩ {b} = ∅.

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


286 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

Así el diagrama de Hasse determinado por {a, b}


este orden vendrá dado por el diagrama de la
derecha, que no es otro que el determinado en {b}
{a}
0(X) por la relación de inclusión.
J

Ejercicio 3.9. Dado el retículo (0({a, b, c}), ∩, ∪). Comprobar si los siguientes

subconjuntos de 0({a, b, c}) son subretículos suyos:

S1 = {{a}, {c}, {a, b}, {a, b, c}}


S2 = {∅, {a}, {b}, {a, b}}
S3 = {{a}, {a, b}, {a, c}, {b, c}}

Solución:

Para que un subconjunto de un retículo sea un subretículo tiene que ser


para las dos operaciones, en nuestro caso: ∀A, B ∈ S, A ∩ B y A ∪ B tiene que
volver a ser elementos de S.

S1 no es un subretículo de 0({a, b, c}) pues {a} ∩ {c} = ∅ ∉ S1. Sin

embargo, S2 sí es un subretículo y lo comprobamos realizando las tablas para la


intersección y para la unión, comprobando que cada una de las entradas de estas
tablas siguen siendo elementos de S2:

∩ ∅ {a} {b} {a, b}


∅ ∅ ∅ ∅ ∅
{a} ∅ {a} ∅ {a}
{b} ∅ ∅ {b} {b}
{a, b} ∅ {a} {b} {a, b}

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


García-Muñoz, M.A. 287

∪ ∅ {a} {b} {a, b}


∅ ∅ {a} {b} {a, b}
{a} {a} {a} {a, b} {a, b}
{b} {b} {a, b} {b} {a, b}
{a, b} {a, b} {a, b} {a, b} {a, b}

Por último, S3 no es un subretículo pues por ejemplo {a, b} ∩ {b, c} = {b}


∉ S3.
J

Ejercicio 3.10. Consideremos el conjunto X = {a, b, c, d, e, f, g} con la relación de


orden dada por el diagrama de la derecha. Estudiar si dicho orden define una
estructura de retículo en X y en caso afirmativo hallar todos los subretículos con 4
elementos.
g

e
f
c
d

a
Solución:

Este orden determina una estructura de retículo en X, pues para cada par de
elementos de X existe su supremo y su ínfimo. De hecho, la operación ínfimo viene
dada por la tabla:

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


288 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

∧ a b c d e f g
a a a a a a a a
b a b b b b b b
c a b c b b b c
d a b b d d d d
e a b b d e d e
f a b b d d f f
g a b c d e f g

mientras que la operación supremo se define mediante la tabla de doble entrada:

∨ a b c d e f g
a a b c d e f g
b b b c d e f g
c c c c g g g g
d d d g d e f g
e e e g e e g g
f f f g f g f g
g g g g g g g g

Existen 35 subconjuntos de X distintos con 4 elementos de los cuales aquellos tales


que el supremo y el ínfimo de cualesquiera dos de sus elementos sigue siendo un
elemento de dicho subconjunto es un subretículo. Así serán subretículos los
subconjuntos:
{a, b, c, g}, {a, b, d, e}, {a, b, d, f}, {a, b, d, g}, {a, b, e, g}, {a, b, f, g},
{a, d, e, g}, {a, d, f, g}, {b, c, d, g}, {b, c, e, g}, {b, c, f, g}, {b, d, e, g},
{b, d, f, g}, {d, e, f, g}.
J

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


García-Muñoz, M.A. 289

Ejercicio 3.11. Sea f: L ⎯→ L’ un morfismo de retículos, entonces f conserva el


orden, es decir, si x ≤ y Ÿ f(x) ≤ f(y).

Solución:

Supongamos que f es un morfismo de retículos, veamos que f conserva el


orden. Para ellos, supongamos que x, y ∈ L tal que x ≤ y, veamos qué ocurre con
sus imágenes. Si x ≤ y, implica que x ∧ y = x. De lo anterior podemos asegurar que
f(x ∧ y) = f(x) y como f es un morfismo de retículos, f(x ∧ y) = f(x) ∧ f(y), de
donde f(x) ∧ f(y) = f(x) y por tanto, f(x) ≤ f(y). Así, f conserva el orden.
J

Ejercicio 3.12. En general el recíproco del resultado enunciado en el ejercicio


anterior no es cierto. Comprobar que un morfismo entre dos retículos que conserve
el orden no tiene por qué ser un morfismo de retículos.

Solución:

Para ello sólo necesitamos dar un contraejemplo. Consideremos los


retículos dados por los siguientes dos conjuntos ordenados:

5 e
3
4
d
2
c

b
1 a

Definimos un morfismo f:{1, 2, 3, 4, 5} ⎯→ {a, b, c, d, e} entre ellos mediante


f(1) = a, f(2) = b, f(3) = c, f(4) = d y f(5) = e. Así definido f conserva el orden pues:

1 ≤ 2 y f(1) = a ≤ b = f(2), 2 ≤ 3 y f(2) = b ≤ c = f(3),

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


290 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

1 ≤ 3 y f(1) = a ≤ c = f(3), 2 ≤ 5 y f(2) = b ≤ e = f(5),

1 ≤ 4 y f(1) = a ≤ d = f(4), 3 ≤ 5 y f(3) = c ≤ e = f(5),

1 ≤ 5 y f(1) = a ≤ e = f(5), 4 ≤ 5 y f(4) = d ≤ e = f(5).

Sin embargo, f no es un morfismo de retículos pues, por ejemplo, no es cierto que


f(x ∨ y) = f(x) ∨ f(y) para todo x, y en el primer retículo. En efecto, si tomamos x =
2 e y = 4 se tiene que f(2 ∨ 4) = f(5) = e ≠ d = b ∨ d = f(2) ∨ f(4).
J

Ejercicio 3.13. Si L y L’ son retículos y f: L ⎯→ L’ es una aplicación biyectiva tal


–1 –1
que f y f conservan el orden, entonces tanto f como su inversa, f , son
morfismos de retículos.

Solución:

Tenemos que probar que tanto f como su inversa, satisfacen las dos
propiedades de la definición de morfismo de retículo. Comenzamos viendo que f(x
∨ y) = f(x) ∨ f(y), para cualesquiera x, y ∈ L. Teniendo en cuenta que la operación
∨ coincide con el supremo del orden inducido en el retículo por dicha estructura,
bastara con comprobar que f(x ∨ y) es el supremo del conjunto formado por los
elementos {f(x), f(y)}. Por una parte, f(x ∨ y) es cota superior de dicho conjunto
pues al ser x ∨ y es el supremo del conjunto {x, y}, se tiene que x ≤ x ∨ y e y ≤ x ∨
y, y por tanto, como f conserva el orden, f(x) ≤ f(x ∨ y) y f(y) ≤ f(x ∨ y). Además
veamos como es la menor de las cotas superiores pues si existe k ∈ L’ tal que f(x)
≤ k y f(y) ≤ k veamos como f(x ∨ y) ≤ k. En efecto, teniendo en cuenta que f –1
conserva el orden se tiene que x = f –1(f(x)) ≤ f –1(k) e y = f –1(f(y)) ≤ f –1(k), por lo
que f –1(k) es una cota superior del conjunto {x, y} y como x ∨ y es el supremo de
dicho conjunto deducimos que x ∨ y ≤ f –1(k) y de nuevo utilizando que f conserva
el orden se tiene que f(x ∨ y) ≤ f(f –1(k)) = k, como queríamos.

De forma análoga, podemos demostrar que f(x ∧ y) = f(x) ∧ f(y), para


cualesquiera x, y ∈ L. Teniendo en cuenta que x ∧ y coincide con el ínfimo del

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


García-Muñoz, M.A. 291

conjunto {x, y}, se tiene que x ∧ y es cota inferior de x e y, de donde f(x ∧ y) ≤ f(x)
y f(x ∧ y) ≤ f(y) pues f conserva el orden. Por tanto, f(x ∧ y) es una cota inferior
del conjunto {f(x), f(y)}. Además es la mayor de las cotas inferiores pues si h es
una cota inferior de dicho conjunto por ser f –1 una aplicación que conserva el orden
deducimos que f –1(h) ≤ f –1(f(x)) = x y f –1(h) ≤ f –1(f(y)) = y, así por tanto, f –1(h) es
cota inferior del conjunto {x, y} del que x ∧ y es ínfimo, es decir, el máximo del
conjunto de cotas inferiores, luego f –1(h) ≤ x ∧ y. Por último f conserva el orden
por lo que h = f(f –1
(h)) ≤ f(x ∧ y), como queríamos. Así podemos concluir
asegurando que f es un morfismo de retículos.

–1
Veamos ahora que f es un morfismo de retículos, en primer lugar
demostramos que f (h ∨ k) = f (h) ∨ f –1(k) para cada h, k ∈ L’. Como h ≤ h ∨ k y
–1 –1

k ≤ h ∨ k y f –1 conserva el orden, f –1(h) ≤ f –1(h ∨ k) y f –1(k) ≤ f –1(h ∨ k). Así f –1(h


∨ k) es cota superior del conjunto {f –1(h), f –1(k)}. Además veamos como es el
mínimo del conjunto de las cotas superiores. En efecto, si x es una cota superior del
conjunto {f –1(h), f –1(k)}, teniendo en cuenta que f conserva el orden, h = f(f –1(h))
≤ f(x) y k = f(f –1(k)) ≤ f(x), de lo que deducimos que f(x) es una cota superior del
conjunto {h, k} y como h ∨ k es el supremo de dicho conjunto, se tiene que h ∨ k ≤
f(x). Ahora basta con utilizar la hipótesis de que f –1 es un morfismo de retículos
para deducir que f –1(h ∨ k) ≤ f –1(f(x)) = x. Por tanto, f –1(h ∨ k) es el supremo del
conjunto {f –1(h), f –1(k)} que por otra parte sabemos que es f –1(h) ∨ f –1(k).

De forma análoga podemos demostrar que f –1(h ∧ k) = f –1(h) ∧ f –1(k) para


h, k cualesquiera dos elementos de L’ y así queda demostrado que f –1 también es
un morfismo de retículos.
J

Ejercicio 3.14. ¿Son los retículos (%2, ∧, ∨) (ver ejercicio 3.1) y (0({1}), ∩, ∪)

(ver ejercicio 3.2) isomorfos?

Solución:

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


292 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

Definimos f: %2 ⎯→ 0({1}) = {∅, {1}} mediante f(0) = ∅ y f(1) = {1}.

Así definido f es una aplicación biyectiva que además es un morfismo de retículos


pues preserva la estructura de retículo, en efecto:

f(0 ∨ 0) = ∅ = f(0) ∨ f(0) f(0 ∧ 0) = ∅ = f(0) ∧ f(0)

f(0 ∨ 1) = {1} = f(0) ∨ f(1) f(0 ∧ 1) = ∅ = f(0) ∧ f(1)

f(1 ∨ 0) = {1} = f(1) ∨ f(0) f(1 ∧ 0) = ∅ = f(1) ∧ f(0)

f(1 ∨ 1) = {1} = f(1) ∨ f(1) f(1 ∧ 1) = {1} = f(1) ∧ f(1).

Por tanto, (%2, ∧, ∨) es isomorfo a (0({1}), ∩, ∪).


J

2. TIPOS DE RETÍCULOS

2.1 RETÍCULOS MODULARES

Diremos que un retículo (L, ∨, ∧) es modular si siempre que a ≤ b se


satisface la igualdad

a ∨ (c ∧ b) = (a ∨ c) ∧ b, ∀c ∈ L.

2.2. RETÍCULOS DISTRIBUTIVOS

Diremos que un retículo (L, ∨, ∧) es distributivo si satisface las


propiedades distributivas, es decir, ∀a, b, c ∈ L

a ∨ (b ∧ c) = (a ∨ b) ∧ (a ∨ c),

a ∧ (b ∨ c) = (a ∧ b) ∨ (a ∧ c).

Proposición 3.2. En un retículo (L, ∨, ∧), las dos propiedades distributivas


equivalen.

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


García-Muñoz, M.A. 293

Por la Proposición anterior, para probar que un retículo es distributivo


bastará con probar una de las dos propiedades.

Proposición 3.3. Si (L, ∨, ∧) es un retículo distributivo entonces es modular.

Proposición 3.4. Si (L, ∨, ∧) es un retículo distributivo tal que existe un c ∈ L,


satisfaciendo que a ∨ c = b ∨ c y a ∧ c = b ∧ c, entonces a = b.

2.3. RETÍCULOS CON ELEMENTOS  Y O

Un retículo (L, ∨, ∧) se dice que es un retículo con O si existe un elemento


O ∈ L tal que O ∨ a = O y O ∧ a = a, ∀ a ∈ L, a tal elemento se le llama elemento O

Análogamente, se dice que es un retículo con  si existe un elemento  ∈


L tal que  ∧ a =  y  ∨ a = a, ∀ a ∈ L, a tal elemento se le llama elemento .

Nótese que el elemento O es el elemento máximo en L con el orden


inducido por la estructura de retículo (en efecto, O ∈ L y de O ∧ a = a, se deduce
que a ≤ O, ∀ a ∈ L) y que  es el elemento minimal de L.

2.4 RETÍCULOS COMPLEMENTADOS

Sea (L, ∨, ∧) un retículo con elemento  y O. Si a ∈ L, entonces un


elemento⎯a ∈ L se llama complemento de a si verifica:

a ∧ ⎯a =  y a ∨ ⎯a = O.

Un retículo (L, ∨, ∧) con elemento  y O se dice complementado si todo


elemento de L tiene complemento, es decir, ∀a ∈ L, ∃⎯a ∈ L.

Proposición 3.5. Si (L, ∨, ∧) es un retículo distributivo y complementado,


entonces:

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


294 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

i) El complemento de cada elemento es único.

ii) a = a, ∀a ∈ L.

iii) Leyes de Morgan, ∀a, b ∈ L:

a∨b=a∧b y a ∧ b = a ∨ b.

iv)⎯ = O y ⎯O = .

v) a ≤ b ⇔ a ∧⎯b =  ⇔⎯a ∨ b = O.

Ejercicio 3.15. Estudiar si el retículo del ejercicio 3.10 es modular. En caso


negativo poner un ejemplo de retículo modular.

Solución:

Este retículo no es modular pues siendo d ≤ e, y g


tomando c ∈ L se tiene que:
e
d ∨ (c ∧ e) ≠ (d ∨ c) ∧ e, f
c
pues por una parte, d

d ∨ (c ∧ e) = d ∨ b = d b
y sin embargo,
a
(d ∨ c) ∧ e = g ∧ e = e.

Un ejemplo de retículo modular es el dado en el ejercicio 3.6 por el


conjunto ordenado:
d

c
b

En efecto, por ejemplo a ≤ b y se tiene:

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


García-Muñoz, M.A. 295

a ∨ (a ∧ b) = (a ∨ a) ∧ b = a,

a ∨ (b ∧ b) = (a ∨ b) ∧ b = b,

a ∨ (c ∧ b) = (a ∨ c) ∧ b = a,

a ∨ (d ∧ b) = (a ∨ d) ∧ b = b.

De igual forma, a ≤ c siendo a ∨ (x ∧ c) = (a ∨ x) ∧ c, para cualquier x ∈ {a, b, c,


d}; a ≤ d y se tiene que a ∨ (x ∧ d) = (a ∨ x) ∧ d, ∀ x ∈ {a, b, c, d}; b ≤ d y b ∨ (x
∧ d) = (b ∨ x) ∧ d, ∀ x ∈ {a, b, c, d}; y finalmente, c ≤ d y c ∨ (x ∧ d) = (c ∨ x) ∧
d, para x ∈ {a, b, c, d}.
J

Ejercicio 3.16. Demostrar la Proposición 3.2.

Solución:

Por una parte, dados a, b, c ∈ L tales que a ∨ (b ∧ c) = (a ∨ b) ∧ (a ∨ c),


veamos que también se satisface la segunda igualdad. Para ello partiendo del
segundo miembro y aplicando la propiedad anterior se tiene:

(a ∧ b) ∨ (a ∧ c) = ((a ∧ b) ∨ a) ∧ ((a ∧ b) ∨ c) = a ∧ (c ∨ (a ∧ b)),

donde en la última igualdad hemos usado las propiedades de absorción y


conmutativa en cada uno de los paréntesis. Aplicando ahora en el paréntesis la
propiedad distributiva de partida obtenemos:

(a ∧ b) ∨ (a ∧ c) = a ∧ ((c ∨ a) ∧ (c ∨ b)) = (a ∧ (c ∨ a)) ∧ (c ∨ b) = a ∧ (c ∨ b),

donde en la penúltima igualdad se ha utilizado la propiedad asociativa y por último


la absorción obteniendo lo que queríamos.

El recíproco se prueba de forma análoga, aplicando las mismas


propiedades, Así, dados a, b, c ∈ L tales que a ∧ (c ∨ b) = (a ∧ b) ∨ (a ∧ c) se tiene:

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


296 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

(a ∨ b) ∧ (a ∨ c) = ((a ∨ b) ∧ a) ∨ ((a ∨ b) ∧ c) = a ∨ (c ∧ (a ∨ b))

= a ∨ ((c ∧ a) ∨ (c ∧ b)) = (a ∨ (c ∧ a)) ∨ (c ∧ b) = a ∨ (c ∧ b).


J

Ejercicio 3.17. Demostrar la Proposición 3.3, es decir, que todo retículo


distributivo es modular.

Solución:

Sean a, b ∈ L, un retículo distributivo tal que a ≤ b y veamos que

a ∨ (c ∧ b) = (a ∨ c) ∧ b, ∀c ∈ L.

En efecto, aplicando la propiedad distributiva y como a ∨ b = b pues a ≤ b se tiene:

a ∨ (c ∧ b) = (a ∨ c) ∧ (a ∨ b) = (a ∨ c) ∧ b.
J

Ejercicio 3.18 Estudiar si el retículo del ejercicio 3.10 es distributivo. En caso


negativo poner un ejemplo de retículo distributivo.

Solución:

Utilizando la Proposición 3.3, si este retículo fuese distributivo, éste sería


modular y en el ejercicio 3.15 probamos que no es modular, por tanto, tampoco es
distributivo.

Un ejemplo de retículo distributivo podría ser el mismo c


propuesto como ejemplo de retículo modular. No obstante, otro
ejemplo podría ser dado por el conjunto ordenado: b

Comprobamos sólo la primera de las propiedades pues por la


a
Proposición 3.2, la segunda es equivalente a la primera. Además
vamos a probarla sólo para ternas de elementos distintas pues cuando tomamos
elementos iguales la propiedad distributiva se puede simplificar por las propiedades

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


García-Muñoz, M.A. 297

del retículo. Así, comprobamos que:

a ∨ (b ∧ c) = (a ∨ b) ∧ (a ∨ c) = b,

b ∨ (a ∧ c) = (b ∨ a) ∧ (b ∨ c) = b,

c ∨ (a ∧ b) = (c ∨ a) ∧ (c ∨ b) = c.
J

Ejercicio 3.19. Demostrar la Proposición 3.4.

Solución:

Sea (L, ∧, ∨) un retículo distributivo y supongamos que existe un elemento


c ∈ L, tal que a ∨ c = b ∨ c y a ∧ c = b ∧ c, entonces:

a = a ∨ (a ∧ c) = a ∨ (b ∧ c) = (a ∨ b) ∧ (a ∨ c) = (a ∨ b) ∧ (b ∨ c)

= (a ∨ b) ∧ (c ∨ b) = (a ∧ c) ∨ b = (b ∧ c) ∨ b = (c ∧ b) ∨ b = b,

donde en cada una de las igualdades, de izquierda a derecha, hemos utilizado la


propiedad de absorción, la hipótesis (a ∧ c = b ∧ c), la propiedad distributiva, la
otra hipótesis (a ∨ c = b ∨ c), la conmutativa, de nuevo la distributiva, la hipótesis
(a ∧ c = b ∧ c) y por último, otra vez la propiedad de absorción.
J

Ejercicio 3.20. Estudiar si los retículos de los ejercicios 3.15 y 3.18 son retículos
con elementos  y O. Dar un ejemplo de un retículo sin al menos uno de estos
elementos.

Solución:

Los ejemplos que aparecen en dichos ejercicios, claramente tiene


elementos  y O, pues los tres claramente, tienen un elemento maximal y un
elemento minimal.

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


298 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN


g 
c
d e 
f
b c 
c d
b

a b
a
a

El retículo de la izquierda tiene al elementos a como  y al elementos c como O. El


 del retículo del centro es de nuevo a y el elemento O es d. Por último, en el
retículo de la derecha  y O vienen dados por los elementos a y g respectivamente.

 Para dar un ejemplo de retículo sin alguno de estos elementos tenemos que
irnos a conjuntos ordenados no finitos cuyo orden determine una estructura de
retículo en el, pues un conjunto finito ordenado que es un retículo, es decir, para el
cual cada par de elementos tiene supremo e ínfimo hace que dicho conjunto tenga
elemento  y O. Así por ejemplo en conjunto 1 de los números naturales ordenado
con el orden usual, es un retículo con  (el elementos 0) pero sin elemento O y = el
conjunto de los números enteros con el orden usual es un retículo que no tiene ni
elemento  ni elemento O, pues no tiene ni minimal ni maximal.
J

Ejercicio 3.21. Calcular el complemento de los elemento b y c en el retículo con


cero y uno representado por el diagrama de orden:
f
Solución:
e
El complemento de b será un elemento x entre d
los elementos del retículo que satisfaga a la vez que b b c
∧ x = y b ∨ x = O. A tal elemento lo denotaremos
por⎯b. Teniendo en cuenta que el elemento cero en a

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


García-Muñoz, M.A. 299

este retículo es el elemento a, buscamos un x tal que b ∧ x = a. Los elementos que


satisfacen lo anterior son: a, c, e, d. Entre ellos veamos quienes satisfacen la
segunda igualdad teniendo en cuenta que el elemento uno o maximal del retículo es
ahora el elemento f. Claramente b ∨ x = f para x = c, e, d. Por tanto, estos tres
elementos son complementos de b, es decir,⎯b = c,⎯b = e y⎯b = d.

Si ahora queremos calcular el complemento de c, buscamos los elementos


y del retículo satisfaciendo c ∧ y = a y c ∨ y = f. La primera igualdad la
satisfacen los elementos a, b, d y entre ellos también satisfacen la segunda igualdad
los elementos b y d. Así⎯c = b y ⎯c = d. Como vemos en general el complemento
de un elemento en un retículo no tiene por qué ser único.
J

Ejercicio 3.22. Demostrar la Proposición 3.5.

Solución:

i) Comencemos demostrando que en un retículo distributivo el


complemento de cada elemento es único. En efecto, si suponemos que un elemento
a ∈ L tiene como complementos a los elementos b y c, por definición de
complementos estos elementos satisfacen que:

b ∧ a =  = c ∧ a,

b ∨ a = O = c ∨ a,

de lo anterior por la Proposición 3.4 deducimos que b = c. Así en un retículo


distributivo de existir complemento, éste será único.

ii) Claramente de la definición de complemento se deduce a = a, ∀a ∈ L,


pues el complementario de⎯a será un elemento x tal que⎯a ∧ x =  y⎯a ∨ x = O y el
elemento que satisface esto es justamente a.

iii) Vamos ahora a demostrar las llamadas leyes de Morgan, para lo que
nos bastará con usar la definición de complemento. Dados a, b ∈ L, veamos como

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


300 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

el complemento de a ∨ b es justamente⎯a ∧⎯b pues satisface:


(a ∨ b) ∧ (⎯a ∧⎯b) =  y (a ∨ b) ∨ (⎯a ∧⎯b) = O.

En efecto, usando las propiedades asociativa, distributiva, definición de


complemento,  neutro para la operación ∨, de nuevo asociativa, definición de
complemento y  minimal del retículo respectivamente deducimos:

(a ∨ b) ∧ (⎯a ∧⎯b) = ((a ∨ b) ∧⎯a ) ∧⎯b = ((a ∧⎯a ) ∨ (a ∧ b)) ∧⎯b = ( ∨


(a ∧ b)) ∧⎯b = (a ∧ b) ∧⎯b = a ∧ (b ∧⎯b ) = a ∧  = .

Además se tiene:

(a ∨ b) ∨ (⎯a ∧⎯b) = a ∨ (b ∨ (⎯a ∧⎯b)) = a ∨ ((b ∨⎯a) ∧ (b ∨⎯b)) = a ∨


((b ∨⎯a) ∧ O) = a ∨ (b ∨⎯a) = a ∨ (⎯a ∨ b) = (a ∨⎯a ) ∨ b = O ∨ b = O,

donde hemos usado las propiedades asociativa, distributiva, definición de


complemento, O neutro para la operación ∧, de nuevo asociativa, definición de
complemento y O elemento maximal del retículo, respectivamente.

De forma análoga podemos demostrar que a ∧ b = a ∨ b .

iv) Se tiene claramente por la definición de complemento que  ∧ O =  y


 ∨ O = O, por tanto,⎯ = O y ⎯O = .

v) Vemos por ejemplo que a ≤ b ⇔ a ∧⎯b = . De forma análoga se


demostraría la otra equivalencia que se deja para el lector.

Por una parte, si a ≤ b, sabemos que a ∧ b = a, luego:

a ∧⎯b = (a ∧ b) ∧⎯b = a ∧ (b ∧⎯b ) = a ∧  = ,

donde hemos usado la propiedad asociativa, definición de complemento y de .


Recíprocamente, si a ∧⎯b = , usando la definición de complemento, distributiva, y
definición de , se tiene:

a = a ∧  = a ∧ (⎯b ∨ b) = (a ∧⎯b ) ∨ (a ∧ b) =  ∨ (a ∧ b) = (a ∧ b),

es decir, a ≤ b como queríamos.


J

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


García-Muñoz, M.A. 301

Ejercicio 3.23. ¿Son complementados los retículos estudiados en los ejercicios


3.15 y 3.18? En caso afirmativo, calcular los complementarios de cada uno de sus
elementos.

Solución:
c
En los tres tiene sentido estudiar si son complementados
pues todos tienen elementos cero y uno como hemos visto en el
b
ejercicio anterior.

En el retículo dado por el diagrama de orden de la derecha, a

observamos que tanto el elemento a como el elemento c tienen complemento pues


ambos son el minimal y maximal del conjunto y por el apartado (iv) de la
Proposición 3.5,⎯a = c y ⎯c = a. Sin embargo, no existe⎯b, pues de existir sería un
elemento x del conjunto tal que b ∧ x =  y b ∨ x = O. Ahora bien, el único
elemento x que satisface la primera igualdad es el propio a (b ∧ a = a = ),
elemento que no satisface simultáneamente la segunda pues b ∨ a = b ≠ O = c. Así
este retículo no es complementado.

Por otra parte, el retículo de 4 elementos,


d
representado mediante el diagrama de orden de la
izquierda, sí es complementado pues los cuatro elementos
c tienen complemento. Por una parte,⎯a = d y ⎯d = a pues a
b
y d son los elementos cero y uno
g
del retículo. Además⎯b = c pues
a
b ∧ c = a y b ∨ c = d. Por tanto, e
f
usando de nuevo la Proposición 3.5, se tiene que⎯c = b.
c
d
Por último, vamos a estudiar si el retículo con siete
elementos cuyo diagrama de orden es el representado a la b
derecha es complementado. Para ello vamos a ir calculando
a
los complementos de cada uno de sus elementos:

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


302 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

Comenzando con el cero y el uno podemos afirmar que,⎯a = g y⎯g = a. Sin


embargo, b no tiene complemento pues el único elemento x que satisface que b ∧ x
= a es el propio a que obviamente no satisface que b ∨ x = g. Así este retículo no es
complementado.
J

Ejercicio 3.24. Estudiar si el retículo (%2, ∧, ∨) es modular, distributivo, con cero y


uno o complementado.

Solución:

Basándonos en las tablas que definen las operaciones ∧ y ∨ de este retículo


(ver ejercicio 3.1) veamos si satisface la propiedad distributiva para las 8 distintas
combinaciones de 3 elementos tomadas del conjunto %2:

0 ∨ (0 ∧ 0) = 0 = (0 ∨ 0) ∧ (0 ∨ 0), 1 ∨ (0 ∧ 0) = 1 = (1 ∨ 0) ∧ (1 ∨ 0),

0 ∨ (0 ∧ 1) = 0 = (0 ∨ 0) ∧ (0 ∨ 1), 1 ∨ (0 ∧ 1) = 1 = (1 ∨ 0) ∧ (1 ∨ 1),

0 ∨ (1 ∧ 0) = 0 = (0 ∨ 1) ∧ (0 ∨ 0), 1 ∨ (1 ∧ 0) = 1 = (1 ∨ 1) ∧ (1 ∨ 0),

0 ∨ (1 ∧ 1) = 1 = (0 ∨ 1) ∧ (0 ∨ 1), 1 ∨ (1 ∧ 1) = 1 = (1 ∨ 1) ∧ (1 ∨ 1).

Por tanto, (%2, ∧, ∨) es distributivo y por la Proposición 3.3 también es modular.


Además como 0 ≤ 1 pues 0 ∧ 1 = 0 (o bien 0 ∨ 1 = 1), claramente este retículo
tiene como elemento cero al 0 y como elemento uno al elemento 1. Por último
también es un retículo complementado pues por lo anterior y el apartado (iv) de la
Proposición 3.5, ⎯0 = 1 y⎯1 = 0.
J

Ejercicio 3.25. Estudiar si el retículo (0(X), ∩, ∪) es modular, distributivo, con

cero y uno o complementado.

Solución:

Para responder a este ejercicio nos remitimos al tema 2. Por la Proposición

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


García-Muñoz, M.A. 303

2.6, la intersección satisface la propiedad distributiva respecto de la unión, por


tanto, el retículo (0(X), ∩, ∪) es distributivo y por tanto también es modular

usando la Proposición 3.3.

Por otra parte, este retículo tiene elemento cero pues ∅ ≤ A, para cualquier
A ∈ 0(X) ya que ∅ ∩ A = ∅ (o bien ∅ ∪ A = A), de hecho el orden inducido por

la estructura de retículo dada en 0(X) por la unión y la intersección no es más que

la inclusión de conjuntos. Así, el conjunto ∅ es el elemento minimal del retículo y


X es el elemento maximal.

Por último, teniendo en cuenta lo anterior y la Proposición 2.8, podemos


asegurar que todo elemento A ∈ 0(X) tiene complemento que no es más que A’, el

conjunto complementario de dicho elemento pues A ∪ A’ = X y A ∩ A’ = ∅.


J

3. ÁLGEBRAS DE BOOLE

Un álgebra de Boole es una terna (L, ∨, ∧) formada por un conjunto L y


dos operaciones internas ∨ y ∧, verificando las siguientes propiedades:

1. Asociativa: a ∧ (b ∧ c) = (a ∧ b) ∧ c,
a ∨ (b ∨ c) = (a ∨ b) ∨ c, ∀ a, b, c ∈ L.

2. Conmutativa: a ∧ b = b ∧ a,
a ∨ b = b ∨ a, ∀ a, b ∈ L.

3. Idempotencia: a ∧ a = a,
a ∨ a = a, ∀ a ∈ L.

4. Absorción: a ∧ (b ∨ a) = a,
a ∨ (b ∧ a) = a, ∀ a, b ∈ L.

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


304 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

5. Elemento  ∈ L:  ∨ a = a,
 ∧ a = , ∀ a ∈ L.

6. Elemento O ∈ L: O ∨ a = O,
O ∧ a = a, ∀ a ∈ L.

7. Complementado: ∀a ∈ L, ∃ ⎯a ∈ L tal que a ∧⎯a =  y a ∨⎯a = O.

8. Distributiva: a ∧ (b ∨ c) = (a ∧ b) ∨ (a ∧ c)
a ∨ (b ∧ c) = (a ∨ b) ∧ (a ∨ c) ∀ a, b, c ∈ L.

Equivalentemente, un álgebra de Boole es un retículo con  y O,


complementado y distributivo.

De lo probado en los ejercicios 3.1 y 3.24 deducimos que (%2, ∧, ∨) es un


álgebra de Boole. Por otra parte, la terna (0(X), ∩, ∪) también es un álgebra de

Boole lo que está probado en los ejercicios 3.2 y 3.25.

Sea (L, ∨, ∧) un álgebra de Boole y ∅ ≠ S ⊆ L, diremos que S es una


subálgebra de L si S es un subretículo de L, contiene al elemento cero y uno del
álgebra y es cerrado para los complementos, es decir, ∀a ∈ S, ⎯a ∈ S.

Sean (L1, ∨1, ∧1) y (L2, ∨2, ∧2) álgebras de Boole. Una aplicación f: L1 ⎯→
L2 es un morfismo de álgebras de Boole si es un morfismo de retículos que
conserva los elementos cero, uno y el complemento, es decir:

f(1) = 2, f(O1) = O2 y f(a ) = f(a) , ∀a ∈ L1.

Si además f es biyectiva diremos que f es un isomorfismo de álgebras de Boole.

En la definición de retículo, las propiedades que verifican los dos


operadores son idénticas, lo que nos indica que ambos son intercambiables.
Obviamente, si intercambiamos los operadores, el orden asociado que determinan

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


García-Muñoz, M.A. 305

se ve afectado en el sentido de que el diagrama de dicho conjunto ordenado se


invierte. A saber, si c = inf{a, b} = a ∧ b en el retículo (L, ∧, ∨), al intercambiar los
operadores c = sup{a, b} = a ∨ b en el nuevo retículo (L, ∨, ∧). Si en lugar de un
retículo, partimos de (L, ∧, ∨) un álgebra de Boole, intercambiando los dos
operadores y los papeles de los elementos cero y uno entre si ocurrirá una situación
análoga, de nuevo (L, ∨, ∧) será otra álgebra de Boole con el orden asociado
invertido al orden del álgebra de partida. Nótese que⎯a es el complementario de a
en las dos álgebra de Boole, es decir, el complemento de un elemento no es
afectado por el intercambio de los operadores.

Teorema 3.6. (Principio de dualidad) Toda propiedad en el álgebra de Boole (L,


∧, ∨) tiene una dual obtenida a partir de la primera intercambiando ∧ y ∨ y los
elementos  y O entre si.

3.1. TEOREMA DE ESTRUCTURA DE LAS ÁLGEBRAS DE


BOOLE FINITAS

En este apartado vamos a caracterizar las álgebras de Boole finitas, para


ello previamente necesitamos la definición de átomo de un álgebra de Boole.

Sea (L, ∧, ∨) un álgebra de Boole. Un elemento a ∈ L distinto del elemento


cero se dice que es un átomo si verifica:

∀x ∈ L, x ∧ a = a (a ≤ x) o bien x ∧ a = ,

es decir, si a es un elemento minimal de L – {}.

Proposición 3.7. Si a1 y a2 son dos átomos en el álgebra de Boole (L, ∧, ∨),


entonces son iguales o a1 ∧ a2 = , es decir, dos átomos distintos de L no son
comparables.

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


306 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

Teorema 3.8. (Teorema de estructura de las álgebras de Boole finitas) Sea (L, ∧,
∨) un álgebra de Boole finita y sea M el conjunto de todos los átomos de L.
Entonces (L, ∧, ∨) es isomorfa al álgebra de Boole (0(M), ∩, ∪).

Corolario 3.9 Sea (L, ∧, ∨) un álgebra de Boole finita, entonces:

(i) L tiene por cardinal una potencia de 2.

(ii) (L, ∧, ∨) es isomorfa al álgebra de Boole ((%2)n, ∧, ∨), donde n es el


número de átomos de L.

Ejercicio 3.26. Demostrar que una definición alternativa de álgebra de Boole es la


dada por una terna (L, ∧, ∨) donde L ≠ ∅ y las operaciones ∧ y ∨ satisfacen las
propiedades asociativas, conmutativas, existencia de elemento cero y uno,
existencia de complementarios y distributivas.

Solución:

Sólo tenemos que demostrar que a partir de estas propiedades, las


operaciones ∧ y ∨ también satisfacen la propiedad de idempotencia y la de
absorción.

Por una parte, dado cualquier elemento a ∈ L se tiene:

a = a ∧ O = a ∧ (a ∨⎯a ) = (a ∧ a) ∨ (a ∧⎯a ) = (a ∧ a) ∨  = (a ∧ a)

donde hemos utiliza la definición de elemento uno, el concepto de complemento,


la propiedad distributiva, y la definición de elemento cero. La propiedad de
idempotencia para la operación ∨ es consecuencia del principio de dualidad
(Teorema 3.6).

Además dados a, b ∈ L cualesquiera utilizando la definición de elemento


uno y la propiedad distributiva, se tiene:

a ∨ (a ∧ b) = (a ∧ O) ∨ (a ∧ b) = a ∧ (O ∨ b) = a ∧ O = a.

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


García-Muñoz, M.A. 307

De nuevo la propiedad dual se obtiene por el principio de dualidad.


J

Ejercicio 3.27. Demostrar que la terna ((%2)n, ∧, ∨) determina un álgebra de Boole


con 2n elementos, donde (%2)n es el producto cartesiano de %2 consigo mismo n
veces, es decir,

(%2)n = %2 × %2 ×…× %2 = {( x1, x2,…, xn) / xi ∈ %2} y

(x1, x2,…, xn) ∧ (y1, y2,…, yn) = (x1 ∧ y1, x2 ∧ y2,…, xn ∧ yn)

(x1, x2,…, xn) ∨ (y1, y2,…, yn) = (x1 ∨ y1, x2 ∨ y2,…, xn ∨ yn)

Solución:

Utilizando la definición de álgebra de Boole dada en el ejercicio anterior


hemos de probar que las dos leyes de composición internas satisfacen las
propiedades asociativa, conmutativa, existencia de elemento cero y uno, existencia
de complementos y distributiva.

