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Derecho

Es un conjunto de principios y normas, generalmente expresivos de una


concepción de justicia y orden, que regulan las relaciones humanas en toda
sociedad y cuya observancia puede ser impuesta de forma coactiva por parte del
Estado. Su carácter y contenido está basado en las relaciones sociales

Generalidades

Entre los diversos sentidos de la palabra derecho se encuentra el derecho


objetivo, subjetivo, vigente y positivo:

a) Derecho objetivo: Es un conjunto de normas, de preceptos imperativos-


atributivos, esto es de reglas que al mismo tiempo que imponen deberes
otorgan facultades. Es el conjunto de normas constitutivas de un
determinado ordenamiento jurídico.
b) Derecho subjetivo: es el poder, pretensión, facultad o autorización que
conforme a la norma jurídica tiene un sujeto frente a otro u otros sujetos, ya
sea para desarrollar su propia actividad o determinar la de aquéllos
c) Derecho vigente: Es el conjunto de reglas imperativo-atributivas que en una
época y en un lugar determinado el poder público considera obligatorias. Ya
que está formado por un conjunto de normas que en un determinado país y
en cierto momento, el Estado considera obligatoria su observancia. Un
ordenamiento vigente es el que está elaborado con todas las formalidades
prescritas por el poder público. Asimismo “La vigencia es un atributo
puramente formal, el sello que el Estado imprime a las reglas jurídicas, ya
sean consuetudinarias o escritas, sancionadas por él”.
d) Derecho positivo: Es todo ordenamiento que se cumple. La positividad se
refiere sólo a su eficacia. La positividad es un hecho que estriba en la
observancia de cualquier precepto o no vigente.
Aceptación

En la práctica cotidiana podemos comprobar que la gente ajusta su conducta


espontáneamente, casi sin darse cuenta de ello, a las prescripciones legales. La
facilidad con que las normas jurídicas son acatadas por la gran mayoría de la
población se explica porque, aun sin tener cabal conciencia de tal actitud, están
íntimamente convencidos del valor que encierran las normas y de la conveniencia
de ajustarse a ellas para poder convivir con los demás. Las normas que rigen su
conducta en sus relaciones con los demás forman parte de la cultura general.

Clasificación

Se divide en dos: Derecho Público y el Derecho Privado. Los dos derechos


son conjuntos normativos. En el Derecho Público sus normas se refieren a la
organización del Estado y a la actividad que desarrolla para cumplir con las
atribuciones que al Estado le corresponden. En el Derecho Privado las normas
rigen las relaciones entre los particulares, normas que le son aplicables al Estado
cuando no ejerce funciones de poder político.
El Derecho Público lo forman el Derecho Constitucional, el administrativo, el
procesal, el penal, el derecho agrario, el Derecho del trabajo y el Fiscal. Mientras
que el Derecho Privado lo forman el Derecho civil y el mercantil.

Etimología

La palabra derecho proviene del latín directus, que significa lo recto, lo rígido,
lo correcto. A su vez, esta se deriva del verbo dirigere, que significa conducir,
enderezar, regir, llevar rectamente hacia un lugar. Esta voz, asimismo, procede de
regere, que hace referencia a conducir o dirigir a un fin.
Estado

Estado es una forma de organización cuyo significado es de naturaleza


política. Se trata de una entidad con poder soberano para gobernar una nación
dentro de una zona geográfica delimitada.

Origen de Estado

También se llama estado a cada una de las divisiones políticas y geográficas


de un país. Estas divisiones son autónomas y tienen su propio gobierno regido por
una estructura administrativa local, muchas veces conformada por municipios. Por
ejemplo: el estado de Veracruz y estado de Guadalajara en México, o el estado
Zulia en Venezuela.

Razón y justificación del estado

La Razón de Estado se refiere al modo de decidir y obrar que un gobernante


toma para poder conservar la salud y la fuerza de un Estado. Por lo tanto el
"príncipe virtuoso" necesita guías con las orientaciones para saber cómo pretender
conservar al Estado en optimas condiciones, las que a su vez suponen un
conjunto de razones (exigencias) que el príncipe, luego de interpretar, debe llevar
a la práctica.
El Estado se justifica, solamente, por ser la institución que brinda seguridad
jurídica. Pero no hay que interpretar la afirmación en un sentido restringido, ya que
cuando se piensa en una institución para la seguridad jurídica, quiere decir normas
jurídicas generales y abstractas que tengan certidumbre de contenido y ejecución
con un claro marco de referencia moral o supra positivo
Participación social

Se entiende por participación social a aquellas iniciativas sociales en las que


las personas toman parte consciente en un espacio, posicionándose y sumándose
a ciertos grupos para llevar a cabo determinadas causas que dependen para su
realización en la práctica, del manejo de estructuras sociales de poder.

