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QUE ES UN SIMULACRO

Un simulacro, por lo tanto, implica la representación de algo, fingiendo aquello que


no es. Por ejemplo: “Los niños participarán mañana de un simulacro de incendio
para que sus maestros les expliquen cómo actuar en casos de emergencia”, “No te
preocupes, sólo se trata de un simulacro”, “Catorce hospitales participarán del
simulacro de catástrofe organizado por las autoridades municipales”.

En el ámbito del ejército, se conoce como simulacro a una acción de guerra fingida.
Esto permite ajustar mecanismos, estrategias y tácticas en un entorno controlado
para que, en caso de una guerra real, el funcionamiento militar sea satisfactorio.

En este sentido, un simulacro puede simular un ataque a un cuartel. Los superiores,


pues, deberán analizar la reacción de los soldados y los tiempos de respuesta para
determinar si es necesario realizar algún tipo de instrucción o modificar algún
protocolo de actuación.

Los simuladores de vuelo, por su parte, ofrecen un simulacro de la experiencia de


volar una aeronave. Estos sistemas buscan reproducir todas las variables reales de
la manera más precisa posible. Así, los pilotos pueden practicar con estos
simuladores antes de conducir un avión, donde los errores pueden ser fatales. Si se
registra un fallo en un simulacro, en cambio, no ocurre ninguna tragedia, ya que
estos sistemas simulan las condiciones reales gracias a dispositivos mecánicos y
virtuales pero sin riesgo.

La importancia del simulacro reside en que forma parte de las medidas de


prevención, la mejor manera de evitar o reducir los efectos colaterales propios de
una catástrofe. Un tipo de simulacro muy común es la evacuación de inmuebles,
para adiestrar adecuadamente a los equipos especializados en rescate y asistencia,
así como a los propietarios, inquilinos y trabajadores que puedan estar dentro de un
edificio en medio de una emergencia, que puede ser una inundación, un incendio o
un terremoto, entre otras posibilidades.
SISMO
Estos movimientos se producen por el choque de las placas tectónicas. La colisión
libera energía mientras los materiales de la corteza terrestre se reorganizan para
volver a alcanzar el equilibrio mecánico.

Una de las principales causas de los sismos es la deformación de las rocas contiguas
a una falla activa, que liberan su energía potencial acumulada y producen grandes
temblores. Los procesos volcánicos, los movimientos de laderas y el hundimiento de
cavidades cársticas también pueden generar sismos.

No obstante, los expertos en la materia también tienen claro que un sismo se puede
producir como consecuencia de una serie de importantes cambios en lo que es el
régimen fluvial de una zona o bien de los que se producen en lo referente a las
presiones atmosféricas.

Temblor
El origen de la gran mayoría de los terremotos se encuentra en una liberación de
energía producto de la actividad volcánica o a la tectónica de placas.
Los terremotos tectónicos se suelen producir en zonas donde la concentración de
fuerzas generadas por los límites de las placas tectónicas da lugar a movimientos de
reajuste en el interior y en la superficie de la Tierra. Es por esto que los sismos de
origen tectónico están íntimamente asociados con la formación de fallas geológicas.
Suelen producirse al final de un ciclo denominado ciclo sísmico, que es el periodo de
tiempo durante el cual se acumula deformación en el interior de la Tierra que más
tarde se liberará repentinamente. Dicha liberación se corresponde con el terremoto,
tras el cual, la deformación comienza a acumularse nuevamente.
Terremoto
El temblor del terreno se produce con el choque de las placas tectónicas, que son
fragmentos de la litosfera (la capa más superficial de la Tierra) que se desplazan
como un bloque rígido, sin que se presente una deformación interna sobre la
astenosfera (la capa inmediata a la litosfera, que se encuentra entre unos 100 y
unos 240 kilómetros por debajo de la superficie).
Otra causa de los terremotos es la reorganización de los componentes de la corteza
terrestre que libera una gran cantidad de energía, ya sea por procesos volcánicos,
movimientos de ladera o la energía potencial elástica que se acumula con la
deformación gradual de las rocas que se encuentran junto a una falla activa.

Inundación
El concepto suele emplearse cuando el agua cubre una zona que habitualmente está
seca. Las inundaciones pueden producirse por una lluvia torrencial, el desborde de
un río, una subida extraordinaria de la marea o un tsunami, por ejemplo.
Muchas veces una inundación supone una catástrofe. Las grandes inundaciones
provocan numerosas víctimas fatales y enormes daños materiales, dejando a miles
de personas sin hogar por el avance del agua.

Vulnerabilidad
En este contexto, la vulnerabilidad puede definirse como la capacidad disminuida de
una persona o un grupo de personas para anticiparse, hacer frente y resistir a los
efectos de un peligro natural o causado por la actividad humana, y para recuperarse
de los mismos. Es un concepto relativo y dinámico. La vulnerabilidad casi siempre
se asocia con la pobreza, pero también son vulnerables las personas que viven en
aislamiento, inseguridad e indefensión ante riesgos, traumas o presiones.
La exposición de las personas a riesgos varía en función de su grupo social, sexo,
origen étnico u otra identidad, edad y otros factores. Por otra parte, la vulnerabilidad
puede adoptar diferentes formas: la pobreza, p. ej., puede resultar en que las
viviendas no puedan resistir a un terremoto o huracán.

Simulacro