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Agnes Martin (Canadá, 1912 – Nuevo México, 2014)

La belleza es el misterio de la vida


de: Writings (1991)

Cuando pienso en arte pienso en belleza. La belleza es el misterio de la vida.


No está en el ojo, está en la mente. En nuestras mentes hay un sentido de
perfección.
Respondemos a la belleza con la emoción. La belleza nos da un recado.
Nosotros estamos confundidos acerca de este mensaje por culpa de las
distracciones. A veces, incluso pensamos que estará en el correo. El mensaje
es acerca de diferentes tipos de felicidad y gozo. El gozo está muy logrado en
la novena sinfonía de Beethoven y en el Partenón.
Toda obra de arte trata de la belleza; toda obra positiva la representa y la
celebra. Todo el arte negativo se queja de la falta de belleza en nuestras vidas.
Cuando una rosa bella muere no muere la belleza porque no está realmente
en la rosa. La belleza es un acecho en la mente. Es una respuesta mental y
emocional que realizamos. Respondemos a la vida como si fuera perfecta.
Cuando entramos en un bosque no vemos los árboles caídos. Somos inspirados
por una multitud de árboles en pie. Incluso escuchamos un silencio cuando no
está silencioso realmente.
Cuando vemos a un recién nacido decimos que es hermoso – perfecto.
La meta de la vida es la felicidad y dar una respuesta a la vida como si fuera
perfecta es el camino a esa felicidad. Así como también lo es a la obra de arte
positiva.
No está en el rol de un artista preocuparse por la vida – sentirse responsable
de crear un mundo mejor. Esta es una distracción muy importante. Todo tu
condicionamiento ha sido dirigido a la vida intelectual. Esto es inútil en la obra
de arte. Todo el conocimiento humano es inútil en la obra de arte. Los
conceptos, relaciones, categorías, clasificaciones, deducciones son
distractores de la mente que desea mantenerse libre para la inspiración.
Hay dos partes de la mente. La mente externa que registra hechos y la
mente interna que dice “sí” y “no”. Cuando piensas en algo que deberías hacer
la mente interior dice “sí” y te entusiasmas. A esto le llamamos inspiración.
Para un artista este es el único camino. No hay ayuda en ninguna parte. Él
debe escuchar a su propia mente.
El camino de un artista es un camino completamente diferente. Es una vía
de rendición. Él debe sucumbir a su propia mente.
Cuando tú miras en tu mente la encuentras cubierta de muchos
pensamientos basura. Tienes que penetrar aquello y escuchar lo qué te está
pidiendo hacer. Ése trabajo es una obra original. Todo el resto hecho de ideas
no está inspirado y no es trabajo artístico.
Una obra de arte se corresponde con emociones felices. Trabajar sobre
ideas se corresponde con otras ideas. Hay tanto escrito sobre arte que está
equivocado a causa de búsqueda intelectual.
Muy comúnmente se piensa que el intelecto es responsable de todo lo que
se crea y hace. Así como es un lugar común que todo lo que es puede ser
puesto en palabras. Pero hay un amplio rango de la respuesta emocional que
creamos que no puede ser expresado en palabras. Estamos tan acostumbrados
a dar estas respuestas emocionales que no estamos plenamente conscientes
de ellas hasta que son representadas en una obra de arte.
Nuestra vida emocional realmente domina nuestra vida intelectual, pero no
lo percibimos.
Debes descubrir la obra de arte que te gusta y darte cuenta de la respuesta
que creas hacia ella. Especialmente debes conocer la reacción que creas hacia
tu propio trabajo. Es en este camino que descubres tu dirección y lo verdadero
sobre ti mismo. Si no descubres tu respuesta a tu propio trabajo pierdes la
recompensa. Debes mirar el trabajo y saber cómo te hace sentir.
Si no eres un artista puedes hacer descubrimientos sobre ti mismo
conociendo tu respuesta a las obras que te gustan.
Pregúntate a ti mismo: “Qué tipo de felicidad siento con esta música o esta