El Estado en su triple Aspecto de la realidad

Aceptada la estructura tridimensional del mundo jurídico, es dable trasladarla


al orden político para ofrecer una visión integral del Estado. Ese hecho complejo
de la convivencia humana políticamente organizada nos obliga a contemplar al
ente político en su triple aspecto de la norma, el hecho y el valor. La ciencia
política no puede abdicar de ninguno, so pena de perder el panorama completo y
la unidad de conjunto.
Este triple aspecto de la realidad debe incluirse en la verdad total del alma y
de la manifestación cósmica, y esta necesidad debe determinar la tendencia ultima
del proceso de la naturaleza evolutiva

Elementos del Estado Venezolano

Los elementos básicos de cualquier Estado son:


1. Población (elemento humano del Estado);
2. Territorio (espacio físico);
3. Poder Político (forma de organización colectiva para lograr sus fines).

Pueblo

El pueblo o ciudadanía es el conjunto de individuos que dentro de la


población se encuentra habilitado para ejercer derechos políticos. Estos
individuos, constituidos como pueblo -colectivamente- integran un todo que es el
titular de la soberanía.
En un régimen democrático los derechos políticos se refieren,
fundamentalmente, a la participación de la comunidad en la generación y
funcionamiento de órganos representativos. Así, la ciudadanía permite al individuo
disfrutar del derecho a sufragio, del derecho a ser elegido o derecho de sufragio
pasivo, y de la posibilidad de incorporarse a la función pública cuando para ser
designado funcionario público se exige la calidad de ciudadano.

Territorio

El territorio, el espacio físico en donde se asienta la población, constituye uno


de los elementos fundamentales del Estado. Según algunos más que un elemento,
sería una condición de existencia, ya que sin territorio desaparece el Estado. Sin
embargo, si el territorio fuera la única condición de existencia del Estado, en
cualquier territorio -mutable o indeterminado- podría cumplirse la condición para
establecer un Estado en particular. Esto no parece ser así, advirtiéndose que la
relación entre Estado y territorio es por lo común estable y específica. El territorio
se convierte en elemento de cada Estado, no cualquier territorio sino uno
determinado, lo que no implica afirmar su invariabilidad, ya que éste admite
cambios.

Poder político

El poder político es la capacidad de utilizar el aparato de estado para cumplir


los objetivos políticos de la clase dominante, el estado es la entidad política que
preside los destinos colectivos de una sociedad y que ejerce por esta razón, el
poder legal, está estructurado jurídicamente bajo la forma de una corporación que
detenta el ejercicio del poder dividida en poder público territorio y población
Estructura del Estado
La estructura de los Poderes Públicos obedece a la evolución histórica de
una nación y se fundamenta en las bases jurídicas, políticas y sociológicas para
crear un orden que permita ejecutar las acciones de gobierno tendentes a lograr
los fines el Estado.
En este orden de ideas, en primera instancia el Poder Público del Estado
Venezolano, se estructura en tres niveles: Nacional, Estadal y Municipal. Cada
uno de estos niveles tienen definidas sus competencias exclusivas, pero además
existen las competencias concurrentes y residuales, como medio para propiciar la
colaboración entre ellos, en beneficio de la convivencia ciudadana.
Por otra parte, el Estado Venezolano, conforma su estructura horizontal,
basada en la teoría de Montesquieu sobre la separación de los Poderes, que en
inicio fueron tres (Ejecutivo, Legislativo y Judicial) y luego, con la entrada en
vigencia de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, pasaron a
ser cinco, con la incorporación del Poder Ciudadano y el Poder Electoral, cuyas
competencias están regida por la Constitución y las leyes.
Partiendo de la teoría de la separación de los poderes de Montesquieu, el
Estado se configura basado en una estructura de poderes, con competencias
jurídicamente definidas para lograr un orden que propicie la convivencia
ciudadana. Pero que además, ese poder del Estado conforma una unidad
indispensable para conducir la acción de gobierno imponiendo la voluntad del
estado a los ciudadanos en el marco de la constitución.

Estado de derecho

Un principio de gobernanza en el que todas las personas, instituciones y


entidades, públicas y privadas, incluido el propio Estado, están sometidas a leyes
que se promulgan públicamente, se hacen cumplir por igual y se aplican con
independencia, además de ser compatibles con las normas y los principios
internacionales de derechos humanos. Asimismo, exige que se adopten medidas
para garantizar el respeto de los principios de primacía de la ley, igualdad ante la
ley, separación de poderes, participación en la adopción de decisiones, legalidad,
no arbitrariedad, y transparencia procesal y legal

