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REALIZADO POR JAVIER PAUCAR L

UNIVERSIDAD DEL AZUAY

Resumen Documento de Puebla lll Conferencia General de Episcopado Latinoamericano

Visiones inadecuadas del hombre en Latinoamérica entrar


Introducción

1. Dios restaura desde dentro su dignidad. La fe en Cristo nos ofrece criterios fundamentales
para tener una visión integral del hombre y su realización histórica
2. La evangelización de América Latina exige de la iglesia una palabra clara sobre la dignidad
del hombre. SI quiere rectificar o integrar visiones inadecuadas que se propagan en America
latina se atenúa contra la identidad Y la genuina libertad.
3. Seas fraguado una especie de mestizaje latinoamericano. Aunque su espíritu permanece una
base de vivencias religiosas marcadas por el Evangelio, se entremezclan cosmo visiones ajenas
a la fe cristiana.
Visión determinista
4. No se puedes conocer en América Latina la erupción del alma religiosa primitiva a la que se
liga una visión de la persona como prisionera de las formas mágicas de ver el mundo y actuar
sobre. En esta visión determinista no le cabe otra actitud sino colaborar con esas fuerzas cuando
darse entre ellas.
5. Una variante de esta visión determinista, pero más del tipo fatalista o social, se apoya en la
idea errónea de que los hombres no son fundamentalmente iguales.
.Visión psicología
6. En la visión psicológica del hombre, según su expresión más radical, se nos presenta la
persona como víctima del instinto fundamental erótico o como un simplemente mismo de
respuesta estímulos, carente de libertad.
Visiones economistas
7. Bajo el signo de lo económico, se puede señalar en América Latina tres visiones del hombre
que, distintas, tiene una raíz común. Todos se fabrica y se vende en nombre de los valores de
impidiendo así el acceso a los valores espirituales.
8. Liberalismo económico, de praxis materialista. La dignidad de la persona consiste en la
eficacia económica y en la libertad individual, se ciega a las exigencias de la justicia social Y se
coloca al servicio del del dinero.
9. El marxismo clásico, sustituye la visión individualista del hombre por una visión colectiva,
casi mesiánica coma del mismo. decide sus normas de comportamiento únicamente de quienes
son responsables del cambio de las estructuras socio político económicas. Por eso desconoce el
derecho de la libertad religiosa Y los derechos del hombre.
Visión estatista
10 Tiene su base en la teoría de la seguridad nacional. Poner individuo servicio ilimitado de la
supuesta guerra total contra conflictos culturales, sociales, políticos y económicos, Mediante
ellos, Contra la amenaza del comunismo. Frente este peligro permanente, vea lo posible, se
limitan, como en toda situación emergencia, las libertades individuales y la voluntad del Estado
se confunde con la voluntad de la nación.
Visión cientista
11 La organización técnico científica a dado como resultanteuna visión cientista del hombre,
cuya vocación esa conquista del universo. En esta visión, sólo se reconoce como verdadero que
la ciencia puede demostrar. Una especie de ingeniería social puede controlar los espacios de
libertad individuos instituciones, Con el riesgo de reducir los amigos elementos de cálculo.
Reflexión doctrinal
proclamación fundamental
12 Es obligación nuestra proclamar, ante los hermanos de América Latina, la dignidad que a
todos, sin distinción alguna, les expropia Y que, sin embargo, vemos conculcada tantas veces de
forma extrema.
13 Profesamos, el bien común, consiste en la realización cada vez más fraterna de la común
dignidad, lo cual exige no instrumentalizar a unos a favor de otros y están dispuestos a sacrificar
aún bienes particulares.
14. Condenamos todo menosprecio, reducción o atropellos de las personas y de sus derechos
inalienables.
15. Sólo la aceptación y el seguimiento de Jesucristo nos abren a las certidumbres más confort
antes y a las exigencias más apremiarles de la dignidad humana. Pero no nos cabe duda que
estamos unidos también otros hombres lúcidos, que siguen la luz del espíritu que el creador les
ha dado Y Que pone esfuerzo en la propia persona Y en los demás un don magnífico, un valor
irrenunciable.
16imperativo original de esta ahora de Dios en nuestro continente.
Dignidad y libertad
17. Tiene que valorarse entre nosotros la imagen cristiana de los hombres tiene que volver a
razonar la palabra libertad que es a un tiempo don y tarea.
18. La libertad implica siempre la capacidad de ir construyendo una comunión, Sobre tres
planos inseparables: la relación del hombre con el mundo, con las personas como hermanos Y
con Dios como hijo.
19. Por libertad prestada sobre mundo material de la naturaleza de la técnica, El hombre lograr
la inicial realización de su dignidad: someter ese mundo a través del trabajo Y de la sabiduría Y
humanizarlo, De acuerdo con el Licinio del creador.
20 La dignidad del hombre verdaderamente libre exige que no se deje encerrada en los valores
del mundo, Sino que, como ser espiritual, se libere de cualquier esclavitud y vaya más allá, en
donde se encuentra consigo mismo Y con los demás.
21. No sería posible el auténtico y permanente logro de la dignidad humana en este nivel, si no
estuviéramos al mismo tiempo auténticamente liberados para realizarnos en el plano
trascendente.
22. A través de la indisoluble unidad de estos tres planos aparece mejor las exigencias de
comunión y participación que brotan de esa dignidad.
23. El amor de Dios, que nos dignifica verticalmente, se puede por necesidad como unión de
amor con los demás hombres y participación fraterna; para nosotros, hoy, debe volverse
particularmente obra de la justicia para los oprimidos, el esfuerzo de liberación para quienes
más la necesita.
24. La actitud personal del pecado Y la ruptura con Dios que envilece al hombre, corresponden
siempre en el plano de las relaciones interpersonales en la actitud egoísmo, de orgullo, mi
ambición Y envía que genera injusticias, dominación, violencia todos los niveles, etc.
25. Tenemos que liberarnos de este pecado.com el pecador, Destructor de la dignidad humana.
Nos liberamos por la participación en la vida nueva que nos trae Jesucristo Y por la comunión
con el.
El hombre renovado a Jesucristo

