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LA FILOSOFÍA NO ES UNA JERGA

Iván Darío Arango*

Es una desgracia humana hastiarse hasta de la misma razón y aburrirse hasta de la


luz. Las quimeras empiezan a volver y gustan porque tienen algo de maravilloso.
Leibni

1 ser apartadas para que el pensamiento


Las modas intelectuales han producido pueda finalmente discernir la sencillez de
ya tanta confusión, que cualquiera podría las ideas verdaderas o para establecer,
creer que en filosofía y en ciencias humanas por lo menos, la certeza de que lo son las
se comienza a pensar sin necesidad de primeras ocurrencias las que nos conducen
estudiar. Olvidar los grandes pensadores al conocimiento, esto es precisamente lo
para buscar aprehender con afán algunas que encontramos al leer el ”Teeteto”: al final
de las jergas más recientes, es el método de este diálogo se ha dejado al menos en
empleado por buena parte de los universi- claro lo que no es el saber.
tarios con el propósito de formar su inte-
ligencia. Al comienzo de los tiempos modernos
Descartes fundó de nuevo la filosofía, esta
Quizás sea oportuno indicar que tanto la vez sobre tierra firme, sobre la duda como
palabrería como la misma opinión han sido la condición primera de acceso a cualquier
consideradas los más grandes obstáculos conocimiento; pero en el Discurso del
para el saber. Desde la primera fundación de método se trata de dudar por dudar ni de
la filosofía, los grandes filósofos han debido fingir irresolución para parecer enigmático
buscar algún método de argumentación que La duda es metódica pues permite saber
les permitiera liberarse de la amenaza de que más allá de la diversidad de opiniones,
las palabras vacías. Platón, en su polémica sobre las ciencias y la moral, se busca algún
contra los sofistas, sostuvo que a través de principio inconmovible a partir del cual se
la dialéctica se podía abandonar como por pueda ir desde lo más simple o evidente
pasos el pequeño e incierto mundo de la hacia lo más complejo. En las Meditaciones
opinión particular para lograr la universa- metafísicas, la obra de iniciación a la filo-
lidad del saber. Todavía hoy puede decirse sofía por excelencia, Descartes presenta
que la lectura de los Diálogos constituye un con orden los fundamentos del pensamiento
ejercicio de formación intelectual, ya que moderno, partiendo de la duda y de los dife-
muestran una y otra vez que la ignorancia rentes motivos para dudar y prosiguiendo
es un estado de llenura y de abundancia con un examen de la verdad y del pensa-
de opiniones, las cuales que tienen que miento, que muestra claramente que los


Profesor del Instituto de Filosofía, Universidad de Antioquia. Tomado de Revista Universidad de Antioquia. No. 268, 2002,
p. 23-29.

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objetos inmediatos de nuestra conciencia rado y hasta venerado como Newton. En


