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La entrevista de devolución de información

1. Devolución de información en el proceso psicodiagnóstico


De Ocampo y García Arzeno
Hipótesis: es necesaria una devolución de información diagnóstica y pronóstica discriminada y dosificada, en relación con las
capacidades yoicas del o de los destinatarios.

Teoría de la devolución de la información


Apunta al porqué y al para qué de la devolución.
Devolución de información: comunicación verbal discriminada y dosificada que el psicólogo hace al paciente, a sus padres y al grupo
familiar, de los resultados obtenidos en el psicodiagnóstico.
Objetivo básico: transmitir la información.
Segundo objetivo: observar la respuesta verbal y preverbal del paciente y sus padres ante la recepción del mensaje del psicólogo. Esto
constituye otra fuente informativa que permite sintetizar el caso y emitir el diagnóstico con mayor margen de certeza, al tiempo que
permite planificar más adecuadamente la orientación terapéutica.
a) DESDE EL PUNTO DE VISTA DEL PACIENTE
- La devolución a niños se fundamenta en los siguientes puntos:
1) Siguiendo la ley del cierre (Gestalt) es necesario transmitir el resultado de una comunicación lograda; ésta es de tipo esferal,
del paciente hacia el psicólogo y viceversa.
2) El examen psicológico implica, por las depositaciones en el psicólogo de partes adaptativas y enfermas del paciente, un
proceso que ataca su identidad, exigiendo una reconexión interna de ciertos aspectos que el sujeto reconoce como suyos (identidad
manifiesta) y otros que desconoce pero actúa. Esta reestructuración exige que se le devuelva al examinado esa identidad latente.
3) Si esa reintegración no se produce, el paciente queda ligado al psicólogo en una relación de objeto que lo privó, y el psicólogo
experimenta dificultades para lograr una buena separación, porque se siente en deuda con el paciente.
4) Si se devuelve información a los padres y por otro lado al hijo, se favorece la discriminación de identidades dentro del grupo
familiar. Si no hay devolución, el niño siente que su identidad latente queda depositada en el psicólogo y en sus padres, funcionando
él como tercero excluido.
5) La devolución funciona como prueba de realidad de que el psicólogo ha salido indemne de la depositación de los aspectos más
dañados y dañinos del paciente.
6) La falta de devolución favorece en el paciente fantasías de empobrecimiento y robo por enajenación de partes yoicas, que
cobran realidad si retenemos lo que nos fue depositado. La devolución funciona como mecanismo de reintroyección.
7) El paciente que no sabe si el psicólogo le dirá lo que opina sobre su problema o que sabe que nada se le informará, se siente
sometido pasivamente a las estimulaciones. El psicólogo asumirá para él, el papel de una figura amenazadora por depositación masiva
de todo lo persecutorio que alberga en su mundo interno. En cambio, si sabe que al finalizar se le darán los resultados, se sentirá
comprometido en el proceso y mejor dispuesto a colaborar.
8) La falta de devolución intensifica las fantasías de gravedad, locura, incurabilidad, etc.
9) La devolución da al paciente la oportunidad de verse con más criterio de realidad, con menos distorsiones idealizadoras o
peyorativizantes.

- En pacientes adolescentes son válidas todas estas razones, pero se debe enfatizar el punto 4. Esto cobra mayor trascendencia por la
reactivación de los problemas relacionados con el conflicto edípico, unida al duelo por la identidad infantil perdida y la necesidad de
asumir una nueva identidad.
- La devolución del paciente adulto que consulta espontáneamente ha resultado más fácil de aceptar como necesaria y factible.

