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 Derecho a la libertad y seguridad personal

En nuestra Constitución se establece que nadie puede ser arrestado, sino en virtud de orden
escrita de autoridad competente, más los principios de legalidad y de razonabilidad son
paralelos a las normas internacionales que reconocen operativamente estos derechos en
forma conjunta. La abolición del trabajo forzoso u obligatorio se induce del de la
constitución al declarar que ningún servicio personal es exigible sino en virtud de ley o de
sentencia fundada en ley. Los tratados internacionales coinciden con la tesitura
constitucional.

http://www.justiniano.com/revista_doctrina/peru2.htm
DERECHO A LA LIBERTAD PERSONAL

La libertad individual no solo constituye un derecho básico para la realización de


la persona, sino también el valor fundamental que orienta el Estado
Constitucional y el ámbito de desenvolvimiento del individuo.

Bernales define la Libertad precisando que "es una condición de la vida humana
individual privada y consiste en la atribución de decidir qué se hace o no, sin más
límites que los que la ley imponga" , coincidiendo con el mismo autor,
entendemos que la seguridad limitada originalmente al respeto a los principios
de No hay delito sin ley previa, no hay pena sin ley previa y no hay pena sin
juicio, ahora se ha desarrollado como una efectiva protección de la libertad y de
otros derechos conexos de la persona para ser tratado en igualdad de
condiciones dentro o fuera de un proceso y protegido contra toda injerencia
arbitraria o ilegal contra su voluntad.

1. LOS LIMITES DE LA LIBERTAD.

Nuestra Constitución establece los límites de la libertad dentro de lo que es la


legalidad y el criterio de protección y convivencia de los derechos de todas las
personas en convivencia social. Pues de los artículos 2º inciso 24 letra a) y 103º
podemos concluir los siguientes parámetros para el ejercicio de la libertad:

a) Nadie está obligado a hacer lo que la ley no manda.

b) Nadie está prohibido de hacer lo que la ley no prohíbe.

c) La Constitución No ampara el abuso del derecho.

Es decir. que, si bien la libertad está sujeta al principio de legalidad como marco
para su ejercicio, en el caso que la ley no estableciera un límite, la Constitución
no ampara el ejercicio u omisión abusiva de un derecho o facultad con la
intención de perjudicar a otra persona, pues el afectado estaría en posibilidad de
exigir la cesación de los hechos que le produzcan agravio. Así, nuestra
Constitución no solo reconoce el principio de legalidad como piedra angular de
la libertad, sino también la protección de la persona contra quien en ejercicio de
su libertad afecta los derechos de otra persona, aunque esta libertad no esté
legalmente limitada, remitiéndonos así al artículo primero de la Constitución.

2. LEGALIDAD PARA LA LIMITACION DE LA LIBERTAD

El criterio fundamental para la privación de la libertad es solamente se puede


hacer en la forma prevista por la ley y que en todo caso corresponde a las
modalidades de detención provisional durante un proceso o sanción de pena
privativa de la libertad, obviamente y como consecuencia se prohíben todas las
otras formas de privación absoluta o relativa de la libertad como son:

a) La esclavitud considerada como el ejercicio del derecho de propiedad sobre


una persona privándola totalmente de su libertad.

b) La servidumbre entendida como el ejercicio de los derechos de propiedad


sobre el trabajo y las condiciones de vida de la persona.

c) La trata de personas, considerada como cualquier tipo de explotación


económica de las personas limitando su libertad.

Estos principios están considerados también en el Pacto Internacional de


Derechos Civiles y Políticos (PIDCP) en sus artículos 8.1, 8.2, 8.3 y 9.1; así como
la Convención Americana Sobre Derechos Humanos (CADH) en sus artículos 6.
y 7.1; normas en las cuales se establecen mayores condiciones para la privación
de la libertad como los siguientes:

 La detención preventiva debe ser la excepción y no la regla.


