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Paul de Surgy

Las grandes etapas del mis-


terio de salvación

Una visión de con-


junto de la Biblia
Misterio de la Salvación 3

PROLOGO
tuciones podían ayudar a sus militantes a
Dos han sido los motivos que han dado ori- adquirir una síntesis de criterios cristianos,
gen al presente libro. Hace algunos años, al y ello dio origen a una prolongada discu-
término de unas charlas para sacerdotes en- sión sobre el sentido de la historia. En el
tregados al ministerio parroquial, me excu- invierno siguiente (1955(56) los cursillos
saba yo por haberme apartado, en los temas, bíblicos versaron sobre el tema (das grandes
de sus preocupaciones pastorales cuando un etapas del misterio de la salvación y>. Cada
consiliario regional de la J. O. C. declaró cursillo contaba con un equipo de estudian-
que, por el contrario, el conocimiento de las tes entre los cuales deseo hoy expresar mi
grandes perspectivas bíblicas otorgaba a los gratitud a Jean-Yves Hameine y a Jean-
jóvenes obreros cristianos que convivían Marie Chupín (Teología), Yan Page (Dere-
con muchachos integrados en «místicas de cho), Ma-rie-Madeleine Humeau (Ciencias)
masa-» el convencimiento de no ser en ab- y Anne de Ferriere (Pedagogía). La insupe-
soluto inferiores a ellos, ya que poseían rable atención del auditorio, el deseo expre-
también una mística de dimensiones univer- sado por numerosos estudiantes y las pala-
sales. Esta observación me afectó profun- bras alentadoras del Rdo. P. Gerlaud y de
damente. El segundo motivo surge del M. Gelin, me han impulsado a publicar
Congreso de Instituciones Católicas cele- aquellos cursillos.
brado en Angers, en el año 1955. Como Mi libro no tiene la pretensión de ser una
suele suceder en semejantes acontecimien- novedad; utiliza el tesoro común de la exé-
tos, nos interrogábamos los profesores y los gesis y el lector se verá invitado a menudo a
alumnos sobre el modo en que dichas Insti- hojear textos de sólida vulgarización, muy
Misterio de la Salvación
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numerosos actualmente. Lo presento en sumamente complejos como el género lite-


medio de una multitud de libros similares, rario del principio del Génesis, el valor his-
como resultado de una experiencia pastoral tórico de las plagas de Egipto o el carácter
bíblica y para ayudar a los laicos a entrar en de las tradiciones del Pentateuco. Han que-
contacto con los Libros Santos, facilitándo- dado esbozadas, únicamente, algunas líneas
les una visión de conjunto del misterio de la de la solución para que el lector no se de-
redención y ayudándoles a encontrar en la tenga en objeciones y prosiga la lectura, ha-
Biblia las (/.Palabras de Vida». Tal vez llando más tarde en otros volúmenes espe-
pueda también ayudar a algunos lectores cializados, las explicaciones minuciosas
familiarizados con las Sagradas Escrituras a que le interesen. Asimismo, la aplicación
colaborar eventualmente con los sacerdotes práctica de la vida cristiana, detallada a
en la preparación de círculos de estudios. continuación de los diferentes temas, está
Debido a la gran amplitud del tema, cada muy sintetizada y requiere ser precisada y
etapa del misterio de la salvación se ha co- completada con otras lecturas adecuadas.
mentado en forma esquemática, lo cual Las notas que me han servido para redactar
permite captar con mayor facilidad las esta obra, han sido tomadas con miras a la
grandes líneas y trazos del plan de Dios, enseñanza oral, y aunque creo haber men-
aunque no dispensa, ciertamente, de un es- cionado la bibliografía completa, pido ex-
fuerzo por conocerlo y profundizarlo más y cusas de antemano, por si involuntariamen-
más (en especial por lo que respecta a los te hubiese omitido citar alguno de los libros
capítulos sobre Cristo, la Iglesia y la salva- que utilicé.
ción de los pueblos no evangelizados). Por Si, a pesar de todas sus imperfecciones, sir-
la misma razón, no habrá de buscarse en es- viese este libro a alguien para entrar en con-
tas páginas la solución de problemas tan tacto con la Palabra de Dios y comprender
Misterio de la Salvación 5

mejor la vocación que el Señor le ha reser-


vado en la historia de la redención, habría
alcanzado plenamente la meta que me pro-
puse al escribirlo.

Arigers, 18 de marzo de 1958.


PAUL DE SURGY
Misterio de la Salvación
6

Capítulo Primero
¿CONTIENE UNA «MISTICA» LA BIBLIA?
NOCION DE MISTICA
La Biblia, mensaje de Dios a los hombres, carácter contemplativo de los escritos de
¿contiene una mística? San Juan. No obstante, con ello no podemos
Hay que precisar el sentido y el alcance de responder a la pregunta precedente, pues en
esta pregunta, antes de contestarla. En pri- nuestros días se suele emplear el substanti-
mer lugar, hemos de distinguir entre «la vo «mística» con un significado diferente.
mística» y «una mística». Generalmente, Decimos que un hombre profesa «una mís-
cuando decimos «la teología mística» o tica» cuando consagra su vida a un ideal
simplemente «la mística», designamos la que le sostiene y le hace actuar de forma
doctrina de las relaciones espirituales entre determinada en todas sus empresas. Habla-
Dios y el alma, especialmente en los grados mos, v. gr. de la mística nazi, ideología
más elevados; así, por ejemplo, puede ha- fundada en el principio del dominio de un
blarse de estados y caminos místicos, de grupo racial que, además, enseña a sus
grandes místicos como San Bernardo, San adeptos cómo deben alcanzar su objetivo;
Juan de la Cruz, Santa Teresa de Jesús... de la mística marxista, visión materialista
Basta abrir la Biblia, libro religioso por ex- del mundo y de su evolución, que exige sa-
celencia, para percatarnos de que contiene crificios reales, aunque erróneos; de la mís-
una doctrina de vida espiritual; recordemos, tica cristiana, finalmente, visión del mundo
por ejemplo, los acentos místicos de Jere- y de su destino, inspirada por la fe y llevada
mías, de los salmistas y de San Pablo, o el a la práctica. Escudriñando atentamente,
Misterio de la Salvación
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pueden descubrirse día a día los efectos de su laboratorio y al obrero en su fábrica, el


esta mística cristiana: hombres capaces de hecho de saber que su trabajo ocupa un
dar su sangre por Cristo; misioneros y reli- puesto necesario en el mundo y es útil a él y
giosas que lo abandonan todo para anunciar a toda la sociedad. Una mística supone
el Evangelio; sacerdotes que renuncian a un también una visión de la historia, del
porvenir humano y a una familia propia pa- movimiento del mundo; esta visión dinámi-
ra consagrarse al servicio de Dios y del pró- ca de las cosas y de los acontecimientos
jimo; militantes cristianos que rechazan ayuda al hombre a percatarse de cómo ha de
quizás el progreso material, al que tienen contribuir al desarrollo de la historia y al fu-
derecho, para continuar estando más cerca turo del mundo, tanto en el plano material
de sus hermanos; laicos que dan testimonio como en el espiritual. Finalmente, toda mís-
de Cristo en sus familias y en la sociedad... tica es una visión que impulsa al hombre
Desde este punto de vista, la mística podría a obrar, orientando su acción. El hombre
definirse una visión del mundo y de la que posee una mística es, por antonomasia,
historia que impulsa al hombre a obrar, militante.1 Ante una visión del mundo y de
orientando su acción. Tiene tres rasgos la historia que no influyeran en la vida y la
importantes que la caracterizan: su dimen- actividad del individuo, podría hablarse de
sión universal, su aspecto dinámico y su re- teoría, de opinión, de manera de ver, pero
percusión en la vida. Una mística supone nunca de mística.
una visión del mundo que permite al hom- Una vez desarrollado el significado de tal
bre que la adoptó, tener conciencia de su palabra, ¿puede decirse que la Biblia con-
misión en el universo y de su solidaridad tenga una mística?
con el conjunto de los hombres: a este res-
pecto, calculemos cuánto alienta al sabio en
Misterio de la Salvación
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Sin duda alguna, la lectura de los textos sa- y nosotros el pueblo que Él apacienta
grados nos permite contestar afirmativa- y el rebaño que Él guía.4
mente a tal pregunta.
Advertimos, todavía, a los justos, cuya es-
ANTIGUO TESTAMENTO: MIS- peranza está asentada en la inmortalidad y
TICA FUNDADA EN PROMESAS cuya conducta es contraria a la de los im-
En el Antiguo Testamento se contienen ya píos que, culpablemente, ignoran los desig-
los elementos de una mística. Hallamos al nios secretos de Dios y el destino inmortal
patriarca Abraham partiendo hacia un país que Él ha reservado al hombre.
desconocido, fiado plenamente en la pro- Sin embargo, la mística del Antiguo Testa-
mesa divina que le asegura una bendición mento es, esencialmente, una mística fun-
que recaerá sobre todas las naciones de la dada sobre una multitud de promesas divi-
tierra.2 Encontramos a los Profetas, paladi- nas cuya realización futura se espera ardien-
nes de la causa de Dios, cuya actividad in- temente.
cansable arraiga en su ardiente fe en el Se- NUEVO TESTAMENTO: MISTICA
ñor, Dueño de la historia, que dirige los EN EL AMPLIO SENTIDO DE LA
acontecimientos hacia el término que Él PALABRA
quiere.3 Contemplamos a los israelitas que
En el Nuevo Testamento descubrimos una
tienen depositada toda su fidelidad y espe-
mística en su más amplio significado. Cris-
ranza en el Creador, porque tienen concien- to ha venido, ha cumplido las promesas, ha
cia de las promesas divinas que les han sido
fundado su Iglesia y ha anunciado su se-
anunciadas: gunda venida. Con Él se ha revelado y se ha
Porque Él es nuestro Dios, realizado el plan divino de la salvación. En
Misterio de la Salvación
10

consecuencia, la Biblia ofrece a todos los acción del cristiano y le hace prodigarse y
hombres una visión del mundo y de la his- agotarse por Jesucristo; mística unida a una
toria, capaz de impulsarles a la acción, conversión inicial, productora de una fuerza
orientándoles en ella. Esta mística se revela sobrenatural para resistir todas las persecu-
en cada página del Nuevo Testamento: en la ciones y contrariedades, que exige una
proclamación de la redención del mundo en cooperación del hombre: la fe, pero una fe
Jesucristo, muerto y resucitado, que hace total, como la describe San Juan.
Pedro el día de Pentecostés, invitando al
SEGÚN SAN PABLO
pueblo judío a beneficiarse de ésta;5 en el
Tres expresiones complementarias de las
prólogo del Evangelio de San Juan, cuando
que se sirve San Pablo para designar el plan
anuncia la venida del Verbo eterno a los
eterno de la salvación, permiten captar el
hombres y la filiación divina que otorga a
carácter particular de la mística cristiana, a
todos aquellos que creen en Él; 6 en la vi- saber: el designio de Dios, la sabiduría di-
sión cósmica de la Redención en Cristo, vina y el Misterio.
expresada por San Pablo en su epístola a los
En su discurso de despedida a los ancianos
cristianos de Efeso;7 en el mensaje del de Efeso, exclama el apóstol:
Apocalipsis a los cristianos perseguidos,
asegurándoles la victoria definitiva de Dios «Por lo cual, en este día, os testifico
y ayudándoles a resistir, con la mente fija que estoy limpio de la sangre de to-
en la Jerusalén celestial y en el retorno glo- dos, pues, os he anunciado plena-
rioso de Cristo. Queda, por consiguiente, mente el consejo de Dios.»8
bien claro que esta visión del mundo y de la Estos designios no son más que el plan de
historia es una mística, porque orienta la la redención, concebido por Dios desde to-
Misterio de la Salvación
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da la eternidad y realizado por Jesucristo, a En diversas ocasiones nos habla también


cuya exposición dedica San Pablo largos San Pablo del misterio que es misión suya
párrafos en su epístola a los Efesios, cuando predicar.12 Se trata del Misterio que «en
habla del «plan eterno que Él ha realiza- otras edades no fue conocido de los hi-
do en Cristo Jesús, nuestro Señor».9 jos de los hombres, en la manera que
Con el pleno conocimiento de tales desig- ahora ha sido revelado a sus santos
nios salvíficos, adquiere el cristiano una vi- apóstoles y profetas por el Espíritu San-
sión especial de la historia. to». Su objeto es anunciar la salvación en
Cuando San Pablo habla de la «sabiduría Cristo y extender su mensaje, y por eso le
de Dios» se refiere, generalmente, a la idea denomina Pablo «Misterio de Cristo».13
eterna de redimir al mundo por Jesucristo.10 La revelación de tal misterio proporciona al
La sabiduría divina no se asemeja a la hu- cristiano una mística que le es característi-
mana, antes bien se opone a ella cuando lo- ca. Así, pues, la proclamación contenida en
gra su objetivo mediante el misterio de la el Nuevo Testamento es el anuncio del
Cruz, concretándose en la persona de Cristo eterno designio de redención que Dios tiene
crucificado. «Su entrega total al mundo sobre el mundo y que tiene por centro a Je-
nos facilita el conocimiento profundo de sucristo; es también la revelación de la di-
vina sabiduría, manifestada en Jesucristo
la sabiduría de Dios.»11 El creyente que crucificado y que se cumple por caminos
se solidariza con Cristo y con su mensaje, opuestos a la sabiduría del «mundo»; y, fi-
adquiere esa sabiduría, y, con ella, un prin- nalmente, es la manifestación del Misterio
cipio de apreciación especial de las cosas y que, desde el origen de los tiempos, estuvo
de los acontecimientos. oculto en Dios, que fue concebido para
Misterio de la Salvación
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nuestra glorificación y cuyo objetivo es re- RASGOS CARACTERISTICOS


dimir al universo en la persona de Cristo:
Vamos a comentar algunos rasgos caracte-
«Sino que enseñamos una sabiduría rísticos del misterio de la salvación, objeto
divina, misteriosa, escondida, pre- del presente libro. A través de la Biblia va
destinada por Dios antes de los si- perfilándose el carácter progresivo de la
glos para nuestras gloria; que no co- realización del plan divino, tanto cuando se
noció ninguno de los príncipes de es- trata de la revelación como de la educación
te siglo; pues si la hubieran conoci- moral del pueblo de Dios o de las etapas
do, nunca hubieran crucificado al históricas de la salvación. El concepto bí-
Señor de la gloria. Pero, según escri- blico del tiempo no es cíclico, fundado so-
to está: "Ni el ojo vio, ni el oído oyó, bre la renovación periódica de los aconte-
ni vino a la mente del hombre lo que cimientos, como el de los griegos, sino li-
neal, formado por una sucesión de hechos
Dios ha preparado para los que le
delimitados, orientados hacia la meta su-
aman".14 prema de la historia.15 El cumplimiento de
El conocimiento del designio de Dios, de su la salvación presenta un aspecto individual
sabiduría y del Misterio, o dicho de otra y común a un mismo tiempo: el hombre bí-
manera, el conocimiento del misterio de la blico no es ni un individuo aislado ni un
salvación, da una visión del mundo y de la anónimo en la masa, sino una persona en
historia totalmente original, que ha sido re- medio de un pueblo. La mística cristiana
velada en la Biblia y que constituye la mís- posee dimensiones cósmicas, pues ofrece
tica cristiana. una visión del mundo; y por otra parte, di-
mensiones de eternidad: sin privar al cris-
Misterio de la Salvación
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tianismo de sus tareas acá en la tierra, ates- te el problema de los judíos y de los paga-
tigua la repercusión eterna de todas sus ac- nos; y como conclusión, nos ha parecido
ciones. La revelación y la realización del muy útil refundir algunas perspectivas so-
plan de salvación tienen por figura central a bre Dios y la actitud del hombre respecto a
Jesucristo. Por último, la historia cristiana Él, descubiertas en el curso de la lectura.
está orientada hacia su final supremo, que
MANERA DE UTILIZAR ESTE
tendrá lugar al fin de los tiempos con la
vuelta gloriosa de Cristo. LIBRO
No aconsejamos a los lectores que utilicen
LAS GRANDES ETAPAS DEL este libro como su primer guía bíblico, que
MISTERIO DE LA SALVACION lean después de cada capítulo los pasajes de
En este estudio del misterio de la salvación, la Biblia indicados oportunamente, ni tam-
hemos intentado subrayar, primero, el cua- poco aprobamos una simple lectura como
dro general del designio de Dios y de las medio de recibir verdaderamente la Palabra
grandes etapas de la historia: la creación, la de Dios; lo ortodoxo es saber orar con la
elección de Abraham, el éxodo, la alianza, Biblia, recibiendo sus enseñanzas con espí-
el exilio, 16 la Encarnación redentora, la ritu de fe en la asamblea cristiana o en la
Iglesia, el retorno del Señor. A continua- meditación personal. Para entender since-
ción, los personajes que marcan el desarro- ramente la Palabra divina, es indispensable
llo de la salvación, a saber; Abraham, Moi- vivir de acuerdo con la mística que se nos
sés, los Profetas, los sabios, los pobres de revela, y las orientaciones apuntadas al final
Dios, el Salvador Jesucristo y la Iglesia. de cada capítulo no dispensan ni sustituyen
Tratándose de la historia de la redención, ha al esfuerzo personal concreto de cada lec-
sido necesario también abordar sucintamen- tor. Con este espíritu, la lectura de la Biblia
Misterio de la Salvación
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despertará el deseo de conocer profunda- 10. Véase Le Christ dans la théologie de Saint
mente el mensaje de Dios y de responder Paul, L. Cer-faux, Paris, 1951, pàg. 196.
personalmente, en cada momento de nuestra 11. Id., pág. 206.
12. Rom., 16, 25-26; Ef., 3, 8-10.
vida, a la voluntad salvífica del Señor sobre 13. Ef. 3, 4.
el universo. 14. 1 Cor., 2, 7-9.
LECTURAS 15. Essai sur le mystère de l'histoire, Jean DA-
NIELOU, páginas 9-11.
Ef., 1, 3-19 y 3, 8-12. 16.Toda elección es, necesariamente, limitativa.
Respecto del Antiguo Testamento, se ha con-
servado lo que parecía más importante desde
1. El cristiano no es un simple militante. El Rdo.
el punto de vista de la historia del pueblo de
P. Congar advierte, con razón: «Un apóstol es
Dios y de la investigación sobre la mística bí-
un hombre de Dios que hace algo mucho más
blica, pero habría que completar todo ello con
grande que una propaganda: es un elemento
un estudio rápido del período monárquico, del
vivo del plan salvador de Dios, es como una
judaísmo y del desarrollo del mesianismo bajo
emanación del propio Dios...» (La Pentecôte.
la Antigua Alianza.
Chartres, 1956, París, 1956, pág. 122).
2. Génesis, 12, 1-4.
3. Véase S. DIÉTRICH Le dessein de Dieu, 4a ed.
Neuchâtel, 1951, pág. 92; y, más adelante, el
capítulo sobre profecías y profetas.
4. Sal., 94, 7.
5. Hech., 2, 14-40.
6. Jn., 1, 1-18.
7. Ef., 1, 9-10; id. Col., 1, 18-20.
8. Hech., 20, 26-27.
9. Ef. 3-11.
Misterio de la Salvación
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CAPÍTULO SEGUNDO
LA CREACION Y EL PECADO
SUS ORIGENES dición de la Iglesia, la historia de la salva-
ción no comienza con la elección de
El punto de partida de la formación del
Abraham, sino con la creación del mundo.
pueblo elegido comienza en el capítulo 12
del Génesis, con la historia de Abraham, Como dice el Rdo. P. Daniélou, 2 «la crea-
pero la Biblia empieza narrando el origen ción es una acción histórica, un princi-
del mundo y del hombre, lo cual se explica pio de los tiempos que ha de tenerse
por dos razones principales. Todo hombre muy en cuenta al estudiar la historia de
que reflexione sobre el problema de su des- la salvación». Los primeros capítulos del
tino se preguntará: ¿quién ha creado el Génesis son, por consiguiente, indispensa-
mundo?, ¿de dónde viene el mal?, y ¿el do- bles en una revelación integral de los desig-
lor, el pecado y la muerte? nios divinos.
Con un lenguaje sencillo y rico en imáge- CONTENIDO DE ESTOS CAPI-
nes, los primeros capítulos del Génesis con- TULOS
testan a tales preguntas y revelan «las ver-
dades que sirven de fundamento a la Un espíritu superficial y desprovisto de
sensibilidad literaria, sorprendido por el es-
economía de la salvación».1 En este as- tilo de las narraciones sobre la creación del
pecto constituyen la trama sobre la que va mundo, podría suponer que no contiene
tejiéndose la historia de la salvación y pue- ninguna enseñanza de valor. ¿Qué pensar
de comprenderse perfectamente su coloca- del tiempo brevísimo de seis días de crea-
ción al principio de la Biblia. Es más: tanto ción, cuando nadie dotado con un mínimo
para la revelación bíblica como para la Tra- de razón, ignora que transcurrió un tiempo
Misterio de la Salvación
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muy considerable entre la formación de la teoría de la evolución. Todo indica, en efec-


Tierra y la aparición del hombre? Y ¿cómo to, que el autor no se propuso referirlas, y
imaginar a este Dios trascendente, descrito que únicamente le interesaron las verdades
como un... alfarero cuando forma al hombre fundamentales con una tendencia siempre
con lodo de la tierra? Y sobre todo, ¿qué religiosa (Dios ha creado el mundo, ha in-
decir de ese Creador terrible que priva al tervenido especialmente en la creación del
hombre de su amistad por haber desobede- hombre y de la mujer, etc.).
cido al comerse una fruta prohibida? Dete- Los episodios siguientes del Génesis no es-
nerse en objeciones semejantes sería igno- tán relatados, naturalmente, como un repor-
rar totalmente el género literario de los tres taje ni como el comentario a unas diapositi-
primeros capítulos del Génesis y exigir que vas, puesto que en el paraíso terrenal no ha-
sus redactores se expresaran como escrito- bía televisión ni magnetófonos. «Los acon-
res del siglo xx; pero Dios, que siempre
tecimientos detallados se sitúan muy por
respeta a los hombres a quienes se dirige,
encima del más lejano horizonte de los
hace hablar al autor sagrado según la cultu-
ra y el lenguaje de su tiempo: es éste un he-
tiempos históricos: no pueden, por tan-
cho que hay que tener presente para inter- to, ser objeto de ningún testimonio hu-
pretar los textos, pero que no niega en abso- mano. La época a la que pertenecen es-
luto su alcance doctrinal. tá... tan alejada de nosotros, que es im-
posible imaginar la posibilidad de una
Tampoco hay que buscar en estos capítulos
tradición que hubiese conservado tales
una explicación científica de la constitución
interna del mundo. No nos dan ni la fecha recuerdos con todo detalle.»3
de la creación, ni la sucesión de las fases Por tanto, hay que buscar en estos textos las
geológicas, ni una prueba en favor de la verdades que el autor sagrado quiso ense-
Misterio de la Salvación
19

ñarnos y delimitar bien la forma de expre- LA COSMOGONIA, PRIMER RE-


sión del autor, por una parte y la doctrina LATO DE LA CREACIÓN
que nos transmite, por la otra. Al darse el
caso de que muchas de estas verdades son La primera narración, que es la más reciente
hechos acontecidos, hemos de admitir éstos (siglo vi antes de Jesucristo), describe un
con idéntica certeza, aunque sin olvidar la estilo impregnado de grandeza y casi litúr-
dosis de artificio literario y el hecho concre- gico, la creación del universo y del hombre,
to, afirmado. Es lógico, pues, hablar del ca- y arranca de la tradición «sacerdotal» de la
rácter histórico de los primeros capítulos que posee las principales características: ca-
rácter teológico y ritual, estilo sobrio y pre-
del Génesis 4 en toda su extensión.
sentación ordenada y lógicas.5
LAS NARRACIONES SOBRE LA
La enumeración detallada de las criaturas es
CREACION típicamente semítica. Donde un griego se
La Biblia comienza con dos narraciones so- habría conformado con afirmar que Dios
bre la creación, la segunda de las cuales es creó el mundo, un semita siente la necesi-
más antigua (Gen., 1, 1-2-4 y Gen., 4b-3, dad de enumerar los seres que lo pueblan:
24). Parece extraño a primera vista y, sin peces, aves, fieras salvajes, etc.6 La lógica
embargo, es normal, pues ambas se comple- y la claridad del código sacerdotal quedan
tan y su ordenación es muy lógica: la pri- de manifiesto en la presentación de todas
mera narración está dedicada a describir la las criaturas. Muchas veces ha llamado la
creación del universo que culminará con la atención comprobar que las obras de la
creación del hombre, y la segunda, tiene por creación siguen un orden que va de lo gene-
objeto la creación del hombre y su destino. ral a lo particular y de lo que es menos per-
fecto a lo que es absolutamente perfecto,
Misterio de la Salvación
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repartiéndose en dos grupos, según el si- lógico de los hechos y a él hemos de remi-
guiente esquema. tirnos.
Separación de los elementos En primer lugar, el Creador es el Dios úni-
Luz — tinieblas. co, distinto del mundo y anterior a él.
Aguas de lo alto — aguas debajo del firma- Comparándola con los mitos mesopotámi-
mento. cos, resalta en esta afirmación bíblica la
Tierra — mar — plantas. trascendencia y la pureza de su monoteís-
Ornamentación del universo mo. Dios no se desprende del caos, como
Sol — luna — estrellas. los dioses babilonios; hay que separarlo del
Peces — aves. universo que Él ha creado; el sol, la luna y
Animales. los dioses Sin y Samas de los asirios, son
Hombre. criaturas del único Dios; y mientras los
La actividad creadora sigue un orden ritual: pueblos semíticos rinden culto a los astros,
la semana de trabajo divino finaliza con un el autor bíblico afirma que las estrellas, tan
día de reposo, artificio literario mediante el fascinadoras en el cielo de Oriente, no son
cual se les recordaba a los israelitas que el más que seres creados.
descanso y la santificación del sábado eran Dios ha creado el mundo sabiamente, pues
voluntad de Dios. no puede concebirse una creación más or-
Basta examinar con un poco de atención es- denada y armoniosa: las plantas están dota-
te texto para comprobar que el autor no qui- das de semilla, los animales de fecundidad,
so precisar científicamente la creación de y todo está dispuesto para el hombre, que
los seres, antes bien, subrayó el sentido teo- dominará a todos los seres que pueblan la
tierra.
Misterio de la Salvación
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Y para mostrarnos la omnipotencia de había hecho: y eran en gran manera


Dios, el autor sagrado nos manifiesta que va buenas...»
creando los seres sin esfuerzo alguno, por
su sola palabra:
SEGUNDA NARRACION: LA
CREACION Y EL PECADO ORI-
«Dios dijo... y quedó hecho así.»
GINAL
Ésta es más antigua que la precedente (siglo
Grandes verdades quedan reveladas en la x o ix a. J.C.) y pertenece a la tradición
deliberación de la Trinidad antes de crear al
«Jahvista».8 Su objeto es narrar la crea-
hombre y en las palabras de Dios a la pri-
ción del hombre y su destino y, tras haber
mera pareja humana: la intervención par-
tratado de la formación del hombre y de la
ticularísima de Dios en la formación del mujer y de su condición precedente, descri-
primer hombre y de la primera mujer7 la be el pecado original y sus consecuencias,
dignidad del hombre muy por encima de con lo cual queda patente el estado actual
las demás criaturas y creado a imagen y del hombre y la necesidad de ser redimido.
semejanza de Dios, el deseo divino de la «El tema está desarrollado con tal sen-
unidad y la fecundidad conyugales. satez, con tal delicadeza y sobriedad,
En pocas palabras, la primera narración bí- que estas páginas constituyen la perla
blica nos demuestra que la creación salida del Génesis.»9 No deben sorprendernos ni
de las manos de Dios, es buena: el lenguaje empleado ni las imágenes que
«...y vio Dios que lo hecho era contiene. El autor escribió para que todos le
bueno... (Y otra vez como final en el comprendieran. La imaginería oriental que
v. 31). Y vio Dios todas las cosas que llena de encanto esta segunda narración bí-
Misterio de la Salvación
22

blica, tiene por objeto traducir a todas las bre no halle entre ellos ninguna ayuda ade-
capacidades mentales una enseñanza reli- cuada (v. 18 y 20). La dignidad de la mu-
giosa, y en ésta hemos de fijar nuestra aten- jer procede de ser semejante al hombre,
ción, no en las imágenes. Á continuación es decir, de su misma naturaleza, creada
estudiaremos los cuatro grupos de enseñan- para él. La imagen de la costilla recalca la
zas, según el orden narrativo, que tratan su- identidad de la naturaleza de ambos y su
cesivamente del hombre, del pecado, de las ordenación recíproca. El autor tiende a pro-
consecuencias de la caída y de la promesa clamar la dignidad de la mujer en un mundo
de la redención. en el cual se la solía despreciar.
LA PRIMERA PAREJA HUMANA El origen divino, la unidad y la indiso-
Para enseñarnos que Dios ha creado y ha lubilidad del matrimonio quedan puntua-
dado vida al hombre, el autor nos describe lizados en los versículos 21-24:
a Dios modelando con barro a Adán e in- «Por cuya causa dejará el hombre a
fundiéndole un soplo de vida, y observando su padre y a su madre y estará unido
luego que volverá al polvo con la muerte. a su mujer, y los dos vendrán a ser
una sola carne.»
La superioridad del hombre sobre los
La felicidad original queda patente en la
animales y su dominio sobre las criatu-
imagen, tan expresiva para los orientales,
ras quedan expuestos en los versículos 20 y del oasis y de los ríos caudalosos.
23, cuando nombra a los animales y a la
mujer, respectivamente. Por último, la ausencia de concupiscencia
carnal atestigua el estado de inocencia en
La superioridad de la mujer sobre los
animales la indica el hecho de que el hom-
Misterio de la Salvación
23

que fueron creados nuestros primeros pa- pues, «una reivindicación de autonomía
dres: moral, por la cual el hombre reniega de
«Y ambos, a saber, Adán y su esposa, su estado de criatura e invierte el orden
estaban desnudos y no sentían por que Dios estableció».11 Semejante actitud
ello rubor ninguno» (v. 25). de rebelión, existente en el fondo de cada
LA CAÍDA pecado, señala la gravedad de la primera
ofensa a Dios. No podemos interpretar al
Se nos presenta al tentador en la forma de pie de la letra las imágenes del árbol, de la
una serpiente porque ésta aparecía a menu- manzana, etc., que, además de ser opuesto
do en los cultos de fecundidad tan extendi- al género literario de tal narración, podría
dos en Oriente, que tanto atraían a los israe- incluso disminuir la importancia de la culpa
litas poco fervorosos, desviándoles del cul- en el ánimo de los lectores.
to de Yavé.
CONSECUENCIAS DEL PECADO
Aparece el primer pecado como una falta
El primer efecto del pecado es la privación
grave de orgullo sintetizada en una
enorme desobediencia al Señor. El cono- de la amistad divina: «Y los echó el Se-
cimiento del bien y del mal es, en efecto, ñor Dios del paraíso de los deleites», di-
ce el autor (3, 23-24).
«la facultad de decidir por uno mismo lo
que está bien y lo que está mal, y de Entre las restantes consecuencias, sobresa-
obrar en consecuencia».10 Dentro del len:
simbolismo de esta narración, contradecir al — LA MUERTE
precepto divino y comer del árbol que pro- «Polvo eres y volverás a ser polvo»
duce semejante facultad (2, 17), significa, (3, 19).
Misterio de la Salvación
24

— LA PÉRDIDA DE LA INTEGRIDAD «Mediante el sudor de tu rostro co-


«Luego se les abrieron a entrambos merás el pan» (3, 19).
los ojos; y como echasen de ver que
estaban desnudos...» (3, 7).
El despertar de la concupiscencia carnal es
«la manifestación más expresiva del te-
rrible desorden que la rebelión del hom-
bre suscitó en toda la armonía de la
.creación».12
— EL SUFRIMIENTO
En lugar de afirmar en forma abstracta que
el dolor se deriva del pecado, el autor enu-
mera todos los sufrimientos que conoce (el
parto de la mujer, la sujeción a su marido,
el trabajo del hombre, bajo un matiz de as-
pereza...), y afirma que son consecuencias
del pecado. Esta poderosa condición del
hombre está vinculada a la caída original;
guardémonos, no obstante, de incluir el tra-
bajo entre los frutos del pecado, pues mu-
cho antes ya cultivaba Adán el jardín del
Edén (2, 15); únicamente el aspecto arduo
del trabajo emana de la falta grave original:
Misterio de la Salvación
25

LA PROMESA DE LA SALVACIÓN nos induce a plantearnos el problema del


monogenismo, es decir, investigar si proce-
A pesar de todo, brilla la luz de la esperanza
demos de una sola pareja humana o, por el
en el paraíso, ante la promesa redentora.
contrario, de varias.
Dios anuncia la victoria final del hombre,
en su lucha contra Satanás: Observemos, ante todo, que la cuestión del
número de parejas que dieron origen al gé-
«Dijo entonces el Señor Dios a la nero humano, no se plantea ni se resuelve
serpiente: Por cuanto hiciste esto, de igual manera para el científico que para
maldita tú eres o seas entre todos los el teólogo. En el terreno teológico, que es
animales y bestias... Yo pondré el de la verdad revelada, los términos de tal
enemistades entre ti y la mujer, y en- alternativa son o el monogenismo o el poli-
tre tu raza y la descendencia suya: genismo, y la pregunta es sencillamente és-
ella quebrantará tu cabeza y tú an- ta: «¿Existió una pareja en los albores
darás acechando a su calcañar» (3, de la humanidad o existieron varias?»
15). El teólogo, remitiéndose directamente a la
Se ha denominado esta promesa el proto- Palabra de Dios, prescindiendo de los ar-
gumentos de la ciencia humana, guiado por
evangelio, pues es el primer anuncio de la
la luz de la fe, certifica que jamás existirá
salvación futura. El desarrollo histórico de
oposición entre la ciencia y la afirmación
su realización se estudiará en los capítulos
auténtica de la fe, pues el Dios que ha ha-
siguientes.
blado a los hombres es el mismo que ha
MONOGENISMO ORIGINAL creado todas las cosas. En el terreno cientí-
Adán y Eva se nos presentan como indivi- fico, que es el de la observación experimen-
duos determinados (Génesis, 2-3), y ello tal, el dilema es el siguiente: monofilismo o
Misterio de la Salvación
26

polifilismo, v. gr.: ¿Procede la humanidad puede afirmar directamente en pro o en


de un filum único, de una sola fuente contra del monogenismo (una sola pare-
humana, o de varias"? A tal distancia del ja inicial), lo que « sí defiende decidi-
hecho, la ciencia es capaz únicamente de damente es el monofilismo (un filum
visiones y conclusiones de conjunto, y el único)».14 Como manifestó recientemente
problema del monogenismo en su sentido
el reverendo P. Dubarle, «parece existir
estricto parece escabullirse por su propia
una gran indeterminación respecto a las
naturaleza.13 El científico trata de resolver averiguaciones de la ciencia paleontoló-
tal cuestión por vía de observación y de gica para que pueda sostenerse sin ilo-
experimentación, sin proponerse facilitar gismos la afirmación religiosa de la
pruebas del monogenismo, las cuales tam- existencia de una primera pareja hu-
poco le exige el teólogo. Quizás habrían de
enfrentarse ambos en la hipótesis de poder mana».15
demostrar con rigurosa certeza que la hu- Y en este punto, ¿cómo habremos de resol-
manidad actual proviene de diversas fuentes ver el dilema monogenismo o poligenismo?
originales y que éstas no tuvieron en común Considerando aisladamente los capítulos 2-
ningún antecedente humano. Pero, desde el 3 del Génesis, puede decirse que, a pesar
punto de vista científico, exclusivamente, del término general empleado en la desig-
parece muy difícil a priori llegar a probar nación del hombre, el autor conceptúa a
tales afirmaciones. Por el momento, el re- Adán y Eva como individuos determinados,
sultado de las investigaciones se opone a no como colectividades. Sin embargo, esta
dicha hipótesis, ya que los estudios paleon- aserción no zanja definitivamente el asunto,
tológicos son favorables al monofilismo: puesto que el escritor no se planteó, eviden-
«Aunque la ciencia del hombre nada
Misterio de la Salvación
27

temente, el problema del poligenismo. Su Adán, hombres verdaderos que no


texto, tal cual se nos presenta, habla de una descendían de él como primer padre
pareja única, pero considerado independien- de la humanidad, o bien que "Adán"
temente de la tradición de la Iglesia — designa un conjunto de múltiples
intérprete infalible de la Palabra divina— primeros padres. No hay manera de
no es suficiente para dirimir este debate. hacer coincidir tal doctrina con
En realidad, para exponer el problema a cuanto enseñan las fuentes de la ver-
la perfección, no hay que contentarse con dad revelada y con lo que las actas
estudiar el texto bíblico, sino que habrá de del magisterio eclesiástico proponen
examinarse el conjunto de los textos sa- sobre el pecado original, pecado co-
grados en los que Adán queda definido co- metido personalmente por Adán y
mo un individuo determinado (por ejemplo: que, recibido por todos en la genera-
Rom., 5, 12), los comentarios patrísticos ción, se encuentra en cada hombre y
que consideran a Adán como una persona le pertenece.» (Trad. Bonne Presse.)
concreta y, sobre todo, los documentos del
Magisterio de la Iglesia, especialmente la No hay que disminuir ni aumentar el alcan-
quinta sesión del Concilio de Trento, que ce de semejante documento. No es una de-
versa sobre él pecado original. Teniendo en finición dogmática del monogenismo y de-
cuenta este conjunto documentario, decía bemos acogerlo con todos los matices que
Pío XII en su encíclica Humani generis: le asigna el Sumo Pontífice; no es el enun-
ciado de una opinión teológica, sino un acto
«No pueden los fieles abrazar una ordinario del magisterio eclesiástico por el
doctrina que sostiene, o bien que cual el Papa, actuando como guardián de la
existieron en la tierra, después de fe, excluye el poligenismo como origen de
Misterio de la Salvación
28

la humanidad actual. El documento en cues- Antes de acabar la lectura de los capítulos


tión atestigua que el Soberano Pontífice sobre la creación, será muy útil agrupar las
mantiene la afirmación sustancial de una enseñanzas que establezca la actitud del
pareja humana inicial, en razón de su cone- hombre ante Dios y ante sus semejantes y
xión con la doctrina de carácter personal y que orienten su visión de la historia.
de la transmisión del pecado original. Se- El Dios único y trascendental que ha
mejante acto de fe, subrayado por el sucesor creado el cielo y la Tierra es el mismo
de Pedro en su magisterio, requiere obe-
Dios que escogió a Abraham, que se encar-
diencia total por parte del creyente. Perma-
necemos, pues, en la perspectiva anterior- nó, 16 que concede a cada hombre la posibi-
mente indicada, es decir, en la posición del lidad de salvarse y que resucitará, al fin de
teólogo ante el problema del monogenismo. los tiempos, a los vivos y a los muertos; es-
ta verdad ayuda a comprobar lo cercano que
Sin imaginar de ninguna manera que el es-
está Dios de nosotros y nos hace contem-
tudio teológico proporcione un cambio del
plar la creación como un acontecimiento a
objeto de la fe, el creyente puede lícitamen-
menor distancia.
te esperar que, en este dominio de los orí-
genes de la humanidad, la profundización El hombre ha sido creado a imagen de
teológica por una parte y el progreso de las Dios, lo cual deberá tenerse muy en cuenta
ciencias humanas por otra, permitirán, cada en sus relaciones con el prójimo; en conse-
vez mejor, la coordinación de la afirmación cuencia, la mística bíblica se aparta decidi-
teológica y de la prueba científica. damente de todo sistema filosófico que me-
LA CREACIÓN Y LA MÍSTICA CRISTIA- nosprecie la dignidad de la persona huma-
NA na.
Misterio de la Salvación
29

La creación, obra de la omnipotencia divi- conseguir la salvación por sus propias fuer-
na, coloca a la totalidad del universo, y al zas.
hombre en especial, en una dependencia Para captar en sus reales dimensiones los
radical del Creador y, forzosamente, la primeros capítulos de la Biblia, es preciso,
actitud espiritual del hombre habrá de ir se- además, observar su aspecto dinámico y si-
llada por este sentido de absoluta depen- tuarlos en la historia de la salvación. Como
dencia. se ha declarado anteriormente, la creación
Se ha mencionado en las páginas preceden- es también el comienzo de los tiempos, la
tes el carácter optimista de la Revelación «puesta en marcha» del plan divino: «Es
ante la creación de Dios, que es buena, el primer acto dentro del designio de
como salida de sus manos santísimas, y an- Dios que culminará en la creación de
te el matrimonio, instituido y querido por el los nuevos cielos y de la nueva tierra».17
Creador. Nada tiene en común la revelación
bíblica con las filosofías que juzgan a la LECTURAS
materia como mala o ' aprecian el matrimo- Génesis, 1, 1-2, 4a.
nio como una concesión a la debilidad hu- Génesis, 2, 4b-3, 24.
mana; mas para no desorbitar este optimis- Salmos, 8; 19, 1-7; 104.
mo, será aconsejable meditar la narración Job, 38, 1-30.
de la caída de Adán, que dejó al hombre en
un estado de indigencia respecto a su
1. R. P. de VAUX, O. P., La genese. Paris, 1951,
salvación: todo hombre debe llegar a per- pág. 35.
catarse de la necesidad en que se encuentra 2. Jean DANIELOU, Essai sur le mystère de l'his-
de ser redimido y de la imposibilidad de toire. Paris, 1953, pàg. 34.
Misterio de la Salvación
30

3. ROBERT, Genres littéraires de l'Ancien Tes- 13. Pierre TEILHARD DE CHARDIN, Le phé-
tament en «Initiation biblique», 3." ed. Paris, nomène humain, París, 1955, pág. 206, 1.
1954, págs. 283. 14. Íd., pág. 208, n. 1.
4. R. P. de VAX, id. 15. D. DUBARLE, O. P., Evolution et évolutio-
5. Los cinco primeros libros de la Biblia, llama- nisme en «Lumière et Vie», n. 34, pág. 8. Es
dos «el Pentateuco», son el resultado de la fu- provechosísimo leer dicho artículo.
sión de numerosas tradiciones que existieron 16. Precisando bien, sin embargo, que sólo se en-
por separado: las tradiciones yahvista, elohís- carnó el Verbo (Juan, 1, 14).
ta, deuteronómica y sacerdotal, que brota de 17. Rdo. P. DANIELOU, op. cit., pág. 34.
los medios sacerdotales de Jerusalén Una am-
plia exposición de las mismas la ofrece el R.
P. de VAUX en la introducción a su libro El
Génesis.
6. Es la misma forma de proceder que la que se
halla en el «Cántico de los tres jóvenes» (Dan.,
3, 51-90) y en el salmo 8.
7. Esta intervención particular de Dios que su-
pone, entre otras cosas, la inmediata creación
del alma, no excluye, por otra parte, la posibi-
lidad de que hubiese utilizado una materia ya
existente y viviente.
8. El origen lo hallamos en los documentos en
qua está consignada tal tradición, en los que
siempre se designa a Dios como «Yavé».
9. R. P. de VAUX, op. cit., pág. 43, n. d.
10. Íd., pág. 45, n. a.
11. Ibíd.
12. id., pág. 47, n. a.
Misterio de la Salvación
31
Capítulo Tercero
ABRAHAM, PADRE DEL PUEBLO ELEGIDO
IMPORTANCIA DE ABRAHAM mendar a tal hombre una misión excepcio-
EN LA BIBLIA nal: así ocurre con Juan Bautista, 1 cuyo
La excepcional importancia de Abraham es nombre significa «gracia del Señor» y cuya
un hecho que se impone rápidamente al lec- misión es precisamente anunciar al mundo
tor de la Biblia. Una sencilla estadística la venida del Mesías; lo mismo sucede con
demuestra que este patriarca es uno de los Simón, a quien Jesús llama Pedro en razón
personajes más frecuentes y más significa- del lugar que ocupará en la Iglesia.2 En el
tivos. En su presentación dentro del Géne- Génesis, pues (17, 5), dice Dios a Abraham:
sis, observamos los detalles importantísi- «Ni de hoy más será tu nombre
mos que ponen de relieve su importancia: Abram, sino que serás llamado
Abraham tiene una genealogía. Dios le Abraham: porque te tengo destinado
cambia el nombre.
por padre de muchas naciones.»
Cuando un autor bíblico presenta un perso-
Este cambio de nombre y la genealogía del
naje célebre, indica, a menudo quiénes fue-
patriarca indican que estamos verdadera-
ron sus padres e incluso sus antepasados.
mente ante un personaje excepcional. Ade-
En el Génesis (11, 10-26) nos facilita el re-
más, Abraham aparece también con un par-
dactor la genealogía de Abraham, del mis-
ticular relieve en el Nuevo Testamento. En
mo modo que Lucas y Mateo nos darán más
la primera línea de su evangelio, comienza
tarde la de Jesucristo. Igualmente, cuando
San Mateo la genealogía de Jesucristo
Dios en la Biblia, impone o cambia un
nombrando a Abraham:
nombre, es signo seguro de que va a enco-
Misterio de la Salvación
34

«Genealogía de Jesucristo, hijo de Y el mismo Jesús no vacila en describir el


David, hijo de Abraham. Abraham Reino de Dios con la imagen de un festín en
engendró a Isaac...» 3 el que Abraham y los profetas estarán pre-
sentes.6
En el Benedictas, Zacarías, padre de Juan
Bautista, saluda a los albores mesiánicos Queda, pues, bien patente que Abraham es
con estas expresiones: un personaje importantísimo en toda la re-
velación bíblica, y que es indispensable co-
«Bendito sea el Señor Dios de Israel,
nocerle para comprender el plan de Dios.
porque ha visitado y redimido a su
pueblo... teniendo presente su alianza ABRAHAM, FIGURA HISTORICA
santa, conforme al juramento con Abraham es, para muchos, un personaje le-
que juró a nuestro padre jano y misterioso, perdido en las tinieblas
Abraham...» 4 de los tiempos, casi de leyenda. Pero Dios
no realiza sus designios de salvación me-
La virgen María termina el Magníficat con diante personajes imaginarios, sino con
una frase muy semejante: hombres concretos que podemos situar en la
«Mi alma glorifica al Señor... Acor- Historia. Y uno de ellos es Abraham, que
dándose de su misericordia acogió a llega a la tierra de Canaán hacia el año 1850
Israel su siervo según la promesa antes de Jesucristo; es un seminómada, pas-
que hizo a nuestros padres, a tor de ganado menor, que ha estado vivien-
Abraham y a su descendencia por los do en una ciudad, de cuya población seden-
taria ha guardado diversas costumbres: la
siglos de los siglos.» 5
ciudad de Ur, en Caldea, que conoció tres
dinastías y ejerció soberanía sobre la Baja
Misterio de la Salvación
35

