You are on page 1of 15

“ABUELITA DE BATMAN " GALÁN: Mira.

Mañana no tengo nada qué hacer ¿por qué no vienes y recordamos


viejos tiempos, mh?
COMEDIA EN CINCO CUADROS
ESTELA: ¿Por qué nunca me llamaste? Te hablaba a diario ¿qué nunca te pasaron
mis recados?
“SIDAHARTA”
GALÁN: ¿Por qué no hablamos de eso después, Estela? Se me está haciendo tarde.
ESTELA: Cuando andábamos, yo era lo más importante para ti, Rodolfo.
Frente a un espejo imaginario, el GALÁN termina de arreglarse. Ensaya
GALÁN: Pero ya no andamos, mi vida... (La mujer lo mira con tristeza y reproche.)
miraditas, sonrisas seductoras y risitas de Don Juan
Mañana puede ser. Si quieres de una vez quedamos en la hora.
ESTELA: ¿Cómo puedes decirme eso, después de todo lo que vivimos? Cuando
GALÁN: (Suspirando) Bueno. A lo que te truje... (Se coloca un saco disponiéndose a menos trátame como amiga.
salir. Mira en torno). Creo que todo está listo. Flores, cogñac. Ya puse a
GALÁN: Mi amor. No creo ser grosero ni descortés. Simplemente hoy no podemos
enfriar el champán. Ojalá no tome mucho porque nomás compré una botella.
platicar. Entiéndelo ¿sí? Ahora si me permites...
Está carísimo (Recordando) Ay, la música. No la he escogido
(Recapacitando) No. Mejor la busco en el momento. Es cachondo ponerse a ESTELA: Cuando menos dime por qué tronamos.
buscar discos (Con voz seductora) ¿Qué prefieres? ¿Brahms o José José?
GALÁN: (Impaciente) Estela. Mañana hablamos todo lo que quieras. Ahorita no puedo.
Tengo grabaciones exclusivas. Bueno. Pues vámonos. Ojalá no haya mucho
tráfico aunque siempre es elegante llegar tarde. (Se oye que tocan a la ESTELA: Sólo quiero saber. No creo haberte hecho nada. Andábamos, sí pero
puerta. El GALÁN se extraña y acude a abrir. En la entrada aparece una ¿cuándo terminamos? De buenas a primeras me cortas sin decirme por qué.
mujer.) Ah, hola Estela ¿qué cuentas?
GALÁN: ¿Te vas o te quedas? Te puedo dar un aventón. Voy por tu rumbo.
ESTELA: Nada. Aquí nomás ¿tú? Ay, que elegante. No estás ocupado ¿Verdad?
ESTELA: Rodolfo. Dime por favor.
GALÁN: No, pero...
GALÁN: Desde el principio quedamos que era sin compromiso. Que si lo hacíamos
ESTELA: (Entrando) Invítame un café entonces. Necesito hablar contigo. (El GALÁN era por...sentirse bien. Acompañados. Nunca te pedí nada ni tú a mí. Ya
duda por unos momentos. La mujer se mete sin esperar invitación). pasó. Cada quien por su lado.
GALÁN: Pásale. Nada más que tengo un poco de prisa. ESTELA: Rodolfo. No te puedes pasar la vida de acostón en acostón. Necesitas echar
raíces.
ESTELA: No pienso tardarme (Viendo en torno) ¿sabes qué me fascina de tu casa?
que siempre la tienes arreglada y con flores. Me encanta. GALÁN: Así soy feliz. Nunca te lo oculté. Lo sabías (Mirando su reloj) Uta madre.
Ya es tardísimo. Deja avisar que voy a llegar tarde. (Va a un teléfono pero se
GALÁN: ¿No podríamos vernos mejor otro día?
arrepiente.) Mejor hablo del estudio. Ahorita regreso.
ESTELA: Rodolfo. Hace meses que no nos vemos. Que no sabemos el uno del otro.
ESTELA: Sí, mi amor.
GALÁN: Me hubieras hablado. Es que ahorita tengo una cita...de negocios.
GALÁN: (Aparte. Al público) Pinches viejas. No les puede dar uno amor porque de
ESTELA: ¿Y no puedes hablar diciendo que vas a llegar tarde? inmediato se sienten con derecho a todo. Y todavía pregunta la pendeja por
qué la corté...
GALÁN: Cómo crees. Eso no se hace. Es importante además.
ESTELA: Me imagino... ¿no me vas a ofrecer nada?
Se marcha el GALÁN. ESTELA se -sienta. Se abre el escote y se levanta la
GALÁN: Estela, en serio. Tengo que irme. No es que te corra, cariño.
falda. Poco después regresa el GALÁN.
ESTELA: (Enternecida) Ay, hacía tanto que no me decías así. Me encanta.
ESTELA: ¿No pones música? ¿Sabes qué? Vete. Con suerte y todavía alcanzo a la chava con la que quedé
de verme.
GALÁN: ¿Quieres? ¿No que vamos a hablar?
ESTELA: Es que te ves tan varonil buscando discos ¿qué prefieres? ¿Brahms o José
José? Se hace un silencio ominoso.
GALÁN: (Viendo el escote abierto) ¿Qué no andas con nadie, Estela?
ESTELA: El último fuiste tú y sigo esperándote. ESTELA: Ofréceme algo de beber. De seguro compraste champán.
GALÁN: Quedamos en que éramos libres. Sin compromiso. Además lo nuestro ya GALÁN: ¿No quieres mejor Bacardí? El champán es caro (Cizañoso) Lo uso sólo en
tiene rato. Si no has buscado es porque no has querido. grandes ocasiones.
ESTELA: ¿Le llamas rato a tres meses? ESTELA: ¿Sabes qué? No te sale ser malo. En el fondo eres bueno. Tierno. Buscas
protección.
GALÁN: Pues sí ¿no?
GALÁN: Oh sí y también tengo complejo de Edipo. Dicen además que todos los
ESTELA: Has sido el mejor de todos, Rodolfo.
donjuanes somos homosexuales en potencia. Es lo que dicen todas cuando
GALÁN: (Con falsa modestia) Tú también tienes lo tuyo. las mando al carajo. Para desquitarse. No me importa. Me gusta ser así.
Disfrutar de la vida.
ESTELA: ¿Por qué no seguir?
ESTELA: Estoy segura que vas a cambiar.
GALÁN: Porque me gusta mi libertad. No quiero estar atado a nadie, por eso.
GALÁN: ¿Además de sicóloga eres adivina? Mira tú. Y yo que nunca me di cuenta.
ESTELA: Ya no eres joven, Rodolfo. El tiempo pasa ¿quieres estar solo el día de
mañana? ESTELA: Es inútil que trates de convencerme que eres muy malo. Te conozco. No
eres así. No necesitas hacerla de villano para alejarme. No hace falta, de
GALÁN: Si tú te sientes vieja, no es asunto mío. Yo todavía la hago y prueba de ello
veras ¿brindamos?
es que no falta quien quiera acompañarme ¿Cómo voy a creer que en tres
meses no hayas agarrado nada? Y fea no estás, Estela.
ESTELA: Gracias. Siempre has sido muy amable. Caballeroso El GALÁN va a un mueble y sirve en dos copas
GALÁN: Mira, si lo que pretendes es formalizar una relación, viniste al lugar
equivocado. No soy de ésos. Si quieres sexo, órale. Que valga de algo la
GALÁN: ¿Por qué? ¿Por nuestro futuro y feliz matrimonio?
visita. (Trata de fajarla.)
ESTELA: Claro. Porque seamos felices el resto de nuestros días.
ESTELA: (Ofendida) ¡Suéltame!
GALÁN: Me encanta tu sentido del humor ¿sabes? Si alguna vez llegara a casarme, lo
GALÁN: ¿Qué quieres, entonces? Vienes. Te abres y enseñas. Si no vienes a eso ¿a
haría con una persona como tú. Eres buena compañera y sumamente cotorra.
qué carambas entonces? ¿A que andemos de manita sudada? Estás como
operada del cerebro. ESTELA: A esta casa le hace falta el toque femenino. Ahora que me venga pienso
cambiar esas cortinas. Nunca me han gustado. Y poner plantas. Dan tanta
ESTELA: Cuando me acuesto, me gusta amar.
vida.
GALÁN: (Aparte. Al público) ¿Ves por qué las corto? Porque todas son iguales.
GALÁN: ¿Los muebles están bien o los cambiamos?
Luego luego quieren casa (A ESTELA) De haber sabido que eras una
mojigata apretada, me cae que ni caso te hago. Chin. Pensé eras inteligente, ESTELA: Están bien así, aunque la cocina la tienes muy descuidada. Parece cocina de
liberada. Mira nomás con qué mamadas me vienes a salir a estas alturas soltero.
GALÁN: Faltaba más. Desde mañana vamos a buscar muebles
ESTELA: No crees que me venga a vivir contigo ¿verdad? GALÁN: ¡Hija de la chingada, donde me hayas contagiado verás, cabrona! ¡Te
puedes ir preparando!
GALÁN: Ay, Estela. Eres fabulosa. Salud.
ESTELA: ¿Y cómo sé que no fuiste tú el que me contagió? No hay modo de saberlo.
