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1.

ARTICULO 223:

ACTO JURIDICO PLURILATERAL: Son aquellos donde concurren tres o más


voluntades esgrimidas por los sujetos, donde a diferencia de los actos jurídicos
unilaterales complejos, esta pluralidad de voluntades es autónoma e
independiente entre sí, mediante las cuales los celebrantes fijan su posición
contractual.

Ejemplos:

- La Ley General de Sociedades, donde se requiere la presencia de dos o


más voluntades para constituir una sociedad. (Art. 1° de la Ley General de
Sociedades)
- El subarrendamiento es un acto plurilateral claro, ya que existe intervención
de tres voluntades (estas voluntades autónomas e independientes), siendo
una de ellas la del subarrendatario, el arrendatario y el arrendador (Art.
1692º C.C)
- La Cesión de posición contractual, en este tipo de contrato intervienen 3
personas: el cedente, el cesionario y el cedido (Art 1435º C.C)

ARTICULO 223(C.C.): NULIDAD DE ACTO PLURILATERAL


“En los casos en que intervengan varios agentes y en los que las prestaciones de
cada uno de ellos vayan dirigidas a la consecución de un fin común, la nulidad que
afecte al vínculo de una sola de las partes no importa la nulidad del acto, salvo
que la participación de ella deba considerarse como esencial, de acuerdo con las
circunstancia.”

La anulabilidad de la participación de una de las partes, en el acto jurídico donde


concurren varias partes, para lograr un fin común, no supone la nulidad de todo el
negocio si según las circunstancias su participación no es esencial y el acto
jurídico puede ejecutarse de la misma manera con las partes restantes.
Contrariamente, el negocio será nulo en su totalidad, si la participación del agente
es esencial, en cuya circunstancia el acto jurídico ya no puede ejecutarse.1

Aquí se aplica la nulidad, la regla de que lo accesorio sigue la suerte de lo


principal y no a la inversa. El ejemplo puede ser:

Un contrato entre un autor de libros, un editor y un dibujante. El autor entrega el


libro, el editor lo imprime y, con la finalidad de graficar determinadas partes,
contrata también el mismo acto el dibujante. Si el contrato en la parte del dibujante

1
Romero M. Francisco.(2003).”Curso del Acto Jurídico”. Editorial: Portocarrero. Pag.331
fuera declarado nulo, no queda afectado lo correspondiente al editor, que es la
actividad central prevista. Sin embargo, si se declara nulo lo referente al editor,
entonces no tiene sentido que subsista lo que corresponde al dibujante.
Obviamente, en estos casos podrá haber resarcimiento de daños y perjuicios, pero
esto pertenece a otro ámbito del Derecho Civil.

Cuando el Código habla de nulidad en el texto de este artículo, debemos entender


invalidez, pues la norma se aplica tanto a la nulidad como ala anulabilidad.

2. ARTICULO 226:

ARTICULO 226(C.C.): ALEGACION DE INCAPACIDAD EN BENEFICIO


PROPIO
La incapacidad de una de las partes no puede ser invocada por la otra en su
propio beneficio, salvo cuando es indivisible el objeto del derecho de la obligación
común.

Este artículo del C.C. nos dice que el que es capaz no puede invocar la
incapacidad del que concurre con el cómo coparte, en su propio beneficio, salvo
cuando es indivisible el objeto del derecho de la obligación común.

La redacción del artículo es oscura y discutible. Esta norma relacionada con la


capacidad jurídica de la persona es una de las más controvertidas en su
significado y aplicación. La fuente para el efecto esta en León Brandarían, nos
dice que se trata de la concurrencia de una persona incapaz junto con otra capaz,
integrando ambas una parte contratante, celebren un negocio con otra persona,
que viene a ser la otra parte del contrato. Entonces cabe invocar la anulación del
acto por incapacidad, pero ello debe ser por todo el objeto u obligación en que
interviene el incapaz con su codeclarante.

Sobre el mismo caso, Leon Barandiaran nos pone el siguiente ejemplo:

Si A, incapaz, y B, capaz, venden un caballo, del que son condominios, a C, la


anulación puede ser solicitada por A, pero con relación a toda la venta del caballo
comprado por C, pues no cabría que se anulase solo parcialmente.2

En este ejemplo si es posible que el capaz invoque la nulidad total del acto,
porque la venta del caballo es indivisible. De ser divisible el objeto de la obligación
el capaz ya no puede invocar la nulidad de todo el acto.

2
LEÓN BARANDIARÁN, José. “Manual del acto jurídico”. Lima: Imprenta de la Universidad Nacional Mayor
de San Marcos. Lima. 1961. p. 61
3. ARTICULO 227:

ARTÍCULO 227(C.C.): ANULABILIDAD POR INCAPACIDAD RELATIVA


“Las obligaciones contraídas por los mayores de dieciséis años y menores de
dieciocho son anulables, cuando resultan de actos practicados sin la autorización
necesaria”

En el artículo 44 del C.C. vigente dice en su inciso 1, que son relativamente


incapaces los mayores de 16 y menores de dieciocho años de edad. Por su lado,
el artículo 221 inciso 1, dispone que el acto jurídico es anulable por incapacidad
relativa del agente.