En primer lugar es sencillo observar que las operaciones ∧ y ∨ definidas en


el enunciado del ejercicio son efectivamente internas, es decir, dadas dos n-upla
(x1, x2,…, xn) y (y1, y2,…, yn) de elementos de %2, claramente (x1 ∧ y1, x2 ∧ y2,…,
xn ∧ yn) y (x1 ∨ y1, x2 ∨ y2,…, xn ∨ yn) ∈ (%2)n.

Además estas operaciones internas satisfacen las propiedades asociativa,


conmutativa y distributiva ya que dichas propiedades son satisfechas componente a
componente, es decir, pues las satisfacen los elementos de %2 (ver ejercicios 3.1 y
3.24).

Por otra parte, las n-uplas cuyas coordenadas son todas 0 y 1


respectivamente, son los elementos cero y uno, es decir,  = (0, 0,…, 0) y O = (1,
1,…, 1) pues para cada n-upla (x1, x2,…, xn) ∈ (%2)n:

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


308 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

(x1, x2,…, xn) ∨ (0, 0,…, 0) = (x1 ∨ 0, x2 ∨ 0,…, xn ∨ 0) = (x1, x2,…, xn)

(x1, x2,…, xn) ∧ (1, 1,…, 1) = (x1 ∧ 1, x2 ∧ 1,…, xn ∧ 1) = (x1, x2,…, xn)

es decir, (0, 0,…, 0) ≤ (x1, x2,…, xn) ≤ (1, 1,…, 1), ∀ (x1, x2,…, xn) ∈ (%2)n.

Por último, dado un elemento (x1, x2,…, xn) en (%2)n se tiene que
(x1, x 2 , …, x n ) = ( x1 , x 2 ,..., x n ) pues:

(x1 , x 2 , …, x n ) ∧ ( x1 , x 2 ,..., x n ) = (x1 ∧ x1 , x 2 ∧ x 2 , …, x n ∧ x n ) = (0, 0,..., 0)

(x1 , x 2 ,…, x n ) ∨ ( x1 , x 2 ,..., x n ) = (x1 ∨ x1 , x 2 ∨ x 2 ,…, x n ∨ x n ) = (1, 1,..., 1)

Por tanto, podemos concluir asegurando que ((%2)n, ∧, ∨) es un álgebra de Boole.


J

Ejercicio 3.28. En el conjunto de los números naturales comprendidos entre 0 y 10,


A ={x ∈ 1 / 0 ≤ x ≤ 10} y para todo a, b ∈ A definimos a ∨ b = máximo{a, b}, a ∧
b = mínimo{a, b} y⎯a = 10 – a. ¿Es A con estas operaciones un álgebra de Boole?
Razonar la respuesta.

Solución:

Claramente, las operaciones ∧ y ∨ son leyes de composición internas pues


dados a, b ∈ A, es obvio que max{a, b} y min{a, b} ∈ A.

Por otra parte, dichas operaciones satisfacen las propiedades asociativas,


conmutativas y distributivas. Además claramente existe un elemento minimal, el 0
y un elemento maximal, el 10. Sin embargo, ⎯a = 10 – a no satisface la definición
de complemento pues, ∀ a ∈ A, a ∧⎯a ≠ 0 y a ∨⎯a ≠ 10. Para comprobar lo
anterior, basta con tomar como a un elemento distinto de 0 y 10, por ejemplo
tomando a = 3:

3 ∧⎯3 = min{3,⎯3 } = min{3, 10 – 3} = 3 ≠ 0 y

3 ∨⎯3 = max{3,⎯3 } = max{3, 10 – 3} = 7 ≠ 10.

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


García-Muñoz, M.A. 309

Por tanto, (A, ∨, ∧) no es un álgebra de Boole.


J

Ejercicio 3.29. En un álgebra de Boole (L, ∧, ∨) se define la siguiente operación

a ∇ b = (a ∧ b) ∨ (⎯b ∧⎯a )

Demostrar que esta operación satisface la siguiente propiedad distributiva respecto


de la operación la operación ∨ del álgebra de Boole, es decir:

(a ∨ b) ∇ c = (a ∨ c) ∇ (b ∨ c).

Solución:

Utilizando la definición de la operación ∇ y las propiedades del álgebra de


Boole se tiene que:
(a ∨ c) ∇ (b ∨ c) = ((a ∨ c) ∧ (b ∨ c)) ∨ ( (b ∨ c) ∧ (a ∨ c) ) = ((a ∨ b) ∧ c) ∨
((⎯b ∧⎯c ) ∧ (⎯a ∧⎯c )) = ((a ∨ b) ∧ c) ∨ ((⎯b ∧⎯a ) ∧⎯c )) = ((a ∨ b) ∧ c) ∨
( (b ∨ a ) ∧⎯c ) = ((a ∨ b) ∧ c) ∨ ( (a ∨ b) ∧⎯c ) = (a ∨ b) ∇ c.

donde en la segunda igualdad hemos utilizado la propiedad distributiva y las leyes


de De Morgan, en la tercera de nuevo la propiedad distributiva, en la siguiente de
nuevo las leyes de De Morgan y por último la propiedad conmutativa.
J

Ejercicio 3.30. Sea D el conjunto de los números naturales divisores de 30. En D se


considera la relación de orden dada por:

a ≤ b ⇔ a divide a b

¿Tiene (D, ≤) estructura de retículo? ¿Es distributivo? ¿Es complementado? ¿Es un


álgebra de Boole? En caso afirmativo, ¿quiénes son sus átomos?

Solución:

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


310 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

El conjunto D vendrá dado por los elementos:

D = {1, 2, 3, 5, 6, 10, 15, 30},

y la relación de orden anterior determina el diagrama:

30

6
10 15

2 3 5

En el ejercicio 3.4, demostramos que un conjunto X no vacío ordenado con una


relación de orden ≤ es retículo con las operaciones x ∧ y = inf{x, y} y x ∨ y =
sup{x, y} si ∀x, y ∈ X, existe el ínfimo y el supremo de este par de elementos.

En efecto, en la siguientes tablas observamos lo anterior:

∧ 1 2 3 5 6 10 15 30
1 1 1 1 1 1 1 1 1
2 1 2 1 1 2 2 1 2
3 1 1 3 1 3 1 3 3
5 1 1 1 5 1 5 5 5
6 1 2 3 1 6 2 3 6
10 1 2 1 5 2 10 5 10
15 1 1 3 5 3 5 15 15
30 1 2 3 5 6 10 15 30

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


García-Muñoz, M.A. 311

∨ 1 2 3 5 6 10 15 30
1 1 2 3 5 6 10 15 30
2 2 2 6 10 6 10 30 30
3 3 6 3 15 6 30 15 30
5 5 10 15 5 30 10 15 30
6 6 6 6 30 6 30 30 30
10 10 10 30 10 30 10 30 30
15 15 30 15 15 30 30 15 30
30 30 30 30 30 30 30 30 30

Así (D, ≤) es un retículo.

Para comprobar que el retículo anterior es distributivo tenemos que


demostrar una de las dos propiedades distributiva pues como sabemos ambas son
equivalentes. Debido a que esta demostración es un poco larga y algo tediosa,
probaremos algunos casos particulares:

2 ∧ (3 ∨ 5) = 2 ∧ 15 = 1 = 1 ∨ 1 = (2 ∧ 3) ∨ (2 ∧ 5)

2 ∧ (5 ∨ 6) = 2 ∧ 30 = 2 = 1 ∨ 2 = (2 ∧ 5) ∨ (2 ∧ 6)

3 ∧ (6 ∨ 10) = 3 ∧ 30 = 3 = 3 ∨ 1 = (3 ∧ 6) ∨ (3 ∧ 10)

5 ∧ (10 ∨ 15) = 5 ∧ 30 = 5 = 5 ∨ 5 = (5 ∧ 10) ∨ (5 ∧ 15)

6 ∧ (15 ∨ 30) = 6 ∧ 15 = 3 = 3 ∨ 6 = (6 ∧ 15) ∨ (6 ∧ 30)

…………….

Probados todos los casos posibles demostramos que este retículo es distributivo.

Antes de probar que este retículo es complementado tenemos que ver que
existe un elemento cero y un elemento uno, lo que es claro pues el 1 es el elemento
minimal y 30 es el elemento maximal del D. Comprobamos ahora que cada
elemento de D tiene complemento. Por la Proposición 3.5,⎯1 = 30 y 30 = 1.
Además,⎯2 = 15 pues 2 ∧ 15 = 1 y 2 ∨ 15 = 30,⎯3 = 10 pues 3 ∧ 10 = 1 y 3 ∨ 10 =
3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE
312 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

30 y⎯5 = 6 ya que 5 ∧ 6 = 1 y 5 ∨ 6 = 30. Ahora basta con utilizar de nuevo la


Proposición 3.5, para asegurar que⎯6 = 5, 10 = 3 y 15 = 2. Así, el retículo D es
complementado.

Con lo probado hasta ahora (D, sup, inf) es un 30


álgebra de Boole pues es un retículo distributivo, con
elemento cero y uno y complementado.
6
10 15
Los átomos de este álgebra de Boole vendrán
dados por los elementos minimales del conjunto sin
2 3 5
considerar el elemento cero, es decir, los minimales de
D – {1}. Así los átomos son los elementos 2, 3 y 5 como se observa en el diagrama
de la izquierda.
J

Ejercicio 3.31. Calcular los subconjuntos del álgebra de Boole D del


ejercicio anterior que sean subálgebras suyas.

Solución:

Para que un subconjunto de D sea una subálgebra suya ha de contener al


cero y al uno. Así la única subálgebra de 2 elementos es S1 = {1, 30}. Además para
cada elemento que esté en la subálgebra también tiene que estar su complemento.
Así no existen subálgebra con un número impar de elementos. Son subálgebra de 4
elementos S2 = {1, 2, 15, 30}, S3 = {1, 3, 10, 30} y S4 = {1, 5, 6, 30}. Por último,
las operaciones ∧ y ∨ tienen que ser internas, es decir, para cada par de elementos
de la subálgebra su ínfimo y su supremo deben de ser elementos de este mismo
subconjunto. Luego no existen subálgebras de 6 elementos pues los únicos
subconjuntos de 6 elementos que podrían ser subálgebra son: A = {1, 2, 3, 10, 15,
30} que no lo es pues 10 ∧ 15 = 5 ∉ A, B = {1, 2, 5, 6, 15, 30} que no lo es pues 6
∧ 15 = 3 ∉ B, y C = {1, 3, 5, 6, 10, 30} que tampoco no lo es pues 6 ∧ 10 = 2 ∉ C.
Finalmente, la única subálgebra de 8 elementos es propio conjunto D.

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


García-Muñoz, M.A. 313

En resumen, sólo existen 5 subálgebras de D que son:

S1 = {1, 30}, S2 = {1, 2, 15, 30}, S3 = {1, 3, 10, 30},

S4 = {1, 5, 6, 30} y S5 = D.
J

Ejercicio 3.32. Demostrar que ((%2)n, ∧, ∨) es isomorfo al álgebra de Boole


(0(A), ∩, ∪) con card(A) = n.

Solución:

Primero tenemos que definir una aplicación biyectiva entre ambos


conjuntos. Si A = {a1, a2,…, an} es un conjunto con n elementos, definimos

f: 0(A) ⎯⎯→ (%2)n

como la aplicación que asocia cada subconjunto X ∈ 0(A) a la n-upla:

­1 si a i ∈ X
f(X) = (x1, x2,…, xn) donde x i = ®
¯0 si a i ∉ X

Así definida f asocia cada elemento de 0(A) a una única n-upla de (%2)n, luego f

está bien definida. Además esta aplicación es biyectiva. Si f(X) = f(X’) entonces
las n-uplas f(X) y f(X’) tiene unos en las mismas componentes, o lo que es igual X
y X’ han de tener los mismos elementos, luego f es inyectiva. Además es
sobreyectiva pues dada una n-upla cualquiera (x1, x2,…, xn) en (%2)n, podemos
considerar el subconjunto X = {ai ∈ A / xi = 1}∈ 0(A) y f(X) = (x1, x2,…, xn).

Además f es un morfismo de retículo pues preserva las operaciones


internas, es decir, para cada par de subconjuntos X e Y en 0(A), se tiene:

f(X ∩ Y) = f(X) ∧ f(Y) y f(X ∪ Y) = f(X) ∨ f(Y).

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


314 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

En efecto, si la componente i de la n-upla f(X ∩ Y) será 1es debido a que ai ∈ X ∩


Y, y en tal caso ai ∈ X y ai ∈ Y, por lo que la componente i de las n-uplas f(X) y
f(Y) son también 1 y por tanto la i-ésima coordenada de f(X) ∧ f(Y) también será
1. Si por el contrario la componente i-ésima de f(X ∩ Y) es 0, es porque ai ∉ X ∩
Y, es decir, dicho elemento no está a la vez en ambos conjuntos y por tanto las i-
ésimas coordenadas de f(X) y f(Y) no son a la vez unos y por tanto, f(X) ∧ f(Y)
tendrá en dicha componente un cero. Por tanto, acabamos de probar que f(X ∩ Y)
= f(X) ∧ f(Y). De forma análoga se puede probar que f(X ∪ Y) = f(X) ∨ f(Y).

Por último, f también conserva el complemento, es decir, para cada X ∈


0(A), se tiene f(X ) = f(X) . Si f(X ) tiene un 1 en la i-ésima componente

deducimos que el elemento ai ∈⎯X, o lo que es igual ai ∉ X, luego f(X) tendrá un


cero en la i-ésima componente y teniendo en cuenta la definición del complemento
en %2, podemos deducir que f(X) en dicha componente tendrá un uno. Por el
contrario, si la i-ésima coordenada de f(X ) es cero, también lo será la de f(X) .

Por tanto, f es un isomorfismo de álgebras de Boole.


J

Ejercicio 3.33. Calcular los átomos del álgebra de (0(X), ∩, ∪) con X = {1, 2,

3, 4, 5}.

Solución:

Sólo tenemos que tener en cuenta que los átomos de un álgebra de Boole
son los elementos minimales del álgebra de Boole después de quitar el elemento
cero. En esta álgebra de Boole el elemento cero es el conjunto vacío. Luego hemos
de calcular los elementos minimales de 0(X) – {∅}. Teniendo en cuenta que la

relación de orden asociada a este álgebra de Boole no es más que la relación de


inclusión, es decir, A ≤ B si y sólo si A⊆ B, podemos asegurar que los átomos será
los subconjuntos de X con un elemento, a saber: {1}, {2}, {3}, {4} y {5}, pues en

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


García-Muñoz, M.A. 315

0(X) – {∅} no existe ningún subconjunto que esté contenido en alguno de los

anteriores y distinto de dicho conjunto.


J

Ejercicio 3.34. Calcular los átomos del álgebra de ((%2)3, ∧, ∨) y dibujar el


diagrama de orden.

Solución:

Teniendo en cuenta que el elemento cero viene dado por la terna (0, 0, 0)
con todas sus componentes cero, sólo tenemos que obtener los elementos
minimales de (%2)3 – {(0, 0, 0)}.

Ahora necesitamos saber cuando dos ternas son comparables con la


relación de orden asociada a esta álgebra de Boole. Sabemos

(x1, x2, x3) ≤ (y1, y2, y3) si y sólo si (x1, x2, x3) ∧ (y1, y2, y3) = (x1, x2, x3),

es decir, (x1, x2, x3) ≤ (y1, y2, y3) si y sólo si (x1 (1,1,1)
∧ y1, x2 ∧ y2, x3 ∧ y3) = (x1, x2, x3),

o sea, si y sólo si x1 ≤ y1, x2 ≤ y2 y x3 ≤ y3. (1,1,0) (1,0,1) (0,1,1)

El diagrama de Hasse para este conjunto


ordenado vendrá dado por el diagrama de la (1,0,0) (0,1,0) (0,0,1)
izquierda:
(0,0,0)
Claramente observamos que los átomos
vienen dados por las ternas con un solo uno, es decir,

(1, 0, 0), (0, 1, 0) y (0, 0, 1).


J

Ejercicio 3.35. Utilizar el principio de dualidad (Teorema 3.6) para definir


el concepto dual al de átomo, al que podemos llamarle superátomo. Calcular

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


316 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

los superátomos de ((%2)3, ∧, ∨).

Solución:

Por el principio de dualidad podemos obtener un concepto dual al de


átomo intercambiando las operaciones ∧ y ∨ y los elementos cero y uno
entre si. Obtenemos así el concepto dual como sigue:

En un álgebra de Boole (L, ∧, ∨), un elemento a ∈ L distinto del


elemento uno se dice que es un superátomo si verifica:

∀x ∈ L, x ∨ a = a (x ≤ a) o bien x ∨ a = ,

es decir, si a es un elemento maximal de L – {O}.

Claramente, teniendo en cuenta el diagrama del ejercicio previo los


elementos maximales de (%2)3 – {O} vienen dados por las ternas con un solo cero,
es decir, (1, 1, 0), (1, 0, 1) y (0, 1, 1).
J

Ejercicio 3.36. Demostrar la Proposición 3.7.

Solución:

Sean a1 y a2 dos átomos en el álgebra de Boole (L, ∧, ∨). Por una parte,
como a1 es un átomo, ∀x ∈ L, x ∧ a1 = a1 o bien x ∧ a1 = . En particular a2 ∈ L,
luego a2 ∧ a1 = a1 o bien a2 ∧ a1 = . Por otra parte, a2 también es un átomo, luego
también satisface la propiedad de que ∀x ∈ L, x ∧ a2 = a2 o bien x ∧ a2 = .
Teniendo en cuenta que a1 también es un elemento de L se tiene que a1 ∧ a2 = a2 o
bien a1 ∧ a2 = . Uniendo ambos resultados deducimos que a1 ∧ a2 =  o bien a2 ∧
a1 = a1 y a1 ∧ a2 = a2, es decir, a1 = a2 pues por la propiedad conmutativa a1 ∧ a2 =
a 2 ∧ a 1.
J

Ejercicio 3.37. Demostrar el teorema de estructura de las álgebras de Boole

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


García-Muñoz, M.A. 317

finitas, es decir, el teorema 3.8.

Solución:

Sea (L, ∧, ∨) es un álgebra de Boole finita y M = {a1, a2,..., an} el conjunto


de los átomos de L. Definimos una aplicación f: L ⎯→ 0(M) de forma que para

cada x ∈ L, f(x) = {a ∈ M / a ≤ x} ⊆ M. Así definida esta aplicación es biyectiva.

Además es un morfismo de álgebra de Boole pues conserva las operaciones


internas y los complementos.
J

Ejercicio 3.38. Demostrar el Corolario 3.9.

Solución:

(i) Si (L, ∧, ∨) es un álgebra de Boole finita, por el teorema 3.8, L es


isomorfa al álgebra de Boole (0(M), ∩, ∪) donde M es el conjunto de átomos de

L, entonces el cardinal de L y el de 0(M) han de coincidir. Como card(0(M)) =

2card(M), deducimos que el número de elementos de L es 2 elevado al número de


átomos de L.

(ii) En el ejercicio 3.32 hemos probado que ((%2)n, ∧, ∨) es isomorfa al


álgebra de Boole (0(A), ∩, ∪) con card(A) = n y el teorema 3.8 nos prueba que un

álgebra de Boole finita (L, ∧, ∨) es isomorfa a un álgebra de la forma (0(M), ∩,

∪), uniendo ambos resultados obtenemos un isomorfismo entre (L, ∧, ∨) y ((%2)n,


∧, ∨) con n igual al número de átomos de L.
J

Ejercicio 3.39. Demostrar que el conjunto de los números naturales divisores de 20

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


318 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

con la relación de orden “ser divisor” no es un álgebra de Boole.

Solución:

El conjunto de números naturales divisores de 20 es:

D = {1, 2, 4, 5, 10, 20}.

Aplicando el teorema de estructura de las álgebras de Boole finitas y en particular


las consecuencias del Corolario 3.9, podemos asegurar que este conjunto no es un
álgebra de Boole, ni con el orden “ser divisor”, ni con ningún otro orden pues toda
álgebra de Boole finita tiene cardinal una potencia de 2 y en este caso card(D) = 6
≠ 2n.
J

4. FUNCIONES BOOLEANAS

Tanto los circuitos de los ordenadores como de otros dispositivos


electrónicos: conmutador eléctrico, transmisor,…; poseen entradas (Inputs) con
sólo dos estados (el 0 y el 1, activar y desactivar, pasar corriente y no pasar
corriente,...) que pueden abstraerse al 0 y al 1. Así los circuitos pueden construirse
de manera que sólo manejen elementos básicos de dos entradas. Claude Shannon
en 1938 demostró usando las leyes dadas por Boole en 1854 como podían utilizarse
las reglas básicas de la lógica para diseñar circuitos de manera que la operación
realizada por un circuito se pudiera definir mediante una función booleana
indicando los valores de las salidas que corresponde a cada una de las entradas.

Diremos que una variable x es una variable booleana si sólo toma valores
de %2 = {0, 1}. Dado n ∈ 1 – {0}, a cualquier aplicación f: (%2)n ⎯→ %2 la
llamaremos función booleana elemental de n variables o puerta lógica de n
entradas. Destacaremos las variables escribiendo la función mediante f(x1, x2,…,
xn), donde cada xi es una variable booleana para 1 ≤ i ≤ n.

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


García-Muñoz, M.A. 319

Para conocer cualquier función booleana f es necesario dar la imagen por f


de todos los elementos de (%2)n. Para representar el grafo de tal función usualmente
se utiliza una tabla que se llama tabla de verdad:

x1 x2 ... xn f(x1, x2,…, xn)

Es sencillo comprobar que existen cuatro funciones booleanas de una


variable que vienen dada por los diferentes valores que podemos asignar a cada
uno de los dos valores de dicha variable:

x g0 g1 g2 g3
0 0 0 1 1
1 0 1 0 1
Tabla 3.1. Funciones booleanas de 1 variable.

De igual forma podemos construir 16 funciones booleanas elementales


distintas de dos variables que vendrán dadas por las formas distintas de asignar
ceros y unos a los 4 valores distintos que toman las dos variables:

x y f0 f1 f2 f3 f4 f5 f6 f7 f8 f9 f10 f11 f12 f13 f14 f15


0 0 0 1 0 1 0 1 0 1 0 1 0 1 0 1 0 1
0 1 0 0 1 1 0 0 1 1 0 0 1 1 0 0 1 1
1 0 0 0 0 0 1 1 1 1 0 0 0 0 1 1 1 1
1 1 0 0 0 0 0 0 0 0 1 1 1 1 1 1 1 1
Tabla 3.2. Funciones booleanas de 2 variables.

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


320 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

Expresiones más usuales: Nombres más comunes


f 0 (x, y) = 0 Constante 0, , contradicción
f1 (x, y) = x ↓ y Operación de Pierce, NOR, ni
f 2 (x, y) = x ∧ y
f 3 (x, y) = x Complemento de la 1ª componente o NOT de la primera variable
f 4 (x, y) = x ∧ y Inhibidor
f5 (x, y) = y Complemento de la 2ª componente o NOT de la segunda variable
f 6 (x, y) = x ⊕ y Diferencia simétrica o exclusiva, XOR
f 7 (x, y) = x ↑ y = x | y Operación de Sheffer, exclusión, NAND
f8 (x, y) = x ∧ y = xy Ínfimo, producto, AND
f9 (x, y) = x ↔ y Equivalencia lógica, potencia booleana
f10 (x, y) = y Proyección de la segunda componente
f11 (x, y) = x → y Implicación lógica, condicional
f12 (x, y) = x Proyección de la primera componente
f13 (x, y) = x ← y Implicación recíproca
f14 (x, y) = x ∨ y = x + y Supremo, suma, OR
f15 (x, y) = 1 Constante 1, O, tautología

Tabla 3.3. Expresiones para las funciones booleanas de 2 variables.

n
Por último, nótese que existen 22 funciones booleanas elementales de n
variables. Su estudio se reduce al de las funciones booleanas elementales de 1 y 2
variables, puesto que (aunque no de manera única) cada una de ellas puede
expresarse como composición de éstas. En realidad, como veremos más adelante,
incluso pueden expresar usando sólo algunas de ellas.

Una función booleana elemental puede venir dada también por una
expresión booleana, es decir, una fórmula en la que aparecen constantes, variables
y operaciones del álgebra de Boole, que nos permita calcular la tabla de verdad de
la función. Claramente, diferentes expresiones booleanas proporcionaran la misma

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


García-Muñoz, M.A. 321

función.

Diremos que f, g: (%2)n ⎯→%dos funciones booleanas elementales son


iguales, que denotaremos f = g, si tiene la misma tabla de verdad, es decir, f(x1,
x2,…, xn) = g(x1, x2,…, xn), para cualquier (x1, x2,…, xn) ∈ (%2)n.

Proposición 3.10. El conjunto &n de todas las funciones booleanas elementales de

n variables junto con las operaciones ∧, ∨: &n × &n ⎯⎯→ &n, donde para cada par

f, g ∈ &n, las funciones booleanas f ∨ g y f ∧ g están definidas por

f ∨ g (x1, x2,..., xn) = f (x1, x2,..., xn) ∨ g(x1, x2,..., xn) y

(f ∧ g) (x1, x2,..., xn) = f (x1, x2,..., xn) ∧ g(x1, x2,..., xn),

es un álgebra de Boole.

Proposición 3.11. La relación de orden asociada al álgebra de Boole (&n, ∧, ∨) está

definida por

f ≤ g ⇔ f (x1, x2,..., xn) ≤ g (x1, x2,..., xn), ∀(x1, x2,..., xn) ∈ (%2)n.

Denotamos por m ( į1 ,į 2 ,..., į n ) a la función booleana en cuya tabla de verdad

aparece un 0 en todas las filas salvo en la correspondiente a la combinación (δ1,


δ2,..., δn) que tiene un 1, es decir:
­1 si ( x1 , x 2 ,..., x n ) = (į1 , į 2 ,..., į n ),
m ( į1 , į2 ,..., įn ) ( x1 , x 2 ,..., x n ) = ®
¯0 si ( x1 , x 2 ,..., x n ) ≠ (į1 , į 2 ,..., į n ).

A estos elementos se les llaman mintérminos y vienen dados por la


expresión booleana
m (į1 ,į2 ,...,įn ) ( x1 , x 2 ,..., x n ) = ~
x1 ∧ ~
x 2 ∧ ... ∧ ~
xn ,

donde ∀i = 1, 2,..., n,

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


322 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

~ ­ x i si įi = 1,
xi = ®
¯x i si įi = 0.

Proposición 3.12. Toda función booleana elemental f: (%2)n ⎯→ %2 de n variables


distinta de la constante 0 se escribe de forma única como supremo de mintérminos.
A esta expresión se le llama forma canónica en mintérminos o forma canónica
disyuntiva de la función.

El principio de dualidad nos asegura la existencia de un concepto dual al de


mintérmino, llamando maxtérminos a las funciones booleanas elementales en cuya
tabla de verdad aparece un solo 0 y todos los demás son 1. Además a partir de la
Proposición 3.12, podemos enunciar otra dual:

Proposición 3.13. Toda función booleana elemental f: (%2)n ⎯→ %2 de n variables


distinta de la constante 1 se escribe de forma única como ínfimo de maxtérminos.
A esta expresión se le llama forma canónica en maxtérminos o forma canónica
conjuntiva de la función.

Denotamos por M (į1 , į 2 ,...,į n ) al maxtérmino que tiene un 0 colocado en la

fila de la combinación (δ1, δ2,..., δn) y un 1 en el resto, es decir:


­0 si (x1 , x 2 ,..., x n ) = (į1 , į 2 ,..., į n ),
M (į1 ,į2 ,...,įn ) ( x1 , x 2 ,..., x n ) = ®
¯1 si (x1 , x 2 ,..., x n ) ≠ (į1 , į 2 ,..., į n ).

Tales elementos vienen dados por la expresión booleana


M (į1 ,į2 ,...,įn ) ( x1 , x 2 ,..., x n ) = ~
x1 ∨ ~
x 2 ∨ ... ∨ ~
xn ,

donde ∀i = 1, 2,..., n

~ ­x si įi = 0,
xi = ® i
¯ x i si įi = 1.

Ejercicio 3.40. Calcular la tabla de verdad de la función booleana f: (%2)2 ⎯→ %2


definida por f(x, y) = (x ∧ y) ∨ (⎯x ∧⎯y) y comprobar que es una de las funciones

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


García-Muñoz, M.A. 323

que aparecen en la tabla 3.3.

Solución:

La construcción de la tabla de verdad de una función booleana es similar a


la construcción de la tabla de una forma enunciativa (ver capítulo 1). Teniendo en
cuenta que toda función booleana f vendrá dada por una expresión booleana
formulada a partir de operadores cuyas tablas de verdad están dadas en la tabla 3.2,
bastará con fijarnos en los operadores que interviene en dicha expresión e ir
construyendo poco a poco la tabla de verdad de la función f.

En este caso f se define mediante los operadores ∧, y ∨ y la función


complemento de x y de y. Escribimos primero una columna para cada una de las
variables que intervienen, y en ellas las distintas combinaciones de valores que
pueden tomar éstas:

x y f(x, y)
0 0
0 1
1 0
1 1

Ahora calculamos las tablas de verdad de (x ∧ y),⎯x,⎯y e (⎯x ∧⎯y) fijándonos en


las tablas de verdad de las funciones booleanas elementales f8, f3 y f5:

x y x ∧ y ⎯x ⎯y ⎯x ∧⎯y f(x, y)
0 0 0 1 1 1
0 1 0 1 0 0
1 0 0 0 1 0
1 1 1 0 0 0

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


324 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

Fijándonos en estas últimas y en la tabla de la función f14 construimos la tablas de


verdad de f(x, y):

x y x ∧ y ⎯x ⎯y ⎯x ∧⎯y f(x, y)
0 0 0 1 1 1 1
0 1 0 1 0 0 0
1 0 0 0 1 0 0
1 1 1 0 0 0 1

Observamos que se corresponde con una de las tablas del las funciones
booleanas elementales, la función f9, la equivalencia lógica o potencia booleana.
Por tanto, f(x, y) = f9(x, y) = x ↔ y.
J

Ejercicio 3.41. Calcular la tabla de verdad de la función booleana de 3 variables


dada por la siguiente expresión booleana f(x, y, z) = (x → z) ∨⎯y.

Solución:

En esta tabla de verdad representaremos la evaluación de f para cada una


de las posibles asignaciones de las variables x, y, z. En este caso, éstas serán ocho
que podemos construir mediante el siguiente diagrama en árbol:
x y z asignaciones
0 (0, 0, 0)
0 1 (0, 0, 1)
0
0 (0, 1, 0)
1
1 (0, 1, 1)

0 (1, 0, 0)
0
1 (1, 0, 1)
1
0 (1, 1, 0)
1
1 (1, 1, 1)

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


García-Muñoz, M.A. 325

Nótese la analogía con las tablas de verdad de una forma enunciativa.

Comenzaremos escribiendo primero las tres columnas de las variables y en


ellas las ocho asignaciones distintas de ceros y unos:

x y z f(x, y, z)
0 0 0
0 0 1
0 1 0
0 1 1
1 0 0
1 0 1
1 1 0
1 1 1

Ahora, de nuevo, nos fijamos en la tabla de todas las funciones booleanas


elementales y en particular en f11 y f5 (el complemento de y) para construir las
tablas de verdad de (x → z) y⎯y:

x y z x → z ⎯y f(x, y, z)
0 0 0 1 1
0 0 1 1 1
0 1 0 1 0
0 1 1 1 0
1 0 0 0 1
1 0 1 1 1
1 1 0 0 0
1 1 1 1 0

Obsérvese que para construir la tabla de x → z, nos hemos basado en la


tabla de f11 y teniendo en cuanta el valor que toman las variables x y z le hemos

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


326 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

asignado el valor correspondiente. Por ejemplo, para la primera combinación x = 0


y z = 0, como f11(0, 0) = 1 (ver tabla de f11), en la tabla de la expresión (x → z),
aparecerá un 1 para dicha combinación.

Por último, usando la tabla de f14 y la dos tablas previas, construimos la


tabla de f(x, y, z). Por ejemplo, para la primera combinación de valores de las
variables x = y = z = 0, x → y toma el valor 1 y⎯y toma el valor 1, como f14(1, 1) =
1, se escribirá dicho valor en la tabla de f para esta primera combinación. Actuando
de esta forma en las siguiente combinaciones obtenemos la tabla de f:

x y z x → z ⎯y f(x, y, z)
0 0 0 1 1 1
0 0 1 1 1 1
0 1 0 1 0 1
0 1 1 1 0 1
1 0 0 0 1 1
1 0 1 1 1 1
1 1 0 0 0 0
1 1 1 1 0 1
J

Ejercicio 3.42. Sean f, g: (%2)2 ⎯→ %2 funciones booleanas definidas por f(x, y, z)


= x ∧ (y ⊕ z) y g(x, y, z) = (x ∧ y) ⊕ (x ∧ z). ¿Son f y g iguales?

Solución:

Las funciones f y g serán iguales si ambas tienen la misma tabla de verdad.


Teniendo en cuenta que el operador ∧ corresponde con la función f8 y que el
operador ⊕, es el operador Xor, es decir, la función f6, podemos construir las tablas
de verdad de f y g:

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


García-Muñoz, M.A. 327

x y z y ⊕ z f(x, y, z) x y z x ∧ y x ∧ z g(x, y, z)
0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0
0 0 1 1 0 0 0 1 0 0 0
0 1 0 1 0 0 1 0 0 0 0
0 1 1 0 0 0 1 1 0 0 0
1 0 0 0 0 1 0 0 0 0 0
1 0 1 1 1 1 0 1 0 1 1
1 1 0 1 1 1 1 0 1 0 1
1 1 1 0 0 1 1 1 1 1 0

Como podemos observar, f y g son iguales pues tienen la misma tabla de verdad.
Esta propiedad se conoce como la propiedad distributiva de ∧ respecto de la
función Xor.
J

Ejercicio 3.43. Demostrar la Proposición 3.10, es decir, que la terna (&n, ∧, ∨) es

un álgebra de Boole.

Solución:

 Sea &n es el conjunto de todas las funciones booleanas con n variables con

las operaciones ∧ y ∨ dadas en el enunciado de la Proposición 3.10. Dadas f, g ∈


&n, claramente, f ∧ g y f ∨ g también son elementos de &n, pues por definición de

los operadores ∧ y ∨ de %2 tanto f ∧ g como f ∨ g asocian cada n-upla (x1, x2,...,


xn) ∈ (%2)n en un elemento de %2. Además las propiedades que dichos operadores
en &n satisfacen son consecuencia de que (%2, ∧, ∨) es un álgebra de Boole. Así,

dichos operadores satisfacen las propiedades:

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


328 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

Asociativa: (f ∧ g) ∧ h = f ∧ (g ∧ h)

(f ∨ g) ∨ h = f ∨ (g ∨ h), ∀f, g, h ∈ &n.

En efecto, utilizando la propiedad asociativa del álgebra (%2, ∧, ∨) se tiene:

((f ∧ g) ∧ h)(x1, x2,..., xn) = (f ∧ g)(x1, x2,..., xn) ∧ h(x1, x2,..., xn)
= (f (x1, x2,..., xn) ∧ g(x1, x2,..., xn)) ∧ h(x1, x2,..., xn)
= f (x1, x2,..., xn) ∧ (g(x1, x2,..., xn) ∧ h(x1, x2,..., xn))
= f (x1, x2,..., xn) ∧ (g ∧ h)(x1, x2,..., xn)
= (f ∧ (g ∧ h))(x1, x2,..., xn)

La otra igualdad de probaría de forma inmediata por la propiedad de dualidad.

Conmutativa: f ∧ g = g ∧ f

f ∨ g = g ∨ f, ∀f, g ∈ &n.

Basta con utilizar la propiedad conmutativa de (%2, ∧, ∨) y para la segunda la


dualidad:

(f ∧ g)(x1, x2,..., xn) = f(x1, x2,..., xn) ∧ g(x1, x2,..., xn)


= g(x1, x2,..., xn) ∧ f(x1, x2,..., xn) = (g ∧ f)(x1, x2,..., xn)

Distributiva: f ∧ (g ∨ h) = (f ∧ g) ∨ (f ∧ h),

f ∨ (g ∧ h) = (f ∨ g) ∧ (f ∨ h), ∀f, g ∈ &n.

Ahora tenemos que usar la propiedad distributiva del álgebra de Boole %2:

f ∧ (g ∨ h)(x1, x2,..., xn) = f(x1, x2,..., xn) ∧ (g ∨ h)(x1, x2,..., xn)


= f(x1, x2,..., xn) ∧ (g(x1, x2,..., xn) ∨ h(x1, x2,..., xn))
= (f(x1, x2,..., xn) ∧ g(x1, x2,..., xn)) ∨ (f(x1, x2,..., xn) ∧ h(x1, x2,..., xn))
= (f ∧ g)(x1, x2,..., xn) ∨ (f ∧ h)(x1, x2,..., xn)
= ((f ∧ g) ∨ (f ∧ h))(x1, x2,..., xn).

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


García-Muñoz, M.A. 329

De nuevo, la segunda igualdad se tiene por la dualidad de la estructura.

