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FACULTAD DE EDUCACIÓN Y HUMANIDADES

PROGRAMA DE POSGRADO

TALLER DE EVALUACIÓN Y ELABORACIÓN DE


RECURSOS PARA EL APRENDIZAJE

TRABAJO GRUPAL 2
ESTILOS DE APRENDIZAJE DE KOLB

Integrantes:
Cano Angeles, Lelis Rodolfo
Cornejo González, Fabiola
Hudson Machuca, Edith
Jacinto Rosillo, David
Mendoza López, Gisela
Robles Zanelli, Julio
Ruiz Chanamé, Mayra
Terry Milla, Elizabeth

Asesor(a):
Carhuanina Calahuala, Sofía

Chimbote - Perú
2018
LOS ESTILOS DE APRENDIZAJE DE DAVID KOLB
Garnett (2014) menciona que uno de los enfoques para comprender nuestros estilos de
aprendizaje preferidos es el de Kolb. A principios de la década de 1980, Kolb elaboró el
Learning Style Inventory para evaluar el modo de aprender de las personas. Mediante la
aplicación de doce preguntas, la persona que hace la prueba selecciona una de las cuatro
respuestas posibles a cada ítem. Esas cuatro respuestas posibles se relacionan con las
cuatro formas de aprender: experiencia concreta, observación reflexiva,
conceptualización abstracta y experimentación activa.
Así, según Kolb todos los alumnos mostrarán en distintos momentos la capacidad de
aprender de estas cuatro maneras, pero, sin duda, preferirán una de ellas:
1. Experiencia concreta: A los alumnos que prefieren aprender mediante la
experiencia concreta les gusta la participación activa, la relación con otras
personas y aprender haciendo cosas. Estos aprendices suelen tener una mente
abierta, adaptable y sensible a los sentimientos propios y a los de los demás. El
tipo de aprendiz opuesto a éste es el que aprende mediante la conceptualización
activa, la aplicación del pensamiento y de la lógica al aprendizaje. La capacidad
de planificar, analizar y elaborar teorías corresponde a este último.
2. Observación reflexiva: La observación reflexiva es la característica de los
aprendices que prefieren mirar y escuchar, atender a diversas opiniones y
descubrir el sentido del aprendizaje. El tipo opuesto a éste es el que favorece la
experimentación activa.
Estos tipos de aprendices prefieren probar teorías, llevar planes a la práctica e
influir en las personas y en los acontecimientos mediante la actividad.
3. Conceptualización abstracta: Este tipo de aprendiz disfruta aprendiendo teorías
y conceptos abstractos. Se encuentran cómodos sin tener que vérselas con ideas
concretas. Les gustan los aprendizajes que les permiten planear, crear hipótesis,
analizar y elaborar teorías.
4. Experimentación activa: Este tipo de aprendiz es el más adecuado para aprender
poniendo a prueba teorías y haciendo experimentos para conseguirlo. Su enfoque
del aprendizaje se caracteriza por el «tómalo y pruébalo». Es el polo opuesto al
aprendiz que disfruta con la conceptualización abstracta (Garnett, 2014).

Del mismo modo que en la tipología anterior, cualquier cuestionario que se les plantee a
los estudiantes revelará una combinación de estilos preferidos de aprendizaje.
Así, Garnett (2014) expresa que Kolb distingue los siguientes estilos de aprendizaje:
1. Estilo divergente: Es fácil tener alumnos «divergentes», que son una
combinación del estilo de observación reflexiva y de experiencia concreta. Este
tipo de aprendiz puede ver las situaciones desde muchos puntos de vista. Se
desenvuelven muy bien en sesiones de producción de ideas o «tormentas de
ideas». Suelen ser imaginativos y emocionales y tienden a privilegiar el arte, la
historia y la representación dramática.
2. Estilo convergente: También hay alumnos cuyo tipo es opuesto al de los
divergentes, que podemos denominar «convergentes». Sus resultados combinan
la conceptualización abstracta y la experimentación activa.
Este tipo de aprendiz se desenvuelve bien en situaciones convencionales de tests
o en las que haya una única respuesta o solución correcta.
Pueden utilizar el razonamiento deductivo y centrarse en problemas específicos.
Estos alumnos parecen carentes de emociones y trabajan mejor con objetos que
con otras personas, y les encanta la ciencia.
3. Estilo asimilador: Los resultados que combinan la observación reflexiva y la
conceptualización abstracta nos muestran a un aprendiz que denominaremos
«asimilador». Tienen tendencia al razonamiento inductivo y les gustan más los
conceptos abstractos que las personas.
Prefieren las matemáticas y las ciencias.
4. Estilo acomodador: Por último, los resultados que combinan la experiencia
concreta con la experimentación activa revelan al «acomodador». A este tipo de
aprendiz le gusta estar haciendo cosas, poniendo en práctica planes y realizando
experimentos. Les gustan las experiencias nuevas. Con respecto a la información,
se basan más en otros que en ellos mismos (Garnett, 2014).