Mesopotamia, antes de ser asediada en en error, diremos algunas palabras de su


1940 (a. de Jesucristo). Sale con su familia desarrollo general y de su naturaleza.
de Ur, incluyéndose así en el cuadro general
NARRACIONES DEL «GENESIS»
de migraciones de primeros del segundo
milenio, y llega a Canaán cuando ya cuenta REFERENTES A ABRAHAM
más de cinco mil años desde su construc- Estas narraciones son igual que un archivo
ción; es decir, que existen mil años más en- de familia.8
tre Abraham y esa antiquísima ciudad de
Se transmitieron oralmente, al principio, en
Jericó que entre Abraham y nosotros. Las
los clanes y en las cercanías de los santua-
grandes pirámides de Egipto (2723-2563)
son más antiguas respecto de Abraham que rios; fueron cuidadosamente repetidas de
la Catedral de NótreDame de París respecto generación en generación y, finalmente, se
de nosotros. Como vemos, la vida de escribieron sin omitir ningún recuerdo so-
Abraham queda situada en pleno período bre el gran antepasado y así las hemos reci-
histórico, y es interesante considerar que es- bido nosotros.
te hombre, tan diferente de nosotros por la No caigamos, sin embargo, en la exagera-
cultura y la forma de vivir, tuvo una psico- ción de atribuirles una exactitud notarial,
logía, un corazón y un alma como la nues- pues el detallar rigurosamente los hechos es
tra. Ni su aspecto ni los detalles que hubie- tarea propia del historiador moderno y co-
ran satisfecho nuestra curiosidad, han que- metería una injusticia quien exigiese tal co-
dado conservados en la Biblia, pero sí su sa al autor de las narraciones patriarcales.
vocación, la promesa que Dios le hizo y la Tampoco se nos ocurre desestimar el valor
misión que él cumplió. Antes de leer las na- de tales tradiciones; en nuestra época, gra-
rraciones que le conciernen, y para no caer cias al desarrollo de la imprenta, todo cuan-
Misterio de la Salvación
36

to tiene valor científico se consigna por es- Abraham y de los patriarcas, que eran pas-
crito y la memoria no desempeña, prácti- tores, advertiremos que coinciden con pe-
camente, ningún papel en la transmisión de ríodos de lluvias y con acontecimientos po-
la cultura, y, por este motivo el hombre del líticos del país, ocupado en aquellos tiem-
siglo XX tiende a suponer que todo lo que pos por los cananeos.9 Cuando todas estas
puede transmitirse oralmente carece de va- tradiciones fueron redactadas, el pueblo se
lor. Pero es injusto aplicar nuestro juicio había convertido en sedentario y las condi-
moderno instintiva mente a documentos de ciones políticas habían experimentado
otra época y de otra civilización. En la épo- grandes cambios.
ca patriarcal se ejercía la memoria mucho
más que hoy día, se recitaban páginas ente- De modo que el itinerario de los patriarcas
ras de tradición, fáciles de retener por aso- no fue inventado en esos momentos, sino
nancias, etimologías populares, palabras- que había ido transmitiéndose con una fiel
clave, juegos de palabras, etc. Su objeto tradición; asimismo, muchas costumbres
impulsaba al pueblo hebreo a conservar me- sociales y jurídicas de la época patriarcal,
ticulosamente tales tradiciones, y, si bien su no existían en el momento de ser escritas, y
carácter de narraciones populares no las la historia del Antiguo Oriente nos demues-
inmuniza contra pequeñas deformaciones tra que, en pueblos contemporáneos de los
imaginativas en torno a un hecho real, la patriarcas, existieron leyes y costumbres
sustancia que nos transmiten está sólida- similares a las suyas. Esta es una prueba
mente garantizada. más de que no fueron imaginadas, sino rela-
tadas por una tradición auténtica.
Hay que estar alerta también contra las in-
fundadas depreciaciones de la tradición. Si Resumiendo: las páginas que el Génesis
seguimos en un mapa los itinerarios de dedica a Abraham son narraciones popula-
Misterio de la Salvación
37

res y tradicionales en las que no hallamos ni las cualidades de Abraham, contentándo-


preocupación por una objetividad hasta en se con escribir «y dijo el Señor a
los mínimos detalles y en las que hay cierta Abraham...». Sólo le interesa afirmar que
dosis de fábula en torno al recuerdo auténti- es Dios quien escoge al hombre que Él
co de los hechos; pero aunque no se suce- quiere, y que su llamada es exigente: para
den con el ritmo ni la forma de la historia responder a la misma, Abraham ha de expa-
moderna, contiene el vivo retrato de triarse, romper sus relaciones de familia y
Abraham y la descripción fiel de su origen, marchar a un país desconocido. Pero su sa-
su misión y su actitud religiosa. crificio no será inútil porque su vocación
Sus temas fundamentales son la vocación y está vinculada a la realización del plan
la pro mesa.10 de Dios. El Señor le anuncia que será padre
de un gran pueblo y objeto de una bendi-
VOCACION DE ABRAHAM ción que se extenderá a todas las naciones:
La primera referencia sobre Abraham trata «Y yo te haré cabeza de una nación
de su vocación: grande y te bendeciré y ensalzaré tu
«Y dijo el Señor a Abraham: Sal de nombre, que será una bendición.
tu tierra y de tu parentela, y de la ca- Bendeciré a los que te bendigan, y
sa de tu padre, y ven a la tierra que maldeciré a los que te maldigan, y en
te mostraré.» 11 ti (en uno de tus descendientes) serán
Estudiemos los diversos rasgos que caracte- benditas todas las naciones de la tie-
rizan esta elección. Se presenta, desde el rra.» 12
principio, como una elección por iniciativa
divina: el autor no menciona ni los méritos
Misterio de la Salvación
38

«En la elección de un solo hombre LA PROMESA


tuvo el Señor de Israel presentes la Esta narración (Gén., 15, 1-20), completa la
salvación de todos.» 13 anterior, la de la vocación. Abraham está en
Mientras que la vocación de Abraham está Canaán y todavía no se han cumplido las
vinculada a la realización del plan divino, la predicciones divinas. Entonces el Señor re-
existencia del pueblo elegido depende de su nueva su promesa y la sella con un sacrifi-
respuesta. Abraham obedece: cio de alianza.
«Salió, pues, Abraham como se lo La promesa tiene dos partes. La primera
afirma que Abraham será padre de un
había ordenado el Señor.» 14
pueblo numerosísimo que poblará todo el
He aquí una partida hacia lo desconocido, país, a pesar de que Abraham no tiene hijos
sin más seguridad que la palabra de Dios: la y, humanamente hablando, es incapaz de
obediencia a su llamada es la respuesta de engendrarlos a causa de su edad avanza-
la fe. El autor de la epístola a los hebreos da.16
escribirá, más tarde, que únicamente por su
fe obedeció Abraham la divina llamada y «Mira al cielo," y cuenta, si puedes,
partió para un país que había de ser su he- las estrellas. Pues así —le dijo— se-
rencia, pero sin conocer dónde se hallaba.15 rá tu descendencia.» 17
Por tanto, el Antiguo Testamento, y más En el capítulo 17, de tradición «sacerdotal»
tarde el Nuevo, empiezan con un acto de fe. paralela a esta narración, se asocia el nom-
bre de Abraham con ab-ha-mon, padre de
muchedumbres:
Misterio de la Salvación
39

«... Serás llamado Abraham, porque «Creyó Abraham a Dios y su fe repú-


te tengo destinado por padre de mu- tesele por justicia».21
chas naciones.»18 La escena se concluye con una alianza.
Por seguir la invitación divina, abandonó Dios se dirige a Abraham de un modo que
Abraham su patria, pero Dios promete en- puede comprender fácil mente, sellando la
tregar la tierra (de Canaán) al pueblo que promesa con un antiguo rito de alianza.
nacerá de él: Después de cualquier compromiso, los con-
tratantes inmolaban unos animales, los par-
«Entonces el Señor firmó alianza con
tían por la mitad, colocaban una mitad en-
Abraham, diciendo: A tu posteridad frente de otra y pasaban entre las vísceras
daré esta tierra, desde el río Egipto o sangrantes reclamando para sí un final igual
Nilo hasta el grande Eufrates.» 19 de trágico si llegaban a violar su promesa.
Al leer la historia de Abraham, se advierte La trascendencia divina queda respetada en
la importancia que concede el autor a la el relato, puesto que Dios se manifiesta con
compra del campo y de la cueva de Macpe- el símbolo del fuego y sólo durante el sueño
la, pues ya presiente las primicias de la rea- de Abraham.
lización de la promesa al contemplar el «Puesto ya el sol, sobrevino una os-
primer derecho de propiedad conseguido curidad tenebrosa y apareció un
por el patriarca.20 horno humeando, y una lluvia de
A la promesa divina, irrealizable desde el fuego que atravesaba por entre los
punto de vista humano, Abraham responde animales divididos.» 22
nuevamente con la fe.
Misterio de la Salvación
40

Dios es el único que pasa entre las víctimas promete una descendencia innumerable, a
porque solamente Él se compromete y su pesar de no tener ni un hijo y de ser dema-
promesa no puede tener contrapartida. siado anciano para tenerlo; tiene un hijo de
ACTITUD DE DIOS Y EL HOMBRE la esclava Agar, pero no será éste el de la
Después del pecado original, la primera promesa; 25 Dios le promete que engendra-
etapa de la realización de nuestra salvación rá un hijo de Sara, su esposa, estéril: Isaac,
fue la elección de Abraham como padre del sobre el cual brillará la promesa; 26 Isaac
pueblo elegido. Esta elección nos revela la crece y he aquí que Dios pide a Abraham
forma de obrar de Dios cuando se propone que sacrifique a este único hijo, que era
salvar al hombre, y la respuesta que Él también la única esperanza de .ver realizada
desea. Desde Abraham, todos los hechos de la promesa.27
la historia bíblica nos enseñan la actitud de
El camino por el que Dios conduce a
Dios y la actitud del hombre. Dios no se
comporta según las normas de la sabiduría Abraham es totalmente desconcertante y
puramente humana. Escoge a quien quiere y sin salida, pero él mantiene siempre la acti-
con plena iniciativa suya: elige a Abraham, tud que adoptó desde que oyó la llama da
divina: la actitud de una fe total e incondi-
luego a Isaac y no a Ismael,23 después a Ja- cional y de una obediencia heroica a
cob y no a Esaú.24 La inteligencia humana cuanto Dios le pide; y ésta era la respuesta
queda estupefacta ante la forma en que Dios que el Señor esperaba de él desde que le
dirige la realización de sus promesas, y el destinó a colaborar en su plan divino.
hombre no tiene otra alternativa que confiar
en Dios: Abraham parte hacia lo desconoci-
do por seguir la llamada divina; Dios le
Misterio de la Salvación
41

ABRAHAM, AMIGO DE DIOS «Creyó Abraham a Dios y su fe repú-


Abraham es amigo de Dios porque la voca- tesele por justicia, y fue llamado el
ción siempre es un signo del amor de Dios amigo de Dios.»30
y porque no ha vacilado en creer totalmente Aún en nuestros días, los árabes llaman la
en Él. Es muy hermoso el relato del Génesis colina donde plantó Abraham sus tiendas, a
sobre la aparición de Mambré: tres visitan- pocos kilómetros de Hebrón, en Mambré,
tes misteriosos entran en la tienda de «Ramet El-Khalil», es decir, «la altura
Abraham y comen con él; uno de ellos es del Amigo»; o sea que, para judíos, mu-
Yavé; 28 más adelante el autor osa presentar sulmanes y cristianos, Abraham es «el
a Yavé preguntándose si ha de castigar a Amigo de Dios».
Sodoma, la ciudad pecadora, sin decírselo a
Abraham: ABRAHAM Y NOSOTROS
« ¿Cómo es posible que yo encubra a Hemos contemplado la excelsa figura de
Abraham, origen del pueblo de Dios, del
Abraham lo que voy a ejecutar, ha-
pueblo en el que se encarnaría su Hijo; el
biendo de ser él, cabeza de una na-
depositario de la bendición que habría de
ción grande, y tan fuerte, y benditas esparcirse sobre toda la tierra, o sea el Me-
en él todas las naciones de la tie- sías, Jesucristo, y todos sus seguidores, los
rra?»29 cristianos; Abraham es, además, el glorioso
Isaías, Daniel y el Apóstol Santiago repeti- antepasado cuya fe y obediencia fueron
rán el título que explica la intimidad que tu- como una ley viva, no sólo para los israeli-
vo Abraham con Dios: tas en el Antiguo Testamento, sino también
Misterio de la Salvación
42

para los cristianos, que constituyen el nuevo sus huellas, por la senda de la fe, de la obe-
Israel. diencia y de la seguridad sólo en Dios.
Una vez entendida la posición de Abraham LECTURAS
en el plan divino, se comienzan a entender
Génesis, 12-24 (sobre todo 12, 1-9; 15; 17;
y a saborear muchas fórmulas litúrgicas
18; 22).
aparentemente anticuadas; por qué, en el
Eclesiastés, 44, 19-23.
bautismo de adultos y en la bendición de la
San Juan, 8, 52-58.
Misa de Desposorios, invoca el sacerdote al
Gálatas 3, 6-9 y Romanos, 4, Hebreos, 11,
Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob; por
8-19.
qué, durante la Misa, pide al Señor acepte
su sacrificio como aceptó el de Abraham;
por qué reza la Misa de Difuntos: 1. Luc, 1, 13.
2. Mat., 16, 18.
«Señor haz que pasen de la muerte a 3. Mat., 1, 1-2.
la vida que en otro tiempo prometiste 4. Luc, 1, 72-73.
a Abraham y a sus descendientes.» 31 5. Luc, 1, 54-55.
6. Luc, 13, 28.
El conocimiento de Abraham no despierta 7. Palestina, ocupada en aquella época por una
únicamente interés litúrgico; el cristiano población cananea.
que comprende su inclusión espiritual en la 8. Con la particularidad de que se trata de una
posteridad de Abraham y su inserción per- familia que engendró a todo un pueblo, una
sonal en el plan de salvación que Dios familia enraizada en una historia religiosa.
inició con su llamada al patriarca, se siente 9. Sobre este punto consúltense los artículos del
Rdo. P. de VAUX, en la «Revue Biblique»: Les
solidarizado con aquél y se encamina, tras Patriarches hébreux et les découvertes moder-
Misterio de la Salvación
43

nes, 1946, págs.321-368 ; 948, paginas 321- 21. Gen., 15, G.


347; 1949, págs. 5-36. 22. Gen., 15, 17.
10. Gén., 12, 1-9 y 15, 1-20. 23. Gen., 17, 15-22.
11. Gén., 12, 1. 24. Gen., 25, 23.
12. Gén., 12, 2-3. 25. Ver nota 23.
13. Luc. H. GBOLLENBERG, 0. P. Atlas de la 26. Gen., 17, 21.
Bible. Paris, 1955, pág. 28; frase que versa so- 27. Gen., 22. En este relato se encuentran dos lec-
bre el pueblo. ciones: Dios advierte a los israelitas que no
14. Gén., 12, 4. quiere sacrificios de niños, frecuente entre los
15. Heb., 11, 8. Cananeos, y que desea sobre todo obediencia
16. Gén., 15, 2: «Yo me voy de este mundo sin hi- por fe, de lo cual nos da Abraham ejemplo vi-
jos...»; Gén., 17, 1: «Mas después que hubo en- vísimo. Véase de J. CHAINE Le livre de la
trado en los noventa y nueve años, apareciósele Genése, págs.70-275.
el Señor...». 28. Gen., 18, 1-15.
17. Gén., 15, 5. 29. Gen., 18, 17-18.
18. Gén., 17, 5 y la nota del Rdo. P. de VAUX La 30. Jac, 2, 23; Is„ 41, 8; Dan. 3, 35.
Genèse, pág. 87. 31. Ofertorio de la Misa de Difuntos.
19. Gén., 15, 18.
20. Gen., 23.
Misterio de la Salvación
44

Capítulo Cuarto
FECHAS Y LUGARES DE LA HISTORIA BIBLICA
La intervención de Dios para realizar su pa siria.1 El relieve es variadísimo. Entran-
plan salvador se sitúa, en el espacio y en el do por el oeste, se recorre una larguísima
tiempo, en el mismo corazón de la historia llanura costera, se asciende luego a la cade-
del mundo. El lector de la Biblia no debe na montañosa que atraviesa el país de norte
menospreciar este hecho, si quiere realmen- a sur como una columna vertebral (montes
te percibir la dimensión y las resonancias de Galilea, de Samaría y de Judea). En estas
humanas del mensaje divino. cordilleras se alzaban los antiguos santua-
EL PAIS BIBLICO rios: Silo, Bethel, Gabaon; y la capital, Je-
rusalén. Los puntos más elevados se en-
Cuando se habla de «país bíblico» se desig-
cuentran en Judea, con el monte de los Oli-
na, generalmente, el territorio en donde fue-
vos, de 816 metros de altura, y el monte de
ron desarrollándose los principales aconte-
Hebrón, de 925 metros. Se desciende en-
cimientos de la historia de Israel, la vida y
tonces rápida mente hasta el valle del Jor-
el misterio de Jesús y toda la actividad ini-
dán, que se desliza de norte a sur por un
cial de la Iglesia. A través de los siglos, los
largo cauce, atravesando el lago Hule (+ 2
límites del país han sufrido grandes varia-
m.), el de Genesaret (-207 m.) y el mar
ciones, pero, en general, podemos precisar
Muerto (-393 m.). Desde la depresión del
las delimitaciones siguientes: al norte, los
Jordán, el terreno se levanta bruscamente
extremos meridionales del Líbano y del An-
hasta la meseta de Transjorda-nia (montes
ti-Líbano; al oeste, el Mediterráneo; al sur,
de Galaad, Nebo, de 806 m., y montes de
el extremo septentrional de la península del
Moab). Completando esta vista transversal
Sinaí, y al este, la meseta de Hamad o este-
con la observación de que, a la altura de
Misterio de la Salvación
46

Haifa, la llanura costera y la arista monta-


ñosa se cortan en dirección NO-SE por la
montaña del Carmelo y la llanura de Esdre-
lón, se tendrá una idea de conjunto de la
configuración del país.

Un viaje por Tierra Santa ayuda a com-


prender mucho mejor un sin fin de detalles
Misterio de la Salvación
47

bíblicos. Basta con haber seguido la carrete- ciones, es utilísimo familiarizarse con el ho-
ra que va de Jerusalén a Jericó para no olvi- rizonte bíblico mediante libros profusamen-
dar nunca la expresión de la parábola: «Un te ilustrados sobre Tierra Santa.5
hombre descendía de Jerusalén a Jeri-
PALESTINA, CENTRO DEL
có»; 2 con unas horas de marcha en tiempo
«CRECIENTE» FERTIL
estival por los wadis del desierto de Judá,
para apreciar el valor de símbolos como el Esta tierra está situada en el centro del
agua viva y la hierba fresca, referidos a los «creciente fértil», constituido por el valle
beneficios divinos; 3 basta con haber obser- y delta del Nilo, la costa mediterránea y las
llanuras aluviales del Tigris y el Éufrates.
vado algunas de las torrecillas de guardia
En ella tienen lugar las peregrinaciones de
situadas en los campos, para que un relato
los patriarcas y la historia del pueblo de
como el de la viña aparezca bien claro y
Dios, hasta Jesucristo: Abraham parte de Ur
concreto:
hacia Harán, y penetra en Canaán; sus des-
«Adquirió mi amado una viña en un cendientes entran en Egipto, regresan a Ca-
collado muy fértil, la cual cercó de naán, se establecen allí, son deportados a
seto, y la despedregó, y la plantó de Babilonia y, finalmente, vuelven de nuevo a
cepas escogidas, y edificó una torre Palestina, í La situación geográfica de Israel
en medio de ella, y construyó en ella ayuda a comprender su historia: en el centro
un lugar, y esperó hasta que diese del «creciente» que convierte al país en
uvas, y las dio silvestres.» 4 tierra fértil, Palestina es el camino natural
Hoy día, a falta de una visión personal del hacia Egipto, «la fiera del cañaveral»,6 y
país, facilitada por las frecuentes peregrina- la Mesopotamia, o país situado entre dos
Misterio de la Salvación
48

ríos (Tigris y Éufrates): esto explica por qué y cultural, podría concluirse fácilmente,
el pueblo israelita vivió Siempre en medio como ocurre en ocasiones, con la negación
de los azares políticos de Egipto y siria, de algunos hechos. Otras veces, nos
viéndose obligado a luchar también contra .informa de las relaciones de Israel con los
los pequeños países limítrofes: Siria, Edom pueblos vecios: embajada de Merodac Ba-
o Moab. ladán, hijo de Baladán, key de Babilonia, a
Ezequías, rey de Judá; embajada de Eze-
quías a Egipto.7 La historia profana ayuda a
en tender la realidad concreta y la vincula-
ción del pueblo de Dios en la historia uni-
versal. La dinastía de los Hicsos, oriunda de
Palestina, se instaló hacia 1720 en el delta
del Nilo y dominó el país hasta 1570 (a
ellos pertenecen los Faraones de la 15.a y
16.a dinastías), y ello nos explica la marcha
y la instalación de Jacob y su familia en
LA BIBLIA Y LA HISTORIA GE- Egipto, donde abundaba la raza semita, y la
NERAL DEL ANTIGUO ORIENTE promoción de José, un semita, a un alto
La Biblia relata la historia del pueblo esco- cargo funcionario. Durante los siglos XII y
gido con un fin religioso. A veces omite el XI reinó la paz en el Próximo Oriente, ya
cuadro de historia general (como sucede que Egipto se hallaba agotado por las ante-
con Abraham, del que únicamente mencio- riores luchas contra los «pueblos del
na lo necesario: su vocación inspirada por mar». Asiría se había debilitado y no exis-
Dios), y de no conocer el contexto histórico tía ninguna potencia notable en Asia Menor
Misterio de la Salvación
49

desde que cayó la dinastía Hitita. También respecto de este pueblo y la transcendencia
el clima fue favorable a la creación de un de la Revelación.
Estado Israelita. Además, los intentos ex-
LAS GRANDES FECHAS DE LA
pansivos de los filisteos de la costa hacia la
montaña contribuyeron a que los israelitas, HISTORIA BIBLICA
que hasta entonces mantenían una especie En los libros de historia, no solamente se
de federación de tribus, se reunieran y se correlaciona la historia del Antiguo Testa-
organizaran al mando de un rey. Es intere- mento, sino también los oráculos de los
santísimo conocer estos datos como preám- profetas y los hechos de los sabios. De la
bulo a los libros de Samuel. Más tarde, en misma manera, las epístolas y el Apocalip-
el año 538, el edicto de Ciro autoriza a los sis completan cuanto los Evangelios y los
judíos cautivos en Babilonia a regresar a su Hechos de los Apóstoles enseñan en el
patria, ordena la, reconstrucción del templo Nuevo Testamento. Los distintos relatos bí-
a cargo del Tesoro y obliga a restituir los blicos se relacionan con una única historia,
vasos sagrados de Jerusalén. Tales medidas aunque presentándolos bajo aspectos dife-
podrán sorprender al lector del libro de Es- rentes y complementarios. Para que el lec-
dras, pero la historia profana le explicará tor de la Biblia no se desoriente al pasar de
que Ciro trató de, igual modo a otros pue- un libro a otro, debe conocer primero cuáles
blos sometidos a los caldeos.8 El conoci- son los momentos clave de la historia de la
miento del contexto histórico general y de salvación. Por ello, incluimos un cuadro en
la condición humana del pueblo de Dios, el que claramente se ve la sucesión de las
permiten una mejor comprensión dé la his- principales etapas del plan de Dios y del
toria de Israel, sí como la pedagogía divina destino de Israel. Cada etapa tiene un senti-
do particular, y su sentido religioso queda
Misterio de la Salvación
50

situado en una historia concreta y está mar- 2. Luc, 10, 30.


cado por la aparición de importantes perso- 3. Sal., 23 2.
najes, como Abraham, Moisés, David... 4. Is., 5, 1-2.
5. Por ejemplo, el repetido Atlas de la Bible del
Una lección extraordinaria se deriva de este Rdo. P. GROLLENBERG, y Jerusalem de
conjunto: la continuidad del divino designio Michel JOIN-LAMBERT, París, 1957. Hay
para salvar al mundo real, sirviéndose de también textos muy útiles de M. LECONTE y
los hombres e injertándose en la historia Daniel ROPS sobre este tema.
universal. 6. Sal., 68, 31.
7. Is., 39 y 39.
8. Véase GROLLENBERG, op. cit., págs. 40, 64
1. Para ampliar detalles consúltese el libro Le y 100, a propósito de estos tres ejemplos.
Pays Biblique de Mrs. LEGENDRE, París,
1928; o la Géographie de la Palestine de F. M.
ABEL, 2 v., París, 1933 y 1938.
Capítulo Quinto
Misterio de la Salvación
52

MOISES Y EL EXODO
LOS HEBREOS EN EGIPTO La Biblia, que relata una historia religiosa,
guarda silencio durante esa larga estancia
Después de Abraham, padre del pueblo ele-
de los hebreos en Egipto; no hay, durante
gido, aparecen Isaac y Jacob como deposi-
varios siglos, intervención alguna de Yavé
tarios de las divinas promesas. Estos pa-
en favor de los descendientes de Jacob ni
triarcas también prosiguen una existencia
revelación nueva alguna que pueda enri-
seminómada en Canaán: son pastores de
quecer su patrimonio espiritual. Inmediata-
ganado menor, que se desplazan según las
mente después de haber detallado la llegada
estaciones del año hasta el momento en que
de la familia de Jacob a Egipto, nos habla la
el hambre obliga a Jacob y a sus hijos a
Biblia de la opresión del pueblo hebreo.
marchar hacia Egipto e instalarse allí. Co-
mo hemos visto ya, la llegada de la familia «Aborrecían los egipcios a los hijos
de Jacob a Egipto se corresponde con las de Israel, y además de oprimirlos, los
migraciones de los pueblos que hacia 1720 insultaban; y les hacían pasar una
introdujeron en aquel país a unos extranje- vida muy amarga con las duras fati-
ros semitas, los hicsos. Éstos, tras haber gas de hacer barro, o argamasa, y
dominado durante largo tiempo el país, se- ladrillo, y con toda suerte de servi-
rán expulsados del trono egipcio, pero un dumbre con que los oprimían en las
pequeño grupo de hebreos y de otros ele-
labores del campo.» 1
mentos semitas permanecerán en el delta
del Nilo.
Misterio de la Salvación
53

Convertidos en pueblo numeroso, los he- En el episodio de la zarza ardiendo, 4 la Bi-


breos empezaron a sufrir opresión bajo los blia nos relata la vocación de Moisés: le
reinados de Seti I (1310-1290) y de Ramsés llama Dios a una misión que le absorberá
II (1290-1224) y se vieron obligados a rea- por completo y le exigirá una fe total e in-
lizar los más duros trabajos, de los cuales condicional. Se le revela como «Yavé», el
nos dan idea pinturas como los frescos de la Dios de sus padres:
tumba de Rekmare (siglo XV) que repre-
«Esto dirás a los hijos de Israel: El
sentan esclavos fabricando ladrillos.2 En-
Señor Dios de vuestros padres, el
tonces se cumplió el tiempo en que Dios,
Dios de Abraham, el Dios de Isaac y
fiel a sus promesas, había de liberar a los
descendientes de Abraham y a pactar nueva el Dios de Jacob, me ha enviado a
alianza con ellos, realizándose así una etapa vosotros. Este nombre tengo yo eter-
trascendental en el plan de salvación. namente, y con éste se hará memoria
de mí en toda la serle de las genera-
MOISES
ciones.»5
El hombre-clave de la Alianza Antigua3 es Cualquiera que sea el significado que se dé
Moisés, providencialmente preparado con
al nombre de Yavé6 y aunque se utilizase
esmerada formación humana, singular edu-
cación, visión profunda de la liturgia y de en la época premosaica, este nombre y el
los templos egipcios e intenso trato con su contexto de la Revelación expresan la gran-
suegro Jetró, sacerdote de un santuario ma- deza única de Dios y su intervención perso-
dianita, para desempeñar su misión de liber- nal en favor de Israel. Yavé designa a Moi-
tador, legislador y jefe religioso de Israel sés como libertador que ha de arrancar de
durante este período bíblico.
Misterio de la Salvación
54

las manos egipcias al pueblo elegido, con- preciso detenerse brevemente a ponderar su
duciéndolo luego a la Tierra Prometida: valor histórico.
«Pero ven tú, que te quiero enviar al NARRACION DE LA SALIDA DE
Faraón para que saques de Egipto al EGIPTO E HISTORIA
pueblo mío, los hijos de Israel.»7 Las páginas bíblicas de la salida de Egipto
Moisés no habrá de confiar en sí mismo a lo subrayan, evidentemente, la intervención de
largo de su obra libertadora, sino que el Se- Dios en la liberación de su pueblo Israel.
ñor estará con él como lo estuvo con Esta intervención divina, de gran valor his-
Abraham, Isaac y Jacob: tórico, que ahora estudiaremos, no se mani-
« ¿Quién soy yo, respondió Moisés a fiesta siempre con prodigios, sino que, a
menudo, a través de una serie de circuns-
Dios, para ir al Faraón y sacar de
tancias providenciales, se intuye claramente
Egipto a los hijos de Israel? Dijole
la mano de Dios. Muchas veces sucede que,
Dios: Yo estaré contigo...» 8 para recalcar más la intervención celestial,
Confiando en la palabra de Yavé, abandona la Biblia omite los medios de que se ha ser-
Moisés las tierras de Madián, en donde se vido Dios para que sus designios se cum-
había refugiado, y vuelve a Egipto.9 Su sin- pliesen; por ejemplo, cuando el Ángel de
gular tarea como enviado de Dios se verá Yavé destruye el ejército de Senaquerib, es
garantizada por dos grandes acontecimien- probable que no lo hiciese directamente,
tos, base esencial del Éxodo: la salida de sino que las hordas asirías debieron ser
Egipto y la Alianza del Sinaí. Pero, antes de diezmadas por la peste, salvándose así Jeru-
leer las narraciones correspondientes, es salén.10 Tal acontece en el Éxodo: el matiz
local de ciertas plagas (ranas, mosquitos,
Misterio de la Salvación
55

granizo, langostas, tinieblas, «khamsin») gesta heroica, apasionante y llena de colori-


hace suponer que dichos azotes llegaron a do. (Obsérvese la presentación de las plagas
un grado nunca visto, mostrando que Yavé siguiendo el mismo esquema, la multiplica-
se había servido de las causas segundas ción de las intervenciones inmediatas de
«hasta el máximo».11 Hallamos, pues, bien Yavé, los maravillosos detalles que enri-
patente lo que fueron muchas veces las in- quecen la narración, la poesía de algunas
tervenciones de Yavé. páginas...) El género literario de estos capí-
Las narraciones del Éxodo, como las con- tulos permite afianzar y delimitar su inter-
cernientes a Abraham, fueron transmitidas pretación histórica.
por medio de tradición oral y posteriormen- Pero todo cuanto constituye la parte esen-
te escritas, por lo que, repetimos, no puede cial del Éxodo, la base de estas narra-
exigírseles una exactitud matemática ni ne- ciones, sin la cual no comprenderíamos
garles una fidelidad sustancial en cuantos la historia de Israel, son los hechos
acontecimientos enumeran. con¬cretos: 12
Este libro contiene el recuerdo de los «Bajo la acumulación de interven-
grandes sucesos ocurridos en los albo- ciones directas de Yavé, bajo la exu-
res de la historia de Israel. La forma de berancia de detalles descriptivos, ba-
transmitirlos, su importancia para la vida jo la efusión de situaciones y apari-
del pueblo, su influencia en el alma y la li- ciones en escena, se esconden hechos
turgia israelitas, el deseo vehemente que indiscutibles e indudables, que sub-
encierran de perfilar la acción de Dios, han sisten, aun suponiéndolos desprovis-
contribuido a que estos relatos revistiesen el
to de sus riquísimos matices y de sus
carácter de una epopeya religiosa, de una
detalles superpuestos: reunidos en
Misterio de la Salvación
56

haz, se convierten en un hecho de mente. Y todo ello, bajo la dirección


inmensa resonancia. Un pueblo so- de un hombre que se denomina a sí
metido durante largas décadas a pe- mismo mandatario de Dios y que
nosa esclavitud, se desembaraza re- asume victoriosamente las responsa-
pentinamente de todos los lazos que bilidades más onerosas. Despojado
le hubieran privado para siempre de de toda posible fantasía, valorado en
la esperanza de la emancipación. sí mismo, este hecho supone una mi-
Una raza sujeta a compromisos de lagrosa intervención de Yavé, es el
alianzas extranjeras, debilitada por gran milagro, análogo al de la im-
una promiscuidad secular con ele- plantación del Evangelio, al de la
mentos de dudosa calidad, recobra el conversión de San Pablo, al de la
ideal de pureza étnica de sus grandes constancia de los mártires y al de la
antepasados. Una comunidad des- perennidad de la Iglesia».13
viada de su monoteísmo inicial y ha- Entre el milagro del Éxodo, propiamente
bituado ya a los cultos paganos, hablando, y los detalles que la imaginación
vuelve al Dios único y verdadero, ha producido, existe una zona en que no
mediante un acto colectivo de reli- puede determinarse exactamente cuál es la
gión y recibe una legislación civil y parte de historia y cuál la de imaginación.
religiosa subordinada enteramente a Sin duda hay que admitir, en principio, que
Yavé. Este pueblo logra abrirse paso, muchos de estos adornos imaginativos están
a pesar de los tremendos obstáculos en conexión estrecha con el milagro, y por
que se lo impiden, hasta las fronteras ello conviene ser circunspecto antes de atri-
de Canaán, que atravesará gozosa- buirles valor histórico; pero una vez valora-
Misterio de la Salvación
57

dos, «habrá que dejar los textos con to- etimología popular con el paso de Yavé17
dos sus matices e iridiscencias épicas»14 eliminando a los egipcios y respetando a los
sabiendo que Dios no hubiera permitido hebreos. A veces, la palabra «Pascua» se
que esas tradiciones se describieran con un refiere al cordero sacrificado para la fies-
carácter épico si hubiera juzgado necesario ta18 y, otras veces, al conjunto de hechos
revelar la proporción exacta de historia y de trascendentes ocurridos en la salida de
imaginación que las componían. Egipto: la celebración de la Pascua, el paso
LA SALIDA DE EGIPTO de Yavé y el paso del mar Rojo.
Junto a la creación y a la elección de El cap. 12 del Éxodo, que pertenece en su
Abraham, la salida de Egipto es uno de los mayor parte a la tradición sacerdotal, deta-
elementos fundamentales de la fe de Israel. lla todos los ritos de la celebración de la
La precede un espléndido relato de las en- Pascua. Obedeciendo órdenes de Yavé, los
trevistas entre Moisés y el Faraón y de las israelitas inmolan y se comen el cordero
plagas de Egipto, cuya verdad fundamental pascual:
es que el Dios que Moisés ha invocado es «El día diez de este mes tome cada
más poderoso que Faraón e interviene de
cual! un cordero por cada familia y
forma eficaz y decisiva para que puedan
por cada casa... El cordero ha de ser
marcharse los hijos de Israel.15 sin defecto, macho y primal, o del
La primera Pascua israelita se celebró in- año; podréis, guardando el mismo ri-
mediatamente antes de la salida de Egipto, to, tomar o sustituir por él un cabri-
y aunque el origen de la palabra16 no se co- to. Reservaréislo hasta el día catorce
noce con certeza, se relaciona según una de este mes, en el cual, por la tarde,
Misterio de la Salvación
58

le inmolará toda la multitud de los breos comen pan sin fermentar y celebran la
hijos de Israel. Y tomarán de su san- Pascua de pie y con indumentaria de viaje.
gre y rociarán con ella los dos postes El sacrificio es seguido por el paso de
y el dintel de las casas en las que Yave, quien respeta a Israel, pero hiere a
comerán. Las carnes las comerán los egipcios y, así, libera a su pueblo.
aquella noche asadas al fuego, y pa-
«Mas he aquí que a la media noche
nes ázimos o sin levadura, con le-
el Señor hirió de muerte a todos los
chugas silvestres Y le comeréis de es-
primogénitos en la tierra de Egipto,
ta manera: tendréis ceñidos vuestros
desde el primogénito del Faraón... y
lomos y puesto el calzado en los pies
fueron grandes los alaridos de Egip-
y un báculo en la mano, y comeréis
to, porque no había casa en donde no
aprisa, por ser la Fase (esto es, el
hubiese algún muerto. Y llamando el
Paso) del Señor. Porque yo pasaré
Faraón en aquella misma noche a
aquella noche por la tierra de. Egip-
Moisés y a Aaron, les dijo: "Marchad
to... La sangre os servirá como señal
y retiraos prontamente de mi pue-
en las casas donde estuviereis, pues
blo... Id y ofreced sacrificios al Señor
yo veré la sangre y pasaré de largo,
sin que os toque la plaga extermina- como decís".»20
dora cuando yo hiera con ella la tie- Nadie sabrá nunca exactamente cómo se
rra de Egipto.» 19 produjo tal exterminación; el suponer que el
Ángel Exterminador inmolase uno a uno los
Son interesantes los detalles que matizan el primogénitos egipcios sería desconocer to-
ambiente y la rapidez del momento: los he- talmente el género literario en cuestión. La
Misterio de la Salvación
59

descripción de esta plaga, junto con las an- pulturas en Egipto?... Extendiendo,
teriores, confirma más y más la realidad de pues, Moisés la mano sobre el mar,
la intervención omnipotente de Yavé en fa- abriólo el Señor por el medio, y so-
vor de su pueblo. Dios ha salvado a Israel: plando toda la noche un viento recio
«Salió en un mismo día de la tierra y abrasador, le dejó en seco, y las
de Egipto todo el ejército del Se- aguas quedaron divididas. Con lo
ñor.»21 que los hijos de Israel entraron por
medio del mar seco, teniendo las
Hasta que hayan atravesado el mar Rojo, no
aguas como por muro a derecha e iz-
estarán del todo liberados los hijos de Is-
quierda. Los egipcios, siguiendo al
rael. El paso del mar de los Cañaverales
los alejará definitivamente de la domina-
alcance, entraron en medio del mar
ción egipcia. Tras una temporal desorienta- tras ellos con toda la caballería del
ción, las tropas egipcias reaccionan y persi- Faraón, con sus carros y gente de a
guen a los hebreos, pero, en el momento caballo. Estaba ya para romper el
crítico, interviene el Señor para salvar a sus alba, y he aquí que el Señor, echando
elegidos: una mirada desde la columna de fue-
«Y así que Faraón se hubo acercado, go y de nubes sobre los escuadrones
alzando los hijos de Israel sus ojos, de los egipcios, hizo perecer su ejér-
vieron en pos de sí a los egipcios, cito, y trastornó las ruedas de los ca-
con lo que se amedrentaron sobre- rros, los cuales caían precipitados al
manera. Y aclamaron al Señor, y di- profundo del mar. Por lo que dijeron
jeron a Moisés: ¿Acaso faltaban se- los egipcios: "Huyamos de Israel,
pues el Señor pelea por él contra no-
Misterio de la Salvación
60

sotros". Entonces dijo el Señor a parecía terminar con una catástrofe».23


Moisés: "Extiende tu mano sobre el Parece que Dios hubiese utilizado causas
mar, para que se reúnan las aguas naturales (el viento de Oriente, que sopla
sobre los egipcios, sobre sus carros y durante toda la noche).
caballos". Luego que Moisés exten- En cualquier caso, el texto proclama sin lu-
dió la mano sobre el mar, se volvió gar a dudas «la realidad del socorro di-
éste a su sitio al rayar el alba; y hu-
vino»24
yendo los egipcios, las aguas los so-
brecogieron, y el Señor los envolvió «...Por lo que dijeron los egipcios:
en medio de las olas... ni uno siquie- Huyamos de Israel, pues el Señor pe-
ra se salvó... De esta suerte libró el lea por él contra nosotros!»25
Señor a Israel en aquel día de manos Poco importa que la narración revista un ca-
de los egipcios. Y vieron en la orilla rácter épico o que algunos detalles revelen
del mar los cadáveres de los egip- cierta dosis de imaginación o exageración
cios, y cómo el Señor había descar- propia de este género literario (la muralla
gado contra ellos su poderosa mano. de agua a izquierda y derecha, la frase «ni
Con esto temió el pueblo al Señor, y uno siquiera se salvó», que expresa el op-
creyó al Señor y a su siervo Moi- timismo natural de una parte de victoria...).
sés.»22 Lo esencial es que Yavé ha salvado a su
pueblo, tema de fondo en el canto de victo-
El fondo o base de todo este relato es «la
ria que entonaban los hebreos, que escu-
asistencia divina prestada a los israeli-
chamos en el «cántico de Moisés» llama-
tas en la hora crítica en que su éxodo
Misterio de la Salvación
61

do a veces Te Deum hebreo y cuya redac- Hijo de Dios, se encontraba ya en el Éxo-


ción debió ser posterior.26 do.28 Un Dios que llama y al cual se le
La salida de Egipto es un hecho primordial responde, como Moisés, con fe inquebran-
en la historia de la salvación: con ella em- table y con una entrega personal completa:
pieza la historia propiamente dicha del pue- Moisés abandona la paz de Madián, lucha
blo de Israel. Hasta entonces no había pue- contra el Faraón y marcha con los israelitas
blo, sino que existían multitud de clanes al desierto. Es un Dios salvador que libera
hebreos en medio de la población egipcia, a su pueblo de la opresión egipcia, prefigu-
pero al liberar a los descendientes de rando así la salvación futura. Es un Dios
Abraham de Egipto, y bajo el caudillaje de que salva a los hombres en masa, en
Moisés, Dios forma un pueblo. pueblo: el pueblo que sale de Egipto es una
imagen del pueblo futuro de la Iglesia, de
EL DIOS DEL EXODO una comunidad en la que cada hombre ocu-
En el curso de las narraciones del Éxodo se pa un lugar y puede desarrollarse plenamen-
revela Dios como ya se había revelado en la te. Finalmente, el Dios del Éxodo es un
elección de Abraham. El Dios del Éxodo no Dios de amor, compasivo y salvador.
es solamente un Dios por naturaleza, sino
RESONANCIAS BIBLICAS DEL
un Dios personal y activo, 27 el Dios úni-
EXODO
co que ha trazado todo el plan de salva-
ción, el Dios de Abraham, de Isaac y de Ja- La celebración de la primera Pascua, la in-
cob, el Dios que nos sigue salvando hoy. Al tervención de Yavé, el paso del mar de los
dirigirse a los cristianos de Corinto, San «Cañaverales», el viaje por el desierto, el
Pablo supone que Cristo, preexistente como Éxodo, en una palabra, ocupan un lugar
Misterio de la Salvación
62

preeminente en la mente y en el alma reli- sús como el nuevo Éxodo: «Voz que grita
giosa de Israel: los salmistas y los sabios lo en el desierto: preparad los caminos del
aclaman en su lírica;29 los profetas lo cele- Señor; haced sus sendas...»,32 derechas y
bran como una época ideal, la de los espon- el cuarto Evangelio describe a Cristo reali-
sales entre Dios y su pueblo en el desier- zando las principales figuras del Éxodo: el
to.30 Isaías nos presenta el regreso del exi- maná, la roca de agua viva, la serpiente de
lio con la imagen de una nueva salida de bronce, signo de salvación, la morada de
Egipto: Dios, la luz que guía en las tinieblas, el cor-
«Y en aquel día... el Señor secará la dero pascual.33 También la liturgia de la
lengua del mar de Egipto y extenderá noche pascual va impregnada de este sabor
su mano sobre el río con su impetuo- del Éxodo, cuando conmemora la primera
so viento, y le herirá en sus siete bo- Pascua al tiempo de celebrar la Pascua nue-
va, principio del nuevo Éxodo, que acabará
cas, de modo que se pueda pasar sin
con el retorno glorioso de Cristo que San
descalzarse. Y quedará libre paso a
Juan evoca en el Apocalipsis, en la visión
los restos de mi pueblo que hubiesen
de los elegidos que «cantan el cántico de
dejado vivos los asirios, así como lo
Moisés, el siervo de Dios, y el cántico
tuvo Israel en aquel día en que salió
del Cordero»34
de la tierra de Egipto.» 31
Sin embargo, el Éxodo es sólo una realiza-
LECTURAS
ción inicial de los divinos designios de sal- Éxodo, 1-18.
vación y una prefiguración de la redención Salmos, 78; 105; 136.
del mundo en Jesucristo. En la obra de Je-
Misterio de la Salvación
63

Sabiduría, 10, 15-11, 20 y 26; 1-19, 22. (En 11. Moïse et l'histoire de H. LUSSEAU, publicado
este texto, que pertenece a un género litera- en el «Bulletin des Facultés Catholiques de
rio singular, el autor desarrolla libremente l'Ouet», abril, 1954, pagina 40.
12. «Si negamos la realidad histórica de estos he-
el relato del Éxodo, con el fin de edificar y chos (salida de Egipto, experiencia religiosa del
enseñar profundamente, y mezcla rasgos le- Sinaí, proclamación de la Ley y establecimiento
gendarios o poéticos expresando con una del culto) y la persona de Moisés (libertador,
serie de interpretaciones nuevas toda una guía y legislador escogido por Dios), resultan
teología de la historia.) inexplicables los siguientes sucesos de la histo-
ria de Israel, su fidelidad a Yavé y su obediencia
a la ley de Moisés.» (B. Cou ROYER, O. P.,
1. EX., l, 13-14. L'Exode, París, 1952, pág. 10). La misma re-
2. Hallamos una perfecta reproducción en la flexión hace H. CAZELLES en el libro Moi-
obra citada de GROLLENBERG, pág. 46. sés D.B.S. V. col. 1318: dicho artículo con-
3. Moisés en el Antiguo Testamento en el libro firma el buen fundamento de la observación
«Moisés, el hombre de la Alianza» de A. GE- de M. GELIN: «Un grado exiguo de ciencia
LIN, Tournal, 1955, pág. 29. histórica, nos aleja de Moisés, y un grado eleva-
4. Ex., 3, 14, 17. do nos conduce a él», pág. 30.
5. Ex., 3. 15. 13. H. LUSSEAU, art. cit., pág. 40.
6. «El que es» «El que hace ser» «El que soy» (es- 14. A GELIN, art. cit., pág. 37.
to es: el hombre no tiene por qué conocer mi 15. Ex., 7, 8-11, 10.
nombre). 16. Sobre este tema puede leerse el libro de B.
7. Ex., 3, 10. COUROYER L'.origin égyptienne du mot «Pa-
8. Éx., 3, 11-12. gue», R. B., 1955, págs. 481-496.
9. Ex., 4, 18. 17. Literalmente, «el salto de Yahvé», Ex., 12, 13 y
10. 2° Reyes, 19, 35-36. 12, 23, R. B„ 1955, pág. 493.
18. Ex., 12, 21 y 1 Cor., 5, 7: «Cristo, nuestra Pas-
cua, ha sido inmolado».
Misterio de la Salvación
64

19. Éx., 12, 3-13.