 Elemento cero: Dentro de &n podemos considerar la función : (%2)n ⎯→

%2 definida por (x1, x2,..., xn) = 0, para toda n-upla (x1, x2,..., xn) en (%2)n. Así
definida,  es el elemento cero pues  ∨ f = f, y  ∧ f = , ∀ f ∈ &n. En efecto:

( ∨ f)(x1, x2,..., xn) = (x1, x2,..., xn) ∨ f(x1, x2,..., xn)

= 0 ∨ f(x1, x2,..., xn) = f(x1, x2,..., xn),

( ∧ f)(x1, x2,..., xn) = (x1, x2,..., xn) ∧ f(x1, x2,..., xn)

= 0 ∧ f(x1, x2,..., xn) = 0 = (x1, x2,..., xn).

Elemento uno: Dentro de &n podemos considerar la función O: (%2)n ⎯→

%2 definida por O(x1, x2,..., xn) = 1, para toda n-upla (x1, x2,..., xn) en (%2)n. Así
definida, O es el elemento uno pues O ∨ f = O, y O ∧ f = f, ∀ f ∈ &n. En efecto:

(O ∨ f)(x1, x2,..., xn) = O(x1, x2,..., xn) ∨ f(x1, x2,..., xn)

= 1 ∨ f(x1, x2,..., xn) = 1 = O(x1, x2,..., xn),

(O ∧ f)(x1, x2,..., xn) = O(x1, x2,..., xn) ∧ f(x1, x2,..., xn)

= 1 ∧ f(x1, x2,..., xn) = f(x1, x2,..., xn).

Complemento: Dada f ∈ &n, podemos definir una nueva función booleana


⎯f: (%2)n ⎯→ %2 definida por⎯f(x1, x2,..., xn) = f(x1, x 2 ,..., x n ) . Así definida⎯f es el
complemento de f pues satisface que f ∧⎯f =  y f ∨⎯f = O, veámoslo:

(f ∧⎯f )(x1, x2,..., xn) = f(x1, x2,..., xn) ∧⎯f(x1, x2,..., xn)
= f(x1, x2,..., xn) ∧ f(x1, x 2 ,..., x n ) = 0 = (x1, x2,..., xn),

(f ∨⎯f )(x1, x2,..., xn) = f(x1, x2,..., xn) ∨⎯f(x1, x2,..., xn)

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


330 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

= f(x1, x2,..., xn) ∨ f(x1, x 2 ,..., x n ) = 1 = O(x1, x2,..., xn).

Por tanto, podemos concluir asegurando que la terna (&n, ∧, ∨) es un álgebra de

Boole. 
J

Ejercicio 3.44. Demostrar la Proposición 3.11 y demostrar que los átomos del
álgebra de Boole (&n, ∧, ∨) son los mintérminos.

Solución:

Dados f, g ∈ &n, el orden inducido por la estructura de álgebra de Boole

viene dada por:

f ≤ g ⇔ f ∧ g = f (o equivalentemente si f ∨ g = g)

Ahora bien, f ∧ g = f si y sólo si (f ∧ g)(x1, x2,..., xn) = f(x1, x2,..., xn),


∀(x1, x2,..., xn) ∈ (%2)n, es decir, si f(x1, x2,..., xn) ∧ g(x1, x2,..., xn) = f(x1, x2,..., xn),
lo que se dará si f(x1, x2,..., xn) ≤ g (x1, x2,..., xn), ∀(x1, x2,..., xn) ∈ (%2)n. Luego

f ≤ g ⇔ f(x1, x2,..., xn) ≤ g (x1, x2,..., xn), ∀(x1, x2,..., xn) ∈ (%2)n.

 Los átomos del álgebra de Boole &n son los elementos minimales del

conjunto ordenado &n – {}. Teniendo en cuenta la definición anterior, los

elementos minimales son las funciones booleanas con n-variables y menor número
de imágenes igual a uno, es decir, aquellas funciones con valor uno para sólo una
de las posibles combinaciones de valores de las variables y éstas son las funciones
que hemos llamado mintérminos.
J

Ejercicio 3.45. Demostrar la Proposición 3.12.

Solución:

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


García-Muñoz, M.A. 331

Sea f: (%2)n ⎯→ %2 una función booleana elemental de n variables y


distinta de la función , constante 0. Construimos los mintérminos
correspondientes a aquellas combinaciones de valores para los cuales la imagen por
f es uno, y por último unimos todos estos mintérminos con el operador ∨
(supremo). De esta forma, obtenemos una función con la misma tabla de verdad
que f, es decir, igual a f, escrita como supremo de mintérminos.
J

Ejercicio 3.46. Calcular las formas canónicas en mintérminos y maxtérminos de la


función booleana f(x, y, z) = x ∨ (y ↔⎯z).

Solución:

Primero tenemos que calcular la tabla de verdad de f,

x y z ⎯z y ↔⎯z f(x, y, z)
0 0 0 1 0 0
0 0 1 0 1 1
0 1 0 1 1 1
0 1 1 0 0 0
1 0 0 1 0 1
1 0 1 0 1 1
1 1 0 1 1 1
1 1 1 0 0 1

para obtener la tabla anterior nos hemos fijado en los operadores que intervienen,
en este caso, ∨, ↔ y el complemento de la variable z, en la tabla 3.2, las funciones
f14, f9 y f3.

Ahora construimos para cada una de las combinaciones de valores de la variables


para las que f toma valor 1 su correspondiente mintérmino:

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


332 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

x y z f(x, y, z) mintérminos
0 0 0 0
0 0 1 1 m(0, 0, 1) =⎯⎯x ∧⎯y ∧ z
0 1 0 1 m(0, 1, 0) =⎯x ∧ y ∧⎯z
0 1 1 0
1 0 0 1 m(1, 0, 0) = x ∧⎯y ∧⎯z
1 0 1 1 m(1, 0, 1) = x ∧⎯y ∧ z
1 1 0 1 m(1, 1, 0) = x ∧ y ∧⎯z
1 1 1 1 m(1, 1, 1) = x ∧ y ∧ z

Por último, la forma canónica en mintérminos se obtiene uniendo todos los


mintérminos con el supremo:

F.C. Mintérminos: (⎯x ∧⎯y ∧ z) ∨ (⎯x ∧ y ∧⎯z ) ∨ (x ∧⎯y ∧⎯z ) ∨ (x ∧⎯y ∧ z)

∨ (x ∧ y ∧⎯z) ∨ (x ∧ y ∧ z).

El cálculo de la forma canónica en maxtérminos es dual al cálculo anterior,


es decir, ahora tenemos que calcular los maxtérminos asociados a las
combinaciones de valores para los cuales f toma valor cero:

x y z f(x, y, z) mintérminos
0 0 0 0 M(0, 0, 0) = x ∨ y ∨ z
0 0 1 1
0 1 0 1
0 1 1 0 M(0, 1, 1) = x ∨⎯y ∨⎯z
1 0 0 1
1 0 1 1
1 1 0 1
1 1 1 1

Ahora los unimos con el operador ínfimo para obtener la forma canónica en
maxtérminos de f que será:

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


García-Muñoz, M.A. 333

F.C. Maxtérminos: (x ∨ y ∨ z) ∧ (x ∨⎯y ∨⎯z ).


J

Ejercicio 3.47. Calcular la forma canónica en maxtérminos de la función booleana


f(x, y, z, t) = (x → z) ↑ (y ∧ t).

Solución:

En este ejercicio, para calcular la forma canónica en maxtérminos vamos a


evitar el uso del principio de dualidad y vamos a calcularla a partir de la forma
canónica en mintérminos de⎯f y aplicando después las leyes De Morgan (este
procedimiento es análogo al usado en el capítulo 1 para calcular a partir de la
forma normal disyuntiva, la forma normal conjuntiva).

Como ahora f es una función booleana con 4 variables, tenemos 24 = 16


combinaciones de valores para dichas variables. Las funciones que intervienen en
su expresión son f11(→) y f7(↑), luego fijándonos en la tabla 3.2, obtenemos:


x y z t x → z y ∧ t f(x, y, z) ⎯f
0 0 0 0 1 0 1 0
0 0 0 1 1 0 1 0
0 0 1 0 1 0 1 0
0 0 1 1 1 0 1 0
0 1 0 0 1 0 1 0
0 1 0 1 1 1 0 1 ⎯x ∧ y ∧⎯z ∧ t
0 1 1 0 1 0 1 0
0 1 1 1 1 1 0 1 ⎯x ∧ y ∧ z ∧ t
1 0 0 0 0 0 1 0
1 0 0 1 0 0 1 0
1 0 1 0 1 0 1 0

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


334 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

1 0 1 1 1 0 1 0
1 1 0 0 0 0 1 0
1 1 0 1 0 1 1 0
1 1 1 0 1 0 1 0
1 1 1 1 1 1 0 1 x∧y∧z∧t

Calculamos ahora la forma canónica en mintérminos de⎯f que vendrá dada


por el supremo de todos los mintérminos:

F.C.Mint. de⎯f = (⎯⎯x ∧ y ∧⎯z ∧ t) ∨ (⎯x ∧ y ∧ z ∧ t) ∨ (x ∧ y ∧ z ∧ t)

Como f = f, y⎯f = F.C.Mint. de⎯f, se tiene que f = F.C.Mint. de f , es


decir:

f = ( x ∧ y ∧ z ∧ t) ∨ ( x ∧ y ∧ z ∧ t) ∨ (x ∧ y ∧ z ∧ t)

Utilizando las leyes de De Morgan, primero fuera de los paréntesis y después


dentro, en dos pasos obtenemos:

f = ( x ∧ y ∧ z ∧ t) ∧ ( x ∧ y ∧ z ∧ t) ∧ (x ∧ y ∧ z ∧ t)

= (x ∨ y ∨ z ∨ t ) ∧ (x ∨ y ∨ z ∨ t ) ∧ ( x ∨ y ∨ z ∨ t ) ,

es decir, una función booleana igual a f y dada como ínfimo de maxtérminos, y por
unicidad, ésta no es más que la forma canónica en maxtérminos de f.
J

5. APLICACIONES: CIRCUITOS BOOLEANOS

Las funciones booleanas elementales con n variables se llama también


puertas lógicas con n entradas pues puede interpretarse como una “caja
electrónica” que acepta n señales de entrada (los valores de las n variables) y
genera una salida (la imagen por f de las n entradas).

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


García-Muñoz, M.A. 335

x1

x2 f
z = f(x1, x2,..., xn)

xn

n
Para n variables contamos con 2 2 puertas lógicas distintas. En la práctica,
sólo dispondremos de un número de puertas lógicas mucho menor. Sin embargo,
veremos como a veces será posible montar o sintetizar cualquier puerta lógica a
partir de las que disponemos. Nótese que siempre intentaremos sintetizar las
puertas lógicas en orden a abaratar los costes y evitar tiempo y espacio inútiles.

Las puertas lógicas para las funciones booleanas de 2 variables conjunción


(AND) y disyunción (OR) y la función booleana de una variable complemento
(NOT) las representaremos mediante los siguientes diagramas:

Con frecuencia la función AND se denota por el producto (⋅) y la función OR


mediante la suma (+).

Cuando representamos una función booleana con este tipo de gráfica, las
variables que aparecen a la izquierda de la puerta son las entradas. Las salidas
aparecen a la derecha. Enumeramos algunas características de estos gráficos:

a) Las líneas de entrada pueden dividirse para ser usadas como entradas
para distintas puertas.

b) Las líneas de entrada y salida sólo se juntan en las puertas.

c) La salida de una puerta no puede ser usada como entrada de ésta o de

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


336 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

otra que lleve a esta misma puerta, es decir, no podemos hacer que una
línea vuelva hacia atrás.

Un conjunto de funciones booleanas elementales (puertas lógicas) se dice


que es un conjunto funcionalmente completo si toda función booleana elemental
se puede sintetizar a partir de dicho conjunto de puertas lógicas.

Proposición 3.14. El conjunto {AND, OR, NOT} es un conjunto funcionalmente


completo.

Proposición 3.15. Los conjuntos {AND, NOT}, {OR, NOT}, {NAND} y {NOR}
son conjuntos funcionalmente completos.

Proposición 3.16. El conjunto {1, † = XOR, AND} es funcionalmente completo y


a la síntesis de cualquier función booleana elemental a partir de este conjunto de
puertas lógicas se le llama polinomio de Gegalkine de la función.

Usaremos los siguientes símbolos para denotar las puertas lógicas NAND,
NOR y XOR:

Llamamos circuito lógico a una aplicación f: (%2)n o (%2)m que asocia


cada n-upla (x1, x2,..., xn) en (%2)n a una m-upla en (z1, z2,..., zm) en (%2)m, es decir,
f(x1, x2,..., xn) = (z1, z2,..., zm).

Dado un circuito lógico f, podemos considerar para j = 1, 2,..., m una


puerta lógica con n entradas fj: %2n o %2 definida por fj(x1, x2,..., xn) = zj. Así un
circuito lógico de n entradas y m salidas no es más que un conjunto de m puertas
lógicas de n entradas que podemos representarlo mediante:

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


García-Muñoz, M.A. 337

f1 z1

f2 z2

x1
x2 fm
zm
xn

Ejerc
icio 3.48. Usar la propiedad asociativa del operador ∧ para montar la puerta lógica
con n variables correspondiente a la función booleana definida por f(x1, x2,..., xn) =
x1 ∧ x2 ∧ ... ∧ xn sabiendo que sólo disponemos de puertas lógicas de dos entradas
AND.

Solución:

Supuesto que sólo disponemos de puertas lógicas con dos variables AND
(x ∧ y), se nos pide montar una síntesis para f. Teniendo en cuenta la asociatividad
del operador ∧, podemos asegurar que f(x1, x2,..., xn) = (...((x1 ∧ x2) ∧ x3) ∧ ... ∧ xn).
Luego:

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


338 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

x1 x1∧x2

x2
x1∧x2 ∧x3

x3

x1∧x2∧…∧xn

xn x1∧x2∧…∧xn

J

Ejercicio 3.49. Representar gráficamente la función booleana f: (%2)3⎯→ %2 dada


por la expresión f(x, y, z) = (x ∧⎯z ) ∨ ( y ⊕ z) .

Solución:

La puerta lógica que representa la función f vendrá dada por:

x
x ∧⎯z
⎯z

f(x, y, z)

y y ⊕z

z y⊕z


J

Ejercicio 3.50. Demostrar la Proposición 3.14.

Solución:

Teniendo en cuenta la Proposición 3.12, como toda función booleana

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


García-Muñoz, M.A. 339

elemental, distinta de la constante cero, se escribe como supremo de mintérminos,


es inmediato que toda puerta lógica, distinta de la constante cero, se puede
sintetizar a partir de las puertas lógicas del conjunto {AND, OR, NOT}.

Además la constante cero de n-variables y n > 0, claramente también se


puede sintetizar a partir del conjunto anterior de puertas lógicas, en efecto:

 = x1 ⋅⎯x1 ⋅ x2 ⋅…⋅ xn.


J

Ejercicio 3.51. Demostrar la Proposición 3.15.

Solución:

Utilizando la Proposición 3.14, como para cualquier función booleana


podemos obtener una síntesis en la que sólo aparecen los funcionales AND, OR y
NOT, probaremos que cada uno de los conjuntos dados en la Proposición 3.15 es
funcionalmente completo, viendo que cada uno de los funcionales del conjunto
{AND, OR, NOT} se pueden obtener utilizando sólo los funcionales de dichos
conjuntos.

En primer lugar, el conjunto {AND, NOT} es funcionalmente completo


pues por las leyes de De Morgan, podemos obtener una síntexis para el funcional
OR mediante: x ∨ y = x ∧ y ,
es decir: x ⎯x
⎯x ∧⎯z
x∨y

y
⎯y

De forma análoga, el conjunto {OR, NOT} también es funcionalmente


completo pues de nuevo por las leyes de De Morgan sabemos que x ∧ y = x ∨ y ,

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


340 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

es decir, tenemos la siguiente síntexis para el funcional AND en función de los


funcionales OR y NOT:

x ⎯x
⎯x ∨⎯z
x∧y

y
⎯y

Por otra parte, el conjunto {NAND} es funcionalmente completo (ver


ejercicio 1.34), ya que⎯x = x ↑ x, es decir:

x ⎯x

Además el operador OR se puede sintetizar mediante la expresión booleana x ∨ y =


(x ↑ x) ↑ (y ↑ y), esto es:

x ↑x
x

x∨y

y
y↑ y

Y por último, x ∧ y = (x ↑ y) ↑ (x ↑ y), es decir:

x ↑y
x

x∧y

y
x↑ y

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


García-Muñoz, M.A. 341

Por otra parte, el conjunto {NOR} es funcionalmente completo (ver


ejercicio 1.33) pues⎯x = x ↓ x, es decir:

x ⎯x

Además el operador OR se puede sintetizar mediante la expresión booleana:

x ∧ y = (x ↓ x) ↓ (y ↓ y),

esto es:

x ↓x
x

x∧y

y
y↓ y

Y por último, x ∨ y = (x ↓ y) ↓ (x ↓ y), es decir:

x ↑y
x

x∧y

y
x↑ y

J

Ejercicio 3.52. Sea f: (%2)3⎯→ %2 la función booleana definida por la expresión


f(x, y, z) = (x ∧⎯z ) ∨ ( y ⊕ z) . Encontrar expresiones equivalentes en las que sólo

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


342 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

se usen los siguientes conjuntos de operadores:

a) {∧∨−},

b) {∧, −},

c) {↓}.

Solución:

a) Teniendo en cuenta que la forma canónica en mintérminos o en


maxtérminos viene dada a partir de los tres operadores del conjunto {∧, ∨, −},
bastará con dar una de ellas para dar la solución de este ejercicio. Para ellos
primero calculamos la tabla de verdad de f(x, y, z):

x y z ⎯z x ∧⎯z y ⊕ z ( y ⊕ z) f(x, y, z)
0 0 0 1 0 0 1 1
0 0 1 0 0 1 0 0
0 1 0 1 0 1 0 0
0 1 1 0 0 0 1 1
1 0 0 1 1 0 1 1
1 0 1 0 0 1 0 0
1 1 0 1 1 1 0 1
1 1 1 0 0 0 1 1

Como en la tabla de f el número de ceros es menor que el de unos, vamos a


calcular la forma normal en maxtérminos, para lo que calculamos los maxtérminos
asociados a los ceros de la tabla:

x y z f(x, y, z)
0 0 0 1
0 0 1 0 x ∨ y ∨⎯z
0 1 0 0 x ∨⎯y ∨ z
0 1 1 1

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


García-Muñoz, M.A. 343

1 0 0 1
1 0 1 0 ⎯x ∨ y ∨⎯z
1 1 0 1
1 1 1 1

Así, uniendo todos ellos con el funcional ∧ obtenemos una expresión para f en la
que sólo utilizamos los funcionales requeridos:

f(x, y, z) = (x ∨ y ∨⎯z ) ∧ (x ∨⎯y ∨ z) ∧ (⎯x ∨ y ∨⎯z ).

b) Ahora queremos obtener una expresión para f en la que sólo aparezcan


los funcionales {∧, −}. Teniendo en cuenta que y ⊕ z = (y ∧⎯z ) ∨ (⎯y ∧ z ) y las
leyes de De Morgan, se tiene:

f(x, y, z) = (x ∧⎯z ) ∨ ((y ∧ z) ∨ ( y ∧ z)) = (x ∧⎯z ) ∨ ( y ∧ z) ∧ ( y ∧ z)

Por último, teniendo en cuenta que x ∨ y = x ∧ y (ver ejercicio 3.51), se tiene:

f(x, y, z) = (x ∧ z) ∧ ( y ∧ z) ∧ ( y ∧ z) .

c) Vamos ahora a obtener una expresión para f dada sólo por el funcional
NOR. Teniendo en cuenta el apartado anterior sabemos que:

f(x, y, z) = (x ∧⎯z ) ∨ ((y ∧ z) ∨ ( y ∧ z)) = (x ∧⎯z ) ∨ ((y ∧⎯z ) ↓ (⎯y ∧ z))

donde en la segunda igualdad hemos utilizando la definición del funcional NOR.


Ahora sólo tenemos que fijarnos en el ejercicio 3.51, y en particular en las fórmulas
que allí se dan para obtener los funcionales NOR, AND y OR en función del
funcional NOR. Utilizando primero que⎯x = x ↓ x, se tiene:

f(x, y, z) = (x ∧ (z ↓ z)) ∨ ((y ∧ (z ↓ z)) ↓ ((y ↓ y) ∧ z))

Ahora podemos usar la igualdad, x ∧ y = (x ↓ x) ↓ (y ↓ y) para obtener:

f(x, y, z) = ((x ↓ x) ↓ ((z ↓ z) ↓ (z ↓ z))) ∨ (((y ↓ y) ↓ ((z ↓ z) ↓ (z ↓ z))) ↓ (((y ↓


y) ↓ (y ↓ y)) ↓ (z ↓ z)))

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


344 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

y por último eliminamos el funcional OR, usando x ∨ y = (x ↓ y) ↓ (x ↓ y):

f(x, y, z) = (((x ↓ x) ↓ ((z ↓ z) ↓ (z ↓ z))) ↓ (((y ↓ y) ↓ ((z ↓ z) ↓ (z ↓ z))) ↓ (((y ↓


y) ↓ (y ↓ y)) ↓ (z ↓ z)))) ↓ (((x ↓ x) ↓ ((z ↓ z) ↓ (z ↓ z))) ↓ (((y ↓ y) ↓ ((z ↓ z) ↓
(z ↓ z))) ↓ (((y ↓ y) ↓ (y ↓ y)) ↓ (z ↓ z)))).
J

Ejercicio 3.53. Demostrar la Proposición 3.16.

Solución:

Veamos como el conjunto {1, ⊕, AND} es funcionalmente completo, para


ellos sólo tendremos que encontrar una síntesis para los funionales NOT y OR pues
de esta forma toda función booleana, que como es sabido siempre puede ser
sintetizada mediante una expresión en la que sólo aparecen los funcionales del
conjunto {NOT, OR, AND}, podrá ser sintetizada a una expresión con los
funcionales del conjunto {1, ⊕ , AND}. Veamos como⎯x = 1 ⊕ x y x ∨ y = x ⊕ y
⊕ (x ∧ y), para ellos basta con que observemos que tienen igual tabla de verdad:

x ⎯x x 1 1⊕x
0 1 0 1 1
1 0 1 1 0

x y x∨y x y x⊕y x∧y x ⊕ y ⊕ (x ∨ y)


0 0 0 0 0 0 0 0
0 1 1 0 1 1 0 1
1 0 1 1 0 1 0 1
1 1 1 1 1 0 1 1

Gráficamente:

x ⎯x

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


García-Muñoz, M.A. 345


x ⊕y
 x



 x∨y


 y
 x∧y



J

Ejercicio 3.54. Dada la función booleana del ejercicio 3.52, calcular su polinomio
de Gegalkine.

Solución:

Su polinomio de Gegalkine vendrá dado por la síntesis de dicha función


booleana en el conjunto {1, ⊕, ∧}. Teniendo en cuenta lo probado en el ejercicio
anterior, y en particular, que⎯x = 1 ⊕ x, podemos sustituir cada una de los
complementos, obteniendo:

f(x, y, z) = (x ∧⎯z ) ∨ ( y ⊕ z) = (x ∧ (1 ⊕ z )) ∨ (1 ⊕ (y ⊕ z)).

Por último, utilizando la igualdad x ∨ y = x ⊕ y ⊕ (x ∧ y), se tiene el polinomio de


Gegalkine de f, que no es más que la expresión:

(x ∧ (1 ⊕ z )) ⊕ (1 ⊕ (y ⊕ z)) ⊕ (x ∧ (1 ⊕ z ) ∧ (1 ⊕ (y ⊕ z))).
J

Ejercicio 3.55. El equipo directivo de una empresa formado por cuatro personas
toma decisiones mediante votación por mayoría. Cada miembro del equipo puede
votar “SI” pulsando un botón. Diseñar una red lógica mediante la cual se encienda
una luz cuando y sólo cuando haya una mayoría de votos “SI”.

Solución:

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


346 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

Representamos cada uno de los directivos del equipo mediante las


variables x1, x2, x3 y x4 y asignamos 1 cuando el directivo xi vota “SI” y 0 en caso
contrario. De esta forma, las distintas posibilidades de voto del equipo podemos
representarlas en las cuatro primeras columnas de la siguiente tabla:

x1 x2 x3 x4 f(x1, x2, x3, x4)


0 0 0 0 0
0 0 0 1 0
0 0 1 0 0
0 0 1 1 0
0 1 0 0 0
0 1 0 1 0
0 1 1 0 0
0 1 1 1 1
1 0 0 0 0
1 0 0 1 0
1 0 1 0 0
1 0 1 1 1
1 1 0 0 0
1 1 0 1 1
1 1 1 0 1
1 1 1 1 1

Nótese como en la última columna, hemos representado con 1 la mayoría absoluta


y con 0 cuando no se tiene ésta. La función booleana que representa esta tabla será,
por ejemplo, su expresión en mintérminos:

f ( x1 , x 2 , x 3 , x 4 ) = ( x1 ∧ x 2 ∧ x 3 ∧ x 4 ) ∨ ( x1 ∧ x 2 ∧ x 3 ∧ x 4 ) ∨
( x1 ∧ x 2 ∧ x 3 ∧ x 4 ) ∨ ( x1 ∧ x 2 ∧ x 3 ∧ x 4 ) ∨ ( x1 ∧ x 2 ∧ x 3 ∧ x 4 ).

J

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


García-Muñoz, M.A. 347

Ejercicio 3.56. Dar la expresión booleana que corresponda al circuito de la


siguiente figura:

x1

x2

x3

x4

Calcular su tabla de verdad y una síntesis usando el conjunto {NOT, OR}.

Solución:

La expresión booleana que representa el circuito de la figura anterior


vendrá dada por una función f: (%2)4⎯→ (%2)2, de forma que f(x1, x2, x3, x4) =
(f1(x1, x2, x3, x4), f2(x1, x2, x3, x4)). Para calcular su expresión escribimos sobre el
gráfico el valor de las distintas flechas que aparecen tras los funcionales:

x1 x1∧x2 (x1 ∧ x 2 )

( x 1 ∧ x 2 ) ∨ ((x 2 ⊕ x 3 ) ∧ x 4 )

x2 x 2 ⊕ x3
x3
x3 (x 2 ⊕ x 3 ) ∧ x 4

x4
x4
x 4 ↓ x1 ((x 2 ⊕ x 3 ) ∧ x 4 ) ∧ ( x 4 ↓ x 1 )

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


348 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

Así el circuito anterior viene dado por la expresión:

f(x1, x2, x3, x4) = ( ( x1 ∧ x 2 ) ∨ ((x 2 ⊕ x 3 ) ∧ x 4 ) , ((x 2 ⊕ x 3 ) ∧ x 4 ) ∧ ( x 4 ↓ x1 ) )

Para dar la tabla de verdad de un circuito hemos de calcular la tabla de cada una de
las salidas del circuito. En nuestro caso hemos de calcular las tablas de verdad de
f1(x1, x2, x3, x4) = ( x1 ∧ x 2 ) ∨ ((x 2 ⊕ x 3 ) ∧ x 4 ) y de f2(x1, x2, x3, x4) =
((x 2 ⊕ x 3 ) ∧ x 4 ) ∧ ( x 4 ↓ x1 ) :

x 1 x2 x3 x4 x1 ∧ x 2 x2 ⊕ x3 (x2 ⊕ x 3 ) ∨ x 4 x 4 ↓ x1 f1 f2
0 0 0 0 1 1 1 0 1 0
0 0 0 1 1 1 1 1 1 1
0 0 1 0 1 0 1 0 1 0
0 0 1 1 1 0 0 1 1 0
0 1 0 0 1 0 1 0 1 0
0 1 0 1 1 0 0 1 1 0
0 1 1 0 1 1 1 0 1 0
0 1 1 1 1 1 1 1 1 1
1 0 0 0 1 1 1 0 1 0
1 0 0 1 1 1 1 0 1 0
1 0 1 0 1 0 1 0 1 0
1 0 1 1 1 0 0 0 1 0
1 1 0 0 0 0 1 0 1 0
1 1 0 1 0 0 0 0 0 0
1 1 1 0 0 1 1 0 1 0
1 1 1 1 0 1 1 0 1 0

Por último, para dar una síntesis de f usando los funcionales del conjunto {NOT,
OR}, hemos de dar la síntesis para cada una de las componentes de f. Observando
la tabla de verdad, nos resultará más sencillo si damos la síntesis de la forma

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


García-Muñoz, M.A. 349

canónica en maxtérminos de f1 y la forma canónica en mintérminos de f2. Éstas


vienen dadas por las expresiones:

f1(x1, x2, x3, x4) = x 1 ∨ x 2 ∨ x 3 ∨ x 4

f2(x1, x2, x3, x4) = ( x 1 ∧ x 2 ∧ x 3 ∧ x 4 ) ∨ ( x 1 ∧ x 2 ∧ x 3 ∧ x 4 )

La primera componente del circuito ya aparece dada con funcionales del conjunto
{NOT, OR}. Para transformar la segunda, sólo tenemos que utilizar las leyes de De
Morgan para transformar los funcionales AND en funcionales del conjunto pedido.
Teniendo en cuenta lo anterior se tiene que:

f2(x1, x2, x3, x4) = ( x1 ∨ x 2 ∨ x 3 ∨ x 4 ) ∨ ( x1 ∨ x 2 ∨ x 3 ∨ x 4 ) ,

y así una síntesis del circuito usando el conjunto dado sería:

f(x1, x2, x3, x4) = ( x 1 ∨ x 2 ∨ x 3 ∨ x 4 , ( x1 ∨ x 2 ∨ x 3 ∨ x 4 ) ∨ ( x1 ∨ x 2 ∨ x 3 ∨ x 4 ) ).


J

6. RESOLUCIÓN DE EJERCICIOS DE EXAMEN

Al igual que en los otros capítulos terminamos con este apartado donde
resolvemos problemas relativos al tema que han aparecido en los últimos
exámenes.

Ejercicio 3.57. (Septiembre 2009) Sean A = {a, b} y B = {x, z}. Se pide:

a) Calcular A × B y comprobar que X1 = 0(A × B), con la relación de

orden dada por la inclusión, es un retículo y un álgebra de Boole.

b) Calcular X2 = 0(A) × 0(B) y comprobar que, con la relación de orden

dada por la inclusión, es un retículo y un álgebra de Boole.

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


350 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

c) ¿Son X1 y X2 retículos isomorfos?

Solución:

a) En primer lugar calculamos el producto cartesiano de A y B, que está


formado por los pares ordenados de elementos cuya primera componente es un
elemento de A y su segunda componente es un elemento de B:

A × B = {(a, x), (a, z), (b, x), (b, z)}.

Claramente X1 = 0(A × B), con la relación de orden dada por la inclusión, es un

retículo y un álgebra de Boole ya que el conjunto potencia de cualquier conjunto es


un álgebra de Boole y en particular un retículo.

b) Por una parte, el conjunto 0(A) = {∅, {a}, {b}, A} y el conjunto 0(B) =

{∅, {x}, {z}, B}, luego su producto cartesiano viene dado por los pares:

X2 = 0(A) × 0(B) = {(∅, ∅), (∅, {x}), (∅, {z}), (∅, B), ({a}, ∅),

({a}, {x}), ({a}, {z}), ({a}, B), ({b}, ∅), ({b}, {x}), ({b}, {z}),
({b}, B), (A, ∅), (A, {x}), (A, {z}), (A, B)}.

Sabemos que el conjunto de las partes de cualquier conjunto X, 0(X), junto con la

inclusión es isomorfo como álgebra de Boole y en particular como retículo con el


conjunto (%2)card(X). Así, 0(A) y 0(B) son isomorfos al álgebra de Boole (%2)2,

luego X2 es isomorfo al algebra de Boole (%2)2 × (%2)2 = (%2)4 y por tanto, podemos
concluir que el conjunto X2 junto con la relación de orden dada por la inclusión, es
un álgebra de Boole y en particular un retículo.

c) Para responder a esta pregunta basta con utilizar el razonamiento del


apartado anterior también para el conjunto X1 = 0(A × B), ya que al ser un

conjunto potencia podemos asegurar que X1 es isomorfo al (%2)card(A × B). Por tanto,
ambos conjuntos X1 y X2 son isomorfos a (%2)4.
J

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


García-Muñoz, M.A. 351

Ejercicio 3.58. (Febrero 2009) Consideramos en el conjunto A = {0, 1, 2, 3, 4} la


relación binaria:

R = {(0,0), (0,2), (1,1), (1,2), (2,2), (3,0), (3,1), (3,2), (3,3), (3,4), (4,1),(4,2), (4,4)}

Se pide:

a) ¿Es A con esta relación binaria un retículo?

b) ¿Es modular?

c) ¿Es distributivo?

d) ¿Tiene elemento cero y uno?

e) ¿Es complementado?

f) ¿Es un álgebra de Boole?

Solución:

a) Tenemos que probar que R satisface las propiedades reflexiva,


antisimétrica y transitiva. En efecto, R es reflexiva pues los elementos (0, 0), (1, 1),
(2, 2), (3, 3) y (4, 4) está en R. Además R es antisimétrica pues si (a, b) ∈ R y a 
b, la pareja (b, a) ∉ R (los pares (0, 2), (1, 2), (3, 0), (3, 1), (3, 2), (3, 4), (4, 1), (4,
2) ∈ R y sin embargo, ninguno de los pares con las componentes cambiadas de
orden, a saber, (2, 0), (2, 1), (0, 3), (1, 3), (2, 3), (4, 3), (1, 4), (2, 4), están en R).
Por último, R también es transitiva pues dados a, b y c tres elementos distintos en
A tales que (a, b) y (b, c) son elementos de R entonces la pareja (a, c) también está
en R:

(3, 0) y (0, 2) ∈ R Ÿ (3, 2) ∈ R

(3, 1) y (1, 2) ∈ R Ÿ (3, 2) ∈ R

(3, 4) y (4, 1) ∈ R Ÿ (3, 1) ∈ R

(3, 4) y (4, 2) ∈ R Ÿ (3, 2) ∈ R

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


352 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

(4, 1) y (1, 2) ∈ R Ÿ (4, 2) ∈ R

Por tanto, R define una relación de orden en el conjunto, que podemos representar
mediante el diagrama de la derecha.
2
Para poder asegurar que R define en A 1
la estructura de retículo nos queda comprobar
0
que para cada par de elementos del conjunto A 4
existe su supremo y su ínfimo. Aunque se
deduce del diagrama, vamos a representar este
3
estudio mediante las siguientes tablas de doble
entrada:

Sup 0 1 2 3 4
0 0 2 2 0 2
1 2 1 2 1 1
2 2 2 2 2 2
3 0 1 2 3 4
4 2 1 2 4 4

Inf 0 1 2 3 4
0 0 3 0 3 3
1 3 1 1 3 4
2 0 1 2 3 4
3 3 3 3 3 3
4 3 4 4 3 4

Por tanto, R define en A una estructura de retículo con las operaciones a ∨ b =


sup{a, b} y a ∧ b = inf{a, b}.

b) Este retículo será modular si siempre que a ≤ b se da la igualdad

a ∨ (c ∧ b) = (a ∨ c) ∧ b, ∀c ∈ A.

Teniendo en cuenta que 4 ≤ 1, para que sea modular se ha de verificar que

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


García-Muñoz, M.A. 353

4 ∨ (x ∧ 1) = (4 ∨ x) ∧ 1, ∀x ∈ A.

Ahora bien, para x = 0, lo anterior no se da pues:

4 ∨ (0 ∧ 1) = 4 ∨ 3 = 4 ≠ 1 = 2 ∧ 1 = (4 ∨ 0) ∧ 1.

Por tanto, este retículo no es modular.

c) Como hemos comprobado en el apartado anterior que no es modular,


podemos deducir que no puede ser distributivo pues de serlo por la proposición 3.3
también sería modular pues dicha proposición nos asegura que todo retículo
distributivo es modular.

d) Claramente este retículo tiene elemento cero y elemento uno, pues para
el orden definido en A existe elemento minimal, el 3 y elemento maximal, el 2.

e) Para comprobar si es complementado, tenemos que estudiar si todos los


elementos de A tiene complemento. Claramente,⎯3 = 2 y⎯2 = 3 pues ambos son el
elemento cero y uno respectivamente.

Por otra parte,⎯1 = 0 pues 1 ∧ 0 = 3 y 1 ∨ 0 = 2. Además como 4 ∧ 0 = 3 y


4 ∨ 0 = 2, el elemento 0 también es el complemento del elemento 4. Por último,
teniendo en cuenta que 0 ∧ 1 = 3 y 0 ∨ 1 = 2 y que también 0 ∧ 4 = 3 y 0 ∨ 4 = 2 se
tiene que⎯0 = {1, 4}, es decir, el complemento del elemento 0 no es único, lo que
no es contradictorio pues la unicidad en el complemento sólo se tendrá en los
retículos distributivo.

f) Podemos asegurar que no es un álgebra de Boole pues no es un retículo


distributivo.
J

Ejercicio 3.59. (Septiembre 2008) Razonar la veracidad o falsedad de las


siguientes afirmaciones:

a. El Álgebra de Boole de los divisores positivos de 20 y el Álgebra de Boole


de los divisores positivos de 18 son isomorfas (ambas con la relación de orden: a ≤

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


354 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

b ⇔ a | b).

b. El álgebra de Boole (0({a, b}), ∩, ∪) es un subretículo del álgebra de Boole

(P({a, b, c}), ∩, ∪).

c. El conjunto ordenado = con la relación de orden habitual es un retículo.

d. El conjunto ordenado = con la relación de orden habitual es un Álgebra de


Boole infinita

Solución:

a. Los divisores positivos de 20 y 18 vienen dados por los conjuntos D =


{1, 2, 4, 5, 10, 20} y D’ = {1, 2, 3, 6, 9, 18} respectivamente. Ambos con cardinal
6, luego ninguno de los dos son álgebras de Boole pues por las consecuencias del
teorema fundamental de las álgebras de Boole finitas cualquiera de ellas tiene
cardinal igual a una potencia del 2. Por tanto, la afirmación es falsa. Lo que si es
cierto es que como retículos ambos si son isomorfos.

b. Esta afirmación es verdadera pues 0({a, b}) ⊆ 0({a, b, c}) y la unión o

intersección de dos elementos de 0({a, b}) siguen siendo subconjuntos de {a, b}.

c. Verdadero, pues la relación de orden usual en = es un orden total, es


decir, todo par de números enteros en = es comparable y, por tanto, para cualquier
par de números enteros, uno de ellos es el supremo (el mayor) y otro es el ínfimo
(el menor) del conjunto formado por ambos. Así = con el orden usual es un
retículo.

d. Falso, pues = no tiene elemento cero (minimal del conjunto) ni elemento


uno (maximal del conjunto) y por tanto, no es un retículo con elemento cero y uno.
J

Ejercicio 3.60. (Febrero 2008) Consideramos la siguiente relación binaria en el


conjunto A = {2, 3, 7, a, c}:

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


García-Muñoz, M.A. 355

R = {(2, 2), (2, 3), (3, 3), (7, 7), (7, a), (7, 2), (7, 3), (7, c), (a, a),

(a, c),(a, 2), (a, 3), (c, c), (c, 3)}.

