You are on page 1of 47

Derecho Penal

Parte General.
Curso de la Dra. Glenda Laura Vidarte de Sánchez Dansey.
Tentativa.
Unidad 19
Libro Primero. Título 6.
Artículos 42 a 44 del Código Penal Argentino.
El iter criminis.
Ideación

Preparación

Ejecución

Consumación
Ideación.
Es el proceso de decisión criminal que tiene lugar en la mente del autor. Es
impune por el Principio Constitucional de Reserva (art. 19 C. N.)
Preparación.
Es el momento en que el autor procura obtener los medios de los cuales
dispondrá para llevar a cabo su plan concreto, elaborado en la ideación.
Ejecución.
Es la utilización concreta de los medios procurados por el autor durante la
preparación de su programa delictivo.
A partir de la misma se legitima la punibilidad.
Consumación.
Es la producción del resultado típico exigido por el delito. Se logra con la
realización de todos los elementos requeridos por el tipo penal.
Fundamento de la punición de la tentativa.
En este ámbito, se han planteado al menos dos clases de teorías:

 Teoría Objetiva.

Teoría Objetiva.
 Teoría Subjetiva.

Pretende fundamentar la punibilidad de la tentativa en el peligro efectivamente


corrido por el bien jurídico.
Se la ha extendido a la peligrosidad del autor.
Teoría Subjetiva.
Fundamentan la punición de la tentativa en la voluntad contraria al derecho que
ha sido exteriorizada por el autor, aunque el bien jurídico nunca haya sido puesto
en peligro.
Teoría de la impresión.
Se basan en el “efecto psicológico social”, la conmoción de la confianza de la
generalidad de las personas en la vigencia del orden jurídico.
Funcionalismo.
Modernamente, el funcionalismo sistémico, fundamenta la punibilidad de la
tentativa, en la infracción normativa llevada a cabo por el agente.
Tentativa (art. 42 C. Penal).
“El que con el fin de cometer un delito determinado comienza su ejecución, pero
no lo consuma por circunstancias ajenas a su voluntad, sufrirá las penas
determinadas en el artículo 44”.
Concepto de Tentativa.
La tentativa es el comienzo de ejecución o ejecución incompleta de un tipo doloso
(Dr. Pessoa).

Bacigalupo se refiere a la tentativa como una forma imperfecta de realización del


tipo.
Estructura de la Tentativa.
Al igual que los delitos consumados, la tentativa se compone de un tipo objetivo y
de un tipo subjetivo, con algunas peculiaridades que la distinguen de aquéllos.
Tipo Objetivo.
La estructura típica de la tentativa requiere:
“Comienzo de ejecución” de la acción típica.
Falta de producción del resultado típico (Tipo Objetivo Incompleto).
Comienzo de Ejecución.
Distintas teorías se han formulado para distinción entre actos preparatorios. Se
trata, en concreto, de determinar qué grado de objetivación en el mundo exterior
debe haber alcanzado el plan criminal para ser punible.
Teoría de la Univocidad de Carrara.
Define al comienzo de ejecución como cualquier acto externo que por su
naturaleza conduce inequívocamente a la producción de un resultado criminoso y
que el sujeto persigue con voluntad explícita tal resultado.
Teoría Formal - Objetiva.
Se determina la tentativa de un delito relacionando los actos cumplidos con el tipo
correspondiente de delito.
Para Beling, existe tentativa cuando se comienza a ejecutar el “núcleo del tipo”.
Teoría Material – Objetiva.
Se consideran partes integrantes de la acción típica, actos anteriores conectados
a ella de acuerdo a una “natural concepción de la acción” (Frank).
Habrá tentativa cuando se pone en peligro el bien jurídico (Schönke y Schröder).
Teoría del Plan Concreto del Autor.
La tentativa comienza con aquella actividad con la cual el autor, según su plan
delictivo, se pone en relación inmediata con la realización del tipo penal.
Teoría del Acto Productor de la Finalidad.
El acto productor de la finalidad es el acto que el autor se ha representado y
objetivado en el mundo exterior con la finalidad de realizar el tipo penal (Dr.
Pessoa).
Distinción.
Según Pessoa, el acto productor de la finalidad es el acto de la tentativa, por su
parte, el acto posibilitador del productor de la finalidad es el acto preparatorio.
Actos Preparatorios.
Serán actos preparatorios, aquellos que desempeñen el rol de “posibilitadores” y
serán actos de tentativa, los que tengan como función hacer efectiva la finalidad
(Dr. Pessoa).
Tipo Objetivo Incompleto.
Según Pessoa, la realización incompleta puede deberse:

1. A que el autor ejecuta parcialmente el acto productor de la finalidad (Tentativa


inacabada o incompleta).
El Tipo Subjetivo.
La Tentativa es siempre dolosa. Solamente existe tentativa del delito doloso. No
hay tentativa de delitos imprudentes, cuya punibilidad está sujeta a la producción
del resultado típico.
El dolo eventual en la Tentativa.
Bacigalupo, siguiendo a Rodríguez Morullo, expresa: Si para la consumación es
suficiente con el dolo eventual, también lo será para la tentativa.
En este sentido se expresan, Welzel, Günther Jakobs y Zaffaroni.
Tesis que rechazan el dolo eventual en la tentativa.
Nuestro Código Penal expresa: “el que con el fin de…”, lo que hace pensar en el
dolo directo.
Francesco Carrara: “La intención ha de ser perfecta para que exista la tentativa.”
Fontán Balestra: “La exigencia de que la acción se ejecute con el fin de cometer
un delito determinado es inconcebible con el dolo eventual”.
Clases de Tentativa.
Según su grado de realización en el mundo exterior:

 Acabada
Clases de Tentativa.
 Inacabada

Según su aptitud para producir el resultado:

 Idóneas

Tentativa Acabada.
 Inidóneas

El autor lleva a cabo todos los pasos de su plan delictivo, pero por razones ajenas
a su voluntad, la consumación (resultado) no se produce.
Tentativa Inacabada.
El autor no concluye las etapas de realización de su programa delictivo. Hay una
interrupción de la actividad destinada a la producción del resultado.
Tentativa Idónea.
El proyecto de acción programado por el autor es apto para lograr la consumación
del tipo penal.
Disparo de arma de fuego, uso de veneno, etc.
Tentativa Inidónea.
Se caracteriza por un tramo defectuoso de la acción delictiva.
Sancinetti se refiere a un plan irrazonablemente deficiente (Tentativa por burda
insensatez o grosera incompetencia).
Se la llama delito imposible, porque el plan nunca hubiera podido producir el
resultado (art. 44 C. Penal).
La Tentativa en los tipos calificados.
Se podrá afirmar la existencia de tentativa del tipo calificado cuando en el plan
concreto del autor se haya comenzado a producir o materializar el dato agravante.
La Tentativa en los tipos omisivos.
Omisiones Propias: cuando el autor, estando obligado a actuar, al no realizar la
conducta debida ya ha consumado el delito.
Sólo admiten tentativas inidóneas, por ser “tipos de pura inactividad”, no exigen
resultado.

La Tentativa en la omisión.
Omisión Impropia: habrá tentativa cuando el bien jurídico sufre peligro en razón
que el garante ha omitido la conducta debida, y todavía no se produjo el resultado
perseguido o el mismo no se produce por razones ajenas a la intervención del
autor.
La Tentativa en la omisión.
Tentativa Inacabada: el autor ya ha omitido la conducta debida, lo que ha
generado peligro para el bien jurídico, pero puede neutralizar el peligro realizando
la acción debida.
Tentativa acabada: cuando el autor ya no puede realizar la conducta debida.
Tentativa en los delitos de pura actividad.
No admiten tentativa, porque son tipos penales que no exigen un resultado típico,
la realización se agota con la conducta prohibida.
Sí admiten tentativa inidónea o delito imposible (al igual que los tipos de pura
inactividad).
Tentativa en los casos de autoría mediata.
Zaffaroni considera que hay tentativa cuando se acciona sobre el sujeto
interpuesto para que cometa el hecho.
Pessoa: habrá tentativa cuando el instrumento protagoniza la acción que causa el
resultado perseguido por el autor.
Desistimiento.
Artículo 43 del Código Penal.
El desistimiento.
Nuestro Código Penal regula el desistimiento en la tentativa de la siguiente
manera:
“El autor de tentativa no estará sujeto a pena cuando desistiere voluntariamente
del delito”
(Art. 43 C. Penal).
Naturaleza Jurídica.
Tesis de la atipicidad: sostiene que el delito desistido ha dejado de ser típico.
Teoría de la Excusa Absolutoria: basada en un criterio de política criminal, se
elimina la pena por considerarla innecesaria.

Fundamento de la no punición.
Teoría del Premio: la ley crea un motivo para que el autor desista del hecho
(Feuerbach).
Teoría del fin de la pena: la tentativa desistida no tiene necesidad de pena
(Roxin). La intención criminal del agente no era tan fuerte.
Actualmente se entiende que se exime de pena al autor por motivos de política
criminal y de culpabilidad disminuida.

Comienzo de ejecución.
Para poder hablar de desistimiento como excusa absolutoria, es necesario que el
autor haya dado comienzo a la ejecución del delito determinado.
Si el autor desiste en la etapa preparatoria, no será punible, pero porque su
conducta será atípica, ya que no hubo comienzo de ejecución.
Presupuestos para el desistimiento válido.
Voluntariedad: en principio, el desistimiento es válido en la medida en la que
provenga de la propia decisión del autor y no de circunstancias exteriores.
Fórmula de Frank: no quiero, aunque puedo (voluntario); no puedo, aunque
querría (no voluntario).
Presupuestos para el desistimiento válido.
Carácter definitivo: debe tratarse de una renuncia total y rotunda. No puede
tratarse de una mera postergación de la acción. No será definitivo si el autor
pretende proseguir en otro momento.
Voluntariedad.
Se requiere un juicio de valor sobre la motivación por la cual el autor se echa
atrás en la empresa delictiva.
Desiste voluntariamente quien no sigue adelante, pudiendo hacerlo.
Desistimiento no válido.
Faltará la voluntariedad cuando el autor no tenga la posibilidad de consumar el
hecho porque circunstancias externas se lo impiden.
El desistimiento presupone que la consumación sea todavía posible.
Desistimiento no válido.
El desistimiento no será válido si la consumación se ha vuelto imposible, o si el
hecho ya no tiene ningún sentido para el autor.
Ejemplo: quien quiere matar a su enemigo, y lo confunde con otra persona, y
desiste porque no era a ella a quien había planeado matar.
Desistimiento en la Tentativa Inacabada.
Consiste en el simple abandono de la acción delictiva.
El autor, para desistir válidamente, debe omitir continuar las acciones tendientes a
la consumación.
Se trata de un desistimiento omisivo, el autor sólo debe cesar en la realización de
los pasos de su plan.
Desistimiento en la Tentativa Acabada.
No se trata de un desistimiento propiamente dicho, sino de un arrepentimiento
activo.
Para desistir válidamente, el autor debe impedir el resultado interponiendo un
curso de salvamento eficiente.
Arrepentimiento.
Sancinetti no admite el desistimiento en las tentativas acabadas, equiparándolas
al delito consumado. Esto es así porque el autor ya ha ejecutado todos los pasos
de su plan concreto.
Arrepentimiento.
Debe ser eficiente: para ello basta con que el autor cumpla alguna de las dos
condiciones siguientes:

 evitar el resultado, o bien

 lograr retrotraer la realización del plan a un grado anterior al último paso de


la acción proyectada.
Desistimiento del autor y su incidencia en los partícipes.
Tesis de la atipicidad: si el desistimiento es una causa de atipicidad, al ser la
conducta del autor principal atípica, la de los partícipes también, por el principio de
accesoriedad de la participación.
Desistimiento del autor y su incidencia en los partícipes
Tesis de la excusa absolutoria: el desistimiento del autor principal no beneficiaría
a los partícipes, por ser las excusas absolutorias siempre de carácter personal.
El desistimiento del partícipe.
El artículo 43 del Código no obsta a que desista el partícipe. Para ello, deberá
retirar su aporte del injusto doloso ajeno.
El autor nunca podría beneficiarse del desistimiento del partícipe.
Efectos del desistimiento.
El desistimiento sólo excluye la punibilidad de la tentativa.
El valor exculpante del desistimiento no excluye que el autor deba ser
responsabilizado por los delitos consumados durante el proceso ejecutivo del
delito incompleto.
Interferencia por progresión.
Estos casos se resuelven mediante el principio de subsidiariedad, que se aplica
en aquellos casos en los que hay una progresión de la conducta típica, en la que
la punibilidad de la etapa posterior mantiene interferida la tipicidad de las etapas
posteriores.
Esto ocurre cuando la tentativa queda interferida por la consumación punible (las
lesiones con la tentativa de homicidio).
Ejemplos.
Caso 1: quien desiste de consumar el robo, pero ya ha ejercido fuerza sobre las
cosas, deberá responder por el delito de daños, que ya se consumó.
Caso 2: quien desiste de consumar el homicidio, pero ya consumó lesiones
graves, deberá responder por éstas últimas.
Este efecto se denomina “resurrección de los tipos penales desplazados”.
Ejemplos.
Caso 3: quien desiste de penetrar a la víctima en la violación, lo que queda
impune es la tentativa de abuso sexual con acceso carnal, mas no los abusos
sexuales cometidos a lo largo del iter criminis, que sólo estaban interferidos por
efecto de la punibilidad de la tentativa, pero que resucitan al desaparecer ésta
como consecuencia del desistimiento voluntario.
Jurisprudencia.
El dolo de la tentativa. Desistimiento. Delito de robo.
Tentativa.
“El fin de cometer un delito determinado al que alude el art. 42 del Cód. Penal
excluye el dolo eventual del concepto de tentativa”.
(CN Crim y Corr. Sala IV, 05/09/88, “Selpa, Andrés A”, LL, 1989-E-437).
Desistimiento válido.
“El desistimiento voluntario de la tentativa no es sino el rechazo del delito; pero no
rechaza el delito el que no sigue adelante en su finalidad criminal al encontrar un
inconveniente para hacerlo”.
“Villanueva, Alfredo O.” 23/09/77
Desistimiento válido.
El desistimiento de la tentativa no es ni una causa de inimputabilidad (ni de
inculpabilidad) ni de justificación, sino de impunibilidad.
“Murúa, Julio R. “ 05/11/79

Robo.
“Se configura un caso de tentativa de robo si el procesado no tuvo posibilidad de
disponer de las cosas sustraídas, ya que fue perseguido sin solución de
continuidad hasta su detención”.
“Quiroga, Omar” 29/12/89
CASOS PROBLEMA.
Comienzo de ejecución. Desistimiento en la tentativa. Adelantamiento del
resultado.
Tentativa.
Père Antoine, un cura párroco, destina su homilía a incitar a los feligreses a rezar
por la muerte de uno de los campesinos del lugar, porque ha pecado de modo
grave contra uno de sus hermanos.
Adelantamiento del resultado.
Salustiano ha decidido dar muerte a su abuelo Isidoro, para lo cual le dará cada
día durante diez días, una dosis de un fuerte veneno. Sin embargo, Isidoro muere
como producto de la ingesta de la quinta dosis.
Desistimiento.
Fedro ha ingresado al hogar de Ignacia, su ex novia, con el propósito de matarla
con un cuchillo. Luego de asestarle dos puñaladas, y ante los inútiles esfuerzos de
ella por defenderse, escucha los sonidos de lo que cree se trata de la sirena de la
policía. Entonces, por temor a ser apresado, desiste de su accionar, y escapa lo
más rápido posible del lugar.
Desistimiento.
Como variante del caso anterior, suponga que Fedro tiene un revólver con tres
balas para asesinar a Ignacia. Luego de usar la tercera, ésta aún sigue con vida, y
desiste de matarla por no tener otro medio de ataque.
Desistimiento.
Suponga que Fedro, luego de lesionar con peligro de muerte a Ignacia con el
cuchillo, la lleva a un hospital urgentemente. Y una vez allí, logran salvarle la vida.

Tentativa Inidónea o
Delito Imposible.
Unidad 20
Artículo 44 del Código Penal Argentino.
Tentativa Inidónea.
El delito imposible se caracteriza por la ineptitud o incapacidad del plan concreto
del autor para producir el resultado típico.
Sancinetti se refiere a un plan irrazonablemente deficiente o tentativa por burda
insensatez.
Inidoneidad.
La idoneidad es la ineptitud del programa de conducta o del objeto de conducta
para producir en el mundo la finalidad de la conducta.
Es la ineptitud del programa u objeto de conducta para realizar el tipo objetivo en
forma total.
Distinción entre Tentativa idónea e inidónea.
La nota específica del delito imposible reside en la elaboración y utilización de un
plan concreto inidóneo por parte del autor para consumar el tipo objetivo.
En la tentativa idónea, el autor utiliza un plan concreto eficiente que por razones
ajenas a su voluntad, no concreta el resultado.
Distinción entre Tentativa idónea e inidónea.
En la tentativa inidónea, el dolo ineficiente determina que la misma nazca ya
inidónea, el delito no se consuma ni se puede consumar.
En la tentativa idónea, el dolo es eficiente, la circunstancia ajena a la voluntad del
autor que impide la consumación aparece después.
Tipo Objetivo.
El tipo objetivo de la Tentativa inidónea está compuesto por un programa de
conducta que es objetivamente inepto o incapaz de producir el resultado.
El hecho no habría podido cometerse en la realidad (delito imposible). Se trata de
una imposibilidad física, no jurídica.
Tipo Subjetivo.
Se caracteriza por un singular error sobre el programa de acción (error de tipo al
revés).
El autor no sabe que su plan concreto es ineficaz para producir el resultado (de lo
contrario, no habría dolo).
Error de tipo al revés.
En el error de tipo al revés, el autor cree estar realizando la totalidad del tipo
objetivo, por la falsa representación (error), cuando en realidad ello no sucede.
El autor cree estar matando a otro, cuando en realidad su víctima ya había muerto
horas antes.
Error de tipo al revés.
A diferencia del error de tipo, donde el autor realiza todo el tipo objetivo sin
saberlo (falta de dolo), en el error de tipo invertido, el autor cree que realiza el tipo
objetivo (incompleto), cuando en realidad no lo hace (fundamento del dolo).
Aspectos del dolo.
Aspecto intelectual: el autor proyecta en forma deficiente los medios procurados
en la preparación.
Aspecto volitivo: el autor quiere el resultado. En ambas formas de tentativa, hay
una finalidad prohibida.
Situaciones de inidoneidad.
Inidoneidad del medio.

Inidoneidad del objeto.

Inidoneidad del autor.


Hipótesis.
Don Quijote de la Mancha y el episodio de los molinos de viento.

Objetos atípicos: caso del hombre embarazado.


Caso de Don Quijote.
El caso de Don Quijote y los molinos de viento, debe ser resuelto como una
tentativa inidónea, puesto que el autor se representa falsamente que está
atacando a gigantes, y no a molinos de viento.
Es un supuesto de elaboración de un dolo ineficiente.
El hombre embarazado.
Quien quiera hacer abortar a un “hombre embarazado”, se está representando y
persiguiendo un objeto que no está relevado por el tipo penal, por lo mismo, no
hay dolo, ni comienzo de ejecución de aborto (atipicidad objetiva).
Autor inidóneo. Soluciones doctrinarias.
Se trata de una tentativa inidónea, el sujeto realiza la conducta descripta por el
tipo, sin poseer la calidad típica (Sancinetti).
Es un delito putativo (Welzel), ya que una norma no puede ser infringida por un
sujeto que no es destinatario de la misma.
Delito Putativo.
El autor de una conducta cree que la misma es un delito, pero el ordenamiento
jurídico no la prohíbe penalmente.
Se trata de un error de prohibición al revés.
Teoría de Zaffaroni. Situaciones de atipicidad.
Ausencia de un elemento del tipo penal.
Inexistencia del medio.
Casos en que el medio si bien existe, no está tomado por la ley penal como
desaprobado.
Tentativa irreal o supersticiosa.
El autor quiere realizar una conducta prohibida pero el medio escogido es
manifiestamente ineficiente debido a que es una forma de comportamiento mágica
o supersticiosa.
Tentativa irreal o supersticiosa.
Es un error hablar de tentativa, pues las conductas aquí comprendidas son
atípicas, no están relevadas por la norma penal. Es un delito putativo respecto del
medio empleado.
Merecimiento de pena del delito imposible.
Artículo 44 del Código Penal.
Disminución de pena.
El artículo 44 del Código Penal prevé una disminución de pena para la tentativa
inidónea aún mayor que la de la tentativa idónea, e incluso puede eximirse de
pena, considerando el grado de peligrosidad del autor.
Discrepancia.
Coincidimos con el Dr. Pessoa en cuanto él considera que la tentativa inidónea
debería tener la misma escala penal que la tentativa idónea.
No se justifica tan grande reducción de pena, el autor se estaría beneficiando de
la casualidad.
Ejemplo.
Quien dispara un arma de fuego de alto poder ofensivo contra un cadáver con
dolo homicida, siguiendo el criterio sostenido, se trata de una tentativa inidónea de
homicidio, porque el objeto (sujeto sin vida) es inidóneo.
Sin embargo, no se justifica que se reduzca la pena, ya que el sujeto se
encontraba muerto por pura casualidad.
Errores burdos.
Sólo se justifica la reducción de la pena en los casos de errores burdos o
groseros (burda insensatez); donde el programa de conducta muestra una seria
deficiencia, como lo es el caso de don Quijote, que se representa gigantes cuando
son molinos de viento.
Jurisprudencia.
Delito imposible.
Delito imposible.
“Existe tentativa inidónea cuando la consumación del delito que se intenta es
imposible debido a la inidoneidad del objeto sobre el que se actúa, de los medios
que se utilizan o ambos”.
“Chumbita, Ramón N.” 17/05/89
Delito imposible.
“Sólo puede hablarse de tentativa inidónea cuando ex ante se da una ostentable y
muy grosera ineptitud consumativa, mas no cuando la falta de consumación
sobreviene ex post como consecuencia de cualquier contingencia ajena a la
inidoneidad del medio o a la inexistencia del objeto”.
“Villanueva, Alfredo O.” 23/09/77
CASOS PROBLEMA.
Idoneidad de la tentativa.
Matar al muerto.
Benitín se ha propuesto matar a Eneas. Para ello, con un arma de fuego de largo
alcance, lo observa mientras duerme en su habitación. Efectúa dos disparos. Con
posterioridad se comprueba que Benitín ya estaba muerto horas antes.
La mujer encinta.
El doctor Mort quiere interrumpir el embarazo de su ex novia Delia, que se
encuentra internada en su clínica. Le hace creer que es un examen de rutina y
realiza las prácticas abortivas. En realidad, Delia no estaba embarazada, se trató
de un error en los exámenes previos.

Unidad y Pluralidad Delictiva.


Unidad 21
Libro Primero. Título 9: Concurso de delitos. Artículos 54 y 55 del Código Penal
Argentino.

Hipótesis Concursales.
Concurso Aparente de tipos penales.
Concurso Ideal (art. 54 C. Penal).
Concurso Real (art. 55 C. Penal).
Delito Continuado.
Principios Rectores.
Cada delito debe ser penado (Quot delicta tot poenae).

Imposibilidad de punir más de una vez por el mismo delito (Non Bis in Idem).
Concurso Aparente de Tipos Penales.
Relaciones de Especialidad, Implicación y Absorción.
Concurso Aparente.
En el concurso aparente de tipos penales, el contenido de ilícito de un hecho
punible ya está contenido en otro, y por lo tanto, el autor sólo ha cometido una
lesión de la ley penal (Bacigalupo).
Carece de regulación legal en el Código Penal Argentino.
Efectos.
La consecuencia práctica del concurso de tipos reside en que sólo será aplicable
la pena del delito que desplaza a los otros, y en la determinación de la pena no se
computarán otras violaciones de la ley.
Relaciones existentes.
Especialidad.