Al respecto, Ocaña (2009) opina que el modelo de estilos de aprendizaje elaborado por
Kolb supone que para aprender algo debemos trabajar o procesar la información que
recibimos. Kolb dice que, por un lado, podemos partir:
a) de una experiencia directa y concreta: alumno activo,
b) o bien de una experiencia abstracta, que es la que tenemos cuando leemos acerca
de algo o cuando alguien nos lo cuenta: alumno teórico.
Las experiencias que tengamos, concretas o abstractas, se transforman en conocimiento
cuando las elaboramos de alguna de estas dos formas:
c) Reflexionando y pensando sobre ellas: alumno reflexivo.
d) Experimentando de forma activa con la información recibida: alumno pragmático.
En la práctica, la mayoría de nosotros tendemos a especializarnos en una, o como mucho
dos, de esas cuatro fases, por lo que se pueden diferenciar cuatro tipos de alumnos,
dependiendo de la fase en la que prefieran trabajar:
 Alumno activo.
 Alumno reflexivo.
 Alumno teórico.
 Alumno pragmático.
En función de la fase del aprendizaje en la que nos especialicemos, el mismo contenido
nos resultará más fácil (o más difícil) de aprender dependiendo de cómo nos lo presenten
y de cómo lo trabajemos personalmente (Ocaña, 2009).

En esa línea, Cabrera (2009) expresa que el modelo teórico de mayor relevancia acerca
de los estilos de aprendizaje es el propuesto por el psicólogo norteamericano D. Kolb,
quien considera que los estudiantes pueden ser clasificados en convergentes o
divergentes, y asimiladores o acomodadores, en dependencia de cómo perciben y cómo
procesan la información.
En tal sentido Kolb plantea, que las personas pueden captar la información o la
experiencia a través de dos vías básicas: la concreta, llamada por él experiencia concreta
y la abstracta, denominada conceptualización abstracta.
De acuerdo a las formas de procesar la información, Kolb señala que algunas personas,
después de haber percibido una experiencia o información, prefieren reflexionar sobre
algunos aspectos, filtrar esa experiencia en relación con la propia para crear nuevos
significados en una elección pausada y deliberada. Ello fundamenta una forma común de
procesamiento de la información: la observación reflexiva, opuesta a una segunda, la
experimentación activa, propia de aquellas personas que toman una información y casi
de inmediato se ven precisadas a utilizarla, actuando sobre la realidad para transformarla.
Según la tipología de Kolb, los estudiantes divergentes se caracterizan por captar la
información por medio de experiencias reales y concretas y por procesarla
reflexivamente, los convergentes por percibir la información de forma abstracta, por la
vía de la formulación conceptual (teóricamente) y procesarla por la vía de la
experimentación activa.
Por su parte, los asimiladores o analíticos, tienden también a percibir la información de
forma abstracta, pero a procesar reflexivamente. Finalmente los acomodadores perciben
la información a partir de experiencias concretas y la procesan activamente (Cabrera,
2009).

Según Kolb (como se citó en Castaño, 2006) el aprendizaje comienza con una experiencia
inmediata y concreta que sirve de base para la observación y la reflexión. Estas
observaciones se integran en una “teoría” formando conceptos abstractos y permitiendo
su generalización tras comprobar las implicaciones de los conceptos en situaciones
nuevas. Estas implicaciones o hipótesis sirven de base para generar nuevas experiencias.
Por tanto, a la hora de aprender se ponen en juego cuatro capacidades diferentes:
1. Capacidad de Experiencia Concreta (EC), es decir, ser capaz de involucrase por
completo, abiertamente y sin prejuicios en experiencias nuevas.
2. Capacidad de Observación Reflexiva (OR), ser capaz de reflexionar acerca de estas
experiencias y de observarlas desde múltiples perspectivas.
3. Capacidad de Conceptualización Abstracta (CA), es decir, ser capaz de crear nuevos
conceptos y de integrar sus observaciones en teorías lógicamente sólidas.
4. Capacidad de Experimentación Activa (EA), ser capaz de emplear estas teorías para
tomar decisiones y solucionar problemas.
Así mismo, Kolb considera que las cuatro capacidades son diametralmente opuestas y
cuando aprendemos debemos elegir entre ellas. Estas capacidades configuran un modelo
bidimensional del proceso de aprendizaje formado por las dimensiones:
Percepción, cómo uno prefiere percibir el entorno y comprender su entorno (pensamiento
concreto versus abstracto) y
Procesamiento, cómo uno prefiere procesar o transformar la información entrante
(procesamiento de la información activo versus reflexivo).
Este modelo enfatiza el aquí y el ahora de la experiencia concreta para validar los
conceptos abstractos. También establece un proceso de retroalimentación que sirve de
base para un proceso continuo de acción dirigida a metas y evaluación de las
consecuencias de esa acción, haciendo de contrapeso entre observación y acción. La
preferencia de los individuos, a la hora de aprender, por cada uno de los polos de las dos
dimensiones determina el estilo de aprendizaje de los individuos.
Así, Kolb (como se citó en Castaño, 2006) en su modelo diferencia entre cuatro estilos
de aprendizaje: Divergentes, Asimiladores, Convergentes y Adaptadores o
acomodadores.
Cada uno de estos estilos, viene caracterizado por un patrón de conducta a la hora de
aprender:
a) Divergentes: se caracterizan por un pensamiento concreto y por procesar la
información de forma reflexiva contemplando diferentes puntos de vista.
Necesitan estar comprometidos con la actividad de aprendizaje. Confían en su
intuición.
b) Asimilador: combinan el pensamiento abstracto y el procesamiento reflexivo de
la información. Prefieren aprender de forma secuencial. Destacan por su
capacidad para entender una gran cantidad de información y organizarla de forma
concisa y lógica.
c) Convergentes: poseen un pensamiento abstracto y procesan la información de
forma activa. Necesitan encontrar la utilización práctica a las ideas y teorías que
aprenden.
d) Adaptadores: combinan pensamiento concreto y procesamiento activo.
Necesitan estar implicados en la actividad de aprendizaje. Les gusta, sobre todo,
asumir riesgos y poner en marcha las ideas (Castaño, 2006).