ESTELA: Salud.
GALÁN: (Jerimiqueando) ¡Sí, ahora yo, desgraciada! Y todavía tienes el descaro de
venírmelo a decir. Que huevos de cabrona. Que poca madre tienes, Estela.
Ambos beben. Pausa
ESTELA: Pensé que te gustaría saberlo.
GALÁN: Que considerada eres, hija de toda tu... (Se calma súbitamente. Se empieza a
ESTELA: A propósito de salud ¿hace cuánto que no te haces análisis de sangre? reír.) Pinche Estela, que mala eres, Por un momento me la creí. Uta...
(ESTELA no responde y se limita a mostrarle un documento.) ¿Esto, qué?
GALÁN: (Mirándola fijamente) ¿Por qué?.
ESTELA: Lee por favor...
ESTELA: Nomás. Con eso del SIDA nunca se sabe.
GALÁN: (Leyendo) " Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida "...
GALÁN: (Tras breve pausa) Sé con quién me meto.
ESTELA: SIDA para los cuates.
ESTELA: Eso mismo decía una amiga y... (No sabe que más agregar) Lo malo no es
tanto morirse sino que lo traten a uno como apestado. Ay, no te me acerques.
No me toques. Te dejan de visitar. Un perro se queda con más amigos. Te lo
El GALÁN se desploma en una silla como fulminado por un rayo.
deberías hacer. No sale tan caro. Si quieres te recomiendo un laboratorio. Es
muy discreto.
GALÁN: Me encanta tu sentido del humor. GALÁN: Hijo, Estela. Si es una broma te juro que...
ESTELA: ¿Sí, verdad? ¿Qué más le queda a uno? ESTELA: Ahí está el teléfono de los laboratorios. Puedes hablar cuando gustes.
GALÁN: (Asustado) No estarías tan tranquila platicando. GALÁN: No puedo tenerlo. No yo.
ESTELA: No. Lo duro es al principio. Después ya te acostumbras. Lo ves normal. ESTELA: ¿Y por qué no? ¿Qué te hace inmune? ¿Con cuántas no has andado?
GALÁN: Ay, Estela tan vaciada. Me fascinas. GALÁN: Uta. Pero todas decentes.
ESTELA: Me alegro que lo tomes así. Pensé te ibas a poner como loco. ESTELA: ¿Yo no soy decente?
GALÁN: Pero no estás enferma ¿verdad?
ESTELA: ¿Tú qué crees? El GALÁN parece no escuchar esto último. Sumamente nervioso se pone de
pie.
GALÁN: (Acorralado) Que no. Es obvio.
ESTELA: Ay, Rodolfo. Sí estoy...
GALÁN: ¿Quién sería? ¿Estarán todas contagiadas?
ESTELA: No te recomiendo que se los digas. Se van a poner furiosas. Te echarán la
Sumamente asustado Rodolfo se pone de pie y estalla.
culpa.
GALÁN: Ay, sí. Como si yo fuera el único.
GALÁN: ¡¿Y lo dices así, como si nada?!
ESTELA: Que manera de fregarse la existencia ¿verdad?
ESTELA: ¿Y cómo quieres que te lo diga?
GALÁN: ¿Y como cuánto tiempo nos quedará de vida?
ESTELA: Pues...Unos cuatro o cinco años, no más (Tras breve pausa) Y vivir solo. Entra una mujer cargando una maleta y una caja de cartón amarrada con
Segregado, señalado. A ése ni hablarle porque es sidoso. A menos qué... mecates. Las deja a un lado y furiosa se dirige al público.
GALÁN: ¿Que qué?
ESTELA: Que vivas con una sidosa. Ni modo que te rechace o temas infectarla. Se ESPOSA: ¿Y qué me dicen de los políticos, eh? ¿A poco no dan ganas de matarlos
podrían acompañar. Pasarla bien. El uno comprendería al otro, después de cuando los escucha uno hablar? Que no va a subir de precio tal cosa,
todo comparten el mal y están irremediablemente condenados a morir, más o púmbale, sube. Que el peso ya está estable y es cuando viene una
menos, al mismo tiempo (Suspirando) Ay pero qué tonta soy. Se me devaluación. Que ya no va a haber corruptos ¿Y cómo viven los infelices?
olvidaba que a ti te gusta la libertad. Bueno, me retiro. ¿Han visto sus casas? (breve pausa. Escudriñando con la mirada) ¿No hay
nadie aquí que viva en Bosques de las Lomas? Son enormes. Con seis carros
GALÁN: ¿Ya te vas?
del año, de ésos que se venden por metro. Chofer y toda la cosa ¿Y quién
ESTELA: Por supuesto. No quiero que llegues tarde a tu cita. hace algo? Nadie. Si quieren soportarlos, allá ustedes. Yo me voy. Ya estoy
harta.
GALÁN: Espera, no te vayas.
ESTELA: ¿Y a qué me quedo, Rodolfo?
Va a su maleta y comienza a llenarla con ropa que va sacando de la caja de
GALÁN: Vente a vivir conmigo. Si quieres, nos casamos.
cartón. Poco después entra el POLÍTICO con huellas de bilé en la cara y
ESTELA: Rodolfo por favor ¿tú pidiéndome eso? tambaleante de borracho
GALÁN: Hace rato dije que si me casaba con alguien, sería contigo. Lo recuerdas
¿verdad? También dije que eras guapa, inteligente.
POLÍTICO: (Ebrio) Es motivo de honda satisfacción ver que mi linda esposa es el
ESTELA: Vieras que no me acuerdo. prototipo de la mujer mexicana. Abnegada y trabajadora y que retando al
destino, adverso en estos momentos para nuestra nación, se encuentra ya
GALÁN: ¿Entonces? levantada. Lista para el trabajo hogareño.
ESTELA: ¿De? ESPOSA: Por si no te has dado cuenta, Falacio, ya son más de las diez de la mañana.
GALÁN: Vente a vivir conmigo (Se hinca) Te lo pido. Te lo suplico, Estela. POLÍTICO: ¿Ya? (consulta su reloj) Cuando uno trabaja al lado del candidato, el
ESTELA: Déjame pensarlo. Háblame o déjame recados en la oficina. Yo luego te tiempo surca veloz el espacio hipérbole de nuestras existencias y es que,
resuelvo. Nos vemos, que estés bien. junto a ese insigne mexicano, político distinguido profesionista preclaro de
estatura moral elevada y...
ESPOSA: Tu chingada madre.
Estela se retira dejando hecho polvo a Rodolfo.
POLÍTICO: Esposa mía. Compañera de mi vida. Eso que acabas de pronunciar es
contestatario. Resentimiento social. Fuerza oscura.
GALÁN: Pinche Estela, cabrona. Se salió con la suya...Abuelita de Batman que sí... ESPOSA: ¿Qué horas son éstas de llegar, Falacio?
POLÍTICO: Como anoté al principio de mi ponencia, me encontraba laborando
Oscuro. arduamente en compañía del que habrá de llevarnos por los derroteros del
triunfo social y democrático.
ESPOSA: ¡Te fuiste de borracho y de putañero! ¡No lo niegues! Mira nada más cómo
“ME QUIERES A PESAR DE LO QUE DICES " vienes ¡Vete en el espejo! Todo pintarrajeado.
POLÍTICO: En el progresista y modernizado partido de la revolución no POLÍTICO: No...Es...para comprobación de gastos.
discriminamos a la mujer. No. Es más. La hacemos partícipe de nuestros
ESPOSA: Admites entonces que te metiste a un hotel...
triunfos. Es por lo que celebramos el triunfo de nuestro candidato. Esto que
tus prístinas pupilas contemplan, son solo restos de arrebatos revolucionarios POLÍTICO: Para levantar una encuesta. Sí. Conocer las inquietudes del pueblo. Saber
de las compañeras del partido, que en un éxtasis democrático y patriótico, de sus necesidades. El partido único de la revolución mexicana no se limita a
estamparon en mi faz. sondeos en la calle, donde por lo general la ciudadanía tiene prisa. Se distrae.
En cambio en un centro de reposo y recreación como es un hotel puede
ESPOSA: Digo ¿me crees tan pendeja? ¿Crees que no me doy cuenta, Falacio? A mí
manifestar, sin presión, sin coacción, sin distracción, sus valiosas opiniones
no me vengas con tus discursitos que ya no se los cree nadie, vamos, ni un
que habrán de conformar el plan de gobierno de nuestro insigne candidato.
niño de primaria.
POLÍTICO: Esposa de mi corazón. Yugo familiar. Estoy abierto al diálogo. Al debate
esclarecedor y a demostrarte con argumentos coyunturales que vives en el La mujer guarda silencio por unos momentos, mirando dubitativa a su
error. Que lo que tu mente encierra son sólo rumores. Emisarios del pasado. esposo.

