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testimonio de una mujer alegadamente víctima de


Comisión para los Asuntos de la Mujer, ex rel. violación por un hombre, si se aduce prueba de que
A.I.A.R., demandante y apelante v. Miguel ella tuvo con éste relaciones amistosas o amorosas,
Giménez Muñoz, Secretario de Justicia del E.L.A. o íntimas, o de igual naturaleza. (Ley Núm. 209 de
de Puerto Rico; y Juan González Ríos, demandados 23 de julio de 1974.) Por ello, la apelación tras-
y apelados. ciende el interés individual de los contendientes, e
Comisión para los Asuntos de la Mujer, ex rel. intenta dar cabida a una norma colectiva de
A.I.A.R., demandante y apelante igualdad en el derecho vivo. Sin necesidad de un
conocimiento técnico legal, la contienda suscita el
v. instinto de justicia que anida en todos--juristas y le-
Miguel Giménez Muñoz, Secretario de Justicia del gos--el cual es fuerza inspiradora que va diaria-
E.L.A. de Puerto Rico; y Juan González Ríos, de- mente adquiriendo mayor energía y aplicación con-
mandados y apelados. tra el anacronismo y la antinomia que aún subsiste
en nuestra sociedad en perjuicio de la mujer.
Número: O-79-213
I
Resuelto: 29 de abril de 1980
Este singular drama judicial se inicia mientras
APR 29, 1980
pendía ante el Tribunal Superior, Sala de Caguas,
En El Tribunal Supremo De Puerto Rico. causa criminal contra Juan González Ríos por el de-
FN1
lito de violación en la persona de A.I.A.R. Por
Sentencia de Peter Ortiz, J. (San Juan) desestim- haber existido previamente relaciones amorosas
ando cierta solicitud de sentencia declaratoria e in- entre dicho acusado y la supuesta víctima-- según
junction. Revocada, y se declara inconstitucional lo estipulación--el Ministerio Fiscal creyó necesario y
dispuesto en la Regla 154 de las de Procedimiento se *717 proponía presentar prueba de corroboración
Criminal requiriendo que el testimonio de la mujer del testimonio de ésta. En vista de ello, en el
perjudicada, en los procesos por delitos de Tribunal Superior, Sala de San Juan, la Comisión
violación, sea corroborado cuando de la prueba Para los Asuntos de la Mujer, a través de su antece-
FN2 FN3
surja la existencia de relaciones amistosas o amoro- sora, ex rel. A.I.A.R., solicitó sentencia de-
sas o íntimas o de igual naturaleza, con el acusado. claratoria e injunction contra el Secretario de Justi-
cia y Juan González Ríos, para que se ordenara al
**1 *716 Maricarmen Ramos de Szendrey, Rafael Ministerio Fiscal abstenerse en dicho juicio crimin-
Ortiz Carrión y Angelita Rieckhoff, abogados del al de presentar prueba de corroboración, y que
apelante; Héctor A. Colón Cruz, Procurador Gener- además, se decretara ese requisito nulo e inconstitu-
al, y Federico Cedó Alzamora, Procurador General cional a la luz de las disposiciones de las Secs. 1 y
Auxiliar, abogados de los apelados. 7 del Art. II de la Constitución del Estado Libre
Asociado de Puerto Rico.
Opinión emitida por el Juez Asociado Señor
Negrón García exponiendo la opinión del Tribunal Previo diligenciamiento de emplazamientos al
FN*
en sus partes I y III. efecto, la Sala de San Juan celebró vista en la cual
se discutió y declaró sin lugar una moción de
Se impugna la constitucionalidad de la Regla 154
desestimación promovida por el Secretario de Justi-
de Procedimiento Criminal, exigiendo, como re-
cia. La demandante urgía *718 el remedio de in-
quisito para una convicción, la corroboración del
junction aduciendo la posibilidad de que el caso se

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tornara académico; sin embargo, sobre este extremo planteaba una cuestión constitucional ‘justiciable‘.
dicho foro consignó su criterio de que por ser un Sin embargo, a la luz de una reconsideración fue re-
asunto capaz de repetirse, el caso no se convertiría instalado hasta que otra vez lo desestimamos al ad-
en académico por la terminación del proceso crim- venir en conocimiento de que el caso criminal había
inal. Las partes estipularon los hechos del caso finalizado mediante una declaración de culpabilidad
criminal antes relacionados y la admisibilidad de por el delito menor de agresión agravada. Nueva-
FN4
varios documentos. mente fuimos convencidos de que el caso no era
académico y decidimos resolver el recurso en sus
**2 Anotada la rebeldía al codemandado González méritos.
Ríos y sometidos memorandos, el tribunal
desestimó la solicitud de sentencia declaratoria e II
injunction. Dicho foro analizó las razones tradi-
cionales en apoyo del requisito de corroboración, a Las vicisitudes procesales del trámite en apelación
saber: que es una salvaguarda esencial en aquellos reseñadas, nos obligan, como prerrequisito a su
casos en que el riesgo de una convicción injusta es adjudicación, a unas breves reflexiones sobre las
alta; que intenta proteger al hombre de imputa- normas jurídicas pertinentes en torno a los concep-
ciones frecuentes producto de la imaginación de las tos de ‘cuestión constitucional substancial‘,
querellantes o donde existe algún motivo para fabri- ‘justiciabilidad‘, ‘academicidad‘ y sus otros coro-
car una acusación; que regularmente tanto el ino- larios.E.L.A. v. Aguayo, 80 D.P.R. 552 (1958).
cente como el culpable cuenta sólo con su propio
A--Cuestión Constitucional Substancial:--
testimonio como defensa; que el jurado es propenso
a inclinarse a favor de la víctima, debilitándose la Se trata de un recurso apelativo mandatorio en
presunción de inocencia; y que el delito de casos civiles conferido a este foro por el inciso (a),
violación es utilizado como un arma en contra de Sec. 14 de la Ley de la Judicatura--Núm. 11 del 24
ciertos sectores sociales. Contrastó estas razones de julio de 1952, según enmendada, 4 LPRA sec.
con las posiciones en contrario, según las cuales 37--en sentencias finales dictadas por el Tribunal
hay poca evidencia de peso demostrativa de tal Superior ‘en las cuales se plantea o resuelve una
inclinación del jurado, y que el requisito por sí es cuestión constitucional sustancial al amparo de la
discriminatorio. Luego de evaluar su naturaleza y Constitución *720 de los Estados Unidos o la de
señalar las disposiciones de la Regla 154.1 de Pro- Puerto Rico‘. (Bastardillas nuestras.) Nuestra doc-
cedimiento Criminal que *719 hacen inadmisible trina jurisprudencial establece que no existe tal
prueba sobre la conducta o historial sexual de la cuestión si un examen del planteamiento invocado
víctima en casos de violación, enfatizó que la refleja la presencia de un error, que tiende a invol-
corroboración requerida no es de todos los elemen- ucrar un argumento constitucional inexistente.
tos del delito, y se admiten manifestaciones posteri- Castrillo v. Maldonado, 95 D.P.R. 885, 889 (1968);
ores oídas por terceras personas como parte del res Banco Crédito v. Chico Sagastibelza, 90 D.P.R.
gestae. Siguiendo el análisis de Reed v. Reed, 404 125, 132 (1964); Fuentes v. Srio. de Hacienda, 85
U.S. 71 (1971), concluyó que no existía trato D.P.R. 492, 512 (1962); Ortiz v. Burgos, 85 D.P.R.
desigual para hombres y mujeres similarmente situ- 42, 44 (1962); Soltero Peralta v. Srio. de Hacienda,
ados y no había una clasificación a base del sexo, 86 D.P.R. 26, 28 (1962).
sino fundada en la característica de una mujer haber
tenido relaciones amorosas con el acusado. **3 En el caso de autos se cumple satisfactoria-
mente esta exigencia. Como correctamente expresó
No conforme, la parte demandante apeló. Original- la ilustrada Sala Sentenciadora ‘la controversia es-
mente desestimamos el recurso por entender que no cueta [... era] si desde el punto de vista constitu-

