You are on page 1of 12

F32

Definición

La depresión es una alteración patológica del estado de ánimo que se caracteriza por un
conjunto de síntomas como tristeza, desinterés por las actividades y merma de la
energía. Otros síntomas son: pérdida de la confianza y la autoestima, sentimiento
injustificado de culpabilidad, ideas de muerte y suicidio, menor capacidad de
concentración, y la aparición de trastornos del sueño y la alimentación. También pueden
concurrir diversos síntomas somáticos.

Aunque los sentimientos depresivos son frecuentes, sobre todo después de sufrir
reveses en la vida, sólo se formula el diagnóstico de trastorno depresivo cuando los
síntomas superan un umbral y duran al menos dos semanas. La depresión puede ser
desde leve hasta muy grave. Por lo general es episódica, recidivante o crónica.

Clasificación

Se puede clasificar por dos sistemas: DSM-IV y CIE-10. Entre ellos existe una equivalencia
en los diagnósticos. De hecho, el DSM-IV toma los códigos de la CIE-10.

El DSM-IV clasifica los trastornos del estado de ánimo en depresivos y bipolares. Dentro
de los trastornos depresivos encontramos básicamente:
 el trastorno depresivo mayor
 el trastorno distímico.
 Dentro de los bipolares,
 el trastorno bipolar I,
 el trastorno bipolar II
 el trastorno ciclotímico.

Otros trastornos del estado de ánimo también incluidos en el DSM-IV son


 el trastorno de estado de ánimo debido a enfermedad médica,
 el trastorno del estado de ánimo inducido por sustancias
 el trastorno adaptativo con estado de ánimo depresivo o mixto y,
 el trastorno esquizoafectivo.

El trastorno depresivo mayor existe trastorno del humor heterogéneo clínicamente, que
tiene un curso episódico con tendencia a la recurrencia. También tenemos que dentro
de los episodios depresivos en donde cursa el trastorno depresivo mayor. Lo que refiere
es la depresión melancólica, también conocida como depresión endógena, que es
definida como una cualidad del estado de ánimo muy distinta a la tristeza que
experimentamos habitualmente o diariamente, existe además falta de reactividad del
humor, despertar precoz, anorexia, anhedonia, empeoramiento matutino, , alteraciones
psicomotrices, sentimientos de culpa inapropiados y buena respuesta a los
antidepresivos y TEC, así como nula respuesta al placebo.

0
Las depresiones que son mucho más graves pueden complicarse con síntomas psicóticos
lo cual da dando lugar a la depresión psicótica, con un diagnóstico muy consistente en
el tiempo, ya que las recaídas suelen ser también psicóticas.

Las depresiones más graves pueden también complicarse con síntomas catatónicos.
(Alarcón Terroso, 2017)

Cuadro de evolución

Puede variar la duración de un episodio depresivo desde varias semanas a varios meses
o inclusive años. La gran mayoría de las personas pueden estar bien entre 4 y 6 meses.
Sin tratamiento alguno, esto hace que puede durar semanas, meses e inclusive hasta
años.

Con el tratamiento en curso lo habitual es que los síntomas desaparezcan, sin embargo,
existe una gran posibilidad de desarrollar otro episodio, ya después de haber tenido una
recuperación total, en cuando a las recaídas estas pueden ser muy frecuentes en
aquellas personas que los síntomas no se van o no desaparecen del todo entre los
episodios. Si la persona recibe tratamiento y sumado a esto tiene un seguimiento los
síntomas y el sufrimiento tienen un riesgo muy bajo de que puedan volver. (Jaramillo-
González, 2015)

En algunos casos, los síntomas pueden mantenerse durante más tiempo, pese al
tratamiento, a esto se lo considera como depresión resistente. La depresión no puede
ser contemplada como un episodio de enfermedad aislado, sino como una enfermedad
crónica, que incapacita en los episodios intercurrentes.

