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E X L I B RI S
HEMETHERII VALVERDE TELLEZ

Episcopi Leonensis
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BIBLIOTECA PORTATIL
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DE LOS PADRES
FJ
Y DOCTORES DE LA IGLESIA.

T O M O N O N O .
BIBLIOTECA PORTATIL
D E L O S P A D R E S ,

Y DOCTORES DE LA IGLESIA
DESDE EL TIEMPO DE LOS APOSTOLES.

ESCRITA EN FRANCES
a r r / / ; . £ < , r í / D 3 T ' . •

POR Mr. DE TRICALET,

Presbítero , y Director del Seminario Eclesiástico de París,


con las adiciones y notas de Mr. Rondet, intérprete di
las lenguas santas , y editor de la Biblia
de A-viíion,
. Á l t l l D l A J » f e ; D O : Y :

TRADUCIDA AL CASTELL, ,
-"i"-
j a u m e n t a d a sobre la edición última , por el P . D . F r a n c i s c o V á z -
q u e z , C . R . y L e c t o r de S a g r a d a T e o l o g í a .

Cada uno de los Padres comprebende:

« E l resumen de su vida.
U n Análisis de sus prin
{ toria Eclesiástica.
/•Las sentencias mas noraDies soDre la ivioral y la^WaCipKnj,*££5#ía v
3 ¿ exposición y defensa de los Dogmas de nuestrá santa F e f , y el
L enlace de las Tradiciones Divinas y Apostólicas. . *
4 L a s máximas espirituales sacadas de sus escritos. • / 1
Obra útil, asi para ¡os señores Eclesiásticos , como paj a todos los fielet'--
que desean saber afondo nuestra santa Religión. \ >' . •

T O M O N O N O . WIMSUL
m
y . .
1 ", •
MADRID : EN LA IMPRENTA R E A L . ... ,

1 79 1 ' .. x

Oí* las licencias necesarias»


. «...JL A ji i l U t A I v. a u i e.
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LOS P A D R E S
R ^ A I S H J O I A J S A G ^ O T D O A Y 2 c. . irr - - •• a a

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O U E SE C O N T I E N E N E N ESTE T O M O IX.
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«.(V SAN C E S A R E O , O j w s r o DE A R L Í S , T D O C T O R DE L A
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IGLESIA. I
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SAN GREGORIO EL G R A N D I , P A P A , Y DOCTOR DE
>•"*.W Ö. v'i. • ..' • 'f • ' •• V
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LA IGLESIA. 48

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SAN JUAN DAMASCENO , MONGE , Y PRESBÍTERO DE
- " oozb: £•••' a .5 k i'ocf { £«ijljf 4 el iñffoa £•<•.shamur v
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JERUSALÉN. 2$»

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* 7 •? 3 SAN ANSELMO , ARZOBISPO DE C A N T O R B E R I . 295

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VALW.OÈTI&LÌS .
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Desde el 3 o hasta el 41.
Los discursos intitulados : de la venida del Señor. \
El Sermón sobre el Símbolo. ^
Sermón sobre la fe.
Sermón 78 hasta 86. g
Lo mas notable del resto de los Sermones de ,ste Santo, o
Regla de San Cesáreo. ' y

Arreglo del canto de los Salmos.


«cao» «»o»
Regla de los Monges.
r.i n¿kJ Cartas de instrucción.
C A P I T U L O I.
Dos cartas de San Cesáreo d su hermana. \ \
1 estamento de San Cesáreo. J *
SAX CSSAREO , Obisp*O de A r l e s , y D o c t o r de la Iglesia.

A R T Í C U L O III. P Á G / 3 7
El guarismo corresponde al númer$ Romano.

Los lugares mas notables de la doctrina de San Cesáreo ea


ARTICULO I. rAC. x
punto de dogma, moral y disciplina.

H i s t o r i a de su vida. De la Santísima Trinidad.


Del Bautismo , , sobre el pecado .riginal \
nacimiento de San Cesáreo, su elevación al Diaeo- dJe Jesuchristo en la Eucaristía.
nado , al Presbiteral* , y al Obispado-, y las perse-
De la gracia , y el libre albedrie. 2
cuciones que sufrió. Num. I
Puntos de moral y disciplina. *
Resucita con su oradas un difunto. a
•Algunos puntos dogmáticos. $
Muerte y Funeral de este Santo. 3
Su testamento, y ediciowrs de sus obras. $
A R T Í C U L O IV
FA G . 44
A R T Í C U L O II. *AG. II
Sentencias espirituales de San Cesáreo.

Análisis de l e s escritos de San Cesáreo.


f "sidad de renunciarse d sí mismo.
Jtl diablo solo emttlea ™ • «ülí. I
Análisis de los Sermones de San Cesáreo hasta el de' * u 7JZAD T Í!AUKN ""TRA *
cimo. Nu*f. i
Desde el lo hasta
JDesde el z.i hasta el
el i i.
3
2 PZJJl ?'Zn
virtudes de Us Vírgenes.
j u z s a r "r**™ 4
í
V. 5
VIII
Su atención a las diferencias de las Iglesias reprime la
En qué consiste la perfecta justicia.
7 temeridad de Juan de Constantinopla. 5
Qué fuego es el del purgatorio.
8 Envía Misioneros d Inglaterra. Enfermedad de San
Qué debemos hacer quando se llegan las solemnidades.
10 Gregorio. , > ÍL •> 5
Dar á los pobres lo que ahorra el que ayuna.
11 Emprchende la reparación de las Basílicas de San Pe-
No hay excusa para no amar d Dios. ^ dro y San Pablo. y
i i
El no hacer bien es grande mal. Su muerte , sus obras,y las mejores ediciones. 8
13
Necesidad de enseñar d sus hijos la doctrina.
14
Cómo se ha de emplear el Domingo.
A R T Í C U L O II. PAG. 6 a
Amar d los enemigos es precepto. 16 SS _ . i r . v ^ v - , - . > * y, VA
Cómo se ha de oir la Misa. Los Comentarios morales sobre Job, compuesto en 583. NUM. I
17
Qué es lo que siempre se ha de pedir d Dios. 18 Primera parte de estos Comentarios. 2
Hay pobres soberbios , y ricos humildes. La segunda y tercera parte. j
19
Los ricos no dan d los pobres tanto como reciben. La quarta parte. . { ,. ^
Los que cantan los Salmos , entren en los sentimientos que Análisis de la
20
indican.
quinta parte. . 1 *
Un Sermón es un espejo en el que se ve cada uno d si
Análisis de la sexta , y la conctusioH. 6
a1
mismo. Homilías sobre Ezequiél. y
C A P I T U L O II.
Homilías sobre los Evangelios. v g
Cinco homilías del libro primero. y
SAN GREGORIO EL G R A N D E , P a p a , y D o c t o r de la Iglesia.
Otras siete homilías sobre los Evangelios. j Q
Libro segundo de las homilías de San Gregorio. n
A R T I C U L O I. PAG. 48
Análisis desde la homilía 3 5 hasta la 40. 12
Homilías sobre la mortalidad. / j ¿
H i s t o r i a d e su vida. El Pastoral, y la estimación que ha tenido. I 4

Análisis de la segunda parte. j -


Nacimiento de San Gregorio, su instrucción , y su dig- Análisis de la tercera parte desde el capítulo 14. j 6
nidad de Pretor. NUM. I . Prosigue la analisis de los demás capítulos. 1 ?

Dexa el mundo , y se retira d un Monasterio, y procura Diálogos de San Gregorio.


la conversión de los Ingleses. * Libro primero y segundo. ,
Le ordenan de Diácono ,y le envían Nuncio d Constan- Tercer libro de los diálogos. «
tinopla : vuelve d Roma , y le nombran Abad de San Análisis del quarto libro. % j

Andrés. 3 Advertencias generales sobre las cartas de este Santo,


Es electo Sumo Pontífice ; y cómo procedió en su Penti- y análisis del primer librq. • \ 3J|
ficado. • - 4 Analisis de las cartas del segundo libro. \
TOMO IX. B
Anchis del lilro tercero. 2
4 El Bautismo de San Juan t y el de Christo j las ceremo-
nias del nuestro. g
Análisis del libro quarto. 2
5
Quiénes son los Ministros del Bautismo solemne , 7 el
Análisis del quinto libro.. 26
tiempo de darle. r Q
El libro sexto de las cartas de San Gregorio. 27
Análisis del libro séptimo. ' ' • 28 La Confirmación. ¡ f

Sobre la Transubstanciacien. j%
Análisis del libro 879. 9 2

Li. ro décimo de las cartas de este Santo. > 3«> El Sacrtjicio por vivos y difuntos. 13

Análisis del libro II. 31 De los Oratorios , y algunos puntos de disciplina acerca
12 y 1 3 . . - Í O A ' I . de la celebración de las Misas. T 4
El lü ro 1 4 de sus cartas. 3 3 De la Penitencia ; en qué consiste: y de la confesion de los
£/ Sacramentarlo de San Gregorio ,;y ia distribución de pecados. : x ^
< este escrito. .¿0. . "•'•'•» •>'• ' v ' 3 4 De la excomunión.
El Sacramento del. Orden ; y la residencia de los Clé-
La Misa Pontifcal. . , • ' v 3S rigos~
I 7
ío¿o el año; y el arreglo del modo de
Calidades y método de vida del buen Obispo ; el celibato:
•cantar. , v 3^
A R T Í C U L O M . PAC. AOJ
y penitencia de los Clérigos. ¡ §
Sobre el Matrimonio. ¿ ^
x Av ??•• . n "
La invocación de los Santos , y los milagros obrados en
Los lugares mas notables de la doctrina de San ^Gregorio ,
sus sepulcros, y con sus reliquias. 2 9
en punto de dogma „ moral , y disciplina.
Del purgatorio , y del injierno. 2 r
e t .v^VATV.TÍI x<?\ yrlc». ' - O J
De la eternidad de las penas de los condenados. 22
T>e la Escritura , 7 j« inspiración ; ^/ro-
De la simonía.
/fráz /oí libros Canónicos.*, _ ... • . S t»UM. 1. a
3
4 «
'" • • 3 • .\t' ."i * .* • t\V »t t
Pe los Concilios. A v, • v-.A' A
A R T Í C U L O I V . NAG. 338
ffc Iglesia , 7 Ja primacía de San Pedro. . 3
Sobre la autoridad de la Silla Apostólica. _ 4
Sentencias espirituales de San Gregorio el Grande.
Sobre la misión de las Di-vinas Personas , la Procesión
- Espíritu Santo , 7 -dos naturalezas en Christo. $
Los males de esta vida,prendas del cielo. , , NUM. r
Trata de la gracia ; de que Dios U retira algunas ve-
Alimentarse con la buena lección. %
ces, y Je que el hombre resiste. Habla-de la predesti-
Los afligidos hallarán en sí el consuelo.
nación , y reprobación. ^
El ser Dios justo consuela en las desgracias.
De la concordancia de la gracia y el libre albedrio , y la
Rigurosa justicia para las buenas obras , y las culpas. t
incertidumbre de la predestinación. 7
Los pecados ágenos nos llaman á llorar los propios., " 6
De los Angeles , del estado del primer hombre , y del
La penitencia no quita el temor del juicio Divino. 7
pecado original. ®
b2
xir •
Esta vida está llena de tinieblas. • 8 de la vida. . 32
No puede el hombre distinguir entre los efectos de la mi- Ninguno en esta vida permanece invariable. 33
sericordia , y la justicia. 9 Aun los mas justos deben temer el juicio de Dios. 34
Be infinitos modos se da Dios á conocer d las almas. i o El alma que se siente asustada con la vista de sus pe-
La contemplación nos hace juzgar de nuestras obras. 11 cados , fácilmente descubre aun los mas ocultos. 35
Contra la impaciencia y la murmuración. Ia Por qué retira Dios algunas veces de los justos sus
Si los siervos de Dios no están libres de caer , ¿ qué gracias. 36
caídas serán las de los mundanos ? 1 i Excelente descripción de las miserias de la vida hu-
Con la penitencia se rescata el tiempo. 14 mana, 3y
La consideración previene los accidentes de la vida. l$ La virtud que empieza, solamente está segura en el retiro. 38
Para sufrir d los demás reparemos en nuestros de- Peligro de manifestar las buenas obras. El que no es su-
fe c tos. 16 perior.a las alabanzas humanas , las debe ocultar. 39
Hay santa indignación ,xy la hay viciosa. 17 Peligro de manifestar las buenas obras. El que no es
Utilidad de las aflicciones. 18 superior á la alabanza humana , las debe ocultar. 40
El abatimiento de la carne es elevación del espíritu. 19 Solo el que se considera incapaz de alabar á Dios como
El ver que no conoce la razón muchas cosas que nos cons- merece , es el que le alaba dignamente. 4X
tan por la experiencia , nos confirmará en la fe. 2O En esta vida no conocemos nuestra disposición para con
Buscar la voluntad de Dios , pues siempre se ha de •X Dios , ni la de Dios para con nosotros.. 41
cumplir. 21 Desconfiad de la vanagloria como de un ladrón. 43
Los trabajos despiertan á las almas. 21 A qué punto ha de llegar el desinterés en la obra de
La herida de la caridad es la salud del alma. 23 Dios. 4 4

Tan peligrosa es la inquietud, como la ociosidad. 24 Los trabajos que en unos son principio del infierno, á otros
Cada uno tiene su camino señalado : en el que el uno se los libra de él. ^
salva, el otro se pierde. 2$ El estado de una alma abandonada de Dios ,/. el de la
La contemplación es ocasion de caer para el llamado de que está tocada del Espíritu Santo. 45
Dios á la vida activja> 26 Vdar continuamente sobre nuestros pensamientos y al-
La caridad ardiente desea los trabajos. 27 ciones.
Susto ele los escogidos quarido Dios no los castiga en .es- La ley de Jesuchristo toda mira á la caridad. 43
ta vida. 2 8 El que nada desea , no teme al mundo.
Las batas que llevaban el arca del Señor , aunque bra- Con la caridad está el hombre muerto para los plací- XX
maban,proseguían en su camino. 29 res y los males del mundo. • ^0
Lo que mas dura , es breve, si tiene fin. 30 Delicias del cuerpo, muerte del alma. , - -•
La concupiscencia nos tiene en continuados combates. 3I Oposicion entre la prudencia del mundo y la christiana. 52
A vista del premio pierden su amargura los trabajos £1 apego á las riquezas , y no la presión, es el culpable. 53
XIV
Los jóvenes no tienen proportion para predicar U pala- Libro de la sana doctrina. g
bra de Dios. 54 Tratado contra los Jacobitas. j o
Tal vez hemos cometido lo mala , y no. lo hemos adver- Sobre la Santísima Trinidad. j ¡
tido. 55 Carta á Jordán sobre el Trisagio. 12
Cartas sobre el ayuno de Quaresma. j3
Por qué nos ha ocultado Dios la hora de la muerte. 56 Institución elemental. j^
Tratrado contra los Monotelitas ^ y otro contra Nestorio. 15
C A P Í T U L O III. Comentario sobre las Epístolas de San Pallo. j 6
SAN JUAN DAMASCENO , M o n g e , y Presbítero
de Jerusalem ARTÍCULO III. PAG.283

A R T Í C U L O I.. Los Jugares mas notables de la doctrina de San Juan Damasceno


en ponto de d o g m a , moral y disciplina.
Historia de su vida. IQ I J í I O T* T ^ \
Sobre la Escritura. NUM. I
Nacimiento y educación de San Juan Damasceno : sus De la Tradición. a

empleos en el palacio del Califa , y su desgracia. NUM. I De los Concilios. ^


Se retira d vivir en un Monasterio, y le ordenan de Pres- De la Trinidad y la Encarnación. 4

bítero. 2 Sobre los Sacramentos. ^


Su muerte por los años de y 54 con la noticia de sus obras. 3 De los Angeles. y
Sobre la gracia y el libre albedrio. y
ARTÍCULO II. PAG.2 5 5 Sobre la voluntad que hay en Dios de salvar .á los hombres. 8
là J» . A Del culto de los Santos , de sus imágenes ,y.de la Cruz. 9
Análisis de San Juan Damasceno. » " * ,

A R T Í C U L O I V . JPAG. 1
Dialéctica de San Juan Damasceno, NUM. R

Secta de los Mahometanos. 2 Sentencias-espirituales de San Juan Damasceno.


Profesion de fe. 3
Libros de la fe ortodoxa. 4 La caridad es la perfección de todas las virtudes. NUM. I
El tercer" libro. Fervorosos deseos para llegar á la Comunion. 2
5
El quarto libro. ó El pan y el vino se convierten en.el cuerpo y sangre de Je-
Los tres discursos de las imágenes , y analisis del pri- suchristo. ^
mero. ./ : Á 7 Adorar la Cruz es adorar á Jesuchristo. X
4
Segundo, y tercer ditcurso. 8 Desde que el Hijo de Dios se hizo Hombre se puede re-
XVIX
presentar en forma humana. 5
A R T Í C U L O II. PAG. 304
La justa y respetuosa sumisión á tos Soberanos. >
Sobre San Pedro está fundada la Iglesia. 7 Análisis de los escritos de San Anselmo.
Ventajas del retiro y la oración. . ! .J I > fí\'n 'i. l' t a-<«• - J . . H
El nacimiento de la Virgen es la prenda de las promesas Tratado de la procesion del Espíritu Santo.
PAG. I
Divinas. ^ Análisis de este libro.
2
Excelencias dé la devocion d la Virgen. * Libro de la caida del diablo.
3
Sobre la Asunción de María Santísima. 1 1 Los libros : Cur Deus homo, i L.
4
Tratado de la Concepción Virginal, y de la culpa ori-
C A P Í T U L O IV. ginal. 1

Análisis del tratado de la verdad.


5
6
SAN ANSELMO , A r z o b i s p o de Cantorberi. Tratado de la voluntad.
7
Tratado* del libre albedrio.
8
ARTÍCULO I. PAG. 1 9 5 De la concordia de la presciencia , y de la predestinación.
Del pan ázimo y fermentado. 10
Historia de su vida. Carta' de Valerano á San Anselmo.
11
La respuesta de San Anselmo.
1 2
Nacimiento de San Anselmo, sus estudios, y su entrada Varias cartas.de este Santa.
¿3
. . . T . NUM. I Las cartas del libro segundos
en el Monasterio . r¿4
Le hacen Prior del Bech. . Las del libro tercero.
i-A «.*
Las del libro quarto. H
Consejos sobre el modo de gobernar á los Monges jóvenes. 3
16
Carta sobre ta Eucaristía.
Vd d Inglaterra por dos veces. # , 4
Tratado ascético de este Santo,„ *7
Le hacen Arzobispo de Cantorberi,por mas que resiste a >• j £8
la elección. , * . uom í &
Vd San Anselmo d Francia y d Roma , / asiste a dos A R T Í C U L O IIX. PÁG. 33R
Concilios. ,
Se retira San Anselmo d León de Francia. 7 Los lugares mas notables de la doctrina de San Anselmo en
Muerte del Papa Urbano II. •vir.v pupto de dogma, moral y disciplina. r j
Muerte de Guillermo el Rojo , Rey de Inglaterra , y con- . « t a & r * ^ * Wi « M f S H t t
ferencia de San Anselmo con el nuevo Rey. 9 ¿obre la ¿agrada Escritura. K0M
Carta del Rey de Inglaterra d San Anselmo. 10 < Del misterio de la Encarnación.
Muerte del Santo, / notinia de sus obras. 1 1 ^De la Eucaristía
1* • :•• • ' " " ' ' -Solre la confesion de los pecados. , , °
'Acerca de los Clérigos, x ^ ' ^ B ., a i |
TOMO IX. C
J

/
xnci XIX
De los Obispos. 0 No hay cosa mas indigna que la murmuración. 23
De la Iglesia. 7 Dics está viendo lo mas escondido. 24
De la consagraron de las Iglesias. .. ^ 7 Para todo se ha de implorar el auxilio Divino. 25
Juicio de los es fritos de este Santo, y de sus obras místicas. 6 Al Padre espiritual se deben manifestar los vicios mas
" -W-- ' l l ocultos. 2 5
A R T Í C U L O IV. PAG. 3 3 8 Antes de resolverse en las materias dudosas se ha de de-
~ .0 . / a V. : J-;ú-..> sá liberar por mucho tiempo. 27
Sentencias espirituales de San Anselmo. Es preciso executar antes de enseñar. 28
W ** k \ -V ' f-v.o.. & oW.M Evitar toda porfía. 29
Guardar en su conducta una justa moderación. 3O
El Christiano ha de vivir en la tierra como el Angel en
Orar sin interrupción , y disponerlo todo con paz. 31
elcielo. . NUM- 1

'•plpecador va entre los lazos del demonio. 2 Fragilidad de. tuda lo terreno. g2
La ocupacion en las cosas perecederas causa distracción. 33
Procurad entrar por las puertas de la salud antes que.se
El mundo ha de estar muerto para nosotros , y nosotros
cierran. : ' ' *
•MIpecador desprecia muchas ocasiones que no volverán. 4 para el mundo. ^4
Qué debe hacer el Christiano para merecer el Reyno de Dios. 5 Fiada hemos de hacer con el fin de que nos alaben. 35
Defectos contra la castidad,y medios.par a resistir á la carne. No hay ocupacion mas útil, que pensar en los beneficios
•Es necesario orar con sentimientos de contrición. w V.' . 7 que Dios nos ha hecho. 35
¡prácticas de humildad. A-. x - ^ '¡«38 Para ser perfecta imagen de Dios , en él solo hemos de
pensar. ^y
Muir de la ostentación. 9
Sentir humildemente de sí mismo. _ 1 0 A Dios solamente hemos de buscar quando cantamos sus
Traer siempre delante de los ojos las tulpas cometidas* I I alabanzas. ^§
Preferir la salud del alma á la del cuerpo. »,-V.Vit»- t • W-. Xá Nada merecen nuestros deseos, sino el unir con Dios nues-
Ser moderado en la prosperidad ,y constante en la ad- tros afectos y acciones. ^^
Debemos respetar nuestros cuerpos como d los miembros
•versalad. • ' J3
de Jesuchristo.
Conservar la igualdad de espíritu. 14 xL O
..Piwiaucim ceñir* 'ladra. - • ; ; TI 231 guí ecllj Afectuosos deseos de la vida eterna. ^r
Cómo debe proceder <el hombre en las injurias que recibe. 16 Repasar en la memoria los beneficios de Dios , y nuestra
Pedir perdón al agraviado. 17 ingratitud. ^ 2

Perdonar con alegría al que pide el perdón. 18 Casi toda la vida se pasa inútilmente, ó en pecados. 43
Evitar toda especie de disputas. . 1.9 Afectos de la entera confianza en la Divina misericordia. 44
•Sea cada uno como desea parecer. • \ 20 Motivos de amor y agradecimiento á Dios. 45
JDebemos ser útiles en nuestras cowaersácibnes. • > " 21 Fn qué consiste el exercicio de las virtudes. 46
Aceitm de gracias de un pecador á Dios. 4y
En ti mucho hablar ha de haber algún.defecto. 22
c 2
XX
Oración d Jesucbisto.
BIBLIOTECA PORTATIL
Oración d la Santísima Virgen.
El grande poder de la Virgen.
DE LOS PADRES DE LA IGLESIA.
Al pueblo mas se le debe ensenar con la santidad de la
vida , que con los discursos.
En la administración de los Sacramentos , mas vale tole-
rar la diversidad en las ceremonias , que condenarla CAPÍTULO £
con escándalo.
Dios no da su Reyno sino á los que le aman mas que á sí
SAN CESÁREO , Obispo de Arles , y Doctor de la Iglesia.

mismos ,y d su próximo como á sí propios.


Por qué se ofrece en el altar pan y vino. •0W>O0Q>Cp0IK)flOlK30O»Cp0l^«O0O»«OflO»<Q0»
Modo de arrojar los malos pensamientos , y llamar los
buenos. ARTÍCULO I.
Por castidad se entiende la pureza de alma y cuerpo. w -' " , tt.. . <c 'j ¡. o' t '0 V«vÑ*
Historia de su vida.

I. NAC,6
San Cesáreo en el territorio de Chalón , á las
riberas del Saona, de padres igualmente distinguidos por su
piedad , como por su nobleza : el hijo no degeneró. Siendo
de edad de siete años, sentia ya en sí tanta compasion de los
pobres, que quando veia algunos mal arropados , les daba sus
vestidos; y decía quando volvía á la casa de sus padres que
le habían despojado los pasageros. A los 1 8 años suplicó á
su Obispo San Silvestre que le cortase el cabello , y le diese el
trage correspondiente para entrar en el servicio de Dios. Se
lo concedió el Obispo , y le admitió en su Clero. Pasados dos
años, y deseoso San Cesáreo de mayor perfección , se retiró
secretamente al Monasterio de Lerins, para vivir en él baxo -la
conducta del Abad Porcél. Se distinguió entre todos por sus
austeridades , y exáctitud en cumplir las obligaciones del es-
.l'i.'A r » 4 s.
tado Monástico, Juzgándole el Abad capaz de los empleos, le
aüiCL : •'-. . . * •viiv.fc vwt*
^ . O v «lió el de Cillerero ó Mayordomo de la casa. A poco tiem-
.'v. - i jU w V u n ^ * V , .navi
po le envió á Arlés para que le curasen de una enfeime-
tomo IX. A
XX
Oración d Jesucb isto.
BIBLIOTECA PORTATIL
Oración d la Santísima Virgen.
El grande poder de la Virgen.
DE LOS PADRES D E LA IGLESIA.
Al pueblo mas se le debe ensenar con la santidad de la
vida , que con los discursos.
En la administración de los Sacramentos , mas vale tole-
rar la diversidad en las ceremonias , que condenarla CAPÍTULO £
con escándalo.
Dios no da su Reyno sino á los que le aman mas que á sí
SAN CESÁREO , Obispo de Arles , y Doctor de la Iglesia.

mismos ,y d su próximo como á sí propios.


Por qué se ofrece en el altar pan y vino. •0W>O0Q>Cp0IK)flOlK30O»Cp0l^«O0O»«OflO»<Q0»
Modo de arrojar los malos pensamientos , y llamar los
buenos. ARTÍCULO I.
Por castidad se entiende la pureza de alma y cuerpo. w -' " , tt.. . <c 'j ¡. o' t '0 V«vÑ*
Historia de su vida.

I. NAC,6
San Cesáreo en el territorio de Chalón , á las
riberas del Saona, de padres igualmente distinguidos por su
piedad , como por su nobleza : el hijo no degeneró. Siendo
de edad de siete años, sentia ya en sí tanta compasion de los
pobres, que quando veia algunos mal arropados , les daba sus
vestidos; y decía quando volvia á la casa de sus padres que
le habían despojado los pasageros. A los 1 8 años suplicó á
su Obispo San Silvestre que le cortase el cabello , y le diese el
trage correspondiente para entrar en el servicio de Dios. Se
lo concedió el Obispo , y le admitió en su Clero. Pasados dos
años, y deseoso San Cesáreo de mayor perfección , se retiró
secretamente al Monasterio de Lerins, para vivir en él baxo -la
conducta del Abad Porcél. Se distinguió entre todos por sus
austeridades , y exáctítud en cumplir las obligaciones del es-
.l'i.'A r » 4 s.
tado Monástico, Juzgándole el Abad capaz de los empleos, le
aitiCL : •'-. . . *v •viiv.fc vwt*
^ . O dió el de Cillerero ó Mayordomo de la casa. A poco tiem-
.'v. - i jU w V u n ^ * V , .navi
po le envió á Arlés para que le curasen de una enfeime-
t o m o IX. A
% BIBLIOTECA PORTATIL DE LOS PADRES DE LA IGLESIA. 5
dad procedida de sus mortificaciones. lés. F u é desterrado á Burdeos , y sufrió con grande paciencia
II. Eonio que había sucedido á San Silvestre en la silla esta persecución. V i v i a sujeto á este Príncipe con grande su-
de Arles , era pariente d.e, San Cesáreo. Este le ordenó de misión , aunque era Arriano , y de aquí tomó ocasion para re-
Diácono , despues de Presbítero, y últimamente le encargó el comendar , como siempre lo habia hecho , la obediencia que
gobierno del Monasterio de una Isla vecina , que estaba sin se le debia en todo lo que no fuese contrario á la ley de
Abad. L e gobernó por tres años , y sintiendo Eonio que se Dios. Llegó Alarico á reconocer su inocencia , y ordenó que
acercaba su fin , declaró á su Clero y á su pueblo que había se restituyese á su Iglesia , y que fuese apedreado el acusa-
puesto los ojos en Cesáreo para que fuese su sucesor, y res- dor. E l pueblo acudia ya cargado de piedras, pero San Cesáreo
tableciese la disciplina Eclesiástica que estaba relajada. Sabien- consiguió la gracia del culpado para que tuviese tiempo de ha-
do San Cesáreo que le querián colocar en la silla de Arlés, cer penitencia.
se ocultó en unos sepulcros. Mas le buscáron y le ordenároa IV. En 5 0 6 presidió San Cesáreo al Concilio de A g d e
Obispo de aquella ciudad á la edad de 30 años. en el mes de Septiembre. Asistiéron 2 3 Obispos , y muchos de
III. L o primero que arregló fué el Oficio divino. Orde- los dominios de Alarico : lo que nos da motivo para creer que
nó que cantasen los Clérigos todos los dias Tertia , Sexta y habia conseguido permiso de este Príncipe para convocarlos al
Nona en la Iglesia de San Estevan , para que los penitentes Concilio. E l año siguiente empezó á edificar un Monasterio;
y otros legos pudiesen asistir. E n quanto á la Prima solamen- pero interrumpida la obra , por haber puesto los Franceses y
te la cantaban el Domingo , Sábado y fiestas solemnes. También Borgoñones sitió á la ciudad de A r l é s , no se pudo concluir
obligó á los Seculares á que cantasen como los Clérigos Sal- hasta el año 5 1 2 . L o confió á su hermana Cesarea, á quien habia
instruido en Marsella en los exercicios de la vida monástica.
mos , Cánticos é Himnos; para que no tuviesen conversación
Para esta hermana compuso una regla , de la qual hablaremos
en la Iglesia. Unos cantaban en griego , otros en latin , ó por
despues.
ser extrangeros , ó porque todavía se usaba el Griego en aquel
pais, en el qual fundáron los Griegos á Marsella, y otras C o - V. Durante el sitio de A r l é s , un Clérigo joven parien-
lonias. Pero exhortaba á sus pueblos á que no solo cantasen coa te de San Cesáreo, temiendo que le prendiesen quando toma-
la boca , sino que conformasen sus pensamientos y costumbres sen la ciudad , se descolgó de noche de la ciudad , y se fué al
con las palabras que pronunciaban , y á desechar las distrac- campo de los enemigos. Los Godos que estaban en Arlés cre-
ciones antes de postrarse á orar. »> Se adora , dice en un Ser- yéron que le habia enviado su pariente San Cesáreo para en-
món que todavía tenemos, el objeto en que se piensa durante tregar la ciudad. L e pusieron preso , y le encerraron en el pa-
la oracion. E l que está pensando en la plaza pública y en su lacio ; pero luego que descubrieron al verdadero traidor, p u .
comercio , ó en la casa que está edificando , adora entretanto siéron en libertad al santo Obispo. H a l l ó las calles y las Igle-
aquellos objetos , y desagrada á Dios." Permitió Dios que es- sias llenas de los prisioneros que habían hecho los G o d o s , el
te santo Obispo fuese probado con la calumnia. L e acusó uno Santo se compadeció , y pensó desde luego en aliviarlos. Dis-
de sus Secretarios en presencia de Alarico , Rey de los V i s i - tribuyó entre ellos todo el dinero que pudo conseguir, mas
godos en España , al qual estaba sujeta la Provenza , de haber como se presentaban otros muchos que no habian tenido parte
querido entregar á losBorgoñones la ciudad y el territorio de Ar- en sus liberalidades, y su mayordomo le instase .á que conser-
A 2
4 BIBLIOTECA PORTATIL
DE LOS P A D R E S DE L A IGLESIA. 5
vase lo poco que quedaba para su subsistencia , el Santo lla- VII. N o se quedó aqui Teodorico , siuo que envió á C e -
mó á uno de sus Diáconos, y le dixo : »»Trae todo el trigo que sáreo 300 sueldos de o r o , con una grande bandeja de plata,
ha quedado en los graneros , y haz que al momento le hagan del peso de casi 6 0 libras, y le envió á decir : »»Muy santo
pan. Si mañana nos falta todo, será preciso que nos conforme- Obispo , admitid este presente , el R e y vuestro hijo os suplica
mos con la voluntad de Dios : mas no quiero que á estos po- que reserveis esta bandeja para vuestro uso , y para que os
bres cautivos les falte hoy lo necesario , teniendo los Obispos y acordéis de él." Pero Cesáreo, que á excepción de las cucha-
Sacerdotes con que alimentarse." Vendió hasta los sagrados vasos ras , no sufria bagilla de plata en su mesa , la v e r t i ó á los
y los incensarios, diciendo : » Jesuchristo no celebró la cena tres dias, y con el precio rescató muchos cautivos. Conta-
en bagilla de plata ; y asi bien podremos dar estos vasos para ron esta acción á Teodorico, y no pudo menos de alabarla. A
que se alimenten los que él redimió con su propia vida." exemplo del Príncipe se moviéron muchos Señores de la Cor-
VI. San Cesáreo , cuya suerte parecia haberle puesto por te á regalar al santo Obispo. Esto era lo mismo que darlo á los
blanco de las calumnias de los Arríanos, y triunfar siempre pobres : también empleó parte de estas sumas en el rescate
de la falsedad , fué al mismo tiempo acusado tercera vez de de los prisioneros que los Ostrogodos habían llevado á la Ita-
traición ; en presencia de Teodorico R e y de Italia , á quien lia. N o contento con romper sus cadenas , buscaba carros y
la ciudad de Arlés pertenecía por entonces ; porque este Prín- otros socorros convenientes para que volviesen á su patria. Es-
tas obras de caridad aumentaron la reputación de Cesáreo. Con-
cipe , que no abandonaba sus intereses por sostener los de Ama-
tinuamente rodeaban su casa , y por todas partes le seguian , y
larico su nieto , á quien habia hecho reconocer por Rey de los *
le llenaban de bendiciones.
Visigodos despues de la muerte de Genserico , se habia apo-
derado de una parte de sus Estados con el pretexto de defen- VIII. E l Señor para gloria de la Iglesia hizo resplande-
derlos mejor. Lleváron , pues, al santo Obispo á Ravena para cer el poder de su siervo en la Corte de este Rey Arriano. Una
responder á sus acusadores : pero cierto ayre de santidad, que pobre viuda , natural de Ravena , tenia un hijo sirviendo al
al primer aspecto arrebataba los corazones, fué la prueba de Prefecto , y la mantenia con su corto salario. L e sobrevino una
su inocencia. Teodorico, movido de la magestad que resplan- enfermedad tan violenta , que á pocas horas espiró. La madre
decía en el rostro de Cesáreo , se levantó de su trono , le fué en tal desolación , acudió á Cesáreo suplicándole , que resti-
á saludar con respeto , y sin hablarle de la acusación intenta- tuyese á su hijo la vida. A l principio resistió el Santo , pero
da contra él , se contentó con preguntarle acerca de su viage, se enterneció con los gemidos de aquella afligida muger , que
y con que le diese noticias del estado en que dexaba á los G o - le regaba los pies con sus lágrimas: y á por último, la caridad
dos y á la ciudad de Arlés. San Cesáreo le respondió sobre es- venció á su humildad. F u é secretamente á la casa del difunto,
tos artículos, y quando ya se habia retirado , dixo el Rey á y despues de haber hecho su oracion postrado en tierra , se-
sus cortesanos : »»No perdone el Señor á los que sin motivo gún su costumbre , sintió que le habia oido el Señor. Salió
inmediatamente , y dexó junto al cadaver á Mesiano su Secre-
han precisado á este hombre santo á emprehender tan largo
tario , con orden de que fuese á avisarle al punto que diese
viage. Confieso que á mí me temblaba todo el cuerpo al ver-
algunas señales de vida. Una hora despues abrió el joven los
le entrar , y me parecia que estaba viendo un A n g e l basa-
ojos, y exclamó ; »»Madre mía , id quanto antes corriendo á
do del cielo.
6 BIBLIOTECA PORTATIL
dar las grcias al siervo de Dios; ya por sus oraciones me te-
Concilio en 5 2 4 , y asistió á otros que se congregaron des-
neis , á estas debo yo la vida." Prodigio que debió sorprehen-
pues ; estos son el de Carpentras en 5 2 7 , el de Orange y
der mucho a los Ostrogodos, ¡ por qué en las sectas heréticas
Valencia en 5 2 9 , y el segundo de V a y s o n , celebrado en 7
no se ven verdaderos milagros!
de N j v i e m b r e del mismo año. Sus enfermedades , en las
IX. D e Ravena fué San Cesáreo á Roma , á donde su que algunas veces parecía que estaba medio muerto, iban cre-
reputación , y la fama de este milagro le habían precedido. E l ciendo de dia en d i a , y vió que se llegaba su fin. Enfermó
Papa Simaco , que entonces ocupaba la silla de San Pedro por de muerte en el mes de Agosto , y en lo fuerte de sus dolores
los años 5 i 3 , le dio el Palium ( i ) , y permiso á sus Diáconos preguntó si estaba próxima la fiesta de San Agustin. Dicién-
para que llevasen Dalmáticas ( 2 ) como los de la Iglesia Romana. dole que no estaba muy distante: : espero , dixo : »»Que el
Porque los Diáconos y aun los mismos Obispos llevaban túni- Señor no pondrá grande intervalo entre mi muerte y la fies-
cas con mangas estrechas. Confirmó el Papa todos los privile- ta de este Doctor , porque bien sabéis el afecto que he profe-
gios de la Iglesia de A r l é s , porque la disputa algunos la Iglesia sado á su doctrina por ser muy católica." Conoció bien presto
de Viena , y encargó á San Cesáreo que velase sobre todos los que Dios habia oido sus súplicas.
asuntos eclesiásticos de las Galias y de España , con potestad XI. Su buen corazon le hacia sentir el dolor que veia
para congregar los Obispos quando lo juzgase necesario, y de pintado en los rostros, mas que el que su mal le causaba. Quan-
impedirles que hiciesen el viage de Roma sin su permiso. do vió que ya desfallecian sus fuerzas , se hizo llevar al Monas-
X. E l santo Obispo volvió á su Diócesis por el año $ 1 4 , terio de vírgenes que habia fundado, para consolarlas por sí mis-
y continuó en edificarla con su vida y sus discursos. Celebró un mo de la pena por su próxima muerte , y por estar tan afligi-
das , que no podían comer ni dormir , y mas se puede decir
(1) E l Palio es un ornamento Dei en la Misa solemne. Despues
Pontifical de lana blanca en forma
que suspiraban , que el que cantaban los Salmos. Habia enton-
de hechos los llevan á la Iglesia de
de bandas , sellado con quatro c r u - San P e d r o , y los Canónigos los p o - ces 200 Religiosas en este Monasterio fundado 3 o años antes
ces roxas. No se sabe bien su p r i - nen sobre las reliquias de San Pedro
mer origen : algunos le señalan en
las gobernaba la Abadesa Cesarea , segunda de este nombre,
y San Pablo debaxo del altar m a -
tiempo de San Lino , y otros en el yor , cantan los maytines y los d e - y sucesora de Santa Cesarea. Exhortó el santo Obispo á la
de San Silvestre, pero estos no tie- xau alii por todo el resto de la no- Abadesa y Comunidad con los términos mas afectuosos á per-»
nen mas fundamento que la dona- che. Los entregan de nuevo á los
ción de Constantino. Nunca se ha- Subdiáconos , y estos los guardan severax en la observancia de la regla que las habia dado. Mas
bía hablado del Palio antes del Pon- en algún lugar decente. lo que dixo el Santo para suavizar su dolor , solo sirvió para
tificado de M a r c o , el qual ocupaba (2) D e esta concesion se infiere
la santa Silla en 335. Agustín P a - que antes no estaban las Dalmáticas avivarle mas , porque conocían mejor lo que perdían. Despues
t r i c i o , autor del siglo X V , en su li- en uso en las Iglesias de las Galias. de haberlas dado los avisos convenientes , oró por ellas ; , las
bro de las ceremonias de la Iglesia E r a una especie de distinción el pri-
Romana , dice : „ Que el cuidado vilegio de poder llevarlas , y casi dió su bendición , y se despidió. A lo que respondiéron sola-
de hacer y guardar los Palios c o r - un siglo despues suplicó San Aregio mente con gemidos y lágrimas. Hizo que le llevasen á su Igle-
responde á los Subdiáconos Apostó- de Gap á San Gregorio el Grande
licos : que estos los hacen de la lana que concediese semejante privilegio. sia , y murió en ella entre los brazos de los Obispos , Presbí-
blanca de dos corderos ofrecidos al Se llamó esta vestidura Dalmática, teros y Diáconos á 27 de Agosto al medio dia , en el siguien-
altar en el dia de Santa Inés en la porque Roma la había tomado de
Iglesia del Monasterio de esta San- la Dalmaeía. te á la dedicación de su Monasterio, víspera de S. Agustin, y ter-
ta , al tiempo que cantan el A gnus cero despues de la fiesta de S. G i n é s , Mártir de aquella ciudad.
XII- A l punto que espiró , el pueblo que se hallaba pre-
do á Cesáreo , que ana dais á esta obra la parte que os per-
sente se arrojó con tal ansia sobre sus vestiduras, que no pu-
tenece. Compusiéron , pues, el segundo libro Mesiano y Este-
diéron impedir los Obispos y Presbíteros que se las hiciesen pe-
van. Los autores, testigos oculares que lo escribiéron, nos cuen-
dazos para guardarlos como reliquias , y por su virtud obró
tan muchas circunstancias de la vida de San Cesáreo , q u e
Dios despues muchos milagros. L e enterráron en la Iglesia de
merecen referirse a q u i , por ser muy propias para conocer mas
su Monasterio , dedicada con la invocación de la santa Virgen,
las virtudes de este Santo , y diferentes usos de la disciplina.
y le colocaron en uno de los sepulcros de piedra que habia
Quando Cesáreo bendecia todos los años el santo Crisma en
hecho para que sepultasen á las Religiosas. En el entierro fué
el Bautisterio , concurrían muchas personas jóvenes de uno
general el sentimiento. Como este santo Obispo habia hecho y otro sexo , á quienes enviaban sus padres con vasos llenos de
tanto bien á todos , asi buenos como malos, los Christianos y A c e y t e ó de agua , para que echase su bendición : lo que de-
los Judíos uniéron sus voces y lágrimas para llorarle , y du- nota que se conservaba en las casas aceyte ó agua bendita, .En
rante las Exequias interrumpian muchas veces el canto de los sus viages iba delante un C l é r i g o llevando el Báculo Pastoral.
Salmos , exclamando : \Ay de nosotros , que no merecía el mun- Hacia que leyesen á la mesa para dar al alma un alimento mas
do poseer tan poderoso intercesor ! necesario que el que tomaba el cuerpo. Jamas permitió que
XIII. Hizo San Cesáreo un testamento en forma de car- con pretexto alguno entrasen mugeres en la casa Episcopal.
ta , dirigida á la Iglesia de Arlés , y á la Abadesa Cesarea, N o ordenaba de Diáconos á los que no hubiesen leydo quatro
instituyendo por sus herederos al Monasterio y á su Sucesor veces el antiguo y nuevo Testamento: tan persuadido estaba
en el Obipado. Pide despues á este con los términos mas ex- á que necesitaba el Eclesiástico el conocimiento de las Santas
presivos , que proteja á las Religiosas , y que no toque á las Escrituras. Quería que los recien desposados, recibida la ben-
donaciones que las habia hecho de algunos bienes de su Igle- dición nupcial, guardasen continencia por tres dias. Ponía gran
sia con el consentimiento de sus hermanos los Obispos, y la cuidado de que ninguno muriese sin el remedio de la Peni-
autoridad del Papa. Nombra en su testamento por Sucesor Ar- tencia^ Quando no podia predicar, hacia que algún Presbíte-
ro o Diácono recitase sus homilías, y se las enviaba á los Obis-
zobispo (esta es la primera vez que se halla en una A c -
pos para que las leyesen *n sus Iglesias quando no pudiesen
ta auténtica este título dado al Metropolitano) : exhorta igual-
predicar por sí mismos.
mente á las Religiosas á dar á su Sucesor el respeto y obe-
diencia , debidos á su dignidad. Escribió también antes de mo-
XIV. Todo agrada en los escritos de S. Cesareo.El estilo
rir cartas de recomendación á favor de este Monasterio , á los
es fluido, sencillo y limpio : los pensamientos nobles , pero ex-
Magistrados y principales ciudadanos de Arlés. Poco despues
presados con naturalidad : los razonamientos sólidos y conclu-
de haber muerto San Cesáreo , escribiéron su vida en dos li-
ientes : los exemplos persuasivos , y siempre proporcionados á
bros. El autor del primero, dedicado á la Abadesa Cesarea,
la capacidad de aquellos para quienes escribía. N o afecta
fué San Cipriano de T o l ó n : dos Obispos Tirmino y Viven-
términos extraordinarios , ni figuras exquisitas , porque su elo-
cio tuvieron parte en este escrito. Concluyen este libro con es-
cuencia en todo es natural. En todo se apoya con la autori-
tas expresiones : Os suplicamos á tí Mesiano Presbítero , y á
dad de la Escritura , la que habia estudiado con grande apli-
tí E sirvan Diácono , que desde jóvenes habéis estado sirvien-
cación ; algunas veces lo confirma con los testimonios de los
TOM. IX. jj
I O BIBLIOTECA PORTATIL

Padres Griegos y L a t i n o s , cuyos escritos habla leído. Se ve


que seguía particularmente á San. Agustín haciendo prcfesion
A R T Í C U L O II.
de ser su discípulo. N o solamente, sigue su doctrina , sino que
le toma los pensamientos y las expresiones , y algunas veces los Análisis de los escritos de San Cesáreo.
pasages enteros , no poniendo de su parte para hacer sus dis-
cursos, sino el exordio , y la peroración. Mas parece que esto I. Análisis de los Sermones dt San I X . L o mas notable del resto de los
lo hacia quando no tenia bastante lugar ó salud para compo- 11^531 " ' ' i deam °- Sermones de este Santo.
nerlos por sí. mismo- III tSta el 2 r - X - Re8la de San Ces "eo-
XV. Las homilias de San Cesáreo que muchas veces se- IV £ 2 el 3 " W e U 3 ? : XI
mot
rrC8l° dCl dC I0S

habían confundido con las de San Ambrosio y las de San Agus- VvLidadÍdS:;TeS
fioÍ
tÍtUlad°S ^ ^ X I I I R c e a 8 !;as d d l 0 S
V I T?1 o A l l í . Cartas de instrucción.
tín , fueron recogidas en el apéndice del 5.0 volumen de las vV I Ii SSermón
e t o ? , n osobre
K Tla e fe.S i m b 0 l ° - X I V - D o s c a r t a s d e San Cesáreo á
s u hermana.
obras de. este Padre en la. edición de París de 1 6 8 3 , y en la V I I I . Sermón 78 hasta 85. . X V . Testamento de San Cesáreo.
de Amberes ó de. Amsterdan en 1 7 0 0 . Esta coleccion contie-
ne 1 0 2 homilias de S.. Cesáreo . entre las quales se hallan las I. X ) e s d e el punto en que San Cesáreo fué elevado á
que Balucio, imprimió en Paris en 1 6 6 9 . También tenemos a dignidad de Obispo , descargó á exemplo de los Apóstoles,
de San Cesáreo discursos ó cartas á las Religiosas, reglas, asi. la administración de lo temporal en los Diáconos y Ecónomos
para Religiosas como para M o n g e s , y su testamento. para entregarse enteramente á la predicación de la palabra di-
vina ; tenia tan en el corazon este ministerio , que no conten-
to con predicar en las concurrencias ó congregaciones de la
mañana y de la tarde , componía otros discursos para en-
viarlos a distintas Provincias, en las que los recitasen los Obis-
pos , que por sí mismos no poseían el don de la palabra. N o
se puede , p u e s , dudar que compuso muchos discursos, y que
aunque tenemos grande número de ellos, se ha perdido l l L
yor parte Hasta 4 o se hallan con su nombre en" la Biblioteca
de los Padres y J 0 2 e n e l Apéndice del quinto tomo de las
obra de San Agustín que comprehende sus Sermones.
U. El primer discurso es sobre la vocacíon de Abrahan
notada en el capítulo X I I del Génesis. Sienta por principio b
que muchas veces repite , que el antiguo Testamento fu ~
figura del nuevo , y q U e a s i e l mandamiento que hizo el Se
ñor a A b r a h a n para que saliese de su país , de' su ¿ £ i a f de

dos v t 1 p a d r e ' , d e n 0 t a d e b e - s salir de nuestros vi-


cios y malas costumbres para complacernos solamente en la
B 2
I O BIBLIOTECA PORTATIL

Padres Griegos y L a t i n o s , cuyos escritos habla leído. Se ve


que seguía particularmente á San. Agustín haciendo profesion
A R T Í C U L O II.
de ser su discípulo. N o solamente, sigue su doctrina , sino que
le toma los pensamientos y las expresiones , y algunas veces los Análisis de los escritos de San Cesáreo.
pasages enteros , no poniendo de su parte para hacer sus dis-
cursos, sino el exordio , y la peroración. Mas parece que esto I. Análisis de los Sermones dt San I X . L o mas notable de! resto de los
lo hacia quando no tenia bastante lugar ó salud para compo- II " ' ' i deam °- Sermones de este Santo.
nerlos por sí. mismo- I T tSU -
Cl 2 I X- Re8la de San Ces "eo-
XV. Las homilías de San Cesáreo que muchas veces se- I V Desde el 3 " W el £ ^ ^ "

habían confundido con las de San Ambrosio y las de San Agus- VvLidadÍdS:;TeS
fioÍ
tÍtUlad°S ^ ^ X III ¿cefmsddl0S
v t t?i c A H I . C a r t a s de instrucción.
tín , f u e r o n recogidas en el apéndice del 5. 0 volumen de las VV I II ¿Sermón
S T ^sobre
Í 7la ffe. b0lQ' X I V ' D ° S C a r t a s d e S a a Cesáreo á
su hermana.
obras de. este Padre en la. edición de Paris de 1 6 8 3 , y en la V I I I . Sermón 78 hasta 85. . X V . Testamento de San Cesáreo.
de Amberes ó de. Amsterdan en 1 7 0 0 . Esta coleccion contie-
ne 1 0 2 homilías de S.. Cesáreo . entre las quales se hallan las I. D e s d e el punto en que San Cesáreo fué elevado á
que Balucio, imprimió en Paris en 1 6 6 9 . También tenemos a dignidad de Obispo , descargó á exemplo de los Apóstoles,
de San Cesáreo discursos ó cartas á las Religiosas, reglas, asi. la administración de lo temporal en los Diáconos y Ecónomos
para Religiosas como para M o n g e s , y su testamento. para entregarse enteramente á la predicación de la palabra di-
vina ; tenia tan en e l corazon este ministerio , que no conten-
to con predicar en las concurrencias ó congregaciones de la
mañana y de la tarde , componía otros discursos para en-
viarlos a distintas Provincias, en las que los recitasen los Obis-
pos , que por sí mismos no poseían el don de la palabra. N o
se puede , p u e s , dudar que compuso muchos discursos, y que
aunque tenemos grande número de ellos, se ha perdido l l L
yor parte Hasta 4 o se hallan con su nombre en" la Biblioteca
de los Padres y J 0 2 e n e l Apéndice del quinto tomo de las
obra de San Agustín que comprehende sus Sermones.
U. El primer discurso es sobre la vocacion de Abrahan
notada en e l capítulo X I I del Génesis. Sienta por principio £
que muchas veces repite , que el antiguo Testamento fu ~
figura del nuevo , y q U e asi el mandamiento que hizo el Se
ñor a A v a h a n para que saliese de su país , de' su ¿ £ i a f de

dos v m , SU p a d r e ' , d e n 0 t a d e b - o s salir de nuestros vi-


cios y malas costumbres para complacernos solamente en la
B 2
DE LOS PADRES DE LA IGLESIA. I 3
práctica de la virtud. L a materia del segundo discurso es to- dificultase escucharnos, diciendo que los libros de la ley di-
mada del orden de Dios al mismo Patriarca , de que se sacri- vina son obra nuestra, y no del Espíritu Santo, tengamos al
ficase una baca ó un carnero , ó una cabra de tres anos; y di- punto esta réplica cierta que hacerles: »> Si dudáis de la ver-
ce San Cesáreo ; » Que todas las naciones que creen en Jesu- dad de los libros que os alego , ahí teneis los libros de los J u -
christo , y las que han de creer algún dia son hijas de A b r a - dios , que son nuestros enemigos, y no los hemos podido es-
han , no porque nacieron de é l según la carne sino porque cribir ni mudar : leedlos , y en viendo en esos libros lo mismo
imitan su fe." Se queja de que encargando el Sacerdote a los que en los nuestros, rendios , y no seáis incrédulos , sino fie-
fieles al celebrar la Misa que levanten sus corazones a Dios, les. A l fin de este discurso exhorta San Cesáreo á sus oyentes
son pocos los que con verdad y confianza responden que los á la práctica de la virtud , particularmente en el santo tiem-
t i e n e n levantados al Señor ; Trata en el tercero del Matrimo- po de la Quaresma, y sobre todo 4 que asistan con exactitud
nio de Isaac con R e b e c a , y dice <jue fué figura del de J e - á los oficios de la noche , de Tercia , Sexta y Nona , á vivir
suchmto con su Iglesia. En el quarto habla de los dos ninos, en la continencia por toda la Quaresma , y aun hasta el fin de
que Rebeca traia en su seno Jacob y Esaú , y dice : » Que asi la fiesta d§ Pasqua , ú hasta pasar la Octava , á dar á los po-
como estos dos niños luchaban entre sí en el seno de su ma- bres lo que debieran haber gastado en la comida , sino ayuna-
dre „ asi también en el seno de la Iglesia hay en los buenos y ran , á conservar la paz con todo el mundo , á reconciliar á los
en los malos dos p u e b l o s , que siempre se oponen el uno al enemistados, á recibir los extraños, sin avergonzarse de lavar-
otro. Si en la Iglesia solamente hubiera buenos o solamente los los p i e s , pues no debe tener vergüenza el C h i istia no de
malos, no habria sino un solo pueblo : mas como en la I g e- hacer lo que Jesuchristo exhortó , á dar limosna según sus fa-
sia se hallan buenos y malos que luchan entre s i , esto es , los cultades , y á emplear una parte del dia en la lección y ora-
humildes y los sobervios, los castos y los. adúlteros, los limos- cion para poder participar en la solemnidad de la Pasqua
neros y los avaros, estos son los dos pueblos figurados en Ja- del altar del Señor , y recibir su cuerpo y sangre , de modo,
cob y Esaú: Los buenos se esfuerzan por ganar a los malos, que no sea para su condenación. E l quinto y sexto tratan del
y traerlos á la virtud; los malos por el contrario pretenden la Patriarca Jacob. Advierte San Cesáreo que los matrimonios de
perdición de los buenos, procurando arrastrarlos al mal. E n los 1 atriarcas se contrageron muchas veces cerca de los pozos
lo que e3tá pasando entre los Gentiles y Judíos, halla S. C e - y las fuentes, que eran figuras del Bautismo con que Jesuchris-
sáreo el cumplimiento de aquella Profecía : El mayor serví* to había de purificar á su esposa la Iglesia de todas sus ini-
rd al menor v porque los Judios que era el pueblo mayor, fi- quidades- Los tres siguientes contienen un paralelo entre el Pa-
gurado por Esaú , sirven evidentemente al pueblo menor , que triarca Joseph y Jesuchristo á quien figuraba. Dice : » Q n e
son los Gentiles-, convertidos á la fe de Jesuchnstosiempre no concordaban los Intérpretes en el precio de la venta de
que llevan por todo el mundo los libros de la divina ley pa- Joseph por sus hermanos : que en algunas versiones se leía
ra instrucción de todas las naciones. Los Judios verdaderamen- veinte monedas de plata , y e n otras treinta.» En esta varie-
te se ven dispersos por toda la tierra, con el fin de que quando dad halla este Santo los grados de amor que habían de tener
pretendamos convertir algún infiel á la fe de Jesuchnsto, de- ios Christianos a Jesuchristo , amándole unos" más , y otres
mostrándole que fué anunciado por los Profetas , si este infiel, menos. * 1
«HKES» •• - ^ ^
B»L8.íW »«vertís 5 TeH«z
III. El r o que tiene por -materia las diferencias entre los DE LOS P A D R E S D E L A I G L E S I A . J ,

Israelitas y Egipcios, fué predicado algunos días antes de la fies- Cesáreo , que si este Profeta hizo que los osos devorasen 4 2
ta de Pasqua. En él se ve que el diablo solamente persigue á muchachos, fué para que los antiguos tuviesen respeto á 'os
los buenos, y no á los malos , porque estos son sus amigos, y Profetas que antes despreciaban. En el 25 , fundado en estas
hacen siempre su voluntad : que persigue á los buenos ¿or palabras : No sepa vuestra mano izquierda lo que hace la.
medio de los malos; de suerte, que se puede decir con ver- derecha : las aplica á las buenas obras, y en particular á la
dad , que el-diablo tiene sus ministros, como Dios tiene los su- limosna, queriendo que de tal suerte se dé en público , que no
yos : D i o s , por medio de los hombres prudentes, hace todo lo se pretenda la estimación de los hombres,. sino solamente agra-
bueno, y el diablo p o r medio de los malos executa todo mal. dar a Dios. En el mismo sentido e x p l í c a l o que el Evangelio
Tiene dos discursos sobre Moysés. En el segundo se puede no- añade : Quando oráis , entraos en algún lugar retirado de
tar que no se da el nombre de Christianos sino á los que ha- -vuestra casa. N o prohibe Jesuchristo las oraciones públicas
biendo renacido en ,el nombre de Jesuchristo muriéron en la en donde el pueblo con el Obispo doblan la rodilla ; pero nos
Iglesia Católica j y que todos los que no están en esta Iglesia, prohibe que nos anime otro motivo que el d e aspirar á la vi-
sino en alguna secta particular , llevan el nombre de. esta mis-' T ™ ' a " e n / o s t r a s opciones , como eir nuestros ayunos
ma secta : unos se llaman Donatistas , otros Maniquéos, otros y limosnas.. E l 26 pertenece á la ley que prohibe , qué ne-
Arríanos, y otros Fotinianos. E n el i 3 explica estas palabras guemos a ninguno , para que nosotros no seamos ¡uzeados Siem
del Exodo : El Señor endureció el corazon de Faraón. ¿Por pre hay peligro en juzgar á nuestro próximo en aquellas co-
qué decían .algunos se imputa la iniquidad á Faraón , supuesto fas que solamente Dios conoce : al Señor, hemos de dexar el
que se dice que el Señor le habia endurecido el corazon ? A n - juicio. Mas podemos y debemos reprehender á nuestros heimanos-
tes de responder , sienta por principio San Cesáreo , que la de-
crca°ndUadCUlpaS " " ' ~ ' ^ * ^
sesperación de un pecador proviene de considerar la multitud
de sus pecados, y de la desesperación nace la obstinación. Su- con candad y con amor, aborreciendo al vicio , y no al peca-
pone que Faraón se halla en este caso : de lo que'infiere que dor. E l trata de los dos caminos, uno que lleva afcielo /oro
su obstinación no era efecto del poder de D i o s , el q U a l en es- que guia al infierno. En él , dice. San Cesáreo : „ Q u e n o so-
amente nos espera Jesucristo en el paraíso ,. sino que n S es-
te punto no hizo otra cosa que dexarle en el estado en que le
ta ayudando para que lleguemos allá : q u e q u a n d o \ l £ £
hallaba. Siempre que el agua helada con el grande f r í o , reci-
nio nos persigue , Jesuchristo nos consuela • cue el d e ^ T
be la impresión del calor del s o l , vuelve á tomar su primera
-t e a ofrece
n t rfalsas y ; vanas dulzuras , cuyo e. L o t s d a m e£ !-'
fluidez ; pero inmediatamente que el sol se retira, vuelve á en- a al a l m ¡ s m o ^

durecerse y á helarse : á este modo la caridad de muchos se


TV 3 l V I N U D ' N°S PR°RAETE LA ETERNA felicidad.
resfria , y se hiela con el frío de las c u l p a s ; mas quando so- IV.. En el Sermón 30 dice San Cesáreo : „ Q u e las vír-
breviene el calor de la divina misericordia , se disuelve este tgosned:bTeCOn d aUXÍ1Í °deDÍ0S conservan sus cuerpos cas-
hielo que causaban los pecados; de este calor , dice la Escritu-
erada T * ™
tOCUnr todas 4 auxilio de la
sus
ra : Ninguno hay que se pueda esconder de su calor::: so- gracia , la pureza de su alma „ evitando l a , largas conver-
bre Elíseo tenemos quatro discursos. Nota en el primero San s i o n e s la murmuración , la envidia , la sobervia f o b c d X
¿o con humildad, ocupándose en la oracion y lección santa,.
y levantándose con fervor para asistir á las vigilias de la no-
dexara de salvarse , aunque pasando por el fuego : esto se
che , asi quando se hacen en el Oratorio , como en qualquie- debe entender de los pecados leves. Con esta ocasion va con-
ra otro lugar, consolando á los afligidos , y reprehendiendo á tando estas dos especies de culpas. Por pecados capitales en-
los desobedientes," E l discurso 31 y 3 1 se fundan sobre es- tiende , el sacrilegio , el homicidio , el adulterio , el falso tes-
tas palabras del Evangelio : Venid benditos de mi Padre, timonio , la rapiña , el robo , el orgullo , la envidia , la ava-
poseed el Reyno : retiraos malditos al fuego eterno. Nota ricia , la ira , quando ésta dura mucho tiempo ; la embriaguez,
San Cesáreo , que según los términos de Jesuchristo , somos principalmente si es de costumbre. Todos estos pecados deben
predestinados á la gloria del cielo, y no al fuego del infier- expiarse en este mundo con larga penitencia, con grandes li-
no , el qual estaba preparado para el demonio y sus ángeles, mosnas , y sobre todo dexando de cometerlos. Aquel que esté
y no para nosotros. También advierte, que aunque la senten- dominado de estos pecados , no puede ser purificado con un
cia que ha de condenar á las llamas eternas á los Católicos fuego pasagero. Este será atormentado en las llamas eternas, sin
que no hubieren hecho buenas obras , pertenece igualmente á que le quede medio de librarse. N o obstante , supone este
los Judios , Hereges y paganos; ¿swS no necesita« aparecer en Padre , que el pecador , detestando sus culpas, podrá hacer pe-
juicio para recibir la sentencia, pues y a están juzgados por cau- nitencia de ellas y borrarlas, asi con las limosnas , como con
sa de su incredulidad. Y añade : »» Que los mismos que creen, otras buenas obras. Pone en la clase de los pecados leves exce-
no deben lisongearse de que conseguirán la salvación con sola der los términos de la necesidad en el comer y beber , ó en
la fe ; porque no será suficiente haber tenido el nombre de el hablar; el negar con aspereza la limosna al pobre impor-
Christiano , sino se cumplen las obligaciones." En el discurso tuno; el comer teniendo salud, al mismo tiempo que otros ayu-
3 3 , d i c e : »»Que consiste la perfecta justicia en no hacer á nan, levantarse tarde para asistir á las oraciones de la noche;
otros lo que no quisiéramos para nosotros mismos, en desear pa- usar del Matrimonio con otros fines que el de tener hijos; des-
ra todos los hombres lo que deseamos para nosotros , y en amparar el alivio de los encarcelados, la visita de los enfer-
amar por el amor á Dios , no solamente á nuestros amigos, mos , ó la reconciliación de los que están enemistados ; el di-
sino á nuestros enemigos. N o cree este Santo que se pueda lla- vertirse en la Iglesia ó fuera de ella en contar cuentos, en
mar paz verdadera la que no nace de la raiz de la caridad. conversaciones fabulosas, asi en la Iglesia , como fuera de ella.
Estos pecados, y una infinidad de otros semejantes, de los qua-
Hablando en los dos siguientes del milagro de las bodas de
les no están exentos en este mundo aun los justos , perte-
Canaa , quando Jesús convirtió el agua en vino , dice : »»Que
necen al número de los que dice el Apóstol , que Dios los
el mayor milagro es la conversión de un pecador , porque con
probará con el fuego, si en esta vida no los hemos borrado
esta conversión se eleva el hombre , que antes era corrupción,
con las obras de la penitencia, con las oraciones , ayunos, li-
al estado de los Angeles, y sacándole de la tierra, le colo-
mosnas ; y sobre todo , perdonando las ofensas de aquellos'que
ca Dios en el cielo." Dice San Cesáreo : »»Que se contradi-
han pecado contra nosotros. Quiere San Cesáreo que trabaje-
cen los que imaginan, que edificando sobre el fundamento que
mos incesantemente en borrar estos pecados , aunque leves, no
es Jesuchristo , pueden los pecados capitales ser purificados
sea que su multitud nos precipite en el abismo, cayendo en
con el fuego pasagero del purgatorio." Defiende, pues, que quan-
otros mas graves. Como le podían argüir, diciendo que poco
do el Apostol dice : Que aquel cuya obra será abrasada , «J
TOMO IX. c
ig BIBLIOTECA PORTATIL DE LOS PADRES DE LA IGLESIA. 19
importaba pasar por el fuego del purgatorio , con tal que des- turas que se hacían en la Iglesia , sino que tengan otras par-
pues se lograse la vida eterna, previene este argumento, y ticulares en sus casas: que empleen los 4 0 dias del ayuno
responde : » Q u e no tiene fundamento ; porque el fuego del en atesorar con que sustentar sus almas por todo el resto del
purgatorio será mucho mas insufrible que todas las penas que año : que cada dia quiten á los negocios temporales algunas
se pueden sentir , y aun imaginar en esta vida." Los remedios horas para ocuparlas en solo Dios. En el segundo condena el
que prescribe para los pecados leves, son , visitar los enfermos juego de dados, al que manifestaban mucha afición , y la de-
y encarcelados, reconciliar á los enemistados, ayunar los dias licadez en los manjares, diciendo: » Q u e de nada servia haber
que nos señala la Iglesia , lavar los pies á los pobres, asistir ayunado el dia entero, si despues se oprimia al alma con el
freqiientemente á las vigilias , dar limosna á los necesitados, y exceso de la comida , ó con los alimentos deliciosos. En el ter-
á los pasageros, y perdonar á nuestros enemigos. Considera es- cero dice : » Q u e debemos ayunar de tal modo , que en vez de
tas prácticas como insuficientes para borrar los pecados morta- ahorrar el importe de la comida que cercenamos, lo demos á
les , y quiere que se añadan á todo esto las lagrimas y los ge- los pobres." Considera este Santo la mano del pobre que re-
midos , los dilatados ayunos, y las abundantes limosnas , y que cibe de los ricos la limosna como el tesoro de, Jesuchristo , en
cada uno se abstenga de la santa mesa para pasar el tiempo el que van depositando en el cielo , para que no perezca en
en tristeza y luto , y aun haciendo penitencia pública. la tierra. N o quiere que los que se hallan reducidos á la ex-
trema pobreza , se contristen por hallarse imposibilitados pa-
V. En los dos discursos intitulados: De la venida del Se-
ra hacer limosnas,diciendo : » Q u e cumplan este precepto con
ñor , exhorta á los fieles á que se dispongan para celebrar dig-
la buena voluntad que tienen de hacerla,si pudieran.Por los dos
namente el dia del nacimiento del Salvador , y recibir su cuer-
Sermones que predicó sobre las Letanías, ó los tres dias de
po y sangre. Les d i c e : » Q u e deben pensar en adornar sus
rogativa , se ve que ya entonces estaba esta devocion estable-
almas de virtudes con aquel cuidado con que adornarian sus
cida en todas las Iglesias del mundo, y que eran unos dias
casas y sus personas, si tuvieran que recibir algún Rey de la destinados é la penitencia y oracion. Los pasaban los Chris-
tierra: que quando llega esta solemnidad como otras del año, tianos en el ayuno, en el canto de los Salmos , en la oracion,
conviene que los casados vivan en continencia , y todos pro- y en las santas lecturas. L a comida era muy moderada como
curen redimir sus pecados con limosnas : que en estos dias en Quaresma. En cada uno de estos dias -habia pública con-
festivos les es permitido regalar á sus amigos , como sean los gregación , á la que ninguno faltaba. D e los cinco discur-
convites sobrios y modestos, y de suerte que les quede siempre sos siguientes hay dos sobre la fiesta de los Mártires , uno
con que socorrer á los pobres y necesitados." L a homilia so- sobre la de las Vírgenes , dos sobre la dedicación de una Igle-
bre la Epifanía trata de las disposiciones con que debe cele- sia , ó consagración de un altar. En ellos enseña San Cesáreo:
brarse esta festividad. Tenemos de San Cesáreo tres discursos » Q u e en esta vida podemos merecer la felicidad; mas nó po-
sobre la Quaresma. En el primero pide á sus oyentes que va- seerla : que no solamente podemos imitar á los Mártires, sino
yan temprano en este santo tiempo á las vigilias de la noche, también al mismo Jesuchristo, practicando las virtudes dé pa-
y á las horas de Tercia, Sexta y Nona , sino se lo impide la ciencia , mansedumbre y humildad , que nos enseñó con su
enfermedad , ó algún motivo perteneciente á la utilidad públi- exemplo : que puede haber muchos que se excusen por sus en-
ca , ó un motivo razonable , y que no se contenten con las lec-
c 1
a A BIBLIOTECA PORTATIL
fermedades , de ayunar , de velar, y de hacer otras obras de cados , según lo que está escrito en Ezequiél (Ezeq. I 8.): En
piedad , por ser superiores á sus fuerzas ; pero que ninguno qualquier dia que se convierta el pecador , me olvidaré de to-
puede tener excusa legitima para no amar á Dios y al próxi- das sus iniquidades. El tercero , es el de un hombre que vive
mo , supuesto el precepto que tenemos en su ley." Antes de habitudlmente en los desórdenes , esperando que la Penitencia
acercarse al altar á recibir la Eucaristía tomaban las mugeres que le concederán en la hora de la muerte borrará todos sus
en sus manos un lienzo muy blanco para recibirla. pecados. Si este hombre no se halla con la firme resolución
VI. El Sermón 54 es sobre el símbolo , y la necesidad de restituir la hacienda agena , de perdonar á sus enemigos,
de las buenas obras. L e empieza San Cesáreo con los térmi- de borrar sus culpas con sus jlágrimas , y de hacer otras obras
nos y expresiones que tienen mucha conexion con el símbolo de penitencia en caso que sobreviva , todas las apariencias son
que llaman de San Atanasio. Distingue con toda claridad las de que será contado con aquellos á quienes dirá Jesuchristo :
dos naturalezas en Jesuchristo , reconociendo que es igual á Id, malditos, al fuego eterno. »»Si un hombre con buenas dis-
su Padre , según la divinidad , é inferior al Padre , según la posiciones me pide la Penitencia , dice San Cesáreo, y está en
humanidad que tomó de Maria, siempre Virgen , antes y des- edad de recibirla, bien se la podré dar ; mas no podré darle
pues del parto , cuya vida fué sin mancha ni contagio de cul- entera seguridad ; porque solo Dios conoce con qué pensamien-
pa. En quanto al Espíritu Santo »declara : » Q u e debemos creer tos pide este hombre la Penitencia." También dice á los que
que procede del Padre y del Hijo." Por el 5.7 se ve que se por la gravedad de sus culpas, desesperan del perdón. »» Que
disputaba con mucho calor sobre el punto de la salvación del no conocen bien la omnipotencia del Médico celestial." Y pa-
ra probarlos que es igualmente misericordioso les propone el
que muere inmediatamente despues de haber recibido la Pe-
exemplo de David , de Manases , y de la pecadora del Evan-
nitencia. San Cesáreo antes de decidir la qüestion , distingue
gelio , en los que unéincero arrepentimiento consiguió el per-
tres modos de llegar á esta penitencia precipitada. El prime-
don de gravísima^ culpas. A ñ a d e : »> Que aun el sacrilego
r o , es quando un Christíano no comete pecados capitales (asi
de Acaz hubiera logrado el perdón de las suyas, si hubiera
llama el Santo á los mortales) ó hace penitencia luego que
perseverado en los sentimientos de humildad que manifestó al
los comete , ocupándose despues en buenas obras , y redimien-
principio. A los que son negligentes en purificarse de los pe-
do los pecados leves en que ha caido : un fiel de esta calidad
cados que cada dia cometen, dice este Padre : „ ¿ Q u é hom-
que muere sin haber antes recibido la Penitencia , sale feliz-
bre permite que sus caballos tengan continuamente los pies
mente de este mundo ; porque la ha estado siempre practican-
en el esriercol ? ¿ N o tenemos cuidado de limpiar nuestras ca-
do en esta vida. £1 segundo, es quando un Christíano ha co-
sas ry de barrer los establos de las bestias? " Esta es una de las
metido pecados leves y aun mortales ; pero como por ignoran- comparaciones familiares de San Cesáreo: con freqiiencia trae
cia , y con la esperanza de hacer penitencia , sin entiegarse al otras semejantes, porque le parecían propias para facilitar la
pecado con intención de no hacerla hasta el fin de la vida : si instrucción de los pueblos. Los exhorta á recurrir á la confe-
la pide con grandes instancias y muchos gemidos en aquellos sión de sus pecados para conseguir el perdón , y llegar al puer-
últimos instantes, firmemente resuelto á pasar el resto de sus to de la Penitencia como los que están en un navio maltratado
días, si Dios le concede la salud, en les trabajos de la peniten- con la tempestad recurren á una tabla para librarse por medio
cia , podemos y debemos creer que D i o s l e perdonará sus pe-
de ella de perder su v i d a : á no fiarse de la edad ni de la sa-
ra hacer buenas obras ; pero defiende, que no le basta al que
lud ; porque se trabaja siempre tarde por la salvación quan-
ha vivido muchos años despues del Bautismo el no haber he-
do hay incertidumbre de vivir. Aun se usaba en su tiempo,
cho el m a l ; pues es en él grande mal el no haber he-
que las personas de ambos sexos pidiesen penitencia pública,
cho el hien habiendo tenido tiempo , y el haberse descuidado
y confesasen sus pecados en presencia de la congregación. D a
en hacer progresos en la virtud. El Bautismo nos libró de to-
gracias á Dios del enojo que manifestaban contra sí mismos los
dos los males; pero debemos, con la gracia de Dios , llenar-
pecadores en ocasiones semejantes. Se presentaban cubiertos de
nos de todos los bienes, para que no suceda , que, contentán-
cilicio , denotando con esta vestidura texida de pelo de cabra,
donos con solo e' Sacramento del Bautismo , sin ocuparnos en
que no se contaban en el numero de los corderos; esto e s , de
las buenas obras, venga el espíritu inmundo que Jesuchristo
los verdaderos fieles. Confiesa este Padre , que podian muy bien
arrojó de nosotros con su gracia , y hallándonos vacíos de bue-
hacer secretamente penitencia de sus culpas , pero creía que pe-
nas obras, traiga consigo siete espíritus peores que é l , y llegue á
dían hacerla en público; porque considerando sus muchos peca-
ser el ultimo estado de este hombre mas infeliz que el primero.
dos, y no pareciéndoles que se hallaban en estado de satisfacer
VII. El discurso 6 5 trata de la fe , de la que dice San
por sí mismos, recurrían á la oracion de todo el pueblo. Pedir la
Cesáreo que saca su nombre de hacer , facera porque es el
penitencia pública, era pedir estar excomulgados; y asi,echaban
fundamento y la basa de todas las cosas, asi divinas , como hu-
de la Iglesia á estos penitentes despues de haberlos cubierto
manas. Para que sea entera , debe incluir la creencia del cum-
de cilicio. Si pedían estar escomulgados , es porque se tenían
plimiento de las promesas y amenazas de Dios. Pero en noso-
por indignos de acercarse á la Eucaristía ; y asi, querían que
tros solamente es perfecta quando cumplimos con nuestras obras
por algún tiempo los separasen del santo altar , para poder lle-
lo que hemos prometido con las palabras. En vano diriamos que
gar con conciencia asegurada al altar del cielo , y participar
creemos lo que Dios nos enseña acerca de la bienaventuranza,
aun en esta vida del cuerpo y sangre de Jesuchristo, despues
y castigos de la otra v i d a , si no hiciéramos esfuerzos para me-
de purificados de sus culpas con las humillaciones , y la pri-
recer la vida , y evitar la eterna muerte. L a actividad de nues-
vación de los divinos misterios. Durante el tiempo de la peni-
tra fe se debe advertir principalmente en el cumplimiento de
tencia se abstenían de carne y de vino : hasta despues de su
las promesas que hicimos en el Bautismo. A l l i nos preguntá-
reconciliación no debían comer carne , sino contentarse con le-
ron , si renunciábamos al demonio, á sus pompas y á sus obras:
gumbres , yerbas , ó algunos pescados, asi quando comían en
y respondimos por nosotros, ó por nuestros padrinos, si todavía
su casa , como en qualquier otra parte. Los pecados sujetos
eramos niños, que las renunciábamos. Si faltamos á estas pro-
a la penitencia pública , eran el homicidio , el falso testimo-
mesas , ¿ se podrá contar que guardaremos las que hacemos á
nio , el perjurio , los sortilegios, las adivinaciones, y la impu-
los hombres? El Sacerdote presentaba al que habia de ser bau-
reza. Algunos que , persuadidos á que para ir al cielo era su-
tizado un papel en el que estaba escrita la fórmula de las re-
ficiente no hacer el m a l , decian: »> Que deseaban verse en la
nunciaciones para que la firmase, y él las firmaba despues de
hora de la muerte cómo habían salido de las aguas del Bautis-
haber repondido que renunciaba al demonio , á sus pompas, y
mo. N o niega San Cesáreo que se salva el que muere inme-
a sus obras. San Cesáreo despues ds haber demostrado en el
diatamente despues del Bautismo , sin haber tenido tiempo pa-
discurso 6 6 , que de nada sirve tener el nombre de Christia-
24 BIBLIOTECA PORTATIL DE LOS PADRES DE LA IGLESIA. 2$
no , si no se cumplen las obligaciones, la expresa en estos tér- no es simple consejo , sino un precepto de que ninguno está
minos : » Conservad la paz con vuestro próximo ; procurad res- dispensado: que para practicarle fácilmente , bastará acordarse
tablecerla entre los que están discordes: huid la mentira ; evi- de que Dios está pronto á perdonar nuestras ofensas , aunque
tad el perjurio como la eterna muerte. Haced limosna á los son incomparablemente mayores que las que los hombres nos
pobres según vuestras facultades. Llevad vuestras ofrendas al han hecho. Es verdad , que los mayores Santos , como son,
altar, para que en él sean consagradas ; porque debe aver- un M o y s é s , y un Elias, vengaron algunas veces las injurias;
gonzarse el hombre de comulgar de la ofrenda de otro quan- pero eran injurias hechas á D i o s , y nó. á sus personas, y so-
do él pudiera llevarla. Los que pueden, ofrezcan cirios ó aceite lamente las vertgiron gobernados por el Espíritu de Dios que
para las luces. Sabed de memoria el símbolo y la oracion del los animaba. S^n Cesáreo tiene por reos de un grande peca-
Padre nuestro : enseñadlos á vuestros hijos. Sabed que habéis do á los que , por hallarse en la abundancia , y elevados á la?
de responder á Dios de aquellos cuyos padrinos fuisteis en el honras , desprecian á sus padres pobres hasta llegar á no de-
Bautismo. Por lo qual debeis tener de ellos el mismo cuidado Xarse ver de ellos. Quiere que los padres pobres Sean atendi-
que de vuestros propios hijos: reprehendedles y corregidles pa- dos los primeros en la distribución de las limosnas que hicie-
ra que vivan con sobriedad, castidad y piedad. V i v i d de mo- ren sus hijos. La razón que da es , porque si no damos á los
do que vuestros hijos, imitándoos, vayan al cielo , y nó al in- dornas pobres , otros les harán la caridad ; pero si nosotros no
la usamos con nuestros padres pobres, es difícil que otros lo
fierno. Los que están constituidos para juzgar las diferencias, y
executen. Predicó el Sermón sobre la obligación de pagar los
pleitos, lo executen con equidad , y no reciban regalos por
diezmos , algunos dias antes del de San Juan. Los considera co-
oprimir al inocente. Ninguno se embriague; y el que convida á
mo debidos , y llama invasores de la hacienda agena á los que
otro á comer, no le inste á que beba mas de lo necesario, no sea
no quieren pagarlos. Era un resto de la superstición Pagana
que pierda su alma, y la de aquel á quien convida, Venid á la
la costumbre que habia en Arlés de.lavarse por la mañana y
Iglesia todos los Domingos. Si los infelices Judíos observan el
por U noche en. las fuentes , en las lagunas ó en los rios el
Sábado con tanta exactitud , que no hacen en este dia ninguna
d¡a de San Juan. San Cesáreo prohibe esta costumbre. Decla-
obra terrena, con mucha mayor razón deben los Christianos
ma también contra los cantares profanos, diciendo : »» Que es
ocuparse solamente en Dios el Domingo , y venir á la Iglesia
cosa indecente proferir cantares disolutos y amorosos con la
á pretender la salud de su alma. Orad allí por vuestros peca-
misma boca en que se recibe el cuerpo de Jesuchristo."
dos ; no esteis en conversación ; escuchad atentamente la lección
de las Divinas Escrituras ; dad á las Iglesias los diezmos de VIII. Sin Bonifacio, Obispo di Maguncia , cita el dis-
vuestros frutos. El que era sobervio , venga humilde ; el que curso p S con el nombre de San Agustín ; pero en el estilo se
antes robaba, empiece á dar á los pobres de sus propios bienes." conoce que es de San Cesáreo. En él trata de los agüeros y
Dice á los que consideraban el amor de sus enemigos, como su- otras supersticiones Paganas, y sobre la vana observancia de los
perior á sus fuerzas, y asi no podían sufrir las injurias: »» Q u e dias en que se salia de casa , o sCvolvía á entrar en ella. » N o
pongan los ojos en los tormentos atroces, que tantos hombres y os detengáis en semejantes observaciones ; contentaos , dice,
mugeres, y tantos niños y doncellas delicadas sufriéron por el siempre que la necesidad os obliga á poneros eii camino con
nombre de J e s u c h r i s t o E n s e ñ a , que el amor de los enemigos persignaros en nombre de Jesuchristo , y con rezar el símbo-
TOMO I X . D
a6 BIBLIOTECA PORTATIL
lo y la oracion del Padre nuestro. Emprehended despues el ¿Cómo será posible que los que salen , y con el cuerpo y el
camino , confiados en que Dios os ayudará. Mejor sería , dice, espíritu están en las plazas públicas respondan , que tienen sus
y mas saludable acudir á la Iglesia en las enfermedades pe- corazones levantados al Señor ? ¿ Cómo podrán exclamar con
ligrosas , recibiendo el cuerpo y sangre de Jesuchristo, un- un temor mezclado de alegría : Santo, Santo, Santo : bendito
giéndose á sí y á sus hijos con el aceite bendito; pues, según sea el que viene en el nombre del Señor ? Y quando se rece la
el Apóstol Santiago , puede darnos la remisión de los peca- oracion del S¿ñor , ¿ quién dirá con humildad y verdad : Per-
dos, y la salud del cuerpo." Los Sermones 7 9 y el 80 pre- dónanos nuestras deudas asi como nosotras perdonamos d nues-
tenden impedir que el pueblo se salga de la Iglesia leido el tros deudores ? Si aquellos que permanecen en la Iglesia quan-
Evangelio , y antes de concluirse la celebración de los miste- do se dice esta oracion no perdonan á sus deudores, y hallan en
rios. Los autores de la vida de San Cesáreo refieren : »Que esta oracion, no un remedio , sino un juicio contra s í , por hacer
habiendo visto un dia que algunos fieles se salian de la Iglesia lo contrario de lo qus dicen ; y mientras no cesan de volver
antes que el Santo hubiese predicado , los detuvo , diciéndo- mal por mal , en vano claman al Señor , diciendo : líbranos
l e s : » Q u e quando estuviesen en el Tribunal de Jesuchristo, de mal. Si los que estando en la Iglesia quando se reza esta
lio se les permitiría salir." Y para cortar del todo este abuso, oracion corren peligro de no conseguir el efecto , porque no
mandó que se cerrasen las puertas de la Iglesia asi que se le- quieren cumplir lo que prometen , ¿ qué pensarán de sí mis-
yese el Evangelio. El Concilio de Agde , al que presidió este mos aquellos á quienes la insaciable codicia , ó el amor al siglo
tiene tan enredados, que no los permite permanecer en la Igle-
Santo , prohibió expresamente en un Cánon que los Legos sa-
sia por una hora? Y asi ninguno de vosotros salga hasta que
liesen de la Iglesia antes de recibir la bendición del Obispo
se hayan concluido los divinos misterios. A^uel que no se aver-
al fin de la Misa. Pretende , pues, San Cesáreo en estas dos
güenza ni teme salir de la Iglesia por no esperar , comete
homilías demostrar que los Christianos no debian salirse de la
dos culpas : la primera , porque abandona los divinos misterios;
Iglesia en los Domingos y fiestas solemnes antes de concluirse
la segunda , porque entristece al Sacerdote que está celebran-
la celebración de los santos misterios. Les advierte , que no
do y pidiendo por él. La bendición que se da al pueblo , no
consiste la Misa en la lección de los santos libros, sino en la
es bsndicion de un hombre , aunque se da por su ministerio;
oblacion de los dones , y en la consagración del cuerpo y san-
y asi, se la debe recibir con aquel reconocimiento y piedad,
gre del Señor. Se pueden leer en las casas particulares los es-
con el cuerpo humillado y el corazon contrito, como un ce-
critos de los Profetas, Apóstoles, y Evangelistas, ó escuchar
lestial rocio de la bendición divina." Exhorta San Cesáreo á
á otros quando los leen ; pero no se puede ver ni oir la con- sus oyentes á que comuniquen á sus parientes y vecinos que no
sagración del cuerpo y sangre del Señor , sino en la casa de hayan podido asistir , las instrucciones que hubiesen oido,di-
Dios. El que quiera, pues, oir la Misa entera en beneficio de ciendo : » Q u e asi como él sería culpable , si dexára de ins-
su alma , debe estar en la Iglesia con una humilde postura de truirlos , asi lo serán ellos si se descuidan en comunicar á los
cuerpo, y con el corazon contrito hasta haber rezado la ora- otros lo que han aprendido. El Sermón 82 , son instrucciones
cion del Padre nuestro, y hasta que se haya dado la bendición sobre la oracion. Lo que debemos pedir á Dios en todo tiem-
al pueblo. Si casi todos salen de las Iglesias , leido el Evan- po para nosotros , y para los demás es , que Dios se digne
gelio, ¿á quién dirá el Sacerdote elevad vuestros corazones ?
D 2
2 8 BIBLIOTECA PORTATIÉ "1

concedernos lo que sabe que conviene á nuestras almas. Are-


tos la sitiaron: que los pueblos tienen derecho para pedir á
tes que todas las demás oraciones debemos dirigir la del Padre
los Pastores el pan de la palabra divina , y que estos no se lo
nuestro , no dudando que oirá Dios una oracion que él mismo pueden negar íin injusticia : que deben ofrecersele á los fieles,
instituyó. En la vida de San Cesáreo se nota que obligó á los é instarles á recibirle : que estos deben oir la palabra divina
Legos á cantar en voz alta los Himnos y Salmos á imitación con respeto y en postura decente , sentados ó de pie, y no echa-
de los Clérigos. Mucho tardó en establecer este uso ; mas, por dos por el suelo : que los Sacerdotes no deben temer predicar
ultimo lo consiguió, como se ve por la homilia 83 que pre- • la verdad en los términos mas claros y duros quarido son pre-
dicó el dia de la Epifania. Esta homilia trata del canto de los cisos para mover á los pecadores, reprehendiéndolos con for-
Salmos, y sobre ellos hace algunas advertencias generales. Su- taleza : que siendo la palabra de Dios la luz y el alimento de
plica á sus oyentes que conformen sus costumbres con la san- nuestras almas, ninguno puede dispensarse de oiría o de leer-
tidad de aquellos divinos cánticos , y que practiquen las vir- la : que Dios per un efecto de sr. miserierdia perntitie^ue fuere
tudes que en ellos se encomiendan , y huyan de los vicios que desigual en este mundo la condicion de los hombres : que hu-
detestan. Los dos Sermones siguientes son sobre el modo de biese pobres y ricos , para que los unos se salvasen con la pa-
salmear y orar. Siempre que los Ministros del altar advertian ciencia , y los ctros con la limosna : que los ricos reciben de
á los fieles que inclinasen la cabeza ó doblasen la rodilla , to- los pobres mucho mas de lo que les dan : que les dan una mo-
dos lo debían executar asi , si no se lo impedia alguna enfer- neda, un poco de pan ó un vestido , y que reciben de Jesu-
medad , y baxar á lo menos la cabeza quando no pudiesen do- christo un reyno , la vida eterna , y el perdón de <us pecados':
blar las rodillas , para no ser semejantes al Fariseo; que , per- que los ricos que niegan la Subsistencia á los siervos de Dios,
maneciendo de p i e , estaba haciendo el elogio de sus propios ocupados en las vigilias, en las santas lecturas , en la oracion,
méritos. Lbs 6 Sermones siguientes son sobré la impureza y la ' son semejantes al olmo y otros árboles infructuosos que sola-
embriaguez. mente tienen hojas: que se pueden distinguir tres especies de
limosnas , y todas son útiles para la salvación ; la primera con-
IX. En los once últimos discursos de San Cesáreo , colo-
siste en dar á los pobres lo superiluo ; la segunda en el per-
cados en el apendice de las obras de' San Agustin , se puede
don de las-injurias; y lia rcrcéra bn el amor del próximo : que
notar, que asi como hay pobres coléricos , sóbervios , avarien- no obstante, no es suficiente la limosna para los que viven en
tos y sensuales á quienes la pobreza de nada lés sirve para los pecados , y que asi es necesario que para conseguir el per-
el cielo , hay también ricos humildes y mansos á quienes las' don de las culpas , dejeen el hábito de los pecados , y "muden
riquezas no impiden la salvación , porque usan de ellas sin te- de costumbres : que si no se debe perder la esperanza del per-
nerlas afecto desordenado: que por la sobervia cayeron los An- dón de íós pecados, tampoco se debe perseverar en ellosccn
geles del cielo al 'infierno : que Dios recibe los pecadores al seguridad , sino salir quanto antes de la culpa", y hacer peni-
punto que vuelven á él por la penitencia : cine la codicia nun- tencia : que en cierto sentido se puede decir que, tes spbeti
ca está sin sobervia , ni la caridad sin=humildad : que no de- vios, los envidiosos y los adúlteros , estarf* Jkkfeidos. »Jsl de-
bemos culpar á Dios /sirio á nuestras iniquidades , quando nos -ái6nió?':)"!:-1 ntiftoq on , otisjzcooM^ ala» ns ibuus BIBI
vemos afligidos con fós guerras , sequedades , mortandad y otrós X. Habia etnpezado San Cesáreo antes del' sitio de Arlés
azotes i como lóspadécián en Arles : en e l tiempo cjfte los Fraa.