b) DESDE EL PUNTO DE VISTA DE LOS PADRES DEL PACIENTE


- Consideramos imprescindible la devolución de información a los padres que consultan por un hijo por las siguientes razones:
1) Porque ellos han pedido la consulta para saber que pasa con ese hijo. Si nada se les dice puede ocurrir que se incrementen en
ellos las fantasías de enfermedad grave, incurable e irreparable. Con nuestro silencio producimos una dosis suplementaria de ansiedad
persecutoria. Así también, si desde la primera entrevista, de manera defensiva, los padres han depositado en el psicólogo todos los
sentimientos, afectos, impulsos y fantasías intolerables para desembarazarse de ellos, la no devolución favorece las fantasías de
desembarazamiento y alivio.
2) Porque es preciso reintegrarles la imagen del hijo, de ellos y del grupo familiar, corregida, actualizada, ampliada o restringida.
Así, los ponemos en condiciones de tomar conciencia de la real identidad del hijo, de los cambios que deberán aceptar en él, en ellos y
en el grupo familiar. Se da la oportunidad de mostrarles los aspectos negados del hijo.
3) Porque tratándose de un niño, un adolescente o un adulto psicótico grave o en estado confusional, son los padres u otros
parientes los responsables de la concreción del tratamiento.
4) Si los padres no han venido por propia iniciativa, sino enviados por un tercero, la entrevista devolutiva funciona como una
oportunidad para tratar de que logren cierto insight respecto de la situación real.
5) Si los padres no concurren, comprendemos que el psicólogo funciona para ellos como objeto ansiógeno y que la dosis de
ansiedad persecutoria es tan intensa que se defienden evitándola. (hay casos en que la parte infantil y angustiada de los padres está
depositada en el hijo, siendo éste el que no quiere asistir)

c) DESDE EL PUNTO DE VISTA DEL PSICÓLOGO


- La devolución de información es recomendable para preservar la salud mental del psicólogo. Su tarea sería insalubre si se hiciera
cargo de las depositaciones masivas del paciente y/o sus padres. La restitución de fantasías, emociones, etc., sólo puede hacerse en la
entrevista final.
- La entrevista es un paso más en el conocimiento del caso. Por lo general permite hacer una buena síntesis. Cobra importancia
trascendental cuando en ella surgen recuerdos reprimidos o actitudes inesperadas, que hacen variar el plan táctico ideado.
- El saber cuáles son las conductas probables del sujeto cuando se le trata de incluir lo que habitualmente niega, disocia, etc., permite
planificar la terapia con más sentido de realidad, significando para el terapeuta exponerse menos a la frustración.
- La devolución sirve como prueba de realidad de su tarea anterior. Esto es, si supo comprender lo que ocurre, si se prueba la validez
de sus hipótesis y si logra planificar acertadamente la táctica de abordaje para encarar la solución del conflicto.
- Esta técnica suele despertar angustia en el psicólogo. Si el sentimiento angustioso se mantiene dentro de ciertos límites y el yo del
psicólogo logra mantener intacta su capacidad de pensar, discriminar, integrar, sintetizar, etc., se transforma en un instrumento útil a
lo largo de la entrevista, que indica elementos significativos que van surgiendo, permitiendo un insight más exitoso del caso.
Llamamos “instrumentalización de la ansiedad” al poder detectarla, elaborarla y transformarla en fuente de información útil. En otros
casos la fuente de perturbación es la rabia. Importante es captar lo que transferencialmente le llega de cada uno de los integrantes del
grupo consultante y de su respuesta contratransferencial.
- Entendiendo la situación de la entrevista devolutiva como un campo psicológico, el psicólogo funciona dentro del grupo como un
aspecto yoico que posee en mayor medida que los demás la capacidad de percepción, discriminación, integración y síntesis.