La ESPOSA saca de la caja un enorme brassier. Negro o rojo con encajes ESPOSA: Es que luego llegas oliendo a perfume...
muy coquetos
POLÍTICO: Son los aromas progresistas que se ventilan en el partido del pueblo. El
olor a santidad que despide nuestro máximo líder...
ESPOSA: Ayer encontré esto en tu saco ¿Puedes decirme qué significa? ESPOSA: (Tras pausa) ¿Me perdonas, mi vida?
POLÍTICO: (Brevemente desconcertado) Eso...Ah. Es el nuevo emblema de la campaña. POLÍTICO: Cariño. El partido es benevolente, misericordioso como todos los que
tenemos la dicha y el honor de conformarlo. Este penoso incidente ha sido
ESPOSA: ¿Un brassier?
sepultado en la oscuridad del pasado ¿me das de desayunar?
POLÍTICO: Afirmativo. Es signo de que habrá abundancia en el próximo sexenio.
ESPOSA: Sí, mi amor.
Significa además el sostén del partido del pueblo, de las masas que podrán
bambolearse pero no caer. POLÍTICO: Mientras voy a asearme. A quitarme el sudor, fruto de un trabajo
continuo, agotador pero placentero. En un momento estoy contigo,
ESPOSA: ¿Y qué me dices de esta foto que hasta dedicada está? ¿Quieres que te la
revolucionaria compañera. Esposa modelo. Mexicana ejemplar.
lea? "Para Falacio con amor, que hace vibrar mi cuerpo entero"
POLÍTICO: Esa foto que sostiene enfática tu mano, es sólo una metáfora.
El POLÍTICO se va. La ESPOSA recoge el brassier, los papeles y los echa a
ESPOSA: ¿Cómo metáfora?
la caja. Comienza a regresar su ropa de la maleta a la caja.
POLÍTICO: Sí. La mujer que ahí aparece es la sociedad, que conocedora de los altos
fines patrióticos que perseguimos en el partido, se entrega gustosa en
nuestras manos. Nuestras reformas y nuestro pujante derecho constitucional. ESPOSA: Hijo... ¿Por qué me sentiré tan mal? Me queda la misma sensación que cuando
De ahí su frase "haces vibrar mi cuerpo entero" He dicho. escucho el informe presidencial o un discurso en la Cámara de Diputados...
(Se encoge de hombros) Este va a llegar lejos. Abuelita de Batman que sí.

La ESPOSA queda desconcertada. Duda por unos momentos.