 Las sanciones no deben trascender la persona del sentenciado.
 Las sanciones en ningún caso pueden reducir a la persona a situaciones
de esclavitud, servidumbre o trata.
 El trabajo forzoso como sanción debe guardar respeto por la libertad de
la persona, siendo aplicable solo por consideración previa de la ley y por
decisión judicial fundamentada.
 El servicio militar, las labores en situaciones de calamidad y el
cumplimiento de deberes cívicos no implican trabajo forzoso.
3. PROHIBICION DE LA PRISIÓN POR DEUDAS

El párrafo C) del inc. 24 del artículo 2, establece que no hay prisión por deudas,
excepto por mandato judicial y por incumplimiento de obligaciones alimentarias.
En este mismo sentido la Convención Americana Sobre Derechos Humanos
reconoce este derecho en su artículo 7.7, por su parte el PIDCP en su artículo
11 establece que no hay prisión por incumplimiento de obligaciones
contractuales. Con este principio se protege la libertad de la persona, por tratarse
de un bien no patrimonial frente a toda obligación patrimonial o pecuniaria de la
persona, que obviamente no es equiparada. Se exceptúan de esta norma y en
forma expresa las obligaciones naturales de la relación que existe entre los
alimentistas y las personas obligadas a prestar alimentos por tratarse de la
subsistencia de los alimentistas, así como de la protección de personas en
menores condiciones de ejercicio de sus derechos. El contenido de la prestación
alimentaria está establecido por los artículos 471º del Código Civil y 102º del
Código de los Niños y Adolescentes, comprendiendo todos los gatos necesarios
para la atención integral de la subsistencia de la persona.

El Código Penal en sus artículos 149º y 150º regula los delitos de omisión de
asistencia familiar cuando el obligado incumple con asistir a los alimentistas con
un monto asignado por resolución judicial firme o utiliza diversos artificios para
evitar su pago, sin embargo, la pena no supera los cuatro años, excepto para el
caso del fallecimiento del alimentista. En Consecuencia, cuando existe delito de
omisión de asistencia familiar no procede la detención provisional sino solamente
en el caso que el alimentista fallezca, en lo demás, la sanción de pena privativa
de la libertad solamente se puede imponer en razón de una sentencia judicial
firme.

4. PRINCIPIO DE LEGALIDAD EN SANCIONES PENALES

El artículo 2º inciso 24 letra d de la Constitución Política peruana establece el


principio general de la legalidad para garantizar el derecho a la libertad y
seguridad individual dentro del proceso judicial. Se establece que nadie será
procesado ni condenado por acto u omisión que no esté tipificado como delito en
la ley en forma expresa e inequívoca como infracción punible, de la misma forma
nadie será sancionado con pena no prevista en la ley.

En consecuencia, son tres los conceptos básicos a desarrollar:

a) TIPICIDAD. - Implica la forma expresa o inequívoca en la descripción de las


conductas u omisiones calificadas como prohibidas por la ley penal en calidad
de delitos o faltas. Las descripciones no pueden ser genérica ni orientar a la
aplicación de la analogía.

b) LEGALIDAD DEL PROCESO. - Todo proceso debe llevarse conforme a las


prescripciones formales de una ley previa, ante un Tribunal previamente
establecido que sea competente e imparcial.

c) LEGALIDAD DE LA PENA. - Las sanciones penales deben estar


expresamente previstas en la ley, no pudiendo aplicarse sanción distinta a la
señala para cada hecho punible o grupo de hechos punibles, ni aplicarse por
analogía.

Conforme lo establece el artículo 103º de la Constitución Política de 1993, la


legalidad implica también la aplicación correcta y benigna de la ley penal, así
frente la norma básica de la irretroactividad de la ley, se establece las siguientes
excepciones en materia penal:

a) Para no imponer sanción al proceso, cuando la ley posterior elimina el


delito o la pena (retroactividad).

b) Para imponer la pena más leve, cuando la ley posterior establece pena
más benigna (retroactividad).

c) Para no imponer pena más grave a la establecida en la ley vigente al


cometerse el hecho punible (ultractividad)

En materia procesal, se protege a la persona tanto desde el inicio del proceso


hasta su conclusión con una sanción, si la infracción, la pena o el propio proceso
no cumplen con el requisito de legalidad.
El PIDCP trata de estos principios en sus artículos 9.1 y 15 así como la
Convención Americana Sobre Derechos Humanos (CADH) lo establece en los
artículos 7.2, 7.3 y 9.

Las garantías para el cumplimiento del principio de legalidad y protección de la


libertad de la persona se establecen en el artículo 139º de la Constitución Política
de 1993 en la siguiente forma:

a) La prohibición de aplicar la Ley Penal por analogía (inc. 9).

b) La prohibición de establecer sanciones sin proceso previo (inc. 10).

c) El principio que la duda favorece al procesado (inc. 11).

