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REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

DIOCESIS DE MARACAY
CENTRO DIOCESANO DE
FORMACION TEOLOGICA PASTORAL
“SAN JUSTINO “
MARACAY-VENEZUELA

PLAN PASTORAL PARA LA FORMACIÓN TEOLÓGICA Y MUSICAL DE


LOS MINISTERIOS DE MÚSICA EN LA IGLESIA
Caso: Parroquia Santo Tomás Apóstol de la Diócesis de Maracay

Tutor: Maraima, Gustavo Autores: Marante, Jesús


Marante, María
Ramos, Laury

Noviembre, 2018
REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
DIOCESIS DE MARACAY
CENTRO DIOCESANO DE
FORMACION TEOLOGICA PASTORAL
“SAN JUSTINO “
MARACAY-VENEZUELA

PLAN PASTORAL PARA LA FORMACIÓN TEOLÓGICA Y MUSICAL DE


LOS MINISTERIOS DE MÚSICA EN LA IGLESIA
Caso: Parroquia Santo Tomás Apóstol de la Diócesis de Maracay

(Trabajo pastoral especial presentado al Centro diocesano de formación teológica


pastoral “San Justino” para optar al Diplomado en teología pastoral)
.

Tutor: Maraima, Gustavo Autores: Marante, Jesús


Marante, María
Ramos, Laury

Noviembre, 2018
Maracay, 13 de Noviembre de 2018

Ciudadano
Pbro. Jose Gregorio Bracamonte
Rector del Centro diocesano de formación teológica pastoral “San Justino”
Presente.-
Tengo el agrado de dirigirme a usted, en la oportunidad de consignar adjunto
proyecto de Trabajo Pastoral Especial titulado: PLAN PASTORAL PARA LA
FORMACIÓN TEOLÓGICA Y MUSICAL DE LOS MINISTERIOS DE
MÚSICA EN LA IGLESIA , con el propósito de que sea revisado por la comisión
respectiva.
Sin más que hacer referencia.

Atentamente
Ramón Alberto Estévez
2.520.886
Contacto: ramonestevez1@hotmail.com

Para uso exclusivo CDFTPSJ


Recibido por Fecha Observación
CONTENIDO

DEDICATORIA
RECONOCIMIENTO
LISTA DE SIGLAS
RESUMEN
INTRODUCCION

PRIMER ASPECTO.
DE LA VISION, INTUICION Y EL ESCENARIO.
1. Formulación del problema.
2. Objetivo general y específicos.
3. Justificación del problema.

SEGUNDO ASPECTO.
DEL ACERCAMIENTO, LA INSERCION Y LOS EQUIPOS DE ACCION.

TERCER ASPECTO.
LOS ASPECTOS SUSTENTADORES

1. Consideraciones generales.
2. Teología pastoral
3. La Evangelización.

CUARTO ASPECTO.
DE LA ACCION TRANSFORMADORA
1. Paradigma de la investigación.
a. Cualitativo.
b. Cuantitativo

QUINTO ASPECTO
EXPERIENCIAS Y TRANSFORMACIONES

CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES
REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS
APENDICES
REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
DIOCESIS DE MARACAY
CENTRO DIOCESANO DE
FORMACION TEOLOGICA PASTORAL
“SAN JUSTINO “
MARACAY-VENEZUELA

PLAN PASTORAL PARA LA FORMACIÓN TEOLÓGICA Y MUSICAL DE


LOS MINISTERIOS DE MÚSICA
(Caso: Parroquia Santo Tomás Apóstol de la Diócesis de Maracay)

AUTORES: Marante, Jesús


Marante, María
Ramos, Laury
TUTOR: Gustavo Maraima
AÑO: 2018

RESUMEN

El presente trabajo, comprende el estudio, análisis y aplicación de acciones


pastorales enmarcadas en la Nueva Evangelización con el objeto de reducir el
impacto de sectas y nuevos movimientos religiosos en el ámbito católico,
particularmente en la Parroquia de Nuestra Señora de Coromoto, comunidad eclesial
Inmaculado corazón de María, La Cabrera, Maracay, Estado Aragua. Esto obedece al
evidente avance de estos grupos religiosos lo que hace necesario un adecuado
discernimiento para atender las causas de esta situación y brindar una verdadera
opción pastoral que permita reducir las consecuencias de este hecho y que se traduzca
en la vuelta a la confesión católica de muchos alejados. Para ello se plantea la
Investigación Acción Participación con enfoque pastoral. En esta primera fase se
procura caracterizar las relaciones entre esta comunidad eclesial y las distintas sectas
y movimientos religiosos que hacen vida en el sector. A continuación se prevé
Identificar los fundamentos teológicos católicos que orientan las relaciones entre la
Iglesia, las sectas y otros movimientos religiosos para posteriormente presentar una
propuesta operativa de acción pastoral para la comunidad en atención a la situación
observada.

Palabras clave: Sectas-Nuevos movimientos religiosos-Nueva evangelización.


INTRODUCCIÓN

La música es un medio de expresión universal. Sus orígenes se relacionan con la


propia voz del hombre. Desde la sociedad primitiva, la música ha estado estrechamente
vinculada al desarrollo de la humanidad y ha sido utilizada como medio para expresar
estados de ánimo o también con fines educativos.

La Iglesia no se ha mantenido alejada de esta realidad y también ha utilizado la


música para transmitir el mensaje de Salvación y como un medio para elevar el alma de
todos sus fieles a un encuentro íntimo con Jesucristo. La música sagrada nace como
expresión del alma, de las profundas motivaciones que guían el caminar de las personas;
por medio del contacto con lo trascendente, con lo divino.

La Biblia es el principal referente en cuanto a la utilización de la música en el


pueblo judeocristiano, cuyo fin era alabar, adorar y glorificar a Dios. Los Padres de la
Iglesia, también ofrecen interesantes declaraciones sobre la música. Del mismo modo, los
Pontífices siempre la han tenido en cuenta como parte importante de la Iglesia a la hora de
elaborar sus documentos.

El Concilio Vaticano II, en su Constitución Dogmática Sacrosanctum Concilium,


nos recuerda que para la Iglesia, la música es un tesoro de un valor inestimable, pues el
canto y las palabras constituyen parte integral o necesaria de la liturgia.

La liturgia conforma para nosotros los cristianos el centro de la manifestación de las


gracias de nuestro Señor, por lo tanto, los cantos que están estrechamente vinculados a la
liturgia, nos permiten conocer la realidad de la relación de Dios con nosotros, que viene
dada por el fruto de la maduración en la fe, pues el don y el talento, son entendidos como
frutos del Espíritu Santo puestos al servicio del evangelio.

Por lo tanto resulta imperiosa la necesidad, no solo de llevar un proceso de


formación y charlas para quienes hacen vida en los ministerios de música, que ofrecen un
valioso servicio dentro de la parroquia, sino también de ofrecerles una herramienta tangible
que pueda perdurar en el tiempo y a la cual puedan remitirse al momento de tener una duda.
Por esta razón, un manual para músicos católicos se convierte en la propuesta ideal como
herramienta a la pastoral musical.
ASPECTO I
De la intuición, la visión y el escenario