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cional se justifica o no la corroboración en el delito como tampoco ha sido sugerido ni planteado por
de violación‘. ninguna de las partes. Por el contrario, se nos pide
un remedio que de concederse, como veremos más
B--Justiciabilidad:-- adelante, no sólo ha de ser efectivo, sino que goza
de naturaleza propiamente judicial. No se trata de
El concepto justiciabilidad tiene su génesis en la
que el Tribunal pase juicio sobre una controversia
jurisdicción norteamericana como derivado del Art.
hipotética para el beneficio de ambas partes en con-
III de dicha Constitución. Requiere la existencia de FN6
ducta futura y especulativa, sino que *722 ex-
un caso y controversia real para el ejercicio válido
iste un debate legítimo en cuanto a los derechos de
del poder judicial federal. Es el término artístico
las partes y se cumplen satisfactoriamente los re-
empleado para expresar una doble limitación im-
quisitos procesales para el uso de la sentencia de-
puesta sobre los tribunales, a saber: (1) que sólo
claratoria como vehículo procesal para despejar esa
pueden decidir ‘cuestiones presentadas en un con- FN7
incertidumbre.
texto adversativo y en una forma históricamente
visualizada como capaz de ser resueltas a través del 2. Cuestión Política:--
proceso judicial‘ y (2) la restricción que surge del
papel asignado a la judicatura en una distribución No nos enfrentamos a problema alguno de cuestión
tripartita de poderes, diseñada para asegurar que no política o de separación de poderes.Baker v. Carr,
intervendrá en áreas sometidas al criterio de otras 369 U.S. 186, 217 (1962). Tampoco existe mandato
ramas del gobierno.Flast v. Cohen, 392 U.S. 83 constitucional ‘demostrable textualmente‘ asig-
(1968). La doctrina es autoimpuesta. En virtud de nando el dictamen o solución de la cuestión
ella los propios tribunales se preguntan y evalúan si planteada a otra rama de gobierno. La autoridad
es o no apropiado entender en determinado caso to- para interpretar la Constitución y las leyes del país
mando en cuenta diversos factores y circunstancias es prerrogativa de la Rama Judicial.Santa Aponte v.
mediante un análisis que les permite ejercer su Srio. del Senado, 105 D.P.R. 750, 759-760 (1977);
discreción en cuanto al límite de su poder constitu- E.L.A. v. Aguayo, supra, pág. 598.
cional. Tales elementos son los *721 corolarios de
la norma de justiciabilidad. Es de rigor que pase- **4 3. Madurez (Ripeness):--
mos a analizarlos para ver la forma en que se mani-
FN5 Se ha dicho que la madurez de un caso ‘enfoca la
fiestan en el caso de autos.
proximidad temporal del daño sobre el litigante,
1. Opinión Consultiva (Advisory Opinion):-- mientras que la capacidad enfoca la naturaleza del
interés invocado por el litigante‘. Brilmayer, Judi-
Recoge la norma de que no es función de los cial Review, Justiciability and the Limit of the
tribunales ni éstos pueden actuar como asesores o Common Law Method, 57 Boston Univ. L. Rev.
consejeros. E.L.A. v. Aguayo, supra, págs. 807, 821 (1977).‘La Corte ha articulado la madurez
558-560. Intenta evitar que se produzcan decisiones a través de una investigación dual: si la controver-
en el vacío, en el abstracto o bajo hipótesis de sia sustantiva sobre validez es apropiada para
índole especulativa. Note: The Validity of the Re- resolución judicial y si el daño a la parte es sufi-
strictions on the Modern Advisory Opinion, 29 ciente para requerir una adjudicación‘. Albert, L.,
Maine L. Rev., 305-324 (1978). Justiciability and Theories of Judicial Review: A
Remote Relationship, 50 So. Cal. L. Rev. 1139,
En este caso no estamos frente a una petición para 1155 (1977).
que emitamos una opinión consultiva solicitada
amigable o colusivamente sin la existencia real de No puede ponerse en duda de que este requisito se
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adversidad entre las partes. No lo hemos detectado ha cumplido en este *723 caso. Al ser radicado

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era inminente que se iba a dilucidar la causa crim- se le violaran sus derechos bajo sus reclamos de
inal iniciada contra González Ríos, y que habiendo ‘igual protección de las leyes‘ y que se discriminara
mediado relaciones amorosas anteriores con la peti- en su contra por razón de su sexo en virtud de la ex-
cionaria, el testimonio de éste requería igencia de que en el caso criminal su testimonio
corroboración. Ello libra de toda abstracción o con- fuese corroborado. Poseía un interés suficiente en la
tingencia la cuestión planteada.Rizzo v. Goode, 423 controversia, de carácter justiciable. Era de su
U.S. 362 (1976); O'Shea v. Littleton, 414 U.S. 488 legítima incumbencia que se resolviera su
(1974); United Public Workers v. Mitchell, 330 contención. En resumen, ella hizo alegaciones que
U.S. 75 (1974); Asoc. Guardias Penales v. Srio. de la colocaban dentro de la zona de intereses pro-
Justicia, 87 D.P.R. 711 (1963). tegidos por la Constitución de Puerto Rico en sus
cláusulas prohibitivas del discrimen por razón del
4. Capacidad (Standing):-- sexo, la denegación de la igual protección de las
FN9 leyes y la violación a la dignidad del ser humano.
Respecto a la capacidad (standing), de la parte
Esta capacidad es completada por la conferida a la
demandante, este elemento difiere de todos los
Comisión en ley para iniciar acciones pertinentes en
otros ingredientes de justiciabilidad porque gira
evitación de discrímenes a base de sexo. Tal en-
primordialmente en torno a la parte que prosigue la
tidad hace una defensa vigorosa de los derechos de
acción y sólo secundariamente en cuanto a las cues-
FN10 toda mujer colocada en la situación de A.I.A.R.,
tiones a adjudicarse. Es objeto de discusión si
elemento que robustece el cumplimiento del re-
el requisito de daños, así como el de estar dentro de
quisito de ‘caso y controversia‘. Del mismo modo,
la ‘zona de intereses‘ del estatuto o disposición
el interés del Estado en la constitucionalidad de
constitucional pertinente son requisitos constitu-
nuestras leyes, asegura la debida defensa ante el
cionales o si son sólo conceptos para limitar la ha-
foro judicial.
bilidad de los tribunales para conferir capacidad en
ausencia de un estatuto que la otorgue. Se razona **5 5. Academicidad (Mootness):--
que cuando un estatuto otorga capacidad debe in-
ferirse que el derecho de una persona--sea sustant- Este concepto recoge la situación en que, aun
ivo o procesal--ha sido lesionado o infringido. cumplidos todos los requisitos *725 de justiciabil-
Además, confiriéndose a una parte capacidad *724 idad, los cambios fácticos o judiciales acaecidos
por vía legislativa, desaparecen en gran medida los durante el trámite judicial de una controversia, tor-
escrúpulos judiciales que frenan a los tribunales nan en académica o ficticia su solución.E.L.A. v.
ante el temor de una violación a la separación de Aguayo, supra, pág. 584.‘Las justificaciones que
poderes. con mayor frecuencia se brindan en su apoyo son:
(1) evitar el uso innecesario de los recursos judi-
En este caso comparecen como demandantes la ciales; (2) asegurar suficiente contienda adversativa
Comisión y A.I.A.R., presunta víctima de un acus- sobre las controversias para que sean competentes y
ado del delito de violación. La capacidad de la vigorosamente presentados ambos lados; y (3)
Comisión para ‘iniciar las acciones que crea pertin- evitar un precedente innecesario. ‘ Note, Mootness,
ente para evitar que se realicen actos discriminator- Bringham Young Univ. L. Rev. 181, 183 (1975);
ios por razón de sexo ante los tribunales de Puerto Kates & Baker, Mootness in Judicial Proceedings:
Rico en representación de parte interesada o ante Toward a Coherent Theory, 62 Calif. L. Rev. 1385
cualquier instrumentalidad, división o subdivisión (1974). Sin embargo, cabe mencionar, como excep-
política del Estado Libre Asociado de Puerto Rico ciones reconocidas a la aplicación del concepto de
‘, le ha sido concedida por ministerio de ley y res- academicidad y elaboradas para evitar se frustre la
ulta incuestionable. La capacidad de A.I.A.R. cobra justicia: (a) el carácter recurrente o repetitivo del
virtualidad ya que estaba en eminente peligro que

