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El Concreto Reforzado: (breve reseña histórica de un

material milenario).
La ingeniería civil, desde la revolución industrial hasta nuestros días, se ha
basado en dos materiales básicos: el acero, que llena todo el siglo XIX con sus
estructuras deslumbrantes cuyo paradigma es la torre Eiffel, y más
modernamente el concreto reforzado. Fue en el siglo XVIII, cuando se
sentaron las bases teóricas de la revolución industrial, que muchos
ingenieros civiles pusieron su interés en el hormigón romano, cuyas glorias,
aun hoy en día se tienen en pie. Tiene pues el hormigón o Concreto un
antecedente romano, lo cual lo inscribe dentro de la tradición constructiva
Mediterránea, que a su vez bebe sin solución de continuidad de las
construcciones cohesivas de la antigüedad, teniendo como antecedente el
yeso, que en la península Ibérica ya explotaron las civilizaciones Íberas y
Celtas. Modernamente, la combinación del acero con el concreto ha
generado un nuevo material compuesto que conocemos por concreto
reforzado. El concreto reforzado, visto desde el punto de vista
contemporáneo, pasa por ser, pues, un precursor de los materiales
compuestos, que nos abre el camino a las combinaciones, tecnológicamente
más avanzadas, actuales, y que nos permiten vislumbrar, con esperanza, un
gran futuro a los nuevos materiales. Un breve resumen histórico nos
permitirá conocer mejor su trayectoria.
El concreto reforzado comienza su marcha Durante todo el siglo XIX, sobre
todo en Inglaterra y Francia, se dan varios estudios encaminados a descubrir
el secreto de los concretos romanos. Alemania, aunque se incorpora de
forma más tardía, entra en la época pionera del concreto aportando “ya a
finales de siglo” un gran contenido teórico y técnico. Para fijar los límites de
este período temprano propio de los pioneros, se establece el año 1910
como el final de la época a partir de la cual se entra de pleno derecho en la
denominada etapa clásica del concreto reforzado.
El concreto, según se ha visto, puede asimilarse a una piedra, aunque de
origen artificial. Como ella, es capaz de soportar grandes cargas de
compresión; pero si bien tiene esta remarcable virtud, su resistencia a la
tracción es en cambio muy limitada. Los valores y las direcciones de las
tensiones son hoy previsibles por su diseño y cálculo. No obstante, es
necesario compensar los esfuerzos destructores colocando –allí donde hay–
piezas de un material que sea resistente a la tracción. Este es el caso del
hierro que se utilizó desde hacía tiempo en las construcciones de
mampostería (p.e. cúpulas bizantinas, arquitectura gótica, pasadores en los
muros Griegos, piedra armada) y para la realización de elementos de enlace
(encadenado y anclaje de edificios, tirantes de las vueltas, etc.). La unión del
concreto y el hierro, además de permitir la puesta en común de las
características específicas de los dos materiales, beneficia a las ventajas
ligadas a sus propiedades físicas respectivas.
El concreto y acero tienen casualmente y por fortuna un coeficiente de
dilatación similar en el rango de las temperaturas ordinarias de trabajo.
Además, el hormigón liga muy bien con el acero y lo protege de la oxidación.

