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Caracterización de los trastornos del lenguaje y del

comportamiento en niños y adolescentes autistas de


la Escuela Especial "Dora Alonso". La Habana.
FUENTE: INTERPSIQUIS. -1; (2008)

Migdalia Magaña Torres*; Ana María Gómez García**; Lázara


Fernández Collazo*; Silvia A. Sanabria González***.
* Especialistas en Logofoniatría. Hospital Pediátrico Universitario “Pedro Borrás Astorga”.

** Especialista Psiquiatría Infanto-Juvenil. Universidad Médica de La Habana. Facultad


“Manuel Fajardo”.

*** Lic. En Defectología. Hospital Pediátrico Universitario “Pedro Borrás Astorga”.

PALABRAS CLAVE: Trastorno autista, Autismo infantil, Lenguaje y autismo, Comunicación y


autismo, Diagnóstico precoz en trastorno autista.

Resumen

Introducción. El Autismo es un trastorno caracterizado por alteraciones en


la interacción social y en la comunicación, así como por la presencia de un
repertorio de actividades e intereses restringidos, en relación a la etapa del
desarrollo por la que transita el niño.

Objetivos. Caracterizar las particularidades del lenguaje y comportamiento


en 63 niños y adolescentes autistas que asistían a la escuela ”Dora Alonso”,
situada en La Habana, dedicada a la atención integral a pacientes con este
trastorno.

Material y método. Se realizó un estudio descriptivo, retrospectivo y


transversal de las particularidades del lenguaje y la conducta en todos niños
y adolescentes autistas (N=63) de la escuela “Dora Alonso” que se
incorporaron a la misma durante el período comprendido entre enero y
diciembre de 2006. La información obtenida se introdujo en base de datos
MySQL. Se realizó procesamiento estadístico de los datos obtenidos, se
valoran y analizan los resultados, representándose algunos de ellos en
tablas y gráficos.

Resultados. Entre los principales resultados obtenidos se comprobó:


predominio significativo de alteraciones en el lenguaje (92.06%); presencia
de conductas restrictivas, repetitivas y estereotipadas (92.06%);
incapacidad para tolerar cambios en hábitos, entorno o intereses (92.06%),
lo cual podía llegar a generar episodios de excitación psicomotriz. La
hiperquinesis se comprobó en el 57,1% de los autistas estudiados y las
rabietas en el 50,8% de ellos. Los niños que se incorporaron a edades
tempranas a la escuela presentaron menos alteraciones en los patrones de
conducta.

Conclusiones. Las alteraciones en el área del lenguaje/comunicación,


constituyeron las manifestaciones de aparición más temprana, y
persistente, en el grupo de autistas estudiados. Su presencia desde los
primeros meses de la vida puede constituir una “señal” o indicador
temprano de posibles trastornos del desarrollo. La detección y estudio de
los mismos puede contribuir al diagnóstico precoz de los trastornos del
espectro autista.

Introducción

El autismo es un desorden neuropsiquiátrico cuyas manifestaciones se


expresan desde etapas tempranas de la vida. A lo largo de la historia, en el
estudio del autismo, han existido tres grandes momentos (1). El primero,
que se extendió durante alrededor de dos décadas posteriores a la
definición de este desorden por Leo Kanner en 1943, se caracterizó por el
predominio de pautas especulativas de exploración, que no se basaban
tanto en datos objetivos de investigación empírica o estudio experimental
como en el intento de dar cuenta de observación anecdótica de origen
clínico tendiendo a atribuir causas psicógenas al autismo, responsabilizando
a las familias y daban una interpretación “psicologicista” al cuadro.

El segundo período se extendió aproximadamente desde 1963 a 1983. En


éste se invirtieron muchas de las tendencias de la fase anterior, la
demostración de la existencia de trastornos biológicos de diversos tipos en
los autistas, de la posibilidad de controlar su conducta y enseñarles
mediante procedimientos operantes, y de la clara asociación del autismo a
retrasos y alteraciones cognitivas, llevó a una imagen diferente de la
anterior.