El territorio venezolano y utti possidetis


Una de las formas del dominio estatal sobre el territorio es el de la posesión;
que, como se sabe constituye una forma de adquirir la propiedad de acuerdo al
código civil. Conforme al derecho internacional el hecho de la posesión de un
estado sobre un territorio conlleva la presunción, juris tantum, titulo de dominio
estatal. De lo que se deriva que el estado que posee un territorio merece se le
respete, en tanto no justifique otro estado un titulo mejor de posesión o dominio.
Este es el fundamento jurídico del uti possidetis, cuyo significado literal es:
posesión a perpetuidad, pero que doctrinalmente es la sucesión en el dominio del
estado sobre un territorio, en fundamento a la posesión que tenía en carácter de
entidad administrativa colonial y que aplicada a la esfera del Derecho Internacional
público Hispanoamericano, los que tenían para la corona de España en el época
en condición colonial, divisorias administrativas (virreinatos, intendencias,
audiencias y capitanías de América) y que se trasfieren a los nacientes Estados
por la sucesión en el dominio territorial al momento de declararse en Estados
Independientes
El Articulo 10 de la República Bolivariana de Venezuela, al declarar que el
Territorio Nacional es el que correspondía a la Capitanía General de Venezuela
antes de la trasformación política iniciada el 19 de Abril de 1810, consagra la
adopción del principio utis possidetis ya que nuestro constituyente, con esa
disposición, esta declarando que lo que poseía en dominio territorial la Capitanía
General de Venezuela a nombre de la Corona Española lo posee ahora a titulo de
dominio eminente el estado Soberano de Venezuela
La doctrina distingue dos formas de uti possidetis: el uti possidetis iuris
(posesión de derecho) y el uti posidetis facto (posesión de hecho). El segundo es
entendido como el dominio (en la sucesión del territorio) por un Estado (una
colonia) derivado de la posesión de hecho; es decir, un dominio territorial de hecho
que se explica porque a veces las entidades coloniales no tenían fijado linderos
precios. Y el primero es entendido como el dominio en la sucesión territorial que
tiene un Estado (una colonia) conforme a los derechos del dueño anterior

Tratado de los limites de Venezuela

A. Con Colombia

El 5 de abril de 1941, el Gobierno de Venezuela firmó con el de Colombia un


nuevo Tratado de Límites y Libre Navegación, previa autorización de los
Congresos de ambos países. La demarcación de fronteras representó para
nuestro país la pérdida de 108.350 kilómetros de su territorio. Este Tratado de
1941 hacía prever que no se presentarían nuevos conflictos en materia de límites;
sin embargo vemos cómo en la actualidad nuestro país discute con Colombia un
diferendo por algo que tiene que ver con la plataforma submarina. Los problemas
de los dos países hermanos por cuestiones de fronteras existen desde la
disolución de la Gran Colombia y empiezan con el primer intento de tratado de
límites en 1833, el llamado Pombo – Michelena, en el que se le reconocía a
Venezuela poco menos del 50 por ciento de territorio de la actual Comisaría de
Arauca y de Guainia, pero fue rechazado por Venezuela.
Sin embargo, el problema de límites fue llevado a arbitraje en 1881. Se puso
en manos del Rey de España Alfonso XII. Este murió y su esposa, la reina María
Cristina, pronunció en 1891 su laudo arbitral, reconociendo como colombianos los
territorios que por el tratado Pombo – Michelena hubiera pasado a Venezuela.
En 1917 se acordó un nuevo arbitraje para que la ejecución del laudo
español se hiciera por parte, pero Venezuela lo rechazó porque consideraba debía
hacerse en forma integral. Transcurrieron 24 años para que ambos países
pudieran ponerse de acuerdo y fue así como en 1941 se firmó la demarcación de
fronteras y navegación de los ríos comunes.

B. Con Brasil

El Tratado de límites entre Brasil y Venezuela de 1856, conocido también


como Tratado Michelena-Silva y por su nombre oficial Tratado de Demarcación de
Fronteras y Navegación de los ríos comunes entre Brasil y Venezuela, fue un
acuerdo firmado entre los gobiernos de Brasil y Venezuela sobre límites
fronterizos terrestre el 27 de mayo de 1856 en la ciudad brasileña de Río de
Janeiro, por los Ministros de Relaciones de Exteriores de Venezuela, Santos
Michelena, y de Brasil, José María da Silva Paranhos.
Después de casi 27 años de negociaciones de la demarcación de la frontera
entre Brasil y Venezuela, la firma del tratado de 1856 le pone punto final a este
largo proceso. En este tratado ambas partes reconocen que la frontera ha sido
completamente demarcada, que las diferencias sobre materia de límites quedaban
terminadas. El canje de ratificaciones de este acuerdo se realizó en Caracas, el 5
de octubre de 1856.

