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LA ESTRUCTURA DE UN ENSAYO

En este contexto para la elaboración de este documento proponemos


abordarlo como un ensayo en el que se presente de manera clara la
vivencia en la práctica cotidiana de la ludoteca de los aprendizajes
y posturas teóricas, política y estratégica de la Metodología
Naves.

Es importante que el ensayo se presente desde el análisis de una de las


categorías que se vienen sistematizado a saber:

1. Desarrollo de habilidades
2. Representaciones del niño o niña cuando juega
3. Comportamientos respecto a normas o reglas, autoridad,
sexualidad y genero
4. Ejercicio de derechos de infancia

La argumentación se hará desde la vivencia en la cotidianidad y


presentando los resultados que se han dado en los niños y las
niñas y sus familias.

Para ilustrar de mejor manera, presentamos a continuación qué es un


ensayo, cómo se presenta un ensayo y cuáles son las
características que lo definen como tal:

1. Qué es un Ensayo?
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En términos elementales, se denominan ensayo a una composición


literaria donde se sustenta una tesis o conjunto de tesis en torno a un
problema surgido dentro de un campo de estudio.

La palabra “ensayo” alude al carácter personal, tentativo, provisional si


se quiere, del desarrollo del discurso. Se diferencia así del tratado y de
la monografía, que requieren de una indagación más profunda y erudita
del tema.
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Sin embargo, ello no significa que en un ensayo baste con exponer las
opiniones personales sobre el asunto. No, porque lo que se piensa debe
apoyarse con argumentos o razones que lo justifiquen. Por eso, a menudo
un tratado de fondo resulta de la manipulación de los argumentos
anticipados en un ensayo.

Por otra parte, un ensayo no es lo mismo que un resumen, y menos que


un resumen obtenido por la agregación de citas sin comillas
entresacadas de los textos. Un resumen bien elaborado puede servir de
información dentro del texto, pero no debe confundirse entre sí.

2. ¡Qué condiciones se requieren para escribir un ensayo?

Ante todo, atreverse a pensar. Cuando escribimos un ensayo, debemos


sacudirnos la pereza mental que nos impide alcanzar nuestras propias
conclusiones. Frente a la actitud cómoda de quien redacte textualmente
lo que ya se haya escrito, en un genuino ensayo nos arriesgamos a
exponer nuestra posición con nuestro lenguaje.

Una revisión atenta de las fuentes bibliográficas, buena dosis de


imaginación a la hora de concebir la tesis y rigor discursivo en el
desarrollo de la argumentación, constituyen las condiciones para llevar
un ensayo a feliz término.

3. Cuál es la estructura de un ensayo?

En forma genérica, un ensayo consta de las siguientes partes:

• Introducción: En este apartado, se presenta el tema al lector,


brindándosele los datos necesarios para ubicar el problema. Al
final de la introducción, conviene agregar el plan del ensayo.

• Formulación del problemática: Se formula en forma precisa el


aspecto sobre el cual se quiere indagar. Para mayor claridad,
conviene exponerlo en forma interrogante. Así mismo, debe
explicarse cuál es el alcance del problema, cómo se relaciona con
problemas semejantes y en qué radica su problematicidad.

• Argumentación: Constituye la parte central del ensayo. Aquí, se


sostienen las razones con las cuales se justifica la tesis propuesta.
En el ejemplo más sencillo se reduce a desarrollar un único
argumento. Otras veces, se agregan varios argumentos que
sumados demuestran la validez de la tesis. En los ensayos más
complejos , se establece una hilación discursiva entre los
diferentes argumentos, de modo que el último supone los
anteriores. Como sea, debe procurarse que la argumentación
resulte suficiente para apoyar la tesis, conectar los distintos
argumentos entre si sin confundirlas y prever en el mismo
desarrollo argumentativo las objeciones que puedan oponerse.

• Conclusiones: En sentido estricto, un ensayo no requiere de


conclusiones, entendidas éstas como respuestas definitivas. Al
contrario, por su misma naturaleza ensayística, por lo general
supone el surgimiento de nuevas inquietudes, de variantes a las
tesis de argumentaciones alternativa. A menudo, el final de un
ensayo inspira la problemática de la cual parte otro. Por
conclusiones, entonces, nos referimos a la exposición sucinta de
las ideas que emergieron en el transcurso del discurso y la
sugerencia de nuevos problemas o tesis.