La tendencia actual, tercer período, tiende a considerarlo como un trastorno


del neurodesarrollo. En esta tercera etapa, según Riviére A. (2), “los
aspectos fundamentales se centran en: enfoque general del autismo como
un trastorno del desarrollo; cambios importantes en la explicación del
autismo, tanto en lo psicológico como en lo neurobiológico; en los
procedimientos para tratar el autismo, donde la educación del autista se ha
caracterizado en los últimos años por un estilo más pragmático y natural,
más integrados y menos “artificioso” que en los años anteriores, más
concentrado en la comunicación como núcleo esencial del desarrollo, más
respetuoso con los recursos y capacidades de las personas autistas; han
aparecido nuevos temas de interés como: - el adulto autista como ciclo
completo y no sólo en la infancia, - hay que tener en cuenta que la mayoría
de las personas autistas requieren atención, supervisión y apoyo durante
toda su vida. La actual investigación centra sus objetivos en el estudio de
las particularidades del lenguaje y en algunos aspectos del comportamiento
de los autistas evaluados, por lo cual consideramos apropiado hacer una
referencia general sobre el lenguaje como elemento esencial de la
comunicación humana, sus principales características y modo de
exploración de los mismos, según diferentes estadios del desarrollo”.

González, F (3) plantea que: “La comunicación es un proceso esencial de


toda actividad humana, pues se basa en la calidad de los sistemas
interactivos en que el sujeto se desempeña y tiene un papel fundamental en
la atmósfera psicológica de todo grupo humano”.

La comunicación más usada es la verbal, concretamente el lenguaje oral o


audio-verbal. El lenguaje oral se acompaña de otros formas no verbales,
cuya importancia comunicativa no podemos desestimar (4, 5, 6) El lenguaje
es aquella capacidad superior, exclusiva del hombre, que le permite a éste
designar los fenómenos de la realidad objetiva mediante signos
convencionales, es pues, una función psíquica (7). Este implica la puesta en
juego de habilidades de simbolización, que permite presentar, expresar y
comunicar ideas y sentimientos, se ha estudiado cómo una función
compleja de alto nivel simbólico que permite transmitir la información de
una persona a otra.

Son diversas las funciones del lenguaje, destacándose:

• La comunicativa, donde la comunicación se establece entre dos o más


agentes, el codificador y el decodificador, el primero encargado de elaborar
un mensaje el cual transmite por vías nerviosas eferentes al aparato
fonoarticulatorio; donde se transforma en palabras que a través de las
ondas sonoras llegan como un estímulo al otro agente, el decodificador
donde gracias al oído se recepciona y luego avanza por vías nerviosas
aferentes a los centros corticales superiores encargados de la interpretación
del lenguaje (lóbulo temporal).

• La cognoscitiva, por medio de los órganos de los sentidos adquirimos los


conocimientos y por vía sensorial se archivan en la corteza, lo que está
relacionado con el tipo ideativo que es la capacidad individual de adquirir
conocimientos por las diferentes vías sensoriales.

• La regulación de los procesos mentales, participando en la sistematización


y organización de los demás procesos psíquicos como son: la memoria, la
atención, percepción y por supuesto el pensamiento, entre otras (8). El
sistema de signos lingüísticos ejerce una influencia reguladora sobre toda la
conducta del hombre. El lenguaje con su estrecha relación con el
pensamiento es uno de los factores principales que aseguran un nivel
superior de desenvolvimiento de los procesos psíquicos.

• Expresiva, el lenguaje no es sólo lo que dice el mensaje. El es la


consolidación de la emocionalidad del sujeto. La afectividad del contenido,
se encuentra en aspectos como: la entonación, acento, pausas, etc. Estas
características no pueden dejar de verse con su relación con el contenido
propiamente dicho, esa es la razón por la cual el lenguaje, en cualquiera de
sus modalidades puede ser usado para observar la implicación que presenta
el sujeto con lo que dice o escribe, qué tipo de relación afectiva presenta
con el mensaje y además, algunas características funcionales de la
configuración subjetiva de su personalidad.

• Persuasiva, es la capacidad del lenguaje de ejercer una acción e influencia


sobre la voluntad de los demás en el momento de la comunicación verbal,
depende de la selectividad y el talento oral que es inherente a cada
persona, las palabras se escogen, la voz no.

Ontogénesis del lenguaje

Son varios los autores que coinciden en que el desarrollo del lenguaje es un
proceso complejo, que atraviesa una serie de etapas (9, 10, 11, 12, 13),
señalando dos períodos fundamentales.