Implicación.

Absorción.
Relación de Especialidad.
Lex specialis derogat legi generali.

Tipo Genérico y Tipo Específico.


Especialidad.
Se da cuando un tipo penal tiene todos los elementos del otro pero además, algún
elemento que demuestra un fundamento especial de la punibilidad.
Se determina en el ámbito de los delitos calificados (agravados y atenuados).
Especialidad.
Se produce cuando, entre dos tipos penales, uno de ellos (específico) describe
una conducta, en comparación con el otro (genérico) en forma más detallada.
El tipo específico absorbe o contiene dentro de sí al tipo genérico.
Especialidad.
El tipo genérico y el tipo específico describen conductas de la misma naturaleza.
Así, entre homicidios simples y calificados, el núcleo del tipo penal es “matar a
otro”, que determina la idéntica naturaleza.
Casos de Especialidad.
Homicidio Simple (art. 79 C. Penal) y Homicidios Agravados (art. 80 C. P.).
Hurto (art. 162) y Robo (art. 164).
Injuria (art. 110) y Calumnia (art. 109).
Subsidiariedad.
El tipo genérico es subsidiario del tipo específico.
Esto es, cuando no podamos aplicar el tipo específico, por estrictas razones de
tipicidad, aplicaremos de ser posible el tipo genérico.
Casos Problema.
Hipótesis de Subsidiariedad.
Error de Tipo.
Pedro mata a su padre Antoine creyendo que era su vecino. No podemos aplicar
el agravante del vínculo por error de tipo, pero sí el tipo genérico, por ser
subsidiario. Es decir, Pedro se representó toda la tipicidad del homicidio simple,
por lo que esta figura es de aplicación.
Error de Tipo.
Pedro mata a su padre en la creencia que se trataba de un jabalí. En este caso no
podríamos aplicar el tipo genérico, porque no se representa el núcleo del tipo. Ni
siquiera se representa la figura básica, el homicidio simple. El error desplaza al
tipo genérico y al específico.
Legítima Defensa.
Pedro mata a su padre en legítima defensa. Tampoco podemos aplicar el tipo
genérico (homicidio simple), porque la conducta está justificada. No se trata de
una cuestión referida a la tipicidad.
Relación de Implicación.
Tipo Implicante y Tipo Implicado.
Implicación.
Se produce cuando uno de los tipos penales (tipo implicante) contiene
necesariamente a otro u otros (tipo implicado), pero ambos tienen un contenido
diferente en cuanto a la naturaleza de la acción prohibida por cada uno de ellos.
Casos de Implicación.
Robo Calificado (art. 167 inc. 3 C. Penal), Violación de domicilio (art. 150) y
Daños (art. 183).
Violación (art. 119, párrafo tercero) y lesiones leves (art. 89).
Piratería (art. 198 inc. 1) y Daños.
Robo Calificado.
El autor de robo del art. 167 inc. 3, necesariamente tuvo que cometer el delito de
daños, ya que la agravante exige perforación o fractura; y el de violación de
domicilio, porque se exige que se realice en lugar habitado o sus dependencias.
Esto determina que sólo sea de aplicación el robo agravado.
Relación de Absorción.
Tipo Absorbente y Tipo Absorbido.
Absorción.
El tipo absorbente contiene al tipo absorbido de manera no necesaria.
La conducta descripta por el tipo absorbente puede manifestarse bajo la forma de
conducta descripta por el tipo absorbido.
Casos de Absorción.
Estafa (art. 172 C. Penal) y Libramiento de cheques sin provisión de fondos (art.
302 inc. 1 C.P.).
Violación de sellos (art. 254) y Delito de Daño (art. 183).
Estafa.
En el caso de la estafa, el autor puede realizarla por medio del uso de un cheque
sin fondos, pero no necesariamente. Esto es, el ardid o engaño exigido por la
tipicidad de la estafa, puede realizarse por otros medios. Esto determina la
absorción por parte de la estafa del delito de cheque sin provisión de fondos.
Otras Relaciones entre Tipos Penales.
Relación de Subsidiariedad, Consunción y Alternatividad.
Relación de Subsidiariedad.
Se dará esta relación cuando un tipo penal sólo sea aplicable en tanto no resulte
aplicable otro.
Los casos de subsidiariedad expresa se dan cuando el texto legal indica que el
precepto es aplicable, siempre que no lo fuera otro más grave.
Casos de Subsidiariedad.
Homicidio Simple (art. 79).
Lesiones Leves (art. 89).
Abuso de armas (art. 104).
Violación de domicilio (art. 150).
Son aplicables siempre que no resultare un delito más severamente penado.
Relación de Consunción.
Se da cuando el contenido de ilícito y la culpabilidad de un delito están incluidos
en otro. La realización de un tipo penal más grave, incluye la realización de otro
menos grave.
Se da por ejemplo, entre el delito de violación y lesiones leves.
Relación de Alternatividad.
Es aquella en que dos figuras recíprocamente se excluyen por incompatibilidad en
relación con un mismo hecho, el cual sólo puede ser encuadrado en una u otra.
Uno de tales casos es la relación entre el hurto (art. 162) y la retención indebida
(art. 173 inc. 2).
Casos Especiales.
Relaciones entre algunas figuras típicas en el Código Penal Argentino.
Figuras Penales.
Lesiones con Peligro de muerte (art. 90) y Tentativa de Homicidio.
Abuso de armas (art. 104) y Tentativa de Homicidio.
Abandono de Personas (art. 106) con resultado muerte y Homicidio por omisión
impropia.
Figuras Penales.
Incendio y otros estragos (art. 186 inc. 5) y Homicidio agravado del art. 80 inc. 5.
Homicidio criminis causa (art. 80 inc. 7) y Homicidio en ocasión de robo (art. 165).
Concurso Ideal.
Artículo 54 del Código Penal.
Concurso Ideal.
“Cuando un hecho cayere bajo más de una sanción penal, se aplicará solamente
la que fijare pena mayor” (art. 54 C. Penal).
Requiere dos elementos: unidad de acción y lesión de varias leyes penales.
Concurso Ideal.
En el concurso ideal, hay una única conducta con pluralidad típica. Es decir,
conducta única y tipicidad plural.
Ninguno de los tipos penales debe contener dentro de sí al otro.
Concurso Ideal.
Es la unidad de acción con pluralidad de lesiones.
La unidad de acción no se corresponde con la unidad de resultados.
Es admisible entre tipos dolosos y culposos.
Unidad de Acción.
La unidad de plan y la unidad de resolución son requisitos para que haya unidad
de conducta.
Unidad de conducta: es la consideración unitaria de los movimientos voluntarios
ligados por la decisión y plan común, a los efectos de una única desvaloración
jurídica.
Modalidades.
Concurso Ideal Heterogéneo: una misma conducta resulta abarcada por distintos
tipos penales.
Concurso Ideal Homogéneo: una misma conducta da lugar a la plural
concurrencia del mismo tipo penal (Pluralidad de Resultados).
Supuestos de error.
Aberratio Ictus (error en el golpe).
Dolus Generalis.
Error in personam (en la identidad o en el objeto).
Concurso Real.
Artículo 55 del Código Penal Argentino.
Concurso Real.
Cuando concurrieren varios hechos independientes reprimidos con una misma
especie de pena, la pena aplicable al reo tendrá como mínimo, el mínimo mayor y
como máximo, la suma aritmética de las penas máximas correspondientes a los
diversos hechos.
Sin embargo, esta suma no podrá exceder de cincuenta años de reclusión o
prisión.
(art. 55 C. Penal).
Concurso Real.
La existencia de un concurso real presupone, en primer término, la existencia de
una pluralidad de acciones.
Se requiere además, la pluralidad de lesiones de la ley penal, lo que presupone
que los delitos realizados son también independientes.
Concurso Real.
Sancinetti alude a la cuestión de los bienes jurídicos altamente personales.
Concurren varios hechos ilícitos independientes. Hay varios delitos, lo que obliga
a sumar penas como efecto necesario de la pluralidad de injustos.
Diferencia con la Reincidencia.
En la Reincidencia (art. 50 C.P.), se agrava la pena de un delito posterior por la
mayor alarma social que produce que ya antes el autor haya sido condenado por
otro delito. Nunca en la reincidencia se vuelve a juzgar el delito anterior.
Delito Continuado.
Concurso Real Aparente.
Delito Continuado.
El delito continuado se produce cuando una pluralidad de actos, a pesar de la
diversidad material, conforman una unidad delictiva.
El delito continuado se sanciona con una pena como un solo hecho.
Nociones.
La conexión de continuidad determina la existencia de una única acción.
Los hechos individuales deben haber realizado el mismo tipo básico o tipos
semejantes y haber lesionado el mismo bien jurídico.
Nociones.
Se exige un dolo total o general que abarque todos los hechos.
Habrá conducta continuada cuando con dolo que abarque todos los actos
parciales, el autor reitere similarmente la ejecución de su conducta en forma
típicamente idéntica.
Condiciones de la unidad delictiva.
Unidad de dolo.
Pluralidad de acciones homogéneas.

Unidad de lesión.
Homogeneidad.
Identidad del bien jurídico y del titular del mismo.
Similitud en la forma de ejecución.
Identidad de los tipos penales realizados.
Consumación.
Lo que caracteriza al delito continuado es que si interrumpimos la continuación,
ya tendremos un delito consumado.
Cada acto implica por sí la consumación del tipo penal.
Distinción con el Concurso Real.
En el concurso real hay una pluralidad de hechos independientes.
En el delito continuado, los hechos son dependientes entre sí, lo que fundamenta
la unidad delictiva.
Caso del collar de perlas.
El ejemplo clásico es el de la mucama que sustrae cada día una perla del collar
de su patrona, con dolo de apoderarse del total.
Hay unidad de dolo, varias acciones homogéneas, y unidad de lesión, porque se
trata del mismo bien jurídico (propiedad) y el mismo titular.

