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Autores Huésped, Honorarios y Fantasma y Conflictos

de Interés

Dr. Ignacio Mora Magaña

El uso de la palabra escrita en medicina como en el resto de las actividades


científicas es una actividad más que necesaria indispensable. Una redacción clara
exacta y precisa que describa la población, la metodología, los hallazgos, es
esencial, de tal forma que solo haya una interpretación de lo escrito 1. El avance de
la ciencia exige una amplia difusión de los resultados de la investigación, tanto los
positivos como los negativos.

F Lolas en su documento sobre la dimensión ética en investigación expresa: “las


consecuencias éticas, económicas o culturales de la investigación no respetan
fronteras y afectan por igual a los habitantes de todas las naciones, pobres y ricas,
desarrolladas o en desarrollo. Y anticipar desafíos y debates es elemental cautela,
no lujo prescindible”2.

En el 2006 fue motivo de escándalo el caso de Hwang Woo Suk sobre fraude
científico en el tema de clonación. El escándalo es mucho mas que un artículo,
pues puso de relieve el tema de las publicaciones en cuanto a su número y calidad
de la revista (el factor de impacto que es otro tema de discusión) que son una
forma de evaluar la actividad científica así como también generan reconocimiento
académico, laboral y en muchos casos económico. En el ámbito científico la
confianza es fundamental3.

Un año antes, en el 2005, las prestigiadas revistas Science4, Cell5, British

Medical Journal6, Canadian Medical Journal7, padecieron por haber publicado


verdaderos fraudes científicos.
Uno cree lo que lee en las revistas científicas, por la revista y por el autor. Si no se
conoce al autor, uno le brinda el beneficio de la duda y se le cree, es decir, lo que
esta reportando puede ser cierto.

El fraude, la fabricación, duplicación, publicación salami, sometimiento duplicado,


publicación duplicada, plagio, son practicas comunes, aunque los mas frecuentes
son en el renglón de autorías y duplicidad de publicación 8. En la actualidad la
comunidad científica y la sociedad están solicitando transparencia y calidad en la
edición de textos científicos, con un mayor enfoque en el fraude, las conductas
poco éticas y el plagio9

Esto ha dado lugar a que aparezcan nuevas especies en el ámbito de las autorías:
Los autores honorarios, los autores huésped y los autores fantasmas. Finalmente,
el asunto de los conflictos de interés que puede estigmatizar una publicación por la
presencia potencial de sesgo en los resultados reportados. Este es el tema de
este capítulo.

Tres escenarios de trabajo médico.

La Dra. Zeta había terminado su investigación después de 16 meses de arduo


trabajo viendo pacientes, revisando expedientes y corriendo pruebas de
laboratorio. El residente de la misma subespecialidad que había trabajado con ella
asumiendo la parte del proyecto para su tesis de graduación que le había
correspondido, estaba como ella, satisfecho por la terminación del proyecto.

La última semana la habían dedicado a traducir el manuscrito final para enviarlo a


publicar a una revista de alto impacto. Restaba solo corregir algunos detalles
menores y firmar la carta de autores que solicitaba la editorial. Discutían sobre
esos detalles cuando se presentó la secretaria del Jefe del Servicio, para avisarle
que el Dr. X deseaba hablar con ella.
Sin dilación, la Dra. Zeta se dirigió a la oficina del jefe, quien cortésmente, como
siempre, la recibió y le invitó a que se sentara. El Dr. X le felicitó por el trabajo de
investigación terminado así como por la tesis del alumno que pronto se graduaría.
La Dra. Zeta le agradeció y le comentó entusiasmada que estaba por enviar el
manuscrito a la editorial de la Revista Jota, de amplia circulación internacional.

El Dr. X, amplio las felicitaciones y le comentó:

- Justamente por eso le he pedido que viniera Dra. Zeta. Como usted sabe,
estamos próximos a ser calificados por la Globalizadora W y muchos de
nosotros, sus compañeros, no tenemos el número suficiente de
publicaciones para alcanzar la calificación aprobatoria, por lo que la aliento
a que usted nos invite como co-autores, claro si usted esta de acuerdo y sin
que eso lo considere usted como presión alguna.