\
á edificar un Monasterio de vírgenes para su hermana Santa 1>E LOS P A D R E S DE LA IGLESIA. 31

Cesarea. Estaba adelantado el edificio , y el mismo Santo Obis- de ellos; lo qual debe entenderse también de las doncellas.
po no se desdeñaba de trabajar en él con sus manos : mas tuvo »> Las que ahora están en menor edad ó baxo la potes-
la pena de ver que los sitiadores le arruinaban , y que se lle- tad de sus padres, también deberán renunciar sus bienes quan-
varon los materiales para servirse de ellos en sus trabajos. Na do lleguen á tener su uso.
l e detuvo este contratiempo. V o l v i ó á su primer intento al »»Ninguna hermana ni aun la Abadesa podrá tener criada,
punto que levantaron el sitio , y edificó para este Monasterio pero las hermanas jóvenes podrán servir á las otras en lo que sea
una grande Iglesia con otras dos capillas á los lados. La del necesario. N o se recibirán en el Monasterio niñas, aunque sean
medio estaba dedicada con el nombre de la Santa Virgen , y de calidad para criarlas y enseñarlas ; esto e s , no se podrán
recibir pensionarías. Mas para ser Religiosas se podrán recibir
la de los lados con el de San Martin y el de San Juan , cuyo
niñas de seis á siete años.
nombre tuvo después el Monasterio. Inmediatamente que se
acabó eredificio, volvió á llamar á su hermana Cesarea que es- »»Cada una de las hermanas tendrá su ocupacion señala-
taba en Marsella , adonde la habia enviado á practicar en un da por la Superiora." Todas se acostaián en el dormitorio co-
Monasterio de vírgenes (sin duda era el de Casiano) loque habia mún ; pero en camas separadas sin que ninguna pueda tener
de enseñar á las demás. Cesarea tomó posesion con otras dos celda particular , ni armario que cierre ccn llave. Las que
compañeras; pero á poco tiempo se agregaron de todas partes estuviesen enfermas , ó fuesen ancianas, dormirán en otra pie-
za , pero que también sea común. A todas se les prohibe tener
muchas vírgenes que venían á alistarse baxo su conducta para
niña alguna en la pila del Bautismo ; esto es , que no sean
prepararse con ella á la venida del Esposo. Compuso San Ce-
madrinas. La que llegase tarde á los exercicios de la Comuni-
sáreo para ellas una regla que parece dictada por el espíritu
dad , será reprehendida por la Superiora ; y si advertida dos
de la piedad y de la discreción. En el prólogo que la prece-
ó tres veces no se corrige , será separada de la comunion ó de
de advierte San Cesáreo : >» Q u e entre muchas sabias disposi-
la mesa común. Quiere decir la comunion de la oracien , co-
ciones que están en uso en los Monasterios de hombres y mu-
mo mas abaxo se advierte." En otra parte se nota la disciplina,
gares , habia elegido las que le parecieron mas convenientes
esto es, la flagelación, como castigo que se usaba para las fal-
para aquellas vírgenes Christianas : el resumen es como se si*
tas graves.
gue."
»»Cada hermana ( á excepción de la Superiora ) hará por
„ L a clausura debe ser perpetua , y tan exacta , que jamas
su turno el oficio de cocinera , y los demás oficios domésticos.
se permita á ninguna Religiosa que salga del Monasterio , ni
»» Ninguna tenga algo como propio ; todas obedezcan des-
aun éntre en la Basilica exterior.
pues de Dios á su Superiora ; guárdese silencio durante la co-
,,Se experimentarán por un año entero las novicias antes de
mida , para atender á la lectura ; todas aprendan á leer.
darlas el hábito. N o obstante podrá la Superiora abreviar el
»»Todas las mañanas se emplearán dos horas en la lección;
tiempo , según el fervor que hubiese advertido.
el resto del tiempo se ocupará en el trabajo , que se ha de ha-
„Las viudas ó las mugeres casadas que dexan á sus esposos
cer en Comunidad y en silencio. Una de las heimanas estará
para entrar en este Monasterio , no podrán ser recibidas hasta
leyendo á las otras durante la labor hasta la hora de Tercia.
haber renunciado enteramente á sus bienes, ó haber dispuesto
Todo el resto del tiempo del trabajo orarán ó meditarán.
»>Tendrán la caridad de descubrir á la Supericra los de.
en la Basílica de la santa Virgen." (Esta era la Iglesia ex-
fectos de las que habiéndolas advertido secretamente no se cor- terior.)
rigiesen. .i
XI. Despues de haber hecho San Cesáreo una breve re-
»»Se prohibe expresamente recibir, ó enviar cartas ó re- capitulación de sus reglas, prescribe -el órdeu de la salmodia
* galos sin la licencia de la Superiora. y de los ayunos ; arregla la salmodia , según el uso de Lerins,
»» Se encomiendan las enfermas con particular cuidado , y en donde era muy larga. Se ve que por entonces en los dias
aun quiere , que por no ser siempre bueno el vino de la Comu- solemnes se cantaba despues de Maytines el Himno Te Deum
nidad, se tenga otro mejor para las enfermas: con el parecer del laudamus.
Médico Ve las concederá también el baño. En los ayunos desde Pasqua hasta Pentecostes solamente
»> A ninguno se le permitirá entrar en el Monasterro , á se ha de hacer una comida el Viernes. Desde Pentecostes hasta
excepción de los Obispos , y el proveedor del Monasterio ( es- el primer dia de Septiembre se dexa á arbitrio de la Superio-
te era una especie de Mayordomo para los negocios de fuera), ra el arreglo de los ayunos , como la pareciese conveniente;
á un Sacerdote, á un Diácono , á un Subdiácono y algunos desde el primer dia de Septiembre hasta el primero de N o -
Lectores de madura edad para celebrar algunas veces la Misa. viembre se han de ayunar tres dias en la Semana , Lunes,
Los artífices no entrarán en el Monasterio como no sea con el Miércoles y V i e r n e s ; y desde primero de Noviembre hasta
Mayordomo , y la licencia de la Abadesa, y aun quando entre Natividad todos los dias , á excepción de las fiestas y los D o -
el Mayordomo le habrá de acompañar la Abadesa , ó alguna mingos. Antes de la Epifanía habrá siete dias de ayuno. Des-
otra de las hermanas. de la Epifania hasta la Semana que precede á la Quaresma,
»»Si la Aoaéesa va al locutorio , la acompañarán dos 6 se ayunará en los Lunes , Miércoles y Viernes.
tres hermanas. Las demás Religiosas, solo hablarán con sus pa- En los dias de ayuno se servian tres platos á las Religio-
rientes , y en presencia de algunas antiguas. sas ; en los demás dias solamente dos , y en los dias solemnes
»> N o se dará de comer en el Monasterio ni aun á los Obis- se añadirán algunos manjares mas delicados. Nunca comían car-
pos , ni á las mugeres seculares, á excepción de las madres de ne , y á las enfermas se las servia con aves.
las Religiosas, que no viviendo en la ciudad fuesen á ver Dispone San Cesáreo que la Abadesa no pueda mudar na-
sus hijas. da de esta regla , ni aun con autoridad del Obispo. Si lo in-
»»Los hábitos de las Religiosas deben ser sencillos, de co- tentaba , exhorta á las Religiosas á que lo resistan , y recur-
lor blanco , de lana , y hechos en el Monasterio ; las camas no ran á la santa Sede. Firmó esta regla de su propio puño en
tengan adorno , el tocado no debe exceder la altura de la me- 2 2 de Junio , mas no se sabe exactamente en qué año ; el
dida que denota una linea tirada en el libro de la regla. Has-, Monasterio se concluyó enteramente 30 años antes de la muer-
ta los ornamentos que sirven al altar han de ser de lana sin te del santo Obispo , esto e s , por los años 5 1 2 , y la Iglesia
bordadura. N o habrá mas plata que para los vasos sagrados. fué dedicada en 26 de Agosto. Esta es la regla de San Cesa-
Las Religiosas no harán obra alguna de tapizeria ni de borda- reo , y la mas antigua que se sabe haberse escrito para las Re-
do. En el Oratorio no habrá pinturas ni quadros ; los que ha- ligiosas claustrales.
ya se venderán en provecho del Monasterio , ó se colocarán Cesarea la mas joven , Abadesa del Monasterio de S. C e -
TOMO IX. • E
DE LOS PADRES DE LA I G L E S I A . 3J

sareo, la comunicó por los años 5 5 6 á Santa Radegunda , l a carias ; tener cuidado quando lo pide la necesidad , de dar á
que la hizo practicar , y la practicó por sí misma en el MQ. las hermanas algunas instrucciones de viva voz , y no prescri-
naiterio de Santa C r u z , q«e habia fundado en Poitiers. birlas sino aquello que enseñen con su exemplo." También quiere
XII, L a regla que San Cesáreo dispuso para los Monges, que la Superiora , quando impone algunas mortificaciones á l a
es de menos extensión. Pondremos aqui algunos artículos : el Comunidad , experimente por sí misma si aquella austeridad
alimento y los ayunos casi son los mismos que para las Religio- es tolerable ; por exemplo , si es prudencia prescribirlas mas
sas. .»Eitaba prohibido hablar en la salmodia , como también ayunos ó abstinencias que los que son de regla y de costum-
durante la comida ; y para dar sustento al alma entretanto bre ; también debe quando se alarga la salmodia en la congre-
que el cuerpo tomaba su refacción , era costumbre leer entre- gación mas que lo ordinario, estar la primera en la Iglesia , y
tanto que los otros comían. La entrada del Monasterio estaba salir la última ; usar de los mismos alimentos que la Comuni-
absolutamente prohibida á las mugeres; al son de algún instru- dad , sin pretender otros de mejor condimento; no afectando
menta se llamaba á los hermanos para diferentes exercicios. Los tampoco singularidad en sus hábitos , ni procurando exceder
que venían taide recibían el castigo de su pereza, el que consis- á las otras sino es en la virtud y humildad. Encomienda sobre
tía en algunas palmetas en la mano. N o era permitido respon- todo San Cesáreo á Oratoria que observe igualdad , asi en la
der quando el A b a d ó Prior , ó algún antiguo reprehendía." distribución de los trabajos , como en las expresiones de amis-
Señala San Cesáreo en la distribución del Oficio , los Res- tad y caridad , no amando mas á las que tienen mas gracia en
ponsos y Antífonas que debian rezar , según el orden del Sal- las facciones ó en el rostro , sino á las que son mas virtuosas:
terio , con las Capitulas y Salmos; pone 1 2 Salmos para los que en sus discursos junte la suavidad con la gravedad: que
Sábados, los Domingos , y las fiestas con tres Antífonas» y tres no hable mas que lo que piden las circustancias de los asun-
lecciones , una de los Profetas, otra del Apostol , y otra del tos y del tiempo : que dé con gusto á las que la hacen pre-
Evangelio. Ordena seis Misas ó Colectas, esto es, las oraciones sentes sus necesidades , ó que suavice con palabras corteses y
comunes para cada Domingo. benignas su negativa quando la parezca que no las debe con-
ceder lo que piden : que se aconseje con dos ó tres hermanas
XIII. Entre las cartas de San Cesáreo se cuenta la ins-
de las mas perfectas , quando tuviese precisión de tratar sobre
trucción que envió á Oratoria , Abadesa del Monasterio de Ar-
negocios del Monasterio; por último, que en todo obre por Dios,
lúe ,, edificada sobre la costa del mar por Nazario, Abad de
hablando y pensando de él con freqüencia.
Lerins. E>tá en efecto en forma de carta, y tiene este título
XIV. Nos han quedado dos cartas de San Cesáreo á su
en el qnr-derno de las Reglas de San Benito de Aniano. Tra-
hermana Cesarea , Abadesa del Monasterio de Arlés , y á to-
ta en el'a el santo Cbispo de las calidades que deben concur-
das las Religiosas de su Comunidad. Cesarea se ocupaba con-
rir en las que tienen á su cargo la conducta de las almas. „Es-
tinuamente en la lectura de los libros santos , y en la medi-
tas deben cuidar de l o temporal de los Monasterios; pero ocu-
tación de las verdades que en ellos se contienen. Estando, pues,
pándose mucho mas en lo espiritual, no han de dar á los ne-
perfectamente instruida en sus obligaciones , la escribió con
gocios, exteriores sino el tiempo necesario , pasando inmediata-
repugnancia el santo Obispo sobre esta materia , con el fin de
mente á la orauon ó á la lectura j deben ser modelo de toda
guiarla á mas alta perfección. L o i.° que la encomienda,
especie de buenas o b r a s , para obligar á las subditas á practi-
E 2
15E LOS P A D R E S D E L A I G L E S I A - 37
asi á ella como á las demás Religiosas es , que sepan quál es
bertad de distribuirlos , tanto á sus Clérigos, como á los L e -
la voluntad de Dios , y se informen exactamente de lo q u e
gos , puede ser que se hablase de los que le habían servido.
puede agradarle ó desagradarle ; peleando despues con fortale-
Manda también que las otras donaciones que de viva v o z , ó
za contra el vicio de la sobervia , para que desarraigando es-
por escrito pudiese tener hechas, sean válidas.
te , que es la cabeza de todos los pecados , sea mas fácil des-
truir los otros. L a encomienda también aquella sincera hu-
mildad que nos enseñó Jesuchristo ; y la dice : »»Que no se ARTÍCULO III.
dexase arrebatar de la cólera , sino que reprima los primeros
movimientos asi que empezase á sentirlos : que desterrase ente- Los Jugares mas notables de la doctrina de San Cesáreo
ramente la envidia,que supiese callar , y hablar á tiempo ; por- en puntos de dogma , moral y disciplina.
que hay circunstancias en que una Superiora no debe callar:
que evite toda familiaridad con personas de diferente sexo , y I V . D e la gracia y el libre alfce-
I . D e la Santísima Trinidad.
que solamente se acuerde de ellas en la oracion: que no mire al II. Del Bautismo , y sobre el peca- drio.
do Original. V . Puntos de moral y discipli-
rostro sino á los Sacedotes y Levitas de experimentada vir-
I I I . D e Jesuchristo en la E u c a r i s - na. 1
tud , y en quienes habitase el amor y la caridad : que no se tía. V I . Algunos puntos dogmáticos.
recree con placer en la suavidad de la voz de algún Lector
para que no la resultase alguna impresión molesta.
I. »» X o d o s deben creer en el Padre , en el Hijo ( i ) y
XV. Entre los escritos de San Cesáreo debemos contar en el Espíritu Santo. El Padre es Dios, el Hijo es L i e s y el
su testamento , dirigido á los Presbíteros y á los Diáconos de Espíritu ,Santo es Dios , y no obstante no son tres Dioses , si-
la Iglesia de A i l é s , y á la Abadesa Cesarea , á quien él mismo no un solo Dios, Qual es el P a d r e , es el Hijo y Espíritu San-
habia hecho Superiora del Monasterio de Religiosas de aque- to : y asi cada uno de los fieles crea que el Hijo es igual al Pa-
lla ciudad. L e empieza deseando la paz para aquella Iglesia, dre según su Divinidad , y menor que el mismo Padre según
y despues declara'-: » Q u e e s su voluntad que despues de su la humanidad que tomó de nosotros , y que el Espíritu San-
muerte , el Monasterio de San Juan , que es el de las vírge- to procede del Padre y del Hijo ; creed , pues, amados míos,
nes , que habia fundado , cuya Superiora era Cesarea , quede en Dios Padre Omnipotente ; creed en Jesuchristo su único
sujeto á la potestad del Obispo de A i l é s , y sea el heredero de Hijo nuestro Señor i creed que fué concebido por el Espíri-
todos sus bienes. Y rezelando que algunos de sus parientes fue- tu Santo.
sen á inquietar aquel Monasterio ó al Obispo que le sucedie- Debemos confesar que Jesuchristo es verdadero Dios y
se , dispone , que pues no habia poseido desde que era Obis- verdadero hombre : que es engendrado de Dios , y nacido de la
po bienes ningunos de su familia , se contentasen con lo que V i r g e n (-2). Nada imaginemos que sea corporal en el modo cen
' les habia dado para reconocerlos." Suplica á su Sucesor , á que es engendrado del Padre. Es una luz que procede de una
quien llama Arzobispo , que se dignase de recibir los vestidos luz. Quando encendeis de una lámpara otra lámpara , el fuego
que usaba en las fiestas de Pasqua , pues él se los presentaba
gustoso. También le dexa por legado otros vestidos con la li-
(«) Serm. 54. (a) Homil. <5. de Paschal.
D E LOS P A D R E S D E L A I G L E S I A - 37
asi á ella como á las demás Religiosas es , que sepan quál es
bertad de distribuirlos , tanto á sus Clérigos, como á los L e -
la voluntad de Dios , y se informen exactamente de lo q u e
gos , puede ser que se hablase de los que le habían servido.
puede agradarle ó desagradarle ; peleando despues con fortale-
Manda también que las otras donaciones que de viva v o z , ó
za contra el vicio de la sobervia , para que desarraigando es-
por escrito pudiese tener hechas, sean válidas.
te , que es la cabeza de todos los pecados , sea mas fácil des-
truir los otros. L a encomienda también aquella sincera hu-
mildad que nos enseñó Jesuchristo ; y la dice : t» Que no se ARTÍCULO III.
dexase arrebatar de la cólera , sino que reprima los primeros
movimientos asi que empezase á sentirlos : que desterrase ente- Los Jugares mas notables de la doctrina de San Cesáreo
ramente la envidia,que supiese callar , y hablar á tiempo ; por- en puntos de dogma , moral y disciplina.
que hay circunstancias en que una Superiora no debe callar:
que evite toda familiaridad con personas de diferente sexo , y I V . D e la gracia y el libre alfce-
I . D e la Santísima Trinidad.
que solamente se acuerde de ellas en la oracion: que no mire al II. Del Bautismo , y sobre el peca- drio.
do Original. V . Puntos de moral y discipli-
rostro sino á los Sacedotes y Levitas de experimentada vir-
I I I . D e Jesuchristo en la E u c a r i s - na. 1
tud , y en quienes habitase el amor y la caridad : que no se tía. V I . Algunos puntos dogmáticos.
recree con placer en la suavidad de la voz de algún Lector
para que no la resultase alguna impresión molesta.
I. »» X o d o s deben creer en el Padre , en el Hijo ( i ) y
XV. Entre los escritos de San Cesáreo debemos contar en el Espíritu Santo. El Padre es Dios, el Hijo es L i e s y el
su testamento , dirigido á los Presbíteros y á los Diáconos de Espíritu ,Santo es Dios , y no obstante no son tres Dioses , si-
la Iglesia de A i l é s , y á la Abadesa Cesarea , á quien él mismo no un solo Dios, Qual es el P a d r e , es el Hijo y Espíritu San-
habia hecho Superiora del Monasterio de Religiosas de aque- to : y asi cada uno de los fieles crea que el Hijo es igual al Pa-
lla ciudad. L e empieza deseando la paz para aquella Iglesia, dre según su Divinidad , y menor que el mismo Padre según
y despues declara'-: » Q u e e s su voluntad que despues de su la humanidad que tomó de nosotros , y que el Espíritu San-
muerte , el Monasterio de San Juan , que es el de las vírge- to procede del Padre y del Hijo ; creed , pues, amados míos,
nes , que habla fundado , cuya Superiora era Cesarea , quede en Dios Padre Omnipotente ; creed en Jesuchristo su único
sujeto á la potestad del Obispo de A i l é s , y sea el heredero de Hijo nuestro Señor i creed que fué concebido por el Espíri-
todos sus bienes. Y rezelando que algunos de sus parientes fue- tu Santo.
sen á inquietar aquel Monasterio ó al Obispo que le sucedie- Debemos confesar que Jesuchristo es verdadero Dios y
se , dhp.ne , que pues no habia poseido desde que era Obis- verdadero hombre : que es engendrado de Dios , y nacido de la
po bienes ningunos de su familia , se contentasen con lo que V i r g e n (-2). Nada imaginemos que sea corporal en el modo cen
' les habia dado para reconocerlos." Suplica á su Sucesor , á que es engendrado del Padre. Es una luz que procede de una
quien llama Arzobispo , que se dignase de recibir los vestidos luz. Quando encendeis de una lámpara otra lámpara , el fuego
que usaba en las fiestas de Pasqua , pues él se los presentaba
gustoso. También le dexa por legado otros vestidos con la li-
(«) Serm. 54. (a) Homil. <5. de Paschal.
38 BIBLIOTECA PORTÁTIL
de la segunda es el mismo que el de la primera. Si conside-
ráis la Persona en el Hijo , esta le es propia , y si atendeis á tra redención , y estar siempre presente con nosotros por su
la naturaleza , esta le es común con el Padre. En las dos lám- gracia ; por lo qual nos asegura , que su carne es verdade-
paras os parece que hay dos llamas , pero los dos fuegos tie- ramente comida , y su sangre verdadera bebida , de lo qual
nen una misma naturaleza " Distingue claramente en el Ser- no podemos dudar ; pues el mismo autor del don es testigo de
món 5 4 las dos naturalezas ( i ) en Jesuchristo, reconociendo la realidad y verdad de este don : él es el que convierte co-
que es igual á su Padre según la Divinidad , y menor que el mo Sacerdote invisible con su secreto poder las criaturas visi-
Padre según su humanidad , la que tomó de Maria siempre bles en la substancia de su cuerpo y de su sangre T diciendo:
V i r g e n antes y despues del parto, cuya vida fué sin mancha, tomad y comed, este es mi cuerpo , y con una segunda san-
ni contagio de pecado. En quanto al Espíritu Santo declara que tificación : Jomad y Lebed , esta es mi sangre. Asi como con
debemos ( a ) creer que procede del Padre y del Hijo (3). el mandamiento de Dios saliéron de la nada los cielos , los ma-
res y la tierra ; con semejante poder la virtud de su palabra,
H. Quedamos sujetos á la muerte por la transgresión de
Adán , pero D i o s , haciéndose hombre, nos rescató de la muer- ordena , é inmediatamente se sigue el efecto. Considerad con
te que msreciámos, por aquella muerte que no tenia obligación los ojos de la fe el cuerpo y sangre de vuestro Dios ,dad tes-
de padecer. D e tal modo quedan nuestros pecados sumergidos timonio de vuestra admiración con vuestro respeto ; tocad le con
en el Bautismo , figurado en el mar Roxo ( 4 ) , que no queda el alma , recibidle con la mano del coiazon , y tomadle para
culpa alguna. E>ta sagrada fuente nos purifica aun del peca- alimentaros en especial imerioiirenie. E l cuerpo q t e se os ha
do original,ó de aquel pecado que contraemos de nuestro primer dado por dispensación del Presbítero , es tan grande en una
Padre: en el Bautismo quedamos enteramente limpios , absuel- parte , como en el todo. Quando te sujetan los leles á recibir-
tos y renovados, de suerte , que los que renacen en estas sa- le , en todos está perfecto , y cada tino le recibe todo entero*
ludables aguas , no quedan con mancha alguna de su primer E n lo qual es muy diferente de todcs los demás alimentos:
nacimiento. A l que se iba á bautizar le presentaba el Presbí- porque si presentáramos un bocado de pan á muchas personas
tero un papel que contenia la fórmula de las cosas que habia afligidas del hambre,cada una de estas no le c< meria entero, por-
de abjurar para que las firmase ; lo que é l hacia despues de que se dividiría en partes á proporcicn del número que comie-
haber respondido que renunciaba á Satanás , á sus pompas y á sen de él. Pero de este verdadero pan , tanto tiene cada uno
sus obras. como todos juntos i uno solo le ctme todo entero , dos le reci-
III. Jesuchristo que habia de separar de nuestros ojos el ben todo entero , muchos le toman todo entero sin disminución
cuerpo que había tomado de la V i r g e n para colocarle en el alguna , porque bien puede distribuirse la bendición de este
cielo , creyó que era necesario instituir en el dia de la Cena Sacramento, mas no puede ser consumida.¿Hay razón para que
legal el Sacramento de su cuerpo y sangre, para perpetuar la nos pasme el que Dios mude y cenvieita en otra cosa ccn su
memoria del misterio que habia ofrecido ( 5 ) una vez por núes- palabra lo que crió con su misma palabra ? Aun parece que
no es tan grande milagro conveitir en otra ccsa mejor lo que
(1) Serm. 54. , . .... ya está criado, como criarlo de nuevo."
I V » N o podemos dar mas [usta idea de los sentimientos
de San Cesáreo sobre la gracia y el libre albedrio, que refi-
4° BIBLIOTECA PORTATIL
riendo los priacipales Cánones del Concilio de Orange, que se
cede sin la gracia á los que creen, quieren , desean , se esfuer-
celebró al principio de Julio del año 5 2 9 . F u é el alma de es-
zan , trabajan , piden, buscan y llaman , y no reconoce que to-
te Concilio. Hincmaro asegura ( 1 ) que San Cesareo presidió
do esto es infusión y operacion del Espíritu Santo , que es el
en 41 en calidad de Legado de la santa Sede.
que nos hace creer , querer y hacer todas las cosas , como se
i.° »»Si algunno dice que por la prevaricación de Adán
dice.... este resiste al Apostol. , ,
el hombre enteramente, en quanto al cuerpo y el alma , no que-
y.° »» Si alguno dice que podemos hacer con las fuerzas
dó en peor estado ; sino que solamente el cuerpo quedó sujeto
de la naturaleza algún bien concerniente á la salud de la vi-
á la corrupción ; pero que no tocó en nada al alma : este yer-
da eterna , pensar ó elegir como se debe , y consentir á la pre-
W con Pelagio , y contradice á la Escritura, &c.
dicación del Evangelio sin las luces y la inspiración del Espí-
2. 0 »» Si alguno dice que la prevaricación de Adán á él so-
ritu Santo, le engaña el espíritu deheregia.
lo perjudicó , y no á su posteridad , ó que la muerte del cuer-
8.° »» Si alguno dice que los unos pueden llegar á la gra-
po , que es pena del pecado , fué la única que pasó de uno
cia del Bautismo por el camino de la misericordia , y los otros
solo i todo el género humano , y que no pasó el pecado , que
por el libre albedrio , que está viciado en todos los descendien-
es la muerte del a l m a , hace á Dios injusto , y contradice al
tes del primer hombre , manifiesta que está muy distante de
Apóstol , & c .
Ja verdadera' fe." f
3. 0 »»Si alguno dice que la gracia de Dios se puede dar Los demás artículos contienen diversas sentencias sobre la
á la oracion del hombre ; pero que no hace la misma gracia gracia , y estas son las principales.
que oremos ; contradice á estas palabras de Isaias y del Apos- 9. 0 »»Quando hacemos el bien , Dios es el que obra en
t é : Los que no me buscaban , me han hallado -, y Yo me nosotros y con nosotros , para que lo hagamos.
he maniftastado d los que no me consultaban. ' I o.° „ L o s bautizados y los santos siempre tienen necesidad
4° »» Si alguno se persuade á que Dios espera la volun- de implorar el auxilio de Dios para poder llegar á buen fin,
tad del hombre para justificarnos del pecado , y no reconoce ó para perseverar en la buena obra.
que la operacion del Espíritu Santo es la que hace que desee- 11. »»Dios nos ama tales como hemos de ser por sus do-
mos ser justificados , contradice al Espíritu Santo , que dice por nes , y no tales como somos por nuestros méritos.
Salomón : La voluntad es preparada por el Señor , y á lo Art. 1 8.° »» El premio se debe á las buenas obras que ha-
que dice el, Apostol : Dios es el que nos hace querer y execu- cemos ; pero la gracia, la qual no se nos debe , precede para ha-
tar según su voluntad benéfica. cerlas.
5 » » Si alguno dice que el principio de la fe , como I 9. 0 »» La naturaleza humana , ni aun en el estado de la
también el incremento de e l l a . . . . está naturalmente en noso- inocencia en que fué criada , se pudiera salvar sin el auxilio
tros , y no es don de la gracia , contradice á la doctrina de del Criador.
San Pablo , & c . 2o. 0 »»Dios hace en el hombre muchos bienes que el
6.° »»Si alguno dice que la misericordia de Dios se con- hombre no hace ; pero el hombre no hace bien alguno , :in
que Dios le dé el poder pata executarle.
-i ' • r» -, 1
(1) Lib. de prsdest, 22. 0 >» Ninguno tiene, de su propio fondo sino la mentira;
TOMO IX. F
DE LOS PADRES DE L A IGLESIA. 43
y si el hombre tiene algunos rasgos de la verdad y de la jus- Deplora el santo Obispo la ceguedad de los que al princi-
ticia provienen de aquella fuente, cuyas aguas ( 1 ) debemos de- pio de Enero iban en figuras obscenas y monstruosas corriendo
sear con sed en este desierto." por las calles, disírazados de fieras , ó de mugeres como los
Los Padres del Concilio de Orange temieron que la here- Idolatras ( 1 ) . Este es el vergonzoso origen que tuvieron las
gia predestinaciana se valiese , aunque sin razón, de los artícu- máscaras que hoy dia se hacen por el mismo tiempo. D e c l a -
los sentados contra los Semipelagianos. Por lo qual , para dego- ma con fortaleza contra el abuso que se habia introducido
llar al mismo tiempo á un error todavía mas peligroso , añadie- de beber muchas veces al fin de la comida á honra de los A n g e -
ron : »» Cremos también , según la fe católica , que despues de les y de los Santos. Era costumbre que los hombres se lavasen las
haber recibido la gracia por el Bautismo , todos los que han manos antes de llegarse al altar para recibir la Eucaristía : las
sido bautizados pueden y deben con los auxilios de Jesuchris- mugeres la recibian en un lienzo muy blanco que tenían en
to trabajar fielmente por cumplir con todas las obligaciones las manos.
de la salud. Y no solamente no creemos que hay hombres pre- En los dos Sermones , que hizo sobre las Letanías , ó i
destinados al mal por el divino poder, sino que decimos anatema los tres días de Rogativas, se ve que esta devocion ya estaba
á todos los que estén inficionados con este error.*' San Cesáreo entonces establecida ( 3 ) en todas las Iglesias del mundo , y so
con otros trece Obispos subscribiéron á estos artículos en el ter- contemplaban estos días como destinados para sanar de las lla-
cer dia de Julio. E l Papa Bonifacio I I confirmó las decisiones gas del alma con la penitencia y la oracion. Los pasaban los
de este Concilio , las que en parte se formaron sobre mu- Christianos en el ayuno , en el cántico de los Salmos, en la
chos artículos que el Papa F é l i x habia enviado á San Ce- oracion y santa lectura. L a comida era moderada como en la
sáreo. I Quaresma , y todos los días habia públicas juntas en la Igle-
sia , á las que indispensablemente concurrían toda especie de
V. Pone San Cesáreo en la clase de los pecados leves, el
personas ( 4 ) .
exceder la necesidad en el comer y beber , ó en el hablar ; ne-
gar la limosna con aspereza á un pobre importuno, levantar- VI. N o cree San Cesáreo que se debe comulgar, si algu-
se tarde á la oracion de por la noche , usar del matrimonio nos accidentes suceden, aunque sea involuntariamente , si pri-
mero no se procura dar á Dios testimonio de su dolor, y no
con otros fines que el de tener hijos , despreciar el alivio de
se purifica el hombre con la limosna ó con algún ayuno , si
los encarcelados , dexar de visitar los enfermos , ó de reconci-
la salud lo permite. Aconseja á los que se han habituado' al
liar á los enemistades, y el contar cuentos y fábulas , asi en la
vino , que vayan perdiendo esta costumbre poco á poco , y por
Iglesia como fuera de ella.
los mismos pasos que la han contraído. Porque algunos' de-
D i c e : »»Que quando alguno está enfermo debe recibir el
cian ( 5 ) que no se les daba mucho del Reyno del c i e i o , y
cuerpo y sangre de Jesuchristo ( 2 ) , y despues la unción de
los enfermos para salud del cuerpo y del alma." Aqui se ve
que entonces se daba el Viático antes de la Extiema-uncioo. (1) A principios de E n e r o , ó f i - tar las constelaciones del Zodiaco,
oes de Diciembre celebraban los Pa- (a) Homil. . t i .
ganos la fiesta de su Dios Mitras, (3) Serm. 47. y 48.
( i ) Quiere decir el Santo que el ne necesidad del auxilio divino. To- y se disfrazaban baxo la figura de (4) Ifcidem,
hombre de nadie necesita para per- urrieiy tomo i . díte rentes animales, para represen- (5) Serm. 91.
d e r s e , mas para hacer lo bueno tie- (a) In apend. f e r m . S. Aug.
44 BIBLIOTECA PORTATIL
D E L O S P A D R E S DE LA I G L E S I A . 4$
que solo deseaban el eterno descanso , les responde : »> Q u e so.
»»casto su cuerpo , deben con su gracia aplicar todas sus fuer-
lamente hay dos lugares adonde hemos de ir , y que no se co-
»»zas por conseguir la pureza de su alma , evitando las largas
noce otro tercero : que todo aquel que no hubiese merecido
»»conversaciones, la murmuración , la envidia y la sobervia,
reyuar con Jesuchristo, perecerá sin duda con el demonio.
»» obedeciendo siempre con humildad, ocupándose en la oracion
» y lección, y levantándcse con fervor para asistir á las vigilias de
A R T Í C U L O IV.
o * »> la noche , asi quando se hacen en el Oratorio , como en qual-
".. I
» quiera otro lugar. (Serm. 30.)
Sentencias espirituales de San Cesáreo.
6. a »»La justicia perfecta consiste en no hacer á otros el
»»mal que no quisiéramos que se nos hiciese á nofotros ; ea
I* » » E l mandamiento de D i o s á A b r a h a n para que sa- »»desear á todos los hombres lo que deseamos para nosotros, y
>»liese de su p a i s , de su fomilia , y de la casa de su padre,
»»en amar por amor de D i o s , no solo á nuestros amigos , sin«
*» significa que debemos salir de nosotros mismos; esto es , de
»»también á nuestros enemigos. •«
»» nuestros vicios , y de nuestros malos hábitos , para no delei-
7. a »» E l fuego del purgatorio será mucho mas intolerable
»> tamos siflo en bien obrar con la práctica de la virtud. (Serm. i.
»» que quantas penas puedan sentiise ni aun imaginarse en esta vi-
»> tom. 5 •
»» da. (Serm. 35)
a. »»El diablo solo persigue á los buenos, y no á los ma- 8. a »»Quando se acercan las grandes solemnidades , ccn-
»> los , porque estos son sus amigos, y hacen siempre su volun- »» viene á los casados vivir en continencia, y á todos rcdlmir-
»» tad. (Serm. i o . ) »»se de sus pecados con limosnas. Si en estos dias festivos se per-
3-a » Siempre que el agua helada con el grande frió , re- '»> mi te regalar á sus amigos y vecinos , deben executarlo con
»»cibe la mayor impresión del calor del sol , vuelve á su pri- »»convites, sobrios y modestes; de sueite , que quede siempre
» r a fluidez ; pero inmediatamente que el sol desaparece , se »»con que socorrer á los pobres y necesitados. (Serm. 4 2 . )
»»vuelve á helar y endurecer : asi también la caridad de mu- 9. a »»Hemos de ayunar de tal medo , que en vez de re-
»»chos se resfria y hiela con el frió de las culpas; mas quan- »»servarnos el precio de lo que en otro tiempo costaría la co-
»»do sobreviene el calor de la divina misericordia , se desha- »»mida , se le demos á los pobres. (Serm. 46.)
»>ce este hielo q u e causaron los pecados : de este calor se di- 10. »» N o solamente podemos imitar á les Mártires, sino
»» ce en la Escritura : Ninguno hay que se esconda de su ca- »»también á Jesuchrísto, practicando las virtudes de paciencia,
»»lor. (Serm. 13.} »»mansedumbre y humildad , según el exemplo que el mismo
4- a » Siempre hay riesgo en juzgar á nuestro próximo ea »»Señor nos dió. (Serm. 49.)
»»las cosas que solo Dios conoce ; á este Señor se ha de dexar 11. »»Muchos podrán excusarse con sus enfermedades de
»» el juicio. Mas podemos y debemos reprehender á nuestros her- »»ayunar y velar , por ser obras superiores á sus fuerzas , mas
»»manos quando sus faltas son públicas y notorias; bien que >»nohay excusa legítima para no amar á Dios y al próximo,
»»siempre con caridad y amor , aborreciendo ai vicio , y no ai »»supuesto el precepto de la ley. (Serm. 5 1 . )
»»pecador: (Serhi. 2 6 . ) 12. »> A l que ha vivido muchos años despues de su Bau-
5- »»Las vírgenes que con el auxilio de Dios conservan »»tismo , no le basta no haber hecho m a l ; en este es muy gran-
4 6 BIBLIOTECA PORTATIL
DE LOS P A D R E S DE LA IGLESIA. 47
„ de mal no haber hecho bien alguno , habiendo tenido tiem-
17. « L o que debemos pedir á Dios en todo tiempo , asi
„ p 0 . El Bautismo nos libró de todos los males, que son los « p a r a nosotros, como para los demás, es que se digne cor.ce-
« pecados; pero con la gracia de Dios debemos cumplir con « demos lo que sabe que conviene á nuestras almas. Sobre to-
« t o d o lo bueno ; para que no suceda , por no ocupamos en las « das las oraciones hemos de dirigir al Señor la del Padre nues-
« buenas obras, que vuelva el espíritu inmundo que arrojo de »tro , pues no debemos dudar que oirá una oracion que él mis-
«nosotros la gracia de Jesuchristo, y hallándonos vacios de n m o instituyó. (Serm. 8 2 . )
« buenas obras, traiga conmigo siete espíritus mas malos que él,
18. « Hay pobres coléricos, sobervios, avaros y sensuales,
« y se ponga el hombre en otro estado peor que el primero.
« á quienes la pobreza de nada sirve para el cielo ; también
»* (Serm. 6 4 . ) « hay ricos humildes y mansos, á quienes las riquezas no servi-
13. «Aprended de memoria el Símbolo y la oracion del « r á n de impedimento para su salvación , porque usan de ellas
u Padre nuestro. Enseñadlas á vuestros hijos. sabed que habéis « c o n desprendimiento de sus corazones. (Serm. 9 2 . )
« de responder á Dios de los que habéis tenido en las sagra- 19. »»Lo que los ricos reciben de los pobres es muy su-
« das aguas del Bautismo. Por lo qual tendreis de estos el mismo « perior á lo que les dan ; ellos les dan lina moneda , un po-
« cuidado que de vuestros hijos; reprehendedles y corregidles « co de pan , un vestido , pero reciben de Jesuchrüto un R e y -
« p a r a que vivan sobria , casta y devotamente. Vivid de tal « n o , la vida eterna , y el perdón de sus pecados. (Serm. 9 8 . )
« modo , que imitándoos vuestros hijos, vayan al cielo y no al 20. « N o es suficiente complacerse con la suavidad del
« infierno. (Serm. 6 6 ) «canto , es necesario entrar en los afectos que inspiran los Sal-
14. « Venid á la Iglesia todos los Domingos. Si los infe- a m o s que se rezan , y formar interior mente los actos de las
«lices Judíos observan el Sábado con tanta exáctitud , que en « virtudes que allí se expresan. (Serm. Avg.
« este dia no se ocupan en ninguna obra terrena , con mayor 21. « Un Sermón es como un espejo en que cada uno de-
« razón deben los Christianos ocupar en solo Dios el dia del « be ver sus defectos sin enojarse contra el Predicador; asi co-
« D o m i n g o , y venir á la Iglesia á procurar la salvación de sil « mo una Señora que consulta á su espejo , no le quiebra, por-
«alma. Orad , pues, en la Iglesia , y no esteis hablando; aten* « q u e la manifieste alguna mancha en el rostro, ó algún desali-
« d e d con aplicación á la divina lectura. ( I b i d ^ « ño en el vestido." (.Ibid.)
15. « E l amor á losenem gos no solo es consejo,sino un pre»
« cepto de que ninguno se puede dispensar ; para que le cum-
« piamos con facilidad , bastará acordarse de que Dios nos ha
« perdonado nuestras culpas, siendo incomparablemente mayo-
« res que las ofensas que nos han hecho los hombres. (Serm.y 4.)
16. « E l que quiere oir Misa entera con grandes ventajas
« de su alma , debe estar en la Iglesia con humilde postura de
« s u cuerpo , y con el corazon contrito , hasta "tanto que se
« haya dicho la oracion del Señor , y se haya hechado la bea-
«dicion al pueblo. (Serm. 80.)
DE LOS P A D R E S DE LA IGLESIA. 49
Los Longobardos acababan de asolar la Italia despojan-
do las Iglesias , quitando la vida á los Sacerdotes y Obispos,
C A P Í T U L O II. y dexando en todas partes monumentos de su crueldad y de
su avaricia, quando San Gregorio se vió precisado á tomar
SAN GREGORIO EL GRANDE , Papa y Doctor de parte en los asuntos de la República. L e diéron el cargo de
la Iglesia. Pretor ; esto e s , el de principal Magistrado de la ciudad , ea
quanto á la justicia civil. Quando estaba exerciendo este car-
•o«* »©(»o» >o«o» «o«o* «ajo» >©OO»«OÓO» «oso» «©Oo» 090» «o$o» xcoo*«o{KS»«oi>o»x>ao»to<ia» go , firmó con otras muchas personas de calidad la confeslon
de fe que Laurencio , Obispo de Milán , había presentado ai
ARTICULO I. Papa para la condenación de los tres capítulos ( i ) . Esto pudo
suceder por los años ^ 7 4 . uin ; 3
Historia de su vida. Llegando á ser dueño de los grandes bienes de su faihilia
por muerte del Senador Gordiano , su padre , fundó seis Mol'
1. N ACIÓ San Gregorio en Roma ; su padre se llama- nasterios en Sicilia , dándoles las tierras y fondos necesarios pa-
ba Gordiano , y su madre Silvia. Uno y otro eran igual- ra la subsistencia de los Religiosos. Estableció otro Monaste-
mente distinguidos por su nobleza y por la santidad de su vi- rio en Roma en su propia casa con el nombre de San Andrési
da. Gordiano era Senador , pero renunció á las dignidades del y éste todavia existe. En tiempo de Juan Diácono , le ocu-
siglo por abrazar el estado Eclesiástico, Dicen que le hicieron paban Monges G r i e g o s ; antes le habían tenido los-Benedic-
Diácono Regionario , esto e s , uno de los siete Diáconos Car- tinos ; al presente es de los Camaldulenses. A este ultimo M o -
denales , que llamaban Regionarios; porque dividida Roma en nasterio se retiró el Santo , tomó el hábito de Monge , y vi-
siete Quarteles , cada uno de estos Diáconos cuidaba en el su- v i ó primero baxo la disciplina del Abad Hilarión , y- después
1
• ; .inf- í3 o x i b , sjri;:
y o de los pobres y hospitales llamados Diaconias. Silvia se f i ) Los tres capítulos, que estu- á Nestorio, siendo asi que T<tf>do*e.
retiró á un Monasterio llamado Celda nueva. San Gregorio vieron excitando divisiones en ia to pensaba que San C i r ü o erraba
Iglesia por mas de dos siglos, eran con A p o l i n a r , y que enseñaba orra
por un efecto de su piedad y ternura para con su padre y su las obras de Teodoro de Mopsuestia, heregia opuesta á la Nestoriana. E a
madre , hizo pintar sus retratos, los que todavia se conservan y las de sus elogiadores Teodore- el quinto Concilio general fuéron
to de Chipre con Ibas , Obispo de condenados la persona vHlcs escritos
en Roma con el suyo en una capilla de San Andrés. N o te- Edesa. El motivo de estas diferen- de Teodoro de Mopsuestia, y lo que
nemos mas que congeturas sobre el año en que nació , y por cías consistía en que ninguno de e s - habia escrito Teodoreto contra Saa
tos tres autores habia sido condena- Cirilo , 'juntamente con !a carta de
ellas puede fixarse en § 4 0 . Desde su niñéz le instruyéron en
do en el Concilio Calcedonense,a«es Ibas. Y se publicó que el Ccn iflo
todas las disciplinas y artes liberales con tanto esmero , que bien Ibas y Teodoreto fueron en él Calcedonense nunca habia aprobado
restituidos a sus S.llas. Triunfaban estos escritos • pues no eran « p T u -
ninguno en Roma le excedía en erudición. Confiesa , no obs-
los Nestor.anos; porque supuesto que los que se le presentaron al « S m e »
tante, que no sabia el Griego ; pero sus cartas, especialmente Teodoreto decía mal de los anate- y solamente habia restituido á *bts
la 4 5 del libro X I I I manifiesta que había estudiado bien matisinos de San Cirilo , Católico y Teodoreto á sus Sillas despuesde
« todo , b.en que esto ft,eSe por no haber anatematizado estos i NeSPo-
las leyes.
.•¡¡rñííUt?« p a r e d a que Se ri0 > coaJO H ? r e e e «« PP«a»
a p r o b a b a la d o c t r i n a que favorecía d e q u e se t r a t a S a .
TOMO IX.
G
^ o BIBLIOTECA PORTATIL
DE LOS PADRES DE LA IGLKTl.
bgxo el Abad Maximiano, el que á poco tiempo fué Obispo de
partida de San Gregorio , se quejó en alta voz de que se^
Siraciusa; $e aplicó San Gregorio tanto á mortificar su cuerpo,
ausentase un hoipbre tan necesario á su ciudad 5 y pidió á'^gri- !
y al estudio ¿<z los Santos libros, que se le debilitó el estó-
tos., quando el Papa iba á la Iglesia de San Pedro
mago de ral modo , que caía en síncope si no tomaba alimen-
volviesen á llamar, diciendo t'toabeis ofendido á Sán Pfedrc9\f' n
to con freqüencia. L o que mas le afligia er-a no poder ayunar habéis destruido á Roma por haber dexado salir á' Gregorio? 5
el. Sábado. Santo , siendo un.dia en que hasta los niños ayu- Benedicto , admirado , y aun asustado con estos clamores , en-
naban. Pidió á Dios con muchas lágrimas , que á lo - m e n o s v i ó prontamente correos que le volviesen-á-llamar. Y a estaba i
aquel día pudiese ayunar. Algún tiempo despues se halló cop á tres jornadas , y continuamente iiistába á lós compañeros,
tantas fuerzas, que no pensó mas en la enfermedad ni en la previendo lo que habia de suceder ; mas con el motivo de ha- :
freqüencia de alimento. L o que comía de ordinario eran le- cer mediodía por razón del cansancio , los alcanzáron los cor-
gumbres crudas que le daba su madre Silvia;-: ésta se las ea- reos, y los hiciéron volver.
¡viabaremojadas en una taza de plata , y un dia el Santo por
III. San Gregorio se restituyó á Roma á gobernar stc
no tener á mano otra cosa, se la dió á un pobre.
Monasterio. V i e n d o el Papa sus progresos en la virtud", l e
II. Pasando por el Mercado de Roma , y viendo que es- ordenó Diácono , uno de los siete de la Iglesia de Roma , asi 1
taban en venta algunas mercaderías reci«n llegadas , advirtió para servirla al altar , como para que le ayudase en la ad'mi- 1
que habia unos esclavos de una blancura y belleza singular. nistracion de los negocios Eclesiásticos que necesitaban mudar'
Preguntó al mercader que las vendía , ¿ de qué país eran, y de aspecto; porque entonces tenían los Diáconos en el góbier-
de dónde .venían? D e la isla de Bretaña, respondió , cuyos no de la Iglesia la parte principal despues del O b % > . A po- 1
habitadores son de hermoso rostro, y de muy buena disposi- co tiempo, Pelagio II. , sucesor de Benedícfb , que murió en*
ción. ¿Son Christianos esos isleños, preguntó San Gregorio? 30 de Julio de 5 7 7 , le envió á Constantinopla en calidad
N o . , respondjó el mercader: todavía son Paganos. »»¡Qué lás- de Apocrísario , ó de Nuncio Apostólico. Sería por los anos
tima , díxo el Santo, dando un suspiro , que tan bellos rostros 5 7 8 , quando Tiberio , muerto Justino, gobernaba solo el Im-'
es&n debaxo del poder del demonio" l Preguntando mas al peno. Era costumbre que siempre tuviesen los Papas un N u n -
mercader , supo que eran de la nación Inglesa. L e pareció cio en la Corte Imperial; y quando faltaba , se quejaban los
que este nombre era correspondiente á aquellos pueblas, por- Emperadores. L l e v ó consigo San Gregorio muchos Monges
que el nombre latino Anglus, que corresponde á Inglés , tie- de su Comunidad para continuar con ellos los exercicios de
ne mucha semejanza con Angelus ó Angel , y aquellos Ingle- la vida Monástica , y descansar con su compañía de la agita-
ses le habían parecido de hermosura angélica. Supo por esta ción y molestia de los negocios temporales.
conversación que tuvo con el mercader que eran aquellos jó- Eutiquío, Patriarca de Constantinopla, con quien tenía
venes naturales de la provincia de D e i r i , que ahora se llama precisión de tratar freqüentemente por razón de su cargo e s -
el Ducado de Y o r c k . Inmediatamente fué á suplicar al Papa taba en un error en quanto á lo que serian nuestros cuerpos
Benedicto que enviase Ministros de la palabra Evangélica á después de la resurreccioh ; porque creía aue entonces no ha-"
la isla de Bretaña , y é l mismo se ofreció á acompañarlos. b-an de ser palpables, sino que habían de quedar mas sutiles
£1 Papa vino en ello i pero el pueblo Romano sabiendo 1* que el v i e n t o , 7 que el ayre mas p u r o ; y auá había publica-'
G 2
5 2- BIBLIOTECA PORTATIL
do un escrito para establecer su modo de sentir. San Grego- habia honrado en Constantinopla , le escribió , suplicándole ,
rio le resistió , no creyendo que debia sufrir que esta heregis* que no aprobáse la elección; pero Germano , Prefecto de Ro-
prevaleciese á su vista en la Ciudad Imperial , desde don- ma , se adelantó á su correo , abrió las cartas, y envió al Em-
de se pudiera fácilmente esparcir por todo el Imperio. Tuvo perador el decreto de elección. D i ó gracias á Dios Mauricio
con el Patriarca varias conferencias particulares; y por ulti- con esta ocasion de hacer justicia al mérito de una persona
mo , una á que asistió el Emperador Tiberio. Este Príncipe, que tanto amaba ; confirmó el decreto de elección , y mandó
pesadas las razones alegadas de una y otra parte , deliberó que que quanto antes diesen á San Gregorio la posesion de la C á -
se quemase el libro de Eutjquio. Enfermó este Patriarca al tedra de San Pedro. Informado el Santo de que habían inter-
salir de la conferencia ; y viéndose en la extremidad , dixo, ceptado sus cartas, y creyendo que la respuesta del Príncipe^
tomando la piel de su propia mano , en presencia de sus ami- sería contraria á sus deseos, hizo que unos mercaderes le sacasen:
gos : Confieso que hemos de resucitar todos en esta carne: y de Roma disfrazado , y metido en una especie de jaula de mim-
murió á 5 de Abril de 5 8 2 . bres, muy espesa. Se ocultó en los bosques, pero le descubriéron?
San Gregorio se vió precisado , quando volvió á Roma, - y volviéndole, á llevar á Roma , fué solemnemente consagra-
á encargarse del gobierno de su Monasterio de San Andrés, do en la Iglesia de San Pedro, á 3 de Septiembre de 590^
en lugar de Maximiano , el que habia sido electo poco antes Todavía se conserva la profcsion de fe que hizo en su Consa-
Obispo de Siracusa. _ :u
gración. Un Diácono de San Gregorio Turonense que se halló,
l^o le impedia esto para ayudar al Papa Pelagio ;II. en en Roma quando murió el Papa Pelagio , fué testigo de la
muchos negocios Eclesiásticos: fué su Secretario,asi como .San ordenación de San Gregorio, y refirió , volviéndo á Francia,
Gerónimo lo habió sido de San Dámaso ; y confiesan todos, todas estas particularidades.
que las tres cartas, que , con motivo de la condenación de los L o primero que hizo San Gregorio en el palacio Ponti-
tres capítulos, fuéron dirigidas á Elias , Arzobispo de Aqui- ficio , fué retirar los Legos que habia en la familia del Pontí-
l e a , y á los Obispos de Istria en nombre de este P a p a , son. fice. N o quiso á su lado sino Clérigos y Monges, asi para que
del estilo de San Gregorio. le sirviesen , como para componer el Consejo : de estos fué-
IV. Muerto el Papa Pelagio I I . á 8 de Febrero de ron » Pedro Diácono, con quien dispuso sus diálogos; Pate-
5 9 0 , y á los 1 2 años y casi tres meses de su Pontificado eli- rio , que hizo despues una recopilación de sus obras; Juan,
giéron de común consentimiento al Diácono Gregorio , el Cíe» defensor de la Iglesia Romana, enviado á España para resti-
ro T Senado y pueblo Romano. Repugnaba el Santo, tenién- tuir á su Silla á Genaro, Obispo de Málaga ; Agustín, Prior
dose por indigno de aquel cargo , y temiendo , que entrando del Monasterio de San A n d r é s ; Meliio , de quien se valió
en el gobierno de la Iglesia , volvería de nuevo á la gloria igualmente que del anterior y de otros para la conversión de
del mundo que habia dexado. Los Emperadores desde que re- los Ingleses; y Mariníano , Monge del mismo Monasterio , á
conquistáron la Italia del poder de los G o d o s , se introduxéron quien dió el Arzobispado deRavena, con Probo y algunos otros,
mucho en la elección de los Papas. Confirmaba por entonces cuya virtud y ciencia conocía. Hacia con ellos la vida común,
el Emperador, y daba ?u consentimiento al d e c r e t o - d e elección. sin olvidarse un punto de las obligaciones de su dignidad.
San G r e g o r i o , contando con la amistad con que Mauricio 1« Convidaba con freqüencia á los pobres á su mesa, y rara vez
-AL-ÍÍ SLBIIOTBCA I P O E T A T L X ZCT
DE LOS TADRES DE LA IGLESIA. $$
á los ricos. Para que aquellos fuesen asistidos con mayor cui-
fender , por razón de la guerra de los Longobardos, y.de los
dado , á solos los Eclesiásticos confió la administración del Pa-
males quehiciéron en Italia. Describe las hostijidades del exér-'
trimonio de la Iglesia, creyendo, que. p,por no tetíer familia
cito enemigo , en su ultima homília sobre Ezequiél , y en una
ado.ptar&h los pobres con mayor, (facilidad. Mientras ¿e lo per-
carta al Emperador Mauricio. N o tomáron los enemigos la
mitió la salud, alimentaba á.su pueblo con la palabra de Dios.
ciudad de Roma ; porque contentándose con una grande suma
Tenemos muchas homilías de este Santo, con otras que com-
de dinero, se retiráron. A l fin del año 5 9 3 , ó á principios
puso sobre diversos lugares del Evangelio, y sobre el Profeta
del siguiente buscó San Gregorio algún sosiego en el retiro,
Ezequiél. Q u i t ó muchas cosas del Orden Romano , dado por
deseoso de respirar algún tanto de tan grandes agitaciones.
el Papa G e l a s i ó , haciendo en él, algunas mutaciones. Ordenó
Eligió para esto su Monasterio de San Andrés , creyendo que
estaciones y procesiones en la disposición en que despues se han
no debia alejarse de Roma en tiempos tan calamitosos, quan-
observado. Perfeccionó el canto Eclesiástico; fundando para do mas se necesitaba su presencia. En este retiro compuso sus
esto una escuela: compuso un Antifonario , que c o m p r e n d í a diálogos con Pedro , Diácono , su discípulo y Secretario. Es-
lo que se cantaba con notas en la Misa Í aumentó el 'número cribió también muchas cartas sobre diferentes negocios de la
de Ministros , y arregló los ornamentos con que se habían de Iglesia.
revestir los que sirviesen al altar: por ultimo, nada omitió de
Juan el Ayunador , Patriarca de Constantinopla , se ha-
quanto se necesitaba para celebrar los santos misterios con la
bía arrogado el título de Obispo Ecuménico ó universal, desde
pompa conveniente.
el mes de Junio de 5 8 9 en un Concilio celebrado en el mis-
V. Arreglada su casa y la Iglesia particular de Roma, mo año en esta ciudad.; por lo que el Papa Pelagio habia
extendió su pastoral solicitud á las Iglesias de Sicilia que le anulado las actas de aquel Concilio. En muchos memoria-
estaban sujetas con titulo mas particular que las otras, por ser les presentados al Papa en el Concilio de Calcedonia, le
del número de las Suburvicarias , que el Concilio de Nicea nombráron con la cridad de Obispo universai,. También le
declaró dependientes del Pontífice Romano, según la antigua dió este título Pascasino en el discurso que pronunció éa
costumbre. También se extendió su cuidado á las Iglesias de presencia de los Obispos del Concilio, bien que San León y
Africa , que todavía estaban turbadas con las reliquias de los sus succesores no usáron de é l , porque no pareciese que se
Maniqueos y Donatistas. Era entonces Genadio Exárco de Afri- atribuían á sí solos la dignidad del Obispado , y se la quita-
ca ; y San Gregorio le exhortó á que reprimiese con fortale- ban á todos los demás. L o contrario pensaba este mismo Pa-
za á estos Hereges , dicíéndole , que siempre que hallaban la triarca Juan ; porque embiando á San Gregorio los hechos de
ocasion, se sublevaban contra la Iglesia. Resplandeció su benig- un juicio pronunciado contra un Presbítero; acusado de here-
nidad aun para con los Judíos; porque escribió al Obispo de gia , á cada linea se daba á sí mismo el título de Patriarca
Terracma, que les dexase en libertad de congregarse en el lu- Ecuménico. Deseoso el Santo Pontífice de observar el orden
gar que con su consentimiento se les habia concedido para ce- de la caridad fraterna, hizo que le hablase dos veces sobre
lebrar sus fiestas. Todos estos hechos tienen la data del primer este punto el Diácono Sabiniano, su Nuncio en Constantino-
pía. L e escribió dos veces; primero á él , y despues al Em-
año de su Pontificado. s 1.1 ¿ perador Mauricio , y á la Emperatriz Constantina. Prohibió á
En el segundo se le ofrecieron asuntos mas difíciles de de-
Sabiniano la asistencia á la Misa con Juan ; y no dudando que
envió á llamar á San Agustín y sus compañeros; mas no qui-
los Patriarcas de Alexandria y Antioquia se interesarian tam-
so darles audiencia dentro de su alojamiento , sino fuera , y á
bién en reprimir la pretensión del de Constantinopla , les es-
campo raso , temeroso de que le sorprehendiesen con .alguna
cribió una carta común. Todas estas diligencias fueron inúti-
operacion mágica, si los oía dentro de casa , como se lo hacían
les ; porque Juan conservó el título de Obispo Ecuménico
creer por cierta predicción antigua. Llegáron en procesion con
hasta su muerte , la que sucedió en 5 9 5 .
una cruz de plata , y una imagen pintada del Salvador , y
VI. En 5 9 6 executó San Gregorio el proyecto que mu- cantando cierta oracion en que pedían á Dios que les perdo-
cho antes habia formado, de enviar Misioneros á Inglaterra. nase sus pecados, y apartase su ira y su furor del reyno< en
Para Superior de esta Misión eligió á Agustín , Prior de su que se hallaban. El Rey les hizo sentar á todos, y San Agus-
Monasterio de San Andrés de Roma , á quien dió por com- tín le anunció á él y á toda su Corte el Evangelio con suma
pañeros otros muchos Monges , con orden de obedecerle , co- gracia. Todo el efecto de esta primera predicación fué , que
mo á su Abad. A l g ú n tiempo antes habia comprado , por me- Etelberto permitiese á los Misioneros establecerse en la c¿ú»
dio de Cándido , Rector del Patrimonio de San Pedro , en dad de Doroberna , hoy • Cantorbery , su capital, con líber-*
las G a l i a s , cierto numero de esclavos Ingleses , de edad de tad de atraer á la Religión Christíana á quantos pudiésen per-
1 7 a 18 años, y los educó en los Seminarios de los Monaste- suadírsela , y d i x o , que daría orden de que á ellos los mantu-
rios , para que pudiesen ser útiles en esta Misión. San Agustín viesen á su costa. Los Misioneros, imitando la vida Apostó¿
y sus compañeros partiéron de Roma en el mes de Julio con lica en orar , velar , ayunar , y predicar de continuo la palaf»
cartas de recomendación para los Obispos de las G a u l a s , por bra de D i o s , atraxéron á muchos, admirados de la sencillea
cuyas Diócesis habían de pasar ( 1 ) . También habia escrito el de su vida inocente , de la i dulzura de su doctrina celestial ¿ p
Papa á la Reyna Brunequilda, á su marido Teoderico , Re- de la multitud de milagros que obraban ( i ) . ;
yes de Borgoña, y á Teodeberto I I . , que lo era de los Fran- -> Cerca de la ciudad ácia el oriente había una Iglesia del?
cos. Llegando San Agustín á Inglaterra con cerca de 4 0 per- dicada á San Martin , en donde la Reyna B e r t a h i j a de Ca-
sonas , diputó algunas de ellas con los intérpretes que habia riberto , Rey de Francia , á la que San Gregorio llama Adíl-
tomado en Francia á Etelberto , que reynaba en la parte me- berga , solía cumplir con los exercicios de la Religión Cató-
ridional de la isla , para que le expusieran el motivo de su lica , y con permiso del Rey destinaron los Misioneros esta
venida. E l Rey que habia oido á su muger hablar de la Re- Iglesia , para exercer en ella las funciones de su ministerio
ligión Chrístiana , los escuchó benignamente , y les mandó que Apostólico. C r e y ó el R e y , y fué bautizado, y á su exemjplo
permaneciesen en la isla de T a n e t , en que se hallaban , hasta otros muchos; pues á ninguno precisaba á ello , contentándo-
que personalmente pudiese ir á verse con ellos, y á tratar se con mostrar particular inclinación á los que se bautizaban.
sobre el asunto. Viniendo á dicha isla alcabo de algunos dias, Permitió restablecer las antiguas Iglesias, pues se habia intro-

(1) Cinco afios despues en el de po de Londres, y rflUrió siendo ter- (0 Quia tantis miraculis veüpse rum virtutes in signis qose exhiben»
601 envió S. Gregorio á Dagno otra cer Arzobispo de Cantorberi en t j {siugustimí) vel hi , quí enm ipso imitari videantur. S. G r e g . lib. 7 .
Colonia de Monges baxo la conducta de Abril de Ó14. Joan. Mab'tllon. transmissi sunt in geatem eamdem epist. 30. ad Eulog. Episc. Alexand.
de San Melito, á quien para el efec- Annalium Benedict. tom. 1. I. H» (sfnglicam) c o r u s c a a t , ut Apostolo- indic. 1.
to, instituyó Abad. F u é despues Obis- art. 2¿. q. a8<5.
TONO I X . a
DE LOS PADRES DE LA IGLESIA. $'9

ducido la fe en la Gran Bretaña en los primeros siglos del dispensando en este punto los antiguos Cánones , que mandan
Christianismo ; bien que permaneció poco tiempo en su pure- que el Obispo consagre al nuevamente electo con asistencia
za , por haberla corrompido los Arríanos, los Monotelitas, los de otros dos Obispos. ^
Quartodecimanos , los Iconoclastas, y los Pelagianos ( i ) ; y aun Entretanto le acometió á San Gregorio una violenta gota
la llegaron á extinguir quasi en toda la isla los Saxones idó- en los pies , que le precisaba á guardar cama , permitiéndole
latras, despues que se apoderaron de toda ella hasta Escocia apenas estar levantado tres horas , y celebrar Misa. Esta dolen-
baxo sus caudillos Hongisth y Horsa ácia la mitad del quinto cia crecía y menguaba alternativamente ; mas nunca eran tan
siglo. Les cedió también Etelberto en su capital un sitio com- remisos los dolores que le dexasen descansar , ni tan. fuertes que
petente para que erigiesen una Iglesia Episcopal ( a ) , y la le quitasen la vida; por lo que se veía cada dia ya á-.las puer-
tas de la muerte, y ya distante del sepulcro. »»j Q u é hemos
asignó los fondos necesarios.
de hacer , decia , en estos dolores , sino acordarnos de nuestras
San Agustín viendo tan felices principios , pasó á Fran-
culpas , y dar gracias á Dios porque nos purifica, afligiendo
cia v para, que San V i r g i l i o , Arzobispo de A r l e s , le consagrase
esta carne que tanto nos ha hecho pecar l L a penalidad pre-
Obispo , según se lo mandaba el Papa San G r e g o r i o ; y vol-
sente , si nos convierte , es el fin de las faltas precedentes; y
viendo á Inglaterra ¿ bautizó mas de diez mil personas en la
de lo contrario , sería sin duda , principio de la pena con-
fiesta de la Natividad del Señor , del año de 5 9 7 . Envió á
siguiente á la obstinación. Debemos, p u e s , hacer todo lo po-
Roma al Presbítero Lorenzo (3)., y al Monge Pedro , para
sible para no pasar de un tormento á otros , y considerar la
que jnformasen á San Gregorio de todo lo sucedido, consul-
bondad de Dios , que , sin darnos la muerte que merecemos,
tándole juntamente sobre muchas dificultades que se le ofrecían nos amenaza con ella , para imprimir en nosotros el temor sa-
en el establecimiento de aquella nueva Iglesia. Permitió el ludable de sus juicios. ¡ Quántos pecadores han vivido siempre
Sumo Pontífice á San Agustin ( único Obispo , á la sazón , de sumergidos en sus delitos sin haber padecido un dolor de cabe-
Inglaterra ) » q u e por sí solo ordenase los Obispos que juzgase za en toda su vida, y de repente han sido heridos y entrega-
ser necesarios para la promulgación de la fe en aquella isla, dos al fuego del infierno í
i l i b A £ífi'. <;; ! 0 ¿ . 0 t D r, . : " i efe"'vi. 'T. ' " " ^ i
VIL Aunque sus grandes enfermedades no le prometían
( i ) Peiagio fué Inglés , y sella- le nombra Presbítero, según el esti-
maba Morgan , cuyo nornbre t q u i - lo de a q u e l , y de otros muchos si- larga v i d a , emprehendió la reparación de las Basílicas de San
valia en aquel idioma al de Peiagio glos. Es advertencia que repite ame- Pedro y de San Pablo. Para este fin dió sus órdenes al Sub-
griego , y al de Marino en cas- nudo en sus obras el celeberrimo An-
tell2.n0. tiquario Don Juan MabiUon,hablas- diácono Sabino , para que se cortase en el país de los Bru-
1 (a) Esta Iglesia ífe Cantorberi, do de otros Presbíteros, Diáconos y cianos la madera necesaria, y la enviase embarcada á Roma. L a
Primada de la Gran Eretafia,la go- Subdiáconos de su Orden Benedic-
bernáron succesivamente en calidad tina. Y por lo que respecta á Pe- paz , que por entonces duraba entre los Romanos y los Longo-
de Arzobispos los primercsMisione- d ro, y Lorenzo lo asegura expresa- bardos , favorecía á la empresa ; pero la interrumpió la guerra
ros San Agustin , San Lorenzo, San mente en sus ¿ictas, y en sus Siiia-
Melito , y San Justo. Este ultimo ¡es. T . i . l i b . 9. art.ag. p. 22y. per
que volvió á encenderse en Italia en el mismo año de 6 0 2 . San
había ocupado anteriormente la Silla estas palabras: Eodem atino Gregorio suspiraba delante de D i o s , llorando las desgracias de
Episcopal de Rochester. gustituts¿ Leurentium Presbytérum, esta provincia , é interesó á sus amigos para que le alcanza-
(3) También era Morge, aurque <¡ui ü idem Monacbus erat, (J Pe~
como al Doctor San Beda,y á otros trum itidem Monacbutn , Roma0 u 2
infinitos Monges Sacerdotes solo se miítit...
sen del Señor la paciencia en unos trabajos tan grandes y con-
tinuos. ° J
b l o ; su humildad profunda ( i ) , s u modestia , prudencia y tem-
VIII. En las Iglesias de San Pedro y San Pablo en P o - planza , y otras bellas calidades que le adornaban. San Ildefon-
m a , se ven dos lápidas d e marmol , en que están gravadas las so , Arzobispo de Toledo , dice que habia excedido á San A n -
donaciones que bizo San Gregorio á estas Basílicas para el gas- tonio en santidad , á^San 'Cipriano en efaquencia , &San Agus-
tín en sabiduría; y que poseyó en grado tan eminente las vir-
to del alumbrado. Las donaciones hechas á San Pablo tienen
tudes de los mayores hombres , que no nos presenta la anti-
la data de 2$ de .Enero de 6 0 4 . Murió este Padre á 1 2 de
güedad alguno que se pueda comparar con él. Baste para ha-
Marzo >del mtsmo -año . consumido'con sus enfermedades "y.con
cer su elogio el titulo de Grande, que comunmente se le da
su contmua aplicación á los negocios de Iglesia : le e n t e r é
en I3 Iglesia. ..,:> .1 >nV siit. .'
ron sft pompa alguna , como lo dexó ordenado , en un cabo
Les escritos que compuso , son : 3 5 libros sobre Job , 2
de la galena de San Pedro , delante de una sala en der.de.
sobre la profecía de E-zequiél ; otros 2 sobre los Evangelios;
^mbicn- estaba® enterrados San León , y algunos otros. Papas.
el^Pastóíal 4 libros de <Jia£ogos; muchas cartas , repartidas
IXiVfo-su 1 3 años.; 6 meses y 1 0 dm. Se con***
en. i^.lib.ros ; los Comentarios sobre el primer libro de los
v o u&a' su cuerpoí él.^alio , el relicario que llevaba al x w l b '
Utey'es- ; sobre el Cántico de^ cánticos, y sobi-e los1 7 Salmos
y e l ^ p l o . ' E l - r e l i c á r i o era de plata, pero muy delgada; se ha-'
Penitenciales, aunque por la mayor parte son de San G r e -
bia.hocho pintar el Santo en el Monasterio de San Andrés, con
gorio, no se le pueden atribuir en el mismo estado en que hoy
su podre y su . m a d r e p a r a conservar en les-Monees-el'fer-'
se hallan. Tampoco se le debe tener por el único autor del
ver de la observancia con la -vista de su' reiráto. & f i ¡ d ¿ v U M Sacramentarlo que corre Con su nombre : n0 hizo mas que au-
estatura su rostro participaba de la longitud del de su padre, mentar y reformar el del'. Papa Gelasio. L a mejor edicicn de
y de la redtndez del de su madre. Su barba era mediana r e í sus obrares la del Padre Santa Marta , Benedictino , que tam-
cabello regio y rizado; era calvo p e r l a parte anterior , con bién escribió su vida , impresa en Rúan en 1 7 0 0 , en 4. 0 . Pau-
dos mechoncitos que r e m a t a b a n ^ gyande corona. T e n í a her< lo Diácono,. Secretario de Didier , ó Desiderio, Rey de los
mosa frente, noble y benigno a s p e c t o * t ó t o W » y íoda-sú L o n g o b ^ u s , y después Mcnge d e l a n t e Casino , la habia
fisionomía guardaban agradable proporcion. Su vestido era una escrito ya á últimos del octavo siglo j y Juan Diácono, en.el
planeta de color de castaña, sobre una dalmática ; ademas de siglo 9.
esto nevaba el palio sencillamente recogido al rededor délos tahv) ¿a nn^aa'., olrogsiO m ? ,b f • _[ f
hombros , y pendiente acia el costado. En la mano izquierda
( i ) Nuirus Porfifícutn'post P e - litatis appéllandus, uti g r a t i s D o c -
t e n d e l Evangelio ; con la derecha hacia la señal de la cruz; trura inod¿st;us & h u m i l i u s d é Se tor ABgL'st¡nus.Joan,-M&tóllcn„'E. r¿
Esto lo sabemos de J U an Diácono , su historiador , cue sin s e n s i t ; jiulJcs Patruro.de humijitate Anoaliupi O r d / s . Becedicí,>lib. 8*
melius scripsit ¿ vere Doctor Bum'i- art. «3. p. 198. = TI

duda había visto el retrato de San Gregorio. N o 1 I b i e r a - r- • .< i. \>. - >r, -IJ[

