You are on page 1of 3

INFOGRAFIA FINAL

TRANSCOMPLEJIDAD Y CAMBIO ORGANIZACIONAL

Fanny Ramírez
C.I. V- 14.041.217

La transcomplejidad y el cambio organizacional, como elementos


engranados soportan la afirmación de que todo ente organizado se reviste de
complejidad atribuible al desarrollo de sus funciones, de las gestiones a ser
aplicadas para el desenvolvimiento de sus procesos internos, cumplimiento de
fines y obtención de beneficios; aunado a la diversidad de conocimientos,
experiencias y mecanismos empleados por los actores de los procesos y los
medios utilizados para alcanzar tales meras, junto con la intervención de diversos
factores internos y externos que influyen en el desempeño de las acciones,
necesarias para producir y utilizar el conocimiento en pro de un objetivo común,
cuyos procesos de acción deberán irse ajustando a los cambios propios del
entorno y se adaptarán a las nuevas tendencias que incidan en la organización; de
allí que al conocer los aportes de la transcomplejidad empresarial, coadyuven a
discernir sobre los agentes que intervienen en el cambio organizacional.
Al hablar de transcomplejidad, implica adquirir una postura de visión amplia
sobre el desempeño de la gerencia y cómo esta logra enfrentar con juicio,
racionalidad y valor los distintos problemas o situaciones, desde una perspectiva
que oriente a una mira tendiente a la oportunidad de mejora. Con alternativas
reales, múltiples y diversas según distintas reacciones que pudieran suscitarse,
permitiendo entonces que la gerencia se enfrente a las dificultades de manera
diferente, con una visión totalitaria que incluya a la empresa, sus funciones,
procesos y entorno dentro del problema; que consienta ver todos los extremos en
una sola mirada y por lo tanto comprender las relaciones existentes dentro de la
organización, para que se considere un escenario reflexivo, orientado hacia el
reconocimiento de la necesidad de una nueva concepción de gerencia para el
desarrollo de procesos organizacionales complejos que respondan a la
multiplicidad de factores estrechamente ligados a la empresa y su entorno social.
La transcomplejidad, es una expresión que surge para integrar los
planteamientos del paradigma de la complejidad y de su método de estudio, que
considera la multiplicidad de disciplinas, funciones y experiencias que se hacen
presente en la gerencia, dado que esta es una corriente producto del siglo XX, en
el que se hizo necesario obtener los mecanismos más idóneos para dirigir, guiar y
gestionar a las organizaciones de modo productivo, eficiente y en procura de fines
comunes; puesto que reviste un carácter científico que le permite adaptarse a los
cambios según sean los aportes de las investigaciones.
Las corrientes administrativas han venido cambiando y adaptándose a las
tendencias suscitadas a lo largo de los tiempos; se han acoplado y ajustado a los
mecanismos de trabajo, procesos y procedimientos tecnológicos que han
penetrado en las organizaciones con el objeto de mejorar las funciones desde el
plano social, administrativo, económico, distributivo, psicológico, científico,
financiero, tecnológico y organizacional, trayendo consigo el manejo de destrezas
y diversidad de disciplinas que se interrelacionen entre sí dentro de las empresas,
para lograr alcanzar sus fines, permanecer o crecer en los mercados en donde
actúan, con apoyo de las ciencias puras, de las cuales se valen y hacen uso los
integrantes del ente para resolver las distintas situaciones a las que se hace frente
en el día a día.
De allí que se haga uso de la complejidad como concepto que reviste a la
gerencia, para describir sus procesos, interrelaciones y formas de actuar; algunos
autores consideran a esta tendencia desde dos perspectivas, la científica que
parte de las ciencias como la matemática, física, teoría de sistemas, cibernética y
probabilidad que orientan a resultados específicos sobre un estudio en cuestión;
hasta un segundo planteamiento descrito por Morín (2003) quien lo concibe como:
… un tejido de constituyentes heterogéneos inseparablemente
asociados. Es la dialógica orden/organización que supone
temporalidad, no lineada, aleatoriedad, autoorganización,
probabilidad para extraer nueva información. Desde este punto
de vista la complejidad es una concepción distinta del hombre
como sujeto que estudia la realidad desde una perspectiva
dialógica. Es una ciencia del hombre y para el hombre. Es una
aventura de acción cotidiana con vocación transdiciplinar,
donde los diferentes aspectos del saber están en constante
interacción y complementariedad”.
Desde el punto de vista gramatical, transdiciplinariedad, proviene del prefijo
“trans” que se refiere a lo que simultáneamente es "entre" "a través" y "más allá"
de la disciplina. Implica una idea con amplitud de perspectiva e incluso de