4. Qué pasos se siguen para elaborar un ensayo?

El proceso de elaboración de un ensayo, depende de múltiples variables,


tales como el dominio previo del tema, el acceso a la literatura
especializada, el tiempo disponible, etc. Por consiguiente, solo
indicaremos los pasos básicos que pueden seguirse:

Examen de la información: Es un ensayo típico de un curso académico,


por lo general se cuenta con algunos textos como fuentes. Conviene en
un primer momento una lectura global de ese material. A continuación,
debe efectuarse por lo menos un tipo de procesamiento de la
información: resumen, sinopsis, cuadro comparativo, fichas
contextuales, etc.

Ideas del Ensayo: a medida que se revisa la información, deben


amontarse las ideas que van surgiendo en orden a la redacción del
ensayo. Atención: no es necesario preocuparse aquí por la sintaxis;
basta consignar las palabras necesarias para identificar la idea. Una vez
terminada la lectura, repasados las ideas recogidas, elegimos las que nos
interesa desarrollar y procuramos asignarles un orden discursivo.

Elaboración del plan del Ensayo: con base en la lista anterior, escribimos
el plan de ensayo así:

1. Enunciación breve del problema


2. Enunciación breve de las tesis
3. enunciación breve de los argumentos

Elaboración del ensayo: A partir del plan, se procede a redactar el


ensayo, según la estructura ya señalada. En lo posible debe tratarse de
seguir rigurosamente el plan, de modo que la exposición quede ordenada.
Sin embargo debe tenerse en cuenta que en el curso de la escritura,
pueden surgir variaciones no previstas. De todos modos, conviene no
perder el hilo discursivo.

Así mismo, recomendamos que durante la primera redacción del ensayo,


no se vuelvan a consultar las fuentes bibliográficas, ya que a menudo
esto impide que se desenvuelvan las propias ideas. Luego, luego cuando
se revise el escrito original, si pueden revisarse los textos y recurrir
incluso a nueva literatura, con el fin de precisar los datos, incluir sin
exagerar citas, considerar otros argumentos.

5. Ejemplo de ensayo

Para ilustrar nuestra propuesta, incluimos el siguiente ejemplo:

Plan de ensayo:
1. Enunciación breve dl problema: ¡es válido simplificar la ortografía
del idioma español?
2. Enunciación breve de la tesis: debe conservarse las
particularidades ortográficas de la lengua española
3. Enunciación breve de los argumentos:
Los partidarios de la simplificación ignoran el carácter histórico del
lenguaje
Los rasgos ortográficos son un factor de identificación del español
Ni la evolución ni la conservación ortográfica se pueden decidir por
decreto.

Ejemplo de texto de ensayo:

¿ADIOS A LA ORTOGRAFÍA?

(introducción)

Gabriel García Márquez ha sorprendido al público internacional con su


propuesta de jubilar la ortografía del idioma español. Varios
escritores y gramáticos manifestaron en seguid su rechazo a tal
iniciativa, pues según ellos amenaza con destruir la pureza del
castellano. En cambio es de suponer que los estudiantes y todos
aquellos que han sufrido los rigores de la ortografía, han aplaudido
esta declaración del Nobel colombiano.

(formulación del problema)

En este ensayo, vamos a reflexionar sobre la posible validez de


simplificar la ortografía española. ¿Debe adoptarse un alfabeto
escrito con estricta correspondencia al alfabeto fonético? ¿Por
ejemplo, elegir la gráfica /b/ para escribir todas las palabras con
dicho sonido, tratese de /b/urro o /b/aca, y eliminar por superflua la
/v/? ¡Del mismo modo, deben especializarse las /s/, la /k/, la /g/,
la /j/? ¿Debe eliminarse la /h/ por muda y las tildes por engorrosas?
¿No lograríamos así una escritura menos traumática y más funcional?
(Exposición de tesis?

Aunque la invitación parece sugerente, en sentido escrito


sostendremos nuestro desacuerdo fundamental con la eliminación por
decreto de la ortografía. Para nosotros, las peculiaridades
ortográficas de la escritura española no son algo inútil y por tanto
prescindible, sino constituyen elementos constitutivos de nuestra
lengua a los cuales no debemos renunciar en forma abrupta.

(Argumentación)

En el fondo, este cuestionamiento a la ortografía parte de una


profunda incomprensión sobre la naturaleza del lenguaje humano.
Quienes piensan en reducirlo, lo re asimilan a un simple instrumento
para la comunicación eficaz de mensajes. Abandonar las
particularidades ortográficas, equivaldría a limar el cuchillo para que
corte mejor.