Idea inicial
Sin duda alguna, los coros o ministerios de música, no solo son parte fundamental del
movimiento de la Iglesia, sino que también es un grupo de apostolado que llama mucho la
atención a los jóvenes, por tratarse de música que va en concordancia con la actualidad y
porque ofrece la oportunidad de aprender a tocar un instrumento y pertenecer a un grupo
con personas con el mismo deseo y que le garantizan a la Iglesia su renovación y
actualización constante.
Actualmente existe diversidad de artistas católicos, cada uno con un género particular y
un carisma diferente. La música, ya sea en pop, rock, baladas o ritmos caribeños es el
medio para atraer a personas a la Iglesia. Una vez que el joven se ha involucrado con este
ministerio, no surge por parte de la Iglesia una formación que ayude a canalizar toda esa
energía y esas ganas de trabajar de una manera que vaya acorde a los tiempos litúrgicos.
En la Parroquia Santo Tomás Apóstol, existen dos ministerios de música, con ritmos y
géneros diversos, uno integrado por mujeres donde predomina el pop, rock y las baladas, y
otro integrado por hombres, cuya base principal son los ritmos caribeños.
Ambos grupos ofrecen sus servicios en las actividades de la parroquia, pero se ha podido
constatar que en tiempos no tan distantes, los mismos presentaban ciertas irregularidades al
momento de aplicar los diferentes cantos dentro de la celebración eucarística. En algunas
ocasiones se apreciaba que los grupos desarrollaban cantos que no estaban acordes a los
diversos tiempos litúrgicos; por ejemplo, en tiempo ordinario se llegaba a omitir el canto
del aleluya y se optaba por cantos de reflexión o cantos que hacen alusión a la Palabra, lo
cual sería más apropiado para tiempo de cuaresma o adviento. A pesar de que este hábito en
particular se ha ido corrigiendo paulatinamente, permanece la inquietud y el interés de
continuar promoviendo la utilización de canciones acordes, que optimicen la vivencia de
cada uno de los momentos que conforman la celebración eucarística.
Otro caso que llama poderosamente nuestra atención en este primer momento, es cómo
existe la preferencia en escoger un canto de reflexión al momento de la comunión por
encima de un canto eucarístico. Esto resta prominencia al sublime y peculiar hecho que se
está viviendo en ese momento, y a la experiencia espiritual en sí. Es conveniente aclarar
que el canto de reflexión en sí mismo no está del todo fuera de lugar, solo que, si fuera el
caso, éste tendría que ser interpretado preferiblemente posterior al canto eucarístico, como
complemento a dicha experiencia espiritual.
Otro aspecto que bien podría mencionarse es la utilización de música protestante dentro
de la celebración eucarística, esto para nada está relacionado con la liturgia ya que el sentir
con el que estos cantos fueron escritos, viene desde la protesta. Si bien es cierto que la
Iglesia busca siempre la unidad entre los cristianos y que actualmente se promueven
encuentros musicales entre los católicos y los protestantes, cabe destacar que éstos siempre
se hacen fuera de la liturgia, ya que la misma, busca mantener la solemnidad de los ritos,
sus cantos deben estar vinculados con el pueblo que celebra los sacramentos para que
juntos puedan perpetrar esa comunión entre Dios y el Pueblo.
Muchas de estas irregularidades son hasta cierto punto comprensibles, y podrían
justificarse en la falta de conocimiento que han tenido los miembros de los grupos en
cuanto a la liturgia. Es definitivo que para hacer música dentro de la liturgia hay que
conocer, vivir y sentir la liturgia. Por ello los investigadores consideran ¿Cómo
implementar un plan formativo para el Ministerio de Música de la Parroquia Santo Tomás
Apóstol? ¿Cómo garantizar que los dones y carismas de quienes hacen vida en el Ministerio
de Música, se coloquen al servicio de la oración comunitaria, sin desviaciones doctrinales y
pastorales?

Propósitos del investigador


Dentro de la liturgia, el canto está al servicio de la Palabra, es un arte que ayuda
a vivir el ministerio, nos santifica, es expresión de unidad y de fe, y debe tener un contenido
espiritual, por tanto la utilización de un canto adecuado para cada momento, nos lleva a
vivir a plenitud el milagro por el cual Jesús se entrega en cada misa recordando su
sacrificio.
Si bien es cierto que como cristianos católicos se busca una unidad espiritual, esa
misma unidad no está estrechamente vinculada a un “sentir bonito”, sino más bien en
respetar cada momento y cada vivencia dentro de la Eucaristía, pues cada una de ellas tiene
una razón de ser y ha sido instituida por Jesús para celebrarla de un modo específico.
Para poder desarrollar un servicio eficiente, es necesario conocer de los cantos
litúrgicos, su contenido, su aplicación a los diferentes tiempos y momentos en la
celebración de la Eucaristía, así como también su mensaje y su aporte pastoral, es por esto
que aplicar un manual de formación para los ministerios de música es sin duda de vital
importancia para así asegurarnos que la pastoral musical está trabajando en conjunto con la
Iglesia para que el mensaje evangelizador llegue a muchas más personas de manera
eficiente, eficaz y correcta.
El músico debe poseer las destrezas necesarias para cantar, tocar o dirigir un coro según
sea necesario. Cada uno de los que conforman el Ministerio de Música debe tener un
entendimiento completo de los diferentes ritos litúrgicos, especialmente de la Misa y el año
litúrgico. Las Escrituras, en particular los salmos, deben tener un rol central en la formación
del músico católico. Esto permitirá que quienes hacen vida en el Ministerio de Música sean
capaces de tomar decisiones pastorales correctas, trabajar bien con una amplia variedad de
personas, y desarrollar su propia vida de oración personal. Por ello se hace necesario
implementar un plan pastoral que conjugue la dimensión formativa en clave teológica,
pastoral y musical y hacer del músico de la comunidad un referente en la vida de la misma.

Objetivos de la investigación
Objetivo general
Implementar un Plan Pastoral destinado a la formación teológica y musical de los
Ministerios de Música de la Parroquia Santo Tomás Apóstol de la Diócesis de Maracay
Objetivos Específicos
a) Identificar las características del actuar de los Ministerios de Música de la Parroquia
Santo Tomás Apóstol de la Diócesis de Maracay
b) Establecer los criterios teológicos y pastorales que fundamentan el ejercicio de los
Ministerios de Música en la Iglesia a la luz de las tres fuentes de la fe: Sagradas
Escrituras, Tradición y Magisterio.
c) Elaborar un Plan Pastoral destinado a la formación teológica y musical de los
Ministerios de Música de la Parroquia Santo Tomás Apóstol de la Diócesis de
Maracay

Descripción del escenario


El presente trabajo de investigación será realizado en la Parroquia “Santo Tomás
Apóstol”, ubicada en la urb. Monseñor Feliciano González, municipio Francisco Linares
Alcántara, parroquia que forma parte del arciprestazgo VI, cuyo párroco es el Padre
Fernando Valentiner y el administrador Parroquial el Diácono Permanente Raimundo
Marante. La parroquia fue erigida como tal el 31 de Julio de 1994, siendo su primer párroco
el Pbro. Roger Ruíz. La parroquia cuenta con dos ministerios de Música “Son D’ Cristo
Band” y “ContraCorriente”, los cuales han participado en actividades formativas aisladas,
no concebidas de manera orgánica y sistematizada.

Delimitación de la Investigación

Con la realización de este trabajo, se pretende implementar un plan pastoral


destinado a la formación específica de los Ministerios de Música de la Parroquia Santo
Tomás Apóstol de la Diócesis de Maracay. De esta manera se procura transformar la
situación actual y hacer de la experiencia musical durante la liturgia, un verdadero
acompañante para la asamblea, donde la música ayude a los creyentes congregados a
expresar y compartir el don de la fe que se encuentra dentro de ellos y a alimentar y
fortalecer su compromiso interior de fe . El ámbito espacial queda así determinado. En
cuanto al ámbito temporal, esta investigación se ha iniciado en 2015 como parte de una
primera aproximación mediante un trabajo académico realizado en el marco del curso
Teología Pastoral en el Centro San Justino, y que a partir de allí ha sido un proceso en
crecimiento y madurez hasta el presente año.
ASPECTO II
Del acercamiento, la inserción y los equipos de acción

El acercamiento y plan de acceso

Nuestro equipo no solo se ha acercado a la comunidad de estudio, sino que hace


vida en ella, nuestro acercamiento viene desde hace más de 15 años. Hemos formado parte
de los diferentes apostolados que han surgido, catequistas, misioneros, cursillo, Emaús y
por supuesto algo de lo que nunca hemos dejado de participar, la música.
Así que si bien es cierto, hemos sido partícipes también de los errores que se
cometieron en el pasado en cuanto a la utilización de cantos no apropiados a la liturgia,
pero es con nuestra entrada a la Escuela de Teología San Justino en el año 2014 cuando
comenzamos a preocuparnos más por la formación, no solamente nuestra sino también de
nuestros hermanos en los Ministerios de Música.
Teníamos la inquietud de los cantos utilizados en misa y vimos propicia la materia
Teología Pastoral, para comenzar a hacer algo al respecto. Así que como equipo nos
trazamos un objetivo: la formación, por lo cual en primera instancia conversamos con el
administrador parroquial D.P Raimundo Marante para plantear todas estas inquietudes, a lo
cual él se mostró muy receptivo con la idea y nos dio luz verde para comenzar.
Lo primero que decidimos como equipo fue realizar una propuesta de lo que sería
nuestra formación para la comunidad y para nosotros mismos, ya que siempre
consideramos que estábamos para formarnos, esta propuesta fue presentada al Diácono y
posteriormente a la comunidad.
Como parte del proceso de investigación se plantea un acercamiento directo a los
responsables pastorales de la parroquia y a los distintos grupos de canto que hacen vida en
los Ministerios de Música de la comunidad. En ese sentido como informantes primarios se
tendrán al Párroco, Líderes de los grupos, músicos de la comunidad.
Formación de los equipos

Los equipos se han conformado inicialmente en atención a las aéreas formativas a


desarrollar: esto es formación teológica y formación musical.

