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Mg.

Lévano Avalos Juan Alejandro


En Ingeniería sanitaria, Ingeniería química e Ingeniería ambiental el
término tratamiento de aguas es el conjunto de operaciones unitarias de
tipo físico, químico, físico-químico o biológico cuya finalidad es la
eliminación o reducción de la contaminación o las características no
deseables de las aguas, bien sean naturales, de abastecimiento, de
proceso o residuales —llamadas, en el caso de las urbanas, aguas
negras—. La finalidad de estas operaciones es obtener unas aguas con las
características adecuadas al uso que se les vaya a dar, por lo que la
combinación y naturaleza exacta de los procesos varía en función tanto
de las propiedades de las aguas de partida como de su destino final.
Debido a que las mayores exigencias en lo referente a la calidad del agua
se centran en su aplicación para el consumo humano y animal estos se
organizan con frecuencia en tratamientos de potabilización y
tratamientos de depuración de aguas residuales, aunque ambos
comparten muchas operaciones.
Se denomina estación de tratamiento de agua potable (ETAP2) al
conjunto de estructuras en las que se trata el agua de manera que
se vuelva apta para el consumo humano. Existen diferentes
tecnologías para potabilizar el agua, pero todas deben cumplir los
mismos principios:
Combinación de barreras múltiples (diferentes etapas del proceso
de potabilización) para alcanzar bajas condiciones de riesgo,
Tratamiento integrado para producir el efecto esperado,
Tratamiento por objetivo (cada etapa del tratamiento tiene una
meta específica relacionada con algún tipo de contaminante).
Si no se cuenta con un volumen de almacenamiento de agua
potabilizada, la capacidad de la planta debe ser mayor que la
demanda máxima diaria en el periodo de diseño. Además, una
planta de tratamiento debe operar continuamente, aún con
alguno de sus componentes en mantenimiento; por eso es
necesario como mínimo dos unidades para cada proceso de la
planta.
Las aguas residuales pueden provenir de actividades industriales o
agrícolas y del uso doméstico. Los tratamientos de aguas industriales son
muy variados, según el tipo de contaminación, y pueden incluir
precipitación, neutralización, oxidación química y biológica, reducción,
filtración, ósmosis, etc. En el caso de agua urbana, los tratamientos
suelen incluir la siguiente secuencia:
Pre-tratamiento
Tratamiento primario
Tratamiento secundario
Tratamiento terciario
Las depuradoras de aguas domésticas o urbanas se denominan EDAR
(Estaciones Depuradoras de Aguas Residuales), y su núcleo es el
tratamiento biológico o secundario, ya que el agua residual urbana es
fundamentalmente de carácter orgánico.
Tipos de tratamiento de aguas residuales de origen urbano.
Pre-tratamiento. Busca acondicionar el agua residual para facilitar los
tratamientos propiamente dichos, y preservar la instalación de erosiones
y taponamientos. Incluye equipos tales como rejas, tamices,
desarenadores y desengrasadores. Dentro de estos, los más utilizados
son:
Desbaste: Es un proceso mediante el cual se eliminan los sólidos de
mayor tamaño para evitar entorpecer o dañar los equipos utilizados para
el tratamiento. Comúnmente se utilizan cámaras de reja o cestas con
malla metálica que evitan el paso de elementos entre 10 y 20 milímetros
o más.
Desarenador: Como su nombre lo indica, sirve para separar el material
terroso o arenoso de carácter no orgánico.
Desgrasador: Se utiliza para remover las grasas que acumulan en la parte
superior del agua.
Tratamiento físico-químico: busca reducir la materia suspendida por
medio de la precipitación o sedimentación, con o sin reactivos, o por
medio de diversos tipos de oxidación química —comúnmnete utilizada
en tratamiento de algunas aguas de origen industrial. Algunos de los
métodos utilizados son:
Flotación: cuando la materia suspendida tiene una densidad inferior o
similar a la del agua, no ocurre la sedimentación, por lo tanto, es
necesario aplicar este proceso, que consiste en generar una gran
cantidad de burbujas de aire que dirigirán hacia arriba estas partículas,
dando como resultado su concentración en la superficie. De esta forma
queda un sobrenadante fácil de remover. Este método es ideal para la
remoción de aceites, grasas y emulsiones.
Coagulación-Floculación: hay casos que la materia en suspensión está
formada por partículas muy pequeña que no son capaces de
sedimentar o lo hacen demasiado lento. En estas situaciones se
agregan sustancias químicas que generan la coagulación de estas
partículas y favorecen su floculación y sedimentación.