Se pide:

a) ¿Es una relación de orden? ¿Es A totalmente ordenado?

b) ¿Es A un retículo?

c) ¿Es A un álgebra de Boole?

d) Encontrar al menos un subretículo de 1, 2, y 4 elementos de A. ¿Es


alguno de los subretículos que has obtenido un álgebra de Boole?

Solución:

a) Para que esta relación binaria sea una relación de orden tiene que
satisfacer las propiedades reflexiva, antisimétrica y transitiva. Claramente, R es
reflexiva pues los elementos (2, 2), (3, 3), (7, 7), (a, a) y (c, c) está en R. Además R
es antisimétrica pues si (x, y) ∈ R y x  y, la pareja (y, x) ∉ R. Por último, R
también es transitiva pues dados x, y y z tres elementos distintos en A tales que (x,
y) y (y, z) son elementos de R entonces la pareja (x, z) también está en R:

(7, a) y (a, c) ∈ R Ÿ (7, c) ∈ R, (7, a) y (a, 2) ∈ R Ÿ (7, 2) ∈ R,

(7, a) y (a, 3) ∈ R Ÿ (7, 3) ∈ R, (7, 2) y (2, 3) ∈ R Ÿ (7, 3) ∈ R,

(7, c) y (c, 3) ∈ R Ÿ (7, 3) ∈ R, 3


(a, c) y (c, 3) ∈ R Ÿ (a, 3) ∈ R, c
2
(a, 2) y (2, 3) ∈ R Ÿ (a, 3) ∈ R.
a
Por tanto, R define una relación de orden en el
conjunto, que podemos representar mediante el
7
diagrama de la derecha. Es obvio que no es un
conjunto totalmente ordenado pues el par de elementos c y 2 no son comparables

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


356 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

como puede observarse en el diagrama de Hasse.

b) Para que este conjunto ordenado defina una estructura de retículo en A


necesitamos ver que todo par de elementos de A tiene supremo e ínfimo, lo que
vamos a comprobarlo construyendo las respectivas tablas de doble entrada:

Sup 2 3 7 a c
2 2 3 2 2 3
3 3 3 3 3 3
7 2 3 7 a c
a 2 3 a a c
c 3 3 c c c

Inf 2 3 7 a c
2 2 2 7 a a
3 2 3 7 a c
7 7 7 7 7 7
a a a 7 a a
c a c 7 a c

Por tanto, R define en A una estructura de retículo.

c) Usando el teorema fundamental de las álgebras de Boole finitas,


podemos asegurar que A no es un álgebra de Boole pues el cardinal de cualquier
álgebra de Boole finita es una potencia de 2 y card(A) = 5.

d) Un subconjunto de un retículo es un subretículo si las operaciones del


retículo son cerradas para dicho subconjunto, es decir, si para todo par de
elementos del subconjunto, su supremo y su ínfimo siguen siendo elementos de
dicho subconjunto. Observando las tablas anteriores que se corresponden con las
tablas de las operaciones ∨ e ∧ del retículo podemos asegurar que para cualquier
elemento de A, el subconjunto formado por dicho elemento es un subretículo de A
pues x ∨ x = x y x ∧ x = x, para cualquier x ∈ A. Por ejemplo, S1 = {7}.

Por otra parte, cualquier subconjunto formado por dos elementos


comparables del conjunto A es un subretículo con 2 elementos, por ejemplo, S2 =
{a, c}. Por último, los subconjuntos formados por 4 elementos comparables, es

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


García-Muñoz, M.A. 357

decir, cualquier cadena de 4 elementos es un subretículo de A. Por ejemplo, S4 =


{7, a, c, 3}. De los anteriores, S1 y S2 son álgebras de Boole pero S4 no es un
álgebra de Boole pues no todos los elementos son complementados, por ejemplo a
no tiene complemento. Sin embargo, si existe un subretículo de 4 elementos que es
un álgebra de Boole, el subconjunto B = {a, c, 2, 3} pues como se observa
gráficamente es isomorfo a %22.
J

Ejercicio 3.61. (Septiembre 2007) Sea A = {x ∈ = / x ≥ 1}, conjunto en el que


definimos la relación binaria:

a R b si y sólo si b ≡ 0 mod a

¿Es A con esta relación un retículo? En caso afirmativo, ¿cuáles son sus
operaciones ∨ e ∧? ¿Es A con las operaciones anteriores un álgebra de Boole?

Solución:

Para que el conjunto A con esta relación binaria será un retículo es


necesario que R sea una relación de orden y que para cada par de elementos de A
exista el supremo y el ínfimo respecto de dicho orden. Veámoslo:

Teniendo en cuenta que dos elementos a y b de A están relacionados


cuando b ≡ 0 mod a, es decir, si b – 0 es un múltiplo de a, luego podemos redefinir
la relación mediante:

a R b si y sólo si b = ka con k ∈=+ (k > 0 pues a y b son positivos)

Así definida, R satisface la propiedad reflexiva pues a R a ya que a = ka con k = 1.


Además R es antisimétrica pues si a y b son dos elementos de A tales que a R b y b
R a es porque b = k1a y a = k2b con k1 y k2 números enteros positivos, de donde

a = k2b = k2(k1a) = (k2k1)a,

luego k2k1=1, y por tanto k1 = k2 = 1 y así a = b. Por último, R es transitiva pues

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


358 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

dados a, b y c en A tales que a R b y b R c, dichos elementos satisfacen las


relaciones b = k1a y c = k2b con k1 y k2 ∈ =+, luego:

c = k2b = k2(k1a) = (k2k1)a, y k2k1∈ =+,

es decir, a R c. Así, hemos demostrado que R es una relación de orden en A.

Para probar que esta relación define en A una estructura de retículo


tenemos que ver que para cada par de elementos a y b de A, siempre existe su
supremo y su ínfimo. En efecto, el supremo de a y b será un elemento x de A tal
que a R x y b R x, es decir, tal que x es múltiplo de a y b y además es el menor con
dicha propiedad. Obviamente dicho elemento x siempre existe y es igual al mínimo
común múltiplo de a y b, es decir,

sup{a, b} = mcm{a, b}.6

Análogamente, el ínfimo de a y b será un elemento y en A tal que y R a e y R b, es


decir, tal que a y b son múltiplos de y o lo que es igual y es divisor de a y b.
Además y es el mayor con dicha propiedad. Claramente este elemento es el
máximo común divisor de a y b, esto es:

inf{a, b} = mcd{a, b}.

Podemos, por tanto, responder de forma afirmativa a la primera pregunta, R define


una estructura de retículo en A donde las operaciones ∨ e ∧ vienen dadas por:

a ∨ b = mcm{a, b} e a ∧ b = mcd{a, b}.

Para que A con estas operaciones tenga estructura de álgebra de Boole, además
debe ser un retículo distributivo, con elemento cero y uno y complementado. En
nuestro caso es fácil deducir que el 1 es el elemento cero del retículo pues a ∨ 1 = a
y a ∧ 1 = 1 para cualquier a en A. Sin embargo, este retículo no tiene elementos
uno pues no existen ningún elemento x en A tal que a ∨ x = x y a ∧ x = a, para todo

6
Para ver la definición formal de mínimo común múltiplo y de máximo común divisor ir a
la sección 3 del capítulo 4.

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


García-Muñoz, M.A. 359

a ∈ A, de hecho A es un conjunto acotado inferiormente pero no superiormente


con el orden R. Por tanto, A no es un álgebra de Boole.
J

Ejercicio 3.62. (Junio 2007) Consideramos la función booleana elemental


f: (%2)3 ⎯→ %2 dada por:

f(x, y, z) = (x ↓ y) ↑ (x ← (z ↔y))

Calcular:

a) Sus formas canónicas en mintérminos y maxtérminos.

b) Su polinomio de Gegalkine.

Solución:

a) Para calcular sus formas normales, previamente tenemos que calcular la


tabla de verdad de la función booleana f. Las funciones que intervienen en su
expresión son f1(↓), f7(↑), f13(←) y f9(↔), luego nos fijamos en la tabla 3.2, para
obtener:

x y z x↓y z↔y x ← (z↔y) f(x, y, z)
0 0 0 1 1 0 1
0 0 1 1 0 1 0
0 1 0 0 0 1 1
0 1 1 0 1 0 1
1 0 0 0 1 1 1
1 0 1 0 0 1 1
1 1 0 0 0 1 1
1 1 1 0 1 1 1

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


360 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

Ahora construimos para cada uno de los unos de la tabla de verdad de la


función f sus correspondientes mintérminos y para el cero de dicha tabla su
correspondiente maxtérmino:

x y z f(x, y, z) mintérminos maxtérminos


0 0 0 1 ⎯x ∧⎯y ∧⎯z
0 0 1 0 x ∨ y ∨⎯z
0 1 0 1 ⎯x ∧ y ∧⎯z
0 1 1 1 ⎯x ∧ y ∧ z
1 0 0 1 x ∧⎯y ∧⎯z
1 0 1 1 x ∧⎯y ∧ z
1 1 0 1 x ∧ y ∧⎯z
1 1 1 1 x∧y∧z

Por último, la forma canónica en mintérminos vendrá dada por la


conjunción de todos los mintérminos anteriores, es decir:

(⎯x ∧⎯y ∧⎯z ) ∨ (⎯x ∧ y ∧⎯z) ∨ (⎯x ∧ y ∧ z) ∨ (x ∧⎯y ∧⎯z) ∨ (x ∧⎯y ∧ z) ∨


(x ∧ y ∧⎯z) ∨ (x ∧ y ∧ z).

Además la forma canónica en maxtérminos vendrá dada por el único maxtérmino


de f, esto es:

x ∨ y ∨⎯z.

b) El polinomio de Gegalkine de f, lo podemos obtener de una forma más


simple a partir de la forma canónica en maxtérminos. Teniendo en cuenta que el
polinomio de Gegalkine de una función booleana es la síntesis que obtenemos al
expresar dicha función utilizando sólo los funcionales del conjunto {1, ⊕, ∧}, lo
único que tenemos que hacer es sustituir los funcionales ∨ de la forma canónica en
maxtérminos utilizando la fórmula x ∨ y = x ⊕ y ⊕ (x ∧ y), como sigue:

f(x, y, z) = x ∨ y ∨⎯z = (x ∨ y) ∨ ⎯z = (x ⊕ y ⊕ (x ∧ y)) ∨ ⎯z =

x ⊕ y ⊕ (x ∧ y) ⊕⎯z ⊕ ((x ⊕ y ⊕ (x ∧ y)) ∧⎯z )

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


García-Muñoz, M.A. 361

y por último, el complemento de la variable z por⎯z = 1 ⊕ z, obteniendo el


polinomio de Gegalkine de la función f:

f(x, y, z) = x ⊕ y ⊕ (x ∧ y) ⊕ (1 ⊕ z) ⊕ ((x ⊕ y ⊕ (x ∧ y)) ∧ (1 ⊕ z)).


J

Ejercicio 3.63. (Febrero 2007) Se considera el conjunto A = {a, b, c, d} y en él, la


relación binaria

R = {(d, d), (d, c), (d, b), (d, a), (c, c), (c, b), (c, a), (b, b), (b, a), (a, a)}

¿Es A un retículo? En caso afirmativo, ¿cuáles son sus operaciones ∨ e ∧? ¿Es A


con las operaciones anteriores un álgebra de Boole?

Solución:

Para que A con esta relación binaria sea un retículo, la relación tiene que
ser una relación de orden de forma que para cada par de elementos de A exista su
supremo y su ínfimo. Veamos primero que R define un orden en A, para ello ha de
satisfacer las propiedades reflexiva, antisimétrica y transitiva:

R es reflexiva, pues para todo x ∈ A, los pares (x, x) ∈ R. En efecto, (a, a),
(b, b), (c, c) y (d, d) son pares de R. Por otra parte, R es antisimétrica pues los
únicos pares x, y ∈ A tales que (x, y) e (y, x) están en R son aquellos para los
cuales x = y. Por último, R es transitiva pues dados x, y, z ∈ A tales que los pares
(x, y) e (y, z) ∈ R, entonces el par (x, z) también está en R. En nuestro caso, las
únicas ternas que están en la situación anterior, donde x, y, z son los tres distintos
son:

(d, c) y (c, a) ∈ R entonces (d, a) ∈ R,

(d, c) y (c, b) ∈ R entonces (d, b) ∈ R,

(d, b) y (b, a) ∈ R entonces (d, a) ∈ R y

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


362 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

(c, b) y (b, a) ∈ R entonces (c, a) ∈ R.

Por tanto, R es una relación de orden. Con esta relación el conjunto A puede ser
representado mediante el siguiente diagrama:
a
Además para este orden, cualquier par de elementos de A
tiene supremo e ínfimo, lo que representamos en la siguiente b
c
tabla que finalmente serán las tablas de las operaciones del
retículo:
d
∨ a b c d ∧ a b c d
a a a a a a a b c d
b a b b b b b b c d
c a b c c c c c c d
d a b c d d d d d d

Por tanto, A con la relación de orden R es un retículo con las operaciones ∨ y ∧


dadas en las tablas anteriores.

Este retículo será un álgebra de Boole si además tiene elemento cero y uno,
es distributivo y complementado. Claramente, d es el elemento cero pues d ∧ x = d
y d ∨ x = x para todo x ∈ A y a es el elemento uno pues a ∨ x = a y a ∧ x = x para
todo x ∈ A. Veamos ahora si A es complementado, es decir, si cada elemento de A
tiene complemento. Por la Proposición 3.5, el complemento de d es a y el
complemento de a es d, es decir,⎯d = a y⎯a = d. Sin embargo el complementario de
b, será un elemento x ∈ A tal que b ∨ x = a y b ∧ x = d. Como se puede comprobar
en las tablas anteriores el único elemento que satisface la primera igualdad es x = a
y el único elemento que satisface la segunda igualdad es x = d. Por tanto, no
podemos encontrar un elemento en A que satisfaga a la vez ambas igualdades y así
podemos asegurar que no existe el complemento de b. Luego, A no es un álgebra
de Boole.
J

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


García-Muñoz, M.A. 363

Ejercicio 3.64. (Septiembre 2006) Estudiar si la terna ((%2)2, ⊕, ∧) es un retículo


donde la operación ⊕ viene dada en (%2)2 mediante:

(a1, b1) ⊕ (a2, b2) = (a1 ⊕ a2, b1 ⊕ b2).

Solución:

Sabemos que ((%2)2, ∨, ∧) es un álgebra de Boole, en particular, es un


retículo. El problema nos pregunta que si al cambiar el operador OR por el XOR, la
terna sigue manteniendo la estructura de retículo. Para ello el operador ⊕ ha de ser
una operación interna que satisfaga las propiedades asociativa, conmutativa,
idempotencia y absorción.

Claramente, la operación ⊕ así definida lo que fácilmente se puede


comprobar en la siguiente tabla:

⊕ (0, 0) (0, 1) (1, 0) (1, 1)


(0, 0) (0, 0) (0, 1) (1, 0) (1,1)
(0, 1) (0, 1) (0, 0) (1, 1) (1, 0)
(1, 0) (1, 0) (1, 1) (0, 0) (0, 1)
(1, 1) (1, 1) (1, 0) (0, 1) (0, 0)

Sin embargo, en la misma tabla podemos observar como la nueva operación no


satisface la propiedad de idempotencia pues, por ejemplo:

(1, 1) ⊕ (1, 1) = (1 ⊕ 1, 1 ⊕ 1) = (0, 0) ≠ (1, 1).

Por tanto, la terna ((%2)2, ⊕, ∧) no es un retículo.


J

Ejercicio 3.65. (Junio 2006) Utilizando el sistema de numeración7 binario, diseñar

7
La definición de sistema de numeración se puede ver en la sección 5 del capítulo 4.

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


364 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

un circuito que calcule el resto que resulta al dividir los números enteros entre 0 y 7
entre 4.

Solución:
Utilizando el sistema de numeración binario podemos expresar cada
número entre 0 y 7 utilizando sólo los dígitos 0 y 1 (ver sección 5 del capítulo 4).
Así podemos escribir 0, 1, 10, 11, 100, 101, 110 y 111 para expresar en binario los
números 0, 1, 2, 3, 4, 5, 6 y 7 respectivamente. Como podemos observar el mayor
número de dígitos utilizados es 3 y teniendo en cuenta que añadir ceros por la
izquierda no afecta, podemos añadir ceros para que todos se escriban con 3 dígitos.
De esta forma obtenemos la siguiente representación:

Número Binario
0 000
1 001
2 010
3 011
4 100
5 101
6 110
7 111
Los distintos restos que resultan de dividir entre 4 son 0, 1, 2 y 3. Si hacemos lo
mismo pasándolos a binario, ahora el máximo número de dígitos necesario para
representarlos es dos, luego añadiendo ceros a la izquierda obtendríamos la
siguiente representación para los distintos restos:

Resto Binario
0 00
1 01
2 10
3 11

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


García-Muñoz, M.A. 365

Representando cada dígito de los números en binario como una variable obtenemos
la siguiente tabla que representa el circuito que hemos de calcular y que finalmente
será una función booleana con tres entradas y dos salidas:

x y z f1(x, y, z) f2(x, y, z)
0 0 0 0 0
0 0 1 0 1
0 1 0 1 0
0 1 1 1 1
1 0 0 0 0
1 0 1 0 1
1 1 0 1 0
1 1 1 1 1

es decir, f(x, y, z) = (f1(x, y, z), f2(x, y, z)), donde f1 y f2 pueden ser calculadas
mediante las formas canónicas en mintérminos o maxtérminos. No obstante en este
caso es fácil observando que las tablas de f1 y f2 no son más que las tablas de la
segunda y tercera variable respectivamente. Por tanto, el circuito pedido no es más
que la función booleana f: (%2)3 ⎯→ (%2)2 definido por f(x, y, z) = (y, z).
J

Ejercicio 3.66. (Septiembre 2005) Comprobar que la función booleana elemental


de dos entradas XOR (⊕ u “o exclusivo”) es asociativa. Sean x1, x2,…, xn variables
booleanas, determinar el valor de x1 ⊕ x2 ⊕…⊕ xn para las diferentes
combinaciones de valores de x1, x2,…, xn.

Solución:

Probaremos la asociatividad de la función booleana XOR, comprobando


que las funciones f(x, y, z) = x ⊕ (y ⊕ z) y g(x, y, z) = (x ⊕ y) ⊕ z tienen la misma

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


366 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

tabla de verdad. En efecto, teniendo en cuenta la tabla de verdad de la función ⊕ (f6


en la tabla 10.2) se tiene:
x y z y ⊕ z f(x, y, z) x y z x ⊕ y g(x, y, z)
0 0 0 0 0 0 0 0 0 0
0 0 1 1 1 0 0 1 0 1
0 1 0 1 1 0 1 0 1 1
0 1 1 0 0 0 1 1 1 0
1 0 0 0 1 1 0 0 1 1
1 0 1 1 0 1 0 1 1 0
1 1 0 1 0 1 1 0 0 0
1 1 1 0 1 1 1 1 0 1

Así la función booleana ⊕ es asociativa.

Ahora vamos a determinar el valor de x1 ⊕ x2 ⊕…⊕ xn para las diferentes


combinaciones de valores de x1, x2,…, xn usando inducción sobre n. Para n = 2, la
tabla de verdad de esta función booleana toma valor 1 si sólo una de las dos
variables toma valor 1 y en otro caso toma valor 0. Observando las tablas
anteriores comprobamos que para n =3, la función x ⊕ y ⊕ z toma valor 1 cuando
sólo una de las variables toma valor 1 o bien cuando las tres toman valor 1. Esto
nos hace tomar la siguiente hipótesis de inducción. Supongamos que para k < n la
función booleana f(x1, x2,…, xk) toma valor 1 cuando un número impar de variables
entre x1, x2,…, xn toma valor 1 y 0 en otro caso. Veamos qué valores toma la
función con n variables f(x1, x2,…, xn) = x1 ⊕ x2 ⊕…⊕ xn. Teniendo en cuenta la
asociatividad de XOR se tiene que:

f(x1, x2,…, xn) = x1 ⊕ x2 ⊕…⊕ xn = (x1 ⊕ x2 ⊕…xn-1) ⊕ xn

Ahora sólo tenemos que utilizar la hipótesis de inducción pues en el paréntesis


aparecen menos de n variables. Las cuatro posibilidades que se nos presentan
vienen representadas en la siguiente tabla donde usando la tabla de verdad de XOR,
obtenemos la tabla de la función de n variables:

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


García-Muñoz, M.A. 367

x1 ⊕ x2 ⊕…xn-1 xn f(x1, x2,…, xn)


0 0 0
0 1 1
1 0 1
1 1 0

Ahora sólo nos queda contar el número de 1 que toman las variables x1, x2,…, xn en
los distintos casos:

i) En el primer caso, como x1 ⊕ x2 ⊕…xn-1 toma valor 0, un número par de


variables entre x1, x2,…, xn-1 toma valor 1 y como xn también toma valor 0,
podemos afirmar que un número par de variables entre x1, x2,…, xn toma
valor 1. Nótese como en este caso en la tabla de f(x1, x2,…, xn) aparece un
cero.

ii) En el segundo caso, de nuevo un número par de variables entre x1, x2,…,
xn-1 toma valor 1 pero ahora xn toma valor 1, luego un número impar de
variables entre x1, x2,…, xn toma valor 1, y vemos como en la tabla de
nuestra función aparece un uno.

iii) En este caso, x1 ⊕ x2 ⊕…xn-1 toma valor 1, es decir, por la hipótesis de


inducción podemos deducir que un número impar de variables entre x1,
x2,…, xn-1 toma valor 1 y como xn toma valor 0, se tiene que un número
impar de variables entre x1, x2,…, xn toma valor 1 y comprobamos como de
nuevo f(x1, x2,…, xn) tiene en su tabla un uno.

iv) Finalmente, en el cuarto caso, como x1 ⊕ x2 ⊕…xn-1 toma valor 1, un


número impar de variables entre x1, x2,…, xn-1 toma valor 1 y como además
xn también toma valor 1, tenemos un número par de variables entre x1, x2,…,
xn tomando valor 1 y observamos que nuestra función tiene un cero en la
tabla de verdad.

Con esto hemos probado lo que queríamos:

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


368 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

­0 si entre las variables, un número par toman valor 1


x1 ⊕ x2 ⊕…xn = ®
¯1 si entre las variables, un número impar toman valor 1
J

Ejercicio 3.67. (Junio 2005) Utilizar el teorema de estructura de las álgebras de


Boole finitas y sus consecuencias para deducir la veracidad o falsedad de las
siguientes cuestiones:

a. Existen 16 álgebras de Boole distintas con 30 elementos.

b. El conjunto de los divisores positivos de 110 con la relación binaria


siguiente a R b ⇔ a | b es una álgebra de Boole.

c. El álgebra de Boole de los divisores positivos de 50 es isomorfa al


álgebra de Boole (%2)2.

d. El conjunto de las partes del conjunto de los divisores primos positivos


de 50 es un álgebra de Boole.

Solución:

a. Falso, pues por la primera consecuencia del teorema de estructuras de las


álgebras de Boole finitas (Corolario 3.9) el cardinal de cualquier álgebra de Boole
finita es una potencia de 2 y 30 no lo es, luego no existen algebra de Boole con 30
elementos.

b. El conjunto de los divisores positivos de 110 es

D = {1, 2, 5, 10, 11, 22, 55, 110}

La relación binaria a R b si y sólo si a | b, viene dada por los pares:

R = {(1, 1), (1, 2), (1, 5), (1, 10), (1, 11), (1, 22), (1, 55), (1, 110), (2, 2), (2, 10), (2,
22), (2, 110), (5, 5), (5, 10), (5, 55), (5, 110), (10, 10), (10, 110), (11, 11), (11, 22),
(11, 55), (11, 110), (22, 22), (22, 110), (55, 55), (55, 110), (110, 110)}

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


García-Muñoz, M.A. 369

y define en este conjunto un orden con diagrama de


110
Hasse de la derecha.

Utilizando, de nuevo, el Corolario 3.9 podemos asegurar 22


10 55
que la afirmación es verdadera pues observamos que D
es isomorfo al (%2)3 (ver diagrama del ejercicio 3.34),
donde el isomorfismo f: (%2)3 ⎯→ D viene dado como 2 5 11

sigue:
1
f(0, 0, 0) = 1, f(1, 0, 0) = 2, f(0, 1, 0) = 5,

f(0, 0, 1) = 11, f(1, 1, 0) = 10, f(1, 0, 1) = 22, f(0, 1, 1) = 55 y f(1, 1, 1) = 110.

c. Falso pues los divisores de 50 son 1, 2, 5, 10, 25, 50, y por tanto no
constituyen un álgebra de Boole pues el cardinal de este conjunto no es una
potencia de 2.

d. El conjunto de los divisores primos positivos de 50 es X = {2, 5} y


teniendo en cuenta que partes de cualquier conjunto es un álgebra de Boole, se
tiene que esta afirmación es verdadera.
J

Ejercicio 3.68. (Febrero 2005) Calcular la expresión de una función booleana de 3


entradas x, y, z que calcule el cociente y el resto que resulta al dividir un número
natural menor estrictamente que 8 entre 2.
Nota: Utilizar el sistema de numeración binario.

Solución:

Primero tenemos que representar los números entre 0 y 7 utilizando el


sistema de numeración binario y de forma que cada una de las expresiones venga
dado por 3 entradas (ver ejercicio 3.61). Por otra parte, teniendo en cuenta que los
posibles cocientes al dividir entre 2 los números menores que 8 es 0, 1, 2 y 3 y que
para expresar estos números en binario el máximo número de dígitos que

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


370 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

necesitamos es 2, la función que determine el cociente necesita dos salidas. Sin


embargo, el resto de esta división vendrá determinado por una sola salida. Así la
función que nos determina en binario el cociente y el resto de dividir entre 2 será
una circuito con tres entradas y tres salidas, es decir, f: (%2)3 ⎯→ (%2)3, de forma
que f(x, y, z) = (f1(x, y, z), f2(x, y, z), f3(x, y, z)) donde el cociente vendrá dado por
las dos primeras salidas y el resto por la tercera.

Número Binario Cociente Binario Resto Binario


0 000 0 00 0 0
1 001 1 01 1 1
2 010 2 10 0 0
3 011 3 11 1 1
4 100 0 00 0 0
5 101 1 01 1 1
6 110 2 10 0 0
7 111 4 11 1 1

Si ahora nos quedamos con las columnas sombreadas en gris tenemos la tabla del
circuito buscado:

x y z f1(x, y, z) f2(x, y, z) f3(x, y, z)


0 0 0 0 0 0
0 0 1 0 1 1
0 1 0 0 0 0
0 1 1 0 1 1
1 0 0 1 0 0
1 0 1 1 1 1
1 1 0 1 0 0
1 1 1 1 1 1

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


García-Muñoz, M.A. 371

Ahora bastará con calcular la forma canónica en maxtérminos o mintérminos de


cada una de las salidas para obtener la expresión de f(x, y, z). No obstante, si nos
fijamos en la tabla anterior observamos que la función f1(x, y, z) = x, pues tiene la
misma tabla de verdad que la variables x. De igual forma, f2(x, y, z) = y f3(x, y, z) =
z. Así f(x, y, z) = (x, y, z).
J

Ejercicio 3.69. (Junio 2004) Razonar si (=[x], +, ·) es un álgebra de Boole.

Solución:

Para que la terna anterior sea un álgebra de Boole, es necesario que el


conjunto, en este caso =[x] el conjunto de los polinomios en la variables x y con
coeficientes en =, sea no vacío, lo que es cierto y que las dos operaciones, en este
caso la suma y el producto de polinomios sean leyes de composición interna, lo
cual claramente también es cierto. Sin embargo, estas operaciones han de satisfacer
ciertas propiedades, por ejemplo la idempotencia que en este caso no es satisfecha
ni por la suma ni por el producto. En efecto, si tomamos el polinomio p(x) = x, se
tiene que x + x = 2x = 0 ≠ x y x · x = x2 ≠ x. Así la terna (=[x], +, ·) no es un
álgebra de Boole.
J

Ejercicio 3.70. (Febrero 2004)

(a) Definir una estructura de retículo en el conjunto de todos los múltiplos


enteros de 6. ¿Es la estructura que acabas de definir un álgebra de Boole?

(b) Utilizar el sistema de numeración binario para diseñar un circuito que


describa la siguiente aplicación f: =8 → =8 definida por f(⎯u ) =⎯u +⎯1.

Solución:

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


372 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

(a) Sea M = {6k / k ∈=} el conjunto de todos los múltiplos enteros de 6.


En este conjunto es fácil definir dos operaciones internas ∨ e ∧ que hacen que la
terna (M, ∨, ∧) sea un retículo. Definimos:

a ∨ b = max{a, b}, ∀a, b ∈ M,

a ∧ b = min{a, b}, ∀a, b ∈ M.

Así definidas estas operaciones son leyes de composición internas en M, pues tanto
el máximo como el mínimo de dos elementos de M es claramente un elemento de
M y además satisface las propiedades:

i) Asociativa, en efecto:

(a ∨ b) ∨ c = max{max{a, b}, c} = max{a, b, c} = max{a, max{b, c}}

= a ∨ (b ∨ c) y

(a ∧ b) ∧ c = min{min{a, b}, c} = min{a, b, c} = min{a, min{b, c}}

= a ∧ (b ∧ c).

ii) Conmutativa, pues claramente a ∨ b = max{a, b} = max{b, a} = b ∨ a y


análogamente min{a, b} = min{b, a}.

iii) Idempotencia, ya que a ∨ a = max{a, a} = a y a ∧ a = min{a, a} = a.

iv) Absorción. Dadas a, b ∈ M, se tiene que (a ∨ b) ∧ a = a, ya que


min{max{a, b}, a} = a. De forma análoga, (a ∧ b) ∨ a = a.

Por tanto, M con estas operaciones es un retículo. Sin embargo no es


algebra de Boole, pues no tiene elemento cero ni elemento uno ya que es un
conjunto no acotado (no existe cotas superiores, ni inferiores del conjunto).

(b) La aplicación f: =8 → =8 asocia cada clase a dicha clase más la


clase del 1. Como⎯a +⎯b = a + b se tiene que f(⎯0 ) =⎯1, f(⎯1 ) =⎯2, f(⎯2 ) =⎯3,

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


García-Muñoz, M.A. 373

f(⎯3 ) =⎯4, f(⎯4 ) =⎯5, f(⎯5 ) =⎯6, f(⎯6 ) =⎯7 y f(⎯7 ) =⎯0. Si utilizamos el sistema
de numeración binaria para representar cada uno de los elementos de =8 (ver
ejercicio 3.61), obtenemos la siguiente tabla del circuito que describe la
anterior aplicación:

x y z g1(x, y, z) g2(x, y, z) g3(x, y, z)


0 0 0 0 0 1
0 0 1 0 1 0
0 1 0 0 1 1
0 1 1 1 0 0
1 0 0 1 0 1
1 0 1 1 1 0
1 1 0 1 1 1
1 1 1 0 0 0

Así el circuito pedido será una aplicación booleana g: (%2)3 ⎯→ (%2)3 con
tres entradas y tres salidas, es decir, tal que g(x, y, z) = (g1(x, y, z), g2(x, y, z), g3(x,
y, z)). Para obtener la expresión de cada una de las variables basta con calcular
para cada una de sus tablas su expresión en mintérminos. Por ejemplo, si nos
fijamos en los unos de la tabla de g1 calculamos los 4 mintérminos asociados y la
expresión en mintérminos de dicha función sería:
g1(x, y, z) = ( ( x ∧ y ∧ z) ∨ ( x ∧ y ∧ z) ∨ ( x ∧ y ∧ z) ∨ ( x ∧ y ∧ z)

Análogamente, la expresión para las otras dos funciones booleanas sería:


g2(x, y, z) = ( ( x ∧ y ∧ z) ∨ ( x ∧ y ∧ z) ∨ ( x ∧ y ∧ z) ∨ ( x ∧ y ∧ z)

g3(x, y, z) = ( ( x ∧ y ∧ z) ∨ ( x ∧ y ∧ z) ∨ ( x ∧ y ∧ z) ∨ ( x ∧ y ∧ z)
J

Ejercicio 3.71. (Junio 2003) Diseñar un circuito que detecte si los números enteros
comprendidos entre 0 y 15 son múltiplos de 5 o de 7.

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


374 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

Solución:

Para diseñar un circuito como el pedido, primero hemos de representar los


números enteros entre 0 y 15 en binario. Como el número máximo de dígitos que
necesitamos para representarlo es cuatro añadimos ceros a la izquierda para que
todos tengan 4 dígitos como se muestra en la siguiente tabla:
Número Binario Número Binario
0 0000 8 1000
1 0001 9 1001
2 0010 10 1010
3 0011 11 1011
4 0100 12 1100
5 0101 13 1101
6 0110 14 1110
7 0111 15 1111

Así nuestra función booleana tendrá cuatro entradas que representamos en la


siguiente tabla:
x y z t f(x, y, z, t)
0 0 0 0
0 0 0 1
0 0 1 0
0 0 1 1
0 1 0 0
0 1 0 1
0 1 1 0
0 1 1 1
1 0 0 0
1 0 0 1
1 0 1 0
1 0 1 1

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


García-Muñoz, M.A. 375

1 1 0 0
1 1 0 1
1 1 1 0
1 1 1 1

Ahora basta con rellenar la columna de f con un uno si el correspondiente número


es múltiplo de 5 o de 7 y para calcular la expresión de f, previamente calculamos
los mintérminos asociados a cada uno de los unos de la tabla:

x y z t f(x, y, z, t) Mintérminos
0 0 0 0 1 ⎯x ∧⎯y ∧⎯z ∧⎯t
0 0 0 1 0
0 0 1 0 0
0 0 1 1 0
0 1 0 0 0
0 1 0 1 1 ⎯x ∧ y ∧⎯z ∧ t
0 1 1 0 0
0 1 1 1 1 ⎯x ∧ y ∧ z ∧ t
1 0 0 0 0
1 0 0 1 0
1 0 1 0 1 x ∧⎯y ∧ z ∧⎯t
1 0 1 1 0
1 1 0 0 0
1 1 0 1 0
1 1 1 0 1 x ∧ y ∧ z ∧⎯t
1 1 1 1 1 x∧y∧z∧t

Por tanto,

f(x, y, z, t) = ( x ∧ y ∧ z ∧ t ) ∨ ( x ∧ y ∧ z ∧ t ) ∨ ( x ∧ y ∧ z ∧ t ) ∨ ( x ∧ y ∧ z ∧ t ) ∨

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


376 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

(x ∧ y ∧ z ∧ t ) ∨ (x ∧ y ∧ z ∧ t ) .
J

Ejercicio 3.72. (Febrero 2003) Razonar la veracidad o falsedad de las siguientes


afirmaciones:
a. Todo retículo con cero y uno es complementado.
b. Los divisores positivos de 24 forman un álgebra de Boole con la relación
de orden a ≤ b si y sólo si a | b.

Solución:

a. Falso, pues por ejemplo el subconjunto A = {0, 1, 2, 3, 4} de los


números naturales con el orden inducido por el de dicho conjunto es un retículo
(conjunto ordenado de forma que para cualquier par de elementos de A existe su
supremo y su ínfimo) que además tiene elemento cero, el 0, y elemento uno, el 4 y
sin embargo no es complementado pues salvo los dos anteriores, ningún otro
elemento de A tiene complemento. Por ejemplo, no existe el complemento del 2
pues el único elemento de A tal que 2 ∨ a = 4 es el 4 y el único elemento tal que 2
∧ a = 0 es el propio 0, luego no existe en A ningún elemento a tal que a la vez
satisfaga 2 ∨ a = 4 y 2 ∧ a = 0.

