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Técnicas básicas del dibujo a lápiz y

sombreado

Un dibujo no es solamente la transcripción gráfica de la realidad o de algo imaginado, es la


forma en que se hace, que tipo de materiales se emplean y en que tipo de superficie.

Graduación y clasificación de los lápices


Los lápices de dibujo están graduados desde el 6B (muy blando) al 8 o 9 H (muy duros).
Muchos lápices en el mundo, se clasifican con el sistema europeo que usa una gradación
continua descrita por "H" (para la dureza) y "B" (para el grado de oscuridad). El lápiz
estándar para escritura es el HB.
Hoy en día, el sistema de clasificación de lápices se extiende desde muy duro con trazo fino
y claro, hasta blando de trazo grueso y oscuro, abarcando desde el más duro al más blando.

Principalmente pueden usarse como cuando se escribe, pero la inclinación u horizontalidad


de la superficie de trabajo, el material, etc., indicarán las posiciones indicadas para cada
trazo en cada situación.

En la primera etapa del dibujo (boceto, croquis, esbozo..) puede hacerse con cualquier
graduación si es en borrador, pero cuando es definitivo conviene hacerlo con un lápiz
intermedio o semiduro.

La técnica de sombreado básica admite dos formas: con trama abierta o cerrada.
El lápiz se usa en un ángulo cerrado, aumentando o disminuyendo la presión, dando como
resultado sombreados como los del gráfico: zigzag abierto, líneas paralelas cerradas y
líneas separadas.

Otra técnica es el "Cross Hatching," que es un tramado cruzado. Dibujas una serie de
líneas diagonales y luego inclinas el papel y dibujas otra serie de líneas que las crucen. Se
puede obtener una menor o mayor oscuridad según la separación que le dejes entre las
líneas.

Otra técnica es el "Circulismo," que consiste en dibujar una serie de círculos pequeños que
se superponen entre sí. No es necesario que los círculos sean perfectos, solamente hacerlos
lo suficientemente pequeños y juntos. La oscuridad de la sombra depende del tamaño de los
círculos que dibujemos asi como la presión que hagamos con el lápiz. El Circulismo es
muy útil para dibujar la piel de las personas, ya que el acabado es irregular. Para este caso
es bueno hacer los círculos suavemente.
Finalmente, estas tres técnicas mencionadas se pueden complementar con el Suavizado.
Utilizando un trozo de papel normal, alguna tela suave o un esfumino mezclamos el grafito
que pintamos en nuestro dibujo. El resultado es un color uniforme, suave.

link: http://www.youtube.com/watch?v=f8E_1wuNBI8

Gradación del blanco al negro respecto a los colores del espectro:


Blanco.................. Blanco
Luz plena...............Amarillo
Claro.....................Amarillo naranja y verdoso
Claro bajo..............Verde y anaranjado
Medio....................Verde azulado y rojo naranja
Medio oscuro.........Azul y rojo
Oscuro..................Rojo violáceo y azúl violáceo
Oscuro bajo...........Violeta
Negro....................Negro

La textura influye notablemente en el tono de lo que se dibuja.


Por ejemplo, la piel rugosa de un elefante presenta características mate-graneadas y se
necesitan trazos rotundos de sombra para destacar pliegues y curvaturas.
En cambio la piel humana, produce sombras ligeras y esfumadas, casi transparentes.
Las texturas suaves requieren de papeles lisos y lápices duros o intermedios.

El claroscuro
Es la utilización de la luz y la sombra dentro de una imagen plástica, cuando la utilización
de valores altos (claros) y bajos (oscuros) hace referencia a la realidad. En la realidad se
dan objetos de formas muy diversas, que reflejan la luz de maneras también diferentes, pero
a pesar de esta aparente variedad existen dos modos en la relación con la sombra: uno es el
contraste, cambio violento del valor con límite definido y otro es el pasaje, degradación
continua de la luz a la sombra.
Los contrastes los encontramos en los cuerpos con aristas, en los límites de una figura que
se recorta contra un fondo y en las sombras proyectadas, mientras que los pasajes aparecen
en las superficies curvas o en la pérdida de intensidad de una luz a medida que se aleja de
su fuente. De esta manera podemos decir que una cara plana de un volumen lleva un gris
uniforme que termina definidamente, mientras que una curva presenta un valor constante
cambiante.

