You are on page 1of 9

Caso Clínico: Cáncer de mama

INTRODUCCIÓN

En el 2008 había un estimado global de 1,38 millones de nuevos casos de cáncer invasivo de
mama, con una tasa de incidencia en mujeres de África Oriental de 19,3 por 100 000 habitantes
ante 89,9 en Europa Occidental.
Con la detección temprana y los avances significativos en el tratamiento, la tasa de mortalidad
por cáncer de mama ha ido disminuyendo durante los últimos 25 años en América del Norte y
algunos países de Europa. Sin embargo, en muchos países africanos y asiáticos (por ejemplo:
Uganda, Corea del Sur e India), las tasas de mortalidad por cáncer de mama han ascendido.
Cabe señalar que la tasa de incidencia de cáncer de mama aumenta con la edad: de 1,5 por 100
000 mujeres en las edades de 20-24 años a un pico de 421,3 por 100 000 féminas de 75-79
años. De igual forma, 95 % de los nuevos casos son mujeres mayores de 40 años y la edad
media en el momento del diagnóstico es de 61 años.
Las tasas de cáncer de mama in situ se estabilizaron en las mujeres de 50 años o más a finales
de los años 1990, lo cual es consistente con los efectos propuestos de proteger la saturación del
cribado. Sin embargo, la incidencia de este tipo de cáncer de mama continúa aumentando en las
mujeres más jóvenes. Así, en los Estados Unidos la incidencia de cáncer de mama es más alta
en mujeres blancas no hispanas que en las de otros grupos raciales y étnicos, y entre las edades
de más de 40 años, las afroamericanas presentan una incidencia más elevada. Además, se
diagnostica una tasa mayor de mujeres afroamericanas con tumores grandes (más de 5
centímetros) y en etapa avanzada, con una mayor probabilidad de morir por cáncer de mama a
cada edad.
Igualmente se ha apreciado una disminución en la mortalidad en las mujeres menores de 50
años (3,3 % por año) respecto a aquellas de 50 y más años (2,0 % por año). Se cree que la
disminución en las tasas de mortalidad por cáncer de mama representa un progreso en la
detección temprana y las mejoras de las modalidades terapéuticas; de modo que las
estimaciones para el 2013 eran de 39 920 muertes esperadas: 39 510 mujeres y 410 hombres.
Por otra parte, el autoexamen de mamas (AEM) mensual y el examen clínico de las mamas
(ECM) anual son procedimientos no invasivos y baratos. La evidencia del soporte de la
efectividad de estos 2 métodos de detección sistemática es polémica y grandemente inferida.
Incluso con el entrenamiento apropiado en el AEM, no se ha logrado reducir la mortalidad por
cáncer de mama. No obstante, por las mejoras crecientes en los regímenes de tratamiento en
mujeres con la enfermedad en fase temprana y localizada, particularmente entre aquellas
menores de 40 años, muchas organizaciones protectoras de la salud continúan recomendando
el AEM y el ECM.
En ese orden de ideas, se ha considerado la resonancia magnética de imagen (RMI) como una
modalidad para la detección del cáncer de mama en las mujeres de alto riesgo y en las jóvenes,
en un esfuerzo por superar las limitaciones de la mamografía y la ecografía. La RMI ha
demostrado ser una importante herramienta de cribado adjunta para las afectadas con
mutaciones BRCA1 o BRCA2, pues permite identificar los tipos de cáncer en etapas más
tempranas.
CASO CLÍNICO
Se presenta el caso clínico de una paciente de 21 años de edad que el 19 de marzo de 2014
acudió a la consulta de Oncología del Hospital Gubernamental de Mbabane en Suazilandia por
presentar un nódulo en la mama derecha con manifestaciones de dolor intenso desde hacía 1
mes.
Examen físico
 Mama derecha: tumor en la región areolar de aproximadamente 4 cm, fijo, de
consistencia dura, con extensión a la pared torácica y adherido al músculo pectoral.
 Mama izquierda: normal.
 Ambas regiones axilares: no se palpaban adenopatías.
Exámenes complementarios
 Hemograma completo (20/Mar/2014)
 Hemoglobina: 12,0 g/dL
 Leucocitos: 8,90 x 109 /L
 Plaquetas: 309 x 109 /L
 Pruebas de hemoquímica
 Glucemia: 4,6 mmol/L
 Creatinina: 50 μmol/L
 Estudios de función hepática
 Bilirrubina total: 9 μmol/L
 Marcador tumoral
 Ca 15-3 (27/Sep/2014): 228,6 U/mL
 Ca 15-3 (25/Feb/2015): 158,7 U/mL
 Ca 15-3 (18/Jun/2015): 87,9 U/mL
 Ecografía de mamas (20/Mar/2014): lesión vascular de gran tamaño, que mide 3,0 cm de
diámetro anteroposterior en la región areolar de la mama derecha. Mama izquierda de
aspecto normal. No se observan ganglios axilares.
 Biopsia aspirativa con aguja fina en el nódulo en la mama derecha (25/Mar/2014): células
ductales atípicas.
 Rayos X de tórax posteroanterior (16/Abr/2014): no alteraciones pleuropulmonares.
 Ecografía abdominal (16/Abr/2014): hígado normal en tamaño y ecotextura. No se
observa lesión focal ni conductos dilatados. La vesícula biliar, el páncreas, el bazo y
ambos riñones están normales. No se observan adenopatías intraabdominales ni líquido
libre en cavidad.
 Biopsia con aguja gruesa realizada en consulta de Cirugía (24/Abr/2014): se confirmó un
carcinoma ductal invasivo.
 Tinciones de inmunohistoquímica: receptor de estrógeno positivo, receptor de
progesterona positivo, Her-2/neu y KI-67 negativo.
El 25 de abril la afectada retornó a la consulta de Oncología con el diagnóstico de carcinoma
ductal invasivo en estadio IIIB, según el Cáncer Staging Manual (2010) del American Joint
Committee on Cáncer, por lo que fue remitida a Sudáfrica para que le fuera aplicada
quimioterapia neoadyuvante citoreductora.