24
b. Los divisores positivos de 24 vienen dados en el
siguiente conjunto: 8 12
D = {1, 2, 3, 4,6, 8,12, 24},
4 6
y la relación de orden a ≤ b si y sólo si a | b en D determina un
orden en dicho conjunto cuyo diagrama de Hasse viene dado
por el gráfico de la izquierda: 2 3

Para que este conjunto ordenado (también retículo) sea 1


un álgebra de Boole es necesario que sea distributivo, con
elemento cero y uno y complementado. Claramente el elemento 1 es el cero del

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


García-Muñoz, M.A. 377

retículo y el elemento 24 es el uno del retículo, pues ambos son minimal y maximal
respectivamente del orden. Sin embargo este retículo no es complementado pues
por ejemplo no existe el complemento del 2. En efecto, si x ∈ D, es el
complemento del 2, ha de satisfacer que 2 ∧ x = 1 y que 2 ∨ x = 24. Ahora bien, los
único elemento de D que satisfacen la primera igualdad son el 1 y el 3 y para ellos
la segunda igualdad no es cierta. Así D no es complementado y por tanto tampoco
es un álgebra de Boole.
J

Ejercicio 3.73. (Septiembre 2002) Dada la función booleana f: (%2)3 ⎯→ %2


definida por f(x, y, z) = (x ⊕ y) ↓ (z ∨ x), se pide:

i. Calcular su tabla de verdad.

ii. Calcular su expresión en maxtérminos y mintérminos.

iii. Calcular el polinomio de Gegalkine.

iv. ¿Es {0, →} un conjunto funcionalmente completo? En caso afirmativo,


determinar una expresión de f utilizando sólo los funcionales de dicho
conjunto.

v. Dibujar el circuito de f.

Solución:

i. Para calcular la tabla de verdad de f sólo hemos de fijarnos en la tabla de


cada uno de los operadores que intervienen en su definición (ver tabla 3.2). Así
partiendo de los ocho posibles valores de verdad para las tres variables que
intervienen, primero calculamos la tabla de verdad de los paréntesis (x ⊕ y) y (z ∨
x) para terminar calculando la tabla de verdad del NOR(↓) de las dos columnas
previamente calculadas:

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


378 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

x y z x ⊕ y z ∨ x f(x, y, z)
0 0 0 0 0 1
0 0 1 0 1 0
0 1 0 1 0 0
0 1 1 1 1 0
1 0 0 1 1 0
1 0 1 1 1 0
1 1 0 0 1 0
1 1 1 0 1 0

ii. Para calcular la expresión en mintérminos (respectivamente


maxtérminos) nos fijamos en los unos (respectivamente ceros) obtenidos en la tabla
de verdad de f y calculamos los mintérminos (respectivamente maxtérminos)
correspondientes:

x y z f(x, y, z) Mintérminos Maxtérminos


0 0 0 1 ( x ∧ y ∧ z)
0 0 1 0 ( x ∨ y ∨ z)
0 1 0 0 ( x ∨ y ∨ z)
0 1 1 0 ( x ∨ y ∨ z)
1 0 0 0 ( x ∨ y ∨ z)
1 0 1 0 ( x ∨ y ∨ z)
1 1 0 0 ( x ∨ y ∨ z)
1 1 1 0 ( x ∨ y ∨ z)

Como sólo hay un uno, el correspondiente a la combinación 0, 0, 0, el mintérmino


asociado a dicha combinación será la forma canónica en mintérminos de f:

f(x, y, z) = ( x ∧ y ∧ z)

La forma canónica en maxtérminos vendrá dada por la conjunción de todos los


maxtérminos anteriormente calculados:
3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE
García-Muñoz, M.A. 379

f(x, y, z) = (x ∨ y ∨ z) ∧ ( x ∨ y ∨ z) ∧ ( x ∨ y ∨ z) ∧ ( x ∨ y ∨ z) ∧ ( x ∨ y ∨ z)
∧ ( x ∨ y ∨ z) ∧ ( x ∨ y ∨ z)

iii. Para calcular el polinomio de Gegalkine de f, es decir, una síntesis de f


en la que sólo aparecen operadores del conjunto {1, ⊕, ∧}, teniendo en cuenta el
operador ↓ es la negación de la disyunción (∨) y que el complemento de una
variable x es igual a 1 ⊕ x, se tiene:

f(x, y, z) = (x ⊕ y) ↓ (z ∨ x) = 1 ⊕ ((x ⊕ y) ∨ (z ∨ x))

Por último, cambiamos las disyunciones utilizando que x ∨ y = x ⊕ y ⊕ (x ∧ y):

f(x, y, z) = 1 ⊕ ((x ⊕ y) ∨ (z ∨ x)) = 1 ⊕ ((x ⊕ y) ∨ (z ⊕ x ⊕ (z ∧ x)))

= 1 ⊕ ((x ⊕ y) ⊕ (z ⊕ x ⊕ (z ∧ x)) ⊕ ((x ⊕ y) ∧(z ⊕ x ⊕ (z ∧ x))))

Nótese que como la expresión en mintérminos de f es muy simple, podemos


obtener el polinomio de Gegalkine de f de una forma más sencilla utilizándola, a
saber:

f(x, y, z) = (1 ⊕ x) ∧ (1 ⊕ y) ∧ (1 ⊕ z).

iv. El conjunto {0, →} es funcionalmente completo si cualquier función


booleana es posible expresarla en función de los operadores de dicho conjunto.
Para ello, basta con ver que las funciones de un conjunto que es funcionalmente
completo, por ejemplo el conjunto {NOT, →}, se pueden expresar utilizando los
operadores de este nuevo conjunto. Obviamente, en este caso, sólo tenemos que ver
que el funcional NOT se puede expresar con las funciones 0 e implicación. Las
primeras posibilidades que se nos ocurren son que⎯x puede ser igual a x → 0 o
bien 0 → x. Basta con hacer la tabla de verdad de ambas para ver que⎯x = x → 0,
en efecto:

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


380 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

x 0 x→0
0 0 1
1 0 0

Así el conjunto {0, →} es funcionalmente completo. Para obtener una


expresión de f utilizando sólo los funcionales de dicho conjunto, nos
basaremos en la forma canónica en mintérminos f(x, y, z) = ( x ∧ y ∧ z) pues
es más simple que la expresión de f y ambas son iguales. En primer lugar y
utilizando lo que acabamos de comprobar podemos sustituir cada uno de los
complementos obteniendo la siguiente expresión:

f(x, y, z) = (x → 0) ∧ (y → 0) ∧ (z → 0)

Finalmente hemos de reemplazar cada una de las funciones AND, para ello
previamente tenemos que encontrar una expresión equivalente a la conjunción en la
que sólo aparezcan funciones 0 e implicaciones. Si tenemos en cuenta la
equivalencia lógica (!1 ∧ !2) ⇔ (∼( !1 → (∼!2))) (ver ejercicio 1.30) y lo

que anteriormente probado es fácil comprobar que la función x ∧ y = ((x →


(y → 0)) → 0), en efecto:

x y y→ 0 x → (y→ 0) (x → (y → 0)) → 0
0 0 1 1 0
0 1 0 1 0
1 0 1 1 0
1 1 0 0 1

Así se tiene:

f(x, y, z) = (x → 0) ∧ (y → 0) ∧ (z → 0) = (((x →0) → ((y → 0) →0)) → 0) ∧ (z


→ 0) = (((x →0) → y ) → 0) ∧ (z → 0) = ((((x →0) → y) → 0) → ((z → 0)

→0)) → 0 = ((((x →0) → y) → 0) → z) → 0


3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE
García-Muñoz, M.A. 381

donde hemos utilizado que y = (y → 0) →0.

v. La representación gráfica del circuito f es:

x
y

f(x, y, z)
z

J

Ejercicio 3.74. (Febrero 2002) Diseñar un circuito que tenga como salida el
número resultante de sumar tres números cualesquiera en =2.

Solución:

Si tenemos en cuenta que =2 es el conjunto de las clases de los restos


módulo 2, es decir, =2 = {0, 1}, claramente el circuito que se nos pide tendrá como
tabla:
x y z f(x, y, z)
0 0 0 0
0 0 1 1
0 1 0 1
0 1 1 0
1 0 0 1
1 0 1 0
1 1 0 0
1 1 1 1

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


382 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

Para calcular el circuito que se nos pide basta con tomar, por ejemplo, la forma
canónica en maxtérminos de la tabla anterior. Para ellos, primero calculamos los
maxtérminos asociados a los ceros de dicha tabla:

x y z f(x, y, z) Maxtérminos
0 0 0 0 ( x ∨ y ∨ z)
0 0 1 1
0 1 0 1
0 1 1 0 ( x ∨ y ∨ z)
1 0 0 1
1 0 1 0 ( x ∨ y ∨ z)
1 1 0 0 ( x ∨ y ∨ z)
1 1 1 1

Así un circuito que representa la suma de tres números cualquiera de =2 es:

f(x, y, z) = ( x ∨ y ∨ z) ∧ ( x ∨ y ∨ z) ∧ ( x ∨ y ∨ z) ∧ ( x ∨ y ∨ z) .
J

Ejercicio 3.75. (Septiembre 2001) En un álgebra de Boole (L, ∧, ∨) se define la


siguiente operación:

a ⊗ b = ( a ∧ b) ∨ ( b ∧ a )
Se pide:
(1) ¿Es la operación ⊗ una ley de composición interna?
(2) Demostrar que (a ⊗ b) = (a ∨ b) ∧ ( b ∨ a ), para cualquier a, b ∈ L.
(3) Demostrar que (a ∨ c ) ⊗ (b ∨ c) = (a ⊗ b) ∧ c , para cualquier a, b y c
∈ L.

Solución:

(1) Teniendo en cuenta que la terna (L, ∧, ∨) es un álgebra de Boole, las


operaciones ∧ y ∨ son leyes de composición interna y además el complemento de

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


García-Muñoz, M.A. 383

cualquier elemento de L sigue siendo un elemento de L, por tanto, la expresión ( a


∧ b ) ∨ ( b ∧ a ) da lugar a un elemento de L, es decir, la operación ⊗ es una ley
de composición interna.

(2) Dados a, b ∈ L se tiene y utilizando la propiedad distributiva se tiene:

(a ⊗ b) = ( a ∧ b ) ∨ ( b ∧ a ) = ( a ∨ ( b ∧ a )) ∧ ( b ∨ ( b ∧ a ))

= (( a ∨ b) ∧ (a ∨ a )) ∧ (( b ∨ b) ∧ ( b ∨ a ))

y ahora usando las definiciones de complemento de un elemento y de elemento O se


tiene:

(a ⊗ b) = (( a ∨ b) ∧ O) ∧ (O ∧ ( b ∨ a )) = ( a ∨ b) ∧ ( b ∨ a ).

(3) Por último, dados a, b, c ∈ L probaremos la igualdad utilizando las


propiedades del álgebra de Boole. Así por definición de la operación ⊗ y usando
las leyes de De Morgan se tiene:

(a ∨ c ) ⊗ (b ∨ c) = ((a ∨ c ) ∧ ( b ∨ c )) ∨ ((b ∨ c) ∧ ( a ∨ c ))

= ((a ∨ c ) ∧ ( b ∧ c )) ∨ ((b ∨ c) ∧ ( a ∧ c ))

Ahora utilizamos las propiedades asociativas, distributivas y conmutativas:

(a ∨ c ) ⊗ (b ∨ c) = ((a ∨ c ) ∧ ( b ∧ c )) ∨ ((b ∨ c) ∧ ( a ∧ c ))

= (((a ∨ c ) ∧ b) ∧ c ) ∨ (((b ∨ c) ∧ a ) ∧ c )

= ((((a ∨ c ) ∧ b )) ∨ ((b ∨ c) ∧ a )))) ∧ c

= (((a ∧ b ) ∨ (c ∧ b )) ∨ ((b ∧ a ) ∨ (c ∧ a ))) ∧ c

= (((a ∧ b ) ∨ (b ∧ a )) ∨ ((c ∧ b ) ∨ (c ∧ a ))) ∧ c

= ((a ⊗ b) ∨ (c ∧ ( b ∨ a ))) ∧ c

= ((a ⊗ b) ∧ c ) ∨ (c ∧ ( b ∨ a ) ∧ c )

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


384 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

= ((a ⊗ b) ∧ c ) ∨ ((c ∧ c ) ∧ ( b ∨ a ))

Por último, como c ∧ c =  por definición de complemento y el elemento


cero es el minimal del álgebra de Boole, se tiene:

(a ∨ c ) ⊗ (b ∨ c) = ((a ⊗ b) ∧ c ) ∨ ( ∧ ( b ∨ a ))

= ((a ⊗ b) ∧ c ) ∨  = (a ⊗ b) ∧ c .
J

Ejercicio 3.76. (Junio 2001) Denotamos por D(210) al conjunto de todos los
divisores positivos de 210. Definimos

a ≤ b si y sólo si b | a

Se pide:

a.1) Demostrar que la relación anterior es un orden.

a.2) Demostrar que D(210) es un álgebra de Boole y calcular sus


átomos.

a.3) Aplicar el teorema de estructura para identificar el álgebra de


Boole anterior.

Solución:

a.1) Calculamos primero el conjunto de los divisores enteros positivos de


210, esto es: D(210) = {1, 2, 3, 5, 6, 7, 10, 14, 15, 21, 30, 35, 42, 70, 105, 210}.

En dicho conjunto, la relación a ≤ b si y sólo si b | a es un orden pues satisface las


propiedades reflexiva, antisimétrica y transitiva. En efecto:

Reflexiva, a ≤ a pues a | a, para cualquier a en el conjunto D(210).

Antisimétrica, si a ≤ b y b ≤ a, es porque b | a y a | b, es decir, a = b ⋅ c1 y b


= a ⋅ c2 para algunos valores c1 y c2 ∈ =, de donde a = a ⋅ (c1 ⋅ c2) y así c1 ⋅ c2 = 1 y
como a y b son positivos, obligatoriamente c1 = c2 = 1, esto es, a = b.

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


García-Muñoz, M.A. 385

Transitiva, si a ≤ b y b ≤ c, se deduce que b | a y c | b, es decir, a = b ⋅ k1 y


b = c ⋅ k2 para algunos valores c1 y c2 ∈ =, y así a = c ⋅ (k1 ⋅ k2), esto es, c | a, o lo
que es igual a ≤ c. De hecho, tanto esta propiedad como la reflexiva son ambas
cierta para todos los números enteros.

Por tanto, D(210) es un conjunto ordenado con orden dado por el siguiente
diagrama:

7 5 3 2

21 15 14 10 6
35

70 42 30
105

210

a.2) Teniendo en cuenta que dicho conjunto es un conjunto ordenado con la


relación dada y que para cada par de elementos del conjunto existe su supremo y su
ínfimo (véase las siguientes tablas obtenidas a partir del diagrama del orden) se
tiene que el conjunto D(210) es un retículo con la operaciones supremo e ínfimo
del orden inducido en dicho conjunto.

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


386 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

sup 1 2 3 5 6 7 10 14 15 21 30 35 42 70 105 210

1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1

2 1 2 1 1 2 1 2 2 1 1 2 1 2 2 1 2

3 1 1 3 1 3 1 1 1 3 3 3 1 3 1 3 3

5 1 1 1 5 1 1 5 1 5 1 5 5 1 5 5 5

6 1 2 3 1 6 1 2 2 3 3 6 1 6 2 3 6

7 1 1 1 1 1 7 1 7 1 7 1 7 7 7 7 7

10 1 2 1 5 2 1 10 2 5 1 10 5 2 10 5 10

14 1 2 1 1 2 7 2 14 1 7 2 7 14 14 7 14

15 1 1 3 5 3 1 5 1 15 3 15 5 3 5 15 15

21 1 1 3 1 3 7 1 7 3 21 3 7 21 21 21 21

30 1 2 3 5 6 1 10 2 15 3 30 5 7 10 15 30

35 1 1 1 5 1 7 5 7 5 7 5 35 7 35 35 35

42 1 2 3 1 6 7 2 14 3 21 7 7 42 14 21 42

70 1 2 1 5 2 7 10 14 5 21 10 35 14 70 35 70

105 1 1 3 5 3 7 5 7 15 21 15 35 21 35 105 105

210 1 2 3 5 6 7 10 14 15 21 30 35 42 70 105 210

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


García-Muñoz, M.A. 387

inf 1 2 3 5 6 7 10 14 15 21 30 35 42 70 105 210

1 1 2 3 5 6 7 10 14 15 21 30 35 42 70 105 210

2 2 2 6 10 6 14 10 14 30 42 30 70 42 70 210 210

3 3 6 3 15 6 21 30 42 15 21 30 105 42 210 105 210

5 5 10 15 5 30 35 10 70 15 105 30 35 210 70 105 210

6 6 6 6 30 6 42 30 42 30 42 30 210 42 210 210 210

7 7 14 21 35 42 7 70 14 105 21 210 35 42 70 105 210

10 10 10 30 10 30 70 10 70 30 105 30 70 210 70 210 210

14 14 14 42 70 42 14 70 14 210 42 210 70 42 70 210 210

15 15 30 15 15 30 105 30 210 15 105 30 105 210 210 105 210

21 21 42 21 105 42 21 105 42 105 21 210 105 42 210 105 210

30 30 30 30 30 30 210 30 210 30 210 30 210 210 210 210 210

35 35 70 105 35 210 35 70 70 105 105 210 35 210 70 105 210

42 42 42 42 210 42 42 210 42 210 42 210 210 42 210 210 210

70 70 70 210 70 210 70 70 70 210 210 210 70 210 70 210 210

105 105 210 105 105 210 105 210 210 105 105 210 105 210 210 105 210

210 210 210 210 210 210 210 210 210 210 210 210 210 210 210 210 210

Claramente este retículo tiene elemento cero que es el 210 y elemento uno
que es el 1, lo que claramente se puede observar en las tablas anteriores pues el 210
es el neutro para la operación supremo y el 1 es el neutro para la operación ínfimo.
Además es un retículo complementado pues cada elemento tiene un complemento
que viene dado en la siguiente tabla:

a 1 2 3 5 6 7 10 14 15 21 30 35 42 70 105 210
⎯a 210 105 70 42 35 30 21 15 14 10 7 6 5 3 2 1

Por último, es sencillo pero tedioso probar que también es un retículo


distributivo por lo que no haremos esta comprobación. En síntesis, D(210) es un
retículo distributivo, con elemento cero y uno y complementado, es decir, un

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


388 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

álgebra de Boole.

Para calcular sus átomos es suficiente con mirar al diagrama de orden y


calcular los elementos minimales del conjunto de los divisores de 210 después de
eliminar el elemento cero, es decir, el 210. Así este álgebra de Boole tiene cuatro
átomos, los elementos 105, 70, 42 y 30.

a.3) El teorema de estructura del álgebra de Boole finita nos asegura que
toda álgebra de Boole finita es isomorfa al álgebra de Boole de las partes del
conjunto de sus átomo, por tanto, D(210) es isomorfa al álgebra de Boole (0(M),

∪, ∩) donde M = {105, 70, 42, 30}. Por el Corolario 3.9 también sabemos que
D(210) es isomorfa al álgebra de Boole ((%2)4, ∧, ∨).
J

Ejercicio 3.77. (Febrero 2001)

(a) Dada la función booleana g: %2 × %2 ⎯→ %2 definida por g(x, y) = 1 si


x = y y g(x, y) = 0 en otro caso, se define f: %2 × %2 × %2 ⎯→ %2 por f(x, y, z) = x
↑ g(y, z). Calcular:

a.1) Tabla de verdad de f.

a.2) Forma canónica en maxtérminos y mintérminos de f.

a.3) Polinomio de Gegalkine de f.

a.4) Dibujar un circuito que represente a f.

(b) Razonar tu respuesta, ¿es (=2, +, ⋅) un álgebra de Boole?

Solución:

(a)

a.1) Calculamos la tabla de verdad de f teniendo en cuenta la definición de


la función g:

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


García-Muñoz, M.A. 389

x y z g(y, z) x ↑ g(y, z)
0 0 0 1 1
0 0 1 0 1
0 1 0 0 1
0 1 1 1 1
1 0 0 1 0
1 0 1 0 1
1 1 0 0 1
1 1 1 1 0

a.2) Para obtener las formas canónicas de f, calculamos los mintérminos


asociados a los distintos unos y los maxtérminos asociados a los ceros de la tabla
de verdad de f:

x y z x ↑ g(y, z) mintérminos maxtérminos


0 0 0 1 x∧y∧z
0 0 1 1 x∧y∧z
0 1 0 1 x∧y∧z
0 1 1 1 x∧y∧z
1 0 0 0 x∨ y∨ z
1 0 1 1 x∧y∧z
1 1 0 1 x∧y∧z
1 1 1 0 x∨ y∨ z

Así la forma canónica en mintérminos vendrá dada por la disyunción de cada uno
de los mintérminos, es decir:

( x ∧ y ∧ z ) ∨ ( x ∧ y ∧ z ) ∨ ( x ∧ y ∧ z ) ∨ ( x ∧ y ∧ z ) ∨ ( x ∧ y ∧ z ) ∨ ( x ∧ y ∧ z ).

Por último, la forma canónica en maxtérminos se construye como la conjunción de


los maxtérminos:

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


390 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

( x ∨ y ∨ z ) ∧ ( x ∨ y ∨ z ).

a.3) El polinomio de Gegalkine, es decir, la síntesis de f utilizando los


operadores del conjunto {1, ⊕, ∧} es muy simple si fijándonos en la definición de
la función g nos damos cuenta de que dicha función tiene como expresión booleana
g(x, y) = x ⊕ y . Utilizando lo anterior:

f(x, y, z) = x ↑ y ⊕ z = x ∧ y ⊕ z

y utilizando la ecuación⎯x = 1 ⊕ x, obtenemos el polinomio de Gegalkine de f:

f(x, y, z)= 1⊕ (x ∧ (1 ⊕ y ⊕ z)).

a.4) Vamos por ejemplo a representar la expresión f(x, y, z) = x ∧ y ⊕ z :

x ∧ ( y ⊕ z) f(x, y, z)
y

z y⊕z ( y ⊕ z)

(b) (=2, +, ⋅) no es un álgebra de Boole pues de hecho no es un retículo ya


que las operaciones suma y producto de =2 no satisfacen alguna de las propiedades
de retículo, por ejemplo la propiedad de idempotencia no es satisfecha por la suma,
pues⎯1 +⎯1 =⎯0 ≠⎯1.
J

Ejercicio 3.78. (Septiembre 2000)


a) Razonar la veracidad o falsedad de la siguiente afirmación:
“Sea (X, ∨, ∧) un álgebra de Boole, entonces para cualesquiera a, b, c, d ∈
X se verifica:
(a ∧ (c ∨ d) ∧ a) ∨ ((a ∨ b) ∧ b) = a ∨ b .”
b) Calcular la tabla de verdad y las formas canónicas de la función

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


García-Muñoz, M.A. 391

booleana f(x, y, z) = x + (y ⊕ z).

Solución:

(a) Si (X, ∨, ∧) un álgebra de Boole, las leyes de composición ∨ y ∧


satisfacen las propiedades asociativa, conmutativa, idempotencia, absorción,
distributiva, existe elemento cero y uno y complemento para cada elementos
de X. Veamos si utilizando algunas de estas propiedades podemos llegar de
uno de los miembros de esta igualdad de expresiones booleanas al otro.

Partimos del primer miembro de la igualdad utilizando en el primer


paréntesis las propiedades conmutativa y asociativa y en el segundo las
leyes de De Morgan:
(a ∧ (c ∨ d) ∧ a) ∨ ((a ∨ b) ∧ b) = ((a ∧ a) ∧ (c ∨ d)) ∨ ((a ∧ b) ∨ b)

Teniendo en cuenta la definición del elemento complementario y del


elemento cero en la primera parte y la propiedad distributiva en el la
segunda parte de esta expresión tenemos:
(a ∧ (c ∨ d) ∧ a) ∨ ((a ∨ b) ∧ b) = (0 ∧ (c ∨ d)) ∨ ((a ∨ b) ∧ (b ∨ b)) = 0 ∨ ((a ∨ b) ∧ 1)

Por último sólo tenemos que utilizar la definición de elemento cero y


uno del álgebra de Boole para asegurar que la igualdad primera es
verdadera.

(b) Calculamos la tabla de verdad de la función:

x y z y ⊕ z x + (y ⊕ z)
0 0 0 0 0
0 0 1 1 1
0 1 0 1 1
0 1 1 0 0

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


392 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

1 0 0 0 1
1 0 1 1 1
1 1 0 1 1
1 1 1 0 1

Para obtener las formas canónicas de f, calculamos los mintérminos y los


maxtérminos correspondientes a f:

x y z x + (y ⊕ z) mintérminos maxtérminos
0 0 0 0 x∨ y∨ z
0 0 1 1 x∧y∧z
0 1 0 1 x∧y∧z
0 1 1 0 x∨ y∨ z
1 0 0 1 x∧y∧z
1 0 1 1 x∧y∧z
1 1 0 1 x∧y∧z
1 1 1 1 x∧y∧z

Por tanto, la forma canónica en mintérminos será:

( x ∧ y ∧ z ) ∨ ( x ∧ y ∧ z ) ∨ ( x ∧ y ∧ z ) ∨ ( x ∧ y ∧ z ) ∨ ( x ∧ y ∧ z ) ∨ ( x ∧ y ∧ z ).

Y la forma canónica en maxtérminos:

( x ∨ y ∨ z ) ∧ ( x ∨ y ∨ z ).
J

Ejercicio 3.79. (Junio 2000) Sea D = {conjunto de divisores enteros positivos de


36} y en dicho conjunto la relación binaria a ≤ b ⇔ a | b.

(a) ¿Es (D, ≤) un retículo? Razonar la respuesta.

(b) Calcular los complementos de cada elemento (si es posible).

(c) ¿Es (D, ≤) un álgebra de Boole? Razonar la respuesta.


3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE
García-Muñoz, M.A. 393

(d) Dibujar el diagrama de orden del conjunto D.

Solución:

(a) El conjunto D = {1, 2, 3, 4, 6, 9, 12, 18, 36} y la relación binaria vendrá


dada por el conjunto de pares (a, b) tales que a | b, es decir:

R = {(1, 1), (1, 2), (1, 3), (1, 4), (1, 6), (1, 9), (1, 12), (1, 18), (1, 36), (2, 2),
(2, 4), (2, 6), (2, 12), (2, 18), (2, 36), (3, 3), (3, 6), (3, 9), (3, 12), (3, 18), (3,
36), (4, 4), (4, 12), (4, 36), (6, 6), (6, 12), (6, 18), (6, 36), (9, 9), (9, 18), (9,
36), (12, 12), (12, 36), (18, 18), (18, 36), (36, 36)}.

Es fácil probar que esta relación binaria es una relación de orden pues satisface las
propiedades:

• Reflexiva, los pares (a, a) ∈ R para cualquier a ∈ D.

• Antisimétrica, si (a, b) y (b, a) están en R es 36


porque a = b.
12 18

• Transitiva, si (a, b) y (b, c) son pares de R,


entonces (a, c) también es un par que está en 4 6 9
R.

2 3
Este orden nos permite representar al conjunto D
mediante el siguiente diagrama de Hasse: 1

Como se puede ver en el diagrama para cada par


de elementos de D siempre es posible calcular su supremo y su ínfimo. Por tanto,
(D, ≤) determina una estructura de retículo en D donde las operaciones ∧ y ∨ son el
ínfimo y el supremo respectivamente.

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


394 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

(b) Para calcular los elementos complementarios, previamente hemos de


ver que el retículo tiene elemento cero y elemento uno. En efecto, en este retículo
el elemento 1 es el cero pues es el minimal del conjunto y el elemento 36 es el uno
pues es el maximal.

Calculemos los complementos para aquellos elementos para los cuales


existan. Claramente, el complemento del elemento 1 es el 36 y el complemento del
36 es el 1. Por otra parte, el complemento del 2, si existe, será un elemento a ∈ D
tal que el ínfimo de 2 y a sea 1 y el supremo de ambos sea 36. La primera
propiedad la satisfacen los elementos 1, 3 y 9 pero ninguno de ellos satisface la
segunda condición. Luego no existe el complemento del 2. De forma análoga,
podemos ir deduciendo que los elementos 3, 6, 12 y 18 tampoco tienen
complemento.

Sin embargo, el complemento del 4 si existe y es el 9, pues el supremo de 4


y 9 es el 36 y el ínfimo del estos dos elementos es el 1. Recíprocamente, el
complemento del 9 también existe y es el 4, basta con utilizar la propiedad que nos
asegura que el complemento del complemento de un elemento es dicho elemento.

(c) (D, ≤) no puede ser un álgebra de Boole pues como hemos visto en el
apartado anterior, no todos los elementos de D tienen complemento, es decir, no es
un retículo complementado.
J

Ejercicio 3.80. (Febrero 2000) Dada la función booleana f(x, y, z) = (x + y) ↑ (x ⊕


z), calcular su expresión en maxtérminos y el polinomio de Gegalkine de la
función. Representar el circuito a través del polinomio de Gegalkine.

Solución:

Calculamos la tabla de verdad de la función f y los maxtérminos asociados


a los ceros obtenidos en dicha tabla:

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


García-Muñoz, M.A. 395

x y z x + y x ⊕ z f(x, y, z) Maxtérminos
0 0 0 0 0 1
0 0 1 0 1 1
0 1 0 1 0 1
0 1 1 1 1 0 x∨ y∨ z
1 0 0 1 1 0 x∨ y∨ z
1 0 1 1 0 1
1 1 0 1 1 0 x∨ y∨ z
1 1 1 1 0 1

Así la expresión en maxtérminos de f vendrá dada como la conjunción de los


distintos maxtérminos:

f(x, y, z) = ( x ∨ y ∨ z ) ∧ ( x ∨ y ∨ z ) ∧ ( x ∨ y ∨ z ).

Para obtener el polinomio de Gegalkine de f(x, y, z) primero utilizamos la


definición del operador ↑, así:

f(x, y, z) = (x + y) ⋅ (x ⊕ z)

Ahora sólo resta utilizar las igualdades probadas en el ejercicio 3.53, y que
demostraban que el conjunto {1, ⊕, ∧} es un conjunto funcionalmente completo:

f(x, y, z) = (x + y) ⋅ (x ⊕ z) = 1⊕ ((x + y)⋅(x ⊕ z)) = 1⊕ ((x ⊕ y ⊕ (x⋅y))⋅(x ⊕ z))

Usamos ahora la expresión booleana dada por el polinomio de Gegalkine


para dar la representación gráfica de esta función f:

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


396 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

x ⊕ y ⊕ (x ⋅ y)
x

(x ⋅ y)
y y ⊕ (x ⋅ y) (x ⊕ y ⊕ (x ⋅ y)) ⋅ (x ⊕ z)

x⊕
z
f
1

J

Ejercicio 3.81. (Septiembre 1999) Consideramos la función booleana f(x, y, z) = (x


⊕ y) → (x ∧ z). Se pide:

i) Calcular su expresión en mintérminos y maxtérminos.

ii) El polinomio de Gegalkine.

iii) ¿Es {0, →} un conjunto funcionalmente completo? En caso


afirmativo, expresar f utilizando dicho conjunto.

iv) Dibujar un circuito que represente a f y donde sólo aparezcan las


puertas AND, OR y NOT.

Solución:

i) Calculamos primero la tabla de verdad de la función:

x y z x ⊕ y x ∧ z f(x, y, z)
0 0 0 0 0 1
0 0 1 0 0 1
0 1 0 1 0 0
0 1 1 1 0 0

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


García-Muñoz, M.A. 397

1 0 0 1 0 0
1 0 1 1 1 1
1 1 0 0 0 1
1 1 1 0 1 1

Ahora fijándonos en los valores de la tabla de f, calculamos los mintérminos y los


maxtérminos asociados a los unos y ceros respectivamente:

x y z f(x, y, z) Mintérminos Maxtérminos


0 0 0 1 x∧y∧z
0 0 1 1 x∧y∧z
0 1 0 0 x∨ y∨ z
0 1 1 0 x∨ y∨ z
1 0 0 0 x∨ y∨ z
1 0 1 1 x∧y∧z
1 1 0 1 x∧y∧z
1 1 1 1 x∧y∧z

Así la forma canónica en mintérminos de f viene dada por la disyunción de todos


los mintérminos calculados en la tabla anterior, es decir:

f(x, y, z) = ( x ∧ y ∧ z ) ∨ ( x ∧ y ∧ z ) ∨ ( x ∧ y ∧ z ) ∨ ( x ∧ y ∧ z ) ∨ ( x ∧ y ∧ z ).

De manera análoga, la expresión en maxtérminos de f viene dada por la conjunción


de todos los maxtérminos, esto es:

f(x, y, z) = ( x ∨ y ∨ z ) ∧ ( x ∨ y ∨ z ) ∧ ( x ∨ y ∨ z ).

ii) Para calcular el polinomio de Gegalkine de f hemos de obtener una


expresión de f en la que sólo figuren los operadores del conjunto {1, ⊕, ∧}.
Teniendo en cuenta que en la expresión booleana de f sólo aparece un operador

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


398 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

distinto a los de este conjunto, a saber, la implicación, ésta será la que tenemos que
sustituir en la expresión dada.

Utilizando la equivalencia lógica (!1 → !2) ⇔ (∼(!1 ∧ (∼!2))) probada

en el ejercicio 1.20 apartado (b), es sencillo comprobar que (x → y) = x ∧ y , luego

f(x, y, z) = (x ⊕ y) → (x ∧ z) = (x ⊕ y) ∧ (x ∧ z) .

Por último, teniendo en cuenta que⎯x = 1⊕ x, obtenemos el polinomio de


Gegalkine de f(x, y, z) que vendrá dado por:

f(x, y, z) = 1⊕ ((x ⊕ y) ∧ (1⊕ (x ∧ z))).

iii) Como se vio en el ejercicio 3.69 apartado iv), el conjunto {0, →} es


funcionalmente completo. Primero usamos la definición del operador XOR, es
decir, x ⊕ y = (x ∨ y) ∨ ( x ∧ y ) y así podemos asegurar que:

f(x, y, z) = ((x ∨ y) ∨ ( x ∧ y )) → (x ∧ z).

Ahora utilizando lo probado en el ejercicio 3.69 podemos ir sustituyendo la


negación, la conjunción y la disyunción en la anterior expresión para así obtener
una síntesis de f que sólo utilice operadores de este conjunto.
f(x, y, z) = ((x ∨ y) ∨ ( x ∧ y )) → (x ∧ z) = ((x ∨ y) ∨ ((x ∧ y) →0)) → (x ∧ z),

donde hemos usado que⎯x = x → 0. Además como x ∧ y = ((x → (y → 0)) → 0) y


como x = (x → 0) → 0 se tiene:

f(x, y, z) = ((x ∨ y) ∨ (x → (y → 0))) → ((x → (z → 0)) → 0).

Por último hemos de usar una igualdad que nos sustituya la disyunción. Como bien
sabemos por el capítulo 1, (!1 ∨ !2) ⇔ ((∼!1) → !2) (ver ejercicio 1.30) luego

fácilmente podemos probar que x ∨ y = ((x → 0) → y), y con tal igualdad se tiene:

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


García-Muñoz, M.A. 399

f(x, y, z) = ((((x → 0) → y) → 0) → (x → (y → 0))) → ((x → (z → 0)) → 0).

iv) Basta con representar, por ejemplo, una de las formas canónicas que
hemos obtenido anteriormente. No obstante, vamos a representar una síntesis más
simple de f en la que sólo aparecen los operadores AND, OR y NOT. Usamos la
definición del operador XOR, la expresión booleana del funcional implicación
dada por la igualdad x → y =⎯x ∨ y, las leyes de De Morgan y la propiedad
distributiva de la conjunción respecto de la disyunción para asegurar que

f(x, y, z) = ((x ∨ y) ∧ ( x ∧ y )) → (x ∧ z) = ( x ∨ y ) ∧ ( x ∧ y) ∨ (x ∧ z)

= (x ∨ y) ∨ (x ∧ y) ∨ (x ∧ z) = ( x ∧ y) ∨ (x ∧ (y ∨ z))

x
x ( x ∧ y)

y f(x, y, z)

y∨z
z
x∧(y∨z)

J

Ejercicio 3.82. (Junio 1999) En una asamblea hay tres miembros, realizar un
circuito que tenga como entrada la votación realizada y por salida el número de
votos afirmativos expresados en binario.

Solución:

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


400 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

Si representamos por 0 un voto negativo y por 1 un voto positivo, las


posibles votaciones de los tres miembros de la asamblea que representamos por las
variables x, y, z vienen dadas en la siguiente tabla:

x y z
0 0 0
0 0 1
0 1 0
0 1 1
1 0 0
1 0 1
1 1 0
1 1 1

El circuito que nos pide que representamos vendrá dada por la suma de los votos
positivos en binario:

x y z Suma Binario
0 0 0 0 0
0 0 1 1 1
0 1 0 1 1
0 1 1 2 10
1 0 0 1 1
1 0 1 2 10
1 1 0 2 10
1 1 1 3 11

Teniendo en cuenta que el número máximo de dígitos necesarios para representar


el resultado de la suma es dos y que los ceros a la izquierda no altera el valor del
número, el circuito pedido tendrá dos salidas, una para cada uno de los dígitos de
que consta la suma, de decir, f(x, y, z) = (f1(x, y, z), f1(x, y, z)) donde:

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


García-Muñoz, M.A. 401

x y z f1(x, y, z) f2(x, y, z)
0 0 0 0 0
0 0 1 0 1
0 1 0 0 1
0 1 1 1 0
1 0 0 0 1
1 0 1 1 0
1 1 0 1 0
1 1 1 1 1

Por último para calcular una expresión para f1 y f2 utilizamos, por ejemplo, la
expresión en mintérminos de cada una de ellas:

f1(x, y, z) = ( x ∧ y ∧ z) ∨ (x ∧ y ∧ z) ∨ (x ∧ y ∧ z) ∨ (x ∧ y ∧ z)

f2(x, y, z) = ( x ∧ y ∧ z) ∨ ( x ∧ y ∧ z) ∨ (x ∧ y ∧ z) ∨ (x ∧ y ∧ z) .
J

Ejercicio 3.83. (Febrero 1999) En el conjunto A = {1, 2, 3, 6, 7, 14, 21, 42}


definimos las operaciones binarias a ∨ b = [a, b] y a ∧ b = (a, b) y la operación⎯a =
42/a. ¿Es A junto con estas operaciones un álgebra de Boole? Razonar la respuesta.

