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Novena a la Inmaculada Concepción

DIA PRIMERO (29 de Noviembre)

MONICIÓN PARA ESTE DÍA


La vida de la Santísima Virgen es como un maravilloso
brillante que hay que mirarlo y volverlo a mirar. Mirarlo y
volverlo a mirar para nuestra alegría. «Al ver la Estrella se
alegraron sobremanera». Mirarla, porque es nuestra Estrella,
que encaminará nuestros pasos hacia el Señor. Mirarla para
invocarla. Mirarla para aprender, para recuperar fuerzas. Para
conocerla, nos reunimos estos días.

A todos los que nos alegramos de sentirnos hijos de la Virgen


Madre, nos conceda el Señor perpetuar nuestro gozo.
R. — Amén.

REFLEXIONES EVANGÉLICAS: FE VIVIENTE


Hoy irrumpe María en la historia de la salvación. Oigamos una
vez más con un profundo cariño el diálogo de San Gabriel con
la Señora.

LECTURA: San Lucas, 1, 26-38.

A1 sexto mes el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una


ciudad de Galilea, llama Nazaret, a una virgen desposada con
un varón llamado José, de la casa de David; y el nombre de
virgen era María. 28Entrando junto a ella, le dijo:
“Salve, llena de gracia, el Señor es contigo”. A estas palabras,
María se turbó, y se preguntaba qué significaría tal saludo. Y
le dijo el ángel: “Deja de temer María, porque has encontrado
gracia ante Dios. Concebirás y darás a luz un hijo, al que
pondrás por nombre Jesús. Será grande y llamado Hijo del
Altísimo; el Señor Dios le dará el trono de David, su padre,
33reinará sobre la casa de Jacob por los siglos, y su reino no
tendrá fin”. María dijo al ángel: “¿Cómo será esto, pues no
conozco varón?” Y el ángel le contestó: “El Espíritu Santo
vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su
sombra; por eso el niño que nazca será santo y llamado Hijo
de Dios. He aquí que Isabel, tu parienta, ha concebido también
un hijo en su ancianidad; y la que se llamaba estéril está ya en
el sexto mes. “Porque nada hay imposible para Dios”. Dijo
entonces María: “He aquí la esclava del Señor; hágase en mí
según tu palabra”. Y el ángel la dejó.

Hay que mirar a la Virgen para afianzar nuestra fe. Ella cree:
Vida de fe. Fe con obras. Es fiel. Responde a la llamada. Confía
plenamente, con sencillez, con humildad. Hay que pedirle que
aumente nuestra fe. Bienaventurada tú que has creído!

ACLAMACIONES
D. — Para que aumente nuestra fe.
R. — Intercede, Madre, ante el Señor.
D. — Para que nuestra vida responda a nuestras creencias.
R. — Intercede, Madre, ante el Señor.…
D. — Para que gocemos la alegría de la fe.
R. — Intercede, Madre, ante el Señor.
D. — Para que superemos con espíritu de fe las dificultades de
la vida.
R. — Intercede, Madre, ante el Señor.

ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS


D. — Tu Inmaculada Concepción, oh Virgen Madre de Dios.
R. — Anunció la alegría a todo el mundo.

OREMOS
Dios, que por la Concepción Inmaculada de la Virgen
preparaste digna morada a tu Hijo, te suplicamos, que, así
como por la muerte prevista de tu Hijo la preservaste de toda
mancha, por la intercesión de María nos concedas llegar a Ti
enteramente limpios. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro
Señor.
DIA SEGUNDO

MONICIÓN PARA ESTE DÍA


El segundo recuerdo que la Virgen confió a San Lucas fue el de
su visita a su prima Santa Isabel. María parte sola y de prisa
con afán de servir. Va a santificar al Bautista. A cuantos
servimos al Señor con alegría, nos conceda la gracia y la paz.
R. — Amén.

REFLEXIONES EVANGÉLICAS:
Contemplemos la escena del servicio de la
Virgen y la santificación del Bautista.