En efecto, una lengua expresa ante todo el espíritu de una comunidad


histórica. Al contrario de los lenguajes artificiales como el de la
lógica matemática, un lenguaje natural como el español se ha ido
conformando a través de muchas generaciones de hablantes y
escribientes. Los rasgos especiales de la lengua oral o escrita,
constituyen un factor de idiosincrasia. Desde luego, por su mima
carácter histórico, la lengua evoluciona , y surgen nuevas
convenciones sobre cómo hablar o como escribir, pero así como
ninguna academia de la lengua puede oponerse a los cambios, ningún
personaje por ilustre que sea puede forzarlos.

(conclusión)

La /b/ junto con la /v/, la /c/ al lado de la /q/ y la /s/, ésta frente a
la /z/, la /g/ en competencia con la /j/, la /h/ como símbolo del
silencio(“el dedo puesto de pronto sobre los labios” como dice el
maestro Germán Arciniegas), la /ll/ lloviendo sobre la /y/ del yo, las
tildes marcando el compás de la escritura, son los condimentos que le
dan su sabor distintivo al idioma español, Sin ellos, tal vez a lengua se
facilite, pero quién quiere comer un plato desabrido?.

6. Qué es una ponencia:


Una ponencia se puede definir como un breve ensayo que se ha
preparado con el propósito de ser presentado ante un auditorios.
Cualquiera que sea el entorno en el que participa con una ponencia, es
aconsejable que se estructure en los tres apartados clásicos de
Introducción, Cuerpo y Conclusiones.

La Introducción tiene como objetivo principal el atraer la atención de la


audiencia y preparar el camino al mensaje principal. El ponente debe
utilizar la Introducción para
 Cautivar el interés de los oyentes y darles una visión del tema
que lo haga atractivo.
 Dar a los oyentes la información que juzgue necesaria a fin de
que puedan entender bien el cuerpo de doctrina que se
expondrá a continuación.
 Hacer los agradecimientos pertinentes de forma breve y
educada, especialmente breves si está en una mesa redonda

El Cuerpo central es donde debe incluir el mensaje principal que desea


transmitir al auditorio. El error más frecuente por parte de ponentes no
experimentados (y de algunos ya experimentados) es el de querer
transmitir a la audiencia todo lo que el ponente sabe sobre la materia. Si
se cae en la tentación de decirlo todo, la lluvia de información que hará
caer sobre la sufrida audiencia será tal, que en muy poco tiempo el
ponente habrá conseguido el desinterés de la gran mayoría de oyentes.
Tres o cuatro ideas clave, repetidas dos o tres veces con diferentes
palabras y desde diferentes perspectivas, deben ser transmitidas antes
de que el natural cansancio haga presa en la audiencia y disminuya su
atención. Es el momento decir cuáles son las aportaciones principales o
más novedosas del trabajo realizado y limitar el fárrago de datos
experimentales a aquellos que son esenciales para substanciar lo que se
afirma. Se trata en esencia, de atenerse a lo más importante y
recalcarlo.

La Conclusión es también importante. Conviene indicar a los oyentes


cuándo se ha entrado en la recta final, cuándo se ha iniciado la
conclusión. En la conclusión se incluirán frases breves y sucintas que
resuman lo expuesto, digan porque es importante y qué aplicación
práctica tiene. Las conclusiones deber corresponder a los objetivos o
preguntas mencionadas en la Introducción.

El diálogo

Es el momento de la verdad, en el que el ponente se da cuenta si ha


llegado o no al público. Y esto no se medirá tanto por la prontitud con la
que surjan preguntas o intervenciones (la mayoría de las audiencias son
tardas en iniciar preguntas) sino por la viveza y número de las mismas
una vez se ha roto el hielo inicial. En el momento del diálogo no hay que
olvidar lo siguiente:

• Repita para toda la audiencia las preguntas que le hacen. Es


particularmente importante cuando el sistema de megafonía no es
óptimo. Si quien pregunta lo hace hablando hacia el ponente, los
oyentes situados por detrás de él pueden fácilmente perder sus
palabras.
• Sea breve y claro en las respuestas. Los oyentes que no estén muy
interesados se lo agradecerán y los que sí lo estén, se lo
agradecerán también porque de esta forma habrá tiempo para más
preguntas.
• Evite los diálogos con una sola persona de la audiencia. Si alguien
está interesado en profundizar más, diga que con mucho gusto le
ampliará información o comentará lo que se desea al finalizar
• En encuentros largos se ha optado por recoger las preguntas,
seleccionarlas y responderlas en un solo bloque de intervención.