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asunto planteado; y (b) la terminación voluntaria patológica potencial.


por el demandado de su alegada conducta ilegal.
**6 La violación es a veces cometida como un acto
En cuanto a la aplicación de este requisito al caso explosivo por hombres de quien la agresión sexual
ante nos, resolvemos que la terminación del pro- repentina resulta aparentemente inexplicable,
ceso criminal contra González Ríos no tiene el aunque a través de un estudio se revela evidencia
efecto de convertirlo en académico. La controversia psicótica. Existen también aquellos violadores que
FN11
no ha perdido vigencia, pues existe todavía aplican estándares dobles, diferenciando la mujer
una pugna concreta y justiciable entre dos de las buena de la mala, y racionalizando el uso o
partes-- Comisión v. Secretario de Justicia--a pesar amenaza de la fuerza, para compeler a la mujer a
de que en cuanto a otra de ellas-- A.I.A.R.--el per- hacer buena su conducta implícita. (Tales como el
juicio de la alegada infracción constitucional ya no haberle aceptado unos tragos, haberse subido en su
exista. Obsérvese, además, que la controversia es automóvil, visitado su apartamento, o haberle per-
susceptible de surgir nuevamente aunque no sea mitido ciertas libertades con su cuerpo.) Frecuente-
entre los mismos protagonistas. Haya concluido o mente, la violación por este tipo de agresor es una
*726 no el caso entre tales partes, es una controver- respuesta a lo que interpretan como una conducta
sia ‘capaz de repetirse pero sujeta a evadir su provocativa de la mujer. El violador puede también
adjudicación‘.Southern Pacific Terminal Co. v. In- ser un deficiente mental, un psicótico o una mezcla
terstate Commerce Commission, 219 U.S. 498, de los tipos antes descritos.‘ D. MacNamara, Sex
514-515 (1911). Offenses and Sex Offenders, 376 Annals of Am.
Acad. of Political & Social Science 139, 151-152
La conducta humana, aun la patógena, tiende a re- (1968). (Traducción nuestra.)
petirse. Toda sociedad tiene sus agresores sexuales.
Se ha demostrado la existencia de los siguientes ti- *727 Sinduda habrán violaciones en el futuro y
pos: surgirán nuevamente los casos en que los acusados
habrán tenido relaciones amorosas anteriores con
‘... encontramos entre los casos de violadores al sus víctimas, surgiendo así también la exigencia de
asaltante agresivo sadista, para quien la corroboración del testimonio de la mujer agraviada.
gratificación sexual debe estar precedida, La Comisión seguirá teniendo un interés adverso al
acompañada o seguida de violencia física. Estos del Ministerio Fiscal en cuanto a tal requisito. Los
hombres odian las mujeres, usualmente actúan so- representantes del Ministerio Fiscal continuarán
los, frecuentemente usan armas, son indiferentes al cumpliendo con su deber de presentar prueba de
atractivo físico de sus víctimas, y muchas veces no corroboración en casos como el de autos y la
pueden culminar el acto sexual. Una segunda var- Comisión--por ser de opinión que la disposición
iedad es el delicuente amoral cuyo concepto de la legal que la requiere es inconstitucional--continuará
mujer es aquél de que ella es un mero objeto de pla- desempeñando la misión encomendádale de evitar
cer sexual. Es hedonista, deficiente en sus controles discrímenes por razón de sexo. El requisito de aca-
sociales, y no es sadista ni hostil a sus víctimas, aun demicidad, distinto al de madurez, ‘mira primordi-
cuando usará la fuerza para dominar cualquier res- almente a la relación entre eventos pasados y el
istencia. También el agresor sexual. El patrón de ataque presente para determinar si todavía subsiste
conducta de estos violadores, bajo influencia del al- un caso o controversia que pase el examen de justi-
cohol, [o de alguna otra sustancia] puede variar ciabilidad del Artículo III‘. Tribe, op. cit., pág. 62.
desde intentos torpes para ganar aceptación de las
mujeres, a quienes erróneamente creen amenas, Recapitulando, cuando un caso se torna académico,
hasta la de aquellos hombres sobre quienes el alco- no hay base sobre la cual puede operar la decisión.
hol tiene el efecto de desencadenar violencia Nowak et al., op cit., pág. 57; E.L.A. v. Aguayo,