La Extraterritorialidad e individualidad de las cedes diplomáticas

Uno de los atributos que ha caracterizado la función diplomática, desde sus


históricos orígenes, lo constituyen los privilegios e inmunidades que se les otorgan
a los representantes diplomáticos de las naciones. Es evidente que tales
privilegios e inmunidades son el requisito fundamental para que el agente
diplomático pueda ejercer cabalmente y en plena seguridad las funciones
inherente a su esencial misión.
Como referencia histórica conviene recordar, que en sus ancestrales
orígenes la diplomacia se revestía de una aureola sacra. En las leyes de Manú
(500 a.C., India Antigua) se establecía como sagrada a la persona del enviado
diplomático, por considerarse que de dichos enviados dependía la guerra y la paz.
De ese modo se justificaban los privilegios e inmunidades que se concedían
entonces a estos “embajadores”.
Luego de la consolidación del Estado moderno y el desarrollo del entonces
incipiente derecho internacional público, se presenta la teoría de la
extraterritorialidad, propuesta originalmente por Hugo Grocio (1583-1645). Los
puntos de vista de Grocio fueron recogidos por el Congreso de Viena reunido en
1815, que reglamentó, entre otros importantes asuntos, los privilegios e
inmunidades de los agentes diplomáticos.
La teoría de la extraterritorialidad “recurría a la ficción de considerar que los
agentes diplomáticos y los locales de las misiones diplomáticas no se hallaban
bajo la soberanía del Estado receptor, sino del Estado que los envía”, con el
propósito de justificar los privilegios e inmunidades de que gozaban (A. Martínez
Morcillo). Al respecto, debe puntualizarse, que en el derecho internacional público
el concepto de extraterritorialidad se utilizó para fundamentar la inmunidad de
jurisdicción de que gozan las personas que representan a un Estado en calidad de
agentes diplomáticos, y la de los bienes de los Estados, como los locales de sus
embajadas (oficinas y residencias), buques de guerra, entre otros (L. Trigueros
Gaisman).

Órgano estadal
La organización del Estado, está integrada por un conjunto de personas
jurídicas a cuyo cargo está la realización de las actividades públicas. Estas
personas expresan su voluntad por medio de personas físicas. Es necesario, para
el ejercicio de las funciones públicas, que determinados individuos de la especie
humana adopten decisiones y emitan manifestaciones de voluntad en nombre de
esas personas jurídicas.
Los órganos del Estado son aquellos instrumentos o medios de que se vale
para realizar una determinada función estatal: Órganos Legislativos, Órganos
Ejecutivos y Órganos Judiciales.

Sujeto o titular del órgano y competencia


 El Sujeto O Titular Del Órgano Son las personas naturales por medio de
las cuales el Estado ejerce sus funciones y se les conoce con el nombre de
funcionarios. El órgano es de carácter permanente mientras que su titular
es de carácter transitorio.
 Competencia Son aquellas condiciones que determinan la manera como
se ejercerá la función estatal, para lo cual se precisa de una regla de
competencia y tal regla es la ley en sí. Cuando se habla de órgano se habla
de una regla de competencia, es decir, las normas que determinan su
capacidad de acción e indica las condiciones de dicha capacidad. La
Constitución viene a ser un sistema de distribución de competencia siendo
la norma suprema que crea todos los órganos del Estado.

Clasificación de los órganos estadales


Los Órganos del Estado se clasifican desde distintos puntos de vista:

 Por Su Origen:
 Constitucionales: Son los creados por la Constitución, Ejemplo: El
Presidente de la república, Los Ministerios, El Tribunal Supremo de
Justicia, la Asamblea Nacional, la Contraloría General de la República,
entre otros.
 Legales: Son los creados por las leyes, tales como las Direcciones de los
Ministerios, las direcciones de los Institutos Autónomos.
 Por el número de personas que les están adscritas:
 Individuales: Están formados por una sola persona
 Colegiados: Formado por varias personas que concurren a un mismo
tiempo y en situación de igualdad al ejercicio de una misma función. La
expresión de la voluntad del órgano colegiado es el resultado de una
deliberación regida por reglas especiales relativas a la convocatoria, al
quórum, las condiciones en que deben efectuarse los debates, el número
de votos requeridos para la validez de las decisiones, que pueden ser la
mayoría absoluta, una mayoría calificada o la unanimidad.
 Por su estructura:
 Simples: Sea individuales o colegiados, son unidades indivisibles.
 Complejos: Comprenden un conjunto de órganos individuales o
colegiados, que bajo ciertos aspectos permanecen distintos, mientras que
en otros se consideran como partes que concurren a formar un órgano
único. Ejemplo los Ministerios, formados por el Ministro, los directores, los
consultores jurídicos, entre otros.
 Por su esfera de acción
 Externos: Son aquellos que ponen a la persona jurídica en relación con
otros sujetos del derecho; tales son, por ejemplo: los Ministros del
despacho que actúan en nombre de la República en la celebración de
contratos o el Síndico de un Municipio que en casos judiciales actúa a
nombre del Municipio
 Internos: Ejercen una acción ilimitada en la esfera interna de la propia
persona jurídica de la cual forman parte, sin relación con otros sujetos de
derecho; tal es el caso de los consultores jurídicos de los ministerios.
 Desde el Punto de Vista de la naturaleza de las atribuciones:
 Activos: Son los que forman o contribuyen a formar la voluntad de la
entidad jurídica, o bien están encargados de manifestar es voluntad o de
ejecutarla.
 Consultivos: No adoptan ni ejecutan decisiones ni en forma alguna
realizan manifestaciones de voluntad, sino de inteligencia; ilustran con
sus dictámenes el criterio de los órganos activos.
 De control: Tienen por misión asegurar la regularidad de los actos de los
órganos activos, tanto en el aspecto de su legitimidad como de su
sinceridad.