20. Ex., 12, 29-31.
21. Ex., 12, 41.
22. Ex., 14, 10-31.
23. L'Exode, de B. COUROYER, pág. 74.
24. Ex., 14, 25.
25. Íd.
26. Ex., 15, 1-18. La alusión a Jerusalén y al tem-
plo (v. 17) refleja, evidentemente, el retraso
de tal redacción.
27. Véase el artículo citado de CAZELLES, col.
1324; A. Gelin escribe, por su parte: «La in-
tuición fundamental de Moisés podría definirse
así: Yavé, que ha elegido a Israel, es el único
Dios y el Dios moral», art. cit., pàg. 43.
28. 1 Cor., 10, 4.
29. Salmos, 78, 105, 136; Sabiduría, 10, 15-11,
20.
30. Os., 2, 17.
31. Is., 11, 15-16.
32. Mat., 3, 3.
33. Juan, 6, 31-32; 7, 37-39; 3, 14 y sig. ; 1, 14 y
2, 19 y sig. ; 8, 12; 19, 33 y sig.
34. Apoc, 15, 34.
Capítulo Sexto
Misterio de la Salvación
66

MOISES Y LA ALIANZA
LA ALIANZA DEL SINAI Y EL ción religiosa antes del exilio;3 durante la
DESTINO DE ISRAEL cautividad de Babilonia, el pueblo hebreo
Al liberar a los descendientes de Abraham recobra la conciencia de sus valores religio-
de la opresión egipcia, Dios forma un pue- sos y morales, y, de regreso a Palestina, re-
blo bajo el mando de Moisés, y al sellar con nueva la Alianza.4 En el Sinaí, largo tiempo
él la Alianza del Sinaí, Dios forma su pue- atrás, había comenzado la preparación de la
verdadera Alianza, la Nueva Alianza que el
blo.1 Es un suceso trascendental para el fu-
Mesías, en su día, vendrá a realizar según
turo de Israel, ya que su historia no es otra
estaba prometido.
sino la de la antigua Alianza o Antiguo Tes-
tamento. La Alianza es el núcleo de toda su ANTECEDENTES SOCIOLOGI-
historia, el punto de apoyo sobre el que los COS Y RELIGIOSOS DE LA
hebreos han de fundamentarse para seguir ALIANZA
siendo fieles a su vocación. Cuando Josué
entra en la Tierra Prometida, renueva la La Alianza del Sinaí no sucedió de impro-
Alianza en Siquem para reafirmar la fe en viso. Dios tuvo en cuenta la mentalidad del
Yavé y para prevenir todo contagio de los pueblo que había elegido y que guiaba, de
modo que para los hebreos significaba un
cultos cananeos;2 en la época de los reyes, contrato de mutua pertenencia, que unía con
los profetas prosiguen con su predicación un vínculo sagrado a ambas partes, depa-
sobre el espíritu y las exigencias de la
Alianza, reiterada solemnemente por Josías rándoles derechos y deberes.5 Esta idea de
cuando intenta, por última vez, una renova- una Alianza con Dios encuadra perfecta-
Misterio de la Salvación
67

mente en el estado social y cultural de los dotado de ambiente cien por cien religioso
antiguos hebreos, en cuya vida social abun- y sagrado; además, se le añadió el carácter
daba e influía tanto el pacto entre indivi- de libertad y dádiva, pues la Alianza se rea-
duos y la alianza entre clanes.6 Por tanto, la liza a iniciativa de Yavé, quien la propone
alianza religiosa no fue nada insólito: Dios al pueblo a través de Moisés:
había sellado con un rito de alianza la pro- «Esto dirás a la casa de Jacob... Si
mesa que hiciera a Abraham, comprome- escuchareis mi voz y observareis mi
tiéndose a concederle una descendencia in- pacto, seréis para mí entre todos los
numerable y a establecerla en la tierra de
pueblos la porción escogida...» 8
Canaán.7 Y lo confirmó nuevamente en la
Alianza del Sinaí. Tal como indica el Deuteronomio, 9 no fue-
ron los méritos del pueblo de Israel lo que
LA ALIANZA DEL SINAI provocaron la iniciativa divina, sino que és-
AMBIENTE ta surge del amor gratuito de Dios, .fiel a
El título religioso entregado al pueblo de Is- sus promesas, que, por otra parte, no impo-
rael, o sea la Alianza, tuvo un marco natural ne a los hombres la Alianza, pues respeta su
grandioso: el monte Sinaí, la montaña desde libertad incluso en la realización de sus pla-
la cual Yavé llamó a Moisés, identificada nes divinos, esperando el libre consenti-
con el «Djebel Mousa». Es una cima ma- miento de las criaturas:
jestuosa que domina la llanura de Rahá, al «Bajó, pues, Moisés, y, convocados
sur de la península del Sinaí, y al encuadrar los ancianos del pueblo, les expuso
la manifestación de Dios, el sacrificio y el todo lo que el Señor había mandado
banquete de ritual, el acontecimiento estuvo decirles. Y respondió a una vez todo
Misterio de la Salvación
68

el pueblo: Haremos todo cuanto ha muy fuerte de trompetas11 y el pue-


dicho el Señor.» 10 blo temblaba en el campamento.
Moisés le hizo salir para ir al en-
EL DIOS DE LA ALIANZA
cuentro de Dios y se quedaron al pie
Como si deseara que Israel se preparase al de la montaña.»
máximo antes de actuar su Alianza, el Se-
«Todo el monte Sinaí estaba
ñor, antes de concluirla, dice a Moisés:
humeando, por haber descendido a él
«Vuelve al pueblo y haz que todos se el Señor entre llamas; subía el humo
purifiquen entre hoy y mañana, y la- de él como de un horno, y todo el
ven sus vestidos, y estén preparados monte causaba espanto. Al mismo
para el día tercero; porque en el día tiempo el sonido de la trompeta cada
tercero descenderá el Señor a la vis- vez se sentía más recio y se extendía
ta de todo el pueblo sobre el monte a mayor distancia. Moisés hablaba, y
Sinaí. Tú marcarás al pueblo un lími- Dios le respondía. Descendió el Se-
te en torno y les dirás: Guardaos de ñor sobre el monte Sinaí, a la cima
subir al monte, ni os acerquéis alre- del monte, y llamó a Moisés a aque-
dedor de él.» lla cumbre, y Moisés subió a ella...»12
Al día siguiente, Dios se manifiesta en teo- Al pueblo que había libertado del país de
fanía en medio de fenómenos impresionan-
Egipto, «la casa de la esclavitud»,13 le
tes:
recuerda así el Señor su majestad y su
«Al tercer día, por la mañana, hubo transcendencia, prohibiéndole, en el De-
truenos y relámpagos y una densa cálogo, representar materialmente a Quien
nube sobre la montaña y un sonido
Misterio de la Salvación
69

es el Dios Único y superior a todo orden Promete a Israel una protección y ayuda
creado; 14 se muestra como dueño de la singulares:
creación y de los elementos; y al exigir que «... si tú escuchares su voz y ejecuta-
su pueblo se purifique e impedirle el acceso res todas las cosas que ordeno, seré
a la montaña, se manifiesta también como enemigo de tus enemigos y persegui-
el Dios santísimo. ré a los que te persigan.» 20
OBJETO DE LA ALIANZA Entrega a su pueblo una ley que habrá de
Una frase característica del Éxodo15 y de guiarlo en su vida religiosa y moral, y le
toda la literatura bíblica16 nos resume cla- promete la posesión de un país.21
ramente el objeto de la Alianza que Dios Por su parte, Israel será fiel a la Alianza,
realizó con Israel: obedeciendo a la Ley recibida de Yavé; la
«... y seré vuestro Dios, y vosotros Alianza no es algo que se firma y se con-
cluye para siempre, sino una realidad de ca-
seréis el pueblo mío.»17 rácter moral y religioso que hay que vivir
La Alianza convierte a Yavé en el Dios de adheridos totalmente a la voluntad de Yavé,
Israel18 y a Israel en el pueblo de Dios. De que queda expresada en el Decálogo. El
parte de Dios significa una presencia, una «Código de la Alianza» 22 aplica los prin-
protección, la entrega de una tierra y de una cipios del Decálogo al terreno «civil y cri-
ley. Dios quiere estar presente de una mane- minal».23 El Decálogo prescribe los debe-
ra especial en el pueblo escogido:
res hacia Dios y hacia el prójimo:
«Y me fabricarán un Santuario y ha-
bitaré en medio de ellos.» 19
Misterio de la Salvación
70

«Yo soy el Señor Dios tuyo, que te he RITOS DE CONCLUSIÓN DE LA ALIAN-


sacado de la tierra de Egipto. ZA
...No tendrás otros dioses delante de Mientras la alianza inicial se realizó con la
Mí. No harás para ti imagen de es- persona de Abraham, la Alianza del Sinaí se
cultura. concluye entre Yavé y el pueblo entero; és-
...No tomarás en vano el nombre del te recibe la proposición de alianza, el cono-
Señor tu Dios... cimiento de la Ley y ratifica, a continua-
Acuérdate de santificar el día de sá- ción, la Alianza; todo lo cual no obsta para
bado... que Moisés desempeñe un papel excepcio-
Honra a tu padre y a tu madre... nalísimo en el Sinaí: él es el mediador a
quien Yavé se comunica, a quien se entre-
No matarás. No fornicarás. No hur-
gan las tablas de la ley; él es el intermedia-
tarás.
rio entre Dios y el pueblo, él es quien cum-
No levantarás falso testimonio contra ple con los ritos de la Alianza. En las narra-
tu prójimo. ciones del Éxodo, observamos dos ritos
No codiciarás la casa de tu prójimo esenciales que acompañan a la lectura de la
ni desearás su mujer, ni esclavo, ni Ley por Moisés y su aceptación por el pue-
esclava, ni buey, ni asno, ni cosa al- blo, y son el derramamiento de sangre y el
guna de las que le pertenecen.» 24 banquete del sacrificio. El primero va liga-
La ley entregada por Dios a su pueblo es el do a la tradición elohísta, y el segundo, a la
fundamento del monoteísmo moral (fe en el yavista, y ambos expresan de diferente ma-
Dios único, que implica una actitud religio- nera la realidad religiosa de la Alianza:
sa y moral), característica de la religión de Yavé es el Dios de Israel, e Israel es el pue-
Israel. blo de Dios. Un europeo del siglo xx se
Misterio de la Salvación
71

asombrará, sin duda, ante el rito de la efu- ces Moisés la sangre, roció con ella
sión de sangre. Para nosotros, los tratos o al pueblo, diciendo: "Esta es la san-
convenios se concluyen sobre el tapete con gre de la alianza, que el Señor ha
unas cuantas firmas al pie de un documento contraído con vosotros mediante to-
escrito; pero este ceremonial habría sido ri-
do lo tratado".» 25
dículo y mezquino para un hebreo contem-
poráneo de Moisés. Intentemos penetrar su Para los semitas, la sangre es el principio
mentalidad para poder comprender el sacri- vital («el alma»), la vida del hombre o del
ficio de la Alianza. animal:
«…Levantándose de mañana, edificó «Guárdate solamente de comer san-
Moisés un altar de tierra al pie del gre; porque la sangre en los anima-
monte, y puso doce piedras o aras, les hace las veces de "alma"; y por
según el número de las doce tribus de esto no debes comer con la carne lo
Israel. Y eligió algunos jóvenes de que es la "vida" o "alma" de ella.» 26
los hijos de Israel, que ofrecieron ho- «…Porque la vida de todo animal es-
locausto e inmolaron víctimas de la tá en la sangre; por cuya razón he
sangre y echó la en tazas y derramó dicho a los hijos de Israel: No come-
sobre el altar la otra mitad. Y to- réis sangre de ningún animal, puesto
mando el libro en que estaba escrita que la vida de la carne está en la
la alianza, la leyó delante del pueblo; sangre...» 27
el cual dijo: «Haremos todas las co-
sas que ha ordenado el Señor y se- La efusión o derramamiento de la sangre
sobre el altar, que representa a Dios, y sobre
remos obedientes". Tomando enton-
el pueblo, tras la lectura y la aceptación de
Misterio de la Salvación
72

la Ley, son símbolos de una comunión de manjar. El banquete sagrado celebrado en la


vida creada por la Alianza entre Yavé e Is- cima del Sinaí en presencia de Yavé, expre-
rael. Ése era el sentido del banquete sa- sa la paz y la unidad vital establecida por la
grado celebrado en presencia de Yavé: Alianza entre Yavé e Israel.
«Luego subieron Moisés y Aarón, LA ALIANZA DEL SINAÍ, PRELUDIO DE
Nadab y Abiú y los setenta ancianos LA NUEVA ALIANZA
de Israel y vieron al Dios de Israel, y En adelante, la Alianza será un programa de
la peña de sus pies parecía una obra educación religiosa para el pueblo de Dios
hecha de zafiros y como el cielo que, dirigido por los profetas, los sabios y
cuando está sereno. Ni por eso la los pobres de Yavé, permitirá la formación
mano de Dios hirió a estos hijos de del «Israel cualitativo» 29 que culmina en
Israel que habían avanzado mucho la Virgen María, sin contar a Jesucristo,
hacia el monte, sino que, después de mediador de la Nueva Alianza. En el plan
haber visto a Dios, comieron ellos y de Dios, la Alianza, como historia del pue-
blo elegido, fue orientada, desde su inicia-
bebieron lo mismo que antes.» 28
ción, hacia la realización de las promesas
El banquete en comunidad es, generalmen- divinas; fue una preparación y figura de una
te, signo de alegría y de paz entre los co- Alianza definitiva y universal. El nuevo
mensales, y el hecho de tomar el mismo Moisés, Jesús, jefe del nuevo Israel, realiza-
alimento crea entre ellos una cierta unidad ría con su sangre la Nueva Alianza para la
de vida, reforzando la alegría y la paz; por redención del mundo:
esta causa, el banquete ocupará tan destaca-
do lugar en las parábolas del Reino, y Cris- «Ésta es mi sangre, que será el sello
to instituirá la Eucaristía en la forma de de la Nueva Alianza (Testamento), la
Misterio de la Salvación
73

cual será derramada por muchos pa- Dios se reveló en el monte Sinaí afecta
ra remisión de los pecados.» 30 también directamente al cristiano. Es el
Dios único, que no admite idolatrías, ni an-
La Nueva Alianza, «Dios con nosotros», tiguas ni modernas. Es el Dios fiel a la
será la presencia de Dios entre los hombres,
31
Alianza, que no puede equivocarse y en
y proclamará el mandamiento que cum- quien siempre podemos apoyarnos. Es el
ple plenamente la ley.32 El término de la Dios del amor; la llamada que dirige a su
Alianza será la Jerusalén celestial descrita pueblo proviene únicamente de su bondad y
al final del Apocalipsis. tiene por objeto elevarse espiritualmente y
vivir en comunión con él; y todo lo que es
LA ALIANZA DEL SINAI Y EL válido para el pueblo de Israel, es todavía
PUEBLO CRISTIANO más real para quienes han encontrado en
El cristiano, participante de la Nueva Cristo la realidad de su vida. La religión de
Alianza, halla sin embargo, en la alianza del la Alianza que Jesús llevará a la perfección
Sinaí, una lección que debe meditar. Jesu- es, además, una lección para el cristiano. Es
cristo ha venido efectivamente a cumplir lo una religión viva que se traduce en la exis-
que la Alianza Antigua preparaba y anun- tencia cotidiana; todo el amor que exige la
ciaba. Además, todo lo positivo que aquélla ley para el pobre, para el desconocido, la
encerraba, se encuentra realizado en la viuda y el huérfano es un peldaño más que
Alianza Nueva, y reviste un valor de ense- hay. Que subir en la Ley de la Caridad.33
ñanza para el discípulo de Cristo. También Es una religión personal, que no es lo
el Dios de Moisés es el mismo que envió a mismo que individualista, porque se vive en
su Unigénito al mundo para realizar la el interior de pueblo de Dios. Salta a la
Nueva Alianza: por tanto, la forma en que
Misterio de la Salvación
74

vista que una religión enraizada en el plan 6. P. Van IMSCHOOT, id., pág. 252.
de Dios, no puede ser en absoluto una reli- 7. Éx., 19, 3-5.
gión separada de la vida ni una religión in- 8. Gen., 15.
9. Deut., 7, 7 y sig.
dividualista, que impida la pertenencia al 10. Éx., 19, 7-8, 10-12.
pueblo de Dios. 11. Ruido del vendaval durante una tormenta.
12. Éx., 19. 10-12, 16-20.
13. ÉX„ 20, 2.
LECTURAS 14. Éx., 20, 3-4.
Éxodo, 19-24, 32-34, 40. 15. Éx., 19., 5-6.
Jeremías, 31, 31-34. 16. Jer., 31, 33; 37, 23; Apoc, 21, 3.
17. Lev., 26, 12.
Mateo, 26, 26-29. 18. A título particular, porque en realidad es el
Hebreos, 8, 6-10, 18. Dios de todos los pueblos: «Mía es toda la tie-
rra», dijo a Moisés (Éxodo, 19, 5).
1. Dicha diferenciación tiene un valor general y 19. Éx., 25, 8.
sería falso acentuarla: la salida de Egipto y la 20. Éx., 23, 22.
Alianza son dos factores que contribuyen a 21. Éx., 23, 30-31.
calificar a los hebreos como el pueblo de 22. Con este nombre se designa el texto del Éxo-
Dios. Véase Le Exode, de B. COUROYER, do, 20, 22-23, 33.
pág. 10. 23. Véase iL'exoden, de B. COÜHOYER, pág.
2. Jos., 24. 100, n. a.
3. 2 Reyes, 23. 24. Éx., 20, 2-17.
4. Neh., 8-10. 25. Éx., 24, 4-8.
5. Por ejemplo, la alianza entre Israel y los Ga- 26. Deut., 12, 23.
baonitas (Jos., 9, 3-21). Sobre el concepto de 27. Lev., 17, 14.
alianza es aconsejable la «Théologie de l'An- 28. Éx., 24, 9-11.
cicn Testament,» I, París-Tournai, 1954, pág. 328.
Misterio de la Salvación
75

29. Expresión de A. GELIN «Les pauvres de Yah- 31. Jn., 1, 14; 2, 19-21.
véh», París, 1953, pág. 31. 32. Jn., 13, 34.
30. Mt, 26, 28. 33. Éx. 22, 20-26.
Capítulo Séptimo
Misterio de la Salvación
78

LOS PROFETAS Y LAS PROFECIAS


ASPECTOS RELIGIOSOS Y PO- realizándose luego de forma más completa.
LITICOS El primer estado político de Israel es una
especie de confederación de tribus, que vi-
La Alianza del Sinaí convirtió a los descen- ven cerca unas de otras y se coaligan de vez
dientes de Abraham en el pueblo de Yavé. en cuando, ante la agresión de los pueblos
Fue el título religioso que autorizaba al vecinos. En el siglo xi, bajo la amenaza de
pueblo hebreo a ser el depositario de la Pa- los filisteos y durante la decadencia tempo-
labra de Dios y el instrumento de realiza- ral de Egipto y Asiría, las tribus se unifican
ción del plan de salvación, esto es el pueblo y eligen por rey a Saúl; la unidad se afirma
en el que tendría lugar la Encarnación del con su sucesor David (hacia 1010), quien
Verbo Durante muchos siglos irá desarro- erige por capital política y religiosa del
llándose la educación religiosa y moral del reino a Jerusalén, la ciudad santa; por me-
pueblo de Israel, cuyo principio será la fide- dio de Natán, el profeta (2 Samuel 7), las
lidad a la Alianza mediante la fe en el único promesas divinas se precisan sobre la des-
Dios, trascendente y personal, y la práctica cendencia de David: la profecía de Natán
de la Ley promulgada por Dios. señala el punto de partida del mesianismo
Cumpliendo su palabra, el. Señor conduce a real, según el cual el enviado de Dios será
Israel hasta la tierra de promisión; bajo el hijo de David y recibirá una especial unción
mando de Josué, los israelitas penetran en de Yavé (el nombre de «Cristo», equivale
Canaán en 1200, y la ocupación de la Tierra en griego al hebreo «Mesías» o «Ungido»,
Santa, parcial en los primeros tiempos, va y se aplica a Jesús con un sentido totalmen-
Misterio de la Salvación
79

te original); Salomón, hijo de David, cons- de muchas maneras por los profe-
truye el Templo, morada de Yavé. Tras su tas»1
muerte (932), se derrumba la unidad políti-
ca con el cisma de Jeroboam, constituyén- Todo el Antiguo Testamento subraya la im-
dose dos reinos, el del norte o de Israel (fi- portancia esencial de las profecías en la his-
nales de laño 721) y el del sur o de Judá (fi- toria religiosa de Israel; una sección entera
nales de 587), que van evolucionando para- de la Biblia se compone de escritos de los
lelamente, al tiempo que rivalizan por la profetas; los libros históricos relatan asi-
mayor fe en Yavé. mismo la actividad de numerosos profetas
Tal es el aspecto religioso y político bajo el y, en el Pentateuco,2 mientras el libro de los
cual ve la Alianza el pueblo de Dios y bajo Números ensalza a Moisés, al cual habló el
el que desarrollan su actividad los primeros Señor «boca a boca», o sea cara a cara,
profetas. superior a los profetas a quienes Dios se re-
veló en visión o durante el sueño,3 el Deu-
LAS PROFECIAS, ELEMENTO
teronomio le reconoce como el mayor de
PRIMORDIAL EN LA VIDA RE- todos los profetas:
LIGIOSA DE ISRAEL
«Ni después se vio jamás en Israel un
San Pablo afirma, al principio de su epístola profeta como Moisés, con quien con-
a los hebreos, que Dios nos ha hablado por
versase el Señor" cara a cara.»4
medio de su Hijo:
El Señor había hablado a su pueblo por me-
«Después de haber hablado a nues-
dio de los profetas; pero el silencio divino
tros padres en diferentes ocasiones, y
—al cesar las profecías— constituyó para
los israelitas un castigo de Dios:
Misterio de la Salvación
80

«He aquí que viene el tiempo, dice el y el ángel del testamento de vosotros
Señor, en que Yo enviaré hambre so- tan deseado. Vedle ahí que viene, di-
bre la tierra; no hambre de pan ni ce el Señor de los ejércitos...»
sed de agua, sino de oír la palabra «He aquí que Yo os enviaré al profe-
del Señor. Y quedarán todos trastor- ta Elías, antes que venga el día
nados, desde un mar al otro, y desde grande y tremendo de! Señor. Y él
el Norte hasta el Oriente. Discurri- reunirá el corazón de los padres con
rán de una a otra parte deseosos de el de los hijos, y el de los hijos con el
oír la palabra del Señor, y no lo con- de los padres; a fin de que Yo en vi-
seguirán.»5 niendo no hiera la tierra con anate-
Del mismo modo, la reaparición de los pro- ma.»7
fetas era signo de favor divino, como se ob- LOS PROFETAS MENCIONADOS
serva, por ejemplo, en el interrogatorio que EN LA BIBLIA
los emisarios de los judíos hacen a San Juan
Entre los numerosos profetas que menciona
Bautista,6 cuando Israel esperaba la llegada
la Biblia, merecen una especial atención los
de un nuevo Elías al que seguiría el Mesías.
hijos de profetas: son aquellos que, sin
Lo anunció Malaquías en los siguientes pá-
haber sido llamados de forma personal, es-
rrafos de su profecía:
cogieron libremente su forma de vivir y
«He aquí que Yo envío mi ángel, el formaron una especie de cofradías religio-
cual preparará el camino delante de sas que radicaban en los santuarios (Rama,
Mí. Y luego vendrá a su templo el Bethel, Gilgal...) y datan de la época de los
dominador a quien buscáis vosotros, Jueces, probablemente. El carácter de estas
Misterio de la Salvación
81

cofradías experimentó diversas variaciones mente se pusieron a cantar las ala-


en el curso de la historia. «En tiempos de banzas de Dios. Entonces Saúl, lleno
Samuel se muestran entusiastas, se reú- de cólera, marchó él mismo en per-
nen o viven en masa, celebran ceremo- sona a Ramata y apoderóse también
nias particulares, danzas religiosas al de Saúl el espíritu del Señor, e iba
son de instrumentos varios: tambores, cantando por el camino las alaban-
címbalos, laúdes... Incluso, a veces, lle- zas de Dios hasta llegar a Nayot de
ga a ser contagiosa su euforia...».8 Nos Ramata. Y despojado de sus vestidu-
lo recuerda un párrafo que narra la huida de ras reales, púsose a cantar con los
David para librarse de Saúl: demás delante de Samuel, y todo lo
«Envió, pues, Saúl soldados para restante del día y de aquella noche
prender a David; los cuales, habien- estuvo postrado por tierra desnudo
do visto un coro de profetas que pro- de toda insignia. De donde aquel
fetizaban o cantaban alabanzas a proverbio: ¿Pues qué, también Saúl
Dios, y a Samuel que presidía entre entre los profetas?»9
ellos, fueron también arrebatados del Samuel, Elias y Elíseo mantuvieron contac-
espíritu del Señor, y comenzaron a to con estos grupos de profetas, a los cuales
alabar a Dios, como los otros. Ha- hay que considerar en función de su tiempo,
biéndose referido esto a Saúl, envió de su medio y del conjunto de sus activida-
otros soldados; los cuales asimismo des. Si bien es cierto que algunos «Hijos de
se pusieron a alabar a Dios. Despa- profetas» perdieron la conciencia de la ins-
chó otros por tercera vez, que igual- titución a que pertenecían, también es ver-
dad que los demás, con su ejemplo, enfer-
Misterio de la Salvación
82

vorizaron al pueblo en el culto a Yavé, cías le da un bofetón a Miqueas, hijo de


mantuvieron la verdadera religión aprove- Jemla; 13 Hananías discute violentamente
chado «los medios apropiados a la épo-
con Jeremías en presencia del pueblo...14 El
ca»10 y lucharon por conservar el yavismo Deuteronomio enumera las pruebas para re-
en toda su pureza, de tal modo, que fueron conocer a los falsos profetas, siendo la pri-
perseguidos y asesinados por Jezabel, en mera el incumplimiento de su palabra:
tiempo de Acab, por predicar contra el culto
de Baal en calidad de profetas del Señor. «Y si tú allá en tu interior replicares:
¿Cómo puedo yo discernir cuál es la
También se encuentran en la Biblia nume- palabra que no ha hablado Dios de
rosos profetas falsos o mentirosos, y son
la que realmente me ha dicho? Ten-
aquellos hombres que profetizan en nombre
drás esto por señal: si lo que aquel
de Yavé sin que tal misión les haya sido de-
signada o, lo que es peor, que falsifican el profeta hubiere vaticinado en el
mensaje divino: nombre del Señor no se verificare,
esto no lo habló el Señor, sino que se
«Falsamente vaticinan en mi nombre lo forjó el profeta por la soberbia de
esos profetas: Yo no tes he enviado ni su espíritu, y por lo mismo no le te-
dado orden alguna, ni les he habla-
do: os venden por profecías, visiones mas ni respetes.» 15
falsas y adivinaciones, e imposturas, En el caso extremo de que los profetas men-
tirosos sedujesen al pueblo con falsos pro-
y las ilusiones de su corazón.» 12
digios, el criterio perfecto será, a la postre,
En múltiples ocasiones llegan incluso a la fidelidad al yavismo:
combatir a los verdaderos profetas; Sede-
Misterio de la Salvación
83

«Si en medio de tu pueblo se presen- ción. Tal como su nombre indica, son aque-
tare un profeta, o quien diga haber llos profetas designados personalmente por
tenido alguna visión en sueños, y Dios para cumplir una misión en medio del
pronosticare alguna señal o prodigio pueblo; generalmente, cuando se habla de
y sucediendo lo que predijo, te dije- profetas, se hace referencia a los profetas de
re: "Vamos y sigamos a los dioses vocación, de los cuales trataremos en las
ajenos que no conoces, y sirvámo- páginas que siguen.
les", no escucharás las palabras de EL PROFETA
aquel profeta o forjador de sueños; Al hablar hoy en día de profetas, pensamos
porque el Señor Dios vuestro os instintitivamente en un hombre capaz de
prueba, para que se haga patente si predecir el futuro. Sin embargo, éste es so-
le amáis o no con todo vuestro cora- lamente un aspecto de su misión. El profe-
zón y con toda vuestra alma. Seguid ta es, esencialmente, el que habla en nom-
al Señor Dios vuestro, y temedle, y bre de otro, y en el caso del profeta israeli-
guardad sus mandamientos, y oíd su ta, es aquel que habla en nombre de
voz; pero aquel profeta... será casti- Yavé:
gado de muerte; porque trató de «Mira, yo pongo mis palabras en tu
apartaros del Señor Dios vuestro,
boca.» 17
que os sacó de la tierra de Egipto...»
16 Y en otro texto vuelve a decir el Señor a Je-
remías:
Todavía hallamos en la Biblia un tercer
grupo de profetas, los profetas de voca- «Tú serás como boca mía.» 18
Misterio de la Salvación
84

La vocación es el punto de partida de la remías al ser acusado de conspiración, 21


misión del profeta, y confiere a su ministe- pero Yavé es su fuerza:
rio un matiz característico: Un sello de san-
tidad divina, subrayando en el mensaje de «...Con mi auxilio tú ejecutarás todas
Isaías cuando tiene la visión de los serafines las cosas para las cuales te comisio-
né, y todo cuanto Yo te encomiende
que cantan a Dios tres veces Santo.19 Pero
que digas, lo dirás. No temas la pre-
la empresa divina no anula la personalidad
sencia de aquellos a quienes te en-
del profeta. Dios transmite su mensaje a
través del alma del profeta, que sigue vi- viaré; porque contigo estoy Yo para
brando con sus recuerdos y sus esperanzas. sacarte de cualquier embarazo, dice
Las profecías están llenas del colorido que el Señor.» 22
les presta el medio ambiente, la cultura y el Así, pues, sin que muchas veces les haya
temperamento del profeta. Cundo Amos, el consultado nadie, los profetas acuden a las
pastor, profetiza al futuro Mesías, lo descri- asambleas religiosas, convocadas en las
be con la imagen de una extraordinaria plazas o en el templo, para anunciar la pa-
prosperidad agrícola.20 labra de Yavé. Juzgan a la luz de Dios los
Los profetas son hombres de acción: acontecimientos, estigmatizan el culto hi-
Aconsejan, predican, son campeones de la pócrita y formalista, la idolatría, las injusti-
causa de Dios. Su vida es una lucha que re- cias sociales, la corrupción de las costum-
quiere un gran valor y que no está exenta de bres; anuncian los castigos divinos, que,
peligros: Miqueas, hijo de Jemla, sufre en- vistos con la perspectiva de la Alianza, no
carcelamiento, y lo mismo le sucede a Je- constituyen un fin, sino que van destinados
a producir la conversión del pueblo y a
Misterio de la Salvación
85

conducirlo a Dios; 23 y abren finalmente un con ansia que Yo vuelva: mas a todos
horizonte de restauración y de salvación. A se les pondrá un yugo perpetuo.
menudo se encuentran en una sola página ¿Qué haré Yo de ti, oh Efraím? ¿Seré
estos tres aspectos que caracterizan a todos Yo tu protector, oh Israel?... ¡Ah! mis
los libros proféticos, v. gr., el capítulo XI entrañas se conmueven dentro de Mí:
de Oseas: Yo me siento como arrepentido. No
«Al principio era la casa de Israel un dejaré obrar el furor de mi indigna-
niño: Yo le amé; y Yo llamé de Egip- ción, no me resolveré a destruir a
to a mi hijo. Mis profetas amonesta- Efraím; porque Yo soy Dios y no un
ron a los hijos de Israel pero éstos se hombre. El santo ha habitado en me-
alejaron tanto más de ellos; ofrecían dio de ti; y así no entraré en la ciu-
víctimas a Baal, y sacrificio a los dad para destruirla. Ellos seguirán
ídolos. Yo me hice como ayo de al Señor, cuando Él rugirá como
Efraím, le traje en mis brazos; y los león; rugirá el Señor, y causará
hijos de Efraím desconocieron que asombro a los hijos del mar. Y vola-
Yo soy el que cuida de su salud: Yo rán desde Egipto como un ave ligera,
lo atraje hacia Mí con vínculos pro- y como paloma a su nido vendrán de
pios de hombres, con los vínculos de tierra de Asiría: y Yo los restableceré
la caridad. La espada ha comenzado en sus moradas, dice el Señor.»24
a recorrer sus ciudades, y consumirá Para encender la imaginación y subrayar
la flor de sus habitantes, y devorará sus enseñanzas, el profeta recurre en oca-
sus caudillos. Entretanto estará mi siones a gestos simbólicos que son, a la
pueblo como en un hilo, esperando
Misterio de la Salvación
86

vez, profecías en acción y una realización y contienen, a veces, indicaciones históricas


anticipada de los futuros acontecimientos: e informaciones sobre sus respectivos mi-
Isaías quiere representar la próxima depor- nisterios, pero están compuestos esencial-
tación de Egipto cuando camina con sus mente de exhortaciones y de profecías.
pies descalzos; Jeremías, rompe una tinaja
MISION Y POSICION DE LOS
para anunciar que Yavé va a destruir el
pueblo y la ciudad de Jerusalén, y Ezequiel, PROFETAS EN ISRAEL
coge dos varas en las que figuran los nom- Entre los siglos VII y v antes de Jesucristo,
bres de Judá e Israel y las cruza para prede- vive Israel la edad de oro de los profetas.
cir su unión en un solo pueblo.25 Un doble drama, religioso —la fidelidad a
Yavé— y político —decadencia y extinción
No todos los profetas han legado obras lite- de la hegemonía nacional—, se desencade-
rarias, pues algunos no escribieron, y otros na en todo el país, y entonces surge, radian-
no tuvieron discípulos ni oyentes que se
cuidasen de recopilar sus profecías. Reciben te como nunca, la conciencia religiosa26
el nombre de profetas escritores aquellos del pueblo escogido, o sea los profetas, a
que nos han dejado los textos de sus profe- quienes podemos adjetivar también heral-
cías, y según la proporción de éstas, distin- dos de la Revolución. Son los hombres
guimos a cuatro grandes profetas, a saber: que recuerdan sin cesar las exigencias de la
Isaías, Jeremías, Ezequiel y Daniel, y a do- Alianza, enraizándose en el pasado, en una
ce pequeños profetas. No obstante, dado su tradición viva. Son los «campeones de la
principio, dicha clasificación carece de inte- causa de Yavé», que predican los diversos
rés. Los profetas fueron, ante todo, hombres aspectos del yavismo y los mandamientos
de acción. Sus escritos son circunstanciales de la Alianza en momentos cruciales en que
peligra la religiosidad de Israel y en cir-
Misterio de la Salvación
87

cunstancias concretas que exigen tal predi- más tarde... En ningún pueblo de la an-
cación; y finalmente, iluminados por Dios, tigüedad se encuentra como en Israel
profundizan el mensaje espiritual de la una serie de profetas precisos) anterio-
Alianza, anunciando la redención futura que res a los sucesos profetizados y confir-
realizará el Mesías. Son, pues, hombres del mados plenamente por los aconteci-
pasado, del presente y del futuro. Son los
precursores de la Nueva Alianza o Nuevo
mientos».28 Lo sobrenatural queda patente,
sobre todo, en la doctrina y en la personali-
Testamento y del Salvador, Jesucristo27 y, dad de los profetas. En lucha perenne «con-
en consecuencia, van formando el alma de tra la tendencia innata de su pueblo al
Israel y preparándola para recibir al Verbo
politeísmo y contra la influencia de las
Encarnado.
religiones contiguas» 29 predicaron y vi-
Diversos han sido los pueblos dotados de
vieron el más puro monoteísmo moral. Su
videntes y de adivinos; varias las religiones
personalidad moral y la pureza de su mono-
que tuvieron profetas: pero no hay compa-
teísmo no se explican ni por el ambiente ni
ración posible con los profetas de Israel. Sin
por el genio (no filosófico), sino únicamen-
menospreciar el valor religioso de esos
te por la acción directa de Dios en favor de
hombres que no pertenecieron al pueblo ju-
su pueblo.
dío, hay que convenir en reconocer el sello
sobrenatural de los profetas israelitas. ALGUNOS TIPOS DE PROFETAS
Hombres como «Amos, Oseas, Miqueas, Presentar, incluso de forma sucinta, a todos
Jeremías y Ezequiel, predijeron aconte- los profetas, exigiría un capítulo especial, lo
cimientos humanamente imprevisibles, cual no es posible en un libro de dimensio-
que se cumplieron muchísimos años nes reducidas; pero se hace indispensable
Misterio de la Salvación
88

enumerar, cuando menos, algunas grandes Dios, realzando de este modo el vínculo de
figuras proféticas de la época real. su ministerio con la Alianza y situándolo de
SIGLO IX DEL REINO DE ISRAEL: lleno en la auténtica religión de Israel. Se
ELÍAS desconocen las circunstancias de la voca-
ción de Elías, y su predicación no ha sido
Durante el reinado de Acab (874-853) y de
recopilada en textos, pero por su valerosa
su esposa Jezabel, hija del rey de Tiro, la
fidelidad al yavismo y por su lucha contra
fidelidad del pueblo a Yavé se vio amena-
el contagio de las religiones extranjeras,
zada por la introducción del culto de Baal
merece ser considerado dentro de la tradi-
en Samaría, y en ese justo momento aparece
ción bíblica como el prototipo de profeta:
el profeta Elías. Este profeta, oriundo de
basta recordar la profecía de Malaquías so-
Galaad y cuyo nombre Eli Yahu (Yavé es
bre la vuelta de Elías en la era mesiánica y
mi Dios) suena como «un grito de arenga la aparición de Elías con Moisés durante la
para la guerra santa»30, se alza para de- Transfiguración de Jesús, representando el
fender la religión de Israel y enfrenta al testimonio que la Ley y los Profetas dan del
pueblo con el dilema de servir a Yavé o a Hijo del hombre, doliente y glorioso.
Baal: SIGLO VIII DEL REINO DE ISRAEL:
«Si Yavé es Dios, seguidle; si lo es AMOS Y OSEAS
Baal, seguidle a él.» AMOS
Después de su victoria contra los profetas Hacia el año 750, y bajo el reinado de Jero-
de Baal, perseguido por Jezabel y quedando boam II, Amos, pastor de Tecue, pueblo
él solo como profeta de Yavé, Elías se re- cercano a Belén, penetra en Samaría para
monta a las fuentes del yavismo, es decir, anunciar la palabra de Yavé. Con su alma
sube al monte Horeb. Que es la montaña de
Misterio de la Salvación
89

recia y sincera de campesino, denuncia vi- en la vida religiosa y en el culto, comba-


gorosamente las injusticias (opresión de los tiendo al formalismo:
humildes, corrupción de los jueces), la diso- «Porque la misericordia es la que Yo
lución de las costumbres y el formalismo quiero y no lo exterior del sacrificio;
del culto; 31 predice el castigo, el día en que y el conocimiento práctico o temor
Yavé irrumpirá en su pueblo en medio de
de Dios, más que los holocaustos.»34
tinieblas, no de luz; 32 pero, a pesar de ello,
También predice el castigo de Israel:
deja entrever una perspectiva mesiánica y,
por vez primera en la literatura profética, «Yavé... se acordará ahora de las
vemos -aparecer el anuncio de que «un maldades de ellos, y castigará sus
grupo» de fieles escaparán a la catástrofe y pecados; entonces se acogerán a
con ellos continuará Yavé su obra: Egipto.»35
«Aborreced el mal, y amad el bien, y El castigo servirá, no obstante, de purifica-
restableced la justicia en el foro; y el ción al pueblo escogido, y todas las pruebas
Señor Dios de los ejércitos tendrá serán una llamada del amor divino para que
seguramente misericordia de los res- Israel vuelva al Señor. El amor que siente
tos del linaje de José.»33 Dios por Israel se representa bajo el símbo-
OSEAS, EL PROFETA DEL AMOR MISE-
lo del amor conyugal (una de las más bellas
RICORDIOSO páginas de la Biblia es el capítulo segundo
de Oseas, dedicado al Dios-esposo) y bajo
Poco después de Amos, Oseas denuncia los la imagen del amor paternal y maternal de
mismos abusos, pero insiste más que aquél Yavé:
Misterio de la Salvación
90

«Yo los atraje hacia Mí con vínculos «Cuando levantareis las manos hacia
propios de hombres, con los vínculos Mí, Yo apartaré mí vista de vosotros;
de la caridad; Yo fui para ellos como y cuantas más oraciones me hicie-
quien alza una criatura hasta tocar a reis, tanto menos os escucharé: por-
sus mejillas y les presenté qué co- que vuestras manos están llenas de
mer.» 36 sangre Lavaos, pues, purificaos,
apartad de mis ojos la malignidad de
A pesar de todas las infidelidades de su
pueblo, el Señor, que castigó a Israel, por su
vuestros pensamientos, cesad de
misericordia, le perdonará, repitiendo: obrar mal, aprended a hacer bien,
buscad lo que es justo, socorred al
«Soy el Señor, y no un hombre.» oprimido, hacej justicia al huérfano,
SIGLO VIII DEL REINO DE JUDÁ: amparad a la viuda.»37
ISAÍAS y MIQUEAS
ISAÍAS, PROFETA DE DIOS, DUEÑO
Exige depositar toda la confianza en Dios
SANTO DE LA HISTORIA sólo y no en las alianzas políticas que en-
trañan múltiples contactos religiosos po-
Este profeta es un hombre culto, de familia niendo en peligro la fidelidad al Yavismo:
relevante de la casa de Judá, y ejerce su mi-
nisterio en Jerusalén a partir del año 740. «No estéis diciendo: conspiración;
Caracterizan su mensaje la fe y la santidad pues no habla de otra cosa este pue-
de Yavé, «el santo de Israel», y predica blo sino de conspiración; antes bien,
incesantemente la justicia y la devoción, sin no temáis lo que tanto él teme, y no
las cuales el culto se reduce a unas cuantas os amilanéis. Al Señor de los ejérci-
formas sin sentido:
Misterio de la Salvación
91

tos, a Él sólo, glorificad; El sólo sea tendrá fin; se sentará sobre el sollo
el que os haga temer y temblar.»38 de David, y poseerá su reino para
afianzarle y consolidarlo, haciendo
Isaías predice el castigo, el Día de Yavé,
reinar la equidad y la justicia desde
pero al propio tiempo la perseverancia de
unos cuantos fieles: ahora y para siempre.»40
«Los residuos de Jacob, los residuos, Aparte de contadas excepciones, los treinta
digo, se convertirán al Dios fuer- y nueve primeros capítulos del libro de
Isaías son del propio profeta; el resto está
te.»39 constituido por textos de sus discípulos,
Son célebres sus profecías mesiánicas, es- cercanos o lejanos, por razones de pertene-
pecialmente las del «libro de Emmanuel»: cer a la misma «escuela de espirituali-
el Mesías, descendiente de David, hará que dad».
reinen la justicia y la paz y extenderá el co- MIQUEAS
nocimiento de Yavé:
Este profeta, contemporáneo de Isaías, no
«Pues ha nacido un parvulito para dejó una colección de textos tan abundante
nosotros, y se nos ha dado un hijo, el como la de aquél, pero su ministerio marcó,
cual lleva sobre sus hombros el prin- según afirma el libro de Jeremías, una hue-
cipado, o la divisa del rey, y tendrá lla profunda en Jerusalén.41 Sus palabras
por nombre el admirable, el conseje- claras y concretas y su amor hacia los hu-
ro, Dios, el fuerte, el padre del siglo mildes y pequeños, recuerdan mucho a
venidero, el Príncipe de la Paz. Su aquel otro profeta, hijo también de labrado-
imperio será amplificado, y la paz no res judíos, Amos.
Misterio de la Salvación
92

El libro de Miqueas comienza con la pre- bilidad y de una piedad auténtica. Dios le
dicción de la ruina de Samaría y del castigo llama en el año 627 y ejerce su ministerio
que amenaza a Judá, dejando traslucir con una fidelidad ejemplar, en medio de to-
siempre una esperanza que va a parar en el da clase de sufrimientos. Es amante de su
anuncio de la restauración mesiánica y de la patria, y se ve obligado a predecir las futu-
fidelidad de «unos cuantos», e insistiendo ras calamidades que la asolarán. Es de ca-
sobre el carácter de descendiente de David rácter pacífica, y ha de luchar continuamen-
respecto del Mesías: te con adversarios encarnizados. Es afec-
«Y tú ¡oh Belén!, llamada Efrata, tú tuoso y, en cambio, padece persecución y
soledad. Pero aun sumido en el mayor aba-
eres una ciudad pequeña respecto de
timiento, Jeremías sigue predicando las pa-
las principales de Judá; pero de ti
labras de Yavé. Su vida es aparentemente
nacerá el que ha de ser dominador un fracaso, pero en realidad, Jeremías tiene
de Israel, el cual fue engendrado una importancia considerable en la evolu-
desde el principio, desde los días de ción religiosa de Israel durante el Exilio y
la eternidad.» 42 después de él: es el profeta que predijo el
SIGLO VII DEL REINO DE JUDÁ: JE- castigo de Jerusalén, el que predicó y vivió
REMÍAS una religión verdadera y anunció la Nueva
Alianza. Con todo ello, ejerció una influen-
Entre los últimos profetas del preexilio,
cia notabilísima sobre la espiritualidad de
aparece Jeremías, el más relevante entre
los «pobres de Yavé» y fue el «padre del
otros contemporáneos (Sofonías, Nahum y
Habacuc). Nace en las cercanías de Jerusa- judaismo en su línea más pura».43
lén, en el seno de una familia sacerdotal,
hacia el año 645. Es de una riquísima sensi-
Misterio de la Salvación
93