Se va la ESPOSA. Oscuro.
ESPOSA: ¿Sí? ¿Y qué hay de esta nota de hotel que halle en tu camisa? ¿Vas a decir
que te la dio la sociedad?
“ENTONCES SEREMOS FELICES " MUJER: Ay, mi amor. No pude soportar el seguirte viendo tras las rejas. Se me partía
el corazón. Vieras que hasta me enfermé.
PRÓFUGO: Pero me hubieras escrito.
Habitación a oscuras. Se escuchan sirenas que después de un momento
bajan de intensidad hasta desaparecer. Entra un PRÓFUGO jadeando. MUJER: Sí lo pensé pero...yo sé que en prisión luego abren las cartas y... ¿Cómo iba
Trata de caminar en la oscuridad pero derriba un objeto que hace ruido a decirte todo lo que siento por ti, si otros se iban a enterar? Esas cosas son
íntimas, privadas. Nadie tiene por qué enterarse. Por eso mejor no te escribí.
PRÓFUGO: Y yo pensé que ya habías dejado de quererme. Que otro ocupaba mi lugar.
MUJER: (Desde adentro) ¿Quién anda ahí? (El PRÓFUGO sonríe ufano y no
contesta. Se pone en pose. De una puerta sale una MUJER abrochándose MUJER: Ay, no mi amor. Cómo crees.
una bata. Mira con asombro al convicto.) ¡Librado! ¿Qué haces aquí?
PRÓFUGO: Lo pensé, no te creas. Y juré vengarme. Hacer picadillo al que te pusiera
PRÓFUGO: Ya ves. Visitándote. Dame algo de beber, lo necesito. una mano encima. Es más, antes de entrar aquí, tuve un cruel presentimiento.
MUJER: ¿Te escapaste, Librado? MUJER: (Ofendida) ¿Pues por quién me tomas? ¿Crees que yo sería capaz de hacer
una cosa así?
PRÓFUGO: No. Le dije al de la puerta que me diera chance de darme un volteón
¿Qué? ¿No me vas a recibir como merezco? PRÓFUGO: No tendría nada de raro. Ha pasado mucho tiempo.
MUJER: Sí, claro. (Se acerca a él y se deja besar, desganada.) MUJER: ¿Para eso te escapaste? ¿Para venirme a faltar el respeto? Mejor te hubieras
quedado, Librado. De veras.
PRÓFUGO: Huy, cualquiera diría que te da un resto de gusto el verme.
PRÓFUGO: Oh, fue sólo un presentimiento, mujer. No te enojes. Como sea nunca te
MUJER: No es eso. Es...la sorpresa. Ay, Librado, quién te viera ¿Y cómo le hiciste?
faltaron pretendientes. Más de dos andaban tras de tí. Niégalo ahora.
PRÓFUGO: Pues...nos costó trabajo, no te creas. Pero nos la rifamos y aquí estoy.
MUJER: Siempre te fui fiel. Resistí estoica todas las tentaciones del mundo.
Para recordar viejos tiempos. Prepárate que nos vamos.
PRÓFUGO: Esa es mi vieja (dándole una nalgada) ¿Entonces qué, mi amor?
MUJER: ¿Irnos? Ay, Librado ¿y a dónde?
¿Recordamos viejos tiempos?
PRÓFUGO: Pues a ver. Lejos, donde no puedan alcanzarnos.
MUJER: (Viendo preocupada hacia la recámara) Este...Ay, Librado ¿por qué te
tenías que escapar en estos días?
La MUJER no contesta y va a un mueble. PRÓFUGO: No es cosa que dependa de uno ¿por qué?
MUJER: Dices que me quieres y no es cierto.
MUJER: Sólo hay café ¿Quieres que te lo caliente? PRÓFUGO: Cómo no. Quién dice.
PRÓFUGO: (Lascivo) ¿Nomás eso me vas a calentar? MUJER: Digo. Si te preocuparas por mí, recordarías ciertas fechas.
MUJER: (Tras breve pausa) Oye, Librado ¿y es muy necesario que vaya contigo? PRÓFUGO: No te entiendo ¿de qué fechas estás hablando?
Digo, yo podría alcanzarte después. Uno corre más rápido que dos.
MUJER: No podemos hoy, cariño. Ando en mis días.
PRÓFUGO: No, ni madres. Tú eres mi vieja y te necesito a mi lado.
PRÓFUGO: Mira. Después de años de no tocar a una mujer, como que eso viene
MUJER: Claro, somos pareja. No sabes el gusto que me da verte de nuevo. Ay, te he sobrando. Soy capaz de hacérselo a una anciana. Entiende. Ya me anda.
extrañado tanto. Vamos.
PRÓFUGO: ¿De veras? ¿Y por qué entonces dejaste de irme a visitar? MUJER: Librado, amor. Hice una manda. No has de querer que la rompa ¿Verdad?
Imagínate. Ofender así a la virgencita.
PRÓFUGO: ¿Hiciste una manda de qué? PRÓFUGO: (Tras pausa) Porque no sé escribir. Por eso.
MUJER: De que en mis días, nada de nada. MUJER: Pero bien que querías que yo lo hiciera. Eres un egoísta desconsiderado.
PRÓFUGO: ¿Y en los otros qué? PRÓFUGO: Había quién podía leérmelas. Bueno, que importa eso. Vámonos. No te
traigas nada. En el camino compramos lo que nos haga falta. Tráete la maleta
MUJER: También. Pero esos se los juré a ti, cariño ¿Crees que no tengo ganas? ¿Que no
con el dinero.
me muero por estar contigo? pero una manda es una manda. Hay que
respetarla. MUJER: La maleta...
PRÓFUGO: No, pues eso sí. PRÓFUGO: Sí, la maleta café. Te dije que la escondieras.
MUJER: Digo. Ya bastante tiene una con lo suyo, como para cargar con un castigo MUJER: Librado ¿me quieres?
divino.
PRÓFUGO: Sí, mucho. Ahora apúrate.
PRÓFUGO: Pero podemos dormir juntos. Sentir tu cuerpo, tu calor. Acariciarte.
MUJER: ¿Mucho o quién sabe?
MUJER: Ay ¿quién piensa en dormir ahorita? vamos a platicar. A ver cuéntame
PRÓFUGO: Muchote.
¿cómo has estado?
MUJER: Tú dijiste que podía agarrar dinero de la maleta...
PRÓFUGO: Bien ¿y tú?
PRÓFUGO: Sí, para tus gastos...No te lo habrás gastado todo ¿verdad? eran millones.
MUJER: También... ¿y a quién has visto?
MUJER: Ay, Librado ¿qué no hay televisión en la cárcel? ¿No sabes que todo está
PRÓFUGO: A nadie... (Impaciente) Estoy muy cansado. Vámonos mejor a dormir.