El primero de ellos es conocido como Período inicial o Prelingüístico y recoge


todas las conductas preverbales (llanto del recién nacido); las primeras
vocalizaciones (gorjeo y balbuceo) hasta la emisión de la primera palabra.
Este período coincide en la mayoría de los casos en el primer año de vida
donde el niño emite sus primeras expresiones verdaderamente lingüísticas y
se prepara entonces para el dominio de la lengua materna.

Al segundo lo llaman Período del Desarrollo Lingüístico y comienza con la


aparición en el vocabulario de los niños de las primeras palabras. El inicio
de este período coincide con el segundo año de vida y termina con la
pubertad y se va expresando a través del paulatino desarrollo de los
diferentes aspectos del lenguaje fonético, lexical, gramatical y semántico.
La adquisición del léxico se concibe como el propio dominio de las palabras
de la lengua y su significado convencional, tal como es registrado en el uso
adulto, también se relaciona con la adaptación de las relaciones entre las
palabras, relaciones de sinonimia, antonimia y subordinación, o sea, la
adquisición de las relaciones lexicales (14).

La escuela cubana de Logopedia y Foniatría, utiliza la división del desarrollo


del lenguaje en tres etapas:

1. Pre-lenguaje. Se extiende desde la etapa de recién nacido, a partir del


primer llanto del recién nacido, hasta la emisión de la primera palabra con
valor de signos convencionales, lo cual ocurre alrededor de los 14 meses de
edad.

2. Primer Lenguaje. Se inicia alrededor de los 14 meses y se extiende


aproximadamente hasta las 2 ½ a 3 años. En esta etapa a un período
locutorio en cuyo transcurso el lenguaje acompaña a la acción y su
percepción inmediata de la situación, le sucede un período durante el cual el
lenguaje desempeña un papel predicativo. Las formas de expresión más
frecuentes son llamadas en estilo telegráfico (sólo dice lo fundamental)
nombres-verbos-adjetivos y por orden de frecuencia aparecen las siguientes
estructuras: afirmación, orden, negación e interrogación.

3. Lenguaje propiamente dicho. Los procesos lingüísticos del niño se van a


definir entre los 3 y 5 años y hasta los 7 años. En este período, el manejo
del “yo” con todas las obligaciones sintácticas gramaticales que entraña,
caracteriza la transición del primer lenguaje al lenguaje propiamente dicho,
manifestando su personalidad en el discurso. Hay abandono progresivo de
las estructuras fundamentales del lenguaje infantil y su vocabulario
específico, el niño muestra marcado interés por el habla del adulto;
solicitando narraciones que pide le repitan una y otra vez. Ocurre un
enriquecimiento del vocabulario acorde con la lengua materna del adulto,
este proceso dura toda la vida, se plantea que entre los 3-5 años tiene
aproximadamente 1500 palabras.

En esta etapa tiene lugar el paso del lenguaje externo o socializado al


lenguaje interior o egocéntrico. Vigostsky (15) plantea que el lenguaje va
de lo externo a lo interno, o sea, de lo social a lo individual. Alrededor de
los 3 años concomitan ambos lenguajes y a los siete años se diferencia
definitivamente para adquirir diferentes funciones y estructuras, ya que se
realiza la conversión del pensamiento concreto en pensamiento abstracto.

Múltiples son las pruebas que se utilizan para la evaluación del desarrollo
del lenguaje. En la escuela cubana de Logopedia y Foniatría se aplican entre
otras: 1) la Prueba de Pesquisaje del Desarrollo del Lenguaje (PPDL), 2) el
Inventario de Primeras Palabras (IPP), 3) Prueba de Vocabulario por
imágenes, 4) Prueba Cubana de Evaluación del Desarrollo del Lenguaje.
(16)

La aplicación de estas pruebas permite el estudio y clasificación de los


retrasos del lenguaje, los que podemos dividir en:

1- Retraso cuantitativo del lenguaje.

a) Oral, cuando el niño sólo se expresa a través de gestos y mímica en un


período en que ya debería estar empleando normalmente los signos
convencionales verbales, o sea, las palabras.

b) Oral y gestual, cuando no utiliza ni gestos, ni palabras.