En primera instancia contamos con la ayuda del Padre Fernando Valentiner como
Párroco y al D.P Raimundo Marante como administrador parroquial, ellos nos ayudarían
con la formación en el ámbito teológico y también contamos con la valiosa colaboración
del Padre Cristian González, quien no solamente nos apoyó en la parte teológica sino
también en la parte musical.
En el equipo, también nos incluimos nosotros, los autores de este trabajo, quienes ya
teníamos una base que venía dada por los estudios en el Centro Diocesano de Formación
“San Justino” y miembros del Ministerio de Música ContraCorriente Jesús Marante, María
Marante y Laury Ramos, aunque nuestra intención fue incluirnos también en la formación.
Además para que la formación estuviera completa en todos los sentidos, incluimos en el
equipo al Técnico de Sonido Edgar Rivas, quien nos enseñaría el manejo adecuado de los
equipos para un mejor funcionamiento y desempeño.
De esta manera está constituido el equipo para la pastoral musical.

Plan de Acción

Una vez reunido el equipo de Pastoral Musical, se procedió a elaborar un plan de


acción que se ajustara a las necesidades de los Ministerios y de la comunidad. Quedando
establecido de la siguiente manera:

1. Entrevista con el Párroco y Administrador Parroquial.


Fecha: 27 de febrero de 2016.
Participantes: Pbro. Cristian González, D.P Raimundo Marante, Janner Aguirre,
Rosana Escobar, Jesús Marante, María Marante y Laury Ramos.
Responsables: Janner Aguirre, Rosana Escobar, Jesús Marante, María Marante y
Laury Ramos.
¿Qué se espera?: Obtener el permiso para trabajar con la comunidad y con los
ministerios de Música de la Parroquia.

2. Entrevista con los Ministerios de Música de la Parroquia.


Fecha: 28 de febrero de 2016
Participantes: Ministerio de Música Son d’ Cristo Band y Ministerio de Música
ContraCorriente.
Responsables: Janner Aguirre, Rosana Escobar, Jesús Marante, María Marante y
Laury Ramos.
¿Qué se espera?: Se espera su participación y colaboración a la hora de las
formaciones que se planteen, además de las encuestas necesarias para enfocar la
formación.

3. Presentación de la Propuesta Pastoral sobre la creación de un manual para


músicos católicos.
Fecha: 05 de Marzo de 2016
Participantes: Ambos Ministerios de Música de la comunidad y fieles en general
que participan en otros grupos de apostolado y que hacen vida dominical en la
parroquia.
Responsables: Equipo Pastoral Musical.
¿Qué se espera? Se espera informar a la comunidad y Ministerios de Música sobre
la propuesta y así contar con su participación en las actividades.

4. Encuestas a los ministerios de música de la parroquia.


Fecha: Desde el 05 de Marzo al 26 de Marzo.
Participantes: Ministerio de Música Son D’ Cristo Band y Ministerio de Música
ContraCorriente.
Responsable: Equipo Pastoral Musical.
¿Qué se espera? Hacer un diagnóstico del conocimiento que tienen los ministerios
de música en cuanto a la liturgia y su vinculación con los cantos escogidos en las
celebraciones eucarísticas.

5. Charla Formativa sobre la música y la Liturgia.


Fecha: 09 de Abril de 2016
Participantes: Ministerios de Música de la Parroquia y fieles en general. Se invitó a
otros Ministerios cercanos.
Responsables: Equipo Pastoral Musical – Pbro. Cristian González.
¿Qué se espera?: Dar a conocer la liturgia no solo a los Ministerios de Música, sino
también a la comunidad y así poder escoger mejor los cantos para la Eucaristía.

6. Charla Formativa sobre el Uso adecuado de los Equipos de Sonido


Fecha: 09 de Abril de 2016
Participantes: Ministerios de Música de la Parroquia e invitados.
Responsable: Equipo Pastoral Musical – Técnico Edgar Rivas.
¿Qué se espera?: Enseñar a los Ministerios de Música de la comunidad el uso
adecuado de los equipos, para su mejor funcionamiento y durabilidad.

7. Mesa de Trabajo para analizar resultados de formación


Fecha: 16 de Abril de 2016
Participantes: Equipo Pastoral Musical.
¿Qué se espera?: Concluir si la formación dio buenos resultados e incluir la
posibilidad de expandir esa misma formación a otras parroquias.

8. Promoción de la Música Católica en el estado Aragua


Fecha: 25 de junio de 2016
Participantes: Comunidad de Músicos Católicos del Estado Aragua, Ministerio de
Música ContraCorriente, Pastoral Juvenil Diocesana, gente que transita por la calle.
Responsables: Comunidad de Músicos Católicos del Estado Aragua.
¿Qué se espera? Al ser una actividad al aire libre, se espera que las personas que
transiten, escuchen un poco de la riqueza musical que tiene la Iglesia Católica y
queden con la inquietud y puedan interesarse más por nuestra doctrina a través de la
música.

9. Charla Formativa a los cadetes de la Escuela Técnica del Ejército.


Fecha: 18 de julio de 2018
Participantes: Cadetes de la escuela Técnica del Ejército, Ministerio de Música
ContraCorriente
Responsables: Equipo Pastoral Musical.
¿Qué se espera? Formar a estos jóvenes cadetes en cuanto a la utilización de música
adecuada para animar las Eucaristías.

10. Charla Formativa a los hermanos de Emaús sobre la música protestante.


Fecha: 15 de Agosto de 2018
Participantes: Hermanos de Emaús de diferentes parroquias.
Responsables: Equipo Pastoral Musical.
¿Qué se espera? Instruir a los hermanos de Emaús sobre la utilización de música
protestantes en las actividades litúrgicas y no litúrgicas.
ASPECTO III
Los aspectos sustentadores

La liturgia

La liturgia cristiana es una realidad muy rica y valiosa que puede ser analizada bajo
numerosos aspectos, pero cuya definición es clara y precisa: la Liturgia es la celebración
del Misterio de Cristo y en particular de su Misterio pascual. Es el Misterio de Cristo lo
que la Iglesia anuncia y celebra en su liturgia a fin de que los fieles vivan de Él y den
testimonio del mismo en el mundo.

A través de la Liturgia, Cristo continúa en su Iglesia, con ella y por medio de ella, la
obra de nuestra redención. Está presente en el sacrificio de la misa, no sólo en la persona
del ministro, sino también, sobre todo, bajo las especies eucarísticas. El documento
Sacrosanctum Concilium, nos define a la liturgia como obra de la Santísima Trinidad, es la
acción sagrada por excelencia y “la cumbre hacia la que tiende la acción de la Iglesia y, al
mismo tiempo, la fuente de la que emana su fuerza vital”

Entre las muchísimas partes que conforman la liturgia, está también la música que
es el elemento a analizar y sustentar en la investigación. La Iglesia, ha querido también que
forme parte de la acción evangelizadora y es por ello que el Magisterio ofrece siempre
documentos en el que recalca la importancia de la música y la liturgia.

Cada celebración litúrgica tiene un triple significado:

1. Recuerdo: Todo acontecimiento importante debe ser recordado. Por ejemplo, el


aniversario del nacimiento de Cristo, su pasión y muerte, etc.
2. Presencia: Es Cristo quien se hace presente en las celebraciones litúrgicas
concediendo gracias espirituales a todos aquellos que participan en ellas, de acuerdo
a la finalidad última de la Iglesia que es salvar a todos los hombres de todos los
tiempos.
3. Espera: Toda celebración litúrgica es un anuncio profético de la esperanza del
establecimiento del Reino de Cristo en la tierra y de llegar un día a la patria
celestial.

Historia de la Música en la Liturgia

La música sagrada nace como expresión del alma, de las profundas motivaciones
que guían el caminar de las personas; por medio del contacto con lo trascendente, con lo
divino. El canto en la Biblia está precedido por el reconocimiento de la presencia de Dios
en sus obras de la creación y en sus intervenciones salvíficas en la historia.

El ejemplo más acabado son los salmos, que abarcan todas las formas de expresión
sonora, desde el grito y la exclamación gozosa hasta el cántico acompañado de la música y
la danza, un ejemplo claro, lo encontramos en el salmo 150, donde se exhorta a alabar a
Dios con instrumentos musicales de viento, de cuerda y de percusión.

Desde el principio la música estuvo unida a las oraciones de los fieles cristianos que
cantaban incluso cuando iban al martirio. Los historiadores de la época dicen que a los
cristianos los acusaban de que “solían reunirse en días determinados antes de la aurora para
cantar un himno a Cristo como a Dios, y ni siquiera en tiempo de persecución cesaba la voz
del canto de la Iglesia”.