Tratamiento biológico: se emplea de forma masiva para eliminar la
contaminación orgánica disuelta, la cual es costosa de eliminar por
tratamientos físico-químicos. Suele aplicarse tras los anteriores.
Consisten en la oxidación aerobia de la materia orgánica —en sus
diversas variantes de fangos activados, lechos de partículas, lagunas
de oxidación y otros sistemas— o su eliminación anaerobia en
digestores cerrados. Ambos sistemas producen fangos en mayor o
menor medida que, a su vez, deben ser tratados para su reducción,
acondicionamiento y destino final.
Tratamiento terciario, de carácter físico-químico o biológico: desde
el punto de vista conceptual no aplica técnicas diferentes que los
tratamientos primarios o secundarios, sino que utiliza técnicas de
ambos tipos destinadas a pulir o afinar el vertido final, mejorando
alguna de sus características. Si se emplea intensivamente pueden
lograr hacer el agua de nuevo apta para el abastecimiento de
necesidades agrícolas, industriales, e incluso para potabilización
(reciclaje de efluentes).
Este tipo de plantas de tratamiento constan de un biodigestor
anaerobio (que como su nombre lo dice digiere las aguas negras) y
un sistema de humedales artificiales que asemejan a la naturaleza
para terminar el proceso de limpieza del agua tal como sucede en el
medio natural por medio de plantas como carrizos o alcatraces que
son muy eficientes al depurar el agua después del proceso de
digestión biológica. La eficiencia de este sistema para la remoción
de coliformes (fase biodigestor) en función de efecto filtro
eliminando microorganismos patógenos por exposición de
ambientes adversos, tiene una tasa de 80 hasta al 90 %,
complementándose con la segunda fase (humedales) al 100 % de
eliminación de bacterias patógenas.
Este sistema tiene grandes ventajas como el costo de construcción y
mantenimiento que puede llegar a ser mucho menor que el de una
planta de tratamiento tradicional, también puede ser una atractivo
visual de la comunidad donde se encuentre y lo más importante de
todo es que el agua que se obtiene es de una gran calidad que se
puede utilizar para regar, cultivos, parques y jardines.
En química, el agua calcárea o agua dura —por contraposición al agua
blanda— es aquella que contiene un alto nivel de minerales, en
particular sales de magnesio y calcio. A veces se da como límite para
denominar a un agua como dura una dureza superior a 120 mg CaCO3/L.
La dureza del agua se expresa normalmente como cantidad equivalente
de carbonato de calcio (aunque propiamente esta sal no se encuentre en
el agua) y se calcula, genéricamente, a partir de la suma de las
concentraciones de calcio y magnesio existentes (miligramos) por cada
litro de agua; que puede expresarse en concentración de CaCO3. Es decir:
Dureza (mg/l de CaCO3) = 2,50 [Ca++] + 4,116 [Mg++]. Donde:
[Ca++]: Concentración de ión Ca++ expresado en mg/l.
[Mg++]: Concentración de ión Mg++ expresado en mg/l.
Los coeficientes se obtienen de las proporciones entre la masa molecular
del CaCO3 y las masas atómicas respectivas: 100/40(para el Ca++); y
100/24.3(para el Mg++).
La dureza temporal se produce a partir de la disolución de
carbonatos en forma de hidrógeno carbonatos (bicarbonatos) y
puede ser eliminada al hervir el agua o por la adición del hidróxido
de calcio (Ca(OH)2).
El carbonato de calcio es menos soluble en agua caliente que en
agua fría,3 así que hervir (que contribuye a la formación de
carbonato) se precipitará el bicarbonato de calcio fuera de la
solución, dejando el agua menos dura.
Los carbonatos pueden precipitar cuando la concentración de ácido
carbónico disminuye, con lo que la dureza temporal disminuye, y si
el ácido carbónico aumenta puede aumentar la solubilidad de
fuentes de carbonatos, como piedras calizas, con lo que la dureza
temporal aumenta. Todo esto está en relación con el pH de
equilibrio de la calcita y con la alcalinidad de los carbonatos. Este
proceso de disolución y precipitación es el que provoca las
formaciones de estalagmitas y estalactitas.
Esta dureza no puede ser eliminada al hervir el agua, la causa más
corriente es la presencia de sulfatos y/o cloruros de calcio y de
magnesio en el agua, sales que son más solubles según sube la
temperatura, hasta cierta temperatura, luego la solubilidad disminuye
conforme aumenta la temperatura.