Soberanía del estado

Trata de ocuparse de las siguientes materias:

 Adquisición, organización y división del poder público.


 Descripción de ese poder: como es, cuáles son sus relaciones con otras
situaciones como geográfica etc :
 Forma de la autoridad política: formas de gobierno, y funcionamiento de
otros grupos dentro del estado.
 Estudio del pensamiento político a través del tiempo: influencias ideas
 Estudia las relaciones del poder político con otros grandes poderes
 Relaciones con otros estados: los estados no pueden vivir aislados, todos
los estados tienen que relacionarse con sus vecinos
 Estudia las causas primeras y los fines últimos del estado

Poder soberano

El poder soberano es el que tiene derecho a disponer de la vida de los


súbditos. Es así en sus orígenes remotos y sigue siendo así en esencia en las
formas más evolucionadas de la soberanía, que rige o venía rigiendo hasta ahora
en los límites acotados de un territorio. Siempre se ha creído que la superación de
las soberanías nacionales se produciría por su reabsorción desde nuevas
instancias multilaterales. Este sería el caso si llegara a existir una jurisdicción
penal internacional con capacidad y mandato para actuar en cualquier rincón del
planeta. El derecho a disponer de la vida de los seres humanos quedaría confiado
así a una suprema instancia del derecho.

Surgimiento del estado venezolano

La formación del Estado venezolano se produjo formalmente, con la


adopción de la Constitución Federal para los Estados Unidos de Venezuela
sancionada el 21 de diciembre de 1811 por el Congreso General de Venezuela. La
adopción de dicha Constitución fue la consecuencia directa, de la Declaración
solemne de la Independencia de Venezuela del 5 de julio de 1811, formulada por
los representantes de las "Provincias Unidas de Caracas, Cumaná, Barinas,
Margarita, Barcelona, Mérida y Trujillo, que forman la Confederación Americana de
Venezuela en el Continente Meridional", los que elaboraron la mencionada
Constitución Federal para los Estados Unidos de Venezuela de 1811, que
formalizó el Estado independiente. En la formación del Estado venezolano,
además del elemento territorial, tiene una particular importancia el proceso de
poblamiento que en un largo período de tres siglos (1508-1811) consolidó una
población estable en las Provincias de la Capitanía General de Venezuela. Pero
además de un territorio y de una población, la idea del Estado exige de un sistema
de gobierno propio. Este se estableció en Venezuela a partir de 1811, y en su
formación contribuyeron diversos elementos políticos que provocaron el
desconocimiento del régimen español en las Provincias. La Revolución Americana
que condujo a la formación de los Estados Unidos de América (1776-1787) y de la
Revolución Francesa (1789) habían provocado el surgimiento de un nuevo
constitucionalismo, sobre la base de principios totalmente desconocidos hasta ese
entonces y contrarios al régimen monárquico europeo del Antiguo Régimen. De
esos acontecimientos surgieron las bases del Estado Liberal de Derecho, que
fueron adoptados constitucionalmente, por primera vez, precisamente, en
Venezuela.
Evolución histórica de la soberanía según bodin y rousseau

En el siglo XVI, Jean Bodin acuñaba, en su obra Les six libres de la


République, la acepción más popular del principio de soberanía: “El poder más
alto en un territorio dado”. Dicha definición daría pie, años más tarde, a que el
concepto de soberanía, en conjunción con el de pueblo y territorio, fuera entendido
como elemento esencial para la existencia de cualquier Estado. A partir de
entonces, filósofos como Rousseau afirmaron que un ente soberano “nunca puede
obligarse […] [a una] sumisión a otro soberano. [Ya que] violar el acto por el cual
existe significaría anularse y lo que nada es, nada produce”.
Según la clásica definición de Jean Bodin, en Los seis libros de la República
(1576), soberanía es el «poder absoluto y perpetuo de una República». Soberano
es quien tiene el poder de decisión, de dar las leyes sin recibirlas de otro, es decir,
aquel que no está sujeto a leyes escritas, pero sí a la ley divina o natural. Pues,
según añade Bodin, «si decimos que tiene poder absoluto quien no está sujeto a
las leyes, no se hallará en el mundo príncipe soberano, puesto que todos los
príncipes de la tierra están sujetos a las leyes de Dios y de la naturaleza y a
ciertas leyes humanas comunes a todos los pueblos».
Esta inicial definición muestra en síntesis la amplitud del concepto de
soberanía, que, como tal, perdura aunque no exento de variaciones a lo largo de
la historia en su intento de justificar el devenir del sujeto de la soberanía (el
pueblo, la Nación, el Estado).

