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Universidad Iberoamericana

Teología a Distancia
Antropología Teológica
Heriberto Vega Villaseñor
18 de febrero del 2008

¿QUIÉN ES EL HOMBRE?
EL CONCEPTO DE PERSONA “AUTOPRESENCIA-EN-RELACIÓN”

1. Describan el concepto de persona “autopresencia-en-relacion” y expresen las


imágenes, ideas y recuerdos que les vienen a la mente leyendo los textos.
El concepto en sí tiene como referente de contraste la ontología de la substancia
que habla de la persona como sujeto, con algo que se basta a sí mismo, y al cual
se le pueden añadir algunos accidentes como: libertad, honestidad, verdad,
unidad, etc.
En el principio está la pregunta de la persona acerca de su identidad, la búsqueda
de la respuesta la realiza con las personas concretas con quienes convive y que
están todas en ciertos condicionamientos históricos y sociales concretos, está en
una dinámica de autorrealización que por los rasgos anteriores se puede definir
como ontológica e histórica. Ahora bien, esta pregunta trascendental acerca de la
propia identidad no es posible sin alguna manera de conciencia acerca de que
está deviniendo.
Esto es lo que constituye la autopresencia: palabra inclusiva y que parece estar
menos vinculadas con ideas preconcebidas. Lo que connota la autopresencia es
“un ser presente a sí mismo y sólo en este sentido también diluidamente
conocimiento y conciencia”.
Pero es una “autopresencia-en-relación” lo cual subraya la dimensión de
respectividad hacia el fundamento último de la realidad, Dios, según la fórmula:
“totalmente referido a…”/ “con total diferencia de…”; y también hacia la creación
entera, especialmente los de su especie.
Se destacan las tres dimensiones de este ser autopresencia-en-relación:
a) la del preguntar trascendental,
b) la interpersonal,
c) la mundana-histórica.

2. ¿Cómo se inscribe este concepto de persona en la ontología relacional


discutida?
Este concepto de persona se inscribe dentro de la ontología relacional como una
corrección de la concepción de “sujeto”, pero, sobre todo, hace concreto al interior
de la creación “el ser de la persona como totalmente referida a Dios
incomprensible y expresa cómo es relacion a Dos” (Andrade, 1999). En esta
ontología, la relación es anterior a la substancia en el sentido de que “la
autopresencia en sentido está constituida por su ser relación a Dios; en sentido
impropio, sin embargo, está constituida por su ser relación a los demás dentro de
su realidad histórica” (Andrade, 1999).
Este concepto se inscribe necesariamente en el planteamiento ya formulado,
implica que la persona es presente a sí misma constitutivamente y que es relación.
Ahora bien, esta relación se abre al misterio de Dios, a los demás y al mundo
histórico. Y este movimiento es motivado por una pregunta trascendental: ¿quién
soy yo?, de donde la respuestas están en esas tres dimensiones enunciadas, las
cuales se implican mutuamente: la búsqueda es histórica, en este mundo,
preguntando a los demás, preguntándose desde el misterio de Dios. Las
respuestas son las posibilidades de autorrealización al momento de hacerlas
propias de manera adecuada.

3. ¿Por qué empezamos a reflexionar desde el encuentro “yo-tú”?


Porque la pregunta trascendental por la propia identidad, por el “yo” sólo puede
hacerse en las coordenadas histórico concretas en que se encuentra y ahí el
encuentro con un tú es “el lugar más privilegiado para encontrarse a sí mismo y
para devenir “yo”.

4. ¿Cuáles son los rasgos principales del “encuentro” y que relación provocan en
ustedes?
a) Cada encuentro es único y no se compara con ningún otro, esta es su
dimensión más profunda.
b) Se da en una mutua aceptación. Lo que sucede en el “yo”, sucede también en
el “tú”.
c) Es un don que no se puede prever. No es posible provocar el encuentro, más
bien se da en la sorpresa, en la libertad.
d) Es creador. Ya que los demás me muestran algo de mí que no estaba presente
a mí mismo. De alguna forma el otro me puede decir: “tal como te veo eres para
mí”, es una acción creadora.

5. ¿Qué se entiende, en este contexto, por “autorrealización”?


La autorrealización significa que “soy yo-en-devenir que pregunta
trascendentalmente” (Andrade, 1999). Es una autopresencia nueva, revelada y
creada por un “tú” a la cual no puedo renunciar y no me pueden tampoco quitar los
demás. Puede ser incluso en una vía “negativa” cuando alguien me domine o bien
me ponga obstáculos para hacer algo, ahí mi autorrealización será en saber que
soy dominado por otro y en hacer cuestionamientos a esa situación. Por eso es
que la autorrealización del “yo” como cuestionamiento trascendental se convierte
en el fundamento último del cambio en la historia, y ese cambio se produce sólo
por y en el encuentro con los demás.

6. ¿Cómo puede este concepto de persona explicar la “libertad” y cuáles son las
diferencias principales respecto de la comprensión tradicional?
La comprensión tradicional de libertad, como señala la nota, se encuadra en la
“libertad de elección”, escoger entre diversas opciones. Sin embargo, en la
ontología relacional, la libertad está enmarcada en un presupuesto anterior: “el ‘yo’
de la autopresencia, que se objetiva en un ‘yo encarnado’ del que no es separable
aunque los dos nunca puedan ser idénticos, es libre en cuando que a la vez está
ilimitadamente abierto y es capaz de camio, sin que puede deducirse de ninguna
otra cosa este cambio”.