En la última consulta de seguimiento realizada en junio de 2015, la paciente mostraba mejoría


clínica y humoral, dada por la reducción del tamaño del tumor y de las cifras del marcador tumoral
Ca 15-3.

COMENTARIOS
Según Cárdenas Baltazar et al, 3 el cáncer de mama es relativamente raro en mujeres menores
de 35 años, para una incidencia en este grupo de menos de 4 % del número total de tipos de
cáncer de mama, diagnosticados en países orientales. A pesar de que la enfermedad es
relativamente rara, tiene un efecto negativo grave en los pacientes y sus familias. Los
antecedentes familiares poseen gran influencia en pacientes con cáncer de mama en edades
menores de 40 años, pues en 25 % de los casos hay al menos un familiar con antecedente de la
enfermedad.
Al analizar la causa más común de cáncer de mama hereditario, la American Cáncer Society
plantea que es una mutación hereditaria en los genes BRCA1 y BRCA2. En las células normales
estos genes ayudan a prevenir el cáncer al producir proteínas que evitan el crecimiento anormal
de las células. Si se hereda una copia mutada de uno de estos 2 genes de cualquiera de los
padres, se posee un alto riesgo de cáncer de seno en el transcurso de la vida. Aunque en algunas
familias con mutaciones BRCA1 el riesgo de padecer cáncer de seno durante la vida es tan alto
hasta 80 %, en promedio este riesgo parece estar entre 55 a 65 %. Para las mutaciones BRCA2
el riesgo es menor, alrededor de 45 %. Los tipos de cáncer de mama asociados a estas
mutaciones se presentan con más frecuencia en mujeres más jóvenes y generalmente afectan a
ambos senos, en comparación con las variedades no asociadas a dichas mutaciones. Las
mujeres con estas mutaciones hereditarias también tienen un riesgo aumentado de padecer otros
tipos de cáncer, particularmente el de ovario.
Un nuevo estudio de la Asociación de Médicos Americanos revela que mientras que en EEUU
se están registrando progresos importantes, como la reducción en 20 % de la mortalidad por
cáncer en general, se halló un aumento alarmante en el número de mujeres jóvenes con
diagnóstico de cáncer de seno avanzado e incurable. Según se señala,5 la líder del estudio, la
doctora Rebecca Johnson, del Hospital Infantil de Seattle, declaró que es posible que los médicos
y las mujeres más jóvenes estén menos alerta a los signos de cáncer de seno, como algún bulto
en la mama, puesto que no se espera la existencia de la enfermedad en alguien tan joven;
además señaló que dicho proceso morboso es generalmente más maligno en las mujeres más
jóvenes, quienes poseen 40 % más de probabilidades de morir por la enfermedad que las
féminas posmenopáusicas.
Por su parte, Lifshitz6 refiere que el tejido mamario es denso en mujeres jóvenes y la mamografía
no es tan efectiva para detectar anormalidades. En algunas ocasiones podría indicarse una
resonancia magnética, pero si hay un bulto, generalmente una ecografía y/o una biopsia pueden
resultar los mejores estudios.
Asimismo, se plantea que cuando puede palparse la masa en una mujer más joven, ya está lo
suficientemente grande y avanzada para disminuir sus probabilidades de supervivencia, aunque
es posible que aún se le diga que espere y la observe. Estos tipos de cáncer quizá sean más
invasivos y también receptores negativos de hormonas; no responden a la terapia hormonal y se
puede requerir quimioterapia.
Se recomienda realizar los exámenes clínicos de los senos cada 3 años para todas las mujeres
desde los 20 años de edad, y anualmente si tiene 40 años o más. Si es menor de 40 años y
presenta algún antecedente familiar de la enfermedad u otro factor de riesgo, debe hablar con
su médico sobre la evaluación de su riesgo, cuándo empezar a hacerse las mamografías u otros
exámenes imagenológicos y con qué frecuencia.
Sparano Joseph et al., en su análisis de los protocolos del tratamiento del cáncer de mama,
señala que las pacientes con la enfermedad en estadio III se agrupan en las que deben recibir
tratamiento quirúrgico y las que no deben recibirlo. Las pacientes con cáncer de mama en estadio
IIIA se clasifican según la presencia de la enfermedad T3N1M0 o de cualquier tipo TN2M0; en el
caso de la enfermedad operable T3N1M0 se recomienda emplear el mismo tratamiento indicado
