You are on page 1of 5

EFECTO DETERSIVO DE LOS TENSOACTIVOS.

Hemos visto anteriormente, que los agentes tensoactivos utilizados en pequeñas


cantidades del orden de 0.001M abaten fuertemente la tensión superficial de solventes
como es el caso del agua. Este abatimiento puede calcularse por la relación de Gibbs-
Duhem. Estas moléculas anfifílicas tienen una cadena hidrocarbonada suficientemente
larga hidrófoba y lipófila, y una cabeza polar hidrófila y lipófoba.

Es adsorbiéndose en la interfase, como estos tensoactivos disminuyen la tensión


interfacial y estabilizan esta interfase, por aumento del área de contacto o área
interfacial.

Mecanismo de la Detergencia.

La mayoría de las operaciones de la vida cotidiana concernientes al lavado, ponen en


juego un antagonismo entre los contaminantes (grasas hidrocarbonadas) y el agua. La
detergencia es definida como el desplazamiento , con ayuda de una solución acuosa , de
toda clase de contaminaciones grasosas situadas sobre superficies sólidas como textiles,
metales, vidrio,piel etc (9).

Para cumplir su papel, un tensoactivo con efecto detersivo, debe ser capaz de varias
acciones:

- que sus soluciones puedan mojar la superficie del sólido.

- desplazar el contaminante.

- permitir el desprendimiento del contaminante (suciedad) bajo la forma de suspensión


sin redepositación sobre la superficie sólida , deberá ser estable en el medio, ya sea
ácido o básico, y no dar productos insolubles en el agua

Las dos primeras condiciones son cubiertas por la substancia, al disminuir las tensiones
interfaciales sólido-agua y líquido-agua, como es el caso de los agentes humectantes y
detersivos. El papel de estos dos tensoactivos es el mismo, salvo que el agente detersivo
tiene un fuerte caracter lipófilo (su cadena hidrocarbonada es más larga).

La adhesión al sólido del detergente, se hace por el desplazamiento del contaminante y


su conversión bajo la forma de glóbulo, favorece la eliminación de la impureza.

A partir de cierta concentración de tensoactivo, se obtiene una micela teniendo como


núcleo el glóbulo grasoso y alrededor las moléculas de tensoactivo, lo que facilita su
suspensión en la solución. Como los detergentes son generalmente iónicos, las micelas
están rodeadas de cargas eléctricas lo cual impide su coalescencia es decir el
agrupamiento micelar (3).

Etapa 1- superficie cubierta de grasa

Etapa 2 - superficie cubierta de grasa con agua, la cual es incapaz de desplazar la


suciedad ya que su tensión superficial es alta.
Etapa 3 -mismo sistema de la etapa 2 adicionando el detergente, su parte hidrófoba se
engancha a la grasa y la superficie del sólido, reduciendo así la adhesión de la grasa al
sólido. La suciedad grasosa puede entonces ser desprendida de la superficie, por acción
mecánica.

Etapa 4- formación de la micela .- la suciedad grasosa es mantenida en suspensión en la


solución y las moléculas de tensoactivo rodeándolas. La superficie es recubierta de una
capa monomolecular de tensoactivo.

Determinación del poder detersivo.-

Esta determinación , es de carácter lírico, ya que está basada en la capacidad que tiene
un tensoactivo de eliminar impurezas, en un cierto tiempo y a una cierta concentración.

Este tipo de análisis se hace sobre muestras de textiles como telas de algodón
manchadas, a las que se le agrega una solucion de diferentes detergentes cada una con
diferente concentración. Se someten a las mismas condiciones de: volúmen de agua,
temperatura, tipo y tiempo de agitación etc y posteriormente se someten a pruebas de
reflectancia (9). Los resultados obtenidos son comparados.

Composición de un detergente comercial.-

Las substancias tensoactivas aniónicas, sulfatos de alcoholes grasos, reemplazaron, a


fines de la segunda guerra mundial a los jabones utilizados para lavado de textiles. Los
tensoactivos forman parte de un 40% del total de la composición de la formulación, el
resto contiene muchas otras substancias que favorecen su eficacia

.Los agentes detersivos aniónicos adicionándoles sosa y tripolifo fatos, mejoran la


calidad de estos detergentes aunque retardan la biodegradabilidad de los mismos .La
adición de silicatos mejora el efecto de lavado y tienen propiedades anticorrosivas.La
adición de carboximetilcelulosa mejora el poder de eliminación de la suciedad. Los
blanqueadores ópticos aumenta el grado de blancura ya que transforman la luz
ultravioleta de longuitud de onda corta invisible, en luz de longuitud de onda larga
(fluorescencia)

.La adición de enzimas como proteasas es conveniente ya que rompe las cadenas
proteicas de .las manchas de sangre.en este caso, el agua debe de calentarse a 40°C para
que actúen las enzimas y después reacciona el tensoactivo.