Los Padres de la Iglesia

Lejos de ser distantes y anticuadas, las palabras de los padres son actuales. En sus
Confesiones, El Padre de la Iglesia San Agustín expone el siguiente texto: “Cuando
recuerdo las lágrimas que vertí por los cantos de la Iglesia en los primeros días de mi fe
recobrada e incluso ahora, cuando me conmueven no tanto los cantos sino las palabras
cantadas -cuando son cantadas con voz fluida y una melodía absolutamente apropiada-,
reconozco el beneficio de mi experiencia”
En este pequeño fragmento se puede encontrar la esencia de aplicar las acciones
litúrgicas en la pastoral musical, que es aumentar la experiencia del feligrés para que así
pueda aumentar también su fe, si la música es acorde a los tiempos que se celebran y con
una doctrina realmente católica, se ayuda a que el alma de los feligreses y también la de los
músicos pueda elevarse al plano espiritual y tener ese contacto íntimo con Jesucristo.

En la Iglesia occidental, san Ambrosio y san Gregorio Magno influyeron mucho en


la evolución del canto eclesiástico. El primero introdujo la salmodia antifonal en Milán; el
segundo determinó los textos del canto que se habrían de utilizar en una misa papal
solemne.

Sin embargo No todos los Santos Padres fueron unos entusiastas del canto en la
liturgia. Algunos como San Juan Crisóstomo, fueron muy críticos, por entender que la
música era un factor de dispersión y un halago de los sentidos. Estas actitudes manifiestan
que en la Iglesia siempre ha existido una preocupación muy grande por el carácter
auténticamente religioso y litúrgico del canto y de la música en el interior de las
celebraciones.

El Magisterio sobre la música

Con el Concilio Vaticano II, la música se convirtió en expresión de todo el Pueblo


de Dios quien, mediante el canto litúrgico, se une más íntimamente a su Señor participando
de forma activa en aquello que celebra. De esta forma, purificándose de los excesos y
desviaciones que le han acompañado a lo largo de la historia, el canto ha ido recuperando
su verdadera función ministerial al servicio de la liturgia convirtiéndose en “signo
litúrgico” en cuanto que es palabra, voz que proclama la Palabra.

Tipos de Música en la Iglesia

Nuestra Iglesia es muy rica en muchos aspectos y en la música no se queda atrás.


Desde el Concilio Vaticano II, se vio la necesidad de diversificar la música destinada al
culto, de la destinada a otras finalidades, por tanto, si lo que se busca es llegar a “una
liturgia cantada” es importante distinguir las diversas manifestaciones de la música dentro
del contexto religioso. Entre las diversas formas encontramos: música religiosa, música
sagrada y música litúrgica.

Música Religiosa: es cualquier música que, ya sea por intención del compositor o
por el tema y el propósito de la composición, es capaz de estimular sentimientos piadosos y
religiosos, es de índole libre y no está delimitada a acciones litúrgicas.

La música religiosa puede estar inspirada en un texto de las Sagradas Escrituras, en


la Virgen, en los Santos o en Dios y su utilidad consiste en crear en las Iglesias un
ambiente de belleza y de meditación que ayude y favorezca una disponibilidad hacia los
valores del espíritu, incluso entre aquellos que están alejados de la Iglesia. Por lo tanto
pueden tener su propio lugar en la iglesia, pero fuera de las celebraciones litúrgicas.

Música Sagrada: es aquella que, creada para la celebración del culto divino, posee
las cualidades de santidad y bondad de formas. La música sagrada debe tener en grado
eminente las cualidades propias de la liturgia, y precisamente la santidad y la bondad de las
formas, de donde nace, espontáneo, otro carácter suyo: la universalidad. Debe ser santa y,
por lo tanto, excluir todo lo profano, y no sólo en sí misma, sino en el modo en que se
ejecuta.

Entre esta clase, encontramos el canto gregoriano, la polifonía sagrada, la música


para el órgano y otros instrumentos admitidos en la liturgia.

Música Litúrgica: una música verdaderamente litúrgica es la que interpreta el


sentido auténtico del rito, el sensus del rito, lo hace comprensible y, por lo tanto, permite y
conduce a la implicación y a la «participación activa». Entre rito y música tiene que existir
una relación directa, deben integrarse, compenetrarse mutua y necesariamente. Sólo así la
música puede considerarse y convertirse en «parte necesaria e integral» de la liturgia.
La correspondencia entre el contenido ritual y el signo que lo evidencia (la música)
constituye lo que se denomina “funcionalidad litúrgica” o “liturgicidad”.
Consecuentemente, una música es “funcional” cuando se adecúa exactamente al sentido del
rito, lo traduce e interpreta fielmente.

De esto podemos resumir lo siguiente:

 La música litúrgica es, y tiene que ser, sagrada; más aún, es religiosa.
 La música sagrada es religiosa, pero no automáticamente litúrgica; puede
convertirse en litúrgica si cumple con ulteriores requisitos funcionales.
 La música religiosa no es ni sagrada, ni litúrgica, y por tanto, de ninguna manera
tiene el derecho a entrar en el culto.

Ritmos Musicales dentro de la Liturgia

Este es un tema que quizás no se ha discutido lo suficiente. Si bien es cierto, en los


primeros años la música dentro de la Iglesia fue “a capella”, es decir sin instrumentos. El
Magisterio más adelante nos instruye y nos recuerda “Téngase en gran estima en la Iglesia
latina el órgano de tubos, como instrumento musical tradicional, cuyo sonido puede
aportar un esplendor notable a las ceremonias eclesiásticas y levantar poderosamente las
almas hacia Dios y hacia las realidades celestiales”

Pero la Iglesia ha ido avanzando al ritmo de los tiempos, en el culto divino, se


pueden admitir otros instrumentos a juicio y con el consentimiento de la autoridad
eclesiástica, eso nos lo recuerda el Concilio Vaticano II que sin lugar a dudas, vino a
renovar la Iglesia y a darle nuevas luces.

Entonces, si la autoridad de la Diócesis o de la parroquia está de acuerdo con el uso


de otros instrumentos, bien se puede hacer, pero esto también conlleva unas reglas que
obedientes se deben seguir, lo primero es recordar que: los instrumentos y la música están
al completo servicio de la Palabra.
Cada músico debe conocer su instrumento y debe ejecutarlo con la mayor calidad
posible. Otro punto importante es que no se trata solo de hacer música y ya, cuando se da
demasiada importancia a la multiplicación de los instrumentos, pasa entonces a un segundo
plano la Palabra y la participación de la asamblea y en esto si se estaría cometiendo un
error, es ahí donde debe recordarse que menos es más.

Otros Instrumentos Permitidos

Para los percusionistas que desean hacer música litúrgica de calidad, no hay ningún
problema en usar la percusión, mientras cumplan una función plenamente ministerial, es
decir, no hay necesidad de protagonismos excesivos con ese instrumento dentro de la
liturgia, pero si pueden ser utilizados mientras sirvan de acompañamiento a la música y que
permita la concentración de los fieles dentro de la celebración.

Sin embargo un ministerio bien educado, que a pesar de tener muchos instrumentos,
pueda ponerlos al servicio de la Palabra, lo haga con calidad, incluyendo a la comunidad y
en un volumen acorde al sitio en el que se encuentra, estará cumpliendo con los parámetros
que exige la liturgia.

Géneros Musicales Adecuados en la Liturgia

Con respecto a los géneros musicales apropiados, esto depende de dónde te


encuentres, por ejemplo en Europa sus músicas son más al estilo sacro, pero los latinos por
estar en una zona caribeña tropical, tienen influencia de muchos ritmos, esto no quiere decir
que todos sean adecuados a cada momento, pero no podemos olvidar la idiosincrasia de los
pueblos y lo que nos hace alabar y adorar a Dios desde nuestra identidad.

Ritmos como el merengue y la salsa, el pop y el rock pueden sabiamente ser


incluidos en la liturgia, conociendo bien cada momento de la misma.
El Año litúrgico

El Año litúrgico es el desarrollo de los misterios de la vida, muerte y resurrección


de Cristo y las celebraciones de los santos que nos propone la Iglesia a lo largo del año.
Es vivir y no sólo recordar la historia de la salvación. Esto se hace a través de fiestas y
celebraciones. Se celebran y actualizan las etapas más importantes del plan de salvación.
Es un camino de fe que nos adentra y nos invita a profundizar en el misterio de la
salvación. Un camino de fe para recorrer y vivir el amor divino que nos lleva a la
salvación.

Los Tiempos litúrgicos

El Año litúrgico está formado por distintos tiempos litúrgicos. Estos son tiempos
en los que la Iglesia nos invita a reflexionar y a vivir de acuerdo con alguno de los
misterios de la vida de Cristo. Comienza por el Adviento, luego viene la Navidad,
Epifanía, Primer tiempo ordinario, Cuaresma, Semana Santa, Pascua, Tiempo Pascual,
Pentecostés, Segundo tiempo ordinario y termina con la fiesta de Cristo Rey. Cada
tiempo litúrgico está diferenciado por colores, para que sea más sencillo diferenciarlos.

Significado de los colores y en qué momento se utilizan.