no son las cosas sino las ideas de las cosas, su propia época se llego a decir que en el
lo cual va a colocar a la teoría del conoci- mundo no había más que oscuridad hasta
miento en la base misma de toda la filosofía. que Dios creó a Newton y entonces se hizo
La dialéctica y la duda fueron los recursos la luz: su teoría de la gravitación universal
de los que se valieron Platón y Descartes era la realización del sueño más antiguo de
para resguardarse de la palabrería, lo que la humanidad, por fin se supo cuáles son
les permitió escribir obras que no han sido las leyes del movimiento de los cuerpos
afectadas por el paso del tiempo porque se y cuál la ley que explica los movimientos
encuentra en ellas toda la profundidad y la de la luna, los planetas y los cuerpos que
elegancia de los fundamentos caen. Pero, en el siglo de los sabios, había
tanto escrúpulo por la dilucidación concep-
Posteriormente Kant, en su intento por tual que Leibniz, un semicartesiano, llego
responder al escepticismo de Hume, hizo a ver algunos de los conceptos de Newton
de la crítica un método de examen de la como quimeras y ficciones. Alrededor de sus
razón desde adentro y logró diferenciar los reparos se formó uno de los más preciosos
conceptos, que están referidos a la expe- textos filosóficos, La polémica entre Leibniz
riencia, de las ideas, que aunque no están y Clarke (1717), polémica que consta de
referidas a la experiencia exterior, si nos diez cartas, cinco de Leibniz y cinco de
permiten ingresar en el ámbito de la mora- Clarke, un discípulo de Newton, considerado
lidad; la idea de libertad es la idea rectora una verdadera máquina de hacer razona-
de ese otro mundo, el mundo interior: mientos; varios historiadores sostienen que
las respuestas a Leibniz son el resultado del
“La ley moral se distingue de la física en que trabajo conjunto del maestro y su discípulo.
no comienza donde el hombre percibe, en el
mundo exterior de los sentidos. Comienza Los temas de la polémica son tan diversos
más bien en su ‘invisible sí mismo’, en su que van desde el espacio del universo y el
personalidad, y coloca al hombre en un movimiento de los cuerpos, hasta una serie
mundo que tiene verdadera infinitud...”. de consideraciones sobre el mecanicismo
como condición para la explicación de la
Resulta pues que ni la duda cartesiana ni la naturaleza y sobre la libertad humana; e
crítica kantiana dejan al hombre expuesto inclusive, otros asuntos que tienen que
e indefenso ante el engaño y las ilusiones ver con la acción de Dios en el mundo y la
de los Sofistas y los charlatanes; en ambos interacción entre el cuerpo y el alma. Toda
casos se busca que los hombres sean esa diversidad de ideas está articulada en
dueños de sí mismos autónomos, y que torno a dos aspectos centrales: el primero
estén en condiciones de modelar su propio de ellos se refiere a la forma misma de la
destino. polémica, ya que los dos autores apuestan
a lograr la mayor claridad y sencillez en
2 sus argumentos, aunque es evidente que
Entre los grandes pensadores no hay, al se ocupan de asuntos complejos como el
parecer, ninguno que haya sido tan admi- propósito newtoniano de determinar el

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movimiento, no solo en términos relativos Es pues alrededor de dos conceptos extre-


sino absolutos, lo que para Leibniz era madamente diferentes del espacio del
sencillamente absurdo. universo como los dos autores van orga-
nizando sus divergencias sobre los temas
A través de todas las cartas permanece mencionados. Es cierto que ambos realizan
la misma vigilancia para evitar caer rodeos donde consideran lo que ellos creen
en las palabras vacías; y si en algunos que puede o debe ser la acción de Dios sobre
pasajes aparece ese reproche, el mayor el mundo y hasta buscan aclararla por lo que
de los reproches, luego se encuentra una creen o piensan que es la acción del alma
respuesta que apunta a afinar los razo- sobre el cuerpo, rodeos que no podemos
namientos anteriores y a impedir que los presentar aquí pero que regresan siempre
conceptos pierdan su contenido en manos sobre el asunto central que requiere toda
del opositor, solo por esto puede decirse que la luz, asunto que consiste en la relación
estas cartas constituyen uno de los textos entre los conceptos de espacio, materia y
clásicos de la filosofía. movimiento.

El otro aspecto se refiere al empeño con No deja de ser muy curioso que Newton,
que Newton busca distinguir el espacio, de con la universalidad que caracteriza su
la materia limitada del universo: el espacio pensamiento, aparezca en esta polémica
sería algo como un recipiente absoluto e como una figura que ocupa un lugar en la
infinito donde están los cuerpos. Newton historia, que pertenece a una época y que
aseguraba que había movimientos que por por lo mismo comparte todo un conjunto de
no ser relativos permitían revelar la exis- formas de pensamiento y hasta de creencias
tencia del espacio absoluto; con ese objeto con sus contemporáneos y concretamente
trae el famoso ejemplo del movimiento de con su aventajado discípulo, y digo curioso
rotación de un balde lleno de agua, desde porque otros autores, de nuestro siglo,
el comienzo mismo de su obra. Leibniz no de los que se sabe muy bien que tanto
podía aceptar que el espacio fuera diferente sus problemas como el uso que hacen del
de la materia, para él no era otra cosa lenguaje obedecen a circunstancias defi-
que la relación entre los cuerpos, además nidas y a mentalidades y regiones muy
no había forma de pensar que la materia particulares, son apartados y alejados
tuviera límites como para sostener que de la historia de las ideas por lectores
más allá estaba un espacio vacío e infinito: crédulos que quieren resguardarse ya no
“Descartes ha sostenido que la materia de la palabrería, como lo hacen los grandes
no tiene límites, y no creo que se le haya pensadores, sino de la crítica, para convertir
refutado suficientemente” (Quinta carta, algunas creaciones intelectuales en verda-
art. 32). Siguiendo el relativismo carte- deras máquinas burocráticas.
siano, Leibniz sostenía que no había lugares
verdaderamente inmóviles en el universo, 3
sólo podemos pensar en suponerlos inmó- ¿Qué podemos decir nosotros de la confu-
viles para determinar el movimiento de los sión que ha atrapado a la misma filosofía
otros cuerpos. y, en cierta medida, la ha reducido a ser