carísimo?
MUJER: ¿Pero cómo dormir, Librado? Hay que huir ¿no dijiste? De seguro ya vienen
PRÓFUGO: Pero era una lanota.
tras tu pista. Te pueden agarrar. No hay tiempo que perder. Deja vestirme
para acompañarte. En un segundo vuelvo. MUJER: Cuando asaltaste el banco, sí. Ahora con eso de la inflación...
PRÓFUGO: Deja echarme aunque sea un coyotito. Me caigo de sueño. PRÓFUGO: ¿Cuánto queda?
MUJER: ¿Qué te importa más? ¿El dinero o yo? La lana va y viene. Lo importante es
que estamos juntos de nuevo.
La MUJER lo retiene, evitando que entre a la recámara.
PRÓFUGO: ¿Te gastaste todo?
MUJER: Lo invertí lo mejor que pude. Por ejemplo esta casa. Ya casi es nuestra ¿ves
MUJER: En el camión te puedes dormir todo lo que gustes ¿quieres mientras echarte
por qué te dije que luego te alcanzaba? Para traspasarla. Algo le podemos
un traguito?
sacar.
PRÓFUGO: No saben dónde estoy. Acuérdate que cambiaste de domicilio.
MUJER: Es que...luego lo volví a dar.
El PRÓFUGO guarda silencio, como herido por un rayo.
PRÓFUGO: ¿Lo volviste a dar? ¿Pero a quién se le ocurre?
PRÓFUGO: Tardamos meses en planearlo. Con muchos sacrificios conseguimos las
MUJER: Bah. Lo hice para que me escribieras (sollozando) pero nunca lo hiciste. Y armas. Edilberto murió en el asalto pero yo logré escapar. Esconder el
yo que pensé que me querías. Cuán equivocada estaba. dinero. El sueño de tener algo, de comer bien, de ser alguien. Luego la
cárcel, las vejaciones. No le hace, porque saliendo de aquí voy a hacerla. A
PRÓFUGO: Yo tenía tu dirección. No tenías por qué darla.
vivir como rey y me sales conque no hay nada (fuera de sí) ¡¿Qué carajos le
MUJER: Claro. Regáñame ahora. Hazte el ofendido, el enojado. A ver ¿por qué nunca hiciste?!
me escribiste?
La MUJER lo mira con aire de culpabilidad. PRÓFUGO: Nunca me di cuenta...pero ¿por qué está en mi cama y desnudo?
MUJER: Somos pobres ¿no te das cuenta? Ni yo tengo para comprarle una cama ni él
para una pijama. Ay, Librado. Me haces sentir mal, como si hubiera hecho
MUJER: (Encogiéndose de hombros. Sentida) Mejor te hubieras quedado. En un
algo indebido. En lugar de recibirme a besos, me dices de cosas, me
ratito me has dicho puta y ratera. Y yo todavía de imbecil que me endrogo
bronqueas. Ya no eres el de antes. La vida en prisión te ha acanallado.
con esta casa. Con nuestro nidito de amor. Para esperarte. Se necesita ser
tarada. PRÓFUGO: ¿Y por qué no está durmiendo en su casa?
PRÓFUGO: Y yo que quería vivir en la playa. Tener hijos. Una casita frente al MUJER: Porque la perdió durante el temblor ¿sí recuerdas que hubo uno muy fuerte,
mar...ser respetable. Poner un negocio de comida (con desesperación) ¡No no? Se quedó sin familia. Imagínate. Huérfano a los doce años ¿A quién más
puedo creerlo! ¡Era una maletota así, llena de billetes! iba a recurrir? Si quieres lo echo, para que estés contento. Que mendigue por
esas calles de Dios, expuesto al hambre, al frío y a la lluvia. Sin más techo
MUJER: ¿A dónde vas?
que el sol y las estrellas.
PRÓFUGO: No, déjalo. Pobre. No sabía. Discúlpame. Es que estoy confundido,
El PRÓFUGO se mete a la recámara. La MUJER por unos momentos pierde acorralado.
la calma pero se vuelve a serenar. Sale el PRÓFUGO.
MUJER: ¿Qué piensas hacer ahora?
PRÓFUGO: No sé. Me siento mal y me lo advirtieron. No te vayas. Allá fuera está
PRÓFUGO: (Conteniéndose. Fúrico ) ¿ Qui-én-es-é-se ? cabrón (se encoge de hombros) Marcos Galindo, un tipo condenado a 40
años de prisión. Cuando la fuga le dijimos y no quiso acompañarnos. Yo ya
MUJER: Baja la voz, lo vas a despertar. El pobre llegó cansadísimo.
me escapé una vez. No vale la pena. Vas a sufrir. Te encuentras todo tan
PRÓFUGO: Por última vez ¿Quién es y qué hace en mi cama? cambiado...Y se quedó. Pensamos que por miedo. Que razón tenía. Tanto
espacio, tanta libertad a uno lo marea. ...Bueno. Me dio gusto verte.
MUJER: Por Dios, Librado. Es Fidencio ¿tan pronto te olvidaste de él?
MUJER: ¿Ya te vas?
PRÓFUGO: No conozco a ningún Fidencio. No me enredes.
PRÓFUGO: Cuando menos en prisión tengo con quién platicar. Amigos. Mi lugar, pues.
MUJER: Claro, si ya creció. Así como lo vas a reconocer Es mi sobrinito. Acuérdate,
el Fide. Seguido venía a visitarnos. MUJER: ¿Quieres que te prepare algo para el viaje?
PRÓFUGO: Ese era un escuincle. Este es un hombre hecho y derecho. PRÓFUGO: No. Con suerte y alcanzo el desayuno. Nos vemos. Suerte.
MUJER: Mi amor ¿hace cuánto que estás en prisión? ¿Que no lo ves? MUJER: Gracias. Que te vaya bien.
PRÓFUGO: Si se ve de mi edad.
MUJER: Es que la vida lo ha maltratado mucho. Así cualquiera envejece. Tú fácil te Se besan. El PRÓFUGO se va. La MUJER suelta un gran suspiro de alivio
ves de setenta. Claro, la prisión.
MUJER: Menos mal que no ha cambiado mucho. Ay, es que luego se escuchan historias
PRÓFUGO: ¿Setenta? horribles de la cárcel. Que ahí los hacen más malos. Así cualquiera se asusta.
Lo voy a ir a visitar, pobre. Se lo merece. Abuelita de Batman que sí...
MUJER: Por eso dudé cuando entraste. No estaba segura que fueras tú.
Oscuro.