Blanco significa alegría y pureza. Se utiliza en el tiempo de Navidad y de Pascua,


además este color es utilizado cuando se celebra algún sacramento.

Verde significa esperanza. Se utiliza en el tiempo ordinario

Morado significa luto y penitencia y también espera. Se usa en Adviento, Cuaresma y


Semana Santa. Cuando el sacerdote está confesando, también utiliza este color

Rojo significa el fuego del Espíritu Santo y el martirio. Se utiliza en las fiestas de los
santos mártires y en Pentecostés. En Semana Santa se utiliza el Domingo de Ramos y el
Viernes Santo.
Importancia de los Tiempos Litúrgicos

Los coros o Ministerios de Música, deben conocer qué cantos son apropiados de
acuerdo a cada tiempo litúrgico. Los tiempos litúrgicos, nos ofrecen la posibilidad de variar
los cantos de la Eucaristía y sobre todo de adecuarlos al momento que vive la Iglesia. Ante
la opción entre dos cantos, es bueno escoger siempre aquel que pertenece al tiempo
litúrgico en curso.

Tiempo de Adviento: es un tiempo de esperanza y de gozo. En el pasado estaba más


marcado por el carácter penitencial, del cual quedan dos signos: el color morado de los
ornamentos y la supresión del canto del Gloria hasta la Navidad. Hoy se acentúa en la
conversión, necesario antes de todo momento fuerte de la fe. En el Adviento se vive una
doble espera: una memorial y otra escatológica: recordamos sacramentalmente el
nacimiento de Jesús en Belén (Memorial) y esperamos su segunda venida, la definitiva, a
instaurar el reinado de Dios (escatológica). Es un tiempo de expectativa confiada, y ese es
el carácter que prevalece en los cantos. Los cantos para este tiempo omiten el Gloria, pero
deben ser cantos llenos de esperanza.

Pero, en Venezuela, ¿por qué se canta Gloria en las misas de aguinaldo si se está en
tiempo de adviento? Pues ese es un privilegio que solo tiene la Iglesia Venezolana,
aprobado por el Papa León XIII a finales del siglo XIX. Es decir, en adviento no se canta
Gloria pero Venezuela durante la novena de aguinaldos tiene el permiso de la Santa Sede
de hacerlo.

Tiempo de Navidad: no hay ninguna fiesta cristiana, en todas las culturas y tiempos,
que haya inspirado tantos cantos como ésta. Los villancicos son himnos a Dios hecho niño,
encarnado en la historia concreta de los pueblos, cuya alma expresan magníficamente. En
las tres misas de Navidad, y en las de la octava fiesta, no deberían faltar estos cantos, que se
pueden escoger para el inicio de la eucaristía, para la comunión y como canto final.
Tiempo de Cuaresma: es el gran tiempo penitencial de la Iglesia, los cuarenta días
de conversión y purificación interior que nos preparan a la mayor fiesta cristiana del año, la
Pascua de Resurrección. Desde el miércoles de cenizas hasta la vigilia pascual calla el
Aleluya como signo penitencial. El Gloria tampoco se reza ni canta en todo ese lapso,
excepto en la misa del Jueves Santo (y en la Solemne de S. José). La Cuaresma no es un
tiempo triste, sino más bien serio, recogido, meditativo. Los cantos de la eucaristía deberían
favorecer la atmósfera de recogimiento e interioridad que se nos convida durante este
tiempo litúrgico.

Pascua y Pentecostés: la Pascua es el vértice de las celebraciones de nuestra fe y el


fundamento de nuestra esperanza. La victoria de Cristo sobre el pecado y la muerte son la
razón más honda de la gratitud y el gozo de los creyentes. El canto del Aleluya pascual,
calado durante la Cuaresma, expresa ese sentido y ese gozo que se prolongan en la octava
de Pascua y en todo el tiempo pascual, pasando por la fiesta de la Ascensión del Señor,
hasta la solemnidad de Pentecostés. Esos 50 días son, como nos dice la Iglesia, como un
solo día de fiesta. Durante todo el tiempo pascual se deberían cantar cantos de resurrección,
también en la Ascensión y en la venida del Espíritu Santo, que no son fiestas separadas.
Estas dos últimas también deberían agregar cantos propios, sobre todo cantos al Espíritu
Santo.

Tiempo Ordinario: ordinario no significa de poca importancia, insulso, incoloro.


Sencillamente, con este nombre se le quiere distinguir de los “tiempos fuertes” Es el tiempo
más antiguo de la organización del año cristiano. Y además, ocupa la mayor parte del año:
33 ó 34 semanas, de las 52 que hay. Para este tiempo que es el más largo, al escoger las
canciones, hay que tener especial atención en las lecturas del día, para que los cantos vayan
directamente al servicio de la Palabra.
Cantos para el Ordinario de la Misa
En todos los cantos del ordinario de la misa, tiene prioridad el texto exacto de la
liturgia. En los casos que no es así, debe seguir lo más cerca el sentido del mismo. Las
partes que canta toda la asamblea se reparten a lo largo de la propia estructura de la
celebración que, como sabemos, se compone de dos momentos principales: la liturgia de la
Palabra y la liturgia de la Eucaristía.

Enseguida, un esquema y una breve descripción de lo que deben ser los cantos en
cada una de estas etapas.

Ritos Iniciales: están comprendido por: canto de entrada, Señor ten piedad (Kyrie Eleison),
Gloria.

 Canto de Entrada: es un canto procesional, abre la celebración, congrega a la


asamblea y la invita a entrar en la acción litúrgica común disponiéndola a la
alabanza. Debe ser en un ritmo que facilite el caminar, con una melodía al alcance
de la asamblea y su duración debe ser hasta que el celebrante y sus acólitos lleguen
al altar.
El objetivo de este canto es que todos se puedan sentir parte de la celebración y no
solamente el coro que es quien se sabe la canción. Está bien si se quiere incluir una
canción nueva en el repertorio del ministerio, pero es trabajo del Ministerio, que la
asamblea también se la aprenda. En esta canción podemos incluir ritmos de
merengue, salsa, pop y rock que inviten a la asamblea al gozo de la celebración
Eucarística.

 Señor Ten Piedad (Kyrie Eleison): a través de este canto, confesamos tanto el amor
misericordioso de Dios como nuestra condición de pecadores necesitados de su
perdón. Debe ser una canción con un ritmo tranquilo, se debe estar ubicados en el
momento, si se está pidiendo misericordia, no es acorde ir con una canción en un
ritmo agitado. Debe tener una melodía sin mayores intervalos, al alcance de la
asamblea y de una duración corta considerando que le sigue el Gloria que es de
mayor extensión.
 Gloria: es un himno de alabanza y adoración a Cristo y a la Santísima Trinidad, se
entona después del Ten Piedad en las misas dominicales del tiempo ordinario, las
solemnidades y las fiestas litúrgicas. En este canto, la asamblea se une a los ángeles
que glorifican al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Debe ser con un ritmo alegre, enérgico. Con una melodía gozosa, con al menos un
estribillo al alcance de la asamblea. La duración va acorde al contenido de la
totalidad del texto.

La liturgia de la Palabra: como su nombre lo indica, cada canto realizado en este


momento, va llevándonos a la reflexión profunda de las lecturas del día. Como se ha dicho
varias veces, el canto está al servicio de la Palabra, por lo tanto es el deber del músico como
miembro del coro, seleccionar canciones que vayan de acuerdo al orden de las lecturas.
Dentro de este momento, se encuentra: Salmo responsorial, aclamación del aleluya,
aclamación después del Evangelio y la Profesión de fe.

 Salmo Responsorial: es la respuesta de la asamblea estrechamente ligada a la


palabra proclamada. Es un canto donde la asamblea repite cantando la antífona
propuesta por el salmista o el coro. Debe ser con una música estrictamente ceñida
al texto de la antífona, corta y sencilla.

 Aclamación del Evangelio (aclamación del aleluya): este canto prepara a la escucha
de la palabra de Jesucristo. No se canta en el tiempo de Cuaresma. Es un canto que
acompaña a la procesión del diácono o del sacerdote que proclamará el evangelio.
La música debe ser de carácter gozoso con un ritmo y una melodía alegre.
En los tiempos en que no se canta aleluya, las canciones deben hablar directamente
sobre la palabra, deben ser reflexivos y con melodías no tan agitadas.
 Aclamación después del Evangelio: es ideal cantar “Gloria y honor a ti, Señor
Jesús”. Podría también cantarse algo similar, con un ritmo y melodía libre y de
duración corta.

 Profesión de Fe: es la profesión de fe trinitaria de la iglesia, vinculada al bautismo.


Existen dos fórmulas, el credo breve o Símbolo de los Apóstoles y el credo largo
llamado Niceno-Constantinopolitano. Se reza o se canta los Domingos y en
solemnidades. En Venezuela, no se acostumbra a cantar el credo.