En algunos casos, la depresión puede instalarse en el tiempo y puede durar varios años;
es lo que conocemos como depresión crónica. Si hay menos síntomas y éstos son menos
intensos se le denomina distimia. (Butler R, 2014)

Criterios de diagnostico

La CIE-10 clasifica la depresión mayor dentro los trastornos del humor o afectivos (F30-
F39). La categoría F32 incluye el episodio depresivo y la F33 la de trastorno depresivo
recurrente, y la primera se subdivide a su vez en:

F32 Episodios depresivos

F32.0 Episodio depresivo leve.

F32.1 Episodio depresivo moderado.

F32.2 Episodio depresivo grave sin síntomas psicóticos.

F32.3 Episodio depresivo grave con síntomas psicóticos.

1
F32.8 Otros episodios depresivos.

F32.9 Episodio depresivo sin especificación.

Quienes sufren de trastornos depresivos tienen un humor depresivo, pérdida de la


capacidad de interesarse y disfrutar de las cosas, con disminución de su vitalidad lo cual
lleva a la reducción del nivel de actividad sumado un cansancio exagerado, incluso tras
un esfuerzo mínimo. Además, son manifestaciones de los episodios depresivos:
 La disminución de la atención y concentración.
 La pérdida de la confianza en sí mismo y sentimientos de inferioridad
 Las ideas de culpa y de ser inútil (incluso en las episodios leves).
 Una perspectiva sombría del futuro.
 Los pensamientos y actos suicidas o de autoagresiones
 Los trastornos del sueño.
 La pérdida del apetito.

En algunos casos, el malestar, la agitación psicomotriz y la ansiedad podrían predominar


incluso sobre la depresión. Pueden estar enmascarada la alteración del estado de ánimo
por otros síntomas, como comportamiento histriónico, irritabilidad, consumo excesivo
de alcohol, exacerbación de fobias o síntomas obsesivos preexistentes o por
preocupaciones hipocondriacas.

Estos síntomas antes mencionados pueden ser muy destacados y de esta manera
adquirir un significado clínico especial. Más típicos de estos síntomas somáticos son:
pérdida del interés o de la capacidad de disfrutar de actividades que anteriormente eran
placenteras, pérdida marcada de la libido.

Este síndrome somático por lo general no se considera presente al menos que cuatro o
más de las anteriores características estén definitivamente presentes.

Tenemos a:
 Episodios aislados de reacción depresiva.
 Depresión psicógena (F32.0, F32.1 o F32.2).
 Depresión reactiva (F32.0, F32.1 o F32.2).
 Depresión mayor (sin síntomas psicóticos).
 Episodio depresivo leve F32.0

La pérdida de interés, de la capacidad de disfrutar, y el aumento de la fatigabilidad se


pude considerar como los síntomas más típicos, y al menos dos de estos tres deben estar
presentes para hacer un diagnóstico definitivo. Un enfermo con un episodio depresivo
leve, suele encontrarse afectado por los síntomas también tendrá alguna dificultad para
llevar a cabo su actividad laboral y social, aunque es probable que no las deje por
completo.

Quinto carácter para poder especificar los síntomas somáticos:

2
 Sin síndrome somático F32.00. pautas de episodio depresivo moderado, no van
a estar presentes síndromes somáticos.
 Con síndrome somático F32.01 . pautas de episodio depresivo moderado y están
también presentes cuatro o más del síndrome somático.

Episodio depresivo moderado F32.1

Debe al menos estar presente por lo menos dos de los tres síntomas característicos o
más tipos ya mencionados en el el episodio leve (F32.0). probablemente varios síntomas
se presentan en un grado intenso, este episodio puede durar al menos dos semanas

Un paciente que presente un episodio depresivo moderado suele tener grandes


dificultades para poder continuar desarrollando su actividad tanto social, laboral o de
manera doméstica.

Quinto carácter para especificar la presencia de síndrome somático:


 Sin síndrome somático F32.10: pautas de episodio depresivo moderado, no van
a estar presentes síndromes somáticos.
 Con síndrome somático F32.11: pautas de episodio depresivo moderado y están
también presentes cuatro o más del síndrome somático.