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supra, pág. 584. No ocurre aquí así. Este foro puede idos en nuestra Ley Fundamental en contra del dis-
y debe decidir la cuestión planteada porque aun crimen por razón de sexo y la igual protección de
siendo capaz de repetirse puede evadir revisión por las leyes--de la fórmula de estricta supervisión judi-
este Tribunal dada la prontitud que venimos cial.‘
inyectándole a los procedimientos civiles y crim-
inales y a las garantías de juicio rápido, entre otras, Admitimos también:
que existen a favor del acusado. Vivo ejemplo es el
‘... que la Constitución reconoce, al igual que la
presente caso, en el que no obstante haberse acel-
propia naturaleza, diferencias por razón de sexo y
erado en instancia sus trámites, el proceso criminal
permite las mismas si éstas no discriminan. ‘ Y que
terminó antes de haberse podido dilucidar la con-
‘[e]n virtud de sus diversas disposiciones y su
stitucionalidad de la regla impugnada. Es de
aplicación a distintas áreas, no pueden extenderse
aplicación al caso de autos la excepción a la regla
prohibiciones absolutas que impidan el ejercicio
sobre prohibición general de entender en casos fict-
legítimo del poder de reglamentación del Estado
icios acuñada en Southern Pacific Terminal Co. v.
para aprobar medidas razonables con el objetivo de
Interstate Commerce Comm'n, supra, y sostenida
salvaguardar el interés común. Una pieza legislativa
posteriormente en Moore v. Ogilvie, 394 U.S. 814
debe sostenerse o anularse en orden a la dimensión,
(1969) y Roe v. Wade, 410 U.S. 113 (1973). En di-
sustancialidad y realidad de los principios comunit-
chos casos influyó la *728 importancia de las cues-
arios e individuales envueltos y los problemas so-
tiones envueltas. Hemos visto, además, que un caso
ciales que intenta corregir.‘
no se torna ilusorio por conducta voluntaria de un
demandado, quien luego puede ‘retornar a sus vie- Reconocimos además ‘la creciente incorporación de
jos caminos‘. Nowak, Rotunda y Young, op. cit., la mujer en las diversas *729 fases de la actividad
págs. 58-59. Si bien originalmente se requería en económica desplegada por nuestro pueblo [que
este respecto que la controversia fuese capaz de re- pone] en entredicho su clásica función que gira
petirse entre las mismas partes, se ha admitido sobre el hogar [lo que constituía] un esfuerzo
luego la variante de que la controversia pueda repe- legítimo de la mujer tendente a alcanzar mejores
tirse con otras personas. oportunidades de autoexpresión, reconocimiento
personal y de sostén para sí y su familia‘. También
**7 En conclusión, la apelación es justiciable y no
nos referimos al derrotero de la Convención Con-
existe obstáculo procesal que nos impida evaluarla
stituyente de ‘reconocer el advenimiento de la
en sus méritos.
mujer a la plenitud del derecho y a la igualdad de
III oportunidades con el hombre‘, y expresamos, que
no era ‘necesario encontrar apoyo en la legislación
En Zachry International v. Tribunal Superior, 104 y jurisprudencia federal sobre derechos civiles,
D.P.R. 267, 279 (1975), dijimos: pues nuestra Carta de Derechos es lo suficiente-
mente amplia para cubrir a satisfacción la
‘En Puerto Rico, nuestra Constitución no sólo FN12
situación...‘. Finalmente consignamos que la
garantiza la igual protección de las leyes en su Art. prohibición contemplaba todo trato desigual basado
II, Sec. 7, sino que, contrario a la federal, prohíbe en ‘premisas subjetivas erróneas, tradicionales y es-
expresamente en su Art. II, Sec. 1, el discrimen por tereotipadas que emanan de una visión masculina
razón de sexo. En consecuencia, al confrontarnos que--consciente o inconscientemente--tiene su
con la dicotomía que representa la crítica razón de *730 ser en la concepción y
determinación de cuál fórmula analítica aplicar a caracterización de la mujer como 'sexo d #ebil’‘.
los casos por razón de sexo, nos inclinamos en fa- Págs. 279-282.
vor--debido a la interacción de los valores conten-

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Con estos pronunciamientos jurídicos dirigimos hombre de la misma presunción de credibilidad, ya


nuestros esfuerzos a determinar si existe o no una que a éste no se le impone ningún obstáculo aun en
discriminación odiosa en la presente regla de casos de otros delitos sexuales de los cuales sí
corroboración que frustre el propósito de la Ley pueden ser víctimas. Note, The Rape Corroboration
Fundamental encarnado en la prohibición del dis- Requirement Repeal, Not Reform, 81 Yale L.J.
crimen por sexo en nuestra Constitución. 1365-1372 (1972). Si se toma en cuenta que toda
mujer está sujeta al peligro de ser violada por las
**8 Lo primero que llama la atención es que el le- personas mencionadas en el estatuto, la
gislador ha establecido una clasificación, que to- clasificación viene a ser una que pende perjudicial-
FN13 FN14
mando prestada la frase de Geduldig, supra, mente sobre toda la clase y se manifiesta así
no está basada ‘en género como tal‘, pues no exige su endeblez constitucional.
corroboración del testimonio de toda mujer en cu-
alquier proceso criminal, sino sólo de las víctimas *732 Loexpuesto queda constatado de una ojeada a
en los procesos por violación. Por otro lado, no se los propósitos que movieron a la Asamblea Legis-
exige corroboración del testimonio de la perju- lativa a modificar el requisito de corroboración a
dicada en todo caso de violación. Más bien, el le- los fines de limitarlo sólo a los casos de existencia
gislador para clasificar utiliza como rasgo definidor previa de relaciones amorosas, de amistad o igual
la circunstancia que la mujer alegadamente violada naturaleza. Su lectura refleja que el estatuto no res-
haya tenido con el acusado relaciones amorosas, de iste siquiera un examen de mera racionalidad y
amistad u otra índole similar, con anterioridad a la menos el análisis estricto. En este sentido su
comisión del delito. Señala así un subgrupo dentro Exposición de Motivos lee:
de un género que es el femenino.
‘El fundamente histórico y clásico legal que dio
*731 Bajonuestro más amplio análisis de riguroso vida a la regla de corroboración en delitos sexuales,
escrutinio, podemos advertir y concluir la existen- obedeció a la necesidad de proteger al acusado de
cia de una discriminación. Nos explicamos. Aunque imputaciones infundadas y que pudieran ser hijas
bajo nuestro ordenamiento penal, la mujer es la de la reacción femenina ante el desamor o incon-
única que puede ser violada, es incuestionable que stancia del hombre, y ello no tiene aplicación en
el interés tutelado por el Legislador es prohibir la casos de inexistencia de relaciones previas.‘ Ley
relación o agresión sexual contra su voluntad. Núm. 209 de 23 de julio de 1974; 12 Servicio Le-
Aunque técnicamente el hombre no puede ser gislativo de Puerto Rico, Núm. 5, págs.
víctima de este delito, sí puede serlo de otras ofen- 1352-1353. (Bastardillas nuestras.)
sas o agresiones sexuales. A tales efectos, en años
recientes se ha evidenciado una tendencia a refor- **9 Se revela inmediatamente una expresión legis-
mular mediante un enfoque científico los delitos lativa basada en una clasificación imputando a toda
sexuales integrándolos en estatutos redactados en mujer que se vea en tal situación, presunción de que
términos neutrales, en los cuales se tutelan las miente. ¿De lo contrario, por qué exigir se corrob-
víctimas de ambos sexos y de todas las edades. Se ore su testimonio? Del hecho aceptado de que
eliminan así las clasificaciones tradicionales. quizás algunas mujeres puedan mentir y acusar fal-
Brown, et al., Women Rights and the Law, New samente de violación, no puede racionalmente in-
York, Praeger Publishers, 1977, págs. 45-56; Ire- ferirse que todas van a hacerlo. No obstante, como
land, op. cit., pág. 185. Al comparar el trato que se resultado se tacha a priori la suficiencia y
le brinda a la mujer y al hombre--como víctimas de presunción de veracidad que cobija a todo testigo
FN15
una agresión sexual--advertimos que ella se le trata en nuestra jurisdicción. Ello es una afrenta a
diferente. La mujer, como testigo no goza frente al su dignidad que agrava la lesión física sufrida y
contribuye a que sea víctima de dos ofensas, la del

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ataque sexual y la de la sociedad. cional que veda el discrimen por razón de sexo.
Bajo el escrutinio estricto, ha de haber un propósito
‘En procesos criminales contra acusados de apremiante de beneficio al interés común. El Estado
violación, existe una tendencia a considerar la per- tiene el peso de probar que no hay otras alternativas
judicada como una pieza más de evidencia. El rol menos drásticas y que la clasificación es necesaria.
de la víctima es establecer un caso legal contra el Gunther, The Supreme Court 1972 Term, In Search
ofensor; las víctimas frecuentemente informan que of an Envolving Doctrine on a Changing Court: A
sus encuentros con la Policía, fiscales y *733 per- Model for a Newer Equal Protection, 86 Harv. L.
sonal del tribunal fueron más traumáticos que el in- Rev. 1 (1972). Ello no se ha demostrado aquí. Se
cidente de la violación.‘ Judicial Attitudes Toward viola la dignidad del ser humano femenino im-
Rape Victims, 57 Judicature 303 (1974). poniendo a priori trabas a su credibilidad.