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una expresión de las modas intelectuales? el objeto central de la filosofía hegeliana


¿Dónde podremos encontrar la fuente de consistió en pervertir, mediante la jerigonza,
un acontecimiento tan funesto para la los ideales políticos de la Revolución Fran-
vida del espíritu y quiénes podrán orien- cesa para ayudar a la consolidación de la
tarnos en esta búsqueda? Quizás sepamos monarquía. El capítulo del libro de Popper
encontrar el momento de la mayor confu- dedicado a Hegel es el más extenso del libro
sión: en marzo de 1933, dos filósofos, que y trae 93 notas que amplían con citas y
años atrás se habían propuesto dar un testimonios lo que se ha propuesto mostrar,
nuevo impulso a la filosofía, sostuvieron la que no es otra cosa quedos efectos polí-
siguiente conversación: ¿“Cómo un hombre ticos de la palabrería y el irreparable daño
tan inculto como Hitler puede gobernar a que tiene que sufrir la filosofía cuando se
Alemania?”, preguntaba Jaspers, a lo cual la consagra por entero a la adoración del
respondió Heidegger: “La cultura no tiene Estado: “... la verdadera valentía consiste
ninguna importancia, observa las manos en la diligencia para consagrarse por entero
maravillosas que él tiene”. al servicio del Estado, de modo que el indi-
viduo sólo cuente como uno entre muchos”.
Tres filósofos de nuestro siglo, nacidos en
la primera década, han sido observadores e Se trata de palabras de Hegel que Popper
interpretes lúcidos de las ideas, los hechos y trae una y otra vez asegurando siempre
los totalitarismos más recientes: R. Aron, I. que se trata de una hostilidad enfermiza
Berlin y K. Popper, los tres se han mostrado frente a la libertad individual, ya que para
en extremo fastidiados con las jergas inte- él ningún valor personal es significativo, lo
lectuales y han aportado muchas luces importante residiría en la autosubordinación
para su análisis; y aunque reconocieron a a lo universal, al Estado.
Marx y a Freud como grandes pensadores,
sostuvieron que lectores ingenuos, hombres Por discutible que pueda ser la interpreta-
de ideas confusas y buenos deseos, habían ción de Popper, una cosa resulta cierta para
hecho del marxismo y del psicoanálisis el lector de hoy, y es que, si se admite al
verdaderas religiones seculares y habían menos el propósito eminentemente político
generalizado ideas del romanticismo cuando de la filosofía de Hegel, es preciso entender
quisieron, con empeño, “oponer el fluir de la influencia de los autores que leyó,
la vida a la fuerza de la razón crítica, que especialmente Spinoza, Rousseau, Burke,
no puede crear sino solo dividir, paralizar, Herder, etc., pues Popper asegura: “Nada
desintegrar” : las jergas necesitan desacre- hay en la obra de Hegel que no haya sido
ditar la razón y la crítica para lograr producir dicho antes y mejor [...] su único objetivo es
el sopor que permita encontrarlas creíbles. luchar contra la sociedad abierta y servir a
Sobre la fuente de la confusión veamos la su superior Federico Guillermo de Prusia: su
interpretación siguiente. confusión y su desapego de la razón son, en
parte, necesarios para alcanzar ese fin...”.
Popper, en su libro La sociedad abierta y
sus enemigos, en el capítulo 12: “Hegel y Ahora bien, ante las sugestivas sospechas
el nuevo tribalismo”, busca demostrar que de Marx frente al liberalismo y de Nietzsche