Episodio depresivo grave sin síntomas psicóticos F32.2

Deben estar presentes los tres síntomas típicos del episodio depresivo leve y moderado,
también por lo menos cuatro de los demás síntomas, deben ser de intensidad grave. No
obstante, si están presentes síntomas importantes como la inhibición psicomotriz o la
agitación, el enfermo puede estar poco dispuesto o ser incapaz de describir muchos
síntomas con detalle. En estos casos está justificada una evaluación global de la
gravedad del episodio. Debe durar normalmente un aproximado de dos semanas.
Incluye:
 Depresión vital sin síntoma psicóticos.
 Episodios depresivos aislados de depresión agitada. Melancolía.

Episodio depresivo grave con síntomas psicóticos F32.3

Episodio depresivo grave cual están presentes además ideas delirantes, alucinaciones o
estupor depresivo. Este trastorno Incluye son
 Depresión mayor con síntomas psicóticos.
 Depresión psicótica.
 Psicosis depresiva psicógena.
 Psicosis depresiva reactiva.

Otros episodios depresivos F32.8

Episodios que no reunen las características de los episodios depresivos señalados en


F32.0-F32.3,como por ejemplo, mezclas fluctuantes de síntomas depresivos con otro;
síntomas como malestar, tensión, preocupación, o mezclas de síntomas depresivos
somáticos con dolor persistente o cansancio no debido a causas. Incluye:
 Depresión atípica.
3
 Episodios aislados de depresión "enmascarada" sin especificación.
 Episodio depresivo sin especificación F32.9
 Solamente incluye:
 Depresión sin especificación.
 Trastorno depresivo sin especificación.

En cualquiera de los casos, el episodio depresivo debe tener una duración de al menos
dos semanas y siempre deben estar presentes como mínimo dos de los tres síntomas
considerados típicos de la depresión:
 ánimo depresivo
 pérdida de interés y de la capacidad para disfrutar
 aumento de la fatigabilidad

El TRASTORNO DEPRESIVO RECURRENTE se caracteriza por la aparición de episodios


repetidos de depresión, pero sin antecedentes de episodios aislados de exaltación del
estado de ánimo o aumento de la vitalidad suficientes para satisfacer las pautas
de manía.

Clasificación de la American Psychiatric Association, quinta edición (DSM-5)

Recientemente se ha publicado la quinta edición del DSM. Esta nueva propuesta divide
la anterior clasificación de “trastornos del estado de ánimo” en “trastornos depresivos”
y “trastornos bipolares”. El DSM-5 no introduce cambios significativos respecto a los
criterios diagnósticos del DSMIV- TR para el episodio de depresión mayor, a excepción
de las modificaciones y especificaciones para describir el estado clínico actual que se
comentan a continuación. La característica esencial continúa siendo un período de al
menos 2 semanas consecutivas en el que la persona manifiesta un mínimo de 5 síntomas
de los cuales al menos 1 tiene que ser estado de ánimo depresivo y/o disminución del
interés o placer por todas o casi todas las actividades (tabla 3). El cuadro depresivo
mayor puede dividirse en leve, moderado o grave, con códigos específicos para la
remisión parcial, total o no especificada (Kessler RC, 2011)

4
Diagnóstico diferencial
Se puede presentar trastornos del estado de ánimo de características depresivas, o un episodio
depresivo mayor secundario a una enfermedad médica (tumor cerebral, enfermedad
metabólica, VIH, enfermedad de Parkinson, síndrome de Cushing). (Sadock, Ahmad, & Sadock,
Kaplan & Sadock Manual de bolsillo de Psiquiatría Clínica, 2018)

Fármacos

Los que más frecuentemente pueden provocar o desencadenar síntomas depresivos:


amantadina, antihipertensivos, antipsicóticos, antirretrovirales, citostáticos, corticoides,
estrógenos, interferón, opiáceos, propanolol, reserpina. También se puede dar por
intoxicaciones por plomo, quinina, mercurio, monóxido de carbono, bismuto. (Gonzáles
Martínez, Martín Cabeza, Sánchez Pascual, & Mirapeix Bedia, 2015)

Enfermedades psiquiátricas

Esquizofrenia

La esquizofrenia puede parecerse a un episodio maníaco, depresivo mayor o mixto con


características psicóticas. Para distinguirla, hay que basarse en factores tales como los
antecedentes familiares, la evolución, los antecedentes premórbidos y la respuesta a los

5
medicamentos. El episodio de tipo maníaco o depresivo con presencia de características
psicóticas incongruentes con el estado de ánimo sugiere esquizofrenia. La inserción y
transmisión de pensamientos, asociaciones sueltas, pruebas de pérdida de contacto con la
realidad o asociaciones sueltas, pruebas de pérdida de contacto con la realidad o
comportamiento extraño también pueden sugerir esquizofrenia (Sadock, Ahmad, & Sadock,
Kaplan & Sadock Manual de bolsillo de Psiquiatría Clínica, 2018).