LOS CRISTIANOS Y LOS PRO- en que Dios hablaba por medio de sus pro-
FETAS DE ISRAEL fetas y el tiempo en que habla por medio de
su propio Hijo. Asimismo, su mensaje está
EN LA ANTIGUA Y LA NUEVA ALIANZA infinitamente por encima de los textos pro-
En el Antiguo Testamento, el profeta, susci- féticos:
tado di rectamente por Dios, exhortaba al
«A Dios nadie le ha visto jamás: El
pueblo a guardar fidelidad a la Alianza en
Hijo unigénito, existente en el seno
su vida concreta, profundizaba el mensaje
espiritual de la Alianza, era instrumento de
del Padre, Él mismo, en persona, es
la Revelación y mantenía la esperanza en la quien lo ha dado a conocer a los
futura salvación. Jesucristo, Mediador de la hombres.»45
Nueva Alianza, realiza en un plano superior Respecto de la Iglesia fundada por Cristo,
la Ley y los profetas: puede afirmarse a la vez que carece de pro-
«No penséis que he venido a destruir fetas, y que tiene una misión profética. A
la Ley ni los Profetas; no he venido a pesar del carisma de profecía tantas veces
destruirla, sino a darle su cumpli- repetido en el Nuevo Testamento, puede
decirse que no existirán más profetas, pues
miento.»44
Jesús declaró:
Cristo se sucede a los profetas y consagra
«...os he hecho saber cuántas cosas
su esperanza, pero no es un simple profeta,
sino Dios mismo que habla a los hombres: oí de mi Padre.»46
la Palabra, el Verbo de Dios encarnado. La Iglesia tiene, por tanto, una misión pro-
Nos lo recalca con toda precisión la epístola fética, porque está llamada a predicar a to-
a los hebreos, cuando menciona el tiempo das las naciones la Nueva Alianza, recor-
Misterio de la Salvación
94

dándoles las exigencias que de ésta se des- fetas de Yavé y su minuciosidad en con-
prenden en función del presente. Ha de es- frontar las prescripciones del Testamento
crutar siglo tras siglo la Revelación recibi- con los problemas de cada época, constitu-
da, para distribuir y disfrutar de sus inmen- yen una enseñanza preciosísima para los
sas riquezas espirituales. Ha de mantener que vivimos en la Nueva Alianza.
viva la esperanza en la vuelta del Señor, fin
de la Alianza. Todo cristiano en comunión
con la Iglesia y su Jerarquía (sucesores de LECTURAS
los Apóstoles) participa, con su actuación Amos, 2, 6-16; 9, 8-15.
propia, de esta misión profética. Oseas, 2, 4-25; 11, 1-11.
EL CRISTIANO Y LOS PROFETAS Isaías, 5, 1-7; 6, 1-12; 7-11.
Miqueas, 5, 1-7.
El cristiano que cumple con su misión no
Jeremías, 1; 19, 1-20, 6.
puede considerar como extraños a los profe-
Ezequiel; 12,- 1-2Q.
tas, sino que ha de sentirse solidarizado
conscientemente con aquellos héroes del
Yavismo, que ejercieron una influencia de- 1. Hebreos, 1, 1.
cisiva en Israel y contribuyeron a la realiza- 2. Véase cap. 2, n. 5.
ción del divino designio de salvación en 3. Nûm. 12, 6-8.
que él también coopera. Encontrará en ellos 4. Deut., 34, 10.
5. Am, 8, 11-12; Ez., 7, 26.
unos excelentes maestros espirituales y la
6. Jn., 1, 21.
lectura de sus libros le ayudará a concebir al 7. Mal. 3, 1, 4, 5-6.
Dios Santo, Fiel, Misericordioso... y a co- 8. CHAINE «Introduction a la lecture des prop-
nocer la actitud que debe adoptar ante Él. hètes», 3. éd., Paris, 1932, pâg. 12.
Por último, la fidelidad intrépida de los pro- 9. 1 Sam., 19, 20-24; véase 10, 5-6.
Misterio de la Salvación
95

10. J. CHAINE, op. cit., pág. 13 24. Os., 11, 1-11, véase la explicación de J.
11. 1." Reyes, 19, 1 y sig. DHEILLY en «Le peuple de l'ancienne Allian-
12. Jer., 14, 14. ce», París, 1954, págs, 256-257; Os. 2, 4-25.
13. 1." Reyes, 22, 24. 25. Is., 20, 1-6; Jer., 19, 1 y sig.; Ez., 37, 15 y sig.
14. Her., 28, 1-7. 26. P. GRELOT «Pages bibliques» París, 1954,
15. Deut, 18, 21-22. pág. 99.
16. Deut., 13, 2-6. 27. Véase J. DHEILLY, o. cit., págs. 255.
17. Jer., 1, 9. 28. P. VAN IMSCHOOT, «Théologie...», I, págs.
18. Jer., 15, 19; véase Is., 30, 2. 179-180.
19. Is. 6. 29. Idem., pág. 181.
20. Am., 9, 11-15. 30. JEAN STEINMANN, La geste d'Elie dans
21. 1.° Reyes, 22, 26-26-27; Jer., 20, 2-3; 37, 15- l'Ancien Testament, en el libro «Elze le prop-
16. hète selon les Ecritures et les traditions chrétien-
22. Jer., 1 7-8. nes», D. de Brouwer, 1956, pág. 97; léanse
23. Se admite que participe también la imagina- también los textos sobre el profeta Elias en el
ción del profeta al anunciar los acontecimien- libro 1. de los Reyes, 17, y. en el 2.a, n. 1.
tos. «Si bien está iluminado por Dios sobre el 31. Am., 2, 6-8; 5, 12; 5, 21-22; 6, 4 y sig.
hecho a profetizar el vidente puede no estarlo en 32. Am., 5 15.
cuanto al tiempo y al modo, de donde se deduce 33. Am., 5, 15.
la posibilidad de conjeturas personales y de 34. Os., 6, 6.
idealismos; así se explican los textos relativos a 35. Os., 8, 13.
la invasión de Senaquerib, Is., 10, 28 y sig.; a 36. Os., 11, 4.
las ruinas de Babilonia, Is., 13, 47; Jer., 50,51; 37. Is., 1, 15-17; 29, 13.
o de Jerusalén Ez., 9, 1-10. 8.» A. ROBERT 38. Is., 8, 12-13.
«Imitation biblique», 3.' ed., París, 1954, pág. 39. Is., 10, 21.
293. 40. Is., 9, 5-6.
41. Jen, 26, 18-19.
42. Mi., 5, 1.
Misterio de la Salvación
96

43. Véase capítulo sobre «los pobres de Yavé». 45. Juan, 1, 18.
44. Mt., 5, 17. 46. Juan, 15 15.
Capitulo Octavo
Misterio de la Salvación
100

EL EXILIO
EL EXILIO EN BABILONIA Y así les dirás: Ésta es aquella na-
A pesar de la destrucción del reino de Sa- ción que no ha escuchado la voz del
maría en el año 721, de los múltiples avisos Señor Dios ni ha admitido sus ins-
de los profetas y de la tentativa de reforma trucciones. Muerta está su fe, deste-
religiosa efectuada por Josías en 622, el rrada está de su boca.»1
conjunto de la nación judía fue infiel a Las innumerables infidelidades a la Alianza
Yavé y traicionó los valores espirituales que (injusticias descomunales, desenfrenos, cul-
tenía mandado conservar: tos idólatras a Baal y Astartés, sacrificio de
«... desde el día en que salieron vues- niños, abandono de Yavé) ,2 exigen una pu-
tros padres de la tierra de Egipto rificación:
hasta el día de hoy... Yo os enviaré a
«Por lo tanto, ya viene el tiempo, di-
vosotros todos mis siervos los profe-
ce el Señor... en que los cadáveres de
tas, cada día me daba prisa en envia-
este pueblo serán pasto de las aves
ros; mas no me escucharon, sino que
del cielo y de las bestias de la tierra;
se hicieron sordos y endurecieron su
y no habrá nadie que las ahuyente.
cerviz, y se .portaron peor que sus
Yo haré que no se oiga en las ciuda-
padres. Tú, pues, les dirás todas es-
des de Judá, ni en las plazas de Jeru-
tas palabras, mas no te escucharán:
salén, voz de regocijo, y de alegría,
los llamarás; mas no te responderán.
Misterio de la Salvación
101

voz de esposo y esposa: porque toda exilio, en tierras extrañas, lejos del país que
la tierra quedará desolada.»3 Dios había donado a los descendientes de
Abraham.
El castigo llegó: en el año 598, Nabucodo-
nosor conquistó Jerusalén y deportó al rey Además, el pueblo exilado se ve acechado
Joaquín y a los magnates de la población. por innumerables tentaciones. Babilonia,
Unos años después, el nuevo rey Sedecías, según los descubrimientos arqueológicos,
tío de Joaquín, faltando a su palabra conspi- superaba «en esplendor y magnificencia
ró contra el soberano caldeo, obligando ello a todas las capitales de la Antigüedad,
a Nabucodonosor a emprender una nueva comprendidas Atenas y Roma»,6 y su
ofensiva, asediando y tomando la ciudad atracción era para los judíos una prueba in-
santa en el año 587, victoria que fue segui- cesante. El mayor dios de los caldeos, Mar-
da de una nueva deportación.4 duk, ¿sería, tal vez, más fuerte que el Dios
de Israel, cuyo pueblo había sido vencido y
Humanamente hablando, ha terminado su país asolado? Las dimensiones de la ca-
aquí el destino religioso del pueblo de tástrofe y la duración del exilio amenazan
Dios: el templo, morada de la presencia di- con extinguir toda la esperanza de los ju-
vina y centro del culto de Israel, está en rui- díos fieles: ¿habrá abandonado Yavé a su
nas; la nación, como tal, ha dejado de exis- pueblo? Los sarcasmos de los caldeos agra-
tir; la capital ha sido arrasada por el vence- van indeciblemente esta tentación de des-
dor, y el último monarca, Sedecías, ha sido aliento:
apresado y conducido al cautiverio después
de haberle castigado cruelmente por su per- «Rómpense mis huesos cuando mis
contrarios me insultan, cuando me
jurio;5 lo más escogido de Israel vive en el
Misterio de la Salvación
102

dicen cada día: ¿Dónde está tu extranjera, se recogen, meditan y vuelven


Dios?»7 sus ojos y sus almas a Yavé.
Por último, mientras el contacto con los pa- En medio de su aflicción, lejos de la ciudad
ganos puede enardecer el espíritu misione- santa y del templo, Israel guarda la Palabra
ro, a la inversa, una reacción de autodefensa de Yavé: la ley divina, las antiguas tradi-
puede conducir a restringir el horizonte re- ciones de la historia del pueblo escogido,
ligioso hasta empequeñecerlo a sólo las di- las profecías y los primeros salmos recopi-
mensiones de Israel. Pero, a pesar de todo, lados constituyen para los israelitas un bien
«este exilio que normalmente tenía que inestimable y una ayuda eficaz para volver
ser el final, fue, en cambio, una renova- a Dios.
ción maravillosa»8 y constituye un paso Los propulsores de esta conversión son los
decisivo en la formación del alma de Israel. Profetas, secundados por la actividad dis-
creta, pero eficaz, de los sacerdotes: consi-
FACTORES DE LA RENOVA- guen que Israel, desamparado, no se hunda
CION en la desesperación y recobre el sentido de
Como sucede a menudo en el camino reli- su vocación. Entre sus contemporáneos,
gioso de las almas, la prueba produce una ocupan el lugar de aquel viajero misterioso
renovación espiritual. Privados de toda se- que caminaba con los discípulos de Emaús
guridad en el plan humano, zaheridos en su y les descubría el sentido de las Escrituras y
orgullo nacional, humillados en sus institu- el carácter providencial de la prueba.9
ciones religiosas, estos israelitas, ayer insa-
ciables y satisfechos de sí mismos, abren
GUIAS RELIGIOSOS DE ISRAEL
hoy su corazón a Dios; exiliados en tierra
Misterio de la Salvación
103

Jeremías, Ezequiel y el segundo Isaías in- Jerusalén, lo cual explica la importancia


fluyeron poderosamente en la comunidad que en su obra alcanza el tema del templo y
de los exiliados. que, unida a la visión relatada al principio
JEREMÍAS del libro,12 irradia su alto sentido de lo sa-
A pesar de no haber sido deportado a Babi- grado y de la gloria divina, expresado en
lonia, Jeremías fue el primer guía religioso todos sus escritos.
de los exiliados: las cartas que dirige desde Fue conducido a Babilonia en 598 con el
Jerusalén después de la primera deporta- primer grupo de exiliados, y había sentido
ción, les invitan a escuchar la palabra de la llamada de Dios en el 593. Empieza
Yavé, sin abrigar demasiadas ilusiones so- anunciando la ruina de Jerusalén como cas-
bre una liberación inminente; 10 Ezequiel y tigo a las faltas de Israel; 13 pero tras la de-
el segundo Isaías repiten, desarrollándolos, solación de la ciudad en 587, se convierte
los temas centrales de la predicación de Je- en el profeta de la esperanza: «Durante un
remías: la esperanza, la Nueva Alianza, la período de más de veinte años, este
religión interior enseñada por Yavé; 11 en hombre extraordinario fue centro de
las reuniones que celebran los exiliados, una predicación fervorosa que salvó la
leen y se nutren con los textos del profeta, conciencia de Israel de una tempestad
siendo ésta la primera vez que su predica- en la que cualquier idealismo nacional
ción es asimilada. habría perecido».14
EZEQUIEL Ezequiel se esfuerza por reanimar la fe va-
Es hijo de Buzi y pertenece, como Jeremías, cilante de sus compatriotas: Yavé va a san-
al orden sacerdotal: había sido sacerdote en tificar su nombre y a salvar a su pueblo.15
Misterio de la Salvación
104

En la visión de los huesos secos «este cre- individual, explica el sentido del castigo
yente imperturbable», como le llama Re- y afirma la posibilidad que cada hombre
nán, 16 proclama la certeza de la redención': tiene de volver a gozar del favor de Dios.
En oposición con el concepto de la solidari-
«Hijo de hombre, todos esos huesos dad bajo el castigo, sostiene Ezequiel el
representan la familia de Israel; ellos principio de la retribución individual:
dicen: secáronse nuestros huesos, y
«Hablóme nuevamente el Señor, di-
pereció nuestra esperanza, y noso-
ciendo: ¿Cómo es que entre vosotros,
tros somos ya ramas cortadas. Por lo
en tierra de Israel, habéis convertido
tanto, profetiza tú, y les dirás: esto
en proverbio este dicho: Los padres
dice el Señor Dios: Mirad, yo abriré
comieron el agraz, y los hijos sufren
vuestras sepulturas, y os sacaré fuera
la dentera? ¡JuroYo, dice el Señor
de ellas, ¡oh pueblo mío!, y os con-
Dios, que esta parábola no será ya
duciré a la tierra de Israel... y habré
más para vosotros un proverbio en
infundido en vosotros mi espíritu, y
Israel. Porque todas las almas son
tendréis vida, y os daré reposo en
mías; como es mía el alma del padre,
vuestra tierra; y conoceréis que Yo,
lo es también la del hijo; el alma que
el Señor, hablé, y lo puse por obra,
pecare, ésa morirá»18
dice el Señor Dios.» 17
Cada uno es responsable de sus actos y su-
A todos aquellos que podían creerse aban-
frirá las consecuencias, pero del mismo
donados definitivamente por Yavé por los
modo, cada uno tiene posibilidad, incluso
innumerables pecados de su nación, predica
en el exilio, de recobrar la gracia de Dios
Ezequiel la doctrina de la responsabilidad
Misterio de la Salvación
105

por la conversión, que es el verdadero obje- plo ideal» que describe en sus últimas pá-
to del castigo: ginas). Este movimiento de reagrupación no
«Si el impío hiciere penitencia de to- favorecía de por sí al espíritu misionero y,
dos los pecados que ha cometido, y si se hubiese concedido la prioridad a la ob-
observare todos mis preceptos, y servancia exterior en vez de a la acción in-
terior, se habría corrido el riesgo de formar
obrare según derecho y justicia, ten-
una sociedad demasiado cerrada; pero era
drá vida verdadera, y no morirá...
necesario para la reanudación y sosteni-
Convertios y haced penitencia de to- miento de la vida religiosa de Israel. En
das vuestras maldades; y no serán esos momentos, «en ausencia de una or-
éstas causa de vuestra perdición. ganización política firme y de unas
Arrojad lejos de vosotros todas vues- fronteras materiales, se constituye en
tras prevaricaciones que habéis co- conjunto legislativo del que Ezequiel es,
metido, y formaos un corazón nuevo, como mínimo, el inspirador, y que cons-
y un nuevo espíritu. Y ¿por qué has tituirá el código del judaísmo disperso,
de morir, oh casa de Israel? Pues pudiendo hablarse sin temor de Eze-
que Yo no deseo la muerte de aquél quiel como de uno de los fundadores e
que muere, dice el Señor Dios, con- inspiradores de la comunidad judía
vertios y viviréis.»19 postexiliada».20
La obra de Ezequiel es admirable, además,
Como Jeremías, Ezequiel anuncia la
por cuanto contribuyó eficazmente a re-
Alianza Nueva. Yavé se dejará suplicar
agrupar a los exiliados en torno al sa- por la casa de Israel. Él mismo producirá la
cerdote, al Templo y a la Ley, (el «tem- purificación —y la renovación de los cora-
Misterio de la Salvación
106

zones, lo cual enmienda la idea de los tex- mis ovejas, y las reconoceré y conta-
tos precedentemente citados en los cuales ré... Yo mismo apacentaré mis ovejas
parece que el pro feta conceda al hombre la y las haré sestear... Y estableceré so-
iniciativa de su conversión: bre mis ovejas UN SOLO PASTOR
«Y derramaré sobre vosotros agua que las apaciente, esto es, el hijo de
pura, y quedaréis purificados de to- David, siervo mío: él mismo las apa-
das las inmundicias, y os limpiaré de centará y él será su pasto. Y yo, el
todas vuestras idolatrías. Y os daré Señor, seré su Dios; y mi siervo Da-
un nuevo corazón, y pondré en medio vid será el príncipe en medio de
de vosotros un nuevo espíritu, y qui- ellos: Yo el Señor lo he dicho.» 22
taré de vuestro cuerpo el corazón de
piedra, y os daré un corazón de car-
Dios realizará una Alianza Nueva:
ne. Y pondré mi espíritu en medio de «Y el siervo mío David será rey suyo,
vosotros, y haré que guardéis mis y no habrá más que un pastor de to-
preceptos, y observéis mis leyes y las dos ellos: y observarán mis leyes, y
practiquéis.»21 guardarán mis preceptos, y los pon-
drán por obra. Y morarán sobre la
En las palabras de Jesús cuando utiliza la tierra que Yo di a mi siervo Jacob, en
alegoría del Buen Pastor, Dios anuncia que
la cual vivieron vuestros padres; y en
será pastor de su pueblo y suscitará a su
la misma morarán ellos y sus hijos, y
siervo David como príncipe mesiánico:
los hijos de sus hijos eternamente; y
«Porque esto dice el Señor Dios: He David mi siervo será perpetuamente
aquí que Yo mismo iré en busca de su príncipe. Y haré con ellos una
Misterio de la Salvación
107

alianza sempiterna... Y tendré junto a «Habladle al corazón a Jerusalén,


ellos mi tabernáculo, y Yo seré su alentadla, pues se acabó su aflicción:
Dios, y ellos serán el pueblo mío. Y está perdonada su maldad: ha reci-
conocerán las naciones, que Yo soy bido de la mano del Señor el doble
el Señor, el santificador de Israel, al por todos sus pecados.»25
estar perpetuamente mi santuario en
Ciro es el instrumento de que Dios se servi-
medio de ellos...» 23
rá para realizar su designio.26 Yavé va a li-
EL SEGUNDO ISAÍAS berar a su pueblo, como cuando lo sacó
La renovación religiosa que suscitara Eze- de Egipto:
quiel, fue reanudada en la última etapa del Una voz grita: Abrid una calzada, a
exilio por un discípulo lejano de Isaías. Una Yavé en el desierto, allanad a vuestro
nueva esperanza irrumpió en todos los co-
Dios...
razones exiliados ante las victorias del em-
Así habla Yavé,
perador Ciro sobre los diversos pueblos de
Oriente y, en tales circunstancias, el segun- El que abre caminos en el mar.
do Isaías anunció el fin del exilio y el y senderos en la muchedumbre de las
reinado universal y definitivo de Yavé, aguas.
mensaje contenido en el «libro de las con- El que hace avanzar a carros y caba-
llos,
solaciones de Israel»24 en el que se alien-
y a los ejércitos de fuertes guerreros,
ta a todos los que sufren la dura prueba:
o los echa por tierra juntamente,
«Consuélate ¡oh pueblo mío!, con- sin que vuelva a levantarse,
suélate, dice vuestro Dios. »
Misterio de la Salvación
108

extinguidos como mecha que se apa- réis salvos; porque Yo soy Dios, y no
ga. hay otro que lo sea.»28
No os acordéis más de lo de otras
Varios párrafos del libro de las consolacio-
veces,
nes mencionan a un misterioso «Siervo de
no hagáis atención a lo pasado;
que voy a hacer una obra nueva Yavé»,29 un justo que sufre y que, en algu-
que ya está comenzando; ¿no lo nos puntos, parece ser Jeremías; pero su in-
gente misión no es ni puede ser realizada
veis?
por ninguno de los personajes del Antiguo
Voy a abrir un camino en el desierto,
Testamento: él expía los pecados de los
y a llevar ríos a la soledad27 demás e intercede en favor de los pecado-
El segundo Isaías ofrece unas perspectivas res; a su muerte sucede una glorificación y
universales a la comunidad de exiliados una grandiosa fecundidad espiritual: he aquí
encerrados en sí mismos por el sufrimiento, una lección importantísima sobre unos su-
por los anhelos patrióticos y por la lucha frimientos y una muerte vivificadora, una
por la fe: profecía que se realizaría en Jesucristo.
«Reuníos y venid y acercaos todos Algunos exegetas atribuyen estos textos,
vosotros que habéis salido salvos de cumbre doctrinal del Antiguo Testamento,
entre las naciones: ¿Por ventura no al segundo Isaías, y otros prefieren hacerlo
a uno de sus discípulos, suponiendo que los
soy Yo el Señor? ¿Acaso hay más
escribiría en los años inmediatos al regreso
Dios que Yo? Dios justo y que salve,
no hay sino. Yo. Convertíos, pues, a del exilio.30
Mí, pueblos todos de la tierra, y se-
Misterio de la Salvación
109

EL EXILIO EN LA HISTORIA RE- las escrituras terminadas y recopiladas, re-


LIGIOSA DE ISRAEL visa su historia del mismo modo que un jo-
ven seminarista, en la víspera de su ordena-
Se ha dicho que el exilio de Israel es la cla- ción sacerdotal, examina toda su vida ante-
ve de toda la Historia Sagrada 31 por la im- rior. Ambos casos implican una moción in-
portancia que tiene en el plano religioso del terior de Dios.33
pueblo escogido. Supone, ante todo, la
oportunidad de hacer examen de concien- Se opera también en este período una puri-
cia, y tal es el parecer del último redactor ficación y profundización de la fe de Is-
del Libro de los Reyes que escribe tras la rael. Los profetas insisten en la sinceridad
ruina de Jerusalén, y contempla la historia a de la piedad y en la transformación de los
la luz de la Alianza, cuando insta al pueblo corazones, afirman la posibilidad de encon-
a que abjure de sus culpas y haga penitencia trar cada alma a Dios y claman por la con-
versión general, subrayan el carácter perso-
para prepararse a tiempos mejores.32 Las
nal de la responsabilidad y proclaman el
Lamentaciones, literalmente posteriores, re- principio de la recompensa individual que,
flejan la misma actitud espiritual cuando a pesar de ser una solución incompleta que
expresan aflicción por las ruinas del templo se limita al horizonte temporal, es no obs-
y de Jerusalén, arrepentimiento de los peca- tante superior al concepto, tan extendido en
dos que causaron la tragedia del año 587, y esa época, de la solidaridad en el castigo. El
confianza en Yavé. progreso espiritual les lleva, ante todo, a re-
El exilio es, además, el tiempo en que Israel presentar al pueblo de Yavé como el pueblo
vuelve a ser consciente de la misión que fiel a la Alianza, y su estancia en tierras pa-
se le ha confiado: Mediante la ayuda de
Misterio de la Salvación
110

ganas les subraya el aspecto universal de la nia, el «residuo» de Israel, es portador de


salvación. una revelación mucho más avanzada, de
Después de la ruina del templo y de la una fe mucho más profunda y de una reli-
desaparición de las estructuras nacionales, gión bastante más espiritual que las de sus
la comunidad se reagrupa en torno a las Es- antepasados cuando salieron de Egipto. El
crituras y al sacerdote y deja de ser una exilio señala una nueva y primordial etapa
nación para convertirse en una comu- en la realización del misterio de la salva-
ción.
nidad religiosa 34 lo que caracterizará el
período siguiente. EL EXILIO, FUENTE DE ENSE-
La inteligencia del aspecto providencial de ÑANZAS PARA EL CRISTIANO
la prueba, y el desarrollo del tema del su- Los pasajes bíblicos dedicados al exilio re-
frimiento y de la muerte vivificadora, pre- cuerdan al cristiano un importante período
paran al pueblo de Dios para la revelación del plan de Dios y, por este solo motivo,
de la Sabiduría Divina35 y para la venida deberían leerse asiduamente. Sin embargo,
del Mesías doliente. son de un interés inmensamente mayor que
el de una documentación histórica, aunque
El exilio suscita la formación de un grupo de orden religioso: todo cuanto es positivo
selecto que, de regreso a Palestina, animará en la predicación de los profetas, habrá de
a la comunidad y asegurará la continuidad tenerlo en cuenta el cristiano durante su vi-
de la vocación de Israel. El segundo Isaías da (recuérdese cuanto queda dicho sobre la
describe este regreso con los trazos de un profundización de la fe en Israel), espe-
nuevo Éxodo, muy diferente del anterior, cialmente cuanto se refiere a la Nueva
puesto que el pueblo procedente de Babilo- Alianza y al Siervo de Yavé, lo cual le con-
Misterio de la Salvación
111

cierne directamente y se le aparece en toda LECTURAS


su riqueza porque vive en esta Alianza y
Jeremías, 7, 1-8, 3; 29, 1-32.
conoce la Pasión y la Resurrección de Cris-
2.° Reyes, 24, 10-25, 30.
to. Además, el exilio, en sí mismo, es ya
Ezequiel, 1, 1-3, 21; 6; 18; 34; 36; 37; 39,
una enseñanza, ante la conducta de Dios
21-29; 47, 1-12.
respecto de su pueblo: no quiere Él la muer-
Isaías, 40-45.
te del pecador, sino que se convierta y viva,
Salmos, 42, 137.
y si envía las pruebas o el castigo, es sólo
para el progreso espiritual de sus hijos. Al
Dios del exilio se referirá San Pablo cuando
escriba: «Sabemos también nosotros que 1. Jer., 7, 25-28.
todas las cosas contribuyen al bien de 2. Jer., 7, 9 y sig. ; 7, 18 y sig. ; 7, 30 y sig.
3. Jer., 7, 32-34.
los que aman a Dios, de aquellos que,
4. 2.» Reyes, 24, 10-25, 21.
digo, Él ha llamado según su decreto 5. 2." Reyes, 25, 6-7.
para ser santos»; 36 y la lección del exilio 6. L. GROLLENBERG, citado, pág. 98.
anticipa la futura lección del misterio del 7. Salmos, 41, 11.
sufrimiento y de la cruz que conducirán a la 8. GELIN, «Problèmes d'Ancien Testament»,
Lyon, 1952, págs. 93-94.
vida: «¿Por ventura no era menester que 9. ídem, pág. 94; Luc, 24, 25 y sig.
el Cristo padeciese todas estas cosas y 10. Jer., 29.
entrase así en su gloria?»37 11. GELIN, «Jéremie», París, 1952, págs. 180-
181.
12. Ez., 1, 3-28.
13. Sx., 4-12.
Misterio de la Salvación
112

14. E. RENAN, «Histoire du Peuple d'Israël», Pa- 28. Is., 45, 20-22.
ris, 1891, tomo 3, pág. 303. 29. Referencias al cap. 10, n. 28.
15. Ez„ 36, 22 y sig. 30. ROBERT, Les Psaumes, pág. 46; véanse tam-
16. Obra citada, pág. 403. bién numerosas opiniones citadas por A. GE-
17. Ez., 37, 11-14. LIN, art. Messianisme, D.B.S., 1.194 y sig.
18. Ez., 18, 1-4. 31. GELIN, Rencontres Bibliques, Lille. 1954,
19. Ez., 18, 21, 30-32. pág. 73.
20. P. AUVRAY, «Ezechiel», París, 1947, págs. 32. ROBERT, Initiation Biblique, 3.' éd., Paris,
158-159. 1954, página 296.
21. E2., 36, 25-27 y 37. 33. GELIN, Problèmes..., pág. 94.
22. Ez., 34, 11, 15, 23-24. 34. D. C. CHARLIER, La lecture chrétienne de la
23. Ez., 37, 24-28. Bible, 5 éd., Maredsous, pág. 211.
24. Is. 40-55. 35. 1 Cor., 1, 17 y sig.
25. Is., 40, 1-2. 36. Rom., 8, 28.
26. Is., 41, 1-4; 45, 1-6, 12-13. 37.Luc, 24, 26.
27. Is., 40, 3; 43 16-19. 2S.
Misterio de la Salvación
113
Capítulo Noveno
Misterio de la Salvación
116

LOS SABIOS DE ISRAEL


Entre todos aquellos hombres que influye- gua, de la que reconocían haber recibi-
ron notablemente en la conciencia religiosa do los elementos originales de su civili-
de Israel después del exilio, ocupan un lu- zación».1
gar preeminente los sabios y, para apreciar-
los como conviene, es preciso situarlos en Es famosa la literatura legada por los sabios
la historia del pueblo de Dios y compararlos del Antiguo Egipto que mantuvieron una
a los sabios del Antiguo Oriente: y una vez tradición constante desde el Imperio Anti-
reproducida la imagen del sabio de Israel, guo (siglo xxviii antes de Jesucristo hasta la
leer detenidamente sus escritos para descu- época greco-romana, y se presenta en la
brir su aportación doctrinal al desarrollo de forma de proverbios o consejos, v. gr, estos
la Revelación. fragmentos del sabio Amenemope (siglo x
o ix):
LOS SABIOS DEL ANTIGUO
«Guárdate de expoliar a un misera-
ORIENTE
ble y de arremeter contra un débil, »
Han sido muchos los pueblos que han des- «No escojas por amigo a un hombre
collado por sus sabios eminentes y, en con- irrefrenable, ni te aproximes a ha-
secuencia, los «libros de la sabiduría» no blarle.»
son monopolio del pueblo de Dios. La pro- «Un escriba versado en su arte, es
pia Biblia nos habla de la sabiduría de Egip-
digno de hallarse en la corte.»
to, de Babilonia y de los «hijos de Orien-
te», y los mismos griegos «no ocultaban
su admiración ante la sabiduría anti-
Misterio de la Salvación
117

«No te inquietes por aumentar tus religiosa6 y la divinidad no quedan ignora-


ganancias, cuando ya poseas lo que dos:
te sea necesario.» 2 «Si Dios te concede una abundante
He aquí unos ejemplos de la literatura esco- cosecha después de trabajar tus
lar destinada en especial para los escribas, campos, no te hartes a la vista de tus
con objeto de «formar individuos capaces vecinos; sólo de Dios dependen tus
de comportarse correctamente en la vi- beneficios.»7
da, o sea, capaces de pensar con rectitud
En Babilonia, la sabiduría alcanza su punto
y obrar honestamente en la corte y en la
cumbre con la máxima, la fábula y algunos
sociedad». 3 Los libros de sabiduría se poemas más filosóficos, como el del «justo
fundamentan en el «saber vivir» y se com- doliente» hallado en la biblioteca de Asur-
ponen de moral y experiencia, de psicología banipal. Destaca esta sabiduría por implicar
y educación, del arte de convivir y de las «el problema del sufrimiento, en un
costumbres reinantes: su espíritu no es otra
cosa que «la opinión general de los pen- tono profundamente pesimista».8
sadores, una de las bases de la vieja ci- Por la situación geográfica y política de Pa-
vilización egipcia».4 Esta sabiduría es de lestina, por su contacto con los grandes im-
perios limítrofes y por la antigüedad de la
orden práctico, pero en ella «ocupa un lu-
sabiduría egipcia y babilónica, puede afir-
gar primordial la reflexión sobre el
marse decididamente que el género bíblico
mundo y sobre la conducta humana».5 de sabiduría es de origen extranjero. Incluso
A pesar de que estos tratados no mencionan se hace difícil, en algunos casos, negar los
ex profeso, el problema religioso, la idea contactos literarios entre la sabiduría paga-
Misterio de la Salvación
118

na y la sabiduría bíblica; compárense los sabios entre los funcionarios dedicados a la


Proverbios (22, 17-23) y los escritos de redacción de actas oficiales y entre los con-
Amenemope, el tema clásico egipcio de las sejeros: todos siguen el ejemplo de su rey,
profesiones y oficios con el Eclesiástico cuya sabiduría es celebérrima y cuya activi-
(38, 24 y sig.), y el libro de Tobías con la dad literaria refleja la tradición bíblica:
sabiduría de Anikar el Asirio. La sabiduría «Dio además Dios a Salomón una
bíblica absorbió, sin duda, ciertos elemen- sabiduría y prudencia incompara-
tos de la sabiduría extranjera, pero a pesar
bles... que aventajaba a la sabiduría
de ciertos matices comunes a ambas, la
de todos los orientales y de los egip-
primera tiene una fisonomía propia y distin-
ta por el hecho de irradiar yavismo y de cios... y era muy celebrado en todas
contener una moral profundamente religio- las naciones comarcanas. Pronunció
sa. también tres mil parábolas... Por lo
que venían de todos los países a es-
LOS SABIOS EN ISRAEL cuchar la sabiduría de Salomón, y
Los primeros frutos de la sabiduría israelita enviados de todos los reyes de la tie-
(adagios, proverbios y fábulas) son induda- rra, entre los cuales se había espar-
blemente antiquísimos; como muestra, cido la fama de su sabiduría.»10
léanse el apólogo de Joatán, en el libro de
Ha de apoyarse sin lugar a dudas la tradi-
los Jueces.9 No obstante, los sabios, como
ción que nombra a Salomón como «inicia-
«clase», y la literatura de sabiduría apare-
cen contemporáneos de Salomón; en su cor-
dor de la literatura de sabiduría en Is-
te, concebida según el modelo de las cortes rael»11 y a su protección se atribuye la re-
reales extranjeras, van multiplicándose los
Misterio de la Salvación
119

dacción de los Proverbios, algunos de los «...No nos faltará la explicación de la


cuales se deben probablemente a él mismo. Ley de boca del sacerdote, ni el con-
A pesar de que en los escritos de Isaías, Je- sejo del sabio, ni la palabra del pro-
remías y Ezequiel alienta «un espíritu y feta.»13
una técnica similares a las de los sa- El sabio no impone sus enseñanzas, sino
bios»,12 la era de la sabiduría comienza que las propone suavemente con objeto de
después del exilio, al aparecer los Prover- persuadir y de convertir la enseñanza en
bios, el libro de Job, el Eclesiástico, el convicción personal; dirige sus consejos a
Eclesiastés, el libro de la Sabiduría y los quienes lo solicitan o los aceptan y suele
salmos sapienciales. Excluyese el Cantar de hacerlo de forma impersonal, a veces inte-
los Cantares, porque su mensaje describien- rrogativa o enigmática, para avivar la curio-
do a Israel como esposa de Yavé que ha de sidad del interlocutor obligándole a la refle-
ser fiel a su Alianza, pertenece al orden de xión.
las profecías. Tres rasgos complementan la fisonomía del
EL SABIO ISRAELITA sabio israelita: en primer lugar, el sentido
El sabio es un hombre prudente y reflexivo, de la realidad, propio del hombre de buen
interesado por cuanto suponga educación e criterio que observa y reflexiona, y cuyas
instrucción del pueblo y de la juventud, observaciones son concretas y pertinentes:
despuntando principalmente como educador «El hombre corrompido no ama al
y como consejero; su acción queda perfec- que le corrige ni va en busca de los
tamente delimitada frente a la del sacerdote sabios.»
y a la del profeta, en el libro de Jeremías:
Misterio de la Salvación
120

«Esto es malo, esto no vale nada, di- pecto neutral) y se remiten periódica-
ce todo comprador; y después de ha- mente a la Ley (Toráh)».16
berse llevado la cosa, entonces se
«Más vale poquito con temor de
gloría de la compra.»
Dios, que grandes riquezas, que nun-
«Dice el perezoso: Fuera hay un
ca nos sacian.»
león; y si salgo seré muerto en medio
«El corazón del hombre forma sus
de la calle.»14 designios; mas del Señor es el dirigir
En segundo lugar, tiene fe en Dios Omnis- sus pasos.» 17
ciente y Omnipotente; medita día y noche
Los sabios no solamente juzgan el mundo a
la Ley de Yavá y se esfuerza por descubrir
la luz de la fe, sino que siembran innumera-
la sabiduría divina que emana de la crea-
bles consejos prácticos y transmiten una vi-
ción y que brilla en la historia del pueblo de
sión de la vida que repercute en la conducta
Dios.15 A pesar de que los libros de la Sa- cotidiana del hombre, descubriéndole la sa-
biduría insisten sobremanera en la expe- biduría divina a través de la creación, a tra-
riencia, no puede hablarse, a este respecto, vés de la historia de Israel y, sobre todo, a
de «moral laica», y su enseñanza es, en través de la Ley; pues toda la sabiduría del
definitiva, una actitud adoptada por «con- hombre consiste exactamente en imitar a
formismo con las leyes de este género»: Dios y en ser fiel a la Ley y al espíritu de la
«Incluso en los fragmentos más anti- Ley. Léase, a este respecto, la siguiente
guos de los Proverbios, las máximas son descripción del escriba, hecha por Ben Si-
profundamente religiosas (bajo su as- rac:
Misterio de la Salvación
121

«El sabio indagará la sabiduría de gracias al Señor; y pondrá en prácti-


todos los antiguos, y hará estudio de ca sus consejos y documentos, y me-
los profetas. Recogerá en su corazón ditará sus ocultos juicios. Expondrá
las explicaciones de los varones ilus- públicamente la doctrina que ha
tres, y penetrará, asimismo, en las aprendido, y pondrá su gloria en la
agudezas de las parábolas. Sacará el Ley del testamento del Señor.»
sentido oculto de los proverbios, y se ESCRITOS DE LOS SABIOS
ocupará en el estudio de las alego-
rías de los enigmas. Asistirá en me- Los sabios centran su atención en la condi-
dio de los magnates, y se presentará ción y destino del hombre. El tema de la re-
compensa ocupa un lugar preponderante en
delante del que gobierna. Pasará a
todos sus escritos, e indica el progreso de la
países de naciones extrañas para re- Revelación. Efectivamente, hasta el siglo II,
correr aquello que hay de bueno y de la inmortalidad del alma y la recompensa
malo entre los hombres. Despertán- personal en el más allá no habían sido ex-
dose muy de mañana, dirigirá su co- puestos con la debida claridad, a pesar de la
razón al Señor que le creó, y se pon- esperanza de los justos que vivían siempre
drá en oración en presencia del Altí- unidos al Señor y del antiguo concepto del
simo. Abrirá su boca para orar, y «seol», existencia letárgica y minimizada
pedirá perdón de sus pecados. Que si del mundo de los muertos lejanos a Dios. Y
aquel gran Señor quisiere, le llenará los escritos de sabiduría crearon «un mo-
del espíritu de inteligencia, y derra- vimiento potente y progresivo que incul-
mará sobre él, como lluvia, máximas
de su sabiduría; y en la oración dará
Misterio de la Salvación
122

có en el alma judía la fe en la inmorta- siado humanas, «la felicidad que refieren


lidad».18 es, esencialmente, el fruto de la rectitud
LOS PROVERBIOS moral y una recompensa divina»:20 el
temor de Dios, en el sentido religioso de la
La colección de textos sapienciales más an-
palabra, constituye para los autores de los
tiguos es el libro de los Proverbios, que re-
cibe este nombre a causa de las innumera- Proverbios «el medio principal de lograr
bles sentencias que contiene, que suponen la felicidad»:21 por consiguiente, el libro
muchos siglos de tradición: está constituido expone el principio que relaciona la feli-
por gran número de textos recopilados en el cidad humana con la Revelación, atri-
año 480 por un autor anónimo que escribió buyéndola a las relaciones sobrenatura-
un magnífico prólogo doctrinal sobre la sa- les entre el hombre y Dios.22
biduría (véase 1-9). El fondo del libro lo
constituyen dos colecciones de proverbios JOB (año 450)
redactados bajo la revisión de Salomón (10- El autor de este libro aborda un tema de
22 y 25-29); en otras secciones del libro se mayores dificultades en el problema de la
advierte una perspectiva directamente hu- recompensa. El autor no se ha propuesto
mana y decididamente yavista, y una sabi- ensalzar a un personaje legendario o a un
duría de origen extranjero (22, 17-23, 11 y héroe oriental que no debía caer en olvido,
23
la sabiduría de Amenemope).19 En las co- según se deduce del prólogo, en el que,
lecciones salomónicas, el autor enuncia los de forma muy artificial, se enumeran las
medios de conseguir la felicidad, y aunque plagas que cayeron sobre Job; léase, por
los horizontes son aún terrenales y tal vez ejemplo, La llegada de sus amigos:
puedan sorprender las condiciones, dema-
Misterio de la Salvación
123

«...y estuvieron con él sentados en el te. El sufrimiento no es el castigo de los pe-


suelo siete días y siete noches, sin cados personales. El santo Job se pregunta
hablarle palabra, al ver que su dolor acerca del doloroso trato de que es objeto
era tan vehemente.»24 por parte del Señor, pero tras las palabras
del Señor se inclina totalmente: el hombre,
Lo que se propone el autor es desarrollar el incapaz de comprender las maravillas de la
problema del sufrimiento del justo, y es- naturaleza, impotente para penetrar en las
coge a Job como modelo de justo doliente: sendas de Dios, debe concluir por someter-
presenta un hombre excepcional en su bon- se y adorar a la divina sabiduría. El sentido
dad, del cual dice Yavé que «no hay otro total del dolor es un misterio que Dios
como él en la tierra»,25 y que se ve sumi- ha reservado para Sí y, en semejante pun-
do en la desgracia total. El autor, merced a to de la revelación, el hombre sabe única-
un sabio desarrollo de los diálogos, consi- mente que el dolor tiene un. Sentido di-
gue resaltar los distintos aspectos del pro- vino que empalma la infinita justicia
blema, tan desconcertantes para la inteli- con la infinita bondad del Creador.26
gencia humana. Ya el profeta Ezequiel ha-
bía insistido sobre el premio individual del EL ECLESIASTÉS (año 250)
hombre, y el autor de los Proverbios había Un nuevo progreso queda patente en este
presentado la felicidad como fruto de la rec- libro, pues su autor es un maestro en sabi-
titud moral; pero ¿cómo justificar, entonces, duría. «Eclesiastés» significa «doctor»,
los sufrimientos del justo? Este es un hecho «el hombre del Consejo», un hombre de
de la vida real cotidiana. experiencia que escribe el fruto de sus re-
En el caso de Job, el antiguo principio del flexiones y recopila sus múltiples pensa-
premio temporal se derrumba casi totalmen- mientos. Job no se hubiera lamentado, si la
Misterio de la Salvación
124

recompensa temporal le hubiese satisfecho blemente: Al avivar las inteligencias


inmediata y plenamente. Pero el Eclesiastés frente al problema del premio, procla-
es mucho más profundo, pues afirma que mando la vanidad de las cosas del mun-
no ha encontrado bienaventuranza ni en la do, preparaba a las almas para recibir la
más intensa felicidad humana y subraya, iluminación de Dios sobre la existencia
con una claridad sin igual en toda la Reve-
del más allá. 30
lación, la insuficiencia de la felicidad te-
rrenal. En este libro se atestigua la vanidad EL ECLESIÁSTICO (año 190)
de los placeres, de las riquezas, de la cien- Es un libro misionero, debido a Jesús, hijo
cia y de los esfuerzos humanos: 27 de Sirac, un «burgués de Jerusalén»31
«Vanidad de vanidades —dijo el que dedica su tiempo libre al estudio de la
Eclesiastés—. Vanidad de vanidades, sabiduría. La primera parte del libro (véase
y todo vanidad. ¿Qué saca el hombre 1-42, 14) contiene consejos de moral y de
pecados que han de evitarse; la segunda
de todo el trabajo con que se afana
parte es un elogio de las obras del Señor y
sobre la tierra, o debajo de la capa
de los justos de Israel (42, 15-50, 24). Ben
del sol?»28 Sirac, convencido de que la auténtica sabi-
No desprecia, sin embargo, las alegrías ho- duría radica en Israel, compone una especie
nestas que descansan y reaniman al hombre, de «manual moral de conducta», capaz
29 de hacer atractiva la Ley judía para los espí-
pero las juzga incapaces de satisfacer las
aspiraciones humanas. ritus helénicos que se dejaban seducir por el
El Eclesiastés no aporta soluciones para el refinamiento de la civilización griega. 32 Su
problema que expone, pero influye nota- libro versa sobre la «Diáspora» y sirve a
Misterio de la Salvación
125

los judíos residentes en tierra pagana para ojos de los insensatos pareció que
que, uniéndose a los paganos de buena vo- morían; y su tránsito, o salida del
luntad, preparen sus almas a la ulterior mo- mundo, se miró como una desgracia,
ral cristiana. 33 y como un aniquilamiento su partida
LIBRO DE LA SABIDURÍA (entre los años de entre nosotros: más ellos, a la
100 y 50) verdad, reposan en paz. Y si delante
Este libro, juntamente con el de Daniel y de los hombres han padecido tormen-
con el segundo de los Macabeos, da la solu- tos, su esperanza está llena o segura
ción al problema de la recompensa. Su au- de la inmortalidad... Probólos como
tor es un judío, conocedor absoluto de la al oro en el crisol, y los aceptó como
lengua y de las costumbres griegas, que re- víctimas de holocausto; y a su tiempo
dacta en griego, probablemente en Alejan- se les dará la recompensa. Entonces
dría, y que se propone demostrar a sus brillarán los justos como el sol, y
compatriotas judíos la superioridad de la como centellas que discurren por un
sabiduría israelita sobre la filosofía pagana: cañaveral, así volarán de unas partes
la primera se ha otorgado a Israel mediante a otras. Juzgarán a las naciones, y
la Ley divina, y la segunda es, en cambio, dominarán a los pueblos; el Señor
puramente humana. Desde el punto de vista
reinará con ellos eternamente.» 34
doctrinal, el libro se consagra a la revela-
ción de la inmortalidad del alma: En esta revelación de la inmortalidad del
alma y de su recompensa en el otro mundo,
«Las almas de los justos están en la consiste la solución que reclamaban las in-
mano de Dios; y no llegará a ellas el quietudes de Job y del Eclesiastés. Es una
tormento de la muerte eterna. A los respuesta al problema del sufrimiento del
Misterio de la Salvación
126

justo y al de la insuficiencia de la felicidad MISION DE LOS SABIOS


terrenal. Por consiguiente, la idea desarro-
Los sabios fueron, entre el Exilio y la En-
llada ha alcanzado aquí su cumbre antes de
carnación, los guías espirituales de la vida
la venida de Cristo.
de Israel, testimonios de Dios y precursores
del Evangelio. Mientras sucede que los es-
cribas contemporáneos de Jesús se recrude-
cen en un judaísmo estrechísimo, los sa-
bios, consejeros y guías espirituales, sa-
ben mantener el judaísmo en su justo me-
dio, fidelísimo a la Revelación. 35 Son tes-
tigos de Dios, diferentes de los profetas,
pero no menos reales: son «representantes
de un humanismo religioso que no ha
perdido su actualidad»; su trabajo de ob-
servación, de reflexión religiosa y de direc-
ción espiritual, revela un «esfuerzo para
vivificar todos los valores humanos» 36 a
través de la religión de Israel. No ha perdi-
do valor esta lección de los sabios: los pas-
tores y los fieles de la Iglesia continúan
desarrollando la actividad de aquéllos, en
sus esfuerzos por conocer el mundo, por
confrontar continuamente la vida con las
Misterio de la Salvación
127

exigencias de la fe, por responder a las ne- revelará la sabiduría divina que los sabios
cesidades de nuestro tiempo en perpetua fi- de Israel habían dejado entrever:
delidad con el Evangelio... Fueron verdade- «...para los que han sido llamados a
ros precursores del Evangelio: unos plan- la fe, tanto judíos como griegos, es
tearon problemas, otros aportaron solucio- Cristo la virtud de Dios y la sabidu-
nes, y Dios se sirvió de sus reflexiones hu-
manas como de un vehículo de la Revela- ría de Dios.»38
ción, lección maravillosa de la colaboración
que Dios solicita del hombre en los grandes
hechos de su plan salvador.
Un siglo escaso después del Libro de la Sa-
biduría, dirá Jesús, el Sabio por excelencia,
a los fariseos:
«La reina del mediodía... vino de los
extremos de la tierra para escuchar
la sabiduría de Salomón, y con todo,
aquí tenéis quién es más que Salo-
món.»37
Jesucristo, en el Sermón de la montaña y a
lo largo de toda su predicación, expresará la
sabiduría en su forma más sublime y, en su
persona y en el misterio de su Crucifixión,
Misterio de la Salvación
128

