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Frecuentemente los profesores dicen que no entienden a los adolescentes, ya que

estos "; "dan mucha lata"; "están en todo, menos en mi clase"; "son muy difíciles";
"son críticos y amenazantes"; "sus crisis las traen al aula"; "difícilmente asimilan lo
que quiero

Enseñarles"; "no se atreven a pensar por ellos mismos"; "son muy enamorados y

Estudio nada"; "son muy lindos, pero no los entiendo"; "en mi época no éramos

Así"; "nuestros grupos son muy numerosos imposible conocerlos y menos

Comprenderlos"; "ya me olvidé de mi adolescencia"; éstas y otras muchas


acciones o excusas por parte del docente que claramente no favorecen en nada
el desarrollo del adolescente ya que este se encuentra en una crisis, donde
necesita todos los recursos para hacer su estancia escolar agradable y sobre todo
poder obtener los conocimientos necesarios, a través de recurso didácticos que
hagan mas comprensibles los temas tratados en clase.

El psicoanálisis nos habla de la adolescencia como un movimiento de crecimiento


donde se busca la conformación de una identidad personal y social, pero ahí todo
pasa, los docentes tienen que enfrentarse con todo tipo de retos por superar.

Cuando los niños llegan a la adolescencia tanto los maestros como los padres
están atravesando un examen donde se apuesta su efectividad como su relación
y esto se convierte en una situación de evaluación quienes están en tensión y
quienes deben rendir son los padres y los maestros, ya que de ambos depende el
desarrollo que va a tener el adolescente al cruzar por esta etapa.

Esta evaluación a la que se ven sometidos ambos, al notar la confusión por parte
del adolescente frente al impacto de premuras biológicas y que estos no cuentan
con un escudo lo suficientemente grande para enfrentarlas

En este proceso el adolescente combina el placer y el orgullo, como un factor


delimitante para tomar ciertas acciones para las cuales el no está preparado y
erróneamente busca ponerlas en marcha.

Con el paso del tiempo el adolescente va adquiriendo la habilidad d de pensar


antes de actuar, pero al inicio de la adolescencia; lo que sucede con singularidad
es que este actúe de una manera impulsiva, y que la generalidad de sus impulsos,
o de sus conflictos, se expresen a través de acciones, representación de una
actividad motora. Conforme va prosperando la adolescencia, el adolescente va
entendiendo que debe de pensar antes de actuar y ésta es una capacidad propia
da la edad a través de las acciones y su experiencia.
Es ahí cuando el adolescente descubre una particular fijación, de intereses
personales en la música, en el arte, en la filosofía, en la ciencia, el adolescente se
revela, siendo, muy bueno para tocar la guitarra, o por el contrario muy hábil para
bailar, o demasiado eficaz para estudiar es entonces cuando comienza a
manifestar que tiene destrezas que distintos colegas no poseen, lo cual influye a
desarrollar su sentido de identidad.

Fuente:

Obregón Romero, Teresa M., El adolescente estudiante. Experiencia


docente.. Perfiles Educativos [en linea] 1993, (abril-juni) : [Fecha de consulta:
27 de octubre de 2018]