Duelo

No es un trastorno verdadero. Se conoce como trastorno de duelo en el DSM-5®. Es el


sentimiento de una tristeza profunda secundaria a una pérdida importante. La presentación
puede ser similar a la del trastorno de depresión mayor, con anhedonia, aislamiento y signos
vegetativos. Remite con el tiempo. Se diferencia del trastorno de depresión mayor por la
ausencia de ideación suicida o profundos sentimientos de desesperanza y minusvalía.
Habitualmente se resuelve en un plazo de un año. Puede convertirse en un episodio depresivo
mayor en personas predispuestas (Sadock, Ahmad, & Sadock, Kaplan & Sadock Manual de
bolsillo de Psiquiatría Clínica, 2018).

Trastornos de personalidad

Patrón conductual permanente asociado con el estilo defensivo rígido; la depresión puede
ocurrir más fácilmente después de acontecimientos estresantes debido a la rigidez de los
mecanismos de afrontamiento. Los episodios maníacos también pueden presentarse más
fácilmente en personas predispuestas con trastorno de personalidad preexistente. Un trastorno
del estado de ánimo puede ser diagnosticado en el eje I de forma simultánea con un trastorno
de personalidad en el eje II (Sadock, Ahmad, & Sadock, Kaplan & Sadock Manual de bolsillo de
Psiquiatría Clínica, 2018).

Trastornos primarios del sueño.

Pueden provocar anergia, disomnia, irritabilidad. Se distingue de la depresión mayor por la


presencia de signos y síntomas característicos de la depresión y la presencia de alteraciones del
sueño sólo en el contexto de los episodios depresivos. En los casos de depresión refractaria debe
considerarse una evaluación del laboratorio del sueño (Sadock, Ahmad, & Sadock, Kaplan &
Sadock Manual de bolsillo de Psiquiatría Clínica, 2018).

Tratamiento
La mayor parte de los episodios depresivos mayores son tratables, los enfoques terapéuticos
más eficaces se basan en la integración de farmacoterapia con psicoterapia. El principal objetivo
del tratamiento de estos trastornos, es buscar la remisión completa de los síntomas, disminuir
el riesgo de recaídas y recurrencias, minimizar el riesgo de suicidio y restablecer el
funcionamiento sociolaboral (Sadock, Ahmad, & Sadock, Kaplan & Sadock Manual de bolsillo de
Psiquiatría Clínica, 2018).

Tratamiento psicofarmacológico

Antidepresivos inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS)

El mecanismo de acción de estos fármacos es la inhibición selectiva de la recaptación de la


serotonina (ISRS), actuando sobre los receptores presinápticos recaptadores de serotonina
(SERT), con el fin de potenciar la transmisión sináptica de esta monoamina. Constituyen la

6
primera familia de psicofármacos con un diseño racional y dirigido a una diana neurofisiológica
definida. En la actualidad, existen seis fármacos en esta categoría: fluoxetina, fluvoxamina,
paroxetina, sertralina, citalopram y escitalopram (Álvarez-Mon, Pereira, & Ortuño, 2017).
 Fluoxetina: a dosis de 10-20 mg/día en las mañanas, pudiéndose incrementar
gradualmente después de varias semanas hasta 80mg/día.
 Fluvoxamina: dosis inicial de 50 mg al acostarse, se puede incrementar cada 4-7 días,
hasta un máximo de 100-300 mg/día.
 Paroxetina: dosis inicial de 10-20 mg/día en la mañana incrementar 10 mg/día cada 7
días hasta 50-60 mg/día.
 Sertralina: dosis inicial de 25-50 mg/día en una sola toma incrementar 50 mg/día cada
semana hasta 200 mg/día.