Las características de las sombras en su forma y en su valor dependen de las formas del
objeto, siempre que nos ocupemos de las sombras propias, o sea, las que están adosadas a
los objetos y dan sensación de volumen.
Las sombras proyectadas, que son las que producen los objetos sobre un plano de fondo o
sobre otros objetos. Las formas de estas sombras dependen de la forma del objeto que las
proyecta, de la superficie sobre la que caen y de las características de la luz que ilumina al
objeto. De esta manera un mismo objeto puede producir diferentes sombras
proyectadas en la medida en que varíen los otros factores.

La percepción de los volúmenes depende siempre del contraste que se establezca entre
estos y el fondo por medio de las luces y las sombras.
En la figura distinguimos un cubo perfectamente recortado contra el fondo, en cambio en el
caso de la esfera la variación constante de tono hace que siempre en algún lugar del
contorno se establezca una semejanza con el tono del fondo y se pierda la fuerza de cierre y
diferenciación de la forma produciéndose la apertura de la figura. Este fenómeno se puede
dar también en el cubo cuando haya coincidencia entre el tono y el fondo y el de cualquiera
de sus caras.

El valor de las sombras depende del tono de los objetos, ya que un objeto oscuro tendrá
una sombra oscura y una luz que en ningún momento llegará a ser blanca, sino que podrá
en algún caso tener el mismo valor que la sombra de un objeto blanco.

La función del valor en la composición es triple:


1. Organizar el equilibrio jerarquizante de los elementos por medio del contraste.
2. Apoyar la expresión mediante el uso de claves.
3. Representar los volúmenes y configurar el espacio utilizando adecuadamente el pasaje
y el contraste.

El valor
El color de un objeto lo percibimos en tres dimensiones: por un lado vemos su grado de
claridad u oscuridad lo cual se denomina valor; con posterioridad identificamos de que
color es el objeto a esto se denomina tinte, tono o matiz y por último veremos el grado de
pureza que tiene el color, a esto se le denomina saturación. Por lo tanto las tres
propiedades que vemos de un color son tinte, valor y saturación.
El valor se presenta en una escala de valores que van del blanco al negro en una gradación
de 9 valores.

Contraste de Valores:
Diferencia esencial de luminosidad en el campo de la percepción que hace posible la visión,
lo que sería imposible en un campo totalmente homogéneo.
Las diferencias en la percepción visual se originan en 2 factores: las cualidades de las
fuentes de luz y el reflejo de la luz sobre la superficie de los objetos en el campo visual.

Organizados en una escala de nueve grados, reconocemos tres zonas marcadamente


diferenciadas: la de valores altos (claros), intermedios y bajos (oscuros).

Claves
El predominio de una de estas zonas en una composición determinará la expresión de la
misma. A esta selección de los valores la denominaremos claves tonales.

Estas claves pueden ser de acuerdo a su grado de claridad u oscuridad altas, intermedias o
bajas y de acuerdo con su extensión, es decir, con la cantidad de grados de valor que
incluyen, mayores o menores.
En las claves mayores el valor que predomina puede estar acompañado por blanco y
negros, permitiéndose así un máximo de contraste. En las claves menores la cantidad
reducida de valores impone resultados de contrastes menos violentos.

Características formales y expresivas de las claves tonales:

Clave mayor alta:


Áreas mayores de grises altos y blanco. Valores muy bajos y negro
distribuidos en áreas pequeñas. Es una clave estimulante, expositiva,
adecuada para retratos de juventud y efectos exuberantes, luminosos.

