You are on page 1of 2

Entre lo institucional y lo territorial: ordenamiento de ideas fuerza

Las relaciones, caminos y puentes construidos entre el pensamiento, las ideas y el poder otorgan
una clave a la hora de establecer cómo proyectar la intervención en los asuntos públicos tanto en
el ámbito de las instituciones como en la política ligada al territorio. Ambos objetivos resultan
cimientos donde construir el incremento de un poder de pensamiento y dirección constituyente
para el grupo de personas que cuenten con relaciones, influencias e intenciones de intervención
en la gestión pública.

De este modo entonces, la combinación de los conceptos precedentes conforma uno de los
factores de cara a un protagonismo nacional que, de modo concreto, puede sustituir la
disminución de otros ejes y por ello contribuir centralmente al mantenimiento o incremento de las
relaciones de poder hoy alcanzadas. Think Tanks, Fundaciones o Asociaciones fueron los modelos
desarrollados por quienes se asociaron para desarrollar diversas propuestas de gobierno y
fortalecer equipos técnicos de cara a alternativas transformadoras.

La Confección de Políticas Públicas, la Presentación y Organización de Encuentros focalizados y


segmentados localmente según las necesidades, la esquematización del trabajo de modo de
generar una Red de acción coordinada, y la consecuente divulgación-difusión de planes e ideas
para influir en el debate público resultan los ordenadores programáticos fundamentales que se
complementan con la personalización de líderes empáticos, carismáticos y a tono con los deseos
de las audiencias-votantes.

Dichos ordenadores se ramifican en clave institucional y territorial, ya que ambas determinan


intervenciones vitales. Los lugares y roles en la función pública -institucional- se cristalizan a modo
de ejemplo en el caso de la Fundación Pensar que fue creada en el 2010 como “usina de ideas del
PRO”, dividida en dos sectores: el Consejo de Administración y el Equipo Técnico. Dentro del
primer grupo se encuentran 32 integrantes, entre ellos Mauricio Macri como presidente honorario,
Francisco Cabrera (presidente), Humberto Schiavoni (vicepresidente), Marcos Peña (secretario),
entre otros. Como dato no menor, la mayoría de los miembros presentes en el Consejo de
Administración son actores políticos conocidos ya que varios de ellos ocuparon y ocupan puestos
en gobiernos municipales, provinciales y nacionales.

Respecto al desempeño en el territorio, los centros de cercanía con la comunidad, debates o


cursos-talleres resultan el canal para difundir conocimientos no solo en lo estatal e institucional,
sino para el resto de los ciudadanos en forma didáctica. La propuesta de charlas o seminarios para
que las personas ajenas al mundo político-académico-científico también apunta a que el
ciudadano-vecino se interese por los conocimientos.

Finalmente, como explica Thomas Medvetz, quienes tengan estas intenciones a partir de
fundaciones o think tanks existe un doble movimiento acercamiento/distanciamiento, de ciclo
eterno, que le permite llegar al equilibrio necesario para su legitimidad. El equilibrio encontrado
supone la existencia de lazos académicos, políticos y empresariales ya que cada vínculo le asegura
una legitimidad que garantiza su independencia respecto a las otras instituciones. Se podría
resumir su posicionamiento en el espacio del peritaje de las políticas públicas afirmando que un
think tank es más académico que un lobby, más empresarial que una universidad y más político
que una empresa. En suma, el sentido es organizar tareas de investigación anticipando acciones
propias de un lobby y practicar una comunicación bidireccional mezclando influencia con
pedagogía informativa; en un todo, organizarse bajo una estructura asociativa, con la condición
sine qua non de preservar el interés general.