LECTURA: San Lucas, 1, 39-56.

María, por su parte, en aquellos días se


puso en camino, y fue de prisa a la
montaña, a una ciudad de Judá. Entró
en la casa de Zacarías y saludó a Isabel. Cuando Isabel oyó el
saludo de María, el infante saltó en su seno e Isabel quedó
llena del Espíritu Santo. Y dijo a grandes voces: “Bendita tú
entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre ¿Y cómo es
que la madre de mi Señor viene a mi? Porque he aquí que tan
pronto como tu saludo sonó en mis oídos, el infante saltó de
alegría en mi seno Bienaventurada la que ha creído que se
cumplirán las cosas que se le han dicho de parte del Señor!”.
El “Magníficat”. Y dijo María: “Mi alma glorifica al Señor, y mi
espíritu se regocija en Dios mi salvador, porque ha mirado la
humilde condición de su sierva. Porque desde ahora me
llamarán bienaventurada todas las generaciones. Porque me
ha hecho cosas grandes el Omnipotente. Es Santo su nombre.
Su misericordia va de generación en generación para los que lo
temen. Ha empleado la fuerza de su brazo; ha confundido a los
engreídos en el pensamiento de sus corazones. Ha derribado a
los poderosos de sus tronos, y ha levantado a los humildes.
“Ha colmado de bienes a los hambrientos y ha enviado a los
ricos con las manos vacías. Ha recibido a su siervo Israel,
acordándose de si misericordia, “como había dicho a nuestros
padres en favor de Abraham y su descendencia para siempre”.
María estuvo con ella unos tres meses, y se volvió a su casa.

María por su «Fiat» ha quedado constituida Madre de Dios y se


define Ella misma: «ancilla Dómini». Servir es entregarse. Salir
de sí mismo. Desgastarse totalmente. Se sirve a Dios sirviendo
a los hombres por El. ¡Qué fuerte llamada la de la Virgen a
todos sus hijos: servir, ser útiles! Santificar sirviendo. Te
«necesita» Cristo en su Iglesia. Ayuda y sirve «como la Iglesia
quiere ser servida». No te puedes quedar esperando una
llamada solemne a cosas grandes. Tienes la llamada a servir
siempre en «lo pequeño».

ACLAMACIONES
D. — Para que aprendamos el valor de nuestro servicio.
R. — Intercede, Madre, ante el Señor.
D. — Para que santifiquemos a través de nuestro servicio.
R. — Intercede, Madre, ante el Señor.
D. — Para que comprendamos la necesidad y la urgencia de
ser útiles a la Iglesia.
R. — Intercede, Madre, ante el Señor.
D. — Para que nos acompañe siempre la humildad al
desempeñar nuestros pequeños servicios.
R. — Intercede, Madre, ante el Señor.

ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS


D. — Tu Inmaculada Concepción, oh Virgen Madre de Dios.
R. — Anunció la alegría a todo el mundo.

OREMOS: Dios, que por la Concepción Inmaculada de la


Virgen preparaste digna morada a tu Hijo, te suplicamos, que,
así como por la muerte prevista de tu Hijo la preservaste de
toda mancha, por la intercesión de María nos concedas llegar
a Ti enteramente limpios. Te lo pedimos por Jesucristo
Nuestro Señor
DIA TERCERO
MONICIÓN PARA ESTE DÍA

Una escena más de la vida fecunda de la Virgen, conservada


por su contemplación y su entrega fidelísima al Evangelio. Una
narración toda ella tensa de emociones. Muchas páginas de
virtudes heroicamente vividas por la Señora. Vamos a tratar de
fijarnos en alguna para aprender nosotros a vivirla cada día. A
cuantos hemos visto la gloria del Señor en la mayor pobreza,
nos conceda la paz y la gracia para siempre.
R. — Amén.

REFLEXIONES EVANGÉLICAS: POBREZA


La escena del nacimiento del Salvador es una exposición de
abundantes ejemplos que tenemos que imitar.