Clave mayor intermedia:


Las grandes áreas deben corresponder a los grises medios y otras
más reducidas a valores altos y bajos o blanco y negro. Es una clave
franca, fuerte, pintoresca.

Clave mayor baja:


Gris oscuro distribuido en áreas mayores: los valores muy altos, el
blanco y el negro en áreas menores. Su efecto es dramático,
violento, utilizado para asuntos de notable fuerza expresiva.
Clave menor alta:
Las grandes áreas corresponden a valores altos y blancos, con áreas
pequeñas de gris medio. Es de fondo, atmosférico, aplicada en
escenas de efecto sutil.

Clave menor intermedia:


Grises medios con acentos de grises claros y oscuros, sin blanco ni
negro puros. Su efecto es delicado y tranquilo, aunque es necesario
controlar el contraste para que no resulte monótona.

Clave menor baja:


Gran extensión de gris oscuro y negro con acento de gris medio o
claro, ausencia de blanco. Es una clave sombría, misteriosa, triste,
apropiada para asuntos irreales o efectos melancólicos.

Grafismos
El grafismo tiene una serie de conceptos al combinar elementos entre sí.
Agrupaciones: conjuntos de elementos relacionados mediante proximidad, semejanza,
continuidad o simetrías.
Forma: tanto de cada elemento gráfico aislado como de las agrupaciones de elementos.
Contornos: partes límites de los elementos, que permiten distinguirlos de los demás y del
fondo, pudiendo estar definidos mediante cambios de color o de saturación.
Ubicación: lugar que ocupa cada elemento gráfico o agrupación de ellos en el espacio de
trabajo.
Tamaño: de cada elemento gráfico respecto los que le rodean.
Color: de cada elemento individual, de cada agrupación de elementos, disposición relativa
de los elementos con color y armonía entre colores.
Contraste: intensidad de visualización de cada elemento con relación a los que le rodean y
al grafismo completo.
Equilibrio: cada grafismo conlleva un sistema de referencia espacial que consigue un nivel
de equilibrio mayor o menor.
Simetría/Asimetría: disposición espacial de los elementos que forman la composición
gráfica.

En éste dibujo la mayoría de los trazos son paralelos y entrecruzados, tratando de imitar la
dirección del plumaje.
La técnica de grafito, es la menos complicada de
trabajar.

Por su forma, peso y tamaño, el lápiz es el


instrumento de dibujo más manejable y fácil de usar,
que no requiere un pulso excepcional para ser
utilizado y que se borra con facilidad.

Los lápices de grafito están graduados según su


blandura o su dureza en una escala que va desde el
8B hasta el 8H: la letra B designa la blandura y la H
la dureza.

El número antepuesto a dichas letras indica el grado de blandura o dureza relativas. Así, un
lápiz 7B será más blando que un 5B o un 3B. La misma relación numérica se utiliza para
señalar la dureza. Esto hace que, según lo que queramos dibujar, podamos escoger la que
más nos convenga.

 Con un lápiz de mina blanda podemos conseguir una gran variedad de tonos, desde
un negro intenso a un gris suave y homogéneo.
 Con lápiz de mina dura podemos trazar líneas muy finas y limpias.

Se puede dibujar con lápices de grafito de dos formas distintas: con la punta de la mina o
con el lápiz tumbado.

 Con la punta de la mina se pueden trazar puntos, líneas formando rayados, tramados
o cualquier otro signo gráfico. Las diferencias tonales de las luces y las sombras se
obtendrán uniendo o separando las líneas de los rayados, muy juntas o
entrecruzadas para las sombras y separadas para las luces, o bien engrosando los
trazos en las zonas oscuras y adelgazándolos en las claras.
 El empleo del lápiz tumbado, por su parte, es idóneo para el dibujo de mancha. La
mayor o menor presión ejercida sobre los lados de la mina proporcionará sombras
de distintos valores.

Los lápices de colores se utilizan exactamente igual que los de grafito y resulta muy
interesante la combinación de ambos.