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Consideraciones informáticas 1: Cuerpos informáticos

Santiago Martín de Salterain


(www.desviosdigitales.blogspot.com)

Intento de Introducción.

Hernán Ulm y Alex Marttoni proponen el estudio de los aparatos técnicos como
forma de acceder al funcionamiento de un cuerpo social 1. Siguiendo a Deleuze, los
aparatos técnicos, en tanto agenciamiento, son “expresión” de una máquina social.
En continuidad con planteamientos como los de Manuel Castells (2005),
consideramos que el aparato “expresivo” por excelencia de nuestra actual sociedad
es el aparato informático. “Evaluar” dicho aparato será una forma de acceder no
solo a una máquina social, sino también a la forma en la que nos configuramos a
nosotros mismos y nuestros cuerpos.
Dicho muy brevemente, la informática se caracteriza como una tecnología que
procesa flujos de información. Serán estos flujos los que darán funcionamiento a
nuestro aparato. Pensar la informática es –al menos en parte- pensar los flujos de
información que esta procesa. Sus devenires, sus expresiones y sus consecuencias
prácticas.
Esto tendrá implicancias para la política, el arte y la filosofía; desde la ética hasta la
estética. No podremos abordar todas esas problemáticas en unas cuantas páginas.
En lo que sigue nos proponemos únicamente hacer algunas breves consideraciones
con respecto a tres problemas articulados con la informática: el cuerpo, ciertas
prácticas artísticas y ciertas bases filosóficas para una ética informática.

Cuerpos Informáticos.
Deleuze rescata, entre otras muchas cosas, dos concepciones de Spinoza. Una tiene
que ver con definir a los cuerpos no por su género o especie, sus órganos o

1 El artículo se llama “Rituales de la Percepción: Villem Flusser, por una filosofía de los gestos”. No sé si lo
publicaron en alguna parte. Lo leí porque Hernán me lo pasó personalmente para un seminario que el
dictaba
funciones, sino por aquello que pueden. La otra podríamos plantearla en forma de
pregunta: ¿Qué puede un cuerpo? (Deleuze y Parnet, 2013:70-71)
Estos serán nuestros supuestos para pensar la informática en relación con lo
humano. Algunos conciben a estas tecnologías como poco humanas o
deshumanizantes (suponiendo que haya algo como “lo humano”). Pero si
definimos lo humano por sus potencias, por lo que su cuerpo puede, entonces la
cosa cambia. Lo humano no se deshumaniza con la informática, se re-define, ya
que puede otras cosas.
La informática ha posibilitado que un cuerpo esté “presente” a pesar de las
distancias. Gracias a Internet y los dispositivos celulares un beso que antes nunca
se podría haber dado ahora puede transformarse en una imagen o un texto y
aunque sea “rimar” con el calor de los labios del amante. El tiempo informático le
permite lograr al cuerpo humano cosas que el tiempo terrenal no le permitía. La
sonrisa del amor de tu vida en Skype, los parlantes susurrando te amo, han hecho
posible que la distancia y el erotismo se amiguen.
En efecto, gracias a la computadora en la que escribo, gracias al celular con el que
me comunico, el cuerpo puede otras cosas. Se extiende y en ese extenderse deviene
otro. Extensión y metamorfosis: Las lógicas del cuerpo que se zambulle en un
aparato informático.
Pero ¿Qué es específicamente lo que “puede” un cuerpo con la informática? Lo que
pueden los cuerpos es traducirse en información digital. Entenderemos por
“información digital” todo aquello que pueda ser absorbido por los medios
informáticos, todo lo que pueda ser procesado a partir de 0 y 1. Por el momento
(solo por el momento) se trata principalmente de textos, sonidos e imágenes.
Constantemente en el gesto de escribir en nuestro celular, nuestro cuerpo deviene
texto informático. ¿Cuántas veces hemos escrito “jajajajaja” en whatsapp sin hacer
una sola mueca de sonrisa en el rostro? Nuestros gestos faciales devienen textos
informáticos, es decir, información. ¿Cuantas veces ante la expresión de alegría
elegimos un emoticón? Los retorcijones expresivos de nuestros rostros son
donados a una entidad informática. El audio que grabamos por whatsapp parece
mantener aún el aura de la garganta humana que emitió esas palabras. Pero no
olvidemos que lo que escuchamos es su voz procesada como información digital.
Esto no aleja los cuerpos, como algunos podrían sostener. Solo propone que los
cuerpos deben devenir otros para encontrarse. Dos cuerpos biológicos alejados
deben devenir algo que no son, “cuerpos informáticos”, para poder encontrarse 2.