trascendencia, que denota disolución de fronteras e integración de campos de
conocimientos, que introduce reflexibilidad en el análisis, haciendo que la
investigación transcompleja pueda entonces, ser considerada como un proceso
bio-afectivo y cognitivo, que incluye además reconocer los aspectos sociales,
culturales, institucionales, políticos y de producción – gerencia de conocimientos,
como un producto complejo que se genera de la interacción del hombre con la
realidad de la cual forma parte.
Este enfoque profundiza en las distintas interrelaciones que articulan en la
gestión empresarial, que combinan la interacción entre sujeto y entorno, ya sea
social – interno – externo- empresarial y afines, como fuentes constitutivas de la
realidad compleja; asumiendo la noción del principio de identidad complejo que
posibilita la subjetividad y la objetivación de la empresa, junto con sus sujetos; así
como la compatibilidad colectiva que relaciona la dialógica (relaciones entre los
seres humanos y la naturaleza), los observadores participantes y activos en la
construcción de los procesos, funciones y desarrollo de acciones implícitas para la
obtención de los fines, además del raciocinio y comprensión de las actividades
empleadas. Se trata de objetivar la complejidad del sujeto que investiga, a la vez
que distinguirlo sin apartarlo de aquello que investiga.
De acuerdo a la UNESCO (1997), la transcomplejidad es inseparable de
una nueva visión y de una experiencia vivida. Es una vía de autotransformación
orientada hacia el conocimiento y hacia la creación de un nuevo arte de vivir. En
este sentido, la investigación bajo este enfoque debe adecuarse a problemas
transversales, transnacionales y multidimensionales como a las grandes
macroteorías.
Es así como al caracterizar una situación de investigación gerencial o
análisis de procesos, en el marco de la transcomplejidad requiere de una
descripción contextualizada e integradora, que relacione las distinta etapas
intervinientes para el desarrollo de los procesos y funciones, vinculando etapas
precedentes, ejecutoras, potencialidades de continuidad, controladoras, de
interpreta y evaluación; además del contexto que ha signado el desenvolvimiento
de las funciones en el plano histórico de la empresa; es decir, que considere su
pasado, su presente y futuro, con énfasis en la innovación, inventiva,
autotransformación y reigeniería de procesos asociados.
La actividad gerencial implica la aceptación del cambio y considerar a este
como una herramienta fundamental de la cual podrá valerse la administración,
para hacer más competitiva a la organización, afianzarla en el mercado, prever su
permanencia en el tiempo y acoplarse a las necesidades del demandante. Debe
construirse desde una visión flexible que combine el ámbito funcional de la
empresa, junto con la sociedad y su plano globalizado; con intervención directa en
el cambio y sus implicaciones, tales como la incidencia de la incertidumbre, la
subjetividad y fuerzas intervinientes en el curso de los acontecimientos;
considerando en todo momento al ser humano, la influencia tecnológica,
económica, política, ética, moral, cultural, social, afectivo, creativo y normativo,
hasta con impacto de la costumbre, intuición, religiosidad, espiritualidad,
experiencia y aplicación de métodos científicos, de todos los elementos vinculados
a la empresa y su gerencia. , de la experiencia del investigador y de la
participación de los actores del proceso.
En tal sentido, al hablar de transcomplejidad y vincularla con el cambio
organizacional debe considerarse que es la razón de ser y hacer de este último;
dado que la intervención de la gran variedad de disciplinas, corrientes,
conocimientos y doctrinas coadyuvan a que la organización se mantengan en
cambios constantes y por lo tanto, se requiera que sean congruentes entre sí,
debido a que se encuentran orientados a la obtención de un conocimiento. Por lo
general, los fines organizacionales están construidos sobre la base de objetivos
dirigidos a alcanzar realidades imprescindibles para el ente y relacionan el
conjunto de elementos necesarios para alcanzarlos.
De lo anterior se colige, que toda entidad por ser compleja se encuentra
integrada por personas con diversidad de conocimientos y experiencias según sea
el nivel que ocupe dentro de la gerencia y el tipo de bien o servicio que ofrezca
esta, con influencia directa del medio ambiente que circunda a la empresa tanto
interno como externo, las diversas posturas y cambios que también influyen en
este, es allí donde la organización también debe buscar obtener equilibrio en entre
las diversas influencias asumiendo las que le convenga y desechando las que se
conviertan en amenaza, poniendo de manifiesto las ventajas institucionales y
aprovechando las oportunidades que se presenten, ajustándose a la innovación y
transformaciones globales.