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Economía Política II.
Estudio preliminar, Introducción, y Prefacio, pp. VII-LXXVI
Lázaro López Luis Antonio
Febrero 11 de 2019

Es un producto del siglo de las luces, pero tiene las raíces clavadas muy hondo en
Escocia. Adam Smith nació en Kirkcaldy, en 1723, pueblo costanero. En sus
lecturas de los años 1752-53 expone su doctrina de la libertad económica,
desarrollada mas tarde en la Riqueza de las naciones, y emboza su filosofía de la
historia, que amplio más tarde, enriqueciéndola con nuevas perspectivas.
La publicación de la teoría de los Sentimientos Morales, en 1759, marca un
derrotero importante en su vida. Ese libro fue considerado desde los primeros
momentos como una obra maestra. Le consagra intelectualmente y, tras la fama,
van en aumento el número de estudiantes ansiosos de oír sus explicaciones.
Adam Smith, fue hombre de gran temple, que no sea aparto nunca, en las
cuestiones fundamentales, de la norma que le dictaba su conciencia.
Mucho sea discutido la originalidad de Adam Smith. Para unos, es el fundador de la
economía política. Para otros, un profundo conocedor de la literatura económica de
su época, que supo ordenar y perfeccionar la obra de sus antecesores,
presentándola en una forma sumamente atrayente.
La influencia de los fisiócratas en la obra de Smith es innegable, pero no alcanza la
importancia que le atribuye algunos historiadores del pensamiento económico.
Donde más se deja sentir el influjo es en la explicación de la renta de la tierra.
La división del precio en salarios, renta y beneficio aparecen las conferencias de
dadas en 1755, en el Club fundado por los con Cochrane.
Los Fisiócratas y Adam Smith abordan directamente el asunto formulando una
resolución científica del mismo.
El problema de la división del ingreso nacional apuntando un proyecto de resolución
que no pasa de la categoría de bosquejo.
Así como el precio o valor en cambio de cada mercancía en particular, y tomada
separadamente, se resuelve en una o en otra de estas tres partes o bien en todas
ellas, de igual suerte el de todas las mercancías que componen el valor anual del
producto de cada nación, considerando en su conjunto, se reduce necesariamente
a esas tres porciones, y se distribuye entre los diferentes habitantes del país cómo
salarios de su trabajo, beneficios de su capital o renta de su tierra.
El total de lo que anualmente se produce u obtiene por el trabajo de la sociedad, o
lo que es lo mismo, su precio conjunto, se distribuye originariamente de este modo
entre los varios miembros que le componen. Salarios, beneficio y renta son las tres
fuentes originarias de toda clase de renta y de todo valor de cambio. Cualquier otra
clase de rentas se deriva, en última instancia, de una de estas tres.
La importancia del interés personal, cómo factor determinante de la vida económica,
la fuerza promotora del interés individual aparece ya en el tratado de economía
política. Los economistas, cómo se llamaban a los partidarios de la escuela
fisiocrática, parte del interés personal en la formulación de sus máximas políticas y
en el estudio de las motivaciones individuales, mientras que Smith arranca de la
naturaleza y de sus últimos fines.
La riqueza porque sigue, no consiste únicamente en el oro en la plata. Su fuente
hay que ir a buscarla en la industria humana aplicada en el cultivo de suelo y a las
manufacturas. Los metales preciosos constituyen parte de esas riquezas y realizar
una función muy importante. el dinero puede hallarse en exceso o defecto variando
con el arreglo o las circunstancias la cantidad Pon mi cita para hacer frente a los
requerimientos del comercio. Su flujo y reflujo se regula de una manera espontánea.
las naciones en el mundo se hayan relacionadas de la misma manera que las
ciudades en el estado y las familias con la ciudad. En el aspecto comercial, el globo
terráqueo es como un solo país en donde puedo esperar los comerciantes esperan
también el público.

La teoría de los Sentimientos Morales pretende analizar las regiones recónditas del
alma, para descubrir las reglas naturales que norman la conducta del hombre.
Precisa conocer aquella, saber cuáles son sus instintos y sus pasiones para
descubrir las leyes que gobiernan el comportamiento humano.
Las doctrinas que recaban el egoísmo o el altruismo como venero exclusivo de las
acciones virtuosas se rechazan de consumo por Adam Smith. Las acciones egoístas
no sólo son admisibles moralmente; se hallan justificadas, y son en muchas
ocasiones un ingrediente necesario en la batalla de la vida cotidiana.

El ciudadano que dedicamos a nuestra propia felicidad e incluso a nuestros


intereses se manifiesta en múltiples ocasiones como un principio de acción en
extremó plausible.

El análisis del comportamiento ajeno nos lleva de una manera insensible a sacar
ciertas conclusiones sobre las cosas permisibles y vendadas; sobre las actuaciones
convenientes y las que están mal vistas.

La justicia es una pieza maestra de la filosofía social de Adam Smith. La sociedad


puede quizá subsistir movida por razones exclusivamente altruistas, pero, aún en
ese evento, es necesario que los hombres no se causen daño unos a otros.

La economía se regula por su propia virtud y es una parte de ese orden,


denominado por Smith el sistema sencillo de la libertad natural. Los ricos escogen
del montón solo lo más preciado y agradable. Consumen poco más que el pobre y
a pesar de su egoísmo y rapacidad natural, y aunque no sólo procuran sus propias
conveniencias, y lo único que se propone con el trabajo de esos miles de hombres
a los que dan empleo es la satisfacción de sus vanos e insaciables deseos, dividen
con el pobre el producto de todos sus progresos. Son conducidos por una mano
invisible que los hace de distribuir las cosas necesarias de la vida casi de la misma
manera que habrían sido de distribuidas si la tierra hubiera estado repartir en partes
iguales, entre todos sus habitantes

El interés privado es el motor fundamental de la vida económica; pero se halla


domesticado en sus extralimitaciones por consideraciones de justicia.

El trabajo es la clave de la riqueza y proporciona el fondo que suministra todas las


cosas que son necesarias y útiles.