Solución:

El conjunto A está formado por los divisores enteros positivos de 42. En


dicho conjunto claramente las operaciones a ∨ b = [a, b] y a ∧ b = (a, b) son leyes
de composición internas, de hecho dichas operaciones vienen representadas por las
siguientes tablas:

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


402 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

∨ 1 2 3 6 7 14 21 42

1 1 2 3 6 7 14 21 42

2 2 2 6 6 14 14 42 42

3 3 6 3 6 21 42 21 42

6 6 6 6 6 42 42 42 42

7 7 14 21 42 7 14 21 42

14 14 14 42 42 14 14 42 42

21 21 42 21 42 21 42 21 42

42 42 42 42 42 42 42 42 42

∧ 1 2 3 6 7 14 21 42

1 1 1 1 1 1 1 1 1

2 1 2 1 2 1 2 1 2

3 1 1 3 3 1 1 3 3

6 1 2 3 6 1 2 3 6

7 1 1 1 1 7 7 7 7

14 1 2 1 2 7 14 7 14

21 1 1 3 3 7 7 21 21

42 1 2 3 6 7 14 21 42

Veamos como (A, ∨, ∧) tienen estructura de retículo ya que satisfacen las


propiedades asociativa, conmutativa, idempotencia y absorción. En efecto:

(1) Asociativa, para todo a, b, c ∈ =, en particular en el conjunto A se


tiene:

(a ∨ b) ∨ c = [[a, b], c] = mcm{a, b, c} = [a, [b, c]] = a ∨ (b ∨ c),

(a ∧ b) ∧ c = ((a, b), c) = mcd{a, b, c} = (a, (b, c)) = a ∧ (b ∧ c).

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


García-Muñoz, M.A. 403

(2) Conmutativa, para todo a, b ∈ =, y en particular en A es obvio que a ∨


b = b ∨ a y a ∧ b = b ∧ a pues las tablas son simétricas.

(3) Idempotencia, para todo a ∈ =, y en particular en A se tiene que a ∨ a =


a y que a ∧ a = a, como fácilmente se comprueba viendo la diagonal de las dos
tablas anteriores.

(4) Absorción, para todo a, b ∈ =, y en particular en A se tiene:

a ∧ (a ∨ b) = (a, [a, b]) = a,

a ∨ (a ∧ b) = [a, (a, b)] = a,

Veamos la primera y de igual forma se probaría la segunda igualdad. Claramente, a


es un divisor de a (a|a, ∀a ∈ = por la propiedad reflexiva) y de [a, b] (ya que por
definición [a, b] es un múltiplo común a ambos elementos a y b), es decir, a es un
divisor común de ambos elementos. Además a es el máximo de todos los divisores
comunes de estos elementos pues si existe k divisor de a y de [a, b], en particular se
tiene que k|a (k es menor que a). Así (a, [a, b]) = a.

Además estas operaciones satisfacen las propiedades distributivas, es decir,


para todo a, b, c ∈ = y en particular en A se tiene:

a ∨ (b ∧ c) = (a ∨ b) ∧ (a ∨ c)

a ∧ (b ∨ c) = (a ∧ b) ∨ (a ∧ c).

(Ver ejercicio 4.55 del siguiente capítulo donde se prueba la primera igualdad [a,
(b, c)] = ([a, b], [a, c]), de forma análoga se probará la segunda).

Por otra parte, observando las tablas está claro que el 1 es el elemento 
del retículo pues es el neutro para la operación ∨ y el 42 es el elemento O del
retículo para la operación ya que es el neutro de la operación ∧. Por tanto, A junto
con las operaciones anteriores es un retículo distributivo con elemento cero y uno.
Por último, hemos de probar que es complementado y que realmente el
3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE
404 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

complemento viene dado por la expresión⎯a = 42/a. Para que⎯a sea el


complemento de a, dicho elemento ha de satisfacer las igualdades a ∨⎯a = 42 y a
∧⎯a = 1. Según la expresión dada para el complemento se tiene:

a 1 2 3 6 7 14 21 42
a 42 21 14 7 6 3 2 1

Y en efecto, el complemento del elemento cero del retículo es el uno y


viceversa, el complemento del 2 es el 21 y viceversa, pues [2, 21] = 42 y (2, 21) =
1, el complemento del 3 es el 14 y viceversa, pues [3, 14] = 42 y (3, 14) = 1 y el
complemento del 6 es el 7 y viceversa, pues [6, 7] = 42 y (6, 7) = 1. Así A junto
con estas operaciones es un álgebra de Boole.
J

3. RETÍCULOS Y ÁLGEBRAS DE BOOLE


CAPÍTULO 4

NÚMEROS NATURALES Y
ENTEROS

Tanto el conjunto de los números naturales como el conjunto de los


números enteros son conjuntos conocidos. Todos estamos familiarizados con
dichos conjuntos y con sus operaciones:

1 = {0, 1, 2, 3, 4, 5,...}

= = {..., –4, –3, –2, –1, 0, 1, 2, 3, 4,...}

La parte de la matemática discreta que trata de los números enteros y sus


propiedades recibe el nombre de Teoría de Números. Esta teoría es una parte
importante de la aritmética, del álgebra y de la geometría, y el primer matemático
que la creó como ciencia fue Gauss (el príncipe de las matemáticas) al publicar en
1801 su obra “Disquisitiones Aritmeticae”.

Lo primero que haremos en este tema es introducir de forma rigurosa estos


conjuntos. Como veremos existen varias formas de introducirlos y nosotros
elegiremos la forma axiomática que consiste en caracterizar el conjunto de los
números naturales por algunas de sus propiedades que se imponen como axiomas,
de manera que cualquier otra propiedad se deduce (usando las reglas de la lógica)
de estos axiomas. Esta forma de introducir los números naturales se debe a Peano.
Una vez definido el conjunto de los números naturales podremos construir el
406 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

conjunto de los enteros como el conjunto que, en cierto sentido, completa al


conjunto de los números naturales. En tales conjuntos tenemos definidas
operaciones por todos conocidas, la suma y la multiplicación, y de las propiedades
que satisface estas operaciones deduciremos la estructura algebraica de dichos
conjuntos. El estudio de las estructuras algebraicas es importante y abre todo un
campo de las matemáticas conocido como Álgebra. El Álgebra se basa en el
estudio de la estructura profunda de los conjuntos dotados de operaciones y permite
describir sus propiedades y estudiar características generales (podríamos decir que
el Álgebra estudia las reglas del juego).

La noción de divisibilidad de la que se deriva el concepto de número primo


es de gran importancia en criptografía o estudio de los mensajes secretos, claves de
dominio público, etc. Aunque en el anillo de los números enteros no se puede
dividir, ya que los cocientes no son necesariamente enteros, si se puede hacer una
división entera, obteniendo un cociente y un resto. Precisamente basada en estos
restos se encuentra la aritmética modular, utilizada ampliamente en la ciencia de
la computación y particularmente en encriptación de mensajes.

La teoría de números estudia las propiedades de la divisibilidad de los


números enteros, que desde antiguo han fascinado al hombre por considerarlos
mágicos. Así Fermat conjeturó, y después Lagrange demostró, que cualquier
número natural puede expresarse como la suma de cuatro cuadrados. Otro ejemplo
de esta magia lo constituyen los números triangulares 1, 3, 6, 10, 15,..., números
que representados mediante puntos forman triángulos equiláteros. En general el n-
n(n + 1)
ésimo viene dado por .
2

1. LOS NÚMEROS NATURALES

El conjunto de los números naturales se puede construir de dos formas:

4. NÚMEROS NATURALES Y ENTEROS


García-Muñoz, M. A. 407

a) De forma axiomática: establecemos una serie de axiomas y a partir de


ellos probamos una serie de teoremas que son sus propiedades (Peano,
Hilbert).

b) Como un conjunto de clases de equivalencia de la relación de


cardinabilidad entre conjuntos (Cantor, Frege, Rusell).

Siguiendo el primer criterio, consideramos 1 el conjunto formado por un


número infinito de objetos indefinidos que llamamos números naturales:

1 = {0, 1, 2, 3, 4,...},

satisfaciendo los siguientes axiomas (conocidos como Axiomas o Postulados de


Peano):

Axioma 1: El número 0 es un número natural, (1 ≠ ∅).

Axioma 2: Si n es un elemento del conjunto 1, entonces n + 1 también es


un elemento de 1 llamado sucesor de n.

Axioma 3: El 0 no es sucesor de ningún número natural.

Axioma 4: Dos elementos distintos del conjunto 1 no tienen el mismo


sucesor, es decir, si n ≠ m entonces n + 1 ≠ m + 1.

Axioma 5: (Axioma de inducción): Si A es un subconjunto no vacío del


conjunto 1 de los números naturales, tal que:

i) 0 ∈ A,

ii) Si n ∈A, entonces n + 1 ∈ A,

entonces A = 1.

Como consecuencia de este último axioma obtenemos el siguiente resultado que se


conoce como el primer principio de inducción:

4. NÚMEROS NATURALES Y ENTEROS


408 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

Proposición 4.1. (Principio de inducción) Todo número natural satisface una


propiedad cualquiera P siempre cuando:

(1) El elemento 0 satisface la propiedad P,

(2) si n satisface la propiedad P entonces (n + 1) también satisface la


propiedad P.

La suma de números naturales es una aplicación

+: 1 × 1 ⎯→ 1,

de manera que para cada par de números naturales n, m existe un único número
natural n + m. Esta operación se define por inducción mediante las reglas:

i) n + 0 = n, ∀n ∈ 1,

ii) n + (m + 1) = (n + m) + 1, ∀n, m ∈ 1.

Proposición 4.2. La suma de números naturales satisface las siguientes


propiedades:

i) Elemento neutro: Existe 0 ∈ 1 tal que 0 + n = n = n + 0, ∀n ∈ 1.

ii) Conmutativa: n + m = m + n, ∀n, m ∈ 1.

iii) Asociativa: (n + m) + p = n + (m + p), ∀n, m, p ∈ 1.

iv) Cancelativa: Dados n, m, p ∈ 1, si n + m = n + p, entonces m = p.

El producto de números naturales es una aplicación

⋅ : 1 × 1 ⎯→ 1,

de manera que para cada par de números naturales n, m existe un único número
natural n ⋅ m. Esta operación de nuevo se define de forma inductiva mediante:

i) n ⋅ 0 = 0, ∀n ∈ 1,

ii) n ⋅ (m + 1) = (n ⋅ m) + n, ∀n, m ∈ 1.

4. NÚMEROS NATURALES Y ENTEROS


García-Muñoz, M. A. 409

Proposición 4.3. El producto de números naturales satisface las siguientes


propiedades:

i) Elemento cero: Existe 0 ∈ 1 tal que 0 ⋅ n = 0 = n ⋅ 0, ∀n ∈ 1.

ii) Elemento neutro: Existe 1 ∈ 1 tal que 1 ⋅ n = n = n ⋅1, ∀n ∈ 1.

iii) Conmutativa: n ⋅ m = m ⋅ n, ∀n, m ∈ 1.

iv) Asociativa: (n ⋅ m) ⋅ p = n ⋅ (m ⋅ p), ∀n, m, p ∈ 1.

v) Cancelativa: Dados n, m, p ∈ 1, si n ⋅ m = n ⋅ p y n ≠ 0, entonces m = p.

Proposición 4.4. La suma de números naturales satisface la propiedad distributiva


respecto del producto, es decir, n ⋅ (m + p) = n ⋅ m + n ⋅ p, ∀n, m, p ∈ 1.

La potencia de un número natural r ∈ 1 se define de forma inductiva


mediante:

r0 = 1

rn+1 = r ⋅ rn, ∀n ∈ 1.

Proposición 4.5. La potencia de un número natural satisface las siguientes


propiedades:

i) rn ⋅ rm = rn+m, ∀r, n, m ∈ 1.

ii) rn ⋅ tn = (r ⋅ t)n, ∀r, t, n ∈ 1.

iii) (rn)m = rn ⋅ m, ∀r, n, m ∈ 1.

Proposición 4.6. El conjunto de los números naturales 1 es un conjunto ordenado


por la relación binaria

n ≤ m si y sólo si ∃a ∈ 1 tal que m = n + a.

Proposición 4.7. Respecto del orden anterior 1 es un conjunto totalmente


ordenado.

4. NÚMEROS NATURALES Y ENTEROS


410 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

Proposición 4.8. Respecto del orden anterior 1 es un conjunto bien ordenado.

Inducida por la anterior relación de orden podemos definir en 1 una


relación binaria que sólo satisface las propiedades antisimétrica y transitiva, y de la
que hablaremos como orden estricto en el conjunto de los números naturales:

n < m si y sólo si ∃a ∈ 1 – {0} tal que m = n + a.

Teniendo en cuenta lo anterior se dice que el conjunto 1 es un conjunto


estrictamente ordenado por la relación <.

Proposición 4.9. La relación de orden < en el conjunto 1 es compatible con la


suma y el producto de números naturales, es decir, para todo m, n ∈ 1, se tiene
que:

i) m < n ⇔ m + p < n + p, ∀p ∈ 1, y

ii) m < n ⇔ m . p < n . p, ∀p ∈ 1.

Proposición 4.10. No existen números naturales entre 0 y 1.

Ejercicio 4.1. Demostrar el principio de inducción (Proposición 4.1).

Solución:

Basta con utilizar el axioma de inducción sobre el conjunto

A = {x ∈ 1 / x satisface la propiedad P}

Por el apartado (1), el elemento 0 ∈ A, luego se tiene i) del axioma 3, y por el


apartado (2), si n ∈ A entonces n + 1 ∈ A, luego también se tiene la condición ii).
Por tanto, el axioma de inducción nos asegura que A = 1, es decir, todos los
números naturales satisfacen la propiedad P.
J

Ejercicio 4.2. Utilizar el principio de inducción para probar que para todo n ∈ 1:

4. NÚMEROS NATURALES Y ENTEROS


García-Muñoz, M. A. 411
n

¦ (2k + 1) = (n + 1)
k =0
2
.

Solución:

Sólo tenemos que ver que se cumplen los apartados (1) y (2) del principio
de inducción:
0
(1) Claramente 0 satisface la propiedad pues ¦ (2k + 1) = 1 = (0 + 1)
k =0
2

(2) Supongamos que r satisface la propiedad, es decir, que


r

¦ (2k + 1) = (r + 1) ,
k =0
2

y veamos que r + 1 también la satisface. En efecto:


r +1 r

¦
k =0
(2k + 1) = ¦ (2k + 1) + (2(r + 1) + 1) = (r + 1)
k =0
2
+ 2r + 3 = r 2 + 4r +1 = (r + 2) 2 .

Así el principio de inducción nos asegura que dicha propiedad la satisfacen todos
los números naturales.
J

Ejercicio 4.3. Probar que las reglas

i) n + 0 = n, ∀n ∈ 1,

ii) n + (m + 1) = (n + m) + 1, ∀n, m ∈ 1,

definen las suma de cualquier par de números naturales.

Solución:

Sea n ∈ 1 un número natural y consideremos el conjunto

A = {x ∈ 1 / n + x está definido}

Utilizando el principio de inducción veamos como A = 1 y con esto habremos


probado que n + m está definido para cualesquiera elementos n y m de 1.

4. NÚMEROS NATURALES Y ENTEROS


412 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

El apartado i) nos asegura que 0 ∈ A. Además si m ∈ A, se tiene que n + m


está definido y por el apartado ii), sabemos que n + (m + 1) = (n + m) + 1, con lo
que n + (m + 1) está definido, es decir, m +1 también está en A. Aplicando el
principio de inducción se tiene que A = 1.
J

Ejercicio 4.4. Probar que el elemento 0 es el neutro para la suma de números


naturales.

Solución:

Consideremos el conjunto

A = {x ∈ 1 / x + 0 = 0 = 0 + x}

Utilizando el principio de inducción sólo tenemos que probar los apartado (1) y (2)
de este resultado, pues a partir de ellos obtenemos que A = 1, es decir, n + 0 = n =
0 + n, para todo n ∈ 1. En efecto,

(1) 0 ∈ A pues por el apartado i) de la definición de la suma n + 0 = n, ∀n


∈ 1, en particular para n = 0, es decir, 0 + 0 = 0.

(2) Supongamos ahora que n ∈ A, y veamos como en tal caso (n + 1)


también pertenece a A. En efecto, utilizando el apartado ii) de la definición de la
suma se tiene que:

0 + (n +1) = (0 + n) + 1,

y como n es un elemento de A podemos asegurar que 0 + n = n, es decir:

0 + (n +1) = (0 + n) + 1 = n + 1.

Por otra parte, (n + 1) + 0 = (n + 1) por el apartado i) de la definición de suma.


J

Ejercicio 4.5. Probar la propiedad asociativa para la suma de números naturales.

4. NÚMEROS NATURALES Y ENTEROS


García-Muñoz, M. A. 413

Solución:

Veamos que (n + m) + p = n + (m + p), ∀n, m, p ∈ 1 aplicando el


principio de inducción sobre p. Consideremos el conjunto:

A = {x ∈ 1 / (n + m) + x = n + (m + x)}

Es trivial que 0 ∈ A pues n + (m + 0) = n + m = (n + m) + 0. Además si p ∈ A,


veamos como p + 1 también está en dicho conjunto. En efecto, aplicando la
propiedad ii) de la definición y la hipótesis de inducción:

(n + m) + (p +1) = ((n + m) + p) + 1 = (n + (m + p)) + 1 = n + ((m + p) + 1)


= n + (m + (p +1)).

Por tanto, por el principio de inducción A = 1.


J

Ejercicio 4.6. Probar la propiedad conmutativa para la suma de números naturales.

Solución:

De nuevo bastará con aplicar el principio de inducción. Sea n un número


natural y consideremos el conjunto

A = { x ∈ 1 / n + x = x + n}

Claramente, 0 ∈ A, pues en el ejercicio 4.3, hemos probado que n + 0 = 0 = 0 + n,


para cualquier número natural n. Por otra parte, si m ∈ A, veamos como (m + 1)
también es un elemento de A. En efecto, teniendo en cuenta la definición de suma,
la hipótesis de inducción y la propiedad asociativa probada en el ejercicio anterior:

n + (m + 1) = (n + m) + 1 = (m + n) + 1 = m + (n +1) = m + (1 + n) = (m +1) + n.

Así A = 1.
J

Ejercicio 4.7. Probar que las reglas

i) n ⋅ 0 = 0, ∀n ∈ 1,

4. NÚMEROS NATURALES Y ENTEROS


414 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

ii) n ⋅ (m + 1) = (n ⋅ m) + n, ∀n, m ∈ 1,

definen el producto de cualquier par de números naturales.

Solución:

Sea n ∈ 1 un número natural y consideremos el conjunto

A = {x ∈ 1 / n ⋅ x está definido}

Veamos como A = 1 y con esto habremos probado que n + m está definido para
cualesquiera elementos n y m de 1. En efecto,

El apartado i) nos asegura que 0 ∈ A, pues n ⋅ 0 = 0 está definido. Además


si m ∈ A es porque n . m está definido y en tal caso por el apartado ii), sabemos
que n ⋅ (m + 1) = (n ⋅ m) + n, está definido, es decir, m +1 también está en A.
Ahora basta con aplicar el principio de inducción ya que éste nos asegura que A =
1, como queríamos.
J

Ejercicio 4.8. Probar la propiedad de elemento cero del producto de números


naturales.

Solución:

Consideremos el conjunto

A = {x ∈ 1 / x ⋅ 0 = 0 = 0 ⋅ x}

Por una parte, 0 ∈ A pues por el apartado i) de la definición del producto n ⋅ 0 = 0,


∀n ∈ 1, en particular para n = 0, es decir, 0 ⋅ 0 = 0. Además si suponemos ahora
que n ∈ A, veamos como (n + 1) también pertenece a A. En efecto, utilizando el
apartado ii) de la definición de producto se tiene que:

0 ⋅ (n +1) = (0 ⋅ n) + 0,

y como n es un elemento de A podemos asegurar que 0 ⋅ n = 0, es decir:

4. NÚMEROS NATURALES Y ENTEROS


García-Muñoz, M. A. 415

0 ⋅ (n +1) = (0 ⋅ n) + 0 = 0 + 0 = 0.

Por otra parte, (n + 1) ⋅ 0 = (n + 1) por el apartado i) de la definición de suma.


Ahora sólo tenemos que aplicar el principio de inducción para asegurar que A = 1,
es decir, todo número natural n satisface n ⋅ 0 = 0 = 0 ⋅ n.
J

Ejercicio 4.9. Probar la Proposición 4.4, es decir, la propiedad distributiva de la


suma respecto del producto.

Solución:

Veamos que n ⋅ (m + p) = n ⋅ m + n ⋅ p, ∀n, m, p ∈ 1 aplicando el


principio de inducción sobre p. Consideremos el conjunto:

A = {x ∈ 1 / n ⋅ (m + x) = n ⋅ m + n ⋅ x}

Es trivial que 0 ∈ A pues n ⋅ (m + 0) = n ⋅ m = n ⋅ m + n ⋅ 0. Además si p ∈ A,


veamos como p + 1 también está en dicho conjunto. En efecto, aplicando la
propiedad ii) de la definiciones de suma y producto, asociativa para la suma y la
hipótesis de inducción:

n ⋅ (m + (p +1)) = n ⋅ ((m + p) +1) = (n ⋅ (m + p)) + n = (n ⋅ m + n ⋅ p) + n


= n ⋅ m + (n ⋅ p + n) = n ⋅ m + n ⋅ (p +1).

Y así por el principio de inducción A = 1.


J

Ejercicio 4.10. Probar el apartado i) de la Proposición 4.5, es decir, probar que el


producto de dos potencias con la misma base es igual a otra potencia con igual base
y cuyo exponente es la suma de los dos primeros (rn ⋅ rm = rn+m, ∀r, n, m ∈ 1).

Solución:

Consideremos r y n dos números naturales fijos y hagamos la inducción


sobre m. Claramente para m = 0, la propiedad es cierta:

rn ⋅ r0 = rn ⋅ 1 = rn = rn+0

4. NÚMEROS NATURALES Y ENTEROS


416 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

Supongamos que la propiedad es cierta para m y veamos como también es válida


para m + 1. Basta con utilizar propiedad asociativa y la hipótesis de inducción:

rn ⋅ rm+1 = rn ⋅ (rm ⋅ r) = (rn ⋅ rm) ⋅ r = rn+m ⋅ r = r(n + m) + 1 = rn + (m + 1).


J

Ejercicio 4.11. Probar la Proposición 4.6, es decir, que el conjunto 1 es un


conjunto ordenado mediante la relación binaria definida por:

n ≤ m si y sólo si ∃a ∈ 1 tal que m = n + a.

Solución:

Tenemos que probar que la relación binaria anterior define una relación de
orden, es decir, satisface las propiedades reflexiva, antisimétrica y transitiva.

• La relación ≤ es reflexiva pues ∀n ∈ 1, n ≤ n ya que existe 0 ∈ 1 tal que


n = n + 0.

• Además es antisimétrica pues si n ≤ m y m ≤ n podemos asegurar la


existencia de a, a’∈ 1 tales que m = n + a y n = m + a’, de donde:

m = n + a = (m + a’) + a = m + (a’ + a),

es decir, a’ + a = 0, o lo que es igual a = a’ = 0 y por tanto n = m.

• Por último, la relación anterior es transitiva pues si n ≤ m y m ≤ p es


trivial que n ≤ p. En efecto, de las hipótesis podemos deducir la
existencia de dos números naturales a y a’ tales que m = n + a y p = m +
a’, de donde:

p = m + a’ = (n + a) + a’ = n + (a + a’),

es decir, hemos encontrado un número a + a’ ∈ 1 que nos dice que n ≤ p.


J

Ejercicio 4.12. Probar las Proposición 4.7, es decir, que la relación de orden del
ejercicio anterior hace del conjunto 1 un conjunto totalmente ordenado.

4. NÚMEROS NATURALES Y ENTEROS


García-Muñoz, M. A. 417

Solución:

Hemos de probar que cualquier par de números naturales n y m es


comparable, es decir, n ≤ m o m ≤ n. Consideremos el conjunto

A = {x ∈ 1 / x ≤ m ó bien m ≤ x }

Sólo tenemos que probar que A = 1, utilizamos para ello el principio de inducción:

i) Claramente 0 ∈ A pues 0 ≤ m para todo m ∈ 1 (∃ m ∈ 1 tal que m = 0 +


m).

ii) Además si r ∈ A, veamos como r + 1 también es un elemento de A. Para


ello distinguimos dos casos:

a) Si r < m, podemos asegurar que existe a ∈ 1 – {0} tal que m = r +


a. Como a es un número natural no nulo sabemos es el sucesor de
un número b ∈ 1, es decir, a = b + 1, de donde m = r + (b + 1) y
utilizando la propiedad conmutativa y asociativa de la suma de
números naturales podemos afirmar que m = (r +1) + b, luego r +1
≤ m, es decir, r + 1 ∈ A.

b) Si m ≤ r, sabemos que existe a ∈ 1 tal que r = m + a y sumando


una unidad en ambos miembro, se tiene que r +1 = (m + a) + 1.
Ahora basta con aplicar la propiedad asociativa de la suma para
obtener que r +1 = m + (a + 1), es decir, que m ≤ r +1, y así r + 1 ∈
A.
J

Ejercicio 4.13. Probar que el conjunto 1 es un conjunto bien ordenado


(Proposición 4.8).

Solución:

Sólo tenemos que probar que cualquier subconjunto no vacío de 1 tiene


mínimo. Supongamos que S es un subconjunto no vacío de 1 y veamos si tiene
mínimo. Para ello consideremos A = {x ∈ 1 / x ≤ z, ∀z ∈ S}.

4. NÚMEROS NATURALES Y ENTEROS


418 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

Obviamente, este conjunto satisface la primera condición del principio de


inducción, es decir, 0 ∈ A pues 0 ≤ z, ∀z ∈ 1 y en particular ∀z ∈ S (∃z ∈ 1 tal
que z = 0 + z). Ahora bien, A ≠ 1 pues si x ∈ S, su sucesor x + 1 ∉ A pues no es
cierto que x + 1 ≤ z, ∀z ∈ S ya que al menos sabemos que existe el elemento x en
S tal que x ≤ x + 1. Por tanto, la segunda condición del principio de inducción no
puede ser cierta, esto es, podemos asegurar que existe m ∈ A tal que m + 1 ∉ A.
Veamos como tal elemento m es el mínimo de S:

i) Claramente, m es cota inferior se S, pues m ∈ A, es decir, m ≤ z, ∀z ∈ S.

ii) Además m ∈ S, pues si m no fuese un elemento de S, m sería distinto de


cualquier elemento de S, es decir, m < z, ∀z ∈ S y por lo tanto, también podríamos
asegurar que m + 1 ≤ z, ∀z ∈ S, lo que es absurdo pues en tal caso m +1 sería un
elemento de A y hemos supuesto que m + 1 ∉ A.
J

Ejercicio 4.14. Probar la Proposición 4.9.

Solución:

Veamos como el orden estricto en el conjunto 1 es compatible con la suma


y lo mismo se hará para el producto. Consideremos m, n ∈ 1 tales que m < n y el
conjunto:

A = {x ∈ 1 / m + x < n + x }

Vamos a aplicar el principio de inducción para ver que A = 1. Claramente 0 ∈ A


pues m + 0 = m < n = n + 0. Supongamos que r ∈ A y veamos como r + 1 también
está en A. En efecto, basta utilizar la propiedad asociativa y la hipótesis de
inducción para probar:

m + (r + 1) = (m + r) + 1 < (n + r) + 1 = n + (r + 1).

Así, el orden estricto del conjunto 1 es compatible con la suma.


J

4. NÚMEROS NATURALES Y ENTEROS


García-Muñoz, M. A. 419

Ejercicio 4.15. Probar la Proposición 4.10.

Solución:

Demostremos este resultado por reducción al absurdo, es decir,


supongamos que existe un elemento k ∈ 1 tal que 0 < k < 1 y veamos como
llegamos a una contradicción. Consideremos el conjunto:

A = {x ∈ 1 / 0 < x < 1}

Por lo supuesto al inicio, k ∈ A y por tanto, A ≠ ∅. Como el conjunto de los


números naturales es bien ordenado, y A es un subconjunto no vacío de 1, se
puede asegurar que existe el mínimo de A, al que llamaremos v. Obviamente v ∈
A, luego 0 < v < 1. Sin embargo, sabemos que 0 < v2 < v < 1, es decir, v2 también
es un elemento de A y menor que el mínimo de A. Obviamente lo anterior es
absurdo.
J

2. LOS NÚMEROS ENTEROS

El conjunto de los números enteros surge para resolver problemas que en 1


no tienen solución. Por ejemplo, la ecuación x + b = 0 con b ∈ 1 – {0}, no tiene
solución en el conjunto de los números naturales, pues –b no tiene sentido en dicho
conjunto.

La construcción del conjunto de los números enteros consiste en encontrar


un conjunto dotado de una operación interna (+) inducida por la correspondiente
operación interna suma en 1, y en el que todo elemento tenga simétrico respecto de
esa operación. De esta forma la ecuación x + b = 0 siempre admitirá una solución
en el nuevo conjunto de números. Tal simétrico lo notaremos por –b para todo b ∈
1.

Para definir el conjunto =, partimos del conjunto dado por el producto


cartesiano de 1 consigo mismo, es decir:

4. NÚMEROS NATURALES Y ENTEROS


420 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

1 × 1 = {(n, m) / n, m ∈ 1}

y sobre el definimos la relación binaria que denotaremos mediante el símbolo ~

(n, m) ~ (n’, m’) si y sólo si n + m’ = m + n.

Proposición 4.11. La relación ~ en 1 × 1 es una relación de equivalencia.

Llamaremos número entero a cada una de las clases de equivalencia


obtenidas en 1 × 1 al definir la relación de equivalencia ~. Llamaremos conjunto
de los números enteros y lo denotaremos por = al conjunto cociente 1 × 1/~. Si
consideramos como representantes de cada clase los que tiene al menos una de sus
componentes nula, se tiene que las distintas clases son:

(I) La clase [(a, 0)] = {(a + k, k) / k ∈ 1} es un número enteros que


designamos por a, para cualquier a ∈ 1* = 1 – {0}. Denotamos por =+ al conjunto
formado por tales enteros que llamaremos enteros positivos.

(II) La clase [(0, a)] = {(k, a + k) / k ∈ 1} es un número entero que


denotaremos por –a, para todo a ∈ 1*. Designamos con =– al conjunto formado por
dichos enteros que llamaremos enteros negativos.

(III) La clase [(0, 0)] = {(k, k) / k ∈ 1} es un número entero que


denotamos por 0.

En lo que sigue utilizaremos esta nueva notación para representar los


números enteros, por lo que el conjunto de los números enteros vendrá dado por:

= = {...,–3, –2, –1, 0, 1, 2, 3,...}.

Inducida por la suma de números naturales podemos definir la suma de


números enteros como la operación interna dada por la aplicación

+: = × = ⎯→ =,

que a cada par de números enteros a, b le asocia un único número entero a + b. De


hecho, la suma de dos números enteros de representantes (n, m) y (p, q) es el

4. NÚMEROS NATURALES Y ENTEROS


García-Muñoz, M. A. 421

número entero de representante (n + p, m + q). Veamos qué casos podemos


distinguir en la adicción de números enteros:

a) Suma de enteros positivos:

a + b = [(a, 0)] + [(b, 0)] = [(a + b, 0)] = a + b, ∀a, b ∈ 1*.

b) Suma de enteros negativos:

(–a) + (–b) = [(0, a)] + [(0, b)] = [(0, a + b)] = –(a + b), ∀a, b ∈ 1*.

c) Suma de un entero positivo y otro negativo (o viceversa):


­[(a − b, 0)] = a − b, si b ≤ a,
a + (–b) = [(a, 0)] + [(0, b)] = [(a, b)] = ®
¯[(0, b − a)] = −(b − a), si a < b.

Proposición 4.12. La suma de números enteros satisface las propiedades:

i) Elemento neutro: Existe 0 ∈= tal que 0 + a = a = a + 0, ∀a ∈ =.

ii) Conmutativa: a + b = b + a, ∀a, b ∈ =.

iii) Asociativa: (a + b) + c = a + (b + c), ∀a, b, c ∈ =.

iv) Cancelativa: Dados a, b, p ∈ =, si a + p = b + p, entonces a = b.

v) Elemento simétrico: ∀a ∈=, existe –a ∈ = satisfaciendo que (–a) + a =


0 = a + (–a).

Proposición 4.13. El simétrico de cada número entero es único.

Inducido por la multiplicación de números naturales podemos definir la


multiplicación de números enteros como una aplicación

⋅ : = × = ⎯→ =,

de manera que para cada par de números enteros a, b existe un único número entero
a ⋅ b. De hecho, el producto de dos números enteros de representantes (n, m) y (p,
q) es el número entero de representante (n ⋅ p + m ⋅ q, n ⋅ q + m ⋅ p). Podemos
distinguir los siguientes casos para el producto de dos números enteros:

4. NÚMEROS NATURALES Y ENTEROS


422 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

a) Producto de enteros positivos:

a ⋅ b = [(a, 0)] ⋅ [(b, 0)] = [(a ⋅ b, 0)] = a ⋅ b, ∀a, b ∈ 1*.

b) Producto de enteros negativos:

(–a) ⋅ (–b) = [(0, a)] ⋅ [(0, b)] = [(a ⋅ b, 0)] = a ⋅ b, ∀a, b ∈ 1*.

c) Producto de un entero positivo y otro negativo (o viceversa):

a ⋅ (–b) = [(a, 0)] ⋅ [(0, b)] = [(0, a ⋅ b)] = –(a ⋅ b), ∀a, b ∈ 1*.

Proposición 4.14. El producto de números enteros satisface las propiedades:

i) Elemento cero: Existe 0 ∈ = tal que 0 ⋅ a = 0 = a ⋅ 0, ∀a ∈ =.

ii) Elemento neutro: Existe 1 ∈ = tal que 1 ⋅ a = a = a ⋅ 1, ∀a ∈ =.

iii) Conmutativa: a ⋅ b = b ⋅ a, ∀a, b ∈ =.

iv) Asociativa: (a ⋅ b) ⋅ c = a ⋅ (b ⋅ c), ∀a, b, c ∈ =.

v) Cancelativa: Dados a, b, p ∈ =, si a ⋅ p = b ⋅ p y p ≠ 0, entonces a = b.

vi) Dominio de integridad: Si a ⋅ b = 0 entonces a = 0 o b = 0.

vii) Regla de los signos, ∀a, b ∈ = se tiene:


a) (–a) ⋅ b = –(a ⋅ b) = a ⋅ (–b),
b) – (–a) = a,
c) (–a) ⋅ (–b) = a ⋅ b.

Proposición 4.15. La suma de números enteros satisface la propiedad distributiva


respecto del producto, es decir, a ⋅ (b + c) = a ⋅ b + a ⋅ c, ∀a, b, c ∈=.

Proposición 4.16. Inducida por la relación de orden del conjunto de los números
naturales, podemos definir una relación de orden en = mediante
a ≤ b si y sólo si b – a ∈ 1.

Proposición 4.17. = respecto al orden anterior es un conjunto totalmente ordenado,

4. NÚMEROS NATURALES Y ENTEROS


García-Muñoz, M. A. 423

pero no es un conjunto bien ordenado.

Proposición 4.18. El orden anterior en el conjunto =:

i) Es compatible con la suma de números enteros, es decir,

a ≤ b ⇔ a + z ≤ b + z, ∀z ∈=.

ii) Es compatible con el producto de números enteros positivos y se


invierte si multiplicamos por un número entero negativo, es decir:

a ⋅ z ≤ b ⋅ z, ∀z ∈ 1 – {0},
a≤b Ÿ
a ⋅ z ≥ b ⋅ z, ∀z ∈ = – 1.

La aplicación | – |: = ⎯→ 1 definida por

­ a ... a > 0
°
a = ® 0 ... a = 0
°− a ... a < 0
¯

recibe el nombre de valor absoluto de un número entero.

Proposición 4.19. La aplicación valor absoluto satisface las propiedades:

1.- ∀a ∈=, |a| ≥ 0 y |a| = 0 ⇔ a = 0.

2.- ∀a ∈ =, a ≤ |a|.

3.- |a| = |–a|, ∀a ∈=.

4.- |a| ≤ b ⇔ –b ≤ a ≤ b.

5.- ||a| – |b|| ≤ |a + b| ≤ |a| + |b|, ∀a, b ∈=.

6.- |a ⋅ b| = |a| ⋅ |b|, ∀a, b ∈=.

Ejercicio 4.16. Demostrar la Proposición 4.11, y calcular el conjunto cociente 1 ×


1/~.

4. NÚMEROS NATURALES Y ENTEROS


424 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

Solución:

Tenemos que ver que la relación ~ definida en el conjunto 1 × 1 mediante:

(n, m) ~ (n’, m’) si y sólo si n + m’ = m + n’,

satisface las propiedades reflexiva, simétrica y transitiva.