Unificación de Penas.
Unidad 22
Sistema del Código Penal Argentino.
Noción.
El artículo 58 del Código Penal, cuya defectuosa redacción ha dado lugar a
problemas interpretativos, regula lo que en la doctrina se llama unificación de
penas.
Su finalidad es establecer la unificación de las penas impuestas en distintas
sentencias a una misma persona, aunque hayan sido dictadas en distintas
jurisdicciones (ordinaria y federal).
Unificación de Penas.
El sujeto, mientras está cumpliendo una pena impuesta por sentencia firme,
comete un nuevo delito; en ese caso, el tribunal que juzgue este último tiene que
unificar la pena que le asigne con la impuesta anteriormente, aplicando las reglas
de los artículos 55 y 56 del Código Penal.
Unificación de Condenas.
El sujeto ha sido juzgado por diferentes hechos en distintos tribunales, llegando a
registrar varias sentencias condenatorias, cuando debió haber sido juzgado en un
mismo proceso por todos esos hechos; en tal caso, el juez que aplicó la pena
mayor de todas las aplicadas en los distintos procesos, tiene que practicar la
unificación según las reglas del concurso real; sin alterar las declaraciones de
hechos contenidas en las otras sentencias.
Análisis de las disposiciones del Código Penal.
Artículos 55, 56, 57 y 58 del Código Penal.
Artículo 56.
Las reglas para la construcción de la pena establecidas en los artículos 55, 56 y
57 se refieren al concurso real resuelto en una única condena.
El artículo 56 regula los casos en que los hechos que concurren constituyen
delitos que prevén penas de especies diferentes, dentro de las que enumera el
artículo 5.
Primer Párrafo.
Se refiere a los casos en que dos o más hechos que concurren en forma real
prevean penas de reclusión y prisión divisibles.
La ley opta por el principio de absorción, para lo cual se parte de la pena más
grave y se tienen en cuenta las demás, para agravarla proporcionalmente.
Sistema de Conversión.
Si todos los tipos delictivos correspondientes a los distintos hechos
independientes están conminados con penas divisibles (temporales) de diversa
especie (una de reclusión y otra de prisión), se aplicará la pena más grave,
teniendo en cuenta los delitos de pena menor.
La más grave es la pena de reclusión, según surge del artículo 57 del Código
Penal, y su remisión al orden de prelación del artículo 5.
Acumulación.
En este caso, corresponde la acumulación de las penas de diferente especie,
previa su conversión; ésta consiste en la reducción de todas las penas
concurrentes a la especie más grave, es decir, la reclusión, en base a la
equivalencia del artículo 24 (dos días de prisión hacen un día de reclusión).
La acumulación se rige por el método del artículo 55 del Código Penal.
Ejemplo.
A mata a B en estado de emoción violenta (reclusión de 3 a 6 años), y luego
estafa a C (prisión de un mes a 6 años).
El tribunal para establecer la escala penal única para este concurso real deberá
convertir la escala penal del segundo hecho a la del primer hecho, que tiene la
pena más grave (reclusión).
Conversión.
Aplicando el artículo 24, la escala penal de la estafa equivale a reclusión de 15
días a 3 años.
Con dos escalas homogéneas, se aplica el artículo 55: el mínimo mayor y la suma
de los máximos.
La escala penal aplicable es reclusión de 3 a 9 años.
Postura de Zaffaroni.
Zaffaroni aclara que dado que la pena de reclusión debe considerarse derogada
en la ley vigente, la disposición en análisis, en lo que a esa pena se refiere,
también ha perdido vigencia, y todas las penas privativas de libertad deben
considerarse como penas de prisión.
Segundo Párrafo.
Si concurren penas privativas de libertad divisibles con una pena de igual
naturaleza no divisible, se aplicará únicamente esta pena, salvo el caso en que
concurran la de prisión perpetua y la de reclusión temporal, en que se aplicará
reclusión perpetua.
Tercer Párrafo.
El último párrafo del artículo 56, establece que si alguno de los tipos conminan
penas de inhabilitación o multa, éstas se aplicarán siempre, sumándose a la pena
privativa de libertad que resulte de las reglas precedentes.
Artículo 57.
Para juzgar cuál de las penas es más grave, debe atenderse a su calidad,
conforme al orden establecido por el artículo 5, ello es en forma descendente:
reclusión, prisión, multa e inhabilitación.
Artículo 58.
El artículo tiende a asegurar el cumplimiento de las reglas del concurso real, cuya
observancia y aplicación uniforme en todo el país podría resultar ilusoria como
consecuencia de la pluralidad de jurisdicciones y la coexistencia de leyes
procesales diferentes, en virtud del régimen federal de gobierno.
Unificación de Condenas.
En el concurso real de los artículos 55, 56 y 57 hay una única condenación
cuando los hechos fueron juzgados en un mismo proceso; y también la debe
haber en los casos en que hayan sido dos o más las sentencias condenatorias
recaídas todas sobre delitos cometidos antes de la primera.
Los diversos hechos delictivos independientes debieron ser objeto de juzgamiento
en el mismo proceso y de una única sentencia condenatoria que impusiera una
pena total (única), determinada conforme a las reglas de los artículos 55 a 57.
Unificación de Penas.
En este caso se trata de delitos cometidos después de la primera condena firme,
sentenciados mientras aún se cumple la pena impuesta, por lo que, a diferencia de
la hipótesis de concurso real, la primera condenación no desaparece, y por ende,
tampoco desaparece la pena, ya que en el momento en el que aquélla fue
pronunciada no violaba ninguna regla de condenación única.
Teoría de la
Coerción Penal.
Unidad 23
Condiciones de operatividad de la coerción penal.
Coerción penal.
La consecuencia del delito es fundamentalmente la coerción penal, cuya
manifestación es la pena. No obstante, puede acontecer que al delito no le siga
como consecuencia jurídica la coerción penal, porque el derecho determine que
ella no debe operar en ese supuesto, pese a la existencia del delito.
Se trata de un grupo de casos de excepción, en que la coerción penal carece de
operatividad por razones que unas veces corresponden al derecho penal, y otras
se hallan fuera de él, en el campo del derecho procesal penal.
Condiciones.
Cometido el delito, la coerción penal opera siempre que haya ciertas condiciones,
las que sólo parcialmente pertenecen al derecho penal, puesto que una buena
parte de ellas corresponde al derecho procesal penal.
Punibilidad.
La punibilidad como categoría dogmática está integrada por el análisis de ciertas
circunstancias previstas en la ley penal, y que hacen depender la operatividad o
posibilidad jurídica de aplicar una sanción penal, merecida ante la comisión de un
delito.
Excusas Absolutorias.
Son aquellas causas de operatividad de las consecuencias del delito de carácter
penal sustantivo, que fundadas en razones político-criminales de diversa
naturaleza, actúan como causas personales de exclusión o de levantamiento de la
pena merecida por un hecho típico, antijurídico y culpable.
Caracteres.
Tienen carácter personal (no beneficia a los demás intervinientes).
Su existencia no afecta la existencia del delito, sólo su punición.
Se basan en criterios de política criminal, que deciden priorizar ciertos intereses
por sobre el castigo penal.
Ejemplos.
Desistimiento (art. 43, C. Penal): basado en la actitud posterior al delito,
demostrando la no necesidad de imposición de una pena.
Tentativa de aborto de la propia mujer (art. 88 in fine, C. Penal): halla su
fundamento en evitar el strepitus foris (escándalo del foro).
Artículo 185 del Código Penal: mantenimiento del decoro familiar, priorizando la
estabilidad de las relaciones de familia.
La Potestad Represiva del Estado.
El Derecho Penal como última razón (última ratio).
Derecho Penal de última ratio.
Mediante la definición del delito y la amenaza de una pena, la norma jurídico-
penal consagra, define y limita la potestad represiva del Estado, lo cual es una
emanación de su soberanía.
Legitimación del Estado.
Frente a la comisión de una conducta típica, antijurídica y culpable, se legitima la
intervención del Estado; con el fin de mantener o reintegrar el orden jurídico que
ha sido quebrantado.
Régimen de las Acciones Penales.
Libro Primero. Título 11: Del ejercicio de las acciones.
Artículos 71 a 76 del Código Penal Argentino.
La Acción Penal.
Es el elemento generador de la actividad persecutoria.
Se postula ante la hipótesis de ocurrencia real de un hecho que corresponda a la
descripción típica de una figura penal.
Clasificación.
Las Acciones Penales se clasifican en Públicas (art. 71) y Privadas (art. 73).
A su vez, las acciones públicas, se subdividen en perseguibles de oficio y
promovibles a instancia privada (art. 72).
Acción Penal Pública.
Es aquella en la cual la promoción de una investigación y juzgamiento penal se
encuentra en manos del Estado, que actúa de modo oficial y oficioso, como titular
de la potestad represiva.
Acción Pública Perseguible de oficio.
La persecución de oficio es el rasgo determinante de la acción pública.
La persecución penal es, por regla, promovida mediante la actuación de órganos
estatales.
Regla General (Artículo 71 del Código Penal).
“Deberán iniciarse de oficio todas las acciones penales, con excepción de las
siguientes:
1. Las que dependieren de instancia privada.
2. Las acciones privadas”.
Acción Pública dependiente de instancia privada.
El ofendido no tiene el ejercicio de la acción penal, sino una facultad pre-procesal
de instar la promoción.
Una vez ejercida dicha facultad, su poder dispositivo perece. No puede
retrotraerse la remoción del obstáculo pre-procesal.
Acciones dependientes de instancia privada.
Abuso sexual simple, gravemente ultrajante y con acceso carnal (art. 119 C.P.).
Estupro (art. 120 C.P.).
Rapto (art. 130 C.P.).
Cuando no resultare la muerte ni lesiones gravísimas del ofendido.
Acciones dependientes de instancia privada.
Lesiones leves, dolosas o culposas. Salvo que medien razones de seguridad o
interés público.
Impedimento de contacto de los hijos menores con sus padres no convivientes
(Ley 24.270).
Acción Penal Privada.
El ofendido es el titular exclusivo de la acción privada.
El agraviado tiene un poder dispositivo sobre la pretensión represiva, a tal punto
que su renuncia extingue la acción penal (art. 59 inc. 4 C. Penal).
Acciones Privadas.
Calumnias e injurias.
Violación de secretos, salvo en los casos de los artículos 154 y 157.
Concurrencia desleal (art. 159).
Incumplimiento de los deberes de asistencia familiar, cuando la víctima fuere el
cónyuge (Ley 13.944).
Extinción de la
Acción Penal.
Artículo 59 del Código Penal.
Muerte del imputado.
La muerte del imputado hace cesar toda pretensión punitiva, y extingue la acción
penal con respecto a dicha persona.
Es una consecuencia del carácter personal de la pena, y el principio constitucional
de intrascendencia de la pena a terceros.
Amnistía.
Es un acto de soberanía interna del Estado por el que, fundado en graves
razones de orden público cuya existencia y oportunidad sólo al Poder Legislativo
le compete valorar, éste, por medio de una ley con efecto retroactivo, declara el
olvido de infracciones de naturaleza penal, ocurridas con anterioridad,
produciendo la extinción de todas sus consecuencias represivas, sin individualizar
a los destinatarios del beneficio.
Prescripción de la Acción Penal.
Artículo 59 inciso 3 del Código Penal.
Concepto.
Es una causa de extinción de la pretensión represiva estatal que opera por el
mero transcurso del tiempo tras la comisión de un delito, según los plazos que fija
la ley, impidiendo la iniciación o prosecución de la persecución penal.
Efectos.
La prescripción no borra el delito, como acción típica, antijurídica y culpable, sino
que elimina su punibilidad, pues extingue la acción penal, sea pública o privada.
Fundamentos.
Enfoque procesal: se alude a las dificultades probatorias que se derivan del
transcurso del tiempo, pues éste hace desaparecer los rastros y los efectos del
delito.
Feuerbach defiende la teoría del olvido del hecho.
Fundamentos.
Desde la perspectiva de la prevención especial se estima que ha desaparecido la
necesidad de pena en quien ha logrado su reinserción social avanzada por su
abstención de cometer delitos durante un largo tiempo.
Naturaleza Jurídica.
Derecho Material: porque extingue la potestad represiva.
Naturaleza Procesal: porque constituye un obstáculo a la prosecución de la
acción penal.
Código Penal Argentino: es de derecho material por estar regulada en la ley penal
de fondo.
Caracteres.
Personal: elimina la punibilidad sólo en relación a los partícipes a quienes
beneficia, dejándola subsistente para los demás.
De orden público: opera de pleno derecho y debe ser declarada de oficio.
Plazos.
El artículo 62 del Código Penal establece diferentes plazos para la prescripción de
la acción penal, de conformidad a la especie y medida de la pena conminada
legalmente en abstracto para el delito imputado.
I. Suspensión.
La suspensión de la prescripción importa la detención o paralización de una
acción penal ya ejercida o la no iniciación de aquélla cuyo ejercicio es inminente.
Removida la causa de suspensión, el tiempo ya corrido no se pierde, pues se
adiciona al que pueda transcurrir en el futuro.
Causales de Suspensión.
La prescripción se suspende en los casos de los delitos para cuyo juzgamiento
sea necesaria la resolución de cuestiones previas o prejudiciales, que deban ser
resueltas en otro juicio.
Se trata de circunstancias cuya decisión concreta depende de un juez extraño al
del proceso por el delito de que se trata.
Cuestiones previas y prejudiciales.
Las cuestiones previas deben ser decididas antes del proceso penal, pero no
hacen cosa juzgada (juicio político).
Las cuestiones prejudiciales no son anteriores, pero obstan al dictado de la
sentencia en sede penal, hasta tanto exista una resolución en otro juicio, la cual
hace cosa juzgada (validez o nulidad de matrimonio en el supuesto de bigamia).
Desempeño de cargo público.
La prescripción también se suspende en los casos de delitos cometidos en el
ejercicio de la función pública, para todos los que hubieren participado, mientras
cualquiera de ellos se encuentre desempeñando un cargo público.
Fundamento.
Se buscó evitar que las facultades o influencias emergentes del ejercicio de una
función pública por parte de cualquiera de los partícipes en tales delitos, opongan
obstáculos de hecho a las investigaciones que posibiliten que el plazo de
prescripción de la respectiva acción penal fenezca durante el tiempo de
desempeño funcional.
Restablecimiento del orden constitucional.
En los casos de atentados al orden constitucional y la vida democrática (rebelión),
la prescripción se suspende hasta que se produzca el restablecimiento del orden
constitucional.
Probation.
La prescripción también se suspende durante el plazo fijado por el tribunal en los
supuestos de suspensión del juicio a pruebas (probation), para evitar que la acción
penal prescriba mientras el sujeto se encuentre a prueba.
Delitos Sexuales.
En los casos de delitos sexuales en los cuales la víctima fuere menor de edad, el
plazo de prescripción empezará a correr desde la medianoche del día en que la
víctima haya alcanzado la mayoría de edad.
Es decir, la prescripción se suspende hasta que la víctima llegue a la mayoría de
edad, y pueda ejercer personalmente la acción penal.
II. Interrupción.
Es presupuesto de estas causales que el término de prescripción haya
comenzado a correr, y que no se encuentre suspendido.
La interrupción tiene como efecto borrar el plazo ya transcurrido con anterioridad.
Por ello, una vez producido el acto interruptor, comienza un nuevo término de
prescripción.
Causales.
La prescripción se interrumpe por la comisión de un nuevo delito, y por
determinados actos procesales especificados en el artículo 67 del Código Penal,
antes denominados genéricamente “secuela de juicio”.
Prescripción de la Pena.
Artículo 65 del Código Penal.
Prescripción de la Pena.
Consiste en la extinción de la pena por el transcurso de un tiempo dado, fijado por
la ley, sin que se ejecute, lo cual puede ocurrir tanto cuando no ha comenzado a
ejecutarse, como cuando la ejecución se ha interrumpido por cualquier causa.
Delitos imprescriptibles.
Conforme al artículo 65 del Código Penal, todas las penas pueden prescribirse en
el derecho argentino, salvo los casos previstos en la Convención sobre la
imprescriptibilidad de los crímenes de guerra y de lesa humanidad, que tampoco
permite la prescripción de las acciones por esos crímenes.
Condiciones
Objetivas de Punibilidad.
Diferencia con los elementos del tipo objetivo.
Concepto.
Las condiciones objetivas de punibilidad son circunstancias típicas ajenas al
comportamiento o al resultado del hecho punible.
Son condiciones que deben estar presentes para la punición de los intervinientes
en el delito. Es decir, subordinan el castigo por el delito.
Ejemplo.
En el delito de ayuda al suicidio, es condición objetiva de punibilidad que el
suicidio haya comenzado a cometerse.
La conducta prohibida por la norma es cooperar en el suicidio. Esto es, quien
presta el arma al suicida, ya consumó su delito, pero para que el mismo sea
punible, la ley exige que el suicidio se haya mínimamente intentado. De lo
contrario, la conducta no será punible.