. P ' T ~ ^
V¡rtVdeS í la d de su alma as
¡ • '-23 > i- ' . en; r.ícc;? "'^£«¿¿>»¿,031; 0J
en a p r o s p e r a d , como en la adversidad ; su ardiente zelo'po* «A s obüb laduri .o^e:-/! nq. 4 l.b o'u»o A ;>
la gloria de D t o s , su tierna- caridad , atenta siempre á « p L UÍ cibeq snp fobcLt-jo .. i c-Lt^ison-i- litLúsjJ el sop ¿oí
OI I.U>L< 1. r - í v • fe-» 0^:1 ia J.dsoíqm3 « O.VM ':tí.
ARTICULO II. y en sa'ndables conversaciones con sus compañeros. Esto lla-
¿ • V'jjf- ••• • j.'.W fiy» -.)!'> T" •)?) '«w>í maba San Gregorio respirar en compañia de sus hermanos, y
empezar todos los dias una vida nueva. Suplicándole que les
Análisis de los escritos de San Gregorio.
explicase el libro de Job, le pidiéron , que , descubiertos los
I . Los Comentarios morales sobre X V I I I . Diálogos de San Gregorio.
profundos misterios que encierra , les expusiese el sentido ale-
J o b , compuesto en 583. X I X . Libro primero y segundo. górico de la historia , que sacando de ella moralidades, les
II. Primera parte de estos Comen- X X . Tercer libro de los diálogos. enseñase el modo de practicarlas , para la bueña conducta de
tarios. X X I . Análisis del quarto libr.o.
I I I . L a segunda y tercera parte. X X I I . Advertencias generales sobre la vida christiana , y que confirmase cón testimonios y autori-
I V . L a quarta parte. las cartas de este Santo ', y aná- dades de la Escritura las verdades que les propusiese ; y en ca-
V . Análisis de la quinta parte. lisis del primer libro.
V I . Análisis de ia s e x t a , y la con- X X I I I . Análisis de las cartas del
so de que fuesen obscuros los lugares que citase , les añadie-
clusion. segundo libro. 11 '*!«..' se una explicación particular para aclararlos^ Ctihfiesa este Pa^
V I I . Homilías sobre Ezequiél.- X X I V . Análisis del libro tercero. , d r e , que la consideración de la magnitud y dificultad de esta
V I I I . Homiiias sobre los E v a n g e - X X V . Análisis del libro quarto.
lios. .i X X V I . Análisis del quinto lhbro. > ebra , que hasta entonces ninguno había emprehendido , le ha-
I X . Cinco homilías del libro pri- X X V I I . El libro sexto de Iascartap bía hecho desmayar y rendirse á su peso; pero levantando los
mero. de San Gregorio.
X . Otras siete homilías sobre los X X V I I I . Análisis del libro séptimo. ojos del espíritu acia el Soberano Distribuidor de todas las gra-
Evangelios. X X I X . Análisis del libro 8. y 9. cias , inmediatamente-se persuadió á que no sería imposible lo
X I . Libro segundo de las homilías X X X . L i b r o décimo de las cartas
de San G r e g o r i o .
que sus hermanos le pedían con tan puras intenciones. Empe-
de este Santo.
X I I . Análisis desde la homilía 35 X X X I . Análisis del libro 1 1 . zó á explicar con la viva voz los primeros capítulos de este
hasta la 40. X X X I I . E l libro i a . y 13. libro , y despues dictó sobre los restantes algunas homilías.
X I I I . Homilías sobre la mortalidad. X X X I I I . E l libro 1 4 de sus carta?.
X I V . E l Pastoral , y la estimación X X X I V . E l Sacramentarlo de Saa Quando estaba ya mas desocupado repasó la obra , y añadió
que ha tenido. Gregorio, y la distribución de es- muchas cosas i quitó otras, y dexó intactas las restantes, co-
X V . Análisis de la segunda parte. te escrito.
X V I . Análisis de la tercera parte locándolo iodo en mejor orden , y - e n u n misino estilo : compuso
X X X V . L a Misa Pontifical, i o!
desde el capitulo 14. X X X V I . Las Misas para todo el afio, un Comentario seguido, dividido en 35 libros, que repartió
X V I I . Prosigue la análisis de los y el arreglo del modo tíe cahtáf. en seis volúmenes. ¿
demás capítulos. . ; o. ÚYW'3Ó '-»O JO.THlltr fc r li"", '3
M É l ^ ^ K o U ^ I. l•, . II. En el prólogo general sobre su Comentario , despues
L
a primera obra de San Gregorio, según el orden
de haber propuesto San Gregorio los diferentes pareceres so-
bre el autor del libro de J o b , que algunos atribuían á M ó y -
de los tiempos, es su Comentario sobre Job. N o le empre- sés , dice : » Q u e es inútil investigar en qué tiempo vivió Job,
hendió por su propio parecer, sino á súplicas de San Lean- y quién compuso el libro que corre con su nombre, supuesto
dro^ Obispo de S e v i l l a , y á repetidas instancias de algunos que no dudan los fieles que es obra del Espíritu Santd : que
Monges de su Monasterio de San Andrés , que había llevado inspiió al autor el pensamiento, y se sirvió de sú pluma para
consigo á Constantinopla quando fué á esta ciudad en calidad que llegasen á nosotros las acciones de virtud que debiamos
de Nuncio del Papa Pelagio. Despues de haber dado á los imitar." L o que le parece mas verisímil en este punto e s , que
negocios que le habían encargado los cuidados que pedia su el mismo J o b , que sufrió los grandes esfuerzos de aquel com-
ministerio, empleaba el resto del tiempo en la santa lectura,
D E LOS P A D R E S D E L A I G L E S I A . 6$
64 BIBLIOTECA PORTATIL
bate espiritual »escribió la historia de sus victorias; y quenin* quando de tal suerte se abrasa nuestro espíritu, que nuestro
guno debe separarse de este sentir porque en este libro se corazon se quema enteramente sobre el altar del amor D i v i -
habla de J o b , en tercera persona : Job dixo, Job padeció^ no , y se consumen todas las impurezas de nuestros pensamien-
pues los que escribieron los libros sagrados suelen hablar de tos , que son como las faltas de nuestros propios hijos. N o se
sí mismos , como si habláran de otros. Esto se ve en Moysés, contenta la Santa Escritura con darnos á conocer las virtudes
rqpe en el j>riiricr capítulo, dp Jos números dice : Moysés era de los Santos, también nos descubre algunas veces los defec-
•el rnas manso qi\e vivia sobre l/i tierra, Y en San Juan tos , para que , representándonos en sus victorias , lo que de-
Evangelista está. escoto ' Era aquel Discípulo á quien Jesús bemos imitar, entendamos al mismo tiempo en sus caídas ,1o
aniaba. Demuestra despues, que Dios nos propuso el exem- que debemos temer. Hablando de los santos Angeles , nos di-
pío de Job para quitarnos tóda excusa en nuestras prevari- ce : » Q u e habiéndose presentado estos al Señor, se halló tam-
cacioHes.fcLJjft Jiombré qué#o vivía en el tiempo, de La, l e y , la bién con ellos Satanás , y que los Angeles buenos siempre es-
observóifónft.esi éstefs.ufifiiffpte njotivo,para confundí\ á los qjié, tan viendo él rostro de Dios. Pregunta el Santo : ¿ Cómo pue-
no la¡observan,.' Que su paciencia coronó to- den contemplar en Dios sin cesar , y ser enviados algunas ve-
das sus. virtudes : que después del tesíimpnio que Dios da , de ces á procurar la salud de los hombres? Para responder á esta
que Job no peco, en sus p a l a b r a s s e r í a : una temeridad repre- qüestion , bastará atender á lo sublime y excelente de la na-
hender sus decursos como demasiado ¿«peros;, ó poco mesu- turaleza angélica: los Angeles jamas se apartan de la presencia
rados , y algunas veces excesivamente lisongenosicia su perso- de Dios , de modo que se priven del gozo de contemplarle in-
na. Despues de estos preliminares¿ llega San Gregorio al tex- teriormente ; pues si perdieran la bienaventuranza de ver á su
to de Job , y le explica en tres sentidos : en el literal, en el Criador quando los envia , no podrian derramar en los ciegos
f l o r a l , y ep el alegórico, El lugar en donde habitaba Job, aquella luz de que se privasen, separándose de aquel que es
está señalado ení; estas palabrasL: ííabia un hombre en.la tierra la fuente de toda luz. Asisten , pues, en la presencia de Dios,
de Hus^ Uam^nJpb- Hus era un país habitado da.; infielesí al mismo tiempo que los envia ; pues en estar en un cier-
pa-ra que. fuese mayor la causa dé sus alabanzas , por haber to espacio , y no estar en todas partes , se verifica , que
sido bueno entre los malos. Nota la Escritura el número de parten y se alejan ; pero en que Dios está siempre á su vista,
sus hijos: ítpvp ^nbijofc y .tres hijasi y a % d e : que tenia gran- se verifica también que jamas se apartan : de este modo siem-
de cuidado de ofrecer, sacrificios, y era muy liberal con los pre ven el rostro de Dios , y no por eso dexan de venir ¿
pobres, dándonos en esto una idea de su gránde virtud; pues nosotros; porque para esto solamente dexan el cielo, seg\m la
no tenia apego á los bienes de la tierra en consideración de presencia local (hablando á nuestro modo) ; pero siempre con-
tantos hijos. Atendiendo mas á darles buena educación , que servan en sí mismos con vista clara , y con interior contem-
á atesorarles ¡riquezas: expendía también ¡sus bienes para puri- plación al Dios del cielo , de donde partieron. Se dice que
scados, de Satanás se presentó también delante del Señor , lo que no es
su? pecados,, ofreciendo por ellos holocaustos asi que fácil de comprehender ; pues según el Evangelio : solamente
pasaban aquellos dias en que unos á otros se disponían convi- verán á Dios los que tengan puro el corazon; pero se debe
tes. Ofrecer holocausto , era quemar enteramente la víctima advertir, que solamente está escrito que Satanás se halló de-
TO.MO I X . X
que se sacrificaba. Nosotros , pues , ofrecemos holocausto,
66 . BIBLIOTECA PORTATIL DE LOS PADRES DE L A IGLTSLA. 67
lante del S e ñ o r m a s nó que le contempló; solo se presentó ra lo que era quando vínoá este mundo ; y para conservarla,
á la Divina Magestad , para ser visto, y nó para verla. Apa- contempla al mismo tiempo como habia de salir de este mun-
reció en la prestncia de D i o s ; mas Dios no. apareció en la su- do , esto es, desnudo. Viéndose herido de Dios con la pérdi-
ya : un ciego es iluminado con los rayos del sol ; pero no ve da de su hacienda y de sus hijos, trocó sus aflicciones en ala-
al sol que por su parte le iluminaria : el demonio no tiene banzas : El Señor me lo dió , el Señor me lo quitó , sea ben-
mas poder para tentarnos que aquel que Dios le permite. L a dito su nombre. Venciendo de este modo con la sumisión de
Voluntad de Satanás siempre es injusta ; pero el poder que Dios esta humildad la sobervia de su enemigo. Quando Dios per-
le da, nunca lo es; porque siempre lo permite el Señor con equi- mite la aflicción de sus escogidos, no siempre es con el fin de
dad , executar l o que el demonio desea con injusticia. El senti- castigar sus culpas; muchas veces intenta el aumento de sus
do de estas palabras: Satanás salió al punto de la presencia méritos; y quando parece que los abandona en las tentacio-
del Señor , nada contiene que sea contrario á la inmensidad nes , los está protegiendo , y no permite que sean tentados mas
de Dios ; pues solamente, significan, que el demonio, que an- que lo que pueden sus fuerzas. Hay al parecer en la conti-
tes estaba atado ,. porque no podía hacer daño á Job , se desató nuación de la historia de Job algunas palabras poco confor-
en cierto modo contra él , quando Dios le permitió tentarle. mes á la razón y á la piedad , tales son estas : Perezca el dia
En quanto á lo que se dice : Que un día quando los hijos y las en que yo nací , y la noche en que se dixo , un hombre fué con-
hijas de Job estaL an comiendo y bebiendo en la casa del her- cebido : ¿ Acaso se podrá desear que perezca un dia que ya
mano mayor , advierte San Gregorio , que hay ciertos tiem- no existe ? D e aquí infiere San Gregorio que no nos expresa
pos que son mas propios y favorables al demonio para tentar Job literalmente en este lugar sus pensamientos , y que esta es
á los hombres, como son , los grandes banquetes á que rara una de las contradicciones aparentes que se hallan en la letra
vez se, asiste sin pecado : que también se aprovecha del des- de la Escritura , las que se deben explicar dándolas un senti-
cuido de los Superiores para tentar á los simples ; y que en- do espiritual. Cree , pues, que estas maldiciones no salían de la
tonces recibe mas poder para hacerles daño : que efectivamente conmocion del espíritu , que suele dexarse arrebatar hasta mal-
empezó sus combates contra Job , quando sus hijos se estaban decir las cosas justas y verdaderas ; pero que considerando que
regalando en casa de su hermano mayor. Explicando lo que sus amigos, que solo aspiraban á las prosperidades tempora-
se dice de Job : Que se levantó y rasgó sus vestidos ; y que les , juzgaban de las disposiciones del corazon del santo Job
habiéndose cortado el caí ello, se postró en tierra para ado- por las suyas propias , arrojó una voz llena de dolor contra
rar d Dios , observa , que la insensibilidad del corazon no el semejantes pensamientos, como si hubiera dicho : perezca esta
el grado jmto de la verdadera virtud : que es preciso evitar engañosa experiencia, y cúbrase de espesas tinieblas esta luz
igualmente los dos excesos; el de impaciencia , y el de la in- de las falsas promesas. Quando la prosperidad del mundo se
sensibilidad : que el Santo Job d¡ó testimonio , por el amor que nos manifiesta risueña , es como el dia claro ; pero este dia se
d e b í a t e n e r á sus p r ó x i m o s , d e la a f l i c c i ó n q u e le c a u s a b a la
transforma en noche , porque muchas veces nos lleva la pros-
p c . d i d a d e ^us h i j o s ; y que p a r a n o f a l t a r al a m o r q u e d e -
peridad temporal á las tinieblas de las tribulaciones. Siempre
bía á D i o s , le diiigió sus. oraciones en lo mas fuerte de su han temido los Santos la prosperidad , mas que la adversidad,
dolor. Para moderar sus lágrimas, con la paciencia , conside- porque sabían que quando el espíritu es atraído con los encan-
1 2
tos de algún objeto agradable, fácilmente se derrama á las co-
nuevo ; de este modo es su vida una milicia ó combate con-
sas exteriores y se disipa , mas quando el hombre exterior se ha-
tinuo. Con razón , pues, decia Job , la vida del hombre es una
lla afligido , está el interior con mayor libertad para entrar
tentación sobre la tierra ; mas no le asistía menor motivo pa-
dentro de sí mismo, y buscar alli los verdaderos bienes.
ra comparar nuestros dias á los de un jornalero que desea que
III. Empieza San Gregorio la segunda parte de sus mo-
se acabe su tiempo , para recibir el precio debido de sus fati-
rales , por el tercer verso del quinto capítulo de Job , en ella
gas y tareas; porque efectivamente el hombre prudente con-
explica místicamente lo que significan J o b , su muger y sus
sidera la presente vida como un camino , y no como la patria,
amigos: dice á los que pudieran dudar de los discursos de Job,
como el tiempo de trabajar , y no como el de recibir el pre-
muchos de los quales parece que pasan los límites de la pa-
mio ; y se considera mas distante del premio eterno á que as-
ciencia, que se debe pesar en la justa balanza el principio y fin
pira , según tarda mas en llegar al fin de su vida mortal. Dios
de su historia , en los que Dios le alaba igualmente; lo que no
es omnipotente y sapientísimo . . . Si viene á mí, no le veré,
hubiera hecho , si en alguna cosa fuese reprehensible." No
si se aparta de mí, no lo sabré. El hombre excluido de las
has considerado á mi siervo Job , dixo Dios en el primer ca-
alegrias interiores en castigo de su pecado ha quedado cie-
pítulo : No hay otro que le sea semejante en la tierra. Es un
go en el alma , y no sabe á dónde le llevan los inciertos pa-
hombre sencillo y justo , que teme d Dios , y huye del mal. Y
sos de sus méritos." Muchas veces se atribuye á la ira de Dios
despues de haberle probado por tantos caminos , reprehende
lo que es puro efecto de su gracia , y muchas veces considera
en el capítulo X L I I , que es el último á sus amigos , dicién-
como gracia lo que es efecto de la severa indignación. ¿Quien
doles : No habéis hablado bien delante de mí, como lo ha he-
no se creerá abandonado de la gracia de Dios , quando des-
cho mi siervo Job. En la explicación de estas palabras del
pues de haber dado algún sólido testimonio de su amor á la
séptimo capítulo : la vida del hombre es milicia sobre la
pureza , padece nuevas tentaciones de la carne , y les impu-
tierra : dice San Gregorio : »> Que la versión antigua leía ten-
ros pensamientos no salen de su espíritu , llenándose su imagi-
tación en vez de milicia , pero que ambas palabras forman una
nación continuamente de estas imágines lascivas? N o chitante,
misma idéa , porque tentación no es otra cosa , que una moles-
quando estas tentaciones no hacen otra cosa que fatigarle y darle
ta guerra que tenemos que sufrir continuamente contra los ene-
pena , y no le vencen , sin duda que , en vez de morir el al-
migos de nuestra salvación. C a y ó nuestra naturaleza volun-
ma por algún impuro consentimiento, las permite Dios para la
tariamente del estado de la inocencia en que Dios la habia
humildad , porque reconociendo el alma su flaqueza en la fuer-
criado , y se halla en la miseria y corrupción ; de suerte , que
za de las tentaciones, pone todo su socorro en la asistencia di-
halla en sí misma su mal y su pena con la continua mutación
vina , y pierde toda confianza en sus mismas fuerzas; de suer-
á que está expuesta. Si quiere elevarse en sus deseos á las co-
te , que se estrecha mas en la amistad de D i o s , por lo mismo
sas sublimes, inmediatamente es rechazada por su misma mu-
que la hacia suspirar , temiendo verse separada del Señor. D e
tabilidad, y vuelve á caer miserablemente. Es verdad que al
este modo no podemos saber de cierto si nos acercamos á Dios,
hombre no le faltan medios para vencer la tentación ; mas
ó si estamos distantes de él , mientras no llega el fin de las
apenas corta lo que su misma flaqueza produce , quando de es-
cosas dudosas, pues muchas veces en las tentaciones nos vemos
ta misma flaqueza vuelve á brotar lo que hay que cortar de
en la incertidumbre de si nos quitan la vida del alma , ó si
¿ i
7 O BIBLIOTECA PORTATIL DI LOS P A D R E S DE LA IGLESIA. 71
prueban nuestra virtud; en los beneficios de Dios tampoco se manifestó en su Per ona. De nuevo me veré rodeado de mi
puede saber si son recompensas temporales para los que es- piel : expresión de Job , con la que quita toda duda que pu-
tan abandonados en quanto á la eternidad, ó bien si son pa- diera haber acerca de la verdadera resurrección." Aqui da San
ra sustentarnos en esta vida , y llevarnos á la que está G.egorio el compendio de las conferencias, que" tuvo en Cons-
por venir. tantinopla con el Patriarca Eutiquioque padecia error-en punto
La tercera parte <jue consta de seis libros , comprehende de la resurrección de los cuerpos ».imaginándose que habían de
la explicación del capítulo X I I desde el verso 6 hasta el 20 ser impalpables, y mas sutiles que el syre y el. viento. Euti-
del capítulo X X I V . »> Si Dios destruye , ninguno hay que quio retrató su error estando para morir , y temando á pre-
edifique , si encierra d un hombre , ninguno puede abrir. Des- sencia de sus amigos la piel de su propia mano , dixo en altas
truye D i o s , quando abandona el corazon del hombre , edifica, Voces : Confieso que todos hemos de resucitar en esta carne.
quando le llena de los dones de su gracia ; porque no le des- Quita Job todas las dificultades que sobre este punto pudie-
truye venciéndole y abatiéndole con el esfuerzo de su poder, ran detener al entendimiento , quando dice : Yo viré, a Dios
sino solamente retirándose ; pues para que el hombre se pier- en mi carne , yo mismo le veré , y no otro por mi , mis ojos
da basta que su Criador le abandone. D e donde proviene que le miraran.. .
muchas veces sucede , que no estando los corazones de los oyen- IV. En la quarta parte que comprehende la explicación de
tes llenos de su gracia en castigo de sus pecados , en vano los los últimos ver soy del capítulo X X I V , hasta el X X I I exclu-
instruye el Predicador y los exhorta ; y la boca del que ha- sivamente . continúa San Gregorio demostrando que Jub en su
bla es como si fuera muda ; si el que inspira las palabras no nombrey en sus trabajos fué una. figura de los de. nuestro Salvador,
clama dentro del corazon , lo que hace decir á David en un y de los de su Iglesia , porque- este nombre Job significa efli'
Salmo : Si el mismo Señor no edifica la casa , en vano tra- gido •, y ninguno lo ha sido mas que aquel de quien dixo
bajan los que la edifican ; y no debemos admirarnos , de que (Laias 53.) : El llevó nuestras flaquezas , y sufrió nuestros
un simple Predicador no sea oido de un corazon reprobado; dolores y enfermedades. Coniir.úa también maniítstando que
pues Dios halla algunas veces resistencia en las depravadas cos- los amigos de Job representan á los Hereges , los que queriendo
tumbres de aquellos á quienes habla por sí mismo : Yo sé que mi tomar por su cuenta los intereses de Dios , le ofenden verda-
Redentor vive. N o dice Job , Criador, sino Redentor , para deramente. Trata del rúmero de los Angeles , haciendo ver,
señalarnos mejor al que habiendo criado todas las cosas, se hi- que hay algunos que están constituidos por Dios para el go-
zo hombre para rescatarnos de la servidumbre , y nos ha li- bierno de las Naciones y de los Imperios, y que en los diver-
brado de la muerte eterna que habíamos merecido. Los Infie- sos intereses de sus Estados , que tal vez ton opuestos , sola-
les no creerán otra cosa sino que fue azotado, burlado, abo- mente obran según la suprema equidad , y la voluntad divi-
feteado , coronado de espinas y muerto: pero yo creo con la na. D e estos espíritus se puede entender l o q u e despues dice:
fe mas cierta , y confieso claramente que mi Redentor , que mu- Tiemblan, las columnas del cielo , y se asustan a la menor se-
rió á manos de los Judios , vive despues de su muerte. Y o sé ñal. de su voluntad ; porque aunque continuamente ven á
que en el último día resucitaré de la tierra, porque el Señor Dios , tiemblan al contemplare con un respetuoso temor; pe-
cumplirá en nosotros una resurrección igual á la que primero ro este mas es movimiento de admiración , que de miedo. Dios
72 BIBLIOTECA PORTATIL
se arrojará sobre el pecador , y no le perdonará. DE LOS "PADRES DE LA IGLESIA. 73

Siempre que Dios corrige á un pecador con sus castigos se herencia de aquel que es el autor y principio de toda pureza:
arroja sobre é l , mas es para perdonarle ; pero quando el pecador porque todos los bienes que se pueden poseer son inútiles si-
continúa en ofenderle , no obstante, los avisos de D i o s , ya en- no nos sostiene en la presencia de Dios el testimonio de la
tonces no se arroja sobre él para perdonarle. Yo he hecho pac- castidad.
to con mis ojos de no pensar , ni aun en mirar á una don- V. La quinta parte contiene seis capítulos del libro de
cella. Siendo el alma una substancia invisible , no es por sí Job desde el X X X I hasta el X X X V I I exclusivamente.^Ha-
misma sensible á los placeres de las cosas terrestres y corpóreas biendo hablado los amigos de Job , un joven llamado Eliu,
mas como está intimamente unida con el cuerpo , son para dixo : Yo también responderé por mi turno , y manifestaré
ella los sentidos como unas salidas y ventanas por donde en mi ciencia. L a propiedad de los presuntuosos, no tanto es ser
sabios, como querer parecerlo, y todos sus discursos mas bien
cierto mjdo sale á las cosas de fuera. L a vista , el oido , el
se dirigen á hacer vana ostentación de sabiduría, que á ma-
gusto , el olfato y el tacto son como unos diferentes canales,
nifestar que en efecto la poseen : los Predicadores santos van
por los quales llega el alma á los objetos exteriores : por es-
por camino contrario ; se contentan con meditar en el secre-
tas ventanas mira las co^as sensibles , y mirándolas las desea.
to del corazon el don de luz que han recibido de Dios : le
Esto hizo decir á Jeremías : La muerte subió por nuestras
esran gozando en su interior , en donde le han recibido , no en
• ventanas ,y entró en nuestras casar. El que mira inconside-
lo exterior, en donde se ven en la obligación de manifestarle,
radamente por estas ventanas del cuerpo , se ve muhas veces
y quando se ven en la precisión de manifestarle , como siem-
arrastrado á peligrosas delectaciones ; y ganándole insensible-
pre obran con el motivo de la caridad que los anima , no sien-
mente los deseos ilícitos, empieza á querer lo que no quería.
ten otra alegría sino la de ver que sus oyentes se aprovechan,
Job , que como un justísimo juez , estaba presidiendo á todos
no la de los aplausos y estimación que su predicación les gran-
sus sentidos, miraba desde lejos el pecado antes que pudiese gea. Dios no escuchará en vano , y el Omnipotente exámi-
caer en él , y cerraba las ventanas de su cuerpo á la muerte nará la causa de cada uno en particular. Aqui señala la
espiritual para que no le sorprehendiese. Para conservarse, pues, Escritura dos cosas, la una que Dios no oye en vano á los
siempre casto , hizo pacto con sus ojos de no mirar las belle- que claman á él , y la otra, que está mirando á los que pade-
zas , temiendo que podía llegar á amarlas, aunque no las mira- cen. N o debemos creer que Dios nos desprecia quando dilata
se con mal fin. A la verdad , el peso de la carne que nos lleva el responder a nuestras súplicas; muchas veces sucede que es-
siempre abaxo , es de tan prodigiosa pesantez , que quando la ta oyendo nuestros deseos , quando no concede tan presto el
imagen de alguna belleza terrena ha llegado á penetrar por electo , y quando las cosas que le pedimos hallan en la retar-
los ojos hasta el corazon , son necesarios grandes esfuerzos , y dación mas feliz y mas favorable el suceso. Por lo mismo oue pa-
grandes combates para borrarla. El medio de evitar toda rece que Dios dilata el oírnos , se conoce que nos oye'; p o r -
impureza en el pensamiento es no mirar lo que no es permití- que nuestros deseos se extienden mas, á proporcion que Dios
do desear. Añade el santo Job : Qué parte tendría Dios en parece que los desprecia , y creciendo de este modo , tomen
mi desde lo alto. C o m o si dixera , si yo permito que mi al- tuerza , y se hacen capaces de recibir su verdadero cumpli-
ma se manche con pensamientos impuros, jamas podré ser la miento. Se alarga el trabajo del combate, para que la corona

TOMO I X . K
74 BIBLIOTECA PORTATIL CE LOS PADRES DE LA IGLESIA. 75
de la victoria sea mas rica y mas gloriosa. Quando el Señor, den del cielo , y podrás señalar las razones sobre la tierral
pues , no oye prontamente á los suyos , los atrae verdadera- Así habla Dios al hombre para enseñarle que no se conoce
mente á sí , quando parece que los despide , es un Médico es- á sí mismo, con el fin de que tema , sabiendo que no se co-
piritual interior , que corta en lo profundo del alma toda la noce , y temiendo se humille , y que no presuma de s í , y no
corrupción que no puede sufrir en ella : que saca toda la po- presumiendo de sí, recurra a la asistencia de su Criador; y
dredumbre de nuestro corazon con el fuego de las tribulacio- que habiendo muerto por haber puesto la confianza en sí mis-
nes , y quanto menos atiende á la voz de los enfermos , tanto mo , resucite buscando el auxilio del que le formó. Entonces
mejor nos. sana de las enfermedades espirituales. respondiendo Job al Señor , le dixo : Yo sé que todo lo podéis,
VI. La sexta parte comprehende la explicación del res- y que ningún pensamiento se os oculta : por lo qual he hablan-
to del libro de Job desde el capítulo X X X V I I hasta el X L I I , do como un insensato , y he dicho cosas que excedían suma-
que es el último. Respondiendo el Señor d Job desde un tor- mente mi conocimiento. Toda nuestra sabiduría , comparada con
bellino , le dixo : ¿ Quién es este que mezcla sentencias entre la suprema de Dios , no es mas que locura ; había hablado
discursos impertinentes ? Si Job hubiera estado entonces en Job sabiamente con los hombres ; pero oyendo los oráculos de
la salud y en la prosperidad , le hubiera hablado Dios como la boca de D i o s , reconoció con mucha mayor sabiduría que
desde un lugar lleno de calma y tranquilidad ; mas como el nada tenia de sabio.
Señor dirigía su discurso á una persona oprimida con el dolor Concluye San Gregorio sus morales sobre Job , suplican-
y la aflicción por la pérdida de. su hacienda ,, la muerte de do á los que los leyesen que no le nieguen el auxilio de sus
sus hijos , las llagas que cubrían todo su cuerpo , las palabras oraciones en presencia del Soberano J u e z , y que limpien con
impertinentes de su muger, y los discursos injuriosos de sus ami- el agua de las lágrimas las manchas que advirtiesen en su co-
gos , se dice que le hablo desde el centro de un torbellino , y razon , leyendo sus escritos. Las reflexiones que acabamos de
desde la tempestad. Porque quando Dios toca interiormente el referir me parece que son suficientes para dar al Lector una
corazon de sus siervos con un sentimiento de compunción , Ies idea de estos Comentarios, y para que pueda juzgar de la
habla de diferente modo que quando los castiga con el rigor grande edificación que pueden sacar los que quieran instruir-
de sus plagas , para que no se dexen llevar de la vanagloria. Del se en la ciencia de los Santos. Para estos principalmente com-
primer modo se insinúa dulcemente en el alma para que ade- puso esta obra San Gregorio ; y asi no se detuvo en profundi-
lante en el camino de la virtud ; en el segundo reprime y zar en la letra de la Escritura , ni en hablar con elegancia ni
destruye fuertemente en ella todo quanto la impide aprove- con la mayor exactitud ; reparó poco en las palabras , como
char : uno ta enseña lo que debe buscar, otro lo que debe te- él mismo dice , con el fin de poner su atención en las cosas.
mer. Había resuelto D i o s duplicar á Job todo lo que había per- VIL Regularmente se ponen en el año 595 las homilías
dido ; y para que su victoria no le llevase á la espada mor- de San Gregorio sobre las profecías de Ezequiél , mas parece
tal de la vansdad ó d e l a complacencia en sí mismo, le re- que se deben referir al año 5 9 2 : pues es cieno , que según
prehende aqui severamente para conservarle la vida del alma, el testimonio de Paulo Diácono , las predicó en el tiempo en
teniéndole en la humildad : \Saiias tú , le dice , quando la- que Algilulfo , R e y de los Longobardos, saliendo de Pavia , en
bias de nacer, ó conoces el número de tus dias ? ¡Sabes el ¿r- donde residía de oridinario , fué con un poderoso exército á
' Ka
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DE LOS PADRES DE LA IGLESIA. 77
tomar á Perusa , y llegó hasta Roma , y la sitió : todo esto su-
c j d i ó en 5 9 2 . Juan á los Judios : Ved ahí el cordero de Dios, -ved ahí al que
quita los pecados del mundo. L a verdad de los sucesos pasa-
Estas homilias sobre Ezequiél son 22 , y no se hallan mas
dos sirve de prueba para los futuros. Quando habia referi-
.ni en los impresos , ni en los manuscritos. Ocho años despues
do Moysés lo que se hizo en el principio del mundo , profe-
las recogieron en dos libros. El primero contiene 1 2 , en l as
tiza lo que ha de suceder despues en estas palabras : No se
qualds explica los tres primeros capítulos , y el principio del
le quitará el cetro á Judá hasta que venga el que ha de ser
.quarto. E l segundo libro contiene 1 0 , y en estas explica el San-
enviado , y él será la esperanza de las Naciones. L o dispu-
to un solo capítulo , que trata de la última visión de Eze-
so asi para que viendo el cumplimiento de esta profecia , no
quiél, Este es el capítulo X L , cuya explicación solo llega al dudemos de la verdad de las cosas que contó como sucedidas.
verso 4 8 ; y despues dice á sus oyentes : »»Ninguno extrañe, Ademas de que quandoDios concede á alguna persona el don de
que yo cese despues de este discurso. Todos veis quánto se han profecia , no la descubre todo quanto ha de suceder , comun-
aumentado nuestras aflicciones: la espada enemiga nos cerca .mente este don es limitado. Elíseo no sabia la causa de la tris-
por todas partes, unos vuelven á nosotros cortadas las manos, teza de la Sunamitis, esto es , la muerte de su hijo ( 4 . Reg.
de otros sabemos que están presos, y de otros que los han qui- 4.). Procede Dios de este modo para que el Profeta , viéndo-
tado la vida. ¿Quándo ya no se puede vivir , cómo se podrá» se privado de algunos conocimientos, sepa que los que tiene le
explicar los misterios de la Escritura ? ¿ Q u é nos resta , pues, vienen de lo alto. Es la segunda homilía de San Gregorio la
sino dar gracias con lágrimas de nuestros ojos al que nos cas- explicación de los cinco primeros versos de la profecia de Eze-
tiga por nuestras culpas ? " Envió San Gregorio estas 2 2 ho- quiél , y en las homilias siguientes explica todo el capítulo
milias al Obispo Mariano, que se las habia pedido. El estilo primero , en el que Ezequiél señala el año , el mes y el día
no es elevado, pero es como conviene en unos discursos com- en que tuvo la visión extraordinaria que allí refiere. L e asus-
puestos para hablar con todo el pueblo. Empieza comunmente tó tanto que cayó de bruces; pero entrando en él el Espíri-
San Gregorio estableciendo el sentido de la letra como el fun- tu Santo , le confortó divinamente , de suerte , que levantán-
damento de los demás ; pero especialmente se aplica al senti- dose , se halló con suficientes fuerzas para tenerse de pie : es-
do místico y moral, valiéndose de los lugares de uno y otro ta es la materia de la homilía 9 , y el principio del segundo
Testamento que le pareciéron mas propios para ilustrar su capítulo de Ezequiél. El orden que Dios guarda en esta pro-
Texto. fecia es admirable. Primero le hizo presente como una imagen
de su gloria para humillarle y abatirle ; despues le habla pa-
L a primera humilia trata de la profecía en general, de los
ra levantarle , y enviándole su Espíritu Santo con gracia su-
diferentes modos y tiempos á que se puede referir , como son
perabundante , le levanta y le da firmeza para estar en pie.
el pasado , el presente y el futuro ; porque la profecia no
Si no se presentára á nuestro espíritu alguna cosa de la eter-
siempre mira á lo por venir , sino á todas las cosas ocultas en
nidad , jamas pondríamos el rostro en tierra con movimientos
qualquier tiempo que hayan sucedido. Se halla una profecia de verdadera penitencia : mas quando nos hemos postrado,
de !o pasado en estas palabras del Génesis : Al principio crió nos consuela la voz del Señor para que nos levantemos á ha-
Dios el cielo y la tierra ; de lo futuro habla la de Isaias: Un* cer buenas obras ; las que no obstante , no podemos executar
Virgen concebirá y parirá un Hijo i de lo presente , dixo San
por nuestra propia virtud. Su Espíritu es el que llena nuestro
corazon , el que nos conforta , el que nos pone de pie, para ridad de todos : nunca se coloca la cetinela en lugar baxo,
que despues de habernos postrado en tierra con e l sentimien- siempre se la pone en alguna altura para que pueda descubiir
to de nuestras culpas, seamos mas fuertes en la práctica de desde lejos todo quanto viene Qualquiera , pues , que se ha-
lle establecido centinela en la casa del Señor , debe estar su-
las buenas obras. ¿ Mas por qué el que hablaba con Ezequiél
blimado, y ser superior á los otros en la piedad, para poder ser-
quando estaba postrado, no le permitió hablar quando se le-
virles con las luces de su conocimiento. D i x o despues el Señor
vanto ? Esto fué porque hay cosas que debemos oir postrados
al Profeta: Si el justo abandona su justicia , y comete la
en tierra , y otras que debemos oir de pie. Habla Dios al pos-
iniquidad , pondré delante de él una piedra en que tropiecei
trado para que se levante, y habla al que está de pie para mandar-
él morirá porque vosotros no le habéis advertido. Los juicios
le que intime sus palabras á los hombres; porque no se nos debe
de Dios son terribles ; despues que ha espeiado por mucho
dar la autoridad para predicar á los demás, quando todavia nos
tiempo á que vuelva sobre sí al que ha pecado , quando v e
tiene nuestra flaqueza pegados á la tierra ; para que no suceda,
que en vez de convertirse , desprecia su paciencia , peimite
que siendo tan flacos, destruyamos con nuestras obras loque por
que todavia se le presente alguna ocasion de precipitarse con
otra parte edifiquemos con nuestras palabras. Las tres homilias
otra caida mas mortal : porque el pecado que no se borra pres-
siguientes contienen la explicación del tercer capítulo , y del to con la penitencia , puede llegar á ser por justo juicio de
principio del quarto Hijo del hombre , tu vientre se alimen- Dios causa de otro nuevo pecado ; porque la ceguedad del pe-
tará con este libro que yo te doy , y tus entrañas se llenarán cador va creciendo , y este segundo pecado es como hija del
de él. primero; de suerte, que el incremento de los vicios es ya en
Hay muchos que leen , mas no se alimentan con la lección: sí mismo como el principio de los castigos:: porque algunas, ve-
hay muchos que oyen al Predicador , pero despues de haber- ces la misma culpa es pecado , pena del pecado,, y causa del
le oído se retiran tan vacíos como antes. Parece que co- pecado. Las otias 10 homilias son la explicación dé la visión
men , pero no se llenan sus entrañas, porque aunque reciben que tuvo Ezequiél de una ciudad edificada sobre un mente
acia el Mediodía. Confiesa que lo que se lee en el capítulo
en su espíritu la inteligencia de la divina palabra, se descui-
X L de este Piofeta , es difícil de comprehender ; por lo que,
dan en hacerla entrar en su corazon y en sus entrañas, quan-
deteniéndose poco en el sentido literal , propone los místicos,
do olvidándola en la misma hora no procuran practicar lo que
explicando esta visión de Jesuchristo y de su Iglesia , de la vi-
han oído. Comen , y no se satisfacen , quando al mismo tiem-
da activa y de la contemplativa.
po que oyen la palabra del Señor , desean los bienes y la
vanagloria del siglo. Yo te he constituido, dixo Dios á Ezequiél, VIII. Dice Juan Diácono que San Gregorio arregló en
por centinela en la casa de Israél. Declara Dios que aquel Roma las Estaciones, esto es , las Iglesias en que cada dia se
a quien envía á predicar es como una centinela , por llamar- había de celebrar el Oficio , así en la Basílica , como en los
se asi el que tiene el cuidado de los otros , para que la fuer- cementerios de los Mártires; esto es , en las Iglesias en don-
za del mismo nombre que se le d a , le advierta lo que debe de descansaban sus reliquias : que en estas solemnidades predi-
Hacer, quando por la elevación de su espíritu está como en có sus 4 0 homilias sobre los Evangelios: que mientras se lo per-
un lugar elevado para velar sobre ellos , y procurar la segu- mitió la salud predicaba por sí mismo , mas quando ya no te-
DE LOS P A D R E S DE LA IGLESIA.
» u fuerzas , hacia que alguno otro las leyese. Todas ñiéron re-
cibidas con tanto aplauso, que hicieron muchas copias; mas no téo I 2 : Aquel es mi hermana , mi hermano y mi madre que
siendo estas muy fieles, se vio precisado San Gregorio á re- hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. F u é re-
tocarlas. A l mismo tiempo hizo de ellas una coleccion dividi- citada en la Basílica de Santa Felicitas Mártir , en el dia de
da ea dos libros : el primero contiene las 20 homilías que ha- su fiesta. Aplica San Gregorio estas palabras á la Santa , la
bía dictado á sus Secretarioss. el segundo las otras 20 que que siendo sierva de Jesuchristo por la f e , llegó á ser su ma-
predicó por sí mismo. N o será cosa inútil el advertir aqui, dre espiritual , predicándola. L a quarta tiene por materia la
que en los dias de las Estaciones señaladas por San Gregorio orden que dió el Salvador á sus Apóstoles de que fuesen á
se leen aun el dia de hoy casi todos los mismos lugares del predicar el Evangelio , á excepción de las tierras de los G e n -
Evangelio que explicó , tan exacta es la Iglesia Católica tiles , y á las ciudades de los Samaritanos. F u é predicada en
en conservar los usos antiguos. N o obstante , hay alguna mu- la Iglesia del Mártir San Estevan. Advierte San Gregorio que
tación en quanto á los Domingos de Adviento , mas esto pue- quando Jesuchristo les dió potestad para predicar y hacer los
de ser que provenga de la falta de los copiantes que han co- milagros necesarios por entonces, para la conversión de los pue-
locado el segundo por el primero , y el tercero por el segundo. blos , añadió : Dad de gracia , lo que de gracia habéis re-
cibido : creyendo que necesitaba darlos esta orden , porque es-
IX. L a primera homilía es sobre el capítulo X X I de San
taba previendo , que en los tiempos venideros harían algunos
Juan ; esta la predicó San G r e g o r i o en la Iglesia de San Pe-
comercio de la predicación , y querrían contentar su avaricia en
dro en el segundo Domingo de Adviento. Las guerras , pestes
el don de los milagros. C o n esta ocasion trata de las diversas
y terremotos que desolaban la Italia y ' otras muchas Pro-
especies de simonía , y cree que para que se libre de ella el
vincias, le daban motivo para creer que había llegado el tiem-
que confiere los Ordenes, no solamente no debe recibir dine-
po del juicio final. T o m ó , pues, ocasion de las mismas calami-
ro por ordenar , sino que ni aun puede procurar el favor hu-
dades para disponer su pueblo , á prepararse para aquel ter-
mano. D i c t ó la quinta homilía para que la predicasen en la
rible dia , c u y o conocimiento nos ha quitado el Señor , para
Iglesia de San Andrés en el día de su fiesta. El asunto de es-
que el temor saludable nos le haga considerar siempre como
te discurso es la vocacion de San Pedro y San Andrés al Apos-
muy cercano. L a segunda la predicó en la misma Basílica el
tolado. Pedro y Andrés abandonaron sus redes para seguir al
D o m i n g o de Quinquagésíma , la hizo sobre el capítulo X V I I I
Salvador á la primera palabra que les dixo. Todavía no le ha-
de San Lucas , en el que leemos que Jesuchristo llamó apar-
bían visto hacer milagros, no le habían oido hablar del pre-
te á sus doce Apóstoles, les predixo su pasión , y en el camino
mio de la vida eterna ; y á la primera vez que se lo mandó,
de Jerico dio vista á un ciego. Compara á este ciego el género
dexáron quanto poseían. ¿ Q u é de milagros no ha hecho á nues-
humano , el qual arrojado por el pecado del primer hombre
tra vista ? ¿ C o n qué castigos no nos aflige ? ¿ Q u é de amena-
de las alegrías del paraiso , cayó en las tinieblas, y fué ilumi-
zas no emplea para asustarnos ? N o obstante , nosotros le des-
nado con la presencia del Salvador para que fuese por el ca-
preciamos , y nos negamos á seguirle quando nos llama. A l g u n o
mino de la vida con sus buenas obras, y gustase con anticipa-
me dirá , <y qué es lo" que dexáron unos pescadores que nada
ción las alegrías que causa la vista de la luz eterna. L a ter-
poseían ? Pero en esto mas hemos de considerar el afecto con
cera es sobre aquellas palabras de Jesuchristo en San M a -
que se dá á Dios lo que hay , que el precio de lo que se le
TOMO IX. h
82 BIBLIOTECA PORTATIL DE LOS PADRES DE LA IGLESIA. 83
da. A q u e l , pues, que nada se reservó , mucho ha dexado. Pe- diferente de él en la persona , y no era Profeta, al modo que
dro y Andrés dexáron hasta el deseo de poseer cosa alguna. los antiguos, que prometiéron á Jesuchristo mucho tiempo an-
Predicó la sexta el tercer Domingo de Adviento en la Iglesia tes de su venida , pues él le manifestaba al que le quería ver.
de los santos Mártires Pedro y Marcelino. En ella explicó La octava es sobre el nacimiento del Salvador ,* cuya historia
San Gregorio el lugar del Evangelio de San Mateo , en que nos refiere San Lucas. Esta homilía es muy corta, porque sien-
se dice : que S. Juan supo, quando estuvo en la prisión, las obras do costumbre en Roma celebrar tres Misas el dia de la N a -
milagrosas de Jesuchristo, y le envió á preguntar por sus discí- tividad en diferentes Iglesias, quedaba poco tiempo para la ex-
pulos : ¿ Eres tú el que ha de venir ? N o porque S. Juan du- plicación del misterio. L a homilía nona trata de la parábola
dase que Jesuchristo era el Mesías^supuesto que se le había ma- de los cinco talentos, que es el Evangelio de la fiesta de San
nifestado á los Judíos quando le bautizó ; pero quería saber, Silvestre. Ninguno hay que no haya recibido de Dios algún
si habiendo venido á salvar á los hombres, había de morir por talento , unos el de la inteligencia , otros el don de profecía,
ellos, y descender á los infiernos para libertar á los que se aquel el de las riquezas, este el del conocimiento de algún ar-
hallaban en la cautividad ; para que muriendo él antes que te , y el otro el favor de las personas poderosas. Todos estos
Jesuchristo , pudiese anunciar su venida en aquellos lugares son medios diferentes de hacerse útiles á los demás , y talen-
subterráneos, como la habia anunciado sobre la tierra. En las tos de que Dios nos ha de pedir cuenta. Se la pedirá al que
demás homilías se señala al principio , la Iglesia y el dia en teniendo proporcion, al lado de un hombre rico, no se apro-
que las predicó. L o que se puede notar, para conocer las di- chase de esta ocasion para aliviar la miseria del pobre.
ferentes Estaciones que San Gregorio estableció , es que hay Explica San Gregorio en la décima el Evangelio que se lee el
Estaciones para las Basílicas de la santa Virgen , de San Sil- dia de la Epifanía. En ella nos hace palpable la horrible ce-
vestre , de San Pedro de Santa Inés , de San Felix Mártir, guera de los Judíos, que no conocen á Jesuchristo ., quando
de San Pablo ^de San Juan de Letran , de San Lorenzo y de todas las Naciones infieles, y aun los mismos elementos dan tes-
San Juan Bautista. fl timonio del Señor. Refuta la heregia de los Priscilianistas que
En la homilía sexta para la quarta Dominica de AdvientOr enseñaban que los astros presidian al nacimiento de los hom-
da San Gregorio la explicación del testimonio de San Juan bres. En la undécima, que es una explicación de la parábo-
acerca de Jesuchristo , y el que dió de sí mismo quando con- la del tesoro escondido en un campo , hace en pocas palabras
fesó que él no era Christo, ni Elias, ni Profeta , sino solamen- el elogio de Santa Inés , cuya fiesta se celebraba entonces con
te la voz del que clama en el desierto. Sobre lo qual alaba mucha solemnidad. Explica la parábola de las diez Vírgenes,
este Santo Papa que se alegrase ccn el inciemerto del verda- y sobre estas palabras : Velad, porque no sabéis la hora ni
dero Mesías, y su propio abatimiento : dice tembien r «Que el dia i refiere la historia de un hombre llamado Crisacio , que
quando San Juan tehusó que le tuviesen por Christo r se hizo era sobervio , avaro y sensual ; y hallándose á la hora de la
con este humilde conocimiento hijo de Dios , y uno de les muerte vió al rededor de sí los malignos espíritus en figuras
miembros mas nobles de Jesuchristo. Añade i que q u a n d o San negras y horribles , que se daban priesa para llevarle al in-
Juan negó que era Elias ó Profeta , nada decia contra la ver- fierno. Pidió algunas horas de espera , mas no las pudo conse-
dad , porque aunque tenia el espíritu y virtud de E l i a s , era guir , y murió. Cita San Gregorio el mismo hecho en el quar-
L 2
to libro de sus diálogos. Trata también de la vigilahcia en la
homilía trece , que tiene por materia lo que dixo Jesuchristo Dios en medio de sus muchos dolores, cantando Himnos de
según San L u c a s : Tened en las manos lámparas encendidas dia y de noche á honra del Señor , lo que continuó hasta mo-
porque el Hijo del hombre vendrá en la hora en que no l[ rir. Siendo asi q " e n o sabia leer , aprehendió de memoria la
penseis. Nota el Evangelio tres vigilas diferentes , ó tres ho- santa Escritura por haberla oído leer muchas veces á los devotos
ras en que el Señor puede venir ; lo que significa las diferentes Religiosos que recibía en su casa , repartiendo con ellos las li-
edades de la vida. Sobre lo qual , dice San Gregorio , que mosnas que le hacían en un Pórtico que está sobre el camino que
no debemos desesperar por el tiempo pasado , supuesto que Va á la Iglesia de S.Clemente. En la »6, que es sobre el Evange-
para convencernos de la paciencia admirable con que Dios lio del primer Domingo de Quaresma, dice : »> Q u e no se pue-
espera , m>s dice el Señor : que si viniese en la segunda vi- de oir sin horror , que el demonio tuviese la insolencia de lle-
gilia o en la tercera y nos hallare vigilantes . seremos bienaven- var al Hijo de Dios adonde él quena , ya á lo mas alto del
turados. templo , y ya al monte; pero que si se considera lo que qui-
so sufrir Jesuchristo por parte de los Judíos y Soleados que
X. La homilia catorce es sobre el Evangelio del segundo
le crucificaron , no nos debe admirai , que el que se dexó cla-
Domingo despues de Pasqua , en el que J_*suchristo da seña-
var en la cruz de los ministros del demonio permitiese que el
les características de buen Pastor , para distinguirle del mer-
mismo demonio le llevase de un lugar á otio. N o fué , pues,
cenario. Estas señales , según San Gregorio, solamente se co-
cosa indigna del Señor el ser tentado de este modo, pues ha-
nocen bien en los tiempos turbulentos y agitados, pues durante
bía venido al mundo para que los hombres le quitasen la vida;
la paz, asi el mercenario , como el buen Pastor , guarda su reba-
era justo que venciese nuestras tentaciones con sus propias
ño , y no le desampara : pero si viene el lobo , ó se presenta
tentaciones; asi como habia venido á vencer nuestra muerte con
alguno que oprima á los fieles, entonces se distingue el ver-
su muerte." Solamente cuenta Sao Gregorio 3 6 días de absti-
dadero Pastor del que es mercenario. Este huye no con el
nencia y ayuno en la Quansma , quitando los Demingos en
cuerpo , sino con el corazon , por no tener fortaleza ni valor
que no se a junaba ; lo que cuenta por la décima parte del
para aliviar á su pueblo , y defenderle del enemigo que le mal-
año , que damos a Dios mortificándonos por su amor : mas
trata ; pero el buen Pastor resiste valiosamente al lobo y á
quiere que esta abstinencia vaya acompañada de limosnas , y
la injusticia para libertar sus ovejas. La parábola de la semi,
que demos á los pobres aquello de que nos privamos. L a ho-
lia, referida en el Evangelio del Domingo de Sexagésima,es
milía 1 7 se predicó en la Iglesia de San Juan de Letran , á
el asunto de la homilía quince. En esta hace ver San Grego-
presencia de muchos Obispos; por lo qual entra el Santo á
rio , que asi como necesita el labrador esperar con paciencia que
tratar de las principales obligaciones de los Pastores para con
la tierra prodiuca sus frutos , nosotros no llevaremos f-utos de
los pueblos ; quiere que vivan con tanta pureza , que todos
buenas obras , sino sufrimos con paciencia los defectos de nues-
quantos se lleguen á ellos , lleven consigo el sabor de la vida
tros próximos." Con esta ocasion refiere un ex- mplo de pacien-
eterna : que á cada uno le den los avisos y advertencias con-
cia , del qual , él mismo y toda la ciudad de Roma habían
venientes , y que su zelo vaya acompañado de la mansedum-
sido testigos. Este es el de S. Servulo, el que estando paralíti-
bre. Los reprehende con viveza, porque algunos no tenían di-
co de todo su cuerpo , desde su juventud daba gracias á
ficultad en vender las ordenaciones, y afectando una vida san-

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DE LOS PADRES DE LA IGLESIA. 8 /
ta á los ojos de los hombres, no se avergonzaban de cometer
fcir el cuerpo y sangre de Jesuchristo solamente con la boca;
grandes pecados en la presencia de Dios ; y porque la mayor
si al mismo tiempo no se practican obras de piedad y de mise-
parte se entregaban á los cuidados y negocios del mundo, des-
ricordia ; si no se hace penitencia de los pecados, y sino se de-
preciando el ministerio de la predicación. N o pudiendo llorar
xan los malos hábitos. En ella declara también la necesidad de
suficientemente los abusos que tanto deshonraban á la Iglesia, to-
exercer la hospitalidad con los extraños á exemplo de los dis-
ma para llorarlos aquellas palabras de Jeremías: ¿ Cómo se ha
cípulos del Mesías , que precisaron á Jesuchristo á quedarse
obscurecido el oro , cómo ha mudado aquel bellísimo color ? ¿Có-
con ellos, porque era ya tarde. Ponen la mesa , le presentan
mo ¡as piedras del Santuario se han esparcido por todas
de comer , y conocen en la fracción del pan por su Dios al
las esquinas de las calles ? Carga á los malos Obispos coa
que no habían reconocido quando los explicaba las divinas Es-
la culpa de las calamidades públicas, y con las amenazas del
crituras. L a 2 4 fué predicada en la Iglesia de San Lorenzo
terrible juicio de Dios. D e las tres homilias siguientes, una es
extramuios de Roma en el Miércoles de Pasqua ; tiene por
sobre el Evangelio del Domingo de Pasión } otra sobre el
objeto la aparición de Jesuchristo á las liberas del mar de Ti-
del Domingo de Septuagésima , y la tercera sobre el Sábado de
beriada. En ella explica de la Iglesia militante y de la triun-
las Quatro Témporas de Diciembre. Por las diferentes horas
fante los dos milagrosos l&nces,, que por mandado de Jesuchris-
en que el Padre de familias envió obreros á su viña , entiende
to sacáron los Aposroles, uno antes de su pasicn , y otro des-
las diferentes edades de los hombres, y por el denario que se
pues que resucito. En la 2 5 que piedicó el Santo el Jueves
dió como salario á los trabajadores, el Reyno de los cielos. To-
de la propia Semana , insiste sobre la necesidad de la perseve-
dos recibieron este denario , esto e s , un mismo premio , aunque
rancia en las buenas obras á extmplo de Maria Magdalena , la
su trabajo no habia sido i g u a l , porque siempre el Reyno de
que por haberse quedado sola buscando á Jesuchiisto ,. fué la
los cielos es don de la buena voluntad de nuestro D i o s , res-
única á quien primero se manifestó. En toda esta homilía no
pecto de los que han trabajado por mucho tiempo , como de
distingue ban G r e g c r i o , y hace una misma perscra de la mu-
los que trabajáron por poco tiempo. Seria , pues,Jocura en el
ger pecadora , de Maria hermana de 1 ázaro , y de Maria
hombre quejarse de Dios en lo que pende de su bondad ¡ de-
Magdalena ; muchos sabios las distinguen , y quieren que sean
biendo tenerse por muy dichoso si tiene motivos para esperar
Santas m u y diferentes. Demuestra en la homilía 26 que es del
un lugar en el Reyno de los cielos.
Domingo de la Octava de Pasqua , que habiendo salido Jesu-
XI. E l segundo libro comprehende, como ya hemos di- christo del seno de Maria sin romper el sello de su virginidad,
cho , las 2 o homilias que predicó San Gregorio por sí mis- bien pudo entrar resucitado en el lugar en que estaban con-
mo. L a 2 1 es sobre el Evangelio del Domingo de Pasqua ; la gregados los discípulos , no obstante que. tenían cerradas las
predicó en la Basílica de Santa Maria. L a 22 en la de San pueitas por temor de los Judíos: que de nosotros se dice par-
Juan , llamada Constantina ; es sobre el Evangelio despues del ticularmente , dichosos aquellos que han creído sin haber visto;
Sábado de Pasqua. En ella establece San Gregorio dos impor- porque efectivamente sin haber visto á Jesuchristo en carne
tantes verdades: la primera, que los Judíos se han de conver- mortal ,. creemos en é l con fe viya , animada de las buenas
tir al fin del mundo á la fe christiana : la segunda , que para obras: que no sin mtjtivo permitió Dios la duda de Santo T o -
celebrar dignamente la fiesta de Pasqua , no es suficiente reci- más ; para que convencido este Apostol por haber tocado las
B E LOS PADRES DE LA I G L E S I A . 89
llagas del Salvador, sanase en nosotros las heridas de infideli-
como baxa el Espíritu Santo sobre nosotros , y como nos ense-
dad ; y asi su incredulidad fué mas útil para la firmeza de
ña interiormente. Siendo de una misma substancia con el Pa-
nuestra fe , que la creencia de los demás Apóstoles. La
dre y con el H i j o , se dice , que ruega por los pecadores , por-
2 7 trata del precepto del amor al próximo , y de la oracion.
que los hace orar , inspirándolos el deseo y la buena volun-
Hizo esta homilía en la Iglesia de San Pancracio en el día de
tad. Aunque entra en los corazones de algunos, no permane-
este Santo Mártir. Pronunció la 28 en la Iglesia de los san- ce ; porque en la contrición de sus pecados le recibiéron con
tos Mártires Nereo y Aquileo en el día de su fiesta. E l Evan- respeto , pero sobreviniendo el tiempo de la tentación se ol-
gelio que se leía es tomado del capítulo I V de San Juan, vidan de los buenos propositos, y vuelven á caer en los peca-
en donde leemos que el hijo del Centurión sanó en Cafar- dos , y se retira el Espíritu Santo. Hace , siguiendo á San Pa-
naon , con la palabra de Jesuchristo , aunque ausente. Pregun- blo , la enumeración de los dones del Espíritu Santo; y pa-
ta San Gregorio , por qué el Salvador no quiso ir á sanar í ra manifestar de quánta fortaleza y valor quedáron revestidos
este enfermo á su casa ; siendo asi que no tuvo dificultad de los Apóstoles quando le recibiéron , hace un paralelo entre lo
pasar á casa del Centurión para dar la salud á su criado. Res- que era San Pedro, quando negó á Jesuchristo por miedo
ponde que lo executó asi para confundir nuestra vanidad , la de una criada , y lo que era quando dixo con toda cons-
qual nos hace respetar en los hombres, no la imagen de Dios, tancia a los Magistrados de los Judíos, que le querían impe-
sino las honras y riquezas , siendo asi que debiéramos conside- dir predicar el Evangelio: Es preciso obedecer antes d Dios
rar lo que somos, y no lo que tenemos." Para inspirar á sus que a los hombres. El 3 1 es sobre la parábola de la higuera.
oyentes $sgusto de las cosas del mundo y sus vanidades; ha- Viniendo el Padre de familias por tres años seguidos á bus-
ce una viva descripción de las calamidades con que entonces es- car fruto en ella , y no hallándolo , mandó que la cortasen.
taban afligidas las Provincias, y de la inconstancia de los bienes Estos tres años pueden significar los tres estados ó edades di-
y placeres del siglo. ferentes en que Dios da á conocer á los hombres quánro de-
ben a Señor y al próximo, siendo asi que muchos no han
L a 29 es una explicación del Evangelio que se lee en el
cumplido con uno ni con otro en tiempo de la ley, en tiempo de
día de la Ascensión. Ordenó Jesuchristo á los Apóstoles antes
la gracia, ni en el t.empoque precedió á la ley. Antes de la ley los
de subir al C i e l o que fuesen á predicar el Evangelio á todas las
instruyo con los conocimientos naturales; en tiempo de la ley
criaturas. N o pretendia, sin duda, que le anunciasen á los ir-
les dio preceptos escritos por ministerio de Moysés; y en tiem-
racionales , ni á las cosas insensibles ; mas porque todas las po de la gracia los instruyó por sí mismo. Explica San Gre-
criaturas que hay en el mundo , están hechas para el hombre, gorio en la 3 2 , predicada en la Iglesia de los santos Márti-
y por no haber criatura que no tenga alguna cosa común con res lroceso y Martiniano , lo que significa renunciarse á sí mis-
el hombre : baxo el nombre general de criaturas entendió Je- mo para seguir á Jesuchristo. En la 3 3 , pronunciada en la Igle-
suchristo al hombre. También pudo tener en su intención á los sia de San Clemente , en el Viérnes de las Quatro Témporas
Gentiles, porque el que mandó á sus Apóstoles que no fue- de Septiembre lo que pasó durante el convite que hizo Si-
sen á los Gentiles, ahora les manda predicar sin distinción á to- món el Fariseo á Jesuchristo. Confunde también en esta homilia
das las criaturas, á Judíos y Gentiles. El 30 es sobre el Evan- aquella muger pecadora á quien Jesuchristo perdonó los peca-
gelio de la fiesta de Pentecostes. En él explica San Gregori«
r
TOMO IX. M
PO BIBLIOTECA PORTATIL DE LOS P A D R E S DE L A I G L E S I A . 91

dos con María Magdalena hermana de Marta y de Lázaro. la verdad tem'an que sufrir de parte de los enemigos de Je-
A l principio de la homilía 34 advierte que la predicó en el ter- suehristo, según lo que se dice en el capítulo X X I de San L u -
cer Domingo despues de Pentecostes en la Iglesia de San cas ; pero repara que quando el Salvador les advirtió lo que
Juan y S. Pablo , y que los calores del verano eran muy con- tendrían que padecer , les asegura que no les faltará su auxi-
trarios á su salud , por lo que no podia predicar con tanta fre- lio , prometiendo darles una sabíduria , á la que ninguno po-
qüencia como quisiera. Restituido á sus fuerzas hizo un discur- drá resistir , y que suaviza mucho su pena la esperanza de la
so bastante largo sobre el Evangelio de aquel dia , en el qual resurrección. Dice á sus oyentes, que no obstante que la Igle-
se dice , que como los Publícanos y los hombres de mala vi- sia estaba en paz , todavía tenían ocasion de . merecer la co*
da se llegaban á Jesús para oirle, murmuraban los Fariseos y los roña del martirio ; no derramado su sangre , sino; sufriendo las
Doctores de la ley. Demuestra que los que son verdaderamen- injurias , amando á los que nos aborrecen , y recibiendo con
te justos , están llenos de compasión para con los pecadores; paciencia todos los sucesos molestos." D a por exemplar de pa-
ciencia un Abad , llamado Estevan , en l^s cercanías de Rie-
pero no por esto dexa de tratarlos con aspereza, quando ven que
ti , el qual, despues de haber renunciado á quanto poseía en el
perseveran en sus pecados. Para explicar lo que despues se di-
mundo , se exercitó de tal modo en esta virtud , que conta-
ce : Que habrá alegría en el cielo por un solo pecador que
ba por amigos suyos á todos los que le habian hecho algún des-
haga penitencia , mas que por noventa y nueve justos que no
precio. En la homilía 36 , dispuesta para el segundo Domingo
han tenido necesidad de hacerla , compara esta alegría á la
despues de Pentecostes , da la explicación de la,parábola de
que siente un Oficial quando ve que un soldado que se había
los convidados que se excusáron de asistir di coo.vice- del Pu-
entregado á la fuga , vuelve con ardor al enemigo , y le ata-
dre de familias. Distingue tres clases , en la primera pone los
ca con valentía. En esta ocasion recibe este Oficial mayor pla-
avarientos , en la segunda los curiosos , y en la tercera los sen-
cer con la vuelta de aquel soldado , que el que le causaba la
suales ; distingue también á los que viniéron al convite por ha-
constancia de los que jamas retrocediéron. L a verdadera peni-
ber sido convidados, de los que entraron por fuerza. Por
tencia , según San Gregorio , es llorar los pecados, y no vol- estos últimos entiende aquellos á quienes Dios envía diferen-
verlos á cometer ; porque el que llora los pecados pasados, y tes aflicciones para desprehenderlos de los placeres y de las
los vuelve á cometer de nuevo , ó no hace verdadera peniten- honras del mundo, que amaban con desenfreno : los hiere con
cia , ó no sabe en lo que esta consiste. A la verdad , ¿de qué la adversidad , permite que se consuman con grandes enfer-
sirve renunciar á la sensualidad, si nos entregamos á la avari- medades , que estén abatidos con injurias, para que convencidos
cia ? Refiere la conversión y la penitencia de un hombre muy por sí mismos de que el mundo no es otra cosa que incons-í
rico , llamado Victorino , el que despues de haber llorado rancia y aflicción , se arrepientan de haberse aficionadotí é l , y
continuamente sus pecados en un retiro por muchos años, oyo se conviertan á Dios. Nos llama el Señor por diferentes mo-
estando en la oracion una voz del cielo que le dixo : que ya dos por sí mismo , por sus Angeles, por sus Patriarcas y Pro-
Dios le habia perdonado süs pecados. fetas , por los Apóstoles, por nuestros Pastores^ por. nosotros
XII. Predicó San Gregorio la homilía 3 5 en la Iglesia mismos, algunas veces con milagros , muchas con .tribulaciones,
de San Menas Mártir , en ella explica todas las persecucio- otras veces con la prosperidad , y otras con la adversidad. N a -
nes que los Predicadores del Evangelio , y los defensores de
M 1
die desprecie su vocacion , no sea que por haberse excusado de
conos. Empieza asi : »»A lo menos debiéramos temer las pla-
entrar en la sala del festín , se le cierre la puerta quando quie-
gas de Dios quando las sentimos, supuesto que no supimos pre-
ra volver. La homilía 3 7 fué predicada en la Iglesia de San
venirlas quando nos amenazaban. Dios quiera que el dolor
Sebastian en el dia de su fiesta. Emplea San Gregorio grande
que nos causan nos abra la puerta de la verdadera conver-
paite del discurso en el elogio de Casiano , Obispo de Nar-
sión , y que la pena que sufrimos rompa la dureza de nuestros
ni , que vivía con tal pureza , que casi diariamente ofrecía el
corazones. Y a veis que todo el pueblo está herido con la espa-
santo sacrificio , ofreciéndose también á sí mismo á Dios con tan-
da de la divina indignación , y que todos son arrebatados
ta compunción que se deshacía en lágrimas. Explica de la Igle-
de una muerte repentina. N o espera esta á la enfermedad , ni
sia lo que se dice de las Bodas que preparó un Rey para sn da al enfermo el tiempo para consumirse ; sino que previene
Hijo. En su seno, como en la sala del fe-tín se hallan los bue- y arrebata al pecador sin dexarle lugar para recurrir á las lá-
nos y los malos; unos que tienen el vestido nupcial , otros que grimas de la penitencia. Considerad en qué estado se presen-
no le tienen , á los quales falta la caridad , que es la que se lla- tará delante del terrible Juez , el que no ha tenido tiempo
ma ropa nupcial; porque con sola Ja caridad se une el Hijo para llorar sus pecados. N o es una parte de los habitadores la
único de Dios con las almas de sus escogidos. Este es el asun- que parece todos caen de una vez ; las casas se quedan vacías,
to de la homilia 3 8 , en la que San Gregorio prueba con exem- los padres y las madres ven á sus hijos espirar , estos, con-
píos sacados de su propia familia , que son muchos los llamados tra el orden mas común , mueren antes de aquellos á quien de-
y pocos los escogidos. L a 39 contiene la explicación de las des- bían heredar. Recurramos, p u e s , á los gemidos de la peniten-
gracias que Jesuchristo profetizó á Jerusalén quando la miró cia en este momento en que podemos expiar nuestros pecados
y lloró sobre ella. Poco se detiene San Gregorio en el sentido antes que Dios nos hiera. Traigamos á la memoria nuestros ex-
de la letra, por ser bien conocido de todos los que sabiaa que esta travíos , y borremos nuestras culpas con la amargura de las
ciudad habia sido destruida por Tito y Vespasiano ; pero se lágrimas. El que clama por boca de su Profeta : No quiero
dilata en el sentido moral, considerando en la ruina de Jeru- la muerte del pecador , sino que se convierta y viva , nos da
salén , la de los hombres carnales, que enteramente ocupados • la confianza en medio de los temores. Ninguno pues, desespe-
en los placeres de los sentidos no preveen los males que los re por la enormidad de sus pecados: la penitencia de tres dias
amenazan , ni atienden á los diferentes modos con que Dios fué suficiente para borrar los pecados en que los Ninivitas se ha-
los visita para hacerlos volver á los caminos de la salud. La bían envegecido : el Ladrón borró los suyos en la misma hora
2 4 es una explicación de la parábola de Lázaro y el Rico de su muerte. El que nos dice que le invoquemos , bastante
avariento. nos manifiesta que quiere perdonar al que le invoque." Des-
pues de este discurso ordenó San Gregorio las Letanías ó Pro-
XIII. A continuación de las homilías sobre los Evangelios
cesiones generales, con la cesación de todos los trabajos del
se halla la que hizo San Gregorio al pueblo Romano en $90
campo , y de todo comercio para el siguiente Miércoles.
algunos dias despues de la muerte del Papa Pelagio. Conti-
nuaba con grandes estragos la peste que le habia quitado la vida. XIV. Desde el punto en que San Gregorio fué electo
Sobre este asunto compuso San Gregorio un discurso que nos Papa , le escribiéron muchos amigos suyos para felicitarle.
han conservado San Gregorio Turonense, Juan y Pablo Diá- Juan , Arzobispo de R a vena , mezcló con sus cumplimientos
94 BIBLIOTECA PORTATIL
algunas reprehensiones sobre haberse ocultado para evitar el ban los Obipos, les ponían en la mano este libro al mismo
verse Papa , teniendo tantos talentos para desempeñar digna- tiempo que el quaderno de los sagrados Cánones , y que pro-
mente las funciones. Estas reprehensiones diéron ocasion á San metían observarle. Dice San Gregorio que le escribió al prin-
Gregorio para componer una obra sobre la obligación de los cipio de su Pontificado , esto e s , por los años 5 9 0 . "
Obispos, en la que explicando lo que pensaba de la grande- Le dividió en quatro partes : la primera es sobre la voca-
za ó importancia de su cargo , justifica su resistencia en acep- ción al Obispado , para que el que es llamado examine con
tarle. Este es el Pastoral , que despues ha sido tan célebre en qué disposiciones llega : la segunda , sobre las obligaciones de
todas las Iglesias de Oriente y Occidente. San Leandro Obis- un Pastor,llamado legítimamente al Sacerdocio : la tercera , so-
po de Sevilla , á quien le envió San Gregorio-, le besó al re- bre las instrucciones que debe dar á su pueblo ; y la quarta,
cibirle , y le publicó por toda España. El Emperador Mauri- sobre las freqüentes reflexiones que debe hacer sobre su
cio , pidió una copia d Anatolio , Diácono de la Iglesia de propia conducta , para humillarse á vista de las culpas que
R o m a , Nuncio en Constantinopla ; y la hizo traducir en grie- haya cometido en el gobierno de las almas.
go por Anastasio , Patriarca de Antioquia , por lo que se hi- L a analisis de la primera parte es esta : si no es permiti-
zo común en el Oriente. Alfredo , R e y de Inglaterra , consa- do al hombre enseñar el arte que no ha ap endic'o , ¿quánta
grado en Roma en 8 7 2 , la traduxo en lengua Saxona para temeridad seria en un ignorante encargarse del ministerio tem-
los Saxones Occidentales,que estaban baxo su dominio, creyendo poral , quando el gobierno de las almas es el arte de las ar-
que les hacia un gran presente, como se ve en el Prólogo que dis- tes , y la ciencia de las ciencias ? Los Pastores son los ojos de
puso á la cabeza de su traducción , de la qual todavia se mues- los pueblos. Si á los que gobiernan les falta lá l u z , no pue-
tran exemplares en las Bibliotecas de Inglaterra. Y a no exis- den menos de extraviarse los que les obedecen ; alguncs hay
te la versión griega de Anastasio , y aun parece que Focio, que están instruidos en la ley del Señor ; pero cuyas costum-
que escribía en el siglo nono , no la conocia; pues dando gran- bres 130 corresponden á su ciencia ; estos destiuyen con sus ac-
des elogios al Papa Zacarías porque había hecho traducir en ciones lo que edifican con sus palabras. D e estos mismos se
griego los diálogos de San Gregorio , y otros muchos libros, . dice en un Profeta : Los malos Sacerdotes han llegado d ser
nada dice de la traducción del Pastoral. En el Concilio de Ma- para aquellos que estaban d su cuidado , lo que los lazos pa-
guncia , celebrado en 8 1 3 , se propuso este Pastoral despues ra las aves ; porque ninguno es mas perjudicial en la Igle-
de las Santas escrituras y los Cánones de los Concilios , para sia , que el que viviendo mal conserva el nombre y la autori-
que todos los Obispos aprendiesen el modo de gobernar sus dad que solo pertenecía á una vida santa. Jesuchristo que no
Iglesias y sus pueblos. E l Concilio de Reims del mismo año, solamente había venido á redimirnos, sino también á enseñar-
hizo leer en alta voz muchos pasages del Pastoral , para que nos , nos encomendó, huyendo del Reyno que los hombres le
los Pastores de la Iglesia supiesen cómo habían de vivir , y ofrecían , que no siguiésemos los favores ni las grandezas%del si-
enseñar á los que estaban á su cuidado. Los Obispos del ter- glo , y el amor á los trabajos quando fué con tanto gusto á la
cer Concilio de Turs no creían que les fuese pemitido igno- cruz. El hombre se olvida de sí mismo en las grandezas y en
rar el Pastoral; ni menos que los Cánones. Hincmaro , Arzobis- la prosperidad , y vuelve sobre sí quando se ve en el despre-
po de Reims , dice : » Q u e en su tiempo , quando se ordena- cio y la desgracia. Saúl , á quien la consideración de su pro-
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pía indignidad habia hecho huir de la honra de R e y , a p e n a s M LOS PADRES DE LA IGLESIA. 97
se vio en ella quando se hinchó su corazon con la sobervia. el que conociendo que Dios le llama para el gobierno de las
Desde el punto en que David se vio sin aflicciones ni trabajos, almas , desprecia sus disposiciones sin querer sujetarse. A u n
se olvidó de tal modo , que quitó la vida al esposo de tina hay algunos en los que no se puede reprehender el deseo del
muger que habia amado con exceso. La multitud de las ocu- ministerio de la predicación. Si Jeremias , enviado de D i o s , re-
paciones , que son inseparables del empleo de Pastor , distrae sistía humildemente ir adonde le enviaban por la dificultad que
muchas veces tanto el espíritu , que se halla como sin poder tenia de hablar , y porque todavía era muy niño : Isaías por
cumplir bien con ninguna en particular. Esta distracción exte- el contrario, viendo que Dios apenas hallaba un hombre que
rior le hace olvidarse de su interior, y en todo piensa menos que enviar á predicar , se presentó al Señor , y le dixo : Aquí es-
en sí mismo. Enredado en tantas ocupaciones como se hallan en el toy yo , enviadme d mí. Moysés rehusó al principio el gobier-
camino , no se acuerda muchas veces del objeto á que debe di- no del pueblo de D i o s , no considerando mas que su propia
rigirlas. D e este modo, cesando d e buscar á Dios, que era el fin flaqueza ; pero confiando despues en el auxilio del que le man-
que tuvo en aceptar el Obispado, ya no reflexiona sobre sus daba , se sujetó con humildad.
perdidas, ni sobre sus pecados. Esto es lo que dice San Gre- Responde San Gregorio á los que no pretendiendo en el
gorio para curar en los imperfectos la presunción de aspirará Obispado , sino satisfacer á su ambición , se autorizaban con
los cargos que no pueden cumplir , y en los que bambanean aquellas palabras de San Pablo : Si alguno desea el Obispa-
o tropiezan en los lugares mas llanos, el deseo de empeñarse do , desea una buena ocupacion : »»Que San Pablo inmedia-
en caminar por el borde del precipicio. Mas habia otros q u e tamente que alabó este deseo , los asustó , añadiendo : que un
por amor al descanso huían del gobierno de las almas , siendo Obispo debe ser irreprehensible : que alababa el deseo de con-
capaces de él por sus talentos y por la pureza de su vida. A estos seguir el Obispado en un tiempo en que los Obispos eran los
es dice : „ Q u e no habiendo recibido los talentos para sí so- primeros que llevaban al martirio ; y que asi el que no desea
lo , sino también para los demás , se privan á sí mismos por el Obispado con el fin de trabajar por la gloria de D i o s , sino
pensar en sola su utilidad particular de los bienes que querían solamente con la mira de verse honrado de los hombres, no
apropiarse con exclusión de todos los demás. Si Jesuchristo busca el Obispado de que habla el Apostol. A la verdad , no
mando a San Pedro en prueba de su amor , que apacentase se puede decir que ama el sagrado ministerio del modo que
sus ovejas; ¿como los q u e tienern las virtudes necesarias para San Pablo lo entiende , el que solo pretende el abuso del do-
este empleo se niegan á recibir el cargo de las almas? ¿Po- minio , la vanidad de las honras, y la abundancia en todas las
dran lisongearse de que aman al Supremo Pastor ? Estos cosas." Descubre este Padre la ilusión en que cae la mayor
hombres se hacen tan culpables , negándose al ministerio, co- parte de los que desean los cargos Eclesiásticos. Quando los
mo pudieran adelantar en la gracia aceptándole. Los que se pretenden se lisongean con la falsa intención del bien que se
proponen hacer ; porque esta es un velo con que se cubre su
™ , P ° r U " sentlmiento de humildad, si son verdaderamente
secreta ambición : se imaginan que desean en una buena ac-
humildes en la presencia de D i o s , no llegarán á tanto que
ción , lo que verdaderamente no desean. D e aqui proviene que
* obstinen en no recibir los cargos que pueden felizmente
inmediatamente que han conseguido lo que apetecían , se olvi-
cumplir: p U e s no se debe tener por verdaderamente humilde
dan fácilmente de todas las bellas ideas del bien que se habían
TOM. IX. N
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propuesto executar. El remedio de esta ilusión es juzgarse á sí
cion; no solamente no han de decir cosa que sea mala á aque-
mismos por las acciones de su vida pasada. E l que no estaba
llos con quienes hablan , sino que aun lo bueno deben decir-
contento con la hacienda que tenia como particular , con difi-
lo con orden y medida , sin cansar á sus oyentes con la indis-
cultad vencerá la avaricia quando se vea depositario de los
creta duración de sus discursos. D e tal suerte debe baxarse á
bienes, que deben emplearse en el alivio de los pobres. L a má-
sus inferiores por sentimientos de compasion, que al mismo tiem-
xima general para el santo ministerio es , que el que tiene las
po que cuide de los que son flacos, nada pierda de su aplica-
virtudes necesarias para gobernar las almas se rinda quando le
ción á Dios. L a contemplación elevaba á San Pablo hasta el
precisan á aceptar el cargo ; y que aquel que no las tiene , ja-
tercer cielo , y su solicitud Pastoral le abatia hasta arreglar el
mas le admita , aunque le quieran precisar. ¿ Pero á quién, se le
estado de las personas aun carnales. Si sucede que por oir las
podrá forzar á encargarse del gobierno, de los demás ? Es pre-
tentaciones de las almas flacas, reciba en sí mismo alguna im-
ciso que este sea un hombre de experimentada virtud ,, supe-
presión , no debe turbarse ; pues por efecto de la divina pro-
rior á las ventajas y desgracias del. siglo, de una complexión
videncia , saldrá con tanta mas facilidad de sus propias tenta-
bastante fuerte para sostener el peso del. cargo liberal para
ciones quanta sea mayor la caridad con que escuche las de los
con los pobres, condescendiente en quanto lo permitan la equi-
otros , y trabaje para librarlos. M i r e como á iguales á los que
dad y la justicia , compasivo para con los flacos,. continuo eni
son buenos, y emplee todo el zelo que la justicia le inspire
la oracion , y libre de las imperfecciones figuradas en los de-
contra los vicios de los malos; de este modo , sin detenerse en
fectos corporales, que según la. ley de Moysés » excluían del.
la honra que se debe á su dignidad, vivirá con los buenos, co-
Sacerdocio..
mo con sus iguales, y no temerá usar de toda su autoridad
X V . . El primer cuidado d e l que se vea elevado á la dig- contra los de costumbres desarregladas. Es preciso que los que
nidad de Obispo por. los caminos conocidos y legítimos, es des- gobiernan se hagan temer, pero esto ha de ser quando conocen
prehender su corazon y su espíritu de las criaturas, sed puros,. que no se teme á Dios. N o permitió S. Pedro á Cornelio que
dice un Profeta , los que teneis que llevar los vasos del Se- se arrojase á sus p i e s , porque sabia que era bueno y temero-
ñor : aquellos propiamente llevan los vasos del Señor , que vi- so de Dios : Levántate , le dixo , y no hagas eso , porque
viendo santamente „ se encargan de guiar á los tabernáculos yo soy un hombre como tú. Mas , quando halló que Ananías y
eternos las almas de sus hermanos. En segundo lugar debe ser Sáfira habían mentido, manifestó contra ellos su potestad. E l
excelente sobre todos los otros en la práctica de las virtudes, Pastor debe amar á su pueblo , pero sin abatirse, debe repre-
para que su vida santa sea como una continua voz que esté henderle , pero sin exasperarle ; debe tener "zelo , pero sin fu-
enseñando á los demás á vivir bien.. L a palabra penetra con ror ; debe tener benignidad, pero sin demasiada condescenden-
mayor facilidad el corazon quando es sostenida con las accio- cia. D e tal suerte deben unirse en él la clemencia y la justi-
nes ; y quando al mismo tiempo que se prescribe á los otros cia , que nada se advierta en su constancia que no sea capaz
en las instrucciones, lo que deben h a c e r l e les facilita la práctica de ganar á los que gobierna , ni se vea en su benignidad co-
con el exemplo. Como en sus discursos no debe proponerse sa alguna que les pueda hacer perder el respeto que le de-
otro fin que la edificación y utilidad de los demás, deben ar- ben. A los seculares les pertenece arreglar los negocios de este
reglarse sus palabras, y su silencio con la prudencia y discie- siglo i la ocupación del Pastor tiene mas elevado objeto, que
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LOO BIBLIOTECA PORTATIL
DE LOS PADRES DE LA IGLESIA. IOI
es la salud de las almas. N o obstante, algunas veces podrá por ca-
Otras faltas hay que se deben corregir con suavidad , porque
ridad ó compasión mezclarse en los asuntos seculares; pero ja-
proceden de ignorancia ó de flaqueza. Las que son de malicia
mas dé á entender deseo de pretenderlo , no sea que este mismo
piden correcciones ásperas y fuertes, para que si aquel á quien
deseo pueda mas en é l , y de la contemplación de las cosas mas
instruimos no comprehendia la enormidad de su pecado , la co-
elevadas le abata á la afición de las mas baxas. Ocasiones
nozca en la vehemencia de la corrección : mas porque es difícil
hay en que los Pastores deben salir á procurar á sus pueblos
guardar un medio justo, y muchas veces nos lleva el calor de
el socorro en las necesidades de la presente vida : entonces
la invectiva á los excesos, es necesario que en semejantes oca-
trabajan con mejor éxito , porque los pueblos tendrían algún
siones recurra el mismo Pastor al remedio de la penitencia , pa-
derecho para no gustar de las palabras de su Pastor , sí despre-
ra alcanzar de Dios con sus lágrimas el perdón de las culpas
ciara el cuidado que debe tener de socrrerlos.
cometidas con ocasion del zelo en defender sus intereses. Su-
Pero quando cumple con las obligaciones de su dignidad puesto que sus obligaciones están señaladas por menor en los
no debe moverle el deseo de agradar á los hombres , porque santos libros, nunca estos se podrán leer y meditar con exceso.
este amor propio le abatiría infaliblemente á condescendencias XVI. En quanto á las instrucciones que debe un Obispo
viles y vergonzosas; pero debe desear estar bien en el concep- á su pueblo , es necesario que se proporcione con las calida-
to de sus pueblos para poderlos empeñar mas fácilmente en des y disposiciones de los que le oyen , pues de lo contrario
el amor á la verdad. En esta disposición se hallaba San Pa- sucederia, que lo que aprovechase á unos , seria perjudicial á
blo , quando dixo por una parte : Que procuraba agradar Á otros; mas proporcionándose con sus necesidades y su capaci-
todos en todas las cosas , y por o t r a : Que si todavía qui- dad , hallará cada uno en sus instrucciones lo que le convie-
siera agradar á los hombres , no seria siervo de Jesuchristo. ne. Una instrucción se ha de dar á los hombres, y otra á las
Faltas hay que es necesario disimular por prudencia; pero se ha mugeres. A los hombres se les ha de prescribir alguna cosa
de dar á entender que se disimulan , para que los que son culpa- mas grande en que exerciten su virtud , y á las mugeres al-
dos , viéndose descubiertos , se avergüencen de volver á las guna cosa mas fácil para ganarselas á Dios con la suavidad. Una
mismas culpas. Asi disimuló Dios los delitos de la Judea ; pe- corrección severa restituye á los jóvenes al camino derecho ; un
ro dándola á entender que los habia visto. Otras faltas hay que aviso, dado con humildad á los ancianos,los hace entrar de nue-
se deben tolerar , aunque sean visibles por la indisposición v o en su obligación. Los pobres por estar muy afligidos con
con que se hallan los que las cometen. Una llaga que se abre la miseria , merecen que los consuelen ; pero á los ricos, que de '
antes de tiempo , se hace mas peligrosa con la inflamación que ordinario son sobervios , es preciso abatirlos , infundiéndoles el
la misma incisión causa en ella. Un remedio que se aplica sin terror y espanto : quanto mas grandes y superiores á los otros
tiempo es inútil , y pierde toda su fuerza y virtud. Hay fal- se juzgan por los bienes de este mundo que poseen , tanto mas
tas secretas que se deben procurar descubrir con destreza, juz- se les debe hablar con autoridad y con imperio. Por esto San
gando de lo que está oculto en el corazon del pecador por las Pablo no dixo á su discípulo Timoteo que suplicase á los ricos
exterioridades de su conducta ; esto es propiamente en lengua que no fuesen orgullosos, ni pusiesen su confianza en sus rique-
de la Escritura penetrar la pared del corazon, y abrir bre- zas , sino que se lo mandase. N o porque algunas veces no sea
cha para descubrir en é l las abominaciones que alli pasa* necesario tratarlos con suavidad , como seria si el espíritu de
lo 2 BIBLIOTECA PORTATIL DE LOS PADRES DE LA IGLESIA» I03
orgullo los poseyese en tanto grado , que estuviesen casi furiosos. acres y fuertes.. N o sucede los mismo con las que son conteni-
También se puede conseguir con algunas parábolas, que parece das y modestas ; porque la menor palabra de suavidad r es ca-
que van muy distantes, quando se les quiere reprehender : mu. paz de hacerles entrar en su obligación.. E l defecto de los ar-
chas veces convencidos con el juicio que hacen de sí mismos rogantes es el estar llenos de presunción de sí mismos y y de
se ven en el empeño de tener que mudar de conducta. De desprecio de los demás : el de los tímidos es no conocer otra
este modo procedió el Profeta Natán con David quando fué cosa que su flaqueza , lo que tal v e z los pone en una especie
á visitarle para reprehenderle su delito. L a tristeza y alegría de desesperación.. A los primeros se les puede corregir ponién-
pueden venir , ó de los objetos que nos hacen impresión , ó del doles á la vista que han hecho muy mal en lo que pensaban
humor natural. Si se ofrece, pues, instruir á gentes de genio haber hecho bien-,. para que en v e z de la gloria que juzgan
a l e g r e , es preciso representarles la profunda tristeza que cau- haber merecido , reciban saludable confusion l á lostimidos se
sa la eterna condenación : á los melancólicos, el perfecto go- les puede reducir al buen camino, representándoles algunas co-
zo que Dios nos promete en su Reyno , y á unos y otros, que sas buenas que hayan hecho , para que esta aprobación anime
las naturales inclinaciones no están muy distantes de los vicios, en ellos el deseo de hacer lo bueno r y que lleguen á enten-
y asi, los que son alegres deben temer caer en los excesos, y der que solo se les habla de lo malo que han hecho y para ex.-
los melancólicos dexarse arrastrar de la ira. L a instrucción que bortarles á no volverlo á cometer..
conviene á los que viven dependientes, no corresponde siem- E l modo de instruir á los que sen impacientes, y á los
pre a los que se hallan en los cargos y dignidades. A los pri- que son sufridos r no es uno mismo. A, los primeros es preciso
meros se les ha de encomendar la humilde sumisión ., y la en- decirles que no se dexen arrastrar tan fácilmente del ímpetu
tera obediencia , todo por el amor del Señor ; á los segundos de su espíritu , pues deben temer que contra su voluntad po-
que usen con moderación de su autoridad , y que no se ex- drían llegar á caer en muchos desórdenes funestos : que aban-
cedan en los mandatos, ni irriten á los que dependen de donándose á unos movimientos tan violentos,. que los sacan de
ellos ; á los primeros, que se guarden de que á vista de las algún modo de sí. mismos ,. es difícil que; conozcan despues el
faltas de los superiores , no se levanten contra ellos con auda- mal que hiciéron mientras estaban irritados : que la impacien-
cia i á estos que sean vigilantes y circunspectos. Diréis á los cia hace perder la caridad , que es madre de todas las virtudest
siervos que tengan siempre la baxeza de su condicion muy pre- que al fin degenera en arrogancia; y por último, que la verdad,,
sente , y á los superiores que se acuerden de que Dios no los dixo á sus escogidos : Vosotros poseer eis• vuestras almas en la
hizo de distinta naturaleza , que á los que los sirven. Exhortad á paciencia ( L u c . 2 1 ) . Los avisos para las personas sufridas son: que
los que son sabios, según el siglo, á que olviden lo que saben para quando exttrioi mente sobrellevan el mal que Ies hacen , deben
aprender la ciencia de los Santos ; y á los que son simples á procurar no concebir en su corazon resentimiento alguno, apli-
que aprendan lo que no saben , exhortándolos á que se val- cándose á. amar á los que tienen precision de sufrir , y que de-
gan de su simplicidad , que el mundo llama locura, como que ben tener grande cuidado de sofocar el dolor que pudiera ex-
esta es el camino mas corto para llegar á la verdadera sabidu- citarlos á vengarse de las injurias recibidas. Los envidiosos de-
ría. El único medio de reducir á la razón las personas altivas ben ser tratados de diferente modo que los que quieren el bien
y descaradas, es el de usar con ellas de las reprehensiones para todo el mundo. A estos se les dirá que no es suficiente
DE LOS PADRES DE LA I G L E S I A . IO$