26 El pecado está minando la dignidad humana que Cristo ha rescatado. A través de su


mensaje, de su muerte y resurrección, nos ha dado su vida divina: dimensión
insospechada y eterna de nuestra existencia terrena . Jesucristo, viviente en su Iglesia,
sobre todo entre los más pobres, quiere hoy enaltecer esta semejanza de Dios en su
pueblo: por la participación del Espiŕ itu Santo en Cristo.
27. Jesucristo ha restaurado la dignidad original que los hombres habiá n recibido al ser
creados por Dios a su imagen 94 , llamados a una santidad o consagración total al
Creador.
28. En Jesucristo llegamos a ser hijos de Dios, sus hermanos y partícipes de su destino,
como agentes responsables movidos por el Espiŕ itu Santo a construir la Iglesia del
Señor.
29. En Jesucristo hemos recibido la imagen del «hombre nuevo» (Col 3,10), con la que
fuimos configurados por el bautismo y sellados por la confirmación, imagen también de
lo que todo hombre está llamado a ser, fundamento último de su dignidad.
30. Ante Cristo y María deben revalorizarse en América Latina los grandes rasgos de la
verdadera imagen del hombre y de la mujer: todos fundamentalmente iguales y
miembros de la misma estirpe.
31. En esta pluralidad e igualdad de todos, cada uno conserva su valor y su puesto
irrepetibles, pues también cada hombre latinoamericano debe sentirse amado por Dios y
elegido por É l eternamente , por más que lo envilezcan, o por poco que se estime a sí
mismo.
32. Por otra parte, Dios nos da la existencia en un cuerpo por el que podemos
comunicarnos con los demás y ennoblecer el mundo.
33. Nos alegramos, pues, de que también en nuestros pueblos se legisle en defensa de
los derechos humanos.
34. La Iglesia tiene obligación de poner de relieve ese aspecto integral de la
Evangelización
35. Sólo si se llegará a vivir lo más propio de mensaje cristiano sobre la dignidad
humana, que consiste en ser más y no entender más; esto servirá tanto de los hombres
que acostados en sufrimiento no vacila en aceptar la vida , cuanto entre aquellos que,
renunciando la vida placentera, Se dediquen la platicar un modo realista las obras de
servicio los demás, que te di media con que Cristo ha de juzgar incluso quienes no lo he
conocido.