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frente a la democracia, es preciso acudir a ilustrado a los dos años de la dictadura de


críticos e intérpretes de la Revolución Fran- Robespierre.
cesa más cercanos de la cultura moderna y
más objetivos: tal es el caso de Benjamin Definitivamente la crítica es lo más difícil de
Constant y de Alexis de Tocqueville. Es lograr por el peligro que conlleva de caer en
necesario redescubrir que el liberalismo y la la sospecha y en el reduccionismo vulgar.
democracia tienen un significado mayor que Es muy fácil decir que el liberalismo es la
el señalado por Hegel, Marx y Nietzsche, ideología de los poderosos o que la demo-
porque constituyen de hecho, antes de cracia es producto del resentimiento de los
cualquier evaluación, la dinámica de las débiles. Otra cosa es apreciar sus principios
sociedades modernas. filosóficos y precisar las diferencias entre
ambas concepciones: señalar, por ejemplo,
El acierto de Aron y de Berlin consistió que el liberalismo está concebido en sus
en que ambos, después de estudiar a principios mismos como una doctrina de
Marx, entendieron que las sociedades oposición a los excesos del poder político
modernas eran el resultado de los ideales o señalar que la filosofía de la democracia
del liberalismo y de la democracia, y que moderna es un desarrollo del individualismo
las mayores dificultades estaban en las que está también en la base de la filosofía
relaciones conflictivas entre uno y otra y liberal.
no en el intento de sobrepasarlos o supe-
rarlos mediante el retorno a la ética de los Es verdad que tanto el liberalismo como la
griegos, de los medievales o de sociedades democracia han sido llevados a extremos
orgánicas donde todos los aspectos de la odiosos y que Marx tenía razón en su indig-
vida son asunto público. nación con el liberalismo económico, como
también Nietzsche en su crítica al igualita-
Aron y Berlin lograron conectar sus interro- rismo democrático que pretende desconocer
gantes con el diagnóstico de la modernidad en forma descarada las distinciones. Pero
de Constant y de Tocqueville quienes, desde no es lo mismo el liberalismo económico
la primera mitad del siglo XIX, buscaron que el liberalismo político, pues el concepto
entenderla desde adentro y sin contrapo- central del primero es el mercado mientras
nerle otros ideales o valores distintos a los que el concepto central del segundo son los
valores modernos La crítica de la moder- contrapoderes y el establecimiento de los
nidad, la sospecha de los ideales de libertad límites del poder político.
e igualdad, está todavía hoy muy influida
por la primera reacción rabiosa de autores Las sospechas de Marx y Nietzsche han
profundamente religiosos que creyeron influido tanto en los filósofos e intelectuales,
ver en la Ilustración un racionalismo arro- que generalmente rechazan del todo la
gante y descreído de autores que, frente cultura moderna sin hacer distinciones:
a los excesos de la Revolución Francesa, para ellos el racionalismo instrumental y el
encontraron el pretexto para desacreditar individualismo liberal han recorrido durante
todo el proyecto moderno, apartar a la filo- cuatro siglos las sociedades de occidente
sofía de la política y reducir el movimiento imponiendo una lógica satánica de control

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y de dominación. Por la simplificación, diferentes desarrollos propios de la cultura