Es sencillo comprobar que la relación ~ es reflexiva pues cualquier


elemento (n, m) en 1 × 1 está relacionado consigo mismo pues por la propiedad
conmutativa de la suma de números naturales n + m = m + n, o lo que es lo mismo,
(n, m) ~ (n, m).

Por otra parte, dados (n, m) y (n’, m’) dos elementos de 1 × 1 tales que el
primero está relacionado con el segundo, es decir, (n, m) ~ (n’, m’), se tiene que n
+ m`= m + n’, o lo que es igual n’ + m = m’ + n, de donde podemos deducir que
(n’, m’) ~ (n, m). Por tanto, la relación ~ satisface la propiedad simétrica.

Por último, ~ también satisface la propiedad transitiva ya que dados (n, m),
(p, q) y (r, s) elementos de 1 × 1 tales que (n, m) ~ (p, q) y (p, q) ~ (r, s), podemos
asegurar que sus componentes satisfacen la igualdades

n + q = m + p y p + s = q + r.

De donde sumando miembro a miembro obtenemos la igualdad:

n + q + p + s = m + p + q + r,

la propiedad conmutativa que nos asegura que q + p = p + q, junto con la propiedad


cancelativa nos permiten asegurar que n + s = m + r, esto es, (n, m) ~ (r, s).

Por lo tanto, la relación ~ en 1 × 1 es una relación de equivalencia y los


elementos del conjunto cociente 1 × 1/~ vendrán dados por las distintas clases de
equivalencia de los elementos de 1 × 1. Es decir:

1 × 1/~ = {[(n, m)] / (n, m) ∈ 1 × 1}

4. NÚMEROS NATURALES Y ENTEROS


García-Muñoz, M. A. 425

donde

[(n, m)] = {(x, y) ∈ 1 × 1 / (x, y) ~ (n, m)} = {(x, y) ∈ 1 × 1 / x + m = y + n}.

Así se tiene:

[(0, 0)] = {(n, n) / n ∈ 1},

[(a, 0)] = {(a + k, k) / k ∈ 1}, ∀a ∈ 1*,

[(0, a)] = {(h, a + h) / h ∈ 1}, ∀a ∈ 1*,

y en general:
­[(a − b, 0)], si b ≤ a,
[(a, b)] = ®
¯[(0, b − a)], si a < b.
J

Ejercicio 4.17. Probar que la suma de números enteros vista como una operación
en el conjunto cociente 1 × 1/~ no depende de los representantes elegidos.

Solución:

Teniendo en cuenta que la suma vista como una operación entre clases de
pares de números naturales viene dada por:

[(n, m)] + [(p, q)] = [(n + p, m + q)],

vamos a probar que si (n, m) ~ (n’, m’) y (p, q) ~ (p’, q’) entonces [(n, m)] + [(p,
q)] = [(n’, m’)] + [(p’, q’)], es decir, (n + p, m + q) ~ (n’ + p’, m’ + q’).

En efecto, teniendo en cuenta la definición de la relación de equivalencia ~,


de (n, m) ~ (n’, m’) y (p, q) ~ (p’, q’) deducimos las igualdades n + m’ = m + n’ y p
+ q’ = q + p’ y sumando ambas miembro a miembro tenemos:

n + m’ + p + q’ = m + n’ + q + p’,

y ahora basta con aplicar la propiedad asociativa y conmutativa para llegar a:

(n + p) + (m’ + q’) = (m + q) + (n’ + p’),

4. NÚMEROS NATURALES Y ENTEROS


426 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

o lo que es lo mismo que [(n + p, m + q)] = [(n’ + p’, m’ + q’)].


J

Ejercicio 4.18. Probar la propiedad conmutativa para la suma de números enteros


(apartado ii) de la Proposición 4.12).

Solución:

Como para cualquier otra propiedad de la suma de números enteros su


demostración es inmediata, teniendo en cuenta las propiedades de la suma de
números naturales y la definición de suma en =. Sean a y b números enteros con
representantes dados por los pares (na, ma) y (nb, mb), respectivamente, entonces:

a + b = [(na, ma)] + [(nb, mb)] = [(na + nb, ma + mb)] = [(nb+ na, mb + ma)]
= [(nb, mb)] + [(na, ma)] = b + a.
J

Ejercicio 4.19. Probar la Proposición 4.13, es decir, que el simétrico de cada


número entero es único.

Solución:

La existencia queda garantizada ya que dado un entero a con representante


(n, m), existe otro entero a’ con representante el par que se obtiene del anterior
intercambiando sus coordenadas, es decir, el par (m, n) de forma que:

a + a’ = [(n, m)] + [(m, n)] = [(n + m, m + n)] = 0 = [(m + n, n + m)]


= [(m, n)] + [(n, m)] = a’ + a.

Supongamos ahora que dado un número entero a con representante (n, m)


tiene dos simétricos representados por los pares (m, n) y (p, q), de donde:

[(n, m)] + [(m, n)] = [(n, m)] + [(p, q)] = 0,

es decir,

4. NÚMEROS NATURALES Y ENTEROS


García-Muñoz, M. A. 427

(n + m, m + n) ~ (n + p, m + q)

o lo que es igual:

n + m + m + q = n + p + m + n.

Ahora basta con aplicar la propiedad cancelativa en 1 para asegurar que m + q = p


+ n, esto es, que los pares (m, n) y (p, q) están relacionados por la relación ~ lo que
hace que ambos representen al mismo número entero.
J

Ejercicio 4.20. Definir la estructura de grupo y comprobar si = con la suma es un


grupo.

Solución:

Un conjunto G tiene estructura de grupo respecto a una operación interna *


sobre G, si dicha operación verifica las propiedades asociativa, existencia de
elemento neutro y existencia de elemento simétrico para todo elemento de G. En tal
caso se dice que el par (G, *) es un grupo. Si además la operación * satisface la
propiedad conmutativa se dice que (G, *) es un grupo conmutativo o abeliano.

Teniendo en cuenta la Proposición 4.12, podemos asegurar que (=, +) es


un grupo abeliano.
J

Ejercicio 4.21. Probar que la multiplicación de números enteros vista como una
operación en el conjunto cociente 1 × 1/~ no depende de los representantes
elegidos.

Solución:

Como la multiplicación vista como una operación entre clases de pares de


números naturales viene dada por:

[(n, m)] ⋅ [(p, q)] = [(n ⋅ p + m ⋅ q, n ⋅ q + m ⋅ p)],

4. NÚMEROS NATURALES Y ENTEROS


428 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

veamos que si (n, m) ~ (n’, m’) y (p, q) ~ (p’, q’) entonces (n ⋅ p + m ⋅ q, n ⋅ q + m ⋅


p) ~ (n’ ⋅ p’ + m’ ⋅ q’, n’ ⋅ q’ + m’ ⋅ p’),

En primer lugar vamos a probar que (n ⋅ p + m ⋅ q, n ⋅ q + m ⋅ p) ~ (n’ ⋅ p +


m’ ⋅ q, n’ ⋅ q + m’ ⋅ p). En efecto, teniendo en cuenta la definición de la relación de
equivalencia ~, de (n, m) ~ (n’, m’) deducimos la igualdad n + m’ = m + n’ y
utilizando las propiedades asociativa, conmutativa y distributiva en 1 se tiene:

n ⋅ p + m ⋅ q + n’ ⋅ q + m’ ⋅ p = (n + m’) ⋅ p + (m + n’) ⋅ q = (n + m’) ⋅ (p + q)


= (n + m’) ⋅ q + (m + n’) ⋅ p = n’ ⋅ p + m’ ⋅ q + n ⋅ q + m ⋅ p

Por otra parte, veamos que la segunda pareja (n’ ⋅ p + m’ ⋅ q, n’ ⋅ q + m’ ⋅


p) a su vez es equivalente mediante la relación ~ con la pareja (n’ ⋅ p’ + m’ ⋅ q’, n’ ⋅
q’ + m’ ⋅ p’). Basta utilizar la definición de ~, ya que de (p, q) ~ (p’, q’) deducimos
que p + q’ = q + p’ y de nuevo utilizando las propiedades asociativa, conmutativa y
distributiva en el conjunto de los números naturales tenemos:

n’ ⋅ p + m’ ⋅ q + n’ ⋅ q’ + m’ ⋅ p’ = n’ ⋅ (p + q’) + m’ ⋅ (q + p’) = (n’ + m’) ⋅ (q + p’)


= n’ ⋅ (q + p’) + m’ ⋅ (p + q’) = n’ ⋅ p’ + m’ ⋅ q’ + n’ ⋅ q + m’ ⋅ p

Ahora sólo nos queda utilizar la propiedad transitiva de la relación de


equivalencia para deducir que (n ⋅ p + m ⋅ q, n ⋅ q + m ⋅ p) ~ (n’ ⋅ p’ + m’ ⋅ q’, n’ ⋅
q’ + m’ ⋅ p’), es decir, la definición de producto no depende de los representantes
elegidos.
J

Ejercicio 4.22. Probar que el elemento 0 es el único entero que satisface la


propiedad i) de la Proposición 4.14, es decir, que el cero es el único elemento
absorbente de =.

Solución:

Tenemos que probar que dado un número entero a arbitrario,

0 ⋅ a = 0 = a ⋅ 0.

4. NÚMEROS NATURALES Y ENTEROS


García-Muñoz, M. A. 429

Sea (n, m) un representante de a y sea (p, q) un representante de un


elemento absorbente, es decir, [(n, m)] ⋅ [(p, q)] = [(p, q)] = [(p, q)] ⋅ [(n, m)]. Así:

(n ⋅ p + m ⋅ q, n ⋅ q + m ⋅ p) ~ (p, q)

es decir, n ⋅ p + m ⋅ q + q = n ⋅ q + m ⋅ p + p, o lo que es igual usando el opuesto de


n ⋅ p y n ⋅ q se tiene:

m ⋅ q + q – n ⋅ q = m ⋅ p + p – n ⋅ p,

es decir, (m +1– n) ⋅ q = (m +1– n) ⋅ p y por la propiedad cancelativa q = p. Así el


elemento absorbente es el entero dado por la clase [(p, p)] es decir, el cero.
J

Ejercicio 4.23. Probar que el elemento neutro para el producto es el 1 (apartado ii)
de la Proposición 4.14).

Solución:

Sea (n, m) un representante de un número entero arbitrario a y sea (p, q) un


representante del elemento neutro para el producto, es decir, [(n, m)] ⋅ [(p, q)] =
[(n, m)] = [(p, q)] ⋅ [(n, m)]. Así:

(n ⋅ p + m ⋅ q, n ⋅ q + m ⋅ p) ~ (n, m),

de donde, n ⋅ p + m ⋅ q + n = n ⋅ q + m ⋅ p + m, y utilizando opuestos:

n ⋅ p – m ⋅ p + n – m = n ⋅ q – m ⋅ q,

es decir, (n – m) ⋅ q = (n – m) ⋅ p + (n – m) = (n – m) (p + 1), y utilizando la


propiedad cancelativa obtenemos que q = p + 1, luego el elemento neutro para el
producto vendrá dado por la clase [(p, p +1)] la cual representa al entero 1.
J

Ejercicio 4.24. Probar que = es un conjunto ordenado mediante la relación:

a ≤ b si y sólo si b – a ∈ 1.

4. NÚMEROS NATURALES Y ENTEROS


430 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

Solución:

Hemos de probar que la relación ≤ satisface las propiedades reflexiva,


antisimétrica y transitiva. En efecto,

• La relación es reflexiva pues para cada a ∈ =, a ≤ a pues a – a = 0 ∈ 1.

• ≤ es antisimétrica pues si a, b son números enteros tal que a ≤ b y b ≤ a


es porque a – b = n y b – a = m, con n, m ∈ 1. Sumando ambas
igualdades obtenemos que 0 = n + m, de donde n = m = 0 y así se tiene
que a = b.

• Por último, ≤ también satisface la propiedad transitiva ya que dados a,


b, c ∈ =, tales que a ≤ b y b ≤ c, se tiene que a – b = n y b – c = m,
donde n, m ∈ 1, y de nuevo sumando ambas igualdades obtenemos
que a – c = n + m ∈ 1, esto es, a ≤ c.

Por tanto, ≤ es una relación de orden que hace que = sea un conjunto
ordenado.
J

Ejercicio 4.25. Probar la Proposición 4.17, es decir, el orden anterior es total en =


pero no hace que = sea un conjunto bien ordenado.

Solución:

Veamos primero que el orden anterior es total, o lo que es igual, cada par
de elementos de = es comparable, esto es, ∀a, b ∈ =, a ≤ b, o bien, b ≤ a.

En efecto, dados a, b ∈ = puede ocurrir:

• b – a ∈ 1, en cuyo caso a ≤ b.

• b – a ∈ = – 1 = =–, luego – (b – a) = a – b ∈ 1, en tal caso b ≤ a.

4. NÚMEROS NATURALES Y ENTEROS


García-Muñoz, M. A. 431

Por tanto, = es totalmente ordenado. Además no está bien ordenado pues


existen subconjuntos suyos no vacíos que no tienen mínimo, por ejemplo, =– ⊆ =
distinto del vacío sin mínimo.
J

Ejercicio 4.26. Probar la Proposición 4.18.

Solución:

Veamos primero que el orden definido en = es compatible con la suma. En


efecto, dados a, b números enteros tales que a ≤ b se tiene que b – a ∈ 1, luego

b – a = b – a + z – z = b + z – a – z = (b + z) – (a + z) ∈ 1,

de donde deducimos que a + z ≤ b + z, ∀z ∈ =.

Por otra parte, si a ≤ b (es decir, b – a ∈ 1) para todo z ∈ =, usando la


reglas de los signos y la propiedad distributiva, se tiene:

b ⋅ z – a ⋅ z = b ⋅ z + (– a ⋅ z) = b ⋅ z + (– a) ⋅ z = (b + (– a)) ⋅ z = (b – a) ⋅ z

Por una parte, como b – a es un número natural, si z ∈ 1 – {0}, b ⋅ z – a ⋅ z será un


producto de números naturales y por tanto natural, es decir, a ⋅ z ≤ b ⋅ z. Por otro
lado, si z ∈ =–, entonces existirá un número natural n tal que z = –n, luego:

b ⋅ z – a ⋅ z = (b – a) ⋅ z = (b – a) ⋅ (–n) = – ((b – a) ⋅ n)

o lo que es igual, a ⋅ z – b ⋅ z = (b – a) ⋅ n ∈ 1, ya que es un producto de números


naturales, luego b ⋅ z ≤ a ⋅ z. Por tanto, hemos probado que el orden es compatible
con el producto de números enteros positivos y se invierte si multiplicamos por un
número entero negativo.
J

Ejercicio 4.27. Probar el apartado 6 de la Proposición 4.19, es decir, |a ⋅ b| = |a| ⋅ |b|,


∀a, b ∈=.

4. NÚMEROS NATURALES Y ENTEROS


432 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

Solución:

Distingamos los siguientes casos:

i) Si a y b son números naturales, entonces a ⋅ b también es un número


natural y se tiene:

|a ⋅ b| = a ⋅ b = |a| ⋅ | b|.

ii) Si a ∈ 1 y b ∈ =–, entonces existe n ∈ 1 tal que b = –n y se tiene:

|a ⋅ b| = |a ⋅ (–n)| = |–(a ⋅ n)| = |a ⋅ n| = a ⋅ n = |a| ⋅ |n| = |a| ⋅ |–n| = |a| ⋅ |b|.

iii) De forma análoga al apartado anterior se probaría si a ∈ =– y b ∈ 1.

iv) Por último, si a, b ∈ =–, podemos asegurar la existencia de dos números


naturales n y m tales a = –n y b = –m y utilizando la regla de los signos se tiene:

|a ⋅ b| = |(–n) ⋅ (–m)| = |n ⋅ m| = n ⋅ m = |n| ⋅ |m| = |–n| ⋅ |–m| = |a| ⋅ |b|.


J

3. DIVISIBILIDAD EN EL CONJUNTO DE LOS


NÚMEROS ENTEROS

En el conjunto de los números enteros no podemos realizar siempre la


división entre dos números ya que en dicho conjunto los únicos elementos que
tienen inverso son el 1 y el -1 (unidades en =). Lo anterior da lugar a la aparición
de la noción que tratamos en este apartado, la divisibilidad.

Dados a, b ∈ =, diremos que a es divisor de b, a divide a b o a es factor


de b y lo representamos mediante a | b, si y sólo si existe un número entero c tal
que a ⋅ c = b, es decir,

a | b ⇔ ∃c ∈ = tal que a ⋅ c = b

En tal caso también se dice que b es múltiplo de a. Denotaremos por m(a) o a al


conjunto de todos los múltiplos de a, es decir:

4. NÚMEROS NATURALES Y ENTEROS


García-Muñoz, M. A. 433

M(a) = a = {n ⋅ a / n ∈ =} = {…, –3a, –2a, –a, 0, a, 2a, 3a,…}

y por otra parte, denotaremos por D(a) al conjunto de los divisores de un número
entero a, es decir:

D(a) = {b ∈ = / ∃c ∈ = satisfaciendo que b ⋅ c = a }.

Proposición 4.20. La relación “ser divisor” en = es reflexiva y transitiva, es decir,


es un preorden, y no satisface ni la propiedad simétrica, ni la antisimétrica.

Proposición 4.21.La relación de divisibilidad satisface las siguientes propiedades:

1. El cero es múltiplo de todo número entero no nulo.

2. Los elementos 1 y –1 son divisores de todo número entero.

3. Todo número entero a es divisible por a y por –a.

4. Dados a, b, c ∈ =, si a | b y a | c, entonces a | (b + c) y a | (b – c), b > c.

5. Dados a, b ∈ =, si a | b, entonces a | b ⋅ c, para cualquier c ∈ =.

6. Si a | b y b ≠ 0, entonces |a| ≤ |b|.

Un número entero p ∈ = con p ≠ 0, ±1 es primo si sus únicos divisores son


±1 y ± p, en otro caso diremos que es compuesto, o sea, un número es compuesto
si admite divisores distintos de sí mismo, su opuesto y de las unidades.

Nótese que según la definición anterior si p es un número primo entonces


también –p es primo.

Un método para calcular los números primos menores que uno dado n es el
algoritmo denominado criba de Eratóstenes. Consiste es construir una tabla con
todos los números naturales desde el 2 hasta n e ir tachando los números
compuestos siguiendo el siguiente método: cuando encontramos un número p no
tachado, éste es primo y se tachan todos sus múltiplos a partir de p2 y terminamos
el proceso cuando el cuadrado del siguiente número sin tachar es mayor que n. De
esta forma todos los números que quedan en la tabla sin tachar son números

4. NÚMEROS NATURALES Y ENTEROS


434 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

primos.

El algoritmo anterior se basa en el siguiente resultado:

Proposición 4.22. Si n ∈ = es un número compuesto, entonces existe p ∈ = primo


p≤ n tal que p | n.

Obsérvese que el resultado anterior también nos facilita el estudio de la


primalidad de un número entero, ha saber: para asegurar que un número p es primo
bastará con comprobar que no es divisible por los números primos cuyo cuadrado
es menor que p, ya que en este caso este número hubiese quedado sin tachar en la
criba de Eratóstenes.

Teorema 4.23. (Teorema Fundamental de la Aritmética) Todo número entero


distinto de ±1 y 0 admite una descomposición única (salvo el orden y opuestos)
como producto de números primos positivos, es decir:
Į Į Įr
a = ± p1 1 ⋅ p 2 2 ⋅ ... ⋅ p r ∀ a ∈ = – {0, ±1},

donde para todo i = 1, 2,…, r, pi son primos distintos tales que pi < pj si i < j y αi
son números naturales. A la expresión de a anterior se le conoce como
descomposición en factores primos de a.

En la práctica, a la hora de factorizar un número a iremos probando con los


números primos menores que a hasta que llegáramos al propio a en cuyo caso a
sería primo o bien hasta encontrar un número p primo que divida al número de
partida, es decir, tal que a = p ⋅ a’. En este último caso volveríamos a empezar
ahora con a’. De nuevo, teniendo en mente la Proposición 4.21 podemos mejorar el
método de factorización de un número entero a pues bastará con probar con los
números primos con cuadrado menor que a.

El concepto de número primo y de divisibilidad está estrechamente ligado


a la seguridad en la ciencia que se conoce con el nombre de criptografía, y que

4. NÚMEROS NATURALES Y ENTEROS


García-Muñoz, M. A. 435

trata del cifrado y descifrado de información usando técnicas que haga que dicha
información se transmita sólo y exclusivamente a las personas a las que van
dirigido. Teniendo en cuenta que los algoritmos de factorización de un número
(cuando éste es suficientemente grande) necesitan mucho tiempo, si el cifrado y
descifrado de un mensaje se basa en dicha factorización, la información sólo podrá
ser extraída por aquellas personas que conozcan de antemano los factores primos
de dicho número.

El teorema 4.23 permite dar una caracterización de los divisores de un


número a partir de su descomposición en factores primos.

Į Į Į
Proposición 4.24. Dado a = ± p1 1 ⋅ p 2 2 ⋅ ... ⋅ p r r ∈ = siendo a ≠ 0, ±1, un elemento
b ∈ = es un divisor de a si y sólo si todos los factores primos de b son factores
primos de a con exponentes menores o iguales a los de a, es decir:

b = ± p1 1 ⋅ p 2 2 ⋅ ... ⋅ p r r con 0 ≤ βi ≤ αi, ∀i = 1, 2,…,r.


ȕ ȕ ȕ

Dados a, b ∈ = – {0, ±1}, llamaremos máximo común divisor de a y b al


número entero d ∈ = que satisface:

i) d | a y d | b,

ii) Si existe d’ ∈ = tal que d’ | a y d’ | b, entonces d’ | d,

es decir, al mayor de los divisores comunes de a y b. Al máximo común divisor de


a y b lo denotamos por:

d = (a, b) = mcd{a, b}.

Dados a, b ∈ = – {0, ±1}, diremos que un número entero M ∈ = es el


mínimo común múltiplo de a y b si satisface:

i) a | M y b | M,

ii) Si existe M’ ∈ = tal que a | M’ y b | M’, entonces M | M’,

es decir, al menor de los múltiplos comunes. Al mínimo común múltiplo de a y b lo


denotamos por:

4. NÚMEROS NATURALES Y ENTEROS


436 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

M = [a, b] = mcm{a, b}.

De forma análoga podemos definir el máximo común divisor y mínimo


común múltiplo de a1, a2,...,an ∈ =.

De nuevo el teorema fundamental de la aritmética proporciona un método


de cálculo del máximo común divisor y del mínimo común múltiplo de dos
números a partir de su descomposición en factores primos.

Proposición 4.25. Dados a y b ∈ = – {0, ±1} tales que:


Į Į Į Įs +1 Įr
a = ± p1 1 ⋅ p 2 2 ⋅ ... ⋅ p s s ⋅ p s+1 ⋅ ... ⋅ p r

b = ± p1 1 ⋅ p 2 2 ⋅ ... ⋅ p s s ⋅ p s+1 s+1 ⋅ ... ⋅ p r


ȕ ȕ ȕ ȕ ȕr

con αi, β j ≥ 0, ∀i, j = 1, 2,…, r. Entonces:


f
d = (a, b) = ± p1 1 ⋅ p 2 2 ⋅ ... ⋅ p s s ⋅ p s+1 s +1 ⋅ ... ⋅ p r r
f f f f

con fi = min{αi, β j} ∀i = 1, 2,…, r y


g g g g s +1 gr
M = [a, b] = ± p1 1 ⋅ p 2 2 ⋅ ... ⋅ p s s ⋅ p s+1 ⋅ ... ⋅ p r

con gi = max{αi, β j} ∀i = 1, 2,…, r.

La Proposición anterior nos muestra la conocida regla para la obtención del


máximo común divisor y del mínimo común múltiplo de dos números como el
producto de los factores primos comunes que aparecen en la descomposición de
ambos números elevados al menor exponente y el producto de los factores primos
comunes y no comunes elevados al mayor exponente, respectivamente.

Proposición 4.26. Sean a y b ∈ =, entonces [a, b] ⋅ (a, b) = a ⋅ b.

Diremos que dos número enteros a y b son primos relativos si y sólo si el


máximo común divisor de ambos es la unidad, es decir, (a, b) = 1.

4. NÚMEROS NATURALES Y ENTEROS


García-Muñoz, M. A. 437

Teorema 4.27. (Algoritmo de la división) Sean a y b ∈ =, y b ≠ 0. Entonces


existen unos únicos números enteros q (cociente) y r (resto) tales que

a=b⋅q+r

con 0 ≤ r < |b|, es decir, dividendo (a) es igual a divisor (b) por cociente más recto.

Proposición 4.28. (Identidad de Bézout) Dados a, b ∈ = – {0, ±1}. Si d = (a, b)


entonces existen unos únicos números enteros u, v ∈ = tales que d = a ⋅ u + b ⋅ v.

Corolario 4.29. Si a y b ∈ = – {0, ±1} son primos relativos, entonces existen unos
únicos números enteros u, v ∈ = tales que 1 = a ⋅ u + b ⋅ v.

Vamos ahora a desarrollar un algoritmo para el cálculo del máximo común


divisor de dos números que se conoce con el nombre de algoritmo de Euclides.
Previamente necesitamos el siguiente Lema para su construcción.

Lema 4.30. Dados a, b números enteros y b ≠ 0, entonces el máximo común divisor


de a y b coincide con el máximo común divisor de b y r, es decir, (a, b) = (b, r)
donde r es el resto de dividir a entre b.

A partir del resultado anterior obtenemos el algoritmo de Euclides:

Dados a, b ∈ = – {0, ±1}. Como (a, b) = (|a|, |b|) podemos suponer que a ≥
b > 0. Aplicando el algoritmo de la división entre a y b obtenemos dos enteros q1 y
r1 tales que

a = b ⋅ q1 + r1 con 0 ≤ r1 < b,

y el problema de calcular el mcd{a, b} se reduce a calcular el mcd{b, r1} que son


números más pequeños. De hecho, puede ocurrir que:

• r1 = 0, entonces mcd{a, b} = mcd{b, 0} = b.

• r1 ≠ 0, en cuyo caso podemos volver a aplicar el algoritmo de la


división a b y r1 y obtenemos

b = r1 ⋅ q2 + r2 con 0 ≤ r2 < r1,

4. NÚMEROS NATURALES Y ENTEROS


438 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

y el problema de nuevo se reduce a calcular el mcd{r1, r2}, pudiendo ocurrir que:

• r2 = 0, y entonces mcd{a, b} = mcd{b, r1} = mcd{r1, 0}= r1.

• r2 ≠ 0, y así podríamos volver a aplicar el algoritmo de la división


ahora entre r1 y r2, obteniendo

r1 = r2 ⋅ q3 + r3 con 0 ≤ r3 < r2.

Así sucesivamente se calcularían sucesivas divisiones con restos cada vez más
pequeños. Tales números r1 > r2 > r3 > … constituirán una sucesión de números
naturales decrecientes y acotada por el 0, tras un número finito de pasos
obtendremos un resto igual a rs = 0, es decir, rs–1 divide a rs–2:

………………

rs–3 = rs–2 ⋅ qs–1 + rs–1 con 0 ≤ rs–1 < rs–2,

rs–2 = rs–1 ⋅ qs + 0.

y así se tiene:

mcd{a, b} = mcd{b, r1} = mcd{r1, r2} = ... = mcd{rs–2, rs–1} = mcd{rs–1, 0} = rs–1,

es decir, el máximo común divisor de a y b vendrá dado por el último resto distinto
de 0.

Otro resultado interesante de este algoritmo es que nos facilita la obtención


de la Identidad de Bézout, es decir, la obtención de los único número enteros u y v
tales que

rs–1 = mcd{a, b} = a ⋅ u + b ⋅ v

De hecho, se tiene el siguiente resultado:

Lema 4.31. Para cada i ≥ 1, existen números enteros ui y vi tales que

r i = a ⋅ ui + b ⋅ v i

donde ri son los distintos restos que se obtiene al aplicar el algoritmo de Euclides al

4. NÚMEROS NATURALES Y ENTEROS


García-Muñoz, M. A. 439

calcular el mcd{a, b}. Tales números vienen dados inductivamente por las
fórmulas:

ui = ui–2 – ui–1 ⋅ qi, vi = vi–2 – vi–1 ⋅ qi,

en las que qi son los respectivos cocientes de las divisiones. En particular, los
números u y v de la identidad de Bézout vendrán dados por las fórmulas:

u = us–3 – us–2 ⋅ qs–1, v = vs–3 – vs–2 ⋅ qs–1.

Otra aplicación del algoritmo de Euclides es el cálculo de todas las


soluciones enteras de las ecuaciones lineales en dos variables del tipo,

a ⋅ x + b ⋅ y = c,

con a, b y c en =.

Teorema 4.32. La ecuación a ⋅ x + b ⋅ y = c con a, b, c ∈ =, tiene solución en el


conjunto de los números enteros si, y sólo si el máximo común divisor de a y b es
un divisor de c, es decir, si mcd{a, b} | c.

Proposición 4.33. Si (x0, y0) es una solución en = de la ecuación a ⋅ x + b ⋅ y = c, el


resto de soluciones enteras de dicha ecuación vendrán dadas por las fórmulas:
­ b
°x = x 0 − k ⋅ d
® a
°y = y + k ⋅
¯ 0 d

donde d = mcd{a, b}.

Ejercicio 4.28. Probar la Proposición 4.20.

Solución:

Tenemos que ver que la relación de divisibilidad en = satisface las


propiedades reflexiva y transitiva y sin embargo no es ni simétrica, ni antisimétrica.

4. NÚMEROS NATURALES Y ENTEROS


440 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

En efecto, dicha relación es reflexiva pues cualquier entero a es divisible


por si mismo, es decir, a | a pues existe 1 ∈ = tal que a ⋅ 1 = a. Por otra parte, la
relación de divisibilidad es transitiva pues si a | b y b | d es porque existen c1, c2 ∈
= tales que a ⋅ c1 = b y b ⋅ c2 = d y utilizando lo anterior y la propiedad asociativa
del producto de números enteros se tiene:

d = b ⋅ c2 = (a ⋅ c1) ⋅ c2 = a ⋅ (c1 ⋅ c2),

es decir, a | d.

Sin embargo no es simétrica pues por ejemplo 1 | 2, pues existe el propio


entero 2 tal que 2 = 1 ⋅ 2 y sin embargo 2 no es un divisor de 1 pues de serlo c = ½
sería un entero. Tampoco es antisimétrica pues 2 es un divisor de –2 (∃ –1 ∈ = tal
que –2 = 2 ⋅ (–1)) y –2 es divisor de 2 (∃ –1 ∈ = tal que 2 = (–2) ⋅ (–1)).
J

Ejercicio 4.29. Probar los apartados 4, 5 y 6 de la Proposición 4.21.

Solución:

En primer lugar, dados a, b, c ∈ =, si a | b y a | c, podemos asegurar la


existencia de números enteros d y d’ tales que b = a ⋅ d y c = a ⋅ d’. Si sumamos y
restamos las dos igualdades obtenemos que

b + c = a ⋅ d + a ⋅ d’ = a ⋅ (d + d’)

b – c = a ⋅ d – a ⋅ d’ = a ⋅ (d – d’)

de donde deducimos que a | (b + c) y a | (b – c) ya que tanto d + d’ como d – d’ son


ambos números enteros.

Por otra parte, dados a, b ∈ =, tales que a | b, se tiene b = a ⋅ d para cierto


d ∈ = y si c es un número enteros cualquiera, podemos multiplicar ambos
miembros de la igualdad anterior por dicho entero obteniendo que

b ⋅ c = (a ⋅ d) ⋅ c = a ⋅ (d ⋅ c)

4. NÚMEROS NATURALES Y ENTEROS


García-Muñoz, M. A. 441

es decir, que a | b ⋅ c, ya que d ⋅ c sigue siendo un número entero.

Por último, si a | b podemos asegurar la existencia de un número entero c


tal que a = b ⋅ c, de donde utilizando propiedades del valor absoluto:

|a| = |b ⋅ c| = |b| ⋅ |c|

y como b ≠ 0, |b| > 0 y |c| ≥ 0, se tiene la desigualdad buscada, es decir, |a| ≤ |b|.
J

Ejercicio 4.30. Probar la Proposición 4.22.

Solución:

Como n es un número compuesto podemos asegurar que existe un primo p


que divide a n, es decir, podemos escribir n = p ⋅ a con a ∈ =. Hagamos la
demostración por reducción al absurdo y supongamos que todos los factores
primos de n son mayores estrictos que n , en tal caso, p, a > n , entonces

n = p ⋅ a > ( n )2 = n,

lo que es una contradicción.


J

Ejercicio 4.31. Usar la criba de Eratóstenes para calcular todos los primos menores
de 50.

Solución:

En primer lugar construimos una tabla con los números naturales


comprendidos entre 2 y 50:

2 3 4 5 6 7 8 9 10

11 12 13 14 15 16 17 18 19 20

21 22 23 24 25 26 27 28 29 30

31 32 33 34 35 36 37 38 39 40

41 42 43 44 45 46 47 48 49 50

4. NÚMEROS NATURALES Y ENTEROS


442 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

A continuación señalamos en negrita el 2 (el primer número) para indicar que es un


número primo y tachamos todos los múltiplos de 2 a partir de 4:

2 3 44 5 66 7 88 9 1100

11 1122 13 1144 15 1166 17 1188 19 2200

21 2222 23 2244 25 2266 27 2288 29 3300

31 3322 33 3344 35 3366 37 3388 39 4400

41 4422 43 4444 45 4466 47 4488 49 5500

Como el primer número sin tachar es después del 2 es el 3, éste lo marcamos en


negrita y tachamos todos los múltiplo de 3 a partir de 9:

2 3 44 5 66 7 88 99 1100

11 1122 13 1144 1155 1166 17 1188 19 2200


2211 2222 23 2244 25 2266 2277 2288 29 3300

31 3322 3333 3344 35 3366 37 3388 3399 4400

41 4422 43 4444 4455 4466 47 4488 49 5500

Ahora marcamos el siguiente número sin tachar, esto es, el 5 y tachamos todos los
múltiplos de 5 a partir del 25:

2 3 44 5 66 7 88 99 1100

11 1122 13 1144 1155 1166 17 1188 19 2200


2211 2222 23 2244 2255 2266 2277 2288 29 3300

31 3322 3333 3344 3355 3366 37 3388 3399 4400

41 4422 43 4444 4455 4466 47 4488 49 5500

Repetimos el proceso con el siguiente, en este caso el 7:

4. NÚMEROS NATURALES Y ENTEROS


García-Muñoz, M. A. 443

2 3 44 5 66 7 88 99 1100

11 1122 13 1144 1155 1166 17 1188 19 2200


2211 2222 23 2244 2255 2266 2277 2288 29 3300

31 3322 3333 3344 3355 3366 37 3388 3399 4400

41 4422 43 4444 4455 4466 47 4488 4499 5500

El próximo número primo es el 11, sin embargo no es necesario repetir el proceso


pues 11 es mayor que 50 = 7,071 y por el ejercicio anterior si algún número de
los que están sin tachar fuese compuesto tendría un factor menor que la raíz de
dicho número y como esto no ocurre quiere decir que los números que se
encuentran sin tachar son primos. Así los números primos menores de 50 son:

2, 3, 5, 7, 11, 13, 17, 19, 23, 29, 31, 37, 41, 43, 47.
J

Ejercicio 4.32. Demostrar que 337 es un número primo.

Solución:

Para probar si un número n es primo sin construir la criba de Eratóstenes,


sólo tenemos que probar que los números primos p tales que p2 ≤ n no son factores
suyos. Mediante este método vemos que dicho número hubiera quedado sin tachar
en la criba de Eratóstenes. En nuestro caso como 337 = 18,357 , basta con probar
con los números primos 2, 3, 5, 7, 11, 13, 17. Aplicando el algoritmo de la división
para estos primos obtenemos:

337 = 2 ⋅ 168 + 1,

337 = 3 ⋅ 112 + 1,

337 = 5 ⋅ 67 + 2,

337 = 7 ⋅ 48 + 1,

337 = 11 ⋅ 168 + 7,

4. NÚMEROS NATURALES Y ENTEROS


444 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

337 = 13 ⋅ 25 + 12,

337 = 17 ⋅ 19 +14.

Como observamos en todas las divisiones el resto es distinto de cero y por tanto,
podemos asegurar que 337 es un número primo.
J

Ejercicio 4.33. Probar que el conjunto de los números primos es infinito.

Solución:

Supongamos por reducción al absurdo que el conjunto de los números


primos es finito y viene dado por el conjunto P = {p1, p2,..., pn}.

Consideremos ahora el número q = p1⋅ p2 ⋅...⋅ pn – 1 y veamos que q es un


número primo. Supongamos de nuevo por reducción al absurdo que no lo es, es
decir, posee un divisor primo pi ∈ P. Así pi | q, o lo que es igual pi ⋅ c = q donde c es
un número entero que vendrá dado por
q p1 ⋅ p 2 ⋅ ... ⋅ p n − 1 1
c= = = p1 ⋅ ... ⋅ p i−1 ⋅ p i+1 ⋅ ... ⋅ p n −
pi pi pi

1
de donde, tendría que ser un número entero, lo que es absurdo. Por tanto, q es
pi
un número primo, lo que de nuevo es absurdo pues q ∉ P. Así el conjunto de los
números primos es infinito.
J

Ejercicio 4.34. Probar que si p es un número primo que no divide a un número


entero a, entonces p y a son primos relativos.

