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viernes 25 de junio de 2010

¿Cómo Comenzará el U.G.A.? (Último Gran Avivamiento Mundial)

Esta es la carta donde les contaba cómo ocurriría el UGA a mis padres en el Señor:

19-10-98

Amados padres en el Señor:

Hace unos tres años (febrero del 96) que el Señor me hablaba de sus planes para el U.G.A. (Último
Gran Avivamiento). Por aquel entonces yo se lo conté a un reducido número de personas
individualmente y a vosotros os lo esbocé en Madrid, además de habéroslo insinuado tenuemente
en mis cartas. Esto era lo que el Espíritu me hablaba:

Pablo como apóstol de los gentiles fue llamado a ejecutar una parte de La Gran Comisión (Mt 24:14:
Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y
entonces vendrá el fin); concretamente el “hasta lo último de la tierra” de Hc 1:8: “pero recibiréis
poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en
toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra”; y de Hc 13:47: “Porque así nos ha mandado
el Señor, diciendo: Te he puesto para luz de los gentiles, a fin de que seas para salvación hasta lo
último de la tierra”). Pablo se esforzó y dejó dicho que todo lo llenó del evangelio hasta Ilírico; pero
su bendita obsesión seguía siendo ese “hasta lo último de la tierra”. No era Roma su obsesión sino
ESPAÑA ¿Por qué? Porque en los tiempos bíblicos del Antiguo Testamento y en el tiempo de
Pablo, lo que el mundo romano conocía como “lo último de la tierra” era ESPAÑA. De hecho, los
romanos llamaron Finisterre (en latín Fin de la Tierra) al cabo de Galicia más occidental de
ESPAÑA, sito en la provincia de La Coruña; provincia que también por idéntico motivo era lugar de
peregrinaciones, pues en Santiago de Compostela se sitúa la catedral de Santiago Apóstol, objeto
de las peregrinaciones y término del famoso “Camino de Santiago”.

Fue el Espíritu Santo quien (sin yo saber todavía que el bíblico “hasta lo último de la tierra” aludía a
ESPAÑA, la Tarsis donde Jonás quería huir) llamó mi atención trayendo a mi mente la palabra
Finisterre. A los pocos días en un retiro, una de las predicaciones se centró en la intención de Pablo
de venir hasta ESPAÑA, de llegar hasta lo último de la tierra; confirmándose mi intuición de manera
objetiva y con gran nitidez.

Pablo pretendía cumplir y acabar en ESPAÑA La Gran Comisión en la parte que le había sido
encomendada (Hc 22:21: Pero me dijo: Ve, porque yo te enviaré lejos a los gentiles; Mt 24:14: Y
será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y
entonces vendrá el fin); tal era su bendita obsesión y no Roma. De hecho, en su carta a los
romanos, lo menciona dos veces. Sin embargo parece ser que los planes de Dios eran que esa
parte quedara en suspenso por 2.000 años y que fuéramos nosotros quienes la implementáramos
ahora.

El Espíritu continuó hablándome con posterioridad para ampliarme los detalles. Entre ellos me
señalaba la relación entre el “oro refinado” de Apocalipsis 3 que LAODICEA necesita con Tarsis.
Tarsis (ESPAÑA) era el lugar donde los barcos fenicios, es decir, gentiles, se aprovisionaban del oro
y la plata; de ahí lo de las ínclitas “naves de Tarsis”. El Señor unía así ESPAÑA, con el “oro
refinado” que Laodicea, la iglesia del fin del siglo, la iglesia actual, tanto necesita. Es decir,
ESPAÑA está llamada a convertirse en exportadora de la auténtica fe (oro refinado en fuego)
a todo el mundo, en la nación clave para el fin de siglo. Si a esto se le añade que Europa está
llamada a ser el centro de los acontecimientos apocalípticos, el panorama queda trazado muy
claramente: El U.G.A. se centrará en Europa, con España como epicentro del terremoto
espiritual de fuego de Dios, que será exportado desde aquí “a todas las naciones y entonces
vendrá el fin”.

Este sería el panorama general, pero ¿cual sería el primer paso, el comienzo del U.G.A.? La
contestación está en la interpretación de la visión que el Señor me dio, el libro que os envié en su
día. Ese primer paso, en resumidas cuentas, consiste en parar (literalmente), es decir, acampar
como en Gilgal, y santificar la Iglesia. Como consecuencia de ello vendrá un gran derramamiento del
Espíritu Santo sobre la iglesia de España y Portugal; literalmente ¡un PENTECOSTÉS II! Dicho de
otra forma: esperar en el aposento alto la reparación de las redes, con las barcas varadas; es
decir, la circuncisión de los corazones.
Todo esto que el Señor me habló tiene unos tres años y está siendo confirmado amplia y
meticulosamente. La última confirmación es la profecía que por casualidad me llegó desde U.S.A. y
que os acompaño a la presente.

Posdata:
¿Entendéis ahora conmigo el porqué todo el mundo cristiano lleva tantos años orando por España?
Era Dios guiando a la cristiandad a interceder por Finisterre.
Publicado por Txema ARMESTO en viernes, junio 25, 2010
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Etiquetas: FINISTERRE AL BORDE DEL JORDÁN