Manifestaciones de la Coerción Penal.


Unidad 24
Las penas en el Código Penal Argentino.
Clasificación de las Penas.
La Pena.
La pena se define como la coerción estatal que importa una privación de
determinados derechos.
Es la sanción con la que amenaza el derecho penal para el caso de que se realice
una conducta considerada como delito.
Clases de Penas.
Penas Privativas de Libertad: recaen sobre la libertad ambulatoria del condenado.
En el Código Penal Argentino, están contempladas la reclusión y la prisión (art. 5,
C. Penal), aunque actualmente su ejecución ha sido equiparada.
Clases de Penas.
Penas Pecuniarias: en esta clase de sanción, la coerción estatal recae sobre el
patrimonio del condenado.
En el Código Penal vigente, se cuentan la multa (art. 5) y el decomiso (art. 23).
Clases de Penas.
Penas Impeditivas o Privativas: importan la pérdida, la imposibilidad de ejercer o
la suspensión, de un empleo, cargo, derecho o profesión.
Son los casos de inhabilitación absoluta y especial.
Penas Principales y Accesorias.
Penas Principales: se aplican autónomamente, por sí solas. Es decir, sin
depender de la aplicación de otras penas. Son las contenidas en el artículo 5 del
Código Penal.
Penas Accesorias: su aplicación está subordinada a la imposición de una pena
principal. El decomiso y la inhabilitación accesoria del artículo 12 del Código Penal
son sanciones de esta clase.
Penas Divisibles.
Penas Indivisibles o Perpetuas: son contempladas como una magnitud única, sin
ninguna posibilidad de graduación.
Penas Divisibles o Temporales: permiten al juez seleccionar la que considere
adecuada entre distintas magnitudes, observando los máximos y los mínimos
previstos por la ley.
Normas Constitucionales en materia de penas.
Pactos Internacionales con Jerarquía Constitucional.
Constitución Nacional.
Artículo 17, C.N.: establece que la propiedad es inviolable, y prohíbe la
confiscación de bienes.
Artículo 18, C.N.: abolición de la pena de muerte por causas políticas, tormentos y
azotes.
Tratados Internacionales.
Pacto de San José de Costa Rica: en su artículo 5, inciso 2, prohíbe la tortura e
imposición de penas crueles, inhumanas o degradantes. El inciso 3 establece el
principio de intrascendencia de la pena a terceros.
Tratados Internacionales.
Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos: establece el trato humano y
respetuoso de la humanidad de la persona privada de su libertad, en su artículo
10.
Además, enuncia la finalidad de readaptación social de la pena de prisión.
Penas Privativas de Libertad.
Clases. Cómputo de la prisión preventiva.
Concepto.
Son aquellas sanciones en las que el mal impuesto al condenado consiste en la
restricción de su libertad ambulatoria.
Como penas principales, la legislación argentina contempla la reclusión y la
prisión.
Prisión y Reclusión.
Esencialmente, consisten en la privación de la libertad ambulatoria del condenado
mediante su internación en un establecimiento cerrado, en el cual debe
permanecer durante el tiempo que la sentencia determine.
Diferencias.
La diferencia entre ambas sanciones, proviene de la antigua división entre
crímenes y delitos. Mientras la reclusión se aplicaba a los primeros, y revestía
carácter infamante (quitaba la fama y el honor), la prisión se reservaba a los
delitos y se satisfacía con el encarcelamiento. Luego, la reclusión nació como una
pena más gravosa que la de prisión.
Equiparación.
La forma de cumplimiento de ambas clases de sanción privativa de la libertad se
encuentra equiparada por la ley de ejecución penitenciaria 24.660.
Establece que los penados se llamarán internos, sin importar la clase de sanción
que cumplan.
Cómputo de Prisión Preventiva.
La prisión preventiva consiste en una restricción excepcional de la libertad
ambulatoria de un individuo sometido a proceso que aún no ha sido condenado ni
declarado culpable, a los fines de imponerle una pena.
Cómputo.
El artículo 24 del Código Penal prescribe las equivalencias que deben tenerse en
cuenta para que en caso de condena, se compute el tiempo cumplido en prisión
preventiva como parte del cumplimiento de la pena impuesta.
Artículo 24, Código Penal.
Con relación a la forma en que deben realizarse las equivalencias, el artículo
establece que se computarán: por dos días de prisión preventiva, uno de
reclusión, y por un día de prisión preventiva, uno de prisión.
Ejecución de la Pena Privativa de Libertad.
Ley 24.660 y Decretos Reglamentarios 18/97; 1058/97; 1136/97; 396/99; y
1139/00.
Principios básicos.
La ejecución de la pena privativa de libertad, en todas sus modalidades, tiene por
finalidad lograr que el condenado adquiera la capacidad de comprender y respetar
la ley procurando su adecuada reinserción social, promoviendo la comprensión y
el apoyo de la sociedad.
El condenado podrá ejercer todos los derechos no afectados por la condena.
Progresividad.
El régimen penitenciario se basará en la progresividad, procurando limitar la
permanencia del condenado en establecimientos cerrados y promoviendo en lo
posible y conforme su evolución favorable su incorporación a instituciones
semiabiertas o abiertas o a secciones separadas regidas por el principio de
autodisciplina.
Períodos.
El régimen penitenciario aplicable al condenado, cualquiera fuere la pena
impuesta, se caracterizará por su progresividad y constará de los siguientes
períodos: 1) Observación, 2) Tratamiento, 3) De Prueba, y 4) De Libertad
Condicional.
Período de Observación.
Realización de estudios médicos, psicológicos y sociales de los condenados;
formulación de diagnósticos y pronósticos criminológicos que se asentarán en la
historia criminológica.
Período de Tratamiento.
En la medida que lo permita la mayor o menor especialidad del establecimiento
penitenciario, el período de tratamiento podrá ser fraccionado en fases que
importen para el condenado una paulatina atenuación de las restricciones
inherentes a la pena. Estas fases podrán incluir el cambio de sección o grupo
dentro del establecimiento o su traslado a otro.
Período de Prueba.
Comprenderá sucesivamente:
1_La incorporación del condenado a establecimiento abierto o sección
independiente de éste, que se base en el principio de autodisciplina.
2_La posibilidad de obtener salidas transitorias.
3_ La incorporación al régimen de semilibertad.
Período de Libertad Condicional.
El juez de ejecución o el juez competente podrá conceder la libertad condicional
al condenado que reúna los requisitos fijados por el Código Penal, previo los
informes fundados del organismo técnico-criminológico y del consejo correccional
del establecimiento.
Normas de trato.
La persona condenada sujeta a medidas de seguridad que se aloje en
instituciones previstas en esta ley, se denominará interno.
Al interno se le citará o llamará únicamente por el nombre y apellido (Art. 57 Ley
24.660).
Derechos del interno.
Bienestar psicofísico (art. 58), asistencia médica (art. 143), asistencia espiritual
(art. 153).
Vestimenta digna, acorde al clima y a la estación (art. 63).
Alimentación adecuada a sus necesidades (art. 65).
Derechos del interno.
Información de sus derechos (art. 66).
Trabajar (art. 106).
Formación profesional (art. 114).
Remuneración (art. 120).
Educación (art. 133).
Mantener relaciones sociales y familiares (art. 158 y siguientes).
Deberes del interno.
El interno está obligado a acatar las normas de conducta que, para posibilitar una
ordenada convivencia, en su propio beneficio y para promover su reinserción
social, determinen esta ley y los reglamentos que se dicten (art. 79).
Poder Disciplinario.
El poder disciplinario sólo podrá ser ejercido por el director del establecimiento o
el funcionario que legalmente lo reemplace.
En ningún caso se podrá asignar a un interno el ejercicio de potestad disciplinaria.
Poder disciplinario.
No habrá infracción ni sanción disciplinaria sin expresa y anterior previsión legal o
reglamentaria.
El interno no podrá ser sancionado administrativamente dos veces por la misma
infracción.
En caso de duda se estará a lo que resulte más favorable al interno.
Infracciones.
Será considerada infracción disciplinaria el incumplimiento de las normas de
conducta impuestas legal y reglamentariamente al interno en su propio beneficio,
en el de terceros y para promover su reinserción social.
Las infracciones disciplinarias se clasifican en leves, medias y graves.
Infracciones leves.
Descuidar el aseo personal o la higiene del lugar de alojamiento.
Alterar el orden con cantos, gritos.
No respetar el horario o la convocatoria a actividades.
Fumar en lugares u horarios no autorizados.
Infracciones medias.
Negarse a los exámenes médicos.
Dar a los alimentos suministrados un destino distinto al previsto.
Usar o consumir drogas no autorizadas.
Maltratar de palabra o de hecho a visitantes.
Intentar o mantener relaciones sexuales no autorizadas.
Infracciones graves.
Incitar o participar en movimientos para quebrantar el orden y la disciplina.
Tener dinero, estupefacientes, alcohol, sustancias tóxicas o explosivas, o armas.
Intimidar física, psíquica o sexualmente a otra persona.
Cometer un hecho previsto como delito doloso, sin perjuicio de ser sometido al
eventual proceso penal.
Sanciones.
La sanción deberá adecuarse a la importancia, naturaleza y circunstancia de la
infracción cometida, a sus atenuantes o agravantes, a los daños y perjuicios
ocasionados, a la culpabilidad del imputado, a las formas de participación, a los
motivos que impulsaron el acto y demás condiciones personales del interno.
Sanciones.
Atenuantes: el buen comportamiento previo del interno y su permanencia menor a
tres meses en el establecimiento.
Agravantes: existencia de sanciones anteriores en los últimos seis meses,
participación de tres o más internos en el hecho, haber puesto en grave peligro la
seguridad o la normal convivencia o la integridad física o psíquica de terceros.