LECTURAS ría egipcias que mencionan el nombre de


Dios.
Jueces, 9, 1-21. 8. ROBERT, obra citada, pág. 301.
1." Reyes, 5, 9-14. • 9. Jueces, 9, 8-15.
Proverbios, 8, 12-36; 19. 10. Reyes, 4, 29-34.
Job, 1-2; 38, 1-40, 5. 11. RENARD, obra citada, págs. 10-11.
Eclesiastés, 1, 12-2, 26; 12, 1-8. 12. J. DHEILLY, Le peuple de l'Ancienne Allian-
ce, pág. 396, en donde el autor cita Is., 9, 5;
Eclesiástico, 3, 30-4, 10; 24, 1-34; 39, 1-11;
28, 23-29; Jer., 4, 22; Ez., 18.
48, 1-11. 13. Jer. 18 18.
Sabiduría, 2, 21-3, 12; 5, 14-16; 9. 14. Prov., 15, 12; 20, 14; 22, 13.
Salmos, 119. 15. Sab., 10-19.
16. ROBERT, obra citada, pág. 301.
17. Prov., 15, 16; 16, 9.
18. E. OSTY, Le livre de la Sagesse, Paris, 1950,
1. H. RENARD, La Sainte Bible, tomo 6. Les li- pág. 25. Entre los textos que expresan cómo
vres sapientiaux, París, 1946, pág. 16. los justos afirman su esperanza de vivir eter-
2. Citado por A. LODS, Histoire de la litérature namente con Dios, sobresalen en particular los
hébraïque et ouive, París, 1950, pág. 657. Salmos 49 y 73. Los salmistas confiesan su
3. E. DRIOTON, Histoire des religions, tomo 3, certeza de ser recibidos por Dios, aunque no
París, 1955, página 26. precisan cómo se realizará su esperanza. E.
4. Idem. JACOB, Théologie de l'Ancien Testament,
5. P. GRELOT, Introduction aux Livres Saints, Neuchâtel, 1955, pág. 249.
pág. 105. 19. ROBERT, obra cit., págs. 191-192.
6. ROBERT, Initiation biblique, pág. 300. 20. La sainte Bible, Maredsous, 1950, pág. XXX.
7. E. DRIOTON, obra citada, págs. 27-28, en 21. LODS, obra cit., pág. 650.
donde al autor transcribe los textos de sabidu-
Misterio de la Salvación
129

22. Véase el artículo Béatitude de H. CAZELLES. 32. La Sainte Bible Maredsous, pág. XXXIII.
Y L'Idée de béatitude dans la Sainte Ecriture, 33. Véase J. DHEILLY, ob. cit., pág. 413.
en Catholicisme, c. 1.344. 34. Sab., 3, 1-8. Los textos más importantes del
23. Ez., 14, 14. Antiguo Testamento sobre la Resurrección se
24. Job., 2, 13. encuentran en Daniel, 12, y 2, Mac, 7 12, 14.
25. Job., 1, 8. 35. P. GRELOT, Pages bibliques, pág. 326.
26. La Sainte Bible, Maredsous, pág. XXVIII. 36. M. DUBARLE, Les Sages d'Israël, Paris,
27. ROBERT, ob. cit., pág. 195. 1946, pág. 4.
28. Eclesiastés, 1, 2-3. 37. Mat., 12, 42.
29. fd., 10, 17. 38. 1 Cor., 1, 24.
30. ROBERT, ob. cit., pág. 196.
31. D. DOESBERG, Les Seribes inspirés, Paris,
1939, vol. 2.°, 1. 2; Le livre de raison d'un
bourgeois de Jérusalem.
Misterio de la Salvación
131
Capítulo Décimo
Misterio de la Salvación
134

LOS POBRES DE YAVE


Igual que los profetas y los sabios, los «po- lizar «una apología de la pobreza (mate-
bres de Yavé» influyeron extraordinaria- rial, sin límites), que terminase con la
mente en la historia religiosa del pueblo condena de la creación divina y de la
elegido; desde el exilio, dejaron una huella acción humana», 1 sería, evidentemente,
profunda en el alma de Israel, y todas sus el primer desvío de esta clase. Este error se
aspiraciones religiosas habrían de verse sa-
tisfechas por Jesucristo en el Sermón de la denomina ebionismo,2 contrario a las ma-
montaña. Para poder comprender su misión nifestaciones bíblicas sobre la bondad de la
en el destino de Israel y la lección espiritual creación y el trabajo del hombre;3 hacen de
que transmiten, es indispensable situarlos la pobreza material algo absoluto y no un
en el movimiento religioso al que pertene- medio de consagrarse más a Dios, dejando
cen; pero conviene advertir de antemano las el terreno bien abonado para el fariseísmo y
desviaciones posibles en un estudio de este para otros extremismos opuestos al Evange-
género e indicar cuál es el verdadero senti- lio. También se podría pecar de querer espi-
do del vocabulario bíblico de la pobreza. ritualizar exageradamente la pobreza hasta
el punto de independizarla totalmente de la
ESCOLLOS QUE DEBEN EVI- pobreza material. Semejante desfiguración
TARSE de la pobreza, además de no ser bíblica,
En el estudio bíblico de la noción de pobre- provocaría falsos criterios e incluso egoís-
za debe procederse cuidadosamente para mo. La famosa alegoría evangélica.
evitar cualquier interpretación errónea. Rea-
Misterio de la Salvación
135

«Más fácil es el pasar un camello por traduciéndolos en actitudes concretas adap-


el ojo de una aguja, que el entrar un tadas a las condiciones del mundo de hoy.
rico... en el reino de Dios.»4 VOCABULARIO DE POBREZA
No permite «alargar el ojo de la aguja y El vocabulario de pobreza es abundantísi-
encoger el camello para eliminar la pa- mo.6 Hay que recordar especialmente los
radoja».5 términos ani y anau, que generalmente se
Otro error sería el anacronismo, esto es in- traducen por el sustantivo pobre y proviene
terpretar los textos bíblicos de la pobreza de la misma raíz, el verbo anah, que expre-
ignorando en qué época fueron redactados. sa una idea de empequeñecimiento, de ba-
Si bien es cierto que las exigencias funda- jeza, de opresión. 7 El ani es aquél que in-
mentales eran las mismas entonces que aho- clina su cabeza bajo el golpe de la fatalidad,
ra, no hay que olvidar que la certeza del de la miseria y de la aflicción;8 en sentido
premio eterno tardó muchos siglos en afir- religioso, designa al humilde, al hombre
marse en el Antiguo Testamento, ni tampo- que sabe aceptar la penuria y la humillación
co desconocer que la moral no había alcan- sometiéndose a la voluntad de Dios. La pa-
zado la perfección del Evangelio, ni omitir
labra anau, empleada por lo común en plu-
que estaba en sus orígenes la conciencia de
ral-(anauim), significa lo mismo que ani:
los problemas sociales, los cuales se presen-
la mayoría de las veces se toma en sentido
taban de forma también muy distinta de la
religioso y designa al pobre de espíritu, al
actual. En consecuencia, los relatos sobre la
humilde, que sabe aceptar su pequenez con
pobreza no han de tomarse al pie de la letra,
fe y fidelidad a Yavé. Fue el profeta Sofo-
pero sí su espíritu, su dimensión espiritual y
nías quien comenzó, en el año 630, a em-
los valores permanentes a que dan lugar,
Misterio de la Salvación
136

plear estas palabras en un sentido estricta- LA ESPIRITUALIDAD DE LOS


mente religioso que no fue el único hasta ROBRES EN LA HISTORIA
después del exilio.
La espiritualidad de los pobres no surgió de
improviso. Fue avanzando progresivamente
a medida que los profetas predicaban las
exigencias de la Alianza, y al compás de las
experiencias religiosas de Israel y del avan-
ce de la Revelación.
EL DIOS DE LOS POBRES Y SU LEY
Partamos del principio de la revelación de
la misericordia divina y de la Ley que dio
Yavé a su pueblo, como «Dios misericor-
dioso y clemente, sufrido y piadosísi-
mo»,9 bondadoso particularmente con los
pequeños y con los oprimidos:
«Yo he oído los gemidos de los hijos
de Israel por la opresión que sufren
de parte de los egipcios.»10
y para ser fiel a la Alianza, el israelita habrá
de mostrarse, como Dios, bondadoso con
los débiles, especialmente con el extranjero,
la viuda, el huérfano y el indigente:
Misterio de la Salvación
137

«No contristarás ni oprimirás al ex- que os he sacado de la tierra de


tranjero, ya que también vosotros Egipto para daros la tierra de Ca-
fuisteis extranjeros en tierra de Egip- naán y ser vuestro Dios.»13
to.»11 La obligación de proteger a los pobres y a
El Deuteronomio y el Levítico se hace eco los débiles, que caracteriza a la legislación
de este mandato del código de la Alianza israelita y a la predicación de los profetas,
con el mismo espíritu que el Éxodo: no es simplemente un rasgo humanitario o
«No harás injusticia al extranjero ni una pura reacción de justicia social o de
bondad humana; es la adaptación de la mi-
al huérfano, ni tomarás a la viuda su
sericordia de Dios al nivel del hombre, en-
ropa en prendas. Acuérdate que fuis-
tre los pequeños y oprimidos. La actitud del
te esclavo en Egipto y que el Señor israelita para con su hermano corresponderá
Dios tuyo te libertó de allí.»12 a la actitud de Yavé para con Israel: una ac-
«Si tu hermano empobreciere y, no titud de bondad total y operante.
podiendo valerse, le recibieres como LOS PROFETAS DE LA ÉPOCA Y LA RI-
forastero y peregrino y viviere conti- QUEZA
go, no cobres usuras de él, ni más de La actitud de los profetas ante la riqueza se
lo que prestaste. Teme a tu Dios, a comprenderá fácilmente. Combatieron
fin de que tu hermano pueda vivir en enérgicamente dos abusos de la época real,
tu casa. No le darás tu dinero a inte- con respecto al uso de los bienes materiales.
rés, y de los comestibles no le exigi- El primero fue la avidez de riquezas obte-
rás aumento sobre aquello que le has nidas en detrimento de los derechos del
dado. Yo soy el Señor Dios vuestro, pobre, condenada por Amos e Isaías y
Misterio de la Salvación
138

desatada en medio de una dura opresión del vos despedazáis mi pueblo, y desha-
débil, las injusticias sociales y la corrupción céis a golpes los rostros de los po-
de los jueces de Israel: bres, dice el Señor Dios de los ejérci-
«...por cuanto ha vendido por dinero tos?»15
al justo, y por un par d? sandalias al El segundo abuso combatido por los profe-
pobre. Abaten hasta el suelo las ca- tas fue la utilización de los bienes recibi-
bezas de los pobres, y se esquivan del dos de Dios para pecar contra Él.. En
trato con los humildes... Yo soy aquel vez de dar gracias a Yavé, los israelitas se
que os saqué de la tierra de Egipto, y entregaron varias veces a los cultos de fe-
os condujo por el desierto cuarenta cundidad cananeos, como si fuese Baal
años, para poneros en posesión de la quien les proporcionase cosechas y rique-
tierra de los amorreos... Y he aquí zas, y no Yavé, único Dios:
que os haré crujir como un carro «Ella (Israel, esposa de Yavé) dijo:
muy cargado de gavillas...»14 Iré en pos de mis amantes, que son
Las mismas severas amonestaciones leemos los que me dan mi pan, y mi agua, y
en Isaías: mí lana, y mi lino, y mi aceite, y mi
«El Señor entrará en juicio con los bebida... Y no sabía ella que fui Yo
ancianos de su pueblo y con sus quien le dio el trigo, y el vino, y el
principios. Porque vosotros sois, les aceite, y el que le dio la abundancia
dirá, los que habéis devorado mi vi- de plata y de oro que ofrecieron a
da, y en vuestra casa están las rapi- Baal. Por esto Yo me portaré de otro
ñas hechas al pobre. ¿Por qué moti-
Misterio de la Salvación
139

modo, y a su tiempo recogeré mi tri- ria de los anauim, pues orienta la idea de
go, y mi vino...»16 pobreza con un sentido netamente religioso.
Hacia el año 630 comienza a emplear un
El castigo anunciado, precursor de una re- vocabulario de pobreza con valor propia-
novación general, reconoce que «la priva- mente religioso, invitando a sus contempo-
ción de los bienes —dones de Dios— ráneos a practicar la pobreza espiritual e
puede ser la senda necesaria para hallar identificando al pueblo mesiánico con un
de nuevo a Yavé»17. Sin embargo, antes pueblo de pobres. Les presenta la pobreza
del exilio «no se canonizó la noción de como el único medio de escapar al castigo:
pobreza como un ideal religioso por el «Buscad al Señor, todos vosotros,
que hubiese que despreciar toda clase de «pobres» de la tierra, que habéis
bienes. Igual que los demás israelitas de guardado sus preceptos; id en busca
su tiempo, los profetas estimaron la ri- de la justicia, buscad la mansedum-
queza porque a sus ojos representaba, bre, por si podéis poneros a cubierto
normalmente, la recompensa por la vir- en el día de la ira del Señor.»19
tud; y en consecuencia, la era escatoló-
gica aparecía ante ellos como una era Y anuncia que el «residuo del pueblo esco-
gido, que recibirá las bendiciones mesiáni-
de perfección moral y de abundancia
cas, será un pueblo de pobres:
material a la vez. »18
«En aquel día, ¡oh Jerusalén!, no se-
SOFONÍAS, PRIMER PROFETA DE LA rás confundida por todas las obras
POBREZA
tuyas con que prevaricaste contra
Sofonías ocupa un lugar preeminente entre Mí; pues entonces yo quitaré de en
los profetas de antes del exilio y en la histo-
Misterio de la Salvación
140

medio de ti aquellos maestros que ejemplos de pobres: Jeremías, Job y «el


alimentan tu orgullo, y no te engrei- Siervo de Yavé», los cuales contribuirán a
rás más por tener mi santo monte de extender en Israel la espiritualidad de los
Sión. Y dejaré en medio de ti un pue- anauim.
blo pobre y humilde (ara); el cual
pondrá su esperanza en el nombre
del Señor. Los restos del pueblo de
Israel no cometerán injusticia, ni ha-
blarán mentira, ni tendrán en su bo-
ca una lengua falaz; pero tendrán
pastos excelentes, y gozarán descan-
so, y no habrá nadie que les cause
miedo.»20
A pesar de las condiciones precarias y hu-
millantes del reino de Judá en la época de
Sofonías, es evidente que él no hablaba de
una pobreza simplemente o principalmente
material: tiene sus consecuencias sociales,
pero es una pobreza ante todo religiosa, he-
cha de ansias de Dios, de confianza en Él,
de fidelidad a su Alianza, de rectitud y de
humildad. Así se entenderá la pobreza des-
pués del exilio, cuando se presentan tres
Misterio de la Salvación
141

JEREMÍAS, «EL PADRE DE LOS PO- rrea más que continuos oprobios y
21 escarnios.» 24
BRES»
Jeremías, el gran defensor de los pobres, no A pesar de cuanto padece y de todas las
perteneció a la clase humilde, pero las per- persecuciones de que es objeto, Jeremías
secuciones que sufrió, el odio que levantó permanece fiel a Yavé, descansando en Él
su predicación y el infortunio que le rodeó con la mayor confianza:
constantemente, le afligieron mucho más «Pero el Señor, cual esforzado cam-
que la pura pobreza material. En sus «Con- peón, está conmigo; por eso caerán y
fesiones», escritas a partir del año 610, o quedarán sin fuerzas aquellos que me
sea, después de incorporarse la renovación persiguen... Tú, Señor de los ejérci-
yavista, expresa con el mayor realismo su tos, que haces pruebas del justo; Tú
verdadera pobreza, quejándose amargamen- que disciernes los afectos interiores
te de sus sufrimientos.
del corazón, haz que yo te vea tomar
«Maldito el día en que nací; no sea de ellos venganza, porque a Ti tengo
bendito el día en que mi madre me encomendado mi causa.»25
dio a luz... ¿Para qué salí del seno
materno a padecer trabajos y dolo- Interpreta la prueba como una oportunidad
para la disposición interior y para la pobre-
res, y a que se consumiesen mis días
za del alma, diálogo místico en el que se
en afrenta?... ¡Oh Señor! Tú me des-
funden la confianza y la alegría propia de la
lumbraste al encargarme este penoso
ministerio; y yo quedé deslumbra- fe.26 Es, pues, un ejemplo de pobre auténti-
do;...la palabra del Señor no me aca- co. Su fisonomía religiosa influirá notable-
mente después del exilio en la comunidad
Misterio de la Salvación
142

de los pobres, en particular de los salmistas. be lo que es padecer; y su rostro co-


Los anauim representan la «democratiza- mo cubierto de vergüenza y afrenta-
ción de la conciencia de Jeremías».27 do; por lo que no hicimos ningún ca-
«EL SIERVO DE YAVÉ», EL POBRE POR
so de Él.»
EXCELENCIA Pero, en medio de tantos padecimientos, se
El Antiguo Testamento sitúa en la época del mantendrá silencioso y humilde:
exilio, poco antes del regreso a Israel, a otra «Y no abrió su boca para quejarse;
fisonomía de pobre, la del «Siervo de conducido será a la muerte sin resis-
Yavé», cuya semblanza se realizará en Je- tencia suya, como la oveja al mata-
sucristo, 28 el «modelo por excelencia de dero; y guardará silencio, sin abrir
Pobre de Dios, que será causa de salva- siquiera su boca, como el corderito
ción para todos los pueblos».29 Este que está mudo delante del que lo es-
Siervo de Yavé, justo e inocente, «jamás quila.»
obró maldad ni su boca profirió mentira Su muerte, aceptada voluntariamente por
alguna». Los sufrimientos y las afrentas lo los pecadores de todo el mundo, será fuente
desfiguran: de salvación para las multitudes:
«No es de aspecto bello, ni es es- «Es verdad que Él mismo tomó sobre
plendoroso; le hemos visto, y, nada si nuestras dolencias y pecados, y
hay que atraiga nuestros ojos, ni cargó con nuestras penalidades; pe-
llame nuestra atención hacia Él; ro nosotros le reputamos como un
despreciado, y el desecho de los leproso, y como un hombre herido de
hombres, varón do dolores, y que sa- la mano de Dios y humillado. Siendo
Misterio de la Salvación
143

así que por causa de nuestras iniqui- de naciones; y repartirá los despojos
dades fue Él llagado, y despedazado de los fuertes: pues que ha entregado
por nuestras maldades; el castigo del su vida a la muerte, y ha sido con-
que debía nacer nuestra paz con fundido con los facinerosos y ha to-
Dios, descargó sobre Él, y con sus mado sobre sí los pecados de todos, y
heridas fuimos nosotros curados.» ha rogado por los transgresores.»30
Después de los dolores de este pobre, capa- El «Siervo de Yavé» es la más alta expre-
ces de justificar a los pecadores, recibirá sión del ideal de pobreza que el Antiguo
una misteriosa glorificación: Testamento contiene. No dudarán los discí-
. «Y quiso el Señor consumirse con pulos de Cristo muerto y resucitado en re-
trabajos: mas luego que Él ofrezca conocerle como el Pobre que profetizara
su vida como hostia por el pecado, aquel lejano discípulo de Isaías.
verá una descendencia larga y dura-
dera, y será cumplida por medio de
Él la voluntad del Señor. Verá el fru-
to de los afanes de su alma, y queda-
rá saciado. Este mismo Justo,-mi
siervo, dice el Señor, justificará a
muchos con su doctrina; y cargará
sobre s: los pecados de ellos. Por lo
tanto, le daré como porción, o en he-
rencia suya, una gran muchedumbre
Misterio de la Salvación
144

JOB, MODELO «LITERARIO Y TEOLÓ- discretamente, y de cosas que sobre-


31 pujan infinitamente mi saber. Mas
GICO» DEL POBRE
Hacia la primera mitad del siglo v, el autor dígnate escuchar, y yo hablaré con
presenta, en su héroe, una imagen religiosa más juicio, te preguntaré, y Tú ten-
del pobre y, además de ampliar el problema drás la bondad de responderme. Ya,
del justo doliente, su libro contiene una es- Señor, te conocía de oídas; pero aho-
tupenda lección de pobreza. Job es bonda- ra parece que te veo con mis propios
dosísimo con los pobres 32 y lo es él mis- ojos. Por eso no me acuso a mí mis-
mo; es pobre en el amplio sentido de la pa- mo, y hago penitencia envuelto en
labra; es inocente y ha perdido todos sus polvo y ceniza. »33
bienes; sufre en su carne y en sus afectos; La figura de Job constituye, en el conjunto
conversa con sus tres amigos y escucha la de la tradición bíblica, una de las expresio-
voz de Dios, y luego renuncia a reivindicar nes más vivas de la espiritualidad de los
su inocencia ante Yavé y acepta en silencio, anauim.
humildemente, su dolorosa condición con
fe absoluta en la santidad y en la justicia del LOS POBRES DE YAVE
Señor: Los primeros exiliados de Babilonia, repa-
«Yo sé que todo lo puedes, y que no triados a Jerusalén, eran los más pobres en-
se te oculta ningún pensamiento. tre todos los deportados; pero aquel peque-
¿Quién es aquél, has dicho Tú, que ño grupo de fieles, a pesar de todas las difi-
envuelve sentencias juiciosas con pa- cultades que encontraron, aquella comuni-
dad forjada en la miseria y en el sufrimien-
labras de ignorante? Por lo tanto,
confieso, Señor, que he hablado in-
Misterio de la Salvación
145

to, fue el origen de la restauración y reno- «En mis tribulaciones invoqué el


vación religiosa de Israel. nombre del Señor; esperé el socorro
Desde aquel entonces hasta la era de Cristo, del Dios de Jacob y fui salvado; pues
especialmente durante las persecuciones, Tú eres la esperanza y el refugio de
los pobres de Yavé fueron testimonios vi- los pobres, ¡oh Dios!»37
vos de la religión de la Alianza. Para com-
prender su actitud religiosa, es preciso me- La primera es la pobreza real o sus equiva-
ditar en las figuras máximas de la pobreza: lentes, el sufrimiento, las persecuciones,
Jeremías, Job y el Siervo de Yavé, y leer etc. «No hay que olvidar el significado
toda la literatura sobre este tema, o sea los inicial del sustantivo pobre, que ha to-
pasajes proféticos y sapienciales que refle- mado un sentido religioso. En esta clase
jan su espíritu: los salmos de los anauim,34 social se multiplican generalmente las
el himno de acción de gracias del final del almas de Dios».38 De esta pobreza mate-
rial se ha desgajado, en el tiempo y tras su-
Eclesiástico,35 la tercera «Lamentación»
cesivas pruebas personales y nacionales, el
—uno de los poemas más bellos sobre la
concepto profundo de la pobreza religiosa;
pobreza—,36 etc.; y fuera de la Biblia, tex- no puede negarse, pues, que la característica
tos como los «Salmos de Salomón» o los principal de los anauim es la pobreza ma-
escritos de Qumrán ilustran igualmente terial, cuyo aspecto más importante es el re-
sobre la mentalidad de los pobres: ligioso.
Sobre la base de los anteriores textos y la La segunda característica es el trato fra-
historia de los anauim, pueden enumerarse ternal y solícito para con los débiles y
las características del pobre de Dios:
Misterio de la Salvación
146

pequeños, que tiene con sus semejantes el ga a Él. Brotan los anauim del terreno pri-
pobre de Yavé fiel a la Ley. vilegiado de la pobreza real y viven de hu-
Sigue la humildad total y sincera ante mildad, señal inequívoca de verdadera fe.42
Dios, unida a una fe y confianza absolutas LA VIRGEN MARIA, ESPERAN-
en el Santo, Piel, Justo y Misericordioso.
En ocasiones, esta fe se traduce en una peti-
ZA SUMA DE LOS POBRES
ción de castigo para los malvados, y esto no El Evangelio nos presenta a algunos anau-
ha de escandalizarnos, ya que las exigencias im: el anciano Simeón, la profetisa Ana,
morales de la época no habían alcanzado la Juan el Bautista...; pero, sobre todo, la Vir-
perfección del Evangelio. Las perspectivas gen María, 43 la cumbre, la expresión más
de recompensa temporal que los hebreos auténtica de las aspiraciones de todos los
suponían., nos ajnidan a comprender tales pobres: «Ella alberga en su alma la po-
plegarias. tencia del deseo de todos los pobres de
El anau se caracteriza, además, por la es- acoger a Dios en la tierra; Ella, la que
peranza de la futura redención del Me- engendra a Cristo, resume la inmensa
sías prometido por Yavé; Mesías humilde, espera, que es la dimensión espiritual de
39
amigo de los pequeños, 40 que anunciará Israel».44 Todo el Antiguo Testamento ha-
a los pobres la buena nueva de la salva- bía sido el largo período de preparación de
ción.41 los pobres, en la humildad y en la disposi-
ción para recibir a Dios. Y con María llega
Entendida de este modo, la «pobreza» no la plenitud, cuando responde libre y espon-
es una virtud como las otras, sino una acti- táneamente:
tud religiosa, un deseo de Dios y una entre-
Misterio de la Salvación
147

«He aquí la esclava del Señor; há- voluntad del Padre y en un constante amor a
gase en mí según tu palabra.»45 los hombres, hasta el sacrificio supremo:
Su «canto de pobreza», el Magníficat, «Porque bien sabéis cuál haya sido
descubre a la mujer «que asimiló profun- la libertad de nuestro Señor Jesucris-
damente el alma de los anauim, y fue su to, el cual, siendo rico, se hizo pobre
expresión más vibrante y más perfecta por vosotros, a fin de que vosotros
en el instante sublime e inesperado de la fueseis ricos por medio de su pobre-
Encarnación.»46 za»49
Escribe San Pablo a los cristianos de Corin-
JESUCRISTO, EL POBRE DE to. La muerte de este Pobre nos redimió y
DIOS desde aquel momento es imprescindible
Al proclamar, en los comienzos de su mi- convertirse, como Él, en pobre para entrar
nisterio, las Bienaventuranzas, Jesucristo en el Reino de los Cielos.
se revela como Mesías de los pobres y con- ACTUALIDAD DEL MENSAJE
sagra la pobreza como medio de ganar el
Reino de Dios: DE LOS POBRES
Es evidente que el cristiano ha de hacerse
«Bienaventurados los pobres de espí-
pobre para seguir a Jesucristo y, en conse-
ritu porque de ellos es el Reino de los
cuencia ha de comprender el grado de per-
Cielos.»47 fección a que elevó Cristo la .espiritualidad
Él no tuvo «donde reclinar la cabeza»,48 de los pobres. Es imposible interpretar lite-
y vivió de pobreza, de sufrimiento y de ralmente las oraciones en que se pedía a
abandono, en una continua aceptación de la Yavé el castigo de los enemigos ante un
Misterio de la Salvación
148

Mesías que dicta un mandamiento nuevo.50 sea una situación cómoda y conforta-
Pero todo cuanto hay de positivo en la his- ble?»51 Incluso muchas veces el cristiano
toria y en la espiritualidad de los anauim, descubre que necesita, como condición
conserva su valor permanente para el cris- irrebatible para seguir a Cristo, renunciar
tiano de hoy, y debe ayudarle a vivir la ver- efectiva y totalmente a los bienes de este
dadera pobreza. mundo.
Imbuido del mensaje de los anauim y ante La actitud del cristiano, en cuanto a su
la imagen de Jesucristo Pobre, el cristiano trato con los pobres, ha de ser fraternal,
no puede aprovecharse jamás de la situa- exigida no sólo porque el hombre ha sido
ción precaria de su prójimo para aumentar creado a imagen y semejanza de Dios, sino
su propio bienestar ni puede utilizar los do- por su fe en el Dios de la misericordia que
nes de Dios para obrar en contra de su Ca- salvó a Israel y que entregó a su Hijo para
ridad. Lejos de dar a la riqueza más valor la salvación del mundo; actitud ésta sin pa-
que el de un simple medio de servicio, y de ternalismos, puesto que sabe el cristiano
convertir al éxito y al progreso temporal en que también él es objeto de misericordia.
ideal de su vida, el cristiano ha de conside- Frente a Dios, su actitud será la humildad,
rar que la pobreza material es el camino de
entrega del alma de Dios, y no podrá ser sabiendo que «todo es don de Dios»52, in-
discípulo de un Dios que se hizo Pobre, cluso su propia respuesta libre al Señor que
aquel que no matice de austeridad toda su le redime:
vida: «¿Quién, sino los hombres que se « ¿Qué cosa tienes tú que no la ha-
dicen cristianos y que rinden culto a yas recibido de Dios? Y si todo lo
Mamón, puede creer que el cristianismo que tienes lo has recibido de Él, ¿de
Misterio de la Salvación
149

qué te jactas, como si no lo hubieses Jeremías, 20, 7-13.


recibido?»53 Isaías, 52, 13-53, 12.
Salmo 22.
Sólo pueden compararse con esta humildad, Lamentaciones, 3, 1-66.
la fe y la confianza imperturbables que ha Lucas, 1, 26-56.
de tener el cristiano en Dios, a pesar de to- Mateo, 5, 3-12.
dos los obstáculos, sufrimientos y contra-
dicciones que encuentre en su vida:
1. R. P. BOUYER, L'appel du Christ a la pauvre-
«El Señor me apacienta: nada me té en La Pauvreté, Paris, 1952, pág. 13.
falta; en verdes pastos me hace re- 2. De la voz hebrea «ébion», que designa al po-
costar. Me conduce a las aguas don- bre que siente envidia del rico.
de descanse; restaura mi alma. 3. Véase el capítulo 2.
Guíame por senderos rectos, por 4. Mar., 10, 25.
5. L. BOUYER, obra cit., pág. 14.
amor de su nombre. Aunque camine 6. Para realizar un análisis de conjunto, consúl-
en valle tenebroso, no temeré mal al- tese Le Dieu des pauvres, del cuaderno trimes-
guno, porque Tú estás conmigo. Tu tral Evangile, n. 5, páginas 4S-51 ; o la obra
vara y tu cayado: éstos me consue- de A. GELIN Les pauvres de Yahveh, París,
1953, págs. 19 y sig.
lan.»54 7. Significa fundamentalmente «muy curvado»,
LECTURAS «inclinado».
8. Le Dieu des pauvres, pág. 50.
Éxodo, 22, 20-26. 9. Éx., 34, 6.
Deuteronomio, 24, 17-22. 10. Éx., 6, 5.
Levítico, 25, 35-55. 11. Éx., 22, 21.
Sofonías, 2, 1-3; 3, 11-20. 12. Deut., 24, 17-18.
Misterio de la Salvación
150

13. Lev., 25, 35-38. 33. Job, 42, 2-6.


14. Am, 2, 6-13; ver 5, 11 y sig. 34. Salmos, 22, 35, 55, etc.
15. Is., 3, 14-15. 35. Eclesiástico, 51, 1-12.
16. Os., 2, 7, 10-11. 36. Lament, 3, 1-66.
17. L. BOUYER, art. cit., pág. 17. 37. Salmos de Salomón, 15, 1-2; 5; 10, 7; 18, 3.
18. ROBERT, Cours sur Les Psaumes, pág. 42; Escritos de Qumrán: Regla X, 11-11; XI, 12-
véase Os., 2, 23:25. 15; «C» y «Bu: «Tú has rescatado el alma de
19. Sof., 2, 3, traducción de A. GELIN, obra cit., tu pobre mientras los demás trataban de de-
pág. 34. rramar su sangre pretextando servirte; pero no
20. Sof., 3 11-13; traduc. de A. GEORGE-A. saben que eres Tú quien guía mis pasos».
GELIN ídem, página 33. (Trad. A. Vicent, Les manuscrits hébreux du
21. Expresión de A. GELIN en Jéremíe, París, désert de Juda. Paris, 1955, pág. 109.)
1952, página 183. 38. DESCAMPS, citado por D. J. Dupont en sus
22. Jer., 22, 13. obras Les Béatitudes, «Le problème littéraire»,
23. Jer., 18-12, 6; 15, 10-21; 17, 12-18; 18, 18-23; Le message doctrinal, Louvain, 1954, pág.
20, 7-18. 147.
24. Jer., 20, 14, 18, 7-8. 39. Zacarías, 9, 9.
25. Jer., 20, 1 y sig. 40. Is., 11, 3-4.
26. Jérémie pág. 184. 41. Is., 61, 1-3.
27. Ídem., pág. 183. 42. GELIN, Les pauvres de Yahveh, pág. 10.
28. Is., 42, 1-7; 49, 1-16; 50, 1-7; 52, 13-53, 12. 43. Lucas, 1, 38.
29. Le Dieu des pauvres, pág. 28. 44. GELIN-, obra citada, pág. 123.
30. Todas estas citas pertenecen al final del capí- 45. Lucas, 1, 38.
tulo «El Siervo de Yavé». 46. GELIN, obra cit., pág. 125.
31. ROBERT, obra cit., pág. 49. 47. Mt., 5, 3 (trad. Osty). «Esta beatificación de la
32. Job., 42, 2-6. Consúltese asimismo El libro de pobreza no ha de confundirse con una beatifi-
Job, de A. LEFEBRE, D.B.S. IV, colee. 1906. cación de la miseria; salvo en casos excepciona-
les, la miseria es una condición de tal suerte de-
Misterio de la Salvación
151

ficiente que constituye un obstáculo para la vida


religiosa, por obstaculizar el ejercicio normal de
la vida humana.»
48. Mt., S, 20.
49. 2 Cor., 8, 9.
50. Jn., 13, 34-45.
51. J. DANIELOU, Essai sur le mystère de l'histoi-
re, pág. 76.
52. G. BERNANOS, Journal d'un curé de cham-
pagne, París, año 1951, pág. 324.
53. 1 Cor., 4 7.
54. Salmos, 22, 1-4.
Capítulo Décimoprimero
Misterio de la Salvación
154

CRISTO
«Cumplido que fue el tiempo, envió por Él hecho, y con todo, el mundo
Dios a su Hijo, formado de una mu- no conoció.»2
jer, y sujeto a la Ley, para redimir a
Está en continuidad con la historia de la
los que estaban debajo de la Ley, y a
humanidad: como testimonio, San Lucas
fin de que recibiésemos la adopción
nos facilita la genealogía de Cristo, no sólo
de hijos.»1 desde Abraham, padre del pueblo escogido,
CRISTO, EN CONTINUIDAD DE sino desde Adán, padre del género humano:
LA HISTORIA DE LA SALVA- «Jesús... hijo de David... hijo de
CION Abraham... hijo de Adán...»3
Al empezar el Nuevo Testamento con la Está en continuidad con la historia del
venida de Cristo, se comprueba que está en pueblo de Dios: desde el primer versículo
continuidad con la historia del universo: del Evangelio lo indica San Mateo con las
el Verbo que se ha encarnado es Creador dos articulaciones de la genealogía:
del mundo: «Genealogía de Jesús-Cristo, hijo de
«Por Él fueron hechas todas las co- David, hijo de Abraham.»4
sas; y sin Él no se ha hecho cosa al-
guna de cuantas han sido hechas... Jesús es «hijo de David», el Mesías anun-
En el mundo estaba y el mundo fue ciado. Es «hijo de Abraham», el realiza-
dor de la promesa hecha al Patriarca, según
canta la Virgen al final de su Magníficat:
Misterio de la Salvación 155

«Aquel que es Todopoderoso... acor- historia de la salvación, sino continuidad de


dándose de su misericordia, acogió a un solo plan salvador que alcanza su pleni-
Israel su siervo según la promesa tud en Jesucristo.
que hizo a nuestros padres, a JESUS, CENTRO DEL PLAN DI-
Abraham y a su descendencia, por VINO DE SALVACION
los siglos de los siglos.»5 Cristo es el centro, el corazón del plan di-
El propio Jesús afirma que no abolirá la An- vino de la salvación:
tigua Ley, sino que la cumplirá: «Yo soy el alfa y la omega, el prime-
«No penséis que he venido a destruir ro y el último, el principio y el fin.»7
la Ley ni los Profetas; no he venido a
destruirla, sino a darle su cumpli- El misterio de la redención tiene su cen-
tro en Cristo, según advierte San Pablo a
miento.»6 los cristianos de Efeso:
Se entiende que Jesús no dice simplemente «Bendito el Dios y Padre de nuestro
«cumplir» en sentido de «observar» la Señor Jesucristo... Él mismo nos es-
Ley, sino en el sentido de elevarla a su per-
cogió antes de la creación del mun-
fección, de realizarla en su plenitud; de mo-
do que la obra de Cristo está, a la vez, en
do, para ser santos y sin mácula en
continuidad y en discontinuidad con el An- su presencia, por la caridad, habién-
tiguo Testamento porque cumple la Ley y donos predestinado al ser de hijos
las profecías, pero con una realidad que so- suyos adoptivos por Jesucristo a glo-
brepasa cuanto se había predicho. De modo ria suya... Por su sangre logramos la
que no se produce interrupción alguna en la redención y el perdón de los pecados,
Misterio de la Salvación
156

por las riquezas de su gracia... para, Fuera de Cristo no puede realizarse absolu-
hacernos conocer el misterio de su tamente nada positivo respecto de la salva-
voluntad, fundada en su mero bene- ción; todos cuantos no le hayan conocido,
plácito, por el cual se propuso el res- no serán salvados sino por su gracia:
taurar en Cristo, cumplidos los tiem- «Sin Mí nada podéis hacer.» 11
pos prescritos, todas las cosas de los
cielos y las de la tierra, por Él mis- También se opera en Cristo —Salvador de
todos los hombres— el restablecimiento
mo.»8 de todos los seres del universo en la ple-
Jesús, cuyo nombre significa «Yavé nos na armonía con Dios.
redime»9, es el Salvador del mundo: no Y toda la espera de la Iglesia está orien-
solamente del pueblo de Israel, sino de to- tada hacia la vuelta de Cristo a la tierra.
dos los hombres, como nos enseña el evan-
gelio de la Samaritana: después de conver- LA PERSONA DE JESUS
sar con ella, permaneció Jesús dos días en El Cristianismo se distingue de las demás
Samaria, con aquellos que eran herejes para religiones por esperar su salvación en una
los judíos y que, al fin del episodio, mani- persona, y ser ésta el Hijo de Dios encarna-
fiestan el valor teológico de sus vivencias: do. Sería una religión desnaturalizada si la
«Y decían a la mujer: Ya no creemos redujésemos a un conjunto doctrinal aun
por lo que tú has dicho: pues noso- elevadísimo, olvidándonos de Quién es la
Verdad y la Vida. Hemos de poner especial
tros mismos le hemos oído, y hemos
cautela en impedir que «las ideas genera-
conocido que Este es verdaderamen-
te el Salvador del mundo.»10
Misterio de la Salvación 157

les sustituyan a la persona de Jesucris- los discípulos ante quien conocen tan gran-
to».12 de y tan asequible; su embeleso al contem-
plarle; su so licitud por obedecer sus efica-
Su proximidad y su infinita dignidad apare- ces palabras; su impresión por la autoridad
cen claramente en el Evangelio. Jesús se con que enseña, y que le distingue de los
muestro muy humano y vive cerquísima escribas; su presentimiento de haber hallado
de sus conciudadanos: es invitado a las bo-
al Mesías, Hijo de Dios, 14 ante el poder
das de Cana, se sienta fatigado junto al po-
zo de Jacob, y pide agua; llora ante el se- con que Él perdona los pecados, cura en sá-
pulcro de Lázaro, su amigo; atiende a las bado y calma al viento y al mar. San Juan
personas, a la Samaritana, al joven rico; también declara la soberana libertad con
muestra delicadezas exquisitas, por ejem- que Cristo acepta y cumple la voluntad de
plo, tras resucitar a la hija de Jairo, viéndo- su Padre, cuando vislumbra el peso de la
los a todos estupefactos, se preocupa Él de traición de Judas y la inminencia de la Pa-
que den de comer a la niña; acoge con sen- sión produce en el corazón del Maestro, que
cillez a cuantos acuden a Él: los ciegos de se conturba al presentir su cercana muerte.
Jericó, los enviados de Juan Bautista, los Desde mucho tiempo atrás, soñaba Jesús
niños que le presentan..., y se digna incluso con la hora crucial para la que había sido
responder a quienes le interrogan para ten- enviado, y sabía quién le habría de entregar;
y el relato de su Pasión, según San Juan,
derle una trampa.13 subraya singularmente la real libertad de
La persona y el comportamiento de Jesús Cristo en su sacrificio. 15 El misterio de su
crea, en sus interlocutores, una sensación persona, propio de Hijo de Dios hecho
de misterio. A lo largo del Evangelio de hombre, se trasluce a través de todos sus
San Marcos, se suceden la admiración de hechos y actitudes.
Misterio de la Salvación
158

Jesús se presenta ante sus discípulos y ante LAS TRES FASES DE MISTERIO
todo el pueblo judío, tan consciente de la DE JESUS
trascendencia y de la santidad de Yavé, co-
mo Mesías, testificando con su acción y con LA ENCARNACIÓN
sus palabras su calidad de Hijo de Dios, Después de haber hablado de la existencia
confesión y testimonio que le llevan a la eterna del Verbo en el Padre y de su obra
muerte:16 creadora, el evangelista emplea precisamen-
te la palabra «carne» y no la palabra
«Nosotros tenemos tina Ley, y según «hombre» para traducir el realismo de la
esta Ley debe morir, porque se ha Encarnación; no pretende designar el cuer-
hecho Hijo de Dios.»17 po en contraposición con el alma, sino que
Resumiendo este tema del mensaje de Jesús escoge una acepción semítica muy genera-
y de la fe de la Iglesia primitiva, escribe lizada referente al hombre, cuya naturaleza
San Juan: es débil y miserable:
«En el principio era el Verbo, y el «Toda carne es heno, y toda su glo-
Verbo estaba con Dios, y el Verbo ria como la flor del prado. Se seca el
era Dios... y el Verbo se hizo carne... heno y la flor cae, así que se dirige
A Dios nadie le ha visto jamás: El contra él el soplo del Señor.»19
Hijo unigénito, existente en el seno Ante el prodigio de la Encarnación, es natu-
del Padre. Él mismo en persona es ral y justo que contemplemos con amor y
quien le ha hecho conocer a los ternura al Niño Jesús recostado en el pese-
hombres.»18 bre de Belén, pero no podemos detenernos
aquí: la fe de un adulto necesita proyectarse
Misterio de la Salvación 159

sobre el misterio del Dios hecho hombre. talmente en nuestra condición humana, lo
Sin dejar de ser Dios, el Hijo unigénito se que demuestra que Dios no desprecia la
ha hecho uno de nosotros: materia que ha creado, que desea salvar
«...y habitó entre nosotros.» por completo al hombre (no sólo su alma,
sino también su cuerpo) y que no invierte
Esta proximidad de Dios es un signo de
ni excluye el orden inicial de la Crea-
su amor y una llamada suya a una vida
ción. Cristo no viene a salvar al hombre li-
de comunión con Él.
berándole de la materia, sino liberándole
A la objeción de que Cristo se mantuvo ale- del pecado. Su gracia se derrama sobre la
jado de nosotros porque no conoció el pe- tierra sin destruir el orden que el Creador
cado20 puede contestarse que la dificultad estableció, antes bien, santificando a todos
es sólo aparente, pues lejos de existir una los hombres y restaurando en toda la crea-
distancia entre Él y nosotros, su santidad in- ción el orden del Plan de Dios. El concepto,
finita le acerca más a quienes redime: «todo cristiano del matrimonio, las manifestacio-
pecado procede de un egoísmo que en- nes concretas de la caridad, la existencia de
cierra el corazón en sí mismo y dismi- una Iglesia visible y la institución sacra-
nuye su potencia de entrega» y, por con- mental, son expresiones diversas de este
siguiente, la infinita santidad de Cristo «le principio tradicional contenido ya en el he-
cho de la Encarnación. Volvemos a palpar
une intensamente a nosotros como her-
el maravilloso optimismo de la Revelación
mano nuestro».21 ante el mundo creado, que encontramos en
A excepción del «pecado y de su colisión la primera página del Génesis («Y vio Dios
con nuestra carne»,22 Cristo participa to- que lo hecho era bueno») y producido
por la fe en la resurrección.
Misterio de la Salvación
160