Liturgia de la Eucaristía: después de la escucha de la Palabra de Dios, estamos preparados


para celebrar el memorial de la Cena del Señor y es lo que sigue a continuación entre las
partes de la Eucaristía. Entre las partes cantadas se encuentra: Ofertorio o presentación de
las ofrendas, Santo, Padre Nuestro, Cordero de Dios y canto de Comunión.

 Ofertorio: acompaña a la preparación del altar y la procesión con el pan y vino.


Dispone a acoger el Don por excelencia: Cristo, que se ofrece a sí mismo al Padre,
mientras la asamblea presenta al Padre las ofrendas. El canto debe incluir las
ofrendas presentadas y que la asamblea en comunidad humildemente quiere dar a
Dios lo que tiene para que Él lo transforme.
Ya que los momentos que siguen son solemnes, el ritmo y la melodía de esta
canción pueden ser alegres sin ser excesivamente agitados y que incluyan a la
asamblea.

 Santo: es un canto de alabanza, es el único canto que la propia liturgia invita a


entonar: “por eso con los ángeles y los santos te aclamamos cantando sin cesar…”.
Si hay un texto que siempre debe ser cantado es este. Debe ser cantado por toda la
asamblea con un ritmo y melodía libre. Su duración dependerá del texto.
 Padre Nuestro: es la principal entre todas las oraciones cristianas, la única que el
mismo Jesucristo enseñó a sus discípulos. Resulta muy difícil reducir el Padre
Nuestro a la forma de canción estrófica, el texto obliga a adoptar una forma libre. Si
se entona el Padre Nuestro, es también obligación cantar la doxología final “tuyo es
el reino, tuyo el poder y la gloria por los siglos de los siglos, amén”.

 Cordero: es un canto reflexivo. Mientras el sacerdote parte el pan consagrado y


prepara la comunión, la asamblea confiesa el sentido del rito que está por celebrar
tomando las palabras de Juan Bautista “Cordero de Dios que quitas el pecado del
mundo, ten piedad de nosotros”. La imagen del cordero sacrificado por el perdón de
nuestros pecados, inspira música tranquila.

 Canto de Comunión: expresan la unidad con Cristo y entre los fieles que se acercan
al altar y el gozo de participar en el anticipo del banquete del reino de Dios. Ayudan
a crear un ambiente festivo, reflexivo y fraterno. En este momento la participación
del coro es muy importante porque la asamblea está moviéndose para la comunión.
Se recomienda la escogencia de un canto eucarístico en primera instancia para este
momento y posterior un canto reflexivo, es muy importante también recordar que se
debe dejar un tiempo de silencio para la oración personal después de la comunión.

Ritos de conclusión: es la parte final de la celebración de la eucaristía, en este momento


posterior a la comunión, el sacerdote o celebrante agradece a la comunidad por haber
participado juntos del misterio de Cristo y da la bendición final. En este momento se canta
el canto de despedida o canto final.

 Canto de Despedida: este canto solo tiene sentido si la asamblea está presente. Los
cantos a la virgen son especialmente adecuados, pero éstos podrían ser de acción de
gracias, de envío o relacionados con el tiempo litúrgico en curso. La música y la
melodía para este canto deben ser alegres y al alcance de la asamblea.
Cantos del Ordinario y Propio de la Misa

El Gradual, el libro que contiene los textos y cantos usados con mayor frecuencia
durante la misa y los oficios, agrupa los cantos que corresponde a toda la asamblea en dos
grupos: los que corresponden al Ordinario y los que corresponden al Propio de la Misa. Sin
embargo, cuando hablamos de cantos del Ordinario o del Propio de la Misa, normalmente
no se entiende bien a qué se refiere si no se está familiarizado con la terminología litúrgica.
Para entender esto se describen muy brevemente qué significan exactamente y en qué se
diferencian unos cantos de otros.

Los Propios de la Misa son los cantos que varían según la fecha “propia” del día en el Año
Litúrgico o algún otro evento, como la fiesta de un santo. Contrasta con el Ordinario de la
Misa, parte que no cambia según el día. Los textos de estos cantos pueden ser variables

El Ordinario de la Misa es el texto de la Misa que generalmente no cambia. Contrasta con


los Propios de la Misa, cantos que cambian durante el Año litúrgico o para una fiesta. El
Ordinario se encuentra en el Misal Romano como una sección distinta en medio del libro,
entre las Misas Pascuales y los Propios de temporadas y Santos. La Iglesia afirma que el
Ordinario de la Misa tiene que ser privilegiado. Los textos de estos cantos son invariables.

Los cantos protestantes dentro de la liturgia

Desde el punto de vista doctrinal se puede considerar a los protestantes como unos
cristianos auténticos pero con ciertos límites en cuanto a la revelación y la doctrina. Esto se
refleja también a nivel de las producciones musicales. Al tener esta consideración estamos
entendiendo que lo que ellos producen a nivel musical no es intrínsecamente malo, no lo
hacen con mala intención sino que tiene un valor, un don de parte de Dios. Pero que puede
quedar limitado en cuanto al valor doctrinal, litúrgico o eclesial, es decir, la profundidad
que se requiere en la música cristiana no es fácil de alcanzar y a los católicos no les
conviene pensar que la producción protestante es la de mayor profundidad y amplitud para
ser imitada o utilizada indiscriminadamente.

Es necesaria una actitud abierta ecuménicamente con los hermanos esperados,


reconocer su dones, pero no confundir los papeles, no obscurecer la realidad de la
profundidad doctrinal, la plenitud de la revelación que descansa en la Iglesia católica, en
tanto que los protestantes tienen siempre algún limitante en esa doctrina, una cosa es ser
abiertos en el amor fraterno y en la búsqueda ecuménica y otra es mezclarse sin criterios ni
discernimiento.

La tendencia general de la música protestante será más individualista, intimista, a


fomentar una relación individual con Dios, unilateral, directa, sin tomar en cuenta la Iglesia
ni los sacramentos; tratará de basarse en la sola Escritura, sin utilizar otros escritos de la
Tradición cristiana, nunca tomará en cuenta a María o a los otros santos.

La música católica tiene otras tendencias básicas. Además de las tendencias


intimistas e individualistas, de sentir a Dios en forma personal e íntima, que también se dan
en las producciones católicas, hay también una enorme gama de aspectos que entran en ella
como el tema de la Eucaristía y los sacramentos, además también entra el tema de la
Iglesia, del Papa, del servicio al hermano, la participación en comunidad y el gran tema de
María y de los demás santos.

Actitud frente a la música protestante

Dentro de nuestra experiencia eclesial a veces se utilizan cantos que han nacido en
los protestantes, sobre todo los carismáticos, otras veces en los católicos, pero que ya son
universales, ya son de todos, como por ejemplo “Alabaré”, “Como corre el río”, etc,
¿Quién realmente los ha producido?, ¿Quién los usa?

Hay que también resaltar otro aspecto histórico importante, los protestantes desde el
comienzo dieron menor densidad a los sacramentos, a la Iglesia y a la liturgia y
desarrollaron más la música, justamente para llenar ese vacío. Una misa sin cantos vale
igual que una con cantos, la misa del Padre Pío era totalmente silenciosa, pero los fieles
salían llenos de Dios. En cambio un culto de predicación sin música al perder la Eucaristía
y dejar solamente la Palabra debe llenarse con una experiencia que toque los sentidos, que
motive el alma, y lo que más se acerca a la experiencia del espíritu es la música.

Por lo tanto lo mejor es no utilizar música protestante dentro de la liturgia, son cosas
que sencillamente no van de la mano, además en todo caso se quedaría corta. Si el miembro
del coro o Ministerio de música busca apegarse a lo que dice la liturgia, el reto es
componer, crear, producir, es sacar la inmensa riqueza de la gracia y la doctrina que tiene la
Iglesia católica. La producción de música católica tiene un norte que es la evangelización.
ASPECTO IV
Los aspectos metodológicos

Se propone que la investigación se desarrolle sobre la base de la metodología utilizada


por la investigación-acción, basada en el enfoque cuali-cuantitativo, donde se privilegian
las técnicas cualitativas para recoger la información, pero no se descarta la utilización de la
estadística descriptiva para la presentación de tablas y gráficos, que permiten visualizar
algunas situaciones detectadas.
Uno de los tipos de investigación que han emergido, donde los intereses del investigador
se centran en la solución de los problemas de la comunidad, es la investigación-acción, ya
que no basta con permanecer en la posición de observador y crear unilateralmente
situaciones experimentales, sino que el investigador tiene que incluirse a sí mismo en el
proceso comunicacional de los acontecimientos sociales. De esa manera, no se estará en
presencia de un espectador distante, sino, por el contrario, en una persona involucrada e
inmersa en la realidad de los diarios acontecimientos en una comunidad.
Sobre las bases de esas consideraciones, se hace necesario puntualizar que la
investigación-acción tiene su propio núcleo de principios conceptuales y metodológicos
para ser autónoma ante las deficiencias manifiestas en la investigación experimental y sus
derivadas. En otras palabras, la investigación- acción se vincula con una argumentación
consensual sobre las interacciones que se orientan en las actividades del campo social y,
además, no acepta el modelo experimental como guía para los enfoques metodológicos; por
el contrario, privilegia el discurso como modelo de acción social.
En la investigación-acción se obtiene una visión general de la realidad presente,
estudiando las experiencias vividas a través de otras investigaciones. Por ello su utilización
en el ámbito pastoral es pertinente. Se trata de asumir la experiencia de la investigación
social y llevarla al elemento pastoral de la Iglesia, de tal manera que permita elaborar,
mediante un estudio de caso, un diagnóstico donde se incluyan las delimitaciones del área
específica, así como el análisis de las características teológicas y praxiológicas en los
niveles macro, meso y micro del objeto en estudio.
Las consideraciones acerca de la investigación-acción la hacen congruente con una
práctica que permita actualizar y perfeccionar la acción pastoral en situaciones concretas,
complejas y humanas.