Los ISRS constituyen el tratamiento psicofarmacológico de primera línea en los trastornos


depresivos por su perfil eficacia/tolerabilidad, tanto en monoterapia como en terapia
combinada.

Inhibidores de la recaptación de serotonina-norepinefrina

Los inhibidores de la recaptación de serotonina-norepinefrina (ISRN) combinan la inhibición del


SERT de los ISRS con diversos grados de inhibición del transportador de norepinefrina (NET). En
esta familia encontramos la venlafaxina, desvenlafaxina y la duloxetina (Álvarez-Mon, Pereira,
& Ortuño, 2017).
 Venlafaxina: Está disponible en una presentación de formulación prolongada que
permite su administración en una única toma diaria y reduce significativamente los
efectos secundarios, especialmente las náuseas. Su metabolito activo es la
desvelafaxina.
 Duloxetina: Se caracteriza por una mayor inhibición del SERT que del NET. Se ha
demostrado eficaz en el tratamiento de la depresión con o sin dolor, y en el tratamiento
del dolor con o sin depresión. Su eficacia se extiende en pacientes con síntomas de dolor
crónico físico de depresión. También ha demostrado eficacia en el tratamiento de los
síntomas cognitivos de la depresión.

Antidepresivos tricíclicos (ADT)

La característica de estos fármacos es su estructura química de tres anillos. Actúan bloqueando


la bomba de recaptación de norepinefrina (NET) o las de norepinefrina y serotonina (SERT).
Además, algunos tienen acciones antagonistas sobre los receptores 5HT2A y 5HT1C. En esta
familia encontramos a la amitriptilina, trimipramina, imipramina, clomipramina, entre otros. Sus
principales reacciones adversas se relacionan bloqueo de los receptores muscarínicos
colinérgicos, histamina H1, alfa1-adrenérgicos y de los canales de sodio sensibles a voltaje del
cerebro y el corazón. Por estos efectos secundarios son considerados fármacos de segunda
línea para tratamiento de la depresión. Por su relación con efectos secundarios de tipo
metabólico es necesario aconsejar sobre la práctica de ejercicio físico, dieta saludable,
abandono del tabaco y control médico periódico (Álvarez-Mon, Pereira, & Ortuño, 2017).

Clomipramina: Se administra preferentemente a la hora de acostarse por sus propiedades


sedantes. Ventajas: pacientes con insomnio, depresión grave o resistente al tratamiento,
depresión y trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) comórbido y pacientes con cataplejía. Iniciar
el tratamiento con 25 mg/día; incrementar a lo largo de dos semanas hasta 100 mg/día; la dosis
máxima generalmente es de 250 mg/día. La dosis de sostenimiento es de 50-75 mg/día (Isaza, y
otros, 2014).

7
 Amitriptilina: Se administra preferentemente a la hora de acostarse por sus
propiedades sedantes. Ventajas: pacientes con insomnio (se ha observado que es
efectiva en insomnio primario), depresión grave o resistente al tratamiento o dolor
crónico (fibromialgia, dolor neuropático, cefalea, etc.). iniciar tratamiento con 25
mg/día; incrementar 25 mg cada 3-7 días; dosis máxima de 300 mg/día. La dosis de
sostenimiento es de 25-100 mg/día (Isaza, y otros, 2014).
 Imipramina: Se administra preferentemente a la hora de acostarse por sus propiedades
sedantes. Ventajas: pacientes con insomnio, depresión grave o resistente al tratamiento
o enuresis. Iniciar 25 mg/día; incrementar 25 mg cada 3-7 días; la dosis máxima es de
300 mg/día. La dosis de sostenimiento es 50-75 mg/día (Isaza, y otros, 2014).

Heterocíclicos

Mirtazapina: Está indicada en pacientes con síntomas de ansiedad o insomnio, particularmente


preocupados por los efectos secundarios sexuales, con medicaciones concomitantes (porque no
afecta al sistema del CYP450) y como potenciador para aumentar la eficacia de los
antidepresivos. Su dosis es de 15-45 mg/día (Álvarez-Mon, Pereira, & Ortuño, 2017).