La primera utilización del concreto reforzado (ferrocemento) se atribuye al


ingeniero francés Joseph-Louis Lambot (1814-1887) quien en 1848 fabricó
una barca que navegó largamente por el lago de Miraval. En 1849 el jardinero
e "inventor del hormigón armado" Joseph Monier (1823-1906) como él
mismo se atribuye, construye las no menos famosas macetas (sistema móvil
de hierro y cemento aplicable en la horticultura) utilizando, como Lambot,
una malla metálica.
En los años siguientes patentó el uso de esta técnica para la construcción de
tanques, puentes, tuberías, vigas, columnas y escaleras. En1879, G.A. Wayss,
de la firma Wayss and Freitag de Alemania, compró la patente de Monier y
en 1887, publicó un libro acerca de sus métodos constructivos. Por su parte,
Rudolph Schuster, de Austria, adquirió también los derechos de patente. De
este modo, el nombre de Monier, como creador del concreto armado, se
extendió por todo Europa.
El concreto, que como todo nuevo material empieza de una manera dudosa,
entra con fuerza en el mundo de la construcción, y una vez resueltos los
problemas técnicos más elementales es utilizado con gran profusión. Fruto
de ello, el ingeniero y profesor Charles Rabut (1852-1925) recoge parte del
conocimiento presente en la industria y lo traslada a la universidad,
impartiendo a partir de 1897 el primer curso de concreto reforzado material
que dice ha sido inventado por "amateurs", y por tanto se encuentra bajo
sospecha por los cuerpos oficiales de ingenieros, quienes no lo validan hasta
que no demuestra su bondad y resistencia. El curso de Rabut, que no
contiene ninguna fórmula, hace una apuesta por ofrecer una alternativa a la
albañilería clásica: la separación clara entre el trabajo que hace el concreto y
el acero, la supresión del pandeo, su versatilidad en la utilización (facilidad de
ejecución y montaje), su resistencia a las cargas dinámicas y su gran
resistencia al fuego y a la intemperie. A pesar de que el curso impartido
estaba muy alejado formalmente de lo que entendemos hoy en día por un
curso técnico, consagra, aun y así, todo un capítulo a la historia de esta
técnica aún naciente.

Concreto Reforzado: El concreto simple, sin refuerzo, es resistente a la


compresión, pero débil en tensión, lo que limita su aplicabilidad como
material estructural. Para resistir tensiones, se emplea refuerzo de acero,
generalmente en forma de barras, colocado en las zonas donde se prevé que
se desarrollarán tensiones bajo las acciones deservicio. El acero restringe el
desarrollo de las grietas originadas por la poca resistencia a la tensión del
concreto. El uso del refuerzo no está limitado a la finalidad anterior, también
se emplea en zonas de compresión para aumentar la resistencia del
elemento reforzado, para reducir las deformaciones debidas a cargas de larga
duración y para proporcionar confinamiento lateral al concreto, lo que
indirectamente aumenta su resistencia a la compresión. La combinación de
concreto simple con refuerzo constituye lo que se llama concreto Reforzado.
Características de los materiales que conforman El Concreto
Reforzado:
a) Concreto: El concreto es una mezcla de cemento, agregados inertes (por
lo general grava y arena) y agua, la cual se endurece después de cierto
tiempo de mezclado. Los elementos que componen el concreto se dividen en
dos grupos: activos e inertes. Son activos, el agua y el cemento a cuya cuenta
corre la reacción química por medio de la cual esa mezcla, llamada “lechada”,
se endurece (fragua) hasta alcanzar un estado de gran solidez.
Los elementos inertes (agregados) son la grava y la arena, cuyo papel
fundamentales formar el “esqueleto” del concreto, ocupando gran parte del
volumen del producto final, con lo cual se logra abaratarlo y disminuir
notablemente los efectos de la reacción química del fraguado: la elevación de
temperatura y la contracción de la lechada al endurecerse. El agua que entra
en combinación química con el cemento es aproximadamente un 33% de la
cantidad total y esa fracción disminuye con la resistencia del concreto. En
consecuencia, la mayor parte del agua de mezclado se destina a lograr fluidez
y trabajabilidad de la mezcla, coadyuvando a la “contracción del fraguado” y
dejando en su lugar los vacíos correspondientes, cuya presencia influye
negativamente en la resistencia final del concreto.

b) Acero de refuerzo: El acero para reforzar concreto se utiliza en


distintas formas; la más común es la barra o varilla que se fabrica tanto de
acero laminado en caliente, como de acero trabajado en frío. Los diámetros
usuales de barras producidas varían de ¼ pulg. a 1 ½ pulg. (Algunos
productores han fabricado barras corrugadas de 5/16 pulg, 5/33 pulg y 3/16
pulg.) En otros países se usan diámetros aún mayores. Todas las barras, con
excepción del alambrón de ¼ de pulg, que generalmente es liso, tienen
corrugaciones en la superficie para mejorar su adherencia al concreto.
Generalmente el tipo de acero se caracteriza por el límite de esfuerzo de
fluencia. Existe una variedad relativamente grande de aceros de refuerzo.