Modelo de investigación
Investigación-acción en la Comunidad, Investigación-acción en la institución.

Diseño de la investigación
El investigador debe planificar con mucho cuidado y anticipación cada uno de los pasos
requeridos para lograr que se cumpla la idea inicial. Sin embargo, en la investigación-
acción esta planificación jamás representa una “camisa de fuerza”; ella está sujeta a las
necesidades prioritarias de la situación objeto de estudio y a las constantes sesiones de
autoevaluación que los involucrados realizan, como reflexión, para encauzar debidamente
el proceso. Todo esto con la idea central de ser congruentes con el tipo de investigación
asumida. Esto es, el investigador se involucra con los investigados en un proceso de teoría
y práctica o práctica y teoría. El diseño de investigación que mejor se adapta a las
condiciones de un trabajo pastoral de acuerdo a la metodología propuesta es el ver-juzgar-
actuar.
El primer momento Ver, incluye luces, sombras, causas y tendencias. No es un mero
acercamiento a la realidad, incluye el análisis de la situación y de sus causas. Este análisis
de la realidad puede hacerse también en atención a otros esquemas: aspectos positivos y
negativos, matriz FODA, logros y fallas. En la presente investigación se asumirá el
esquema XXXXXXXXXXXXXXX.
El segundo momento corresponde al Juzgar, que tiene al menos dos situaciones: la
presentación del estado ideal, el marco referencial de la situación que se aborda
formalmente en los aspectos sustentadores de la investigación y una segunda situación, el
diagnóstico que se refleja en el análisis de información de la experiencia en estudio. En este
diagnóstico emerge la comparación entre lo que se es y lo que debería ser. Es un momento
de discernimiento espiritual que plantea los desafíos pastorales a asumir.
El tercer momento es el Actuar. El producto de este momento se presenta al final de
cada experiencia. Allí se expresa lo que hay que hacer para dar respuesta a la situación
observada y transformar esa realidad. Se trata de dar respuestas pastorales, sugerencias
prácticas y elementos que permitan una cierta transformación hacia lo que debe ser la
situación. Esto se traduce en una propuesta de acción pastoral, que al concatenarse con
otras, derivadas de las otras experiencias, genera un Plan de Acción Pastoral, que es el
producto principal de esta investigación.

Técnicas para la Recolección de la Información


Una etapa significativa de este tipo de investigación es la recolección de la información.
En consecuencia, el investigador debe valerse de diversas fuentes. Tal como lo expresa
Pérez (1998) : “interesa conocer las realidades concretas en sus dimensiones reales y
temporales, en el aquí y el ahora de su contexto social”.(p.32) Partiendo de considerar la
comunicación como una estrategia de importancia vital durante el proceso de la
investigación-acción, se considera pertinente describir la forma de abordar la comunicación
en todas y cada una de las actividades desarrolladas, para luego reseñar las técnicas (de
carácter cualitativo) que se utilizaron durante todo el proceso indagatorio. Entre ellas están:
• Revisión de documentos.
• Observación participante.
• Brainswriting (escribir ideas)
• Entrevistas no estructuradas.
ASPECTO V
De la acción transformadora

EXPERIENCIA N°01 Reunión con el Diácono Raimundo Marante y presentación de la


propuesta

En esta primera experiencia el punto único en la agenda era expresar abiertamente al


párroco y al administrador parroquial nuestra inquietud de trabajar no solo con los
Ministerios de Música sino también con la comunidad en general en cuanto a los cantos
adecuados dentro de la liturgia, planteándose la idea de crear un manual formativo.

Participantes: Pbro. Cristian González, D.P Raimundo Marante, Janner Aguirre, Rosana
Escobar, Jesús Marante, María Marante y Laury Ramos.
Análisis de la Información: en vista a lo planteado al Padre y al Diácono, se pudo constatar
que ésta no era solo una preocupación nuestra, sino que también la inquietud la tenían ellos
y otros sacerdotes, por lo tanto nos sentimos encaminados a hacer un trabajo que haga
crecer nuestra doctrina, nuestra teología y permita tener una mayor experiencia de fe. Por lo
cual se nos concedió el permiso para trabajar con la comunidad y los Ministerios de
Música.
EXPERIENCIA N°02 Reunión con los Ministerios de Música

Decidimos también informar a los Ministerios de Música que hacen vida en la Parroquia
Santo Tomás Apóstol primeramente sobre la inquietud del equipo de la pastoral musical, y
en segundo lugar, que ellos serían nuestro objeto de estudio y además quienes recibirían las
formaciones. Los puntos a tratar en la agenda serían:

 Dar a conocer la propuesta


 Recibir sus impresiones y también ideas sobre qué temas específicos para la
formación.

Participantes: Ministerio de Música Son D’ Cristo Band y Ministerio de Música


ContraCorriente.

Análisis de la Información: ambos ministerios de música se mostraron prestos y dispuestos


no solo a colaborar con nuestro proyecto sino también muy interesados en el tema, para
formarse y así ofrecer un mejor servicio a la comunidad.
EXPERIENCIA N° 03 Encuentro con la comunidad

Era el momento propicio de hacer partícipe a la comunidad sobre nuestra propuesta de


formación, en este punto, no escatimamos en llamar solamente a los ministerios de música,
sino que también incluimos a la comunidad, puesto que la música es para que la comunidad
se sienta partícipe de la alabanza a Dios, no se trata solamente de un grupo en específico,
sino de que todos nos integráramos para un fin común.

La agenda fue muy similar a la que tuvimos con los ministerios de música, las dos ideas
básicas eran presentar la propuesta y esperar las inquietudes de la comunidad en cuanto a
este tema.

Participantes: Ambos Ministerios de Música de la comunidad y fieles en general que


participan en otros grupos de apostolado y que hacen vida dominical en la parroquia.
Análisis de la Información: La asamblea en general se vio entusiasmada con la propuesta y
animosos de colaborar y hacerse partícipes de esta iniciativa. Verse involucrados en los
cantos de la misa, les dio sentido de pertenencia y más ganas de participar en la liturgia.

EXPERIENCIA N°04. Encuestas a los Ministerios de Música

¿Conocen en su Ministerio los ¿Aplican las canciones en la


Tiempos Litúrgicos de la Iglesia Eucaristía de acuerdo al Tiempo
Católica? Litúrgico que se desarrolle?

NO
SI
SI
NO
A VECES

¿Utilizan música protestante dentro Al momento de la comunión,


de la celebración Eucarística? ¿utilizan un canto eucarístico?

SI SI

NO
NO
A VECES
A VECES

Participantes: Ambos Ministerios de Música de la comunidad.

Análisis de la Información: tras evidenciar los resultados obtenidos por ambos ministerios
de música de la comunidad, quedó evidenciado que era más que necesaria la implantación
de un proyecto formativo, si bien los ministerios poseían un pequeño conocimiento al
respecto, afianzar esos conocimientos en base a doctrina y teología era prioridad.

EXPERIENCIA N°05.Charla Formativa sobre la Música y la Liturgia

Ya con todas las partes informadas al respecto, nos reunimos con el Pbro. Cristian
González quien nos ha ayudado mucho en este punto de las formaciones, él sería el
encargado de llevar a cabo el taller sobre la música y la liturgia. La formación fue abierta,
no solo para los miembros de los ministerios de música de nuestra comunidad, sino que fue
abierta a otras comunidades de nuestro arciprestazgo.

La agenda del Pbro. Cristian para este día consistía en dos momentos, una parte
teórica en la que se comentarían los aspectos básicos de la música en la liturgia, su historia
y una segunda parte práctica en la que retomaríamos los cantos básicos para una
celebración eucarística.