alabar las acciones virtuosas de los otros, sino que deben imi. pecados con el agua del Bautismo , siendo el qüe da la vida
tarlas ; y á aquellos, que no hay cosa mas infeliz en el mundo á los muertos, padeció mayores calumnias, ultrages y afliccio-
que un hombre que se aflige con la felicidad agena , hacién- nes , y la misma muerte. L a discreción debe arreglar nuestras
dose mas malo con el dolor que le causa : que la muerte en- palabras, pero no nos hemos de privar para siempre de de-
tro en el mundo por la envidia , y que este vicio destruye cirlas , porque hay tiempo de callar, y tiempo de hablar : Es,
quanto bueno y laudable hay en el hombre ; por lo que dixo pues, un defecto ser demasiado taciturno , ó demasiado ha-
el sabio : Que quando está sano el corazon , la carne es- blador , es preciso observar un medio entre estos dos extremos.
tá llena de salud y de vida ; pero que la envidia pudre El sabio callará hasta que sea tiempo de hablar (Eccl. 20.),
hasta los huesos. (Prov. 1 4 . ) . Respecto de las personas sen- esto e s , hasta que llegue la ocasion en que sea mas conve-
cillas y Cándidas , se las debe advertir , que asi como evitan niente hablar, para servir al próximo, que guardar silencio. E l
útilmente el engañar á los demás con mentiras , también deben ser demasiado reservados en quejarse de sus desgracias, es ex-
procurar no decir la verdad sino quando conviene , añadien- ponerse á sentir mas vivo el dolor en su corazon. Tenemos
d o á la virtud de la sinceridad la de la prudencia, porque pue- obligación á declarar á los que nos hacen alguna injusticia el
de suceder que por decir la verdad sin tiempo , perjudiquen á motivo que tenemos de quejarnos , pues esta queja los detendrá
alguno. A las personas dobles se les ha de representar, que el para que en adelante no nos perjudiquen, y disminuirá la vi-
temor que tienen de que las descubran su corazon , las hace veza de nuestra aflicción. A los que hablan mucho se les de-
buscar siempre malas excusas para defenderse : que según la ben hacer presentes los desórdenes en que pueden caer , pox
Escritura , tanto mas sosegado y seguro está el hombre , quan- dexarse llevar de la multitud de palabras, y la cuenta que
to es mas sincero en lo que hace ; y que con los sencillos y algún dia han de dar en el juicio de las palabras ociosas , es-
sincéros gusta Dios de conversar. to e s , de las que dicen sin justa necesidad , y sin proponerse
utilidad alguna.
D e un modo se ha de hablar con los que gozan salud, y XVII. Exámina despues San Gregorio cómo se debe ins-
de otro con los que están enfermos. A los primeros se les h a truir á los que son lentos en executar el bien , y á los que le
de persuadir que se valgan de la salud de su cuerpo para em- hacen con precipitación ; á los que son mansos , y á los que
plearla en la salud del alma y en la práctica de las bue- son coléricos ; á los que son adictos á su parecer , y á los que
nas obras ; y consolar á los segundos, diciéndoles: que tie- son inconstantes y ligeros; á las personas sobrias, y á las que
nen nuevos motivos para considerarse hijos de Dios quando se dexan llevar de la gula ; á los que son limosneros , y á los
mas los Castiga y los aflige : que si el Señor no estuviera pron- que son avarientos. L a regla en la distribución de las limosnas
to para darles la herencia del cielo , despues de sus aflicciones es darla á los que la necesitan , y á proporcion de su necesi-
no se las enviaria para instruirlos: que si los hijos del siglo dad ; no afligiendo el espíritu de los que nos piden , dilatan-
padecen tantos trabajos y penas por los bienes de la tierra, no hay do por mucho tiempo el socorrerles, y no pretendiendo las
aflicciones que sean excesivas para conseguir aquella herencia alabanzas pasageras de los que reciben la limosna , ó de los
que jamas se ha de perder: que las penas y las aflicciones con- que lo ven. L o que se debe advertir á los casados e s , que se
tribuyen á la salud del a l m a , porque la hacen entrar dentro contribuyan con las mutuas obligaciones , y que quando pre-
de sí misma : y que Jesuchristo , que es el- que lava nuestros TOMO I X . O
tendea agradarse recíprocamente , piensen en no desagradar í
cura sorprendernos, nos sugiere el mal , la carne se dexa ar-
P i o s , sufriendo con la benignidad las incomodidades que reciben
rebatar del placer que diente ; el espíritu , arrebatado de este
unos de otros , ayudándose entre sí á salvarse , y considerando,
mismo placer , da su consentimiento. Los que lloran los peca-
que habiéndose unido con el fin de tener hijos , no deben man-
dos de pensamiento deben examinar en quál de estos tres gra-
char la santidad de la unión matrimonial , pretendiendo satis-
dos han caido, para que reconociendo la naturaleza de su cal-
facer á la sensualidad. Quando San Pablo dixo ,para evitar la
da , derramen las lágrimas que esta requiere para libertarse.
fornicación , viva cada hombre con su muger , y cada muger
También es obligación de los que los instruyen, no abatirlos de-
con su marido , no tanto dió reglas á las personas sanas, quao-
masiado con el terror; porque tal vez , Dios lleno de misericor-
to manifestó los remedios para las que están enfermas. N o hi-
dia,perdona con mas facilidad al alma los pecados de pensamien-
zo precepto para los que están de p i e , sino que mostró la ca-
to , pues no permitió que llegasen á la acción ; y el alma
ma á los que estaban para caer , para que no se estrellasen con-
también se desprehende con mayor facilidad de esta especie
tra la tierra. Quando anadió , Lo que yo os digo , como unx de culpas, á proporcion que se empeñó menos por no haber
cosa que se os perdona , denotó suficientemente que podia ha- llegado á la execucion. Algunas veces sucede que los peca-
ber alguna falta en aquello de que hablaba ; pero que fácil- dores lloran sus pecados sin dexarlos , y otras que los dexen
mente se perdona , porque menos consiste en hacer lo que ab- sin llorarlos. A los primeros los compara la Escritura á los
solutamente pudiera estar prohibido , que en no observar la perros, que vuelven al vómito , y se cargan de nuevo. Los se-
moderación suficiente en el uso de lo permitido. Los que no gundos, aun que ya no pecan , no por eso quedarán excu-
están empeñados en las obligaciones del matrimonio , deben ser sados de sus culpas mientras no las floren : por lo que San Pe-
tanto mas fieles en seguir la ley de D i o s , quanto mas des- dro decia á los que vivían asustados por sus antiguos desór-
prehencVdos están de las cosas del mundo. Si se hallan ten- denes : Haced penitencia , y bautícese cada uno de vosotros
tados de la carne , y á riesgo de perderse , tienen el puerto del (Act. 2.). Antes de hablarles del Bautismo les intima las lá-
matrimonio para retirarse : porque no ofenden á Dios los que se grimas de la penitencia para enseñarles que debían lavarse en
casan , sino han hecho voto de vivir en estado mas elevado. las aguas de sus lágrimas para acabarse despues de purificar
L a fuga de 'a ocasicn es el remedio que se debe prescribir á en las del Bautismo. En quanto á los que justifican sus desór-
los que ya han caido en pecados. A los que han vivido sin denes es preciso hacerlos entender que muchas veces pecan
culpa se les debe hacer presente el premio que Dios les re- mas con la aprobación que dan á sus malas acciones, que con
serva ; para que poniendo en él los ojos, se animen á vencer las mismas acciones malas ; porque quando solamente las co-
las dificultades de las tentaciones. Los que gimen llorándolos meten , á sí solos se perjudican, mas quando las alaban , po-
pecados que executáron , deben hacer que nada falte á su pe- nen á riesgo de cometer otras semejantes á todos los que los
nitencia , pues nada faltó á su pecado. Tres cosas hay que oyen.
contribuyen á la consumación del pecado , es á saber : la su-
Las demás instrucciones de San Gregorio hablan de los
gestión , la delectación y el consentimiento. L a primera viene
que caen en el pecado por sorpresa ó con deliberación ; de los
de nuestro enemigo : la segunda pasa en nuestra misma carne;
que caen en pecados leves , y los que procurando evitar los
y la tercera en nuestro espíritu. E l enemigo que siempre pro*
mas pequeños, caen algunas veces en los graves j de los que
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Io8 BIBLIOTECA PORTATIL DE LOS PADRES DE LA IGLESIA. 109
no quieren empezar á hacer el bien-, y los que no perse- dexar que las tome entretanto que el otro se cure. Un hom-
veran en él de los que en secreto hacen lo malo , y en pú- bre que comete exceso en el comer , es vivamente apretado y
blico lo bueno ; y de los que ocultándose para hacer el bien, vencido de la impureza. Rezelando las conseqüencias de este
dan motivo de que tengan mala opinion de ellos por su con- combate se priva del alimento; pero su abstinencia le da mo-
ducta exterior. Cree este Santo que algunas veces hay mayor tivo á la vanagloria. Se ve claro que en este hombre no se
peligro en haber caido en un pecado menor , que en otro ma- puede destruir el primer vicio sin dexar que el otro tome fuer-
yor ; la razón que da e s , porque mas fácilmente se conoce el zas. Mas qué se ha de hacer , es preciso sufrir que los movi-
mal que hay en un grande pecado; el que asi se corrige com roas mientos del orgullo se fortifiquen en él por motivo de su abs-
prontitud ; pero como no se conoce todo el mal que hay en tinencia , supuesto que no le quitan la vida , porque no suce-
las faltas ligeras , se continúa cometiéndolas con mayor peli- da que le dé la muerte la impureza , conseqüencia necesaria
gro de la salvación , porque el hábito de incurrir en las pe- de su glotonería. También es de grande importancia en un
queñas faltas , lleva al estado de no tener horror aun de las Pastor el no decir en sus instrucciones cosa alguna que sea su-
graves. Dice : »> Que quando hay virtud suficiente para ser perior á la capacidad de sus oyentes, porque no suceda que
superior al deseo de las alabanzas, se hace injusticia al pró- su espíritu se canse y pierda el gusto por estar demasiadamen-
ximo ocultándole las buenas obras que le pudieran edificar: que te aplicado. Debe , pues, ocultar las cosas que son muy ele-
se comete otra culpa no ocultando en quanto se pueda á los vadas quando habla con la multitud , y descubrirlas solamente
ojos de los hombres, lo que pueden explicar m a l , ó tomar en á un corto número de personas.
mal sentido, como son los'que son inclinados á interpretar mal Debe principalmente velar sobre sí mismo , no sea que
las cosas, y á tomar exemplo para caer en el pecado." instruyendo y edificando á los otros con sus palabras y accio-
Despues de todas estas instrucciones particulares , da San nes , esto mismo les dé motivo de ensobervecerse. A l primer
movimiento de complacencia debe aplicarse á la consideración
Gregorio otras generales que pertenecen principalmente á los
de sus flaquezas , mirando , no el bien que ha hecho , sino el
Pastores. Quando estos tienen que alabar las virtudes para in-
que ha dexado de hacer ; para que abatido su corazon con la
clinar á sus oyentes á seguirlas , deben atender á no dar oca-
memoria de sus flaquezas se confirme mas en la virtud en la
sion de que caigan en los vicios opuestos; y asi quando exhor-
presencia de Dios, que es el único que inspira sentimientos de
tan á los avaros á dar liberalmente sus bienes , no deben au-
verdadera humildad.
torizar la demasiada profusion de los pródigos; sino que deben
XVIII. Bastará leer los diálogos de San Gregorio para
excitarlos con tal destreza á que se contengan , que los avaros
convencerse de que son suyos. N o hay duda que se advierte,
no se aficionen con mas excesivo apego á sus tesoros. Del mis-
que el que los compuso era Monge , y en el Monasterio que él
mo modo habla de todas las demás virtudes que tienen vicios
mismo había fundado : que habia sido su superior, que le habían
contrarios. Otra máxima es , que quando una alma se ve com-
enviado á Constantinopla para exercer las funciones de N u n -
batida al mismo tiempo de dos vicios, el uno de los qualeses
cio Apostolico ; y que últimamente le habian elevado á la
menor que el otro , en este caso se debe atender á sanar de
santa silla , desde la qual habia predicado al pueblo Romano
aquel'que mas pronto puede dar la muerte , y si es imposible
diversas homilías sobre el Evangelio. Si todas estas señales no
curar el uno sin impedir que el otro tome fuerzas , se debe
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convienen á este Santo Papa , á quál podrán convenir. -jÁ
Oponen los contrarios que no es verosímil que un hom- superiores de los Monasterios, ó de gentes de la primera dis-
bre de tan distinguido mérito como el de San Gregorio , lle- tinción ; ninguno refiere sobre noticias populares. A l punto que
nase sus escritos de tantas visiones y milagros. Mas sobre' este acabó esta obra se la presentó á la Reyna Teodelinda , la que
pie también seria preciso negar sus quarenta homilías sobre los se cree que se sirvió de ella para la conversión de los Longo-
Evangelios ; pues en once de estas refiere sucesos milagrosos bardos sus vasallos, algunos de los quales eran Arrianos, y
que por la mayor parte repite en sus diálogos. Seria precisó otros Paganos. La mayor parre de los milagros referidos en es-
desechar muchas cartas suyas , y aun sus morales sobre Job , en tos diálogos hab¡3n sido obrados, ó con personas de esta na-
donde habla muchas veces de los milagros obrados con las lla- ción , ó en su presencia ; de suerte , que era muy fácil entre
ves que habian tocado el sepulcro de San Pedro , y de los los Longobardos saber si estos hechos milagrosos eran verda-
qu2 habian hecho en Inglaterra los Religiosos que él mis- deros ; porque no podían ser muy antiguos , pues solo habia
mo h a b í a enviado. También seria preciso colocar entre los li- 25 ó 30 años que habían entrado en la Italia. Era precito,
bros apócrifos muchos escritos de Tertuliano , de San Cipria- pues, que San Gregorio los tuviese por hechos de notoriedad
no , de San Atanasio , San H i l a r i o , San Severo Sulpicio , y pública para referirlos.
otras muchas vidas de S a n t o s , y actas de Mártires , como son En el quarto libro dice San Gregorio que habia tres años
las de Santa Perpetua , Santa Felicitas y San Fructuoso, con k y mas que habia sucedido uno de los hechos que cuenta , du-
homilía de Evagrío , Procopio y A g a t i a s , supuesto que en to- rante la horrible peste que asoló á Roma en 5 9 0 . D e este
dos estos monumentos se habla de visiones y de müagros ; no modo se ve que la escribía en el año quaito de su Pontifica-
obstante ninguno ha disputado hasta ahora á Tertuliano los do ; esto e s , en $ 9 3 . En estos términos se explica acerca de
libros de la idolatría y de los espectáculos , ni á San Cipria- la ocasion de esta obra : »»Estando un día cansado de la im-
no los de la inmortalidad , y de los que cayéron en la perse- portunidad de algunas gentes del mundo , que en sus negocios
cucion, ni a San Sulpicio Severo sus diálogos , ni á San Ata- nos piden lo que no les debemos , me retiré á un lugar aparta-
nasio la vida de San Antonio , ni la autenticidad de las actas do , para considerar libremente rodo quanto me desagradaba en
de Santa Perpetua. ¿ Quántas visiones y hechos milagrosos hay mis ocupaciones." E^te retiio era el Monasterio de San A n -
en el antiguo y nuevo Testamento ? Acerca de estos dirán, que drés. Y continúa : »> Estando sentado , y guardando largo si-
os afirman escritores inspirados de D i o s , y que por otra par- lencio , tenia á mi lado al Diácono Pedro , que había sido mi
te no podemos negarles la fe ; pero si se atiende á solo los amigo desde nuestra juventud , y mi compañero en los estu-
hechos en si mismos, la mayor parte de los que se cuentan en los dios de la Sagrada Escritura. Viéndome afligido me preguntó
libros santos son mas admirables que los que refiere S. Gregorio. si tenia algún motivo nuevo de sentimiento. Y o le respondí,
mi dolor es viejo por la costumbre que ya he formado , y es
Sobre todo , solamente refiere en sus diálogos los hechos n u e v o , porque todos los días se va aumentando. M e acuerdo
que le parecieron mas bien probados, y después de haber to- de que mi alma estaba en el Monasterio elevada sobre todas
las.
P r e c a u c i ° n e s necesarias para asegurarse de la las cosas perecederas, únicamente ocupada en los bienes celes-
verdad £1 mismo había visto algunos ; otros los había sabi- tiales , salía de la prisión de su cuerpo , con la contemplación,
do por noticia de los santos Obispos ó Monges , ó de los desaba la m u e r t e , que la mayor parte de los hombres temen
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como un suplicio , y yo la amaba como puerta de la vida, y
recompensa del trabajo. Ahora con el motivo del cuidado de de Totila , R e y de los Godos , se hizo célebre por su pacien-
las almas estoy cargado de los negocios seculares; y despues cia. L a virtud de Ortulano, también Monge de F o n d i , era
de haberme derramado fuera de mí por condescendencia , siem- tanta que le obedecían las serpientes. San Equicío fué Padre
pre vuelvo mas flaco á mi interior. E l peso de mi trabajo se de muchos Monasterios en la Valeria , que hoy se llama el
aumenta con la memoria de lo que he perdido ; pero apenas me Abruzo ulterior. Hallándose en la juventud combatido de ter-
acuerdo: porque con tanta debilidad llega el alma hasta olvidar el ribles tentaciones de la carne, se aplicó á la oracion con mas
bien que antes practicaba. Para aumento de mi dolor me vie- freqüencia. O y ó Dios sus oraciones, y no volvió á sentir ten-
ne á la memoria la vida de algunos Santos que enteramente taciones semejantes.* Cerca de la ciudad de Ancona habia una
han dexado el mundo , y la elevación de estos me da mas bien Iglesia con el título de San Estevan, de la que cuidaba un
á conocer la profundidad de mi caida." Y o no se , le respon- Hermitaño llamado Constancio. Este era un hombre despren-
dió el Diácono Pedro , de quienes habíais; porque no he oido dido de todas las cosas de la tierra , sin mas afición que la que
decir que haya habido en Italia gentes de una virtud extraor- tenia á los bienes celestiales. A grande distancia llegáron las
dinaria , á lo menos que hayan hecho milagros. San Grego- noticias de la santidad de su vida. Un dia que faltaba en esta
rio dice : »> N o tendria con todo el dia tiempo suficiente pa- Iglesia a c e y t e , llenó las lámparas de agua , puso las torcidas
ra contar lo que sé en este punto ,asi por mí mismo , como como es costumbre , y las encendió , y empezáron á arder como
por testigos de probidad y de religión conocida." L e suplicó si tuvieran aceyte. Marcelino , Obispo de A n c o n a , detuvo un
el Diácono que le contase alguno de aquellos hechos para edi- incendio, que inútilmente procuraban apagar , haciendo que le
ficación de aquellas personas, que se mueven mas con los exem- colocasen sus criados á la parte opuesta de las llamas. Nonoso,
plos que con la doctrina : se lo concedió San Gregorio, y A b a d del monte Soracte , no hallando medio de quitar una
añadió : »»para quitar todo modo de duda , citaré en cada uno roca de un lugar en que era preciso hacer una huerta para
de los hechos las personas de quienes tengo la noticia , en al- los Monges , recurrió á D i o s , y estuvo toda la noche en ora-
gunos referiré sus propias palabras, en otros me contentaré con cion en aquel mismo sitio. Por la mañana fuéron los Monges,
decir el sentido , porque el estilo de estos seria demasiado rús- y halláron que la roca se habia separado , y habia dexado su-
tico." ficiente espacio para plantar la huerta. E l A b a d Anastasio , Bo-
nifacio Obispo de Ferento , Fortinato Obispo de F o n d i , tam-
XIX. Esta obra está dividida en quatro libros, y en ellos bién hiciéron milagros, no menos que Martirio , Monge de la
continúa San Gregorio su diálogo entre él , y el Diácono Provincia de Valeria , y el Presbítero Severo. En esta Pro-
Pedro. El primero empieza por la vida y milagros de San Ho- vincia tenían la costumbre de imprimir la señal de la cruz en
norato , Abad de un Monasterio que él mismo habia funda- los panes antes de entrarlos en el horno , ó cubrirlos con ceni-
do en Fondi , que hoy es una ciudad Episcopal de Campanil za , de suerte , que parecían cortados en quatro.
en Italia. Tenia baxo su conducta como 2 0 0 Monges , á los E l segundo contiene la historia de la vida de San Benito,
quales servia de modelo en la práctica de todas las virtudes desde su infancia hasta su muerte. Habiendo llegado este San-
religiosas. Murió por los años 5 5 0 . San Libertino , uno de to á ser muy célebre por sus virtudes y milagros , se le juntó
sus discípulos, y Superior del mismo Monasterio , en tiempo de todas partes grande número de discípulos , para los quales
TOMO I X . P
DE LOS P A D R E S DE LA IGLESIA. H J
edificó doce Monasterios , poniendo en cada uno doce Mon-
justicias. L e predixo que habia de entrar en Roma, que habia de
ges , y un Superior. Los mas nobles Caballeros de Roma le
pasar el m a r , y que habiendo reynado nueve años , moriría
entregáron sus hijos para que los educase. Equicio le confió sn
en el décimo.También predixo al Obispo Canosio que Roma se-
hijo Mauro , y Tértulo su hijo Plácido , que todavia era ni-
ria combatida de tempestades , rayos y temblores de tierra;
ño. Cediendo á la envidia de su Presbítero llamado Floren-
de suerte , que se iría debilitando como un árbol quando se le
cio , se retiró con pocos Monges al monte Casino , que está en
seca la raíz. Dios le dió á entender la ruina de su Monaste-
el pais de los Samnitas, en donde edificó el Monasterio deci-
rio de Casino quarenta años antes que sucediese. A sus oracio-
motercio. Habia dexado los otros doce baxo la conducta de
nes concedió la resurrección de dos niños : le manifestó el al-
los Superiores que él mismo habia puesto. Todavia se veía en
ma de su hermana Santa Escolástica , que en la figura de pa-
Casino un antiguo templo de A p o l o , y al rededor de él bos-
loma entraba en el cielo, y vió la de S Germán , Obispo de
ques consagrados á este ídolo , en donde los del pais ofrecían
Capua , como una esfera , ó globo de fuego , que los Angeles
sacrificios. San Benito hizo pedazos el ídolo , arruinó el altar,
llevaban á la gloria. E l mismo año de su muerte la predixo
cortó los bosques consagrados , y edificó en el mismo templo
á algunos discípulos suyos, dando , á los que estaban ausentes
de Apolo un Oratorio de San Martin , y otro de San Juan en
y distantes, señales para conocerla. L a víspera del día de su
el sitio en donde estaba el altar del ídolo; y con sus instruc-
muerte se preparó recibiendo el cuerpo y sangre de nuestro
ciones convirtió á la fe todos los pueblos circunvecinos. El
Señor. El dia que sucedió tuviéron la misma visión dos Mon-
demonio se procuró vengar de su zelo , induciendo á diversas
ges , uno de los quales estaba en el Monasterio , y otro muy
inobservancias de la regla á los Monges de Casino ; pe-
distante. Viéron un camino alfombrado é iluminado con una
l o sirviéron para que se conociese que San Benito había
infinidad de antorchas , que llegaba por la parte del Oriente >
recibido de Dios el don de profecia , y el de descubrir las
desde el Monasterio hasta el cielo. En él se veía un personage ve-
cosas mas ocultas , pues se las reprehendía como si las hubie-
nerable que les preguntó , ¿para quién era aquel camino ? ellos
se presenciado. Queriendo el R e y Totila experimentar qué ha-
dixéron que nada sabían : *> Es el camino por donde Benito
bia en esto, envió uno de sus escuderos llamado R i g g o n , dán-
amado de Dios ha subido al cielo." Se hiciéron muchos mila-
dole primero su calzado y sus vestiduras reales , y acompa-
gros en la misma caverna de Sublaco , en donde el Santo ha-
ñándole tres Señores , que ordinariamente andaban cerca de
bia habitado. Una muger que habia perdido el juicio , entró
su persona , con muchos escuderos y grande comitiva : entran-
en ella por casualidad , despues de haber corrido dia y noche
do Riggon adonde se hallaba el Santo , le dixo San Benito,
por aquellos montes y valles, selvas y campos, y salió per-
sentado como estaba , desde lejos en alta voz : hijo mío, den
fectamente sana , y conservó su juicio hasta la muerte. N o so-
ese vestido que no es tuyo. Riggon y todos los que le acom-
lamente con sus milagros se hizo famoso en este mundo este
pañaban se postráron todos asustados, y sin atreverse á ll<-gaí
varón de Dios , sino que también se adquirió grande reputa-
á él , volviéron adonde estaba Totila , al que-refiriéron te®-
ción con su doctrina , de la qual nos ha dexado insignes monu-
blando como se habían visto descubiertos por el Santo. Enton-
mentos en su regla , la que al mismo tiempo es un testimo-
ces fué el mismo Rey en persona , y se arrojó á los pies
nio de la santidad de su vida , pues no pudo enseñar de otro
San Benito , el qual le exhortó á que pusiese ya fin á sus w*
modo que conforme habia vivido.
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XX. En el tercer libro se habla de muchos insignes Obis- parte despues de largos y penosos trabajos. Sabino , Obispo de
pos , y algunos Papas. En tiempo en que los Vándalos lleva- Plasencia , mandó á las aguas del P ó , que desolaban los cam-
ban muchos cautivos de la ciudad de Ñola y no teniendo San pos , que se retirasen; y al punto Je obedeciéron. Primero ha-
Paulino cosa alguna que dar á una pobre viuda que le pedia bia dado esta comision á uno de sus Diáconos, pero este no
limosna para rescatar á su hijo , se hizo esclavo por é l , con hizo mas que reírse. El santo Obispo envió á buscar un Nota-
consentimiento del yerno del R e y de los Vándalos. Si este exem- rio , y le dictó la orden en estos términos : Sabino , siervo
pío de caridad es de San Paulino el Grande , como parece que de nuestro Señor Jesuchristo , aviso al P6. Yo te mando en
lo dice San Gregorio, se ha introducido una falta en el tex- nombre de nuestro Señor Jesuchristo que no vuelvas d salir
to de esta historia , por haber puesto Vándalos en lugar de de madre por estos par ages , ni destruyas las tierras de la
Godos , porque estos fuéron los que hiciéron correrías en la Iglesia. L e dixo al Notario : »»Anda , escribe esta orden , y
Italia , y tomáron la ciudad de Ñ o l a en 4 1 0 . Los Vándalos arrójala en el rio." Obedeció el N o t a r i o , y al punto se re-
destruyéron también la I t a l i a , pero esto fué en 4 3 1 , año en tiráron las aguas. San Cerbonei de Populonio habia dado hos-
que murió San Paulino. San Agustin que habla de él mu- pitalidad á unos soldados; entretanto que estaban en su casa,
chas veces , nada dice de esta cautividad voluntaria , ni Ura- sobreviniéron unos Godos. Cerbonei ocultó sus huéspedes pa-
nio su Panegirista. Esta honra puede ser propia de su Sucesor, ra que no les quitasen la vida. L l e g ó á noticia del R e y T o t i l a ,
que también se llamó Paulino , y en cuyo tiempo es muy po- y haciendo prender al Obispo, le arrojó á un oso feroz en pre-
sible que los Vándalos saqueasen á Ñola y sus cercanias. El sencia del exército ; mas la fiera , olvidada de su ferocidad,
Papa Juan I , enviado Embaxador á Constantinopla por Teo- fué á lamer los pies de Cerbonei , lo que causó grande admi-
dorico , R e y de Italia , dió la vista á un ciego al entrar en ración al R e y y á los circunstantes. Como á quarenta millas
aquella ciudad , poniéndole la mano sobre los ojos en presen- de Roma habia un Monge joven , llamado Benito , que vivia
cia de todo el pueblo que habia salido á recibirle. Agapeto, separado en una celda. Habiéndole hallado los Godos, en tiem-
á quien Teodato , Rey de los G o d o s , obligó á ir á Constan- po de Totila su Rey , resolviéron quemarle con la celda; pe-
tinopla , llegó á la G r e c i a , y le presentáron un hombre que ro el fuego solamente consumió lo que estaba al rededor de
no podia hablar ni levantarse. Preguntó á sus padres, qué su persona. Indignados por no haber conseguido su fin, arro-
eran los que se le habían traido , si creían que él po- járon á Benito en un horno, preparado ya para cocer el pan , y
dría sanarle ? ellos respondieron , que tenían firme esperanza cerráron la entrada. Estuvo alli Benito hasta el dia siguien-
en el poder de Dios , y la autoridad de San Pedro. Entonces te sin perjuicio de su salud ni de sus vestidos. Porque quarenta
el Papa se puso en oracion , y empezó la M i s a , concluida es- personas se negáron á comer de las carnes ofrecidas á los ído-
ta , y separándose del altar , tomó de la mano al tullido , fe los , les quitaron la vida los Longobardos , y matáron á otros
levantó del suelo , y le mandó andar á vista de todo el pue* que no los quisiéron acompañar en la adoracion de la cabeza
b l o ; y habiéndole puesto en la boca el cuerpo de nuestro Se- de una cabra que habian sacrificado al demonio. Uno de sus
ñor , le quitó el impedimento de la lengua. Frigidiano , Obis- Obispos, que era Arriano , se apoderó con mano armada de una
po de Luca , mudó con sus oraciones la madre del rio Ser- Iglesia de la ciudad de Espoleto, y al punto que entró en
quio , al que los habitadores no habían podido echar por otra ella , quedó ciego de tal suerte , que fué necesario guiarle á
D E LOS P A D R E S D E L A I G L E S l X . I I}
su casa. Este milagro obligó á los Longobardos á respetar los Iré nada tiene superior d la bestia. E l sabio destruye esta
lugares santos que pertenecian á los Católicos. En la persecti- sentencia diciendo : ¿Qué mas tiene el sabio que el insensato , y
cion de los Vándalos en Africa , hizo su Rey Hunerico cortar qué mas tiene el pobre que él , sino que este va al lugar en
la lengua á muchos Obispos, los quales , como sino les hu- donde está la vida ? (Ec. 3.) Por estas palabras hace ver Sa-
bieran dado esta pena , no dexáron de hablar libremente. San lomón , que no solamente es superior el hombre á la bestia , si-
Gregorio refiere este hecho , con el testimonio de un Obispo no también .al imprudente , porque va al lugar en donde está
anciano, que se lo refirió quando se hallaba Nuncio Apostó- la vida , y el insensato no va a l l á : que no se puede decir que
lico en Constantinopla. Añade : >» Que uno de los que habiaa la muerte del hombre es la misma que la de la bestia , por-
conservado el habla , cayó en un pecado de impureza , é in- que esta no vive despues de su muerte; siendo asi que el hom-
mediatamente perdió la libertad de hablar por justo juicio bre , despues de la disolución de su cuerpo, todavia vive en la
de Dios." mejor parte de sí mismo » que es el alma. Para explicar su in-
XXI. E l objeto del quinto libro es confirmar la fe de al- mortalidad á los hombres mas groseros, refiere muchas apari-
gunas personas que dudaban de la inmortalidad del alma, y ciones de almas, ó al tiempo de la separación del cuerpo , ó
de la resurrección de los cuerpos; porque pudieran haber si- algún tiempo despues. San Benito vió en medio de la 110 he,
do inducidos al error con aquellas palabras del Eclesiastés 3: que el alma de San Germán , Obispo de Capua , subia al
Los hombres mueren como las bestias , y su suerte es muy cielo en forma de un globo de fuego. E l Monge Gregorio , es-
igual; hace ver que Salomón en este libro propone algunas tando en un Monasterio, muy distante de aquel en que vivia
cosas por modo de qüestion , y que decide otras con las lu- Especioso su hermano, vió su alma en el instante en que salió
ces de la razón y de la f e : que algunas veces habla en nom- de su cuerpo. A l punto contó su visión á los demás hermanos,
bre de alguna persona que todavia está metida en los place- fué al Monasterio de Especioso , y ya le halló enterrado. E l
res del mundo , aunque mas comunmente habla en nombre de Presbítero Nursino , vió en la hora de su muerte á los Após-
un hombre lleno de prudencia , que quanto dice , lo expone toles San Pedro y San Pablo , que le convidaban á ir con ellos
conforme á la verdad y reglas de la mas pura moral. El hom- al cielo. San Juvenal y San Eleuterio apareciéron á Probo
bre sensual y terreno , dice en el quinto capítulo : Me yare- Obispo de R i e t i , en el momento de su muerte. N o duda San
ce bueno que el hombre coma y beba, y goce de la alegría que Gregorio , que los que al salir de este mundo son perfectamen-
es elfruto de su trabajo. E l hombre virtuoso, dice en el séptimo te justos, al instante van á gozar de la felicidad eterna; pero
capítulo: Mas vale ir día casa del luto , que d la del fes- cree que se les dilata á los que les falta algún grado de es-
tín. Y señala la utilidad , diciendo : quando se va á la cas* ta perfecta pureza. Añade : »»Que aunque ya hoy gozan los
del luto, se advierte el fin de todos los hombres; y el qne justos de la gloria , esta se aumentará respecto de cada uno de
todavia vive , se ve excitado á pensar lo que ha de ser algún ellos en el dia del Juicio, por la que se ha de conceder á sus
dia , y lo que le ha de suceder. El libertino dice : La muer- cuerpos despues de la resurrección : que perteneciendo á la jus-
te del hombre es la misma que la de las bestias , y su con- ticia de Dios premiar á los buenos en el cielo , no podia me-
dición es igual. Como el hombre muere , las bestias también nos de castigar á los malos en el infierno : que tan fácil es
mueren ; unos y otros respiran de un mismo modo , y el hom- que el fuego material obre soore ei a l m a , como el que esta
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D E LOS PADRES DE L A I G L E S I A . 12 1
esté encerrada en un cuerpo. N o se sabe en dónde está el la.
XXII. Ordinariamente se prefieren las cartas de los hom-
gar del infierno , pero la Escritura parece que le coloca de-
bres grandes á otros escritos suyos , porque nos manifiestan mas
baxo de la tierra. Como la alegría de los buenos jamas se aca-
el genio y las calidades de su espíritu y su corazon. Se pinta
bará , asi tampoco tendrán fin los castigos de los malos. Si se
San Gregorio tan perfectamente en las suyas, que fácilmente
dice que Dios amenaza á los pecadores con una pena eterna,
se halla en ellas el retrato que de este Santo nos hacen sus
para que se abstengan de pecar , también diremos que nos ha historiadores. En sus cartas se ve su prudencia admirable en el
¿echo promesas falsas para aficionarnos á la virtud." Parece, gobierno de la Iglesia , su solicitud pastoral , su zelo por la
me dirán , poco conforme á la justicia , castigar con un supli- unidad , su magnanimidad en las adversidades , su tierna cari-
ció que no ha de tener fin , un pecado que tiene fin y lími- dad con los infelices y necesitados, su constancia en mantener
tes ; pero es necesario atender á que D i o s , no solamente mi- las leyes, su profunda humildad , y todas las demás virtudes
ra al pecado , sino también á la disposición del corazon del que le hiciéron tan recomendable. El registro de sus cartas so-
hombre , la que es tal , que sí viviera sin fin, pecaría sin fin; lo contiene las que escribió siendo Papa. Están distribuidas en
de este modo corresponde á la exacta justicia del supremo 1 4 libros , y el ultimo está imperfecto; esto es,solamente con-
Juez , que los que durante la vida no quísiéron estar sin pe- tiene las cartas escritas en los seis últimos meses de su Pontifi-
cado , jamas despues de su muerte estén sin castigo. También cado ; pero los otros contienen cada uno las de un año entero:
se dirá , que quando un esclavo comete algunas culpas , le cas- el primero , las del año 5 9 0 ; el segundo , las de 5 9 1 ; y asi
tiga su amo para corregirle ; y que pues los pecadores en- hasta 1 2 de Marzo de 6 0 4 ; lo que compone 13 años y 6
tregados al fuego del infierno, no se pueden corregir, es in- meses, empezando desde el mes de Septiembre de 5 90 , en que
útil hacerlos abrasar eternamente. San Gregorio responde: fué consagrado , y concluyendo en 1 2 de Marzo de 6 0 4 . L a
» Q u e siendo Dios justo , no cesa de vengar los delitos por no data es por indicciones, que eran cada una de 1 5 años. Este
faltar á su justicia : que á lo menos los castigos de los conde- modo de contar ya se usaba en tiempo de San Ambrosio , y
nados aumentarán el reconocimiento de los Bienaventurados, los aun antes; pero San Gregorio es el primer Papa que le usó
quales verán en Dios con mas placer la felicidad que poseen, en sus cartas. También fué el primero que se valió de esta fór-
considerando en los condenados los suplicios que ellos evita- mula : siervo de los siervos de Dios , y sus succesores la han to-
ron por la gracia divina." ¿ Pero si los bienaventurados son mado despues para imitar su humildad : pero no era ya nueva
Santos, cómo no ruegan por los condenados , pues Dios que esta fórmula ; pues se halla en algunas cartas de San Agustín
oye las oraciones de los que le aman , los oiría sin duda ? Los y de San Fulgencio.
Santos , responde este Padre , ruegan por sus enemigos quan- Por ser las cartas de San Gregorio tantas que se cuentan
do los pueden convertir , y procurarles una penitencia, que pro- hasta 800 , solo haremos mención de las que parecen mas in-
duzca en ellos los frutos de salvación. Mas no pudiendo los teresantes.
condenados convertirse ni hacer penitencia saludable, serian in-
Todas las cartas del primer libro son de la indicción 9;
útiles para ellos las oraciones de los Santos, <le aqui proviene esto es , del año 590. Acostumbraban los Papas tener un V i -
que nosotros no oramos por el diablo ni por los ángeles malos, cario en la Sicilia , cuyas Iglesias estaban con mas particulari-
que sabemos estar condenados á los suplicios eternos." dad sujetas á la Santa S e d e , por ser deL número de las Subur»
TOMO i x . Q
bicarias: las que el sexto Canon de Nicea sometió al Pontífí.
sabe que es el colmo de mis iniquidades recibir alabanzas
ce Romano , según la antigua costumbre. Nombró San Gre-
quando merezco castigos. N o tengo expresiones para manifes-
gorio para este oficio al Subdiácono Pedro, que tenia la admi.
tarte quántos cuidados me oprimen en la plaza que ocupo. Re-
nistracion del Patrimonio de San Pedro en aquella isla. Dió
cibí un memorial de parte de los Judíos, en que pretendían
aviso de est:> á los Obispos , ordenándoles que tuviesen Con-
que les dexasen en la posesion de una sinagoga que tenían en
cilios todos los años en Siracusa ó en Catania , para arreglar
Terracina ; sobre lo qual escribí á los Obispos Vacaldo y A g -
los negocios Eclesiásticos de la provincia , para mantener la dis-
nelo, para que viesen si esta sinagoga estaba como le habían
ciplina , y para buscar los medios mas oportunos de socorrer
dicho tan cerca de la Iglesia que se mezclasen las voces de los
las necesidades de los pobres. Pedro debia presidir á estas jun-
Judíos con las de los Chrístianos quando cantaban á un mis-
tas , como Legado de la Santa Sede. A lo que parece , no
mo tiempo: que si esto era así , señalasen otro sitio en la mis-
habia todavia Metropolitano en la Sicilia. Por este tiempo era
ma ciudad en el que pudiesen los Judíos practicar con liber-
Justino el Pretor. Una de las obligaciones de su cargo era
tad sus ceremonias , prohibiéndolos, no obstante, tener esclavos
enviar á Roma la provisión de trigo; y aunque se acercaba
Christianos."
el invierno, nada habia enviado. L e escribió San Gregorio,re-
L a carta á Demetrio , Obispo de N á p o l e s , es para exhor-
presentándole , que si por su negligencia llegaba á faltar ea
tarle á recibir con mucha benignidad á los que , despues de
aquella ciudad el trigo en un tiempo en que ya no podia sa-
haber tenido algunas dudas sobre la fe , pedian ser recibidos en
carle de otra parte, por estar bloqueada por los Longobardos,
la Iglesia Católica. Sobre el aviso que le habian dado de que la
sería culpable de la muerte de todo aquel grande pueblo. Se
Iglesia de Populonio estaba tan abandonada , que no se admi-
queja con'Paulo Escolástico, que le habia dado la enhorabue-
nistraba la Penitencia á los moribundos, ni el Bautismo á los
na de su elevación , porque le habian quitado el reposo que de-
niños , escribió á Balbino, Obispo de Rusela : que cuidase de
seaba , y con Juan de Constantinopla , de que no le amaba
aquella Iglesia en calidad de Visitador, y estableciese un Pres-
según la regla de la caridad , pues no habia impedido que le
bítero C a r d e n a l , y dos Diáconos, con tres Presbíteros en las
impusiesen la carga del Obispado de que habia querido huir;
Parroquias del campo. Llamaban Cardenales á los Obispos, í
y con Teocrínta , hermana del Emperador , porque le habia
los Presbíteros y Diáconos, titulares , y destinados á alguna
cargado de mas cuidados que los que tenia quando era Lego."
cierta Iglesia , para distinguirlos de los que las servían por co-
L a tempestad de la rentacion me ha arrojado, la dice,. en mil
misión , y por algún tiempo. Severo , Obispo de Aquilea , es-
sustos y temores. Aunque nada temo en quanto á mí , temo
taba á la cabeza de los Cismáticos que se negaban á condenar
mucho por los que están á mi cargo. El Emperador debe im-
los tres capítulos. El Papa le mandó venir á Roma con los
putarse á sí todas mis culpas y negligencias., por haber con-
de su partido , según el orden del Emperador, para asistir a l
fiado tan grande ministerio á una persona tan débil." L a carta al
Concilio que se habia de celebrar sobre este asunto.
patricio Narses, y á Anastasio , Patriarca de Antioquia , tam-
En diversas cartas á Antimo , Subdiácono y Rector de los
bién son respuestas al cumplimiento de enhorabuena sobre su
patrimonios de la Iglesia , le encarga San Gregorio el alivio
elección. Dice á este ultimo : „ Quando me llamas boca y an-
de muchas personas que se hallaban necesitadas , por causa de
torcha del Señor i quando dices que puedo ser útil á muchos,
las calamidades públicas: le manda dar á las Religiosas de la
Q2
3 24 BIBLIOTECA PORTATIL DE LOS PADRES DE LA IGLESIA. 12 J
ciudad de Ñ o l a 40 sueldos de oro , dos sueldos de oro á un profesion de su fe , reduciéndola álas materias que por entont
Presbítero llamado Paulino, que vivia en el Monasterio de San ees se disputaban, declarando que recibia y veneraba los qua-
Erasmo , cerca del monte Soracte, y otros dos á dos Monges tro Concilios generales , como á los quatro Evangelios: que
que Servian en un Oratorio de San M i g u é l en el castillo de el mismo respeto profesaba al quinto, en el que la carta llama-
Luculano : que ofrezca á Pateria, tía del Santo , 4 0 sueldos da de Ibas, habia sido condenada , como llena de errores, Teo-
de oro , y 4 0 0 medidas de trigo: á Palatina, viuda de Urbi- doro convencido de que dividía la persona del mediador entre
co , 20 sueldos, y 300 medidas : á Viviena , viuda de Felix, Dios y los hombres ; y los escritos de Teodoreto contra San
lo mismo : que entregue 30 sueldos de oro cada añoá Palati- Cirilo , reprobados. Añadía : »»Yo desecho todas las personas
na , muger ilustre, arruinada con las continuas guerras : que que estos venerables Concilios desecháron, y recibo todas las
no permita que los pobres sean oprimidos , ni que el hijo de que ellos honráron. E l que piense de otro modo que ellos pen-
la viuda Sirica sea reducido á servidumbre : y que hiciese res- sáron , sea anatema , y Dios dé su paz al que abraza la fe
tituir á la viuda Teodora la casa de Petronio , su marido. Le que ellos enseñáron."
ordenó ademas de esto , que reprimiese á los Monges que an- Envió á Andrés que era de la clase de los ilustres , una
daban vagos , ó se habían casado , y á los Clérigos, que , des- llave en la que se contenían limaduras de las cadenas de San
pues de haber abrazado el estado Monástico, querian vol- Pedro. Asegura , que esta suerte de llaves obraba ordinaria-
ver al Clero de donde habían salido : que impidiese á las mu- mente milagros, y le exhorta á que la lleve al cuello. Seme-
geres habitar con los Monges, y recibir en el Monasterio mu- jante presente hizo á Juan que habia sido Cónsul, patricio,
chachos antes de la edad de 1 8 años. Este reglamento perte- y Qüestor.
neciente á los muchachos , solo hablaba de los Monasterios de Tenemos de San Gregorio dos cartas á Venancio , el qual
ciertas islas: entre otras la que hoy se llama de Santa María, despues de haber abrazado el estado Monástico, le habia de-
y otra la isla Palmaria en la costa de Tarracina. Encargó tara- xado, se habia casado , y exercia el cargo de Canciller de Ita-
bien á Antimo que entregase al Abad F e l i x , cuyo Monasterio lia ; una y otra son para exhortarle á volver á tomar el hábi-
estaba en aquellas islas , 5 0 o libras de plomo. to , y la profesion que habia abandonado. „Sí mi zelo , dice,
En el mes de Febrero de 5 9 1 congregó San Gregorio te es sospechoso , llamaré toda la Iglesia á Consejo, y subscri-
ün Concilio en Roma , desde donde escribió una carta circu- biré sin repugnancia á lo que se decida de común consentimien-
lar á los 4 Patriarcas de Oriente. Cinco de ellos se nombran to." Venancio no se convirtió ; pero sabiéndolo e l Santo, es-
en la inscripción; porque aunque Gregorio estaba en la pose- cribió á Juan , Obispo de Siracusa , que le instase de nuevo á
sión del Patriarcado de Antioquiai, el Papa reconocía también volver á su primer estado, só pena de ser eternamente con-
á Anastasio , á quien Justino habia arrojado de esta Silla. Los denado al juicio de Dios. Un Judío llamado Josef, se habia
otros Patriarcas eran Juan de Constantinopla , Eulogio de Ale- quejado al Papa de que P e d r o , Obispo de Terracina , des-
xandria , y Juan de Jerusalén. En esta carta dice quánto sentía pues de haber arrojado á los de su nación de un lugar en don-
la carga del Obispado , por no creerse con suficientes fuerzas de acostumbraban á juntarse , queria todavía echarlos de otro
para cumplir con sus obligaciones. V a refiriendo estas por me- sitio en donde les habia permitido tener sus asambleas. San
nor casi como en su Pastoral i da despues , según costumbre, la Gregorio conociendo la injusticia del proceder de P e d r o , le
DE I O S P A D R E S DE LA I G L E S I A . I 1J
mandó que quitase el motivo de estas quejas, y dexase á los
Judíos la libertad de congregarse en donde se lo habia per- libato. En la misma carta arregla diversos particulares , y ha-
mitido. „Porque por medio de la suavidad , bondad , y exhor- ce muchas donaciones en forma de caridad. En otra,dirigida
taciones debían ser llamados los infieles á la Religión Chris- al mismo Pedro, le ordena , que dé cada un año al hijo de
tiana, y no separarlos de ella con las amenazas y terrores." Godiícalco , ciego y pobre, 2 4 medidas de trigo , 1 2 de ha-
bas y 2 0 de vino. También dispone de los gastos que debia
Quando estableció al Subdiácono Pedro por su Vicario en
hacer en la dedicación de la Iglesia de la V i r g e n en el M o -
Sicilia , le dió sus instrucciones por escrito. L e advirtió despues
nasterio del Abad Mariniano. »»Porque esta casa , dice , es
que las leyese amenudo , y tuviese gran cuidado de que los
pobre, debemos contribuir á los gastos de esta ceremonia. D a -
Obispos no se mezclasen en negocios seculares, sino quando ne-
rás, pues, para distribuirlo entre los pobres , diez sueldos de
cesitaban defender á los pobres : que impidiese á los Oficiales
oro , 30 medidas de vino , y 200 corderos." Las antiguas edi-
de la Iglesia Romana el que causasen vejación á alguno, ni
ciones leen : 200 medidas de trigo , dos oreas ó vasos de acei-
en sus bienes ni en sus esclavos: que hiciese restituir lo que
te , 12 carneros , y 1 0 0 gallinas. L o que hace ver , que en
le pareciese que se habia injustamente quitado : que jamas em-
aquel tiempo en las dedicaciones de las Iglesias se hacian dis-
please la fuerza para sostener los derechos de la Iglesia : que
tribuciones que se parecen mucho á los Agapes de los prime-
procurase hacerse amar con su afabilidad para con todos: que
ros siglos. En la carta 6 7 ordena á P e d r o , que dé á un hom-
disuadiese á los Obispos la venida á Roma en el dia de su exal-
bre llamado Pastor , que padecía mucho de los ojos, 23 medi-
tación , dexando aquel viage si les parecía necesario , pa-
das de trigo , y 1 1 de habas para s í , y para su muger y sus
ra la fiesta de San Pedro , Principe de los Apóstoles. R e -
hijos. L e escribió también , que entregase el cuidado de los
forma después los derechos excesivos por los Matrimonios
pleitos y otros negocios exteriores del Monasterio del A b a d
de los paisanos, y los reduce , aun para los ricos, á un suel-
Juan á algún Secular , para que los Monges pudiesen dar
do de oro , y algo menos para los pobres , queriendo que esto
culto á Dios con sosiego, y para que no pereciesen las hacien-
fuese provecho del Arrendatario , sin entrar en las cuentas de
das : que protegiese á Ciriaco y su muger , los que del J u -
la Iglesia. D a á Pedro por regla general , que no manche
daismo se habian convertido al Evangelio : que no permitiese
con sórdidas ganancias los caudales de la Iglesia. El derecho
á los Obispos de Sicilia ir á Roma antes del invierno , y que
que se exigía por los Matrimonios era puramente señorial, ó
procurase enviar á tiempo el trigo necesario , y aun mas de la
una especie de tributo sobre aquellos paisanos que eran casi
cantidad ordinaria , por haber sido aquel:año nfpy corta la
siervos. Tres años habia que se habia mandado en toda la Si-
cosecha en Roma , y que hiciese restituir á , ^ Iglesia de Taor-
cilia que los Subdiáconos viviesen en continencia , según se
mina lo que le habian quitado los Oficiales de Roma.f
practicaba en la Iglesia de Roma. A San Gregorio le parece
Los Obispos.arrojados de sus^Sillas por los Bárbaros, an-
dura esta ley para los que se habian empeñado en el ministerio,
daban buscando asilos hasta en la Iliria. Escribió,San Grego-
sin creerse obligados á la continencia. N o impone pena á los
rio una carta circular á los Obispos de aquella provincia , ex-
prevaricadores; mas prohibe que se Ies promueva á otro gra-
hortándolos á recibir á sus hermanos , y á darles lo necesario
do superior; queriendo que en adelante no ordenasen los Obis-
para la vida , declarando , no obstante, que no tendrán autori-
pos de Subdiáconos, sino á los que prometiesen vivir en el ce-
dad alguna aquellos Obispos despojados en las Iglesias que les
DE LOS PADRES DE LA IGLESIA. 129
den acogida ; y se contentarán con recibir su subsistencia. Con
en el ano 5 9 1 , que fué el segundo de su Pontificado : escri-
ocasion ¿e las quejas de algunos Judíos de Italia , que quan-
bió al Notario Pedro : „ Q u e proveyese á las necesidades de los
do iban á Marsella, por razón de su comercio, bautizaban á Monges de Tropea , y si los veía exactos en el servicio de Dios
muchos de ellos , mas por fuerza , que por persuasión , escribió y en la observancia de su regla , les cediese una pequeña tierra
á Virgilio , Obispo de Arles, y á Teodoro , Obispo de Marse- que necesitaban."
lla. » A l a b o , les dice , vuestra intención , y no dudo que se Representa el Obispo Candido en la carta 8 : »> Q u e sien-
funda en el amor que teneis á Jesuchristo ; pero si no va arre- do contra las reglas de la caridad añadir aflicción á la aflic-
glada con la Escritura , recelo que ha de ser perniciosa para ción , no debia negar á uno de sus Clérigos , que por enfer-
los mismos que quereis salvar ; y que llegando estos al Bau- mo no podía servir , los socorros que concedía su Iglesia á los
tismo por necesidad , volverán mas peligrosamente á su prime- que la salud permitía cumplir con sus exercicios." Conrfimó la
ra superstición. Contentaos, pues, con predicarles é instruir- ordenación de Juan , Obispo de la primera Justiniana en la
los , para ilustrarlos y convertirlos sólidamente -. recibiréis el Iliria ; le hizo Vicario de la Santa Sede, y le concedió el uso
premio de vuestro trabajo, y con la gracia de Dios los lle- del pálio. En la carta que le escribió sobre este asunto le en-
vareis con vuestras exhortaciones á la regeneración de la vi- comienda que sea tanta su moderación con sus subditos , que
da eterna." Mandó á los Monges de Montechristo que obede- mas se haga amar que temer: que castigue las faltas , como
ciesen á Horosio, su A b a d , como á sí mismo; á Simaco el Padre : que se aplique á ganar almas á Dies : que se acuerde
defensor, que edificase un Monasterio en la Córcega : que cor- de que no es Pastor para descansar, sino para trabajar : que no
rigiese á los Monges del de Gorgona , y que impidiese á los admita al Ministerio Eclesiástico, sino á los dignos: que no pre-
Presbíteros de Córcega tener mugeres en sus casas, sino que tenda en las ordenaciones ningún iuteres temporal , sino sola
fuesen madres ó hermanas. la gloria de Dios. En la carta 2 5 a Benenato , Obispo de M i -
sena , se ve que San Gregorio quería que el Obispo fuese elec-
Se ven las pruebas del desinteres de San Gregorio en la
to , si era posible , del Clero de la misma ciudad , y que el
carta á Félix , Obispo de Mesina , á quien dice : „Debemos
Obispo electo fuese á Roma á consagrarse con el decreto de
abolir todas las costumbres que sabemos que son onerosas á las
elección firmado de todos, y con las cartas del Visitador , á
Iglesias; para que no tengan que traer á este lugar ; pues mas
cuyo cuidado estaba la Iglesia vacante , y que habia presidido
bien debieran recibir. Eñ quanto á los demás Clérigos,debeis
á su elección. Regularmente enviaba Obispos por Visitadores,
enviarles todos los años lo que está establecido por costumbre: para que hiciesen en las Iglesias, cuyo Obispo habia muerto,'
á na' os prohibo que me envieis cosa alguna en adelante. No los exercicios reservados á los Obispos.
gusto de recibir regalos ; y aunque admití las palmas que me
E l Emperador Justiniano había hecho edificar una Igle-
habéis enviado , las vendí para remitir el precio. Dexad el
sia en el monte Sina , con la invocación de la Virgen , para
viage de Roma ; mas no os olvidéis en vuestras oraciones , pa-
el uso de los Monges que vívian en aquel monte con despre-
ra que , aunque separados por la distancia de los lugares, es-
cio de los placeres y de las riquezas del siglo , y en continua
temos unidos en espíritu por los lazos de la caridad."
meditación de la muerte. Su virtud atraía la curiosidad de los
XXIII. El segundo libro contiene las cartas que escri- extrangeros que iban á visitarlos para su edificación. Rusticia-
bió San Gregorio durante la sexta indicción, l a q u e empieza TOMO I X . R
na , señora muy distinguida, que habitaba en la C o r t e , comu-
virtiesen con suficiente sinceridad , sus hijos se bautizarían des-
nicó á San Gregorio su intención de ir á visitar los santos lu-
pues con mejores disposiciones.
gares: retardó por algún tiempo la execucion ; mas por ulti-
Juan, Obispo de Ravena , le habia propuesto la reitera-
mo hizo el viage. Este Santo que habia reprehendido su dila-
ción de cierta ordenación. San Gregorio le responde en la
ción en ponerse en camino para el monte Sina , le reprehen-
carta 4 6 : »»Que tan prohibido está reiterar la Ordenación, co-
dió despues el que hubiese venido con demasiada precipitación,
mo el Bautismo : pero que si alguno llegó al Sacerdocio carga-
sin haber tomado tiempo para contemplar la virtud de tantos
do de alguna ligera falta ó culpa, debe hacer penitencia de ella,
Solitarios, y para gustar las dulzuras del retiro. Añadió : »Que
y permanecer en el Orden recibido." Poco tiempo despues, con
recelaba que solamente hubiese llevado los ojos del cuerpo á
el motivo de haber estado los Emperadores en Ravena , y ser
aquellos santos lugares , sin abrir los del corazon á tantos ob-
esta la residencia de los Exarcas, se quiso distinguir Juan , no
jetos edificantes, pues su vista no habia podido borrar de su co- solamente de los demás O b ú p o s , sino también de los Metropo-
razon el amor á la ciudad de Constantinopla , y á la Corte." litanos , llevando el palio aun en las procesiones. Se lo repre-
L a exhortó á que fuese á visitar el sepulcro de San Pedro en hendió San Gregorio: Juan le respondió con una carta , al pa-
Roma ; asegurándola que con la protección del Príncipe de los recer muy sumisa ; pero sostenía su pretendido derecho , y que
Apóstoles no tenia que temer de los exércitos que inundaban sus Presbíteros y Diáconos habían de llevar aun en Roma el
la Italia. Hizo Rusticiana muchos presentes y caridades á las manípulo, que era una especie de toalla que llevaban los Pres-
Iglesias y á los pobres. Envió á San Gregorio 1 0 libras de bíteros y Diáconos al altar. El Papa , poco contento con esta
oro para rescate de cautivos , y velos para el adorno del se- respuesta , le escribió una carta, en la que le decía , hablando
pulcro de,San Pedro ¿ con limosnas para el Monasterio de San de las procesiones : »»¿Cómo puede suceder que en un tiempo
Andrés. de ceniza y de cilicio , enmedio de los gemidos del pueblo, lle-
En la Epístola 28 ordenó á Estevan Cartulario, á quien veis por las calles ese ornamento que habéis prohibido llevar
habia enviado á Sicilia , que encerrase á dos Mongesque se ha- en la sala secreta de la Iglesia? Os debeis conformar con la cos-
bian salido del Monasterio 5 el uno de ellos se habia casado, tumbre de los demás Metropolitanos, ó manifestar privilegio del
y el otro habia vuelto á tomar él trage secular; y porque cierto Papa , si pretendeis tenerle."
Presbítero queria introducir nuevas costumbres en aquel Mo- Su carta á todos los Obispos trata de los tres capítulos; por
nasterio contra la voluntad del Abad , encarga á Esteban que lo qual debemos suponer que no la envió á todos los Obispos del
se lo impida. En las tierras de la Iglesia habia muchos Judíos mundo , sino á aquellos solamente que rehusaban condenar los
que no se querían convertir, Escribió San Gregorio á Pedro, su tres capítulos : de aquí proviene , que en un manuscrito anti-
V icario en Sicilia , que enviase cartas por todas aquellas tier- guo tiene por titulo : á todos los defensores de los tres capítu-
ras , prometiendo que se disminuiría la renta á favor de aquellos los. Habian escrito al Papa , quexándose de las persecuciones
que se convirtiesen ; de suerte , que al que pagaba un sueldo que padecían. San Gregorio les asegura que habia recibido sus
de oro, se le rebaxaria la tercera parte ; y el que pagaba 3 ó cartas con mucho gusto ; pero que le tendría mayor en que se
4 . pagaría uno menos. N o t«mia que fuese inútil esta disminu- reuniesen con la Iglesia los defensores de los tres capítulos: que
ción de sus rentas; porque en caso de que los Judíos no se COB- las persecuciones de que se quejaban no les podían ser útiles,
r 2
13? BIBLIOTECA PORTATIL DE LOS PADRES DE LA IGLESIA. I33
porque no las padecían pur la verdad: que la condenación de
bre llamado F é l i x habia violado una virgen , mandó , ó que
los tres capítulos no habia perjudicado á la fe i y que en el
se casase con ella , ó que despues de haberle castigado corpo-
quinto Concilio general, en el que se trató la qüestion , se ha-
ralmente , le encerrasen en un Monasterio para que hiciese
bló solamente de las personas, una de las quales.queera Teodoro
penitencia , sin poder salir sin su permiso. El que daba las que-
de Mopsuestia, habia dado lugar á su condenación con sus escri-
jas era un Diácono que habia contraido deudas por rescatarse
tos , los quales evidentemente eran contrarios á la verdadera fe.
de las manos de los Bárbaros, y por no hallarse con proporción
Añade : » Que discurrian mal, quando decian que solamente la
para pagarlas , dió orden de satisfacerlas al Notario Panta-
Italia se veía maltratada con exclusión de las demás provincias,
leon.
por haber errado en la condenación de los tres capítulos: que
El Caballerizo mayor del Emperador Mauricio llevó á
por el contrario , las calamidades que padecía eran una prue-
Roma una ley que prohibia recibir en el Clero ó en los M o -
ba del amor que la tenia Dios, según aquellas palabras: (Heb.
nasterios ninguno de los que se hallaban empleados en cargos
12.) El Señor castiga al que ama."
públicos, ó habian contraido obligación en la milicia. Estos
XXIV. Las cartas del tercer libro pertenecen á la undé- últimos se conocían fácilmente , porque llevaban impresa en la
cima indicción , ó al año 592. Habiendo sabido San Gregorio mano cierta señal. Recibió San Gregorio este edicto estando
por el Abad Juan el lugar en donde se conservaba la túnica enfermo , por lo que no pudo escribir tan presto al Empera-
de San Juan , escribió á este Abad que procurase conseguir del dor. En la carta que le escribió despues , dice: »» Que no des-
Obispo que poseía esta reliquia , que la llevase á Roma con aprobaba el que este Príncipe hubiese prohibido admitir en el
solemnidad , acompañado de su Clero. Juan Diácono , dixo Clero á' los que se veían obligados á dar cuenta de alguna
que era la túnica de San Juan Evangelista , que en su tiem- administración, ó que habian exercido cargos públicos; por-
po estaba en la Iglesia de Constantino, que hoy se llama San que sabia que muchos de estos entraban en la Clericatura por
Juan de Letran, y que hacia muchos milagros. ambición y avaricia." Pero le pareció cosa extraña que se cer-
Habian elegido los de Ñapóles Obispo á Florencia , Sub- rase la entrada de los Monasterios á las gentes de guerra que
diácono de la Iglesia de Roma , el que no pudiendo resolver- tanto necesitábanla peaitencia ; porque esto era cerrailes las
se á ir á Ñapóles , huyó para evitar el Obispado. San Grego- puertas del cielo. Suplicaba , pues, el Emperador , que les
rio lo sintió mucho ; mas no queriendo dexar aquella Iglesia permitiese lo mismo que hasta entonces se les permitía. Con-
sin Obispo , escribió á Escolástico, Juez de la Campania, cede el Santo, que muchos podrian con hábito secular hacer
para que juntase los principales y el pueblo de Nápoles, y vida religiosa; pero que la mayor pnrte no se podian salvar,
procediese á la elección de otro Obispo ; á lo que añadió : »Si si no lo abandonaban todo. A lo que añade : „ Que Dios ha-
bia dado á los Príncipes la potestad soberana sobre todos los
no hallais persona que sea conveniente , elegid á lo menos tres
hombres, para que ayuden y protejan á los que aspiran á la
hombres de rectitud y prudencia conocida , y enviadlos acá en
virtud : que el edicto últimamente publicado parecía contra-
nombre de toda la comunidad : puede ser que en Roma ha-
rio á estas disposiciones; pues declaraba limpiamente que el que
lle alguno que pueda ser vuestro Obispo." (Este es un exem-
se habia alistado en la milicia Secular , no podia ya entrar á
plo de elección por compromiso.)
la milicia de Jesuchristo hasta haber cumplido el tiempo del
Con motivo de las quejas que le dieron porque un hom-
servicio, ó haberse debilitado en la salud del cuerpo : hace
presente á este Príncipe los grandes favores que habia recibido su ley para en adelante , permitiendo que pudiesen admitir
de Dios , el qual le habia hecho pasar por todos los grados del soldados á la profesión religiosa, probándolos primero con un
honor de Secretario de Estado , Conde, Capitan de las Guar- noviciado de tres años. L a ultima carta del tercer libro está es-
dias, Cesar y Emperador, y el poder que le habia concedido aun crita á Domiciano , Obispo de Melitene , Metropolitano de A r -
menia , á quien congratula por su aplicación al estudio de las
para mandar á los Presbíteros y Obispos: de lo que conclu-
Divinas Escrituras, y porque habia predicado la fe al Empe-
y e , que no podia , sin ingratitud , apartar á sus soldados del
rador de los Persas. L e asegura , que aunque este Príncipe no
servicio de aquel que le habia hecho tantos beneficios. Le re-
se aprovechó, no por eso será menor el premio de sus trabajos;
presenta también que no habia salido semejante edicto de nin-
pues aunque un Etiope éntre negro en el baño , y salga negro,
guno de sus predecesores : que era cosa dura que prohibiese,
no por esto pierde el bañero el precio que se da por el baño.
quando ya llegaba á su fin , abandonar el siglo : que si po-
dia dudar que algunos soldados se hiciesen Monges con recta XXV. Todas las cartas del quarto libro son de la indic-
ción 12 ó del año 5 9 3 . Hablando el Papa del Concilio de
intención , él podia citarle muchos de su tiempo que habian
Constantinopla , que algunos, dice , llaman el quinto, «cribe á
vivido despues que se convirtieron con tanta edificación , que
Constantino, Obispo de Milán , en la carta 39 : »» Debeis sa-
su santidad habia resplandecido con milagros. Suplica , pues,
ber que nada decidió contra los quatro que le precediéron ;
al. Emperador , que mude esta ley , ó la modere con una nueva
porque en él no se trató de la fe , sino solamente de algunas
interpretación , asegurándole , que en vez de debilitar por este
personas de las quales nada se habia dicho en el Cencilio de
medio los exércitos que combatían contra los enemigos del Es-
Calcedonia : hasta despues de haber establecido los Cánones
tado , les daría nuevas fuerzas, haciendo mas numerosos los
no se movió disputa alguna sobre estas personas, y aun se las
exércitos del Señor , cuyas oraciones son armas mas poderosas
examinó en la ultima acción." D e este modo solamente conta-
y terribles. » N o obstante, añade este Papa : yo he comunica-
ba San Gregorio por actas del Concilio de Calcedonia , las 7
do esta orden á todas las partes del mundo , despues de ha-
primeras acciones que comprehendian la defiuicion de la fe , y
berme tomado la libertad de representaros que no se conforma los Cánones.
con los fines del Todopoderoso : de este modo he cumplido por
Los ciudadanos de la ciudad de Bresa querían obligar á
ambas partes con mi obligación. He obedecido al Emperador
Constantino , Obispo de Milán , á declarar con juramento, que
publicando su edicto; mas no he callado, quando debía defen- no habia condenado los tres capítulos. Sobre este punto le es-
der los intereses de Dios." Recurrió también San Gregorio cribió San Gregorio , y le dice : si vuestro predecesor no lo
á las personas de mayor crédito en la C o r t e , señaladamente á executó , no os deben pedir lo que él no hizo : si él lo exe-
Teodoro , que era el primer médico de Mauricio : confiesa en cutó , hizo un injusto juramento , y se separó de la Iglesia Ca-
su carta , que es la 6 6 , que Juliano Apóstata dió semejante tólica , lo que yo no creo. Mas para no escandalizar á los que
edicto , y que no le parecía que un Príncipe enemigo de Dios os han escrito , enviadles una carta en que declareis con ana-
debiese servir de modelo á los Emperadores Christianos. Bien tema , que no negáis en cosa alguna la fe del Concilio de Cal-
fuese porque Teodoro se empeñase con el Emperador, ó por- cedonia : que no recibís á los que en algún punto la debilitan:
que se movio con la representación de San Gregorio, moderó que condenáis á todos los que este Concilio condenó, y jus-
136 BIBLIOTECA PORTATIL
tiJicais á todos los que él jastifico. En quanto al escándalo que
Ies obligase á hacer quatro partes, asi de las nuevas , como de
reciben porque no nombráis en la Misa á nuestro hermano Juan,
las antiguas rentas de las Iglesias , y á distribuirlas conforme
Obispo de Ravena, os debeis informar de la antigua costum-
á los Cánones : le encomienda también el cuidado de que se
bre , y seguirla. Procurad también saber si os nombra en el al-
elijan, para Abadesas de los Monasterios de mugeres, personas
tar ; porque si él no lo hace , no veo razón que os obligue á
como de 6 0 años.
nombrarle." D e aqui se infiere , que entonces era costumbre
También se queja á Januario , Obispo de Caller de que
nombrar en el altar los Obispos de las Sillas principales mien-
en Cerdeña se restituyesen á sus funciones los Clérigos q u e ,
tras vivian , asi como ahora nombramos al Papa.
estando ya ordenados de Orden Sacro , habían caído en pecados
Los Presbíteros de la isla de Cerdeña , á imitación de de la carne, lo que absolutamente prohibe ( E p . 2 6 ), como con-
los Griegos con quienes tenian relación , señalaban en la fren- trario á los Santos Cánones, aun quando estos Clérigos hubie-
te con el Santo Crisma á los niños bautizados. Los Obis- sen hecho penitencia. Para obviar este inconveniente, quiere
pos , que , según la antigua tradición de la Igleia, tenian este que se examine con cuidado si los que se ordenan han guarda-
derecho», los señalaban segunda vez en la frente quando los do continencia por muchos años; si no son bigamos; si son
confirmaban. San Gregorio, pareciéndole abuso esta doble Con dedicados á la oracion , y á dar limosnas. L e encarga que co-
firmacion , la prohibio ; y para conservar el derecho á los Obis- munique su carra á todos los Obispos de su dependencia. En
pos , mando, que los Presbíteros no señalasen en la frente cea otra carta le ordena que establezca por administradores de los
el Santo Crisma á los niños bautizados, contentándose con un- hospitales personas de buena vida , y Clérigos esentos de la ju-
girles en el pecho , para que los Obispos hiciesen despues la risdicción secular, para que los Magistrados no tengan pretex-
tinción en la frente. Sabiendo despues (Epist. 26.) , que algu- to de molestarlos , ni de robar los bienes de los pobres : que
nos se habían escandalizado con esta prohibición , permitió á obligase á estos administradores á darles cuenta en ciertos tiem-
los Pre^íreros , que á falta de los Obispos, ungiesen á los bau- pos , de suerte que de nada dispusiesen sin su noticia.
tizados en la frente con el Crisma , diciendo : „ Q u e solamen- L e habia pedido la Emperatriz Constantina la cabeza de
te lo htbia prohibido al principio , atendiendo á la costumbre San Pablo ó alguna parte de su cuerpo , para colocarla en la
antigua de Roma , que siempre habia reservado esta crisma- Iglesia , que á honra de este Apóstol se edificaba en el palacio
cion al Obispo." En esto se ve q u e habia en este punto dife- d e Constantinopia. San Gregorio la respondió : que no podia
rente costumbre en las Iglesias del Occidente , asi como la hay ai se atrevía á darsela ; porque los cuerpos de los Apóstoles San
todavía entre los Griegos y Latinos. Pedro y S.Pablo eran tan terribles por sus milagros,que nadie se
Era costumbre en la Iglesia d e Roma dividir la renta en podia acercar á ellos, aun para hacer oracion, sin verse sobreco-
quatro partes; una de las quales era para el Obispo, otra para gido de un grande temor: que habiendo querido su antee sor
el Clero , la tercera para los pobres, y la quarta para repa- mudar un adorno de plata que estaba sobre el cuerpo d-' San
rar los edificios de las Iglesias. L o s Obispos de Sicilia hacían Pedro , aunque distante como 1 5 pies, tuvo una terrible vi-
lo mismo; pero solamente en quanto á las antiguas rentas de sión. „ Y o mismo, añade este P a p a , quise reparar una cosa
sus Iglesias, aprovechándose de las nuevas para su uso parti- que estaba c;rca del cuerpo de San Pablo. F u é necesario cabar
cular. San Gregorio encargó á Maximiano de Siracusa que alguna mayor profundidad cerca de su sepulcro: el Superior
TOMO i x . s
DE LOS PADRES DE LA IGLESIA. I39
de aquel lugar que halló algunos huesos que no tocaban todavía
á este sepulcro, los trasladó á otro sitio, y murió repentinamen- nía con Teodoro , médico del Emperador, no se reducía á
te despues de una triste aparición. M i antecesor pretendió ha- una simple correspondencia de cartas , ni á los humanos cum-
cer cierta reparación cerca del cuerpo de San Lorenzo r como plimientos ; tenia mas sólido objeto , que era su salvación. Re-
cabasen en varias partes , por no saber á dónde estaba el lugar, cibió de él una suma de dinero para alivio de los pobres, y
se abi ¡ó de repente el sepulcro ; pero los Monges , y los Man- rescate de los cautivos. Despues de haberle dado gracias, le
sionarios ó guardas de la Iglesia que alli trabajaban, murieron reprehende caritativamente deque por estar siempre ocupado en
todos en el espacio de ocho días, por haber visto el santo cuer- los negocios temporales , no se tomaba tiempo para leer las D i -
po , aunque no le habian tocado. Sabed , p u e s , oh Princesa, vinas Escrituras, á las que llama palabras del Redentor , y
que la costumbre de los Romanos quando dan reliquias de San- carta de Dios omnipotente d sus criaturas. »> Si estuvierais
tos t es no tocar sus cuerpos , sino poner en una caja un lien- distante de la Corte , y os ilegára una carta del Emperador ,
zo que se deposita al lado del santo cadáver: que despues se no descansaríais ni os acostaríais sin haberla leido. El Empera-
saca de. alli y se coloca con la veneración conveniente en la dor del cielo, y Señor de los hombres y de los Angeles os ha
Iglesia que se ha de dedicar y y hace los mismos milagros que enviado unas cartas en que se trata de vuestra vida , Jy no te-
si hubieran llevado, e l cuerpo. Sucedió en e! tiempo de San neis ánsia por leerlas? Estudiad y meditad todos los dias las pa-
L e ó n ( de feliz, memoria ) , que dudando algunos Griegos de labras de vuestro Criador." Despues le encomienda á Narses; y
la virtud de estas reliquias, hizo traer unas tixeras, y cortando para darle lugar de pensar algunas veces en él , le dice : que
el lienzo „ salió, sangre,según lo refieren los antiguos. N o so- le envía cierta ave con dos polluelos, los que debian ser par-
lamente en Roma ,, sino en todo el Occidente se considera co- ticulares por su plumage , ó por alguna otra circunstancia.
ma sacrilegio tocar á los, cuerpos santos."' D e aquí concluye: XXVI. Todas las cartas del quinto libro son de la ter-
" Q u e s e r í a temeridad , no solamente tocar á aquellos cuerpos, cera indicción , ó del año 5 9 4 . En la que escribió á Venan-
sino aun mirarlos : que lo que le mandaba la Emperatriz , no cio , Obispo de Huna , que es la quinta , le manda San Gre-
pro venia de ella , sino de los que pretendían quitarle la gra- gorio que deponga para siempre á un Presbítero, á un Diáco-
cia con esta Princesa." También se negó á enviar á Constan- n o , y á un Subdiácono , culpados con pecados de impureza , y
tina el sudario de San Pablo que le habia pedido ; y la ra- que solo les concediese la comunion entre los Légos , despues
• zon que dio f u é , que estando este sudario con el cuerpo , no- de haber hecho penitencia. Añade : » Q u e le enviaba un ves-
era permitido tocarle ; pero para no frustrar sus piadosos de- tido para una muger que tenia que bautizar , y un exemplar
seos »la promete , que al punto la enviará alguna partícula de de su Pastoral para el Presbítero Colombo." En otra carta á
las cadenas con que ataron el cuello y manos de. San Pablo, Venancio , que es la jr , le dice : »» Q u e examine si era ver-
las que hacían muchos milagros; pero sí podia quitar alguna dad que el Presbítero Saturnino , depuesto por un delito , ha-
cosa con la lima. »> Porque freqüentemente vienen pidiendo es- bia celebrado despues de su deposición : que en este caso le
tas limaduras, el Obispa toma la lima , y algunas veces saca prive de la Comunion del cuerpo y sangre de Jesuchristo has-
partículas en un instante , y otras nada separa , aunque esté li- ta la muerte, en la que solamente recibiría el Viatico : que
mando por mucho tiempo." L a amistad que San Gregorio te- si el hecho no era cierto , y Saturnino habia hecho penitencia,
le concediese la comunion entre los Legos."
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1 4 ° BIBLIOTECA PORTATIL
Juan, Patriarca de Constantinopla , dio sentencia contra tulo que afectaba ; pues , á la verdad , ni los Profetas, ni los
un Presbítero acusado de heregia , y envió los autos á S. Gre- Apóstoles, ni Santo alguno se habia arrogado semejante título
gorio , en los.quales á cada linea se poriia el título de Patriar- antes de la l e y , en tiempo de la ley , ni en el de la gracia.
ca universal. El Santo para guardar las reglas de la corrección Añade : » Q u e sin duda sabría que el Concilio de Calcedonia
fraterna , le envió por dos veces á decir por medio de su Nun- ofreció esta honra á los Obispos de Roma , llamándolos uni-
cio , que se abstuviese de usar de aquel sobervio titulo : despues versales ; pero que ninguno le habia usado, porque no pareciese
le escribió la carta 1 9 con fecha de l.° de Enero de 5 9 5 , que se atribuía á sí solo el Obispado , y se le quitaba á sus
la que empieza en estos términos : »»Os podéis acordar de la hermanos." Despues de haberle exhortado á pensamientos mas
paz que gozaban las Iglesias quando fuisteis exaltado á la humildes, le promete responderle en el asunto de los Presbí-
honra de Obispo , y no sé cómo os atreveis á tomar un nombre teros Juan y Atanasio. Entretanto Juan , Patriarca de Constan-
que es nuevo , y capaz de escandalizar á todos vuestros herma- tinopla, habia empeñado al Emperador , para que escribiese en
nos. L o que mas me admira es, que no queríais admitir el su favor á San Gregorio. Sabiniano , Nuncio en aquella ciu-
Obispado ; y ahora procedeis como si lo hubierais pretendi- dad , se encargó de enviar á Roma la carta de este Príncipe,
do con ambición. Os teníais por indigno del nombre de Obispo; sin advertir el artificio del Patriarca. El Papa se le descubrió,
y ahora es tal vuestra ambición , que quereis tenerle so- diciendo: »»Juan espera autorizar su vana pretensión , si yo
lo. Pelagio (de santa memoria) , mi antecesor , os escribió atiendo á lo que dice el Emperador , ó irritarle contra mí si
sobre este punto fuertes cartas, anulando en ellas las actas del no le escucho : pero yo voy por el camino derecho , y no te-
Concilio que celebrasteis en la causa de nuestro hermano el mo en este particular sino solo á Dios. N o temáis vos tampoco;
Obispo Gregorio, y prohibió al Arcediano , que era su Nun- despreciad por la verdad todo lo que parece grande en este
cio, en la Corte del Emperador , que asistiese con vos á la Mi- mundo , confiando en la gracia de D i o s , y en el auxilio de San
sa. Despues que por su muerte , me llamó Dios al gobierno de Pedro ; obrad con grande autoridad ; pues no pueden defen-
la Iglesia , he procurado que os hablen sobre esto mis Nuncios, dernos de las espadas de los enemigos', y nos han hecho perder
y al presente el Diácono Sabiniano , á quien he prohibido que nuestras bienes por salvar el Estado , será grande vergüenza
asista con vos á la Misa , si continuáis en tomar tan vano títu- que también nos hagan perder la fe , consintiendo en un título
lo ; mas porque es preciso tocar con la mano suavemente las tan arrogante." Trata San Gregorio esta disputa de qüestion de
Hagas antes de aplicar el hierro, os ruego, suplico, y conju- fe ; porque efectivamente no permite la fe que se reconozca
ro con toda la posible benignidad que resistáis á los que os un Obispo solo, de quien los demás sean solamente Vicarios: ya
adulan , dándoos ese título extravagante y lleno de arrogancia." preveía las funestas conseqüencias de la ambición de los Obis-
Llora la suerte de Juan , por no haberse reducido hasta en- pos de Constantinopla , que demasiadamente se han declarado
tonces a sentimientos de humildad , siendo asi que le habian ele- en los siglos siguientes. Respondiendo San Gregorio á la carta
vado á la dignidad de Obispo para enseñar esta virtud , y que el Emperador Mauricio le habia escrito , alaba su zelo por
le representa con fortaleza las funestas conseqüencias que po- la paz ; mas no dudando que le habia sorprehendido el Patriar-
día producir su vanidad, turbando la paz de la Iglesia , ó di- ca Juan , se lo da á conocer, diciéndole : „ Q u e baxo un exte-
vidiendo los miembros de Jesuchristo ; tacha de novedad el tí- rior mortificado ocultaba un espíritu hinchado con la sobervia,
y con apariencia de oveja los dientes de lobo. L a conducta j
dos , San Pedro no merece que se le trate asi en vuestro tiem-
primacía de la Iglesia se ha d a d o , añade, á San Pedro, y
po." Refiere despues las razones que habia tenido para oponer-
con todo eso no le llaman Apóstol universal. T o d a la Euro
se á la elección de Máximo para la Iglesia de Salona , y el
pa está entregada á los Bárbaros , las ciudades están destrui-
modo con que habia castigado su desobediencia ; y porque el
das , las fortalezas arruinadas , las provincias asoladas, las tierras
Emperador le había escrito que recibiese á Máximo con ho-
incultas; los idólatras están hechos dueños de la vida de los fie-
nor , le asegura que estaba pronto para obedecer al Principe;
les, y los Obispos, que debieran llorar postrados sobre la ceni-
pero que no podia disimular que le parecía cosa dura recibir
za , andan buscando nuevos títulos para contentar su vanidad.
honoríficamente á un hombre que habia cometido tantos deli-
¿ Acaso es causa mía particular la que yo defiendo ? ¿ N o es la
tos , y ver que las causas de los Obispos se arreglaban en el
causa de Dios y la de la Iglesia universal ? Sabemos que mu-
palacio del Emperador con los empeños de los otros. Si esto
chos Obispos de Constantinopla , no solamente han sido Here-
es así , la dice , ¿ qué hago yo aquí en esta Iglesia ? Todos los
g e s , sino Heresiarcas como Nestorio y Macedonio. Si aquel,
Patriarcas se interesaban en reprimir la pretensión del de Cons-
pues, que ocupa una Silla fuera Obispo universal, toda la Igle-
tantinopla ; por lo qual escribió San Gregorio una carta común
sia caería con él. Y o por mi parte soy el siervo de todos los
á San Eulogio de Alexandria y á San Anastasio de Antioquia,
Obispos , entretanto que vivan como Obispos; pero si alguno
animándolos á confundir la sobervia de Juan. Toma la his-
levanta la cabeza contra D i o s , espero que no ha de baxar la
toria de esta disputa desde sus principios, contando todo l o q u e
mía por temor de su espada. Juzgad , p u e s , como debeis sobre
habia hecho Pelagio, para que aquel Patriarca no se arrogase
este asunto , ú obligad á Juan á que se retire de su pretensión.
el título de Obispo universal, sin haber podido remediarlo."
Por obedecer á vuestras órdenes, le he escrito con benignidad
Jamas deis , le dice, este título á ninguno en vuestras cartas,
y dulzura ; si me quiere oír , tendrá en mi un hermano ente-
no sea que sí concedeis á otro la honra que no se le debe , os
ramente dedicado á servirle, sino tendrá por contrario al que
privéis vosotros de la que os es debida. En este particular na-
resiste á los sobervios."
da sospechéis malo del Emperador : es temeroso de Dios , y
Escribió también á la Emperatriz Constantina , exhortán- no hará cosa alguna contra los preceptos del Evangelio , ni
dola á que continuase su oposicion á las empresas del Patriar- contra los Santcs Cánones : aunque distante de vosotros con los
ca, al que pinta como un verdadero hipócrita: y quejándose de dilatados espacios de tierra y de mar , estoy con vosotros uni-
la protección que el Emperador concedía á éste y á Maxi- do de corazon , y tengo la confianza de que vosotros lo estáis
mino de Salona , bastante infidelidad e s , dice, que se sufra á del mismo modo conmigo. Juntémonos , pues , para rebatir en
un hombre que quiere que le llamen el único Obispo con des- este hombre el mal de la vanidad que le domina , para li-
precio de todos los demás. ¿ N o manifiesta su sobervia que está brarle de su enemigo, que es su e r r o r ; y e l Todopoderoso
cerca la venida del Antichristo? Os suplico en nombre de nos ayudará con sus auxilios. Si se le permite á Juan usar del
Dios todopoderoso , que no permitáis que sea infame vuestro título de Olispo universal, será degradar á todos los Patriar-
reynado por la vanidad de un solo hombre; de ningún modo cas ; y quando el que se llama Obispo universal llegue á caer
consintáis un título tan perverso ; no me desprecieis en este en el e r r o r , no habrá Obispo que haya permanecido en la
asunto ; porque aunque yo lo merezca por mis muchos peca- verdad. Sed constantes en guardar vuestras Iglesias como las
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habéis recibido : preservad de toda corrupción á los Obispos DE LOS PADRES DE LA IGLESIA. 14$