Clasificación de la dureza del agua


Tipos de agua mg/l °fH ºdH ºeH
Agua blanda ≤17 ≤1.7 ≤0.95 ≤1.19
Agua levemente dura ≤60 ≤6.0 ≤3.35 ≤4.20
Agua moderadamente dura ≤120 ≤12.0 ≤6.70 ≤8.39
Agua dura ≤180 ≤18.0 ≤10.05 ≤12.59
Agua muy dura >180 >18.0 >10.05 >12.59
Las operaciones de eliminación de dureza se denominan ablandamiento o suavizado
de aguas y se llevan a cabo con un descalcificador.
La dureza puede ser eliminada utilizando el carbonato de sodio (o de potasio) y cal.
Estas sustancias causan la precipitación del Ca como carbonato y del Mg como
hidróxido.
Otro proceso para la eliminación de la dureza del agua es la descalcificación de ésta
mediante resinas de intercambio iónico. Lo más habitual es utilizar resinas de
intercambio catiónico que intercambian los iones calcio y magnesio presentes en el
agua por iones sodio u otras que los intercambian por iones hidrógeno.
La dureza se puede determinar fácilmente mediante reactivos. La dureza también se
puede percibir por el sabor del agua. Es conveniente saber si el agua es agua dura, ya
que la dureza puede provocar depósitos o incrustaciones de carbonatos en
conducciones de lavadoras, calentadores, y calderas o en las planchas.
Si ya se han formado, se pueden eliminar con algunos productos antical existentes en
el mercado, aunque un método muy válido para conseguir disolver los carbonatos es
aplicar un ácido débil (acético, cítrico, etc.) en los depósitos. Como dato adicional
para eliminar estos residuos de alguna llave de baño, es bueno usar un poco de
vinagre blanco, si pueden, sumergir la pieza en el vinagre y dejarla reposar de 20 a 30
minutos; será suficiente frotar con una esponja, así se evitará rayar el cromado de
estos artículos.
Algunos estudios han demostrado que hay una débil relación inversa
entre la dureza del agua y las enfermedades cardiovasculares en los
varones, por encima del nivel de 170 mg de carbonato de calcio por
litro en el agua. La organización mundial de la salud ha revisado las
evidencias y concluyó que los datos eran inadecuados para permitir
una recomendación acerca de un nivel de dureza.
Una revisión posterior por František Kožíšek, M.D., Ph.D. Instituto
nacional de la salud pública, República Checa da una buena
descripción del asunto, e inversamente a la OMS, da algunas
recomendaciones para los niveles máximos y mínimos de calcio (40-
80 mg/l) y magnesio (20-30 mg/l) en agua potable, y de una dureza
total expresada como la suma de las concentraciones del calcio y del
magnesio de 60-110 mg/L.
Agua dulce es agua que se encuentra naturalmente en la superficie de la Tierra
en capas de hielo, campos de hielo, glaciares, icebergs, humedales, lagunas,
lagos, ríos y arroyos, y bajo la superficie como agua subterránea en acuíferos y
corrientes de agua subterránea. El agua dulce se caracteriza generalmente por
tener una baja concentración de sales disueltas y un bajo total de sólidos
disueltos.1 El término excluye específicamente agua de mar y agua salobre,
aunque sí incluye las aguas ricas en minerales, tales como las fuentes de agua
ferruginosa. El término «agua dulce» se originó de la descripción del agua en
contraste con agua salada.
El agua de mar o agua salada es una solución hecha o basada en agua
que compone los océanos y mares de la Tierra. Es salada por la
concentración de sales minerales disueltas que contiene, un 35 ‰ (3,5
% o 35 g/L) como media. La densidad media en superficie es de 1,025
g/ml, siendo más densa que el agua dulce y el agua pura. A mayor
contenido en sal más baja su punto de congelación, por lo que el agua
del mar se convierte en hielo bajo los −2 °C, si bien se ha registrado1
una corriente en la Antártida a −2,6 °C. El océano contiene un 97,25 %
del total de agua que forma la hidrosfera.
La densidad del agua del mar es una de sus propiedades más
importantes. Su variación provoca corrientes. Es determinada
usando la ecuación internacional de estado del agua de mar a
presión atmosférica, que es formulada por la Unesco (UNESCO
Technical Papers in Marine Science, 1981) a partir de los trabajos
realizados a lo largo de todo este siglo para conocer las relaciones
entre las variables termodinámicas del agua del mar: densidad,
presión, salinidad y temperatura. La densidad de la típica agua del
mar (agua salada con un 3,5 % de sales disueltas) suele ser de
1,02819 kg/L a los −2 °C, 1,02811 a los 0 °C, 1,02778 a los 4 °C, etc.
pH
El agua oceánica es ligeramente alcalina, y el valor de su pH está
entre 7.5 y 8.4 y varía en función de la temperatura; si esta aumenta,
el pH disminuye y tiende a la acidez; también puede variar en
función de la salinidad, de la presión o profundidad y de la actividad
vital de los organismos marinos.