LECTURA: San Lucas, 2, 1-6.


Nacimiento de Jesús y visita de los pastores.

Por aquellos días salió un edicto de César Augusto para que se


censara todo el mundo. Este es el primer censo hecho siendo
Cirino gobernador de Siria. Todos iban a inscribirse cada uno
a su ciudad. Subió también José desde la ciudad de Nazaret
de Galilea a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén,
por ser él de la casa y patria de David, para inscribirse con
María, su mujer, que estaba encinta. Mientras estaban allí, se
le cumplió el tiempo del parto.

Sigamos al fondo de este huerto cerrado» para recrearnos en la


contemplación de una virtud: la pobreza. Suavidad y
delicadeza de tonos para dar una fuerte lección. “El, que
siendo rico se hizo pobre…” (San Pablo). Enseñarnos que en el
apego a las cosas no está la felicidad. La Virgen vive la
conjunción de la pobreza y la dicha. Desprendimiento.
Austeridad. Limpieza. Atención a los pobres con nuestro
desprendimiento. No crearse necesidades.
ACLAMACIONES
D. — Para que aprendamos la bienaventuranza de la pobreza.
R. — Pedimos, Madre, tu ayuda.
D. — Para que tengamos generosidad a la hora de
desprendernos de las cosas.
R. — Pedimos, Madre, tu ayuda.
D. — Para que sepamos alegrarnos cuando experimentemos
las consecuencias de la pobreza.
R. — Pedimos, Madre, tu ayuda.
D. — Para que los pobres encuentren la generosidad de los
desprendidos.
R. — Pedimos, Madre, tu ayuda.

ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS


D. — Tu Inmaculada Concepción, oh Virgen Madre de Dios.
R. — Anunció la alegría a todo el mundo.

OREMOS
Dios, que por la Concepción Inmaculada de la Virgen
preparaste digna morada a tu Hijo, te suplicamos, que, así
como por la muerte prevista de tu Hijo la preservaste de toda
mancha, por la intercesión de María nos concedas llegar a Ti
enteramente limpios. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro
Señor. Amén.
DIA CUARTO

MONICIÓN PARA ESTE DÍA


María es el gran Camino para encontrar con toda seguridad y
fácilmente a Jesús. Su Santidad Pablo VI nos lo dice
bellamente en la Encíclica: Porque María es siempre camino
que conduce a Cristo. Todo encuentro con Ella no puede
menos de terminar en un encuentro con Cristo mismo. ¿Y qué
otra cosa significa el continuo recurso a María, sino buscar
entre sus brazos, en Ella, por Ella y con Ella a Cristo nuestro
Salvador?» A todos los congregados junto a la Virgen Madre
para encontrarnos con Cristo Jesús, la paz y el gozo para
siempre.
R. — Amén.

REFLEXIONES EVANGÉLICAS: MEDIACIÓN DE MARIA


Procuremos buscar a María para acercarnos más a Jesús.

LECTURA: San Lucas, 2, 8-20. San Mateo, 2, 1-12.

Había en la misma región unos pastores acampados al raso y


cuidando sus rebaños. Se les presentó un ángel del Señor, y la
Gloria del Señor los rodeó de luz; y ellos se llenaron de miedo.
El ángel les dijo: “No teman, pues les anuncio una gran
alegría, que lo será para todo el pueblo. Les ha nacido un
Salvador, que es el Cristo Señor, en la ciudad de David. Esto
les servirá de señal: Encontrarán un niño envuelto en pañales
reclinado en un pesebre”. En seguida se juntó al ángel una
multitud del ejército celestial que alababa a Dios, diciendo:
¡Gloria a Dios en las alturas y paz en la tierra a los hombres
que El ama”. Cuando los ángeles les dejaron y se fueron al
cielo, los pastores se decían unos a otros: “Vamos a Belén y
Veamos ese acontecimiento que el Señor nos ha anunciado”.
Fueron de prisa y encontraron a María, a José ya! niño
reclinado en el pesebre. Y habiéndolo visto, manifestaron lo
que se les había dicho acerca de este niño. Todos los que lo
oían, se admiraban de lo que decían los pastores. Maria, por
su parte, guardaba todas estas cosas, meditándolas en su
corazón. Los pastores volvieron glorificando y alabando a Dios
por todo lo que habían visto y oído, según se les había dicho.