2- Retraso cualitativo.

a) Articulatorio, es cuando el niño posee bastante vocabulario (utiliza


muchas palabras), pero tan distorsionadas que sólo los familiares cercanos
lo entienden (jergas).

b) Retraso cualitativo sintáctico-léxico, es aquel en el que a pesar de que el


niño utiliza “bastantes vocablos no deformados”, es decir con la calidad
requerida, manejan sólo determinados elementos gramaticales,
demorándose en la adquisición de otros nuevos, pudiendo añadirse una
mala utilización de los mismos.

c) Retraso cuali-cuantitativo, semántico-pragmático. Puede o no tener


vocabulario, no comprende el significado de las palabras del lenguaje. Esta
variedad se observa en diferentes trastornos, incluyendo al autismo.

Según Frith (17) hasta los autistas mejor adaptados son relativamente
incompetentes en el empleo de instrumentos como (entonación, tono, ritmo
del habla, la fluidez y la acentuación de las palabras) que se ponen al
servicio de la comunicación, a veces cambia de repente el volumen de la
voz, y pasan del susurro al chillido, o de un tono bajo a otro alto; también
pueden darse problemas en lo referente a la velocidad del habla. En algunos
autistas lo que más preocupa es la falta total de variación: el habla se
percibe cantarina o monótona. Otras veces una voz aparentemente bien
modulada transmite una expresión sin sentido o una frase repetitiva; todo
ello indica que los problemas no se deben a falta de control, lo que no
saben es cuándo y donde ejercer su control.

En cuanto a las características fundamentales de los niños con trastornos


del desarrollo psicológico y del comportamiento, algunos autores (18, 19)
destacan las siguientes:

• Inhabilidad para aprender (que no se puede explicar por factores


intelectuales o sensoriales).

• Inhabilidad para construir o mantener relaciones interpersonales.

• Tipos inadecuados de conductas o sentimientos en condiciones normales.

Conociendo que en el Trastorno Autista están presentes alteraciones en la


comunicación, interacción social y en el comportamiento y tomando en
cuenta los aspectos anteriormente expuestos, en los que se destaca la
vinculación lenguaje/conducta como binomio-esencial e indisoluble-
necesario para la comunicación humana, consideramos que nuestro estudio
puede contribuir a la realización del diagnóstico precoz del Trastorno Autista
y por ende la incorporación temprana a programas de intervención, lo cual
puede repercutir favorablemente en la evolución y pronóstico de las
personas afectadas.

Objetivos

Objetivo General

Caracterizar las particularidades del lenguaje y el comportamiento en 63


niños, niñas y adolescentes autistas de la Escuela Especial “Dora Alonso”,
en el Municipio Marianao. Ciudad de La Habana.

Objetivos Específicos:

1. Describir las principales características del lenguaje en los niños autistas


de la Escuela Especial “Dora Alonso”.

2. Identificar las alteraciones más frecuentes en el comportamiento de los


pacientes autistas estudiados.

3. Reconocer las principales alteraciones en la interacción social en los


autistas incluidos en la investigación.

Material y método

Se realizó un estudio observacional, descriptivo y transversal, cuyo universo


de estudio estuvo constituido por el ciento por ciento de alumnos
incorporados a la escuela “Dora Alonso”, creada para la atención a
pacientes con necesidades especiales, específicamente niños y adolescentes
autistas.

Criterio de selección. Todos los niños y adolescentes matriculados en la


escuela “Dora Alonso. Criterio de exclusión. No aceptación a participar en el
estudio por parte de progenitores o tutores.

Para la recolección de datos se elaboró un instrumento que permitiese


obtener información necesaria y uniforme, siendo las historias clínicas de los
autistas estudiados la fuente utilizada para este fin.

La información obtenida se incorporó a una base de datos: MySQL (sistema


de gestión de base de datos) para su adecuado procesamiento
computarizado. Se realizó la comparación entre variables y grupos a partir
del test X2 (chi-cuadrado). En todos los casos se consideraron
estadísticamente significativas las diferencias en las que p<= 0,05 y
altamente significativas p<=0,01, lo cual se señala en cada tabla con los
símbolos * y ** respectivamente.