La Encarnación del Hijo de Dios en un Su obediencia hasta el sacrificio perfecto,


acontecimiento inscrito en el tiempo: es la cumplido «una vez sola» para siempre, 26
entrada de Dios en la Historia, confiriéndo- es un acto de religión y de amor median-
le un sentido y una realidad profunda. La te el cual la humanidad en su Cabeza
historia halla su verdadero sentido en vuelve al Padre y recobra la amistad de
Jesucristo. A Él debe su dinamismo y la Dios; la suprema expresión del amor de Je-
trascendencia de ser la Historia de la Salva- sús a su Padre y a los hombres. Para com-
ción. prender mejor su grandeza, deben contem-
LA PASIÓN plarse los diferentes aspectos que presenta
Cristo se encarnó para salvar a los hombres, el sacrificio de Cristo según el Nuevo Tes-
y solidarizándose con la humanidad, murió tamento.
en la cruz «para congregar en un cuerpo El sacrificio de Cristo es la obediencia del
a los hijos de Dios que estaban disper- nuevo Adán, que introduce justificación
sos»23 por el pecado, manifestándonos así y gracia sobreabundante allá donde la
el inmenso amor de Dios y su fidelidad a desobediencia del primer Adán había sem-
las promesas de salvación: 24 brado pecado y muerte: la solidaridad en el
pecado queda sustituida por la solidaridad
«Lo que hace brillar más la caridad en la gracia:
de Dios hacia nosotros es que enton-
«Pues a la manera que por la
ces mismo, cuando éramos aún pe-
desobediencia en un solo hombre,
cadores, fue cuando, al tiempo seña-
fueron muchos constituidos pecado-
lado, murió Cristo por nosotros.» 25 res, así también, por la obediencia de
Misterio de la Salvación 161

uno solo, serán muchos constituidos su promesa con sus pecados, celebraba cada
justos.» 27 año la fiesta de la Expiación. En aquel, día,
el Sumo Sacerdote recogía la sangre del sa-
El sacrificio de Cristo es también el sacri- crificio, símbolo de la vida del pueblo; pe-
ficio de la Nueva Alianza entre Dios y netraba en el «Santo de los Santos» y ro-
los hombres. «Mediador de la Nueva ciaba con la sangre el Propiciatorio, plancha
Alianza», 28 Cristo dice: de oro macizo colocada sobre el Arca de la
«Ésta es mi sangre, del Nuevo Tes- Alianza, que era el lugar de la manifesta-
ción de Yavé a Israel. El rito simbolizaba la
tamento, que será derramada por
reconciliación del pueblo con el Señor y la
muchos para remisión de los peca- reanudación de la vida común que el peca-
dos.»29 do había vulnerado. Cuando escribe San
Su sacrificio es la Expiación que libra del Pablo que:
pecado a los hombres y los une vital- «Dios destinó (a Jesucristo) para ser
mente a Dios. Este aspecto de la Pasión lo la víctima de propiciación en virtud
expresa San Pablo en sus epístolas a los he- de su sangre por medio de la fe.»30
breos y romanos, y se entiende recordando
el ritual de la expiación en el sacrificio de la Quiere decir que el sacrificio de Cristo es el
Alianza del Sinaí: el derramamiento de san- sacrificio decisivo de la Expiación, que li-
gre de las víctimas sobre el pueblo y sobre bra del pecado a los hombres y los une a
el altar, que representaba a Dios, significaba Dios de manera vital.
que, en adelante, habrían una vida común Es la Pascua nueva, según confirma San
para Dios y el pueblo. Israel había prometi- Pablo:
do observar la Ley, pero como quebrantaba
Misterio de la Salvación
162

«Jesucristo, que es nuestro cordero El carácter pascual del sacrificio de Cristo


pascual, ha sido inmolado por noso- prueba la continuidad dinámica existente
tros.»31 entre su muerte y su Resurrección. No basta
contemplar la resurrección de -Jesús como
Y San Juan añade, en su relato de la Pasión, una recompensa a su heroica ofrenda o co-
cuando los soldados, después de romperles mo un signo de la aceptación de su Padre.
las piernas a los ladrones, juzgan inútil El hecho de que Cristo suba gloriosa y de-
quebrárselas a Jesús, porque ya está muerto: finitivamente hasta el Padre, es la culmi-
«Pues estas cosas sucedieron en nación justa de la ofrenda total que hizo
cumplimiento de la Escritura: No le de Sí mismo sobre la cruz; la resurrección
quebraréis ni un hueso.»32 es lógica dentro de la actitud espiritual de
Con tales palabras, que representan la in-
Cristo, y la consagra definitivamente.
Ahora bien, del mismo modo que Cristo
molación del cordero pascual33 en la misma muere en la cruz, no como hombre aislado,
hora en que los judíos, a poca distancia del sino como Cabeza del género humano, in-
Calvario, sacrifican en el Templo sus corde- cluyendo radicalmente en su ofrenda la de
ros de Pascua, quiere San Juan manifestar- cada uno de los hombres, así también he-
nos que Jesús es el Cordero de la Nueva mos de considerar su resurrección como las
Pascua; del Nuevo Éxodo por el cual la primicias de nuestra resurrección per-
humanidad, libre ya de las ataduras del sonal:
pecado, alcanza la libertad de los hijos de
«Pero Cristo ha resucitado de entre
Dios y pasa de este mundo al Reino del
los muertos, y ha venido a ser como
Padre Celestial.
las primicias de los difuntos.»33
LA RESURRECCIÓN
Misterio de la Salvación 163

Con su gloriosa resurrección, tras haber do, vivo eternamente, que envía, en cada
ofrecido su vida en la cruz, Jesucristo momento de la historia, el Espíritu Santo
concluye su carrera mesiánica y, situan- que fecunda al mundo.
do su humanidad santísima a la diestra del JESUCRISTO, FUENTE DE GRA-
Padre, con dignidad plena de Señor y de
CIA Y DE VERDAD
Mesías, entra en posesión del Espíritu
Santo y lo derrama sobre el mundo, se- Después de testimoniar el milagro de la En-
gún lo prometió. Después de Pentecostés — carnación, San Juan relaciona Moisés —por
que es, según expresión del Rdo. P. Congar, quien fue entregada la Ley— con Jesús,
portador de la Gracia y de la Verdad:
«la Pascua que dio fruto»—,35 su obra de
Mesías se convierte en la de Señor Santifi- «Porque la Ley fue dada por Moisés,
cador y Asistente continuo de su Iglesia por mas la gracia y la verdad fue traída
medio del Santo Espíritu: por Jesucristo.»37
«Elevado, pues, al cielo, sentado allí Así, Jesucristo sacia las aspiraciones fun-
a la diestra de Dios, y habiendo reci- damentales del hombre en cuanto a la Reli-
bido de su Padre la promesa de en- gión, a su deseo de conocer a Dios y de par-
viar al Espíritu Santo, lo ha derra- ticipar de su vida. Todas las religiones no
mado del modo que estáis viendo y reveladas muestran ingentes esfuerzos por
elevar el conocimiento hasta Dios, y Moi-
oyendo.»36
sés, en el Antiguo Testamento, rogó a Dios
A Él está unido por la gracia el cristiano que le comunicase su nombre y le dejase
desde su bautismo; a Él dirige sus ruegos, a
contemplar su gloria.38 Jesucristo viene a
Él recibe en la Eucaristía: al Señor resucita-
colmar este deseo del hombre, cuya razón
Misterio de la Salvación
164

era incapaz de conocerlo: le revela el plan carne, ni de querer de varón, sino


divino de la salvación que San Pablo de- que nacen de Dios por la gracia.»40
nomina «el Misterio»; la existencia, en
Un doble obstáculo se oponía a la aspira-
Dios, de Tres Personas distintas, pero ción del hombre por participar de la vida de
iguales a la vez: Padre, Hijo y Espíritu San- Dios: el afirmar la existencia de tal unión o
to. Misterio que, aunque permanezca in- participación, con detrimento del carácter
comprensible para la mente humana, pro- trascendente y personal de Dios, o el negar
yecta una luz insospechada sobre la intimi- la posibilidad de la participación ante el es-
dad de la vida de Dios: crúpulo de querer mantener la trascendencia
«A Dios nadie le ha visto jamás: El divina. La gracia derramada por la plenitud
Hijo unigénito, existente en el seno de Cristo41 no convierte al hombre, es evi-
del Padre. Él mismo en persona es dente, en persona divina: Jesús es el Hijo
quien le ha hecho conocer a los único; pero le hace partícipe de su vida fi-
hombres.» 39 lial, capaz de tender a Dios en el misterio de
Además, Jesucristo regala al hombre la su vida íntima, familiar, en calidad de un
Gracia, permitiéndole así participar en la hijo en el Hijo: 42
vida divina: «Mirad qué amor hacia nosotros ha
«A todos los que le recibieron, que tenido el Padre, queriendo que nos
son los que creen en su nombre, dió- llamemos hijos de Dios y lo seamos
les poder de llegar a ser hijos de en efecto.»43
Dios; los cuales no nacen de la san- Esta vida recibida de Cristo, transfigura la
gre, ni de la concupiscencia de la vida religiosa del hombre y sus relaciones
Misterio de la Salvación 165

con el prójimo, porque al convertirse en En el Antiguo Testamento existía también


«hijo en el Hijo» adquiere respecto al Pa- un precepto de amor fraternal:
dre, la actitud de hijo, y considera al próji- «No aborrezcas en tu corazón a tu
mo como hermano de Cristo, o llamado a hermano... No procures la venganza,
tan sublime fraternidad. Todo queda reno-
ni conserves la memoria de la injuria
vado al recibir la vida sobrenatural de Cris-
de tus conciudadanos. Amarás a tu
to, que da a conocer y hace amar a Dios
como Padre, Hijo y Espíritu Santo. amigo o prójimo como a ti mismo. Yo
el señor... Si algún forastero viniere
EL MANDAMIENTO NUEVO a vuestra tierra y morare de asiento
La misión y la obra de Jesucristo son expre- entre vosotros, no le zaheriréis, sino
sión del infinito amor de Dios, y en el don que vivirá entre vosotros como natu-
de la verdad y de la vida permite al hombre ral del país, y le amaréis como a vo-
corresponder a ese amor. ¿Qué otro precep- sotros mismos... Yo el Señor Dios
to podía dar Jesús a sus discípulos sino el vuestro.»45
del amor?
El precepto de amor fraterno dado a los
«Un nuevo mandamiento os doy, y es apóstoles, es un mandamiento nuevo por las
que os améis unos a otros; y que del razones que siguen:
modo que Yo os he amado a voso-
tros, así también os améis recípro- — porque constituye el signo distintivo de
camente. Por aquí conocerán todos la Nueva Alianza y de los que pertenecen
a ella, lo que claramente reiteraron los dis-
que sois mis discípulos, si os tenéis
cípulos después de la Ascensión del Maes-
amor unos a otros.»44
Misterio de la Salvación
166

tro, y que es punto primordial del Cristia- AMOR, y los cristianos serán los únicos
nismo.46 que verdaderamente amen, o cesarán de
— porque descansa sobre un principio ser cristianos».47
nuevo, no solamente el amor de Yavé res- ACTITUD NUESTRA ANTE JE-
catando de Egipto a Israel, sino el amor de SUCRISTO
Jesucristo hasta morir por todos los
Al acabar su Evangelio, San Juan expresa
hombres, lo que constituye el fundamento
en pocas palabras el objeto que se propuso
de la caridad cristiana.
al escribirlo:
— porque Jesucristo lo ha elevado a la
«Otros muchos milagros hizo tam-
mayor perfección en su objeto y en su bién Jesús en presencia de sus discí-
medida. El precepto del Levítico afectaba a
pulos, que no están escritos en este
los israelitas y a los extranjeros que con
libro. Pero éstos se han escrito con el
ellos convivían, pero el precepto de Cristo
es absolutamente universalista y concierne fin de que creáis que Jesús es el Cris-
a todos los hombres. El mandato del Levíti- to, el Hijo de Dios; y para que cre-
co exigía amar al prójimo como a sí mismo, yendo tengáis vida eterna en virtud
pero el mandato de Jesucristo exige amar al de su nombre.»48
prójimo como Él le ha amado, es decir, con La actitud esencial del hombre ante Je-
una intensidad capaz de inmolarnos a noso-
sucristo es la fe, lo que no impugna las re-
tros mismos. Semejante precepto es incom- flexiones precedentes sobre el amor, pues la
patible con la aceptación consciente de una
fe implica una actitud de caridad. Ante
vida mediocre: «El Cristianismo se reveló el Verbo Encarnado, se dividen los que vo-
al mundo antiguo como la Religión del
Misterio de la Salvación 167

luntariamente rehusan creer en Él y los que, «En el mundo tendréis grandes tribu-
mediante la gracia, pero totalmente libres, laciones; pero tened confianza. Yo he
aceptan su testimonio, creen en su persona vencido al mundo.»50
y reciben la vida;
Por último, esta fe implica la aceptación
«Vino a su propia casa, y los suyos
de la Voluntad de Dios, manifestada por
no le recibieron. Pero a todos los que
las palabras y por el mensaje de Jesu-
le recibieron, que son los que creen
cristo, sin lo cual la fe no sería del todo
en su nombre, dioles poder de llegar
sincera: «recibir a Cristo» es adoptar ante
a ser hijos de Dios.»49 Él una actitud religiosa en que se entregan
La fe de que habla Juan es la fe en una totalmente la persona y la vida; según San
persona: Cristo; y esto da idea del lugar Juan y San Pablo, ha de ir acompañada ne-
que ocupa la persona de Cristo en la vida de cesariamente de la caridad. «La verdadera
un cristiano. Esta fe es la acogida que dis- fe, la única auténtica, implica la entrega
pensamos a la palabra de Dios pronun- total de nuestra persona a la Persona de
ciada por su Hijo, de donde se deduce la Jesucristo».
importancia que tiene el conocimiento del LECTURAS
Evangelio para el creyente, y la necesidad
San Juan 1, 1-18.
que éste experimenta de orientar toda su vi- Epístola a los Efesios 1, 3-19.
da espiritual en función del mensaje y del A los Filipenses 2, 6-11.
misterio de Cristo (Encarnación-Pasión- Primera a los Corintios 1, 17-2, 9.
Resurrección). Es una fe saturada, tam- A los Romanos 5, 1-21.
bién, de esperanza: Hechos de los Apóstoles 2, 14-36.
Primera de San Juan 3, 1-2.
Misterio de la Salvación
168

A los Romanos 8. 18. Jn. 1, 1, 14, 18. Sobre la revelación de Jesús


como Hijo de Dios véase Lumière et Vie,
n. 9.
1. Gálatas, 4, 4-5.
19. Is„ 40, 6-7.
2. Jn., 1, 3, 10.
20. Heb., 4, 15, 2.» Cor., 5, 21.
3. Lc. 3, 23-38.
4. Lc, 1, 54-55. 21. MEDEBIELLE, Epitre aux Hébreux en
5. Mt., 5, 17. La sainte Bible, tomo XII, Paris, 1946,
6. Mt., 1, 1. " 7. pág. 308.
7. Apoc, 22, 13. 22. F. X. DURWELL, La résurrection de
8. Efes., 1, 3-10. Jésus mystère de salut, 2.' éd., Paris,
9. Mt., 1, 21. 1955, págs. 65 n. 20. A propósito de las
10. Jn., 4, 42.
di¬versas acepciones del sustantivo «carne»
11. Jn., 15, 5.
en los textos de San Pablo véase la Biblia de
12. H. LUBAC, Méditation sur l'Eglise, 3 Jerusalén, Rom., 7„ 5.
ed., París, 1954, pág. 217. 23. Jn„ 11, 52.
13. Jn. 2, 24, 6-7; 11, 35; 4, 7 y sig.; Me, 10 21 ; 5
24. Rom., 3, 21; aquí, la expresión «justicia de
43; Mt., 20, 29 y sig.; 11, 2 y sig.; 19, 13 y
sig.; Le, 20 y sig. Dios» se traduce por «la fidelidad de
14. Me, 1, 16 y sig.; 1, 22; 2, 1-12; 3, 1-6; 4 35- Dios» a sus promesas de salvación.
41. 25. Rom. 5, 8.
15. Jn., 6, 70-71; 2, 4; 12, 27-28; 10, 18; 13 1; 18 26. Heb., 7, 27.
8; 18 33-37; 19, 28-30. 27. Rom., 5, 19.
16. Jn., 10, 30; 14, 11. 28. Heb., 9, 15.
17. Jn., 19, 7. 29. Mt, 26, 28.
30. Rom., 3, 25. El Rdo. Padre P. Lyonnet
traduce, en su Biblia de Jerusalén, «lo ha
Misterio de la Salvación 169

entregado como instrumento de pro- 40. Jn„ 1, 13.


piciación por su propia sangre»; Lev., 41. Jn., 1, 16 y sig.
4, 3-21 y 16, 1-34. 42. Expresión del P. MERSCH en su obra La
31. 1º Cor., 5, 7. théologie du Corps mystique, 3." éd.,
32. Jn., 19, 36. tomo 2, París, 1949, pág. 9.
33. Éx., 12, 46; se incluye quizás una alusión al 43. Jn. 3 1.
justo del Salmo, 34, 21. 44. 13, 34, 35.
34. 1.» Cor., 15, 20. 45. Lev., 19, 17-18, 34.
35. Y. CONGAR, La Pentecôte, Chartres, 46. 1.» Cor., 13; epístolas de S. Juan y Santiago.
1956; París, 1956, página 33. 47. W. Gnossouw, Pour mieux comprende
36. Hechos 2, 33. St. Jean, Mali-nes, 1946, págs. 43.
37. Jn., 1, 17. 48. Jn., 20, 30-31.
38. Éx., 3, 13; 33, 18. 49. Jn. 1, 11-12.
39. Jn., 1, 18. Véanse en los libros de teología las 50. Jn., 16, 33.
explicaciones sobre el sentido de «perso- 51. W. GROSSOUW, obra cit., pág. 114.
nas» y sobre el enunciado del misterio.
Misterio de la Salvación
170

Capítulo Decimosegundo
LA IGLESIA
LA IGLESIA EN LA CONTINUI- «Vosotros, al contrario, sois el linaje
DAD DE LA HISTORIA DE LA escogido, una clase de sacerdotes re-
SALVACION yes, gente santa, pueblo de rescate,
para publicar las grandezas de Aquél
En la continuidad del plan divino de la sal-
que os sacó de las tinieblas a su luz
vación, la Iglesia constituye el pueblo de la
admirable. Vosotros, que antes no
Nueva Alianza, sucesor del pueblo de la erais pueblo, y ahora sois el pueblo
Antigua Alianza. San Pablo no vacila en de Dios: que no habíais alcanzado
considerar a Abraham, padre del pueblo
misericordia y ahora la alcanzas-
elegido, como padre de los cristianos, sean
o no descendientes suyos según la carne: teis.»3
«Siendo vosotros miembros de Cris- Incluso el vocabulario del Nuevo Testa-
to, sois por consiguiente hijos de mento indica la continuidad que existe entre
Abraham y los herederos según la el pueblo de Israel y el pueblo de la Nueva
Alianza. La expresión «Iglesia de Dios» se
promesa.»1 refería, en el Antiguo Testamento, a la
Según la expresión del Apóstol, el pueblo asamblea (en el griego ekklesia) de los is-
cristiano es el «Israel de Dios» 2 y, al diri- raelitas reunidos por Moisés, por orden de
girse a las comunidades cristianas en la Yavé; y cuando se hablaba del «día de la
terminología del Antiguo Testamento, es- Asamblea», designaban el día en que ha-
cribe San Pedro:
bían recibido, reunidos, la Ley del Sinaí.4
Misterio de la Salvación
172

Cuando San Pablo habla de la «Iglesia de escogido ni que deba asimilarlos par-
Dios en Corinto», o simplemente de la cialmente».5 La elección de Israel como
«Iglesia» en las epístolas de su cautiverio, depositario de los promesas y de la Revela-
utiliza expresiones que se referían a Israel, ción iba -orientada hacia Cristo y hacia la
dedicándolas a la comunidad cristiana e in- Iglesia, y su carácter particular probaba que
dicando, de este modo, que ésta constituye era provisional y preparatorio -de una reali-
el nuevo pueblo de Dios. Cuando Jesucristo zación más universal y perfecta.
habla de su Iglesia es, seguramente, para
distinguirla del pueblo de la Antigua Alian-
La Iglesia no está ligada a un pueblo
za, y para mostrar al mismo tiempo que el determinado, sino que es universal: «En
pueblo del Nuevo Testamento sucede al an- lugar de ser prerrogativa de un grupo
terior en la historia de la salivación. humano por ejemplo, el antiguo pueblo
de Dios— los trasciende a todos sin ex-
A este respecto, hay que decir de la Iglesia
lo mismo qué de Ja obra de Cristo: que está, cepción alguna»:6
al mismo tiempo, en continuidad y dis- «Ya no hay distinción de judío ni
continuidad con el Antiguo Testamento. griego, ni de siervo, ni libre, ni tam-
Recuérdese que Cristo dio cumplimiento a poco de hombre, ni mujer. Porque
la Ley, pero con una realidad muy superior todos vosotros sois una cosa en Jesu-
a la profetizada. La Iglesia es el pueblo de
cristo.»7
la Nueva Alianza, prefigurado histórica-
mente por el pueblo del Antiguo Testamen- Las especiales estructuras de la Ley han
to; pero esto no quiere decir que «haya he- desaparecido porque no tienen razón de ser
redado los estatutos del antiguo pueblo ante una realidad más perfecta, y esto solu-
cionó el conflicto existente entre judíos y
Misterio de la Salvación 173

cristianos procedentes del paganismo en la Entre Jesucristo y su Iglesia no sólo hay


época de San Pablo. La Iglesia no espera, continuidad, sino prolongación y unión vi-
como el pueblo de Israel, la realización de tal.
las promesas. Espera, sí, la segunda venida La Iglesia fue fundada por Cristo:
del Señor, pero posee ya esencialmente en
«Y yo te digo que tú eres Pedro y que
su comunión la realidad de la salvación.
sobre esta piedra, edificaré mi Igle-
En este orden de cosas, puede decirse que la
religión de la espera fue reemplazada por la sia.» 10
religión de la posesión.8 Por último, hay Cristo escogió los discípulos y los apósto-
que conocer que, a diferencia de la institu- les, los formó y los envió a predicar la Bue-
ción religiosa israelita, la Iglesia, cuerpo de na Nueva, y les infundió el Espíritu Santo.
Cristo, es el medio y el camino de la unión De Cristo ha recogido la Iglesia las
con Dios: «Nos hallamos ante un estatu- promesas de vida eterna, según la última
to metafísico enteramente nuevo de la frase de San Mateo:
institución religiosa; ésta, en el Antiguo «Y estad ciertos que Yo mismo estaré
Testamento, no es el instrumento y el continuamente con vosotros hasta la
medio de la unión con. Dios, sino que
consumación de los siglos.»11
significa la futura unión y sólo coopera
a la misma con su anuncio anticipado. Esto no obsta para que la Iglesia no sufra
La institución religiosa presente procu- imponderables o retrocesos, en uno u otro
punto del globo terrestre, en un momento u
ra por sí misma la unión con Dios».9
otro de la historia; pero el cristiano, tanto el
JESUCRISTO Y LA IGLESIA de las primeras persecuciones como el con-
Misterio de la Salvación
174

temporáneo, encuentra en estas palabras de cuánta importancia atribuye Jesús a la Eu-


Cristo una certeza inconmovible, y el men- caristía, Sacramento por excelencia, hacia
saje del Apocalipsis reafirma las promesas el cual va orientado el propio Bautismo y
de eternidad hechas por Jesucristo a cuantos mediante el cual vivifica continuamente el
sufren persecución por la fe: Salvador a su Iglesia:
«Las fuerzas del infierno no prevale- «Quien come mi carne y bebe mi
cerán contra ellas.» 12 sangre, tiene la vida eterna, y Yo le
resucitaré en el último día. Porque
La Iglesia se mantiene unida por la fe en
mi carne verdaderamente es comida,
Cristo. Se entra en Ella por el Bautismo
y mi sangre es verdaderamente bebi-
«en nombre del Señor Jesús».13 Así co- da. Quien come mi carne y bebe mi
mo la fe en Yavé era el signo distintivo de sangre, en Mí mora, y Yo en él. Así
los israelitas y la razón de su unidad, del como el Padre que me ha enviado vi-
mismo modo, la fe en Jesús como Señor es
ve, y Yo vivo por el Padre, así quien
el signo distintivo de los cristianos y el lazo
me come, también él vivirá por
que los une. San Pablo empieza la epístola a
Mí.»15
los Corintos dirigiéndose a «todos los que,
en cualquier lugar que sea, invocan el En la alegoría de la viña, declara Jesús la
realidad de la unión vital de Cristo con la
nombre de nuestro Señor Jesucristo».14
Iglesia, y lo mismo sucede con los textos
El Bautismo, Sacramento de la Pe, es un que San Pablo dedica a la Iglesia, Cuerpo
nuevo nacimiento. La Iglesia se adhiere al místico de Cristo. El pueblo de Israel era la
Señor Jesús mediante la fe y vive de Él y viña que mencionaba Isaías al comenzar su
en Él. En este punto, conviene meditar ministerio.16 El nuevo pueblo de Dios es la
Misterio de la Salvación 175

verdadera viña que recibe la vida por su dor que Cristo, «Cabeza», comunica a toda
unión con Cristo; en su plática después de la Iglesia:
la Santa Cena, se presenta Jesús como la
única vid a la cual es necesario adherirse «Siguiendo la verdad con caridad, en
para producir fruto: todo vayamos creciendo en Cristo,
que es nuestra Cabeza, y de quien
«Yo soy la verdadera vid... Todo
todo el cuerpo trabado y conexo en-
sarmiento que en Mí no lleva fruto,
tre sí recibe, por todos los vasos y
será cortado; y a todo aquél que die-
conductos de comunicación, según la
re fruto (mi Padre) le podará para
medida correspondiente a cada
que dé más fruto... Permaneced en
miembro, el aumento propio del
Mí, que Yo permaneceré en vosotros.
cuerpo, para su perfección mediante
Al modo que al sarmiento no puede
de suyo producir fruto si no está uni- la caridad.»19
do con la vid, así tampoco vosotros, Al tratar de la Iglesia, como Esposa de Cris-
si no estáis unidos conmigo, y Yo con to, subraya la unión y la sumisión del amor
él, ése da mucho fruto, porque sin Mí de la Iglesia hacia Aquel que, además de ser
su Cabeza, es Salvador de todo el Cuerpo
nada podéis hacer.»17
místico.20
Cuando trata San Pablo de la Iglesia como
Cuerpo místico de Cristo, insiste en dos Esta íntima unión de Cristo y su Iglesia
puntos: la solidaridad entre los cristianos y ayuda a comprender el lugar que la misma
su unión con Cristo, 18 y el influjo vivifica- ocupa en el plan de Dios: la Iglesia se en-
cuentra incipiente ya en la Encarna-
ción, en el misterio de Dios hecho hombre,
Misterio de la Salvación
176

que pasa a formar parte de la Historia para tamento, profetizaba la venida del Espíritu
salvar a los hombres. Santo.23 Jesús la anunció después de la
Esta unión de la Iglesia con el Verbo En- Santa Cena y también antes de la Ascen-
carnado; la predicación del Evangelio; su sión:
insertación entre los libros inspirados que «Juan bautizó con agua, mas voso-
forman el Nuevo Testamento; los Sacra- tros habéis de ser bautizados en el
mentos, signos sensibles y eficaces de la
Espíritu Santo dentro de pocos
Gracia de Cristo («el bautismo de agua
días.»24
con la palabra de vida»,21 la constitución
de la liturgia alrededor de la «fracción del Una vez ascendido a la diestra del Padre,
después de su muerte y su Resurrección, Je-
pan»,22 la institución de los apóstoles y je- sús termina su obra mesiánica enviando el
rarquías de la Iglesia, semejante a las de to- Espíritu prometido sobre la Iglesia el día de
das las agrupaciones humanas..., todo esto, Pentecostés; este misterio, plenitud de la
lejos de reducir la Iglesia a una sociedad Pascua, continuará hasta la consumación de
puramente humana, hace resaltar el lugar los siglos. Es el último misterio cristológi-
que la misma ocupa en la prolongación de co, hasta la segunda venida de Cristo. La
la Encarnación. Iglesia recibe solemnemente el Espíritu
EL ESPIRITU SANTO Y LA Santo en una teofanía que es, a la vez, su
IGLESIA «bautismo», el don de su Ley interior y su
vocación misionera. Esta comunicación del
En su discurso de Pentecostés, San Pedro Espíritu es definitiva para su condición reli-
hace referencia a un pasaje de Joel que, giosa, llenándola de luz, de vida y de fuer-
como otros muchos textos del Antiguo Tes- za.
Misterio de la Salvación 177

Al recibir el Espíritu, la Iglesia entiende mundo; esa luz facilita la contemplación y


las magnificencias de la Revelación he- la reflexión del mensaje, mediante la fe; la
cha por Jesucristo, quien dijo, después de Tradición no es ningún descubrimiento de
la Cena, a los apóstoles: verdades nuevas, sino la transmisión de las
riquezas de la Revelación cada vez más ex-
«Estas cosas os he dicho conversan-
plícita.
do con vosotros. Mas el Consolador,
el Espíritu Santo, que mi Padre en- El Espíritu Santo vivifica y santifica a la
viará en mi nombre, os lo enseñará Iglesia, habitándola como un templo,27
todo, y os recordará cuantas cosas os orientando e inspirando la oración de los
tengo dichas.»25 cristianos al Padre:
El Espíritu Santo iluminó de tal forma a la «Y por cuanto vosotros sois hijos,
Iglesia que numeross hechos y actitudes del envió Dios a vuestros corazones el
Salvador no fueron comprendidos hasta que espíritu de su Hijo, el cual nos hace
los apóstoles recibieron al Paráclito,26 ha-
exclamar: Abba, esto es, Padre mío.»
ciéndose cada vez más conscientes del «Y además, el espíritu divino ayuda a
mensaje de Cristo, según testifica el Nuevo nuestra flaqueza; pues no sabiendo
Testamento. La Revelación concluye con el siquiera qué hemos de pedir en nues-
período apostólico, pero el Espíritu conti- tras oraciones, ni cómo conviene ha-
núa iluminando a la Iglesia, y a su luz, se cerlo, el mismo espíritu hace o pro-
continúa profundizando el mensaje del Re- duce en nuestro interior, nuestras pe-
dentor explorándose todos sus aspectos y ticiones a Dios con gemidos que son
posibilidades, viviéndolo y anunciándolo al inexplicables. Pero Aquel que pene-
Misterio de la Salvación
178

tra a fondo los corazones, conoce ciones eclesiásticas, pues unos y otras son
bien qué es lo que desea el espíritu; dones del Espíritu Santo.
el cual no pide nada por los santos, Cristo envió el Espíritu sobre la Iglesia
que no sea según Dios.» concreta que Él había fundado. Ahora bien:
Conjuntamente con el Padre y el Hijo, el jamás habremos de suponer que exista an-
Espíritu reparte los dones espirituales y las tagonismo con lo sustancial del mensaje de
vocaciones en la Iglesia: Cristo o con lo institucional de su Iglesia.
«Si está actuando verdaderamente el
«Hay, si, diversidad de dones espiri-
Espíritu Santo y no hay que valorizar de
tuales, pero el Espíritu es uno mis-
forma excesiva o jurídica la institución
mo... Mas todas estas cosas las causa
eclesiástica para no caer en el error de
el mismo indivisible Espíritu, repar-
dejar el Espíritu en segundo término,
tiéndolas a cada uno según quie-
podría surgir el peligro de esperarlo to-
re.»29 do directamente del Espíritu Santo, omi-
A pesar de la interpretación corriente de la tiendo la acción positiva de la Institu-
palabra «carisma», se advierte que puede ción del Señor, cuya misión es precisa-
significar, además de dones místicos o ex- mente actuar en nosotros por medio del
traordinarios, ministerios que no presentan mismo Espíritu».31
un carácter excepcional (apóstoles, pasto-
res, doctores, don de asistencia, de go- El Espíritu Santo sostiene a la Iglesia en
bierno, etc., según las epístolas de San Pa- su testimonio de Cristo, según predijo Je-
sús a los apóstoles antes de salir de este
blo).30 Los carismas no se oponen a las un-
mundo:
Misterio de la Salvación 179

«Recibiréis, sí, la virtud del Espíritu se interrogó a una estudiante china sobre la
Santo que descenderá sobre vosotros, razón de su fe y respondió: «Nuestra or-
y me serviréis de testigos en Jerusa- ganización secreta es el Espíritu Santo.
lén, y en toda la Judea, y Samaria, y En Manchuria, en África, en América,
hasta el cabo del mundo.»32 en Europa y aquí, por todas partes, los
católicos creen y afirman lo mismo,
En los Hechos de los Apóstoles se revela a
porque es el mismo Espíritu quien habi-
cada instante el dinamismo misionero que
el Espíritu comunica a la Iglesia y la fuerza ta en nuestros corazones y habla por
que le otorga en la persecución, tal como nuestra boca. Él me está inspirando lo
aseguró Jesús: que estoy respondiendo, que será idénti-
co a lo que todos los católicos del mun-
«Cuando os hicieren comparecer (a
do contestarán.»
los tribunales) no os dé cuidado el
cómo o lo que habéis de hablar, por- MISION DE LA IGLESIA
que os será dado en aquella misma La misión de la Iglesia es prolongar la obra
hora lo que hayáis de decir, pues que de Cristo, venido al mundo para ser Verdad
no sois vosotros quien habla enton- y Vida: incorporar progresivamente a la
ces, sino el Espíritu de vuestro Pa- humanidad a Cristo resucitado, comunicán-
dre, el cual habla por vosotros.»33 dole esa vida y esa verdad de que es deposi-
taría. No las comunica como realidades ex-
Hoy día sigue el Espíritu suscitando en la teriores, sino que, por el Cuerpo de Cristo,
Iglesia misioneros y apóstoles y sostenien- es el lugar preciso en donde se realiza la
do a los cristianos para que den testimonio comunión con Él.
en todas las circunstancias. Recientemente
Misterio de la Salvación
180

Jesucristo encargó a la Iglesia que anun- La Iglesia es el «organismo oficial»36 del


ciase al mundo el Evangelio al decir a que se sirve Dios para extender en la tierra
sus apóstoles: el Evangelio. Los Hechos de los Apóstoles
«Id por todo el mundo; predicad el y San Pablo expresan claramente la necesi-
dad ineludible de predicar la Palabra de
Evangelio a todas las criaturas.»34
Dios:
En su carta a los efesios, San Pablo declara
que ha sido escogido para: «Por predicar el Evangelio no tengo
gloria, pues estoy por necesidad
«Anunciar entre los gentiles las ri- obligado a ello; y desventurado de
quezas insondables de Cristo, e ilus-
mí, si no lo predicare.»37
trar a todos los hombres, descu-
briéndoles la dispensación del miste- A Timoteo le dirige estas líneas, de fondo
rio que después de tantos siglos ha- similar:
bía estado en el secreto de Dios, «Te conjuro, pues, delante de Dios, y
creador de todas las cosas, con el fin de Jesucristo, que ha de juzgar vivos
de que, en la formación de la Iglesia, y muertos... predica la palabra de
se manifieste a los principados y po- Dios con toda fuerza y valentía. In-
testades en los cielos, la sabiduría de siste con ocasión, y sin ella; repren-
Dios en los admirables y diferentes de, ruega, exhorta con toda pacien-
modos de su conducta, según el cia, y doctrina.»38
eterno designio que puso en ejecu-
Todos los escritos del Nuevo Testamento
ción por medio de Jesucristo Nuestro demuestran con cuánto cuidado la primitiva
Señor.»35
Misterio de la Salvación 181

Iglesia transmitía el mensaje de Cristo. Dice de la misión de Jesucristo y de su amor ha-


San Pablo: cia los hombres:
«Uno es el Señor, una la fe y uno el «Que sean consumados en la unidad,
bautismo.»39 y conozcan el mundo que Tú me has
enviado, y que los has amado a ellos
Ante las intrigas y confusiones judaicas,
Pablo advierte a los fieles de Galacia: como a Mí me amaste, ¡oh Padre!»41
«Pero aun cuando... un ángel del cie- Misión de la Iglesia es, además, comunicar
lo os predique un Evangelio diferente a todos los hombres la vida sobrenatural:
del que nosotros os hemos anuncia- «Id, pues, e instruid a todas las na-
do, sea anatema.»40 ciones, bautizándolas en el nombre
del Padre, y del Hijo, y del Espíritu
La Iglesia se sabe responsable de la predi-
cación del mensaje de Cristo, y no puede al- Santo; enseñándolas a observar to-
terarlo; antes preferirá incurrir en intransi- das las cosas que Yo os he manda-
gencia o en oportunismo que ser infiel a su do.»42
misión, adaptando la fe y la moral evangéli- La Iglesia transmite la vida de Cristo y en-
cas a egoísmos de toda especie. No lo pre- camina hacia la santidad a los hombres re-
dicará únicamente con sus pláticas, sino que generados por el bautismo. Valiéndose de
su vida misma será ya una proclamación del los sacramentos, de la oración litúrgica, de
mensaje. La caridad es el signo que debe la educación pastoral, de la caridad, la hu-
distinguir a los cristianos como discípulos manidad participa en esta obra santificado-
de Cristo. Su unidad constituye también, ra, pasando progresivamente del mundo an-
para el mundo, otro signo de la autenticidad tiguo al mundo nuevo. Ella comunica la vi-
Misterio de la Salvación
182

da sobrenatural porque es el Cuerpo y Cris- estableció los pastores, y lo sigue haciendo


to es su Cabeza, y no pueden existir dos vi- a través de los siglos, según prometió, y dio
das distintas para ambos: el bautismo une a a Pedro la supremacía en el Colegio Apos-
Cristo e incorpora, por tanto, a la Iglesia: tólico. La importancia de Pedro y de los
«Todos nosotros somos bautizados demás apóstoles queda bien palpable en la
en un mismo Espíritu para componer historia de las primeras comunidades de la
Iglesia y, aparte de algunos privilegios pro-
un solo cuerpo, ya seamos judíos,
pios de los Apóstoles, la jerarquía se sucede
gentiles, esclavos, o libres; y todos
hoy de la misma manera en la persona del
hemos bebido un mismo Espíritu.»43 Papa y en los Obispos, con su triple poder
La Eucaristía une a Cristo y realiza la uni- de magisterio, de gobierno y de ordenación.
dad de la Iglesia: Esta institución jerárquica que confiere po-
deres y responsabilidades especiales de
«Todos los que participamos del
evangelización, de régimen pastor y de cul-
mismo pan, venimos a ser un solo to, a los Obispos y al Sumo Pontífice, no
pan, un solo cuerpo.»44 excluye a los restantes miembros de la Igle-
Cada sacramento comunica la vida de Cris- sia, de su misión personal recibida de Cris-
to e incorpora más intensamente a su Igle- to: cada cual está llamado a trabajar, cual-
sia, mediadora de vida y de santidad por la quiera que sea el lugar que ocupe, en co-
gracia de su Cabeza, el Unigénito de Dios. munión con los prelados para anunciar el
Evangelio y santificar al mundo con la ayu-
Para ayudarla a cumplir su misión evangeli-
zadora y santificadora, Cristo ha dotado a la da de Cristo.45
Iglesia de una Jerarquía, y la asiste infali-
blemente. Él mismo escogió sus apóstoles y
Misterio de la Salvación 183

ASPECTOS DE LA IGLESIA quien entra en su perspectiva interior y


La Iglesia es un misterio de Dios. Quienes vive finalmente en ella».46
la juzgan exteriormente o no profundizan y Lo que escandaliza al que no es creyente y
no entienden algunos aspectos de su com- se. Enfrenta con la Iglesia, son las imper-
plejidad viviente, concurren en esta errónea fecciones y los pecados que descubre en los
objeción: ¿Cómo es posible que, ocupando cristianos. Es Santa por la Santidad de Cris-
un lugar tan preeminente en el Plan de to que le comunica la gracia; Santa por los
Dios, teniendo que cumplir una misión tan sacramentos que administra y por la Palabra
importante y estando indisolublemente uni- que transmite; Santa por los esfuerzos y los
da a Cristo y animada por el Espíritu Santo, frutos de santidad que en ella suscita conti-
sea la Iglesia objeto de escándalo e incom- nuamente el Espíritu; pero la Iglesia mili-
prensión? tante está formada por hombres regene-
Las justificaciones históricas, exegéticas y rados mediante el bautismo cuya liber-
racionales no le faltan a la Iglesia, y el cris- tad está sometida todavía al pecado y
tiano tiene obligación de conocerlas; pero, a que deben luchar sin tregua para mantener-
pesar de todo, la Iglesia no es un problema se fieles a Jesucristo: hombres que han sido
por resolver, sino un misterio de vida que justificados, pero que aún no son «impeca-
hay que comprender interiormente. No bles». No es que ello justifique la acepta-
puede comprenderse como Misterio de Sal- ción, por parte del cristiano, de su propia
vación —del que forma parte—, sino a me- mediocridad, pero tiene que tenerse en
dida en que vayamos creciendo en Cristo y cuenta al juzgar a la Iglesia. Lamentar que
enraizándonos en su Caridad. «La Iglesia los cristianos no sean todos santos o que la
es sólo plenamente comprensible para obra de la Iglesia no haya avanzado más en
Misterio de la Salvación
184

el mundo después de veinte siglos de cris- zarse por corresponder con fe y con caridad
tianismo, es natural y legítimo, siempre y a la llamada que recibió para trabajar en:
cuando se tenga en cuenta que la causa, en «La perfección de los santos en las
las mismas proporciones, ha sido el pecado funciones de su ministerio, en la edi-
y la omisión personal de cada cristiano. No
ficación del cuerpo de Cristo, hasta
deben olvidarse las condiciones concretas
que arribemos todos a la unidad de
en que se desenvuelve la vida del cristiano
ni tampoco que el combate espiritual vuelve una misma fe, y de un mismo cono-
cimiento del Hijo de Dios, al estado
a librarse en cada hombre.47
de un varón perfecto, a la medida de
La Iglesia no es una mera herencia del pa- la edad perfecta, según la cual Cristo
sado, sino una realidad actual, viviente, se ha de formar místicamente en no-
dinámica, en calidad de cuerpo de Cristo sotros.»50
que crece y se desarrolla. El que se incorpo-
ra a ella mediante el bautismo no puede La orientación escatológica de la Iglesia no
permanecer inactivo, porque al pertenecer a hace del cristiano un extraño entre los hom-
bres; porque si bien la Iglesia, según afirma
ese cuerpo que se nutre «de la caridad»,48
San Juan, no es de este mundo (tomando
al formar parte de ese pueblo de Dios en
la palabra mundo en contraposición a
marcha hacia la Nueva Tierra Pro-metida,49 Dios), está enclavada en él:
queda comprometido en esa edificación y
en esa marcha y tiene su medida de respon- «Yo les he comunicado tu doctrina, y
sabilidad. Estando en la comunidad fraterna el mundo los ha aborrecido, porque
de los que viven en Cristo, habrá de esfor- no son del mundo, así como tampoco
Yo soy del mundo. No te pido que los
Misterio de la Salvación 185

saques del mundo, sino que los pre- ACTITUD DEL CRISTIANO EN
serves del mal.»51 LA IGLESIA
El Reino de Cristo no pertenece a este La primera actitud del cristiano en presen-
mundo, pero no puede en modo alguno de- cia del misterio de la Iglesia ha de ser la fe.
sinteresarse de la comunidad humana quien La Iglesia es el ámbito que Dios ha escogi-
pertenece a la Iglesia. El orden establecido do para mostrar su fidelidad a las promesas
por Dios en la Creación, la intención divina de salvación y donde la humanidad entera
de restaurar todas las cosas en Jesucristo y encuentra a Cristo. No concierne al cris-
la caridad que se exige del cristiano, obli- tiano el decidir los medios por los que pue-
gan a éste, manteniéndose fiel al Evangelio, da Dios realizar sus designios salvíficos,
a cumplir su misión como hombre con sino que sólo le atañe entrar libremente en
cuanto comporta de deberes cívicos, socia- el Plan de Dios. Lejos de conformarse con
les y familiares. La esperanza de la Patria una visión superficial, y por tanto inexacta,
celestial no ha de arrancar al cristiano del de la Iglesia, el cristiano ha de esforzarse
mundo en que Dios lo ha colocado. Cuanto por conocerla en su interior, a través de la
más dignamente lleve su nombre de «cris- Revelación y del magisterio de la Jerarquía,
tiano», tanto más útil será el hombre a la concediendo una importancia primordial a
comunidad humana.52 El slogan «la reli- la unidad y a la vida de la fe. Así obedece a
gión es el opio del pueblo» es producto de Cristo, por medio de la obediencia a la Je-
un total desconocimiento de la caridad y del rarquía, y puede rezar, con Newman: «Haz,
Cristianismo. Señor, que yo no me olvide nunca de
que Tú estableciste en la tierra un Reino
que te pertenece; que la Iglesia es obra
Misterio de la Salvación
186

Tuya..., que cuando Ella habla, eres Tú den inducirle a juzgar a la iglesia a lo fari-
quien hablas..., que ante la flaqueza de seo, por lo exterior, sino a sufrir con ella.
tus representantes humanos, no me ol- «Mide tu vinculación a la Iglesia en la
vide de que eres Tú quien habla y obra medida en que te afecte todo cuanto se
por medio de ellos».53 refiera a Ella. No temas el sufrimiento,
Con esta actitud de fe, el cristiano adquiere sino el alejamiento. Jamás te apartes de
el sentido de su pertenencia a la Iglesia. Ella. Sufrir por la Iglesia no tiene senti-
Consciente de su calidad de miembro de esa do: has de sufrir en la Iglesia.»54 El cris-
comunidad fraterna, no puede sentirse ais- tiano conoce la fragilidad de la condición
lado, sino solidarizado con todos sus her- humana, y no puede escandalizarse por las
manos en Jesucristo. La liturgia, especial- faltas o los fracasos que advierta, que sirven
mente el Santo Sacrifiicio, le ayuda a ven- de acicate para una fidelidad más exacta y
cer el individualismo y a expresar con sus para una caridad más fraternal. Un estu-
gestos y su actitud la «comunión de los diante chino reaccionó con estas palabras
santos». Debe interesarse por la acción y ante la claudicación en la fe de una compa-
por la vida de la Iglesia en el mundo, para ñera hecha prisionera: «Os habéis apode-
poder sentir su parte de responsabilidad en rado del corazón de nuestra hermana, y
el Mensaje de Salvación.; de esta forma, no esto nos hace sufrir; pero no penséis
buscará en el apostolado un éxito personal, que nos desalienta. Orando a Cristo en
sino la realización de la tarea al servicio de el fondo de nuestro corazón afligido,
la edificación del Cuerpo de Cristo. Las de- hemos descubierto nuestra propia debi-
ficiencias de sus hermanos en la fe no pue- lidad. Nuestra hermana ha claudicado
después de resistir más de un año inco-
Misterio de la Salvación 187

municada; pero, en la lucha gigantesca San Marcos, 3, 13-19.


contra el poder de las tinieblas que San Juan, 15, 1-8; 16, 5-15; 17; 21, 15-17.
quiere cegarnos a todos, nos sentimos Hechos, 1, 4-8; 2, 1-47.
todos solidarizados y, si uno fracasa, es Primera Corintios, 12, 4-30.
porque los demás no le han apoyado Efesios, 1, 19-4, 16; 5, 22-23.
bastante. No hemos rezado ni nos he-
mos sacrificado como debíamos. Sólo 1. Gal., 3, 29.
Dios puede salvarnos y, si tuviéramos 2. Gal., 6, 16.
que atribuirnos el mérito de no haber 3. 1.a Pedro, 2, 9-10.
4. Deut, 18, 16. Véase La théologie de l'Eglise de
sucumbido también, correríamos el Monseñor CERFAUX, 2." ed., París, 1948
riesgo de perder la única cosa que nos págs. 69 y sig.
sostiene: la Gracia Divina.»55 5. CHAVASSE Du peuple de Dieu a l'Eglise du Christ,ert
Le Maison-Dieu, n. 32, pág. 49.
La aceptación, en la fe, del Plan de Dios 6. Ídem, pág. 52.
sobre el mundo y la conciencia de pertene- 7. Gal., 3, 28.
cer a la Iglesia y de vivir activamente en su 8. CHAVASSE, id., págs. 46-48.
comunión, depara al cristiano una seguri- 9. Ídem, pág. 49.