Libertad Condicional.
Unidad 25.
Requisitos para su obtención (art.13, Código Penal)
Concepto.
La libertad condicional es una suspensión parcial de la privación de libertad, es
decir, del encierro, que tiene lugar durante un período de prueba que, resultando
favorable, determina la extinción definitiva del resto de la pena privativa de libertad
que le quedaba por cumplir al condenado.
Autoridad Competente.
De acuerdo a una expresa disposición del artículo 13 del Código Penal, la
autoridad competente para otorgarla es la judicial (juez de ejecución), previo
informe de la dirección del establecimiento penitenciario sobre la conducta del
interno.
Naturaleza.
En la doctrina nacional y extranjera el criterio dominante la considera una forma
de cumplimiento de la pena, y se funda en que tiene lugar después de un encierro
parcial y no se trata de una suspensión total, toda vez que el condenado queda
sometido a una serie de restricciones.
Requisitos.
El Código Penal enumera de manera taxativa las condiciones de procedencia: a)
haber cumplido una parte de la pena privativa de libertad, que varía según los
plazos, b) haber observado con regularidad los reglamentos carcelarios, c) no ser
reincidente, ni haber cometido los delitos enumerados en el artículo 14 del Código,
y d) no habérsele revocado anteriormente su libertad condicional.
Condiciones de libertad.
La libertad del penado queda condicionada al cumplimiento de los recaudos
establecidos por el artículo 13 en sus distintos incisos.
Tienen por objeto posibilitar la mejor vigilancia del condenado.
Crítica.
En cuanto a la regla de conducta de abstención de bebidas alcohólicas, la misma
sólo tiene sentido cuando el abuso de alcohol está vinculado a la naturaleza del
delito por el cual se condenó.
Extinción.
El vencimiento de los términos tiene el efecto de extinguir la pena, conforme al
artículo 16 del Código Penal.
La revocación de la libertad opera únicamente en el caso de comisión de un
nuevo delito o la violación de la obligación de residencia.
Condenación Condicional.
Concepto. Naturaleza Jurídica.
Condiciones para su procedencia (art. 26, C. Penal).
Concepto.
La condenación condicional es la condena dictada a pena privativa de libertad de
corta duración, suspendiendo en el mismo pronunciamiento su efectiva ejecución,
con un plazo en el que el condenado deberá observar ciertas conductas y
abstenciones.
Fundamento.
La condenación condicional se funda en el reconocimiento de la naturaleza
deteriorante de la prisionización, como también en la necesidad de su evitación.
La condenación condicional implica una condena sometida a condición
resolutoria, que suspende la pena durante el tiempo de prueba y que, cumplida la
condición, no sólo hace desaparecer la pena, sino también la condena.
Requisitos.
La condenación que puede pronunciarse condicionalmente debe ser a una pena
de prisión privativa de libertad que no exceda de tres años y debe tratarse además
de la primera condena (delincuente primario).
Primera Condena.
La expresión primera condena debe entenderse como la que se pronuncie
transcurridos los plazos previstos en el art. 27 respecto de otra anterior, aunque
haya sido de cumplimiento efectivo, pues no puede negarse este beneficio a quien
por un delito anterior cumplió efectivamente la pena de prisión, y concedérsela
nuevamente a quien fue probado, y pese a ello, cometió un nuevo delito.
Condiciones.
El artículo 26 establece que la decisión se fundará en la personalidad moral del
condenado, la naturaleza del delito, y las circunstancias que lo han rodeado en
cuanto puedan servir para apreciar esa personalidad.
No procede para las penas de multa e inhabilitación.
Personalidad moral.
La expresión personalidad moral parece inadecuada, si se la entiende como una
exigencia puesta en las virtudes morales del condenado, lo que resultaría
violatorio del principio de reserva.
Basta con un pronóstico negativo que indique que el encierro agravará más la
personalidad moral del condenado.
Plazo de la condición.
La principal condición a que queda sometida la condenación a pena de prisión de
hasta 3 años, es que el condenado se abstenga de cometer nuevos delitos
durante el término de 4 años a partir de la fecha en que la sentencia que impone
esta condena condicional haya quedado firme.
Transcurrido ese plazo sin que el condenado cometa un nuevo delito, la
condenación se tendrá como no pronunciada.
Revocación.
Si dentro del plazo de 4 años, el condenado condicionalmente cometiere un
nuevo delito, sufrirá la pena impuesta en la primera condenación (dejada en
suspenso), y la que le correspondiere por el nuevo delito, conforme a las reglas de
acumulación de penas.
Nueva Condenación Condicional.
El sujeto podrá beneficiarse por segunda vez con la condenación condicional, si el
nuevo delito lo cometiere después de haber transcurrido 8 años a partir de la
primera condena firme.
Este plazo se elevará a 10 años si ambos delitos (el primero por el que fue
condenado condicionalmente, y el nuevo cometido) fueran dolosos.
Reglas de conducta.
El artículo 27 bis prevé que al suspender condicionalmente la ejecución de la
pena, el tribunal deberá disponer que, durante un plazo que fijará entre dos y
cuatro años según la gravedad del delito, el condenado cumpla todas o alguna de
las reglas de conducta allí enumeradas.
Taxatividad de las reglas.
La enumeración de las reglas de conducta del artículo 27 bis debe entenderse
como taxativa, y el juez no puede imponer otra pauta que las establecidas
expresamente, bajo pena de violar el principio de legalidad.
Sin embargo, la prohibición alcanza sólo a los casos que no benefician al reo.
Excepción.
Excepcionalmente, el juez puede apartarse de las pautas enumeradas en los 8
incisos del 27 bis, en cuanto esa medida pueda ser favorable al reo, tornándole
menos riguroso el período de prueba o bien acordándole la posibilidad de
suspensión que de otro modo no tendría.
Límites.
El límite a la imposición de estas reglas, debe ser el respeto por la dignidad de las
personas.
En el fallo “Rodríguez Dos Santos, Ramón”, condenado condicionalmente por
homicidio culposo, se le impuso como regla, que el condenado concurra a un
hospital público a presenciar una cirugía de un accidentado. Esta regla es
vejatoria, y afecta la dignidad de las personas.
Suspensión del Juicio a Prueba.
Estudio de las principales cuestiones.
Artículo 76 del Código Penal.
Regulación legal.
La suspensión del juicio a prueba, también llamada probation, se encuentra
legislada en el Título XII del Libro Primero del Código Penal.
Se establece que la suspensión del juicio se regirá de conformidad con las leyes
procesales correspondientes.
A falta de tales disposiciones, se aplican las del Código Penal.
Artículo 76 bis.
El imputado de un delito de acción pública reprimido con pena de reclusión o
prisión cuyo máximo no exceda de tres años, podrá solicitar la suspensión del
juicio a prueba.
Condiciones.
En líneas generales, esta modalidad de proceso especial consiste básicamente
en la suspensión del juicio por un período determinado, dentro del cual el
imputado debe reparar el daño en la medida de lo posible, y cumplir las reglas de
conducta que se le impongan a modo de prueba.
Solicitud.
La suspensión requiere la concurrencia de tres voluntades: el imputado que la
solicita, el fiscal como titular de la acción penal, y el tribunal que controla la
legalidad del acuerdo.
El imputado solicita que no se realice el juicio, y como contrapartida de ello, se
compromete a hacerse cargo de la reparación del daño, en la medida de sus
posibilidades, sin que ello implique confesión ni reconocimiento de la
responsabilidad civil, y a cumplir las reglas de conducta que le fueran impuestas
por el tiempo que judicialmente se determine.
Requisitos.
Además del requisito material de posibilidad de condenación condicional, la ley
establece otras condiciones.
La más importante es el ofrecimiento de reparación por parte del imputado.
En caso que el delito esté conminado con pena de multa conjunta o alternativa
con la de prisión, el imputado deberá pagar el mínimo de la multa.
Requisitos.
También el imputado deberá abandonar a favor del Estado los bienes que
presumiblemente resultarían decomisados en caso de recaer condena.
No procede cuando un funcionario público en ejercicio de sus funciones hubiera
participado en el delito.
Tampoco procede respecto de los delitos reprimidos con pena de inhabilitación.
Condiciones.
En cuanto a las condiciones a que queda sometida la probation, la ley reenvía a
las previsiones del art. 27 bis, modificando el término, que puede extenderse de
uno a tres años (en la condena condicional es de entre dos y cuatro años).
Efectos.
Se suspende el plazo de prescripción de la acción penal.
Si durante el término de prueba el imputado no comete un nuevo delito, repara los
daños en la medida ofrecida y cumple con las reglas de conducta, se extinguirá la
acción penal.
Nueva Suspensión.
Una nueva suspensión del juicio procederá si el nuevo delito fuese cometido
después de transcurridos 8 años a partir del momento en que venció el término
fijado para la prueba del proceso anterior, contados desde el día en que fue
concedida la suspensión.
Revocación.
La revocación del beneficio puede ocurrir por la comisión de un delito durante el
término fijado para la prueba.
Si el sujeto no cumple las condiciones, la suspensión debe revocarse y se
ordenará llevar adelante el juicio.
Síntesis.
Libertad Condicional (art. 13, C. Penal). Condenación Condicional (art. 26, C.
Penal). Suspensión del Juicio a Prueba (art. 76, C. Penal).
Libertad Condicional.
En la libertad condicional, el sujeto es condenado, y además cumple con una
parte de la pena, la que dependerá del monto de la condena, cumpliendo los
reglamentos carcelarios con regularidad.
Se suspende condicionalmente el cumplimiento de la parte que le resta de
condena.
Condenación Condicional.
En la condenación condicional, el imputado es juzgado y condenado, pero por el
escaso monto de la pena y su carácter de delincuente primario, se deja en
suspenso el cumplimiento total de la misma.
El condenado no cumple efectivamente la pena, quedando sometido a
condiciones.
Probation.
En la suspensión del juicio a prueba, lo que se suspende es el juicio o debate (el
imputado ni siquiera es juzgado), por un tiempo en el cual deberá cumplir una
serie de pautas de conducta, abstenerse de cometer delitos y reparar los daños en
la medida ofrecida.