La técnica de la devolución de información


Trabajar con entrevistas devolutivas supone la constante utilización de lo latente y lo transferencial. La técnica de la devolución
apunta al cómo se hace la devolución:
- Una buena devolución empieza con la adquisición de un buen conocimiento del caso.
Una vez concluidas las entrevistas iniciales con los padres y la administración de los tests y hora de juego al paciente (niño), es
preciso estudiar todo el material registrado y elaborar hipótesis explicativas. Se tratará de obtener un panorama completo que incluya
la naturaleza de los vínculos que ligan al paciente.
- Es útil discriminar los aspectos sanos y adaptativos del paciente, sus padres y su grupo familiar y cuáles son los más enfermos y
menos adaptativos.
- Realizar una segunda discriminación: qué se le puede decir al paciente y/o sus padres de lo menos adaptativo y más enfermo. Es
importante tener claro los elementos límites dentro de los cuáles podrá desarrollarse la entrevista devolutiva.
- Confeccionar un plan guía para la entrevista devolutiva, suficientemente elástico como para modificarlo sobre la marcha.
- Se comienza la devolución por los aspectos adaptativos del paciente para continuar con los menos adaptativos incluyendo la
patología en la medida y ritmo que cada paciente pueda tolerarlo.
(Algunos indicadores de intolerancia: verbales conciencializados (“no entiendo”), de extrañamiento (“ese no soy yo”), sensaciones
proyectadas en el psicólogo (“no me entiende”); otros indicadores el paciente no los tiene conscientes (lapsus y asociaciones). Otros
son preverbales (ruptura de encuadre, ej. llegar tarde).

Algunos indicadores que expresan tolerancia: la aparición de nuevas asociaciones relacionadas con los recuerdos reprimidos,
expectativas, miedos, etc. También la capacidad de aceptación de “seudo identidades” y de aspectos manifiestos y latentes de la
identidad)

- Un problema técnico es la elección del lenguaje. Éste debe ser claro y, dentro de lo posible, similar al del paciente o los padres
(evitar terminología técnica). Es recomendable utilizar el material de tests para aclarar lo que queremos comunicar al paciente, éste no
debe ser mostrado a los padres (secreto profesional).
Otra dificultad técnica es la secuencia. Se recomienda ir de lo menos a lo más ansiógeno. Lo más ansiógeno suele ser lo más enfermo
del paciente. Se recomienda seguir la misma secuencia que los padres siguieron en la presentación de los aspectos de su hijo (a menos
que sólo hayan presentado lo dañado del hijo).
- El psicólogo debe hacer reiteradas síntesis cada vez más comprensivas del caso, repitiendo la información que estima será objeto de
mayor resistencia por parte de los padres, para evitar la negación y la distorsión como mec. de defensa.
- La entrevista no tiene porqué ser una, sobre todo cuando se percibe que el paciente o los padres necesitan más de una oportunidad
para elaborar lo que es imprescindible decirles.
- El psicólogo debe estar preparado para la aparición de emociones polares, dado que en toda entrevista surgen sentimientos
reparatorios al mismo tiempo que envidia y celos hacia el psicólogo movilizados por la culpa de hacer consciente todo lo que aún no
han podido reparar y aún sienten destruido. La aparición de envidia, celos y rivalidad también puede surgir dentro de la pareja, cada
uno trata de mostrar que ha sido mejor padre, así el otro se transforma en el depositario de los errores y fracasos.
- Cuando surgen índices de fracaso en la entrevista, como las conductas estereotipadas o la insistencia en negar ciertos contenidos, es
oportuno hacer señalamientos poniendo más el acento en el tipo de vínculo con el psicólogo que en el contenido de dichas conductas.
Todo proceso psicodiagnóstico moviliza en el paciente y los padres fuertes ansiedades depresivas y paranoides. El interjuego de
ambas depende del tipo de relación establecida con el hijo. Es importante como pronóstico que en la entrevista surjan momentos
depresivos, aún cuando haya fluctuaciones con predominancia de ansiedades paranoides y confusionales. De ahí que se deba
desconfiar de una entrevista en que se acepte todo lo que dice el psicólogo, son casos en que las tendencias reparadoras se depositan
en el psicólogo maníacamente y se evita sentir dolor y culpa. Esto último es un mal pronóstico.
- Es importante comparar la dinámica interpersonal de la entrevista de devolución con la que se dio en la primera entrevista (si
disminuyeron las resistencias, si se da cambio de roles, etc).
- Una de las situaciones más difíciles en la devolución es la que se crea cuando el motivo manifiesto de consulta es leve comparado
con lo que el síntoma aludido está encubriendo. El psicólogo suele contraidentificarse con los aspectos más dañosos y dañados de los
padres que no pueden asumir la culpa y siente que si les dice la verdad los destruye. En otros casos, si se contraidentifica con el hijo y
piensa que esos padres son realmente malos, puede sentirse impulsado a utilizar la entrevista devolutiva para castigarlos,
incrementando la culpa que traen los padres.
- En algunos pacientes la culpa persecutoria los lleva a defenderse psicopáticamente de la integración de lo sano y lo enfermo, lo
manifiesto y lo latente, lo reparador y lo destructivo. Disocian y proyectan evacuativamente en el psicólogo los aspectos negativos que
luego no pueden reintroyectar.
- Es muy común en la entrevista devolutiva identificar al psicólogo con un juez. Esto determina la emergencia de fuertes sentimientos
de culpa en los padres, que si no alcanzan la calidad depresiva y se mantienen como persecutorios a lo largo de la entrevista,
determinan que el psicólogo sea revestido con significado de Superyó cruel que condena.
- La entrevista devolutiva tiene por objetivo, entonces, sintetizar o unir aspectos reparadores y destructivos, lo cual es posible si el
paciente o los padres pueden unir el pasado, lo que hicieron mal, con el futuro. Así podemos mostrar cómo el presente y el futuro
funcionan como elementos de reparación.
- Según la edad del paciente, el clima de la devolución de información a los padres variará. Cuanto mayor es el paciente mayor es
también la sensación de fracaso que traen los padres, más perceptible la enfermedad, más difícil el mantenimiento de viejas
racionalizaciones, más abundantes las pruebas de realidad de los trastornos del hijo. Más intensa es la culpa por haber dejado pasar
un tiempo precioso y mayor es la fantasía de irreparabilidad.
- En el caso de padres adolescentes, consideramos útil una entrevista conjunta. Planificar la terapia solamente con los padres puede
constituirse en una alianza de éstos con el psicólogo, lo cual favorecerá las resistencias al tratamiento. Ante los padres de pacientes
adultos, hay considerar el tremendo sentimiento de fracaso con que llegan.