Participantes: Ministerios de Música de la Parroquia y fieles en general.

Análisis de la Información: esta charla dictada por el Pbro. Cristian fue enriquecedora para
los ministerios, ya que dio luces a la hora de la escogencia de las canciones para el
momento de la eucaristía y no solo eso, sino que nos dio las bases de lo que debe contener
una canción bien sea de entrada o de ofertorio, entre otros, lo cual motivo a nuestro
Ministerio de Música (ContraCorriente) a la hora de la composición de las canciones
pertenecientes al disco “Cantamos”, entonces podemos decir que la formación dejó muy
buenos frutos.
EXPERIENCIA N°06 Charla Formativa sobre el uso adecuado de los Equipos de Sonido.

También, como ministerios de música, vimos la importancia del cuidado no solo


de los instrumentos musicales, sino también de los equipos de sonido que se utiliza, por lo
cual, como un paréntesis, quisimos invitar al Técnico de Sonido Edgar Rivas de la
Parroquia Nuestra Señora de la Coromoto, para que nos hablara un poco sobre el manejo de
los equipos de sonido, que si bien es cierto no tiene que ver con la liturgia, lo consideramos
importante pues se trata de las herramientas necesarias para poder hacer que el mensaje
llegue musicalmente hablando.
Participantes: Ministerios de Música de la Parroquia Santo Tomás Apóstol.

Análisis de la Información: Conocer los instrumentos y medios que tenemos a nuestro


alcance para la evangelización nos permite tener un mayor dominio de lo que se hace. Por
tanto esta charla aunque nada tenga que ver con la liturgia, permitió a los ministerios
conocer y valorar los medios que se tienen para la evangelización y su uso adecuado en
cada momento.

EXPERIENCIA N°07 Mesa de Trabajo para Analizar los Resultados de la formación

Participantes: Equipo de Pastoral Musical

La agenda pautada para esta reunión fue la evaluación de las charlas formativas y nuevos
proyectos para la música católica y música en la liturgia.

Análisis de la Información: una vez realizada la formación a los ministerios de música de la


parroquia y habiendo confirmado que fue positiva, se procedió entonces a realizar un
manual formativo, que ayudara no solo a estos ministerios, sino a todos los de la Diócesis
en cuanto a la música dentro de la liturgia. Además se promovieron actividades dando a
conocer la música católica en el estado Aragua.
EXPERIENCIA N°08 Promoción de la Música Católica en el Estado Aragua

Participantes: Comunidad de Músicos Católicos del Estado Aragua, Ministerio de Música


ContraCorriente, Pastoral Juvenil Diocesana, gente que transita por la calle.

La agenda para ese día tendría solo un punto en común para todos los invitados: concierto
de música católica en la calle.

Análisis de la Información: pese a estar fuera de nuestra zona de confort, la experiencia de


ayudar a promover la música católica en la calle dejó grandes enseñanzas y permitió
reconocer la necesidad que tiene la gente de a pie de que le hablen de Dios, los jóvenes se
sintieron identificados al ver a otros jóvenes con instrumentos y cantando música actual y
contemporánea pero que sus letras te llevaban a Dios.
EXPERIENCIA N°09 Charla Formativa a los cadetes de la Escuela Técnica del Ejército.

Participantes: Equipo de Pastoral Musical.

La agenda para ese día estaba centrada en enseñar a los cadetes los cantos adecuados a cada
momento de la celebración Eucarística.

Análisis de la información: Por petición del Pbro. Rafael Indave, capellán de la Escuela
Técnica del Ejército, nos dimos a la tarea de formar a estos jóvenes cadetes que animan las
celebraciones eucarísticas, en cuanto a los cantos dentro de la liturgia, ya que ellos no
tenían ningún conocimiento e incluso utilizaban música protestante dentro de la Eucaristía.
El taller formativo dio buenos resultados y los cadetes consecutivamente usaron los
consejos que dio el equipo pastoral al momento de planear los cantos para sus misas
semanales.

EXPERIENCIA N° 10 Charla Formativa a los hermanos de Emaús sobre la música


protestante.

Participantes: Hermanos de Emaús de las diferentes parroquias de la Diócesis de Maracay.

La agenda del día se centraba en un punto clave, la utilización de música protestante dentro
de las actividades de la Hermandad de Emaús, no solo dentro de la eucaristía sino también
en actividades propias de la hermandad.

Análisis de la Información: después de que el equipo pastoral evidenciara con base el por
qué no se debe utilizar la música protestante dentro de las actividades de la hermandad, se
llegó a un consenso y se determinó que no se utilizará más este tipo de música, además se
encargó a los diferentes ministerios de música de Emaús a promover la música católica e
incluso crear y componer música católica de calidad.
CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

Después de todo este volcán de información que se ha expuesto, todo depende de


los encargados de promover la música dentro de la parroquia, los coros y ministerios
musicales. La Iglesia nos ha dado todas las herramientas que necesitamos, pero depende de
cada uno de sus miembros, ponerlas en práctica, para que el ministerio, la comunidad, la
Diócesis pueda vivir más plenamente la celebración eucarística.

La música dentro de la liturgia no es algo que se hace al azar, de hecho nada dentro
de la Iglesia puede hacerse al azar, ya que Dios es un Dios de orden y nos ha dado la
doctrina y la teología para encaminarla pastoralmente.

Realizar este trabajo significó mucho estudio y conocer más sobre la Iglesia que es
rica en doctrina en todos los sentidos y dejó la responsabilidad para dar a conocer todo lo
investigado a cada uno de los rincones que conforman la Diócesis de Maracay.

Nosotros como creadores de este trabajo y de la propuesta pastoral, proponemos dos


retos que te ayudarán en la escalada a una vivencia eficaz de la palabra:

1. Recuperar la palabra litúrgica: es decir, respetar siempre los textos propios de la


Misa. Evitar la modificación en el texto oficial o sustituirlo por otros textos libres.
Los textos oficiales ofrecen a la oración y a la celebración el carácter de la
eclesialidad, lo cual no se hace sólo respetando el texto, sino que conviene que el
contenido esté en consonancia con el momento concreto y el tiempo litúrgico. Que
cada canto responda al momento celebrativo que acompaña. Hay que pensar el
porqué del canto situado en ese momento de la celebración.

2. Canto para la Asamblea: El canto manifiesta el aspecto eclesial de la celebración,


por eso, la liturgia prefiere el canto comunitario de toda la asamblea al canto
ejecutado por un coro que impida la participación del pueblo. Al mismo tiempo,
debemos fijarnos en el texto, que sea también comunitario, que hable más del
nosotros "asambleario" que del yo "privado-individual". El canto da voz al Cuerpo
de Cristo (Rm 15, 5), es la voz del Cuerpo de Cristo.

También proponemos lo siguiente:

 Utilizar la música para darle más amenidad a la celebración, para intercalarla entre
los textos, sin pensar que da lo mismo una cosa que la otra.
 No pensar que si el sacerdote no sabe de música, el director del coro, o quienes
tocan la guitarra pueden cantar lo que les dé la gana, todo debe ir enmarcado en la
liturgia.

Mejor pensar que:

 El canto está al servicio de la Palabra.


 El canto debe ser elegido en diálogo entre todos los integrantes del coro o ministerio
de música.

Es importante reconocer que cantar es una de las cosas que se deben promover en las
celebraciones, para crear un clima colectivo, un ambiente de oración y alabanza, para que
los sentimientos de todos entren en el corazón. Además los cantos deben ser hechos de
calidad, preocuparse por practicar el instrumento que se ejecuta, querer ser siempre mejor
por Cristo.

No se trata tampoco de cantar todo y todos bajo la premisa de que cuanto más se cante
mejor, se trata más bien de que la celebración también necesite espacios de silencio,
espacios para escuchar. Esto mismo aplica al volumen que se en los instrumentos, no se
trata de tocar al máximo sino de que cada persona que va a la celebración, pueda disfrutar
no solamente la Palabra de Dios que se renueva, sino también de los cantos que la
acompañan.
Si bien es cierto, nuestra formación no termina ahí, como interesados en que no solo los
ministerios de música de nuestra parroquia se formen en este aspecto, sino todos los
ministerios que forman nuestra diócesis y por qué no, de otras diócesis, hemos ampliado la
formación a un nivel que nos permite estar desde la comodidad de nuestras casas, pero a la
vez llegar a muchas personas y es por eso que hemos decidido usar la plataforma de
internet para hacer llegar nuestro mensaje.

Utilizando las redes sociales, se hace más efectivo hacer llegar el mensaje, de
formación de aprendizaje, de cultura, porque nuestra Iglesia está llena de cultura y tradición
y son valores que no deben perderse.