María siempre muestra a Jesús. Los ángeles la felicitan


hablándole de Dios nacido de sus entrañas. También los
pastores. Ella les muestra al Hijo de Dios hecho hombre. El
camino más fácil, seguro y corto de encontrar a Jesús, es
María. Tratarla filialmente. Buscarla cada día desde el primer
momento. Buscarla: ‘La encontraréis en las humildes
tradiciones familiares de las familias cristianas, en particular
en el Rosario. En la historia de la salvación, en el Evangelio,
así como en los tesoros de la liturgia que transmiten el gran
patrimonio del pensamiento y de la oración de la Iglesia».
(Pablo VI).

ACLAMACIONES
D. — Para que te busquemos cada día y cada.
R. — Llévanos, Madre, al Señor.
D. — Para que gocemos de la presencia de Jesús.
R. — Llévanos, Madre, al Señor.
D. — Para que sepamos cada día tratarte mejor y quererte más
R. — Llévanos, Madre, al Señor.

ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS


D. — Tu Inmaculada Concepción, oh Virgen Madre de Dios.
R. — Anunció la alegría a todo el mundo.

OREMOS
Dios, que por la Concepción Inmaculada de la Virgen
preparaste digna morada a tu Hijo, te suplicamos, que, así
como por la muerte prevista de tu Hijo la preservaste de toda
mancha, por la intercesión de María nos concedas llegar a Ti
enteramente limpios. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro
Señor. Amén.
DIA QUINTO

MONICIÓN PARA ESTE DÍA

Hoy nos vamos a acercar a María para pedirle entender estas


escenas: Circuncisión, Purificación de María, y Presentación
del Niño. Santa Obediencia podríamos titular este tríptico
sublime. Obediencia, pedida con urgencia por Su Santidad
Pablo VI, y que supone una virtud de cimientos: HUMILDAD.
Sobre los hijos de la Virgen que quieren aprender sus heroicas
lecciones, descienda la gracia de Dios Padre, Hijo y Espíritu
Santo. Amén.

REFLEXIONES EVANGÉLICAS: HUMILDAD


Presenciemos en espíritu esta sencillez maravillosa que nos
transmite San Lucas.

LECTURA: San Lucas, 2, 21-35.


Circuncisión de Jesús.

A los ocho días, cuando debían circuncidarlo, le pusieron el


nombre de Jesús, como lo había llamado el ángel antes de ser
concebido.

Presentación de Jesús en el Templo.

Cuando se cumplieron los días de la purificación, según la Ley


de Moisés, lo subieron a Jerusalén para ofrecerle al Señor,
como está escrito en la Ley del Señor: “Todo varón primogénito
será consagrado al Señor”, y para ofrecer el sacrificio según lo
ordenado en la Ley del Señor: un par de tórtolas o dos
pichones. Había entonces en Jerusalén un hombre llamado
Simeón, justo y piadoso, que esperaba la consolación de Israel;
y el Espíritu Santo estaba en él. E1 Espíritu Santo le había
revelado que no moriría sin ver al Cristo del Señor. “Fue, pues,
movido por el Espíritu al Templo y al entrar los padres con el
niño Jesús, para cumplir lo establecido por la Ley acerca de
El, los recibió en sus brazos y bendijo a Dios diciendo: ”Ahora,
Señor, puedes dejar a tu siervo ir en paz, según tu palabra,
porque mis ojos han visto tu salvación, que tú has preparado
ante la faz de todos los pueblos, luz para iluminar a los
gentiles, y gloria de tu pueblo, Israel”. Profecía de Simeón. “Su
padre y su madre estaban admirados de las cosas que decían
de El. Simeón los bendijo y dijo a María, su madre: “He aquí
que este niño está destinado para ser caída y resurgimiento de
muchos en Israel; será signo de contradicción, “y una espada
atravesará tu alma, para que sean descubiertos los
pensamientos de muchos corazones”.