Segundo escenario:

El Dr. Erre, había terminado ya la traducción para enviar los resultados de su


trabajo de investigación a una revista con la intención de compartir sus
experiencias al cuidado de sus pacientes con los demás profesionales de la salud.
El Dr. Erre reconocía en su jefe y maestro una gran calidad profesional, pero al
dedicar tanto tiempo a las actividades administrativas de la Jefatura de Servicio,
no había podido publicar desde hacía muchos años, así que se dirigió a la oficina
de su jefe y una vez con él, le comentó:

- Estimado Maestro, ya termine el trabajo que le había comentado-. Ya esta


traducido y voy a enviarlo a la revista de nuestra especialidad para su
publicación. Si usted no tiene inconveniente, voy a incluirlo en los autores
del trabajo.

El tercer escenario:

La Dra. Efe, con la fotocopia del artículo en la mano que recién había obtenido en
la biblioteca de su institución se dirigió a su colega, con el que había formulado la
idea que dio origen al proyecto de investigación que ambos habían desarrollado y
que ahora veía plasmado en el mencionado artículo en una revista de gran
circulación internacional.

- Acabo de revisar el artículo y me extraña sobremanera que a pesar de que


juntos desarrollamos la idea y luego llevamos a cabo el proyecto, no me
veo en la lista de autores, te quería preguntar ¿ha sido un error de los
editores o que es lo que ha pasado?

Cuarto escenario

El representante del laboratorio se dirigió al investigador de la prestigiada


institución nacional.

- Estimado Dr. Eme nos ha dado mucho gusto ver publicados los resultados
de su trabajo de investigación. Nuestra molécula ha mostrado los beneficios
de la administración a sus pacientes. Después de esta publicación
esperamos seguir contando con usted como orador especializado de este
tema.

Lo que hemos visto en los cuatro escenarios previos corresponde a 4 diferentes


situaciones que propician que se de lo que en la literatura ya se ha llamado
“autores huésped”, “autores honorarios”, “autores fantasma” y “conflictos de
interés”.

El autor se define como un individuo que ha contribuido sustancialmente al


proyecto de investigación o a la redacción del artículo mismo10. El autor huésped
es aquel a quien sin haber trabajado en el proyecto se le invita a participar como
co-autor.

The first author has the ultimate responsibility for the content and design of the
manuscript, as well as determination of authorship and order listed.11 Other authors
should have participated in a meaningful way to
the development, planning, execution, and/or writing of the manuscript. Often, but not
always, the last author is one who participated in a supervisory role. One interesting
study demonstrated great variability in the relative contributions of non-first authors.
Catherine A. Marco, Terri Schmidt, Who Wrote This Paper? Basics of Authorship and
Ethical Sigues. ACAD EMERG MED d January 2004; 11(1); 76-77
El autor honorario es alguien a quien en homenaje a su trayectoria o en virtud de
ser el Jefe de Servicio o quien adquirió el financiamiento para la investigación,
pero no se “manchó” las manos del proceso de investigación o redacción del
manuscrito final se le invita como autor, en tanto que el autor fantasma es quien
ha colaborado o participado ampliamente en el diseño o la realización del trabajo
pero no aparece en la lista de autores11.

Se considera que un autor de un artículo o trabajo de investigación publicado, es


una persona que ha contribuido intelectualmente de manera significativa al
proyecto. Actualmente la publicación de trabajos de investigación y artículos en el
área de las ciencias biomédicas y de la salud tiene un importante impacto
académico y económico12

El Comité Internacional de Editores de Revistas Médicas ha señalado que el


crédito de autoría se debe basar en: 1) contribuciones significativas en la
concepción, diseño del estudio, obtención de los datos, o en el análisis e
interpretación de éstos; 2) redacción del manuscrito o su revisión crítica con
aportaciones de naturaleza intelectual relevantes, y 3) aprobación final de la
versión a publicar. Las personas designadas como autores deben cumplir los
requisitos 1, 2 y 313.

