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República Bolivariana De Venezuela

Ministerio Del Poder Popular Para La Educación

Universidad Bicentenaria De Aragua

Turmero Edo Aragua

Clasificación De Los Elementos Del Contrato


En Los Que El Comprador Y Vendedor Deben
De Estar De Acuerdo

Bachiller:

Giovanni aponte

Ci: 20.893.493
Análisis

Al igual que los actos jurídicos y las obligaciones, los contratos pueden clasificarse
de acuerdo a criterios básicos. Hay muchas clasificaciones; señalaremos las
principales en el siguiente cuadro general:

1. Por la naturaleza del vínculo. Unilaterales o Bilaterales:

Son Contratos unilaterales aquellos en los cuales una de las partes resulte la
única obligada para con la otra; contiene una sola prestación a cargo de la parte
obligada, es decir, que cada una de las partes o es solamente acreedora o
solamente deudora.

Son Bilaterales, aquellos contratos de obligaciones recíprocas; contienen una


prestación y una contraprestación interrelacionadas, es decir, que una es causa y
efecto de la otra, que una no puede existir sin la otra; y por lo tanto, casa una de
las partes es a la vez acreedora y deudora (Art. 1.134 del C.C.).

Ej.: Unilaterales: El mutuo.

Ej.: Bilaterales: Compra-Venta, permuta, locación-conducción, sociedad.

2. Por su objeto. Son: Onerosos y Gratuitos.

Oneroso cuando derivan ventajas recíprocas para ambas partes.

Gratuito si la ventaja es solo para una de las partes.

Son contratos onerosos: la locación-conducción, la compraventa, la permuta.

Son contratos gratuitos: el comodato. La donación pura, el mandato gratuito.

Como se podrá observar, se da el caso de que los bilaterales son onerosos, y los
unilaterales son los gratuitos.

3. Por su forma. Son Solemnes, No Solemnes.

a. Solemnes, son los contratos para cuya validez se requiere de forma


determinada, bajo pena de nulidad (Ej.: la sociedad).
b. No solemnes, son aquellos en que la forma que se adopte no tiene ninguna
eficacia para su validez. Se trata acá de la “forma ad solemnitatem” (condición de
validez del acto) que es distinta de la “forma ad probationem” que solo sirve para
facilitar a las partes la prueba de la celebración del acto.

4. Por el efecto jurídico que producen. Son Obligatorios y Resolutorios.

a. Obligatorios. Son aquellos que generan obligaciones para con las partes
contratantes; pertenecen a este primer grupo la mayoría de los contratos.

b. Resolutorios. Llamados también liberatorios o extintivos son aquellos


mediante los cuales se deshace “un contrato anterior precedente”.

5. Por la forma de su existencia. Son Principales, Accesorios:

a. Principales. Son los que subsisten por si mismos con autonomía propia. Ej.:
mutuo, sociedad, comodato, locación-conducción, compraventa.

b. Accesorios. Son los que tienen por objeto asegurar el cumplimiento de una
obligación principal: pueden ser: 1. Reales, Derecho de Garantía; 2. Personales, la
fianza. Los contratos principales se clasifican en traslativos de domino (compra-
venta, donación, permuta, cesión de créditos) y traslativos de uso (comodato,
locación-conducción).

6. Según estén o no disciplinados por la ley. Son Nominados o innominados:

a. Nominados. Llamado también típico, es el que tiene en la ley una


denominación y una regulación que lo caracteriza e individualizan, contrariamente
a lo que sucede con el contrato innominado o atípico.

b. Innominados. Son aquellos que no han sido previstos por el legislador, que
no tienen disciplina jurídica propia. En realidad toda la riqueza de contratación se
nutre del fenómeno del contrato innominado o atípico, gracias a la contratación
innominada, día a día se crean nuevas figuras jurídicas contractuales.