en pacientes con el tumor localizado. Las opciones terapéuticas son similares en quienes
padecen la enfermedad localmente avanzada o la localizada, pero en el primer caso se incluye
el criterio preoperatorio (neoadyuvante) de quimioterapia, seguida de la terapia quirúrgica local.
En general, toda la quimioterapia planificada debe administrarse preoperatoriamente para
optimizar el potencial e inducir una respuesta patológica completa, que ha mostrado asociarse a
mejores resultados (90 % de tasas elevadas de supervivencia libre de enfermedad). La
quimioterapia preoperatoria sistémica se indica para todas las pacientes con carcinoma
inflamatorio de la mama, adenopatía ipsilateral supraclavicular, adenopatía axilar voluminosa,
extensión a la piel o pared torácica, un gran tumor primario (más de 5 centímetros); no obstante,
las pacientes que no se encuentran en estos criterios, pero que se beneficiarían con la
citorreducción del tumor antes del procedimiento quirúrgico para facilitar la conservación de la
mama, también deben recibir dicho tratamiento. Deben colocarse clips radiopacos en el lecho
tumoral antes del inicio de la terapia preoperatoria, y después de esta se deben repetir las
pruebas imagenológicas de la mama si se desea conservarla. La radioterapia se indica en
cualquier paciente que recibió la quimioterapia sistémica preoperatoria.
Resulta oportuno aclarar que la paciente de este caso clínico inició tratamiento con quimioterapia
neoadyuvante con el protocolo AC (Adriamicina® y ciclofosfamida) a inicios de agosto de 2014,
después del segundo ciclo, en septiembre, presentó un derrame pericárdico metastásico. Tras
la pericardiocentesis se indicó el marcador Ca 15-3, el que resultó elevado, y confirmó la actividad
tumoral; razón por lo cual se decidió cambiar al protocolo quimioterapéutico basado en leuprolida
de depósito 11,5 mg intramuscular cada 3 meses y capecitabina 1250 mg/m2 por vía oral 2 veces
al día por 14 días, cada 3 semanas. Se obtuvo una mejoría evolutiva, tanto clínica como humoral,
evidenciada por la reducción del tamaño tumoral y de las cifras del marcador tumoral Ca 15-3.
Con referencia a los planteamientos previos, los miembros del Instituto Nacional del Cáncer9 de
Estados Unidos concuerdan en que la edad de la paciente no debe ser un factor determinante
en la selección del tratamiento para preservar la mama, en contraste con la mastectomía. Se ha
evidenciado que la tumorectomía mamaria y la radioterapia en mujeres de 65 años y más
producen tasas de supervivencia y ausencia de recidiva, similares a las de las mujeres menores
de 65 años.
Aún no se sabe con certeza si las mujeres jóvenes con mutaciones de la línea germinal o con
fuertes antecedentes familiares de cáncer, pueden preservar la mama. En estudios
retrospectivos no se indicaron diferencias en las tasas de fracaso local o de supervivencia
general, cuando se compara a las mujeres con fuertes antecedentes familiares de cáncer con
aquellas sin antecedentes, tratadas de forma similar. Sin embargo, el grupo con antecedentes
familiares positivos parece tener mayor probabilidad de presentar cáncer de la mama
contralateral en los primeros 5 años. Este riesgo de tumores contralaterales puede ser todavía
mayor en las mujeres con mutaciones del BRCA1 y el BRCA2.
Teniendo en cuenta que las pruebas disponibles no indican diferencias en los desenlaces, se
debe considerar a las mujeres con fuertes antecedentes familiares para el tratamiento de
preservación de la mama. En cuanto a las afectadas con mutaciones de la línea germinal en el
BRCA1 y el BRCA2, se necesita estudiar más el tratamiento conservador de la mama.
Marcador Tumoral
Sustancia que se encuentra en los tejidos, la sangre u otros líquidos del cuerpo; puede ser un
signo de cáncer o de ciertos trastornos benignos (no cancerosos). Las células normales y las
células cancerosas elaboran la mayoría de los marcadores tumorales, pero las células
cancerosas los elaboran en cantidades más grandes. Un marcador tumoral puede ayudar a
diagnosticar el cáncer, planificar el tratamiento o determinar si el tratamiento es eficaz o si el
cáncer volvió. Entre los ejemplos de marcadores biológicos se encuentra el CA-125 (en el cáncer
de ovario), el CA 15-3 (en el cáncer de mama), el CEA (en el cáncer de colon) y el PSA (en el
cáncer de próstata).