5. PRINCIPIO DE LA PRESUNCIÓN DE INOCENCIA

La presunción de inocencia es una presunción legal que protege el honor, la


imagen y la libertad del procesado, y que solamente puede ser objeto de prueba
en contrario mediante Resolución Judicial firme que declare la responsabilidad
penal o culpabilidad.

La falta responsabilidad penal debe entenderse no sólo como las circunstancia


de no haberse cometido hecho punible, sino también en los casos que
habiéndose cometido hechos punibles existen causas eximentes de
responsabilidad previstas en la ley.

El PIDCP es su artículo 4.2 establece que la presunción de inocencia rige hasta


que se pruebe la culpabilidad conforme a ley retrotrayendo el principio de
legalidad respecto del proceso. En este mismo sentido refiere el artículo 8.2 de
la Convención Americana Sobre Derechos Humanos.

6. PROHIBICION DE LA DETENCION ARBITRARIA

Como hemos indicado anteriormente, la detención constituye el atentado más


grave contra las libertades. Por lo tanto, las formas de detención deben ser
expresamente y con la formalidad constitucional y legal que el Estado reconoce.
La doctrina de los Derechos Humanos ha considerado tres tipos de detención:

a) Detención Administrativa. - Fundada en razones de seguridad nacional y/o


pública, en las cuales la decisión del Poder Ejecutivo o de las autoridades
administrativas, es su característica. No necesariamente implica la iniciación en
un proceso y solamente cuando queda disuelta la causa que lo motiva o ésta
desaparece, la detención deviene en ilegal.

b) Detención Preventiva en el Proceso. - Esta detención es una privación


excepcional y temporal de la libertad con la finalidad de lograr los fines del
proceso y se aplica fundamentalmente en el Ámbito Penal, debe cumplirse con
las garantías de un debido proceso, garantizando al detenido la posibilidad de
impugnar la detención.

c) Pena de Privación de Libertad. - Este acto de privación de la libertad solo


se puede materializar cuando ha concluido un proceso con las debidas garantías
procesales y se ha determinado responsabilidad penal. Su misma ejecución
debe garantizar el respeto a los Derechos Humanos del sentenciado y no
trascender su persona.

6.1 DETENCION POR ORDEN JUDICIAL EN LA JURISDICCIÓN ORDINARIA.


El requisito fundamental que establece la Constitución en su artículo 2º inciso 24
letra f) para la detención judicial es que ésta provenga de una orden de un Juez
Competente en forma escrita y motivada y previa al hecho mismo de la privación
de la libertad. En consecuencia, existen tres requisitos fundamentales para la
detención por orden judicial:

1º No puede haber detención sin mandato del Juez

2º El mandato del Juez debe ser escrito

3º El mandato del juez debe ser motivado.

El auto que ordena la detención al iniciarse un proceso penal obliga a que el Juez
cumpla con fundamentar su decisión de acuerdo a los requisitos del artículo 135
del Código Procesal Penal, Decreto legislativo 638:
a.- Que existan suficientes elementos probatorios de la comisión de un
delito doloso que vincule al imputado como autor o partícipe del mismo. Es
decir que existe prueba o indicios suficientes que incriminen
responsabilidad penal y que además el delito sea doloso.

b.- Que la sanción a imponerse sea superior a los 4 años de la pena


privativa de la libertad. El criterio general adoptado es que la pena mínima
sea de 4 años o mayor.

c.- Que el imputado en razón a sus antecedentes y otras circunstancias,


tratase de eludir la acción de la justicia o perturbar la actividad probatoria.

Estos 3 requisitos deben ser objeto de evaluación en la Resolución que dispone


el mandato de detención y deben ser analizados en su parte considerativa. La
detención puede imponerse también por incumplimiento de las normas de
conducta por el inculpado, cuando ha sido requerido sin atender la advertencia.

La detención como sanción solamente se puede imponer la privación de la pena


privativa de la libertad por sentencia judicial firme y para los delitos que
establezcan la sanción de pena privativa de la libertad. El Código penal establece
las posibilidades de evitar esta sanción por responsabilidad mínima o
colaboración del acusado, bajo las siguientes modalidades:

a) Pena suspendida, cuando se otorga al sentenciado la oportunidad de


enmendar su conducta por un plazo determinado bajo sanción de ordenarse
el cumplimiento de la sanción de privación de la libertad.

b) Reseva de fallo condenatorio, cuando no se dicta la sanción y se otorga


al acusado la posibilidad de enmendar su conducta bajo sanción de
expedirse fallo condenatorio.