Trazodona: una opción recomendable en pacientes con insomnio (cuando se quiere evitar
fármacos con riesgo de crear dependencia) y como complemento de otros antidepresivos en el
tratamiento de la ansiedad o el insomnio residuales. Su dosis inicial es de 50 mg/día en una sola
toma, se puede aumentar 50 mg/día cada semana hasta 200 mg/día (Álvarez-Mon, Pereira, &
Ortuño, 2017).

Mianserina: Es un fármaco apropiado para pacientes con depresión particularmente


preocupados por los efectos secundarios sexuales (solo raramente causa disfunción sexual), con
síntomas de ansiedad o insomnio, pacientes con enfermedad cardiovascular o como agente
potenciador de otros antidepresivos. Dosis de 60-90 mg/día (Álvarez-Mon, Pereira, & Ortuño,
2017).

Inhibidores de la receptación de noradrenalina y dopamina (IRND)

Bupropión: puede mejorar los síntomas cognitivos (la llamada pseudodemencia depresiva),
reduce la hipersomnia/fatiga, reduce el deseo por el tabaco al dejar de fumar y es infrecuente
que produzca disfunción sexual. Produce hipomanía con una menor frecuencia que otros
antidepresivos. Su dosis inicial es de 150 mg/día se puede incrementar a 300 mg/día en dos
tomas una vez transcurridos 3 días del inicio del tratamiento (Álvarez-Mon, Pereira, & Ortuño,
2017).

Cronobióticos

Agomelatina: es una opción terapéutica recomendable en pacientes con problemas del ciclo
vigilia-sueño. Se inicia con 25 mg antes de acostarse y, después de dos semanas, se puede
aumentar hasta 50 mg. Es necesario realizar pruebas de función hepática al inicio del
tratamiento, después a las 6, 12 y 24 semanas por su potencial hepatotoxicidad (Álvarez-Mon,
Pereira, & Ortuño, 2017).

Inhinidores de la monoaminooxidasa

Tranilcipromina: 30 mg/día en toma dividida, se puede incrementar 10 mg/día sin sobrepasar


los 60 mg/día. (Isaza, y otros, 2014)

8
Moclobemida: dosis de 300-600 mg/día. (Gonzáles Martínez, Martín Cabeza, Sánchez Pascual,
& Mirapeix Bedia, 2015)

Potenciadores antidepresivos

Litio

El litio es uno de los agentes adyuvantes más utilizados en la potenciación de antidepresivos


para la depresión unipolar resistente al tratamiento (Álvarez-Mon, Pereira, & Ortuño, 2017).

Su dosis durante episodios agudos es de 1.8 g diarios dividido en 1 o 2 dosis. En tratamiento


profiláctico es de 0,6-1,2 g diarios.

Antipsicóticos atípicos

Los antipsicóticos atípicos también son empleados con frecuencia como potenciadores
antidepresivos en los casos refractarios para esta finalidad aripiprazol y quetiapina.

Aripiprazol: es un antipsicótico agonista parcial de los receptores dopaminérgicos 2 y 3, agonista


parcial de los receptores 5HT1A y que bloquea los receptores de serotonina tipo 2. Sus dosis son
de 10-15 mg/día hasta dosis máxima de 30 mg/día (Isaza, y otros, 2014).

Quetiapina: es un antipsicótico atípico que bloquea los receptores dopaminérgicos tipo 2 y los
receptores serotinérgicos tipo 2. Se inicia con dosis de 50 mg en el primer día, 100 al segundo
día, y 300-400 a partir del tercer día (Isaza, y otros, 2014).

Olanzapina: también es utilizada como coadyuvante en la depresión unipolar. Dosis IM inicial 5-


10 mg cada 4 horas, máximo 30 mg al día; IM de depósito 300 mg cada dos semanas. Oral: Inicial
10-15 mg/día (Isaza, y otros, 2014).

Esquema de tratamiento
El tratamiento agudo debe durar de 8-12 semanas, y la fase de mantenimiento del tratamiento
debe prolongarse de 6-24 meses, o más. Si esta mejoría se mantiene al menos 6-12 meses se
considera recuperación.