que os están sujetos , y manifestad que verdaderamente sois Pa- la pérdida de la Italia: creed mas á los efectos que á las pala-
triarcas en la Iglesia universal. Si sobreviene alguna adversi- bras. N o os dexeis tan fácilmente inclinar al desprecio de los
dad , permanezcamos unánimes, mostremos , aunque sea con la Obispos, por la potestad terrena que teneis sobre ellos; antes
muerte , que no condenamos este título por nuestro interés par- bien sed dueños de este poder , de tal modo que la conside-
ticular. Pues hemos recibido la dignidad para predicar las ver- ración de aquel Señor á quien sirven os inspire respeto acia
dades, mas seguro será abandonarla si es necesario , que coa* ellos. Muchas veces los llama la Escritura Dioses , y algunas
servarla con baxeza." veces Angeles." Refiere el exemplo del grande Constantino , el
que , habiendo recibido libelos de acusación contra algunos
£1 Emperador Mauricio habia enviado á los pobres de Ro.
Obispos , los quemó en presencia de los otros, diciéndoles:
ma 30 libras de oro por mano de un Oficial suyo. El Papa le
vosotros sois Dioses establecidos por el verdadero D i o s ; juzgad
dio las gracias , asegurándole que las habia distribuido con la
entre vosotros vuestros propios asuntos ; porque no debemos
mayor fidelidad entre los Obispos arrojados de sus Sillas por
juzgar de los dioses, pues nos dan exemplo los Emperadores Pa-
los Longobardos , y entre los pobres y Religiosos que venian ganos , los que adorando dioses de madera y de piedra , no
huyendo de diversas provincias , de los malos tratamientos de dexaban de mirar con grande respeto á sus Sacerdotes.
los Bárbaros , y buscaban en Roma el socorro y el asilo. Des-
N o quiso ordenar Obispo á un Sacerdote llamado Juan, por-
tinó San Gregorio á los Monasterios los que pudieron hallar
que no sabia el Salterio , haciendo juicio por este defecto de
plaza , y los otros vivían aparte con mucha pobreza. Dice tam-
que era descuidado en las cosas pertenecientes á su ministerio.
bién al Emperador : „ Q u e se habia distribuido la paga á los
Su carta á Pedro y Providencio, Obispos de Istria, tiene por
soldados , y con esto habían cesado las murmuraciones, y to-
objeto convidarlos á que fuesen á R o m a , en donde promete
dos habían dado gracias, haciendo súplicas y oraciones por la
darles , con el auxilio de D i o s , tal satisfacción á sus dudas, que
prosperidad de su reynado." En otra carta á este Principe, se
no tendrían repugnancia en unirse con la Iglesia Católica ; les
queja de que habia tratado de simplicidad su confianza en las
declara con anticipación : »»que no tiene otra fe , sino la que
palabras de Ariulfo , R e y de los Longobardos. »»Confieso, le
enseñáron los quatro Concilios primeros generales, y San Leen
dice , que lo merezco i porque si y o hubiera sido prudente, su antecesor."
no me hubiera expuesto á lo que padezco ahora enmedio do
D o s grandes abusos reynaban en las Gallas y en la G e r -
las armas de los Longobardos. En punto de lo que dixe de
mania: estos eran, la simonía, y la ordenación de los Neófitos.
Ariulfo , que estaba dispuesto á tratar de paz con la repúbli-
San Gregorio escribió á Virgilio , Obispo de A r l é s , encomen-
ca , y de hacer con ella alianza , no solamente no me creen,
dándole la reforma de estos abusos. También le hizo su Vica-
sino que me acusan de mentira. Y o pasaría en silencio esta
rio en las Iglesias de la obediencia de Quildeberto, sin per.-
burla , si no viera que la esclavitud de mi patria va crecien-
juicio del derecho de los Metropolitanos, y le envió el palio,
do por instantes i pero me aflige sensiblemente que por no creer
con orden de que solo le habia de usar en la Iglesia , y du-
mis consejos dexen que se aumente con exceso la fuerza de los
rante la Misa. „ S i algún Obispo , le dice , quisiese hacer un
enemigos. Pensad , Señor , de mí quanto mal os parezca ; mas
viage largo, no lo podrá executar sin vuestro con&entitaiento.
00 deis fácilmente oídos á todos sobre el interés del Estado, f
Si sobreviene alguna qüestion de fé ó qualquíera otro asunto
TOMO I X . T »
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»8 LOS PADRES DB LA IGLESIA. I47
difícil, juntareis I 2 Obispos para juzgarla ; si no puede ser de-
porque él le habia prometido que la daria por bien hecha.
cidida , nos enviareis el juicio despues de haberle examinado."
En los Concilios de A g d e , y de Epaona se ve que los anti-
D i o el Papa aviso á todos los Obispos de las Galias , que se guos hacian distinción entre los bienes propios de lo; Eclesiás-
hallaban en el reyno de Quildeberto , de los poderes que ha- ticos , y los que recibían de la Iglesia en calidad de Clérigos:
bia concedido á Virgilio de A r l e s , ordenándoles que le obe- podían dar los primeros; mas no les era permitido disponer de
deciesen y asistiesen al Concilio siempre que él los convocase; los segundos en favor de sus herederos: la Iglesia en donde
y que no hiciesen viages largos sin su permiso. Escribió tam- servían los heredaba.
bién al Rey Quildeberto, diciéndole : >» Que á petición suya
Muchos años habia que estaba el patricio Dinamio gober-
habia concedido el palio al Obispo de Arlés , y suplicándole
nando el patrimonio de San Pedro en las Galias, quando San
que sostuviese á este Obispo en la reforma de la simonia, y en Gregorio dió este cargo al Presbítero Cándido. Escribió al R e y
la ordenación de los Neófitos. Hace palpable el abuso, dicien- Quildeberto y á la Reyna Brunequilda , recomendándosele. En
do á este Príncipe:»»Que pues solamente daba el mando de sus su carra á esta Princesa alaba la buena educación que habia
exércitos á unas gentes de cuyo valor y experiencia tenia co- dad ) á su hijo, el Rey Quildeberto, á quien habia procurado
nocimiento , sería contra el buen orden confiar el Obispado á que le instruyesen bien en los principios de la fe Católica: la
personas sin virtud y sin ciencia , sin haber hecho los primeros exhorta á que prosiga en la virtud , y la anima á la prácti-
exercicios de la milicia espiritual." L a Austrasia , en donde ca de las buenas obras. L e dice al R e y : » Q u e es tan superior
Quildeberto reynaba , se extendía entonces á grande distancia á los otros Reyes como los Reyes lo son á los otros hombres:
del otro lado del Rhin : por esto junta San Gregorio en sus que no es cosa admirable que sea R e y , pues otros también lo
cartas la Galia con la Germania. son , sino que su propia gloría consiste en ser C a t ó l i c o , lo que
XXVII. Las cartas de San Gregorio , que pertenecen al los demás Reyes no merecían. »»Teneis, añade, todo aquello
libro 6 , son de la indicción 1 4 ; esto e s , del año 5 9 5 , el sexto con que se honran los demás R e y e s ; pero no tienen ellos este
de su consagración. Juan, Obispo de Ravena, habia muerto en bien particular ; y en esto los excedeís. Procurad , que asi co-
el mes de Febrero del mismo año , despues de haber hecho su mo les sois superior en la pureza de la fe, lo seáis también en las
buenas acciones, siendo favorable ó vuestros vasallos, y no cas-
testamento en perjuicio de su Iglesia. Los Presbítéros y Diáco-
tigándolos jamas sin conocimiento de causa, quando os parecie-
nos Se quexáron al Papa , el qual escribió á Mariniano su suc-
se que han incurrido en alguna falta. Os hemos enviado llaves
cesor , que era preciso distinguir en aquel testamento los bie-
de San Pedro , en las quales hay hierro de sus cadenas , para
nes de la Iglesia de Ravena , y los que Juan habia adquirido
que las lleveis al cuello como un preservativo contra todos los
durante su Obispado, de aquellos que poseía antes de ser Obis-
males." Quando llegó el Presbítero Cándido , le encomendó
po ; y le dice: »»Que no pudo disponer de los primeros , sino
que comprase vestidos para los pobres, y algunos jóvenes In-
solamente de estos, en caso de que no hubiese hecho donacion
gleses, desde la edad de 17 á 18 años, para ponerlos en les
á su Iglesia. Declara , que en quanto á lo que Juan habia da-
Monasterios, y educarlos para el servicio de D i o s ; mas por ser
do á un Monasterio que habia edificado cerca de la Iglesia de
Paganos, quiso que enviase con ellos un Presbítero que los pn-
San Apolinar , queria que subsistiese enteramente esta dona-
diese bautizar , en caso de enfeimedad peligrosa. Preparaba San
cion , no porque hiciese mención de ella en su testamento, sino
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Gregorio esto« jóvenes ingleses para la misión que destinó á tinopla , también ha padecido semejante alteración el Concilio
Inglaterra. de Efeso. Buscad , pues, los mas antiguos exemplaresde este
Juan,-Patriarca de Constantinopla , habia enviado á Rom» Concilio ; mas no creáis fácilmente á los nuevos : los latinos es-
diputados con cartas, en las que pretendía demostrar que Ataná- tan mas fieles que los griegos ; porque nuestras gentes no son
sio , Presbítero y Monge del Monasterio de San Milo en Li- tan cavilosas , y no se valen de imposturas. Añade : »> Q u e en
caonia, y los Monges sus hermanes habían hablado contra la quanto al Presbítero Juan , acusado de' la heregia de los Mar-
definición del Concilio de Efeso : para probarlo habia entre- cionistas por personas que confesaban que no conocían en qué
gado á sus diputados ciertos artículos, como extractos del mis- consistía esta heregia, habia hallado que su profesion de fe era
mo Concilio , en los que se anatematizaba á los que dixesen ortodoxa , y por consiguiente que anulaba la sentencia dada
que el alma de Adán murió por su pecado , y que el diablo contra él por los Jueces que nombró el Patriarca de Constan-
entró en el corazon del hombre. También habia enviado un tinopla." Escribió San Gregorio sobre este asunto á aquel Pa-
libro que se encontró en la celda de Atanasio, y contenia al- triarca , al Emperador Mauricio , y á Teoctista , parienta de
gunas heregias. Examinó San Gregorio este libro , y descubrió este Príncipe.
en él los dogmas de los Maniqueos; pero también advirtió que Con aviso que tuvo de que Pimenio, Obispo de Amalfi
el que habia puesto notas en este libro para manifestar los er- en la Campania , residía poco en su Iglesia , y que seguian
rores , habia caído en la heregia Pelagiana , y que reprehen- otros muchos su mal exemplo , escribió al Subdiácono Aute-
día como hereticas proposiciones católicas, y entre ellas ésta: mio T para que le obligase á la residencia , según-los Cánones; y
El alma de Adán murió por su pecado Habiendo examinado que si no se corregia , le hiciese encerrar en un Monasterio,
el Concilio de Efeso, y no hallando en él cosa semejante, hizo y despues le diese cuanta de quanto executase en esta ocasión.
traer de Ravena un exemplar antiquísimo que estaba entera- Antemio es llamado defensor en otra carta. Este era un Cléri-
mente conforme con el de Roma. Dixo á los diputados deJuan go destinado para executar las ordenes del Papa en utilidad de
de Constantinopla , que esta proposicron : el alma de Adán mw los pobres. D i x o al Obispo Cándido , que ordenase de Presbí-
rió por su pecado, no se debia explicar de la muerte del al- teros con consentimiento del Abad á los Monges que por su
ma en quanto á su substancia , de suerte que cesase su vida piedad y buenas costumbres le pareciesen dignos de ser eleva-
natural por el pecado , sino de la pérdida de la inocencia y de dos al Sacerdocio: á Mauriniano que nada emprehendiese acer-
la bienaventuranza; y que si Pelagio había defendido que el ca de los Monasterios de su Diócesis contra la disposición de su
alma de Adán no habia muerto con su pecado, solamente lo antecesor: á Secundino que procurase quanto antes la paz
decia para demostrar que no habíamos sido rescatados por Je» con el Rey Agilulfo , y que reprehendiese de sn parte á M a -
suehristo : error que fué condenado en el Concilio de Efeso. riniano , porque .teniendo muchos vestidos , vagilía de plata, y
San Gregorio dando cuenta de todo estoáNarses, le dixo:„He los graneros llenos, nada daba á los pobres. D i c e : »»Que no
examinado con cuidado el Concilio de Efeso, y nada he halla- creía que fuese suficiente el leer , orar y vivir retirado , si no
do perteneciente á Delfio ,"Saba , y los otros que se decia ha- hay liberalidad con los pobres , y si no se hacen buenas obras:
ber sido condenados. Creemos que como el Concilio de Calce- el que no vive en estas disposiciones, solo tiene el vano títu-
donia fué ^falsificado en una parte por la Iglesia de Constan- lo de Obispo."
Un hombre casado llamado Agaton explicó á San Gre-
gorio su deseo de pasar retirado el resto de sus dias. El Santo la Reyna Brunequilda.
XXVIII. Todas las cartas del séptimo libro fueron escri-
escribió á U r b i c o , Abad de San Hermes en Palermo , que le
tas despues del mes de Septiembre de 5 9 6 , en el que empezaba
recibiese en su Monasterio ; pero con la condicion de que su
la indicción 1 5 . Ciríaco, electo Patriarca de Constantinopla
esposa abrazase también el partido de retirarse; pues no era
por muerte de Juan , llamado el Ayunador , envió al Papa ,
decente que una persona de dos que están unidas dexase el si-
según la costumbre , su carta sinodal con la profesion de fe.
glo , y la otra se quedase en él. Envió é Paladio , Obispo de
E l Emperador Mauricio le escribió sobre esta elección : los
Saintes en las G a l i a s , algunas reliquias para la consagración
tres Obispos Pedro , Domiciano y Elpidio, que habian orde-
de los altares de San Pedro , San Pablo , San Lorenzo, y el
nado á Ciríaco , también le diéron aviso. Recibió San G r e -
de San Pancracio como se las habia pedido. E l mismo Paladio
gorio muy bien á Jorge , Presbítero , y á Teodoro , Diácono,
habia edificado una Iglesia, y levantado en ella hasta trece al-
portadores de las cartas; y los hubiera detenido mas tiempo en
tares. También envió reliquias] de San Pedro y San Pablo á
Roma ,si no tuvieran precisión de volverse,por estar próximo
la R e y na Brunequilda por mano del Presbítero Leuparico que el invierno. Les encargó dos cartas, para Ciriaco ; la una pu-
habia ido á Roma solamente para este fin. blica , respondiendo á la sinodal; la otra familiar , llena de tes-
Agustin y sus compañeros habian salido para Inglaterra en timonios de amistad ; porque se habian conocido mucho en el
el mes de Julio de 5 9 6 . Despues de algunas jornadas resol- tiempo en que fué Nuncio en Constantinopla. En la primera
viéron no pasar adelante , deshalentados con la dificultad que dice: » Q u e aunque puede desearse el sosiego , siempre es pre-
se les ofrecía en la conversión de los Ingleses. Resueltos, pues, ferible el trabajo quando puede servir para salvación de mu-
á volverse á Roma', enviaron á Agustin para que suplicase ¿ chos : que la dignidad de Obispo es inseparable de los cuida-
San Gregorio que no les expusiese á un viage tan lleno de dos y de las inquietudes; pues no es posible gobernar bien el
peligros , y cuyo éxito era incierto. V o l v i ó el Papa á enviará navio que está á nuestro cargo , sin ocuparnos en preveer las
Agustin con una carta para sus compañeros , en la que les tempestades que le pueden sumergir , ó sin trabajar por disipar-
mandaba obedecerle como á su Abad , y proseguir en la em- las quando ya se han levantado: que debe, no obstante, tem-
presa sin dar oidos á las gentes mal intencionadas, asegurán- plar de tal modo sus cuidados, que no le opriman." Aprueba
doles , que quisiera él emplearse con ellos en esta buena obra. su confesion de fe ; mas le dice que no es suficiente para con-
A l mismo tiempo escribió á diferentes Obispos, recomendán- servar la paz de los corazones; y que asi, debe renunciar el
doselos á Pelagio , Obispo de T o u r s , succesor de San Grego- título de Obispo universal." Sin duda jlebió ponerle en Ija
rio ; á Sereno de Marsella; á Virgilio de A r l é s ; á Didierde carta sinodal, pues San Gregorio le dice que se habia escan-
dalizado. Le escribió despues otras muchas cartas contra esta
Viena ; á Siagrio de Autun; á Protasio de Aix, y á Este van,
pretensión. A ñ a d e : »»Entre los que decís haber sido conde-
Abad de Lerins. Alaba en este Abad el buen orden queman-
nados por los Concilios generales , nombráis á un cierto Eu-
tenia en su congregación , y le da gracias por las cucharas y
doxio, cuyo nombre no es conocido entre los Latinos , ni en
platos que para el uso de los pobres le habia enviado. Tam-
los Concilios ni en los libros que sobre las heregias nos escribié-
bién entregó á Agustin cartas de recomendación para el patri-
xon , San Epifanio , San Agustin, y San Filastro ; pero si al-
cio Arigio , para los-Reyes Teodorico y Teodeberto, y para
I j » BIBLIOTECA PORTATIL DE LOS PADRES DE L A IGLESIA. J $3
y antes de la Encarnación , entonces debía preferirse aquel es-
guno de los Padres Católicos le hubiese condenado , yo tam-
tado á este de la gracia , en el qual solamente podemos esperar
bién le cendeno." Los Eudacianos fuéron condenados en el pri-
la salvación con la fe viva , animada con las buenas obras.
mer Concilio de Constantinopla; pero la Iglesia Romana no
Confirma esta doctrina con muchos pasages de la Escritura y
ha recibido hasta ahora las actas de ese Concilio ; solamente
con un lugar del libro de Filastro sobre las heregias , en el
tiene la definición de fe contra Macedonio. En la segunda carta
qual cuenta entre los Hereges á los que dicen : que quando
encomienda San Gregorio á Ciriaco, el Presbítero Juan , y
nuestro Señor descendió á los infiernos , anunció allí su divi-
el Monge Anastasio , asegurándole que uno y otro eran de doc-
nidad á todos quantos estaban detenidos , para que creyendo
trina ortodbxa. Felicita al Emperador Mauricio por la elección
en él , se salvasen.
que habia hecho de.Ciriaco para Patriarca de Constantino-
Gregoria , una de las damas del quarto de la Emperatriz,
pla , diciendo : »» Q u e conocía su mérito , y que había mere-
se habia confesado de todas sus culpas coa exactitud ; man'n-
cido esta dignidad por su experiencia en el manejo de los ne-
quieta sobre si Dios se los habia perdonado , escribió á San
gocios de la Iglesia." Califica á Juan su antecesor , de hombre
Gregorio , que no cesaría de importunarle hasta que la asegu-
de f e l i z memoria. En esto vemos q u e l a s disputas que habla te- rase que sabia por revelación que Dios la habia perdonado
nido con é l , sobre el título de Obispo universal, nó le impe- sus pecados. El Santo procuró consolarla con el exemplo de
dían para hacer justicia á sus virtudes despues de muerto. En aquella muger pecadora, á la que confunde con Maria , her-
su respuesta á los Obispos que habían ordenado á Ciriaco,les mana de Marta ; y la dice : >» Que en amando á Dios con
reprehende porque el dia de esta ordenación habían exclamado: tanto fervor como aquella muger, confiaba en que se la podría
Alegrémonos en este dia que el Señor ha hecho ; porque no de- también aplicar aquella sentencia de Jesuchristo : Muchos pe-
bían hacer esta aplicación de la Escritura en elogio de ningan cados se la han perdonado porque ha amado mucho ( L u c . 7 . ) .
hombre mientras vive sobre la tierra ; pero excusa el exceso „ M a s en quanto á asegurarnos, añade : de que tengo revelación
de gozo que fué la causa. Les exhorta á rogar á Dios no so- de que se os han perdonado las culpas , me pedís una cosa in-
lamente por Ciriaco , sino también por la conservación y pros- útil y difícil; difícil , porque soy indigno de tener revelacio-
peridad de la Imperial familia. nes; inútil, porque no debeis estar sin inquietud acerca de vues-
Entretanto que Jorge , Presbítero , y Teodoro, Diácono, tros pecados hasta el fin de la vida quando ya no los podáis
llorar mas. L a seguridad es la madre de la negligencia : es
diputados de Ciriaco de Constantinopla, estaban en Roma,
preciso que por el poco tiempo que dura esta vida viváis te-
dixéron en presencia de algunos Diáconos de la Iglesia Roma-
merosa para llegar á la seguridad del gozo eterno."
n a : que habiendo baxado Jesuchristo á los infiernos , había li-
brado á todos aquellos que le habían reconocido por Dios. En la carta de San Gregorio á Teoctísta , hermana del Em-
San Gregorio no supo que pensaban de este modo hasta que perador, la congratula por su aplicación á la lectura de los
habían salido para Constantinopla. Les escribió , pues , para santos libros, y á la meditación de las verdades de la reli-
desengañarlos, y decirles que Jesuchristo solamente habia li- gión. Algunas veces tenia el dón de lagrimas. El Papa la
brado del infierno á lds que creyendo en é l antes de su ve- dice, que examinase la causa de sus lagrimas; si provenian del
*nida , habiari guardado toda su vida los preceptos ; porque si temor de las penas eternas , ó de la dilación de los bienes eter-
sola l a fe hubiera sido suficiente para salvarse en la l e y antiga*' TOMO I X . y
1^4 BIBLIOTECA PORTATIL
DE LOS PADRES DE LA IGLESIA.
nos, para que el alma que se ve sedienta con el deseo de ver
oración , y benéfico con los pobres. Minulfo tomó la llave , y
á Dios, al principio siente el temor , y despues se ve inflama-
Autarito pasmado con este milagro , hizo que hiciesen otra se-
da del amor. Entonces la que lloraba por temor de verse en- mejante de oro, y envió las dos á Roma al Papa Pelagio , con
tregada á los suplicios, llora también porque se dilata el tiem- la relación del suceso milagroso. También regaló San Grego-
po de recibir el lugar correspondiente en el Reyno de Dios." rio otra llave con limaduras de las cadenas de San Pedro á
Encomienda á Teoctista la educación de los Príncipes que te- Teodoro, médico del Emperador Mauricio. Este Teodoro ha-
nia á su cargo; y que advirtiese á los Eunucos, comisionados bia enviado muchas veces á Roma grandes cantidades para los
de su guardia , que les inspirasen sentimientos de amor recípro- pobres , y para el rescate de los cautivos.
co y de bondad para con los pueblos. La da gracias por las
Respondiendo este Santo Papa á Eulogio de Alexandria,
30 libras de oro que le habia enviado, de las quales dice que
el que, hablando de la Cátedra de San Pedro , Príncipe de los
habia empleado la mitad en rescatar muchos nobles que un año
Apóstoles, habia dicho: »»Que aquel Apóstol todavía es-
antes habían llevado cautivos los Longobardos á la ciudad de taba sentado en sus succesores: se explica en estos términos
Crotrna , y la otra mitad en comprar mantas para las Religio- acerca de la Cátedra y primacía de San Pedro." Aunque son
sas , porque padecían mucho frío en el rigor del invierno. Es- muchos los Apóstoles, la Silla del Príncipe de estos ha preva-
tas son hasta tres m i l , y todos los años reciben 80 libras de lecido en autoridad por su primacía, y es la Silla del mismo
los bienes de San Pedro ; pero esto ¿de que sirve á tan gran- Apóstol en tres lugares: porque colocó la Silla en el lugar
de multitud , principalmente en una ciudad como esta , en en donde descansan sus reliquias, y en donde acabó la vida pre-
donde todo está tan caro? Viven en grande abstinencia , y con sente ; y éste es Roma. Adornó la Silla , á donde envió al
tantas lágrimas que sin duda debemos á estas Religiosas que Evangelista su discípulo: ésta es Alexandria. Aseguró la Silla
Dios nos haya conservado entre las, espadas de los Longobar- que ocupó por siete años , aunque para dexarla ; y ésta es An-
dos." Envió San Gregorio á Teoctista una llave tocada al cuer- tioquia. Y asi solamente hay una Silla del mismo Apóstol, en
po de San Pedro ; esto e s , con limaduras de sus cadenas; y pa- la que presiden ahora tres Obispos por la autoridad divina,
ra que la estimase, la refiere un milagro obrado con el con- por lo que me atribuyo á mí mismo todo quanto oigo decir
tacto de esta llave. Hallándola un Longobardo en una ciudad de vos. Si oís decir de mí alguna cosa buena , también os la
á la otra ribera del P ó , n o la estimó porque sabia que era de podéis atribuir , porque somos uno en aquel que dixo : que sean
San Pedro ; mas teniéndola por de oro, pretendió romperla uno , como nosotros somos una misma cosa. (Joan. 1 7 . ) L e di-
para emplearla en otros usos. Inmediatamente se apoderó de ce á Eulogio , que habia pensado enviarle maderas; mas que
él el demonio ; y en vez de llevar el cuchillo á la llave , se le por no saber las que necesitaba , le habia dado vergüenza en-
entró por la garganta , y al instanse murió. Autarito , Rey viarle pocas, y le era imposible enviarle mas por no tener na-
de los Longobardos, se hallaba presente con otros muchos Ar- vios proporcionados para llevarlas.
ríanos : todos se viéron sobrecogidos de temor , sin que ningu- Siendo de 1 5 años el ciclo de las indicciones , por consi-
no se atreviese á levantar la llave que aquel Longobardo ha- guiente el siguiente año es el primero, pues el anterior era
bia dexado caer quando murió. Llamó el R e y á Minulfo.el el 1 5 : el libro octavo contiene las cartas cuya data es de esta
que, aunque Longobardo, era Católico, y muy dedicado á la primera indicción, que empezó en Septiembre de $97. Con
v 2
DE LOS PADRES DE LA IGLESIA. I£7
la noticia de los progresos que la fe Católica hacia entre los
la guardia en las murallas en tiempo de hostilidades, mandó
idólatras de la isla de Córcega con los buenos oficios de Pe-
al Obispo que obligase á todos, aun á los C l é r i g o s , de qual-
dro su Obispo , le escribió San Gregorio , exhortándole á con-
quiera Iglesia que fueren. Su carta á Eulogio de Alexandria es
tinuar en sus trabajos Apostólicos, diciéndole , que ponga en
notable.Este Obispo le habia pedido las actas de todos los Már-
penitencia por algunos dias á los que en aquella isla habian
tires , recogidas por Eusebio de Cesarea. Os doy las gracias,
sido del numero de los fieles, y despues habian vuelto al culto
le dice San Gregorio, de haberme instruido; porque antes de
de los ídolos , para darles tiempo á llorar sus culpas , y per-
vuestra caita no sabia yo que estuviesen recogidas estas actay
suadir á los que aun no habian sido bautizados , que no ado-
y á excepción de lo que se halla en los libros de Eusebio;
rasen ídolos de madera ó de piedra. A l mismo tiempo le en-
esto es , en su Historia Eclesiástica , yo no sé que se hallen
vió § o sueldos de oro para comprar vestiduras blancas para en los archivos de nuestra Iglesia , ni en las Bibliotecas de
aquellos que siendo pebres, habian de recibir el Bautismo ; por- Roma sino unas pocas que componen un volumen. Tenemos
que era costumbre despojarlos de todos sus vestidos antes de los nombres de casi todos los Mártires distribuidos en cada dia
bautizarlos, y despues los vestian enteramente de blanco. No del año , y juntos en un libro , y celebramos Misas á honra
pudo menos de derramar lagrimas leyendo en la carta de Ara- suya : pero en este volumen no nos dicen las circunstancias de
nasio , Patriarca de Antioquía , la relación de los males que sus martirios ; solamente se ven sus nombres, el lugar y el
padecia en su vejez. Para consolarle , le trae á la memoria que día que le sufrieron." Sería, pues, un Kalendario , ó ' M a r -
ocupaba la Cátedra de San Pedro , y que Jesuchristo le dixo tirologio , y verisímilmente el que tiene el nombre de San Ge-
estas palabras : Quando seas -viejo , otro te Ceñirá y te llevará ronimo. También participó San Gregorio á Eulogio de A l e -
á donde tú no quieras. (Joan. 2 1.) Procura confirmar su fe xandria las noticias que habia tenido de la conversión de los
contra las heregias que entonces se levantaban , cuyos autores Ingleses; pues mas de 1 0 0 0 0 habian recibido el Bautiímo en la
procuraban debilitar todas las verdades de los escritos de los fiesta de Natividad. También Eulogio le habia comunicado la
Profetas , de los Evangelistas y Padres, diciéndole, que espere conversión de los Hereges de Alexandria , y la union perfecta
el auxilio de Dios para combatirlas y arruinarlas. Prohibió á que reynaba en aquella Iglesia. San Gregorio le dio la en-
Domno , Obispo de Mesina , que pidiese Ínteres alguno por horabuena ; mas como escribiéndole le habia dicho que no
la sepultura de los muertos, diciendo : „ Que si los Siquemi-
tas no quisiéron recibir cosa alguna por el lugar en donde
Patr,arfa de Constantinopla el título de Oiispo
Abrahan enterró á su muger Sara , con mayo/ motivo deben versal , os suplico , le dice , que borréis este término ordenar.
ofrecer los Obispos este servicio gratuitamente." En su carta á Bien se quién soy , y quién sois vos: vos sois mi hermano por
t\ lugar que ocupáis ; y mi padre por vuestra grande virtud.
Venancio de Huna habla por menor de l o q u e debe proveer
Yo nada os he ordenado ; solamente os he representado lo que
el que funda un Monasterio , poniendo , entre otras cosas, un
me ha parecido útil , y aun no lo habéis observado exactamen-
cáliz de peso de 6 onzas de plata , y una patena de 2 libras,
te : porque yo os tenia dicho que no me dieseis ese título ni
i-as patenas en los primeros siglos eran grandes y gruesas, por-
a m, ni a otro ninguno , no obstante me le habéis dado al prin-
que se ponían en ellas las ofrendas de los fieles.
cipio de vuestra carta. Y o quisiera distinguirme en la vinud,
Sabiendo que en Terracina se negaban muchos á montar y no en las palabras ; y no tengo por honra lo que deshonra
BIBLIOTECA PORTATIL DE LOS PADRES DE LA IGLESIA. 1^9
á mis hermanos; quitemos palabras que aumentan la vanidad, goga , dicíéndole : » Q u e así como las leyes no les permitían
y ofenden á la caridad. edificar muchas sinagogas , tampoco permitían que se les in-
Las primeras cartas del libro 9 son del mes de Septiem- quietase en la posesion de las antiguas."
bre , indicción 2 , en 598 , y son dirigidas á Januario , Obis- L a Reyna Brunequilda habia pedido el pàlio para Sia-
po de Caller en Cerdeña. Entonces ya era muy anciano , pero grio , Obispo de Autun. San Gregorio consintió gustoso, por
se movia como si fuera joven. Era sensible á las injurias , dé- las obligaciones quedebia á esta Princesa, y por el buen recibi-
bil y fácil á dexarse arrastrar de los malos consejos. Irritado miento que expeiimentó Agustín quando pasaba á Inglaterra.
contra un partícula* , mandó un Domingo por la mañana des- Sabia por otra parte, que al Emperador le había de parecer
truirle sus mieses, y pasar el arado ; despues cantó la Misa, bien que concediese el pàlio á aquel Obispo ; mas era preciso
y fué por sí mismo á quitar los límites del mismo campo. San antes de enviarle quitar dos obstáculos : el uno consístia en que
G r e g o r i o apenas creyó semejante exceso; mas habiéndosele ase- no le habia pedido por sí mismo según la antigua costumbre;
el otro , que el que habia ido á Roma á recibirle se hallaba
gurado el Abad C i r í a c o , *que lo habia sabido en el mismo
empeñado en el partido de los Cismáticos. A u n parece que
país , le dió una severa reprehensión , y excomulgó por dos
habia un tercer impedimento , y era , que la Reyna no lo ha-
meses á aquellos cuyos consejos habia seguido en esta ocasion.
bia pedido por sí misma , sino por medio de su Enviado , re-
Escribió á V i t a l , defensor de Cerdeña , que pusiese la senten-
celosa de que no le concedería á sus súplicas. El Papa le diri-
cia en execucion , y reparase el agravio. Prohibió al mismo
gió al Presbítero Cándido , Rector del patrimonio de San
Obispo toda exacción por el lugar de la sepultura, permitién-
Pedro en las Galias, para que le recibiese de su mano Sia-
dole solamente recibir lo que ofreciesen por las luces del En-
grío, pidiéndole primero con algunos Obispos de su dependen-
tierro. Januario se arrepintió de su culpa , y San Gregorio le
cia. Todas estas formalidades están notadas en la carta á la
aseguró que las reprehensiones que le habia dado, con motivo
R yna Brunequilda. L a suplica San Gregorio que se interese
de haber destruido las mieses , no provenían del enojo , sino
en d.sterrar del Reyno la simonia en las ordenaciones , y en
de caridad fraterna. L e trae á la memoria que en calidad de reprimir los Cismáticos que con pretexto de defender el Con-
Obispo tenia á su cargo no el cuidado de las cosas terrenas, cilio de Calcedonia , pretendían substraerse de las reglas de la
sino el cuidado de las almas : que en éstas debía emplear to- disciplina Eclesiástica , y vivir á su libertad , confiando mas en
da su aplicación, pensando en sus adelantamientos, para no su ignorancia que en las luces de la Iglesia universal, y la de
llevar á la presencia de Dios solo el nombre de Obispo , lo los quatro Patriarcas. L l e g ó á Roma un hombre que venia de
que de nada le serviria sino para su condenación. Uno de los Sicilia , y dixo á San Gregorio, que algunos Griegos y Lati-
Judíos de Caller se convirtió , y al dia siguiente de su Bautis- nos murmuraban de diversos reglamentos que habia hecho para
mo , esto es, el dia de Pascua, se apoderó de la sinagoga, y la reforma del oficio ; y decían : ¿ cómo pretende abatir la Igle-
colocó en ella una imagen de la Virgen, una cruz, y la vesti- sia de Constantinopla el que en todo sigue sus costumbres ?
dura blanca que le pusiéron al salir del Bautismo. San Gre- » Y o le pregunté , dice San Gregorio ,¿ quáles eran estas cos-
gorio alabó en Januario el que no hubiese consentido en esta tumbres ? y él me respondió : habéis mandado que se diga
violencia , y le exhortó á que con la veneración debida quita- aleluya en la Misa fuera d e l tiempo Pascual; hacéis que los
se la imagen y la cruz, y que restituyese á los Judíos la sina-
DE LOS P A D R E S DE LA IGLESIA. I 6 I
Subdiáconos vayan sin túnicas , y que se diga Kyrie eleyson;
Constantinopla , ninguno duda que está sujeta á la Santa Sede,
decís la oracion del Señor inmediatamente despues del Canon
como continuamente lo declaran el Emperador y el Obispo de
Y o le respondí : »»Que en estos puntos no imitaba á Iglesia
la misma ciudad ; no obstante , si hubiere en esa Iglesia ó en
alguna ; porque en quanto á la Alleluya, se dice que fué San
alguna otra cosa que sea buena , estoy pronto á imitar á mis
Gerónimo el que introduxo aqui en tiempo de San Dámaso
propios inferiores en lo que sea bueno ; pues seria locura po-
el uso de cantarla á imitación delque tenia la de Jerusalén; por
ner la primacía en el desprecio de aprender lo mejor." Quan-
lo qual mas bien se puede decir que en este punto, hemos
do San Gregorio dice en esta carta que los Apóstoles no pro-
cercenado alguna cosa en vuestra Iglesia de la costumbre que
nunciaban otra oracion que la Dominical quando consa-
habian introducido en ella los G r i e g o s , lo que parece ser can-
graban , no excluye las palabras del Evangelio, que con-
tar la Alleluya en los Entierros y durante la Quaresma. En
tienen su institución. Vemos en San Justino que tocaba al si-
quanto á los Subdiáconos , era costumbre antigua que solo lle-
glo de los Apóstoles, que ya entonces, quando el celebrante
vasen alba como parece por vuestras Iglesias, las que no haa
recibia el pan y el cáliz , hacia largas oraciones; y que con-
recibido esta costumbre de los Griegos , sino de la Iglesia
cluidas estas, exclamaba el pueblo fiel en esta v o z común.
Romana su Madre. Si ahora van vestidos de túnicas, esto vie-
Amen.
ne de no sé qué Obispo vuestro que los hizo andar asi. No-
E l Primado de la Provincia Bizacena fué acusado de un
sotros no decimos el Kyrie eleyson como los Griegos; estos lo
delito, y ordenó el Emperador por dos veces que fuese juzga-
dicen todos juntos : entre nosotros solo los Clérigos ; y el pue-
do por el Papa , según las leyes canónicas; pero Teodoro,
blo no hace mas que responder. Nosotros decimos otras tantas
X e f e de la milicia , á quien el Primado habia dado diez libras
veces Christe eleyson, y los Griegos no lo dicen ninguna. En
de oro , impidió la execucion de la orden del Príncipe. V i e n -
las Misas cotidianas pasamos en silencio ciertas cosas que es cos-
do San Gregorio que se oponian al juicio , no quiso conocer
tumbre decir : nosotros solamente decimos Kyrie eleyson , j
en el asunto. E l Primado le escribió, reconociendo sin dificul-
Christe eleyson , cantándolo con mas lentitud. Nosotros deci-
tad que estaba sujeto á la Santa Sede ; sobre lo qual dixo el
mos la oracion Dominical inmediatamente despues del Canon;
Papa á Juan de Siracusa en su carta : »»No sé qué Obispo
porque despues de consagrar el cuerpo y sangre del Señor,
hay que no esté sujeto á ella , quando ha caido en falta ; aun-
no decian los Apóstoles otra ; y á mí me ha parecido que
que fuera de este caso , según las leyes de la humildad , to-
no es conveniente decir entonces una oracion compuesta por
dos los Obispos sean iguales. Ordenó á los defensores del pa-
algún sabio , dexando la que compuso por sí mismo nuestro
trimonio de la Iglesia que no permitiesen que los Obispos ha-
Señor. Entre los Griegos todo el pueblo dice la oracion Do-
bitasen con mugeres, sino eran aquellas que permiten los C á -
minical : entre nosotros solo el Sacerdote. ¿ En qué , pues,
nones , esto es, la madre, la tia, la hermana y otras que no pue-
hemos seguido las costumbres de los Griegos? N o hemos hecho
dan ser sospechosas, y que los exhorte á que cumplan con la
sino restituir los usos antiguos, ó introducir los nuevos que nos
misma ley los Clérigos de su dependencia. Quiere , no obstan-
han parecido útiles. Decid todas estas cosas en Catania , y en
te , que no abandonen á las mugeres con quienes se hubiesen
Siracusa á aquellos que sabéis que han murmurado sobre nues-
casado antes de recibir las órdenes , sino que las gobiernen,
tras mutaciones. En quanto á lo que dice de la Iglesia de
observando todas las reglas déla castidad. Les propone el exera-
TOM. I X . X
pío de San Agustín , el que no quería en su casa ni aun pj.
festado , impidiendo que fuese adorado lo que está hecho por
lientas , mas no los obliga á imitarle.
mano de los hombres ; pero le reprehendió porque las habia
San Gregorio vencido de la importunidad del Exárco Ca-
hecho pedazos, porque estas imágenes, le dice , se colocan en
linico , que continuamente le escribía á favor de Máximo de
las Iglesias con el fin de que los que no saben leer , vean en
Salona , remitió este negocio á Mariníano de R a v e n a , encar-
las paredes lo que no pueden aprender en los libros. Debié-
gándole que exáminase , si la ordenación de Máximo era ca-
raís , añade ; »» haberlas conservado, y advertir al pueblo que
nónica , asociándose para esto con Constancio Obispo de Milán
no pecase , dando verdadera adoracion á la pintura." Dudando
á quien también escribió S. Gregorio. Sabiendo Máximo la or-
Sereno que esta carta fuese de San Gregorio , despreció sus
den del Papa , fué á Ravena. Castorio, Cartulario de la Igle.
consejos. N o obstante , no dexó de advertir al Papa que la ha-
sia Romana , fué también allá con esta comision : »> Si Máximo
bia recibido , y de procurar justificar su hecho, respecto de
declara con juramento que no es culpado de simonía ni de
las imágines. San Gregorio le respondió que el Abad Ciríaco,
otros delitos, requerido en presencia del cuerpo de San Apo-
el que le habia dado su primera carta era un hombre sin sos-
linar , y hace penitencia de su desobediencia , le daréis para
pecha , que era inaudito en la Iglesia que Obispo alguno hu-
consolarle la carta que le hemos escrito." Declaró Castorio su
biese jamas quebrantado ias imágenes: que sola esta conside-
comision . y Máximo se postró en tierra en medio de la ciu-
ración le habia de haber detenido , por no parecer , que él so-
dad , exclamando : Yo he pecado contra Dios y contra el
lo era el piadoso y el prudente con desprecio de sus herma-
bienaventurado Papa Gregorio; y permaneció por tres horas
nos. »> Pero dicen , añade el Papa , que quando despedazaste
en esta postura penitente. El Exarco Calinico , Castorio y el
las imágenes, escandalizaste en tanto grado al pueblo , que la
Obispo Mariníano concurrieron allí , y levantándose Máximo
mayor parte se separó de tu comunion. Es necesario llamarlos, y
manifestó delante de estos, grandes sentimientos de penitencia.
manifestarles en la santa Escritura que no es permitido ado-
L e lleváron á presencia del cuerpo de San A p o l i n a r , en don-
rar lo que está hecho de mano de hombres , y añadir , que
de juró que era inocente en todo quanto le habían impuesto
por haber visto que habían convertido en adoracion el uso le-
en puntos de impureza y de simonía Entonces el Cartulario
gítimo de las imágenes , te indignaste , y las hiciste despedazar.
Castorio le díó la carta del Papa , en la que le restituía á la
También dirás, si quereis tener imágenes en la Iglesia para
comunion y á su gracia , y le concedía el Palio con la condi-
vuestra instrucción , que es el fin para que están hechas, yo
ción de que enviase alguno á recibirle según la costumbre. De
os lo permitiré con mucho gusto. D e este modo los suavizarás
este modo se dió fin á este asunto en 26 de Agosto de 599.
y los reducirás á la unión. Si alguno quiere hacer imágines no
Había dexado el Papa á Mariníano el juicio de la penitencia
se lo impidas ; solamente le has de prohibir que las adore. L a
que Máximo debía hacer por haber celebrado la Misa estan- vista de las historias santas debe excitar en ellos la compun-
do excomulgado. ción , pero solamente nos debemos postrar á adorar á la santí-
Habiendo sabido San Gregorio que Sereno , Obispo de sima Trinidad. Esto te digo por el amor que tengo á la Igle-
Marsella , por haber visto algunas personas que adoraban las sia, y no para debilitar tu zelo , sino para alentarte en tu obli-
imágenes de la Iglesia, habia despedazado estas imágenes, y gación."
las había arrojado del templo. Alabó el zelo que habia mani- En las Galias se daban órdenes sagrados por simonía ; de
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DE LOS PADRES DE LA IGLESIA. 165
tal suerte , que sin examinar las costumbres, no se juzgaba dig-
bia hecho con el Obispo Agustín , y le envió en reconocimien-
no , sino aquel que ofrecía dinero, el q u a l , por lo mismo era
to el Palio que habia mucho tiempo pretendía. Para sostener
mas indigno. También habia hombres tan ambiciosos , que in-
mediatamente que algún Obispo moria , se hacian cor- la dignidad , dió á la Iglesia de Autun el primer lugar en la
tar el cabello , y del estado de legos , se hacian de repente Provincia sin perjuicio de la de Lion , que era la Metró-
Obispos. Continuaban también los Clérigos teniendo en su ca- poli.
sa mugeres de las que no están exceptuadas en los Cánones: XXIX. Las cartas del libro 1 0 corresponden á la in-
también parece que se descuidaban en tener todos los años dicción tercera , que empezó en Septiembre de 5 9 9 . Despues
Concilios, con estar ordenado tantas veces. San Gregorio se de haber depuesto á Lucilo , Obispo de M a l t a , encargó San
quejó de estos abusos á quatro de los principales Obispos de Gregorio á Romano , defensor en la Sicilia , que hiciese resti-
aquel Reyno , á Siagrio de Autun , Eterio de Lion , Virgilio tuir á la Iglesia de Malta todo quanto se habian llevado L u -
de A r l e s , y Didier de Viena. Les hizo presente que asi como cilo y Pedro su hijo. Permitió á Trajano Abad de un Monas-
se debía traer al santo altar al que se retiraba quando era bus- terio de Siracusa , electo para reemplazar á Lucilo , que llevase
cado , asi era preciso desterrar muy lejos de él al que por sí consigo quatro ó cinco Monges de su Comunidad para que le
mismo se apresuraba á subir : que los que compran las digni- sirviesen de consuelo en un pais extraño ; pero con el con-
dades rio piensan en aquellas divinas palabras: Dad gracio- sentimiento del Obispo Diocesano , que era Juan de Siracu-
samente lo que graciosamente habéis recibido : que no puede sa ; y que llevase también algunos jóvenes esclavos que habia
el rebaño del Señor recibir provecho alguno del que se atre- comprado con su propio dinero ; y asimismo los libros y otras
ve á ocupar la plaza del Maestro sin haber sido discípulo , y cosas que tenia , ó de su padre , ó compradas quando no era
que por mas méritos que un hombre tenga , es necesario que A b a d , queriendo que todo quanto habia adquirido , siendo
se haya exercitado en las eclesiásticas funciones por todos los Abad , se quedase en el Monasterio , al que de derecho per-
grados diferentes antes de ser promovido al Obispado : que en tenecía.
vano se alegaría una costumbre que debe corregirse , y no to- San Eulogio de Alexandria habia enviado á decir á San
marse por exemplo : que se deben mantener en su vigor los Gregorio , que los Monges de Palestina habian de ir á Roma,
Cánones que prohiben á los C l é r i g o s , de Orden sacro , tener para saber lo que él pensaba acerca de la heregia de los A g -
en su casa mugeres extrañas. Les trae á la memoria las anti- noitas, esto e s , de los que atribuían la ignorancia á Jesuchris-
guas ordenanzas, que mandan , que todos los años se celebren to , abusando de los pasages del Evangelio , en los que habla,
Concilios, y quiere , que omitiendo toda excusa se congreguen, como si ignorára alguna cosa ; y que el Diácono Anatolio , su
convocados de Siagrio y del Abad Ciriaco , á remediar todos Nuncio en Constantinopla , le habia suplicado que le escri-
estos abusos. Encarga el Papa á Siagrio que celebre el Con- biese , pidiéndole su parecer sobre esta doctrina. L e respondió
cilio con preferencia á los Obispos de Arlés y de Lion , por el el Papa : »> que aquellos Monges no habian ido á Roma , sino
afecto que le tenian el R e y y la Reyna ; por lo que le escri- á Constantinopla , y que era preciso que su Intérprete hubiese
bió en particular encomendándole el cuidado del Concilio. Al traducido mal la carta de Anatolio , pues ya habia mucho
mismo tiempo le dió las gracias por los buenos oficios que ha- tiempo que habia enviado á aquel Nuncio una refutación de la
heregia de los Agnoitas, con los testimonios de los Padres la-
tinos." Manifiesta á San Eulogio su satisfacción de que están DE LOS PADRES DE LA IGLESIA. 167

unánimes los Padres griegos y latinos en la defensa de la mis- principios de los Agnoitas los mismos que los de los Nestoria-
ma doctrina , y dice : »> Que leyendo en la obra que le habia nos, no podían sin contradecirse á sí mismos , declararse en
enviado los pasages de los Padres griegos, le parecía que leía favor de los Eutiquianos, de cuyo tronco eran rama. D i c e des-
los de los Padres latinos, tanta era la conformidad que obser- pues , que su salud no le habia permitido todavía responder
vaba en los sentimientos y expresiones. En otra carta confir- á la dificultad que su Nuncio en Constantinopla preveía que le
ma las respuestas que el mismo Patriarca de Alexandria ha- podían hacer , sobre que Jesuchristo, aunque eterno , empezó á
bía dado á los pasages de que abusaban los A g n o i t a s ; es á contar las sucesiones del tiempo , y siendo mortal se sujetó á
saber , que Jesuchristo habia ido á buscar higos fuera de su la muerte : que de este modo la sabiduría de Dios se cargó de
estación : que dice , que ignoraba el dia y la hora del juicio; la ignorancia para quitarnos la ignorancia."
que dixo á su Madre la Virgen , ¿ qué tengo yo contigo ? aun N o quería San Gregorio que se rompiese la paz con los
no ha venido mi hora > que decía hablando del difunto Láza- que rehusaban recibir el Concilio de Calcedonia ; mas para
ro , ¿ en dónde le habéis puesto ? Sobre estos pasages pone las quitar el escándalo que podían dar á los fieles , era de pare-
explicaciones de San Agustín, entendiendo con este Padre por cer que los obligasen á anatematizar especialmente con todas
la higuera sin fruto la Sinagoga, que solo tenia las hojas de las heregias las de Severo y INestorio. Quando en un Monas-
la ley : porque tomando este texto á la letra , era preciso de- terio de vírgenes no habia ninguna que fuese á propósito pa-
cir que Jesuchristo fue el mas ignorante de todos los hom- ra ser Abadesa , la enviaba de otra parte á petición del Obis-
bres ; pues todos saben quando da fruto la higuera. En quanto á po de la Diócesi. N o hacia unión de Monasterios de diferentes
la hora y dia del juicio, no le conocía Jesuchristo como hombre, Diócesis sin el consentimiento de sus Obispos. En su tiempo
mas no podia ignorarle como Dios por ser consubstancial al Pa- todavía tenía el pueblo voto en la elección de los Prelados;
dre. También se puede decir que en esta ocasion hablaba por pero el Santo reconocía el derecho de excluir del Obispado
el estilo de los hombres, como quando Dios dixo á Abra- á los que juzgaba indignos , ó porque no vivan castamente,
han : Ahora conozco que temes d Dios. Este es el sentido de ó porque eran usureros, ó porque tenían otros defectos seme-
las palabras que dixo á su Madre : en el milagro que me pe- jantes. En 5 9 9 se vió la Italia afligida de la peste; pero to-
dis , no os conozco , porque el poder de hacerle no me viene davía hizo este azote mayores estragos en el Africa. Escribió
de la naturaleza que recibí de mi Madre ; mas quando lle- San Gregorio sobre esto á Dominico, Obispo de Cartago , re-
gue la hora de mi muerte os reconoceré por Madre , porque presentándole que Dios nos aflige con estas plagas temporales,
de vos tengo la humana naturaleza , en la que soy mortal. para que con la paciencia merezcamos los bienes eternos!
Sí de estas palabras de Jesuchristo á las hermanas de Lázaro, Quiere que se proponga este motivo para consolar á los pue-
¿ en dónde le habéis puesto ? se infiere que no conocía el lu- blos que Dios aflige. Informado de que las expresiones fuertes
gar de su sepultura , también será preciso inferir de lo que de que habia usado para reprehender á Oportuno por ciertas
dixo Dios á nuestro primer Padre, ¿en dónde estás Adán? faltas en que habia incurrido , le tenian en grande tristeza y
que tampoco sabía el Señor adonde se habia escondido Adafl opresión , procuró dar algún lenitivo á su dolor , asegurándo-
después de su c u l p a . " Añade San Gregorio : » Q u e siendo los le , que si le habia hablado asi , no habia tenido otro fin
que el de su salud , sin resentimiento alguno de su parte,
!6S BIBLIOTECA PORTATIL
XXX. El undécimo libro contiene las cartas de la in- DE LOS PADRES DE LA IGLESIA. 169