7. Por la forma como nacen y la manera como concluyen. Son:

a. Contratos de ejecución instantánea. Son aquellos en los que las


obligaciones se cumplen en un solo momento, Ej.: la compra-venta.
b. Tracto sucesivo. Son aquellos contratos en los que las obligaciones de una
de las partes o de ambas consisten en prestaciones periódicas y continuas, Ej.:
Locación - conducción, mandato, Sociedades. En este contrato es necesario el
transcurso del tiempo para que las prestaciones se vayan cumpliendo.

8. Por la forma como se perfeccionan. Son:

a. Contratos reales. Son los que además del consentimiento se precisa de la


entrega o tradición de la cosa, Ej.: prenda, deposito.

b. Consensuales. Son aquellos en que para el nacimiento del contrato es


suficiente el acuerdo de voluntades.

9. Contratos de libre discusión y de adhesión.

El contrato es de libre discusión cuando las partes, en igualdad de


situaciones, establecen de mutuo acuerdo, los extremos del contrato, sin
presiones de ninguna índole. Cada parte actúa en defensa de sus propios
intereses y tienen la oportunidad de discutir, analizar, contraofertar, etc. Llegando
después de tal confrontación a una coincidencia de pareceres. Es la forma como
normalmente se formalizar los contratos.

El contrato es de adhesión cuando una de las partes impone condiciones a la otra,


que no puede discutir, porque para él solo se le presenta una alternativa; o la
acepta o la rechaza. Si acepta el contrato se formaliza, pero deberá admitir la
totalidad de las condiciones ya estipuladas. Es más, en estos contratos el oferente
tiene el contrato preestablecido en formatos o formularios que no podrán
modificarse. De allí el nombre que los autores han forjado de contrato de
adhesión. Son contratos de adhesión, los de transporte terrestre, marítimo o
aéreo; los de seguros, los de suministro de electricidad, agua, teléfono, etc., y
hasta los de alquileres de locales por las grandes inmobiliarias.

10. Contratos individuales y contratos colectivos.

a. Individual. Cuando para su concertación se requiere del consentimiento


unánime de las partes que intervienen, ya sea en forma personal y directa o por
intermedio de representantes. Este contrato no siempre ha de formalizarse solo
entre dos personas; puede haber una pluralidad en cualquiera de los lados de la
relación contractual; así en la compra-venta, varios compradores frente a varios
vendedores.

b. Colectivos. No se requiere el consentimiento unánime. Afecta a los


miembros de una colectividad o agrupación, a pesar de que alguno de sus
integrantes no haya manifestado su aceptación o lo haya rechazado
expresamente; obliga a un grupo de personas haciendo abstracción de sus
consentimiento. Se impone la voluntad de la mayoría.

11. Contratos conmutativos y contratos aleatorios. Son:

a. El contrato se llama conmutativo cuando la ventaja que cada parte pretende


obtener de la otra y el sacrificio que ofrece a cambio de aquella, pueden ser
determinados por cada parte en el mismo momento de la celebración del contrato.
Tal ocurre con la venta, el arrendamiento y, en general, con todos los contratos
bilaterales que no sean de los que caracterizamos como "aleatorios”.

b. El contrato es aleatorio cuando esa ventaja, en relación con el sacrificio que


por ella se paga, no resulta determinable en el momento de la celebración del
contrato, sino que solo se revelara por el curso de los acontecimientos (Art. 1.136).
Para cada parte, o al menos para una de ellas, es pues objetivamente incierto en
el momento de celebrar el contrato si este le reportara o no una ventaja en
relación con el sacrificio que hace. De allí el nombre de “aleatorio” pues “alea”
significa precisamente “suerte”, “azar”. Como ejemplo de contratos aleatorio para
ambas partes se citan el juego (Art. 1.801) y el contrato de seguros (Art. 548
C.Com.), como ejemplo de contrato aleatorio en que el álea existe solo para quien
debe pagar la renta, pero no para quien ya ha recibido el bien o capital mediante la
cual se la constituye, se cita la constitución de renta vitalicia a título oneroso (Art.
1.788 y ss.). Melich Orsini, José. Doctrina General del Contrato