Pueblo como cuerpo electoral


El derecho de participación incluye el derecho de los ciudadanos a formar
parte de uno o varios cuerpos electorales. La naturaleza jurídica de la cualificación
como elector y del sufragio ejercido por los ciudadanos ha sido un problema
tradicional de la teoría del Estado que, como tal, fue objeto de tratamiento
pormenorizado por la doctrina clásica y, de manera especial, por parte de Jellinek,
Carré de Malberg, Laband y Kelsen 1. Así, como es de sobra conocido, para
Jellinek, el elector tiene derecho a que se le reconozca como tal en la medida en
que goza del status de ciudadano activo, pero el voto en sí mismo no constituye
un derecho subjetivo, sino que es una función del Estado. El derecho del elector
se reduce, por lo tanto, a la posibilidad de exigir su inclusión en las listas del
censo, para lo que dispone, en caso de necesidad, de la correspondiente acción
judicial 2. Para Carré, no cabe llevar a cabo esta diferenciación, pues el derecho a
ser elector y el poder de votar son cuestiones inseparables. A su juicio, se trata de
una conclusión lógica, pues únicamente el acto del voto tiene valor, y el
reconocimiento de un derecho subjetivo a la condición de elector carecería de
sentido si ese derecho no entrañara para el sujeto del mismo el poder de votar 3.
En los ordenamientos democráticos modernos la emisión del sufragio se concibe
como un derecho subjetivo del individuo 4. Para hacer posible que su ejercicio se
traduzca en la adopción de una decisión, los electores se integran en un órgano
colectivo, el Cuerpo electoral, cuya voluntad se forma a partir de las opiniones
políticas manifestadas por los ciudadanos que lo integran, las cuales se convierten
en voluntad del Cuerpo electoral a través de la denominada "fórmula electoral", de
la que se hablará con detalle más adelante

El sufragio

El término sufragio tiene origen en el vocablo latino suffragĭum, y se refiere al


derecho de participar a través del voto, de forma constitucional y política, en un
sistema electoral donde se eligen entre las personas candidatas para que ocupen
cargos en entidades públicas o privadas en la política.
Este término también se refiere al voto en sí o a la opción tomada por cada
una de las personas que son consultadas, especialmente en materia política, en
una asamblea para realizar un voto.
Naturaleza jurídica

El sufragio o voto es una expresión política de la voluntad individual. Su


existencia tiene por objeto la participación del ciudadano en la designación de los
representantes del pueblo, de determinados funcionarios públicos, o la aprobación o
rechazo de ciertos actos de gobierno.
En una democracia representativa como la nuestra, la existencia y vigencia del
sistema electoral es una pieza fundamental, ya, que según lo manda la Constitución
Nacional: "el pueblo no delibera ni gobierna sino por medio de sus representantes"
(art. 22). Es en la elección de esos representantes por medio del voto de la
ciudadanía, donde se encuentra uno de los elementos principales del sistema
democrático

El sufragio democrático: universal, secreto, directo, igual y libre

El sufragio ha de ajustarse a unas pautas determinadas para que las


elecciones puedan calificarse de democráticas, pautas que parten de una condición
previa: la universalidad del sufragio. Se funda en el principio de un hombre, un voto.
Con la misma se pretende el máximo ensanchamiento del cuerpo electoral en orden
a asegurar la coincidencia del elector adoactivo con la capacidad de derecho
público. La definición del sufragio universal sólo puede hacerse de modo negativo.
El sufragio es universal cuando no se restringe ni por razón de la riqueza
(censitario) ni por razón de la capacidad intelectual (capacitario). El sufragio
universal significa que el cuerpo electoral está compuesto por todos los
ciudadanos–sin discriminación de grupos sociales específicos– que cumplen
determinadas condiciones (nacionalidad, edad, goce de los derechos civiles y
políticos e inscripción en el censo).Fuera de estas condiciones de carácter técnico,
cualquier otra resulta inadmisible o incompatible con la universalidad del sufragio,
que hoy constituye una conquista irrenunciable en los Estados democráticos. De la
misma forma, la capacidad electoral pasiva debe tender también a la
universalidad.
Cumplida la condición previa de la universalidad, el sufragio, en un Estado
democrático, ha de responder a las siguientes pautas que hoy proclaman todos los
textos constitucionales:

A. La libertad de sufragio: Cuyo principal componente es la vigencia efectiva


de las libertades políticas. El sufragio es libre cuando no está sujeto a
presión intimidación o coacción alguna. Pero no basta con preocuparse
de la protección del elector considerado aisladamente, pues –escribe
W.J.M. Mackenzie (Elecciones libres. Traducción española. Madrid, 1962)
– “la fuerza organizada y el poder del capital no deben emplearse para
influir al elector individuo, porque destruyen la naturaleza del sufragio”.
Pero ¿no es igualmente improcedente que la intimidación y el soborno
influyan en los electores como conjunto? Este problema es más difícil. La
fuerza organizada y la libertad de disponer del dinero son los resortes del
poder en la sociedad y ningún acto social –y la votación lo es– puede
sustraerse por completo a su influencia. Con todo, es una premisa
fundamental del sistema el que las elecciones no pueden ser libres si
quienes gobiernan pueden manejarlas para afianzarse en el poder,
porque las elecciones libres tienen como finalidad esencial la legitimación
y la limitación del poder.
B. La igualdad de sufragio: Es consustancial al sufragio universal (un
hombre, un voto). Exige no sólo que todos puedan votar sino que todos
los votos tengan el mismo valor. Todos los votos deben influir en el
resultado electoral; éste debe estar formado por la suma de todos los
votos (H. Kelsen: Teoría general del Estado. México, 1979). Este principio
se viola a través de fórmulas tales como el sufragio reforzado, es decir, de
la atribución de dos o más votos a determinados electores que presentan
requisitos específicos (voto plural, voto familiar o voto múltiple) o como el
sufragio indirecto que puede ser de doble grado o de grado múltiple y que
aunque se suele disfrazar con argumentos federalistas o
descentralizadores en realidad introduce desigualdades en la
representación, así como un elemento censitario, ya que aunque el
sufragio es universal en la base es censitario en la cumbre.
C. El secreto del sufragio: Constituye exigencia fundamental de la libertad de
sufragio considerada desde la óptica individualista. Aunque se han
ofrecido argumentos a favor del voto público por autores de gran relieve
como Montesquieu o Stuart Mill, hoy se entiende que el carácter público
del voto implica un atentado a la libertad del elector al hacerle más
vulnerable a las presiones e intimidaciones de grupos privados o del
poder mismo. El secreto del voto es en todo caso un derecho del
ciudadano elector, no una obligación jurídica o un principio objetivo.

Los sistemas minoritarios

Son aquellos partidos dentro de un sistema político que tienen muy poca
influencia respecto a otras fuerzas políticas mayores. Por lo general son partidos
que eligen muy pocos puestos de elección popular si es que eligen alguno y que
tienen casi nulas posibilidades de obtener el poder ejecutivo del país o ser de las
primeras fuerzas de oposición.

Los colegios electorales uninominales

Es una circunscripción electoral de la que resulta electo un único miembro


para un órgano compuesto por múltiples miembros, como un parlamento. La
alternativa son las circunscripciones plurinominales, o la circunscripción única.
Formas de estado

La forma de Estado apunta a delimitarnos cual es la consistencia de poder


cuyo titular es el Estado; desde el punto de vista jurídico se trata de saber cuál es
la organización interna del estado, si este posee un único titular o responde a
diferentes centros de poder. Las formas de estado son las siguientes:

a) Estado simple o unitario: En este sistema de organización del Estado el


poder político tiene un único centro de impulsión de tal manera que las
funciones constituyente, legislativa, judicial y de control se radican en
cabeza suya, reconociéndole a las entidades territoriales facultades
administrativas limitadas y controladas por la autoridad central para
encauzar la actividad hacia los fines que ella determina. Es decir, las
autoridades nacionales están encargadas de las principales funciones y a
las entidades territoriales solamente se les conceden funciones
administrativas de menor importancia. El Estado Unitario supone el principio
de la centralización política, que se traduce en unidad de mando supremo
en cabeza del gobierno nacional, unidad en todos los ramos de la
legislación en cabeza del congreso y, en general, unidad en las decisiones
de carácter político que tienen vigencia para todo el espacio geográfico
nacional; la centralización también implica la unidad en la jurisdicción; la
centralización política no es otra cosa, pues, que una jerarquía
constitucional reconocida dentro de la organización jurídica del Estado.
Ejemplos de este modelo de organización estatal son los países de
Colombia, Francia, Italia y Perú. Su principal ventaja reside en la unificación
política gracias a que se concentra en una sola autoridad el poder
constitucional, legislativo, judicial y de control; sin embrago, se presentan
fallas en el plano administrativo debido a que el control ejercido por la
autoridad central sobre las periféricas, en la práctica, reduce la autonomía
concedida ya que termina ejerciendo casi en su totalidad las competencia
de orden administrativo.
Debido a que la aplicación del modelo ideal del Estado unitario difícilmente
se presenta porque es imposible tomar todas las decisiones desde el
centro, surge la necesidad de encontrar sistemas que atenúen los defectos
de los que adolece este modelo con la finalidad de fortalecer el poder de las
autoridades locales, apareciendo las fórmulas de organización
administrativas tales como descentralización, desconcentración y
delegación.
b) Estado compuesto: Podemos definir a los Estados compuestos como
aquellos que poseen varios centros de impulsión política y gubernamental.
El poder político, en la totalidad de sus atributos y funciones, proviene,
emana o surge de una pluralidad de Estados, los cuales subsisten, al
menos en forma disminuida, a pesar de su unión. Podemos definir a los
Estados compuestos como aquellos que poseen varios centros de
impulsión política y gubernamental. El poder político, en la totalidad de sus
atributos y funciones, proviene, emana o surge de una pluralidad de
Estados, los cuales subsisten, al menos en forma disminuida, a pesar de su
unión.
Ejemplo: Las principales figuras del Estado compuesto son la unión real, la
unión personal, la incorporación, la federación y la confederación.