La técnica de la devolución de información al paciente


a) DEVOLUCIÓN A NIÑOS
- El psicólogo debe estar entrenado en la comunicación con ellos. Todo lo que el niño dramatice, gesticule o haga adquiere en la
devolución tanta importancia o más de lo que verbaliza. El mensaje no verbal del niño debe ser detectado, comprendido y utilizado,
ubicándolo en la entrevista de devolución junto con el mensaje verbal. Tanto las verbalizaciones como las dramatizaciones pueden
mostrar las resistencias, el sentimiento de alivio por sentirse comprendido y el insight del paciente.
- La psicoterapia psicoanalítica apoya la hipótesis de que el niño comprende mucho más y mucho antes de lo que el adulto cree.
- La devolución de información a un paciente que traen sus padres se realiza después de haberles hecho la devolución a ellos y
teniendo claro lo que piensan hacer en cuanto a las recomendaciones terapéuticas.
b) DEVOLUCIÓN A ADOLESCENTES
Lo dicho de la devolución a niños puede ser útil, pero hay que agregar consideraciones:
- En los adolescentes se encontrarán aspectos infantiles y otros más adultos aunque sea en grado mínimo. Es necesario buscar el
medio adecuado de mostrarles sus aspectos infantiles sin herirlos y los más adultos sin “adultificarlos”
- Presenta serias dificultades, comparada con la de niños y adultos. La intelectualización excesiva suele constituirse en un obstáculo
en la comunicación. De una buena devolución depende en un alto porcentaje la buena colaboración del adolescente con el terapeuta
que lo trate posteriormente.
c) DEVOLUCIÓN A ADULTOS
- Debe prevalecer la comunicación verbal sobre la preverbal. Si prevalece el material preverbal podemos ratificar el diagnóstico de
mecanismos muy regresivos. Es importante incluir con claridad todos los aspectos infantiles que tolere, ya que además de la
importancia actual sabemos que aparecerán en el tratamiento que se le recomendará.