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POSTÍTULO

Gestación, parto y
nacimiento consciente
UNIVERSIDAD DE SANTIAGO DE CHILE

«Uso de hierbas
durante la gestación,
parto y posparto»
PABLA PÉREZ SAN MARTÍN
Las medicinas ancestrales han sido practicadas desde
tiempos remotos utilizando las hierbas medicinales
como aliadas para sanar. Resquicios y escritos hablan
de 5.000 a 3.000 años A.C. de la existencia de estas
nobles medicinas, como es el caso del Ayurveda
y la medicina tradicional china.

La medicina alópata occidental es bastante joven.


De ella hemos aprendido principalmente sobre
nuevas enfermedades y marcas de fármacos, pero:

¿HEMOS APRENDIDO EL ORIGEN DE LOS


PADECIMIENTOS O CÓMO VIVIR
DE MANERA SALUDABLE?
La Real Academia Española (RAE)
define embarazo como:

«Impedimento, dificultad, obstáculo»,


un proceso o situación molesta.

Esta descripción utilizada por la medicina y


popularizada en nuestro lenguaje ha contribuido
a que este proceso natural sea visto como un período
crítico o de riesgo para la salud de la mujer.

Asimismo, se utiliza popularmente el término


«mejorarse» cuando las mujeres van a dar a luz,
aludiendo a lo «enfermas» que viven durante meses.
«Gestación» es un concepto que se
usa en zoología para referirse a las
hembras vivíparas que, durante
períodos diversos, amparan crías
en su útero. En los humanos se estima
un período de nueve meses.
Al igual que los animales mamíferos,
nosotras, las mujeres (que también lo
somos), tenemos el poder de generar
el mejor alimento para nuestra/as
cría/as.
RECOMENDACIONES PARA UNA
GESTACIÓN SALUDABLE
Compañía afectiva (positiva)
Alimentación saludable
Ejercicio físico
Meditación
Uso de medicinas naturales
(ante padecimientos leves)
RECOMENDACIONES ALIMENTARIAS
Integrar a la dieta:

Abundantes frutas y verduras


(en lo posible crudas o poco cocidas).
Jugos de fruta natural (sin azúcar).
Semillas (sésamo, chía, amapola, etcétera).
Brotes o semillas germinadas
(alfalfa, lentejas, arvejas, etcétera).
Legumbres (porotos, garbanzos, lentejas,
arvejas, etcétera).
Frutos secos (almendras, nueces, castañas,
piñones, etcétera).
Alimentos integrales (avena, azúcar integral,
arroz, fideos, pan y galletas).
Abundante agua.
Sal de mar, preferentemente.
DISMINUIR EL CONSUMO DE:
Comida chatarra (comida rápida y frituras).
Grasas saturadas y grasas trans (eliminar
la margarina y reemplazar por mantequilla
o ghee).
Aceites no prensados en frío (optar por el
aceite de oliva o pepita de uva).
Dulces y chocolates (llenos de azúcar, grasa
animal, conservantes, colorantes, etcétera).
Bebidas gaseosas.
Alimentos refinados (como azúcar blanca
y harina blanca).
Desde tiempos remotos, las parteras tradicionales,
doulas y comadronas conocían la herbolaria
tradicional y la utilizaron para acompañar
los procesos de salud/enfermedad en la mujer
y en l@s niñ@s.

Actualmente, la medicina alópata evita todo tipo


de hierbas medicinales en la gestación ante la
posibilidad de provocar un aborto.

Sin embargo, en su mayoría las plantas no poseen


mayores contraindicaciones: todo depende del uso
y la dosis a utilizar.
¿Qué plantas debemos evitar?
Evita consumir plantas medicinales durante
el primer trimestre de gestación (excepto en casos
específicos, como el uso del jengibre para las náuseas,
o algunas infusiones que acostumbramos a beber,
como manzanilla, hierba mate, hoja de coca, menta, etc.).

Evita en general consumir extractos de plantas


muy concentrados.

Evita el uso interno de todo tipo de aceites esenciales.

En general se debe evitar la ingesta de plantas


con efectos emenagogo, abortivo, laxante, de acción
estrogénica y estimulante del útero. Asimismo, evita
las hierbas amargas y que causen sudor, como es el caso
de las utilizadas para las gripes, como el natre, la borraja,
el tilo, entre otras.
Entonces:
¿Qué plantas podemos
usar durante la gestación?

Las medicinas se encuentran en nuestros propios


alimentos: en vez de tomar una píldora para: náuseas,
constipación, mareos, anemia, etc., la solución
la puedes encontrar en los alimentos, como es el caso
de las plantas culinarias y las infusiones de hierbas.
Dividiremos la gestación
en tres ciclos importantes.