Para variables de índole cualitativa se utilizaron los porcentajes y los


resultados se analizaron sobre la base de índices porcentuales como medida
resumen. Se confeccionaron tablas y gráficos representativos de los
resultados obtenidos.

Variables estudiadas

1. Sexo

2. Edad de Ingreso a la Escuela

3. Edad en que los padres notan los primeros síntomas

4. Motivo de Consulta (motivo por lo que fue consultado por primera vez, en
relación a síntomas del trastorno autista)

5. Características del Lenguaje

• En el Lenguaje Expresivo:

- Ausente

- Uso de Jerga

- Ecolalia

- Canturreo

- Expresa ideas, palabras

- Estereotipias verbales

- Usa oraciones sencillas

- Tiene vocabulario amplio (Conversación)

• Lenguaje Receptivo:

- Órdenes sencillas

- Órdenes complejas
- Verbos-acción

- Verbos-conceptos

- Lenguaje de forma literal

• Lenguaje Extraverbal:

- Uso del mismo

- Tiene intención comunicativa

- Uso instrumental de personas

- Expresa estados emocionales

- Comprende gestos y señas

6. Características de la Conducta.

Se explora la presencia de:

- Agresividad

- Autoagresión

- Baja tolerancia a cambios en su entorno, hábitos o rutinas

- Conductas restrictivas, repetitivas y estereotipadas

- Episodios de excitación psicomotriz

- Hiperactividad

- Hipoactividad

- Manifestaciones Obsesivo-Compulsivas

7. Características de la Interacción Social

Se explora si es capaz de:

- Aceptar el contacto físico

- Jugar:

- Juego funcional elemental

- Juego simbólico simple

- Establecer algún tipo de interrelación con iguales


- Expresar estados de ánimo

- Reconoce a personas y familiares

- Reconoce estados de ánimo de las otras personas

8. Presencia de afecciones comórbidas

Resultados

En la muestra estudiada, como se observa en el Gráfico No.1, hay un


predominio del sexo masculino (77,78 %) y sólo 14 niñas (22,22%). La
razón del sexo es de 3,5/1 a favor del sexo masculino, lo cual resulta
coincidente con los datos reportados en la literatura internacional. (20, 21,
22, 23)

Gráfico 1. Distribución de la muestra según sexo

Como se aprecia en el Gráfico No. 2, al valorar a que edad los padres


refieren haberse percatado de la presencia de síntomas del espectro autista
en sus hij@s comprobamos que el mayor porciento reporta que ocurrió ente
los 25 y los 36 meses (47,62%). El 25,4% reportó que ocurrió entre los 37
y los 48 meses de edad y el 9,52% refirió que fue ente los 49 y 60 meses.
Sólo el 17,46% de los padres reportó haber detectado los primeros
síntomas entre los 18 y 24 meses. Este último resultado es coincidente con
lo planteado por diferentes autores que señalan que generalmente el
diagnóstico no ocurre en edades tempranas fundamentalmente porque los
síntomas pasan inadvertidos o no se les da la significación requerida. (24,
25)

Estos resultados nos reafirman la importancia de desarrollar estrategias que


faciliten la realización del diagnóstico precoz del autismo.
Gráfico 2. Edad a la que refieren los padres haberse
percatado de los síntomas que motivaron consulta inicial
de los pacientes autistas estudiados

Al valorar el motivo de consulta por el cual los pacientes fueron llevados


inicialmente a consulta, podemos observar que las alteraciones más
frecuentes reportadas por los padres corresponden a alteraciones en el
lenguaje en el 80,95% (N=51) de los autistas estudiados, siendo
significativo el predominio de éstas en relación a otros motivos de consulta.
Las alteraciones del lenguaje reportadas, según su frecuencia, fueron: “no
habla ó habla poco” (38.1%), pérdida del lenguaje (22,2%) y en el 20,63%
(N=13) “no responde cuando es llamad@”. Las alteraciones en el
comportamiento, como motivo de consulta inicial, se reportaron en 12
pacientes (19,05%), correspondiendo todas al grupo de las denominadas
conductas repetitivas, estereotipadas ó “raras”. Ver tabla No. 1.
Tabla No. 1. Comportamiento de los motivos de consulta iniciales en los
autistas del grupo estudiado

Como podemos ver, los mayores porcentajes de las causas que motivaron
la consulta inicial en los pacientes estudiados están relacionados con
alteraciones del lenguaje, lo que nos alerta acerca de la importancia de
tener en cuenta esta sintomatología desde edades tempranas, lo cual puede
contribuir al diagnóstico temprano del autismo.