dad humilde en Cristo, una alegría intensa 10. Mt, 16, 18.
11. Mt, 28, 20.
por cumplir la voluntad divina, y un agra-
12. Mt., 16, 18.
decimiento fervoroso al Padre por haberle 13. Hechos, 19, 5.
introducido en el Reino de su Hijo. 14. 1º Cor., 1, 2.
15. Jn., 3, 5 (bautismo) y 55 y sig. (Eucaristía).
LECTURAS
San Mateo, 16, 13-20; 28, 16-20.
Misterio de la Salvación
188

16. Is., 5, 1-7; símbolo que utilizan muchos profe- 36. J. DANIELOU, Essai sur le mystère de l'histoire, pág.
tas, e incluso hoy, en algunas monedas del Es- 275.
tado de Israel. 37. 1.» Cor., 9, 16.
17. Jn., 15, 1-5. 38. 2." Tim., 4, 1-2.
18. 1." Cor., 12, 12 y sig. 39. Efes., 4, 5.
19. Efes., 4, 15-16. 40. Gal., 1, 8.
20. Efes., 5, 22-23. 41. Jn., 17, 23.
21. Efes., 5. 26. 42. Mt., 28, 19-20.
22. Hechos, 2, 42. 43. 1.« Cor., 12, 13.
23. Hechos, 2 16-21; Joel, 3, 1-5. 44. 1.» Cor., 10, 17.
24. Hechos, 1, 5. 45. Es muy conveniente demostrar cómo el Papa
25. Jn., 14, 25-26. y los Obispos son los sucesores legítimos de
26. La predicción de la destrucción del templo y Pedro y los apóstoles. Estudíense los textos
su reedificación en tres días, Jn., 2, 22; la en- referentes a la Promesa de Jesús a Pedro (Mt.,
trada mesiánica en Jerusalén, Jn., 12 16. 16, 13-20), supremacía (Luc, 22, 31; Jn. 21
27. 1º Cor., 3, 16. 15-17) la «lección de los Apóstoles por Jesús
28. Gai., 4, 6; Rom., 26-27. y la misión que les confía, su promesa de asis-
29. I.» Cor., 12, 4, 11. tir a la Iglesia con el Espíritu Santo... La for-
30. Cor., 12, 8-10, 28-30; Rom., 12, 6-8; Efes. 4 ma en que ha vivido la Iglesia la misma insti-
11-12. tución jerárquica que le dio Cristo; importan-
31. Y. CONGAR, La Pentecôte, Chartress, 1956, pág. cia de Pedro y de los Apóstoles en el libro de
48. los Hechos y en las epístolas; la transforma-
32. Hechos, 1 8. ción de las comunidades que estaban dirigidas
33. Mt., 10, 19-20. por un consejo de ancianos supervisado por
34. Me, 16, 15. los Apóstoles, en comunidades gobernadas
35. Efes., 3, 8-11. por un obispo regente, como por ejemplo, en
la época de San Ignacio de Antioquía. (Las
Misterio de la Salvación 189

epístolas pastorales reflejan este período de 52. El sacrificio de algunos compromisos tempo-
transición correspondiente a los últimos años rales en las vocaciones sacerdotales o con-
de vida de los Apóstoles.) Por último, hay que templativas se justifica incluso desde el sim-
demostrar que la Iglesia, asistida por el Espíri- ple punto de vista de la comunidad humana,
tu Santo, comprendió desde el principio que porque le aportan el testimonio vivo de las
las promesas dirigidas por Jesucristo directa- realidades espirituales, testimonio que necesi-
mente a Pedro y a los discípulos, se prolonga- ta, no sólo para ayudar a los que la componen
ban más allá de la vida terrena y establecían, a no limitar sus aspiraciones a la ciudad terre-
en sus pastores, hasta el fin de los siglos. No nal, sino también para darles a ellos y a sus
podemos anotar aquí la exposición teológica compromisos temporales un equilibrio com-
que sería necesaria: véanse los tratados teoló- pletamente humano.
gicos sobre la Iglesia, y especialmente Le mystè- 53. Oración citada en H. LUBAC, Méditation sur
re de l'Eglise, del P. LrÉGÉ, en Initiation théologique, l'Eglise, página 226, n.° 81.
tomo 4.°, 2.' ed. Paris, 1956. Consúltese tam- 54. P. A LESORT, Ie vent soufjle où il veut, París,
bién para estudiar con precisión el fundamen- 1954, página 285.
to, el objeto, las condiciones y la extensión de 55. Ayudada por la oración y la caridad de sus
la infalibilidad de la Iglesia. compañe ros, esta estudiante volvió en segui-
46. Y. CONGAR, Esquisses du Mystère de l'Eglise, Paris, da a encontrar la fe.
2.éd., 1953, pág. 8.
47. Respecto a la condición del cristiano justifi-
cado véase la epístola a los Romanos, 6.
48. Efes., 4, 16.
49. Evocación del carácter peregrino de la Iglesia
en la 1.» Cor., 10, 1-11.
50. Ef., 4, 12-13.
51. Jn., 17, 14-15.
Capítulo Decimotercero
Misterio de la Salvación
192

PAGANOS Y JUDIOS ANTE LA SALVACION


PROBLEMAS tancia, planteándolo de esta manera: ¿Cuál
Desde que recibió de Cristo el mandato de es, desde el punto de vista de la salva-
anunciar el Evangelio por todo el mundo, la ción, la situación de los millones de
Iglesia ha sentido siempre una preocupa- hombres que vivieron antes de Jesucris-
ción inmensa por la salvación de los cristia- to o que, viviendo después de Él, no han
nos. Los fieles unidos en auténtica caridad y podido ni podrán conocerle?
conocedores del único Salvador, se inquie- Otra cuestión preocupó hondamente a los
taron desde los primeros tiempos por el des- primeros convertidos del judaísmo, y era la
tino eterno de sus prójimos y amigos sumi- salvación del pueblo judío, que, en con-
dos en el paganismo. Pasó la era de los junto, no reconoció a Cristo ni se incorporó
apóstoles, corrieron los siglos y se descu- a la Iglesia. Fue muy doloroso para los ju-
brieron todas las tierras del globo, con lo díos que habían reconocido en Jesús al Me-
que este problema pasó a ocupar un primer sías prometido: la mayor parte de sus fami-
término en la reflexión teológica. Y hoy, en liares permanecían en el judaísmo; el pue-
que merced a los progresos de la Ciencia se blo había desertado del camino de la salva-
ha demostrado que el hombre habitó la tie- ción, al tiempo mismo de realizarse las
rra muchos siglos antes de Abraham, puede Promesas. En su epístola a los Romanos,
decirse que la incógnita ha alcanzado pro- deja traslucir San Pablo la aflicción que le
porciones ciclópeas. El conocimiento más embarga:
exacto de la extensión y de la historia del
mundo no ha modificado la naturaleza del «Cristo me es testigo de que os digo
problema, pero sí ha acentuado su impor- la verdad, y mi conciencia da testi-
Misterio de la Salvación 193

monio, en presencia del Espíritu San- PRINCIPIOS FUNDAMENTALES


to, de que no miento al aseguraros Antes de abordar el tema de esa multitud de
que estoy poseído de una profunda hombres que viven, al parecer, lejos de las
tristeza, y de continuo dolor en mi exigencias de la salvación sin poder o sin
corazón, hasta desear yo mismo el intentar alcanzarla, transcribiremos las si-
ser apartado de Cristo por mis her- guientes notas del Rdo. P. Liége:
manos, que son mis deudos según la
«La Palabra de Dios nos ilumina
carne.»1 parcamente respecto a este tema. El
Desde el siglo primero vive la Iglesia Uni- Magisterio de la Iglesia no se pro-
versal este problema y ora incesantemente nuncia en sentido positivo, y se con-
por la salvación de los judíos; lo sienten tenta con mantener íntegros los
más de cerca los cristianos que viven en principios que contiene la Revela-
contacto con medios religiosos judíos. La ción, evitando toda síntesis que pu-
existencia de un Estado de Israel no cambia, diera desviarse de los mismos. A la
hoy, el alcance religioso del problema, pero Teología le toca realizar una síntesis
ayuda psicológicamente al cristiano, ha- fiel a las exigencias de la Palabra
ciéndole consciente e interesándole por la
divina... Sus resultados son siempre
salvación de los descendientes de Abraham.
poco satisfactorios, porque ¿quién
Sería necesario un estudio largo y comple- puede conocer las vías de la miseri-
jo, pero en un libro de dimensiones reduci- cordia de Dios, que sobrepasan a to-
das han tenido que recogerse únicamente
algunos principios fundamentales y la solu-
da Teología?».2
ción general de los mismos.
Misterio de la Salvación
194

El misterio de la salvación, según la Sagra- la predicación del Evangelio: la voluntad


da Biblia, es un designio salvífico uni- salvífica universal de Dios otorga a cada
versal, realizado por Dios en Cristo, cu- hombre los medios necesarios para salvar-
yos méritos pueden los hombres aplicar- se; nadie se condena sin que lo haya mere-
se perteneciendo al cuerpo Místico, es cido realmente.
decir, a la Iglesia. Desde la creación, el di- Afirma la Biblia que Cristo es el único
namismo de la historia bíblica se dirige ha- Salvador del mundo. Dice San Pablo:
cia la instauración universal del Reino de
Dios, hacia la Jerusalén Celestial que apa- «Uno es Dios, y uno también el me-
rece al final del Apocalipsis. La universali- diador entre Dios y los hombres, Je-
dad en el tiempo y en el espacio de la vo- sucristo hombre, que se dio a sí mis-
luntad salvífica de Dios está demostrada por mo en rescate por todos.»4
los relatos del Génesis sobre Abel y Noé; Todo hombre salvado, conozca o no a Jesu-
por el mensaje universalista de textos como cristo, y en cualquier instante de la Historia
el de Jonás; por la historia de Israel antes de lo debe a la gracia del Redentor, que le ha
Jesucristo.; y por San Pablo, cuando escri- sido concedida en razón de sus méritos pre-
be, por ejemplo, a Timoteo: sentes o futuros.
«Dios salvador nuestros... quiere que Queda, pues, patente que nadie se salva
todos los hombres se salven y vengan sin pertenecer a la Iglesia de alguna
en conocimiento de la verdad.»3 manera, y no sólo porque haya sido funda-
Por tanto, la obra de salvación no puede re- da por Cristo, sino porque es su Cuerpo
ducirse a los límites cronológicos y geográ- Místico, fuera del cual ningún hombre reci-
ficos de la vida de Cristo en Palestina y de be la gracia santificante ni la vida de Cristo.
Misterio de la Salvación 195

Cuando San Pablo escribe a los Efesios so- Cristo y a su Iglesia para salvarse. Vo-
bre la terminación del Plan de Dios, con- luntad expresa del Señor es que la Iglesia se
templa a la Iglesia unida a su Cabeza en la esfuerce en incorporar visiblemente al ma-
Gloria, y compuesta por todos los miem- yor número posible de hombres; sólo puede
bros salvados. Nadie se salva sin formar aceptarse la participación invisible en la
parte de la Iglesia de algún modo; y en el Iglesia visible, ante la ignorancia sin solu-
caso de los paganos, puede haber, implícita ción que mantiene alejadas de Cristo a las
una disposición interior hacia el orden y los almas cuyas condiciones de salvación son
medios de salvación implantados por Dios evidentemente anormales.
y en relación con la gracia emanada de La Biblia no deja lugar a dudas ante lo im-
Cristo y de su Iglesia. No hay que suponer prescindible que es la fe para salvarse. No
que baste esa pertenencia implícita como basta con conocer racionalmente a Dios ni
norma general o como condición suficiente con admitir desde un punto de vista filosó-
en todos los casos. La afirmación de Cristo fico que Dios existe:
es contundente:
«Sin fe es imposible agradar a
«Id por todo el mundo; predicad el
Evangelio a todas las criaturas. El Dios.»6
que creyere y se bautizare, se salva- Según los casos, podrá expresarse la fe de
rá; pero el que no creyere, será con- forma más o menos explícita, o permanece-
denado.»5 rá en su estado inicial, o será elevada a un
grado más perfecto: pero siempre se exigirá
Todo hombre que ha recibido verdade- la misma disposición religiosa esencial para
ramente la luz del Evangelio, necesita poderse salvar eternamente.
pertenecer explícita y visiblemente a
Misterio de la Salvación
196

SALVACION DE LOS NO EVAN- hace ver el mundo en un aspecto más com-


GELIZADOS pleto que el de la mera razón; la revelación
de Dios por sus obras no conduce simple-
Si contemplamos la situación religiosa de mente a la conclusión filosófica de que
los hombres a los que no ha llegado la Re- Dios existe: manifiesta, además, que Dios
velación positiva, vemos, a través de la Bi- vive pensando en la felicidad del hombre.
blia, que Dios les ha hecho conocer por Por eso, cuando San Pablo se dirige a los
medio de sus obras y sus beneficios, su romanos, reprocha a los paganos contempo-
existencia, su sabiduría; en una palabra, su ráneos el que no hayan adoptado una acti-
Providencia respecto a ellos: tud religiosa:
«Dios vivo, que ha creado el cielo, la «Ellos han conocido claramente lo
tierra y el mar... si bien en los tiem- que se puede conocer de Dios. Por-
pos pasados permitió que las nacio- que Dios se lo ha manifestado. En
nes echasen cada cual por su ca- efecto, las perfecciones invisibles de
mino, no dejó con todo de dar testi- Dios, aun su eterno poder y su divi-
monio de quién era, haciendo benefi- nidad, se han hecho visibles después
cios desde el cielo, enviando lluvias y de la creción del mundo, por el co-
buenos temporales para los frutos, nocimiento que de ellas nos dan sus
dándonos abundancia de manjares, y criaturas; y así, tales hombres no
llenando de alegría nuestros corazo- tienen disculpa. Porque habiendo
nes.»7 conocido a Dios, no le glorificaron
Este testimonio dado por Dios y que va in- como a Dios ni le dieron gracias...»8
teriormente unido a la acción de la gracia,
Misterio de la Salvación 197

Como hemos dicho, la actitud del hombre hombres civilizados que viven en ambientes
que quiera salvarse es la fe, la adhesión ateos podrían expresar menos explícitamen-
religiosa a la revelación divina, al mensaje te estos dos artículos de fe; se preguntan si
que Dios le envía por medio de todas sus esta fe en embrión no se encontrará ya en el
obras; actitud que implica la disposición a hombre que, sostenido por la gracia, escoge
recibir la Palabra de Dios en el caso de es- vivir su vida renunciando al egoísmo y
cucharla o conocerla: dando una primacía constante a valores mo-
rales que para él son un absoluto, algo sa-
«El que se llega a Dios, debe creer
grado: especialmente una conducta auténti-
que Dios existe, y que es remunera-
camente fraternal con su prójimo. Si el
dor de los que le buscan.»9 hombre obedece y es fiel a esos valores mo-
Dios existe y cuida de la salvación de los rales, es evidente que, aunque no tenga ple-
hombres: «Para cualquier hombre, en na conciencia y no se aperciba de que va
cualesquiera tiempo o lugar que viva, la conducido por el Espíritu Santo, obedece y
fe en estos dos artículos es absolutamen- es fiel a Aquel Ser que es «el Absoluto»,
Dios, fundamento y fin de toda vida moral.
te necesaria para salvarse.» 10 Surge aquí En este comportamiento voluntario y per-
una pregunta interesante: estos dos artículos sonal del hombre existiría, de modo inicial
de fe —que serían insuficientes para un pero vital, una cierta actitud de fe que tal
cristiano—, ¿habrán de ser adoptados explí- vez llegaría un día a ser más explícita. A
citamente por todos los hombres que viven condición de discernir bien que no se trata
fuera de la Revelación positiva? Los teólo- de una actitud de alta elevación moral que
gos, pasmados por las condiciones religio- tampoco se trata de una forma de altruis-
sas del mundo moderno, se preguntan si los
mo,11 y a condición, por otra parte, de dar a
Misterio de la Salvación
198

esta opinión su carácter investigador y no que sinceramente adopte esa actitud de fe,
despojarla de las aclaraciones y matices que será fiel a esa voluntad que cree de Dios,
dictan los teólogos,12 esta explicación que que será, en definitiva, la ley natural inscri-
precede, abre un horizonte amplísimo al es- ta en su corazón:
tudio y reflexión teológicos, e infunde un «Cuando los gentiles, que no tienen
optimismo sano ante el problema de la sal- ley escrita, hacen por razón natural
vación de los paganos. lo que manda la Ley, esos tales, no,
La fe del no evangelizado se traduce gene- teniendo ley, son para sí mismos ley
ralmente por la religión que practica, in- viva y ellos hacen ver que lo que la
cluida entre las religiones no reveladas: Ley ordena está escrito en sus cora-
éstas representan una sustitución del Evan- zones, como lo atestigua su propia
gelio, y fueron la vía normal de la actitud conciencia y las diferentes reflexio-
religiosa hasta la venida de Cristo; y a pesar nes que allá en su interior ya los
de sus titubeos y de sus imperfecciones, es- acusan, ya los defienden...»13
tas religiones son, por el elemento de ver-
dad que expresan y por el sostén social que Ésta es la condición religiosa del no evan-
representan, una eficaz ayuda para la vida gelizado, haya vivido antes de Cristo o haya
de la fe. vivido después con obstáculos, involunta-
rios por su parte, que no le hayan permitido
La fe del no evangelizado repercute en su la evangelización. Condición que, si bien no
propia vida; como es el reconocimiento re- es desesperada, resulta precaria y evidente-
ligioso de Dios y de su Providencia salvífi- mente menos favorable para la salvación
ca, y como implica confianza y propósito de que la fe expresa en Cristo y la pertenencia
obrar según la voluntad divina, el hombre visible a la Iglesia, en el seno de la cual ha-
Misterio de la Salvación 199

lla el hombre mayor seguridad, la plenitud salvación, en razón de la Revelación, de


de la revelación, la abundancia de la vida la Ley y de las instituciones religiosas con
sacramental, el apoyo de la comunidad fiel, que Dios dotó a su pueblo. Sin dejar de ma-
la ayuda de la jerarquía en la vida de la fe, nifestarse a través de sus obras, Dios se re-
el bien y la caridad. vela a los judíos de una manera especialí-
Si el no evangelizado recibe la salvación, es sima y cada vez más precisa. La respuesta
gracias a Cristo y a la Iglesia. La gracia del de Israel a tal revelación es su fe en Yavé,
Señor le salva y obra en él; va orientado, sin cada vez más explícita y más clara también
saberlo, hacia Cristo y su misterio, por su que la fe de los paganos. Israel expresa su
disposición a cumplir la voluntad divina y a religión a través del culto que Dios mismo
entrar en el Plan Salvífico concebido por ha escogido para su pueblo, y observa la
Dios. Ley recibida en el Sinaí. Esos fueron los
medios normales de la salvación en el Anti-
SALVACION DE LOS JUDIOS guo Testamento, hasta que vino Jesucris-
ANTES DE LA VENIDA DE CRISTO to a darle a la Ley su perfecto cumpli-
El problema de la salvación del pueblo ju- miento con el Evangelio.
dío pertenece, según se ha dicho, al Nuevo A pesar de todo, la institución religiosa de
Testamento, pero bueno será recordar cuál Israel no es por sí misma una fuente de sal-
era la condición de los hebreos en la Anti- vación: los judíos que reciben la salud, se
gua Alianza respecto a su salvación. Sin salvan por Cristo. 0 sea, que la fe de Is-
que signifique colocar a los paganos en una rael, creyendo en el Dios de la Promesa, se
situación inferior a la precedente, la elec- basa en Jesucristo, pues todas las Escrituras
ción de Israel colocó a los hebreos en una que contienen la Palabra de Yavé avivan la
situación más favorable respecto a la esperanza del futuro Mesías; todo el culto
Misterio de la Salvación
200

simboliza el sacrificio perfecto y definitivo salvarse con una fe implícita en Cristo, con
de Cristo; la misma Ley es una pedagogía mayor motivo se salvará el judío que cree
que conduce a Él. 14 Y por último, la gracia sinceramente con toda su alma que debe se-
que justifica a los israelitas y les da fuerzas guir su religión, y cuya fe va orientada ha-
para ser fieles a las prescripciones de la cia el Mesías que, por una ignorancia invo-
Ley, les viene concedida en función de los luntaria, no llegó a reconocer. Y aunque,
méritos del Redentor anunciado. desde la predicación y expansión del Evan-
gelio, la religión judaica no es la vía normal
DESPUÉS DE LA VENIDA DE CRISTO
que conduce a Dios, es, no obstante, más
«Vino a su propia casa y los suyos no perfecta que la del pagano que vive alejado
le recibieron.» 15 de toda revelación positiva. La fe del israe-
lita está en relación más directa con Cristo,
Israel, el pueblo elegido de Dios, no recibió
esperanza de Israel, que la fe del pagano.
a Cristo y no entró en la Iglesia, y se halla,
como pueblo, fuera del camino de la salva- En realidad, la incredulidad de Israel no
ción. presenta dificultad más que contemplando
la posición histórica del pueblo hebreo en el
La incredulidad de Israel no plantea ningún
Plan de Dios. A este punto de vista se refie-
problema complejo para la reflexión teoló-
re San Pablo en los capítulos ix-xi de su
gica, estudiándolo desde el plano de la per-
epístola a los Romanos, lo cual no hay que
sona; en efecto, el judío que rechaza volun-
olvidar para no interpretar erróneamente el
tariamente el Evangelio, se coloca en la po-
aludido texto. El Apóstol mantuve discu-
sición del que, habiéndolo recibido, lo
siones sobre este problema en los medios
rehúsa con pleno conocimiento de su acto.
judíos y judío-cristianos. Examinando suce-
Por otra parte, si el no evangelizado puede
sivamente la conducta de Dios y la de Is-
Misterio de la Salvación 201

rael, Pablo demuestra que el pueblo es cul- las rodillas delante de Baal. De la
pable16 de su incredulidad, y que no se misma suerte, pues, se han salvado
puede acusar a Dios de injusticia, porque ha en este tiempo algunos pocos que
sido eternamente fiel a sus promesas. Luego han sido reservados por Dios según
expresa el Apóstol una visión de conjunto la elección de su gracia.»17
sobre el plan divino y afirma que Dios no
Además, la incredulidad de Israel ha sido
rechazó a su pueblo, y que, según una ley
de acción divina registrada en el Antiguo
permitida para que los paganos puedan
acceder más fácilmente al Evangelio:
Testamento, existe un residuo o grupo de
israelitas, fieles y dóciles al Evangelio: «Su caída ha venido a ser una oca-
sión de salud para los gentiles, a fin
«Según esto, digo yo ahora: ¿Por
ventura ha desechado Dios a su pue- de que el ejemplo de los gentiles les
excite la emulación para imitar su
blo? No, por cierto. Porque yo mis-
mo soy israelita del linaje de fe...»18
Abraham y de la tribu de Benjamín. La primera persecución evitó, de hecho, que
No ha desechado Dios al pueblo su- la primera comunidad cristiana se encerrase
yo, al cual conoció en su presencia. en sí misma, y aceleró la proclamación del
¿No sabéis vosotros lo que de Elias Evangelio fuera de Jerusalén y más allá de
refiere la Escritura: de qué manera Palestina;19 la impugnación de los judíos
dirige él a Dios sus quejas contra Is- hizo que San Pablo se desplazase a numero-
rael...? Mas qué le responde el sas ciudades y regiones para anunciar la Pa-
oráculo divino? Heme reservado sie- labra de Dios a todos los gentiles.20 La pre-
te mil hombres que no han doblado
Misterio de la Salvación
202

sencia en la Iglesia primitiva de numerosos según está escrito... Porque si el ha-


convertidos del paganismo, liberó a aquélla ber sido los más de ellos desechados,
de las prescripciones judías que ya eran inú- ha sido ocasión de la reconciliación
tiles. Y finalmente, situándonos en un te- del mundo, ¿qué será su restableci-
rreno psicológico, la entrada en masa de los miento o conversión, sino resurrec-
judíos en la Iglesia pudiera haber constitui-
do un obstáculo para la conversión de cier-
ción de muerte a vida?»21
tos paganos que hubiesen confundido al ¿Qué intenta decirnos exactamente San Pa-
cristianismo con una secta judía de una na- blo al afirmar que la totalidad de los paga-
ción determinada. nos entrará en la Iglesia y que todo Israel
Pero la incredulidad de Israel no es definiti- será salvado? ¿Cómo y cuándo se produci-
va, y así lo anuncia solemnemente San Pa- rán estos acontecimientos religiosos? Pre-
blo: cuando el conjunto del mundo pagano guntas éstas que no tienen respuesta preci-
entre en la Iglesia, Israel se convertirá para sa. «Para interpretar en términos mo-
gran provecho espiritual de todos: dernos esta doctrina, pensemos que San
Pablo hace como una proyección... de
«Por lo tanto, no quiero, hermanos,
toda la historia que irá desarrollándose
que ignoréis este misterio (a fin de
desde la venida de Nuestro Señor. La
que tengáis sentimientos presuntuo-
conversión de Israel no acaecerá de
sos de vosotros mismos) y es que una
forma súbita, inmediatamente antes de
parte de Israel ha caído en la obce-
la Parusia. La profecía puede ser reali-
cación, hasta tanto que la plenitud de
zada por incorporaciones sucesivas a la
los gentiles haya entrado en la Igle-
Iglesia cristiana, la cual es y será siem-
sia; entonces se salvará todo Israel
pre el Israel espiritual. No nos deten-
Misterio de la Salvación 203

gamos en razonar demasiado sobre las del Señor? O ¿quién fue su conseje-
cantidades reales que implican estas ex- ro? O quién es el que le dio a Él pri-
presiones de masa, de plenitud y de tota- mero alguna cosa, para que pretenda
lidad. San Pablo utiliza estas locuciones ser por ello recompensado? Todas
de número con un sentido distinto del las cosas son de Él, y todas son por
nuestro. En Principio, hemos de inter- Él, y todas existen en Él: a Él sea la
pretar que Dios salvará a todo Israel. gloria por siempre jamás. Amén.»23
Sólo Él decidirá cuál será el número de
judíos que visiblemente se unirán a la ACTITUDES CRISTIANAS
Iglesia en el curso de los siglos».22 RESPECTO DE LOS JUDÍOS
Antes de abordar el problema de la incredu-
La división del plan divino según la cual,
lidad de Israel, San Pablo enumera compla-
después de incorporarse todas las naciones
cido los privilegios .religiosos del pueblo
a la Iglesia, dejará Israel su infidelidad y
escogido.
realizará su conversión con inmenso prove-
cho sobrenatural, produce en Pablo un sen-
timiento de admiración contemplativa ante «de quienes desciende Cristo según
la sabiduría misericordiosa de Dios:
la carne»,24
« ¡Oh profundidad de los tesoros de
y después de manifestar que la incredulidad
la sabiduría y de la ciencia de Dios: de Israel ha sido permitida para la conver-
cuan incomprensibles son sus juicios, sión de los paganos, invita a los cristianos
cuan insondables sus caminos! Por- provenientes del paganismo a que sean hu-
que, quién ha conocido los designios mildes:
Misterio de la Salvación
204

«Si las primicias de los judíos son adoptar un racismo inconfesable, dis-
santas, esto es, los patriarcas, lo es frazado con pretextos religiosos; recuer-
también la masa o el cuerpo de la de que todos los hombres han sido rescata-
nación, y si es santa la raíz, también dos por Cristo y que todos son llamados-a
las ramas, y si algunas de las ramas salvarse; y observe con todos, «judíos y
han sido cortadas, y si tú ¡oh pueblo griegos», la misma conducta fraternal y
gentil! que no eres más que un ace- la misma caridad. El cristiano, conocedor
buche, has sido injertado en lugar de del designio divino sobre Israel, ha de an-
ellos, y hecho participante de la sa- helar sinceramente su entrada en la Iglesia
via que sube de la raíz del olivo, no y debe contribuir en cuanto de él depende,
tienes de qué gloriarte contra las a prepararla:
ramas. Y si te glorías, sábate que no «Es cierto, hermanos, que siento en
sustentas tú a la raíz sino a la raíz a mi corazón un singular afecto a Is-
ti.»25 rael, y pido muy de veras a Dios su
Jamás puede ser despreciativa la actitud salvación.» 26
del cristiano ante los judíos que no han RESPECTO A LOS NO EVANGELIZADOS
abrazado el cristianismo: ha de respetar en
El cristiano no adoptará ante los paganos
ellos a los antiguos patriarcas que constitu-
yeron el pueblo de la promesa; y ha de re-
una actitud demasiado cerrada, pues Je-
sucristo murió por todos los hombres; la ac-
conocer que, por gracia de Dios, ha encon-
ción de su gracia se extiende más allá del
trado él a Jesucristo, por lo cual es absurdo
sentirse orgulloso ante aquellos que todavía círculo de los bautizados;27 y los que no
le buscan. Vigile el cristiano para no pertenecen de forma visible a la Iglesia qui-
Misterio de la Salvación 205

zás estén incorporados al Cuerpo Místico libre y gustosamente a los impulsos ín-
del Redentor «por un especial deseo y por timos de la gracia divina y a esforzarse
un anhelo inconsciente».28 Debe por salir de un estado en el cual nadie
desechar todo apologético mal interpretado, puede estar seguro de su salvación eter-
que le conduzca a despreciar los valores na; pues aunque por un especial deseo y
reales de las religiones no cristianas para por un anhelo inconsciente están incor-
demostrar la grandeza del Cristianismo.29 porados (los paganos) al Cuerpo Místico
del Redentor, están privados de tantos y
El espíritu abierto no ha de desembocar
tan grandes auxilios y favores celestia-
en una especie de indiferentismo en ma-
les, que sólo pueden disfrutarse en la
teria religiosa. La Verdad recibida de Cris-
to es un tesoro insustituible, inaccesible Iglesia católica»30.
fuera de la Revelación, y está destinada a Como miembro de esta Iglesia que por la
todos los hombres. Salvo en circunstancias voluntad de su «Cabeza» es esencialmente
excepcionales, el pertenecer a Cristo y a la misionera, y sabedor de que los hombres
Iglesia por la fe y por el bautismo, es nece- hallarán la plenitud de las condiciones para
sario para la salvación desde la promulga- salvarse sólo en comunión visible con Ella,
ción del Evangelio, y aquellos que cono- el cristiano, enfrentado con la descristiani-
ciendo la voluntad de Dios y el pensamien- zación de tantos países y con la existencia
to de la Iglesia rechazasen esta incorpora- de multitud de paganos, deberá sentirse
ción, rechazarían al mismo tiempo su salva- vivamente consciente de su obligación mi-
ción. Los demás caminos son imperfectos y sionera y de la imposibilidad de vivir una
precarios. El cristiano debe escuchar la in- vida cristiana sin dimensiones apostólicas.
vitación del Soberano Pontífice «a ceder Al contemplar un mundo que desconoce a
Misterio de la Salvación
206

Jesucristo, se percatará de su obligación de 11. Tal como afirma el Rdo. P. DANIÉLOU,


extender, en cuanto pueda, el reinado de la «hoy día estamos en presencia de un altruismo
Iglesia y la predicación del Evangelio. que no es cristiano y que, incluso en algunos
casos, es anticristiano. Desde luego, muchas
LECTURAS veces el altruismo será cristianismo o implica-
rá un espíritu evangélico; pero puede darse
Libro de la Sabiduría, 13, 1-9. que sea perfecta y conscientemente anticris-
Hechos, 14, 15-17; 17, 22-28. tiano, una expresión suprema de soberbia del
Romanos, 1, 18-21; 2, 12-16; 9, 1-11, 36. hombre de hoy que quiere hacerse pasar por
Hebreos, 11. Dios, incluso al obrar el bien.» (L'esprit des
Béatitudes dans la vie d'un militant ouvrier en
Masses Ouvrières, noviembre, 1955, pág. 41.)
1. Rom., 91-3. Evi-dentemente cualquier altruismo que su-
2. P. A. LIÉGÉ, O. P. Le salut des «autres», en ponga una pretensión de igualarse a Dios, se-
Lumière et Vie, n." 18, pág. 14. ria contrario a una actitud de fe.
3. 1.» Tim., 2, 3-4. 12. Véase la exposición que hace el R. P. LIÉGÉ,
4. 1.» Tim., 2, 5. artículo citado, págs. 23-28 ; o bien Initiation
5. Me, 16, 15-16. Théologique, tomo 4, páginas 372-375, y tomo
6. Hebreos, 11, 6. 3, págs. 506-509. Léase también la interesante
7. Hechos, 14, 16-17. obra de J. MOURAUX Je crois en toi, 2." éd.,
8. Rom., 1, 19-21. París, 1948, págs. 75-82. En la pág. 81, n.° 1,
9. Hebreos, 11, 6. léase la cita de M. Maritain: «Puede acaecer
10. P. A. LIEGE, obra citada, págs. 20-21. A este que, bajo diversas denominaciones que no son
respecto léase el interesante artículo del Rdo. el nombre de Dios (y que nadie conoce salvo
CONGAR, O. P., «Sobre la salvación de los no Él), el acto interno del pensamiento de un hom-
católicos», aparecido en la «Revue des Sciences bre conduzca a una realidad que sea, de hecho,
Religieuses», enero, 1958, págs. 53-65. el mismo Dios. Pues, a causa de nuestra flaque-
za y pequenez espiritual, puede haber desacuer-
Misterio de la Salvación 207

do entre lo que nosotros creemos en realidad y 22. Mons. CERFAUX, Une lecture de l'épitre aux
las ideas con que nos expresamos a nosotros Romains, París, 1947, págs. 105.
mismos lo que creemos y por las que nos hace- 23. Rom., 11, 33-36.
mos conscientes de nuestra creencia.» El análi- 24. Rom., 9, 4-5.
sis de Santo Tomás sobre la primera opción 25. Rom., 11, 17-18.
moral del hombre (I-II,89,6) ayuda a com- 26. Rom., 10, 1.
prender mejor el problema precedente. 27. El papa Alejandro VIII condenó la siguiente
13. Rom., 2, 14-15. proposición: «Los paganos, los judíos, los heré-
14. Gal., 3, 24. ticos y otros hombres semejantes no reciben
15. Jn., 1, 11. ninguna influencia de Jesucristo» (véase Lu-
16. Rom., 10, 14-21. mière et Vie, n.° 18, pág. 49).
17. Rom., 11, 1-5. 28. Encíclica Mystici Corporis Christi, pág. 57., ed.
18. Rom., 11, 11-12. de la Buena Prensa.
19. Hechos, 8, 14; 11, 19-21, y los textos siguien- 29. J. DANIELOU, Essi sur le mystère de l'histoi-
tes. re, pág. 106.
20. Hechos, 13, 46; 18, 6-7; 19, 9. 30. Ene. Mystici Corporis Christi, pág. 57.
21. Rom., 11, 25-26, y 11, 15.
Misterio de la Salvación
208

Capítulo Decimocuarto
LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO
LA FE EN LA SEGUNDA VENIDA mundo, desde el último cabo de la
DE CRISTO tierra hasta la extremidad del cie-
Desde los comienzos de la Iglesia, la fe de lo.»2
los cristianos se orientaba hacia el segundo En la misma línea se sitúa la advertencia de
advenimiento de Cristo, y fundada en las los ángeles a los apóstoles después de la
palabras del Salvador, va reafirmándose a Ascensión:
lo largo del Nuevo Testamento, desde el re- «Varones de Galilea, ¿qué estáis ahí
lato de la Ascensión hasta el Apocalipsis.
parados mirando al cielo? Este Jesús
Jesucristo habló muchas veces de su segun- que separándose de vosotros ha
da venida,1 especialmente en el discurso es- subido al cielo, vendrá de la misma
catológico: suerte que le acabáis de ver subir
«En aquellos días... el sol se oscure- allá.»3
cerá, y la luna no alumbrará, y las
La idea del retorno del Señor surge conti-
estrellas del cielo caerán, y las potes-
nuamente en las cartas de San Pablo, y en la
tades que hay en los cielos se bambo- epístola a los hebreos queda bien patente la
learán. Entonces se verá venir al Hi- fe común:
jo del hombre sobre las nubes con
gran poder y gloria. Y enviará luego «Cristo ha sido una sola vez inmola-
sus ángeles, y congregará a sus es- do para quitar los pecados de mu-
cogidos de las cuatro partes del chos; y otra vez aparecerá, no para
expiar los pecados ajenos, sino para
Misterio de la Salvación
210

dar la salud eterna a los que le espe- al fin del mundo?, ¿en qué parará todo el
ran con viva fe.»4 universo actual?, ¿qué importancia tiene la
segunda venida del Señor en cuanto al mis-
El Apocalipsis, que está enteramente pene- terio de la salvación? El problema funda-
trado de esta esperanza en la segunda veni- mental es el último, pero lastimosamente
da de Jesús, termina con el anhelo litúrgico los problemas anteriores que son secunda-
que expresaban las primeras comunidades: rios, acaparan toda la atención en detrimen-
Ven, ¡oh Señor Jesús!5 to de la cuestión esencial. Como veremos
más adelante, la Revelación no satisface la
La fe en este advenimiento segundo y la es-
curiosidad, sino que da respuestas directas
peranza que comporta, no han dejado para los problemas que pueda hallar el ver-
nunca de animar a la Iglesia; volúmenes dadero creyente.
enteros podrían componerse con los textos
de los Santos Padres sobre el retorno del VOCABULARIO Y ESTILO LITE-
Señor glorificado, que sucederá al fin de los RARIO
tiempos. Basta recitar el Credo para adver- Antes de pasar el examen de la adecuada
tir que, desde los primeros siglos, creen los respuesta precisaremos el sentido de ciertas
cristianos «en Jesucristo, Hijo único de expresiones del Nuevo Testamento respecto
Dios... y ha de volver con gloria a juzgar al fin de los tiempos, aclarando algunas
a los vivos y a los muertos. Y su Reino descripciones que las acompañan.
no tendrá fin»... Para designar la doctrina sobre el fin de las
Sobre esta segunda venida se formulan in- realidades actuales —hombre y mundo—,
numerables preguntas: ¿cuándo será?, ¿de se emplea muy a menudo la palabra escato-
qué forma se sucederán los acontecimientos logía, procedente de dos voces griegas: es-
Misterio de la Salvación 211

catos y logos, equivalentes a «última» y vino; esta expresión anuncia el regreso de


«doctrina». Así, se habla de la escatología Cristo como Soberano Juez, al fin del mun-
de los profetas en cuanto a sus textos sobre do. Por ello, exhorta San Pablo a los corin-
el Mesías y sobre el fin de los siglos; del tios a que sean hallados
carácter escatológico de la vida cristiana «irreprensibles en el día del adveni-
porque es ya la vida eterna comenzada en la miento de Jesucristo Señor nues-
tierra; o se habla, simplemente, de escatolo-
gía respecto del retorno de Cristo, de la re- tro».8
surrección general, del Juicio Universal del San Pablo distingue el judaísmo del siglo
Mundo Nuevo... presente y el del siglo futuro. El primero
Hay otra palabra griega que sirve para de- significa del tiempo actual considerado en
nominar la gloriosa venida de Cristo al final su aspecto peyorativo, ligado al pecado ori-
de los tiempos: la palabra Parusia, que ginal que ha caracterizado a toda la historia,
significa presencia, venida, llegada. Por sometiéndola a su nefasta influencia; el se-
ejemplo, en su epístola a los corintios, dice gundo, por el contrario, es el tiempo futuro
San Pablo: de la victoria de Dios sobre las potencias
diabólicas y caracterizado por la paz y la
«...los que son de Cristo, y que han
alegría que le acompañan.9 La diferencia
creído en su venida (Parusia)».6 entre el concepto judío y el de San Pablo es:
También, en la misma epístola, el Apóstol que para los judíos, los dos «siglos» se su-
utiliza la expresión el Día de Nuestro Se- cederán, y para el Apóstol, mediará entre
ñor Jesucristo, tomada del Antiguo Tes- ambos un período en que se fusionarán, an-
tamento cuando habla del «Día de Yavé», tes del retorno de Cristo; es decir, viviendo
que es el de la intervención y del juicio di- en el «siglo presente», ya se ha realizado
Misterio de la Salvación
212

la victoria de Cristo, que no dejará nunca de Testamento para describir los sucesos es-
santificar la tierra por el Espíritu Santo; catológicos, y ello ayuda eficazmente a
aunque ello no priva de que la plenitud de descubrir el valor exacto y pedagógico de
los efectos de tal victoria se dejen sentir los símbolos. Esos autores, en su labor des-
únicamente en el mundo futuro.10 criptiva sobre la máxima manifestación di-
vina que acaecerá al fin de los siglos, co-
La palabra apocalipsis significa, en griego,
pian numerosos detalles de las teofanías del
«revelación», y así se llama el libro escrito Antiguo Testamento. Tenemos, por ejem-
por San Juan en la isla de Patmos11 Tam- plo, los escritos de San Pablo, referentes a
bién, en la Biblia y en los escritos "judíos la segunda venida de Jesucristo, en la cual:
de la época precristiana, aparecen distintos
«Todos resucitaremos... en un mo-
«apocalipsis»,12 dedicados a todo lo con- mento, en un abrir y cerrar de ojos,
cerniente al futuro del mundo y escritos al son de la última trompeta, porque
dentro de un género literario determinado. sonará la trompeta, y los muertos re-
Contienen signos e imágenes que expresan sucitarán en un estado incorrupti-
el mensaje recibido y que no hay que inter-
pretar literalmente, concediéndoles sólo el ble.»13
valor simbólico que suponen. Su lectura La trompeta es imagen tradicional del ju-
puede servir de introducción a las visiones daismo, y ocupa un puesto destacado en el
del Apocalipsis de San Juan. relato de la venida de Yavé sobre el monte
Resulta muy interesante buscar de un modo Sinai:14 el Éxodo describe un fuerte sonido
general, el origen de algunas imágenes em- de trompeta, que fue, en realidad, el rugido
pleadas por Cristo o por autores del Nuevo del viento huracanado que se desencadenó
Misterio de la Salvación 213

al tiempo de la manifestación divina;15 San rá el mundo actual y comenzará el


Pablo lo utiliza para dar a entender que la mundo nuevo: la afirmación rotunda de
resurrección se producirá en el momento Jesucristo no deja lugar a dudas:
que Dios quiera y manifestará su Omnipo- «El cielo y la tierra faltarán, pero no
tencia. Ocurre lo mismo con otras imáge-
faltarán mis palabras.»17
nes, v. gr., el oscurecimiento del cielo, la
transformación de la luna en sangre, la caí- El Vidente del Apocalipsis afirma que vio:
da de los astros, el bamboleo de la tierra y «un cielo nuevo y tierra nueva, por-
de los cielos,16 imágenes que pueden o no que el primer cielo y la primera tie-
referirse a ingentes trastornos cósmicos, pe- rra desaparecieron, y ya no había
ro que, desde luego, no deben interpretarse mar.»18
estrictamente al pie de la letra.
No nos detendremos en todos los textos que
LA PARUSIA se refieren al fin del mundo, sino que inten-
La Parusia es un acontecimiento tan gran- taremos captar su significación exacta: ¿tie-
dioso que requiere una contemplación lenta nen un sentido puramente simbólico, pre-
bajo diversos y suce¬sivos aspectos. tendiendo dar relieve a la magna interven-
ción divina del retorno del Señor, o bien,
Parusia es, en esencia, el advenimiento describen con un patetismo impresionante
glorioso y definitivo del Señor Jesús al la verdadera perturbación del universo
fin de los tiempos, hecho trascendental creado? En conjunto, la interpretación tra-
que afecta a la humanidad y al universo en- dicional no se basa en una exégesis simbó-
tero, artículo de fe de la Iglesia desde el día lica, sino más bien realista, y hay que admi-
de la Ascensión. Con este suceso termina- tir, por consiguiente, que el mundo actual
Misterio de la Salvación
214

se acabará un día y será sustituido por blo tiene un punto de vista muy distinto y
un mundo nuevo. Una vez fijado ya este cree que el mundo futuro será el mismo
principio, es imposible precisar los medios presente, pero maravillosamente transfor-
o la naturaleza de tal transformación. La se- mado y renovado por la gloria divina; él
gunda epístola de San Pedro nos habla de afirma que el retorno de Cristo se cumplirá
una ruptura completa entre ambos mundos, en esta tierra y no en un «ciclo» indetermi-
aniquilándose totalmente el actual «merced nado22; que la creación no desaparecerá pa-
a una caótica convulsión»:19 ra dejar sitio a otro mundo, sino que será
purificada y libertada del yugo de la vani-
«El día del Señor vendrá como la-
dad. El Apóstol, discretísimo al hablar del
drón; y entonces los cielos, con es-
cielo y de la tierra «nuevos», no concibe
pantoso estruendo, pasarán de una
una destrucción total y una nueva creación
parte a otra; los elementos, con el
ardor del fuego, se disolverán, y la del mundo,23 lo cual parece armonizarse
tierra, y las obras que hay en ella, con el tema de Cristo, «Nuevo Adán», cu-
ya primacía se extiende a la humanidad y al
serán abrasadas.»20 universo entero. Según San Pablo, el Cos-
Aquí también cabe preguntar dónde termina mos se estremecerá y la tierra será renovada
el simbolismo y dónde empieza la realidad, por la venida gloriosísima de Jesucristo.
puesto que, en la tradición judía, el fuego La Parusia es, sobre todo, la hora de la re-
purificador era un instrumento al servicio
surrección general a la vida o a la
del Divino Juez, y la filosofía grecorromana
muerte eternas, esto es, a la glorificación
utilizaba a menudo la metáfora de la des-
o a la condenación.
trucción total por el fuego.21 Pero San Pa-
Misterio de la Salvación 215