Flanagin encuestó por correo a 1179 autores obteniendo solo 809 respuestas. La
mediana para la edad fue de 47 años (min. 29- max. 77 años). El 81% fueron
varones. El 73% fueron médicos y solo 38% se describió a si mismo con un grado
académico o investigador. 60% de los fueron autores de artículos de investigación,
30% fueron autores de artículos de revisión y 10% de editoriales. El 19% de los
809 que contestaron reunía los criterios para contar con autores honorarios.14

Pingnatelli en 2002 llevo a cabo otra investigación en Lyon, Francia sobre el tema.
Esta fue a través de una entrevista dirigida llevada a cabo en el centro de trabajo
del investigador, con un acuerdo previo de confidencialidad. En este estudio se
entrevistó a 17 jefes de unidades clínicas, 10 habían sido jefes de unidades
clínicas y de investigación, 5 eran clínicos y 6 clínico y lideres de unidades de
investigación. Uno era científico y líder de un grupo de investigación. 23 habían
publicado entre 5 y 100 artículos y 16 tenían entre 100 y 400 artículos publicados.
La mayoría de los investigadores (28) principales participaron activamente en el
proceso de la investigación en la concepción del estudio y en el diseño del
protocolo. La mayoría participó en la búsqueda o interpretación de la literatura
(22). Casi todos (27) redactaron el primer manuscrito. 19 fueron Autores
Correspondientes (o quienes aparecían en los autores como los designados para
recibir la correspondencia). 26 firmaron haber participado directamente en el
estudio. La mayoría no siguió, por desconocimiento, las recomendaciones del
Comité Editorial de Revistas Médicas para la elección de los co-autores. Aunque
estuvieron de acuerdo en algunos de los criterios cuando se les presentarón, sin
embargo otros los cuestionarios por ser demasiado rígidos o irrelevantes. Llama la
atención que la práctica de obsequio de co-autorías sea frecuente (59%)y aunque
la consideraron cuestionable la justificaron con las razones de: a) presión del
editor, b) intercambio de favores, c) asegurar las oportunidades de publicación, d)
agradecimiento a investigadores consolidados, e) conservar buenas relaciones, f)
establecer un registro para el desarrollo de la carrera y el tradicional, g) por ser el
jefe de la unidad clínica15.

En el caso de las autorías huésped o de obsequio, se puede propiciar una


ganancia inapropiada cuando aquel que recibe el favor puede sentirse obligado a
retribuir con la misma moneda. No es raro que se incluya un nombre en las
autorías solo para dar lustre al trabajo y que en su forma extrema ha llegado a
incorporar el nombre de un investigador sin el conocimiento del autor agregado y
sin su consentimiento, muchas veces con la finalidad de allanar el camino a una
rápida aceptación del manuscrito en una revista de prestigio 16, Laragh Gollogly,
Hooman Momen.

ghost authorship usually involves people


hierarchically junior to the author(s) such as postgraduate
students, postdoctoral fellows and visiting
researchers (often from another country). Here the
author hopes to gain greater credit for his own work
by not recognizing the contribution of others, who
may either have left his team by the time the work is
published or be too junior to protest Laragh Gollogly, Hooman Momen

Readers now want to know not only who paid for the research but also who did the work.
Transparency is
now considered a moral responsibility, and many medical journals have introduced mechanisms
for increasing
transparency

Elizabeth Pager. Authors, Ghosts, Damned Lies, and Statisticians. PLoS Medicine |
www.plosmedicine.org Perspectives
January 2007; 4(1)e34, 0005-6

Gøtzsche, en 2007, realizo una cohorte de ensayos clínicos promovidos por la


industria y que posteriormente fueron publicados como artículos. El y sus
colaboradores definen a los autores fantasma como aquellos que habiendo escrito
el protocolo, realizado el análisis estadístico, escrito el manuscrito no aparecían
como autores, miembros del equipo de investigación. En su trabajo encontraron
que el 75% de los artículos revisados tenían autores fantasma 17.