En relación a las características y alteraciones en el Lenguaje Expresivo se


constató que 31 (49,20%) de los niños estudiados tienen ausencia de éste.
La distribución de las diferentes formas de lenguaje expresivo presentes, se
comportaron de la siguiente manera: 1) “canturreo” en el 4,70%, (N=3);2)
“decir oraciones sencillas” en el 3,20% (N=2); 3) “decir palabras aisladas”
en el 23,80% (N=15); 4) lenguaje ecolálico en 11 (17,50%); 5)
estereotipias verbales en el 4,70% (N=3);6) expresar “ideas-palabras” en
el 4,70% (N=3); 7) vocabulario amplio, en el 1,60% (N=1) y 8) presencia
de jerga en el 6,35% (N=4). Baron-Cohen y otros autores (26) señalan que
muchos niños autistas jamás desarrollan un lenguaje útil, es decir, nunca
producirán sonidos que puedan calificarse, o ser reconocidos como “habla”.

Resulta evidente, a pesar comprobarse la presencia en el 50,80% de los


autistas estudiados (N=32) de alguna forma de lenguaje expresivo, que las
modalidades constatadas de lenguaje expresivo denotan el pobre desarrollo
de un lenguaje útil para la comunicación, existiendo solamente 1 paciente
con un vocabulario amplio, resultados coincidentes con lo reportado por
otros autores. (27, 28)

En cuánto a las características del Lenguaje Receptivo se comprobó que el


58,7% (N=37) comprende órdenes sencillas, mientras que en el resto de
los aspectos analizados fue altamente significativo que solamente el 3.20%
(N=2) lograse la comprensión de órdenes complejas y de verbos que
implican acción; la comprensión de otros verbos y conceptos estuvo
presente en el 47.60% (N=30) de los pacientes. En el 27,00% (N=17) de
los autistas estudiados estuvo presente la comprensión de forma literal del
lenguaje, “toman todo al pie de la letra”, lo cual se traduce en las grandes
dificultades presentes en los autistas para la comprensión de metáforas,
chistes e interpretación y desarrollo de juegos simbólicos, entre otros
aspectos de gran repercusión para la comunicación e interacción social.

Al valorar el comportamiento del Lenguaje Extraverbal, resultó evidente que


en éste están también presentan severas alteraciones, siendo utilizado sólo
en el 34,94% (N=22) de los autistas estudiados. La intención de
comunicación a través de gestos, señas y/o posturas se comprobó en 11
pacientes (17.50%) y la comprensión de gestos y señas en 14 autistas
(22.20%). Solamente el 20.64% de los casos estudiados (N= 13) fue capaz
de expresar estados emocionales y el 50,80% (N=32) hace un uso
instrumental de personas. Diferentes autores señalan que los autistas
tienden a utilizar a los adultos, o las manos de éstos, como instrumentos,
para lo cual llevan al adulto hasta el objeto que desean y les colocan las
manos sobre el mismo como forma de “pedir” algo que desean. Se describe
además en algunas investigaciones, que la expresión facial de los autistas
frecuentemente no está en consonancia con la entonación de su habla y que
sus gestos no son congruentes con ésta en aquel@s que la poseen (29, 30).
Ver Tabla No. 2.
Tabla No. 2. Comportamiento de las alteraciones del lenguaje en los
autistas estudiados
En relación a las características de la conducta, podemos observar predominio
altamente significativo de conductas restrictivas, repetitivas y estereotipadas,
así como de baja tolerancia a cambios en sus rutinas, hábitos o entorno,
ambos tipos de manifestaciones presentes en el 92,06% (N=58), coincidiendo
con las descritas en otros estudios (31, 32, 33). Los episodios de excitación
psicomotriz estuvieron presentes en 32 pacientes (50.8%) los cuales se
desencadenaban generalmente ante cambios en sus rutinas o entorno. Las
agresividad y las autoagresiones estuvieron presentes en el 39.7% (N=25) y el
28.57% (N=18) respectivamente.