El fondo y la raíz de todo es la virtud importantísima de la


humildad. Las virtudes teologales, por su objeto, son más
sublimes, pero la humildad es la causa de la gracia en
nosotros y sin gracia nadie se salva. «Dios da su gracia a los
humildes», «rechaza a los soberbios». «Se fijó en la humildad de
su esclava». En el Evangelio constantemente se da a entender
lo bien que acaban los humildes, lo mal que terminan los
soberbios: «El que se humilla…. Eficaz para la vida apostólica.
No se preocupa del lugar en que le sitúen Reconoce que de él
no depende el fruto y entonces pide al Señor. Hace aportación
de sus cualidades que son de Dios.

ACLAMACIONES
D. — Para que nos penetremos de la ejemplaridad de María en
estas escenas.
R. — Intercede, Madre, ante el Señor.
D. — Para que cuidemos la virtud de la humildad como
camino de nuevas gracias.
R. — Intercede, Madre, ante el Señor.
D. — Para que vivamos la alegría de nuestro trabajo
escondido.
R. — Intercede, Madre, ante el Señor.
D. — Para que gocemos con la eficacia de nuestras
humillaciones.
R. — Intercede, Madre, ante el Señor.
ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS
D. — Tu Inmaculada Concepción, oh Virgen Madre de Dios.
R. — Anunció la alegría a todo el mundo.

OREMOS
Dios, que por la Concepción Inmaculada de la Virgen
preparaste digna morada a tu Hijo, te suplicamos, que, así
como por la muerte prevista de tu Hijo la preservaste de toda
mancha, por la intercesión de María nos concedas llegar a Ti
enteramente limpios. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro
Señor. Amén.

DIA SEXTO

MONICIÓN PARA ESTE DÍA

Hoy nos corresponde contemplar a Nuestra Señora en uno de


los momentos más patéticos de su vida y una de las lecciones
más urgentes de vivir: la defensa de Cristo. A todos los que
aman a Cristo y por defenderle en la vida de trabajo, de
diversión y en la intimidad del hogar, sufren la persecución y
el desprecio del mundo, el consuelo y la gracia para siempre.
R. Amén.

REFLEXIONES EVANGÉLICAS: COMPROMISO CRISTIANO

Detalles bellísimos los que nos revela San Mateo. Pongamos


atentamente nuestro entendimiento para captar toda la
doctrina, y nuestro corazón para sentir con Jesús, María y
José.

LECTURA: San Mateo, 2, 13-15.


Huida a Egipto y muerte de los inocentes.

Después de que ellos se hubieron ido, un ángel del Señor se


apareció en sueños a José y le dijo: “Levántate toma al niño ya
su madre, huye a Egipto y quédate allí hasta que yo te avise;
porque Herodes va a buscar al niño para matarlo”. E1 se
levantó, tomó al niño y a su madre de noche, se fue a Egipto, y
permaneció allí hasta la muerte de Herodes, para que se
cumpliera lo que había dicho el Señor por medio del profeta.

¿Cómo se comporta la Virgen para defender a Jesús? No


pierde el tiempo. No espera. Aquella misma noche. Con suma
discreción. No se perdona ningún sacrificio. Jesús, en nuestra
vida cristiana, se encuentra también perseguido. Hemos de
defenderle en nosotros (vida de gracia). En la Iglesia. En los
demás. La defensa de Dios nos acarreará el sacrificio y la
renuncia a muchas cosas. A los mártires les costó la sangre.