Un marcador tumoral es una sustancia que es producida por el cuerpo en respuesta al cáncer, o
es producida por el cáncer sí mismo. Algunos de estos marcadores son específicos a un cáncer,
mientras que otros se ven en varios tipos de cáncer. Estos marcadores se utilizan generalmente
para evaluar la respuesta del paciente al tratamiento o para monitorear por la recurrencia (si el
cáncer regresa después del tratamiento). Hay condiciones no-cancerosas que pueden hacer que
los marcadores se eleven, así que éstas deben también ser consideradas al interpretar los
resultados de la prueba. Además, hay que tener en cuenta que las células normales y las células
cancerosas elaboran la mayoría de los marcadores tumorales, pero las células cancerosas los
elaboran en cantidades más grandes.
Los marcadores tumorales se pueden utilizar conjuntamente con otras pruebas (exploraciones,
biopsias, etc.) para ayudar a diagnosticar a un paciente que tenga síntomas sospechosos para
el cáncer. Algunos marcadores pueden ayudan a los médicos a determinar el pronóstico y el
tratamiento.
Idealmente, los marcadores se podrían utilizar como herramientas para la detección temprana
para el público en general. La meta de una prueba de detección temprana es diagnosticar el
cáncer temprano, cuando es más tratable y antes de que haya tenido oportunidad de crecer y
extenderse. Hasta ahora, el único marcador tumoral que ha ganado aceptación amplia como
herramienta de detección temprana es el antígeno específico de la próstata (PSA, por sus siglas
en ingles) para el cáncer de la próstata. Un marcador tumoral puede ayudar a diagnosticar el
cáncer, planificar el tratamiento o determinar si el tratamiento es eficaz o si el cáncer volvió. Entre
los ejemplos de marcadores biológicos se encuentra el CA-125 (en el cáncer de ovario), el CA
15-3 (en el cáncer de mama), el CEA (en el cáncer de colon) y el PSA (en el cáncer de próstata).
Otros marcadores son o no bastante específicos (demasiados positivos falsos, conduciendo a
exámenes de seguimiento costosos e innecesarios), o no se elevan bastante temprano en la vida
del cáncer, y por lo tanto el cáncer no se puede detectar antes de que cuando los síntomas
comiencen a aparecer. Tenga presente que algunas sustancias utilizadas como marcadores se
producen naturalmente en el cuerpo, y un nivel "normal" no es siempre cero.
Los marcadores tumorales no se elevan en todos los casos de los cánceres para que se utilicen
para detectarlos, y no son provechosos en todos los pacientes. Por ejemplo, el antígeno
carcinoembrionico (CEA, por sus siglas en inglés) se utiliza para detectar la recurrencia del
cáncer del colon, pero solo se produce en 70-80% de los casos del cáncer del colon. Además,
los solamente 25% de los casos que se limitan al colon (primeras etapas) tienen el CEA elevado,
así que no pueden detectar siempre el cáncer del colon en sus primeras etapas, cuando las
tarifas de la curación son mejores. Al fin y al cabo, los marcadores tumorales pueden ser muy
provechosos en evaluar la respuesta al tratamiento y a la recurrencia, pero no pueden sustituir
la exanimación física, la evaluación de síntomas, y los estudios radiológicos (exploración de CT
o TAC, MRI, PET, etc.).
Empleo de la Imagen Molecular en el cáncer.