6.2 DETENCION POR ORDEN JUDICIAL EN LA JURISDICCIÓN MILITAR. -

El Código de Justicia Militar en sus artículos 523º a 525º regula la detención por
orden judicial en el Fuero Privativo Militar en las modalidades de detención
provisional y detención definitiva.
6.2.1 LA DETENCIÓN PROVISIONAL. -

Por auto, y tiene por objeto que el inculpado preste su instructiva y no podrá
durar más de 10 días cuando se "presuma culpable" al inculpado. Consideramos
que debe adecuarse el término del Código de Justicia Militar al texto del Código
Procesal penal y la Propia Constitución, puesto que tal como ha sido redactado
se está orientando a la violación del derecho a la presunción de inocencia.

6.2.2. LA DETENCIÓN DEFINITIVA

Por sentencia, cuando resulte la comprobación de la existencia del delito y la


presunción de ser el inculpado responsable del mismo, el auto debe ser
fundamentado en estos hechos remitiéndose a las piezas del expediente.

6.3 LA DETENCION POLICIAL

La Detención Policial debe cumplir los siguientes requisitos:

a) Solo se realiza en caso de comisión de flagrante delito.

b) El detenido debe ser puesto a disposición del Juzgado competente dentro


de 24 horas o en término de la distancia.

c) Por excepción en casos de terrorismo, espionaje o tráfico ilícito de drogas,


la detención preventiva policial se podrá realizar hasta por 15 días naturales
dándose cuenta al Ministerio Público y al Juez competentes quienes deben
asumir jurisdicción antes de reducido o vencido dicho término.

El artículo 12º del Decreto Ley 25475 establece en su inciso C) que la policía
está facultada para la detención de presuntos implicados por terrorismo, por el
término no mayor de 15 días, dando cuenta al Ministerio Público y al Juez Penal
por escrito, en el plazo de 24 horas.

Además de las normas constitucionales el Pacto Internacional Sobre Derechos


Civiles y Políticos (PIDCP) de la ONU en su artículo 9 y la Convención Americana
Sobre Derechos Humanos (CADH) en su artículo 7, establecen otras
formalidades en la detención, y en todo caso la persona que es detenida tien los
siguientes derechos:

a) El derecho del detenido a ser informado de las razones de la detención y de


ser notificado sin demora de la acusación y el cargo o cargos en su contra.

b) La obligación de llevarse al detenido ante un Juez competente y ser juzgado


sin dilación o puesto en libertad por el Juez.

c) El derecho a un recurso efectivo para la evaluación de la legalidad de la


detención, este recurso no puede ser restringido o abolido. Este derecho es
conocido en la doctrina constitucional como el derecho a la acción de Habeas
Corpus.

7. PROHIBICIÓN DE LA INCOMUNICACIÓN

El artículo 2º inciso 24 letra g) de la Constitución Política de 1993 establece como


regla general la prohibición de incomunicación de un detenido o en su contenido
más amplio cualquier tipo de incomunicación restrictiva de libertad, considera
también como única excepción la incomunicación en caso indispensable para el
esclarecimiento de un delito con los siguientes requisitos:

A) Que sea en la forma prevista por la Ley, en este caso solo la ley 25475 para
los casos terrorismo, traición a la patria y narcotráfico, así como el Código de
Justicia Militar previenen la incomunicación de los detenidos. En lo demás el
Código de procedimientos Penales y el Código procesal civil disponen la
incomunicación entre procesados o partes y los testigos, así como entre testigos
durante las diligencias de declaración testimonial.

B) Que sea en el plazo previsto por la Ley, es decir mientras dure la investigación
policial en los casos del Decreto ley 25475 (15 días).

C) Que obligatoriamente se señale sin dilación y por escrito el lugar donde se


encuentra el detenido.

Los tratados Internacionales de Derechos Humanos, así como la Doctrina y


Jurisprudencia Internacional, indican que la incomunicación no restringe el
derecho de ser asesorado por un Abogado, quien debe guardar el secreto
profesional correspondiente.

8. PROHIBICIÓN DE LA VIOLENCIA, TORTURAS, TRATOS CRUELES Y


DEGRADANTES

El artículo 2º inciso 24 letra h) de la Constitución Política de 1993, establece la


prohibición de toda afectación de la integridad física, psíquica o moral y de la
dignidad humana cuando tenga por finalidad la restricción o privación de la
libertad y seguridad personales o se cometa durante una detención legalmente
realizada.