Episodios depresivos leves y moderados

En una elevada proporción de casos, hay algún acontecimiento vital estresante asociado con el
inicio del cuadro. No existen estudios correctamente documentados sobre la eficacia de ningún
tratamiento en estos casos, aunque los fármacos antidepresivos pueden resultar útiles.

Episodio depresivo grave sin síntomas psicóticos

El tratamiento de primera elección son los antidepresivos

Si existen antecedentes de buena respuesta a un antidepresivo determinado, se debe elegir el


mismo.

Si existen antecedentes de respuesta insuficiente a un determinado antidepresivo, se debe


comprobar siempre que este se utilizó en las dosis adecuadas y durante un periodo de tiempo
correcto.

9
El tratamiento debe iniciarse con dosis progresivas. Entre 7 y 10 días debería estar tomando
dosis terapéuticas.

Si a las 3-4 semanas no se produce una mejoría clara, se debe alcanzar la dosis máxima.

Se debe mantener el tratamiento 12-24 meses en el caso de un primer episodio.

Opciones en casos de no respuesta

En el caso de que tras 6-8 semanas de tratamiento antidepresivo no se observe una respuesta,
se debe revisar el diagnóstico y el tratamiento, valorando el cumplimiento y la dosis. En caso de
que se produzca resistencia hay varias opciones:
 Combinación: añadir al antidepresivo otro de perfil bioquímico distinto.
 Adición: añadir otra sustancia que no sea propiamente un antidepresivo: litio (dosis
entre 400-800 mg/día, para alcanza litemias entre 0,3-0,6 mEq/l), antipsicóticos
(evidencia con olanzapina, quetiapina y aripiprazol), metilfenidato, hormonas tiroideas:
añadir T3 (25-50 mcg/día) o T4 (50-150 mcg/día).
 Sustitución: cambiar de antidepresivo por otro de distinto perfil bioquímico

Mantenimiento y profilaxis

El tratamiento se debe mantener al menos 12 meses (preferiblemente 24), manteniendo las


mismas dosis de medicación, y la retirada de la medicación debe hacerse de manera progresiva
para evitar síntomas de discontinuación.

Episodio depresivo grave con síntomas psicóticos

El tratamiento de primera elección es el uso de antidepresivos y antipsicóticos, sobre todo los


de segunda generación. En caso de resistencia está indicada la utilización de TEC. La TEC será de
primera elección en casos con alto riesgo de suicidio, inhibición intensa, ansiedad y/o agitación
severa, buena respuesta a la TEC en episodios previos, grave inanición, pseudodemencia
depresiva, en los 3 primeros meses de gestación y en la contraindicación grave de
antidepresivos. Se debe mantener la misma dosis de antidepresivo durante 12-24 meses, el
antipsicótico se puede ir reduciendo a medida que cedan los síntomas psicóticos.

Tratamiento no farmacológico
 Psicoterapia
 Psicoterapia de apoyo
 Terapia cognitivo conductual
 Terapia interpersonal

Terapia electroconvulsiva

Este análisis considera el diagnóstico del paciente y la gravedad de la enfermedad presente, la


historia clínica del paciente, la rapidez de acción y la eficacia prevista para la TEC, los riesgos
médicos y los efectos adversos previstos, y la probable rapidez de acción, eficacia y seguridad
de los tratamientos alternativos.

Evolución y pronóstico

10
El 15% de los pacientes deprimidos con el tiempo cometen suicidio. Un episodio de depresión
promedio sin tratar dura cerca de 10 meses. Por lo menos el 75% de los pacientes afectados
tienen un segundo episodio de depresión, habitualmente en el transcurso de los primeros 6
meses después del episodio inicial. El número promedio de episodios depresivos en el curso de
la vida es de cinco. El pronóstico suele ser bueno: el 50% se recupera, el 30% lo hace
parcialmente y el 20% padece un curso crónico (Sadock, Ahmad, & Sadock, Kaplan & Sadock
Manual de bolsillo de Psiquiatría Clínica, 2018).

11