Aunque los conocimientos microbiológicos de que se dispone en la actualidad
son muy amplios, todavía es mucho lo que queda por conocer y
constantemente se efectúan nuevos descubrimientos en este campo. Tanto es
así que, según las estimaciones más habituales, sólo un 1% de los microbios
existentes en la biosfera han sido estudiados hasta el momento. Por lo tanto,
a pesar de que han pasado más de 300 años desde el descubrimiento de los
microorganismos, la ciencia de la microbiología se halla todavía en su infancia
en comparación con otras disciplinas biológicas tales como la zoología, la
botánica o incluso la entomología.
Al tratar la microbiología sobre todo los microorganismos patógenos para el
hombre, se relaciona con categorías de la medicina como patología,
inmunología y epidemiología.
Históricamente, los microorganismos han sido vistos de manera negativa a
causa de su asociación con muchas enfermedades humanas. Sin embargo,
los microorganismos patológicos son un porcentaje muy minoritario dentro
del total de microorganismos, la mayoría de los cuales desempeñan papeles
absolutamente imprescindibles y que de no existir harían inviable la vida en
la Tierra. Algunos ejemplos son las bacterias que fijan nitrógeno atmosférico
(posibilitando la vida de los organismos vegetales), las bacterias del ciclo del
carbono (indispensables para reincorporar al suelo la materia orgánica) o la
multitud de microorganismos que viven de manera simbiótica en nuestro
tubo digestivo, sin las cuales la digestión no sería viable. Así pues, los
"organismos superiores" (animales, plantas, etc.) no podríamos vivir de no
ser por las funciones desempeñadas por estos seres microscópicos. Además,
tienen amplias aplicaciones en el terreno industrial, como las
fermentaciones (por ejemplo para la producción de bebidas alcohólicas o
productos lácteos), la producción de antibióticos o la de otros productos de
interés farmacéutico o biotecnológico (hormonas, enzimas, etc.).
Finalmente, cabe también destacar el papel esencial que los
microorganismos juegan en los laboratorios de investigación biológica de
todo el mundo como herramientas para la clonación de genes y la
producción de proteínas.
Los microbiólogos han hecho contribuciones a la biología y a la medicina,
especialmente en los campos de la bioquímica, genética y biología celular.
Los microorganismos tienen muchas características que los hacen
"organismos modelo" ideales:
Son pequeños, por lo cual no consumen muchos recursos.
Algunos tienen tiempos de generación muy cortos: el tiempo necesario para
que una célula bacteriana se divida en dos en condiciones óptimas es de 20
minutos aprox. para E. coli en un medio rico y a 37 °C. Sin embargo, hay
bacterias con tiempos de generación más largos, como Mycobacterium
tuberculosis, que es de 12 a 24 horas.
Las células pueden sobrevivir fácilmente separadas de otras células.
Los eucariontes unicelulares se reproducen por división mitótica y los
procariontes mediante fisión binaria. Esto permite la propagación de
poblaciones clónicas genéticamente iguales.
Pueden ser almacenados mediante congelación por grandes períodos de
tiempo. Generalmente se preparan alícuotas conteniendo millones de
microorganismos por mililitro por lo que aún y cuando el 90 % de las células
mueran en el proceso de congelación, aún podrían obtenerse células
viables.
La decantación es un método físico para la separación de mezclas
heterogéneas, se separa un sólido o líquido más denso de otro fluido menos
denso y que por lo tanto ocupa la parte superior de la mezcla.
Es un proceso importante en el tratamiento de las aguas residuales.
No debe ser confundida con la separación gravítica, que es la separación por
gravedad de los sólidos suspendidos en el agua (arena y materia orgánica).
Existen diferentes tipos de decantación:
Decantación sólido-líquido: Se utiliza cuando un componente sólido se
encuentra depositado en un líquido.
Decantación líquido-líquido: se separan líquidos que no pueden mezclarse y
tienen densidades diferentes; el líquido más denso se acumula en la parte
inferior del sistema. En el laboratorio se usa un embudo de bromo, también
conocido como embudo de decantación, o inclusive, embudo de separación.
En un sistema formado por agua y aceite, por ejemplo, el agua, por ser más
densa, se ubica en la parte inferior del embudo y es separada abriendo una
llave de paso de forma controlada. Una decantación puede ser hecha de una
manera más rudimentaria, utilizando un bufón.
Se denomina desinfección a un proceso físico o químico que mata o
inactiva agentes patógenos tales como bacterias, virus y protozoos
impidiendo el crecimiento de microorganismos patógenos en fase
vegetativa que se encuentren en objetos inertes.