ACLAMACIONES
D. — Para que siempre estemos dispuestos a defender a
Jesucristo.
R. — Madre, danos fortaleza.
D. — Para que sepamos defender ¡a gracia en nosotros.
R. — Madre, danos fortaleza.
D. — Para que seamos generosos y heroicos a la hora de
defender a nuestros hermanos.
R. — Madre, danos fortaleza.
D. — Para que siempre sepamos defender a Nuestra Madre la
Iglesia con obras y de verdad.
R. — Madre, danos fortaleza.

ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS


D. — Tu Inmaculada Concepción, oh Virgen Madre de Dios.
R. — Anunció la alegría a todo el mundo.

OREMOS
Dios, que por la Concepción Inmaculada de la Virgen
preparaste digna morada a tu Hijo, te suplicamos, que, así
como por la muerte prevista de tu Hijo la preservaste de toda
mancha, por la intercesión de María nos concedas llegar a Ti
enteramente limpios. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro
Señor. Amén.
DIA SÉPTIMO

MONICIÓN PARA ESTE DÍA

Vamos a escuchar las primeras palabras de Jesús


conservadas en el Evangelio. Son un diálogo con María y José
para darles una doctrina recia. A los hijos de Dios reunidos
para ocuparse en el templo de las cosas que son del Padre
Celestial, la paz y el gozo del Señor.
R. — Amén.

REFLEXIONES EVANGÉLICAS: UNIDAD DE VIDA

Muy importantes lecciones para nuestra vida práctica, para


formar nuestro criterio cristiano y deslindar los terrenos entre
Dios y nuestras obligaciones humanas.

LECTURA: San Lucas, 2, 40-52.

El niño crecía y se fortalecía lleno de sabiduría, y la gracia de


Dios estaba en El. Jesús entre los doctores. Sus padres iban
cada año a Jerusalén por la fiesta de la Pascua. Cuando tuvo
doce años subieron, como era su costumbre, para la fiesta; y
pasados los días, al regresar ellos, el niño Jesús se quedó en
Jerusalén, sin que sus padres se dieran cuenta. Creyendo que
iba en la comitiva, anduvieron una jornada, y lo buscaron
entre los parientes y conocidos; 45a1 no encontrarlo, volvieron
a Jerusalén en busca suya. A los tres días lo encontraron en el
Templo sentado en medio de los doctores, oyéndolos y
preguntándoles. Todos los que le oían estaban admirados de
su inteligencia y de sus respuestas. A1 verlo se quedaron
maravillados, y su madre le dijo: “Hijo, ¿por qué has hecho
esto? He aquí que tu padre y yo te buscábamos angustiados”.
Les contestó: “¿Por qué me buscaban? ¿No sabían que yo debo
ocuparme de los asuntos de mi Padre?” Y ellos no
comprendieron lo que les decía. Más sobre la vida oculta.
Descendió Jesús con ellos, fue a Nazaret, y les estaba sumiso.
Su madre guardaba todas estas cosas en su corazón. Jesús
crecía en sabiduría, en edad y en gracia delante de Dios y de
los hombres.

Iban sus padres cada año a Jerusalén por la fiesta de la


Pascua. Piedad: Deberes con Dios «antes la obligación que la
devoción», pero la primera obligación es el trato con Dios.
Unidad de vida. Hay que revisar las leyes de Dios que regulan
nuestra piedad (tres primeros Mandamientos de la Ley de
Dios). Buscan a Jesús sin descanso y con sacrificio. No
desmayan buscándole. Al tercer día lo encuentran en el
TEMPLO. Así hemos de buscar siempre al Señor, aunque se
esconda, aunque tengamos que buscarle con lágrimas. ¿Cómo
se ocupan los padres de los hijos? ¿Rezan y se sacrifican por el
bien espiritual? «Descendió con ellos a Nazaret»: vida
escondida, laboriosa, obediente, contemplativa: «Su Madre
conservaba todas estas cosas en su corazón».