El PRÓFUGO se toca la cara, desconcertado


“SERENIDAD Y PACIENCIA "
DOCTOR: Por supuesto. Luego luego me llamaron ¿ya sabe del caso del señor Robles?
Sí, señorita ¿es usted su médico? Sí, caray ¿no es para sentirse orgulloso?
Entra un DOCTOR. Se dirige al público
PACIENTE: Ay, si usted lo dice.
DOCTOR: En todo salió positivo. A eso le llamo un caso completo. Mire.
DOCTOR: Entre las profesiones más atacadas, se encuentra la medicina. Que
cobramos mucho. Que hacemos operaciones innecesarias, que nos PACIENTE: Ajá... ¿y qué es lo que tengo?
aprovechamos de las pacientes o que en contubernio con laboratorios
DOCTOR: (Minimizando) Nada. Una...pequeña proliferación de células. Nada del
venales, recetamos medicinas que no sirven para nada. Que a veces se nos
otro mundo pero sí lo voy a molestar cuando pueda venir, con una pequeña
olvidan pinzas o gasas en los cuerpos cuando operamos, en fin. La lista es
incisión que hay que practicarle. Cuando guste. No hay prisa.
larga. Pero no todos los médicos somos así, no. Los habemos muy serios,
respetables y humanitarios. Con un gran sentido del deber, del servicio. Y sé PACIENTE: ¿Incisión?
que en este espectáculo están...señalando a ciertas personas. Profesiones. Yo
DOCTOR: Sí, una aberturita. Rápida...Nada más para estar seguro. Ya sabe que no
por eso me he permitido venir hasta acá para hacer, no precisamente una
me gusta dejar las cosas a medias. Ante todo, responsabilidad.
defensa del honorable cuerpo médico, sino para decirles que no todos somos
corruptos, sinvergüenzas ni transas. Cuando gusten pueden visitarme en mi PACIENTE: ¿Y cuándo tendría que ser eso?
consultorio o preguntarle a mi clientela...Por más que le busquen, no hallarán
queja alguna de un servidor (se oye que tocan a la puerta) Con su permiso. DOCTOR: Cuando pueda o quiera. No tiene que ser ahorita. Un mes, dos. Una
semana. Ahora que si puede venir mañana, mejor.
PACIENTE: (Tras pausa. Amoscado) Entonces es urgente.
En la puerta aparece un PACIENTE
DOCTOR: No, no. Yo decía mañana porque...no tengo nada qué hacer. Hay que
aprovechar el tiempo, no desperdiciarlo (se ríe) A propósito de aprovechar el
tiempo ¿usted se divierte, señor Robles? ¿Se da buena vida?
DOCTOR: ¡Don Salustio Robles ! Pásele por favor. Lo estaba esperando.
PACIENTE: ¿Por qué me pregunta eso, doctor?
PACIENTE: Buenas tardes, doctor ¿cómo está?
DOCTOR: Simple curiosidad. Un poco de esparcimiento siempre es recomendable y
DOCTOR: No tan bien como usted. Que...saludable se ve. Qué envidia. Me debería
más si está uno...un poco indispuesto.
pasar la receta.
PACIENTE: La verdad, no...
PACIENTE: Ay, doctor. No se burle. Si viera cómo me siento. No me cesan los dolores.
DOCTOR: ¿Por qué no se va de viaje? ¿Se da la gran vida? Salga con mujeres,
DOCTOR: Pero siéntese por favor. Esos dolores que menciona son naturales. No debe
reviéntese. Baile, cante, sea feliz. Ahora que puede.
preocuparse.
PACIENTE: ¿Ahora que puedo, doctor?
PACIENTE: Es que no me dejan ni dormir, doctor. Las pastillas ya no me hacen. Ay,
me la paso en un grito. DOCTOR: S-sí. Digo, de anciano no va a poder. A eso me refiero.
DOCTOR: Le aseguro que en tres meses ya está del otro lado. Eso júrelo. Cosa de PACIENTE: (Sonriendo anémicamente) Ah
esperar, de tener paciencia. Serenidad. No se me desespere.
DOCTOR: Váyase a la playa, tome el sol pero ya, apúrese ¿tiene sus papeles en orden?
PACIENTE: Sí, doctor... ¿y cómo salí de los análisis?
PACIENTE: ¿Papeles, doctor?
DOCTOR: Perfecto. Es más, por aquí los tengo, permítame...Causó sensación en el
laboratorio. Está en boca de todos. DOCTOR: Sí, licencia, impuesto predial, luz, teléfono. Testamento.