En las primeras etapas de la enfermedad, las células comienzan a sufrir cambios bioquímicos.
Por ejemplo, las células cancerosas se multiplican a un ritmo mucho más rápido y son más
activas que las células normales; las células cerebrales afectadas por la demencia empiezan a
consumir menos energía que las células cerebrales normales; o las células cardíacas sin un flujo
sanguíneo adecuado comienzan a morir.

A medida que la enfermedad evoluciona, esta actividad celular anormal comienza a afectar a los
tejidos y las estructuras del cuerpo, causando cambios anatómicos que pueden ser vistos con
escaneos de TAC o Resonancia Magnética (RM). Por ejemplo, las células cancerosas pueden
formar un bulto o tumor que puede observarse con estas técnicas; con la pérdida de células
cerebrales, se produce una disminución del volumen total del cerebro o las partes afectadas del
cerebro pueden mostrar una densidad diferente que la de las áreas normales; y, de manera
similar, las células cardíacas que están afectadas dejan de contraerse y, por consiguiente, la
función general del corazón se deteriora.

La imagen molecular se destaca principalmente por su capacidad para detectar los cambios
celulares que ocurren en estadios tempranos de la enfermedad, a menudo, mucho antes de que
en las imágenes de TAC o RM puedan verse cambios estructurales. De manera similar, la imagen
molecular puede detectar los cambios en la actividad celular inducidos por un tratamiento antes
que los cambios estructurales.

La mayoría de los procedimientos de la imagen molecular utiliza un dispositivo detector de


imágenes y un agente de imágenes o sonda. Se utilizan varios agentes de imágenes para
visualizar la actividad celular, tal como los procesos químicos implicados en el metabolismo, el
uso de oxígeno o el flujo sanguíneo. En el caso de la medicina nuclear, una rama de la imagen
molecular, el agente de imágenes es un radiotrazador, un compuesto químico que incluye un
átomo radioactivo o isótopo. Otras modalidades dentro del campo de la imagen molecular, como
la imagen óptica o la ecografía molecular, utilizan una variedad de agentes diferentes. Por otro
lado, la resonancia magnética espectroscópica es capaz de medir los niveles químicos del cuerpo
humano sin utilizar un agente de imágenes.

Una vez que se introduce el agente de imágenes en el cuerpo, éste se acumula en un órgano
determinado o se adhiere a células específicas. El dispositivo de imágenes detecta la señal
emitida por el agente de imágenes y crea imágenes que muestran la distribución del mismo en
el cuerpo. El patrón de distribución del agente en el cuerpo humano permite que los médicos
distingan cómo están funcionando los órganos y tejidos.