ACLAMACIONES
D. — Para que busquemos siempre a Jesucristo.
R. — Madre, danos fortaleza.
D. — Para que le busquemos en el recogimiento y en la
oración.
R. — Madre, danos fortaleza.
D. — Para que nos ocupemos de las cosas que son del Padre.
R. — Madre, danos fortaleza.
D. — Para que amemos la vida escondida con Jesucristo en
Dios.
R. — Madre, danos fortaleza.

ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS


D. — Tu Inmaculada Concepción, oh Virgen Madre de Dios.
R. — Anunció la alegría a todo el mundo.

OREMOS
Dios, que por la Concepción Inmaculada de la Virgen
preparaste digna morada a tu Hijo, te suplicamos, que, así
como por la muerte prevista de tu Hijo la preservaste de toda
mancha, por la intercesión de María nos concedas llegar a Ti
enteramente limpios. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro
Señor. Amén.
DIA OCTAVO

MONICIÓN PARA ESTE DÍA

Es el Evangelista San Juan quien hoy nos va a llevar de la


mano para asistir con Jesús, María y los Apóstoles a una
escena familiar, entrañable. Pongamos atención al valor de la
oración de María: OMNIPOTENCIA SUPLICANTE. – A todos los
invitados por Dios al banquete de su misericordia y su
Eucaristía, la paz y el gozo en el Señor. R. — Amén.

REFLEXIONES EVANGÉLICAS: PRESENCIA EN EL MUNDO


Aprendamos siempre a saber «estar» en todo lugar. El cristiano
tiene que estar presente en todas las actividades humanas.

LECTURA: San Juan, 2, 1-11.

La boda de Caná.

Tres días después hubo una boda en Caná de Galilea, en la


que se hallaba la madre de Jesús. Jesús, con sus discípulos,
fue invitado también a la boda. Y faltando vino, dijo a Jesús su
madre: “No tienen vino”. Jesús contestó: “¿A ti y a mí qué,
mujer? Mi hora aún no ha llegado”. La madre dijo a los
sirvientes: “Hagan lo que El les diga”. Había allí seis tinajas de
piedra para las abluciones de los judíos, de dos o tres metretas
cada una. Jesús les dijo: “Llenen de agua las tinajas”. Y las
llenaron hasta los bordes. Añadió: “Saquen ahora y lleven al
maestresala”. Y lo llevaron. Apenas el maestresala probó el
agua cambiada en vino (sin saber de dónde era, aunque sí lo
sabían los sirvientes que habían sacado el agua), llamó al
novio y le dijo: “Todos sirven primero el mejor vino y, cuando
han bebido bastante, el peor. Tú has guardado el buen vino
hasta ahora”. Así y en Caná de Galilea, dio Jesús principio a
sus milagros, manifestó su gloria, y creyeron en Él sus
discípulos.

¿Qué hace María en Caná de Galilea? Participa en una fiesta


social. El cristiano es un hombre que vive en el mundo. El
hombre es social por naturaleza. El hecho de ser cristiano no
lo aísla de la sociedad; vive en ella; tiene que relacionarse con
los demás hombres. Cristo en la gran oración sacerdotal no
pide al Padre que saque a los suyos del mundo, sino que se
santifiquen en el mundo. María nos lo enseña a vivir en esta
escena evangélica con discreción, naturalidad, sencillez. Una
invitada más, sin insignia especial. Sin ser notada, pero
actuando sin ruido. No hay que apoyarse en nuestra condición
de católicos para influir; hay que vivir discretamente nuestra
vida sobrenatural para ser eficaces. María hace oración en
medio del banquete: “No tienen vino”. Una oración de ocasión,
sin alardes, sin gestos llamativos.

ACLAMACIONES

D. — Para que aprendamos a participar con fruto en todas las


actividades humanas.
R. — Imploramos, Madre, tu ayuda.
D. — Para que sepamos hacer mucho, sin ruido, pero con
eficacia.
R. — Imploramos, Madre, tu ayuda.
D. — Para que vivamos la confianza absoluta en tu
OMNIPOTENCIA SUPLICANTE.
R. — Imploramos, Madre, tu ayuda.
D. — Para que sepamos santificar nuestra profesión, negocios,
diversión y vida de familia.
R. — Imploramos, Madre, tu ayuda.
ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS
D. — Tu Inmaculada Concepción, oh Virgen Madre de Dios.
R. — Anunció la alegría a todo el mundo.