dicción quarta , que empezó en Septiembre del año 600. I a toda severidad , y se aplicase á conocerse bien. Si te acuer-
carta á C o n ó n , recien electo A b a d de Lerins, es una instruc- das , le dice, de que has ofendido á Dios con la lengua ó con
ción sobre el modo de gobernar aquel Monasterio. » Alienta las obras , ten siempre presente estas faltas para reprimir la
benigno los buenos , y serás con los malos severo ; guarda tal vanidad que pudiera levantarse en tu corazon , y considera
orden en tus correcciones que se vea que amas á las perso- que no te ha dado Dios el don de hacer milagros para tí, si-
no para la salvación de aquellos que se han convertido. A M o y -
nas , y aborreces los vicios, pues de lo contrario se resentirán
sés, aquel grande siervo de D i o s , despues de tantos milagros,
tus correcciones de una especie de crueldad , y aun perderás á
quando llegó el pueblo á la tierra prometida , le reprehendió
los que pretendas corregir; é introduciendo demasiado el hier-
una falta en que habia caído 38 años antes, quando dudó si
ro en la herida , dañarás al que quieras aliviar. Mezcla
podia sacar agua de la piedra. ¿ Quánto mas debemos temblar
en tus correcciones la severidad con la dulzura , para que el
nosotros los que todavia no sabemos si somos escogidos ? Sa-
amor contenga á los buenos,y el temor enseñe á los malos á cum-
bes lo que dice la misma verdad en el Evangelio (Matth. 7.):
plir con su obligación."
Muchos vendrán á decirme en aquel día , Señor nosotros
Las noticias que recibió de la conversion de los Ingleses, hemos profetizado en vuestro nombre, hemos arrojado los de-'-
le causáron al Santo y á todos los fieles un gozo inexplica- momos , y hecho muchos milagros : Yo los diré que no los he
ble. D i ó la enhorabuena á Agustin , por cuyo medio habia conocido. Asi te hablo para humillarte ; pero tu humildad de-
obrado Dios esta maravilla ; pero rezelando que los grandes be ir acompañada de la confianza ; porque aunque soy peca-
milagros que Dios habia hecho por su ministerio en la con- dor , tengo cierta esperanza de que Dios te ha perdonado tus
version de aquella nación , no le sirviesen de ocasion para ol- culpas, pues te ha escogido para que procures la remisión de
vidarse de sí , le trae á la memoria que quando los discípu- las agenas , y dar al cielo la alegria de la conversión de un
los decian á su divino Maestro : Señor , hasta los demonios si pueblo tan grande." N o hay mejor prueba de la verdad de los
nos sujetan en vuestro nombre , les respondió : No os alegréis milagros de Agustin , que este aviso tan serio de San Gregorio.
de esto , alegraos mas bien de que vuestros nombres están es- Habia sabido el Papa de la boca del Presbítero Lorenzo , y
critos en el cielo. Los nombres de todos los escogidos están escritos del Monge Pedro que habian vuelto de Inglaterra á Roma,
en el cielo ; no obstante , no todos hacen milagros: los discí- los consuelos y demostracionesdecaridad que habia recibido Agus^
pulos , pues , de la verdad no se deben alegrar del bien pasa- tin de Berta ó Aldilerga , Reyna de Inglaterra. L a dió gracias
gero y particular con que Dios los distingue , sino de aquel en una carta , en la que la compara con Santa Elena , madre
bien que les es común con todos, y que han de gozar eterna- de Constantino: » de la qual se sirvió Dios para excitar los
Romanos á la fe christiana , como esperamos que se servirá de
mente. Por esto el Señor , quando los discípulos se alegraban con
vuestros beneficios para que los Ingleses conozcan los efectos de
el don de hacer milagros, les trae á la memoria el eterno go*
su misericordia." Era esta Berta Francesa,hija del Rey Quereber-
zo diciendoles: Alegraos de que vuestros nombres están escritos
to. Quando se casó con Etelberto , que era Pagano , le propu-
en el cielo. Q u i e r e , pues, S. Gregorio que al mismo tiempo
so por condicion que habia de conservar el exercicio libre de
Dios obraba de este modo en el exterior por medio de Ag^'
la religión christiana , y habia llevado consigo un Obispo 11a-
tin en favor de su ministerio , se examinase interiormente con
TOMO IX. y
170 . BIBLIOTECA PORTATIL
mado Lnidardo.. N o habia al principio trabajado en la conver- dades. También debes abstenerte de las vigilias, y hacer que
sión de su marido , mas despues , acompañada de San Agus- otro diga las oraciones que por costumbre se rezan en la ben-
tín, trabajó con toda eficacia , porque era una Señora muy ins- dición del Cirio Pasqual en la Iglesia de Ravena , y que en-
truida. San Gregorio la exhorto á confirmar á Etelberto en el cargues también las explicaciones del Evangelio que los Obis-
zelo de la Religión , para reparar de este modo el tiempo que pos hacen en Pasqua." En otra carta le prohibe también San
habia tardado en procurar su conversión. L a suplica también Gregorio ayunar; pero aunque en la carta antecedente le per-
que excite á su esposo á procurar la total conversión de sus mitía solos cinco días al año , en esta le concede uno ó dos
vasallos, asegurándola que se sabian en Roma sus buenas obras, dias en la Semana en caso de que se restablezca á su salud.
y que continuamente se hacia oracion , no solamente allí, sino D i ó quejas á Rusticiana Patricia de que escribiéndole , se
en diversos lugares, y aun en Constantinopla , en donde habían llamaba muchas veces su sierva. »>¿ Cómo os podréis llamar
llegado á los oídos del Emperador , para que Dios conservase sierva mia , quando yo era vuestro vasallo antes de ser Obis-
su vida. .¡/ i • i <móí ¿H p o , y ahora en el cargo del Obispado me veo siervo de to-
Aunque tan oprimido de sus propias enfermedades no de- dos ? Os suplico en nombre de Dios Todopoderoso , que no se
xaba el santo Papa de aliviar las desús amigos. Sabiendo, pues, halle mas en las cartas que me escribáis este término de sier-
que Mariniano , Obispo de Ravena , uno de los Monges de su va. En quanto á los presentes que enviáis á San Pedro , los he-
mos recibido en presencia de todo el C l e r o , y los hemos col-
Monasterio que habia tenido á su lado en los principios de su
gado en la Iglesia."
Pontificado, estaba enfermo de un vómito de sangre ; consultó
á los mas hábiles Médicos de Roma , y le envió sus pareceres Habiendo sabido San Gregorio algún tiempo despues que
por escrito. Todos ordenaban el descanso y el silencio. Pero ni Teoctista, Patricia, hermana del Emperador, era acusada de al-
gunos errores, y que sentía vivamente una reprehensión tan
el uno ni el otro parecían posibles , entretanto que Mariniano
injusta ; la escribió una carta consolatoria , en la que la hace
estuviese en Ravena ; le escribió San Gregorio que encargase
presente , que quando en el cielo tenemos testimonio de la
á algunas personas que pudiesen celebrar las Misas el cuidado
vida , no debemos temer el juicio de los hombres sobre la tier-
del Obispado , el exerdício de la hospitalidad , y el gobierno
ra : que los buenos es preciso que vivan aqui con los malos;
de los Monasterios , y que fuese á Roma antes del estio, ofre-
y que asi como muchos alaban á los buenos mas de lo que es-
ciéndose á cuidar de su salud en quanto pudiese : »» Porque los
tos merecen , permite Dios para humillarlos que los malos los
Médicos, añade, dicen que el verano es contrario á tu enfer-
calumnien. »»No debeis , pues , añade, de ningún modo afli-
medad , y que es muy importante que te restituyas con salud
giros ; mas ya que podéis hacer que cese esa murmuración , me
á tu Iglesia , en donde, si Dios te llama á sí, sea entre los bra-
parece que seria pecado el despreciarla. Debemos despreciar el
zos da tus amigos. Si vienes, no traigas mucha gente , porque
escándalo de aquellos que no podemos contentar ; mas quando le
has de vivir conmigo en la casa Episcopal, y esta Iglesia nos podemos detener sin pecado , lo debemos executar." Aconseja
ha de dar los socorros necesarios. En quanto á lo demás note á Teoctista que llame en secreto á los principales de los que
exhorto , mas te prohibo enteramente que ayunes, porque los murmuraban contra ella , que les dé cuenta de su creencia , y
Médicos dicen que el ayuno es contrario á ese mal ; solamen- que anatematice delante de ellos loj errores que la .imputaban.
te te lo permito cinco veces al año en las principales solemni-
Y 2
DE LOS PADRES DE LA I G L E S I A . I73
»» Si ellos no creen., que vuestros anatemas son sinceros , de-
y las de Júpiter. Le parecia que esta profesión ni aun era
beis añadir el juramento sin pensar que es indigna de vuestra
conveniente para un Lego dedicado á la piedad. Despues de
clase esta satisfacción , Npues rodos somos hermanos , criados y
esta caita que es la 63 , se hallan muchas á diferentes Obis-
rescatados por un mismo Señor. Habiendo recibido San Pedro
pos de las Galias , á Virgilio de Arlés, á Etéreo de León y
el poder de atar y desatar, y el de hacer milagros, jamas
á Arigio de G a p , á los R e j es Teodorico, Teodoberto , Clota-
opuso su autoridad á los que se quejaban de que habia entra-
rio , y á Brunequilda , para la convocacion de un Concilio en
do en casa de Cornelio , ni dixo que no pertenecía á las ove-
que se procurare desterrar la simonia en las ordenaciones. En-
jas reprehender á su Pastor sino que los sosego dando humil-
vía á decir á Etéreo de León, que no habia hallado escrito
demente el motivo. Si el Príncipe de los Apóstales que obraba
alguno de S.Ireneo, en los archivos de la Iglesia Romana. Los
tantos milagros procedió asi , ¿ con quánta mayor razón noso-
progresos de la fe en Inglaterra , pedían mas Predicadores que
tros que somos pecadores , debemos quando nos reprehenden so- los que habia enviado San Gregorio. Partiéron , pues, por su
segarla los que nos acusan , dando con humildad la razon.de orden á aquel pais algunos Monges con el Presbítero Lauren-
nuestra conducta ? Quando yo estaba en Constantinopla iban cio , y el Abad Melito con cartas de recomendación para los
con frecuencia á buscarme muchos acusados de estos errores, Obispos de Tolón, de Arlés, de Marsella , Paris, Rúan y An-
mas protesto en mi conciencia que jamas hallé cosa alguna gers. N o porque los Misioneros habían de pasar por todos es-
de lo que decían ; por lo qual despreciaba tales discursos, y tos Obispados, sino porque los que no estaban en su camino
recíbia familiarmente á estas personas, y procuraba defender- podían servirles con el valimiento que tenian con Teodorico,
las de sus perseguidores. Repite que no bailó en Constantino- Teodoberto y Clotario , á quienes el Papa los habia recomen-
pla persona alguna que defendiese aquellos errores , ni aun dado quando les escribió para la convocacion del Concilio con-
creo , añade, que la hubiese , pues sin duda la hubiera yo co- tra la simonia.
nocido ; pero hay muchos fieles ,que acalorándose ion un ze-
Quando el Monge Agustin envió á Roma al Presbítero
lo indiscreto hacen muchas veces heregias , persiguiendo He-
Laurencio , pidiendo nuevos Misioneros , le encargó una me-
reges supuestos. Por lo que debemos contemplar su flaqueza, y moria , en la que proponía diversas dificultades á San Grego-
sosegarlos con la suavidad y la razón. Son semejantes á aquellos rio. Respondió este Santo por la misma via , y contenían once
de quienes.decia S. Pablo : Corjieso que tienen zelo de ¡agloria artículos. En el i.° pregunta Agustin : ¿cómo debían vivir
de Dios , pero no según la ciencia (Rom. I o.). M a n d ó á ios los Obispos con sus Clérigos , y quintas porciones debían ha-
Obispos de Sicilia que publicasen dos Letanías ó Precesiones cerse de los bienes de la Iglesia , ó de las ofrendas de los fie-
por semana, para pedir á Dios que los librase de la irrupción les ? Responde San Gicgorio : « Q u e la costumbre es hacer
de los Bárbaros , exhortando para este efecto á los pueblos á quatro porciones de las rentas de la Iglesia : Ja 1 .a para e j
la práctica de las buenas '6bras. Reprehendió vivamente al Obispo y su familia por causa de la hcsfyt.lidad : la 2.a para
Obispo de Viena , llamado Didier , porque enseñaba la gra- el Clero : la 3.a para los pobres ; y la 4.a pira reparar las
mática en las Academias, y explicaba en ellas los autores pro- fábricas." N o prescribe reglas generales sobre la vida que los
fanos , creyendo que no correspondía á la dignidad de un Obispos deben hacer con sus Clérigos ; mas como San Agus-
Obispo cantar coa la misma boca las alabanzas de Jesuchristo tin estaba instruido en la vida monástica, le dice : » Que no
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se separe de sus Clérigos, sino que establezca en la nueva Igle- nJgnidad , y otros con mas severidad : los unos con multa pe-
sia de los Ingleses la vid* común de la Iglesia en los princi- cuniaria ; los otros con penas corporales. Es preciso obligar al
pios, quando ninguno tenia cosa propia."En el artículo pre- ladrón á que restituya lo que robo ; pero sin aumento algu-
guntaba Agustín : si los Clérigos que no podian guardar con- no , para que no se juzgue que la Iglesia se quiere aprovechar
tinencia sepodrian casar ; y si despues de casados pueden volver de su pérdida." L a qüestion propuesta en el quinto artículo so-
al siglo. A esto responde San Gregorio: » Que los Clérigos bre si dos hermanos se pueden casar con dos hermanas. La del
que no tienen órdenes sagrados , ni pueden guardar la conti- sexto pertenece á los grados de consanguinidad que impiden
nencia , se pueden casar , y recibir sus gajes fuera de la Co- el matrimenio. Responde San Gregorio : »> Q u e bien pueden
munidad ; pero que siempre que la Iglesia socorra sus necesi- casarse dos hermanos con dos hermanas, porque en la Escritu-
dades , debe cuidar de que vivan según las reglas de esta , que ra no se halla lo contrario : que la Ley Romana permite los
canten los Salmos, y que sus costumbres sean puras: que res- matrimonios de los primos hermanos; pero la Iglesia los pro-
pecto de los que viven en común , no hay necesidad de hacer hibe , contando este grado de consanguinidad por segundo , y
porciones para la hospitalidad ni para los pobres : todo quan- permitía casarse en el tercero y en el quarto : que es grande de-
to resta despues de haber tomado lo necesario , debe emplear- lito casarse con la muger de su padre ó de su hermano , es-
se en obras pias." El 3.0 artículo dice : siendo una la fe , ¿por to es , con su madrastra ó su cuñada ; y que por haber repre-
qué son tan diferentes las costumbres de las Iglesias ? En Ro- hendido el Bautista á Heroies un matrimonio de esta natura-
ma , el modo de celebrar las Misas no es el mismo que en leza , le mandó degollar." D i c e en su respuesta al 6.° : »> Q u e
las Galias. Bien sabes , le responde San Gregorio , la costum- pues muchos Ingleses habían contraído antes de su conversión
bre de la Iglesia Romana en que te has criado; pero soy de pa- matrimonios ilícitos , era preciso advertirles que se separasen,
recer, que siempre que halles alguna cosa que sea mas agrada- temiendo el juicio de Dios , pero sin privarlos de la comu-
nion del cuerpo y sangre de nuestro Señor , para que no pa-
ble á D i o s , sea en Roma ó sea en las G a l i a s , la escojas con
reciese que eran castigados por lo que habian hecho con igno-
grande cuidado para establecerla en la nueva Iglesia de los In-
rancia antes de ser bautizados : porque en este tiempo castiga
gleses : porque no debemos gustar de las cosas por causa de
la Iglesia con zelo algunos abusos, tolera muchos con benig-
los lugares en donde se practican , sino de los lugares por cau-
nidad , y disimula otros por ciertas consideraciones con el fin
sa de las cosas buenas. Escoge , pues , de todas las Iglesias las
de corregirlos mas fácilmente ; mas debe advertirse á todos los
prácticas santas, piadosas y sólidas , haciendo una coleccion de
que vienen á la fe que se abstengan de estas conjunciones ilí-
ellas para el uso de los Ingleses. El 4 0 habla del robo hecho
citas , y si despues con pleno conocimiento vuelven á caer en
á la Iglesia. L a respuesta de San Gregorio es : » Que el que
ellas, es preciso privarlos de la comunion del cuerpo y sangre
hubiese robado alguna cosa de la Iglesia, debe ser castigado
del Señor."
según la calidad de la persona ; pero siempre con paternal ca-
ridad , que no tenga otro fin que el de corregir al culpado pa- En el artículo 8.° pregunta Agustin si era necesario que
ra que evite las penas del infierno. Si tiene bienes el que ro- asistiesen muchos Obispos á la ordenación de un Obispo, quan-
ba , se le ha de castigar de otra suerte que al que hurtó por do solamente con dificultad podrían concurrir por hallarse á
no tener nada: hay unos que deben ser castigados con mas be- largas distancias. Responde San Gregorio : » En la Iglesia de
DE LOS FADRES DE L A IG L ESIA. IY Y
los Ingleses , en donde al presente no hay mas Obispo que tu impidiendo que los fieles continuasen en darle culto."
es preciso que los ordenes sin la asistencia de otros Obispos;
L a dificultad decima era sobre saber si se debia bautiza^
mas quando vayan Obispas de las G a l i a s , asistirán como tes- á una mugar en cinta , y por quánto tiempo se habia de abs-
tigos de la ordenación. E:i quanto á los Obispos que vas or- tener de la entrada en la Iglesia despues del parto : si tam-
denando en Inglaterra , quiero que no estén muy distantes; bién tendría obligación de abstenerse en otros tiempos, y se-
de suerte, que puedan juntarse para ordenar á otros en núme- pararse de la Santa Comunion , por causa de ciertos acciden-
ro de tres ó quatro , asi como en el mundo se juntan perso- tes naturales. Responde San Gregorio : »> Q u e bien se puede
nas casadas para concurrir á la alegría de las bodas." Pone San bautizar á una muger en cinta , porque la fecundidad es dón
Gregorio esta comparación , porque considera la consagración de Dios : que también se la puede bautizar asi que hubiese
de un Obispo , como un misterio en que el hombre se une con parido , y al niño desde luego que nace , si corre peligro de
Dios. Declara á Agustín en su respuesta á la qiiesrion 9 : que morir : que no hay tiempo determinado despues del parto para
no le atribuye autoridad alguna sobre los Obispos de las Ga- que la muger se abstenga de entrar en la Iglesia; porque lo
lias en perjuicio del Arzobispo de A r l é s , que mucho tiempo que se dice en el antiguo testamento se ha de entender en un
antes habia recibido el Palio de los Papas sus predecesores: sentido misterioso : que tampoco debe privarse de entrar en la
„ S i te sucede, pues, le dice pasar á las Galias,debes tratar con él Iglesia en el tiempo de sus accidentes naturales, pues no pue-
sobre la corrección de los Obispos, y excitarle , sino tuviese den imputarse como pecado : y que por la misma razón puede
bastante fervor. Y a le he escrito que concurra contigo para es- llegar en aquellos dias á la Santa Eucaristía ; aunque si se
te efecto , mas no tienes jurisdicción alguna sobre los Obispos priva por respeto es cosa laudable. M a s , quiere que los ma-
de la Galia , y solamente los puedes reformar por vía de per- ridos se abstengan de sus mugeres entretanto que crian: y aña-
suasión y de buen exemplo ; porque escrito está en la ley, de : »» Q u e no pueden dispensarse de criar por sí mismas á
que el que pasa por la mies agena , no puede echar la hoz. sus propios hijos ; porque la costumbre contraria ha sido in-
En quanto á los Obispos de Bretaña os damos enteramente la troducida en favor de la incontinencia." Es de parecer que
comision de instruir á los ignorantes, de confortar á los flacos las ilusiones nocturnas, quando no son ocasionadas por prece-
y de corregir á los malos." Estos eran los Obispos de los Bre- dentes pecados de pensamiento , no deben impedir el comul-
tones , antiguos habitadores de la Isla , que ya habia mucho gar ni ofrecer el Sacrificio.
tiempo que eran Christianos, mas habian caido en la ignoran- Por el mismo tiempo Quiricio , Obispo de Iberia cerca
cia y corrupción de costumbres. Envió San Gregorio á Agus- del mar Negro , envió á Roma en nombre de todos los C a -
tín reliquias del Mártir San Sixto, para exponerlas á la ve- tólicos de la provincia á consultar á la Santa S e d e , sobre si
neración en lugar de las de otro Sixto , del qual , decia aquel debían bautizar á los Obispos y pueblos que dexaban la he-
pueblo que habia sido Mártir, pero no daba pruebas suficien- regia Nestoriana para volver á la Iglesia Católica , ó si se-
tes. E l Papa le dixo á Agustín : » Que en caso de que no se ría suficiente contentarse con la profesión de fe. San Gregorio
hiciesen milcgros en el sepulcro de este Sixto , ni los ancianos le respondió : » D e nuestros antiguos Padres hemos aprendi-
se acordasen de haber oído contar á sus mayores las actas de do que los que en la heregía fuéron bautizados en el nombre
su martirio , procurase cerrar el lugar en donde descansaba, de la Trinidad, son recibidos en el seno de la Iglesia con la
TOMO I X . Z
DE Lbs PADRES DE LA IGLESIA. I79
unción del Crisma , ó con la imposición de las manos, ó pos que te esten sujetos; de suerte, que el Obispo de Lon-
por sola la profesion de fe; por lo que en el Occidente re- dres será en adelante consagrado por su propio Concilio , y re-
cibimos á los Arrianos con la imposición de las manos, y en cibirá el pálio de la Santa Sede. Enviarás por Obispo á Y o r c k
Oriente con la unción del Crisma. Los Monofisitas y los de- el que te parezca mas aproposito; con la condicion de que si
mas con sola la profesion de fe ; porque el santo Bautismo esta ciudad y los pueblos circunvecinos reciben la palabra de
que les dieron entre los Hereges tiene por sí la fuerza de pu- D i o s , ordenará también otros 1 2 Obispos , y será su Metro-
rificarlos , para quando aquellos reciban el Espíritu Santo coa politano. Queremos darle el pálio , y que esté sujeto á tu con-
la imposición de las manos, y para quando estos con su re- ducta ; pero en muriendo tú , será él el Superior de los Obis-
unión á la Iglesia hagan la profesion de la verdadera fe." pos que haya ordenado, sin dependencia alguna del Obispo de
Llamaban Monofifitas á los q u e , como los Eutiquianos, sola- Londres. El lugar entre el Obispo de Londres y el de Y o r c k
mente reconocían una naturaleza en Jesuchristo. „Pero en quan- se arreglará según el tiempo de la ordenación , y obrarán de
to á los Hereges que no están bautizados en nombre de la concierto para bien de la Religión. Ademas de los Obispos
Trinidad , como son, los Bonosianos , que no creían que Jesu- ordenados por tí y por el de Y o r c k , queremos también que
christo es D i o s , y los Catafrigas , que tienen á Montano por te esten sujetos; de suerte , que sepan de tu boca , y apren-
el Espíritu Santo: en estos no hay que recelar en reiterar el dan de tu exemplo lo que han de creer y practicar." San
Bautismo , pues no le han recibido, ó el que han recibido Gregorio se hallaba inquieto sobre si sería feliz el viage del
no puede pasar por verdadero Bautismo, por no haberse con- Abad Melito , y le escribió dándole parte de sus inquietudes,
ferido en nombre de la Trinidad : mas porque , á imitación de y encargándole que en llegando á Inglaterra dixese á Agus-
los pérfidos Judíos, no creen la Encarnación del único Hijo tin que no mandase arruinar aquellos templos de los Ingleses, si-
de Dios , es preciso enseñarles que el mismo Jesuchristo es Hi- no solamente los ídolos que hubiese en ellos, contentándose con
jo de Dios é Hijo del Hombre , obligándolos á confesar esta bendecir agua, y rociar con ella los templos, levantando al-
verdad publicamente , y á anatematizar á Nestorio con todos tares, y poniendo en ellos reliquias; porque si aquellos tem-
sus sequaces , prometiendo que recibirán todos los Concilios plos están bien edificados, debes , dice el Papa , hacer que
que la Iglesia recibe. Entonces debes admitirlos sin dificultad, pasen del culto de los ídolos al servicio del verdadero Dios,
conservándoles la misma clase y grado que tenían en sus Igle- para que esa nación viendo que se conservan los lugares adon-
sias para atraerlos mas fácilmente. de tenia costumbre de concurrir, vaya con mas gusto : y su-
Ademas de la carta que escribió particularmente á Agustin puesto que acostumbraban á matar muchos bueyes sacrifican-
para explicar las dificultades que habia propuesto, le escribió do á los demonios , es preciso establecerles alguna solemnidad
otra para que la hiciese pública , porque la consideraba co- como es , la Dedicación , ó la de los Mártires , cuyas reli-
mo el establecimiento de los Obispados de Inglaterra. En ella quias están hay : que pongan enramadas al rededor de los tem-
dice el Papa: »»Hallándose ya la nueva Iglesia de los Ingle- plos convertidos en Iglesias, y que celebren la festividad con
ses establecida para la gloria de Dios con sus auxilios y tus algunos convites modestos: y en vez de sacrificar animales al
trabajos, te con cedemos el uso del pálio solamente para la ce- demonio , que los maten para comerlos , y den gracias á Dios
lebración de las Misas, con el encargo de establecer i a Obis- de que los alimenta con sus carnes. Dexándoles algunas fies-
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JSo BIBLIOTECA PORTATIL
palabras de Jesuchristo á los Judíos : ¿Hay entre vosotros al-
tas sensibles , será mas fácil insinuarlos -las alegrías interiores,
guno que no desate su buey ó su asno en el dia Sábado, y que
no siendo posible quitar de una vez todas las costumbres en
no le saque del establo para llevarle á darle agua ? A ñ a d e ?
unos espíritus duros. Ninguno llega á un lugar muy elevado
»> Que si era preciso guardar á la letra el precepto del Sá-
de un salto ; siempre sube paso á paso. D e este modo lo hi-
b a d o , también lo sería observar la Circuncisión contra la pro-
zo Dios con el pueblo de Israel. A l principio se le dió á co-
hibición de San Pablo : pero lo uno y lo otro , dice, solo se
nocer quando estaba en fcgipto ; y porque este pueblo acostum-
observa espiritualmente. En quanto al baño , no le permitimos
braba sacrificar á los ídolos, le dcxó en la costumbre de sa-
en tiempo alguno, si solamente se toma por sensualidad y rega-
crificar animales; pero mudando de objeto y de suerte , que lo
lo ; pero si es por necesidad, ni aun en Domingo le prohibi-
que ofrecían antes á los ídolos , se lo ofreciesen al verdadero
mos ; porque de lo contrario sería preciso no lavarse la cara en
Dios." Esta carta es de 15 de las Kalendas de Julio el año 19
este dia : y si es permitido lavar esta parte del cuerpo , ¿ por
del Reynado del Emperador Mauricio, el 1 8 despues de su Con-
qué no el todo ? Solamente nos hemos de abstener el Domin-
sulado , indicción quarta; estoes, en 1 7 de Junio del año 601.
go del trabajo corporal para tener tiempo de aplicarnos á la
XXXI. El Conde Amon deseaba construir un Oratorio oracion, y expiar los descuidos de los otros seis dias de la se-
en su palacio , y San Gregorio dió la comision á Pasino , Visi- 11
mana.
tador de la Diócesi en donde estaba este palacio, para que con-
Concedió San Gregorio , á petición de la Reyna Brune-
sagrase el Oratorio , examinando primero con mucho cuidado
quilda , diferentes privilegios á los dos Monasterios , uno de
si estaba fundado suficientemente, y que pusiese un Presbítero
hombres y otro de mugeres , y al hospital que habia funda-
Cardenal ( q u i e r e decir , un Capellan) para que celebrase la
do en Autun. A algunos críticos les parecen demasiado seve-
Misa siempre que el Conde quisiese , ó lo pidiese el concur-
ras las penas que determina contra los violadores de estos pri-
so del pueblo. V a expecificando todas las condiciones de la
vilegios. Efectivamente los declara privados de sus dignidades,
fundación ; y , entre otras , es la una , que ninguno haya sido
y de la Comunion del cuerpo y sangre de Jesuchristo , sean
enterrado en el sitio en donde estaba construido el Oratorio.
R e y e s , Obispos ó Jueces; por lo que muchos autores han
Esta carta , como las que siguen, están contenidas en el libro
creido que estas amenazas son una añadidura hecha á e c te pri-
I 2 : es de la indicción 5 del año 6 0 1 .
vilegio ; pero el Padre Mabillon, que defiende este texto co-
Las carras de este Santo Pontífice contenidas en el libro 13, mo propio de San Gregorio , hace ver que esto no era mas
son del año 60 2 , indicción 6 ; y el 1 3 despues de su ordena- que una especie de fórmula imprecatoria y comminatoria , de
ción. Habiendo sabido este* año , que habia algunos que en la la qual no se puede sacar conseqüencia alguna contra los de-
misma ciudad de Roma sembraban errores sacados de las su- rechos de los Príncipes, y la seguridad de su posesion.
persticiones judaicas, prohibiendo trabajar el S á b a d o , y bañarse Sucedió á Mauricio en el imperio Focas , el qual solo
en Domingo , expidió un mandamiento á los ciudadanos Ro- habia sido Centurión: y despues Exarca de los Centuriones.
manos , en el que hace ver que debemos tomar en sentido es- L e coronaron Emperador en 23 de Noviembre del año 6 0 2 ,
piritual lo que se dice en la Escritura acerca de la observan- edición 6. Lleváron su estatua y la de la Emperatriz Leon-
cia del Sábado ; y qu2 en la misma ley habia algunas cosas cia á Roma en 25 de Abril del año siguiente 6 « g . El C í e -
q u j era permitidj hacer aquel dia i lo que piueba con aquella«
ro y Senado las recibieron con las aclamaciones ordinarias, y
San Gregorio las hizo colocar en el Oratorio de San Cesáreo do. Escribió también San Gregorio á Leoncia para felicitarla
en palacio: escribió despues á este Príncipe felicitándole de igualmente por el miimo motivo ; y despues de haberle deseado
su exaltación al trono. Dice en su carta : >? Que Dios que es la gracia del Todopoderoso y el zelo de Pulquería en la de-
arbitro de la voluntad de los hombres , eleva algunas veces fensa de la fe Católica , que la moreció el nombre ¿t ía-nue-
á uno de ellos para castigar los pecados de muchos , como él va Helena en el Concilio de Calcedonia , la exhorta á que
mismo lo acababa de experimentar : y que algunas veces coa tome á su cuenta la defensa de fa Iglesia de San Pedro contra
el fin de consolar á muchos afligidos, ensalzaba á otro , para sus enemigos. Aunque el objeto principal de su carta á Ciría-
que su misericordia los llenase de gozo. Esto e s , le dice , lo co , Patriarca de Constantinopla, era recomendarle al Diácono
que esperamos de vuestra piedad : Alégrense los cielos , salte Bonifacio , se valió de la ocasion para exhortarle á que re-
la tierra de gczo , y todo el pueblo de la república , afligido nunciase el título sobervio de Obispo universal.
hasta ahora , convierta su tristeza en alegría (Salm. 95). Januario, Obispo de Málaga en España , se quejó á San
Exhorta á este Príncipe á que refrenase todos los desordenes Gregorio de que le habian depuesto y arrojado de su Silla con
del Reynado pasado , los testamentos hechos por maliciosa su- injusticia y violencia. Un tal Estevan , Obispo también en Es-
gestión , y las donaciones sacadas por fuerza, para que cada uno paña , pero cuya Silla no sabemos, se quejó de lo mismo. El
poseyese pacificamente su hacienda y su libertad; porque hay Papa , para juzgar con conocimiento de causa , diputó á los
esta diferencia , añade , entre los Emperadores Romanos, y los mismos lugares al defensor Juan para que juzgase estos dos
Reyes de las otras naciones, que estos mandan á esclavos, y negocios, y le dió dos memorias en forma de instrucciones: en la
vos mandais á hombres libres." Esta carta es buena prueba de primera de estas dice : »» Si contra el Obispo Januario no se
que San Gregorio no estaba muy contento con el gobierno ha probado ningún delito que merezca destierro ó deposición,
del Emperador Mauricio. N o se advierte menos en la res- debe ser restablecido á su Silla y al grado de su honor; y
puesta que dió á F o c a s , , e l qual se habia quejado de no ha- quedando privado del Sacerdocio aquel que ordenáron contra
ber hallado en Constantinopla N u n c i o de parte del Pápa. los Cánones , viviendo el propio Obispo , debe también ser
« N o ha sido , le d ice , efecto de mi negligencia , sino de la privado de todo ministerio Eclesiástico, y entregado al Obispo
dura necesidad. Todos los Ministros de nuestra Iglesia huían Januario, para que le tenga en prisu n , ó nos le envie. En
aterrados de tan gravoso dominio , de tal sueite , que no era quanto á los Obispos que le ordenáron ó consintiéion en su
posible obligar á ninguno á que fuese á Constantinopla á vi- ordenación , serán privados por seis meses de la Comunion del
vir en el palacio : mas despues que saben que por la gracia cuerpo y sangre de nuestro Señor, y harán penitencia en un
del Todopoderoso habéis llegado al imperio , es tanta su Monasterio." L a segunda memoria qne entregó á Juan el D e -
alegria , que los que antes temían hallarse en la Corte , aho- fensor se intitula : el Capitulario de las leyes imperiales acer-
ra se apresuran por ir á ponerse á vuestros pies." Le enco- ca de la inmunidad de los Clérigos. Es¡e es un extracto de las
mienda el Diácono Bonifacio , á quien enviaba por su Nun- leyes que pudieran establecer el derecho de los principales ar-
cio : y le suplica con instancias que socorra á la Italia contra tículos de su comision; es á saber : »»Que un Presbítero sola-
los Longobardos, pues había 3 5 años, que la estaban asolan- mente por su Obispo debe ser juzgado , ct mo se dice en la nove-
la de Justiniano , que trata de los Obispos, Clérigos y Monges:
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que la violencia cometida contra un Obispo en su Iglesia , es dia volver á aquella parte del Canon endonde le habia dexa-
un crimen capital y público , como el de lesa Magestad , se- do ; por lo que muchos dudaban comulgar de lo que él ha-
gún está declarado en el primer libro del código , tit. ó.cons- bia consagrado. Escribió San Gregorio sobre todos estos pun-
tit. 1 0 . : q u e el Obispo no debe ser acusado delante del Juez tos á V i t a l , defensor en la Isla de Cerdeña. También se en-
Lego , ni juzgado por los Obispos de otra provincia, que es cargó que advirtiese á los que dudaban que Januario hubiese
lo que se manda en la novela de Justiniano. Y porque pudie- consagrado quando sus enfermedades le obligaban á interponer
ran responderle que Estevan no tenia Patriarca ni Metropoli- aloun intervalo en la recitación del Canon de la Misa , que
tano que le juzgase , previene San Gregorio esta dificultad, comulgasen sin dudar; porque la enfermedad del Consagrante
diciendo : »»Que podía ser juzgado , como lo habia pedido, no profanaba la bendición del sagrado misterio. N o obstante, le
por la Silla Apostólica , que es la cabeza de todas las Igle- dice á este Obispo , que no se presente en público quando se
sias." También trae un extracto de las leyes que prohiben re- h a l l e enfermo, para no hacerse despreciable ni escandalizar a
cibir la acusación de un criado ó de un esclavo contra su amo: los flacos. San Gregorio es el primero que llamó Canon esta
porque se decía que Estevan se hallaba en este caso , y que parte de la Liturgia , que se dice despues del Trisagio ó el
los testigos producidos contra él eran gentes de baxa condi- Sanctus. El Papa V i g i l i o le llama oraciones Canónicas en su
ción ; sobre lo qual cita la autentica que tiene por título: de carta á Profuturo , Obispo de Braga.
testibus. A ñ a d e : „Aunque á Estevan le acusen de crimen de Muerto el Obispo de Ancona , eligiéron tres sugetos pa-
lesa Magestad , no se debe estimar esta acusación , pues su ra sucederle ; á Florentino , Arcediano; á Rústico, Diácono de
vida pasada no da sospecha alguna contra él." A estos extrac- la misma Iglesia; y á Florencio , Diácono de Ravena. San
tos juntó él Papa la sentencia del Qbispo Januario; á éste le Gregorio que se habia informado de su mérito personal , es-
declaró inocente , y depuso al Obispo que fué intruso en su cribió á un Obispo llamado Juan en estos términos : » Nos
Silla. También condenaba á los Obispos que habian tenido han dicho que el Arcediano Florentino sabe la Escritura, pe-
parte en su deposición , y en la ordenación del intruso , como ro que está tan anciano , y es tan inclinado á ahorrar, que jamas
lo habia.apuntado en la primera memoria. entra en su casa amigo alguno á comer , ademas de esto que
XXXII. El ultimo libro contiejie las- cartas que escribió ha jurado sobre los Evangelios, que no ha de ser jamas Obis-
este Santo Papa., en la séptima indicción ; esto esj durante el po : que el Diácono Rústico es hombre vigilante; pero que no
año 6 0 3 , y principios de 6 0 4 , que fué el ultimo de su Pon- sabe los Salmos : que el Florencio , de quien se dice que ha te-
tificado. Las enfermedades de Januario, Obispo de Caller, y nido todos los votos , es un hombre muy aplicado; pero como
su grande indolencia ocasionáron diversos motivos de quejas. no conocemos su interior , irás quanto antes á Ancona con nues-
Habia mucho descuido en los hospitales.de aquella .isla: da- tro hermano Armenio , Visitador de la misma Iglesia , y te in-
ban el gobierno de los Monasterios { Monges que habian caí- formarás exactamente de las costumbres y calidades de todos
do en grandes culpas: Januario sacaba de su Clero todos los tres, procurando saber si son culpados de los delito» que se-
Obispos que ordenaba para las Iglesias vacantes. Muchas ve- paran del Obispado , y si es verdad lo que de ellos se dice.
ces quando celebraba los Santos Misterio^ se hallaba tan oprimi- Si eligen á Florencio , Diácono de Ravena , es necesario tener
doide su m a l , que despues de un largo intervalo, apenas po- antes el consentimiento de su Obispo ; pero éste no le debe
TOMO I X . AA
DE LOS P A D R E S DE LA IGLESIA. 1B7
dar en virtud de nuestro mandato , no sea que parezca q l l e gracias al R e y su esposo , por la paz que habia hecho para
le da á mas no poder.
la Italia , y que le excite á conservarla , asi como la habia
Teodolinda , Reyna de los Longobardos, habiendo hecho
hecho. . . . _
bautizar a su hijo Aldoaldo en el dia de Pascua , que en 602 F é l i x , Obispo de Mesina , habia oído decir que San G r e -
cayo en 7 de Abril , d¡5 aviso á San Gregorio, diciéndole gorio respondiendo á las dificultades de San Agustin , habia
que había sido su padrino de Bautismo el Abad Secundino' decidido que el Matrimonio entre parientes en quarto grado era
cuya p,edad ella honraba. L e envió por la misma via alguno! permitido. Por entonces estaba en contrario la costumbre en
escritos que este Abad habia hecho sobre el Concilio su
Roma y en Sicilia , en donde estaba prohibido el Matrimo-
pilcándole que respondiese. El Papa manifestó á esta Princesa nio hasta el sexto grado de consanguinidad , y este era un
su alegna por el hijo que la habia nacido, y porque habia uso fundado en los decretos de los Papas y Concilios , y se-
procurado que renaciese en las aguas del Bautismo , diciendo- ñaladamente del de Nicea. Preguntaba F é l i x : ¿por qué ra-
" Q u e n 0 se prometía menos de su piedad que el que pusiese zón se habia exceptuado de esta regla á la Iglesia que se iba
de P r o t e c ¿ I o n de Dios en la Iglesia Católica el hiio
la formando en Inglaterra. También daba quejas al Papa por las
que había recibido del Señor." La exhorta á criarle en el te- vejaciones que los Obispos sufrían en Sicilia por parte de los
mor y amor de Dios ; para que asi como era grande entre los Legos. Por ultimo , le preguntaba , si en la duda en que se
hombres por su dignidad, no lo fuese menos en los ojos de hallaba sobre si ciertas Iglesias habían sido consagradas , sería
Dios con sus buenas obras. En quanto á los escritos del Abad licito consagrarlas. Esta duda se fundaba en la antigüedad , y
Secondino, se excusa de responder con motivo de su enferme- la negligencia de aquellos á cuyo cargo estaban. A la pri-
d a d , que era tan violenta que le quitaba la libertad de ha- mera qüestion respondió San Gregorio: que toda la ciudad de
blar , como se podia informar de los mismos enviados ; pero Roma podia dar testimonio de que no habia permitido á los
promete responder al punto que Dios le haya restituido á su Ingleses el Matrimonio en el quartJ grado, sino para ellos
salud : entretanto entregó á los diputados de Teodolinda un solos , y por cierto tiempo; con la condicion de que quando
exemplar de as actas del Concilio que se habia tenido en el esta Iglesia se hallase mas sólidamente establecida , se prohibi-
rían allí los Matrimonios como en otras partes, ha--ta el sép-
f Z 7 A í e J r i n l a n ° ' p j r a q u e > l £ y é n d o l a s » conociese la timo grado de consanguinidad: que le habia paieJdo en los
falsedad de todo quanto habia oido decir contra la Santa Sede
principios precisa esta condescendencia , para tratar á los nue-
recihT? § C a t Ó l k a - A ñ 3 d e : " D Í O S nos V«** vos convertidos con la misma atención que aaquelUs de quienes
^ os sentimientos de algún Herege , ó de separarnos un
punto de la carta de San Leon ó de los quatro Concilios : re- dixo San Pablo: Os he alimentado con l.che y no con viandas
cibin os todo quanto ellos recibieron , y condenamos todo quan- sólidas;porque entonces no erais capaces de llevarlas (1 .Cor. 3 ).
una reprobaron.» Envió San Gregorio al niño Aldoaldo A la segunda responde : »> Que siendo los Obispos ungidos del
una cruz con madera de la verdadera Cruz , y un Evangelio; Señor , y llamados tronos de D i o s , no deben ser maltratados
y a a Princesa su hermana , tres sortijas con piedras pfecio- con palabras ni con obras de los Príncipes ó de sus vasallos,
sas , suplicando a Teodolinda que se las entregare con su pro- en particular ni en público ; y esto lo prueba con diversos
pasages de la Escritura , defendiendo , que aun quando los
Pia nian° ?ara daHas ^ suplica también que dé las
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P E LOS PADRES DE LA I G L E S I A . I
Pastores fuesen reprehensibles por su conducta , no por eso En él se halla al principio el orden de la Misa en gene-
pueden dispensarse sus subditos de manifestarles respeto. En ral y empieza ésta por lo que nosotros llamamos Introito :
quanto á la tercera qüestion , la resuelve diciendo: » Que siem- era'una Antífona que se cantaba entretanto que entraban en
pre que hubiese dudas sobre la consagración de alguna Igle- la Iglesia , é iba cada uno tomando su lugar. Esta Ant.fona
sia ; estoes , si no se puede probar con testigos ó por esciitos variaba según la diferencia de las fiestas. El Antifonario de San
que una Iglesia está consagrada , se la debe consagrar; y qUe Gregorio trae varias para todas las fiestas y Domingos del ano,
se ha de observar la misma regla con aquellos de quienes se con el principio del Salmo que se cantaba despues de esta A n -
duda si están bautizados ó confirmados; porque no se juzga tífona. El Introito variaba según la diferencia de festividades;
que se reitera lo que no se sabe de cierto haberse practicado; uno se decia el dia de fiesta ,r y otro en las Misas cotidianas;
y mientras no cese esta duda , podia resultar escándalo á los esto es, siempre se tomaba para Introito un Salmo que tuvies?
fieles." Juan Diácono refiere una parte de esta carta , con el alguna relación con la solemnidad del dia. Se decía despue?
nombre de San Gregorio. Hicmaro la cita con freqiiencia , y Kyrie eleyson : despues si el que celebraba era Obispo , decía
refiere á lo menos la tercera parte. También la atribuye á el Gloria in excelsis : aun esto solo sucedía en los Domingos y
San Gregorio Reginon , A b a d de Prumes, que escribía por dias festivos : los Presbíteros solamente le decían en Pascua.
los años de 900 : por lo que no parece se le puede disputar, N o se decia el Gloria in excelsis ni la aleluya los dias de le-
pues se halla con su nombre en muchos manuscritos. .i tanías ó procesiones, por ser como dias de luto. Despues reci-
XXXIII. Habia compuesto el Papa Gelasio algunas ora- taba el Celebrante la oracion ó colecta del dia-.leía despues la
ciones y prefacios en un estilo corriente y puesto en orden , no Epístola , que era tomada de las de San Pablo , y luego el
solo las que él habia hecho , sino las que halló compuestas por gradual ó aleluya. Concluido esto, leía el Evangelio , el ofer-
sus predecesores : la coleccion de oficios que tenían su nombre, torio , y la oracion que se decia sobre las ofrendas. Concluida
estaba distribuida en muchos libros. Juan Diácono dice , que ésta , decian en alta voz el Prefacio, concluyéndole con el
San Gregorio cercenó muchas cosas de la coleccion de Gelasio, Sanctus , que se repetía por tres veces. Se seguía el Canon,
y añadió otras : que lo recogió todo en un volumen intitulado: y concluido, se recitaba la oracion Dominical; saludaba al pue-
libro de los Sacramentos; porque contenia las oraciones que el blo, deseándole la paz ; luego se decia el Agnus Dei, &c.
Sacerdote debia decir en la administración de los Sacramentos, Este es el orden de la Misa , como se halla en el Sacramen-
y principalmente en la celebración de los santos misterios. La tario de San Gregorio. N o se habla en él de Acólitos, de
diferencia de este Sacramentario y el de Gelasio consiste espe- Subdiáconos, ni de Diáconos ni de otros Oficiales que asistían
cialmente en el numero y variedad de las colectas ú oraciones. al Papa los dias solemnes en la celebración de los misterios:
San Gregorio solamente añadió al Canon de la Misa estas pa- el numero de estos Oficiales y sus funciones están anotados en
labras : Disponed nuestros días en -vuestra paz. Todavía las los antiguos Ordenes Romanos de.esta manera , para el día de
decimos en el d i a , y lo ordinario de la Misa es lo mismo que Pascua. • • ' -, 1 ' :
lo que se halla en el Sacramentario de este Papa , á excepción
X X X I V . Roma estaba dividida desde el tiempo de Augusr
de los Prefacios que son menos ; pero los que decimos son los
to en 1 4 regiones ó quarteles; pero la costumbre Eclesiásti-
propios que hay en su Sacramentario.
ca los reduxo á siete , s¿guu los quales estaban repaitidas .to-
das Jas Iglesias y todo el Clero de la ciudad , é iban sírvien- DE LOS PADRES DE LA IGLESIA. 191
do por su turno , empezando por los Clérigos de la tercera re- Sacristia, descansando el brazo derecho sobre el Arcediano,
gión para el D o m i n g o ; despues por los de la quarta para el y el izquierdo sobre el Diácono. Precedían siete Acólitos con
L u n e s , y -asi d e los demás. Todos los Acólitos de la tercera el incienso , y siete candeleros. Antes de llegar al altar los
región iban el Domingo de Pascua por la mañana al palacio de Diáconos que estaban ya en el Santuario , dexaban sus plane-
San J u a n de Letrán , y con ellos los Defensores de todas las tas ó casullas; pues todos en aquel tiempo hasta los Acólitos
regiones. E l resto de la Clerecía iba también por la mañana las llevaban. Quando y a llegaba el Papa , le presentaban dos
á la Iglesia de la Estación, la que en este día estaba en Santa Acólitos una caxa abierta con el Santísimo Sacramento : el
M a r i a la M a y o r . E l Papa y los principales Oficiales salian á Papa saludándole primero con una inclinación de la cabeza,
caballo por ser muy largo el camino; los Acólitos y los Defensores miraba si habia mas de lo necesario para echar en el cáliz , y
l e acompañaban á píe. Uno de ellos llevaba en la mano el en este caso lo hacia poner aparte. Habiendo llegado al altar,
Santo Crisma en una redoma cubierta con un lienzo : otros hacia una seña para que dixesen el Gloria Patri, y de que
l l e v a b a n desde el mismo palacio los libros y vasos necesarios concluyesen el Salmo del Introito. Los Diáconos besaban los
para el ministerio. Quando el Papa estaba ya cerca , los Acó- lados del altar , y el Papa , habiendo orado por algún tiempo
litos y Defensores que debían servir aquel dia , iban delante inclinándose para pedir el perdón de sus culpas, besaba el
con el Presbítero titular de la Estación : los Diáconos le ayu- Evangelio , y el medio del altar , y subia á su Silla , per-
daban á apearse , y entraba primero en la Sacristia en donde maneciendo de pie vuelto el rostro ácia el Oriente , y la es-
los Diáconos mudaban de hábito : el que habia de leer el palda al pueblo, porque la Silla estaba enmedio detras del
E v a n g e l i o , abría el sello y preparaba el lugar correspondien- altar. Entonces se cantaba el Kyrie eleyson , y se continuaba
te : despues le llevaba un Acólito al Santuario , y un Subdiá- hasta que el Papa hacia señal para concluirle. Volviéndose
cono le ponia con grande respeto sobre el altar. Entretanto-mu- despues ácia el pueblo , empezaba el Gloria in excelsis, y se
daba de hábitos el P a p a , revistiéndole los Subdiáconos : uno volvia ácia el Oriente hasta que se finalizaba. Entonces salu-
le daba el alba , la que se ponia sobre la túnica ; otro el cín- daba al pueblo , diciendo : la paz sea con vosotros. Luego
g u l o , el amito , la dalmática de lino , la grande dalmática ; y volviéndose al O r i e n t e , decía la oracion ó colecta del dia:
por ultimo , la casulla. El Primicerio y el segundo eran los concluida ésta , se sentaba vuelto ácia el pueblo, y hacia una
que iban ajusfando todas estas vestiduras: un Diácono le po- señal á los Obispos y Presbíteros para que se sentasen. Esta-
nia el p a l i o ; despues un Subdiácono regionario le presentaba ban á sus dos lados los Obispos á la derecha en el semicírculo
el manípulo, diciendo: Fulano leerá la Epístola , y fulano que se formaba por detras del altar.
cantará. Inmediatamente que el Papa hacia la señal para em- Asi que el Subdiácono que habia de leer la Epístola veía
p e z a r , salía á la puerta de la Sacristía , y decía : Encended. que estaba sentado el P a p a , subia á la tribuna, que era un
Entonces se ponían por su orden los cantores en el coro , y púlpito levantado con algunos escalones al lado del coro. En
empezaba el principal la Antífona para el Introito , á la que las antiguas Iglesias de Roma se hallan hoy hasta tres; uno
se seguía el Salmo entero , del qual ya no se dice sino un á la mano derecha para la Epístola , mirando al altar ; otro
verso. Inmediatamente que l e oía cantar, salía el Papa de la para las profecías , mirando al pueblo ; y otro á la izquierda,
algo mas elevado y adornado , para cantar el Evangelio. Leida

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DE LOS PADRES DE L A IGLESIA. I95
la Epístola , subía el cantor al pulpito con su libro llamado ba el Papa los panes , se los daba al Subdiácono Regíonario,
gradual ó Antifonario, y cantaba el responsorio , que noso-.. y los ponían en un lienzo que tenían dos Acólitos. El Arcedia-
rros llamamos gradual, por los escalones del pulpito ; y res- no seguía al Papa , tomaba las vinageras, y echaba el vino en
jtonsorio,porque el coro respondía al cantor. Se cantaba despues, un grande cáliz que tenia el Subdiácono, siguiéndose un A c ó -
según el tiempo , aleluya , ó el tracto ; llamado así por el mo- lito que llevaba otro vaso para vaciar en él el cáliz quando
do de cantarle , que era muy despacio. Venia despues el Diá- estaba lleno. Despues del Papa, recibia el Obispo semanero los
cono á besar los pies del Papa ,• el que le daba su bendición otros panes , acompañado de un Diácono que tomaba el vi-
para cantar el Evangelio, diciendo : El Señor esté en tu co- no , y ayudaban los Presbíteros en caso de necesidad. Pasaba
razón , Iba despues el Diácono delante del altar , en donde despues el Papa al lado donde estaban las mugeres , y recibía
besando el Evangelio , le llevaba entre las dos manos, y le sus otrendas; de este modo permanecía el pueblo colocado en
acompañaban dos Diáconos, uno de los quales llevaba el in- su lugar. Los panes eran redondos, como se advierte en que
censario , y dos Acólitos iban delante con dos candeleros. Su- San Gregorio los llama Coronas. , y cada uno las hacia por
bía el Diácono solo al pulpito , y leía volviéndose ácia el me- sí mismo. Esto se ve en la historia de una Señora Romana , la
diodía , que era el lado en donde estaban los hombres; por- que recibiendo la comunion de mano de San Gregorio , y
que en la Iglesia siempre estaban separados de las mugeres. oyéndole decir las palabras ordinarias no pudo menos de son-
reírse , porque el Papa llamaba cuerpo de Jesuchristo al pan
Leído el Evangelio , llevaba un Subdiácono el libro, le da-
que ella había hecho con sus propias manos. Paulo Diácono,
ba á besar á todos; despues le volvía á cerrar en su caxa, y
que es el piimero que refiere este hecho, añade: »»que San
á sellarle ; lo que da á entender que no era libro enquaderna-
Gregorio hizo guardar aquella parte de la Eucaristía , y que
do como los nuestros , sino un pergamino arrollado á la anti-
puesto en oracion consiguió que aquella muger la viese con-
gua. Entonces todavía no se decia el Símbolo en la Misa en
vertida en carne á presencia de todo el pueblo." E l Papa des-
la Iglesia Romana ; porque no habiéndose jamas manchado con
pues de haber recibido las ofrendaste volviaá su lugar, se lavaba
heregia alguna, no necesitaba hacer esta profesión de su fe. Si
las manos , y el Arcediano hacia lo mismo. Despues haciendo
predicaba el P a p a , lo que San Gregorio hacia con freqiien-
señal el P a p a , se llegaba al altar , é iba colocando en él los
cia , era despues del Evangelio. Habiendo el Papa entonces sa-
panes que le suministraban los Subdiáconos , y ponía los que
ludado al pueblo con el Dominus vobiscum ; y dicho el Ore-
le parecía suficientes para la comunion del pueblo, y tomaba la
mus , iba el Diácono ácia al altar , acompañado de un Acólito vinagera'del Papa de mano del Subdiácotro ofrendado, y la va-
el qual llevaba el cáliz, y encima un corporal, y se le presenta- ciaba en el cáliz por medio de una coladera , para que el vino
ba al Diácono. Le colocaba el Diácono sobre el altar, y echaba fuese mas puro : recibia también las de los Diáconos. Baxaba
el otro cabo á otro Diácono para que le estendiese , porque era un Subdiácono al Coro , y tomando de mano del primer Can-
como un grande mantel que cubría todo el altar. Entonces ba- tor el vaso de agua que llevaba al Arcediai.o , le echaba es-
xaba el Papa del Santuario , sostenido de los dos Primiceiios, te en forma de cruz en el cáliz. Entonces descendía el Papa
de los Notarios y Defensores, é iba caminando ácia el lugar en de su silla al altar , y besándole recibia las ofrendas de los
donde estaba él Senado para recibir las ofrendas de los Grandes Presbíteros y Diáconos, y por último la s u y a , la que le pre-
según su clase; esto es el pan y el vino para el Sacrificio. Toma- TOMO i x . ' B B
DE LOS PADRES DE LA IGLESIA. X97

tentaba el Arcediano ; de este modo todos ofrecían, el pueblo, besándola, la daba al segundo Diácono para que la tuviese.
el Clero y el mismo P a p a , pero ha mas de 4 0 0 años que Habiendo dicho el Papa : La paz del Señor sea con vosotros,
los Legos no ofrecen ya la materia del Sacrificio. Tomaba des- hacia con su mano tres signos de cruz sobre el cáliz, y ponia en .él
pues el Arcediano el cáliz de mano del Subdiácono, y le po- la hostia consagrada, esto es, la del sacrificio precedente que le ha-
nía en el altar cerca de lufhostia del Papa , pero á la derecha; bian presentado los dos Acólitos en una caxa abierta quando
este cáliz tenia dos asas rodeadas de un lienzo que llamaban iban de la sacristía al altar. Entonces el Diácono daba la paz,
Ofertorio ; entretanto se cantaba el Ofertorio , esto es , un Sal- esto e s , el ósculo al primer Obispo , este al siguiente, y esto ob-
mo con su Antífona , y en llegando el tiempo , miraba el Pa- servaban todos por su orden.Lo mismo hacia el pueblo, pero los
hombres y mugeres separadamente. Despues se seguía la frac-
pa al Coro , y hacia señal de conclusión ; inclinado despues
ción de la Eucaristía en esta forma : Primero partía el Papa
ácia el altar , estando los Obispos detrás, con los Diáconos y
una de sus hostias que estaban al lado derecho , y dexaba so-
Subdiáconos al rededor , decia la oracion sobre las ofrendas que
bre el altar la partícula que habia partido, poniendo las otras
nosotros llamamos Secreta. , porque se dice en voz mas ba-
hostias sobre la patena que el segundo Diácono tenia , y lue-
xa que las otras ; empezaba despues el Papa el Prefacio del
go se restituía á su silla. Tomaba el Arcediano el cáliz , y le
Sacrificio.
daba á un Subdiácono para que le tuviese ácia un ángulo del
Concluido el Prefacio se cantaba el Himno Angélico , es-
altar al lado derecho ; despues de esto tomaba las hostias, j
to es , el Sanctus , repitiendo dos veces Hosana , despues de lo
las ponia en unos sacos que sostenían los Acólitos, y las lleva-
qual empezaba el Papa el Canon , el que decia solo, y en voz
ban á los Obispos y á los Presbíteros para que partiesen la«
baxa estando de pie delante del altar. Durante este tiempo los
hostias ; pero dos Subdiáconos iban delante llevando al Papa
Presbíteros, los Diáconos y Subdiáconos estaban de pie , é in-
la patena e% donde estaban las hostias de este , y dos Diáco-
clinados ácia el santuario, porque en Domingo no se arrodilla-
nos las partían quando él les hacia la señal. El Arcediano des-
ban. E l Canon de la Misa está en el sacramentario de San Gre-
ocupaba el altar , no dexando en él mas que la partícula que
gorio , y es el mismo que decimos con las mismas señales de
e.l Papa habia partido :porque mientras duraba la Misa se ob-
c r u z , á excepción de las que hacemos al principio del Canon,
servaba que no estuviese el altar sin sacrificio. Hacia el Arce-
las que están señaladas en el antiguo orden Romano. Este or-
diano la señal al coro para que cantase el Agnus Dei, y se
den no pone otra elevación de la hostia, sino la que se hace
colocaba al lado del Papa , á quien entregaba un Diácono la
al fin del Canon , diciendo : Per ipsum^ ó- cum ipso. Enton-
patena con las hostias partidas. El Papa siempre en su asiento,
ces tomaba el Arcediano el cáliz por las asas , y le levantab»
comulgaba de pie , y siempre ácia el oriente , y de la misma
al lado del Papa por la parte en donde estaban las hostias, y
hostia de que habia comulgado, ponia una parte en el cáliz que
despues le volvia á poner en su lugar. E l Acólito , á quien
tenia el Arcediano , diciendo las mismas palabras que todavía
desde el principio del Canon habian dado á guardar la patena,
dice el Sacerdote quando mezcla las dos especies : Fiat com-
y la habia tenido delante del pecho en un lienzo que tenia al
mixtio , ir. consecrado ixc. D e este modo se echaban en el car
cuello como banda , la daba despues del Pater noster á un
liz dos partículas consagradas , una del sacrificio antecedente,
Subdiácono , el que dicha la oracion que se sigue , la volvía
y otra del presente. Tomaba despues el Papa la preciosa san-
al Subdiácono Regioaario i de este la recibía el Arcediano, y
BB 2
gre de mano del Arcediano ', el que con el cáliz : iba al ángii- y se llegaba al altar , y decia el ultimo JDominus lobiscum , sin
lo del altar , y anunciaba la estación para el dia siguiente. volverse ácia el pueblo , y la oracion que llamamos post com-
Después echaba un poquito del cáliz en un vaso lleno de vi- munio , y entonces se llamaba la conclusión. Esta está en el
no que tenia un Acólito ; en otraá partes no se echaba vino sacramentario de San Gregorio con algunas otras para mudar
en el cáliz en donde estaba la sangre preciosa , sino quando se según las festividades. Despues un Diácono , elegido por el A r -
advertía que no habia lo suficiente para los que habian de co- cediano , estaba mirando al Papa , y quando le hacia la seña se
mulgar. Despues se iban acercando los Obispos á la silla del volvía al pueblo , y decia para despedirle , Ite Missa est. V o l -
Papa para comulgar de; la mano de este , luego llegaban los vía el Papa á la sacristía , precedido del incienso y de los sie-
Sacerdotes ; el Arcediano los comulgaba del cáliz , lo que se te candeleros : quando descendía de su silla al presbiterio, le
llamaba confirmar. Despues de la comunion de los que esta- pedían los Obispos la bendición , diciendo : Jube donine bene-
ban en el santuario , vertía el Arcediano lo que habia que- dicere -, se la daba , y despues bendecía á los Presbíteros, y á
dado de la preciosa sangre., en el mismo vaso en donde antes los de las otras Ordenes , según lo iban pidiendo ; esta es la
la había ya echado , y daba al Subdiácono el cáliz vacio pa- única bendición que está señalada en la Misa Pontifical. El or-
ra que le guardase. Entonces descendía, el Papa de su silla pa- den Romano que prescribe tedas las ceremonias, es antiquísi-
ra comulgar á los que eran de la clase del Senado , y el Ar- mo , se cree que sea del tiempo de San Gregorio , aunque no
cediano le iba siguiendo , y dándoles las especies de vino, las se duda que en los siglos siguientes se haya añadido alguna co-
que tomaban con una caña de oro. Los Obispos, y Presbíteros sa. L o que prueba su antigüedad son las églogas ó explica-
¿levaban despues la comunion al pueblo , siguiéndoles los Diá- ciones de Amalado , Clérigo de la Iglesia de M e t z , y des-
conos con las especies de vino r y concluida la comunion de pues Corepiscopo de Leon , que escribía al principio del siglo
los hombres, los que estaban á la mano derecha jasaban al la- nono , el término de Juramento para significar la Eucaristia,
do de las mugeres. Quando el Papa empezaba á dar la coraa- y la costumbre de llevarla en una caxa delante del Papa quan-
nion al Senado , entonaba el Coro la Antífona para la comu- do este iba al altar. El Papa Inocencio I tomó en el mismo
nion , y continuaba cantándola hasta que todo el pueblo ha- sentido el tprmíno juramento ; y se ve en una antigua Litur-
gia , la que se cree ser de San Germán Obispo de París que
bia comulgado. Volviendo el Papa á su silla daba la comu-
murió en 5 7 6 , que antes de la oblacion del pan y del vino,
nion á algunos del Clero, esto es,á los Regionarios , y á los que
llevaban al altar la Eucaristía en un vaso en forma de torre , en
le habian acompañado ó servido en los ministerios inferiores,
donde estaba reservada. Ademas del antiguo orden Romano,
como eran tener la patena , y dar aguamanos: miraba despues
nos ha dado el sabio Benedictino Mabillon , otros cartorce re-
si habia comulgado todo el pueblo, y hacia una seña al Sub-
cogidos de varios autores. El último que es de Pedro Amelio,
diácono para que hiciese al Coro la señal del Gloria Patri,
refiere como se celebraban los oficios divinos en Roma en
érc. Despues de esto repetían la Antífona , y cesaban de can-
tiempo de Bonifacio I X , esto es por los años 1 3 9 0 .
tar. Estas Antífonas están anotadas en el Antifonario de S. Gre-
gorio como ahora las decimos, pero no decimos ya los Salmos, XXXV. Volvamos al sacramentario de San Gregorio.
aunque también están a l l í • r. . ij Despues de haber notado el orden de la Misa en general, po-
ne las oraciones ó colectas que se debian decir por todo el
Concluida la Antífona se levantaba el Papa de su silla.
DE LOS PADRES DE L A I G L E S I A . 20 1
año , con un Prefacio particular casi para cada Misa. Solamente y el del Sábado, vigilia de Pentecostes. Hay tres Misas para las
hemos conservado nueve. L a primera Misa es para la vigilia Letanías ó Procesiones, que se hacían el Lunes , Martes y Miér-
de natividad. Tres hay para el dia de esta fiesta , porque se coles antes de la Ascensión con muchas mas oraciones que en
decían tres M i s a s , aunque en Iglesias diferentes. Lasfiestasde las Misas ordinarias. También hay muchas mas para los Sába-
San Estevan, de San Juan , de los Santos Inocentes, y U de dos de las 4 Témporas. Despues de la Misa del Domingo, octa-
San Silvestre también tienen sus Misas particulares. Síguense va de Pentecostes, se hallan seguidas todas las de les Santos, no-
las del dia 8.° de la Natividad, la del Domingo despues de tados en el Kalendario Romano desde i d e Junio hasta 2 1 de
Natividad , las de la vigilia, y dia de la Epifanía , del Do- Diciembre. Las de la vigilia y festividad de la Asunción de la
mingo siguiente y de la octava , de los cinco Domingos que vie- V i r g e n también se hallan allí. Las hay asimismo para la vigi-
nen despues, de las fiestas de San Félix , de San Marcelo Pa- lia de otras fiestas , para el común de los Mártires, Confeso-
pa , &c. N o solamente todos los Domingos del año tienen su res , Vírgenes ; para la consagración de una Religiosa y de una
Misa particular : también hay Misa diferente para cada dia Abadesa : 2 6 para otros tantos Domingos despues de Pentecos-
de Quaresma , aun para los Jueves, los que no la tienen en el tes, y $ para los § Domingos anteriores á la Natividad. A es-
sacramentarlo del Papa Gelasio. El Miércoles Santo se empe- tas Misas se siguen las oraciones para todos los días durante el
zaba el oficio á Tercia , esto e s , á las nueve de la mañana, Adviento , para la mañana y la tarde; muchas Misas votivas pa-
Se decian las oraciones solemnes y sacerdotales por las perso- ra toda especie de necesidades : las ceremonias de la ordenación,
nas de todos estados y naciones, como en el Viernes Santo, de la bendición del a g u a , de la de una casa nueva, y de los
con las mismas genuflexiones , y con el mismo orden. Noso- nuevos frutos: las oraciones de la unción de los enfermos, y las
tros ya solamente las decimos en el Vienes Santo. Tampoco se Misas cotidianas por el R e y , por el Obispo y por otros.
hallan en el sacramentario de S. Gregorio para el Miércoles, Pidiendo el Emperador Cario Magno al Papa Adriano,
sino en un exemplar del Vaticano ; advierte el sacramentaría, por medio de Paulo el Gramático, el sacramentario de S. Gre-
que á la última oracion por los pérfidos Judíos no se debe do- gorio , se le envió con una carta en que reconocía que era sin
blar la rodilla. L a razón que da Alcuino es, porque los Judios duda de San Gregorio en la forma que entonces tenia , y asi
la dobláron á Jesuchristo por burla. Concluido este oficio be- llevaba esta inscripción en el manuscrito enviado á Cario Mag-
saba el Sacerdote el altar , y salía de la Iglesia , no volvien- no : En nombre de nuestro Señor empieza el libro de los Sa-
do hasta la octava hora , esto es, dos horas despues del medio- tramentos para todo el año explicado por San Gregorio Pa-
día quando se empezaba la Misa. La del Jueves Santo se decia pa de P.oma. Lambercio vió este manuscrito con esta inscip-
á T e r c i a , ó á las nueve de la mañana. Despues que el Cele- cion en la Biblioteca Imperial.
brante concluía el Canon , y antes de decir el Pater nostcr, N o se contentó San Gregorio con disponer en mejor orden
empezaba la bendición de los santos óleos , la que no concluía las oraciones que se decian en la administración de los sacra-
hasta haber comulgado. Concluida la bendición daba la comu- mentos , principalmente de la Eucaristía; arregló también el
nión -á todo el pueblo, el que guardaba una parte para el si- canto , y compuso un Antifonario , en que juntó todo quanto se
guiente Viernes. Este dia se hacia el oficio como le hacemos habia de cantar con notas en la Misa ; esto es , el Introito , el
ahora , lo mismo con corta diferencia era el del Sábado Santo, G r a d u a l , el Ofertorio y la post Commnnio. En Juan Diácono
se ve que antes del Pontificado de este Santo habia ya un An-
tifonario para el uso de la Iglesia , y que S. Gregorio no hizo A R T Í C U L O III.
otra cosa que corregirle, reformando las Antífonas que no le
parecían tan selectas para emplearlas en el culto de Dios, ó dan- Los lugares mas notables de la doctrina deiïSan Gregorio.en
do mas gravedad ó armonía al canto : porque sabia bien la mú- \ punto de dogma, mcráf f disciplina, -u >v 011
sica. Para conservar el cántico que habia arreglado , estableció
J. D e la Escritura y su inspiración} Bautismo solemne , y el tiempo
en Roma una escuela de Cantores, á los que dió algunas tier- de darle.
del espíritu de profecía y los l i - 131
ras con dos casas, una junto á S. Pedro , y otra junto á S. Juan bros Canónicos. X I : " L a Confirmación.
I I . D e los Concilios. •{ ' : v . ^ i X I I . Sobre la Traw¡ubstaBG¡a9¡on.
de Letrán. Juan Diácono , de quien sabemos estas circunstan- X I I I . É l Sacrificio por vivos y di-
I I I . D e la Iglesia, y la primactá de
cias ; refiere: que en su tiempo se conservaba con respeto el ori- San Pedro.
,J funtos. ' •
I V . Sobre la autoridad de la Silla X I V . D e los Oratorios., y alguno«
ginal del Antifonario en la Iglesia de S. J uan de Letrán: que
Apostólica. puntos de disciplina acerca de la
todavía enseñaban la camilla en donde descamaba cantando por V . Sobre la misión de las Divinas celebración dé las Misas.
- Personas , la Procesión del. Espí- X V . . D e la Penitencia ¿ ¿n qué con-»
no permitirle la gota y otras enfermedades estar de pie ni sen-
ritu Santo f y las dos naturalezas siste : y la confesion de los p e -
tado , y las disciplinas con que amenazaba á los niños de esta " en Christo.' " cados.
escuela. El método de cantar que estableció S. Gregorio, y su V I . T r a t a de la gracia^ de que Dios X V I . D e la excomunión.
la retira algunas veces , y de que X V I I . El Sacramento del Orden, y
sacramentario fuéron recibidos en muchas Provincias de Oca- el hombre resiste.Habla de la pre- la residencia de los Clérigos.
dente. Agustín quando fué á Inglaterra llevó Cantores de esta destinación y reprobación. X V I I I . Calidades y método de vida
V I I . D e la concordancia de la g r a - del buen Obispo, el celibato y pe-
escuela Romana , los que de paso por las Galias, instruyéroná cia y el libre albedrio , y ia in- nitencia dé los Clérigos.
sus habitadores; pero muertos estos primeros Maestros, se fué certidumbre de la predestinación. X I X . Sobre el Matrimonio. -
V I H . D ç los Angeles, del estado del X X . La.invpsjacion d e j o s Santps , y
poco á poco corrompiendo el canto , así en Inglaterra como ea primer hombre, y del pecado ori- los milagros obrados en sus sepul-
Francia. Queriendo Cario Magno conformarse con el canto Ro- ginal. cros y con sus reliquias.
I X . E l Bautismo de San J u a n , y el X X I . D e l purgatorio y del infierno.
mano , dexó , estando en Roma , dos hábiles Eclesiásticos de sa de Christo j las ceremonias del X X I I . D e la eternidad de las pena£
comitiva, con el Papa Adriano para que se formasen en el ver- nuestro. de los condenados.
X . Quiénes son los Ministros del X X I I I . D e la simonía. ,
dadero método de cantar. Aunque el Antifonario de S. Gre-
gorio contiene todas las partes de la Misa que se cantan con no-
tas músicas, se le ha conservado el nombre de Antífona que 1. N o le parecía á este Papa que debiames sentir mu-
se canta al principio , y asi la llamamos el Introito. Todas estas cho el no descubrir el autor del libro de Job , supuesto que
Antífonas, como también los Graduales , Ofertorios y postco- no dudaban los fieles que era obra del Espíritu Santo : el Es-
muniones , son hoy las mismas que vemos en el Antifonario de píritu de Dios le escribió, pues dictó las palabras para poner-
San Gregorio. Empieza por el primer Domingo de Adviento, le por escrito : el Espíritu de Dios le escribió, pues inspiró
y concluyen por el 23 despues de Pentecostés. los pensamientos al que le compuso , y se sirvió de sus pala-
bras para que llegasen á nosotros las acciones de virtud que po-
demos imitar ( i ) .
(1) P r x f . in Job.
TOMO I X . CC
DE L O S - P A D R E S D E LAl I G L f E S l A . 20$
• • , O I »»Y*
se ve que antes del Pontificado de este Santo habia ya un An-
tifonario para el uso de la Iglesia , y que S. Gregorio no hizo A R T Í C U L O III.
otra cosa que corregirle, reformando las Antífonas que no le
parecían tan selectas para emplearlas en el culto de Dios, ó dan- Los lugares mas notables Je la doctrina deiïSan Gregorio.en
do mas gravedad ó armonía al canto : porque sabia bien la mú- \ punto de dogma, mcrái' f disciplina, -u >7 011
sica. Para conservar el cántico que habia "arreglado , estableció
J. D e la Escritura y su inspiración; Bautismo solemne , y el tiempo
en Roma una escuela de C a n t o r e s , á los que dió algunas tier- de darle.
del espíritu de profecía y los l i - 131
ras con dos casas, una junto á S. Pedro , y otra junto á S. Juan bros Canónicos. X I : " L a Confirmación.
I I . D e los Concilios. •{ ' : v . ^ i X I I . Sobre la Traw¡ubstaBG¡a9¡on.
de Letrán. Juan Diácono , de quien sabemos estas circunstan« X I I I . É l Sacrificio por vivos y di-
I I I . D e la Iglesia, y la primactá de
c i a s ; refiere: que en su tiempo se conservaba con respeto el ori- San Pedro.
,J funtos. ' •
I V . Sobre la autoridad de la Silla X I V . D e los Oratorios., y alguno«
ginal del Antifonario en la Iglesia de S. J uan de Letrán: que
Apostólica. puntos de disciplina acerca de la
todavía enseñaban la camilla en donde descamaba cantando por V . Sobre la misión de las Divinas celebración dé las Misas.
- Personas , la Procesion del. Espí- X V . . D e la Penitencia 5 ¿n qué con-»
no permitirle la gota y otras enfermedades estar de pie ni sen-
ritu Santo f y las dos naturalezas siste : y la confesion de los p e -
tado , y las disciplinas con que amenazaba á los niños de esta " en Christo.' ' cados.
escuela. E l método de cantar que estableció S. Gregorio, y su V I . T r a t a de la gracia^ de que Dios X V I . D e la excomunión.
la retira algunas veces , y de que X V I I . El Sacramento del Orden, y
sacramentario fuéron recibidos en muchas Provincias de Oca- el hombre resiste.Habla de la pre- la residencia de los Clérigos.
dente. Agustín quando filé á Inglaterra llevó Cantores de esta destinación y reprobación. X V I I I . Calidades y método de vida
V I I . D e la concordancia de la g r a - del buen Obispo, el celibato y pe-
escuela Romana , los que de paso por las G a l i a s , instruyéroná cia y el libre albedrio , y ia in- nitencia dé los Clérigos.
sus habitadores i pero muertos estos primeros Maestros, se fue certidumbre de la predestinación. X I X . Sobre el Matrimonio. -
V I H . D ç los Angeles, del estado del X X . L a invpsjacion d e j o s Santps , y
poco á poco corrompiendo el canto , asi en Inglaterra como ea primer hombre, y del pecado ori- los milagros obrados en sus sepul-
Francia. Queriendo Cario Magno conformarse con el canto Ro- ginal. cros y con sus reliquias.
I X . E l Bautismo de San J u a n , y el X X I . D e l purgatorio y del infierno.
mano , dexó , estando en Roma , dos hábiles Eclesiásticos de sa de Christo j las ceremonias del X X I I . D e la eternidad de las pena£
comitiva, con el Papa Adriano para que se formasen en el ver- nuestro. de los condenados.
X . Quiénes son los Ministros del X X I I I . D e la simonía. ,
dadero método de cantar. Aunque el Antifonario de S. Gre-
gorio contiene todas las partes de la Misa que se cantan con no-
tas músicas, se le ha conservado el nombre de Antífona que 1. N o le parecía á este Papa que debíamos sentir mu-
se canta al principio , y asi la llamamos el Introito. Todas estas cho el no descubrir el autor del libro de Job , supuesto que
Antífonas, como también los Graduales , Ofertorios y postco- no dudaban los fieles que era obra del Espíritu Santo : el Es-
muniones , son hoy las mismas que vemos en el Antifonario de píritu de Dios le escribió, pues dictó las palabras para poner-
San Gregorio. Empieza por el primer Domingo de Adviento, le por escrito : el Espíritu de Dios le escribió, pues inspiró
y concluyen por el 23 despues de Pentecostes. los pensamientos al que le compuso , y se sirvió de sus pala-
bras para que llegasen á nosotros las acciones de virtud que po-
demos imitar ( i ) .
(1) P r x f . in Job.
TOMO I X . CC
DE LOS PADRES DE LA IG1ESIA. 1)205
Dice el Santo , que no todo lo que decía un Profeta sé
la noche del prendimiento del Señor iba siguiéndole cubierto
ha de mirar como inspirado de Dios ; porque Natán dixo á
de sola una sábana; y dexándola en manos de los soldados,
David por sí mismo , que podia edificar un Templo al Señor;
huyó desnudo ( 1 ) , temiendo que le llevasen preso con el Sal-
mas después inspirándoselo D i o s , d e c l a r ó á este Príncipe, que
vador. Cree que San Andrés predicó el Evangelio en la Aca-
no era voluntad de Dios ( i ) que le edificase el Templo ; por-
ya , San Juan en el Asia, y Santo Tomás en la India ( 2 ) .
que esta honra estaba reservada para su hijo Salomon: de e^te
Refuta á los que dicen que C é f a s , á quien San Pablo repre-
modo se opuso á la intención que tenia'David de edificarle,
hendió , era diferente de San Pedro (3). En las citas de la
y retractó l o q u e a n t e s habia dicho sobre este punto.
Escritura ya sigue la versión de San Gerónimo , á la que lla-
Cita ordinariamente San Gregorio los libros de la Es- ma nueva, y ya la antigua (4)., conformándose en esto con
critura con el título que tienen en nuestras Biblias; mas ha- la costumbre de la Sede Apostólica que entonces usaba de las
blando del Eclesiástico , le cita indefinidamente con el título dos : mas prefiere la de San Gerónimo, por ser traducción del
de cierto sabio ( 2 ) . N o se explica de otro «nodo sobre los Hebreo ( § ) , y mas conforme al original. Algunas veces cita
libros de los Macabeos, quando dice : „ Q u e no ti fuera de ra- las versiones de los 7 o, y las de Aquila, Teodocion , y Simaco.
zón sacar testimonios de los libros que no'són todavía Canó-
„ C o n grande cuidado debemos meditar la Santa Escritura.
nicos ( 3 ) f supuesto que se han publicado para edificación de
Esta es como una carta que Dios nos ha enviado (6). D a fer-
la Iglesia." ( 4 ) En esto seguia el parecer de algunos antiguos,
vor á nuestros corazones, y no dexa que se entorpezcan con
como el de Meliton de Sardis , el que no puso los libros de
e l frío, del pecado."Escribía San Gregorio á dos doncellas muy
lós Macabeos en el Canon de l á í Escrituras. Dice : »» Q u e
'distinguidas: « D e s e o que os agrade mucho la lección de la
aunque San Pablo escribió 1 5 Epístolas (5)., la Iglesia solo
Santa Escritura , para que quando os veáis en el estado del
ha recibido 1 4 ; en lo que se conoce que era de la Opinión
Matrimonio sepáis cómo habéis de gobernar y arreglar vues-
de los que suponían una carta mas á la Iglesia de Laodícea."
tras casas ( 7 ) . " Y á Teodoro, médico del Emperador: »» Sien-
Aunque en su tiempo habia algunos que dudaban que San
to que habiendo recibido de Dios el entendimiento con el ta-
Pedro fuese el autor de su segunda Epístola ( 6 ) , defiende San
lento del manejo de los .negOcios , y el de la misericordia y
Gregorio, que era uno de aquellos- Apóstoles que se hálláron
caridad con los pobres , esteis tan metido en las ocupaciones
presentes á la transfiguración ; y éste era San Pedro.. N o dis-
del siglo, que dexeis de leer cada día algunas palabras de
tingue entre Maria Magdalena , y la Pecadora del Evange-
nuestro -Redentor. ¿ Q u é es la Sagrada Escritura , sino una carta
lio , ni entre San Juan el Evangelista , y aquel Joven que
del Criador á su criatura ? Si recibierais una carta del Empe-
-ú. i : 01 ," . "..ib c " ' J o r i o sr;. ; ..
rador ( 8 ) , á qualquiera hora que fuese, no descansaríais hasta
( t ) In Ezech. lib. i . borní'. 1. tos en el Canon á un-mismo tiempo
{ i ) Lib. i 1. in cap. 14. Job. todos, sino en diferentes tiempos. A l
saber su contenido. El Emperador del cielo es el que os ha
(3) Siempre ¡a Iglesia , que g o - pre.v n e reconocemos los que manda : 1 ' ^ n f c : - " • .!•?!.' V i ' . 7 fiit y ;. I ' ;lr
b.ernada por el Espíritu Santo , es el Concilio de Trento , que es el ul-
á quien pertenece declarar qué li- timo que ha declarado , quales son (1) I n E v a n g . lib. 2. homil. 2 g . ( t f Mor. lib. 26. c. 30.
bros son Canónicos , ha procedido los libros Canónicos, lib. 24. mor.c. i p . (tf) l n Ezech. lib. 2. homil. 3 .
con toda precaución en estas decía- (4) Lib. 1p.incap.29. Job. (s) I n E v a n g . lib. 1. homg. 1 7 . (7) . Epist. lib. 1 1 . e p i s t . 7 8 ,
raciones por la importancia dé la ($) Lib. 3*'. cap. 4». in Job. (3) In E?$ch. lib. 2. hom. <5. (8) Epist. 14. ep. 3 1 .
materia: por lo qual no fueron pues- (6; In Ezech. lib. 2. homil. d. (4) Epist. ad Sanct. Leand.
i
CC 2
2<S6 BIBLIOTECA PORTATIL-! I
escrito. El contenido de su carta es vuestra eterna salud. ¿Có- están excluidos de la salud ( i ) . Los Hereges que algunas
mo , p u e s , os descuidáis tanto en leerla ? Aprended en ella veces padecen por el nombre de Jesuchristo ( 2 ) , imaginan que
quán amoroso corazón es-el de D i o s , y cómo os escita ¿sus- sus tormentos les merecerán la gloria de los Mártires ; mas
pirar con mas fervor pc-r los eternos bienes." para desengañarlos , dixo Job : Que hay un lugar para pu-
rificar el oro. Bien se puede padecer fuera de este logar , fue-
II. El grande respeto que San Gregorio tenia á los qua-
ra de la unidad de la Iglesia ; pero ninguno puede ser Már-
tro primeros Concilios generales le hacia decir anatema al que
tir como no lo sea en este lugar. Por ser común á los buenos
no los recibiese. El los recibia como los quatro Evangelios (i).
y á los malos se compone la Iglesia invisiblemente de los unos
D e l mismo modo recibia el quinto , negando su Comuniouá
y los otros; pero Dios que hace discernimiento en el secreto
los que habian sido en él anatematizados, y admitiendo á los
de sus juicios, separará los buenos en el ultimo dia de la so-
que este Concilio admitia. Hallaba grande utilidad en la ce-
ciedad de los malos. Ahora no pueden estar los buenos en la
lebración de los Concilios particulares : en ellos impiden los
Iglesia sin los malos ( 3 ) , ni los malos sin los buenos; porque
Obispos que nazcan las semillas de división entre ellos y los
durante esta vida , es necesaria, digámoslo a s i , la unión exte-
•pueblos que están á su Cargó ( 2 ) : conferencian entre sí sobre
rior de estas dos partes, para que los malos se conviertan con
•los medios de restablecer la disciplina ,los de reparar los pa- los exemplos de los buenos, y los buenos se prueben y purifi-
sados desórdenes , y prevenir otros nuevos con prudentes regla- quen con las tentaciones de los malos.
mentos. Si en donde se juntan dos ó tres personas en el nom-
bre de Dios está el Señor , ¿cómo se podrá creer que falte I I I . Todos los que han leído el Evangelio ( 4 ) saben que Je-
en donde se congregan muchos Gbispos3 Quiere , pues; que suchristo dió por sí mismo el cuidado de la Iglesia á San Pe-
se celebren estos Concilios'una vez a l año (3). Asistían los Sa- dro , Príncipe de todos los Apóstoles. A éste d i x o : ¿ Pedro me
cerdotes á estas juntas, y estaban sentados del mismo modo que amas ? apacienta mis ovejas. A Pedro le dixo : Satanas te
los Obispos ; pero los Diáconos y todo el resto del C l e r o s ha pedido para acribarte como se acriba el trigo ; pero Yo
taban de pie. Las actas que a 11 i se disponian se conservaban he rogado por tí para que no falte tu fe. Convirtiéndote ,pues,
con cuidado, especialinente laS'dfi ¿dos Concilios generales ¡y procura confirmar d tus hermanos. A l mismo Apóstol d i x o :
aun con toda esta diligencia ¿ralgilnas veces se solía alterar en Tú eres Pedro , y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia; y
las puertas del infierno no prevalecerán contra ella. Recibió
algunos puntos. Esto habia sucedido con el de Calcedonia, y
este Apostol las llaves del cielo , con el poder de atar y des-
temiendo San Gregorio que hubiese sucedido Jo mismo con el atar : recibió el cuidado de toda la Iglesia, y el Principado,
de Efeso , ordeno que sé' buscasen los mas antiguos ejempla- y no obstante no se le llama Apóstol universal. Decia esto
res , principalmenie'Uís Latirios , porque loi tenia.porcinas cor- San Gregorio para confundir á Juan , Patriarca de Constan-
rectos que los Griegos ( 4 ) . • tinopla , que afectaba el título de Obispo universal. A ñ a d e :
III. L a Iglesia es santa y universal : ninguno puede sal- »> Aunque haya, pues , muchos Apóstoles , la Silla del Princi-
varse fuera de su seno»-: todos los que se han separado de ella, pe de los A p ó toles, ha prevalecido sola en quanto á la auto-

(1) In Ezech. lib. 6. E p i s t . a . y Tn Decret. (1) Moral, lib. 9. c. Job. 29. (3) Ibid. lib. 31. n. 28.
lib. 1. E p . ' f j . ' ^4) L i b . 6. Ep. *4» (a; Ibid. lib. 18. n. 40. (4) L i b . 5. Epist. 20.
(2) L i b . 9. E p . i c ¿ .
ridad , por causa de la primacía ( i ) . Es la Silla del mismo
Apostol en tres lagares. Levantó esta Silla en donde descan- seguridad y fuera de toda duda ; porque los Papas no duda-
san sus reliquias y acabó su vida; esto es , en Roma. Adorno ban que á ellos les pertenecía el cuidado de todas las Igle-
esta Silla en Alexandria , adonde envió al Evangelista San sias , y que estaban en la estrecha obligación de proveer á to-
Marcos su Discípulo. Confirmó en Antioquia la Silla que ocu- dos con una solicitud Pastoral ( i ) .
pó 7 años, bien que para dexarla. Todas son una Silla del mismo V. D i x o Jesuchristo á sus Apóstoles despues de su resur-
Apóstol , aunque ahora presiden en ella tres Obispos por la rección ( 2 ) : Como mi Padre me ha enviado , asi Yo os envió:
autoridad Divina. Permitió Dios que el que habia de presi- esto es , como Dios , mi Padre , me envió á mí que soy Dios;
dir á toda la Iglesia ( 2 ) , le negase , por el miedo que le ins- asi Y o que también soy hombre , os envió á vosotros que sois
piráron las palabras de una criada ; y lo dispuso asi por un hombres. E l Padre ha enviado á su Hijo á tomar carne h u -
consejo de su misericordia , para que aprendiese el que habia mana y á padecer. También se puede entender esta misión del
de ser Pastor de su Iglesia , á compadecerse de las faltas de Hijo según la naturaleza Divina , y decir que es enviado del
los otros, considerando en la que habia caido. Empezó, pues, Padre , porque es engendrado de él. En efecto, aunque el Es-
á hacer que se conociese á sí mismo antes de colocarle sobre píritu Santo , que es igual al Padre y al Hijo , no encarnó , no
los demás, para que la experiencia de su propia flaqueza le en- por eso dexó de decir el Hijo que él le enviaria : Quando el
señase con quánto valor y condescendencia debía sobrelleva* Consolador que Yo enviaré de parte de mi Pad.re haya ve-
las enfermedades de los otros." nido (Joan. 15.). En lo que se ve claramente que la palabra
IV. La misión no debe entenderse de sola la Encarnación del Hijo;
misma Iglesia de Constantinopla con todas sus qu^ la misión del Espíritu Santo es su procesion del Padre y
prerrogativas estaba sujeta á la Sede Apostólica.-^), El Emr del Hijo ; y que se puede decir que es enviado , porque pro-
perador , y el Patriarca de esta ciudad lo reconocían sin dificul- cede , como se dice del Hijo que es enviado , por ser engendra-
tad alguna. E l Primado de Africa también se confesaba suje- do del Padre. En el texto latino de los diálogos , que es el
to á esta Silla , y no habia en tiempo de San Gregorio Obispo original, se lee ( 3 ) : que el Espíritu Consolador procede siem-
alguno que no se reconociese sujeto á ella , quando habia caí- pre del Padre y del Hijo: la traducción griega , por el con-
do trario, dice: El Espíritu Consolador procede del Padre, y es-
en alguna falta (4)- " Mas quando la falta no lo exige, so- tá en el Hijo: lo qual favorece al error de los Griegos en
mos , dice este Padre , todos hermanos , según la ley de la hu- punto de la procesion del Espíritu Santo ; pero el texto latino
manidad." Los asuntos importantes, principalmente los perte- destruye enteramente este mismo error. Esto nos da motivo para
necientes á la fe ( 5 ) , todos iban á la Santa Sede ; pero estos creer que los Griegos han alterado en su versión este lugar de
puntos se juzgaban en primera instancia en las provincias en los diálogos ; y asi lo pensaba Juan Diácono (4).
donde habian nacido : el Metropolitano ó el Vicario de la Dios Padre ( 5 ) celebró las bodas de su Hijo quando ésto
Santa Sede conocían en un Concilio de 1 2 Obispos, cuyo jui- se unió con la humana naturaleza en el seno de la Santa V i r -
0 3 IJ sen!remitía á Roma , para quel ' - Oel
--cio q i asunto
. í í , ¿c, se termínase
3 U<. A i coa
(1) Ibid. lib. 7 . Epist. 40. (4) Ibid. Epist. ¿9. (0 I ib. 7. E p . 19. ( 4 ) Joan. D i a c . de vit. G r e g o r .
(2) E.vang. I.ib. 2. homil. a i , (g) L i b . 5. Epist. 5 3 . (1) In Evang. lib. 1. homil. i6. lib. 4 . c. 7^.
(3) Lib. 9 . Epist. 1 2 . (3) L i b . a. dial. c. 38. ( 5 ) In ¿ v a n g . lib. 2. hom. 38.
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DE LOS PADRES DB LA IGLESIA. 209
gen. Toda unión por lo común se hace entre dos personas 5 pe.
ro esta especie de unión no tiene lugar en Jesuchristo. Aun- levantar, si no hubiera entrado en él el Espíritu de Dios. Bien
que es Dios y Hombre , no es compuesto de dos personas. podemos hacer esfuerzos por las buenas acciones con la gracia
Existe en dos naturalezas ; pero es blasfemia decir que se com- del Omnipotente ; pero no podemos cumplirlas si no nos ayu-
pone de dos Personas. En el Evangelio se lee ( i ) : que quan- da el mismo que las manda. Por esto San Pablo despues de
do se retiró el demonio que habia venido á tentarle , al ins- haber dicho á sus discípulos que obrasen su salud con temor
tante llegáron los Angeles á servirle. Habiendo anunciado el y temblor , añade : Que Dios obrará en ellos el querer y el
A n g e l el misterio incomprehensible de la Encarnación , y des- hacer según su beneplácito. Esto es lo que nos enseña Jesu-
cendiendo el Espíritu Santo para obrarle, entró el Verbo de christo , diciendo : sin mí nada podéis hacer. Pero si nuestras
Dios inmediatamente en el seno de la Virgen , y se vistió de acciones de tal suerte fueran dones de D i o s , que nada hubiera
nuestra carne ; y sin despojarse de su naturaleza inmutable, en ellas de nuestra parte, no tendríamos derecho para pedir
que le es común y coeterna con el Padre y el Espíritu Santo, el premio , como merecido : por el contrario , si de tal modo
temó en las castas entrañas de esta Virgen un cuerpo, con el fueran nuestras, que no tuviesen parte en ellas los dones de
qual el Impasible pudo padecer , el Inmortal pudo morir, y D i o s , ¿por qué le habiamos de dar las gracias? Nuestras
el Eterno pudo llegar á ser temporal pl fin de los siglos: de malas acciones sí que son únicamente de nosotros; pero las bue-
suerte , que con el inefable Sacramento de esta milagrosa con- nas son de Dios y de nosotros. Nos previene con su inspira-
cesión sucedió que la Sagrada Virgen" filé al mismo tiempo ción para que queramos ; nos impele inspirándonos para que
esclava y Madre de su Señor , según la verdad de sus dos na- no queramos en vano , y podamos cumplir lo que queremos;
naturalezas. Estas dos calidades la da la Escritura: j De dónde de suerte, que quando la gracia previniente es seguida de la
me viene á mí esta felicidad , la dixo Isabel , que la Madre buena voluntad, lo mismo que es dón de Dios, viene á ser mé-
de mi Señor venga d mi casa! Maria respondió al Angel que rito nuestro. Esto es lo que explica San Pablo con estos tér-
la anunció el misterio de la Encarnación: Aqui está la escla- minos : Yo he trabajado mas que todos; y para que no pare-
va del Señor : hágase en mí según tu palabra. I ciese que atribuía á sus mismas fuerzas lo que habia hecho,
VI. En todos nuestros pensamientos ( 2 ) , y en todas nues- añade: No yo , sino la gracia de Dios conmigo , porque ha-
tras acciones Jesuchristo es á quien debemos suplicar , como bia sido prevenido de la Gracia. Parece que quando dice : no
á principio de nuestros buenos pensamientos , y de nuestras yo , confiesa que no tenia parte alguna en la acción buena;
buenas obras. Sin él ( 3 ) jamas estamos sin pecado , y con él mas como su libre albedrio habia recibido con esta gracia la
nunca estamos sin justicia. Ponte en pie , decia el Espíritu de actividad para el bien , y en el cumplimiento de la buena
Dios al Profeta E z e q u i é l , y te hablaré (4). Inmediatamente obra no habia hecho otra cosa que seguir la impresión de
entró el Espíritu , y le hizo tenerse sobre sus pies. La voz de esta gracia sobre su libre albedrio , añade : La gracia de Dios
Dios manda ( 5 ) al Profeta-que se levante ;mas no se hubiera conmigo : como si dixera : no soy yo quien trabajó en la buena
acción; y con todo eso soy yo ; porque en el ser prevenido
por la Gracia no soy yo; pero en haber seguido la impresión
. (1) E v í n g . 11b. a. homil. 16. (4) Ezr.ch. c. 2.
(a) Ezech. lib. a. homil. 20. (5) Ibid. lib. 1. homil. P- de esta Gracia por mi voluntad yo soy el que ha trabajado.
(3) Ibid. lib. 7. Ep. 4. Muchas veces sucede que el Espíritu Santo , que nos habia
TOMO IX. DD
elevado , se retira de nosotros para darnos á conocer lo que tes de entregarlos á los suplicios en la eternidad. Los esco-
somos; esto es , lo que significan aquellas palabras de Job : V 0s gidos siguiendo la impresión de la gracia que les previene,
me reduxisteis al polio. A la verdad , quando Dios se retira ti;nen motivo para alabar la misericordia de Dios. Los té-
del hombre durante la tentación , queda éste como una tierra probos experimentando los castigos que merecen , no se pueden
seca ( i ) , porque la falta el agua. Asi lo executó Dios para quejar de su justicia. ¿ Quién es , dice el Señor , el que prime-
enseñarle quánta es su flaqueza, quando l e abandona á sí mismo, ro me ha dado d mí para que Yo le retribuya ? Como si di-
y como sin el socorro de la Gracia , se queda seco y estéril. xera : Y o no soy precisado por razones humanas para perdo-
T a l vez abandona también á los que ha escogido para la eter- nar á los reprobados, porque no debo cosa alguna al mérito
nidad. No me abandonéis eternamente , le decia David (2), de sus acciones; asi estos infelices no reciben el premio eterno
porque sabia que le podia ser útil que Dios le dexase por al- de la patria celestial, porque con su libre albedrio no quisié-
gún tiempo , con tal que no le desamparase para siempre. Asis- ron merecerle. En quanto á los escogidos, la inspiración de
te D i o s á los Santos quando viene á ellos, y los prueba quan- mi gracia los ha formado para el bien , y los ha elevado so-
do parece que los dexa ; dexa destruido , digámoslo asi, el bre todos los deseos terrenos. Todo el bien que hacemos viene
corazón del hombre quando le abandona , y le edifica quando de Dios y de nosotros: de Dios por el auxilio de su gracia
le llena (3). En vano exhorta por de fuera el Predicador, si previniente ; de nosotros por la cooperacion de nuestra libre
Dios no llena el corazon del que le oye. L a boca que habla voluntad. Si ne viniera de D i o s , ¿ por qué le habíamos de dar
es muda , si Dios no habla dentro del a l m a , y si no inspira gracias ? Si no viniera de nosotros, j qué derecho podíamos
interiormente las palabras que resuenan á los oidos del cuer- tener para esperar el premio ? S o n , pues, nuestras acciones
po : por esto decia el Profeta : Si el Señor no edifica la casa, de gracias una prueba de que Dios nos previene con sus do-
en vano trabajan los que la edifcan. N o hay que admirarse nes ; y la recompensa que esperamos de nuestras buenas obras
de que un corazon reprobado no escuche al Predicador , pues es otra prueba de la parte que tiene nuestro libre albedrio
el mismo Dios halla algunas veces resistencia en las deprava- en las buenas obras quando sigue el movimiento de la gracia.
das costumbres de aquellos á quienes habla. VII. Dios por su bondad obra primero sin nosotros en
Ninguno se anticipa á Dios de tal modo que le haga deu- nosotros mismos , para que nuestro libre albedrio siguiendo los
dor suyo Í pero como es igualmente Criador de todos los hom- movimientos de la gracia , obre con nosotros el bien que nos
bres , predestina y elige algunos , abandonando justamente á hace desear ( 1 ) ; loqual no es impedimento para que Dios le
otros á su vida depravada- N o porque repartiendo sus mise- recompense en nosotros con la misma bondad que si viniera de
ricordias á sus escogidos no les haga experimentar algunas ve- solos nosotros. Claramente denota San Pablo , que Dios nos
ces los rigores de su justicia con las aflicciones que en esta previene para que seamos justos , quando dice : Por la gra-
vida les envia. Aun á los réprohos no les priva de sus gra- cia de Dios soy lo que soy ; y porque D i o s , despues que el libre
cias y favores, aunque exerce contra ellos su justicia , pue* albedrio ha consentido , n»s favorece todavía con nuevos auxi-
les sufre con paciencia por largo tiempo en este mundo an- lios , añade : Y su gracia no estuvo ociosa en mí, sino que he
trabajado mas que todos. Considerando despues, que él por
(n Tib. 9. Mor. n. 8. ed. T i l . (3) Ibid. lib. u . n. 12. (1) L i b . Mor. n. 30.
(2) Ibid. Jib. s o n . 5 1 .
DD 2
sí mismo nada era , dice : Mas no Yo: y reconociendo que ha-
queda en su perdición. Si admirais la conversión de los G e n -
bia hecho alguna cosa con la gracia , añade : sino la gracia
tiles , os responderá la Escritura ; Quando él concede la paz,
de Dios conmigo. N o diria , pues, conmigo, si no tuviera libre
¿ quién se atreverá á condenarle ? Si os admirais de la repro-
albedrio que siguiese la impresión de la gracia previniente.
bación de los Judíos, os dirá : Quando él haya ocultado su ros-
Es verdad , pues, que se salvará el inocente por la pureza
tro , ¿ quién le podrá mirar ? D e suerte , que es preciso que nos
de sus manos; porque Dios recompensará en su ultimo juicio
sirva de razón el consejo impenetrable del Supremo Poder ,
los méritos de aquel á quien haya prevenido en esta vida con
y que esta consideración sea toda la explicación de nuestras
su gracia.
dudas. Autoriza San Gregorio la ciega sumisión que debemos
Los escogidos llegan á conseguir ( i ) el Reyno de Dios
á los juicios de Dios con el exemplo de Jesuchristo , el qual,
con su trabajo, de suerte que con sus oraciones merecen con-
no da otra razón de que Dios ha ocultado sus secretos á los
seguir lo que Dios resolvió antes de todos los siglos darles. Sa-
unos, y se los ha revelado á los otros, sino que asi lo quiso ha-
bemos que somos llamados ( 2 ) ; mas ignoramos , si somos es-
cer. Para probar que los juicios de Dios en punto de la pre-
cogidos : esto es lo que nos debe tener humillados profunda-
destinación , y de la reprobación son impenetrables , trae el
mente en la presencia de Dios. Algunos hay que ni empie-
exemplo de dos niños ( 1 ) , que naciendo á un mismo tiempo,
zan á hacer el bien ; otros que no perseveran en el bien
el uno de ellos recibe el Bautismo , y el otro muere sin ha-
empezado ; y otros que pasan toda su vida en las culpas;
berle recibido. » Y aun muchas veces, añade, el hijo de un
y por ultimo manifestando en sus gemidos, el arrepentimien-
padre y de una madre fieles muere sin haber recibido el sello
to , hacen una severa penitencia : algunos , por el contrario,
de la f e , al mismo tiempo que el hijo de un padre y de una
después de haber hecho una vida santa, caen en la deprava-
madre infieles es reengendrado en las aguas del Bautismo.
ción y el error. El uno empieza bien , y acaba todavía mejor:
Acaso me dirán, que Dios tenia previsto que el que murió sin
el otro siendo malo en su juventud , es todavía peor en su
este Sacramento hubiera vivido en los desordenes, y que por
vejez : cada uno , p u e s , debe vivir en continuado temor , y re-
esto no habia permitido que recibiese el Bautismo ; pero en
petirse muchas veces lo que dice el Evangelio : Que sen mu-
este caso era preciso decir que Dios castiga los pecados an-
chos los llamados , y pocos los escogidos. Sobre esto refiere San-
tes de cometerse , lo que repugna á la doctrina ortodoxa. A la
Gregfcrio el exemplar de tres hermanas de su Padre (3). To-
verdad , ¿cómo se podrá decir pensando sanamente , que Dios
das tres se Convirtieron con igual zelo á Dios nuestro Señor:
que libra á muchos de los pecados cometidos , haya condena-
dos perseveráron ; la tercera se abandonó al desorden, y se
do en otros estas mismas culpas antes de haber podido come-
casó sin respetar el voto de virginidad que habia hecho, pro-
terlas ? ••<<-•-• - - •1f ) i.
fundo abismo son los juicios de Dios ! Ninguno pretenda (4)
, VIII. Los Angeles Q i ) en su creación tenían una natu-
profundizar por qué el uno es escogido, y el otro reprobado;
raleza que podia caer de su estado,, ó permanecer en él por
por qué el uno es atraído por la misericordia ( 5 ) , y el otro se
el libre albedrio ; mas por el afecto y amor que tuviéron á
su Criador , consiguieron la ventaja de no estar ) a sujetos á
(1) Lib. 1. dial. c. 8. (4) Lib. 29. Mor. n. g. •f " . . .0 . * . .1 .\ (
(2) In Evang. lib. 2. hom. -28. (5) Lib. 25. Mor. d. 32.
(3' Ibid. (1) Lib. 27. Mor. n. 7* (2) Lih. Mor. n. 11»

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2 I 4 BIBLIOTECA PORTATIL
mutación ninguna. Dice con toda claridad ( i ) : que el Angel hubiera muerto al salir del seno de su madre, ¿pensáis , dice
es espíritu , y el hombre espíritu y carne : que los demonios San Gregorio, qu-e hubiera merecido el eterno premio por es-
aunque incorporeos ( a ) , serán atormentados con un fuego cor- ta muerte prematura ? ¿ Pensáis que los niños que mueren an-
poreo. Distingue nueve órdenes de A n g e l e s , llamándolos con tes de nacer gozan del descanso eterno ? N o , responde este
la Escritura : Angeles , Arcángeles , Virtudes , Potestades, Padre. Todo el que no se libra con el agua de la regenera-
Principados, Dominaciones, Tronos, Querubines y Ser ajines. La ción , siempre permanece atado con los lazos de la culpa.
palabra Angel, según este Santo ( 3 ) , es nombre de oficio, y L o que ahora , pues , hace el agua del Bautismo , lo obra-
nó de naturaleza: significa Enviado ó Etnbaxador. Los Ar- ba la fe entre los antiguos para con sus niños , ó bien la
cángeles son los principales Embajadores: todos los habitado- virtud de los sacrificios, respecto de los adultos, y el misterio
res de la Corte celestial son espíritus ; pero no se llaman An- de la Ciicuncision para los que descendían de la estirpe de
geles sino quando Dios los envía á comunicar alguna cosa. Por Adán : que cada uno nace con la culpa del pecado del pri-
esto dice D a v i d : Dios que hace Angeles de sus espíritus. mer hombre , lo dice D a v i d con estas palabras : Yo he sida
(Salm. 1 0 3 . ) El demonio queriendo ser semejante á Dios en concebido en las iniqdidades , & c . Y que los que no se lava-
la elevación con desmesurado orgullo, perdió la semejanza de ron en el agua de la salud , no están esentcs de los supli-
Dios que tenia ; y creyéndose suficiente á sí mismo , cayó cios del pecado original, nos lo asegura Jesuchristo , dicien-
tanto mas abaxo de s í , quanto mas habia querido elevarse so- do : No renaciendo del agua y del espíritu , no se puede en-
bre sí hasta el desprecio de su Criador. D e suerte , que aquel trar en el lieyno de Dios. A muchos saca Dios de este mun-
á quien hubiera elevado una servidumbre voluntaria, fué do antes que lleguen á la edad de hacer bien ó m a l , y por-
abatido por una libertad que ahora se ve cautiva. que los Sacramentos de la salud no los libráron de la culpa
En quanto al primer hombre ( 4 ) , le colocó Dios en el original, irán al suplicio de la otra vida. N o obstante, nada
paraíso terrenal en tal estado , que si hubiera permanecido en hiciéron por su propia voluntad en esta vida.
la obediencia de su Criador con los lazos de la caridad, hu- I X . S. Juan despues de haber predicado el Bautismo de pe-
biera sido algún dia elevado á la pátria celestial de los An- nitencia , le conferia á los que se le pedían ; pero no daba con
geles , sin pasar por la muerte temporal; porque Dios le ha- este Bautismo el perdón de los pecados , porque estaba reser-
bia criado inmortal; pero de tal modo , que si pecaba , que- vado para el Bautismo de Jesuchristo ( 1 ) ; por l o qual dice
dase sujeto á la muerte. Su pecado con su pena ha pasado á el Evangelio : que San Juan predicaba solamente el Bautis-
todos sus descendientes. Todos tienen motivo para decir con mo para la remisión de los pecados ; esto es , que le anun-
D a v i d ( 5 ) : Yo he sido concebido en las iniquidades , y mi ciaba porque no le podía dar. Por el Bautismo de Jesuchris-
Madre me parió en pecados. Aquel es verdaderamente santo, t o recibimos la remisión del pecado original ( 2 ) ; y todos
que para vencer la corrupción de nuestra naturaleza no quiso los que hemos cometido anteriormente , son ccn toda ver-
ser concebido por los medios comunes y ordinarios. Si Job dad borrados por este Sacramento; y no solamente en aparien-
cia , como algunos lo decian ( 3 ) ; pero aunque por el Bautis-
(1) L i b . 4. M o r . n. 8. (4) L i b . 4. Mor. n. 54.
(1) Lib. 1. in Evang. hom. 20.. (3; L i b . n . Epist. 4 5 .
(2) L i b . 4. dial. c. 29. L i b . x8. in Job. (2) L i b . 1 5 . Mor. n. 57.
(3) 'Lib. a. in E v a n g . hom.34.
iho se nos perdona la culpa original, no quedamos libres de
a-unque fuese en la heregia. Ss contentaban con recibirlos en
nuestras pasiones , sino expuestos á ellas. - N o hay duda que
el seno de la Iglesia , ó por la uucion del santo Crisma , ó la
los niños que mueren despües del Bautismo ( i ) entran en el
imposición de las manos , ó con sola la profesion de la fe. Pe-
Reynb de los cielos. En la Iglesia Rdmana se sumergía por
ro bautizaban á los que no habían recibido el Bautismo en
tres veces en el agua al que se bautizaba ; para expresar los
nombre de las tres divinas Personas , como eran los Bonosiacos,
tres dias de la sepultura de Jesuchristo ( 2 ) . Estas tres in-
los que no creían que Jesuchristo era D i o s , y los Catafrigas que
mersiones podían significar también las tres Personas de la San-
tenían á Montano por el Espíritu Santo.
tísima Trinidad , asi como la única inmersión expresaba la uni-
dad de la Naturaleza Divina. C o n el motivo de que en Espa- XI. Aquellos á quienes el Obispo bautizaba y bendecía
ña bautizaban los Arríanos con las tres inmersiones, aconsejó con sus oraciones , recibían el Espíritu Santo con la imposición
San Gregorio á San Leandro de Sevilla , que solo con una in- de las manos ( 1 ) . Este era el Sacramento de la Confirmación.
mersión administrase el Bautismo. »Para que no les parezca, Sí se dudaba ( 2 ) que el bautizado le hubiese recibido , de
dice, que nosotros dividimos como ellos la Divinidad , ni se suerte , que no habia pruebas algunas de que estuviese confir-
álaben de que su costumbre ha prevalecido sobre la nues- mado , sin dificultad le confirmaban , porque no hacian juicio
tra." de que se reiteraba lo que no se sabia que se hubiese execu-
tado. Uno de los principales exercicíos de los Obispos ( 3 ) , du-
X. Los dias del Bautismo solemne eran los de la Pascua,
rante la visita de su Diócesi, era confirmar los niños bauti-
y los de Pentecostés. Por dispensa particular , y por utilidad
zados ; pero 110 debían ( 4 ) ser gravosos á los Presbíteros que
' de la Iglesia que iba naciendo en Inglaterra , bautizó el Mon-
servian en las Parroquias , ni tomar mas que la tasa. Estaba
ge San Agustín ( 3 ) en el día de la Natividad mas de diez
prohibido á los Obispos ( 5 ) señalar dos veces en la frente con
mil Ingleses. Por semejante razón ordenó San Gregorio (4)
el santo Crisma á los niños bautizados. Primero ungían los Sa-
que bautizasen á los Judíos en un Domingo ó en otro dia de
cerdotes en el pecho á los que habían de bautizar, y despues
fiesta , en caso que sintiesen estar esperando hasta la fiesta de
los Obispos los ungían en la frente. Los Presbíteros de Cer-
Pascua , obligándolos no obstante, á prepararse al Bautismo
deña tenían la costumbre contraria. San Gregorio les prohibió
con un ayuno de 40 dias ; pero al mismo tiempo era de pa-
que continuasen , y sabiendo que habian sentido la prohibi-
recer que se les persuadiese que dexasen el Bautismo para la
ción , les escribió que en esto seguía la costumbre antigua de
Pascua. Se puede bautizar á una muger embarazada ( 5 ) , por-
la Iglesia de Roma ( 6 ) , añadiendo : »» Q u e si algunos de ellos
que la fecundidad es un dón de D i o s , y bautizar al niño asi
se contristaban tanto con su prohibición : Permitía á los Pres-
que nace , si corre peligro de morir. En la duda de que una
bíteros , que en defecto de los Obispos hiciesen la unción del
persona esté bautizada , es necesario bautizarla , no sea que
Crisma en la frente d los que habian de bautizar. Este lu-
muera sin Bautismo. Nunca rebautizaban ( 6 ) á los que ha-
gar de la segunda carta á Januario , Obispo de Caller , ha
bían sido bautizados en nombre de la Santísima Trinidad.
embarazado mucho á los Teólogos ; muchos de estos han in-

(1) Lib. 4. dial. c. 18. (1) L i b . 1. boai. 1 7 . (4) L i b . 13. ep. 18.
(4) Ibid. Epist. 1 3 .
(2) L i b . 1. Epist. 43. (a) L i b . 14. ep. 17. (5) L i b . 4. ep. 9.
(t¡) Lib. 1 1 . Epist. Ö4.
(3) L i b . 8. Epist. 30. (ó) Ibid. Epist. 67. (3) L i b . 10. ep. 45. (6) Lib. 4. ep. a 6 .
TOMO I X . EE
D E LOS PADRES DE LA IGLESIA. 2I9

ferido , que aunque el Obispo es el Ministro ordinario de la respondió, que no habia podido hacer menos , oyendo que lla-
Confirmación , podian los Presbíteros administrarle por dispen- maba cuerpo de Jesuchristo d un pedazo de pan que ella mis-
sa , como todavía lo hacen en la Iglesia griega. Santo Tomas ma habia amasado : por ser costumbre antigua que los fieles
entendía en este sentido ( i ) el pasage de S. Gregorio. El Pa- ofreciesen el pan que habían de comulgar. V i e n d o San G r e -
pa Eugenio I V ( 2 ) confiesa que la Sede Apostólica- ha con- gorio su incredulidad , se puso con el pueblo en oracion ; y
cedido algunas veces á los simples Presbíteros el permiso de descubriendo despues la hostia que estaba debaxo del corporal,
confirmar con el Crisma consagrado por su Obispo. E l Carde- la halló convertida en carne con pintas de sangre. Quando ya
nal Palavicino refiere muchos exemplares de estas permisiones todos los asistentes habían visto este prodigio , se volvió el San-
concedidas por los Papas , Adriano V , Nicolás I V , Juan to ácia la S e ñ o r a , y la dixo : Aprende á lo menos ahora a
X X I I , Urbano V y León X ; pero atendiendo á las pala- creer lo que te asegura la V e r d a d : El pan que yo os doy es
bras de San G r e g o r i o , parece que se puede decir que no verdaderamente mi carne , y mi sangre es verdaderamente be-
tienen relación alguna con el Sacramento de la Confirmación; bida. Pero previendo el Criador nuestra flaqueza , con el mis-
pues no habla de la unción que debe hacerse en la frente á mo poder que hizo todas las cosas de nada , se formó un cuer-
los bautizados, sino á los que iban á bautizarse , como dicen las po de la misma carne de la V i r g e n por el Espíritu Santo;
ediciones mas correctas.. Pudiera , pues, ser esta una unción pu- y despues para reparar nuestras fuerzas convierte el pan y el
ramente ceremonial que hacian en la frente los Presbíteros de vino mezclado con agua en su carne y sangre , quando se pro-
Cerdeña , en lugar d e la. que hacian en el pecho los de la nuncian las palabras de la oracion católica , por la santifica-
Iglesia de Roma. ción del Espíritu Santo, aunque permanezcan las mismas apa-
riencias y especies de pan y vino." Concluido este discurso,
XIL Jesuchristo dió. como buen Pastor su vida por su oró el Papa de n u e v o , pidiendo que volviese la hostia á tomar
rebaño, para que dándonos en e l Sacramento su cuerpo y su su forma ordinaria para que aquella muger que se manifesta-
sangre , alimentase con su propia carne las ovejas rescatadas. ba pasmada del milagro , pudiese comulgar ( sea este caso ver-
Refiere Paulo Diácono ( 3 ) , que llegándose á la santa mesa dad ó no lo sea , siempre se podrá concluir con certidumbre
una Señora Romana , la dixo San G r e g o r i o , según la costum- que en el siglo de Paulo Diácono , el qual escribía á fines del
bre , al presentarla la Eucaristia : El cuerpo de nuestro Señor V I I I , ó á principios del I X , era bien conocido el dogma de
Jesuchristo te aproveche para el perdón de tus pecados, y para la transubstanciacion , y asi no tienen los Protestantes funda-
la vida eterna.. Esta Señora se sonrió al decir estas palabras. mento alguno para referir el origen á Pascasio Rarberto , el
L o advirtió el santo Papa , y volviendo á tomar la santa bos- qual escribió despues de la muerte de Paulo Diácono.)
tia ( 4 ) % se la entregó al Diácono para que la pusiese aparte
XIII. L a hostia que se ofrece en el altar tiene particular
sobre el altar. Despues de haber comulgado todo el pueblo,
virtud para alcanzarnos el perdón de los pecados ( 1 ) ; porque
llamó á aquella Señora , y la preguntó qué motivo habia te-
aquel que habiendo resucitado una vez , po está ya sujeto á la
nido para sonreírse quando la iba á dar la comunion. Ella le
muerte, padece, digámoslo a s i , de nuevo en este misterio, por-

(O 3 . F a r t . ^.73. á 11» (3) In vita S. G r e g . c. «3.