Pero el artículo 227 del C.C. plantea la posibilidad de que actos del incapaz
relativo tenga validez, si es que se han hecho con la autorización necesaria. La
primera inquietud es quien autoriza. No cabe duda que se refiere a sus
representantes legales como lo son los padres o el tutor correspondiente.

Lo que el derecho busca es que los menores que cuenten con capacidad relativa,
puedan ser autorizados, por sus padres para dedicarse al ejercicio de una
profesión u oficio, puedan contraer matrimonio, dedicarse a conducir un negocio o
industria, en cuyo caso los actos que celebren tengan toda validez y nadie puede
impugnarlos.

Consecuentemente si no existe esa autorización, los actos jurídicos que practique


el incapaz relativo son anulables de conformidad con lo establecido por el artículo
227 del C.C.

4. ARTICULO 228

ARTÍCULO 228 DEL (C.C.) ACCIÓN DE REPETICIÓN CONTRA EL INCAPAZ


"Nadie puede repetir lo que pago a un incapaz en virtud de una obligación
anulada, sino en la parte que se hubiera convertido en su provecho".

El artículo 228, solo permite la restitución del incapaz en la parte que se hubiere
convertido en provecho del mismo. Contrariamente, nadie puede pedir tal
restitución a un incapaz en virtud de una obligación anulada. Como sostiene León
Barandiarán este es un castigo que sobreviene al capaz por haber contratado con
un incapaz. Se entiende que el primero podía presumir que el incapaz, debido a su
situación de incapacidad, lo malgastaría o disiparía en lugar de utilizarlo
apropiadamente lo que hubiera recibido.
De manera que es fundamental considerar si el incapaz invirtió o no lo que recibe,
en provecho propio. Si la respuesta es afirmativa no habría razón para que el
incapaz no estuviera obligado a la restitución, el no hacerlo, significaría
enriquecimiento indebido. En caso negativo el incapaz no debe estar obligado a la
restitución tal como lo dispone el artículo 22 del Código Civil. De esta manera, el
dispositivo ha escogido por brindar protección al incapaz, respondiendo de esta
manera a la alternativa entre el perjuicio que experimenta la parte capaz por
negligente o de mala fe y el perjuicio de la parte incapaz. La ley opta por preferir a
esta última.

El artículo 228 se refiere al provecho del incapaz, que significa enriquecimiento


patrimonial, es decir, aumento de patrimonio.

Para una mayor aclaración, sobre este punto, es conveniente recurrir al ejemplo
que nos pone León Barandiarán.

Así, si A capaz compra una casa de B incapaz y éste al recibir el precio que le
paga A invierte ese dinero en otra cosa de igual valor, o la coloca en inversiones
seguras como puede ser una hipoteca, depósito bancario, o lo emplea útilmente
en su provecho, alimentos, medicinas. A al anularse la compra venta por
incapacidad de B; debe devolver a A la casa y B deberá devolver el precio que
recibiera. Pero si B ha malgastado el dinero que se le pagó, lo ha disipado, lo ha
perdido, no estará B obligado a devolver tal precio a A.

5. ARTICULO 229

ARTÍCULO 229 DEL (C.C.) LA NULIDAD CUANDO HAY MALA FE DEL INCAPAZ
"si el incapaz ha procedido de mala fe, ocultando su incapacidad para inducir a la
celebración del acto, ni él, ni sus herederos o cesionarios, pueden alegar la
nulidad"

En términos menos claros, el artículo 1129 del Código de 1936 es un precedente


del artículo 229 del Código vigente.

El comentario hecho por León Barandiarán", al artículo 1129 del Código de 1936,
coincide plenamente con la forma como quedo redactado el artículo 229 del
Código vigente en 1984. Sostiene el profesor san marquino que no procede la
anulación del negocio a petición del incapaz o de quien lo represente y, por tanto,
la restitución de lo que pago al otro declarante en el negocio, si de parte del
incapaz hubo dolo empleado contra ese contradeclarante, para engañarlo en
cuanto a su status del incapaz, representándose como capaz.

Igualmente reproducimos el ejemplo de dicho tratadista. Así,


si A, menor de edad, falsifica su partida de nacimiento y se presenta a B como
mayor de edad, celebrando un contrato por el cual le vende una casa; si A, o su
representante pretendiera anular la compra venta por la circunstancia de la
minoría de edad de A, la acción no sería aceptable. De esta manera, la ley castiga
la mala fe con que procedió el incapaz, negándole la acción que de no haber
mediado la mala fe habría podido incoar.

La sanción no sólo es para el incapaz sino que se extiende a sus herederos o


cesionaros, quienes tampoco podrán hacerlo. La severidad es tan radical según la
cual el incapaz pierde la protección legal frente al capaz, quien aprovechándose
de la inexperiencia del menor, puede convertirlo en víctima de sus relaciones
jurídicas. Tal beneficio no subsiste cuando el incapaz ha obrado de mala fe. En
ese caso el derecho no o protege más negándole el derecho tanto a él como a sus
herederos o cesionarios, de alegar la nulidad del acto contra la parte capaz que le
exige su cumplimiento.