OREMOS
Dios, que por la Concepción Inmaculada de la Virgen
preparaste digna morada a tu Hijo, te suplicamos, que, así
como por la muerte prevista de tu Hijo la preservaste de toda
mancha, por la intercesión de María nos concedas llegar a Ti
enteramente limpios. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro
Señor. Amén.
DIA NOVENO

MONICIÓN PARA ESTE DÍA

Es muy fácil centrar toda nuestra atención en la escena del


Calvario. De pie, María, junto a la Cruz de Cristo, en compañía
de otras personas: un hombre joven, Juan. Unas mujeres
piadosas. Una pecadora penitente. Dos ladrones crucificados.
Dos conversos de última hora: Dimas y Longinos. A todos los
corredimidos por los Dolores de la Virgen, la misericordia de
Dios Padre y de nuestro Redentor Jesucristo. R. — Amén.

REFLEXIONES EVANGÉLICAS: AMOR A LA CRUZ


Proclamación solemne de la Maternidad de la Virgen sobre
nosotros. Es un marco de universalidad, de apertura. «Mujer,
he ahí a tu hijo». «Hijo, he ahí a tu Madre».

LECTURA: San Juan, 19, 25-27.


Jesús y su Madre.

Estaban en pie junto a la cruz de Jesús su madre, María de


Cleofás, hermana de su madre, y María Magdalena. 26Jesús,
viendo a su madre y junto a Ella al discípulo que El amaba,
dijo a su madre: “Mujer, he ahí a tu hijo”. Luego dijo al
discípulo: “He ahí a tu madre”. Y desde aquel momento el
discípulo la recibió en su casa.

Todos cobijados por la Cruz que tiene un signo de apertura


infinita y eterna. Todos unidos en Cristo bajo su mirada. No
hay almas de segunda clase. A todos busca y llama la Iglesia,
porque todos son hijos de Dios. No puede haber en la Iglesia
monopolios, ni sociedades limitadas, ni exclusivas. Los brazos
de Cristo abiertos lo indican y la compañía que tiene la Virgen
lo define solemnemente. La Virgen goza de la maravillosa
variedad de los Hijos de Dios. La Iglesia es bendita por esa
maravilla de la variedad en la unidad: No es cristiano rechazar
lo que no nos va o no hemos tenido la humildad de conocer. Si
la Iglesia, que es Cristo, aprueba, nosotros con los brazos
abiertos. La Madre Iglesia es fecunda como la Sangre de
Cristo. Amplitud y reciedumbre. Corredención. María no
habla, no se le oye ni un gemido y corredime.

ACLAMACIONES
D. — Para que la salvación que nos conseguiste asociando tus
dolores a los del Señor llegue a todas las almas.
R. — Intercede, Madre, por nosotros.
D. — Para que comprendamos y vivamos la apertura de la
Cruz.
R. — Intercede, Madre, por nosotros.
D. — Para que busquemos nuestro puesto al lado de Cristo
Crucificado.
R. — Intercede, Madre, por nosotros.
D. — Para que vivamos la audacia y la reciedumbre de la Cruz.
R. — Intercede, Madre, por nosotros.

ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS


D. — Tu Inmaculada Concepción, oh Virgen Madre de Dios.
R. — Anunció la alegría a todo el mundo.

OREMOS
Dios, que por la Concepción Inmaculada de la Virgen
preparaste digna morada a tu Hijo, te suplicamos, que, así
como por la muerte prevista de tu Hijo la preservaste de toda
mancha, por la intercesión de María nos concedas llegar a Ti
enteramente limpios. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro
Señor. Amén.