(2) In decr. ad A r n i . t. 9. H a r . (4) L i b . 4. in Evang. hom. 37« (1) In Evang. lib. a. hom. 37.
pag- 438. EE 2
DE LOS PADRES DE LA IGLESIA. 22 1
que quantas veces le ofrecemos la hostia de su pasión , otras
casa del Obispo. Queriendo San Gregorio reconciliarlos, man-
tantas renovamos el efecto de aquella misma pasión , en quaij.
dó al Obispo Juan que recibiese las ofrendas de Venancio , y
to á la absolución de nuestras culpas. Aunque vive con una
no solamente permitiese que se dixese Mi:a en su casa , sino
vida inmortal é incorruptible es sacrificado de nuevo en este
que él mismo fuese á decirla en señal de reconciliación. T e n i a n
misterio de la oblacion sagrada : poique en él se toma su cuer-
los Obispos oratorios en la casa Episcopal. Casio de Narni ( i )
p o y su sangre pata la salud del p u e b l o , y su sangre se der-
por no poder celebrar la Misa en la Iglesia el dia de la fes-
r a m a , no por manos de los infieles, sino en la boca de los fie-
tividad de los santos Apostoles , la celebró en el oratorio del
les. En la misma hora del sacrificio se abren los cielos á la
Obispo , y dió con su propia mano el cuerpo del Señor , y
palabra del Sacerdote , de esto no duda ninguno de los fie-
la paz á todos los que se hallaban presentes Habia algunas.ve-
les ( i ) . Para denotar la virtud del sacrificio, refiere San Gre-
ces muchos altares en una misma Iglesia. P a l a d i o , Obispo d e
gorio : » Q u e una muger que no tenia noticia alguna de su
Saintes ( 2 ) puso 1 3 en la Iglesia que habia edificado á hon-
esposo , á quien habian llevado cautivo a países muy distan-
ra de los Apóstoles San Pedro y San Pablo. Quando alguno
tes , le tuvo por moerfo , y todas las semanas hacia ofrecer
comulgaba ( 3 ) le ponian en la boca el cuerpo del Señor. Se
por él la santa hostia , y cada vez que la> ofrecían , se le caían
llevaba la Eucaristía ( 4 ) en los viages ,asi por mar como por
á su esposo las cadenas con que le tenían en la prisión. Yol-
t i e r r a ; se daba á los enfermos moribundos ( 5 ) en forma de
viendo este hombre de su cautiverio , contó esté suceso á su
V i á t i c o , aun muchas veces ponian una hostia consagrada so-
m u g e r , la que reparando en los dias y horas en que habia
bre el pecho ( 6 ) de los difuntos, y los enterraban con ella.
acontecido , halló que se le caían las prisiones en los mismos
N o parecia contraria esta costumbre á los Cánones del tercer
dias en que se ofrecía por él el santo-sacrificio."La conseqüencia
Concilio Cartaginense , ni al Altisidorense , los que solamente
que saca de este milagro e s , que no debemos dudar del mila-
prohiben que se ponga la Eucaristía en la boca de los difuntos.
gro de la hostia sagrada para romper las cadenas de nuestro
XV. Se dixo á los Apóstoles : Los pecados serán perdo-
corazon , quando le ofrecemos nosotros mismos , pues ofrecido
nados á aquellos á quienes vosotros los perdonareis , y serán
por otro , tiene-fuerza para desatar las cadenas que tenían cau-
retenidos en aquellos en quienes vosotros los retengáis. A l pre-
tivo su cuerpo. L a sagrada oblacion puede aprovechar á los di-
sente tienen los Obispos en la Iglesia el lugar de los Apósto-
funtos para conseguirles la absolución de los pecados veniales (2)
les ( 7 ) , y llamados al gobierno de la Iglesia , tienen la autori-
con que saliéron de esta v i d a , pero es útil para aquellos que vi-
dad de atar y desatar. Es grande la honra , pero es gravísi-
viendo bien en esta v i d a , han merecido que les sufraguen los
mo peso , por ser necesario que vean quál es la culpa que ha
devotos obsequios que les hacen despues de su muerte.
precedido , y la penitencia que ha seguido á la culpa , y pa-
XIV. Algunas veces decian Misas en las casas particula- ra que no absuelvan con su sentencia sino á los que Dios v i -
res C'3)- Juan Obispo-de Siracusa , por cierta diferencia con Ve- sita con la gracia de compucion y porque entonces es verda-
nancio, no quiso admitir su ofrenda, y prohibió que se celebrase Mi-
sa en su casa. Irritado este envió gente armada que asolasen la (1) I n E v a r . g . lib. 2 . h o m . 3 7 . (g) Lib. 1. dialog. c. 3 7 .
(2) Lib. 6. ep. 49. (6) Ibid. c. 2 4 .

(1) L i b . 4 . dialog. c. (3) Lib. 2. epist. ¿3. y $4.


(3) Lib. 3. dialog. c. 3 . (2) Lib. a. io Evang. hom. 26.
(4) Ibid. c, <J..
(,2) Lib. 4, cjialog. c. 57.
dera la absolución del pecado quando se sigue la sentencia del
Juez interior. zura de los deleites de este mundo , vuelvan al Señor con la
amargura del llanto : que los que han caido por extender la
Hacer penitencia ( i ) es llorar los males que se han he-
mano á las cosas ilegítimas, se levanten privándose aun de las
cho , y no volver á cometer otros que merezcan en adelante
que son legítimas: que el corazon que se derramó en falsas ale-
ser llorados. E l que llorando sus pecados comete otros , ó no sa-
grías , se recoja con una tristeza saludable : que la llaga que
be como se ha de hacer la penitencia , ó afecta que lo ignora.
provino del orgullo, halle la curación en la humillación de una
Por esto está escrito que el perro vuelve á su vómito, y el
vida despreciada.
cerdo se lava en el cieno. Quando vomita el perro , arroja lo
• XVI. Si el Pastor ata , sea justa ó injustamente , siempre
que le cargaba el estómago , pero vuelve á su vómito, y á to-
debe temer el rebaño su sentencia ( 1 ) ; y el inferior que se
mar de nuevo lo mismo que le incomodaba : asi también los
halla llagado con una sentencia injusta , debe rezelar el haber-
que lloran sus pecados , arrojan quando se confiesan la mali-
la merecido con alguna otra culpa ; pero si el inferior debe
cia y corrupción con que estaba cargada su conciencia ; pero
temer aun la excomunión injusta , también el Pastor ha de em-
vuelven á cargarse quando despues de la confesion vuelven al
plearla con discreción para atar y absolver con justicia. N o
pecado. Asi como el cerdo se va ensuciando mas y mas quan-
debe , pues, el inferior reprehender temerariamente el juicio
do se lava en el lodo, asi el que llora sus pecados sindexar-
de su Pastor ; porque aunque esté injustamente ligado, no por
l o s , se hace cada vez mas digno del castigo , porque despre-
eso dexaria de pecar si se irritase con orgullo contra su Supe-
cia el perdón que podía conseguir llorando sus culpas, y por- rior. Refiere San Gregorio diversos exemplares de excomunio-
que quando no junta á las lágrimas la pureza de la vida, las nes injustas, de las que absolvió á aquellos contra quienes se
hace impuras y manchadas á los ojos de Dios. Por el contra- habia fulminado , diciendo ( 2 ) : »» Q u e asi como se castiga jus-
rio hay algunos que dexan el pecado sin llorar los que han tamente á una persona culpada, es imposible castigar sin cul-
cometido. A estos se les debe advertir que se engañan si imaginan pa al inocente."
que están perdonadas sus culpas porque ya no las multiplican;
XVII. Tan prohibido ( 3 ) está reiterar el Orden , como
sino lavan con sus lágrimas aquellas de que se sienten culpa-
el Bautismo. Si sucede que alguno reciba los órdenes indignamen-
dos. Asi como un hombre que escribe algunas cosas, no porque
te , bastará ponerle en penitencia , sin volverle á ordenar. Era
cesa de escribir , borra lo escrito ; y el que dice á otro inju-
costumbre de la Iglesia Romana ( 4 ) , que un Clérigo ordena-
rias , no le satisface con no decirle mas ; y el que está adeu- do para servir á aquella Iglesia permaneciese en ella sin poder
dado , no paga con no contraer nuevas deudas ; asi nosotros pasar á otra. Eran excluidos de los órdenes sagrados los Biga-
no satisfacemos á Dios con cesar de pecar , sino declaramos la mos ( 5 ) y aquellos cuya primera esposa no era virgen ; los
guerra á nuestras pasiones, ni substituimos las lágrimas á los pla- que eran ignorantes , los que tenían algún defecto notable en
ceres. N o porque Dios se complaze de nuestros trabajos, sino el cuerpo , los que habían hecho penitencia pública , los que
que quiere sanar nuestras enfermedades con los remedios con- estaban empeñados en alguna obligación personal , los extran-
trarios ; de suerte, que los que se retiraron ds él por la dul-
(i) L i b . a . in E v . hom. atf- (4) Lib. epist. 3 Í .
(a) L i b . 3 . ep. a 6 . (5) L i b . a . epist. 3 7 .
(3) L i b . a . ep. 46»
(i) Lib. i . in E v a n g . hom. 34.
DE Loa PADRES DE LA IGLESIA. 22 J

¿eros ( i ) y desconocidos, los jóvenes y los usureros. Los Le- diano tuviese en su casa mugeres. Este no le quiso obedecer,
gos no podían llegar al Obispado ( 2 ) sin haber pasado por los y con este motivo escribió San Gregorio al Obispo que le de-
grados inferiores , y haber dado por suficiente tiempo pruebas pusiese si se obstinaba en su resolución ( i ) .
de vivir bien : porque la prudencia y el arreglo de las cos- En Cerdeña eran restituidos á sus funciones los Clérigos,
tumbres ( 3 ) son el único escalón para subir á las honras y dig- que estando ya de orden sacro , habian cometido pecados de
nidades de la Iglesia. L a codicia del oro , ni las lisonjas no han impureza , y tal vez aun no esperaban para restablecerlos que
de tener parte alguna en la colacion de los sagrados órdenes. hubiesen concluido su penitencia. San Gregorio cortó estos dos
Antes de ser promovidos ai Obispado era necesario saber los abusos , ordenando , que aquellos Clérigos quedasen pa-
Salmos de memoria. ra siempre excluidos de los exercicios de su Orden , y que en
adelante fuesen examinados con todo cuidado los que habian
XVIII. Los Obispos no han de usar de violencias (4)
de recibir los órdenes, para asegurarse de que habian guarda-
para hacerse obedecer; porque no son perseguidores, sino Pas-
do la continencia ( 2 ) , y de que se dedicaban á la oración y á.
tores. Mucho menos deben obligar á las gentes á creerá íiier-
la limosna. Sus cartas están llenas de exemplos de su fortale-
za de golpes , porque esta seria una predicación nueva , y
za en retirar para siempre del ministerio de los altares á los
nunca oída. En u n Obispo es indispensable obligación el dar
Clérigos que habian caido en el delito de impureza ( 3 ) . »»No
limosna. N o le basta leer , orar, vivir retirado, sino es li-
condesciendas , dice , á Amando Obispo de Utrech , ni uses de
beral con los pobres ( 5 ) , sino hace con sus manos buenas
indulgencia para con ios que han caido en semejantes cul-
obras ; sobre todo debe recibir á sus hermanos quando los han
pas ( 4 ) , pues esto seria destruir los Cánones. A q u e l , pues,
despojado de los Obispados, y darles la subsistencia. Era cos-
que cayere una vez despues de ordenado , debe permanecer
tumbre entre los santos Obispos hacer que se leyesen los escri-
depuesto para siempre, y jamás podrá ser restablecido en ningún
tos de los antiguos Padres ( 6 ) durante la comida.
grado del Sacerdocio : que se contente con pasar el resto de
Aunque la costumbre de la Iglesia Romana ( 7 ) desde el
su vida en la penitencia , en las lágrimas y gemidos para poder
Pontificado de San León fué obligar á los Subdiáconos á la
borrar su delito con la gracia del Señor. Si para entrar en los
continencia , no era la misma la de las Iglesias de Sicilia. Or-
órdenes pedimos hombres puros, santos é irreprehensibles , ¿con
denó San Gregorio que en adelante no se diese el Subdiaco-
quanta mayor razón debemos impedir que los prevaricadores
nado al que no prometiese vivir en continencia. N o permi-
no toquen con manos manchadas el misterio de nuestra re-
tía ( S ) que los Obispos ni los otros Ministros superiores tu-
conciliación ? Queden depuestos para toda su vida."
viesen habitualmence en sus casas otras mugeres que las per-
XIX. Siendo el matrimonio indisoluble por su naturale-
mitidas por ios Cánones; esto es, la madre , la tia , la herma-
z a , ni aun por causa de religión debe disolverse ( 5 ) , como no sea
na , y otras parientas de las que no se pudiese tener sospecha
con el consentimiento de las dos partes. En este particular te-
alguna. Juan Obispo de Callier habia prohibido á un Arce-
nían diferente Jurisprudencia las Leyes humanas, pues permi-
• * • *
(1) L i b . 3 . ep.48. lib. 10. ep.62. (1) Lib. 4. ep. t6. Lib. g. ep. 3.
(«;•) L i b . 6. ep. 30.
(2) Lib. g. ep. gg. (6) Lib. 1. ep. 45. lib. 7 ep. P« (a) L i b . 4 . ep. a(5. ad Jan. Episc. (4) Ep.' ad Am. t. 3. Conc. Hard.
(3) Lib. 11. ep. s< 5. Calag. (S) Lib. 1 1 . ep. 45.
(7) Lib. 1. ep. 44.
. C4J Lib- 3- eP- 53. (8) Lib. 9. ep. 60. TOMO IX. FF
tian en ciertos casos la disolución del matrimonio/San Gre-
do pecado , que la gobernaría y velaría sobre su casa." En uno
gorio quiere que estemos á la L e y de Dios , la que asi en el
de sus discursos predicado en la Iglesia de los santos Mártires
antiguo como en el nuevo Testamento prohibe al hombre de-
Proceso y Martiniano, en donde estaban sus reliquias , dice:
xar su muger , y romper un lazo q u e el mismo Criador hizo
»»Que porque estos santos Mártires habian comprado la vida
común é indisoluble asi para el esposo, como para la esposa.
eterna con la misma muerte , Dios los glorificaba con el gran-
Dos hermanos se pueden casar con dos hermanas ( i ) , pues la
de número de milagros que se obraban á sus sepulcros : que
Escritura Santa no es contraria á esta disposición. Hay una ley
los enfermos recibían allí su salud , y se libraban los que esta r
de Arcadio y Honorio ( 2 ) que autoriza los matrimonios con
ban poseidos de los demonios ( i ) - "
los primos, hermanos r pero la L e y d e Dios los prohibe : de
L a costumbre de la Iglesia de Roma , y aun la de todo el
los matrimonios entre parientes del tercero y quarto grado, di-
Occidente era no tocar á los cuerpos de los Santos ( 2 ) ; y quan-
ce que en su tiempo eran permitidos en la Iglesia (3). Es
do pedían reliquias, se contentaban con poner un lienzo en
grande delito casarse con su madrastra , é igualmente el de ca-
una casita , baxarle adonde estaban los cuerpos de los Santos,
sarse con su cuñada. N o creia San Gregorio que estaban exea-
y después sacarle y colocarle con la veneración conveniente
tas de culpa ( 4 ) las personas casadas , que en el uso del ma-
en la Iglesia que se habia de dedicar. Con este motivo suce-
trimonio se proponen otros fines que el de tener hijos, y re-
dían tantos milagros, como si hubieran trasladado allí las mismas
prehende la incontinencia á las madres ( 5 ) , que en vez de dar
reliquias del Santo. En el Pontificado de San León dudáron
el pecho por sí. mismas á sus hijos , los entregan á las amas;
algunos de la verdad de estas reliquias. E l Papa hizo traer
porque el comercio conyugal, debiera serles prohibido hasta ha-
unas tixeras, y cortando el lienzo, salió sangre. Y a hemos di-
ber destetado sus niños.. .. -. ;
cho los milagros que sucediéron quando intentáron tocar los
XX. Los fieles que no ponen su confianza en sus propias sepulcros de los Apóstoles San Pedro y San Pablo , y los cas-
obras, recurren á la protección de los Mártires (6). Perseve- tigos que experimentáron los que en este punto quisiéron hacer
ran llorando delante de sus sagradas reliquias: oran pidiendo alguna mutación ; pero los Papas enviaban con fieqüencia li-
que les. consigan con su intercesión el perdón de su* pecados. maduras de las cadenas de los Santos Apóstoles, y estas obra-
Pidió San Gregorio á un Obispo de Cartago que hiciese por ban prodigios.
él oracion delante del sepulcro de San Cipriano ( 7 ) , pjome- XXI. En el Evangelio se dice ( 3 ) , que si alguno hubiese
tiéndole que le pagaría este buen oficio orando por él delante blasfemado contra el Espíritu Santo no se le perdonará esta
del cuerpo de San Pedro. Esciibió á una Señora llamada Rus- culpa, ni en este siglo ni en el otro : de aqui se debe , dice
ticana ( 8 ) , que le habia enviado unos velos para cubrir el San Gregorio , concluir que hay pecados que pueden ser per-
cuerpo de. este santo Apostol: >> Q u e esperaba que a q u e l , cuyas donados en esta vida y en la otra. Pero es preciso saber, aña-
reliquias habia cubierto »la preservaría con su intercesión de to- de : »»Que ninguno conseguirá el perdón de los pecados le-
ves en la otra vida sino expiándolos con el fuego , y aun este
(1) Ib. Epist. 64.
será el que en esta vida se haya proporcionado á merecerlo
(¡5) L i b . 1 1 . ep. 64.
(a) C o d . j u s t . lib. g.. t.4. lib. 1 9 - (6) Moral, lib. 16. n . 64»
(3) Lib; a i-., ep. 6 4 . (1) L i b . a. in E v a c g . hom. 3 a . (3) L i b . 4. dialog. c. 39.
(7). L i b . 6. ep. 19.
(4J L i b . 32. Moral, n. 39. (a) L i b . 4. ep. 30.
(8) L i b . 1 1 . cp. 4 4 .
FF 2
2 28 BIBLIOTECA PORTATIL
con sus buenas obras." Juzga , pues, que es útil á los d¡fun.
tos ( < ) , que no están cargados de delitos , e l ser enterrados á corregir sus costumbres con el temor del eterno fuego ; pe-
en la Iglesia , porque siempre que vayan sus parientes á aque- ro no podremos igualmente decir , que Dios hizo las promesas
llos santos lugares y vean sus sepulcros , se acordáran y rogá- á los justos solamente para convidarlos á vivir en la justicia?
ran á Dios por ellos. ¿ Quién podrá sufrir que quieran hacer que pase por falso lo
que dixo la misma Verdad acerca de los castigos eternos,y que
Las almas de los justos, que antes de la resurrección de
por esforzarse á defender que Dios es misericordioso , se pre-
J.esuchfisto baxaban al infierno , no padecían allí pena algu-
tenda descaradamente tenerle per falso ? Arguyen que una
na ( ¿ ) . Por lo que distingue San Gregorio dos lugares ene!
culpa que tuvo fin, no debe ser castigada sin fin , y que sien-
infierno , uno superior en donde descansaban estas almas, y otro
do Dios justo, no debe castigar eternamente lo que no es pe-
inferior en donde son atormentados los impíos. A este último
cado eterno. Este argumento tendría alguna verosimilitud , si
lugar hacia David alusión , quando decia : Vos , Señor ha-
el justo Juez solo exámínára las acciones , y no el corazon;
béis sacado mi alma del infierno de mas baxo. Sabiendo Job que
pero sube que los malos solamente han cesado de pecar , por-
antes de la venida del Mediador había de descender al infier-
que han cesado de v i v i r , de tal suerte , que hubieran querido
no , reclama la protecion de su D i o s , para que le preservase de
vivir sin fin para perseverar sin fin en la iniquidad ; mas de--
los lugares de las penas y suplicios. A l l í serán atormentados
sean p e c a r , que vivir , y solo quisieran vivir siempre en este
los malos con un fuego que eternamente abrasará ( 3 ) , sin ne-
mundo con el fin de pecar toda su vida : de este modo cor-
cesitar del ministerio, de las criaturas , porque Dios crió aquel
responde á la justicia del severo Juez no señalar límites á los
fuego desde el principio para castigo de los réprobos, y como
castigos de los malos, porque estos no pusieron téimino á sus
estos pecáron con el alma y con el cuerpo , serán en uno y
delitos." También arguyen que si un Señor castiga á su sier-
otro atormentados en aquel lugar del suplicio.
vo es para corregirle , y no por el gusto cruel de verle su-
XXII. Con ser tan verdadera la doctrina de la eterni- frir : que no se advierte con qué intención habia dedexar Dios
dad de las penas del infierno ( 4 ) , hay muchos que no dexan abrasarse los malos por toda una eternidad , pues siendo bue-
sus pecados , porque imaginan que el juicio de Dios pondrá no , no puede gustar de estar viendo los tormentos de aque-
fin á su castigo (5). Les respondemos en dos palabras, dice llos infelices: por último , que es cosa inútil que sean ator-
San Gregorio : que si los suplicios de los réprobos han de te- mentados eternamente , pues ni aun las penas eternas pueden
ner fin , lo mismo sucederá con el gozo de los bienaventura- espiar sus delitos. Responde San Gregorio : »> Q u e Dios es
dos , pues asi como se dice de los condenados irán al fuego bueno , y asi no tiene placer en los tormentos de los conde-
eterno, se dice de los escogidos que irán d la vida eterna. nados ; pero que siendo justo , nadie le puede aplacar jamas
Sr no son verdaderas las amenazas, tampoco lo serán las pro- para que no castigue á los injustos , y que en castigo de sus
mesas. Puede ser que me digan que Dios solamente amena- pecados , padecerán los malos eternamente. Añade : »> Que
za con la condenación eterna á los pecadores para excitarlos Dios halla en este castigo un medio para que los escogidos co-
nozcan quánto le deben por haber evitado con el auxilio de
(») Ibid. c. go. su gracia cometer unas acciones que tan severamente se cas-
(2) Lib. 2. Moral, n. 13« tigan." Pero me diián, ¿cómo no ruegan los bienaventurados
(3) Lib. 1$, Moral, n.
por los que ven abrasarse entre las llamas ? N o esta escrito en
el E'/ángelio orad por vuestros enemigos : »»Esto es asi A R T I C U L O IV.
pero ios Santos solo ruegan por sus enemigos quando saben
que todavía están en estado de convertirse y hacer peniteneia
Sentencias espirituales de San Gregorio Papa.
Ahora , pues, esto solo es posible en esta vida ; en la otra nin-
guno puede pasar de la iniquidad á la justicia. Por esto no
I * n Como yo sé que Dios castiga d los que recibe
oramos por el diablo ni por sus ángeles, porque están irrevo-
»»por hijos suyos , me consuela una esperanza de los bienes
cablemente condenados á los eternos suplicios , ni pedimos i
»»eternos , que es tanto mas cierta , quanto mas duramente
Dios por los que mueren en la infidelidad y en la impiedad;
»» me oprime el trabajo de los presentes males.
porque no debemos presentar ante el tribunal del justo Juez
2. a »»De tal modo debemos transformar en nosotros
una súplica inútil é infructuosa por los que sabemos estardes-
»»las cosas buenas que leemos , que al mismo tiempo que agra-
tinados á ios eternos suplicios ( 1 ) .
»> dan á nuestro espíritu ,. conformemos á ellas nuestra vida con
XXIII. Quando el Salvador dio á los Apóstoles el po- »»nuestras acciones.
-der para hacer milagros, les dixo : Habéis recibido de gracia 3. a »»Quando el alma devota padece alguna persecución
este don, dispensadle también de gracia (2). Preveía que al- »» de parte de los hm.bres r va á buscar su consuelo y su des-
gunos habian de hacer comercio de los mismos dones del Es- »» canso en la gracia de su D i o s , y quando ve que se aumen-
píritu Santo. Algunos hay que no reciben dinero , de los que »»tan en lo exterior las t e m p e s t a d e s de l a s tentaciones, pro-
-ordenan de Orden Sacro , pero esperan correspondencias y ala- »»cura defenderse y a b r g c r s e t o n l a esperanza tn Dics ,. reti—
banzas. Esto no es dar de gracia lo que recibiéron de gracia. «rándose al p u e r t o t i t n q i J i l o c e su c o n c i e n c i a -
Difine el Profeta al hombre justo : El que conserva las ma- 4. a »> Quar.do en esie mundo r.cs sucede alguna cosa que
nos limpias de todo regalo. ¿Por qué dice de todo regalo, si- « n o s desagracia , cebtno»sujetar nuestra vclunud al que no
no porque h a y regalos de reconocimiento , regalos de mano y »»puede querer cosas injustas. Poique es para noictros grar.de
regalos de lengua ? Los presentes de reconocimiento son los »»consuelo en lo que nos molesta el pensar que sucede por
oficios que se hacen no siendo debidos ; los presentes de »»orden y voluntad de aquel á quien solsntnte lo que
imano son el d i n e r o , y los presentes de lengua son las gracias »»es justo puede agradar. Supuesto ,. pues, qve solamente lo
y las alabanzas. Los que confieren los Ordenes sagrados tienen »»que es justo puede agradar á Dios , y por ctra parte padece-
sus manos vacias de todo regalo siempre que no pretenden di- »»mos lo que Dios quiere ; debemos inferir que es justo lo que
ñero ni favor humano, quando comunican las cosas divinas. »»padecemos, y que es injusto y fuera de razón murmurar em
» los trabajos que son tan justos.
( 1 ) Por lo que dice aqui S. G r e -
y Juan Diácono« , los quales dicen
5* »»Maldito es el hombre que hace con negligencia la
gorio se ve , que quanto se ha e s -
que el hecho era dudoso en Boma, »»obra de Dios. Estas palabras deben servir para que tema-
crito afirmando que el alma d e T r a -
y aun ellos mismos dudaban. Muy
jano se libró y salió del infierno
del caso seria expurgar de este cuen-
»»mos , no solamente en el mal que cometemos , sino también
con las oraciones .de este Santo, es
to muchos libros de leyenda. »»en el bien que hagamos, el terrible é incomprehensible jui-
una mera fábula escrita mas de 250
años despues de su vida por Paulo (2) Hom. 4. in E v a n g . »»ció del severo Juez. Porque lo que en esta vida nos pare-
por los que ven abrasarse entre las llamas ? N o esta escrito en
el E'/ángelio orad por vuestros enemigos : »»Esto es asi A R T I C U L O IV.
pero ios Santos solo ruegan por sus enemigos quando saben
que todavía están en estado de convertirse y hacer peniteneia
Sentencias espirituales de San Gregorio Papa.
Ahora , pues, esto solo es posible en esta vida ; en la otra nin-
guno puede pasar de la iniquidad á la justicia. Por esto no
I * »» Como yo sé que Dios castiga d los que recibe
oramos por el diablo ni por sus ángeles, porque están irrevo-
>»por hijos suyos , me consuela una esperanza de los bienes
cablemente condenados á los eternos suplicios , ni pedimos i
»»eternos , que es tanto mas cierta , quanto mas duramente
Dios por los que mueren en la infidelidad y en la impiedad;
»» me oprime el trabajo de los presentes males.
porque no debemos presentar ante el tribunal del justo Juez
2. a »»De tal modo debemos transformar en nosotros
una súplica inútil é infructuosa por los que sabemos estardes-
»»las cosas buenas que leemos , que al mismo tiempo que agra-
tinados á ios eternos suplicios ( 1 ) .
»» dan á nuestro espíritu , conformemos á. ellas nuestra vida con
XXIII. Quando el Salvador dio á los Apóstoles el po- »»nuestras acciones.
-der para hacer milagros, les dixo : Habéis recibido de gracia 3. a »»Quando el alma devota padece alguna persecución
este don, dispensadle también de gracia (2). Preveía que al- »» de parte de los hm.bres r va á buscar su consuelo y su des-
gunos habian de hacer comercio de los mismos dones del Es- »» canso en la gracia de su D i o s , y quando ve que se aumen-
píritu Santo. Algunos hay que no reciben dinero, de los que »»tan en lo exterior las tempestades de las tentaciones, pro-
-ordenan de Orden Sacro , pero esperan correspondencias y ala- »»cura defenoeise y abr gerse ton la esperanza tn Dios ,. reti—
banzas. Esto no es dar de gracia lo que recibiéron de gracia. »»rándose al puerto tiúnquilo ce su ccr.cicr.cia.
Difine el Profeta al hombre justo : El que conserva las ma- 4. a »> Quar.do en esie mundo r.cs sucede alguna cosa que
nos limpias de todo regalo. ¿Por qué dice de todo regalo, si- « n o s desagracia , cebtno»sujetar nuestra vclunud al que no
no porque h a y regalos de reconocimiento , regalos de mano y »»puede querer cosas injustas. Poique es para noiotros grar.de
regalos de lengua ? Los presentes de reconocimiento son los »»consuelo en lo que uos molesta el pensar que sucede por
oficios que se hacen no siendo debidos ; los presentes de »»orden y voluntad de aquel á quien solsntnte lo que
imano son el d i n e r o , y los presentes de lengua son las gracias »»es justo puede agradar. Supuesto , pues, qve solamente lo
y las alabanzas. Los que confieren los Ordenes sagrados tienen »»que es justo puede agradar á Dios , y por ctra parte padece-
sus manos vacias de todo regalo siempre que no pretenden di- »»mos lo que Dios quiere ; debemos inferir que es justo lo que
ñero ni favor humano, quando comunican las cosas divinas. »»padecemos, y que es injusto y fuera de razón murmurar em
»> los trabajos que son tan justos.
( 1 ) Por lo que dice aqui S. G r e -
y Juan Diácono« , los quales dicen
5* »»Maldito es el hombre que hace con negligencia la
gorio se ve , que quanto se ha e s -
que el hecho era dudoso en Boma, »»obra de Dios. Estas palabras deben servir para que tema-
crito afirmando que el alma d e T r a -
y aun ellos mismos dudaban. Muy
jano se libró y salió del infierno
del caso seria expurgar de este cuen-
»»mos , no solamente en el mal que cometemos , sino también
con las oraciones .de este Santo, es
to muchos libros de leyenda. « e n el bien que hagamos, el terrible é incomprehensible jui-
una mera fábula escrita mas de 250
(a) Hom. 4. in E v a n g .
años despues de su vida por Paulo « ció del severo Juez. Porque lo que en esta vida nos pare-
CE LOS P A D R E S D* LA IGISSIA. 2$ J
»» cia virtud , puede ser que algún dia se advierta que es pe-
»ter.dimiento humano es incapaz de comprehender el poder de
»»cado ; y que una acción, por la qual se esperaba recompen-
„ l a ira Divina ; porque obrando su providencia sobre nosotros
s a favorable, nos ocasione un espantoso castigo.
„del modo mas oculto, nos recibe algunas veces favorablemente
6. a »»Los que procuran con toda seriedad elevarse á la
»quando nos parece que nos desampara , y tal vez nos desam-
»»perfección de la virtud , siempre que oyen hablar de las
p a r a quando creemos que nos recibe. Muchas veces es un
»•faltas del próximo, inmediatamente reflexionan sobre sus mis-
r>efecto de su gracia lo que llamamos efecto de su indignación;
** mas faltas: y tanto mas justo es el juicio que hacen de las
„ y lo que pensamos que es efecto de su gracia, lo es de
»»faltas agenas , quánto con mayor sinceridad lloran las
»su ira.
»»propias.
i.o* »Es verdad , como se explica la Escritura , que Dios
7a »»Muchas veces llora en sí misma el alma los ma-
»»hace que de algún modo escuchen nuestros oidos el soplo de
»»les que se acuerda haber cometido ,• no contentándose coa
»»su ruido sordo, quando secretamente se introduce en los oidos
»»dexar la mala v i d a , derrama para castigarse arroyos de lá-
»»de nuestra inteligencia por infinitos modos. Porque algunas
» grimas ; entretanto, quando se propone delante de los ojos
»» veces toca nuestros corazones con un sentimiento de amor , y
»»el horror de sus delitos, se halla asustada con la reflexión
» otras con un movimiento de temor ; algunas veces represen-
»> que hace sobre la severidad de los justos juicios de Dios. Se
»»tándonos la nada de los bienes presentes , eleva nuestros de-
»»convierte perfectamente ; mas no entra todavía en la perfec-
»»seos al amor de los eternos , y otras dándonos á sentir con an-
»»ta seguridad ; porque siempre que llega á pensar en el ri-
»»ticipación el gusto de los bienes eternos, nos inspira el des-
»Vgor de aquel último examen se ve inquieta, y como fluctuan-
»»precio de todo lo temporal. Algunas veces también nos des-
»»te entre la esperanza y el temor ; entre la incertidumbra
»>cubre nuestras mismas miserias, y nos excita á compadecer-
»»sobre si el justo Juez la imputará, ó si la perdonará sus
»»nos de las agenas. .- '
»»pecados. Porque se acuerda mucho de la gravedad Ao los
II. »» Muchas veces estiman los hombres sus acciones ton
»»que ha cometido ; y no sabe si los ha llorado dignamente,
»»exceso , pjrque ignoran la exactitud y severidad del juicio
»»y asi teme que la enormidad de sus culpas exceda la medi-
»»secreto que Dios hace. Mas quando se ven arrebatados sobre
*» da de su penitencia.
»»sí en la contemplación , y miran mas de cerca las cosas su-
8.a »»Dios le cercó de tinieblas. El hombre está rodeado
»»blimes , al instante caen de aquella pacifica seguridad en
»»de tinieblas, porque aunque su corazon esté inflamado de
»»que su presunción los tenia ; y tiemblan delante de Dios
»* los deseos del cielo , ignora las disposiciones secretas de Dios
»con mayor susto quando con mas claridad reconocen que las
»» para con é l ; y puede temer hallar algún dia obstáculo pa-
»»obras que les parecian mejores, no pueden sufrirla rigurosa
»»ra su salvación ; porque puede estar ahora oculto baxo las
»» pri eba del examen divino. :
»».apariencias de sus buenos deseos. El hombre está rodeado
12. »» Todo el que murmura en las persecuciones y ma-
»»de tinieblas, porque muchas veces se olvida de las cosas
»»les que padece, acusa la justicia del que se las envia. Es
»»pasadas , jamas prevee las futuras, y apenas conoce las pre-
» preciso , pues , que el hombre se tenga por mas puro que el
»»sentes.
»» Señor , para quejarse de los azotes con que le castiga ; y
9-\ "< Puc¡b conocer io grande de vuestra iral El » de aigun modo es preferirse al mismo Dios reprehender la
TOMO I X . GG
DE LOS PADRES D* lA IGLESIA. * 3$
»»conducta del Señor quando le aflige. D e este modo quan-
«nuestro próximo, es traer á la memoria las faltas que en se-
»» do se considera como se debe la grandeza de D i o s , apren-
»»mejances ocasiones hemos cometido ; porque la consideración-
»»demos á temerle con una profunda humildad siempre que nos
« d e nuestras propias llaquezas es un remedio excelente que
»»castiga. Por lo qual el que sabe gustar bien de las cosas ce-
« excusa para con nosotros las agenas; pues es cierto que suíri-
»» lestiales, sufre con paciencia lós interiores; porque conoce en sí
»»mos con mas seguridad las injurias que nos hacen quando re-
»> mismo la poca estimación que merece todo quanto se hace en
»»conocemos con humildad la necesidad que tenemos en mu-
»» lo exterior. Sin razón juzga que tiene el corazon recto , y
»» chas ocasiones de que los otros nos toleren.
»» que es justo, el que ignora la regla de la suprema equidad
17. »» Hay grande diferencia entre el movimiento de la
»»y la justicia Divina.
»»colera que excita en nosotros la impaciencia , y la indigna-
13. « S i los que le sirven no se han hallado firmes, y »»cicn que nace del zelo de la justicia ; porque el primero es
»» encontró Dios depravación en sus mismos Angeles, ¿ quán- »»efecto del vicio , y la segunda lo es de la virtud. A la ver-
»» to mas consumidos y carcomidos estarán los que hábitan en
»»dad, si la indignación y enojo no vinieran algunas veces de
»»casas de barro , y tienen por fundamento la tierra ? Cerno
»»la virtud , no hubiera aplacado Finees la venganza de Dios
»» si nos dixera claramente la Escritura , si los que siempre
»»con su espada. Heli , por el contrario , excitó el furor de
»» están armados con los pensamientos de la eternidad contra
»»la divina venganza , porque no se armó del santo movimien-
« l a s tentaciones de las cosas temporales que tienen presentes
»»to del zelo : y la severidad de la divina ira se encendió con
>» no pueden caminar por las sendas de esta vida sin contraer ai-
»»mas ardor contra él á proporcion de la tibieza y blandura
« guna mancha , ¿qué estragos no padecerán los que ponen to-
»» que habia manifestado en los pecados de sus hijos. D e esta
« d a su alegría en los placeres y sensualidades de esta habita-
»»laudable ira se habla en un Salmo que dice : Enojaos , y
«cion de carne ? Porque los que le sirven no permanecen es-
»> no queráis pecar. Esto no entienden bien los que no quieren
« t a b l e s : quiere decir, que aun quando el espíritu se quiera
»»que nos enojemos contra las culpas de nuestro próximo , si-
»» elevar á las cosas celestiales, bien presto le abaten y disi-
« pan los pensamientos carnales y terrenos. »»no solo contra las nuestras. Pues si es verdad que debemos
»»amar á nuestro próximo como á nosotros mismos , se sigue,
14. »»Redimiendo el tiempo porque los dias son malos. »»que debemos enojarnos contra sus pecados como contra los
«Redimimos el tiempo quando reparamos con las lágrimas de »»nuestro .
« l a penitencia la vida pasada que hemos perdido en los ex- 18. tt Y ninguno habrá que los libre. Porque la Divina
« cesos y desordenes. »»Verdad no libra de los eternos males sino á los que exerci-
15. »» Antes de obrar , es preciso preveer y considerar los »»ta con algún castigo, interrumpiendo su prosperidad ternpo-
«obstáculos que puede haber en la acción que vamos á em- »»ral. D e suerte , que el que no quiere que ahora le aflija
« prehender ; para que teniéndolos presentes, y armándonos »» Dios, no merecerá algún dia que le libre y le salve ; y no
« d e paciencia , podamos vencer todo quanto sucediese , y con- »> hay duda que los injustos que huyen de Dios quando los cas-
« t a r por beneficio y ventajas el mal que nos sobrevenga. »»tiga como buen P a d r e , no le hallarán algún dia para so-
16. " U u o de los principales medios de conservar en no- »»correrlos quando se vean en la aflicción y el dolor.
«sotros el espíritu de mansedumbre á vista de los excesos de 19. »»Quanto mas afligida es la carne con las calamida-
GG 2
»»des y azotes que Dios la envia , mas capaz está el alma Je „ quando no siente la infelicidad de su destierro ; quando no se
»»elevarse con santos deseos á las cosas celestiales. t» conduele del mal del proximo. Pero este mismo corazon esta
ao »»No se ha de profundizar mucho con el humano „ h e r i d o para sanar quando al tiempo que estaba como insen-
»> discurso en las cosas dignas de admiración que la fe nos s i b l e le penetra Dios saludablemente con los tiros de su
»> obliga á creer ; pues si nuestra razón pudiera comprehender- „ amor , y quando asi se le hace sensible con el ardor de su ca-
»»las, ya no serian dignas de admiración. M . s quando sucede »ridad. „
»»que nuestro espíritu fluctúa por alguna duda que nos trae la 24. «En el libro de los números se ordena que la pur-
»>tentación en punto de la creencia que debemos tener , tal „ p u r a que entonces se ofrecia en los sacrificios estuviese dos
»» vez es necesario para confirmarse traer á la memoria las co- „ v e c e s teñida , para significar que .nuestra caridad debe pare-
»»sas que el uso y la experiencia le han dado á conocer , aun- »»cer á los ojos de nuestro juez interior , como tenida con el
»»que no las pudiera descubrir por la razón; para que se con- „ l u s t r e del amor de Dios y del próximo; de suerte , que el
»»firme con el exemplo de un efecto semejante aquella fe que »»alma verdaderamente convertida á Dios no desee con tantas
»»empezó á balancear de algún modo por la grande confianza »»ansias el reposo en que vive por su amor , que desprecie
»»que habíamos puesto en nuestro espíritu y razón. »» el cuidado de la salud de su próximo , ni debe estar tan ocu-
2 1. " E n todas nuestras acciones no tenemos que hacer „ pada en el servicio y caridad del próximo , q u e , abando-
»> otra cosa sino investigar con cuidado quál es la voluntad »»nando del todo el santo reposo de la meditación , dexe apa-
»» de D i o s , para que, conocida ésta, sujetemos á ella todas nues- „ garse en su espíritu las llamas del Divino amor. Qualquie- .
»»tras obras , y la sigamos ciegamente como á guia de nues- »»ra , pues , que se ha ofrecido á Dios en sacrificio , debe ne-
»»tro camino en esta vida , y confesar que no dexnriamos de „ cosariamente , si quiere llegar á estado mas perfecto , no <0-
»»seguirle, aun sin querer quando nos extraviara la sobervia : »»lamente adelantar en la carrera de las buenas obras , sino
»» porque es imposible evitar el poder de las intenciones de „también elevarse á lo sublime de la contemplación Divina.
»»Dios ; pero el que las suaviza mucho es el que se confor- 26. »»Es necesario advertir con cuidado que son muy di-
»»ma con sus disposiciones , y quando el corazon se sujeta y »»ferentes los temperamentos de los hombres, y los caractéios
»»sufre voluntariamente , hace el peso mucho mas ligero y mas »» de los genios; porque hay algunos de un natural tan ocio-
»»fácil de llevar. »> so y perezoso , que si los obligan á entregarse á la acción
22. »»Un alma dormida en el vicio necesita que la des- »»y al trabajo , inmediatamente se fatigan , y desde el prin-
„ pierte algún castigo ó alguna desgracia ; para que , pues du- »»cipio se rinden : otros tan activos y tan inquietos , que sien-
»»rante la prosperidad cayó del estado de la inocencia , y la „ t e n la mayor pena quando no tienen que hacer , porque pa-
»»justicia en que descansaba con excesivo sosiego , la haga la »»decen en sus espíritus tanto mas vivas agitaciones , quanto
»»aflicción conocer la profundidad de su caida. D e este modo „ mas libre es el campo que abre la ociosidad á sus imagina-
»»será para ella el rigor de la divina corrección una favorable „ ciones y pensamientos. D e suerte , que es preciso que aque-
»»fuente de luz. »»líos espíritus que gustan del reposo no se apliquen con ex-
23. »» Nuestro corazon no es verdaderamente santo , quan- »»ceso á la actividad y al trabajo , y que los espíritus acti-
»> do de ningún modo le inflaman los dardos del amor de Dios; »»vos é inquietos no se contengan únicamente en los límites
DE LOS PAD5ES T>?, L A IGLESIA. 339
»»de la pura contemplación s porque algunas veces sucede que
»»da , que en otro tiempo han pecado , sin que Dios les baya
»> los que eran muy aproposito para la perfección en la medi-
»»enviado aflicciones, se ven sobrecogidos del terror , y su alma
» tacion pacifica de las cosas divinas , se han apartado de Dios
»> se turba continuamente con el justo temor en que se hallan
« e n el trafago excesivo de las ocupaciones exteriores; y por
»»de que la gracia de Dios los abandone para siempre , por-
« e l contrario , los que se pudieran haber empleado con gran-
« que no tienen en que padecer para expiar sus culpas. Recelan
« de utilidad en el servicio del próximo , se perdieron en la
«ociosidad y en la inacción. »»que dilate, durante esta v i d a , los efectos de su venganza,
»»para que los sientan mas severamente en la vida futura : de-
2ó. " H a y algunos que siendo incapaces de aplicarse con
>» sean padecer aqui los golpes de la corrección paternal ; con-
« discreción á la meditación de las cosas espirituales y denra-
»»sideran el dolor de las heridas como un remedio favorable
«siado sublimes, han pretendido elevarse á la contemplación
»»y único para procurarles la verdadera salud.
»»de los mas altos misterios; de suerte , que no debe admirar
29. »»En el primer libro délos Reyes leemos, que aque-
»»que hayan caido en el precipicio de la perfidia por la igno-
»»lias bacas que tiraban del carro en donde estaba el arca del
»»rancia de su entendimiento; porque como la vida contem-
»> Señor iban bramando de sentimiento de no ver á su costa-
»»plativa era desproporcionada á su capacidad y á sus fuerzas,
»»do los ternerillos que las habian encerrado; pero no por
»»cayeron de la verdad , quando una mas simple vida los hubie-
»> eso dexaban de caminar : arrojaban de lo profundo de sus en-
»»ra podido mantener con humildad en el estado de inocen-
»> trañas grandes bramidos; mas no por esto se apartaban del
« cia y en una virtud común. Quando conocéis, pues , que
camino derecho : sentian en sí mismos los movimientos de ter-
»»no reneis la discreción y talento necesario para la vida con-
»> nura ácia sus ternerillos , pero no por eso volvian la cabe-
«templativa, reducios á la activa , que es para vuestra alma
»> za. Asi deben caminar los que , sujetos al yugo sagrado de
« l a m.is segura; y pues 110 podéis ir por el camino que os pa*
»»la ley de D i o s , llevan , por decirlo asi , el arca del Señor
»» rece ñus perfecto y excelente, contentaos con el mas común;
»> en la divina ciencia de que están llenos: porque muchas
»»para que si este camino mas excelente de la contemplación
«veces se ven precisados á compadecerse de las necesidades
« o s expone al peligro de caer del conocimiento de la ver-
»> de sus próximos ; pero siempre sin separarse del derecho
»>dad, pudierais á lo menos con otras miras, aunque mas obs-
»> camino de la virtud en que han entrado.
« curas y mas baxas , hallar entrada en el Reyno de los cie-
30. »Con grande razón dice J o b : Esperad todavía un
»»los por el camino de la vida activa.
»poco: porque como la duración que no tiene términos es in-
27. »»Si el alma se aficiona á Dios con rodo el fervor
»»mensa , asi también la que se acaba es poquisimó. A la ver-
»»de que es capaz , todas las amarguras de esta vida la pare-
»»dad , 110 debemos tener por bueno lo que continuamente tira
« c e n dulces y agradables. Hallará en la aflicción su descanso;
»»á no ser , y en lo que los mismos instantes que componen esta
«deseará la muerte para llegar á una vida mas perfecta ; no
»» duración son continuamente sucesivos para traernos el fin. D e
»»pensará sino en abatirse á las cosas mas baxas de la tierra,
»»suerte , que los mismos instantes que nos hacen gozar el tiem-
« p a r a poderse mejor elevar á las que son verdaderamente su-
»»po nos le pierden para que dexemos de gozarle.
»»-bl imes.
31. «Adán bien hubiera podido gobernar su cuerpo en
28. »»Quando los escogidos reconocen , examinando su vi- « paz , si se hubiera dexado gobernar por su Criador que le
DE LOS PADRES DE LA IQLESlA. 241
»»'formó en un estado perfecto ; mas habiéndose sublevado con- 34. »»Los Justos hacen reflexiones frequ^ntes , ya scbie
»»tra él', inmediatamente sintió en sí la rebeldía de su pro- »»la grandeza y poder del Juez eterno, y ya sobre sus peca-
" P l a c a r n e - Y como la pena de su pecado pasa con una fu- »»dos y su propia miseria. Por una paite hacen la revista de
»» nesta propagación hasta nosotros con la culpa , todos na- »»las culpas que cometen en todas sus acciones , y por otra
»» cemos con este vicio de enfermedad y miseria ; de suerte, »»aseguran los bienes que reciben de la gracia de su Criador.
»»que siempre llevamos en nosotros un enemigo domestico, al »»Consideran con quánta severidad castiga el mal , y con quán-
»»que con grande trabajo podemos vencer. Es verdad que ha- »»ta exactitud examina el bien : preveen que no pueden evitar
»> lia el hombre en esta vida , que es una continua tentación, »»la condenación si Dios los juzga sin,misericordia ; porque la
»»los medios de vencerla ; pero aunque continuamente corte y »»vida que á los ojos de los hombres parece la mas justa , de-
»> cercene con la virtud los renuevos de flaqueza que brotan »»lante de Dios es iniquidad , si su bondad no nos excusa , ó
»»en él , esta misma flaqueza no dexa de engendrar continua- »»si nos trata con todo rigor.
»»mente lo que la virtud debe cortar sin cesar. D e este mo- 35. »»Quando el temor que excita en nuestra alma la
»»do la v;da del hombre es una continua tentación; pues »»vista del rigoroso juicio de Dios nos hace llorar nuestras pa-
»»aunque reprima la iniquidad , no por eso dexa la luz de sus »»sadas culpas, la misma violencia del dolor nos hace exa-
»»buenas obras de haUarse siempre muy obscurecida ; ya con »» minarnos á nosotros mismos con mas severidad : hallamos al-
»»la importuna memoria de sus pecados, ya con las nubes de »» gunas veces en el fondo de nuestros corazones otras llagas
»»las sugestiones del maligno espíritu , y ya con la interrup- »»ocultas que nos obligan á derramar nuevos torrentes de lá-
\ »»cion ó tibieza del fervor. »»grimas : porque freqüentemente acontece descubrir mas cla-
32. »»Quando los escogidos se ven en la aflicción de los »> ramente con nuestro llanto lo que se quedaba oculto con la
»»males del mundo ; quando padecen ignominias, injurias, pér- »»sequedad y la tibieza ; porque una alma tocada del dolor
»»didas de bienes , y enfermedades , todo esto les parece bien «.reconoce mejor el mal que ha hecho, y antes se le oculta-
»»duro ; pero asi que levantan los ojos de su alma á la consi- »»ba ; y percibiendo con sus agitaciones interiores mas clara-
»»deracion del premio eterno, les parece muy poco lo que su- »» mente quánto se habia alexado.de la verdadera paz , ya en
»»fren en comparación d é l a recompensa infinita que les espe- r*» la conmocion saludable descubre los pecados de que se
»»ra. D e este modo los trabajos que serian insoportables, si en »»olvidaba en la calma de una paz excesiva. D e este nws-
»»ellos solo se atendiera al, dolor que causan , se hacen ligeros >»do quando la amargura de la penitencia se va aumentaa-
»> poniendo la mira en el premio. »»do, representa continuamente á.los ojos de nuestro corazon,
33. »»Ninguno debe imaginar, por asegurado que se ha- »»lleuo de coufttsion santa la multitud de sus pecados': esía ! le
>»lle en la justicia, que se podrá mantener en ella tan fixa- ;j»-pinta á su. Juez abrasado de furor para castigarle: le ame-

»» mente que no esté expuesto á algún golpe del pecado; por- »» naza con los últimos suplicios; le asusta y cubre de vergüen-
»»qua aunque la Justicia que llena el fondo de nuestro cora- »»za ; le reprehende vivamente sus desordenes; y turba de mil
»»zon ha arrojado de allí la culpa, siempre está el pecado á »> modos su funesta y falsa paz ; la expone todos los bienes que
»> la puerta de nuestro corazon llamando continuamente para »»ha recibido de su Criador , y los males con que ha corres-
»»volver á entrar. »»pondido á tantos favores. L e hace considerar, que é l es el
ffOMO I X . ' HH
DE LOS PADRES DE LA IGLESIA. ÍI43
»»Dics que" le formó ; que le ha conservado en e<te mundo; »»mayoy en la continua miseria : de suerte , que aunque es-
»» que le ha enriquecido con el precioso dóu de la razcn , y »»temos libres de calenturas y dolores , nuestra misma salud
»» el que le ha llamado con su gracia ; que muchas veces no »» nos sirve de enfermedad que necesita de continuos remedios.
»»ha querido seguir su vocación ; que aquella Divina miseri- »»Y á la verdad , todos estos alivios que continuamente se
»>cordia que le llamaba , no le despreció , aun quando estaba »»buscan contra las incomodidades de la vida , ¿ nó son como
»»sordo á sus voces, y resistía con obstinación ; que despues »»remedios contra los males que la afligen? Pero l o m a s de-
»» de haberle iluminado la luz celestial, se cegó voluntaiia- »» plorable que hay en esto e s , que el mismo remedio se con-
»>mente para no verla ; que la bondad paternal de su Dios »»vierte en nuevo mal ; pues por excelente que sea , si le
»»todavía habia cuidado de que expiase con sus castigos los »»usamos por demasiado tiempo , hallamos que de nuevo nos
»»extravíos de su ceguera voluntaria; que su misericordia ha- »»incomoda lo mismo que habíamos buscado para aliviarnos.
»»bia borrado con la alegría de un perdón saludable la aflic- »»De este modo mereció ser castigada la presunción de nuestro
»»cion de los trabajos que le habia enviado; que no obstante »»corazon ; asi también debió de ser reprimida nuestra inso-
»> todavía habia continuado en muchas culpas , aunque meno- »»leacia; y era preciso que para castigar á el alma del hom-
»»res r al mismo tiempo que Dios le exercitaba con sus cas- »»b'-e por la sobervia con que una vez se levantó contra su
»»tigos; y que por ultimo, con ser tan pecador , no le habia »»Criador, llevase un cuerpo que es una masa de barro y de
»»abandonado enteramente la Divina gracia en el mismo tiem- »»tierra que continuamente se inclina á la caída. Por otra par-
« p o en que tan poco la estimaba. »»te también nuestra alma tiene sus trabajos; porque despues
36. » Es preciso notar con todo cuidado estas palabras de »»que fué drsrerrada de los gozos sólidos y espirituales, ya
»»la Escritura : Vos -visitáis al hombre desde la mañana , é »»se ve engallada con la vana esperanza , ya agitada del te-
»» inmediatamente le probáis. Porque asi como Dios perfeccio- »»mor, ya abatida de la tristeza , ya arrebatada de la falsa
>» na nuestro corazon quando se acerca á é l , asi también quan- »»alegría ; se aficiona con obstinado amor á los bienes pasage-
»> do se alexa le dexa expuesto á las tentaciones. A la ver- »»ros, se aflige con exceso quando los pierde, y recibe todas
»> dad , si despues de haber recibido de Dios muchas gracias »»las diferentes impresiones de las diversas mudanzas que la
» y virtudes no se padeciera tentación alguna , habria riesgo »»sobrevienen. Esta vil sujeción á las cosas mudables la trae
»»de gloriarse de estos favores, como si por sí mismo los hu- »»en continua inceitidumbre. Por lo qual la sucede muchas ve-
»»biera merecido; para que quando Dios nos dá estos divi- »»ees , que despues de haber buscado con ansia lo que no te-
»»nos dones, reconozcamos nuestra miseria y nuestro poco po- »> nia , lo recibe con pesadumbre é inquietud. Inmediatamente
,»»der. Inmediatamente que la gracia nos ha elevado á las co- »> que lo logra , empieza á fastidiarse de tenerlo. Otras veces
»»sas celestiales visitándonos , se retira , al parecer, para que »»empieza á desear lo que antes habia despreciado, y despre-
« con una favorable experiencia conozcamos lo que somos por »»cía lo que mas habia querido. Con mucho trabajo aprende
« nosotros mismos. »»y percibe las cosas de la eternidad , y en dexando de apli-
37- »»Como el alivio que busca el hcmbre es una inco- »» carse á contemplarlas, fácilmente las o l v i d a : tarda mucho
»»modidad que padece , le causa otra ; el remedio de sus roa- »»tiempo en adquirir algunos ligeros conocimientos de las cosas
» l e s viene á ser un nuevo mal que le mantiene en el des- »»espirituales y divinas , y volviendo á caer al instante en la
HH a
»» baxeüa de sus ordinarios entretenimientos, ni aun puede man-
» 39. »»Quando manifestamos á los ojos del "'mundo nuestras
»» roneise en aquel poco de conocimiento que ha adquirido
„buenas acciones, es preciso sondear primero nuestro corazon,
»» Quando pretende instruirse , la cuesta inmenso trabajo ven-
»para saber la verdadera intención que tenemos en esto. Por-
»»cer su ignorancia; y quando llega á instruirse, todavía es
»que si puramente buscamos la gloria de Dios ,- que es el que
»» mayor el trabajo de pelear contra la vanagloria que esta
„nos comunica sus dones, no dexan de estar escondidas nues^-
>> ciencia le causa. Doma con mucho trabajo las rebeldias de
«tras buenas obras , aunque sean públicas: como al contrarios
»»su carne ; y aun reprimidas las acciones exteriores , se ve
»si pretendemos en esto nuestra propia gloria , ya Dios las re-
»» precisada á padecer las ilusiones vagas , y las representacio-
»puta como publicadas , aunque no hayan llegado al conoci-
»> ues molestas. Algunas veces se esfuerza á elevarse al conoci-
»miento de muchos: pero es perfección de muy pocos buscar
»» miento de la Naturaleza Divina ; pero sus ojos deslumhrados
»tan puramente la única gloria de Dios en las acciones de
»» con los rayos de aquel infinito resplandor , se ven muy pres-
»virtud que se manifiestan , y que 110 nos toque algún movi-
»> to cubiertos de las sombras de los objetos terrenos que la
»miento de complacencia en los aplausos que nos dan los hom-
»»son tan familiares.
»bres : porque no se pueden manifestar sin alguna culpa las
3S. »»Un Profeta dixo al R e y Ezequías: Ya viene el dia „buenas obras, sino quando llega el hombre á p^sar con des-
»»en que todo quanto teneis en casa será llevado á B ahilo- aprecio las alabanzas humanas. Y como las personas imperfec-
" nia , y nada quedará en ella, dice el Señor. D e este modo t a s , y de una piedad común no tienen todavía fortaleza su-
»»quando ya los hipócritas han llegado á la aparente cumbre „ficiente para colocarse superiores á estos movimientos de la va-
»»de la virtud , por no haber procurado evitar las embosca- »nidad , no las queda^ptro medio de libertarse sino el de ocul-
»> das de los espíritus malignos, ocultando las buenas ebras, ha- »tar con todo cuidado el bien que executan. Machas veces
»» cen que caiga en manos • de sus enemigos todo el bien que »sucede que no teniendo al principio otra intención en mani-
»» adquirieron , y no procuraron tener escondido ; de este modo „festar sus buenas obras, que la de dar á Dios la gloria que
»» pierden en un instante, por su imprudencia , lo que tacto »se le debe , se ven tan embriagadas de los elogios que les
»» les costó juntar por largo tiempo. A la verdad , es dar oca- •»»dan , que se dexan llevar de ellos con vanidad; de.,suerte,
»»sion á los ladrones para robarnos el manifestar nuestras ri- »que por no haber examinado el fondo de su corazon , se'ha-
»»quezas ; porque hasta tanto que estemos ya en la paz y en „ lian tan derramados fuera de sí mismos, qüe no saben lo
»»la seguridad de la eterna patria , vamos por un camino ex- »que se hacen ; y executan las acciones buenas por sobervia
»»puesto á las emboscadas de infinitos salteadores: por lo que » y vanidad , quando piensan que obran por el servicio y glo-
»»es preciso tener grande cuidado de llevar oculto en nuestro saría de su Criador. «
»» corazon todo el bien que hacemos, si queremos recibir el pre- 40. Si los justos no reciben como grandes bienes los
» mió del eterno Juez que ve lo mas profundo de los corazo- »»que les ofrece el mundo , tampoco tienen como grandes ma-
» nes. Es absolutamente necesario ocultar nuestra virtud , por- »>les los que les hacen en esta vida. Usando con moderación
»> que no suceda que exponiéndola á la vista en el camino de » d e los presentes bienes , siempre están temerosos de los ma-
»»la vida presente , nos la quiten y roben los ladrones espi- »les por venir ; y gimiendo con la opresion de los presentes
to rituales quenas están continuamente observando. »Unales, se consuelan con los amorosos pensamientos de :los bie-
DE LOS P A D R E S DE LA IGLESIA. 247
»»nes futuros. D e este modo toman los alivios temporales como
«mos , entretanto que no conozcamos el fin de estas cosas du-
»» un caminante la cama de una posada , en la que solo por
»» dosas y mudables ; pues en quanto á las tentaciones , es co-
»»algunas horas se detiene , y esto con impaciencia continua
»»sa incierta, si nos prueban ó nos mataa i y en quanto á los
m y deseo de salir. Descansa en ella su cuerpo; pero está fuera
»» dones de Dios , tampoco se puede saber si son recompensa
»»su espíritu, porque aspira sin cesar al lugar de su destino,
»> temporal para los que viven abandonados de Dios en quan-
»»Por esto los justos no procuran edificar casas ni habitación
»» to á la eternidad , ó si nos sostienen durante esta vida,
»»permanente en un país en que se consideran como extran-
»> para guiarnos á la que está por venir. 1 r
»»geros y caminantes. Solamente desean ser felices en su pi-
43. »»El deseo de las humanas alabanzas es como un la-
»»tria ; y asi , no quieren buscar su felicidad en un país que
»» dron disfrazado de caminante, que juntándose con nosotros
»» contemplan como extraño, al mismo tiempo que los impíos y
»» en el camino derecho por donde vamos, como para hacer-
»»los pecadores caban los fundamentos de sus pretensiones y
»» nos compañía , saca de repente un puñal con que á trai-
»> pensamientos en la tierra con tanta mas profundidad , quan-
»» cion atraviesa los corazones. Porque quando la buena intención
»»to mas distantes se consideran de la herencia de la patria
»»que teníamos al principio de obrar para utilidad del próxi»
»»celestial.
»» mo llega á degenerar en amor propio y en deseo de vaña-
41. »»Jamas expresamos mejor la grandeza de las obras »» gloria, sucede por un modo horrible al pensar'e^ que la
»»de la omnipotencia de Dios , que quando nos reconocemos »» acción que había empezado por virtud acaba en petado. Por
»> incapaces de expresarla ; y nunca hablamos de ésta con »»exemplo: habrá tal vez algunos que defendienio con zelo
»»mayor eloqüencia , que quando nos contentamos con admi- »» la justicia , solo pretenderán la recompensa temporal quan-
.» rarla en un profundo silencio. Porque en esta ocasion la mís- »» do practican tan grande acción. Entretanto se tienen por
»»ma falta de poder tiene una voz podero«a para publicar es- »» muy justos, y se glorían de ser los protectores de la vir-
»> tas inefables obras , y solamente una lengua muda puede ex- »»tud ; pero si llega á faltar la esperanza de los adelantamien-
»> plicar lo que somos incapaces de comprehender. »» tos temporales, se les ve abandonar cou cobardía- el parti-
42. »> Quando las tentaciones de impureza no hacen sino »» do de la justicia ; en lo que se conoce, que qüando se re-
»»mortificar y fatigar á los que las padecen sin poder vea- »» nian por los mas justos y mas zelosos defensores de la equidad,
»» cer.los, hagan el efecto que hiciesen , es muy cierto, que ea »»no buscaban realmente otra* cosa , sino el mercenario interés.
»> vez de dar la muerte al alma con el consentimiento delia- 44. » Feliz y dichoso aquel que tiene las manos limpias
»»qüente , sirven mas bien para mantenerla y asegurarla mas »* de todo regalo , dice la Escritura. Tres especies de presen-
»> en la humildad : porque reconociendo el alma su flaqueza »» tes ó regalos nos prohibe la Escritura recibir. El primero
»»en la fuerza de la tentación , pone todo su recurso en la dí- »»es el presente del corazon, que consiste en la estimación hu-
»> vina asistencia , y pierde toda confianza en sus mismas fuer- »> mana. El segifndo el presente de la boca que consiste en las ala-
»»zas ; de suerte, que se halla mas estrechamente unida coa »> banzas y en la gloria que se recibe de los aplausos de los
»» Dios, por lo mismo que la hacia temer con dolor que esta- »» hombres. El tercero es el presente de la mano, que consiste en
»f ba infinitamente distante. Somos , pues, incapaces de reco- »» el precio de los bienes temporales que nos dan : pero el justo
»nocer quándo nos acercamos 4 DÍQS , ó.quinao nos seoara- »»tiene las manos limpias de todo regalo: porque en todo
248 M V BIBLIOTECA PORTATIL
»» quanto hace , no pretende del corazon del hombre la vana- »»ha moderado ; para que viviendo en esta vida con perpetua
»»gloria, ni de sn¡ boca ta..alabanza*, ni de su mano gratiá- »»circunspección á vista de los severos juicios del S e ñ o r , evite-
wfcactaiis de suerte ^ que solp. a q u é l « m comete fraude en la »»mos los suplicios de la eternidad.
»» o b r a j e . Dios-, que. ocupaodose en la práctica de : la virtud, 48. »»Nada se puede mejor entender baxo el nombre
« n o aspira á^recompensas temporales^,' á los vanqs elogios ni »»de ley de Jesuchristo , que la ley de la caridad : y enton-
» a l favor y estimación de los hombres. ; 1 • R' n r r * »»ees verdaderamente la cumplimos quando sufrimos las flaque-
45. »»Exerce Dios acerca dé los hombres dos especies de »» zas y defectos del próximo con el sentimiento de un amor sincé-
„ juicios ;en. este? mundo ; posque á algutíot los'envia los pre- » ro. D i c e la Escritura, que esta ley en su grande extensión
„ sentes males Como .un principio de los del infierno : á otros »»abraza muchas ramas, porque se comunica á todas las ac-
»» los castiga con los males temporales para preservarlos de los »»ciones de virtud. Empieza por los dos principales preceptos
»eternos. i »»que son el amor de Dios y el del próximo; despues se extien-
n 4 6 . ' »» Quando Dios nos desampara , no sentimos el mal »»de á las demás voluntades de Dios , que son inumerables.
„ . d e aquel abandono .:. porque quanto; mas distante de Dios es-; » T r e s cosas pide el amor de Dios , pues nos manda que le
.»> tá e} .aliña * ..está mas obstinada.; En .este infeliz estado ya »»amemos con todo nuestro corazon , con toda nuestra alma,
» n o ama las cosas de Dios , ni desea los bienes celestiales; y »»/ con todas nuestras fuerzas. Sobre lo qual debe advertir-
»»como no- la abrasan los ardores del amor Divino , se halla »»se , que quando la palabra de Dios nos intima su a m o r , no
»»fria , y se va consumiendo en, la torpe afición, á las cosas »»solamente nos manda que le amemos, sino también quanto
»»terrenas; y por una espantosa desgracia s u c e d e , q u e quanto •» debemos amarle , diciendo con todo , para que conozcamos,
•»mas se pervierte , vive c,on tyiflS falsa;seguridad. Por haberse »»que si le hemos de agradar perfectamente, nada reservemos
» fácilmente olvidadode aquel ^estado dichoso de, donde ha cai- »»de nosotros mismos.
»»do, no sabe ya quánto debiera llorar su fuñera pérdida, ni 49. „ E l que pretende la gloria del mundo, teme sus des-
»;>• hasta, qué?,punto debe-¡ temer los castigos que la amenazan »»precios. E l que aspira con ansia á las utilidades temporales,
.i»para.'l3c;e te reinad-. si 1.a ¿oqac-un soplo del .Espíritu »»rezela sin duda perderlas ; pues es preciso que nos aflija la
¿j.Santo ¿[inediatímíeiits^ps&e con vigilancia; los Ojos en el es- »»pérdida de aquellas cosas, cuya posesion nos da alegria : de
.»»tado infeli?-en qüe ,se'^hali%-í busca cpu fervor ltís bienes del »»este modo , quanto mayor es nuestra afición á las cosas ter-
„ cielo ; se abrasa con el fuego del Divino amor , reflexiona la »»renas y perecederas, tanto mas distantes estamos de la paz
-í»» miseria qyfe padece í y. ¡quanto mas adelanta en el amor de »»celestial y de la verdadera seguridad. Por el contrario , los
JÍÍDÍOS »Lífca.s .gmafgsmefttfc/tlqtfa $ siendo as;.?qne antes quandp »»que ya no desean los bienes temporales no se engrien con las
-»» se consunjiji en. §1 ; pecftdo §st^ba entefafoiente abandonada »»prosperidades de la tierra , ni se abaten por sus adversida-
»».en los-falsos placeres y alegrías. »»des ; y asi como no hay en este mundo cosa alguna que pue-
47. t» Es necesario velar continuamente sobre nuestras ac- »»dan desear , asi nada tienen que temer : por esto dice la Es-
»»ciones y pensamientos 3 porque no suceda que se enrede nues- »» critura: Descansareis , y nada os asustará; porque quanto
»»tro espíritu entre una infinidad de inútiles cuidados de las »»el hombre es superior á todos los temores que provienen
») cosas, exteriores, ó que no se llene de presunción porque los »> del m u n d o , tanto mas libre está de todos sus deseos.
TOM. I X . 11
DE LOS PADRES DE LA I G L E S I A . 2$ I
50. „El amor es fuerte como la muerte. Se compara la
54. „ L o s jóvenes aunque sean sabios, no se deben arrojar
»» fuerza de la caridad á la de la muerte , porque mata el de-
»»temerariamente al ministerio de la predicación; pues nos di-
»»seo de los placeres de esta vida, y á proporcion que el alma
»»ce la Escritura que en los hombres de madura edad está la
»» está mas insensible al temor de los males del mundo, tiene
»»sabiduria ; y que la prudencia está en los que han vivido
»» mas fortaleza y elevación.
»»mucho tiempo.
5 1. „ S i la carne se nutre y se sustenta con las cosas de-
55. »»Es preciso considerar á qué pena fuimos condena-
» l i c a d a s , el alma por el contrario se exercita con la aspere-
»»dos en este miserable destierro , en el que estamos sumergi-
»»za y austeridad. L a carne se sustenta con los placeres, el
»»dos en tan espesas tinieblas, que no podemos ver bien ni
»» alma se conforta con las amarguras. L o que es doloroso hie-
»»conocernos á nosotros mismos , tal vez cometemos el mal,
»» re á la carne , y lo que es suave y regalado , quita la vida al
»»sin advertirlo aun despues de haberle executado. Nues-
»» espíritu , y asi como lo que es demasiado penoso y laborío-
»»tra alma desterrada y separada de la luz de la verdad , no
»> so , mata al cuerpo , asi con lo que es agradable y delicioso,
»»halla en sí misma otra cosa que una obscura noche , y al-
»» perece el alma. Con razón , pues, dice la Escritura : La es-
ti gunas veces está á la orilla del pecado , y no le vé. Esta es
a per atiza de las gentes carnales es la abominación de su aU
»> la ceguedad á que quedó condenada en este destierro. Sepa-
»i ma ; porque lo mismo que hace vivir al cuerpo por algún
»»rada de la divina luz , ha perdido al mismo tiempo el cono-
a tiempo agradablemente , es lo que quita al alma la vida para
»»cimiento de lo que e r a , porque no ha aspirado con suíicien-
*i toda la eternidad.
»»te amor y fuerza á contemplar al descubierto el rostro de su
52. »»Consiste la prudencia mundana en ocultar con ar-
»»Criador.
»»tificio los pensamientos y deseos del corazon ; en disfrazar con
5 6. »»Quiso el Señor que se nos ocultase el tiempo de
ti disimuladas palabras los interiores sentimientos ; en persua-
»»nuestra muerte , para que la misma incertidumbre de aquel
»> dir que lo falso es una verdad , y que lo verdadero es false-
»1 momento nos obligase á estar siempre bien dispuestos."
»> dad. Mas la prudencia de los Santos consiste en todo lo con-
»»trario : en no disimular jamas, en descubrir con sus palabras
»»los sentimientos del corazon, en desear la verdad , y huir de
»»la mentira ; en hacer bien gratuitamente ; en querer mas bien
»> sufrir el mal que hacer daño á otro ; en no vengarse de las
»> injurias , y en mirar como verdadero bien los oprobios que
>» les dicen , porque aman la verdad.
53. »»Nuestro pecado no consiste en la posesion de las
*» riquezas , sino en el afecto desordenado que en ellas ponemos;
»»porque todo quanto Dios ha hecho es bueno. Mas sucede
ti al que usa mal de lo que es bueno , que por su insaciable
« codicia le da la muerte el mismo pan que le debiera dar la
tt vida.