A medida que un tensoactivo aumenta su cadena hidrocarbonada, su poder quita-grasa


es mayor, aunque su solubilidad se hace menor.Los tensoactivos no-iónicos son muy
buenos disolventes de la grasa.(9).

Los detergentes sin espuma (para lavadoras) contienen de 10 a 20% de agente no-iónico
el cual es un antiespumante.

Para los shampoos la composición es diferente, se toma un detergente suaveque no sea


ácido, lauril sulfato de sodio (de 14 a 20%) de dietanolamina (4%) como estabilizador
de espuma, agentes secuestrantes y agentes colorantes (0.004%) perfume(0.5%) y agua
destilada (55.3%).

La adición de un electrolito como el cloruro de sodio a un tensoactivo lo precipita por


razones de solubilidad, es decir el NaCl es mucho más soluble precipita al tensoactivo
que es menos soluble.que el tensoactivo.

Para un buen lavado, hay factores a considerar como : la composición de la suciedad, el


tipo de textil, o de superficie a lavar, el valor del pH, la temperatura, la duración del
ciclo de lavado y la importancia de los efectos mecanicos.

El poder detersivo en un tensoactivo, está condicionado por su formulación : a parrtir de


12 a 14 átomos de carbono para una cadena alifática resulta ser un buen detergente y se
vuelve más eficaz a temperatura elevada.

Detergente
Es una sustancia que tiene la propiedad química de disolver la suciedad o las impurezas
de un objeto sin corroerlo.

La palabra inglesa equivalente es detergent. El término alemán empleado es tensid, que


parece más preciso, ya que hace referencia directa a sus propiedades físico-química. En
medicina se entiende por deterger, limpiar una úlcera o herida, y se denominan
detersorios las sustancias que se emplean para ello. Esto implica que puedan calificarse
como detergentes sustancias tan dispares como la saliva, el jabón o la gasolina
dependiendo de sobre qué superficies sean empleadas, ya que cuando limpian tienen un
efecto detergente. También se podría definir que detergente es cualquier sustancia que
tiene propiedades de disolver a otra sustancia incorporando la sustancia disuelta en la
sustancia detergente inicial.

La mayoría de los detergentes son compuestos de sodio del sulfonato de benceno


sustituido, denominados sulfonatos de alquilbenceno lineales (LAS). Otros son
compuestos de alquilbencen sulfatos de cadena ramificada (ABS), que se degradan más
lentamente que los LAS. Hasta 1970 un detergente típico de lavandería de gran potencia
contenía 50% de tripolifosfato de sodio (fosfato) y sólo un 18% de LAS. Como se
mencionó anteriormente es el LAS el que tiene la acción detergente, y desde entonces
algunos fabricantes han reducido el porcentaje de fosfatos.
Contenido

Propiedades

En la vida diaria se entiende por detergentes únicamente a las sustancias que disuelven
las grasas o la materia orgánica gracias a su tensoactividad. Este término pasó del
lenguaje industrial al lenguaje doméstico para referirse a ellos en contraposición con el
jabón. Pero en realidad, el jabón es un detergente más.

Aunque los jabones comparten estas propiedades, los jabones no son considerados en la
práctica como detergentes. Los jabones deben su tensoactividad a la propiedad de sus
moléculas de tener una parte hidrófila (a su vez lipófoba) y otra lipófila (a su vez
hidrófoba) y poder emulsionar la suciedad insoluble en agua. En el jabón, esta
propiedad se obtiene al hidrolizar un ácido graso de cadena larga con una sal alcalina,
frecuentemente de sodio o de calcio. Este proceso se denomina saponificación. El
extremo de la molécula que contiene al ácido graso es lipófilo, y el que contiene al
átomo alcalino es hidrófilo. Ésta fue básicamente la única sustancia tensoactiva utilizada
a nivel doméstico hasta mediados del siglo XX. Cuando aparecieron las lavadoras
automáticas se creó una demanda progresiva de sustancias más activas y que se
comportasen mejor en aguas duras, (más ricas en calcio), ya que éstas aumentaban la
hidrosolubilidad del jabón, con lo que era arrastrado antes, disminuyendo el tiempo de
contacto entre el mismo y la ropa. Esto se sumó a la escasez de jabón que se había
producido durante la Segunda Guerra Mundial. Aparecieron en el mercado doméstico
productos detergentes de origen industrial que fueron incluyendo mezclas de
tensoactivos con otras sustancias, (coadyuvantes, como los polifosfatos, silicatos,
carbonatos y perboratos, y agentes auxiliares que incluyen entre otros enzimas,
sustancias fluorescentes, extabilizadores de espuma, colorantes y perfumes). Los
primeros detergentes de este tipo, derivados del benceno, se utilizaron ampliamente en
los años 40 y 50, pero no eran solubles ni biodegradables, lo que los hacía
ecológicamente dañinos. Una segunda generación de detergentes, los alquilsulfonatos
lineales, resultan menos tóxicos al ser biodegradables.