2 Sherry Turkle, psicóloga y socióloga del MIT no se equivocó al hablar de un “Segundo ser”. También tuvo
razón Javier Echeverría al hablar de un “Tercer Entorno”. Los cuerpos informáticos de los que hablamos son
los que habitan ese tercer entorno.
La comunicación informática es la lógica de la transformación y el encuentro. Un
nuevo tipo de encuentro.
No olvidamos el calor de un beso, la humedad de un pliegue femenino, el sabor
del café. Eso sigue estando ahí porque se trata de la comunicación de dos cuerpos
diferentes. Los cuerpos biológicos elegirán el contacto biológico y los cuerpos
informáticos entrarán en su propio flujo de información. Cargamos con dos
cuerpos diferentes pertenecientes a diferentes esferas (aunque dependientes uno
del otro).
Si realmente algo puede preocuparnos, es cuándo una esfera se confunde con la
otra o cuando una esfera se impone sobre otra. Pero este problema no está en la
informática, está en el sujeto que no sabe manejarse artísticamente entre las dos
esferas.
Otra pregunta a desarrollar sería ¿Cómo aparecen estos cuerpos en el espacio
social informático?
Como bien señala Flusser, en los pueblos primitivos la imagen ocupaba el lugar
por excelencia para comunicarse con el mundo. En la edad media será el texto.
Creemos que en la actualidad informatizada se trata de la interacción imagen-
texto.
Nuestro perfil de Facebook aparece con una foto y un texto descriptivo abajo. De
forma parecida en Instagran, Twitter y demás. Nuestra subjetividad estética
aparece en la relación imagen-texto. Nos presentamos ante el mundo en la
interacción de una imagen y un texto. No es poco común encontrarse en las redes
con selfies con una frase pseudo-metafísica en su margen inferior.
Esta forma de presentarse ante el mundo en la interacción imagen-texto es
evidente en whatsapp, donde a cada foto de perfil prácticamente se le obliga a ser
subrayada por un texto (el “estado”). La pregunta política aquí (siempre hay una
pregunta política) es: ¿Qué tipos de textos y que tipos de imágenes pondremos en
interacción para hacernos aparecer?
El diseño gráfico entiende completamente este modo de aparecer. Los diseñadores
gráficos trabajan con bloques de imagen-texto.
Pero el arte, siempre expresión de la forma de aparecer de las cosas, nunca se
queda atrás. El video arte se encuentra en una etapa en la que explora las
posibilidades de filmar en la más alta calidad con videastas como Bill Biola o Doug
Aitken. Sin embargo el carácter fragmentado de nuestra actualidad desprovista de
grandes relatos, posibilita una nueva estética. Una estética del low-fi (baja calidad)
y, de hecho, una interacción de la imagen y el texto como forma de aparecer de los
sujetos.
Por supuesto, dicha interacción imagen-texto no se presentará, para decirlo en
términos de Flusser, de manera redundante, es decir, el texto que repite lo que se ve
en la imagen (este podría ser el caso del diseño gráfico). Se presentará de manera
“informativa”, es decir, planteando una nueva posibilidad en la relación entre
imagen y texto. En otras palabras, hay “arte” cuándo la relación imagen-texto es
informativa, no redundante.
Ese carácter informativo puede encontrarse en la diferencia entre ambos, en la
“distancia” entre imagen y texto y de allí nacer su afecto o su percepto (Por decirlo
con Deleuze). Porque el pensamiento está en la diferencia, en la distancia, en el
“entre”. Ejemplo local de la interacción artística entre imagen y texto son los
proyectos de Hernán Ulm y Santiago Álvarez: “Interrupciones de lo visible”. A su
vez en ese mismo sentido se han hecho ciertas incursiones por el que escribe.
Lo importante aquí no es que los cuerpos se deshumanicen con la informática. Se
re-definen por sus nuevas posibilidades. Los cuerpos se extienden y buscan nuevas
maneras de aparecer. Lo tomaremos como bueno o malo (volviendo a Spinoza)
según estos cuerpos aumenten o disminuyan la potencia de obrar.

Bibliografía
(La que me acordé de poner)

-Castells, Manuel (2005) La era de la información (Vol 1) Economía, Sociedad y Cultura:


La Sociedad Red. Madrid: Alianza
-Deleuze, Gilles y Parnet, Claire (2013) Diálogos. Valencia: Pre-textos.