11 2
D E LOS P A D R E S DE LA I G L E S I A . 253
virtud , y en las ciencias.
Quando este Cosme vió que su discípulo habia llega-
C A P I T U L O III. do al deseado punto , se le restituyó á su padre , y él se re-
tiró á la Laura de San Sabas en Palestina. Reconociendo el
SAN JUAN DAMASCENO , Monge y Presbítero Príncipe de los Sarracenos el mérito de este joven , le dio en
de Jerusalén. su Consejo la misma plaza que su padre habia ocupado. Go-
bernaba por entonces el Romano Imperio León Isaurico. Es-
te faltando á la promesa que habia hecho , quando recibió la
i corona , de proteger la fe católica , perseguía con crueldad á
los que veneraban las imágenes de Jesuchristo y sus Santos.
A R T I C U L O I. • N o le permitieron al Damasceno la fe católica , y la caridad
para con sus hermanos permanecer en silencio. Escribió á
Historia de su vida. todos los fieles que conocia para confortarlos en el culto debi-
do á las santas imágenes. Sus cartas , que como el Santo desea-
I. S A N J U A N , llamado el Damasceno por haber nacido
ba , habían pasado de mano en mano , fuéron un grande au-
en Damasco , ciudad de la Siria , fué uno de los mas ilustres xilio para los que pudieran titubear por miedo de la perse-
Padres que viviéron en el V I I I siglo. N o sabemos el año de cución. El Emperador se irritó tanto , que habiendo hallado
su nacimiento , mas no se puede dudar que fué antes de con- una de sus carras, procuró que un escribiente hábil en el ar-
cluirse el siglo V I I ; pues antes del año 7 3 0 ya tenia (según te de contrahacer la letra estudiase bien el caracter del D a -
el autor de su vida ) la administración de los negocios pú- masceno , y le dictó otra carta fingiendo en ella que el San-
blicos del Príncipe de los Sarracenos , y ya escribía contra es- to le escribía , solicitándole á que hiciese avanzar algunas tro»
tos en defensa de la fe. Su padre , aunque muy afecto á la pas ácia Damasco , prometiéndole entregársela. Envió León
Religión Christiana, no obstante la revolución que habia cau- esta carta supuesta al Califa , ó Príncipe de los Sarracenos,
sado el Mahometismo en aquel pais , ocupaba una plaza de el que sin dar oídos á las protestas de inocencia del Damas-
Consejero de Estado en la Corte del Califa de aquellos infie- ceno , le hizo cortar inmediatamente la mano derecha. E l au-
les. En vez de disipar sus grandes bienes en hacer gastos in- tor de su vida , que se cree haber sido Juan Patriarca de Je-
útiles , todos los empleaba en hacer obras de caridad, princi- rusalén, al qual quemáron los Sarracenos por los años 9 6 9 ,
palmente en el rescate de los cautivos Christianos. Rescató un refiere que habiendo conseguido este Santo que le tragesen
dia á un Christiano llamado Cosme , á quien habían cogido su propia mano, se postró delante de una imagen de la V i r -
en el mar. Era este un Religioso Italiano , que habia pasado gen suplicándola que intercediese con su Hijo para que se la
toda su vida en el estudio de la Filosofía sagrada , y en el restituyese en tal estado que pudiese continuar la defensa em-
de la ciencia de los sabios del mundo. Viendo que tenia to- pezada contra los Iconoclastas, y que restablecida perfectamen-
das las calidades de un excelente Preceptor , le entregó su te su mano , reconoció el Príncipe de los Sarracenos su ino-
hijo , el qual baxo su conducta , hizo grandes pregresos en la cencia , y le suplicó que se quedase en su corte.
DE LOS P A D R E S DE LA IGLESIA. 2^$
II. San Juan Damasceno , queriendo mas bien renunciar celebrar el Emperador Copronimo en 7 5 4 ; pues escribió con-
al mundo , dió libertad á todos sus esclavos , y distribuyó sus tra este Conciliábulo , y contra sus principales cabezas. Los
bienes entre sus parientes , los pobres y las Iglesias, se retiró elogios que hizo de él el séptimo Concilio géneral nos dan á
á Jerusalén , y desde allí á la Laura de San Sabas con otro entender que ya entonces no vivia : por lo que el año de su
joven que se habia criado con él baxo la enseñanza del Mon- muerte se debe colocar entre el año 7 $ 4 y 757«
ge Cosme. E l Superior de aquella Laura le entregó sucesi- Tenemos de este Santo un excelente tratado de la fe or-
vamente á muchos de los ancianos mas sabios. Mas todos se todoxa , y otras muchas obras que fuéron impresas en Basilea
excusáron porque se tenian por incapaces de gobernar á ua en 1 § 5 9 en griego y en latín. E l Padre Lequien nos dió otra
hombre que manifestaba tanta erudición y ciencia. nueva edición G r e c o latina en 1 7 1 2.
Despues de diferentes pruebas que sufrió con maravi-
llosa paciencia, le dexaron ser dueño de su tiempo , y él le C A P I T U L O II.
empleó en componer muchas obras. E l Patriarca de Jerusa-
lén , que era Juan I I I , ó Eusebio su sucesor , le obligó á or- Análisis de los escritos de San Juan Damasceno.
denarse de Presbítero. Se sujetó por obediencia el Damasce-
no , y se restituyó despues á su celda para continuar sus exer- I . D i a l é c t i c a de San Juan D a m a s - X . Tratado contra los Jacobitas.
ceno. X I . Sobre la Santísima T r i n i d a d .
cicios penitentes, y sus obras en utilidad de la Iglesia. Le I I . Secta de los Mahometanos. X I I . Cartas á Jordán sobre el T r i -
animaba á esta ocupacion el mismo C o s m e que le había ins- I I I . Profesion de fe. sagio.
I V . Libros de la fe ortodoxà. X I I I . Cartas sobre el ayuno d e Q u a -
truido en su juventud , y á quien contra su voluntad consa- V . E l tercer libro. resma.
gráron Obispo de M a y u m a en Palestina, cerca de G a z a . Los V ! . E l quarto libro. X I V . Institución elementar.
V I I . Los tres discursos de las i m á - X V . T r a t a d o contra los Manotheli-
escritos q u e publicó el Damasceno en defensa de las santas
genes, y analisis del primero. tas , y otro contra Nestorio.
imágenes , produxéron grandes frutos en todo el Imperio, V I I I . Segundo y tercer discurso. X V I . Comentario sobre las E p í s t o -
I X . Libro de la sana doctrina. las de San Pablo.
principalmente en Constantinopla. Constantino Copronimo que
reynaba por entonces, se irritó mucho contra el Santo , y
no pudiéndose vengar , porque habitaba este en un pais suje- I. J-^a primera obra de San Juan Damasceno es su dia-
to á los Sarracenos , hizo que le excomulgasen los falsos Obis- léctica , sigúese su tratado de las heregias, y despues el libro
pos de su comunion. E l Damasceno que ni temía las censuras de la fe ortodoxa ; no porque estas tres obras son las prime-
ni la ira de aquel Príncipe , dexó la Laura de San Sabas pa- ras de este Padre , según el orden de los tiempos , sino por-
ra ir á socorrer á los perseguidos por el culto de las imágenes. que son las primeras que pone el Santo en su Epístola dedi-
F u é primero á Damasco , y recorrida primero la Palestina , lle- catoria á Cosme , Obispo de Mayuma. Contienen estos tres tra-
g ó hasta Constantinopla con la esperanza de lograr la corona tados lo que mas interesa en los escritos de San Juan Damas-
del martirio. Mas disponiendo Dios otra cosa , se volvió á su ceno ; y son los mas estimados entre los Teólogos griegos y
Laura , en donde murió en paz. latinos. Su dialéctica pasa por una obra tan importante para en-
III. N o se sabe precisamente el año en que murió : so- tender la lectura de los Padres griegos , que sin este auxilio,
lamente nos consta que sobrevivió al Conciliábulo que mandó seria su inteligencia difícil por hallarse en esta obra la expli-
DE LOS P A D R E S DE LA IGLESIA.
II. San Juan Damasceno , queriendo mas bien renunciar celebrar el Emperador Copronimo en 7 5 4 ; pues escribió con-
al mundo , dió libertad á todos sus esclavos , y distribuyó sus tra este Conciliábulo , y contra sus principales cabezas. Los
bienes entre sus parientes , los pobres y las Iglesias, se retiró elogios que hizo de él el séptimo Concilio géneral nos dan á
á Jerusalén , y desde allí á la Laura de San Sabas con otro entender que ya entonces no vivia : por lo que el año de su
joven que se habia criado con él baxo la enseñanza del Mon- muerte se debe colocar entre el año 7 $ 4 y 757«
ge Cosme. E l Superior de aquella Laura le entregó sucesi- Tenemos de este Santo un excelente tratado de la fe or-
vamente á muchos de los ancianos mas sabios. Mas todos se todoxa , y otras muchas obras que fuéron impresas en Basilea
excusáron porque se tenian por incapaces de gobernar á un en 1 § 5 9 grieg 0 y en latin. E l Padre Lequien nos dió otra
hombre que manifestaba tanta erudición y ciencia. nueva edición G r e c o latina en 1 7 1 2.
Despues de diferentes pruebas que sufrió con maravi-
llosa paciencia, le dexaron ser dueño de su tiempo , y él le C A P I T U L O II.
empleó en componer muchas obras. E l Patriarca de Jerusa-
lén , que era Juan I I I , ó Eusebio su sucesor , le obligó á or- Análisis de los escritos de San Juan Damasceno.
denarse de Presbítero. Se sujetó por obediencia el Damasce-
no , y se restituyó despues á su celda para continuar sus exer- I . D i a l é c t i c a de San Juan D a m a s - X . Tratado contra los Jacobitas.
ceno. X I . Sobre la Santísima T r i n i d a d .
cicios penitentes, y sus obras en utilidad de la Iglesia. Le I I . Secta de los Mahometanos. X I I . Cartas á Jordán sobre el T r i -
animaba á esta ocupacion el mismo C o s m e que le habia ins- I I I . Profesion de fe. sagio.
I V . Libros de la fe ortodoxà. X I I I . Cartas sobre el ayuno d e Q u a -
truido en su juventud , y á quien contra su voluntad consa- V . E l tercer libro. resma.
gráron Obispo de M a y u m a en Palestina, cerca de G a z a . Los V ! . E l quarto libro. X I V . Institución elementar.
V I I . Los tres discursos de las i m á - X V . T r a t a d o contra los Manotheli-
escritos q u e publicó el Damasceno en defensa de las santas
genes, y analisis del primero. tas , y otro contra Nestorio.
imágenes , produxéron grandes frutos en todo el Imperio, V I I I . Segundo y tercer discurso. X V I . Comentario sobre las E p í s t o -
I X . Libro de la sana doctrina. las de San Pablo.
principalmente en Constantinopla. Constantino Copronimo que
reynaba por entonces, se irritó mucho contra el Santo , y
no pudiéndose vengar , porque habitaba este en un pais suje- I. J-^a primera obra de San Juan Damasceno es su dia-
to á los Sarracenos , hizo que le excomulgasen los falsos Obis- léctica , sigúese su tratado de las heregias, y despues el libro
pos de su comunion. E l Damasceno que ni temia las censuras de la fe ortodoxa ; no porque estas tres obras son las prime-
ni la ira de aquel Príncipe , dexó la Laura de San Sabas pa- ras de este Padre , según el orden de los tiempos , sino por-
ra ir á socorrer á los perseguidos por el culto de las imágenes. que son las primeras que pone el Santo en su Epístola dedi-
F u é primero á Damasco , y recorrida primero la Palestina , lle- catoria á Cosme , Obispo de Mayuma. Contienen estos tres tra-
g ó hasta Constantinopla con la esperanza de lograr la corona tados lo que mas interesa en los escritos de San Juan Damas-
del martirio. Mas disponiendo Dios otra cosa , se volvió á su ceno ; y son los mas estimados entre los Teólogos griegos y
Laura , en donde murió en paz. latinos. Su dialéctica pasa por una obra tan importante para en-
III. N o se sabe precisamente el año en que murió : so- tender la lectura de los Padres griegos , que sin este auxilio,
lamente nos consta que sobrevivió al Conciliábulo que mandó seria su inteligencia difícil por hallarse en esta obra la expli-
DE LOS PADRES DE LA IGLESIA. 257
cacion de las expresiones que usaron los Orientales , asi
bítero de Constatinopla , ó de Sofronio , y de León de Bizan-
quando disputaban contra los Hereges , ó quando explica«
cio. Apenas es propio suyo , sino el último artículo , en que
ban á los Católicos la doctrina de la fe : también se ha-
trata de los Musulmanes : también es suyo lo que dice de la
llan en ella los términos que los Hereges , instruidos en las
heregia de los Iconoclastas , la que ya en su tiempo estaba
máximas de la Filosofía Pagana , empleaban para seducir á
proscripta por las Iglesias de Oriente y Occidente.
los sencillos, y atraerlos al partido del error ( i ) . Sigue este
II. El artículo de mayor consideración que hay en este
Santo en la explicación de los universales al Filosofo Porfirio,
tratado, es el que habla de la secta de los Musulmanes , se-
y en la de las categorías á Aristóteles : mas quando en sus
quaces de Mahoma. Los llama San Juan Damasceno , unas
escritos halla algunos términos ó modos de hablar, que no se
veces Ismaelitas , y otras Sarracenos. D i c e que estos adora-
acomodan bien á la explicación de nuestros misterios, ó tal
ban antes ídolos, y al lucero ó estrella de la mañana , y que
vez son contrarios , los corrige ( 2 ) siguiendo la autoridad de
hasta el reynado de Heraclio habían continuado en este su-
algunos escritores Eclesiásticos.
persticioso culto , pero que despues , Mahoma que falsamente
L o que dice en el artículo 7 5 del tratado de las heregias, se llamó Profeta y hombre inspirado de Dios , les hizo mu-
parece que da á entender que es de algún autor contemporá- dar de superstición, habiendo leído primero los libros sagra-
neo del Herege Aerio , pues se habla de él como de quien dos de uno y otro Testamento , y tenido varias conferencias
aun vivía ; y no hay duda de que vivia á fines del quarto si- con un Monge Arriano. »» Dice hablando generalmente que los
glo. Pero se debe advertir que San Juan Damasceno no hizo escritos que compuso Mahoma para los de su secta , eran del
otra cosa , por decirlo asi, que copiar el tratado de las here- todo ridículos. Se contenta con referir algunos artículos, per-
gias , compuesto por San Epifanio ; añade á los 80 artículos tenecientes al modo con que sus discípulos debian honrar á
que escribió este Santo otras 20 ó 2 4 heregias que sobrévi- Dios. Este Mahoma estableció un D i o s , autor del universo,
niéron despues : y lo que dice en estos últimos artículos es to- y dice , que no es engendrado , ni ha engendrado. Confiesa
mado de los escritos de Teodoreto, de los de Timoteo Pres- que el Christo es el Verbo de Dios y su Espíritu ; pero al
mismo tiempo defiende que es criado y siervo , que nació
(1) Hablando de las Personas d i - siguiente cada una es aliud ah alia. por milagro , de Maria , hermana de Moysés y Aaron , por
vinas, dice que cada una de ellas es (2) Acerca de la palabra hypos-
tasis , sobre la qual tuvieron los
obra del Verbo de Dios que se introduxo en ella. Añade
distinta de la o t r a , pero no de mo-
do que se pueda decir del Hijo d i - Griegos grandes disputas , dice que Mahoma , que habiendo querido los Judios con un delito de-
vino, v. gr. Quod sit aliud á Patre, los Padres la diéron por ultimo la
idéa mas común y conocida, según
testable clavarle en una cruz , le cogiéron , pero que solamen-
que es otra naturaleza distinta del
P a d r e ; sino solamente se puede afir- que significa la naturaleza subsisten- te crucificáron su sombra : de suerte , que Christo no fué el
mar : Quod sit alius, esto es , dis- te , y como la de Dios subsiste ep
que estuvo clavado en la cruz , ni el que padeció la muer-
tinta Persona j pero en Christo se tres Personas , se verifican tres hy-
halla con toda propiedad el alius y postasis , y si otros Padres dixéron te , porque Dios que le quería mucho , se le llevó al cie-
el aliud & aliud, por razón de que una hypostasis en las tres divinas
lo. Supone entre el Dios y el Christo un diálogo bien ri-
en él confesamos que la Persona Personas , se diferenciabairen las pa-
del H i j o , por la qual es alius á Pa- labras, y no en el sentido, pues so- dículo ; y dice este Santo, que todo el libro de Mahoma es-
lo querían decir que en las tres Per-
tre , subsiste en la humana y en la tá lleno de semejantes puerilidades." Como los Mahometanos
divina naturaleza , que son entre sí sas divinas era una sola la natura-
esencialmente distintas , y por con- leza. daban á los Chastidnos eu rustro , diciendo , que adoraban
TOMO IX. B.K
la cruz que ellos miraban cou horror , les pregunta S. Ju an á la santa Madre de D i o s , siempre Virgen , como á verdade-
Damasceno , ¿por qué motivo daban ellos culto á cierta pie- ra Madre de Dios , y á todos los Santos como á sus sier-
dra que tenían en veneración ? A l mismo tiempo refuta las vos." Dice á los que por una indiscreta curiosidad pretendan
diversas razones que alegaban. En quanto al culto de la cruz saber como es Dios uno en tres Personas : »» Que este cono-
demuestra que teníamos los Christianos grande fundamento, cimiento es superior á la inteligencia humana , y que lo que
supuesto que por la cruz habia disipado Dios el poder y los debe detener á los hombres para no intentar penetrar este
engaños del demonio. Toca ligeramente aquel lugar del li- misterio , es ver que no pueden llegar á conocer muchas cosas
bro de Mahoma , en que establecía la poligamia ó plurali- de las que están pasando en ellos mismos ; el modo, por exem-
dad de mugeres por no ensuciar los ojos de sus Lectores con plo , de existir y moverse su alma ; y como el hombre es aun
las impurezas que alli se refieren. Trata despues San Juan mismo tiempo mortal é inmortal."
Damasceno de la heregia de los Iconoclastas, esto e s , la de IV. Compuso San Juan Damasceno despues del tratado
aquellos que acusando falsamente á los Christianos de que ado- de las heregias un cuerpo de doctrina que á la mayor parte
raban al modo de los Gentiles las imágenes de Jesuchristo, de los Escolásticos les habia servido de modelo ; contiene es-
las de la Santísima V i r g e n Madre de D i o s , y las de los An- te todo lo que se debe creer , y los principales artículos de
geles y Santos , las despedazaban y las arrojaban al fuego en la disciplina de la Iglesia. N o solamente se vale en cada
qualquiera parte que las hallaban , y borraban con cal y con materia de los testimonios de la Escritura , sino también de los
tinta las que estaban pintadas en las paredes. L a última he- pasages de los Padres : esta obra se puede estimar como un
regia de que habla en este tratado , es la de los Aposquis- tesoro de la tradición , pues nada dice que no esté estable-
tas ó Doxárianos , la mayor parte de los quales despreciaban cido en los Concilios generales, ó aprobado por los Santos
el Bautismo y la Comunion del cuerpo de Jesuchris- Doctores de la Iglesia. Sigue particularmente á San G r e g o -
to. Otros no daban reverencia á la cruz ni á las imágenes; rio Nazianceno , cuyos escritos tenia muy leidos ; y cita con
y teniéndose por los hombres mas excelentes, tampoco admi- freqüencia á San Basilio , San Gregorio de Nisa , Nemeno,
tían Presbíteros ni Obispos. Se cree que por esta secta en- Obispo de Emesa en Siria, San Cirilo Alexandrino , S. Leon
tendía San Juan Damasceno á los Paulicianos ,'sectarios de un Papa , Leoncio de Bizancio , San Máximo M á r t i r , San Ata-
tal P a u l o , natural de la S i r i a , el que con otro paisano suyo nasio , San Juan Chrisóstomo , San Epifanio, y otros muchos,
llamado Juan , renovó en los tiempos de este Padre la heregia sin olvidarse de San Dionisio el Areopagita, al que tenia por
de los Maniquéos. autor de los escritos que corren con su nombre : se advierte que
III. Concluye San Juan Damasceno su tratado de las en este cuerpo de Teologia , no tanto pensó San Juan D a -
heregias con una profesion de fe , como habia hecho antes masceno en dar producciones de su propio entendimiento, quan-
San Epifanio. En substancia dice , que hay un solo Dios en to en reunir en un solo volumen lo que estaba esparcido en
tres Personas ó tres subsistencias , el Padre , el Hijo y el Es- muchos libros de los antiguos. En la nueva edición de las
píritu Santo , que el Hijo se hizo hombre sin que por estar obras de este Padre por Lequien , están notadas á la margen
unidas las dos naturalezas en una misma Persona , padeciesen las fuentes en donde este Santo habia bebido. El título de es-
estas mutación ni confusion;que debemos adorar y honrar á Dios, ta obra es : De la Fe ortodoxa. L a han estimado mucho , asi
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DE LOS P A D R E S DE LA IGLESIA. 261
los Latinos como los Griegos , principalmente desde que la
traduxo en lengua latina Burgundion , que vivia en el siclo rido por la culpa. En él trata San Juan Damasceno del mis-
X I I . D e esta traducción , por no haber tenido otra mejor se terio de la Encarnación , y hace ver , que quando el Hijo de
valieron el Maestro délas Sentencias, Santo Tomas y los de- Dios , se vistió de nuestra carne , tomó al mismo tiempo una
mas Teólogos que le han sucedido. alma racional é intelectiva, y que las dos naturalezas divina y
humana se uniéron en Jesuchiisto en una sola Persona sin con-
E l primer libro consta de catorce capítulos; en los que
fusión ni mutación alguna : de suerte , que Jesuchristo es per-
trata San Juan Damasceno de la esencia y existencia de Dios,
fecto Dios , y perfecto hombre , y no obstante , por causa de
de las propiedades de la naturaleza divina , de su unidad y
la comunicación de idiomas ó propiedades de las dos natura-
de la Trinidad de Personas. En el segundo libro explica lo q'ue
lezas , se dice del V e r b o lo que es propio de la carne y de
se debe entender por el nombre de siglo , y quántos siglos
la humanidad, y se dice de la humanidad en Christo lo que
hay ; lo que significa el término Creación ; y de qué modo
pertenece al Verbo. D e este modo se verifica que el Señor de
se entiende que Dios ha criado lo que pertenece á la natu-
la gloria fué crucificado, aunque la divina naturaleza no ha-
raleza y al estado , asi de los Angeles , como de los demonios:
ya padecido; y antes de la pasión se podia decir que el Hijo
que cosa es el cielo visible , la luz , el f u e g o , el sol , la lu-
del hombre estaba en el Cielo , porque verdaderamente era el
na y las estrellas, los planetas, los signos del Zodiaco y los
Hijo del hombre la misma Persona que el Señor de la glo-
cometas. San Juan Damasceno pensaba que Dios habia criado
ria. Despues hace ver que toda la naturaleza divina se unió
los cometas en determinado tiempo para anunciar la muerte
en la segunda Peisona con la naturaleza humana, 110 en el estado
de los R e y e s , asi como crió expresamente la estrella que guió
en que la naturaleza humana se halla hoy , esto es, no como
a los M a g o s , y q U e sucedidas las cosas que anunciaban , los
está corrompida con la culpa , sino en el estado en que fué
destruía. Habla despues de la tierra, del a y r e , de los vien-
criada en Adán. Q u e la Persona del V e r b o es la misma des-
tos , de las aguas , del mar y de todo quanto produce, del
pues de la Encarnación que antes era , pero con la diferencia
paraíso terrenal , del hombre y de las propiedades de su na-
de que antes no personalizaba á la naturaleza humana , y des-
turaleza , de sus pasiones y dificultades , de la p r o v i d e n c i a r e
pues de esta unión sustenta dos naturalezas perfectas , la di-
la presciencia de D i o s , y de la predestinación. Distingue en
vina y la humana : que en conseqüencia de la unión de la
Dios dos voluntades, la antecedente y la consiguiente. Dice
naturaleza humana con la Persona del V e r b o , debemos la
que Dios quiere con una voluntad antecedente que se salves
adoracion á esta misma naturaleza , porque ya es naturaleza
todos los hombres, pues siendo por esencia bueno, no nos crie pa-
del divino Verbo. »> Adoro , dice este Padre , las dos natura-
ra castigarnos : mas como también es por esencia justo , quiere
leza de Jesuchristo por causa de la unión del divino V e r b o
con una voluntad consiguiente que los pecadores sean castigados.
con la carne ; mas no por esto introduzco quarta Persona en
Todo lo prevee Dios con su presciencia, mas no todo lo predes-
la Trinidad , ni Dios lo permita : porque en Dios Verbo , y
tina. Prevee lo que hemos de hacer, mas no por esto influye para
la carne confieso una sola Persona. La Trinidad , aun después
que hagamos el mal, porque nos dexa libres en nuestras acciones.
de la Encamación , siempre se ha quedado Trinidad. D e a q u i
V. El tercer libro demuestra el medio de que Dios se sir- concluye que debe suprimirse la adición de Pedro Fulon al
vió para redimir al hombre de la muerte en que habia incur- Trisagio , porque la adición de este introducía una quarta
Persona en la Trinidad , esto es, la Persona q u e habla estado
pues respecto de D i o s , que no está reducido á contenerse en
clavada en la cruz , como si fuera diferente de la segunda
un lugar, no puede haber materiajmentaderecha ni izquierda.
Persona de la Santísima Trinidad ; porque en aquel Himno
Responde á los que argüían que si hubiera dos naturalezas en
estas palabras : Santo Dios , se entienden del Padre : estas Santo
Christo, sería preciso adorar la criatura , ó adorar una sola de
Fuerte, del Hijo ; y estas: Santo Inmortal, del Espíritu San-
las dos naturalezas ; es á saber, la Divinidad. D i c e : „ Q u e la
to. L u e g o añadiendo: Vos que habéis sido crucificado por no-
naturaleza humana no es adorable por sí müma , y que si la
sotros , tened de nosotros misericordia , es añadir á la Tri-
adoramos en Jesuchristo , es considerándola como carne del
nidad otra quarta Persona.
V e r b o . " L a carne , dice , no es adorable por su naturaleza;
. Püne San Juan Damasceno en pocas palabras la histo- pero se la adora con el V e r b o encarnado , no por sí misma,
ria de lo sucedido en la Iglesia con motivo del Trisagio y sino por causa del V e r b o de Dios , al que está unida hipostá-
de la adición que hizo en él Pedro Fulon. Despues de lo qual ticamente." Otros preguntaban , si de la Santa V i r g e n habían
prueba contra los Nestorianos , que la Santísima Virgen es sido engendradas dos naturalezas; y responde el Santo : „ Q u e
verdaderamente Madre de Dios ; y con esta ocasion trata de engendrado se dice de la Persona , y r.ó de la naturaleza ; y
las propiedades de las dos naturalezas , demostrando que en que la Santa Madre de Dios parió un Hijo , que es una Per-
Jesuchristo hay dos voluntades y dos operaciones , asi como sona en dos naturalezas, el que , según su Divinidad , es en-
hay en el dos naturalezas distintas y perfectas sin confusion gendrado del Padre desde la eternidad , y según la humani-
m mutación alguna. Explica la operacion Theandrica ó Dei- dad , nació de Maria Santísima en los últimos tiempos. D e l
viril de San Dionisio el Areopagita , y hace v e r , que no di- costado de Jesuchristo salió una fuente de perdón , mezclada
xo este autor que en Christo hubiese solo una operacion , si- de agua y de sangre : el agua para lavarnos y purificarnos
no únicamente que era una operacion nueva fuera del curso de nuestras culpas , y la sangre para alimentarnos y procurar-
ordinario de las acciones, porque la Persona del V e r b o obra- nos la vida eterna. Esta agua es la del Bautismo, el qual con-
ba en sus dos naturalezas , aunque cada una conservaba sus ferido en nombre de la Santísima Trinidad , y con tres inmer-
propiedades y sus operaciones naturales. Llegando despues á siones , perdona tedos nuestros pecados : también se perdonan
las pasiones naturales de Jesuchristo , demuestra que no tuvo las culpas con la penitencia , la que puede llamarse Bautismo
otras sino las que son inseparables de la humana naturaleza, de lágrimas. Esta sangre es la que bebemos en la Eucaristía,
suponiéndola en el estado de la inocencia: que en él la D i - en la que el pan y el vino se convierten en el cuerpo y san-
vinidad no fué la que padeció , no obstante que estaba in- gre de Jesuchristo. Todo quanto santificó con su contacto me-
separablemente unida al alma y al cuerpo de Jesuchristo, aun rece nuestras adoraciones. Por esto adoramos el precioso leño
en les tres días de su muerte : Dios sí padeció. de la cruz , porque estuvo clavado en ^él , y le regó con su
VI. Enseña, que si despues de la resurrección comió y sangre. L o mismo sucede con los clavos y la lanza que pe-
bebió no lo hizo porque tuviese necesidad , sino para probar netráron su sagrado cuerpo con sus vestiduras , y con los lu-
la verdad de la resurrección : que quando leemos que está sen- gares en donde vivió. N o porque aderamos la materia de la
tado a la diestra del Padre , esto se debe entender de la parti- cruz por sí misma , sino por ser figura que nos representa á
cipación de la gloria concedida á la humanidad de Jesuchristo} Jesuchristo} por lo q u a l , destruida la figura de qualquiera
modo que sea , ya no la adoramos, nuestro culto en quanto i
las cosas consagradas á D i o s , es relativo y nó absoluto; se re ba contra los Gnósticos y los Maniqueos, que Dios nc es au-
fiere , quiero decir , nó á la misma cosa , sino á Dios. Oramos tor del mal ; y que no hay dos principios , uno de lo bueno
acia el Oriente , según la tradición de los Apóstoles, porque y otro de lo malo; porque no siendo el mal substancia , sino
esperamos la venida de Jesuchrjsto que ha de ser por el Orien- solamente privación del bien , no necesita principio : que no
te. Honramos á los Santos, como que son amigos de Dios • se puede culpar á Dios del mal que hacen los perversos; por-
pero la honra que damos á sus imágenes ó á sus reliquias ¿ que todo quanto Dios ha hecho es bueno , y cada uno es
refiere á ellos mismos." Trata San Juan Damasceno en capí- bueno ó malo por su voluntad.
tulo particular de los ascendientes del Salvador según la car- Dice : »»Que antes de la ley escrita 110 habia dia de la
ne , y de los de la Santísima Virgen , de la que dice que na- semana que estuviese consagrado á D i o s ; pero que viendo Dios
ció de Joaquín y Ana. que los Israelitas estaban demasiado aficionades á las cosas ter-
Cuenta 22 libros del antiguo Testamento, siguiendo e» renas , les ordenó la observancia del dia séptimo , llamado el
esto el Canon de los Judíos, y parece que lo copió del tra- Sábado, para que ocupados aquel dia en el canto de los Salmos,
tado de San Epifanío , intitulado : de los pesos y medidas. Na- Himnos, y otros espirituales cánticos, y en la lectura de los san-
da dice del libro de Judith ; mas esto es porque tampoco ha- tos libros descansasen de sus trabajos en el Señor." Parece que
bla de el San Epifanio. En quanto al libro de la Sabiduría, creía que el Matrimonio fué introducido en el mundo con ocasion
y del Eclesiástico , aunque los estima en mucho , no los co- del pecado de nuestros primeros Padres : mas porque le pu-
cea en esta cuenta de los libros Canónicos. Su Canon de los dieran oponer estas palabras que Dios dixo : Creced , y multi-
libros del nuevo Testamento en nada se diferencia del nues- plicaos , responde , que no es necesario entender la propaga-
tro , sino en que añade los Cánones de los Apóstoles, de los ción que se hace con el uso conyugal; pues Dios pudiera ha-
que dice que los recopiló Clemente. V u e l v e á tratar del mis- ber multiplicado el genero humano por otro camino , si el
terio de la Encarnación , y prueba con muchos pasages que hombre no hubiera sido desobediente á sus órdenes." N o obs-
Jesuchristo es perfecto Dios y perfecto Hombre. Refiere las tante , habla con mucho honor del Matrimonio ; pero mira la
diferentes calidades que se le atribuyen en la Escritura , no- virginidad como muy superior , y como que tiene alguna cosa
tando que hay algunos pasages que le declaran consubstancial de la vida de los Angeles. Trata en los dos últimos capítulos
con el Padre : otros en los que se dice , que asi como está en del Antichristo , y de los medios de que se ha de valer pa-
el Padre , también el Padre está en él : esto es lo que llama ra engañar á los hombres: y de la resurrección general cree
a mutua Circunsesion de las Personas. Explicando estas pa- que inmediatamente que el Antichristo haya quitado la vida
labras : Mi Padre es mayor que Vo, dice que esto debe en- á Henoch y á Elias que Dios enviará para combatirle , vendrá
tenderse respecto del origen que el Hijo trae de su Padre. Jesuchristo del cielo , y con el soplo de su boca matará á es-
Tratando de las propiedades de las dos naturalezas en Jesu- te hijo de perdición.
c r i s t o despues de su unión personal, advierte , que aunque la VII. Desde el punto en que San Juan Damasceno supo
divinidad y la humanidad no son una misma cosa, el Hijo la orden del Emperador Isaurico en 7 3 0 contra las santas imá-
de D i o s , el Chnsto y el Señor son uno y el mismo. Prue- genes , escribió para defenderlas, un discurso que dirigió á sus
amigos y á los que tenian con él alguna conexion , suplicán-
TOMO I X . LL
doles que esparciesen aquel discurso entre los fieles. Poco tiem- dor , para que no deis á otro que á él el culto de latría. Este
po despues compuso otro segundo y aun otro tercero. precepto , pues, era para los Judíos inclinados á idolatrar; pe-
Empieza el Santo su primer discurso con estas palabras con- ro nosotros á quien Dios ha concedido que conozcamos la N a -
venientes á la humildad de la profesión Monástica: »> A mí me turaleza Divina , en quanto somos capaces de conocerla en esta
correspondía, conociendo mi indignidad , guardar un silencio vida ; nosotros que ya hemos pasado la infancia , bien sabemos
perpetuo , y contentarme con estar confesando á Dios mis pe- lo que es posible y lo que es imposible representar con imá-
cados: mas viendo la Iglesia fundada sobre la piedra, comba- genes. i Cómo podrá hacerse imágen del que no tiene figura
tida de una violenta tempestad , no creo que me es licito ca- ni límites, ó pintar con colores al que no tiene cuerpo? Mas
llar , porque temo mas a Dios que al Emperador. Por el con- despues que -se hizo Hombre , bien podéis hacer la imágen de
trario , esto mismo es lo que me mueve y excita; porque sé ju forma humana. Podéis pintar su nacimiento de la Virgen,
que es de grande peso la autoridad de los Príncipes, para se- su Bautismo en el Jordán , su transfiguración en el T a b o r , sus
ducir á los vasallos. Pocos hay que desprecien sus mandamien- tormentos , su cruz , su resurrección, su ascensión , y expresar
tos injustos , y que consideren que los Reyes de la tierra están todo esto con colores del mismo modo que con palabras. Nada
sujetos al Reydel cielo , y deben obedecer á sus leyes »»Sienta temáis."
por fundamento de sus discursos que la Iglesia no puede errar, Explica despues las diferentes significaciones de la palabra
y que no es permitido sospechar en ella un engaño tan grosero imágen y de la palabra adoracion. »»El Hijo de Dios es viva
como es la idolatría. Entra despues en el asunto , y dice: imágen del Padre : las ideas de Dios son las imágenes de las
» N o ignoro que aquel que no puede mentir dixo : No cosas que quiere hacer. Las cosas sensibles son imágenes de las
tendrás dioses extrangeros ; no harás escultura ni imágenes cosas insensibles. D e este modo la Escritura , para acomodarse
de lo que hay en el cielo ó en la tierra. D e este modo adoro á nuestra flaqueza , atribuye algunas veces figuras corporales
á un solo D i o s , y á él únicamente atribuyo el culto de la- á los Angeles y á Dios. Nosotros, para representar la Trini-
tría. N o adoro á la criatura , sino al Criador que tomó una dad , nos valemos de la comparación del sol , de su luz y de
naturaleza criada para ser semejante á mí. Adoro al mismo su rayo , y de la fuente y el arroyo. Llamamos también imá-
tiempo que á este grande R e y , su cuerpo , que e s , para de- gen lo que es señal de las cosas futuras. D e este modo el ar-
cirlo asi, su púrpura. M e atrevo á hacer una imágen de Dios ca de la antigua alianza , la vara de Aaron, y la urna del
invisible , no en quanto es invisible , sino en quanto se hizo vi- maná significaban á la Santa Virgen ; la serpiente de metal
sible por nosotros. Pero Dios dixo por boca de Moysés: Tú significaba á Jesuchristo en la cruz ; el mar y la nube signifi-
tío harás imágenes. Oid cómo lo explica el mismo Moysés en caban el Bautismo. También se llaman imágenes las que con-
el Deuteronomio (cap. 6.) : El Señor me ha hablado desde el servan la memoria de las cosas pasadas; bien sea por medio de
medio del fuego : no has visto imágen alguna ; solamente has los caractéres, como quando Dios escribió su ley , y mandó
oido su voz ; porque no suceda que mirando al cielo , y viendo escribir la vida de los hombres que le eran muy queridos; bien
el sel , la luna y las estrellas , te dexes seducir hasta adorar- sea por medio de otros monumentos sensibles, como eran la ur-
las y servirlas. Y a veis que el fin de Dics fué separaros de na, y la vara que mandó guardar en el arca. Quitad , pues,
la adoraciun de la criatura en vez de emplearla en el Cria- toda especie de imágenes , y declaraos de una vez contra aquel
LL 2

P E I O S P A D R E S DE L A I G L E S I A . 269
Señor que las mandó hacer, ó recibidlas todas, cada una segua
Quitad , pues, el culto y la veneración de todas estas cosas-,
le conviene.
ó conceded que se puede dar honra á las imágenes de Dios en-
»> En dos sentidos se toma la adoracion. Hay aquella q U e
carnado , y á las de sus amigos." En estas palabras de S. Juan
damos á Dios , cuyo Ser es el único que es adorable por su
Damasceno se advierte quantas cosas sensibles respetaban toda-
naturaleza ; y ésta se llama latria. Hay otra que damos por
vía los Iconoclastas ó perseguidores de las imágenes.
causa de Dios á sus amigos y sus siervos, como lo hiciéron Jo-
Añade : «Si quereis quitar las imágenes por obedecer á la
sué y David , quando adoraron á los Angeles ; ó á los luga-
ley , también podréis recibir el Sábado y la Circuncisión. Pe-
res^ y las cosas consagradas á D i o s , ó á los Príncipes que el
ro sabed que si observáis la ley , de nada os apiovechará Je-
Señor ha establecido. Como quando Jacob adoró á Esaù su
5uchristo. Prosigue : ellos dicen : contentaos con hacer la ima-
hermano mayor ; y quando Josef fué adorado por sus herma-
gen de Jesuchristo y la de su Madre. ¡ Q u é absurdo! ¿ N o
nos. También hay otra adoracion que consiste en el honor re-
veis que os estáis declarando abiertamente enemigos de los
ciproco, como sucedió con Abrahan y los hijos de Hemor ( i ) .
Santos, pues ya no negáis la aprobación de sus imágenes, sino
Quitad , pues, toda adoracion , ó recibirlas todas en las oca-
las honras que se les tributan ? Y despues: el Saucta Sancto-
siones convenientes.
rum del Templo de Salomón estaba por todo el rededor ador-
» ¿ N o es Dios uno solo y unico legislador ? ¿ Por qué,
nado de Querubines , de palmas , de granadas , de bueyes y
pues, ordena cosas contrarias ? ; Para qué hace cubrir el pro-
leones. ¿ N o será una cosa mas decente adornar las paredes
piciatorio de Querubines hechos por manos de hombres ? ¿ No
de la casa de Dios con imágenes de Santos, que con figuras
son el arca , la urna y el propiciatorio unas obras que los
de brutos ? Nosotros 110 queremos pintar á Jesuchristo sin los
hombres hiciéron, como vosotros lo decís,de una vil mate-
Santos que componen su Corte. Despida el Emperador la su-
ria? ¿ N o es todo el tabernáculo, como lo dixo el Apóstol,
ya antes de despojar de ella á su Señor. Todavia sigue : en
una copia y sombra de las cosas celestiales ? Luego la misma'
otro tiempo no se edificaban Templos á los hombres, y no se
ley que prohibe las imágenes, ordena que se hagan imágenes.
celebraban las muertes de los justos con regocijo , sino con lá-
Dice despues: ¿ N o es material el sagrado leño de la Cruz?
grimas. Era tan al contrario , que el que habia tocado un di-
¿ N o lo es el lugar del Calvario , y la piedra del sepulcro,
funto , aunque fuese el cuerpo de Mcysés , era reputado por
fuente de nuestra resurrección ? ¿ La santa mesa , el oro y la
inmundo. Quitad , pues, las fiestas instituidas á honra de los
plata de que se hacen las cruces y los vasos sagrados ? Por
Santos, pues son contra las máximas de la ley antigua , ó re-
ultimo , ¿no es material el cuerpo y sangre de nuestro Señor?
cibid sus imágenes , aunque os parezca que son contrarias á la
ley : mas no podéis abolir unas festividades establecidas por
( i ) O los hijos de Heth , como que confundió a Ch alan con Jacob.
los Apóstoles y los Padres; porque desde la Encarnación del
advierte le-Quien , y s e ve en el Supuesto que vemos en el Genesis que Verbo somos verdaderamente santificados ; nos ha libertado con
Genesis cap. 32. Este descuido pu- el sepulcro que Abrahan compró se
diera provenir del libro de Tos H e - sus tormentos , y nos ha inmortalizado con su resurrección.
le vendieron los hijos de Heth , y
choSjC.y.en donde se habla de un se- el sepulcro que lo« hijos de Hemor Desde entonces honramos la muerte de los Santos con alegría
pulcro que Abrahanhabiacompradoá vendieron fué comprado por Jacob,
Jos hijos de Hemor - pero esto'mismo y no con luto. Prosigue : la sombra ó el ceñidor interior de
véanse los capítulos 23 y 33 del G é -
parece una antigua falta del copiante nesis. los Apóstoles sanaba los enfermos, y arrojaba los demonios.
¿ Por que , pues, no hemos de honrar su imagen? O nada ado-
tianos distinguidos por la piedad,doctrina y santidad de su vida.
réis que sea material , ó no seáis introductores de novedades
Se han celebrado muchos Concilios. ¿ En qué consiste que hasta
ni derribeis las puertas eternas plantadas por vuestros Padres,
ahora nadie habia condenado el culto de las imágines? N o per-
los quales estableciéron los usos de la Iglesia, no solamente
mitiremos , pues , que parezca que hemos tenido diferente mo-
por escrito , sino también por tradición.'' Aqui refiere S. Juan
do de sentir , y que hemos variado, según el tiempo , no sea
Dama ceno el famoso pasage de San Basilio, sacado de su li-
que los infieles miren nuestra fe como juguete y como burla.
bro del Espíritu Santo , y el de San Pablo , que dice : Per-
N o obedeceremos la orden del Emperador que quiere arrui-
manecedJirmes , y conservad las tradiciones que habéis reci-
nar la costumbre de nuestros Padres. Los Príncipes piadosos
bido de nosotros , ó con la viva voz de las palabras , ó por,
no pretenden abolir los usos de la Iglesia. N o obra como Pa-
medio de las cartas (2. Th. 1 1 . ) .
dre, sino como ladrón , el que manda con violencia , en lugar
Responde despues al argumento sacado de San Epifanio, de persuadir con razones. Buen testigo tenemos en el segundo
el que rasgó una cortina en donde estaba pintada una imagen. Concilio de Efeso , el que todavía se llama el Latrocinio. N o
L o primero , dice, que aquel escrito puede no ser de San pertenece á los Príncipes decidir en estas materias , sino á los
Epifanio. Despues añade, que pudo muy bien hacerlo asi para Concilios. A los Apóstoles y á sus succesores y nó á los Prín-
corregir algún abuso, asi como San Atanasio mandó enterrar cipes dió Jesuchristo la potestad de atar y desatar. Aunque
las reliquias de los Santos, para abolir entre los fieles la mala fuese un Angel, dice San Pablo ( G a l . I . ) , el que os predica-
costumbre de los Egipcios, los quales guardaban ea sus camas se otro Evangelio que el que habéis recibido. N o añadimos lo
los cadáveres de sus difuntos: pues el que San Epifanio no pre- demás para darles con nuestra suavidad lugar para mudar de
tendió quitar las imágenes se prueba claramente por su Igle- sentir. Si , lo que Dios no permita , insisten obstinadamente
sia , que al presente las conserva. Por ultimo , la autoridad en su error, entonces pronunciaremos lo que se sigue ; esto es,
de un solo Santo no debia prevalecer contra la de toda la la anatema." Estas palabras nos dan á entender que se publi-
Iglesia." có este discurso , inmediatamente despues del edicto del Em-
A l fin de este discurso refiere San Juan Damasceno mu- perador León contra las imágenes ; esto es, en el año 7 3 0 , y
chos pasages de los antiguos Padres en favor del culto de las antes que se hubiese sabido en Palestina la noticia del destierro
imágenes. El primero es de San Dionisio , llamado vulgarmen- del Patriarca San Germán , del qual no se habla hasta el dis-
te el Areopagita. Despues siguen los de San Basilio, y de curso siguiente.
San Gregorio de N i s a , e l que dice , que una pintura del sa- VIII. A l principio del segundo discurso reconoce San
crificio de Abrahan le movió el corazon hasta derramar lágri- Juan Damasceno la obligación de hablar en defensa de la ver-
mas ; el de San Juan Chrisóstomo, que tenia una imagen de dad ; porque ya habia recibido el talento d é l a palabra ; esto
San Pablo ; el de León , Obispo de Nápoles en Chipre , y so- es , la comision de hablar en la Iglesia , lo que parece que
bre este ultimo añade : »¿Quién es el mejor intérprete de San denota que ya entonces era Presbítero. Añade : »-Que algunos
Epifanio , este Santo Obispo que predicó en la misma isla de hijos de la Iglesia le habían empeñado en la composicion de
Chipre, ó los que hablan según su espíritu particular? Y despues este segundo discurso, porque muchos no entendían bien el
dice:» Ha habido muchos Obispos y muchos Emperadores Chris- primero." V a anotando los diversos artificios del demonio para
seducir los hombres, el ateísmo , la idolatría y las heregias. y dice : »»Nosotros, Señor, os obedecemos en lo que perte-
11 Ahora , dice , aquel mismo impostor que en otro tiempo hizo nece á la vida c i v i l , como en punto de tributos y de imposi-
que adorasen imágenes de brutos, no solamente los Gentiles, ciones ; pero en las materias Eclesiásticas, reconocemos á nues-
sino también los Israelitas, toma otra diferente forma para tur- tros Pastores. Los Christianos de Oriente miraban todavía á
bar la paz de la Iglesia ; porque se han levantado unas gentes los Emperadores de Constantinopla como á sus legítimos Prín-
que dicen que las maravillas que Jesuchristo obró por nuestra cipes ; conservaban las leyes Romanas, y la lengua griega,
salud , y los combates que sostuviéron los Santos contra el de- que fué en la que escribía San Juan Damasceno. Añade des-
monio no se nos deben proponer con imágenes para admirar- pues : » L o s Maniqueos compusiéron un Evangelio, según
los , honrarlos é imitarlos." Declara también , que no quiere Santo Tomás. Haced ahora otro, según el Emperador León.
pronunciar anatema contra los autores de este error, porque es- Y o no obedezco a un Emperador, que usurpa el Sacerdocio
pera su enmienda. Se vale de las mismas pruebas que en el pri- quando exerce esta potestad. Bien sé que lo mismo hizo V a -
mer discurso : mas para explicar las palabras de la ley antigua, lente quando perseguía la fe católica , aunque llevaba el nom-
en que parece que se condenan las imágenes, añade : «Para bre de Chrístiano; y Zenón , Anastasio , Eraclio y Constantino,
conocer la verdad de un discurso , es necesario examinar la el que estuvo en S i c i l i a , y Bardanes, llamado Filipico." A este
intención. Aunque en el Evangelio se habla de las tinieblas, discurso añadió San Juan Damasceno los mismos pasages qtle
de Satanás y del infierno , no por eso dexamos de recibir sus había referido al fin del primero , con algunos otros de San
palabras con el respeto y adoracion conveniente; y aunque en Juan Chrisóstomo, San Ambrosio , San M á x i m o , y San Anas-
los escritos de los Maniqueos y de otros Hereges se ve el nom- tasio de Antioquía."
bre de Dios , los rechazamos con horror, A este modo quando - E l tercer discurso en favor de las Imágenes casi no contie-
se trata de las imágenes , es necesario atender á la intención ne cosa alguna que no esté en los dos primeros; bien que aña-
de aquel que de ellas habla." de muchos mas pasages.
I X . E l tratado siguiente, intitulado: de la sana doctrina, fué
También insiste sobre la diferencia de las dos potestades
compuesto, á lo que parece, por el Santo, quando todavía es-
espiritual y temporal. Dice San Pablo ( i . C o r . 1 2 ) : Jesuchris-
taba en Damasco , y vivia baxo la obediencia de Pedro, su
to estableció en su Iglesia Apóstoles, Profetas, Pastores y
Metropolitano. Le compuso por orden de su Obispo , á quien se
Doctores. N o dixo Emperadores. N o fueron los Reyes los que
le dedica , llamándole Principe de los Pastores ; porque se
os habláron de parte de Dios , sino los Apóstoles y los Profe-
hallaba con la calidad de Metropolitano. Hablando con toda
tas- El gobierno político pertenece á los Emperadores; el go-
propiedad, es una profesion de fe razonada, en la que se ex-
bierno de la Iglesia á los Pastores y Doctores. Esta violencia,
plica sobre los misterios de la fe , y principalmente sobre el
hermanos mios, es un latrocinio. Saúl rasgó la capa de Samuél,
de la Trinidad, y el de la Encarnación con mucha limpieza, ex-
y perdió su reyno. Jezabel persiguió á Elias, y la comieron
tensión y exactitud. Dhtingue en Jesuchristo dos voluntades, y
los perros. Heredes quitó la vida á San Juan, y murió co-
dos operaciones que le son naturales. Refuta la adición de P e -
mido de gusanos. Ahora acaban de desterrar al bienaventurado
dro Fulon al trisagio , la preexistencia de las almas y su trans-
G e rman, y á otros muchos Padres, cuyos nombres ignoramos.
migración. Declara despues , que recibe los seis Concilios ge-
¿ N o es esto un latrocinio ? Se vuelve despues al Emperador,
TOMO I X . MM

\
DE LOS P A D R E S DE LA IGLESIA. 275
»erales con todas sus definiciones; que dice anatema á todos cuerpo conservan siempre su naturaleza y sus propiedades aun
los que estos Concilios anatematizáron , y á todas las here- despues de la unión , del mismo modo las conservan la divi-
gias que se habian suscitado en la Iglesia desde Simón el nidad y la humanidad aun despues de unirse en Jesuchristo.
M a g o , hasta los Iconoclastas, protestando que nunca comu- Prosigue mas adelante , y dice : que aun en aquellas cosas que
nicará con alguno que tenga diferente doctrina ; y sobre todo se unen entre sí por mezcla , como el agua con el vino , y la
con los Maronitasjy que siempre vivirá con la debida sumi- pez con la cera , siempre conserva cada una su naturaleza par-
sión á la Iglesia Metropolitana de Damasco, al Obispo que ticular." Demuestra , que si los Padres que precedieron á es-
entonces la gobernaba y á sus succesores. ta heregia que refuta , dixéron alguna vez : una naturaleza de
X . El mismo Obispo Pedro, su Metropolitano, le puso tam- Dios Verbo encarnado , tomaron la voz naturaleza , por la de
bién en el empeño de escribir contra los Jacobitas, que eran hipostasis ó persona ; porque no fué la naturaleza del Verbo
una especie de Eutiquianos. El objeto de esta obra era pro- de la que se dice que encarnó, sino de la persona del Hijo de
curar que se restituyese al seno de la Iglesia un Obispo de D i o s , como se explica claramente San Juan en su Evangelio:
esta secta , cuyo nombre ignoramos; mas parece que era na- y el Verbo se hizo carne. A l fin de este tratado hace una vi-
tural de Damasco ó de sus cercanías, y pariente del Obispo vísima invectiva contra aquellos que añadiéron al trisagio estas
Pedro. Este tratado está escrito con mucha energía y solidez. palabras: el que fuiste crucificado por nosotros : defendiendo,
Para componerle , se valió San Juan Damasceno de los es- que introducían con e;ta adición una quarta persona en la D i -
critos de Leoncio de Bizancio contra los Monofisitas; esto es, vinidad. Y a queda dicho que esta adición fué hecha por Pe-
contra los que admitían una sola naturaleza en Jesuchristo des- dro Fulon , Herege.
pues. de la unión hipostática : pero añadió otros muchos argu- XI. El tratado sobre la Santísima Trinidad tiene el nom-
mentos que Leoncio no habia tocado. E l punto de la dificultad bre de San Juan Damasceno , y se ve suficientemente que es
era, saber si Jesuchristo es de dos naturalezas; ó si solamen- suyo. Está escrito por preguntas y respuestas; y despues de
te tiene una , como lo decian los Hereges Monofisitas. Dice haber establecido en él la fe de la Trinidad , defiende tam-
este Santo , que es verdad establecida en los escritos de todos bién el misterio de la Encarnación. Dice al fin , que en Jesu-
los Santos Padres, que de tal suerte se unieron la divinidad christo hay dos naturalezas, la divina y la humana; y que se
y la humanidad, que Jesuchristo es perfecto Dios y perfecto le adora con una sola adoracion : que hay dos esencias, con las
hombre : y para que no se pudiese dudar del consentimiento que la misma persona es Dios y hombre : dos operaciones, dos
unánime de les Padres de la Iglesia en este punto, refiere voluntades y dos libertades.
sus propias palabras. Sentada bien esta verdad, demuestra con XII. Desde que Severo , Patriarca de Antioquía habia
muchos discursos, por la mayor parte muy metafisicos, que persuadido á los Orientales el error de cantar el Trisagio , se-
jamás pueden llegar á ser una sola naturaleza dos naturalezas gún la institución de Pedro Fulon , dirigiéndole enteramente
diferentes , por mas que se las procure unir; porque la unión á Jesuchristo mas bien que á la Trinidad, perseveráron en es-
no puede destruir la una ni la otra. Compara la unión de la ta costumbre , particularmente los Monofisitas ; esto es , los
divinidad con la hum anidad en Jesuchristo á la unión de Hereges que solo reconocen una naturaleza en Jesuchristo. E l
alma coa el cuerpo en el hombre. Asi como el alma y el Emperador _ Constantino Copionimo habia llevado consigo mu-
MM 2
chos á Constantinopla entrs los habitadores de Germanicia y un Jesuchristo ; y nó tres veces Santo , y no tres veces Señor.
otras plazas de Siria, por haberlos cautivado quando se apo- Insiste San Juan Damasceno sobre la necesidad de no sepa-
dero de estas ciudades contra las armas de los Musulmanes. De rarsele la tradición de la Iglesia en estas ceremonias y ritos,
este modo en Constantinopla y en muchas ciudades de la Tra- diciendo con San Basilio : » Que se debe respetar todo lo q u e
cia , en donde se colocaron aquellos Siros Monofisitas , se aña- la antigüedad ha establecido." Responde despues á muchos
dían al Trisagio estas palabras: crucificado por nosotros , diri- pasages de los Padres que producia el Abad Anastasio de los
giéndolas á Jesuchristo solo , no entendiéndole en dos natura- escritos de San Atanasio , de San Epifanio , de San Cirilo,
lezas. Un Abad llamado Sergio , sabiendo que Anastasio, Abad de San Paulo de Constantinopla , de San Basilio , y de San
del Monasterio de San Eutimio en la Palestina , favorecía á Gregorio de Nisa. Examina el Damasceno todos estos pasa-
este error, dió aviso á San Damasceno , diciéndole , que ase- ges en particular , y prueba , que no habiendo excluido nin-
guraba el Abad Anastasio que el mismo Damasceno pensaba guno de estos Padres al Padre Eterno ni al Espíritu Santo de
como él , y que también era de su sentir Juan, Patriarca de Je- la alabanza del Trisagio , ninguna de quantas autoridades se
rusalén. Con esta noticia escribió el Santo al Abad JordaB, alegabau favorecian en cosa alguna al sentir de Anastasio : que
el que , conociendo la pureza de la fe de Anastasio , y sus asi como el Hijo no es separable del Padre y del Espíritu
muchas prendas , sentía la misma repugnancia en creer que Santo en la esencia , no puede ser dividido el Himno del Tri-
Anastasio favoreciese á semejante error , como en que el Abad sagio : que quando los Serafines decían tres veces Santo , no
Sergio , que era hombre verídico , le acusase sin motivo algu- señalaban á solo el Padre ni á solo el Hijo , ni á solo el Es-
no. Llega, pues, al punto de la qüestion, y defiende, que referir píritu Santo , sí á sola la Divinidad , existente en tres Perso-
á solo el Hijo el Trisagio, era renovar el error de Pedro Fulon. nas. Añade : »> Si el Trisagio se refiriera á solo el Hijo , se hu-
« N o sin motivo , dice, cantan tres veces los Serafines: Santo, bieran contentado los Serafines con decir una sola vez Santo,
Santo , Santo ; y nó dos veces ni quatro , ni seiscientas ó mil, y una sola vez Señor? Suplica despues al Abad Jordan que
y sola una vez dicen Señor ; pues en esto manifiestan la Trini- mande leer su carta públicamente en la Iglesia , y que procu-
dad de las Personas , y la unidad de la substancia, de la que, re con suavidad que el Abad Anastasio diese fin á esta dispu-
por existir en tres Personas , se dice con razón Santo por tres ta , y se rindiese á los Padres inspirados de Dios. Refiere la
veces. D e este modo esta alabanza de Dios que la Iglesia formula del Trisagio, según se usaba en la Iglesia de Jerusa-
Aprendió de los Serafines, se refiere á toda la Trinidad. Por es- lén , para que no acusasen á él ni al Patriarca Juan de haber
to sumergimos tres veces en el Bautismo nombrando cada Per- enseñado que se Ve podia dirigir á una sola Persona de la Tri-
sona en cada vez , y nó tres veces para cada una , lo qual nidad con exclusión de las otras. » ¿ Q u i é n , dice , puede te-
haria nueve inmersiones contra la costumbre de la Iglesia. Por ner mas conocido que yo el sentir de este bienaventurado Pa-
semejante razón quando se ofrecen los divines misterios despues triarca , supuesto que jamas ha enseñado cosa alguna sin ha-
que el pueblo ha cantado el Trisagio , añade el Sacerdote: hermela comunicado , como á su discípulo? ¿Por qué se le
Vos sois Santo , Rey de los siglas , vuestro Hijo único es San- ha de atribuir semejante doctrina despues de su muerte , quan-
to , y vuestro Espíritu es Santo. Por el contrario , á la ele- do ya no puede hablar ni explicarse ?. "
vación de la Sagrada Hostia decimos : Un Santo , un Señcr XIII. Antes de la ultima edición de las obras de San
Juan Damasceno teniamos solamente algunos fragmentos de su
secos. El Viernes Santo , y el Sábado , hasta por la tarde na-
carra sobre el ayuno de la Quaresma. Se ha impreso toda en-
da comían ; pero desde aquella tarde de nada se privaban ; á
tera por un manuscrito de Florencia , en el que se halja su
excepción de la carne , cuyo uso no era permitido hasta el
nombre. N o es esta la única prueba de que es suya : se ha-
Domingo de Resurrección. Sigue San Juan Damasceno esta
lla en ella aquella máxima que le era tan familiar: Lo mis-
carta , refiriendo algunos pasages de los Padres que fixaban la
mo que es bueno, no es bueno sino es bien hecho. Y al fin habla
Quaresma á siete semanas; y trae algunos de los Hereges que
el autor de la Iglesia de la Resurrección en Jerusalén , como
la fixaban á ocho. Pero me parece mas natural decir que C o -
que era Presbítero suyo. Envió San Juan Damasceno esta car-
meta le habia enviado estos mismos pasages, para que advir-
ta á un hombre llamado Cometa , á quien dá el nombre de
tiese la diferencia de pareceres entre los Padres de la Iglesia,
hermano espiritual : es la respuesta de la que habia recibido
y los Hereges sobre la duración de la Quaresma. En ellos se
de este mismo sujeto , preguntándole si era verdad que habia
nota , que ni unos ni otros ayunaban el Sábado ni el Domin-
dicho en alguna ocasion que la Quaresma podia ser de ocho
go : de suerte , que en cada semana solo cinco dias eran de
semanas. Era costumbre de los Hereges en Oriente , princi-
a y u n o , exceptuando la Semana de Pasión, como ellos llama-
palmente de los Severianos , hacer ocho semanas de Quares-
ban á la Semana Santa , en la que se ayunaba también el Sá-
ma. N o poiia persuadirse Cometa á que San Damasceno pen-
bado , víspera de Pascua.
sase como ellos en este punto contra la costumbre de la Igle-
XIV. A los tres tratados contra los Acéfalos, los Monot
sia. L e respondió San Juan Damasceno: que habiendo halla-
telitas y los Nestorianos precede una institución elemental , la
do muy acalorados los espíritus sobre el numero de las sema-
que puede considerarse como una introducción precisa para la
nas de Quaresma , habia aconsejado á los que querian que so-
inteligencia de los dogmas de la fe que San Juan Damasceno
lo se ayunasen siete, que no rompiesen la unidad de la Igle-
se propone establecer contra estos Hereges. En ella explica los
sia por semejante dificultad , y que se conformasen con el jui-
términos de substancia , naturaleza , forma , hijwstasis per-
cio de los Obispos. Que en quanto á los que ayunaban ocho,
sona , individuo , diferencia , calidad , propiedad, género,
les habia dicho que de nada les serviría aquel exceso sobre
especie, y otros semejantes, cuya inteligencia sirve mucho pa-
los otros, si no ayunaban bien ; y que en esta especie de dis-
ra establecer y defender la fe contra los Hereges, Quando
putas no conviene la contienda , sino la dulce persuasión." Es-
dictó la explicación de estos términos, no habia compuesto aun
to es lo que confiesa el Santo que habia dicho. En punto de
la dialéctica ni los libros de la fe ortodoxa , en los quales tra-
su sentir particular, dice que es conforme á lo que se practi-
ta mas compendiosamente lo que dice mas por extenso en estos
caba en la Iglesia de Jerusalén. D e esta suerte : durante la
tres tratados.
semana que precedía á la Quaresma , solamente se abstenian
El primero es contra los Acéfalos ó Monofisitas ; asi lla-
de carne ; mas no dexaban de ayunar hasta la tarde. En las
mados, porque reconocían una sola naturaleza en Jesuchristo,
seis semanas siguientes se abstenian , no solamente de carne,
desde que la naturaleza Divina y la humana se habían uni-
sino también de huebos , queso y leche : en la semana de Pa-
do en él por la Encarnación. Por esta razón dió á este tra-
sión (asi llama la Semana Santa) coroprehendida en estas seis
tado por título : de la naturaleza compuesta : porque decían
semanas, se susteutaban de xerofagia i esto e s , con alimentos
estos Hereges, que de tal suerte estaba compuesto Jesuchristo
<b dos naturalezas, que ya desde su unión no hacia mas que
una. Entre los diversos argumentos con que rebate esta here- otras; porque según el Profeta : jamas cometió pecado , RÍ el
gia : dice : » Que si Jesuchristo fuera según la misma natura- fraude se halló alguna vez en su boca.
leza consubstancial al Padre, y consubstancial al hombre , se En su tratado contra los Nestorianos se vale de los mismos
seguiría de aqui que nosotros seriamos de la misma substan- medios para hacer ver que en Jesuchristo hay una sola Per-
cia que el Padre. Dice también , que si , como pretendían los sona, que es la del Verbo Divino , del que demuestra que
Acéfalos, fuesen una misma cosa la Persona y la naturaleza, aun despues de la Encarnación es consubstancial al Padre: lo
se inferiría de esto ó que habría en-la Divinidad tantas na- prueba principalmente con las palabras del Símbolo de N i -
turalezas como Personas, ó que en suposición de que es una cea ; porque sabia este Santo que no tenían dificultad los Nes-
la naturaleza Divina , solamente sería una , y no serian tres torianos en reconocer este Símbolo por regla invariable de la
las Personas." L e oponían los Acéfalos, que según los Santos fe. Hablando de la" eterna generación del Hijo , dice, que no
Padres, sucede en Jesuchristo respecto de estas dos naturale- tiene propiamente causa , porque distingue , como los Latinos,
zas, lo que en el hombre respecto del cuerpo y del alma que el término causa del término principio : causa solamente se
le componen. San Juan Damasceno confiesa esta comparación dice de las cosas criadas; pero esta expresión principio se pue-
en cierto sentido ; porque á la verdad , asi como el alma y de aplicar á una cosa cuyo origen no empezó en tiempo al-
el cuerpo , unidos entre s í , son el hombre , Jesuchristo es la guno." Concede este Santo , que bien se pudiera dar á la
unión de la Divinidad con la humanidad en la Persona del Santa Virgen la calidad de Madre de Christo , supuesto que
Hijo de Dios : pero al mismo tiempo dice , que asi como las realmente le engendró. Mas como Nestorio abu?aba de este
dos naturalezas espiritual y corporal de que consta el hom- modo de hablar con el fin de quitar á la V i r g e n el título de
bre, siempre permanecen diferentes , asi siempre permanecen Madre de Dios , quiere que siempre se observe esta ultima
distintas en Jesuchristo la naturaleza Divina y la humana. Es calificación , y que se la llame Madre de Dios.
Jesuchristo uno en dos naturalezas ó de dos naturalezas; pero XVI. El segundo volumen de las obras de San Juan
estas dos naturalezas subsisten sin confiision aun despues de ha- Damasceno empieza por su Comentario sobre las Epístolas de
berse unido." San Pablo, el que no se había insertado entre sus obras en las
ediciones precedentes; mas no se duda que es de este Padre."
XV. Aunque la heregia de los Monotelitas había sido
Se halla escrito con su nombre en un manuscrito como de
condenada en el sexto Concilio general , todavía tenia secta-
novecientos años, y en un catálogo de manuscritos que se en-
rios en tiempo de San Juan Damasceno. Por esta razón com-
contró en el siglo 1 6 en la isla de Patmos; en éste se co-
puso un tratado de las dos voluntades ; en el que, dando pri-
locan estos Comentarios despues de los de San Juan Chrisós-
mero la explicación del significado de este término , hace ver
tomo , como que están sacados de los de este Santo : á la ver-
con diversos razonamientos, y sobre todo con la autoridad de
dad , solamente son escolios ó compendiosas explicaciones de
la Escritura y de los Padres, que asi como hay en Jesuchristo
San Juan Damasceno sobre las Epístolas de San Pablo con el
dos naturalezas distintas con todas sus propiedades, también
título de homilías de San Juan Chrisóstomo sobre estas Epís-
hay en él dos voluntades y dos operaciones naturales , las que,
tolas. Algunas veces copia las frases enteras, pero otras muchas
ao obstante ser distintas, nunca son contrarias las unas á las
• * • 1 ' vi se contenta con tomar el sentido. Debemos exceptuar sus C o -
TOMO IX. NN
DE LOS PADRES V E LA IGLESIA. 283
mentarlos sobre las Epístolas á los de Efeso , á los Colosenses ce mas antiguo con la diferencia de 1 0 0 años. Concluye es-
á los Filipenses y á los Tesalonicenses, en los aue no parece
te segundo volumen por algunas homilías ti otras piezas de
que se valió de los de San Juan Chrisóstomo /sino mas bien
menos consideración , atribuidas á San Juan Damasceno.
de los de Teodoro , y de las explicaciones de San Cirilo de
Alexandria. N o tenemos ya el prólogo que escribió para em- A R T Í C U L O III.
pezar su Comentario sobre la Epístola á los Romanos , ni lo
qoe tenia escrito sobre la Epístola á los Hebreos : porque,á
Los lugares mas flotables de la. doctrina de San Juan Da-
lo que parece , explicó esta Epístola : á lo menos Pedro de
masceno en pinto de dogma, moral y disciplina.
Blcis saca de él la explicación del vers. 7 . cap. 5. , fragmento
que no se halla en sus antiguos Comentarios. Debe adver-
I . Sobre la Santa Escritura. V I I . Sobre la gracia y el libre a l -
tirse , que los textos de la Escritura q U e allí se refieren son II. D e la Tradición. bedrio.
V I I I . Sobre la voluntad que h a y en
en muchos lugares diferentes de los que San Juan Chrisósto- I I I . D e los Concilios.
I V . D e la Trinidad y la E n c a r n a - D i o s de salvar á todos los h o m -
mo explicaba: en lo que se conoce q u e seguían exemplares ción. bres.
muy diversos. V . Sobre los Sacramentos. I X . D e l culto de los Santos, de sus
V I . D e los Angeles. i m á g e n e s , y de la Cruz.

Quanto á los paralelos ; esto es , el cotejo del sentir de los


Padres con las sentencias de la Escritura sobre muchas verdades 1. N o se puede dudar que toda la Santa Escritura ( 1 )
morales, están dispuestos por materias y con grande cuidado, es inspirada de D i o s ; porque la L e y , los Profetas, los Evan-
según el orden del alfabeto griego. Las habia distribuido San gelistas , los Apóstoles, los Pastores y los Doctores solamente
Juan Damasceno en tres libros, el primero de los quales tra- han sido el órgano del Espíritu Santo. Es de grande utilidad
taba de Dios y de las cosas divinas ; el segundo del estado y meditarla : no solamente arregla nuestras costumbres , sino tam-
de la condicion de las cosas humanas; y el tercero de las vir- bién nos anima con sus poderosas exhortaciones á la práctica
tudes y los vicios: mas despues juzgó q u e seria de mayor co- de la virtud , y nos aparta del vicio. Despreciar su lectura es
modidad para los lectores dividir los títulos por orden del al- exponerse á grandes pérdidas (2). E l Soldado dice que siendo
fabeto , que es la ventaja que se halla en esta coleccion; por- Soldado no necesita de esta lectura ; el labrador se excusa con
que San Juan Damasceno nos ha conservado aqui muchos la necesidad de su trabajo ; otros alegan diferentes pretextos se-
fragmentos de las obras de varios antiguos que ya no conoce- mejantes , y de aqui viene que todos desmayan y se entibian.
mos. Jacobo de Billi ya le habia dado á luz, aunque solamen- San Juan Damasceno cuenta veinte y dos libros Canónicos del
te en latin , y habia puesto los pasages de la Escritura, se- antiguo Testamento , tantos quantas son las letras del alfabeto
gún la versión latina de la Vulgata , lo que desfiguraba la de los Hebreos ( 3 ) ; y aunque habla con veneración de los
obra. En la nueva edición se halla en griego y en latin ; pero libros de la Sabiduría y del Eclesiástico , 110 los coloca entre
en lugar de seguir la versión de la V u l g a t a , se ha seguido la los profeticos, diciendo , que no estaban en el arca en donde
griega de que se sirvió San Juan Damasceno. los Judíos ponían los sagrados libros (4). Nada dice de los li-
A continuación de esta obra hizo el Padre Lequien impri- (1) Lib. 4. de fid. c. 7. (3) L i b . 4. de fid. ort. c. 1 7 .
mir otra del mismo genero ; pero cuyo autor desconocido puie- (2) D e dracon. t. 1. (4) Ibidem.
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DE LOS PADRES V E LA IGLESIA. ¿83
mentarlos sobre las Epístolas á los de Efeso , á los Colosenses ce mas antiguo con la diferencia de 1 0 0 años. Concluye es-
á los Filipenses y á los Tesalonicenses, en los oue no parece
te segundo volumen por algunas homilías ti otras piezas de
que se valió de los de San Juan Chrisóstomo /sino mas bien
menos consideración , atribuidas á San Juan Damasceno.
de los de Teodoro , y de las explicaciones de San Cirilo de
Alexandria. N o tenemos ya el prólogo que escribió para em- A R T Í C U L O III.
pezar su Comentario sobre la Epístola á los Romanos , ni lo
qoe tenia escrito sobre la Epístola á los Hebreos : porque,á
Los lugares mas flotables de la doctrina de San Juan Da-
lo que parece , explicó esta Epístola : á lo menos Pedro de
masceno en pinto de dogma, moral y disciplina.
Blcis saca de él la explicación del vers. 7 . cap. 5. , fragmento
que no se halla en sus antiguos Comentarios. Debe adver-
I . Sobre la Santa Escritura. V I I . Sobre la gracia y el libre a l -
tirse , que los textos de la Escritura q u e allí se refieren son I I . D e la Tradición. bedrio.
V I I I . Sobre la voluntad que h a y en
en muchos lugares diferentes de los que San Juan Chrisósto- I I I . D e los Concilios.
I V . D e la Trinidad y la E n c a r n a - D i o s de salvar á todos los h o m -
mo explicaba: en lo que se conoce q u e seguían exemplares ción. bres.
muy diversos. V . Sobre los Sacramentos. I X . D e l culto de los Santos, de sus
V I . D e los Angeles. i m á g e n e s , y de la Cruz.

Quanto á los paralelos ; esto es , el cotejo del sentir de los


Padres con las sentencias de la Escritura sobre muchas verdades 1. N o se puede dudar que toda la Santa Escritura ( 1 )
morales, están dispuestos por materias y con grande cuidado, es inspirada de D i o s ; porque la L e y , los Profetas, los Evan-
según el orden del alfabeto griego. Las había distribuido San gelistas, los Apóstoles, los Pastores y los Doctores solamente
Juan Damasceno en tres libros, el primero de los quales tra- han sido el órgano del Espíritu Santo. Es de grande utilidad
taba de Dios y de las cosas divinas ; el segundo del estado y meditarla : no solamente arregla nuestras costumbres , sino tam-
de la condicion de las cosas humanas; y el tercero de las vir- bién nos anima con sus poderosas exhortaciones á la práctica
tudes y los vicios: mas despues juzgó q u e seria de mayor co- de la virtud , y nos aparta del vicio. Despreciar su lectura es
modidad para los lectores dividir los títulos por orden del al- exponerse á grandes pérdidas ( 2 ) . E l Soldado dice que siendo
fabeto , que es la ventaja que se halla en esta coleccion; por- Soldado no necesita de esta lectura ; el labrador se excusa con
que San Juan Damasceno nos ha conservado aqui muchos la necesidad de su trabajo ; otros alegan diferentes pretextos se-
fragmentos de las obras de varios antiguos que ya no conoce- mejantes , y de aqui viene que todos desmayan y se entibian.
mos. Jacobo de Billi ya le había dado á luz, aunque solamen- San Juan Damasceno cuenta veinte y dos libros Canónicos del
te en latin , y habia puesto los pasages de la Escritura, se- antiguo Testamento , tantos quantas son las letras del alfabeto
gún la versión latina de la Vulgata , lo que desfiguraba la de los Hebreos ( 3 ) ; y aunque habla con veneración de los
obra. En la nueva edición se halla en griego y en latin ; pero libros de la Sabiduría y del Eclesiástico , 110 los coloca entre
en lugar de seguir la versión de la V u l g a t a , se ha seguido la los profeticos, diciendo , que no estaban en el arca en donde
griega de que se sirvió San Juan Damasceno. los Judíos ponían los sagrados libros ( 4 ) . Nada dice de los li-
A continuación de esta obra hizo el Padre Lequien impri- (1) Lib. 4. de fid. c. 7. (3) L i b . 4. de fid. ort. c. 1 7 .
mir otra del mismo genero ; pero cuyo autor desconocido puie- (2) D e dracon. t. 1. (4) Ibidem.
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bros de Judith , de Tobías, y de los Macabéos. En quanto 5 pre V i r g e n y Madre de Dios por el Espíritu Santo en los úl-
los libros del nuevo Testamento sigue el Canon ordinario. So- timos tiempos para nuestra salud ( 1 ) . Y permaneciendo,lo que
lamente añade los Cánones de los Apóstoles, porque creyó que era Dios perfecto y consubstancial al Padre , se hizo lo que
los habia recogido San Clemente. no era , hombre perfecto , consubstancial a su Madre y á no-
II. Entre los dogmas de la Iglesia hay unos que nos vie- sotros , por haber tomado una carne animada de una alma ra-
nen. de la Escritura , y otros de la Tradición de los Apósto- cional é intelectual. Solo hay , pues, un Jesuchristo , un Se-
les. Unos y otros tienen en la Religión la misma autoridad. ñor y un Hijo de Dios y del Hombre. E l mismo es Dios per-
Despreciar las costumbres no escritas, como si no fueran de fecto y Hombre perfecto, porque solo hay una Hipostasis de
grande peso , sería dar mortales heridas al Evangelio. Por la la Divinidad y humanidad en una Persona. Estas dos natura-
Tradición conocemos el lugar del Calvario ( 1 ) ; por ella sa- lezas están unidas en la Persona del Hijo ( 2 ) , sin confusion,
bemos que se debe administrar el Bautismo con tres inmersio- sin mezcla, sin mutación y sin división. Cada una ha conserva-
nes , y conocemos la institución de los Sacramentos; por ella do sus propiedades naturales. Prueba San Juan Damasceno en I
estamos instruidos acerca de la costumbre de volverse al Orien- muchos lugares ( 3 ) las dos operaciones en Jesuchristo , y las
te para orar ( 2 ) ; y por tradición de los Apóstoles tenemos el dos voluntades: que como Dioses consubstancial al Padre, y te-
culto de las imágenes , y la adoracion de la Cruz (3). nia una operación Divina; y que como Hombre es consubstancial
III. Declara este Padre , que recibe los seis Concilios ge- á nosotros y tenia una operacion humana ; pero que la humana
nerales con todas sus definiciones ( 4 ) , asi en quanto á los dog- voluntad estaba en Christo ( 4 ) sujeta á la voluntad Divina.
mas , como en quanto á las personas bien recibidas ó anate- D e aqui se sigue , que la Santísima Virgen es propia y ver-
matizadas. Defiende , que pertenece á los Concilios, y nó á daderamente Madre de Dios ( 5 ) : que no concibió un Hom-
los Principes decidir en materias de Religión ; pues nó á los bre puro, sino al verdadero Dios revestido de nuestra carne:
Príncipes, sino á los Apóstoles dió Jesuchristo la potestad de que el Hijo de Dios no traxo el cuerpo del cielo : que no pa-
atar y desatar ( 5 ) . só por el seno de la Virgen como por un canal, según decían
Hace profesion de creer en una Trinidad consubstancial (6); los Valentinianos y algunos otros Hereges, sino que tomó de
esto e s , en una Unidad existente en tres Hipostasis ó tres Per- la Señora una carne de la misma substancia que la nuestra ( 6 ) . "
sonas , Padre , Hijo y Espíritu Santo; las que no se diferen- N o quiere , pues, San Juan Damasceno que se le dé á la San-
cian en substancia, sino en que una es no engendrada , otra es ta Virgen el nombre de Madre de Christo , porque asi la lla-
engendrada, y la tercera procede. Varía en su modo de ha- maba Nestoiio para quitarla el nombre de Madre de Dios.
blar de la precesión del Espíritu Santo. Y a dice que procede D i c e , que no padeció dolores en su parto , y que permaneció
del Padre , y descansa en el Verbo ( 7 ) ; ya que procede del siempre Virgen hasta la muerte ( 7 ) .
Padre por el Hijo (8). El Hijo tomo la carne de Maria siém- IV. A Abrahan se le dió la Circuncisión , como una se-

(1) Orat. 1. d e i m a g . (r L i b . de rect. sent. fid. c. 14-


(g) Orat. 1. de imag.
(2) Lib. 4. de fid. c. 13, (6) D e rect. sent.
(2) Lib. 3. de fid. c. 3 . (S) Ibid.c. iB.
{3) Ibidem. (3) Lib. de rect. sent. (6) L.b. 3- de fid. c. 1 » .
(7) L i b . 1. de fid. c. 7.
(4) D e rect. sent. (4) D e duab. vol. & lib. 3. de (7) lt»id. lib. 4. c. 14.
(8¿ I b i d . c . 12. & E p . de Tris.
nal para que se distinguiese él y su posteridad de las naciones DE LOS PADRES DE LA IGLESIA. 2$7

idolatras ( i ) , entre las quales habían de vivir : pero era al decer á este mandamiento , se cumple todos los dias este efec-
mismo tiempo una figura del Bautismo : asi como ésta quitaba to , hasta tanto que él venga , como él mismo lo dixo. L a vir-
del cuerpo lo que era superfino , el Bautismo quita en noso- tud del Espíritu Santo, que con la invocación cubre con su
tros el pecado. Por medio de este Sacramento somos sepulta- sombra vivífica esta nueva semilla , siendo como un suave ro-
dos con Jesuchristo. Asi como el Señor murió una vez es cío que la hace fecunda. Como en otro tiempo hizo Dios ro-
necesario que nosotros seamos bautizados una vez en el nom- das las cosas por la operacion del Espíritu Santo , ahora hace
bre del Padre , del Hijo , y del Espíritu Santo : pero los qua en este misterio con la misma virtud las cosas que son superio-
han recibido el Bautismo con esta forma , y después le vuel- res á la naturaleza , y solo con la fe se pueden comprehender.
ven á recibir , crucifican de nuevo á Jesuchristo; pero si no El Arcángel San Gabriel quando anunció el misterio de la
fueron bautizados en la Santísima Trinidad , se les debe Encarnación á la Santísima V i r g e n , le preguntó ésta ¿ cómo
bautizar de nuevo. Las tres inmersiones denotan los tres días había de suceder, pues no conocía varón? Y el Angel la res-
que el Salvador pasó en el sepulcro. Ser bautizados en su pondió : El Espíritu Santo baxard sobre tí, y la virtud del
nombre es ser bautizados en su fe. Y asi , es imposible creer Altísimo te cubrirá con su sombra. Si ahora preguntáis, dice
en Jesuchristo, sin creer al mismo tiempo en el Padre , en el Santo-, ¿cómo el pan se ha hecho el cuerpo de Jesuchristo,
el Hijo y en el Espíritu Santo. Distingue este Padre varías y el vino mezclado con agua se ha hecho su sangre ? Respon-
especies de Bautismos; entre otras el Bautismo de la peniten- do: »»Que viene el Espíritu Santo, y hace las cosas que ex-
cia , al que llama Bautismo de lágrimas , por ser áspero y ceden á todas nuestras palabras y pensamientos. D i o s , pues,
penoso ; y el Bautismo de sangre ; esto es , el martirio. Dice, eligió el pan y el vino , porque sabia que los hombres miran
que este ultimo es tanto mas grande , quanto es menos ex- con horror las cosas á que no están acostumbrados. Usando,
puesto á desfigurarse despues con pecado alguno , como pue- de su cond