En consecuencia, queda prohibida la violencia en todas sus manifestaciones sea


moral, física o psíquica, la tortura, los tratos crueles, inhumanos y degradantes,
así como toda forma de humillación. En particular, estas prohibiciones deben de
considerarse durante la detención dentro y fuera del proceso que hubiere lugar,
de ahí las consecuencias procesales que establece la Constitución y las
garantías para el respeto de la libertad y de seguridad personales, las mismas
que son las siguientes:

a) El derecho de solicitar un examen médico por el agraviado o por medio del


tercero.

b) La carencia de valor probatorio de todas las declaraciones obtenidas por la


violencia.

c) La responsabilidad penal y administrativa de la persona o servidor público que


utiliza la violencia.
PRINCIPIO
Un principio, en su concepto más amplio, es una base de ideales, fundamentos,
reglas y/o políticas de la cual nacen las ideologías, teorías, doctrinas, religiones
y ciencias.
Principio viene del latín principium que significa origen, inicio, comienzo. A pesar
de aún ser usado para referirse a un inicio de algo, esta palabra es mayormente
usada en un sentido filosófico moral y ético.
Los principios también son usados para referirse a fundamentos y/o leyes sobre
cómo funciona una ideología, teoría, doctrina, religión o ciencia.

Algunos ejemplos son:

 Principio de Arquímedes, en Matemáticas

 Principio de Pascal o Ley de Pascal, en Física

 Principios de Moral, en Religión

Es una Proposición clara y evidente no susceptible de demostración sobre la


cual se funda una determinada valoración de justicia de una sociedad y se
construyen las instituciones del Derecho y que en un momento histórico
determinado informa del contenido de las normas jurídicas de un Estado.

Un principio es una aspiración, es una guía, un indicador, es la orientación


central de un sistema.

Una proposición es una enunciación clara, evidente, incuestionable y


universalmente válida y verdadera no susceptible de demostración sobre la cual
se funda una ciencia. Es lo opuesto a un postulado

FUNCIÓN
¿Para qué sirve un principio? Un principio sirve para cumplir con la función de:

 Dirección, porque guía a los órganos públicos en la elaboración de la


legislación;
 Interpretación, porque constituyen un firme asidero en la interpretación de
las normas;
 Integración, porque permite suplir las insuficiencias de las normas
escritas.

Ejemplos de principios:

 “No hay delito sin ley anterior que lo establezca como tal” (Nullum crimen
sine praevia lege)
 “No hay proceso sin ley previa de cómo hacerlo” (Nullum iuditio sine
praevia lege) o,
 “Quien atente contra ‘el sano sentimiento del pueblo’ (Alemania nazi,
España falangista, Italia fascista), ‘la conciencia revolucionaria’ (Cuba
castrista), ‘la conciencia del partido’ (China popular, Rusia soviética) o un
‘estado de paz, orden y trabajo’ (Bolivia del dictador Banzer) será
castigado”.

Algunos de estos principios se plasman en la ley o en la Constitución dando


origen a las: Garantías legales y a las Garantías constitucionales, éstas últimas
pueden ser: Individuales, Sociales y Estatales.

Pero otros principios se quedan tan sólo como eso: principios, esperando
convertirse en garantías. Un principio es el fundamento, es la base de
una garantía. Un principio no es una garantía.

IMPORTANCIA DE LOS PRINCIPIOS

 Los principios son aspiraciones de un Derecho moderno en espera de ser


plasmadas en las leyes.
 Los principios una vez plasmados en la ley se convierten en garantías.
Estas son obligatorias para el legislador y el juez.
 Los principios se ponen en práctica cuando se hacen valer. ¿Y cómo los
hacen valer? No modificando esas garantías por las leyes posteriores ni
negando otros principios.
 Corrigen las disposiciones del Código de Procedimiento Penal,
 Garantizan los derechos del imputado,
 Sin los principios y garantías no existe el debido proceso (Conjunto de
etapas formales secuenciadas e imprescindibles realizados dentro un
proceso por los sujetos procesales cumpliendo los requisitos prescritas en
la Constitución y las leyes pertinentes con el objetivo de que los derechos
subjetivos de la persona no corran el riesgo de que sean desconocidos.).