Tecnologías de la imagen molecular en cáncer de seno

Actualmente, existen tres tecnologías de la imagen molecular que se utilizan para el cáncer de
seno:
 Tomografía por emisión de positrones (PET), y la combinación de PET con TAC
(PET/TAC)
 Biopsia de ganglio centinela guiada por imágenes moleculares
 Imágenes gammagráficas específicas del seno (BSGI)
Tomografía de Emisión de Positrones.
La tomografía por emisión de positrones o PET (por las siglas en inglés de Positron Emission
Tomography), es una tecnología sanitaria propia de una especialidad médica llamada medicina
nuclear.
La tomografía por emisión de positrones es una técnica no invasiva de diagnóstico e
investigación ¨in vivo¨ por imagen capaz de medir la actividad metabólica del cuerpo humano. Al
igual que el resto de técnicas diagnósticas en Medicina Nuclear como el SPECT, la PET se basa
en detectar y analizar la distribución tridimensional que adopta en el interior del cuerpo un
radiofármaco de vida media ultracorta administrado a través de una inyección intravenosa.
Según lo qué se desee estudiar, se usan diferentes radiofármacos.
Existen varios radiofármacos emisores de positrones de utilidad médica. El más importante de
ellos es el Flúor-18, que es capaz de unirse a la 2-O-trifluorometilsulfonil manosa para obtener
el trazador Fluorodesoxiglucosa (18FDG). Gracias a lo cual, tendremos la posibilidad de poder
identificar, localizar y cuantificar, a través del SUV (Standardized Uptake Value), el consumo de
glucosa. Esto resulta un arma de capital importancia al diagnóstico médico, puesto que muestra
qué áreas del cuerpo tienen un metabolismo glucídico elevado, que es una característica
primordial de los tejidos neoplásicos. La utilización de la 18FDG por los procesos oncológicos se
basa en que en el interior de las células tumorales se produce, sobre todo, un metabolismo
fundamentalmente anaerobio que incrementa la expresión de las moléculas transportadoras de
glucosa (de la GLUT-1 a la GLUT-9), el aumento de la isoenzima de la hexokinasa y la
disminución de la glucosa-6-fosfotasa. La 18FDG sí es captada por las células pero al no poder
ser metabolizada, sufre un ¨atrapamiento metabólico¨ gracias al cual se obtienen las imágenes.
Una vez que el radiotrazador de FDG se acumula en los órganos y tejidos del cuerpo, su
decaimiento natural incluye la formación de unas pequeñas partículas llamadas positrones que
reaccionan con los electrones del cuerpo. Esta reacción, conocida como aniquilación, produce
energía con la forma de un par de fotones. El escáner de PET, que detecta estos fotones, crea
imágenes tridimensionales que muestran la distribución de la FDG en el área específica del
cuerpo que se está estudiando.
Debido a que las células cancerosas que son muy activas absorben más glucosa que las células
normales, éstas aparecen más brillantes en los escaneos de PET. Por lo tanto, las áreas donde
se acumula una gran cantidad de FDG, denominadas "focos calientes" porque su apariencia es
más intensa que el tejido que los rodea, indican que allí ocurre un alto nivel de actividad química
o metabólica. Las áreas de baja actividad metabólica aparecen menos intensas y, a veces, son
denominadas "focos fríos". Con estas imágenes y la información que suministran, los médicos
pueden evaluar cómo están funcionando los órganos y tejidos, y detectar anormalidades.
Así, la PET nos permite estimar los focos de crecimiento celular anormal en todo el organismo,
en un solo estudio, por ser un estudio de cuerpo entero, por lo tanto nos permitirá conocer la
extensión. Pero además sirve, entre otras cosas, para evaluar en estudios de control la respuesta
al tratamiento, al comparar el comportamiento del metabolismo en las zonas de interés entre los
dos estudios.
Para el paciente la exploración no es molesta ni dolorosa. Se debe consultar en caso de mujeres
lactantes o embarazadas ya que en estas situaciones se debe de retrasar la prueba, o bien no
realizarse. Se debe acudir en ayunas de 4-6 horas, evitando el ejercicio físico en el día previo a
la exploración y sin retirar la medicación habitual. La hiperglucemia puede imposibilitar la
obtención de imágenes adecuadas, obligando a repetir el estudio posteriormente. Tras la
inyección del radiofármaco, el paciente permanecerá en una habitación en reposo. La
exploración tiene una duración aproximada de 30-45 minutos.