Graham Mowatt, realizo una encuesta autoaplicada a través de la internet a los


autores de correspondencia de 577 revisiones publicada la Biblioteca Cochrane en
la que se les invitó a reportar la prevalencia de autores honorarios y fantasmas,
así como la identificación de los métodos para asignar las autorías. Se recibierón
solo 362 respuestas (63%) y que hacía referencia a 913 autores. 141 revisiones
(39%) tenían evidencia de de autores honorarios, 32 (9%) de autores fantasma, 9
(2%) de ambos. En estas revisiones la autoría era decidida por el grupo de autores
o por el líder del grupo. Las actividades consideradas para se incluido eran evaluar
la calidad de los estudios incluidos, interpretar los datos y abstraer los datos de los
estudios incluidos18.

Bennett se refiere a estas conductas como Practicas No Éticas y entre otras


señala al autor huésped, al autor fantasma, al autor presionado. También
considera como una conducta poco Ética el duplicar la publicación19.

Mas aún, las instrucciones a los autores de las revistas médicas, señala Elizabeth
Wagner en su trabajo sobre 241 revistas que publican en la web sus instrucciones
para los autores, ningún criterio acerca de las autorías de los artículos a publicar
en 41%, 29% se basan en el Comité Internacional de Editores de Revistas
Médicas, 14% proponen otros criterios y 14% no dicen nada excepto que todos los
autores deben aprobar el manuscrito20.

Algunos profesionales de la medicina como los psiquiatras, saben de la influencia


que unas personas pueden tener sobre otras y que no es raro que se pueda
favorecer el cambio de una decisión. Los médicos, por lo general, subestiman la
influencia que otros pueden tener sobre ellos. Un conflicto de intereses se refiere a
las condiciones en las que un juicio profesional sobre algo (como puede ser el
bienestar de los pacientes o la validez de una investigación determinada) puede
estar influenciado indebidamente por un segundo interés (como el beneficio
económico)21. El interés primordial radica en que la decisión puede estar
influenciada. En este apartado, la declaración de Conflictos de Interés parece que
alivia las tensiones y al menos que los demás estén enterados que puede haber
este conflicto permite que los lectores tengan una consideración mas amplia o
mejor sobre los resultados presentado en la publicación. De cualquier manera
expresar que puede existir esta situación da al menos la impresión de honestidad
del investigador.

Sin embargo como lo señala Doval, “en general las declaraciones son
incompletas” pues el interés no es solo pecuniario, pues puede haber otros niveles
de intereses al margen de lo que declara el médico, además nadie las verifica por
lo que su seguridad es incierta22, de tal forma que las declaraciones lo que
consiguen es solo acallar la conciencia propia sin que necesariamente se declare
todo aquello en que puede existir conflicto de interés.

Conclusiones.-

Las nuevas especies de autores surgidas como por generación espontánea


pueden ser limitadas siguiendo la recomendación del Comité Internacional de
Editores de Revistas Médicas y que se puede resumir en: Son autores de una
publicación aquellos que se han ensuciado las manos con la investigación, por
que generaron la idea, la desarrollaron, la llevaron a cabo, participaron en la
redacción del manuscrito final. El orden de aparición puede estar sujeto a
discusión, pero quien generó la idea y la desarrolló debe ser el primer autor.
Definitivamente solo puede ser autor o co-autor aquel que tenga las capacidades
suficientes para contestar cualquier pregunta sobre el artículo publicado.

En cuanto a los Conflictos de Interés, siempre que haya la más pequeña


posibilidad de que se pueda sospechar la influencia de un tercero en las
decisiones profesionales o conclusiones de una investigación, debe declararse
que existe ese Conflicto. El no hacerlo puede permitir que el día de mañana otro lo
descubra y exhiba el posible sesgo de ese proyecto.
1
Dickersin K. Sobre la existencia y los factores de riesgo del sesgo de publicación.
Bol Oficina Sanit Panam 1994;116:435-446
2
Stepke LF, Quezada A, Rodríguez E. Investigación en salud. Dimensión ética.
Chile: CIEB, Universidad de Chile; 2006. p. 269.
3
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4
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6
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7
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8
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pitfalls and solutions for editors. Rev Saúde Pública 2006;40(N Esp):24-9
9
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10
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sided coin. JAMA. 1994;271:469-471.
11
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