PACIENTE: ¿De veras?


El PACIENTE mira con horror al galeno
DOCTOR: Cómo no. Luego los impuestos, la inflación, la Bolsa. Andan diciendo que
van a congelar las cuentas bancarias. Este país se va a ir al carajo, señor
DOCTOR: Yo lo tengo al día.
Robles ¿y qué hace uno? ¿Nada? ¿Qué puede hacerse? Solamente colgar el
PACIENTE: ¿Qué es lo que tengo, doctor? tenis.
DOCTOR: Ya le dije. Un simple carcinoma hipofísico parietal con ramificaciones PACIENTE: (Tras pausa) ¿Carcinoma no es cáncer, doctor?
troncales y numerosas por todo su cuerpo. No vale la pena extirparlo. Si
DOCTOR: Mmmmh. Sí.
fuera importante, sí. Pero ¿para qué hacerlo gastar en una operación
innecesaria? Si yo fuera otro médico, lo haría para ganarme una lana extra.
Lo siento pero usted se topó con un médico honrado. Ese dinero mejor
El PACIENTE lanza un aullido de horror.
gásteselo en una pachanga, en un viaje. Pero ya, señor Robles. No se me
espere mucho.
PACIENTE: ¿Y cuál es la prisa, doctor? DOCTOR: Pero hay enfermedades más feas. Ahí tiene el Sida, la rabia, el mal de
Parkinson ¿sabe cómo se muere la gente de tétanos?
DOCTOR: No, ninguna. Yo digo por la inflación. El dinero vale menos cada día que
pasa. Esa es mi apuración. No me malinterprete por favor.
PACIENTE: Ah. El PACIENTE se incorpora y le suelta un bofetón al DOCTOR para marcharse.
DOCTOR: ¿Usted cree en Dios, señor Robles?
PACIENTE: Sí ¿por qué? DOCTOR: Digo. Habemos médicos serios, responsables pero desgraciadamente no
siempre los pacientes están a la altura de esos doctores. Abuelita de Batman
DOCTOR: Por nada. Llevo una estadística. Parece mentira pero los pacientes que
que no. Con su permiso.
llevan una buena relación con Dios, sufren menos. Quiero decir, no se
angustian tanto.
PACIENTE: Sí, voy a misa los domingos. El DOCTOR se marcha muy digno. Oscuro.
DOCTOR: ¿Y se confiesa y comulga?
PACIENTE: Sí, sí.
DOCTOR: Eso me tranquiliza. Qué bueno ¿y qué opina del país, señor Robles? ¿De
la crisis? ¿De la devaluación?
PACIENTE: ¿Eso qué tiene que ver con mi enfermedad?
DOCTOR: No, nada. Es para hacer plática.
PACIENTE: Pues...está mal ¿no?
TIEMPOS MODERNOS.
DOCTOR: Y la contaminación. El día menos pensado, todos amanecemos muertos ¿y
para dónde se hace uno? No hay dinero para cambiarse a otra ciudad y si lo
hubiera, no nos quieren en provincia. Todo tan caro. La violencia...El dinero Sala en departamento de clase media alta. Frente a un espejo, AMANDA. Se da los
que no alcanza para nada. Los secuestros. Con todo eso ¿no le dan ganas a últimos toques. Se escucha el timbre de la entrada. Se dirige a abrir. En la
usted de morirse? Sinceramente ¿a poco no? entrada aparece AMADO muy elegante y con un ramo de flores en la mano.
PACIENTE: Bueno, tanto como morirse...
AMANDA: Amado, cariño. Que bueno que ya llegaste (Lo besa. Por las flores) ¿Y esto? AMADO: Cómo que por qué, Amanda ¿y si me encuentra aquí? Debiste avisarme.
Cómo se te ocurre. Puedes ocasionar una tragedia.
AMADO: Ya ves.
AMANDA: Amado, cariño. El ya sabe.
AMANDA: Ay, eres un amor. Por eso te quiero tanto. Anda, pásate ¿te sirvo algo?
AMADO: ¿Ya sabe? ¿Qué es lo que sabe? No te entiendo, explícate.
AMADO: Si tú me acompañas.
AMANDA: Que tú y yo andamos.
AMANDA: ¿Whisky o cogñac?
AMADO: (Asustado) Mira, mejor nos vemos otro día en otro lugar ¿sí? háblame por
AMADO: Cogñac (contemplándola), que guapa te ves.
favor.
AMANDA: (Luciendo su vestido) ¿Te gusta? Ayer me lo compré.
AMANDA: (Soltando un suspiro. Divertida) Si te pudieras ver. Estás muerto del
AMADO: Te queda precioso. Así te ves...ay, mamacita. Que ganas de estar contigo. susto. Qué bárbaro. Pareces gelatina.
De comerte a besos. Agarrarte.
AMADO: (Sonriendo anémico) ¿Sí, verdad? Nos vemos luego.
AMANDA: Amado, por favor. Compórtate. Ya habrá tiempo.
AMANDA: ¿En serio te vas a ir y me vas a dejar con toda la cena preparada, Amado?
AMADO: ¿No habría modo de que ya estuviéramos? De veras te deseo. No me has Eso no se hace. Me voy a sentir mucho. Me pasé toda la tarde haciéndola. Es
dejado ni dormir, Amanda. Sólo pienso en tí. Esta semana se me ha hecho más, compré del vino que te gusta.
eterna. Pensé ya nunca me llamarías.
AMADO: ¿No entiendes, Amanda? Soy tu amante. No quiero amanecer flotando en
AMANDA: (Sonriendo) Tonto ¿crees que yo no te he extrañado? el Gran Canal.
AMADO: Que dicha haberte conocido. Salud. AMANDA: Amado, por favor. Se ve a leguas que no conoces a Ladislao. El sería
incapaz. Es un pan el tipo.
AMANDA: Salud.
AMADO: Mira, no quiero averiguarlo ¿cuándo me hablas?
AMANDA: Amado, amor. Siéntate y cálmate. Los dos somos una pareja abierta y los
Beben
dos podemos andar con quien queramos sin problema alguno. Todo nos lo
decimos.
AMADO: ¿Y a dónde se fue ahora? AMADO: ¿Todo?
AMANDA: ¿Quién? ¿Mi marido? No, a ninguna parte. AMANDA: Todo ¿crees que si no fuera así, estaría tan tranquila aquí sentada,
esperando a que llegue?
AMADO: (Súbitamente serio) ¿No anda de viaje?
AMADO: Una cosa es sospecharlo, decirlo. Pero verlo de carne y hueso. No,
AMANDA: No. Está aquí en la ciudad. Amanda. De veras discúlpame pero no puedo quedarme. Va a ser horrible,
AMADO: ¿Y no hay peligro de que llegue aquí de repente? entiéndelo.
AMANDA: Sí, pero no importa. Es más, ya no debe de tardar AMANDA: Amado, no puedes irte ¿qué va a decir? te quiere conocer. Va a pensar
que eres un patán, que no le importa botar un compromiso así de importante.
AMADO: ¿Estás hablando en serio, Amanda? Me va a hacer burla. Va a decir que...eres un coyón. Que cómo puedo andar
AMANDA: Claro ¿por qué pones esa cara? con una persona así.
AMADO: ¿Estás hablando en serio, Amanda?
AMADO se levanta preocupado. AMANDA: Sí. Todas las muchachas que ha traído a cenar son encantadoras,
inteligentes y guapas.
AMADO: Y a ti... ¿no te importa que te las traiga? LADISLAO: No pensé que usted se presentara.
AMANDA: Me importaría si anduviera con una chancluda horrible, sin educación ni AMADO: ¿No?
cultura. Ahí sí me sentiría mal. Imagínate. Que te cambien por una persona
LADISLAO: Digo, dispénseme si se lo digo pero nuestra sociedad es todavía
así.
tan...retrógrada, ñoña. Como del siglo 19. La gente es muy espantada...y
AMADO: (Sacado de onda) Debiste avisarme. No estoy preparado...tengo miedo, cobarde.
Amanda.
AMANDA: Pues ya ves que vino. Y tú que no me creías.
AMANDA: ¿Miedo de qué? Si fuera un loco celoso a la antigüita, ni te traía aquí.
LADISLAO: No y me da gusto. Eso significa que usted es preparado. Con criterio
Créemelo.
y...valentía. Cualquier otro se hubiera ido corriendo. Me alegro que usted no.
AMADO: Inventa cualquier cosa. Dile que hablé, que me disculpe. Salud, señor Basaldúa.
AMANDA: ¿En serio piensas irte? Ay, Amado. No me hagas eso. Jamás te lo voy a AMADO: Salud.
perdonar.
LADISLAO: ¿Y que tal? ¿Cómo se siente con mi mujer?
AMADO: Amanda. Te quiero más que a nadie pero entiende. Es mi pellejo.
AMANDA: Ladislao. No es correcto preguntar eso.
LADISLAO: ¿Y cómo tú sí lo haces?
Entra LADISLADO con una bolsa del súper.
AMANDA: Tu última pareja estaba muy nerviosa. Lo hice para hacer plática.
LADISLAO: La asustaste más y te lo dije (Sonriente a AMADO) Usted se ve culto,
LADISLAO: Perdón. Me olvidé de tocar. Es la costumbre. No interrumpo nada refinado ¿o le molesta hablar del tema?
¿verdad?
AMADO: (Para sí) Dios mío, ayúdame.
AMADO pide auxilio con la mirada.
AMANDA: No, para nada. Pásale, amor ¿cómo te fue? ¿Te tocó mucha gente?
LADISLAO: Imagínate. En quincena. Pero traje todo lo que me encargaste.
AMANDA: ¿Te sirvo otra?
AMANDA: Mira, te presento a Amado. Ladislao mi marido.
AMADO: Por favor.
