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Un enfoque equilibrado al establecer acuerdos de paz

Nunca se insistirá lo suficiente en la importancia de responder a la conculcación de los


derechos humanos por el régimen anterior tras alcanzar un acuerdo de paz. Con
defensores de los derechos humanos que presionan para tomar responsabilidad de los
crímenes cometidos, los defensores de resolución de conflictos se preocupan por el
hecho de que castigar a los culpables podría fragmentar la sociedad, comprometiendo
con ello la reconciliación.

El castigo vs. la rehabilitación es la difícil cuestión planteada en todas las fases del
conflicto, y no solo después de haber firmado un acuerdo de paz. Si bien existe un
verdadero anhelo por parte de los dirigentes de las guerrillas en Colombia por inclusión
ellos ven la violencia como el único modo de participar en el gobierno, de las que éstos
se sienten alienados por los Liberales y Conservadores. Sin embargo, con los años, estos
agentes no estatales han optado por actividades ilegales, como la toma de rehenes,
tráfico de armas, estupefacientes y personas, para mantenerse a sí mismos. Somos
perfectamente conscientes de que esto supone un verdadero desafío: reconocer los
intereses legítimos de los guerrillas, con el fin de establecer que la política, a diferencia
de la violencia, es el único modo de resolver diferencias, mientras que al mismo tiempo
se consigue fortalecer el estado de derecho mediante el procesamiento de criminales
por actividades relacionadas con la droga y secuestros. ¿Cómo se puede dar cabida a
ambas visiones?

En Sierra Leona, la paradoja incluyó la cuestión de la amnistía para el líder y fundador


del principal grupo rebelde si se negociaba el acuerdo de paz. Fue un caso tan
importante que impulsó a que el Secretario General Kofi Annan retractara de manera
explícita el apoyo de las Naciones Unidas para la concesión de amnistía a principales
facciones para crímenes de guerra como un incentivo para el acuerdo de paz. Aunque
el Secretario General no pudo emprender sanciones en contra de dichos líderes, la
retención de la aprobación de las Naciones Unidas para amnistía demostró que las
Naciones Unidas se abstenía a formar parte de dicho acuerdo. Lo que es más
importante es que desde el discurso de Sierra Leona, la Corte Penal Internacional
empezó sus operaciones, haciendo posible la persecución de líderes por presuntos
delitos contra la humanidad. Esto hace aún menos probable que los líderes puedan
exigir amnistía a cambio de firmar un acuerdo de paz. Queda por ver la repercusión de
la CPI en futuros negociaciones de paz.

El Acuerdo del Viernes Santo en Irlanda del Norte, a pesar de contener un fuerte
componente de derechos humanos para regir futuras relaciones, no se pronuncia con
respecto al reconocimiento de actos de discriminación pasados contra los católicos en
la región. La fundación del Estado se basó en discriminación e, incluso ahora, las
disposiciones generales de derechos humanos contenidas en el Acuerdo “no se aplican
debidamente”. De hecho, a lo largo de los años, se ha dado más importancia a
compartir el poder que a los derechos humanos. ¿Es probable que la continua violencia
de baja intensidad y la delicada aplicación del Acuerdo pudieran deberse a que el eje
del conflicto no puede ser discutible en gran parte?

Estos casos van en gran medida en pos de ilustrar la complejidad del equilibrio en un
contexto de mundo real. En el momento de redactar este documento, no se realizado
un análisis sistemático de si la amnistía menoscaba el estado de derecho o la
inestabilidad de los acuerdos de paz. Estos casos conducirían finalmente a la necesidad
de que se realice dicho análisis - se lleva tiempo esperando una respuesta.