Complementando la información, Lozano (2006) explica que los cuatro estilos de


aprendizaje que Kolb identifico son:
1. El convergente: es cuando las personas poseen habilidades predominantes en las
áreas de la abstracción, conceptualización y experimentación activa, son muy
expertos en la aplicación de las práctica de las ideas, pero también tienden a
desempeñarse mejor en situaciones en las cuales hay una sola respuesta o solución
a un problema.
2. El divergente: es cuando las personas manifiestan habilidades dominantes que
se observan en las áreas de la experiencia concreta y la observación reflexiva, es
todo lo opuesto a los convergentes. Las personas con este estilo de aprendizaje
son buenas para captar todo el cuadro y a la vez para organizar pequeños
fragmentos de información en un todo coherente y significativo, pero también
suelen ser emocionales y también creativos, disfrutar de una lluvia de idea para
llegar a nuevos conceptos.
3. El asimilador: es cuando las personas son expertas en áreas de abstracción, de
conceptualización y de observación reflexiva, la compresión y creación de
modelos teóricos que pueden ser una de sus mayores fortalezas, están más
interesados en las ideas abstractas y no tanto en las personas, pero sin embargo no
se preocupan por las aplicaciones prácticas de las teorías, además aquellos que
trabajan con las matemáticas y las ciencias básicas, también disfrutan del trabajo
que implica la planificación y la investigación.
4. El acomodador: es cuando las personas suelen tener su fortaleza en la experiencia
concreta y experimentación activa, son “hacedores”; ya que disfrutan de la
elaboración de experimentos y ejecutar planes en el mundo real, de los cuatro
tipos de estilos de aprendizaje los acomodadores son los que tiende a asumir los
más grandes riesgos, pero son buenos para pensar con los pies en la tierra y
cambiar sus planes conforme a la nueva información, para solucionar un problema
y utilizan un enfoque de ensayo y error (Lozano, 2006).

Referencias bibliográficas

Cabrera, J. (2009). La comprensión del aprendizaje desde la perspectiva de los estilos de


aprendizaje. Pinar del Río, Cuba: El Cid Editor | apuntes. Recuperado de
https://ebookcentral.proquest.com/lib/bibliocauladechsp/reader.action?docID=31
83072&query=estilos+de+aprendizaje+kolb#.
Castaño, G. (2006). Independencia de los estilos de aprendizaje de las variables
cognitivas y afectivo motivacionales. (Tesis doctoral). Universidad Complutense
de Madrid, Madrid, España. Recuperado de
https://ebookcentral.proquest.com/lib/bibliocauladechsp/reader.action?docID=31
71246&query=estilos+de+aprendizaje+kolb#.
Garnett, S. (2014). Cómo usar el cerebro en las aulas: para mejorar la calidad y mejorar
el aprendizaje. Madrid, España: Narcea Ediciones. Recuperado de
https://ebookcentral.proquest.com/lib/bibliocauladechsp/reader.action?docID=48
49952&query=estilos+de+aprendizaje+kolb.
Lozano, A. (2006). Estilos de aprendizaje y enseñanza: un panorama de la estilística
educativa. México: Trillas.
Ocaña, J. (2009). Mapas mentales y estilos de aprendizaje (aprender a cualquier edad).
Alicante, España: ECU. Recuperado de
https://ebookcentral.proquest.com/lib/bibliocauladechsp/reader.action?docID=31
93366&query=estilos+de+aprendizaje+kolb#.