LADISLAO: Mucho gusto. Pero siéntese. Póngase cómodo ¿le ofrezco algo?
LADISLAO: ¿Y usted a qué se dedica, Amado?
AMANDA: Estábamos tomando cogñac ¿tú qué quieres?
AMADO: (Intentando sonreír) A...lavar ropa.
LADISLAO: También, si me haces favor... De modo que usted es el amante de mi
LADISLAO: (Misericordioso) Sí. Está tan dura la cosa que a veces me pregunto si no
mujer.
terminaremos todos así. Lavando coches.
AMADO: (Nervioso) Sí. Para servirle.
AMANDA: Pero dile que tienes una cadena de lavanderías.
LADISLAO: Lo felicito. Tiene usted muy buen gusto. Mujeres como ella no es fácil
AMADO: Pocas. Como siete.
encontrar. Se lo digo por experiencia.
LADISLAO: Entonces ha de ganar bien.
AMADO: Gracias. Favor que me hace.
AMANDA: Tus cuatro o cinco millones al mes ¿verdad? Deberías de lavar ropa tú
LADISLAO: (Toma la copa que le ofrece su esposa) Gracias, amor ¿sabe qué?
también. Así saldríamos de pobres.
¿Amado, me dijo?
LADISLAO: (Apretando los dientes) Pobres no estamos, mi amor.
AMANDA: Sí, Amado Basaldúa.
AMANDA: (También apretando los dientes) Es para hacer plática, mí vida. AMADO: Por si alguna vez soñamos / Y sí haremos pues estamos / En mundo tan
singular / Que el vivir sólo es soñar / Y la experiencia me enseña / Que el
LADISLAO: Dinero cualquiera puede hacerlo. Cuantos patanes sin educación ni
hombre que vive sueña / Lo que es, hasta despertar...
cultura lo tienen a pasto. Y ahí los ves, paseándose en sus carros último
modelo, pero pregúntales quién es Kant o quién es Schiller y te dicen que son
unas calles. Bestias. No hay peor gente que un naco con dinero (Obsequioso)
LADISLAO queda callado.
Usted sí ha de tener estudios ¿verdad?
AMANDA: Tiene dos carreras. Licenciado en Letras Hispánicas y en Derecho.
AMANDA: (Triunfal) ¿Te sirvo otra, mi amor?
LADISLAO: ¿Por qué no dejas que él me conteste, mi amor? Es propio de la gente
civilizada, dejar que los otros hablen. LADISLAO: ¿Y cómo es entonces que se dedica a...lavar ropa, teniendo una carrera?
AMANDA: Ladislao, cariño. Lo mismo haces con tus amigas. Me dices que son esto AMANDA: Dos, mi vida. Una más que tú. Acuérdate.
y lo otro y las pobres apenas abren la boca y se balconean toditas.
AMADO: Bueno, es que no hay muchas alternativas. Ganar bien o...terminar dando
LADISLAO: En esta ocasión, en esta hora, justo en este momento estamos hablando clases. Y no vale la pena Eso es para frustrados.
de tu amigo, no de mis amigas, a quienes bombardeas con preguntas dizque
AMANDA: Mi esposo es maestro.
para ponerlas en evidencia.
LADISLAO: Catedrático, mi vida.
AMANDA: ¿No estás haciendo lo mismo en este momento, cariño?
AMADO: Hay diferencia, claro. Yo me refería a maestrillos. Yo siempre quise ser
LADISLAO: No, cariño. Si el señor dice ser licenciado en letras hispánicas, me puede
catedrático pero eso es para gente muy preparada, con vocación.
decir un verso de La Vida es Sueño, muerto de la risa.
AMANDA: Ladislao quería ser escritor pero nunca le pegó
AMANDA: ¿Ves cómo estás dudando?
LADISLAO: ¿Por qué no vas a ver la cena, mi amor? Con suerte y se está quemando.
LADISLAO: No dudo nada, es para hacer plática como tú dices.
AMANDA: Todavía no el pongo a calentar ¿te tomas otra, Amado?
AMANDA: (A AMADO) Díselo por favor.
AMADO: Por favor.
AMANDA: ¿Y qué pasó siempre con Edelmira?
AMADO, incómodo, no sabe qué hacer.
LADISLAO: ¿Por qué preguntas eso?
AMANDA: Nomás. Pensé la traerías.
LADISLAO: (Con sorna) Lo escuchamos, señor licenciado en letras hispánicas.
Tome su tiempo (Mira su reloj) Al fin que la noche es larga. LADISLAO: Hace una semana te dije que terminamos ¿ése es el caso que me haces?
AMANDA: Te lo sabes ¿verdad? AMANDA: Perdón, lo olvidé (A AMADO) Una chica lindísima, joven ¿y por qué,
Ladislao?
AMADO: ¿Es necesario todo esto?
LADISLAO: (Incómodo) La corté. Por baba y superficial ¿Importa eso?
AMANDA: Te lo suplico.
AMANDA: Lástima, estaba como ustedes dicen, cuero. Güera (haciendo ademanes
LADISLAO: Sabremos apreciar su cultura. Acuérdese que está entre gente civilizada.
de exhuberancia) bien formada. Mi esposo estaba loco por ella. Parecía
quinceañero.
AMADO se prepara. LADISLAO: Mira, tanto como loco...
AMANDA: Cómo no. Hasta dejaste de venir a la casa (A AMADO) Media cuenta de AMADO: Amanda por favor, entiende. Necesito prepararme.
ahorros voló con ella.
AMADA: ¿No tienes casa? un rincón, Amado ¿no dices que me quieres?
LADISLAO: No seas habladora, Amanda...
AMADO: Sí, mucho pero...es diferente. Quizás deberíamos tratarnos más...no está en
AMANDA: Ladislao por favor. Voy al banco ¿Crees que no me doy cuenta? No soy mis planes el vivir con alguien todavía.
tarada como tus amigas.
AMADA: (Asintiendo derrotada) Tratarnos más. Te entiendo perfectamente, Amado.
LADISLAO: Te da coraje porque son más jóvenes que tú. No soportas que me hagan Anda, siéntate. ahorita sirvo la cena.
caso.
AMANDA: Yo no pago para que se acuesten conmigo ¿sabes?
AMADO se tira de rodillas.
AMADO: (Haciendo ademán de levantarse) A mí si me disculpan...
LADISLAO: ¡Usted siéntese!
AMADO: ¡Te quiero mucho! ¡Eres la mujer más adorable que haya conocido! ¡Eres
AMANDA: ¡No le grites! todo para mí, Amanda!
LADISLAO: ¡Esta es mi casa y yo le grito a quien quiera! ¡Faltaba más! ¡Que me AMANDA: (A LADISLAO) ¿Le sirves otra mientras caliento la cena? Ahorita
vengas a dar órdenes, imbecil! regreso.
AMANDA: Sí, anda. Lúcete (A AMADO) Este es mi culto y refinado maridito. AMADO: (Acorralado) ¡Vente conmigo! ¡Seremos felices! (Sin convicción) como lo
Cuando pierde, que es muy seguido, empieza a dar de gritos. No soporta que hemos sido estos meses...
alguien sea más que él.
AMANDA: (Gélida) ¿pones música por favor?
LADISLAO: ¡Cállate, pendeja!
AMANDA: ¡Pendeja tu chingada madre, idiota!
Se va AMANDA. Terriblemente avergonzado, AMADO hace el intento de seguirla
LADISLAO: (A AMADO) ¿Por qué no se la lleva? Me haría un gran favor. pero se detiene. Mira al esposo.
AMANDA: Óyeme, estúpido. No soy maleta para que me lleven ¿por qué no te largas
tú mejor?
AMADO: Con permiso. Buenas noches.
LADISLAO: ¡Vete tú, anda! Huye con tu príncipe lavandero ¡a ver si te soporta dos
LADISLAO: ¿No piensa cenar con nosotros?
días seguidos!
AMADO: No...Tengo un compromiso. Despídame por favor de su señora.
AMANDA: Conste que tú lo pediste. No vayas después a chillarme para que regrese
(A AMADO) Vámonos, cariño... LADISLAO: (Asintiendo) Que descanse. Y ya sabe. Aquí tiene su casa.
AMADO: (Estupefacto) ¿A dónde, Amanda? AMADO: Gracias. Hasta luego.
AMANDA: Pues a tu casa ¿a dónde había de ser? Se va AMADO. LADISLAO se sirve otra copa. Entra AMANDA.
AMADO: Pero, Amanda ¿cómo te vas a ir así?
AMANDA: ¿No oyes que me acaba de correr? AMANDA: (Viendo en torno. Con desilusión) ¿Ya se fue?
AMADO: Sí, pero...no estoy preparado. Comprende. Esto no estaba previsto ¿cómo te LADISLAO: Sí. Me encargó que te despidiera de su parte.
voy a llevar así nomás porque sí ?
AMANDA: En cinco minutos está la cena...
LADISLAO: Ahí está tu gran amor. Te da la espalda cuando más lo necesitas.
Pausa. La mujer bebe.

AMANDA: Te saliste con la tuya...


LADISLAO: Cinco a cinco. Vamos empatados. No te convenía además.
AMANDA: No...Es tan difícil conocer a las personas. Ojalá en la cama se pudiera
pero todo es tan falso. Pura pantalla.
LADISLAO: ¿Te pudo que se haya ido?
AMANDA: (Encogiéndose de hombros) No. Todos los hombres son iguales.
LADISLAO: ¿Todos?
AMANDA: (Sonriendo) Todos menos tú, qué bueno que te encontré y que eres mi
marido.
LADISLAO: Jamás te cambiaré por otra. Abuelita de Batman que no...

TELÓN

México, D.F.a febrero 15 de 1988.

Related Interests