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En el libro de “más allá de la herrumbre I” escrito por Javier Ávila en conjunción con

Joan Genescá se toca un tema muy importante que será un punto de vista científico
hasta que se logre resolver.
Es indispensable tocar el tema de la corrosión en la vida cotidiana y analizarlo en
un ámbito científico y económico, y este libro nos lo ejemplifica claramente.
Como nos podemos dar cuenta las corrosiones muy común en la vida cotidiana,
pero el motivo de la misma va más allá de nuestra imaginación.
Empezamos por mencionar que la corrosión depende del tipo de ambiente al que
está sometido el metal que utilizaremos, podemos decir que la corrosión aumenta
en un metal mientras más húmedo y caliente sea el ambiente.
Otro aspecto importante a considerar son los tipos de corrosión que afectan a los
materiales. Podemos encontrar la corrosión fisurante, que se puede encontrar en la
tina de acero inoxidable de la lavadora esto nos indica que la sobre explotación de
los aceros inoxidables ha generado nuevas formas de corrosión, la corrosión
tensión, corrosión fatiga, que se presenta en un medio agresivo bajo un esfuerzo
mecánico o la corrosión por picaduras que se presenta en áreas concentradas,
como las partes metálicas de un automóvil.
Los metales como los conocemos no existen en la naturaleza como elementos
puros, sino que se encuentran como minerales. Cuando un metal se obtiene a través
de una fuerte aplicación de energía al mineral para sepáralo, se comienza a oxidar
con el objetivo de volver a su estado natural, y esto es obvio ya que después de
milenios el estado más estable de un material está en forma de óxidos, sulfuros,
carbonatos etc.
El libro nos habla de la corrosión electroquímica es aquella que se presenta en un
medio acuoso, esta involucra una celda de corrosión que necesita una zona
anódica, una catódica y un electrolito para poder completarse.
Los factores sociales que se relacionan con la corrosión son el económico, la
conservación de recursos y la seguridad humana ya que la corrosión si bien es un
proceso inevitable se puede contrarrestar en un medio metálico que dará más
durabilidad a los materiales, dando paso a un ahorro significativo en la producción
de nuevos materiales.
Como mencione la corrosión es un proceso inevitable, sin embargo se hacen
pruebas para determinas que tipo de metal es más resistente ante la corrosión las
unidades de las mismas son: miligramos decímetro cuadrado día (mdd),
milímetros por año (mm/año), pulgadas por año o mili pulgadas por año (mpy).
Lo único que se puede hacer es encontrar un material indicado que recubra al
metal para combatir la corrosión estos pueden ser recubrimientos protectores
no metálicos tales como pinturas, barnices, grasas, ceras, que tienen que tener
propiedades específicas de adherencia, como recubrimientos metálicos por
electrodeposición de metales como el níquel, cinc, cobre, cadmio, estaño, cromo.