muchos intelectuales perdieron su vocación moderna: los desarrollos de las libertades
crítica, anunciaron promesas extravagantes y las reivindicaciones igualitarias, las rede-
e irreales y apoyaron a lideres crueles y finiciones del derecho y de los principios de
demagogos. legitimidad de la autoridad política, la crítica
de la idea de felicidad y la defensa de la
4 idea de dignidad, las expresiones política
Es un alivio saber que algunos de los y económica del liberalismo, que incluso
más brillantes filósofos franceses de la chocan entre sí.
actualidad han recobrado la lucidez y la
percepción moral propia de tradición fran- Era apenas evidente que todo esto no podía
cesa clásica. En alguna página de su Ecce explicarse con la sola crítica a la idea del
hommo, Nietzsche afirma lo siguiente: “Los sujeto, ese ídolo metafísico como lo llamaba
alemanes no han atravesado jamás un Nietzsche repitiendo las rudas objeciones
siglo XVII de severo examen de sí mismos, ideadas por Hume un siglo antes. Filósofos
como los franceses. Un La Rochefoucauld, como Alain Finkielkraut, Luc Ferry y Alain
un Descartes, son cien veces superiores en Renaut, desde los años ochenta, retomaron
rectitud a los primeros alemanes”. los grandes temas de la ilustración con el
fin de aclarar los problemas más recientes
Es cierto, lo más propio de los filósofos de la cultura. Adoptaron una actitud abierta
clásicos de la tradición francesa consiste en frente a los textos clásicos, la misma que
haber realizado el más severo examen de expresa Tzvetan Todoroy, en 1985, al
Si mismos: aparte de los autores mencio- comenzar su ensayo Frágil felicidad, dedi-
nados por Nietzsche, se puede mencionar cado a Rousseau: “Asqueado de la lengua
a Montaigne, Pascal y Rousseau. También de los profesionales, por una parte, por lo
hoy un grupo de filósofos y ensayistas han vacío de los términos altisonantes, por otra,
conseguido apartarse de los esquemas pienso en un modo fácil de decir lo difícil y
e interpretaciones reduccionistas para lo encuentro, al menos por momentos, en
examinar sin prejuicios la situación espi- algunos escritores del pasado. Por eso me
ritual del hombre moderno. Tales autores ayudan a pensar en mi propia vida mejor
debieron apartarse de la percepción que como lo hacen muchos contemporá-
cerrada y fija que consiste en apreciar la neos”.
modernidad como el desarrollo de la idea
cartesiana de la razón que recorre el cono- Se trata de un grupo de filósofos y ensa-
cimiento, la moral y la política con el fin yistas que entienden mejor que Sartre o
de convertirlos en cálculo para el asegura- Foucault el alto precio que se paga cuando
miento del hombre europeo en una posición se abandonan los ideales de la Ilustración,
de control y de dominación frente a todo lo los ideales de libertad e igualdad, para
que lo rodea. aprobar los particularismos culturales o
aplaudir como un mérito la sola pertenencia
El esquematismo de las interpretaciones del individuo a determinada nación o tradi-
llamadas posmodernas no deja ver los ción. En su libro La derrota del pensamiento

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(1987), Alain Finkielkraut logró indicar con ciones y en jerarquías como el pasado de
todo el detalle la forma como el abandono los caballeros que alimentaba el odio que
del universalismo moral de la Ilustración Nietzsche sentía por la igualdad, por la
conducía al encierro de los individuos democracia y por la modernidad.
dentro de una identidad cultural fija que
les impedía el ejercicio de la crítica y de la Es preferible una interpretación que esta-
independencia intelectual. Resultaba claro blezca el pluralismo de los valores como
que el particularismo cultural, su relativismo respuesta al monismo moral, que consiste
de los valores, no era ninguna solución al en creer en una solución última a los
supuesto eurocentrismo propio de la Ilus- conflictos humanos, en una sociedad sin
tración. Estado y sin clases. Pero el pluralismo de
los valores de Isaiah Berlin no cae en el
Luc Ferry y Alain Renaut, en su libro Heide- particularismo cultural propio de la llamada
gger y los modernos (1988), y Alain Renaut posmodernidad porque mantiene un núcleo
en La era del individuo (1989), lograron básico del universalismo moral, que consiste
señalar el callejón sin salida a donde en la dignidad de la persona humana, en la
conduce la interpretación heideggeriana igualdad de dignidad, que implica el derecho
de la modernidad, la cual pretendía, por que tiene toda persona a un ámbito de acti-
una parte, asignarle una misión renovadora vidad libre de la interferencia de los otros,
al pueblo alemán, precisamente durante de las tradiciones o de la comunidad para
el régimen nazi, como si se tratara de un elegir los fines y los propósitos de su vida.
destino dentro de la historia del ser. Por otra
parte, buscaba comprender toda la época Mientras el particularismo cultural encierra
moderna como el resultado de la instaura- a los individuos en su pertenencia a un
ción de una razón instrumental que reducía grupo o comunidad, y los aprecia por su
a meros objetos la riqueza y la diversidad de exotismo, el pluralismo de los valores busca
lo existente: una cantinela que termina en proteger la dignidad y la intimidad de la
la nostalgia de un pasado medieval poblado persona, incluso de los grupos y de las
de artesanos y de feligreses, rico en distin- tradiciones aparentemente más propias y
más sagradas.

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