También estuvieron presentes alteraciones en el nivel de actividad,


presentando hiperactividad el 36.50% (N=23) e hipoactividad el 22.20%
(N=14) de los pacientes estudiados, respectivamente. En 6 pacientes (9.52%)
se constataron manifestaciones obsesivo-compulsivas de los pacientes. Ver
Tabla No. 3.
Tabla No. 3. Patrones de comportamiento más frecuentes en los
pacientes autistas estudiados

En cuanto a las características de la interacción social, se comprobó que de


los 63 autistas estudiados: 1) el 71.4% (N=45) acepta contacto físico; 2) el
23.8% (N=15) establece algún tipo de interrelación con iguales ; 3) el
17.5% (N=11) expresa estados de ánimo; 4) el 41.3% (N=26) reconoce a
personas y familiares; 5) el 23.8% (N=15) reconoce estados de ánimo de
otros. El juego estuvo presente en 43 (68,25%) desarrollando juego
simbólico simple el 27,05% (N=19) y juego funcional elemental el 30,09%
(N=26), respectivamente. Estos resultados coinciden con lo reportado en la
literatura consultada (34, 35, 36, 37, 38). Resultaron significativamente
favorables varios de los resultados obtenidos en la exploración de la
interacción social, la cual está en sentido general menos comprometida en
los autistas estudiados que las áreas del lenguaje y de la conducta. Ver
Tabla No. 4.
Tabla No. 4. Comportamiento de las alteraciones de la interacción
social en los autistas estudiados

En relación al comportamiento de la frecuencia de las afecciones


comórbidas en el grupo de autistas estudiados se constató que el Retraso
Mental estuvo presente en el 23,8% (N=15) de ellos, resultado que difiere
de lo reportado en la mayoría de la literatura consultada.
Internacionalmente se estima que aproximadamente las tres cuartas partes
de las personas autistas tienen un rendimiento intelectual por debajo de
límites normales, con diferentes grados de retraso mental. Consideramos
que este resultado pudiese estar en relación con el predominio en nuestro
grupo de niños y niñas autistas de corta edad, quienes están en una
institución creada con el propósito específico de brindar atención
especializada, multi e interdisciplinaria acorde a las necesidades y
particularidades de cada paciente. Resultados similares al encontrado en
nuestro estudio fueron reportados por Frith en 1999. Este autor constató,
en estudio realizado en Berlín Oeste, que el 33% de los autistas evaluados
tenía coeficiente de inteligencia (CI) superior a 85.

Los trastornos auditivos estuvieron presentes solamente en 2 de los niños


de la muestra para un 3,2%, siendo significativamente baja su comorbilidad
en los pacientes autistas estudiados.

Se constataron diferentes cuadros y entidades neurológicas en 26 (41,27%)


de los pacientes autistas, lo que representa una frecuencia elevada y
significativa, en relación con otras afecciones comórbidas presentes. Entre
las afecciones neurológicas constatadas, la epilepsia fue la de mayor
frecuencia (N=8; 12,7%). Estos resultados coinciden con lo reportado en
diferentes investigaciones (39, 40, 41, 42, 43, 44, 45, 46, 47, 48, 49, 50,
51). Ver Tabla No. 5.
Tabla No. 5. Presencia de afecciones comórbidas en los pacientes
autistas estudiados

Conclusiones

La baja tolerancia a cambios en su entorno, hábitos o rutinas y la presencia


de conductas restrictivas, repetitivas y estereotipadas constituyeron
manifestaciones de elevada y significativa frecuencia en los autistas
estudiados. Estas manifestaciones no son privativas de los trastornos del
espectro autista y pueden estar presentes en diferentes y variados cuadros
psicopatológicos.

Debemos destacar que las alteraciones en el área del


lenguaje/comunicación constituyeron las alteraciones de aparición más
temprana y persistente en el grupo de autistas estudiados, siendo elevada y
altamente significativa su frecuencia en los mismos. Tanto las
particularidades de las mismas como su presencia desde los primeros
meses de la vida pueden constituir una “señal” o indicador temprano de
posibles trastornos del desarrollo. La detección y estudio oportunos de
síntomas y signos relacionados con la esfera del lenguaje/comunicación
puede contribuir al diagnóstico precoz de los trastornos del espectro autista.
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