Solución:

Como p es un número primo, sus únicos divisores son ±1 y ±p. Si p no


divide al número a, –p tampoco divide al número a, luego los únicos divisores
comunes de a y p son ±1, entonces mcd{p, a} = 1.
J

4. NÚMEROS NATURALES Y ENTEROS


García-Muñoz, M. A. 445

Ejercicio 4.35. Probar el Teorema de Euclides que nos dice que si a, b, c ∈ =


tales a y b son primos relativos y a | (b ⋅ c) entonces a | c.

Solución:

Por una parte, si a | (b ⋅ c) podemos asegurar que existe un entero d ∈ = tal


que b ⋅ c = a ⋅ d. Por otra parte, como a y b son primos relativos, la identidad de
Bézout asegura la existencia de dos números enteros u y v tales que a ⋅ u + b ⋅ v =
1. Multiplicando la igualdad anterior por c se tiene:

c = c ⋅ (a ⋅ u + b ⋅ v) = c ⋅ (a ⋅ u) + c ⋅ (b ⋅ v) = (c ⋅ a) ⋅ u + (c ⋅ b) ⋅ v,

sustituyendo el valor de b ⋅ c, y aplicando asociativas y conmutativas obtenemos:

c = (a ⋅ c) ⋅ u + (a ⋅ d) ⋅ v = a ⋅ (c ⋅ u) + a ⋅ (d ⋅ v) = a ⋅ (c ⋅ u + d ⋅ v),

y como c ⋅ u + d ⋅ v ∈ = se tiene que a | c.


J

Ejercicio 4.36. Probar que si p es un número primo tal que p | (a ⋅ b) entonces p | a


o p | b.

Solución:

Supongamos que p es un número primo tal que p | (a ⋅ b). Si p | a, ya


habríamos acabado, así que supongamos que p ) a, entonces por el ejercicio
anterior mcd{p, a} = 1 ) a y como p | (a ⋅ b) el teorema de Euclides (ejercicio
anterior) nos asegura que p | b.
J

Ejercicio 4.37. Probar que si p, p1,…, pn son números primos positivos tales que p |
(p1 ⋅…⋅ pn) entonces existe un i ∈ {1,…, n} tal que p = pi.

Solución:

Probamos el resultado por inducción sobre el número de factores primos n.


Si n = 1, el resultado es obvio por definición de número primo. Supongamos cierto

4. NÚMEROS NATURALES Y ENTEROS


446 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

el resultado para todo r < n, es decir, si p | (p1 ⋅…⋅ pr) entonces existe un i ∈ {1,…,
r} tal que p = pr. y veamos que también es cierto cuando el producto consta de n
primos. Si p | (p1 ⋅…⋅ pn), llamando a = p1 ⋅…⋅ pn – 1 se tiene que p | (a ⋅ pn). Si
mcd{a, p} = 1, por el ejercicio anterior se tiene que p | pn y como ambos son
primos positivos resulta que p = pn. Por otra parte, si mcd{a, p} = r ≠ 1, por
definición de máximo común divisor, r | a y r | p, pero como p es primo y r ≠ 1,
entonces r = p, luego p | (p1 ⋅…⋅ pn – 1) y aplicando la hipótesis de inducción
llegamos a la conclusión de que existe un i ∈ {1,…, n – 1} tal que p = pi.
J

Ejercicio 4.38. Probar que el menor divisor de un número compuesto es un número


primo y usar dicho resultado para demostrar el teorema fundamental de la
aritmética (Teorema 4.23).

Solución:

Sea a ∈ = un número compuesto y sea p el menor divisor entero de a.


Probemos el resultado por reducción al absurdo. Supongamos que p no es primo,
entonces p es compuesto y por tanto admite al menos un divisor q. Así tenemos que
q | p y que p | a, luego la propiedad transitiva nos asegura que q | a y esto
contradice la hipótesis de que p es el menor entero divisor de a. Por tanto, p es
primo.

Vamos ahora a probar el teorema fundamental de la aritmética. Sea a es un


número entero compuesto, sin perder la generalidad podemos suponer que a > 0
pues si no es así basta con trabajar con su opuesto, es decir, si a < 0, entonces a = –
b con b > 0. Sea p1 el menor divisor de a, que por el resultado previo es primo,
entonces a = p1 ⋅ x1 con x1 ∈ =. Entonces puede ocurrir dos cosas:

• x1 es primo, en cuyo caso ya hemos probado el teorema.

4. NÚMEROS NATURALES Y ENTEROS


García-Muñoz, M. A. 447

• x1 es compuesto, luego podemos encontrar un número primo p2 que es


el menor divisor de x1, es decir, x1 = p2 ⋅ x2 con x2 ∈ = y x2 < x1. Así a
= p 1 ⋅ p 2 ⋅ x 2.

Si repetimos el proceso un número finito de veces obtendremos que a se puede


escribir como el producto

a = p1 ⋅ p 2 ⋅ … ⋅ p n ⋅ x n

donde xn es un número primo o 1 ya que x1, x2,…, xn es una sucesión de números


enteros decreciente, x1 > x2 >…> xn y acotada pues todos son positivos. Lo anterior
nos prueba la existencia de una descomposición en factores primos de cualquier
entero distinto de 0 y ±1.

Vamos ahora a probar la unicidad por reducción al absurdo, supongamos


que existen dos descomposiciones en factores primos distintas de un número entero
a, es decir:
Į Į Įr ȕ ȕ ȕs
a = ± p1 1 ⋅ p 2 2 ⋅ ... ⋅ p r = ± q1 1 ⋅ q 2 2 ⋅ ... ⋅ q s

En tal caso puede ocurrir:

• que exista un qi distinto a cualquier pj con j ∈ {1, 2,…, r}, entonces qi | a y


Į Į Į
a viene dado por un producto de primos a = ± p1 1 ⋅ p 2 2 ⋅ ... ⋅ p r r , y en tal
caso según el ejercicio anterior qi tiene que coincidir con algún pj, lo que
hace llegar a una contradicción.

• o bien que r = s y, si es necesario reordenando, pi = qi para cada i ∈ {1,


2,…, r}, y existe algún αi ≠ β i, por ejemplo podemos suponer que αi < β i
(en otro caso sólo será necesario cambiar los papeles de ambos), entonces
Įi ȕ ȕ ȕ Įi
pi divide al número entero c = a / p i = ± q1 1 ⋅ q 2 2 ⋅ ... ⋅ q s s / p i y de
nuevo aplicando el ejercicio anterior llegamos a una contradicción pues c
Į Į Į Į
también es igual a ± p1 1 ⋅ p 2 2 ⋅ ... ⋅ p r r / p i i , producto de primos distintos
de pi.

4. NÚMEROS NATURALES Y ENTEROS


448 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

Por lo anterior, en cualquier caso llegamos a una contradicción, lo que nos prueba
la unicidad salvo el orden.
J

Ejercicio 4.39. Probar el criterio de divisibilidad dado por la Proposición 4.24.

Solución:

Por una parte, si b | a sabemos que existe un número entero c ∈ = tal que a
= b ⋅ c, luego la descomposición en factores primos de a tiene todos los factores
primos de la descomposición de b con exponentes mayores o iguales.
Recíprocamente, si la descomposición en factores primos de a y b vienen dadas por
Į Į Į ȕ ȕ ȕ
a = ± p1 1 ⋅ p 2 2 ⋅ ... ⋅ p r r y b = ± p1 1 ⋅ p 2 2 ⋅ ... ⋅ p r r con 0 ≤ β i ≤ αi, ∀i = 1, 2,…,r, es
decir, tiene todos los mismos factores primos siendo los exponente de los factores
de a iguales o mayores a los de b, entonces a | b pues existe el entero c =
Į1 − ȕ 1 Į2 − ȕ2 Į r −ȕ r
± p1 ⋅ p2 ⋅ ... ⋅ p r tal que b ⋅ c = a.
J

Ejercicio 4.40. Factorizar el número 25168.

Solución:

Como el número es par sabemos que 2 es un factor suyo, luego dividiendo:

25168 = 2 ⋅ 12584

El cociente sigue siendo un número par, así que seguimos dividiendo entre 2
mientras nos encontremos con cocientes pares:

12584 = 2 ⋅ 6292

6292 = 2 ⋅ 3146

3146 = 2 ⋅ 1573

4. NÚMEROS NATURALES Y ENTEROS


García-Muñoz, M. A. 449

Teniendo en cuenta la Proposición 4.22, si 1573 no es primo tendrá un factor primo


menor que 1573 = 39,66 , luego los posibles factores de 1573 son los números
primos menor que 39, que fijándonos en el ejercicio 4.31 son: 2, 3, 5, 7, 11, 13, 17,
19, 23, 29, 31 y 37. Si vamos probando con cada uno de estos números vemos que
2, 3, 5 y 7 no dividen a 1573, sin embargo 11 sí es un divisor suyo:

1573 = 11 ⋅ 143

Ahora como 143 = 11,95 y 143 no tiene como divisores los primos menores que
11, su único posible factor es el 11 y al dividir observamos que efectivamente 11 es
un divisor de 143:

143 = 11 ⋅ 13

y como el cociente ya es un número primo podemos concluir que la


descomposición del número dado es:

25168 = 24 ⋅ 112 ⋅ 13.


J

Ejercicio 4.41. Obtener todos los divisores del número del ejercicio anterior.

Solución:

Teniendo en cuenta el criterio de divisibilidad dado por la Proposición 4.24


Į Į Į
si la descomposición factorial de dicho número es ± p1 1 ⋅ p 2 2 ⋅ ... ⋅ p r r , entonces los
divisores de este número son los términos del producto:
2 Į 2 Į 2 Į
± (1 + p 1 + p 1 + ... + p 1 1 ) ⋅ (1 + p 2 + p 2 + ... + p 2 2 ) ⋅ ... ⋅ (1 + p r + p r + ... + p r r )

En nuestro caso los divisores de 25168 son los términos del producto:

(1 + 2 + 22 + 23 + 24) ⋅ (1 + 11 + 112) ⋅ 13

En la práctica colocamos en una fila todas las potencias del 2 (primer factor primo)
desde 20 hasta 24, en la siguiente fila se coloca todos los productos de la fila
anterior por cada una de las potencias del segundo factor primo, en este caso del

4. NÚMEROS NATURALES Y ENTEROS


450 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

11, desde el 11 hasta 112, y posteriormente repetiríamos el proceso con todas las
potencias del siguiente factor primo del número hasta agotar todos los factores:

Potencias del 2 1 2 4 8 16

Multiplicamos por 11 11 22 44 88 176

Multiplicamos por 112 121 242 484 968 1936

Multiplicamos por 13 13 26 52 104 208

143 286 572 1144 2288

1573 3146 6292 12584 25168

De esta forma hemos obtenido todos los divisores positivos del número 25168 y
sus divisores enteros serán:

{±1, ±2, ±4, ±8, ±11, ±13, ±16, ±22, ±26, ±44, ±52, ±88, ±104, ±121, ±143,
±176, ±208, ±242, ±286, ±484, ±572, ±968, ±1144, ±1573, ±1936, ±3146,
±6292, ±12584, ±25168}.
J

Ejercicio 4.42. Demostrar que si a | b entonces mcd{a, b} = a y mcm{a, b} = b.

Solución:

Supongamos que a | b, entonces a es un común divisor de a y b. Además es


el máximo pues si existe d ∈ = que también es divisor común de ambos en
particular satisface que d | a, así mcd{a, b} = a.

Por otra parte, como b | b y a | b, b es un múltiplo común de a y b y si


existe un número entero M que también sea múltiplo común de ambos, en
particular, lo es de b, es decir, b | M, y por tanto, mcm{a, b} = b.
J

Ejercicio 4.43. Sean a, b ∈ = y d = (a, b). Si a’ y b’ son números enteros tales que
a = d ⋅ a’ y b = d ⋅ b’, probar que entonces a’ y b’ son primos relativos.

4. NÚMEROS NATURALES Y ENTEROS


García-Muñoz, M. A. 451

Solución:

Sin pérdida de generalidad podemos suponer que a y b son positivos,


Supongamos que mcd{a’, b’} = k, entonces k | a’ y k | b’, es decir, a’ = k ⋅ c1 y b’ =
k ⋅ c2 siendo c1 y c2 números enteros. Teniendo en cuenta que a = d ⋅ a’ y b = d ⋅ b’,
sustituyendo en las igualdades anteriores los valores de a’ y b’, es fácil observar
que d ⋅ k es un divisor común de a y b y como d = (a, b), se tiene que d ⋅ k | d, es
decir, existe un entero p tal que d = (d ⋅ k) ⋅ p = d ⋅ (k ⋅ p) de donde k ⋅ p = 1 y los
únicos valores enteros positivos que satisfacen lo anterior es p = k = 1.
J

Ejercicio 4.44. Probar la Proposición 4.26, es decir, [a, b] ⋅ (a, b) = a ⋅ b, para


cualesquiera a, b ∈ =.

Solución:

Distinguimos primero un primer caso especial, si a = 0 ó b = 0, entonces


mcm{a, b} = 0 y por tanto la fórmula [a, b] ⋅ (a, b) = a ⋅ b = 0 se cumple.

Si a y b son distintos de cero y llamamos d = mcd{a, b} entonces d | a y d |


b, es decir, a = d ⋅ a’ y b = d ⋅ b’ con a’, b’ ∈ = tales que mcd{a’, b’} = 1 (ver
ejercicio anterior). Veamos como mcm{a, b} = d ⋅ a’ ⋅ b’.

Claramente d ⋅ a’ ⋅ b’ = a ⋅ b’ = b ⋅ a’ es múltiplo de a y b. Además si x es


otro múltiplo de ambos entonces x = a ⋅ n y x = b ⋅ m o lo que es igual

x = d ⋅ a’ ⋅ n = d ⋅ b’ ⋅ m.

De lo anterior, cancelando d en ambos miembros de la igualdad, deducimos que a’


⋅ n = b’ ⋅ m, y así, podemos asegurar que a’ | b’ ⋅ m. Como además mcd{a’, b’} =
1, usando el teorema de Euclides (ejercicio 4.35) deducimos que a’ | m, es decir,
existe c ∈ = tal que m = a’ ⋅ c. Luego

x = b ⋅ m = b ⋅ (a’ ⋅ c) = (d ⋅ a’ ⋅ b’) ⋅ c

es decir, (d ⋅ b’ ⋅ a’) | x, lo que nos asegura que mcm{a, b} = d ⋅ b’ ⋅ a’ y así:

4. NÚMEROS NATURALES Y ENTEROS


452 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

[a, b] ⋅ (a, b) = (d ⋅ a’ ⋅ b’) ⋅ d = (d ⋅ a’) ⋅ (d ⋅ b’) = a ⋅ b.


J

Ejercicio 4.45. Demostrar el algoritmo de la división (Teorema 4.27).

Solución:

Si a < b, entonces q = 0 y r = a satisfacen el teorema, si a = b, entonces q =


1 y r = 0, también satisfacen el teorema y si a > b, distinguimos dos caso:

En primer lugar supongamos que b > 0, y sea q el entero que hace que b ⋅ q
sea el mayor múltiplo de b menor o igual que a, es decir:

b ⋅ q ≤ a < b ⋅ (q + 1)

Sea r = a – b ⋅ q, entonces 0 ≤ r = a – b ⋅ q < b ⋅ (q + 1) – b ⋅ q = b.

Lo anterior nos prueba la existencia, veamos ahora que tales enteros q y r


son únicos. Para ello supongamos por reducción al absurdo que

a = b ⋅ q1 + r 1 = b ⋅ q 2 + r 2

con r1 ≠ r2. Entonces de lo anterior deducimos que r1 – r2 = b ⋅ (q2 – q1), es decir, b |


(r1 – r2), lo que es absurdo pues 0 ≤ r1, r2 < b, de donde |r1 – r2| < b. Así r1 = r2 y
como consecuencia q1 = q2.

Por otra parte, si b < 0, podemos razonar con el opuesto –b > 0. Por lo que
acabamos de probar podemos asegurar que existen dos números enteros q’ y r tal
que

a = (–b) ⋅ q’ + r con 0 ≤ r < (–b)

de donde a = b ⋅ (–q’) + r con 0 ≤ r < (–b) = | b |. Ahora sólo tenemos que tomar q =
–q’ y tenemos probado el resultado. La unicidad de q y r vienen dadas por la
unicidad de q’ y r.
J

4. NÚMEROS NATURALES Y ENTEROS


García-Muñoz, M. A. 453

Ejercicio 4.46. Utilizar el algoritmo de la división para probar que si n ∈ =+ y n es


impar entonces 8 | (n2 – 1).

Solución:

Cuando se nos habla de un número entero impar solemos decir que n es de


la forma n = 2 ⋅ q + 1. Aunque no lo hagamos conscientemente, en realidad
estamos utilizando el algoritmo de la división, pues aplicado a los números n y 2,
este resultado nos asegura que existen q y r enteros tales que n = 2 ⋅ q + r con 0 ≤ r
< 2, es decir, con r = 0 o r = 1, y sabemos que los números pares son aquellos en
los que r = 0 y los impares vienen dados por los que r = 1. Veamos qué podemos
deducir si consideramos que n = 2 ⋅ q + 1:

n2 – 1 = (2 ⋅ q + 1)2 – 1 = 4 ⋅ q2 + 4 ⋅ q = 4 ⋅ (q2 + q),

de donde podemos deducir sólo que 4 | (n2 – 1). Por tanto, lo que hemos hecho no
es válido, sin embargo nos da la idea de lo que debemos de hacer.

Vamos ahora a aplicar el algoritmo de la división a los números n y 4,


podemos asegurar que existen q y r tales que n = 4 ⋅ q + r con 0 ≤ r < 4, es decir,
con r = 0, 1, 2 ó 3. Si consideramos r = 0 o r = 2, el número n es par, por tanto en
nuestro caso n = 4 ⋅ q + 1 ó n = 4 ⋅ q + 3. En ambos casos se tiene que 8 | (n2 – 1) ya
que, si n = 4 ⋅ q + 1,

n2 – 1 = (4 ⋅ q + 1)2 – 1 = 16 ⋅ q2 + 8 ⋅ q = 8 ⋅ (2 ⋅ q2 + q),

y si n = 4 ⋅ q + 3,

n2 – 1 = (4 ⋅ q + 3)2 – 1 = 16 ⋅ q2 + 24 ⋅ q + 8 = 8 ⋅ (2 ⋅ q2 + 3 ⋅ q + 1).
J

Ejercicio 4.47. Demostrar la Proposición 4.28 (Identidad de Bézout) .

Solución:

Consideremos el conjunto

4. NÚMEROS NATURALES Y ENTEROS


454 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

A = {z ∈ 1 / z = a ⋅ x + b ⋅ y con x, y ∈ =}

Claramente, este conjunto A ⊆ 1 y es no vacío pues por ejemplo, | a | = (±1) ⋅ a + 0


⋅ b ∈ A, así teniendo en cuenta que el conjunto de los números naturales está bien
ordenado (Proposición 4.8) podemos asegurar que A tiene mínimo al que
llamaremos d. Como d ∈ A podemos asegurar que existen números enteros x = u e
y = v tales que d = a ⋅ u + b ⋅ v. Veamos como dicho entero d = mcd{a, b}.

Primero hemos de probar que d | a y d | b. Supongamos que d no divide a a,


entonces el algoritmo de la división nos asegura que existen q, r ∈ = tales que a =
d ⋅ q + r con 0 < r < d. De lo anterior se tiene:

r = a – d ⋅ q = a – (a ⋅ u + b ⋅ v) ⋅ q = a ⋅ (1 – u ⋅ q) + b ⋅ (– v ⋅ q) > 0,

luego r ∈ A y r < d, lo que es absurdo pues d es el mínimo del conjunto A, por


tanto d | a. De forma análoga se prueba que d | b.

Por otra parte, veamos que d es el máximo de los divisores comunes de a y


b. En efecto, si existe d’ ∈ = y tal que d’| a y d’| b, entonces a = d’ ⋅ c1 y b = d’ ⋅ c2,
de donde:

d = a ⋅ u + b ⋅ v = (d’ ⋅ c1) ⋅ u + (d’ ⋅ c2) ⋅ v = d’ ⋅ (c1 ⋅ u + c2 ⋅ v),

es decir, d’ | d. Por tanto, d = mcd{a, b}.

La unicidad de u y v es consecuencia de la unicidad del mínimo de un


conjunto.
J

Ejercicio 4.48. Demostrar que si mcd{a, b} = d, entonces mcd{a ⋅ c, b ⋅ c} = d ⋅ c.

Solución:

Supongamos que d = mcd{a, b} y veamos que d ⋅ c es el máximo común


divisor de a ⋅ c y b ⋅ c. En efecto, d ⋅ c | a ⋅ c pues como d | a podemos asegura que
existe un número a’ ∈ = tal que d ⋅ a’ = a y multiplicando ambos miembro de la

4. NÚMEROS NATURALES Y ENTEROS


García-Muñoz, M. A. 455

igualdad anterior por c obtenemos la igualdad (d ⋅ c) ⋅ a’ = (a ⋅ c) que nos asegura


que (d ⋅ c) | (a ⋅ c). De forma similar, a partir del hecho de que d | b se prueba que
(d ⋅ c) | (b ⋅ c). Así d ⋅ c es un divisor común de a ⋅ c y b ⋅ c. Veamos que además es
el máximo de los divisores comunes. Si existe k ∈ = tal que k | (a ⋅ c) y k | (b ⋅ c),
entonces a ⋅ c = k ⋅ a’ y b ⋅ c = k ⋅ b’ con a’, b’ ∈ =. Por otra parte, como d =
mcd{a, b}, la identidad de Bézout nos asegura la existencia de don enteros u, v
tales que d = a ⋅ u + b ⋅ v, luego multiplicando la identidad anterior por c y
aplicando propiedades de la suma y el producto de números enteros se tiene:

d ⋅ c = (a ⋅ u + b ⋅ v) ⋅ c = (a ⋅ c) ⋅ u + (b ⋅ c) ⋅ v

Ahora sustituyendo los valores de a ⋅ c y b ⋅ c anteriores obtenemos:

d ⋅ c = (k ⋅ a’) ⋅ u + (k ⋅ b’) ⋅ v = k ⋅ (a’⋅ u + b’⋅ v),

de donde deducimos que k | (d ⋅ c) y así d ⋅ c = mcd{a ⋅ c, b ⋅ c}.


J

Ejercicio 4.49. Demostrar que si mcm{a, b} = m y c es un número entero que


a b m
divide a los números enteros a y b, entonces mcm{ , } = .
c c c

Solución:

Si m es el mínimo común múltiplo de a y b, entonces m es múltiplo de a y


de b, es decir, existen p y q números enteros tales que m = a ⋅ p = b ⋅ q. Además c |
a y c | b, es decir, a = c ⋅ a’ y b = c ⋅ b’, de donde m = (c ⋅ a’) ⋅ p = (c ⋅ b’) ⋅ q, y así
dividiendo por c se tiene:
m
= a’ ⋅ p = b’ ⋅ q,
c
m a b
es decir, es un múltiplo común de a’ = y de b’ = .
c c c

a b a
Por otra parte, si x es un múltiplo común de y , es decir, si x = ⋅ p1
c c c
b
yx= ⋅ p2, entonces c ⋅ x es un múltiplo común de a y b ya que, c ⋅ x = a ⋅ p1 y c ⋅
c
4. NÚMEROS NATURALES Y ENTEROS
456 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

x = b ⋅ p2, y como m = mcm{a, b} se tiene que m | (c ⋅ x), esto es, c ⋅ x = m ⋅ p y


m m
dividiendo ambos miembros por c se tiene que x = ⋅ p, es decir, | x. Por
c c
a b m
tanto, mcm{ , } = .
c c c
J

Ejercicio 4.50. Probar el Lema 4.30, es decir, (a, b) = (b, r) donde r es el resto de
dividir a entre b con a, b números enteros y b ≠ 0.

Solución:

Dados a, b ∈ = con b ≠ 0, el algoritmo de la división nos asegura que


existen q y r números enteros tales que a = b ⋅ q + r con 0 ≤ r < | b |. Sea d = mcd{a,
b} y vemos que d también es el máximo común divisor de b y r. En efecto, por una
parte como d | a y d | b, es decir, a = d ⋅ a’ y b = d ⋅ b’, se tiene que

r = a – b ⋅ q = (d ⋅ a’) – (d ⋅ b’) ⋅ q = d ⋅ (a’ – b’ ⋅ q),

es decir, d | r, y por tanto, d es un divisor común de b y r. Además si d’ es otro


divisor común de b y r o lo que es igual b = d’ ⋅ c1 y r = d’ ⋅ c2, entonces:

a = b ⋅ q + r = (d’ ⋅ c1) ⋅ q + (d’ ⋅ c2) = d’ ⋅ (c1 ⋅ q + c2),

esto es, d’ | a, es decir, d’ también es un divisor común de a y b y como d = mcd{a,


b} podemos deducir que d’ | d. Así mcd{b, r} = d.
J

Ejercicio 4.51. Calcular el máximo común divisor y el mínimo común múltiplo de


los números 16940 y 4095.

Solución:

Una forma de hacerlo sería factorizando ambos números pero como son
números bastante grandes es más rápido aplicar el algoritmo de Euclides.
Empezamos dividiendo el número mayor entre el menor, así:

4. NÚMEROS NATURALES Y ENTEROS


García-Muñoz, M. A. 457

16940 = 4095 ⋅ 4 + 560,

como el resto es distinto de cero, ahora dividimos 4095 entre 560, siendo el
cociente 7 y el resto 175, es decir:

4095 = 560 ⋅ 7 + 175.

De nuevo el resto es distinto de cero, así que dividimos 560 entre 175:

560 = 175 ⋅ 3 + 35

y aplicando de nuevo el algoritmo de la división ahora a los restos 175 y 35


obtenemos:

175 = 35 ⋅ 5 + 0

donde el resto es cero y por tanto, podemos asegurar que mcd{16940, 4095} = 35,
el último resto no nulo.

Por otra parte, sabemos que


16940 ⋅ 4095 16940 ⋅ 4095
mcm{16940, 4095} = = = 1981980 .
mcd{16940, 4095} 35
J

Ejercicio 4.52. Probar el Lema 4.31.

Solución:

Dados a, b ∈ = y b ≠ 0, el algoritmo de Euclides nos proporciona los


enteros qi y ri para i = 1, 2, …, n tales que:

a = b ⋅ q1 + r1, r1 < | b |,

b = r 1 ⋅ q 2 + r 2, r 2 < r 1,

r 1 = r 2 ⋅ q 3 + r 3, r 3 < r 2,
………………..
ri–2 = ri–1 ⋅ qi + ri, ri < ri–1,
………………..
rs–3 = rs–2 ⋅ qs–1 + rs–1, rs–1 < rs–2,
4. NÚMEROS NATURALES Y ENTEROS
458 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

rs–2 = rs–1 ⋅ qs + 0,

es decir, rs = 0 y rs–1 = mcd{a, b}. Vamos a probar la existencia de números enteros


uj y vj tales que rj = a ⋅ uj + b ⋅ vj por inducción:

Para j = 1, el resultado claramente es cierto, basta con despejar r1 y


obtenemos:

r 1 = a – b ⋅ q 1,

de donde u1 = 1 y v1 = –q1.

Supongamos ahora cierto el resultado para todo j < i y veamos que también
es cierto para j = i. En efecto, despejando ri en la división i-ésima y aplicando la
hipótesis de inducción se tiene:

ri = ri–2 – ri–1 ⋅ qi = (a ⋅ ui–2 + b ⋅ vi–2) – (a ⋅ ui–1 + b ⋅ vi–1) ⋅ qi

y ahora sacando factor común a y b se tiene

ri = a ⋅ (ui–2 – ui–1 ⋅ qi) + b ⋅ (vi–2 – vi–1 ⋅ qi).

Así, hemos obtenido que

ui = ui–2 – ui–1 ⋅ qi y vi = vi–2 – vi–1 ⋅ qi,

En particular, los números u y v de la identidad de Bézout, teniendo en cuenta que


el máximo común divisor es el resto rs–1, vendrán dados por las fórmulas:

u = u s–1 = us–3 – us–2 ⋅ qs–1 y v = vs–1 = vs–3 – vs–2 ⋅ qs–1.


J

Ejercicio 4.53. Calcular la identidad de Bézout para los números del ejercicio 4.51.

Solución:

Bastaría con utilizar las fórmulas dadas por el Lema 4.31 e ir calculando
los distintos valores ui y vi, pero aquí lo haremos obteniéndolos directamente de las
distintas divisiones que hemos realizado en el ejercicio 4.51, a saber:

4. NÚMEROS NATURALES Y ENTEROS


García-Muñoz, M. A. 459

16940 = 4095 ⋅ 4 + 560 Ÿ 560 = 16940 + 4095 ⋅ (–4)

4095 = 560 ⋅ 7 + 175 Ÿ 175 = 4095 + 560 ⋅ (–7)

560 = 175 ⋅ 3 + 35 Ÿ 35 = 560 + 175 ⋅ (–3)

en las que hemos despejado el resto. Ahora en la última igualdad en la que aparece
despejado el máximo común divisor, sustituimos el valor del resto anterior, es
decir, de 175 y lo agrupamos como sigue:

35 = 560 + (–3) ⋅ 175 = 560 + (–3) ⋅ (4095 + (–7) ⋅ 560)


= 4095 ⋅ (–3) + 560 ⋅ (1 + (–3) ⋅ (–7)) = 4095 ⋅ (–3) + 560 ⋅ 22

Así obtenemos el último resto no nulo como una combinación de 4095 y de 560.
Utilizando ahora la primera identidad sustituimos el 560 por una combinación de
16940 y 4095 y agrupando obtenemos la identidad de Bézout, esto es:

35 = 4095 ⋅ (–3) + 560 ⋅ 22 = 4095 ⋅ (–3) + (16940 + 4095 ⋅ (–4)) ⋅ 22


= 16940 ⋅ 22 + 4095 ⋅((–3) + (–4) ⋅ 22) = 16940 ⋅ 22 + 4095 ⋅ (–91).

Por tanto la identidad de Bézout sería:

35 = 16940 ⋅ 22 + 4095 ⋅ (–91).


J

Ejercicio 4.54. Utilizar las fórmulas del Lema 4.31 para obtener dos números
enteros a y b tales que d = 231 ⋅ a – 1820 ⋅ b, donde d = mcd{281, 1820}.

Solución:

En primer lugar, vamos a utilizar el algoritmo de Euclides para calcular d.


Empezamos aplicando el algoritmo de la división a los números 1820 y 281,
obteniendo:

1820 = 281 ⋅ 6 + 134

Como el resto es distinto de cero volvemos a dividir, ahora 281 entre el resto:

281 = 134 ⋅ 2 + 13

4. NÚMEROS NATURALES Y ENTEROS


460 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

De nuevo el resto es no nulo, así que volvemos a aplicar el algoritmo de la división


al primer resto y al obtenido en esta última división obteniendo 10 como cociente y
4 como resto, es decir:

134 = 13 ⋅ 10 + 4

Continuamos con el algoritmo, dividiendo entre sí los últimos dos restos, hasta
obtener un resto igual a cero:

13 = 4 ⋅ 3 + 1

4=1⋅4+0

Por tanto, el mcd{281, 1820} = 1.

Calculemos ahora la identidad de Bézout (que al final nos proporcionará la


identidad pedida en el ejercicio) y para ello utilizaremos las fórmulas:

ui = ui–2 – ui–1 ⋅ qi y vi = vi–2 – vi–1 ⋅ qi,

a partir de las cuales rellenamos la siguiente tabla de la que ya conocemos los


restos y los cocientes:

i ri qi ui vi
0 281 – 0 1
1 134 6
2 13 2
3 4 10
4 1 3

Nótese que hemos considerado como primera fila (para i = 0) como r0 el número
281 divisor de la primera división y para dicho resto claramente u0 = 1 y v0 = 1 ya
que 281 = 1820 ⋅ 0 + 281 ⋅ 1. Teniendo en cuenta lo anterior vamos rellenando la
tabla, calculamos primero u1 y v1, despejando el primer resto en función de 1820 y
281:

1820 = 281 ⋅ 6 + 134 Ÿ 134 = 1820 + 281 ⋅ (–6)

4. NÚMEROS NATURALES Y ENTEROS


García-Muñoz, M. A. 461

luego u1 = 1 y v1 = –6.

i ri qi ui vi
0 281 – 0 1
1 134 6 1 –6
2 13 2
3 4 10
4 1 3

Para el cálculo del resto de los ui y vi sólo tenemos que aplicar las fórmulas del
Lema 4.31

u2 = u0 – u1 ⋅ q2 = 0 – 1 ⋅ 2 = –2 y v2 = v0 – v1 ⋅ q2 = 1 – (–6) ⋅ 2 = 13

i ri qi ui vi
0 281 – 0 1
1 134 6 1 –6
2 13 2 –2 13
3 4 10
4 1 3

Continuando con lo anterior terminamos de rellenar el cuadro:

u3 = u1 – u2 ⋅ q3 = 1 – (–2) ⋅ 10 = 21 y v3 = v1 – v2 ⋅ q3 = (–6) – 13 ⋅ 10 = –136

u4 = u2 – u3 ⋅ q4 = (–2) – 21 ⋅ 3 = –65 y v4 = v2 – v3 ⋅ q4 = 13 – (–136) ⋅ 3 = 421

i ri qi ui vi
0 281 – 0 1
1 134 6 1 –6
2 13 2 –2 13
3 4 10 21 –136
4 1 3 –65 421

Así la identidad de Bézout vendrá dada por:

4. NÚMEROS NATURALES Y ENTEROS


462 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

1820 ⋅ (–65) + 281 ⋅ 421 = 1

Ahora comparando la identidad anterior con la solicitada sólo tenemos que


multiplicar 1820 por –1, multiplicando también el –65 para que no cambie la
igualdad y así obtenemos:

281 ⋅ 421 – 1820 ⋅ 65 = 1

Por tanto, los valores pedidos son a = 421 y b = 65.


J

Ejercicio 4.55. Demostrar la propiedad distributiva del mínimo común múltiplo


respecto del máximo común divisor, es decir, [a, (b, c)] = ([a, b], [a, c]), para todo
a, b, c ∈ =.

Solución:

Consideremos a, b y c ∈ = tales que:


Į Į2 Įs
a = ± p1 1 ⋅ p 2 ⋅ ...⋅ p s

b = ± p1 1 ⋅ p 2 2 ⋅ ...⋅ p s
ȕ ȕ ȕs

χ χ χs
c = ± p1 1 ⋅ p 2 2 ⋅ ... ⋅ p s

con αi, βj, χk ≥ 0, ∀i, j, k = 1, 2,…, s. Teniendo en cuenta la Proposición 4.25, el


resultado que buscamos es equivalente a probar que:

max{αi, min{β i, χi }} = min{max{αi, β i}, max{αi, χi }}, ∀i = 1, 2,…, s.

Para probar lo anterior, fijado el índice i entre 1 y s, distinguimos los siguientes


casos:

• Si αi ≤ β i ≤ χi, entonces max{αi, min{β i, χi }} = β i y min{max{αi, β i},


max{αi, χi }} = min{β i, χi } = β i,

• Si αi ≤ χi ≤ β i, entonces max{αi, min{β i, χi }} = χi y min{max{αi, β i},


max{αi, χi }} = min{β i, χi } = χi,

4. NÚMEROS NATURALES Y ENTEROS


García-Muñoz, M. A. 463

• Si β i ≤ αi ≤ χi, entonces max{αi, min{β i, χi }} = αi y min{max{αi, β i},


max{αi, χi }} = min{αi, χi } = αi,

• Si β i ≤ χi ≤ αi, entonces max{αi, min{β i, χi }} = αi y min{max{αi, β i},


max{αi, χi }} = min{αi, αi } = αi,

• Si χi ≤ β i ≤αi, entonces max{αi, min{β i, χi }} = αi y min{max{αi, β i},


max{αi, χi }} = min{αi, αi } = αi,

• Si χi ≤ αi ≤ β i, entonces max{αi, min{β i, χi }} = αi y min{max{αi, β i},


max{αi, χi }} = min{β i, αi } = αi,

Observamos que en cualquier caso se obtiene la igualdad buscada.


J

Ejercicio 4.56. Demostrar el teorema 4.32.

Solución:

 Si la ecuación a ⋅ x + b ⋅ y = c, tiene solución en = es porque existen


enteros x0 e y0 tales que a ⋅ x0 + b ⋅ y0 = c. Por otra parte, como d = mcd{a, b},
entonces d | a y d | b, o lo que es igual, a = d ⋅ a’ y b = d ⋅ b’, multiplicando sendas
igualdades por x0 e y0, y sumándolas deducimos que

c = a ⋅ x0 + b ⋅ y0 = d ⋅ (a’ ⋅ x0 + b’ ⋅ y0),

esto es, d | c.

Recíprocamente, si d | c podemos asegurar que existe un número entero k


tal que c = d ⋅ k y como d = mcd{a, b}, la identidad de Bézout nos asegura la
existencia de dos enteros u y v tales que d = a ⋅ u + b ⋅ v, y así:

c = d ⋅ k = (a ⋅ u + b ⋅ v) ⋅ k = a ⋅ (u ⋅ k) + b ⋅ (v ⋅ k),

es decir, los enteros x0 = u ⋅ k e y0 = v ⋅ k son soluciones enteras de la ecuación a ⋅ x


+ b ⋅ y = c.
J

4. NÚMEROS NATURALES Y ENTEROS


464 MATEMÁTICA DISCRETA PARA LA COMPUTACIÓN

Ejercicio 4.57. Demostrar la Proposición 4.33.

Solución:

Si (x0, y0) es una solución en = de la ecuación a ⋅ x + b ⋅ y = c, sabemos


que a ⋅ x0 + b ⋅ y0 = c, restando