Durante todos ellos haremos un


recorrido por los cambios que van
sucediendo progresivamente y también,
en algunos casos, por las enfermedades
que podrán tratarse a través de
una alimentación saludable y de
preparados medicinales.
PRIMER CICLO:
Va desde la primera semana de gestación
hasta la semana 12, es decir, los tres primeros
meses. Durante este período la mujer comenzará
a sentir los primeros cambios a nivel emocional
y físico. Esto se debe a la acción de las hormonas,
promovida principalmente por la placenta.

La sensibilidad estará a flor de piel, lo que se


podrá manifestar, en muchos casos, sin ningún
problema.
Síntomas posibles:

Baja de energías y aumento del cansancio.


Sensibilidad a los olores.
Sensibilidad emocional.
Acidez estomacal.
Hinchazón y gases.
Falta de apetito.
Nauseas y vómitos.
Dolor de cabeza.
Dolor de útero y pechos.
Amenaza de aborto.
Anemia.
Presión arterial baja.
Plantas medicinales y alimentarias recomendadas

Zanahoria: Comerla fresca es un remedio eficaz


para disminuir la acidez.
Hojas verdes crudas: Espinaca, acelga, lechuga,
achicoria, etcétera. Ayudan a incrementar el apetito.
Semillas de chía: Consúmelas en las comidas.
Son buena fuente de Omega 3 y aumentan el apetito.
Fresa: Haz un jugo mezclado con agua y bébelo
en ayunas. Revitaliza y prepara el útero durante
toda la gestación.
Ajo: Consúmelo crudo en las comidas, ya que contiene
propiedades que estimulan el sistema digestivo
y aumenta el apetito.
Jengibre: Come algún alimento que lo contenga
o ponte un trocito en la boca hasta que pase la náusea.
Melisa en infusión. Pequeñas cantidades ayudan a
tener mejor digestión y evitan las náuseas.
Lavanda: El aceite esencial aplicado en las sienes
(solo un par de gotas) es muy efectivo para el mareo,
dolor de cabeza, el agotamiento y las jaquecas.
Manzanilla: por su acción antiespasmódica se utiliza
un cocimiento de la planta para usar en baños
de asiento. Esto ayuda a relajar los músculos y a
controlar las contracciones. Se debe realiza siempre
con la ayuda de alguien más.
El consumo de: Soya orgánica, verduras verdes
(mezcladas con limón), cereales integrales, semillas
de calabaza, zapallo y/o elixir herbal de hierro,
trabajan la baja hemoglobina en la sangre, es decir,
la anemia.
Hongos vaginales:

Yogurt natural (kéfir o de pajaritos): que contenga


lactobacilos vivos. Deberás ponerte yogurt en
la vagina, con la ayuda de una cuchara pequeña
o una jeringa (sin aguja). Una vez que haya
entrado, debes ponerte una toalla para que no
se salga y recostarte. A la mañana siguiente,
lávate solo con agua. Este tratamiento debe
durar siete noches seguidas.
Lavados con agua y vinagre de manzana
ayudarán para restablecer el ph y evitar
la comezón.
Infecciones urinarias:

Arándanos: Beber tres vasos diarios de jugo


fresco.Este es un eficaz remedio para prevenir
y sanar la cistitis.
Acelga: Infusión de tres hojas en un litro de agua.
Beber tres tazas al día.
Jugos de apio y piña: Licuar en partes iguales
y beber en ayunas.
Alcachofas: Comer la flor cocida y beber el agua
del cocimiento.
Barro: Aplicar cataplasmas en la zona de la vejiga
y los riñones para desinflamar.
Diabetes gestacional:

Disminuye el consumo de proteínas, grasa


y leche de vaca.
Consume frutas y verduras crudas.
Regula el consumo de carbohidratos (como pan,
cereales, pasta y arroz refinado). Consúmelos
preferentemente en su versión integral.
Disminuye la ingesta de alimentos con altas
cantidades de azúcar: gaseosas, jugos, pasteles,
postres, miel, chocolates y helados, entre otros.
Realiza alguna actividad física al menos
45 minutos diarios, como yoga prenatal,
para regular los niveles de azúcar.
TERCER CICLO:
Va de la semana 33 en adelante. El parto,
comúnmente, sucede entre la semana 37 y la 42.
Los cambios o padecimientos más característicos del
último ciclo de la gestación suelen ser:

Dolor de espalda.
Hipertensión: Preeclampsia.
Infección Perinatal por
Estreptococo grupo B (EGB).
Hemorroides.
Estreptococo grupo B:

1. Pela, corta o machaca un diente de ajo fresco


para activar la alicina.
2. Átalo con un hilo para que sea más fácil
retirarlo al día siguiente.
3. Colócate el diente de ajo en el fondo
de la vagina al acostarte.
4. De ser posible, evita levantarte en el
transcurso de la noche.
5. Retíralo a la mañana siguiente.
6. Repite este procedimiento durante ocho
noches corridas.
Hemorroides:

Ponte caléndula en aceite o ungüento alrededor


de la zona afectada.
Lava la zona con hemorroides con un cocimiento
de marrubio, manzanilla, romero y hierba
del platero. Realiza un cocimiento de partes
iguales de hierba en un litro de agua, filtra
y espera que se enfríe.
DURANTE EL
TRABAJO DE PARTO
Laurel: En infusión. Beber desde el comienzo. Esto
ayuda a mantener la dinámica de las contracciones.
Romero: En infusión. Beber solo una vez entrada en
la segunda etapa del trabajo de parto, ya que relaja
los músculos y fortalece el músculo cardíaco.
Albahaca: En infusión. Beber en caso de muchas
horas de trabajo de parto, por su efecto calmante.
Menta: Aceite esencial. Poner unas gotas en un
pañuelo para oler en caso de mareo y agotamiento.
También se puede utilizar un difusor (hornito)
donde quemar unas gotas del aceite.
PARA EVITAR DESGARROS:

Manzanilla: en infusión. Utilizar una gasa limpia (esterilizada) mojada con


la infusión tibia. Otra persona debe colocártela en la zona del periné y pre-
sionar suavemente.

PARA EL EXPULSIVO:

Pimienta: cocimiento de sus semillas (previamente machacadas). Solo tres


a cuatro unidades por taza de agua. Cocinar por unos minutos y beber. Esto
ayudará si el expulsivo se demora.

PARA MASAJE:

Lavanda y pimienta: Aceite esencial diluido en un aceite base. Dar masajes


en la zona baja de la espalda y caderas (esto lo debe hacer otra persona).

PARA LAS HERIDAS DE POSPARTO:

Matico: cocimiento de sus hojas en un litro de agua solo por diez minutos,
para regenerar la zona herida y acelerar la cicatrización y la caída de los
puntos en casos de laceración.
Para inducir el trabajo de parto o acelerarlo
Se pone a hervir 1 litro de agua y se le agregan todos
los ingredientes, dejando hervir por 15 minutos:

2 a 3 ramas de canela.
Un trozo de chocolate puro.
10 bolas de pimienta entera.
3 hojas de palto.
2 ramas de romero fresco.
Miel a gusto.
Jengibre fresco en rebanadas.
1 a 2 cucharaditas de páprika o pimentón rojo en polvo.
Orégano, albahaca y tomillo en media cucharadita.
1 cucharadita de aguardiente.

Se puede beber este brebaje durante la semana 41 de gestación


para inducir el parto o también se puede beber durante el traba-
jo de parto si este lleva muchas horas.
PLACENTA
¿Cuáles son, para la madre, los beneficios del consumo
de placenta tras el parto?

Estimula la involución del útero debido a sus


altos niveles de prostaglandina.
Es rica en vitamina K, un poderoso antihemorrágico.
Es rica en hierro, con lo que se evita una posible
anemia posparto.
Aumenta la energía vital, lo que ayuda a disminuir
el riesgo de depresión posparto.
Equilibra el cambio hormonal posparto.
Repone la vitamina B. -Ofrece alivio natural al dolor.
Ayuda a reducir el insomnio y otros trastornos
del sueño.
Baño reponedor de hierbas postparto:
Este baño ayuda a eliminar toxinas, liquido y cansancio
acumulado a la mujer puérpera.
Deberá realizarse después de la bajada de la leche y en
al menos 3 ocasiones. Comenzando a los 5 a 7 días tras
el parto, y así hasta llegar a los 40 días.

Materiales:

3 a 4 ramas grandes de romero fresco.


2 puñados de manzanilla.
1 ramo de árnica.
20 hojas de olivo.
1 ramo de ruda fresca.
3 ramos de albahaca.
15 cáscaras de nueces.
1 puño de sauce.
1 rama de canela.
Preparación: Hervir 5 litros de agua y agregar todos los ingredien-
tes y dejar cociendo durante 20 minutos. Reposar la mezcla durante
la noche anterior, colar y utilizar al otro día.

Realizar previamente un rebozo de cierre (masaje de 1 hora).


Calentar el espacio del baño y cerrar para evitar corrientes
de aire.
La mujer se sienta y comienza a recibir los choros de agua
caliente desde la cabeza.
Mientras, la mujer debe recibir infusiones de hierbas para
hidratarse (canela, manzanilla, romero).
Terminado el baño, dar masajes con las ramas de hierbas en
el cuerpo de la mujer.
Abrigar mucho a la mujer para que sude y dejarla descansar
durante 1 hora.

*No se recomienda para mujeres que tuvieron hemorragia pospato


y para una cesárea se recomienda realizarlo una vez que se han
eliminado los puntos.