Es evidente que la legislatura ha actuado a base de **10 *734 Nopodemos permanecer impasibles ante
meras conjeturas, prejuicios arcaicos y nociones es- el descrédito que sufre hoy día el requisito de
tereotipadas, con abstracción de las características corroboración en el delito de violación en un
verdaderas de los miembros del género femenino. FN16
sinnúmero de jurisdicciones, advertido su ver-
En Zachry, supra, dijimos: dadero origen en las visiones arcaicas y estereotipa-
FN17
das prevalecientes en una época de antaño y
‘Al condenar el discrimen por motivo de raza, col-
venidas al acervo jurídico actual por voz del
or, sexo, nacimiento, origen social, ideas políticas o FN18
famosos jurista inglés Lord Mathew Hales y
religiosas, nuestra Constitución reconoce un sis- FN19
luego a través del tratadista Wigmore. El re-
tema jurídico humanitario que postula la dignidad
quisito de corroboración tiene hoy escasa validez
del ser humano, su inviolabilidad e igualdad ante la
para corregir los problemas percibidos en la época
ley. Con ello se intenta superar y sobrepasar los ac-
de sus génesis. Se ha razonado que en los días de
cidentes circunstanciales que tengan origen en la
Lord Hale, en que no habían cristalizado como
naturaleza o en la cultura. Es evidente que el sexo,
derechos el debido proceso, la presunción de ino-
al igual que la raza, constituyen rasgos que surgen
cencia, el principio de la duda razonable, la asisten-
en el ser humano por un simple hecho fortuito: el
cia de abogado, o el descubrimiento de prueba, sub-
nacimiento; éste nada tiene que ver con la habilidad
poenas, quizás se justificaba lo dicho por ese
de la persona de oportunamente aportar y contribuir
jurista: ‘Así, en un período de la historia en el que
a los esfuerzos legítimos de una sociedad. Es por
la gente creía en brujerías y en el uso del cinturón
ello que nos reafirmamos en que ante este foro judi-
de castidad, se *735 justificaba tal precaución espe-
cial, una diferencia basada en el sexo resulta una
cialmente cuando el violador sufría la muerte en la
clasificación sospechosa, en particular cuando la
horca como resultado de su convicción‘. El
misma tiende a relegar a un estado legal de inferior-
Tribunal Supremo de California, al invalidar en
idad a una clase con abstracción de las potencialid-
People v. Rincón Pineda, 538 P.2d 247 (1975), las
ades y características individuales de sus miem-
instrucciones de tomar cautela con relación al testi-
bros.‘ Págs. 281-282.
monio de la víctima de violación, con gran prag-
El fin legislativo expresado, es de por sí impermis- matismo expresó: ‘Cuando un prisionero está in-
ible bajo nuestra Constitución por intentar proteger defenso, su posición es a menudo lamentable aun si
al hombre no de un peligro real sino de meras so- tiene un buen caso; reconocemos que bien pudo
spechas de que pueda ser acusado falsamente de haber tenido mérito la aserción de Hales de que un
violación, atribuyéndose así a la mujer en general procesamiento por violación era un instrumento
una característica o rasgo que no todas poseen. El ideal de malicia dado que forzaba a un acusado, en
propósito envuelto choca con la expresión constitu- juicio por su vida, a pararse solo ante un jurado in-

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flamado por pasiones y a intentar refutar un relato casos claros, por no haber tal corroboración.
cuidadosamente elaborado sin el beneficio de Además, los procesos investigativos del delito fun-
abogado, testigo o siquiera la presunción de inocen- cionan como un filtro para evitar que los casos
cia. Pero el espectro de una convicción equivocada, débiles lleguen a juicio.
sea por violación o cualquier otro crimen, ha ll-
evado a nuestra sociedad a armar a los acusados No se nos escapa el argumento de que es fácil fabri-
modernos con los avíos del debido procedimiento car una acusación convincente y detallada de una
que hacen el constreñimiento adicional de la cautela violación. Al reflexionar sobre el mismo, sin em-
FN20 bargo, advertimos que hay factores que vig-
de Hales supérfluo y caprichoso‘.
orosamente actúan como disuasivos a la radicación
El requisito de corroboración, junto a otras reglas de una causa por violación, a saber, las molestias,
evidenciarias especiales que fueron desarrollándose contratiempos y vejámenes del proceso, así como el
para el delito de violación, descansaron en varias estigma imborrable que acarrea para las víctimas.
creencias según las cuales dada la severidad de la Estos factores inhibitorios han influido para que en
penalidad por el delito de violación, que en muchos nuestra jurisdicción se haya legislado para excluir
ordenamientos llegaba hasta la pena de muerte y las al público de la sala cuando la perjudicada vaya a
circunstancias en que de ordinario se cometía el de- declarar (Regla 131 de las de Procedimiento Crim-
lito--sin la presencia de testigos, en sitios aislados y inal, 1963) y para evitar, excepto en circunstancias
oscuros--era injusto dejar al acusado con sólo su especiales, que sea inadmisible evidencia sobre el
palabra ante la de la víctima. Máxime cuando el de- historial o conducta sexual anterior de la perju-
lito de violación era altamente reprensible en la so- dicada. (Regla 154.1 de las de Procedimiento Crim-
ciedad, pudiendo ello dar lugar a que el juez o inal.)
jurado se parcializaran a favor de la víctima y en
contra del acusado, resultando ello a su vez en una En cuanto al planteamiento respecto al peligro de
convicción injusta de un *736 inocente. Funda- que exista prejuicio por parte del juez o del jurado
mental en la justificación del requisito de en contra del acusado por simpatizar aquéllos *737
corroboración era también la creencia de que la con la víctima, basta señalar que los estudios realiz-
acusación de violación era fácil de hacer y difícil de ados sobre este asunto indican precisamente lo con-
rebatir o defenderse de ella. trario. Los resultados reflejan una marcada renuen-
cia--aun en jurisdicciones donde no se exige la
**11 Aunque en nuestra jurisdicción la penalidad corroboración--a condenar a un acusado si solo ex-
FN21
por una convicción por el delito de violación es iste el testimonio de la víctima. Así mismo,
severa, es incuestionable que todo acusado tiene a demuestran una tendencia en los jurados a absolver
su disposición eficaces recursos tales como el con- en los casos ordinarios de violación y a condenar
trainterrogatorio, descubrimiento de prueba y otros sólo cuando hay circunstancias agravantes estable-
mecanismos procesales, que salvaguardan y re- cidas tales como el uso de la fuerza o abusos bru-
FN22
median la situación de falta de prueba corrobor- tales. Muchos jurados y algunos jueces lam-
ativa. Siempre hay la posibilidad de poder presentar entablemente acogen la teoría de que la violación es
prueba circunstancial que evite que se pueda de- un crimen precipitado por la conducta de las
terminar culpabilidad más allá de duda razonable. víctimas. Al presente existe una tendencia a estimar
Aun cuando existen riesgos de convicciones injus- suficientes para proteger al acusado en estos casos
tas, no es menos cierto que el requisito de las garantías dispuestas en el procedimiento penal,
corroboración y sus reglas hermanas, han causado tales como la presunción de inocencia y la norma
un mal mayor por cuanto parecen funcionar para de no condenar a un acusado sin un convencimiento
hacer sumamente difícil una convicción, aun en de su culpabilidad más allá de toda duda razonable.