pintura”.
Hay felicidad que sentimos sin ningún estímulo material. Podemos
despertar en la mañana sintiendo felicidad sin motivo. Los sentimientos
abstractos o no-objetivos son una parte muy importante de nuestras vidas. Las
emociones personales y el sentimentalismo son anti-arte.
Hacemos arte como algo que tenemos que hacer sin saber cómo va a
funcionar. Cuando está terminado debemos ver si es efectivo. Incluso cuando
obedecemos a la inspiración no podemos esperar que la obra sea
satisfactoria. Un artista es una persona que puede reconocer el fracaso.
Si eres un compositor no puedes esperar que todo lo que toques sea una
composición. Es lo mismo en las artes visuales. Hay demasiados fracasos.
El trabajo artístico es el único trabajo en el mundo que es inmaterialista.
Todos los demás trabajos contribuyen a la riqueza humana y al confort. Puedes
ver a través de esto que tanto la riqueza como el confort no son los intereses
del artista. Él es irresponsable porque su vida va en una dirección distinta. Su
mente estará involucrada con la belleza y la felicidad. Es posible trabajar en
otra cosa y mantener este estado mental y avanzar como artista.
El interés inmaterial es esencial.
La última tendencia y la escena artística son distracciones innecesarias para
un artista serio. Él se sentirá mucho más recompensado reaccionando al arte
de todos los tiempos y lugares. No como historia del arte sino considerando
cada pieza y su valor para él.
No puedes pensar “Mi vida es más importante que el trabajo” y conseguir
el trabajo. Tienes que pensar que el trabajo es la cúspide en tu vida. Una vida
de artista es aventurera. Una cosa nueva tras otra. He estado hablando
directamente con artistas, pero se aplica a todos. Aprovecha la consciencia de
la perfección de tu mente. Observa la perfección en todo alrededor tuyo. Ve si
puedes descubrir tus sentimientos verdaderos cuando escuchas música. Haz
de la felicidad tu meta. La forma de descubrir la verdad de esta vida es
descubrirte a ti mismo. Di a ti mismo: “Qué me gusta y qué quiero”. Encuentra
exactamente qué quieres en la vida. Pide inspiración a tu mente acerca de
todo.
La belleza ilustra a la felicidad; el viento en la hierba, las olas relucientes
sucediéndose, el vuelo de las aves, todo habla de felicidad.
El cielo azul abierto ilustra una felicidad distinta y la noche oscura y suave
otra. Hay un número infinito de tipos de felicidad.
La reacción o respuesta es la misma para el observador que para el artista.
La reacción o respuesta al arte es el campo real del arte.
La composición es un misterio absoluto. Es dictada por la mente. El artista
busca tales sonidos o líneas que son aceptables para la mente y una
organización igualmente aceptable de ellos. Las composiciones aceptables
despiertan sentimientos incuestionables de apreciación en el observador.
Algunas composiciones apelan a algunos y algunas a otros.
Pero si ellas no son aceptadas por la mente del artista no apelan a nadie. La
composición y la aceptación mental son esenciales a la obra de arte. El arte
comercial es hecho conscientemente para apelar a los sentidos lo cual es muy
distinto. El trabajo artístico es muy costoso y también muy escaso. Implica una
gran cantidad de aplicación crear una composición que sea totalmente
aceptable. Las sinfonías de Beethoven con cada una de sus notas compuestas
representan un esfuerzo humano titánico.
Para avanzar en la vida debes dejar las cosas que no te gustan. Deja de hacer
las cosas que no te gusta hacer. Tienes que encontrar las cosas que te gusten.
Las cosas que son aceptables para tu mente.
Podrás ver que tendrás que tener tiempo para ti mismo para averiguar qué
apela a tu mente. Mientras vayas con otros no estarás viviendo tu vida
realmente. Rebelarse contra otros es igualmente inútil. Tú debes encontrar tu
camino.
La felicidad es estar encaminado con la vida – sentir el empuje de la vida.