Uniones reales: Se basa en un hecho querido o deseado, que puede estar


contenido en un Tratado o en un acto diplomático determinado y esta misma
voluntad la que es suficiente para ponerle fin a esa unión.
Otro caso de estado compuesto es la unión real esta tiene lugar cuando dos
o más estados monárquicos tienen un solo rey y por esa circunstancia, en virtud
de un tratado crean órganos comunes de gobierno.
Uniones personales: Es la unión de dos o más Estados a través de un vinculo
personal del soberano y se da el caso cuando las leyes sucesorias de dos países
elevan al trono una misma persona.
Federación: Es una agrupación institucionalizada de entidades sociales
relativamente autónomas. Generalmente asociado directamente a la conformación
de Estados conformados a su vez por la reunión de varias entidades territoriales y
políticas. También suele denominarse estado federal o república federal y,
generalmente, tiene un sistema político republicano y excepcionalmente
monárquico
La confederación: Es una asociación de Estados en el sentido del Derecho
Internacional.

Sistema de gobierno Parlamentario

El Parlamentarismo, también conocido como sistema parlamentario o


democracia parlamentaria, es un sistema de gobierno en el que la elección del
gobierno (poder ejecutivo) emana del parlamento (poder legislativo) y es
responsable políticamente ante éste.

Sistema de gobierno Presidencial

Es una forma de gobierno en la que, una vez constituida una República, la


Constitución establece una división de poderes entre el poder Ejecutivo, el poder
Legislativo, Poder Judicial, y el Jefe de Estado, además de ostentar la
representación formal del país, es también parte activa del poder ejecutivo, como
Jefe de Gobierno, ejerciendo así una doble función, porque le corresponden
facultades propias del Gobierno, siendo elegido de forma directa por los votantes y
no por el Congreso o Parlamentario.

Características

a) La doble legitimidad de la soberanía. (Presidente y Parlamento)


b) La existencia de un poder ejecutivo monista elegido mediante sufragio
universal
c) Funcionamiento institucional basado en la separación de poderes. Con
ausencia de la confianza del Parlamento para gobernar

Legalidad

Cuando se habla de legalidad se hace referencia a la presencia de un


sistema de leyes que debe ser cumplido y que otorga la aprobación a
determinadas acciones, actos o circunstancias, y como contrapartida desaprueba
a otras tantas que afectan las normas establecidas y vigentes. La legalidad es,
entonces, todo lo que se realice dentro del marco de la ley escrita y que tenga
como consecuencia supuesta el respeto por las pautas de vida y coexistencia de
una sociedad dependiendo de lo que cada una de ellas entienda por tal concepto.
Por ende, La legalidad es entonces el marco dentro del cual existe todo el
sistema de leyes que una sociedad ha decidido darse, volviéndose el espacio al
cual los responsables de ejecutar la ley recurren en busca de información sobre
cómo resolver tal o cual situación. Es importante aquí señalar que el ámbito legal
de una comunidad puede no ser enteramente compartido por otra comunidad,
sobre todo en lo que respecta a tradiciones y leyes antiguas que permanecen en
el tiempo. De allí que muchas sociedades entren en conflicto a la hora de resolver
cuestiones comunes, aunque en ese sentido la ley o legalidad internacional busca
establecer pautas de convivencia comunes que puedan ser organizadas y
resueltas de acuerdo a los intereses de todas las naciones en conjunto.
Legitimidad

Es un término asociado a las Ciencias Políticas, al Derecho y a la Filosofía,


que designa aquello que está en concordancia con lo que expresa el
ordenamiento jurídico.
La legitimidad ocurre cuando lo que mandan las leyes o lo que dictamina una
autoridad es obedecido. Para ello, la norma emitida debe contar con los atributos
de validez, justicia y eficacia, que implican que la ley sea promulgada por un
órgano o autoridad competente; sea justa, razonable y equitativa; y que los
ciudadanos la sigan, la acaten y la cumplan.
Por tal razón, cuando alguien está dotado de legitimidad, tiene la capacidad
de realizar una función pública que implique ejercer el poder, mandar y ser
obedecido. Ya que La legitimidad, como tal, implica el reconocimiento, por parte
de los otros, de que una persona está investida de autoridad pública para ejercer
un cargo del Estado

Legalidad y Legitimidad
Por un lado, la legitimidad se obtiene mediante una serie de normas y
procedimientos que dotan a determinados funcionarios de autoridad pública y
mandato, mientras que la legalidad es todo el sistema jurídico sobre el que se
sustenta la organización política de un Estado, de allí que el ejercicio del poder
esté sometido al ordenamiento jurídico.