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FN23
*738 Esta misma tendencia a estimar sufi- Torres Rigual, Martín y Díaz Cruz a las
cientes tales garantías está detrás de la derogación o partes I y III. El Juez Presidente, Señor
eliminación por legislación o jurisprudencia de Trías Monge y el Juez Asociado Señor
otras disposiciones evidenciarias que se basaron en Rigau concurren con el resultado sin
las mismas concepciones que el requisito de opinión.
corroboración, a saber, la norma de instruir al
jurado a tomar con cautela el testimonio de la FN1. Omitimos el nombre en protección de
FN24 su privacidad.
víctima y las reglas según las cuales la con-
ducta o el historial sexual de la perjudicada podía
FN2. Antes denominada Comisión para el
ser traído a colación a fines de impugnar la credib-
Mejoramiento de los Derechos de la Mujer
ilidad de la acusada en cuanto a su falta de consen-
hasta su modificación mediante la Ley
timiento al acto sexual o a fines de la determinación
FN25 Núm. 56 de 30 de mayo de 1979. La
misma de si hubo o no tal consentimiento.
Comisión basó su capacidad en que su Ley
También se ha criticado en gran medida el ordenar
Orgánica, Núm. 57 del 30 de mayo de
los tribunales exámenes siquiátricos de las víctimas
1973, le otorgó autoridad para iniciar ac-
para determinar posibles padecimientos mentales
ciones judiciales en evitación de actos dis-
que puedan llevarlas a hacer acusaciones falsas de
criminatorios por razón de sexo y en
violación producto de fantasías o alucinaciones
FN26 representación de parte interesada.
sexuales.
FN3. Se alegó la existencia de una contro-
**12 *739 Enconsideración a los fundamentos ex-
versia real y efectiva en cuanto a los
puestos y que ‘de su faz infringe la prohibición
derechos constitucionales de la perju-
constitucional de discrimen por razón de sexo, pues
dicada; que la Regla 154 exigiendo
a priori arroja dudas sobre la suficiencia y veracid-
corroboración de su testimonio, ‘de su faz
ad del testimonio de toda mujer enervándolo frente
infringía la prohibición constitucional de
al del hombre, cuya vigencia en nuestro ordenami-
discrimen por razón de sexo del Artículo
ento jurídico no sólo representa un trato diferente,
II, sección 1 de la Constitución del Estado
arcaico e injustificado atribuible a su condición
Libre Asociado‘, pues a ‘priori arroja du-
única femenina, sino una afrenta que constante-
das sobre la suficiencia y veracidad del
mente lesiona la dignidad humana de dicho ser...‘
FN27 testimonio de toda mujer, ya que se parte
se dictará sentencia declarando inconstitu-
de la premisa de que la mujer miente es-
cional lo dispuesto en la Regla 154 de las de Pro-
tableciendo mediante dicha regla una difer-
cedimiento Criminal requiriendo que el testimonio
encia de trato entre la mujer y el hombre‘;
de la mujer perjudicada, en los procesos por delitos
‘que la vigencia en nuestro ordenamiento
de violación o tentativas de cometerlo, sea corrob-
jurídico de dicha regla no sólo representa
orado cuando de la prueba surja la existencia de
un trato diferente, arcaico e injustificado
relaciones amistosas, o amorosas o íntimas o de
atribuíble a su condición única de femen-
igual naturaleza, con el acusado.
ina, sino una afrenta que constantemente
El Juez Presidente Señor Trías Monge y el Juez lesiona la dignidad humana de dicho ser‘;
Asociado Señor Rigau concurren en el resultado sin que tal requisito ‘de su faz infringe la
opinión. disposición sobre igual protección de las
leyes del Artículo II, Sec. 7 de [nuestra
FN* El Juez Asociado Se ñor Irizarry Constitución] ya que considera a la mujer
Yunqué se une a la totalidad de la Opinión; dentro de una clase de testigos con un trato
los Jueces Asociados Señores Dávila, especial y diferente al de cualquier otro

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testigo. Mientras que en este proceso con ‘[El concepto de] justiciabilidad ... delim-
el testimonio, de ser creído, de cualquier ita los límites judicialmente percibidos de
otro testigo, se podría declarar convicto al la competencia funcional de los
acusado..., sin embargo, el testimonio de la tribunales.... Aunque el concepto se basa
mujer [alegadamente] agraviada, no sería en restricciones constitucionales, el
suficiente para declararlo convicto aun Artículo III está tan generalmente re-
cuando éste sea creído. Esto es el equival- dactado que su invocación en aras de im-
ente a establecer una clasificación arbitrar- pedir revisión es en realidad un ejercicio
ia por razón de sexo‘ y; que tenía capacid- de autorrestricción por el tribunal en una
ad para presentar la acción por sufrir dir- apreciación de la ausencia de prerrequisi-
ectamente un daño, en vista de que era in- tos a la operación exitosa del proceso judi-
minente la celebración del juicio donde cial. Este aspecto de la justiciabilidad per-
ella declararía y se le violarían sus sigue satisfacer tres necesidades funda-
derechos constitucionales. mentales de un tribunal judicial: primero,
un récord completo de los hechos en dis-
FN4. A saber: ‘1. Que el día 20 de abril de puta, la materia prima del quehacer de-
1978 en una vista preliminar celebrada en cisional; segundo, una presentación de las
el Tribunal de Distrito se encontró causa reclamaciones opuestas y defensas rela-
probable contra el Sr. Juan González Ríos; cionadas a transacciones judiciales y
2. Que la acción criminal está señalada política social, los cuales proveen propues-
para el día 20 de junio de 1978, a las nueve tos criterios impersonales para la decisión
de la mañana, en el Tribunal Superior de judicial; y tercero, el potencial de
Caguas; 3. Que A.I.A.R., es la mujer perju- resolución efectiva de la disputa, la ?raison
dicada y que sí hay prueba sobre relaciones d’être' de la instituci #on.‘ 1672-73.
amorosas entre ella y el acusado; 4. Que la
parte demandante, de declarar declararía FN6. No se puede decir que se esté
que se le está violando sus derechos a que pidiendo al Tribunal que emita
se [sic] discrimine en su contra por razón ‘expresiones adelantadas de juicio legal
de sexo, al no dársele a su testimonio cred- sobre cuestiones que quedan fuera de foco
ibilidad, situación que pone [sic] a ésta a porque no han sido levantadas ante el
verse humillada y discriminada; [y] 5. Que Tribunal con la clara concreción que se
de declarar el Fiscal Silva Izquierdo, provee cuando una cuestión emerge precis-
declararía que él u otro Fiscal vendría obli- amente delimitada cuya decisión se haga
gado a presentar prueba de corroboración.‘ necesaria debido al choque de argumentos
Además, se admitió en evidencia copia certificada adversativos que exploran todo aspecto de
de la acusación Núm. 1278-163 contra Juan una cuestión multifacética que envuelve
González Ríos y copia de la minuta del 21 de abril interés, conflictos...‘. Tribe, op. cit., sec.
de 1978 en dicho caso. 3-10, págs. 56-57.

FN5. Tribe, American Constitutional Law, FN7. La Ley Uniforme de Sentencias De-
Mineola, N.Y., Foundation Press, 1978, claratorias--Núm. 47 de 25 de abril de
secs. 3-7, 3-8, págs. 52-55. Sobre las con- 1931, 32 LPRA sec. 2291 et seq.--permite
sideraciones envueltas en el concepto de la utilización de este medio para hacer
justiciabilidad, en Note, Mootness on Ap- planteamientos constitucionales.Figueroa
peal, 83 Harv. L. Rev. 1672(1970), se dice: Ferrer v. E.L.A., 107 D.P.R. 250(1978).