Determinación
Judicial de la Pena.
Unidad 26
Individualización de pena.
Regulación Legal.
El artículo 40 del Código Penal establece que los criterios orientadores para la
individualización de la pena presentes en el artículo 41, resultan aplicables a las
penas divisibles en razón del tiempo y en razón de la cantidad.
Concepto.
La determinación o individualización de la pena es el acto o procedimiento
mediante el cual el juez fija las consecuencias de un delito, adecuando la pena
abstractamente determinada por la ley al delito cometido por el autor.
Para ello, el juzgador pondera la infracción, el ilícito culpable, y lo transforma en
una medida de pena determinada.
Criterios.
En el ordenamiento jurídico argentino no se establece un método para la
individualización de la pena, pero se determinan diversos factores que deben
considerarse a tal fin.
La escala penal del delito que se trate establece un parámetro para la
individualización de la pena.
Artículo 41.
En el artículo 41 se distinguen dos incisos. En el primero prepondera la
descripción de circunstancias de carácter objetivo vinculadas con el hecho
cometido, y en el segundo las de índole subjetiva, vinculadas con el autor y,
específicamente, con su peligrosidad.
Fines de la Pena.
La necesidad de reacción penal puede tener fundamento, también, en otros
principios que no fueron previstos en esta norma, como los vinculados con los
fines preventivo-generales de la pena.
La función del proceso de determinación de la pena consiste en lograr el equilibrio
óptimo entre la culpabilidad, la prevención general y la prevención especial.
El ilícito culpable y la personalidad del autor.
La adaptación de la pena se produce por medio de un doble proceso en el cual se
aprecian, primero, los aspectos objetivos del hecho mismo; después, las calidades
del autor, y entre éstas, deben incluirse las circunstancias de las que pueda
inducirse un criterio acerca de la probabilidad de que el sujeto vuelva o no a
delinquir (peligrosidad).
Peligrosidad.
La referencia al concepto positivista de peligrosidad en el texto legal constituye el
principal problema para la reconstrucción dogmática del texto del artículo 41.
El concepto de peligrosidad ha caducado en la actualidad, y es extraño al resto
del texto legal.
Juicio de peligrosidad.
La peligrosidad debe entenderse como capacidad delictiva.
La mayor o menor capacidad delictiva ha de entenderse en el art. 41 como la
probabilidad de cometer nuevos delitos.
La función del juicio de peligrosidad consiste en individualizar cuál será la menor
pena dentro de la escala legal, con suficiente aptitud preventivo-especial para
constreñir al delincuente a no regresar al delito.
Pautas de determinación.
En el inciso 1 del art. 41, se hace referencia a la naturaleza de la acción, los
medios empleados para ejecutarla y la extensión del daño y el peligro causados;
son claras referencias al grado del injusto, por lo que constituyen el punto de
partida para su graduación.
Se consagra la valoración de las consecuencias del delito, y por lo tanto del grado
de afectación del bien jurídico.
Un caso particular de consideración de la extensión del daño, es el del concurso
ideal. Aunque se trate de un único delito, las lesiones son varias y deben
considerarse todas a los efectos de graduar el ilícito y determinar la pena.
Los motivos y la miseria.
La calidad de los motivos del autor es un punto de referencia respecto del
reproche de la culpabilidad por el acto.
Los motivos son la esencia de la culpabilidad, pues lo que se reprocha es la
posibilidad de haberse motivado de otra manera.
Valoración.
La culpabilidad será más grave cuanto más bajos, aberrantes, o contrarios a
derecho sean los sentimientos y motivos del autor, y la reprochabilidad de la
conducta será menor cuanto más se acerque la intención del autor a la protección
de un bien jurídico.
La miseria.
Se propone como de especial valoración dentro de los motivos del autor la
miseria o la dificultad de ganarse el sustento propio necesario y el de los suyos.
Esto rige específicamente respecto de los casos próximos al estado de necesidad.
Se establece un indicador de la magnitud del injusto que, sin alcanzar a ser una
causa de justificación que lo elimine, es presentado como una situación de
necesidad que debe considerarse para reducirlo.
Condiciones Personales.
La edad, la educación, las costumbres, la conducta precedente y los demás
antecedentes y condiciones personales del autor, indican la relevancia de la
consideración de su personalidad para decidir la pena adecuada al caso concreto.
La personalidad del autor es un criterio para graduar su culpabilidad, pues es uno
de los datos indicadores de su ámbito de autodeterminación. Por ello, el reproche
vinculado a la personalidad del autor se referirá a la influencia que ella tuvo en las
posibilidades de conducirse en el caso concreto.
La valoración de la personalidad del autor debe mantenerse dentro de ciertos
límites, y únicamente pueden considerarse los aspectos de aquélla que estén
vinculados al hecho.
Educación y edad.
Las circunstancias relativas a la educación, situación social y personal al
momento del hecho, resultan relevantes para evaluar la capacidad del autor para
reconocer la antijuridicidad de su conducta y para determinarse de acuerdo con
ese conocimiento, y también para establecer el grado de exigibilidad de una
conducta conforme a derecho.
La edad es indicadora del grado de madurez de la persona y del grado de
asentamiento de ciertas características de su personalidad, que harán más fácil o
más difícil la evitación de la conducta prohibida.
Participación en el hecho.
La participación que el imputado haya tomado en el hecho es una referencia al
grado o magnitud del injusto.
Se debe considerar la contribución concreta del sujeto al ilícito, el rol que haya
desempeñado y la influencia de su actuar en el logro del plan delictivo.
Si bien el art. 45 equipara la escala penal para autores, partícipes necesarios e
instigadores, generalmente el ilícito del autor será más grave, debido a que es
quien tuvo el dominio del hecho, frente al partícipe que cooperó.
Vínculos personales.
La referencia a los vínculos personales es relativa a la relación entre el autor y la
víctima, en virtud de la cual resulta más exigible la conducta del autor conforme a
derecho, pues se afirma que el deber de respetar los bienes jurídicos ajenos es
mayor cuando existe una relación particular.
Se trata de la existencia de una relación de confianza que constituye una
agravante no sólo por la traición del autor, sino por la mayor indefensión de la
víctima frente al ataque de una persona que aprovecha esa situación para la
comisión del delito.
Circunstancias ocasionales.
Las circunstancias de tiempo, modo, lugar y ocasión constituyen criterios
orientadores para la graduación del ilícito.
Núñez señala la nocturnidad, el descampado, la calamidad pública, entre otras.
Son datos cuya significación debe valorarse en cada delito y de acuerdo con sus
condiciones concretas de ejecución.
Conducta Precedente.
Los antecedentes y condiciones personales pueden ser considerados como
indicadores de la mayor o menor autodeterminación con que actuó el autor, por lo
que resultan datos de utilidad para cuantificar el grado de culpabilidad.
La conducta anterior podría ser valorada en la medida en que se manifieste como
un indicio de mayor o menor hostilidad al derecho y tenga relación con el hecho
concreto, como ocurre con la valoración del grado de preparación del delito.
La reincidencia.
Zaffaroni cuestiona la consideración de la reincidencia como una agravante.
Explica que la reincidencia es el efecto más trascendente de la prisionización, por
lo que el Estado no puede agravar la pena del segundo delito que contribuyó a
causar.
No obstante, la jurisprudencia considera que la agravante basada en las
condenas que registra el imputado por delitos de idéntica motivación criminógena,
tiene que ver con su proclividad delictiva, o lo que es igual, con una repetición de
decisiones reveladoras de mayor peligrosidad.
Prohibición de doble valoración.
Al momento de evaluar las diferentes circunstancias para efectuar la
determinación de la pena, deben excluirse de esa valoración las que ya ha
considerado el legislador al establecer el tipo penal y que constituyen el
fundamento del ilícito.
De otro modo, tendría lugar una doble valoración de una misma circunstancia,
primero en la subsunción en un tipo penal y luego en la fijación de la pena.
Agravantes Genéricas.
En el Código Penal, existen determinadas agravantes genéricas, es decir,
comunes para todos los delitos, salvo aquellos que ya la tengan prevista en forma
específica.
Así, el art. 41 bis, que agrava la pena por el uso de un arma de fuego, el art. 22,
que agrega la pena de multa cuando el hecho se cometiere con ánimo de lucro, y
el art. 227 ter, que agrava la pena de cualquier delito, cuando la acción contribuya
a poner en peligro la vigencia de la Constitución Nacional.
Reincidencia.
Concepto. Clases.
Concepto.
Conforme al artículo 50 del Código Penal, hay reincidencia cuando el sujeto que
ha cumplido total o parcialmente una pena privativa de libertad impuesta por
tribunal del país, comete un nuevo delito punible también con esa especie de
pena.
Clases.
Reincidencia ficta: cuando jurídicamente es irrelevante si la condena anterior fue
cumplida efectivamente o se trató de condenación condicional.
Reincidencia real: la reincidencia se denomina real o verdadera, cuando la
condena anterior se cumplió efectivamente (régimen del Código Penal).
Clases.
Reincidencia Genérica: cuando no interesa el delito cometido con anterioridad, en
cuanto a su calidad de doloso o culposo (régimen del Código argentino).
Reincidencia Específica: cuando el sistema exige que la condena actual sea por
delito de la misma calidad que el anterior.
Efectos.
La reincidencia es un estado en el que cae el sujeto, estado que causa que no
pueda otorgársele la libertad condicional, ni la condena condicional, y se lo
considera, aunque erróneamente, como circunstancia agravante a la hora de la
determinación judicial de la pena.
Constitucionalidad.
La objeción a su constitucionalidad ha sido centrada en mayor medida respecto al
art. 14, la no concesión de libertad condicional a los reincidentes, al considerar
que es una violación del principio non bis in idem, al agravar un hecho por un
delito anterior en que recayó condena firme.
Duración de sus efectos.
El texto legal determina que la pena sufrida debe computarse a los fines de la
reincidencia, si el nuevo delito se cometiere antes de que haya transcurrido el
plazo que estipula el art. 50, en su último párrafo.
Multireincidencia.
El Código Penal en sus artículos 52 y 53 integra lo dispuesto sobre la
reincidencia, para aquellos que, su nueva caída en el delito, esté precedida por
más de tres penas privativas de libertad de acuerdo a las condiciones fijadas.
En tales casos, la ley dispone que el juez aplicará una medida accesoria
consistente en reclusión por tiempo indeterminado como un complemento
circunstancial de la última condena.
La Pena de Multa.
Unidad 27
Concepto. Finalidad.
Concepto.
La multa penal es una pena que opera sobre el patrimonio del condenado, con el
límite constitucional de la prohibición de la confiscación, pero que no tiene un
objetivo reparador.
Es la única pena pecuniaria principal prevista en el Código Penal.