Biopsia de ganglio centinela


Cuando el cáncer de seno se propaga, a menudo se encuentran células cancerosas en los
ganglios linfáticos que están situados debajo del brazo, llamados ganglios linfáticos axilares. Los
senos y las zonas cercanas drenan su flujo linfático en los ganglios linfáticos de las axilas. Para
determinar si el cáncer se ha propagado a los ganglios linfáticos de un paciente, se puede realizar
una disección de los ganglios linfáticos axilares además de extirpar parte o la totalidad de la
mama. En una disección, se extirpan quirúrgicamente de cinco a treinta ganglios para que
puedan ser analizados en un laboratorio buscando evidencia de cáncer.
Una biopsia de ganglio centinela es una alternativa relativamente nueva a la disección de los
ganglios linfáticos axilares. La imagen molecular se utiliza para identificar el ganglio centinela o
los primeros pocos ganglios donde drena un tumor. Es más probable que los ganglios centinela
más cercanos al tumor contengan células cancerosas si el tumor se ha metastatizado
(propagado). En una biopsia de ganglio centinela, sólo se extirpan quirúrgicamente los ganglios
centinelas, reduciendo las complicaciones y los efectos secundarios, que incluye el linfedema,
para el paciente.
Antes de la cirugía para extirpar parte o la totalidad de la mama, se inyecta un radiotrazador que
contiene material radioactivo cerca del tumor y/o alrededor del pezón. Se pueden tomar
imágenes para visualizar el trayecto del radiotrazador mientras sale del seno. El médico hace
una incisión debajo del brazo y utiliza una sonda portátil sobre el área para medir los niveles de
radioactividad; sólo se extirpan los ganglios linfáticos que han absorbido el radiotrazador. En
menos del cinco por ciento de las biopsias de ganglio centinela, no puede identificarse el ganglio
centinela y se realiza una disección axilar completa.
Imágenes gammagráficas específicas del seno.
Las imágenes gammagráficas específicas del seno (BSGI) son un procedimiento diagnóstico
realizado como estudio de seguimiento para una mamografía que detecta el cáncer o una
mamografía que no es concluyente en sus hallazgos.
La BSGI se utiliza para detectar:
 Lesiones adicionales que no son evidentes en la mamografía y el examen físico
 Cánceres que son difíciles de detectar con la mamografía.
El procedimiento implica el uso de un radiotrazador llamado tecnecio (99mTc) sestamibi que se
inyecta en el torrente sanguíneo del paciente y se acumular en el tejido maligno. Las imágenes
adquiridas con una gammacámara especialmente diseñada para las imágenes de los senos
revelan la distribución del radiotrazador, identificando las áreas anormales.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

1. Stopeck AT, Thompson PA, Pavani C, Harris JE. Breast cancer. Medscape. 2015 Oct [citado
9 Nov 2015].
2. Newton EV, Grethlein SJ, Talavera F, Harris JE. Breast cancer screening. Medscape 2015
May [citado 16 Nov 2015].
3. Cárdenas Baltazar P, Cárdenas Ávila I, Ramírez Bustos ME. Comportamiento del cáncer de
mama en mujeres de 22-39 años del Hospital Mario Muñoz [citado 16 Nov 2015].
4. American Cancer Society. Cáncer de seno (mama): Guía detallada [citado 16 Nov 2015].
5. Más cáncer de seno en mujeres jóvenes. Univisión Salud. 2013 Feb [citado 16 Nov 2015].
6. Lifshitz A. Cáncer del seno en mujeres jóvenes. Vida y Salud. 2009 Oct [citado 16 Nov
2015].
7. Komen SG. Las mujeres jóvenes y el cáncer de seno [citado 16 Nov 2015].
8. Sparano JA, Windle ML, Braden CD, Harris JE. Breast Cancer Treatment Protocols.
Medscape. 2015 Mar [citado 26 feb 2013].
9. U.S. Department of Health and Human Services, National Cancer Institute. Cáncer de seno
(mama): Tratamiento- para profesionales de salud (PDQ ®) [citado 22 agosto 2013].

INTERROGANTES.
1.- Que es el cáncer y como se les clasifica?
2.- Cuales son las principales características de una célula cancerosa?
3.- Que alteraciones metabólicas destacan más en una célula cancerosa?
4.- Que es inhibición por contacto?
5.- Como se explica el proceso de metástasis en la célula cancerosa?
6.- Que es un marcador tumoral. Usos. Efectividad. Cite ejemplos
7.- Que es el Ca 15.3
8.- Que es un radiotrazador. Ejemplos
9.- En que consiste la quimioterapia neoadyuvante citoreductora?
10.- Cual es el fundamento del uso del trazador FluorohidroxiGlucosa en el cáncer
11
11.- Cual es el fundamento del empleo del trazador C Colina
12.- Como se relaciona las mutaciones de BRCA1 o BRCA2 con el cáncer de mama. Sólo se
da con este tipo de cáncer?
13.- Qué relación existe entre el cáncer de mama y el análisis de receptor de estrógeno y
receptor de progesterona.
14.- Que sabe acerca del cáncer heredable?
15.- Cuales son los últimos aportes científicos que prometen nuevas perspectivas en la terapia
del cáncer?