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DAÑOS MECÁNICOS

PARDEAMIENTO:
Se inicia con una mancha circular de color castaño extendiéndose rápidamente en círculos
simétricos y hacia el interior. Sobre la zona afectada aparece una abundante eflorescencia de
color gris.

PODREDUMBRE MOHOSA:
El primer síntoma es una mancha circular húmeda que avanza de manera rápida y toma color
pardo oscuro: sobre la zona afectada se observa la fructificación del hongo color blanco en
un principio y negro después. El hongo forma nidos en cajones de los frutos afectados
observándose abundante micelio blanco.
DAÑO POR FRÍO:
Se presenta como el pardea miento interno de la pulpa tintes rojos en la pulpa, falta de jugo
y pérdida de sabor. Estos síntomas se desarrollan de manera sola durante la maduración tras
un periodo de almacenamiento en frío por lo que usualmente son detectados una vez que
llegan al consumidor. Dicha fruta que sufre este problema es la que se almacena en un rango
de temperatura de 2 a 6 °C. El rango de temperatura para la conservación de dicho alimento
es de 0 a +/- 0.5 °C con una humedad relativa de 90 a 95 %.

INKING:
Este daño consiste en un desorden a base que se ha enfriado rápido por agua en el sector de
limpieza y en el encerado. Es de manera fundamental un daño por roce, ya que se produce de
tal manera cuando existe una abrasión asociada a la contaminación con metales. Las
antocianinas, pigmentos responsables del color de la fruta, se encuentra en las vacuolas de la
epidermis y varían su color al producir una modificación en su estado químico, lo cual puede
ocurrir por cambios en el pH del jugo vacuolar, contaminación por metales o por interacción
con otros compuestos flavonoides. Con el roce se rompen las membranas celulares de la
epidermis y se libera el contenido vacuolar hacia los espacios extracelulares, si existe la
contaminación por hierro, cobre o aluminio, este se une a las antocianinas y forma un
complejo que cambia el color y produzca típicas manchas negras.
DAÑO POR IMPACTO:
Se observa de manera notoria en frutos que superan la capacidad del cajón. En la variedad
Pavía se presentan muchos de estos daños, ya que los cajones de 15 kg vienen con 17 kg.
Las frutas de hueso son susceptibles al daño mecánico que incluye el magullamiento por
impacto, compresión y abrasión o vibración. Es de suma importancia el manejo durante La
cosecha, el acarreo y en las operaciones de empaque para minimizar dichos daños, ya que
determinan la una calidad de apariencia reducida, actividad fisiológica acelerada, mayor
potencial de inoculación de organismos de las pudriciones y actividad de agua
Los daños producidos por impacto resultan en fuertes pérdidas para la exportación de
duraznos y ciruelas. Las múltiples caídas, rebotes y choques que puede sufrir la fruta durante
la cosecha, transporte y embalaje pueden resultar en daños mecánicos visibles en el tejido.
Hasta el 5 % de la fruta que ingresa a la línea de empaque puede resultar dañada a raíz de las
numerosas transferencias entre los sectores de ésta. A su vez, se ha reportado la presencia de
daño con un promedio de 0.3 frutos por caja de durazno exportada. El uso del detector
electrónico de impactos IS-100 (Instrumented Sphere, Techmark, Inc., Lansing, MI 48917
U.S.A.), es una de las mejores herramientas disponibles para evaluar zonas de una línea de
embalaje propensas a dañar la fruta y ha sido utilizado con éxito en otras especies. Este
instrumento cuantifica la máxima aceleración de gravedad y los cambios de velocidad,
propios de un impacto. Con el fin de relacionar los registros del IS-100 con la aparición de
zonas dañadas en la fruta, se determinaron umbrales de daño en duraznos y ciruelas sobre
distintos materiales de impacto (metal, PVC y poliuretano), niveles de madurez, calibres y
zonas del fruto (ecuatorial, quilla y hombro).
MAGULLAMIENTO COMPRESIÓN:
Ocurre durante las operaciones de empaque y durante el transporte largo desde la huerta hasta
la Empacadora. Los duraznos y nectarina son más susceptibles a este impacto a diferencia de
la ciruela

MAGULLAMIENTO POR ABRASIÓN:


Ocurre en cualquier momento durante el manejo de pos cosecha. Este magullamiento se
evita al utilizar procedimientos Para reducir las vibraciones durante el transporte y manejo
para inmovilizar la fruta. Dichos procedimientos Incluyen instalar sistemas de suspensión
de aire en los ejes de camiones, forros de plástico dentro de los contenedores, instalar
almohadillas en la parte superior de los contenedores, Evitar la abrasión del fruto en la línea
de empaque y utilizar procedimientos que inmovilicen la fruta dentro de los envases.