Distintos supuestos.
Puede presentarse como pena exclusiva (art. 108, C. Penal), conjunta con la de
prisión o la de inhabilitación, o alternativa a la de prisión (art. 245, C. Penal).
Consiste en el pago de una suma de dinero al Estado.
Utilidad.
En la actualidad, su tratamiento ha cobrado gran interés debido a su posibilidad
de sustituir con eficacia, muchas penas privativas de la libertad de corta duración.
No tiene la finalidad reparadora de las indemnizaciones civiles.
Regulación legal.
Para la individualización de la pena de multa, además de las pautas del art. 41,
deberá tenerse en cuenta la situación económica del penado. El juez podrá
autorizar el pago de la multa en cuotas.
Se contempla la posibilidad del cobro compulsivo, es decir, hacer efectivo el
monto de la multa sobre bienes, sueldos u otras entradas del condenado, con
excepción de las destinadas a prestación de alimentos.
Forma Sustitutiva.
Se permiten formas sustitutivas de cumplimiento, como la amortización del trabajo
en libertad, para imputar el valor de su retribución al pago de la multa, siempre que
se presente ocasión para ello.
En todos los casos debe tratarse de una opción del condenado, el trabajo no
puede serle impuesto compulsivamente.
Conversión a prisión.
Cuando el condenado no paga la multa, y fracasan todos los procedimientos
alternativos (pago en cuotas, amortización con trabajo, cobro compulsivo), deviene
la conversión de la multa en pena de prisión, que no podrá exceder de un año y
medio.
Equivalencias.
El cómputo para la conversión de la multa en prisión se hará siguiendo lo
dispuesto por el art. 24 del Código Penal para el cómputo de prisión preventiva.
Un día de prisión equivaldrá a la cantidad de multa que el tribunal fije entre el
mínimo y el máximo previsto por la ley.
Determinación.
El juez deberá determinar un valor para cada día de prisión, y a partir de allí,
calcular el tiempo de prisión que equivale a la multa total impuesta como pena.
En cualquier tiempo que se satisficiera la multa, el reo quedará en libertad.
Multa Complementaria.
Se encuentra prevista en el artículo 22 bis del Código Penal, que autoriza al
tribunal, en los casos de delitos reprimidos con pena privativa de libertad, a
imponer una pena de multa no prevista por la figura o contemplada en forma
alternativa con la de encierro, cuando el delito haya sido cometido con ánimo de
lucro.
Agravante genérica.
Fontán Balestra sostiene que es una agravante genérica que comprende todos
los delitos dolosos, penados con pena privativa de libertad, en cuya comisión haya
existido ánimo de lucro.
Por ánimo de lucro se entiende el propósito de obtener un beneficio económico,
cualquier ventaja patrimonial, sin que sea necesario que se logre.
Doble valoración.
Núñez considera que este artículo es aplicable incluso si el ánimo de lucro integra
el tipo delictivo (Ejemplo: art. 80 inc. 3, homicidio agravado por precio).
Sin embargo, acertadamente se ha señalado que ello no correspondería, pues se
estaría valorando o agravando doblemente una misma circunstancia.
Sistemas Comparados.
Existen en la legislación comparada tres sistemas de regulación de la multa:
Sistema de la suma total,
Sistema del tiempo o plazo de multa,
Sistema de los días multa.
Sistema de la suma total.
Es el sistema tradicional, según el cual el juez condena a una cantidad concreta,
o sea, un monto global que resulta de conjugar dos coordenadas: gravedad del
delito y situación económica el condenado.
Es el sistema adoptado por el Código Penal Argentino.
Sistema del plazo de multa.
El juez individualiza en cada caso concreto la cuantía correspondiente a cada tipo
o porción, teniendo en cuenta la capacidad patrimonial del penado, de manera que
de sus ganancias, le quede la cantidad mínima necesaria para sus obligaciones
elementales.
La multa no se paga de una vez, sino a lo largo de cierto tiempo, en plazos fijos
según los ingresos.
Sistema de los días multa.
Se determina la importancia o gravedad de la multa no por una suma de dinero,
sino por un número de días, según la gravedad del delito.
Cada día equivale a una concreta cantidad de dinero, según la posición
económica del condenado.
La ley debe fijar el número de días de multa que se imponen como pena a cada
delito, según su gravedad.
Decomiso.
Prevista en el art. 23 del Código Penal, se trata de una pena accesoria
consistente en la pérdida de las cosas que han servido para cometer el hecho
(instrumentos del delito), y de las cosas o ganancias que son el producto o el
provecho del delito (efectos del delito).
Pena de Inhabilitación.
Clases. Efectos.
Concepto.
La pena de inhabilitación es una pena de carácter impeditivo consistente en una
incapacidad con relación a determinadas esferas del derecho.
Consiste en la pérdida o suspensión de uno o más derechos.
Clases.
La inhabilitación puede ser absoluta o especial.
A su vez, las penas de inhabilitación pueden encontrarse previstas como penas
principales o accesorias.
Además, la pena de inhabilitación puede ser perpetua o temporal.
Inhabilitación absoluta.
Sus efectos están previstos en el art. 19 del Código Penal, y tienen una extensión
limitada, lo que se otra manera resultaría inconstitucional por producir la muerte
civil del condenado.
Se trata de la privación de un número limitado de derechos que están
expresamente previstos por la ley.
Privaciones.
Del empleo o cargo público que ejercía el penado, aunque provenga de elección
popular.
Del derecho electoral.
De la capacidad para obtener cargos, empleos y comisiones públicas.
Del goce de toda jubilación, pensión o retiro, civil o militar.
Artículo 12, C. Penal.
La reclusión y la prisión por más de tres años llevan como inherente la
inhabilitación absoluta, por el tiempo de la condena, la que podrá durar hasta tres
años más, si así lo resuelve el tribunal, de acuerdo con la índole del delito.
Implica además la privación, mientras dure la pena, de la patria potestad, de la
administración de los bienes y del derecho de disponer de ellos por actos entre
vivos. El penado quedará sujeto a la curatela establecida por el Código Civil para
los incapaces.
Inhabilitación especial.
Se trata de una sanción impeditiva que presupone el ejercicio delictuoso,
incompetente o abusivo de un empleo, cargo, profesión, actividad o derecho,
sobre el que luego, en caso de condena, recaerá el impedimento para su ejercicio.
Por ejemplo, el médico que en ejercicio imperito de su profesión, causa la muerte
de su paciente, puede ser privado de su profesión en virtud del art. 84, C. Penal.
Distinción.
Se distingue de la inhabilitación absoluta porque se limita a los derechos que
guardan una particular relación con el delito cometido.
En la sentencia debe especificarse el alcance que tiene.
Efectos.
La inhabilitación especial produce la privación del empleo, cargo, profesión o
derecho sobre que recayere y la incapacidad para obtener otro del mismo género
durante la condena.
La inhabilitación especial para derechos políticos producirá la incapacidad de
ejercer durante la condena aquéllos sobre que recayere.
Inhabilitación facultativa.
Se trata de una inhabilitación especial prevista por el art. 20 bis del Código, como
pena facultativa.
Podrá imponerse cuando el delito cometido importe: incompetencia o abuso en el
ejercicio de un empleo o cargo público, abuso en el ejercicio de la patria potestad,
adopción, tutela o curatela, incompetencia o abuso en el desempeño de una
profesión o actividad cuyo ejercicio dependa de una autorización, licencia, o
habilitación del poder público.
Quebrantamiento.
El artículo 281 bis del Código Penal establece una pena de dos meses a dos años
de prisión para el delito de quebrantamiento de la pena de inhabilitación, sea que
aquél recaiga sobre una inhabilitación absoluta o sobre una especial.
Rehabilitación.
Consiste en la restitución del condenado al uso y goce de los derechos y
capacidades de los que fue privado con motivo de la inhabilitación (absoluta o
especial).
Se encuentra prevista por el artículo 20 ter del Código Penal.
Condiciones
Es necesario que el inhabilitado se haya comportado correctamente durante los
siguientes plazos:
Tratándose de inhabilitación absoluta: durante la mitad del plazo de inhabilitación
temporal o de diez años si la inhabilitación es perpetua.
Tratándose de inhabilitación especial: durante la mitad del plazo de inhabilitación
o de cinco años si la inhabilitación es perpetua.
Condiciones.
Se entiende como comportamiento correcto el gobierno de las propias acciones
sin incurrir en delitos o excesos u omisiones de otra índole.
Es necesario además que el penado haya reparado los daños en la medida de lo
posible.
Además, en caso de inhabilitación especial se exige que haya remediado su
incompetencia o que no sea de temer que incurra en nuevos abusos.
Otras consecuencias.
Cuando la inhabilitación importó la pérdida de un cargo público, o de una tutela o
curatela, la rehabilitación no comportará la reposición en los mismos cargos.
Para todos los efectos, en los plazos de inhabilitación no se computará el tiempo
en que el inhabilitado haya estado prófugo, internado o privado de su libertad.
Medidas de Seguridad.
Concepto. Clases. Diferencias con la pena.
Concepto.
Son los medios de que dispone el derecho penal moderno, distintos de las penas
y que cumplen una función de prevención especial.
Es otra forma de reacción penal dirigida a aquellos sujetos inimputables o en los
cuales la pena no ha cumplido el efecto esperado.
Concepto de Von Liszt.
Son todos aquellos medios por los cuales se trata de obtener la adaptación del
individuo a la sociedad (medidas educativas o correccionales), o la eliminación de
los inadaptables a la sociedad (medidas de protección o de seguridad, en sentido
estricto).
Fundamento.
Así como la pena se funda en la culpabilidad del sujeto, en el caso de las medidas
de seguridad, el fundamento radica en la peligrosidad de aquellos sujetos que
jurídicamente están incapacitados para ser receptores de penas, precisamente
porque faltan en ellos los requisitos propios de la culpabilidad.
Clases.
Curativas: tienen una finalidad eminentemente terapéutica, se proponen curar o
mejorar la salud mental, y se destinan por ello a los delincuentes inimputables en
razón de anomalías en sus facultades, a los toxicómanos, bebedores, etc.
Educativas: tienen a reformar al delincuente, a educarlo o re-educarlo,
aplicándose especialmente a los menores.
Eliminatorias: son aquellas medidas que se aplican a delincuentes reincidentes o
habituales, y que tienen a lograr un mejoramiento en la conducta del interno.
Ejemplo: reclusión por tiempo indeterminado.
Diferencias con la pena.
Para la teoría monista, no existen diferencias cualitativas entre pena y medidas de
seguridad, por ello las engloba bajo el nombre de sanciones, y propugna que se
utilicen unas u otras pero no en forma conjunta.
Teoría Dualista.
Desde la perspectiva dualista o de la doble vía, existe entre penas y medidas de
seguridad una diferencia de cualidad: las medidas de seguridad tienen un carácter
estrictamente administrativo y, aún incorporadas a los códigos penales, mantienen
su naturaleza de disposiciones preventivas y de buen gobierno.
La pena se funda en la culpabilidad del sujeto, y las medidas de seguridad en la
peligrosidad criminal.
En este sistema, la medida de seguridad se acumula a la pena.
Medidas Previstas.
El art. 34 inc. 1 del Código Penal, prevé la internación del enajenado en un
manicomio.
Es una medida opcional del juez, que procederá cuando éste estime que exista
peligro de que el sujeto se dañe a sí mismo y/o a los demás.
Medidas Previstas.
El mismo artículo dispone la internación de quien resultase absuelto en virtud de
las otras causales del inc. 1, como medida obligatoria para el juez.
Se refiere a los supuestos de ebriedad o de intoxicación por drogas, para quienes
deben existir establecimientos adecuados.
Ley de Estupefacientes.
Si el condenado dependiera física o psíquicamente de estupefacientes, el juez
impondrá, además de la pena, una medida de seguridad curativa, que consistirá
en un tratamiento de desintoxicación y rehabilitación. Durará lo necesario a estos
fines, cesando por resolución judicial, previo dictamen de peritos que así lo
aconsejen (art. 16, ley 23.737).
Reclusión por tiempo indeterminado.
Esta medida de seguridad eliminatoria se impone a delincuentes imputables y
consiste en la reclusión por tiempo indeterminado (o perpetua, en la de
incorregibles) en un establecimiento especial nacional.
Son individuos con plena capacidad, en quienes la ejecución de penas privativas
de la libertad ha resultado ineficaz para ejercer su misión de reinserción social.
Reparación Civil del daño causado por el delito.
Análisis de las disposiciones del Código Penal.
Naturaleza.
El delito implica un daño. Ese daño puede ser público o colectivo (la alarma social
que determina la aplicación de medidas propias del Derecho Penal), o privado (el
cual da lugar a la restitución y a la indemnización de daños y perjuicios).
Artículo 29, Código Penal.
Cuando se comete un delito, y el imputado es capturado por el sistema penal, la
sentencia condenatoria podrá ordenar tres cosas:
1_La reposición al estado anterior,
2_La reparación del daño,
3_El pago de las costas.
Reposición.
Si el delito fue de hurto, se dispondrá la restitución de la cosa hurtada, si consistió
en falsificar una escritura, dictar una sentencia prevaricante o contraer un
matrimonio bigámico, la condena respectiva debería disponer las rectificaciones
correspondientes.
Si la reposición es imposible de hecho o de derecho, el damnificado puede exigir
una indemnización.
Indemnización.
Incluye el daño material y el moral.
El daño material comprende daño emergente (efectivamente sufrido por el
patrimonio), y lucro cesante (ganancias de que fue privado el ofendido).
El daño moral comprende los padecimientos y mortificaciones en la seguridad
personal o en el goce de bienes.
Pago de Costas.
Comprende los gastos realizados en el proceso penal (honorarios de abogados,
peritos). Por regla se encuentran a cargo del vencido, por ende, es el condenado
quien tiene la obligación de pagarlas.
Solidaridad reparatoria.
Según el art. 31 del Código Penal, la obligación de reparar el daño es solidaria
entre todos los responsables del delito.
La palabra responsables del delito abarca a autores, cómplices e instigadores, es
decir, a todas las personas a quienes se haya podido atribuir responsabilidad
penal por el hecho, cualquiera que fuese la participación que hubieran tenido en
él.