El primer detergente (jabonoso) se fabricó en Alemania en 1907, y consistía en una


mezcla de jabón tradicional al que se añadió perborato y silicato sódicos. Se denominó
con las tres primeras letras de cada añadido, Persil.
[editar] Detergentes ácidos

Los detergentes ácidos son recomendados para limpiar superficies de cemento o


materiales pétreos, pues recuperan la apariencia estética de fachadas y muros,
disminuyendo los tiempos de limpieza.

Estos productos ofrecen las siguientes ventajas:

* Limpia rápidamente.
* Mejora la apariencia y adherencia de las superficies.
* No mancha.

Aplicación de detergentes ácidos

1. Humedecer la superficie antes de aplicar.


2. La aplicación se debe hacer con brocha o rodillo, el producto se debe aplicar sin
diluir o bien diluir en una proporción de 1l de detergente por 3 de agua.
3. Después de aplicar espere de 8 a 12 minutos a que el producto penetre en la
superficie.
4. Cepille la superficie, con un cepillo de cerdas plásticas o metálicas, dependiendo de
la dureza de los residuos, hasta retirarlos por completo.
5. Una vez que ha eliminado todos los residuos, enjuague la superficie con agua y
jabón hasta eliminar por completo el detergente ácido y neutralizar la superficie.

Precauciones

* No exceda la dosificación recomendada y no deje el detergente ácido sin neutralizar


por mucho tiempo, ya que la superficie se puede deteriorar.
* No utilice el producto para limpiar superficies de metal o acero como: cimbras,
tubería metálica, acero de refuerzo, etc, ya que el producto podría corroerlas.

Diferencia entre jabón y detergente

La principal diferencia se encuentra en los grupos polares, en los jabones es el grupo


carboxilato (O=C-O-Na) en cambio en los detergentes es el grupo SO3 Na El detergente
es disolvente GH8 mientras el jabon es IJ45.
Detergentes para ropa

Los detergentes para ropa se pueden clasificar en tres grupos:

* Detergentes en polvo
* Detergentes líquidos
* Detergentes en pastillas

Durante muchos años los detergentes en polvo han ocupado la mayor parte del mercado
de los detergentes textiles, si bien la categoría de los detergentes líquidos está creciendo
cada vez más.

Los consumidores utilizamos temperaturas de lavado cada vez menores, bien para
proteger los tejidos y los colores, bien para ahorrar energía y proteger el ambiente. Por
este motivo durante las últimas décadas los fabricantes de detergentes se han visto
forzados a modificar severamente la composición de sus productos. Han respondido a
estos cambios añadiendo a sus productos enzimas, agentes oxidantes y fosfonatos.

Cabe destacar que algunas personas lo llaman impropiamente jabón en polvo.

Los detergentes líquidos por su parte son cada vez mejor aceptados entre los
consumidores. Estos detergentes suelen tener una efectividad inferior a la de sus
homólogos en polvo. Esto se debe a la dificultad para incorporar en ellos ingredientes
como las zeolitas, los fosfatos y ciertos agentes blanqueantes. Los fabricantes intentan
compensar estos problemas técnicos aumentando la concentración de tensioactivos en la
fórmula. En los últimos años se está produciendo un proceso de concentración de los
ingredientes en las formulaciones de los detergentes líquidos. Un estudio reciente ha
demostrado que los detergentes concentrados tienen una eficacia similar a la de sus
homólogos convencionales, siendo los concentrados más respetuosos con el medio
ambiente.

A pesar de llevar varios años en el mercado europeo los detergentes en pastillas no han
conseguido una cuota de mercado significativa. La mayor ventaja de los estos
detergentes es su comodidad de uso: se dosifican con facilidad, ocupan poco y es fácil
saber cuántas dosis quedan. Uno de los requisitos para formular un detergente en
pastillas es que se desintegre rápido al contacto con el agua de lavado. Para ello los
fabricantes suelen añadir ingredientes efervescentes, dispersantes o sales de disolución
rápida.