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FN8. El ‘análisis de madurez‘ se centra norma se deriva también de una sana preocupación
sobre los tipos de funciones que los de los tribunales por autorestringirse que debe
tribunales deben desempeñar ‘...la ceder ante cuestiones constitucionales importantes.
conclusión de que una cuestión no está Tribe, op. cit., págs. 62-63; Nowak, Rotunda y
madura para adjudicación, de ordinario en- Young, op. cit., págs. 57-58 y Note, Mootness on
fatiza un examen prospectivo de la contro- Appeal, supra, 1674-75.
versia que indica que eventos futuros
pueden afectar su estructura de manera que FN12. Reafirmamos nuestra renuencia a
determinan su presente justiciabilidad, ya utilizar el análisis intermedio de igual
sea haciendo más apropiada una decisión protección según establecido en Reed v.
posterior o demostrando directamente que Reed, 404 U.S. 71 (1971) y desarrollado
la materia todavía no está apropiada para luego en su progenie, en cuanto resulta in-
adjudicación por un tribunal bajo el Art. satisfactorio para cubrir las variadas situa-
III...‘. Tribe, op. cit., sec. 3-13, págs. ciones que pueden surgir en el ámbito de la
60-61. En la nota (b) a la pág. 61 expresa conducta humana en lo que a discrimen por
el autor que ‘como materia de artículo III, sexo respecta, al etiquetar como tal sólo
todo lo que se necesita para asegurar que aquellas clasificaciones basadas en ‘género
un caso está maduro es que el evento con- como tal‘, (Geduldig v. Aiello, 417 U.S.
templado--sea conducta privada o acción 484 (1974)), y sólo cuando existen
oficial o ambos--con toda probabilidad va hombres y mujeres similarmente situados,
a ocurrir‘. tratados en forma distinta. El ‘test‘ inter-
medio a que aludimos, ha sido fraseado en
FN9. Entramos en el análisis en cuanto a la Craig v. Boren, 429 U.S. 190 (1976), como
existencia de capacidad para litigar la requiriendo que se cumplan intereses o
cuestión presentada a tono con la tendencia propósitos gubernamentales importantes y
liberal reconocida y adoptada en P.S.P. v. que los medios utilizados tengan relación
E.L.A., 107 D.P.R. 590 (1978); Zachry In- sustancial con los objetivos perseguidos.
ternational v. Tribunal Superior, 104 Véase en general: R. Ginsburg, Sexual
D.P.R. 267 (1975); Salas Soler v. Srio. de Equality Under the Fourteenth and Equal
Agricultura, 102 D.P.R. 716, 719 (1974). Rights Amendments, 1979 Wash. U.L.Q.
161 y de la misma autora, Sexual Equality
FN10. Tribe, op. cit., sec. 3-17, págs. and the Constitution, 52 Tul. L. Rev. 451
79-82; Nowak, Rotunda y Young, Consti- (1978). K. Endem, Intermediate Tier Ana-
tutional Law, págs. 69-79 (1978). lysis of Sex Discrimination Cases, Legal
Perpetuation of Traditional Myths, 43 Al-
FN11. ‘[U]n caso es académico, y por lo
bany L. Rev. 73 (1978); Comment, Consti-
tanto no justiciable, si el paso del tiempo
tutional Law, Equal Protection, Standard
ha hecho que pierda su carácter como una
of Review Applicable in Sex Discrimina-
controversia viva de la clase que debe exi-
tion Cases, 45 Tenn. L. Rev. 514-533
stir [si los tribunales] quieren evitar las
(1978). J. Vincent, Equal Protection and
opiniones consultivas sobre proposiciones
the Middle Tier, The Impact of Women
abstractas de ley.‘
and Illegitimates, 54 Notre Dame Lawyer,
El requisito de que los casos no sean académicos,
303-22 (1978). Comment, Constitutional
en sus orígenes no era uno constitucional pero
Law, Equal Protection--Gender Discrimin-
luego se ha encontrado imbuido en la Constitución.
ation--Califano v. Goldfarb, 23 N.Y.L.S.
Al mismo tiempo, hay quienes sostienen que la

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L. Rev. 503 (1978); Note, Gender Based fuese un nuevo pretexto para discriminar.
Legislative Classifications--Califano v. Geduldig se basó primordialmente en un
Goldfarb, 57 Neb. L. Rev. No. 2,555 análisis de alternativas y costos
(1978). Particularmente en cuanto a Craig encontrándose que el Estado tenía un
v. Boren, supra, y el ‘test‘ allí enunciado: propósito legítimo y unas razones válidas
Gender Classifications and the Equal Pro- para excluir la preñez del plan de benefi-
tection Clause, 42 Miss. L. Rev. 470 cios envueltos. El caso de Gilbert, se
(1977); Gender Based Discrimination and sostuvo en razonamientos similares pero
a Developing Standard of Equal Protec- disipó las dudas pendientes desde
tion, 46 Univ. of Cinn. L. Rev. 572 (1977); Geduldig de si se llegaría al mismo res-
Gender Based Discrimination and Equal ultado de Geduldig-- decidido bajo la
Protection, an Emerging Intermediate cláusula de igual protección--bajo el Título
Standard, 29 Univ. of Fla. L. Rev. 582 VII de la Ley de Derechos Civiles Federal
(1977); Note, Search for a Standard of Re- que expresamente prohibía el discrimen
view in Sex Discrimination Questions, 14 por razón de sexo. Gilbert fue igualmente
Houston L. Rev. 721 (1977). criticado y posteriormente revocado por el
Congreso.
FN13. Las decisiones de Geduldig, supra y
General Electric Co. v. Gilbert, 429 U.S. FN14. K. Karst, The Supreme Court 1976
125 (1976), han sido muy criticadas. En Term, 91 Harv. L. Rev. 241-244, para una
éstos el Tribunal se aferró a la decisión es- posición crítica de la decisión de Gilbert en
trecha de Reed y declaró que una cuanto ésta parece requerir que para que
clasificación usando como característica o haya discrimen la clasificación sea coex-
rasgo la preñez, no violaba la igual tensiva con la clase que se intente proteger.
protección de las leyes y que no había Se arguye allí que: ‘sólo las clasificaciones
discriminación basada en el sexo como tal. más extremas tienen impacto directo o in-
Algunos perciben estas decisiones como mediato sobre todo miembro de una clase
otro rompimiento con la trayectoria de protegida y que clasificaciones mucho
análisis intermedio que venía menos inclusivas pueden desfavorecer sub-
desarrollándose a partir de Reed.Comment, stancialmente a tal clase [y que ello es]
Sex Discrimination Distinctions Between particularmente cierto cuando...: (1) la sub-
Title VII and Equal Protection--General clase adversamente afectada por una
Electric Co. v. Gilbert, 31 Rutgers L. Rev. clasificación en particular es amplia en
91, 100-105 (1978).Comment, Geduldig v. proporción con la totalidad de la clase pro-
Aiello, Pregnancy Classification and the tegida o (2) la posibilidad de caer dentro
Definition of Sex Discrimination, 75 de la subclase que recibe el peso, está dis-
Colum. L. Rev. 441, 442 (1975). Se espec- persada a lo largo de toda la clase aunque
ula que el Tribunal parece no haberse per- relativamente pocas personas caigan real-
catado de que por el hecho de estar en- mente dentro de esa subclase.‘ (Traducción
vuelta una característica exclusiva de un y énfasis nuestro.)
sexo puede haber un discrimen oculto. Sin
embargo, nos parece que la propia decisión FN15. Presunción susceptible de ser con-
en Geduldig, dejó abierta la puerta para trovertida por la forma de declarar, el
que en otro caso pudiera demostrarse que carácter de la declaración o mediante evid-
la utilización de la característica exclusiva encia que afecte su veracidad, honradez,