«Vendrá tiempo en que todos los que «Venid, benditos de mi padre... Por-
están en los sepulcros oirán la voz que Yo tuve hambre, y me disteis de
del Hijo de Dios; y saldrán los que comer;...era peregrino y me hospe-
hicieron buenas obras, a resucitar dasteis...
para la vida eterna; pero los que las «Apartaos de Mí, malditos, al fuego
hicieron malas, resucitarán para ser eterno, preparado para el diablo, y
condenados.»24 sus ángeles; porque tuve hambre, y
no me disteis de comer; sed, y no me
Cristo juzgará entonces a todos los hom-
bres: disteis de beber; era peregrino y no
me recogisteis...»26
«Cuando venga, pues, el Hijo del
hombre con toda su majestad, y Y Pablo le recuerda a Timoteo la importan-
acompañado de todos sus ángeles, se cia de la fe:
sentará entonces en el trono de su «Te conjuro, pues, delante de Dios, y
gloria; y hará comparecer delante de de Jesucristo, que ha de juzgar vivos
Él a todas las naciones, y separará a y muertos, al tiempo de su venida, y
los unos de los otros, como el pastor de su reino: predica la palabra de
separa las ovejas de los cabritos.»25 Dios con toda fuerza y valentía...
Que yo ya estoy a punto de ser inmo-
Al anunciar el Juicio Final, Jesús insiste en
lo importante que es el precepto de la cari- lado, y se acerca el tiempo de mi
dad fraterna: muerte. He combatido con valor, he
concluido la carrera, he guardado la
fe. Nada me resta sino aguardarla
Misterio de la Salvación
216

corona de justicia que me está reser- y toda poten¬cia, y toda domina-


vada, y que me dará el Señor en ción.» 28
aquel día, como justo Juez; y no sólo
a mí, sino también a los que, llenos LA PARUSIA, CONCLUSION DE
de fe, desean su venida.»27
LA HISTORIA DE LA SALVA-
CION
La Fe, la Esperanza y la Caridad son las vir-
tudes teologales que resumen y contienen a Con la Parusia se terminará el siglo pre-
todas las demás; éstas han de ser vividas en sente, con¬sagrando definitiva y perfecta-
su plenitud por el cristiano que aguarda a mente la historia de la Salvación:
Jesucristo para entrar a morar en su Reino, «...Y así estaremos con el Señor eter-
unido a Él por toda la eternidad. namente.»29
Después del juicio, Cristo entregará el El hombre había perdido su amistad con
Reino al Padre Celestial, y así concluirá Dios a causa del pecado original, según
el Plan Divino de la Salvación: vemos en el capítulo tercero del Génesis:
«En Cristo todos serán vivificados, había sido expulsado del Paraíso, padecía
mas cada uno por su orden: Cristo el su inclinación al mal, era víctima del dolor
primero; después, los que son de y de la muerte; y había un desequilibrio fa-
Cristo y que han creído en su venida. tal entre el hombre y la creación material:
En seguida será el fin del mundo, «Maldita sea la tierra, por tu causa...
cuando Jesucristo haya entregado su espinas y abrojos te producirá, y co-
reino o Iglesia a su Dios y Padre, merás de los frutos que den las hier-
cuando haya destruido todo imperio, bas...»30
Misterio de la Salvación 217

Pero, después de la Parusia, los fieles se ve- nifestación de los hijos de Dios. Por-
rán libres del pecado por toda la eternidad; que se ven sujetas a la vanidad o
recobrarán la amistad de Dios que será mudanza no de grado, sino por causa
«Todo de todos» 31 y que morará en medio de Aquél que les puso tal sujeción;
de los hombres.32 La resurrección de los con la esperanza de que serán tam-
cuerpos, incorruptibles para siempre por la bién ellas mismas libertadas de esa
acción vificadora del Espíritu Santo, consti- servidumbre a la corrupción, para
tuirá «la plena realización de su condi- participar de la libertad y gloria de
ción de hombres espirituales».33 Cristo los hijos de Dios. Porque sabemos
triunfará universalmente sobre la muerte: que, hasta ahora, todas las criaturas
están suspirando por dicho día y co-
«Y la muerte será el último enemigo
mo en dolores de parto.» 36
destruido.» 34
En esta fusión del mundo material con la
Desaparecerá también el dolor: gloria de los hijos de Dios —por medio del
«Dios enjugará de sus ojos todas las hombre resucitado, destinado por Dios a
lágrimas: ni habrá ya muerte, ni dominarla— la creación entrará en contacto
llanto, ni alarido, ni habrá más do- con la gloria divina, y ocupará el lugar teo-
lor, porque las cosas de antes son lógico que le corresponde.37
pasadas.» 35 El regreso del Señor será la plenitud de su
Será extinguida la esclavitud de la vanidad: victoria sobre el pecado y terminará la his-
toria de la salvación.
«Así, las criaturas todas están,
aguardando con grande ansia la ma-
Misterio de la Salvación
218

La Parusia es también el epílogo de la sal- Al terminar así su misión salvadora, Jesu-


vación in¬dividual y universal. El alma cristo en-tegará el Reino al Padre:
que goza de la gloria eterna, ante la visión «Cristo... es la prenda de nuestra he-
de Dios, excluye la fe y la esperanza, pero rencia hasta la perfecta libertad del
mantiene eternamente la caridad; 38 al resu- pueblo, que se ha adquirido para
citar con el advenimiento de Jesucristo, al- loor de la gloria de Él mismo.» 39
canzará la plenitud de su salvación perso-
nal, y se realizará al mismo tiempo la de to-
dos sus hermanos. El triunfo de Cristo y de
la Iglesia será la Resurrección, estado ulte-
rior del desarrollo del Cuerpo Místico. Los
miembros del pueblo de Dios no se salvarán
completamente, según el Plan divino, hasta
que no se produzca esa salvación universal.
Entonces, los elegidos —salvados por la
plenitud de la gracia—, morarán eternamen-
te con Jesús, Nuevo" Adán, en quien se
cumplirán los designios divinos:
«Bendito el Dios y Padre... que... se
propuso el restaurar en Cristo, cum-
plidos los tiempos prescritos, todas
las cosas de los cielos, y las de la tie-
rra, por Él mismo.»
Misterio de la Salvación 219

FECHA DE LA PARUSIA «Velad, pues, también vosotros, por-


que no sabéis cuándo vendrá el due-
Puesto que la Iglesia espera ansiosamente la
segunda venida del Señor, es lógico que los ño de la casa.» 41
cristianos se pregunten y busquen en las No obstante, Dios ha revelado algunos
Sagradas Escrituras la época en que se pro- acontecimientos que precederán a la Paru-
ducirá. Los informes bíblicos son muy res- sia. Como se ha visto en el capítulo ante-
tringidos: se limitan a afirmar que el mundo rior, la conversión de Israel, como pue-
se acabará un día, y que entonces ocurrirán blo, se producirá al fin del mundo, cuan-
acontecimientos extraordinarios. do todos los pueblos paganos se hayan vin-
En cuanto a la fecha, es un secreto de culado a la Iglesia de Cristo. De todas for-
Dios: no le corresponde al hombre averi- mas, seguimos sin poder precisar la fecha
guarla. Así lo declara Jesús en su discurso de la Parusia: por un lado, se ignora si la
escatológico: conversión de Israel se realizará de forma
súbita o durará un período largo; por el
«Mas en cuanto al día o la hora, na- otro, no puede asegurarse si la Parusia ocu-
die lo sabe, ni los ángeles en el cielo, rrirá inmediatamente después de tal conver-
ni el Hijo para revelároslo: sino sólo sión. Ahora bien, el texto de San Pablo ex-
el Padre.» 40 presa una interpretación distinta:
Debe bastarle al cristiano esta clarísima «Porque si el haber sido los más de
respuesta para evitar especular inútilmente ellos (los judíos) desechados, ha sido
sobre la fecha de la Parusia y sí practicar el la ocasión de la reconciliación del
consejo del Maestro: mundo, ¿qué será su restablecimien-
Misterio de la Salvación
220

to o conversión, sino resurrección de poco permite fijar con precisión el momen-


muerte a vida?» 42 to de la Parusia. Por una parte, condición de
la Iglesia militante, peregrina en el mundo,
Para muchos exegetas se trata de la Resu- es la persecución de sus enemigos, y la ten-
rrección final que acaecerá, en un plazo más dencia normal del perseguido es identificar
o menos largo, después de la conversión de sus padecimientos con los de la gran perse-
los judíos. Otros, traducen literalmente «re- cución final. Por otra parte, resulta dificilí-
surrección de muerte a vida», y creen que el simo interpretar los detalles de ese asalto;
Apóstol se propone subrayar únicamente los exegetas no logran ponerse de acuerdo
que la conversión de Israel constituirá un respecto del «adversario» que menciona
beneficio sobrenatural extraordinario para San Pablo (¿será un individuo o una colec-
la Iglesia y, en consecuencia, no se preocu- tividad?) ni sobre la naturaleza de «la cau-
pan de la distancia cronológica entre la
conversión y la Parusia, reteniendo única- sa que ahora le detiene».46
mente que Israel se convertirá antes del fin En resumen, hemos de esperar la Parusia
del mundo. sin preocuparnos de la fecha, tal como nos
En general, tras la lectura de la segunda advierte Cristo:
epístola a los fieles de Tesalónica y de di- «Estad, pues, alerta: velad y orad, ya
versos capítulos del Apocalipsis.43 se saca que no sabéis cuándo será el tiem-
la conclusión44 de que, antes de los últi- po.»47
mos tiempos, la Iglesia sufrirá un cruel
asalto de las naciones paganas, que ha-
rá peligrar su existencia,45 lo cual tam-
Misterio de la Salvación 221

ACTITUD CRISTIANA EN ESPE- cias del Espíritu».50 No se desalienta


RA DE LA PARUSIA ante las dificultades, el sufrimiento o la
Ante la certeza de la Parusia, el cristiano — persecución, porque son simplemente la
destinado a ignorar el día y la hora del su- cruz que ha de llevar si se llama discípulo
ceso— tiene que tomar una actitud: y junto de Cristo,51 el camino que le conduce a la
con la Iglesia, en marcha hacia el Reino Resurrección :
eterno, adoptar una actitud de esperanza en «Yo estoy persuadido de que los su-
el retorno del Señor. Su conducta actual al-
frimientos de la vida " presente no
canza una dimensión escatológica.
son de comparar con aquella gloria
Su oración es la de los primeros cristianos: venidera que k se ha de manifestar en
«Ven, ¡oh Señor Jesús!»48 nosotros.» 52
En cada celebración eucarística se acuerda No es un gozo inconsciente o necio. El cris-
el cristiano de las palabras del Apóstol: tiano obedece a la invitación de ponerse en
«Todas las veces que comiereis este guardia, de vigilar constantemente, según
el Evangelio, por amor a Cristo. Conoce su
pan, y bebiereis este cáliz, anuncia-
flaqueza, reza, se sacrifica y se mantiene)
réis la muerte del Señor hasta que
consciente en su fidelidad al amor del
venga.»49 Maestro, rechazando todo peligro y cual-
La certeza de la venida de Cristo alegra el quier tentación que le separen eternamente
corazón del cristiano con un gozo intenso, del Plan de Salvación:
tanto más profundo cuanto que recibió en el «Voy corriendo, no como quien corre
bautismo la gracia de Cristo y «las primi- a la aventura; peleo, (no como quien
Misterio de la Salvación
222

tira golpes al aire, sino que castigo to, porque todos los hombres están llama-
mi cuerpo y lo esclavizo, no sea que dos a pertenecer a Él en el momento de la
habiendo predicado a los otros, ven- Parusia.
ga yo a ser reprobado.» 53 Hemos dicho que la espera del segundo
Advenimiento del Señor permite al cris-
La venida del Señor es lo esencial de su
tiano apreciar todas las cosas en su valor re-
esperanza en el Reino:
lativo. Pero no se entienda que debe adoptar
«¿De qué le servirá al hombre el ga- una actitud de desprecio respecto de los
nar el mundo entero I si pierde su hombres y del mundo creado ni de indi-
alma?»54 ferencia respecto de la comunidad hu-
Esta esperanza en la Parusia le induce a mana. La caridad le empuja a participar
apreciar sabiamente las cosas y los lealmente en esta comunidad. No hay duda
alguna ante las vibrantes arengas de San
acontecimientos terrenales; y a vivir
Pablo a los tesalonicenses. La actitud del
despegado del mundo, «cuya escena... se
cristiano debe ser escatológica, pero no
pasa»:55 por ello, escoge vivir en castidad «consiste en descuidar los deberes del pre-
perfecta, a fin de rendir un mayor servicio a sente, ni en desinteresarse de la tierra, ni en
Dios y a sus hermanos; a practicar la pobre- aplazar la acción de la caridad hasta que
za y el don de sí en cuanto sea posible a su
llegue el fin del mundo».56
estado laico. El desprendimiento cristiano
es testimonio del juicio de valores que con- LECTURAS
tiene el Evangelio. Y según ese juicio, el San Marcos, 13, 1-37.
cristiano ha de considerar como primor- San Mateo, 25, 31-46.
dial la predicación del mensaje de Cris- 1º Corintios, 7, 29-31; 15, 22-28.
Misterio de la Salvación 223

1º Tesalonicenses, 5, 13-5, 11. 16. Is., 13, 9-10; Ez., 32, 7-8; Joel. 2, 10-11; 3, 1-
2º Tesalonicenses, 2 y 3. 5.
Apocalipsis, 21 y 22. 17. Mc, 13, 31.
18. Ap., 21,1.
19. M. E. BOISMAR,, O. P., Le retour du Christ,
1. Lc, 18, 8. en Lumiére et Víe, n.° 41, pág. 63.
2. Mc, 13, 24-27. 20. 2 P., 3, 10.
3. Hechos, 1, 11. 21. R. P. BOISMARD, id, y en la Bible de Jérusa-
4. Hebreos, 9, 28. lem.
5. Ap., 22, 20. 22. R. P. BOISMARD, id., pâg. 64.
6. 1º Cor. 15, 23. 23. J. BONSIRVEN, L'évangile de Paul, Paris,
7. Am., 5, 18; Joel, 1, 15; 2, 1-2. 1948, pág. 332.
8. 1º Cor. 1, 8. 24. Jn., 5, 28-29.
9. Véase la obra de Oscar CULLMANN. Christ 25. Mt. 25, 31-32.
et le temps, Neuchátel, 1947, pág. 33. 26. Mt. 25, 34-35 y 41-43.
10. El empleo de tal distinción se encuentra, por 27. 2º Tïm. 4, 1-2, 6-8.
ejemplo, en la 1º Cor. 2, 6, en donde el Após- 28. 1º Cor. 15, 22-24.
tol trata de la «sabiduría de este siglo» y del 29. 1º Ts., 4, 17.
«príncipe de este mundo». 30. Gen. 3, 18.
11. Ap., 1, 9-10. 31. 1º Cor. 15, 28.
12. Ex., 38-39; Dan., 7-12; Zac, 9-14; IV Esdras. 32. Ap., 21, 3.
13. 1º Cor., 15, 51-52 33. J. SCHMITT, Jésus ressuscité dans l prédica-
14. D. Jacques DUPONT, O. S. B., L'union avec tion apostolique, París, 1949, pág. 47. La pala-
le Christ-suivant St. Paul, Louvain, 1952, págs. bra «espiritual» no es sinónimo de «inmate-
68-69. rial», pero designa la cualidad de quienes re-
15. Ex., 19, 19. ciben la influencia del Espíritu Santo.
34. 1º Cor., 15, 26.
Misterio de la Salvación
224

35. Ap., 21, 4. por ejemp., Épitres aux Thessaloniciens, de B.


36. Rom., 8, 19-22. RIGAÜX, O. F. M., París, 1956.
37. Gen., 1, 28. 47. Mc, 13, 33.
38. 1º Cor., 13, 8-13. 48. Ap„ 22, 20.
39. Ef., 1, 10, y 1, 14. 49. 1º Cor., 11, 26.
40. Mc, 13, 32. 50. Rom., 8, 23.
41. Mc, 13, 35. 51. Mc, 8, 34.
42. Rom., 11. 15. 52. Rom., 8, 18.
43. 2 Ts. 2, 1-12; Ap., 13; 20, 7-10. 53. 1º Cor., 9, 27.
44. Se ha impugnado el hecho de que, merced a la 54. Mc, 8, 36.
potencia de Satanás y a sus falsos prodigios, 55. 1º Cor., 7, 31.
la última fase del combate deba ser la más en- 56. R. P. LUBAC, Médüalion sur l'Eglise, 3." ed.,
carnizada y peligrosa, «pues el Evangelio no lo pág. 221.
constata así, y forzosamente surge la pregunta
de si estamos ante un proceso literario que dra-
matiza (tanto en los escritos de San Pablo como
en el Apocalipsis) el postrer episodio de la lucha
con un recrudecimiento de la persecución y un
desenfreno del mal, que pongan de relieve el ra-
diante, el irresistible y repentino triunfo de Cris-
to». (Opinión citada por F. AMIOT en Epitres
aux Thessaoniens, París, 1946, pág. 274, n.°
3.) Es una opinión distinta de la exégesis co-
rriente, pero es bueno conocerla.
45. R. P. BOISMARD, art. cit., págs. 69-70.
46. 2º Tes., 2, 7. Para un estudio detallado de es-
tos textos, léanse los comentarios oportunos;
Capítulo Decimoquinto
Misterio de la Salvación
226

LA SAGRADA BIBLIA, LUZ DE VIDA


Al principio de este libro se planteó la pre- LA BIBLIA MANIFIESTA LA
gunta de si la Biblia contenía una mística, EXISTENCIA DE DIOS
esto es, una visión del mundo y de la histo-
ria que suscite y oriente la acción del hom- La Biblia es luz de vida por muchos moti-
bre. Y cada etapa del designio de Dios ha vos. Primero, porque da a conocer al Dios
ido suministrando los elementos de una que conduce la Historia de la Salvación: un
respuesta afirmativa, con los que se ha ido mismo y único Dios que realiza sus desig-
concretando su dimensión universal, su lu- nios salvíficos sobre el mundo, desde el
gar en la historia de la salvación y sus re- momento de la Creación hasta el retorno de
percusiones en la vida. De esta forma se ha Cristo al fin de los siglos; el Dios Creador,
ido desmenuzando progresivamente la vi- el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob; el
sión original del mundo y de la historia, Dios que habló por boca de los profetas,
contenida en la Revelación, que induce al que se reveló como Padre, Hijo y Espíritu
cristiano a la acción, dirigiéndosela. Por Santo; el Dios único, principio y fin de to-
consiguiente, la Sagrada Biblia es como una das las cosas:
luz de vida; y considerándola en este aspec- «No hay más que un solo Dios, que
to, daremos fin a esta visión de conjunto del es el Padre, del cual tienen el ser y
misterio de la salvación, sin perjuicio de re- todas las cosas, y que nos ha hecho a
producir algunos de los elementos hallados nosotros para Él: y no hay sino un
precedentemente. solo Señor, que es Jesucristo, por
quien han sido hechas todas las co-
Misterio de la Salvación 227

sas, y somos nosotros por Él cuanto de los esposos y el de la madre con el hijo.
somos.» 1 La historia de la salvación está compuesta
Un Dios que se da a conocer por por innumerables iniciativas de Dios por
amor a los hombres: la Creación, la Alian-
medio de sus obras:
za, la Encarnación redentora; la fundación
«Los cielos cuentan la gloria de
de la Iglesia, el don del Espíritu Santo...
Dios, y el firmamento anuncia la Dios llega a manifestar su trascendencia
obra de sus manos.» 2 con el mismo amor que la sabiduría humana
Un Dios que se revela por las palabras que no comprende: la locura de la Cruz, que es
dirige a los hombres, por la manera de tratar Sabiduría de Dios,5 y la proclamación de
a su pueblo predilecto y, especialmente, por las Bienaventuranzas, tan opuestas al con-
el hecho de encarnarse. La Biblia es luz de cepto humano de felicidad...
vida porque contiene la revelación de Dios,
«Los pensamientos míos no son vues-
que es Luz y es Vida.3 tros pensamientos, ni vuestros cami-
El Dios de la Biblia es trascendente. Es el nos son los caminos míos, dice el Se-
Señor de la historia, su guía y su término, ñor; sino que cuando se eleva el cielo
en quien ella encuentra su verdadero senti- sobre la tierra, así se elevan mis ca-
do. Es el Dios del amor, el Señor «de ter- minos sobre los caminos vuestros, y
nura y de piedad»,4 cuya misericordia es mis pensamientos sobre los pensa-
semejante al amor de la madre para con el mientos vuestros.» 6
hijo que dio a luz, aunque éste hubiere pe-
cado. Un amor que los profetas representan
con la imagen del mayor amor humano, el
Misterio de la Salvación
228

Es el Dios fiel a sus promesas y a su Alian- reuniendo todas las cosas en Cristo según el
za, que nunca nos deja y en quien siempre eterno designio de Dios.9 Dios quiere que
podemos apoyarnos: los hombres se salven y su deseo es uni-
«Porque Dios, por el cual habéis si- versal, pues Cristo murió por todos. La
do llamados a la compañía de su hijo Iglesia es católica, o sea, encargada de
Jesucristo nuestro Señor, es fiel en anunciar por todo el mundo el Evangelio y
sus promesas.» 7 reunir en Jesucristo a todos los hombres y a
todos los valores humanos. Cada hombre
LA BIBLIA CONTIENE UNA que corresponde a la llamada divina será
MISTICA DE DIMENSIONES salvado en cuerpo y en alma, punto éste
UNIVERSALES en que difiere el cristianismo del pensa-
Además, la Biblia es luz porque contiene miento griego, según el cual la salvación es
una mística de dimensiones universales. La la liberación de la materia. Para el cristiano,
la creación, salida de las manos de Dios, es
historia bíblica va del Génesis al Apoca-
buena, y la salvación consiste en purificarla
lipsis. Comienza en la creación del mundo y
de todo pecado. Es decir, el cristiano no es
acaba en los «cielos nuevos y la tierra
materialista ni falsamente espiritualista,
nueva». La Parusia manifestará la primacía sino un clarividente optimista ante el mun-
de Cristo Salvador sobre toda la creación, do.
que:
«está aguardando con grande ansia
LA BIBLIA MANIFIESTA EL
la manifestación de los hijos de SENTIDO DE LA HISTORIA
Dios»,8 La mística bíblica, de dimensiones cósmi-
cas, sin impedirle al historiador el estudio
Misterio de la Salvación 229

de los hechos y de las civilizaciones, sin ello— libertar al hombre; pero nosotros
vedarle al sabio el análisis de las fases geo- decimos que únicamente puede hacerlo
lógicas, da a conocer el verdadero sentido Jesucristo y sus seguidores... Lo que da
de la historia y la visión reveladora de su contenido propio y constituye en defini-
dinamismo a través de los siglos. A la luz tiva su trascendencia es Jesucristo, Hijo
de la Biblia, la historia no es una renova-
ción perpetua de las mismas cosas; a pesar
de Dios, causa de nuestra salvación.» 10
de que se producen acontecimientos análo- De esta forma, la Biblia manifiesta al cre-
gos, debido a la naturaleza común de los yente el profundo sentido de la historia.
hombres y a su inclinación al pecado; está No existen dos historias del mundo más o
compuesta por vidas personales, concretas, menos paralelas, la puramente humana —
insustituibles, y su curso no es cíclico sino formada por una sucesión de imperios— y
lineal, formado por una sucesión de he- la que podríamos considerar de carácter es-
chos orientados hacia un mismo fin, ta- piritual, superpuesta artificialmente a la
les como la Creación, la elección de primera: no; existe una historia única, cuyo
Abraham, la Alianza, la Encarnación, la carácter espectacular recogen los tratados
Pascua, la fundación de la Iglesia, Pentecos- históricos, y cuyo aspecto más profundo y
tés, etc. de mayor realidad recoge la fe basada en la
Palabra Divina. Simultáneamente con los
El sentido de la historia bíblica es liberar sucesos y con las civilizaciones, se realiza
al hombre en Cristo. Verdad y Vida, libe- la historia del Cuerpo de Cristo que irá
ración que se consumará en la Parusia., «El desarrollándose hasta el segundo adveni-
sentido de la historia es, como dicen los miento del Señor : «Para el cristiano, las
marxistas —y estamos de acuerdo en apariencias históricas son únicamente
Misterio de la Salvación
230

sombras de la historia verdadera, la que LA BIBLIA SEÑALA LOS DIFE-


no se escribe, que ni historiadores ni RENTES ASPECTOS DE LA AC-
hagiógrafos pueden vislumbrar; la his- TUAL CONDICION DEL CRIS-
toria que se cumple en el tiempo, pero se TIANO
registra en la eternidad y será recapitu-
lada por Cristo Juez en el último día; la El cristiano, incorporado a la historia santa
historia santa, la única verdadera, pro- y radicado en Cristo, se encuentra en unas
condiciones religiosas incompletas y apa-
funda, secreta, velada como la gloria del
rentemente paradójicas.
Hijo del Rey; historia de la humanidad
creada, derruida y salvada que se dirige Vive en el mundo y no es «del mundo».
a su fin, que es, volver otra vez sus ojos Está regenerado por la gracia bautismal, pe-
hacia Dios en un amor universal, me- ro se opone al «mundo» que rechaza la luz
diante la progresiva expansión del de Dios y su Salvador Jesucristo. Y vive,
Cuerpo Místico hasta su plenitud. En sin embargo, en medio del mundo.12
este sentido, la Iglesia va forjando la Colabora en la extensión del Reino de
historia, y cuantos accidentes e inciden- Dios, sin dejar de trabajar, en la mayor
tes profanos se suceden, son fenómenos caridad y fraternidad, por engrandecer
y condiciones de la historia. De la mis- la «ciudad terrena». Centra su esperanza
ma manera que la Iglesia parece con- en el regreso del Señor y en la futura pleni-
fundirse con la especie humana, así la tud de su Cuerpo Místico; pero la participa-
historia de la Iglesia se funde con la ción en ese fraternal engrandecimiento es
profana, transformándola en Historia signo de la caridad que le impulsa y que le
Santa».11
Misterio de la Salvación 231

prepara al segundo advenimiento de Cris- cias del Espíritu, está esencialmente salva-
to.13 do. Pero el bautismo no le ha inmunizado
contra el pecado, y Jesús le aconseja que es-
«Quien tiene bienes de este mundo, y té alerta para permanecer fiel al Evangelio y
viendo a su hermano en necesidad, no desviarse de la senda que ha de llevarle a
cierra las entrañas para no compa- Dios.
decerse de él, ¿cómo es posible que
Insiste San Pablo de manera particular en
resida en él la caridad de Dios?»14 que la salvación es un don gratuito:
El cristiano no vive su cristianismo indi- «Dios, que es rico en misericordia,
vidualmente, sino como miembro de una movido del excesivo amor con que
comunidad. El bautismo le justificó perso- nos amó, aun cuando estábamos
nalmente; Cristo le conoce y le ama tam- muertos por los pecados, nos dio vi-
bién personalmente,15 y será juzgado de sus da juntamente en Cristo, por cuya
propias acciones. Pero su salvación se reali- gracia vosotros habéis sido salva-
za en la Iglesia, en la solidaridad del Cuer- dos.»
po Místico, y finalizará en la Resurrección «...porque de pura gracia habéis sido
general con la salvación de todos sus her- salvados por medio de la fe, y esto no
manos. viene de vosotros, sino que es un don
El cristiano, en las condiciones presentes, de Dios.»16
ha conseguido ya su salvación, pero aun-
que el bautismo le purificó del pecado, El hombre debe corresponder, por tanto, li-
puede caer otra vez y perderla. Si vive bremente, a la misma, pues Dios lo ha crea-
una vida nueva en Cristo y posee las primi- do a su imagen, inteligente y libre, y no le
Misterio de la Salvación
232

impone la salvación. Puede adquirirla li- pero su objetivo es entronizar a Dios en


bremente por la fe y corresponder a la mis- ese mundo. Llevado del impulso de salvar
ma en el transcurso de su vida, bajo el influ- los valores humanos, no se opone sistemáti-
jo de la gracia. San Pablo lo reitera de for- camente a todo lo que sea nuevo, sino que
ma clarísima y contundente a través de to- se muestra abierto y acogedor, manteniendo
das sus epístolas. la prudencia y una actitud consciente. En su
La actitud del cristiano es, a la vez, la del vida religiosa, vive horas de silencio, sumi-
pobre que todo lo ha recibido de Dios, y do en la oración —lo cual no separa lo de
permanece en la fe, en la humanidad y en la sus hermanos—, y otras de expansión, de-
confianza; la del profeta que, con la fuerza dicadas a proclamar entre ellos la palabra
de Dios, anuncia y repite el mensaje de sal- de Dios y a celebrar el misterio eucarístico.
vación; y la del sabio, que bajo la luz de El bautismo lo ha resucitado con Cristo, y
Dios, observa día tras día una conducta así vive en comunión con Él, y con todos
acorde con la Revelación aceptada. los hermanos en Él, infundiéndoles alegría,
paciencia y esperanza indefectibles. Pero su
La espiritualidad del cristiano se inspira en
tres momentos sublimes del misterio de Je- participación en la Resurrección de Cristo
no está concluida: el cristiano se encuentra
sús: Encarnación, Pasión y Resurrec-
todavía en una condición dolorosa, que es el
ción.
participar del misterio de la Cruz como
El cristiano es un hombre de su tiempo: ha- discípulo de Cristo, que dio su vida para
bla su mismo lenguaje; actúa de una manera salvar al mundo: no puede soñar con una
concreta y eficaz (sin considerar la eficacia existencia sin cruz:
como regla primordial de su acción); en una
palabra, está en contacto con el mundo,
Misterio de la Salvación 233

«Si alguno quiere venir en pos de Mí, LA BIBLIA HACE AL CRISTIANO


renúnciese a sí mismo, y lleve su cruz CONSCIENTE DE SU MISION
cada día, y sígame.» 17 DENTRO DEL PLAN DE DIOS
La cruz es dura, pero es condición indispen- La Biblia hace que el cristiano se sienta
sable para seguir al Maestro y para llegar a plenamente consciente del puesto que ocu-
la Resurrección. ¡Cuántas veces el cristiano pa y de la misión a realizar dentro de la his-
repite la misma plegaria de Cristo, rogando toria de la salvación, dándole a conocer que
al Padre que aparte de él su cáliz de amar- cada hombre es insustituible porque Dios
gura! En efecto, por sus solas fuerzas, no le conoce y le llama personalmente, y que
aceptaría la voluntad divina, pero su unión toda vocación tiene una resonancia eter-
con Cristo le infunde fortaleza, y su cruz es na. Françoise, escritora contemporánea,
causa de maravillosa fecundidad espiritual anotó esta frase que encaja perfectamente
en el seno de la Iglesia. en el espíritu de la Revelación: «Si deser-
Al contemplar los diferentes aspectos de la tas, en la eternidad quedará el vacío de
condición del cristiano, peregrino en la tie- un semejante a Cristo, que tú podías
rra, comprobamos que es condición difícil, haber llenado.» Esta frase va dirigida al
caracterizada por la incomodidad y por una bautizado que pertenece y vive en comu-
inestabilidad espiritual que le hacen in- nión con la Iglesia, para que comprenda
dispensable apoyarse en Dios. Y sólo existe que participa de la misión de Ella en el
un camino: incorporarse y consagrar su per- sitio en que el Señor le ha colocado, y
sona al servicio de Cristo. para que evite una actitud de inercia culpa-
ble, contraria a la vocación cristiana, ense-
ñándole, además, que el destino o el trabajo
Misterio de la Salvación
234

más humillante o despreciable humanamen- ciencia, y en el consuelo.de las Escri-


te, tiene un valor inestimable a los ojos de turas, mantengamos firmes la espe-
Dios y es fuente de bienes espirituales para ranza.» 18
su Iglesia.
La Biblia es el libro en que Dios revela sus
Toda la vida del cristiano está orientada designios de salvación, que ha sido escrito
por la Palabra de Dios: el «Mandamiento «para enseñanza nuestra, que nos ha-
nuevo», las Bienaventuranzas, la fe por la
que mide todas las cosas desde el plano so-
llamos al fin de los siglos».19 Ante un
brenatural, la fusión de la fe y de la caridad Dios que habla, nuestra primera actitud ha
en su vida y en el conocimiento que tiene de ser recibir su palabra. El hombre que
de Dios... Además, la Biblia revela cuál es niega haberla oído o sólo quiere poseer un
la única fuente de vida: Cristo. Y dónde conocimiento superficial de la misma, co-
beber sus aguas salvíficas: en la Iglesia. Por mete un pecado de omisión; y Dios no está
último, al cristiano que responde de corazón obligado a corresponder a un voluntario
a la llamada del Señor, la Biblia le infunde desprecio de su Revelación con gracia y luz
extraordinarias. Dios ha confiado esa Reve-
el sentido de Dios y de su gloria.
lación a su Iglesia, encargándole su trans-
ACTITUD CRISTIANA ANTE LA misión, su interpretación auténtica y su
REVELACION DEL MINISTERIO aplicación a las necesidades de cada gene-
DE LA SALVACION ración. La Iglesia, fiel a su misión, nutre a
los fieles con la palabra del Señor y «no ce-
«Todas las cosas que han sido escri-
lebra nunca el Santo misterio de la Eu-
tas, para nuestra enseñanza se han
caristía sin partir al mismo tiempo el
escrito, a fin de que mediante ¡a pa-
pan de la Palabra divina».20 El cristia-
Misterio de la Salvación 235

nismo recibe de la Iglesia y en la Iglesia de Dios. Así adquirirá la verdadera sabidu-


la Palabra de Dios. Hace poco, el mundo ría, oculta en el interior de las almas sabias
católico tuvo la alegría de leer esta frase de y prudentes, accesibles a todos cuantos es-
un hermano separado: «La Sagrada Escri- tán vinculados a Cristo por el amor que Él
tura es el libro de la Iglesia y sólo puede mismo les infunde.
comprenderse en el seno del pueblo d «Que Cristo habite por la fe en vues-
Dios».21 tros corazones, estando arraigados y
La Biblia es un maravilloso libro de ora- cimentados en caridad, a fin de que
ción. Todos los textos litúrgicos incluyen podáis comprender con todos los
pasajes de la Escritura. Con ella debe orar santos cuál sea la anchura y longura
el cristiano. Si la lee con fe, si la medita y la altura y profundidad de este mis-
para encontrar a Dios, si repite fervorosa- terio, y conocer también aquel amor
mente los Salmos que son el Plan de Dios de Cristo hacia nosotros, que sobre-
hecho oración, si se inspira en los profetas, puja a todo conocimiento, para que
en el Evangelio o en los apóstoles para ele- seáis plenamente colmados de todos
var su alma hacia Dios, irá adquiriendo los dones de Dios.
progresivamente una auténtica espirituali- »Y, en fin, a Aquel Señor que es po-
dad cristiana. deroso para hacer infinitamente más
Esta espiritualidad desembocará, sin duda, que todo lo que nosotros pedimos, o
en una acción conforme a la Palabra de todo cuanto pensamos según el
divina, y le conducirá, a través de una vida poder que obra en nosotros; a Él sea
de caridad cada vez más perfecta, a realizar, la gloria, por medio de Cristo Jesús,
en todo cuanto a él respecta, los designios en la Iglesia, por todas las genera-
Misterio de la Salvación
236

ciones de todos los siglos. AMÉN.» 10. J. DANIELOU, Essai sur le mystère de l'histoi-
22 re, pág. 83 y 116.
11. J. FOLLIET, L'Eglise dans l'histoire en Infor-
mations Ca-tholiques internationales, 1 febrero
1956, pág. 3.
1. 1º Cor., 8, 8.
12. Jn.. 17, 11, 15-16.
2. Salmo, 18, 2.
13. Ef., 4, 16 y sig.
3. Jn., 8, 12.
14. 1º Jn., 3, 17.
4. Ex., 34, 6. La raíz «rahám» que sirve para tra-
15. Jn., 10, 3, 14.
ducir la ternura misericordiosa de Dios, evoca
16. Ef.. 2, 4-5.
la conmoción del amor materno.
17. Lc., 9, 23.
5. 1º Cor., 1 y 2
18. Rom., 15, 4.
6. Is., 55, 8-9.
19. 1º 10, 11.
7. 1º Cor., 1, 9.
20. R. POELMAN, La Bible et le prêtre, Louvain.
8. Rom., 8, 19.
1951, página 169.
9. Ef., 1, 10.
21. R. M. A., Réforme, 2 febrero 1957.
22. Ef., 3, 17-21.
Misterio de la Salvación 237

BIBLIOGRAFIA
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G. Auzou: La tradition biblique, histoire des écrits sacrés du peuple de Dieu. Paris,
1957.
L. BOUYER: La Bible et l'Evangile. Paris, 1951.
C. CHARLIER : La lecture chrétienne de la Bible. Maredsous, año 1952.
J. DANIELOU: Essai sur le mystère de l'histoire. Paris, 1953.
J. DHEILLY: Le peuple de l'Ancienne Alliance, Paris, 1954.
S. DE DIETRICH: Le dessein de Dieu (col. de «La Actualidad Protestante»). Neuchâtel,
1951.
A. GELIN: Les idéees maîtresses de l'Ancien Testament. Pa¬ris, 1949.
P. GRELOT: Introduction aux Livres Saints. Paris, 1954.
L. H. GROLLENBERG: Atlas de la Bible. París-Bruselas, 1955.
R. HASSEVELDT: Le mystère de l'Eglise. Paris, 1953.
P. VAN IMSCHOOT: Théologie de l'Ancien Testament, 2 vol. París-Tournai-Nueva-
York-Roma, tomo 1, 1954; tomo 2, 1956. LIGUE CATHOLIQUE DE L'EVANGILE:
Cahiers «Evangile». Paris.
H. DE LUBAC: Méditation sur l'Eglise. Paris, 1954.
Misterio de la Salvación
238

A. ROBERT y A. FEUILLET: Introduction à la Bible. Tournai, año 1957.


A. ROBERT y A. TRICOT: Initiation biblique. Paris-Tournai-Roma-Nueva York, 1954.
Los mapas intercalados en este volumen, se deben a la gentileza del Rdo. Gérard Lefébvre.
Misterio de la Salvación 239

INDICE
Capítulo Primero ........................................................................................6
¿CONTIENE UNA «MISTICA» LA BIBLIA? .........................................7
Capítulo Segundo .....................................................................................16
LA CREACION Y EL PECADO .............................................................17
Capítulo Tercero .......................................................................................32
ABRAHAM, PADRE DEL PUEBLO ELEGIDO....................................33
Capítulo Cuarto ........................................................................................44
FECHAS Y LUGARES DE LA HISTORIA BIBLICA ...........................45
Capítulo Quinto ........................................................................................51
MOISES Y EL EXODO ...........................................................................52
Capítulo Sexto ..........................................................................................65
MOISES Y LA ALIANZA.......................................................................66
Capítulo Séptimo ......................................................................................77
LOS PROFETAS Y LAS PROFECIAS ...................................................78
Capitulo Octavo.......................................................................................99
EL EXILIO.............................................................................................100
Misterio de la Salvación
240

Capítulo Noveno.....................................................................................115
LOS SABIOS DE ISRAEL ....................................................................116
Capítulo Décimo.....................................................................................133
LOS POBRES DE YAVE ......................................................................134
Capítulo Décimoprimero ........................................................................153
CRISTO..................................................................................................154
Capítulo Decimosegundo .......................................................................170
LA IGLESIA ..........................................................................................171
Capítulo Decimotercero..........................................................................191
PAGANOS Y JUDIOS ANTE LA SALVACION .................................192
Capítulo Decimocuarto ...........................................................................208
LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO .................................................209
Capítulo Decimoquinto ..........................................................................225
LA SAGRADA BIBLIA, LUZ DE VIDA..............................................226
BIBLIOGRAFIA ....................................................................................237
Misterio de la Salvación 241

COLECCIÓN "1967 TIEMPO DE CONCILIO"


Alguien nos ha dicho, a la vista de los libros de esta colección, a la vista de los comentarios e
introducciones de los textos conciliares, que el planteamiento de estas obras corresponde,
más que a la problemática del Vaticano II, a los puntos de vista que posiblemente se habrán
consolidado para el Concilio Vaticano III. Es posible. Honradamente, empero, creemos que
merece la pena exponer qué es lo que piensan los hombres de la base en la Iglesia de hoy.
Como creemos también que la confrontación de sus concepciones con aquellas que han sido
manifestadas en el Aula Conciliar, puede ser de gran utilidad en el momento de traducir al
lenguaje de los hechos todo aquello que durante las sesiones ha sido elaborado en el terreno
de los principios.
Ésta es, sencillamente, la intención de la colección "1967 Tiempo de Concilio". En ella no se
pretende hacer la crítica de la doctrina conciliar, sino únicamente enfocar esta doctrina desde
un ángulo distinto: desde la óptica del cristiano que, en su vivir de cada día y en el corazón
mismo del mundo, ha de convertir la doctrina en hechos, aceptando todo el riesgo que com-
porta ser adalid de una experiencia nueva cuando llega la ocasión de convertir esta experien-
cia en acción concreta.
1. CRONOLOGIA, DISCURSOS E INTERVENCIO¬NES CONCILIARES
BASICAS (Agotado)
Una síntesis de aquellos textos conciliares que constituyen los jalones de todas las etapas del
largo itinerario seguido por el Vaticano II.
Misterio de la Salvación
242

2. DECRETO SOBRE EL APOSTOLADO SEGLAR, ¿PERVIVENCIA


DEL CLERICALISMO?
El texto del Decreto con introducciones, comentarios y notas de: Mn. Jorge Bertrán. Alfonso
C. Comín, Miguel Juncadella, Enrique Miret Magdalena, Mn. José L. Martínez, Concepción
Paracolls, Antonio Hortet. No es un libro más sobre el Concilio. Es un serio afrontamiento de
los problemas que plantea el Decreto hoy y aquí.
3. FE, LIBERTAD Y RELIGIONES NO CRISTIANAS
Textos de las Declaraciones sobre la Libertad Religiosa y sobre las relaciones de la Iglesia
con las Religiones no cristianas, con introducciones, notas y comentarios de: Mn. Casimiro
Martí, Mn. José Bigordá, Mn. José M. Rovira-Belloso, Mn. Jorge Sánchez Bosch y Alfonso
C. Comín. Una auténtica vivisección de las Declaraciones.
4. LOS NUEVOS CATOLICOS (3.A edición)
Enrique Miret Magdalena
Una obra en la que el conocido colaborador de la revista Triunfo, católico militante de prime-
ra línea, plantea las nuevas exigencias que los «signos de los tiempos» que vivimos llevan
consigo para los cristianos. Una obra dura, conscientemente crítica, que producirá una honda
sacudida en las conciencias cristianas de los hombres de hoy.
5. VATICANO II: EL ULTIMO DE LOS CONCILIOS
Rock Caporale, S. I.
Al margen de su interés teológico, el Concilio, como acontecimiento inserto en la historia,
tiene unas características susceptibles de ser analizadas científicamente. Tras una encuesta en
Misterio de la Salvación 243

la que el autor ha interrogado a 73 cardenales y obispos y a una veintena de observadores,


nos da el resultado de su estudio, verdadero análisis sociológico en el que, sin pretenderlo, el
padre Caporale nos hace tomar conciencia de algo que trasciende la mera realidad humana.
6. ¿CONCILIO O REBELDIA? (LOS LATIFUNDIOS CLERICALES DE
LERIDA) (2.' edición)
Máximo Casasnovas, Manuel Domingo, José Marco y Lázaro Bria
He aquí una experiencia viva de la realidad posconciliar en España. La historia y las motiva-
ciones pastorales de cuatro sacerdotes que se han enfrentado, a pecho descubierto, con el an-
tisigno de unas posesiones eclesiales que restan dinamismo a la acción pastoral y se oponen a
la realización de la auténtica Iglesia de los pobres.
7. REFLEXIONES AUTOCRITICAS SOBRE EL CATOLICISMO
Arzobispo Roberts y otros
Nunca había sido publicada en nuestro país una obra tan profundamente crítica sobre deter-
minados planteamientos religiosos de la Iglesia Católica. Un libro que, partiendo de los plan-
teamientos conciliares, llega hasta los límites del revisionismo católico. Es la traducción del
Objections to Roman Catholicism, cuya publicación promovió en Inglaterra un auténtico «af-
faire».
8. ESPAÑA, ¿PAIS DE MISION?
Alfonso C. Comín
La crisis que vivimos no es sólo la de una Iglesia que trata de adaptarse para mejorar el pasa-
do; es la crisis de toda una sociedad y de una Iglesia que busca su nueva encarnación en ella.
Misterio de la Salvación
244

La peculiaridad de nuestro caso radica en que, históricamente, la Iglesia de nuestro país está
comprometida, ya que fue beligerante en una guerra civil que enfrentó a los españoles.
9. DESTINO DEL MUNDO, VOCACION DEL HOMBRE
Una nueva perspectiva de la Gaudium et spes a partir de unos planteamientos revolucionarios
de búsqueda y de intento de síntesis. El texto íntegro de la Constitución con introducciones,
apéndices, comentarios y notas de Mn. Casimiro Martí, Mn. José Bigordá, Mn. José M. Ro-
vira-Belloso y Alfonso C. Comín.
10. DIARIO DEL CONCILIO
Henri Fesquet
El acta de un acontecimiento histórico único. Todo el proceso del Vaticano II visto, día a día,
por un periodista excepción!, en el que se recogen los debates internos, las anécdotas, la ela-
boración ardua y difícil de los documentos, las contradictorias posiciones de sus participan-
tes. Una obra de la que no se podrá prescindir en adelante para el estudio de la historia de la
Iglesia.
11. PROGRESO DE LOS PUEBLOS
Pablo VI
El texto íntegro de la Populorum progressio, con un análisis crítico que llega hasta las raíces
de sus planteamientos religiosos y de sus condicionamientos o implicaciones históricas. Un
estudio en el que han intervenido Mn. José Bigordá, Mn. Casimiro Martí, Antonio Pérez
González, José M. Pinol y Mn. J. M. Rovira-Belloso
Misterio de la Salvación 245

12. DECLARACION SOBRE LA EDUCACION CRISTIANA: EL PESO


DE LA TRADICION
Texto íntegro de la Declaración, con introducciones, comentarios y notas de Federico Bassó,
J. Espinas Xivillé, Octavio Fullat, Marta Mata y José M. Rovira. Como en otros campos,
también en el terreno de la enseñanza es preciso que la Iglesia revise, quizá a partir de este
documento, toda su actuación histórica. He aquí las bases de un examen de conciencia colec-
tivo.
13. EL CONCILIO, ¿MITO, HISTORIA, REALIDAD?
«Fréres du Monde»
«Nuestra meta es situarnos, mediante nuestra encarnación, en el corazón mismo de las fuer-
zas liberadoras del mundo para dar testimonio del Evangelio del amor. Estamos convencidos
que este Evangelio debe encontrar nuevas formas de encarnación para este tiempo, sin las
cuales corre el peligro de no encontrar nunca a los hombres».
14. BUSCANDO LA IGLESIA CONCILIAR
Alfonso C. Comín y otros
«El Concilio, como realidad histórica, quedó ya atrás. El soplo del Espíritu sigue animando a
la Iglesia, pero no estamos satisfechos. Ni podemos estarlo. Cada cristiano que sienta la res-
ponsabilidad del cumplimiento del Vaticano II en España, debe aceptar esta penosa pero in-
eludible tarea de denunciar los hechos».
15. LA CARTA DEL PADRE ARRUPE: REQUIEM POR EL CONSTAN-
TINISMO
Misterio de la Salvación
246

Comín, Manresa, Hinojosa, García Nieto, González Ruiz y Riera


Un réquiem en el que oímos doblar las campanas de un estilo de magisterio eclesiástico que
durante siglos ha intentado gobernar y teledirigir la marcha del pueblo de Dios en conviven-
cia con las fuerzas del poder y del dinero. El réquiem del padre Arrupe anuncia la resurrec-
ción de un nuevo rostro del cristianismo en la historia.
EN PREPARACION
— IGLESIA EN DIALOGO
Eusebio Colomer
— EL FUTURO DEL CATOLICISMO
Varios