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Editorial 18.07.

2010

Gozo sobre el temor.


En la editorial anterior que me tocó escribir vimos que el avivamiento de la iglesia de
Cristo, según las Escrituras, es capaz de lograr un cambio radical en la vida de una nación entera a
través de la predicación del evangelio. Pero luego de recibir a Jesús como nuestro Salvador, ¿qué
sigue? ¿Seguiremos viviendo en temor y espanto? ¿Oprimidos y llenos de dudas? ¿Sufriendo y
lamentando cada aumento de precio y hasta por el clima que nos “castiga”? A esto respondemos con
la Palabra de Dios que nos dice un enérgico: ¡No! Dios dio al creyente su arma más poderosa: el
gozo.

Veamos lo que dicen las Escrituras:

1. El gozo viene de la Palabra.


“Fueron halladas tus palabras, y yo las comí; y tu palabra me fue por gozo y por alegría de
mi corazón; porque tu nombre se invocó sobre mí, oh Jehová Dios de los ejércitos.”
Jeremías 15:16
El Dios de los ejércitos nos dio su Palabra para que sea nuestra fuente inagotable de gozo.
Debemos sumergirnos en ella cada día y tener el gozo de Dios.

2. El gozo es nuestra fuerza.


“Luego les dijo: Id, comed grosuras, y bebed vino dulce, y enviad porciones a los que no
tienen nada preparado; porque día santo es a nuestro Señor; no os entristezcáis, porque el
gozo de Jehová es vuestra fuerza.”
Nehemías 8:10
¿Qué más podemos decir? El gozo de Dios es nuestra fuerza. No busquemos otra fuente de
fortaleza más que nuestro buen y poderoso Dios.

3. El gozo es nuestro estilo de vida actual.


“Porque de los presos también os compadecisteis, y el despojo de vuestros bienes sufristeis
con gozo, sabiendo que tenéis en vosotros una mejor y perdurable herencia en los cielos.”
Hebreos 10:34
Muchos podrán preguntar: ¿hay alguna razón para gozarnos en medio de tantos problemas y
tribulaciones? ¡Claro que sí! Estamos viviendo solo el principio de nuestra eternidad. Nuestra
herencia en los cielos nos aguarda. Hagamos lo que nos dice Dios en su Palabra:

“Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo: ¡Regocijaos!”


Filipenses 4:4

Raúl Salazar