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integridad o móviles o por evidencia con- supra, 67 Col. L. Rev. 1137 (1967).
tradictoria.32 LPRA secs. 1661, 1664,
1667, 2150 y Regla 131 de las de Procedi- FN19. Wigmore dio gran impulso a las
miento Criminal. Además Reglas 10(E), ideas de Lord Hales expresándose a favor
18, 44, 45 y 46 de las de Evidencia de de la corroboración del testimonio de las
1979. víctimas de violación. Por ello ha sido muy
criticado pues sus fundamentos son de
FN16. Para un análisis de la situación en dudosa validez. Ver: Note, supra, II Am.
los diferentes estados: Note, supra, 81 Yale Crim. L. Rev. 335, 336-337 (1972-73).
L.J. 1365, 1366-67 (1972). D. Luginbill, O'Neale, Court Ordered Psychiatric Exam-
Repeal of the Corroboration Requirement, ination of a Rape Victim in a Criminal
Will It Tip the Scales of Justice?24 Drake Rape Prosecution or How Many Times
L. Rev. 669, 672-73 (1975). Note: The Must a Woman be Raped?18 Santa Clara
Victim in a Forcible Rape Case, II Am. L. Rev. 119, 120-121 y 133-135 (1978).
Crim. L. Rev. 335, 336 (1973). J.B. Pratt,
The Demise of the Corroboration Require- FN20. Ver Armand Arabian, The Caution-
ment, 26 Emory L.J. 830-32, Notas 134 y ary Instruction in Sex Cases: a Lingering
135 (1977); M. Ireland, Reform Rape Le- Insult, 10 S.W. Univ. L. Rev. 588-590
gislation, 49 Univ. of Colo. L. Rev. 185, (1978); Comment, People v. Rincón
192-93, 197 (1978); Note, Corroborating Pineda, 16 Santa Clara L. Rev. 691, 692
Charges of Rape, 67 Col. L. Rev. 1137, (1975-76). Para una posición en el sentido
1137-38 (1967). de que las palabras de Lord Hales han sido
además mal interpretadas o tomadas fuera
FN17. Entre las concepciones arcaicas y de contexto, véase J. Pratt, op. cit., 26
estereotipadas que han dado base al re- Emory L.J. 805, 811-12, 813-14 (1977).
quisito de corroboración en sus orígenes se
encuentran, a manera de ejemplo: la visión FN21. Aunque la información es limitada,
de que muchas veces la fémina se somete en Puerto Rico, después de eliminada la re-
cuando le han ‘hablado mucho‘ y ha to- gla absoluta sobre corroboración, a partir
mado licor, para luego decir que ha sido de los años 1974-75 hasta el 1977-78, las
violada; o que muchas veces dice que no estadísticas disponibles no reflejan un
con la boca, pero están diciendo que sí con patrón definido en que predomine una
los ojos; o que las mujeres usan las leyes preferencia por la convicción de los acusa-
de violación para conseguir al hombre que dos. Si pudiera hacerse alguna inferencia
quieren. Rosenblat, Justice Denied, pág. 36 válida de esta limitada información,
(1971), citado en Note, supra, II Am. Crim. indicaría una aparente inclinación hacia la
Rev. 335 (1972). J. Mercado Ruíz, absolución:
Violación Sexual: Nueva Responsabilidad DISPOSICION DE-
del Estado, II, Núm. 1, Rev. Ad. Pub., 99 LITO Violación Ataque P/C Violación
et seq. (1978). Alegación Culpabilidad 218 120 Con-
vicciones Tribunal de Derecho 50 25
FN18. Lord Hales en Inglaterra se expresó Jurado 32 5 Absoluciones Tribunal de
de la siguiente manera: ‘la violación es una Derecho 110 14 Jurado 21 5
acusación fácil de hacer y dífícil de probar
y más difícil aún para defenderse de ella la FN22. C. Burnim, Massachusetts Rape
parte acusada.‘ Cita tomada de Note, Shield Law--An Over Step in the Right

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Direction, 64 Mass. L. Rev. 61, 62 nota 11 California adoptó una instrucción en cuanto a cred-
(1979); Comment, Arnolds v. United ibilidad aplicable a todos los casos y a todo testigo.
States, 358 A.2d 335 (1976) en 15 Comment, supra, 16 Santa Clara L. Rev. 691.Pratt,
Duquesne L. Rev. 305, 312 (1976-77), op. cit., pág. 812 afirma que las palabras famosas
donde se cita el estudio de Kalven and de Lord Hales justifican más una instrucción de
Zeizel, The American Jury, 249 (1966), cautela que un requisito de corroboración. Note, Ef-
para esos hallazgos. fects of Corroboration Instructions in a Rape Case
on Experimental Juries, 15 Osgoode Hall L.J. 701
FN23. J. Pratt, op. cit., pág. 839 donde se (1971).
expresa que basta para proteger al acusado
la presunción de inocencia y el poder del FN25. Lawrence, What's Wrong with the
juez para ordenar dejar sin efecto el Rape Reform Laws, 3 Civil Liberties Re-
veredicto si la evidencia es insuficiente view, No. 5, 60 (1976); Ireland, op. cit., 49
para una convicción. D. Luginbill, op. cit., Univ. of Colo. L. Rev. 185 (1978).
24 Drake L. Rev. 669, 680 (1975), donde
se estima que un sistema efectivo de jurado FN26. O'Neale, op. cit., 18 Santa Clara L.
junto al poder del juez para ordenar la Rev. 119; y Note, supra, 67 Col. L. Rev.
absolución por insuficiencia de evidencia 1141-42 (1967).
para sostener su veredicto, son garantías
FN27. Voto separado Pueblo v. Pagán
suficientes para estos propósitos.
Rivera, 105 D.P.R. 493, 497 (1977).
FN24. Para un interesante recuento de lo
que se ha hecho en varios estados de la Comision Asuntos de la Mujer v. Srio. de Justicia
unión norteamericana en cuanto a instruc-
ciones: A. Arabian, op. cit., pág. 585. El 1980 JTS 46, 109 D.P.R. 715, 1980 WL 138549
autor, juez de instancia en el caso de (P.R.), 9 P.R. Offic. Trans. 954
People v. Rincón Pineda, supra, decisión
confirmada por el Supremo de California END OF DOCUMENT
al descartarse las instrucciones de cautela
en esa jurisdicción, se negó a impartir las
mismas con las siguientes palabras:
‘Sin embargo, a nosotros jueces del Tribunal de lo
Criminal, en 1974, en tiempos iluminados y como
ministros en la administración de justicia se nos
pide nos arrodillemos en obediencia ciega ante esta
regla y ordena instruir a doce personas laicas que el
testimonio de estas víctimas debe examinarse con
especial cautela.
‘Encuentro que dar tal instrucción en este caso no
se justifica ni en ley ni en razón, que ello discrim-
ina arbitrariamente contra las mujeres, les deniega
la igual protección de la ley y contribuye a la
brutalización de las víctimas de violación al
proveerse un balance desigual entre sus derechos y
los derechos del acusado en corte.‘

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