Los desinfectantes reducen los organismos nocivos a un nivel que no


dañan la salud ni la calidad de los bienes perecederos. Algunos,
como los compuestos fenólicos, pueden actuar también como
antisépticos.
Los desinfectantes se aplican sobre objetos inanimados, como
instrumentos y superficies, para tratar y prevenir las infecciones.
Entre los desinfectantes químicos del agua más habituales se
encuentran el cloro, las cloraminas, el ozono. La desinfección del
agua también puede ser física cuando se emplea la ebullición, la
filtración y la irradiación ultravioleta. Se deben distinguir los
desinfectantes de los sanitizantes que son sustancias que reducen el
número de microorganismos a un nivel seguro.
Alto poder bactericida (que actúe a grandes diluciones).
Amplio espectro.
Estable (período activo durante un mínimo de 3 a 6 meses).
Homogéneo (concentración similar en todos los niveles de una solución).
Penetrante (de tensión superficial baja).
Soluble en agua, por lo que es útil para el lavado de piel, escaras, etc.
Soluble en grasas.
Compatible con otros productos químicos (jabón, cera, etc.).
Disponibilidad y buena relación costo-riesgo-beneficio.
Se denomina filtración al proceso unitario de separación de sólidos en una
suspensión por medio de un medio mecánico poroso, también llamados tamiz,
criba, cedazo o filtro. En una suspensión en un líquido mediante un medio
poroso, retiene los sólidos mayores del tamaño de la porosidad y permite el
paso del líquido y partículas de menor tamaño de la porosidad.
Generalmente al medio mecánico poroso usado para la separación mecánica
se le llama filtros, tamices, cedazos, criba, o popularmente e incorrectamente:
mallas o telas.
Generalmente se utiliza el término filtrar cuando nos referimos a la separación
mecánica de partículas de menor tamaño que coloidal, (colar o tamizar cuando
son partículas mayores), o que no se ven a simple vista.
Carbón activado o carbón activo es un término genérico que describe una
familia de adsorbentes carbonáceos altamente cristalinos y una porosidad
interna altamente desarrollada.
Existe una amplia variedad de productos de carbón activado que muestran
diferentes características, dependiendo del material de partida y la técnica
de activación usada en su producción.1
Es un material que se caracteriza por poseer una cantidad muy grande de
microporos (poros menores a 2 nanómetro de radio). A causa de su alta
microporosidad, el carbón puede poseer una superficie de 50 m²/g o más si
es activo, llegando a valores de más de 2500 m²/g.
El carbón activado se utiliza en la extracción de metales (v. gr. oro), la
purificación de agua potable (tanto para la potabilización a nivel público
como doméstico), en medicina veterinaria y medicina humana para casos de
intoxicación, en el tratamiento de aguas residuales, clarificación de jarabe de
azúcar, purificación de glicerina, en máscaras antigás, en filtros de
purificación y en controladores de emisiones de automóviles, entre otros
muchos usos.
La ingeniería sanitaria es la rama de la ingeniería dedicada básicamente al
saneamiento de los ámbitos en que se desarrolla la actividad humana. Se
vale para ello de los conocimientos que se imparten en disciplinas como la
hidráulica, la ingeniería química, la biología (particularmente la
microbiología), la física, la matemática, la mecánica, electromagnetismo, la
electromecánica, la Termodinámica, entre otras. Su campo se complementa
y se comparte en los últimos años con las tareas que afronta la ingeniería
ambiental, que extiende su actividad a los ambientes aéreos y edáficos.
El hombre posee la necesidad de vivir en sociedad. Esto trae como
consecuencia la formación de aglomeraciones humanas, las cuales traen
muchos problemas que se agudizan cuando la población se forma sin un
plan previo de ordenamiento. Entre los muchos problemas que traen las
aglomeraciones urbanas, las que más interesan a la Ingeniería Sanitaria, son
la aparición de enfermedades, en mayor cantidad, cuando no se cumplen
los requisitos fundamentales de la higiene. Los problemas higiénicos
producidos por las grandes urbanizaciones, que muchas veces se agudizan
por la presencia de los animales que nos rodean, se traducen en definitiva
en el deterioro del medio ambiente circundante, es decir, se produce lo que
comúnmente llamaríamos contaminación.
OSMOSIS
Se denomina membrana semipermeable a aquella estructura que contiene poros
o agujeros, al igual que cualquier filtro, de tamaño molecular. El tamaño de los
poros es tan minúsculo que deja pasar las moléculas pequeñas pero no las
grandes, normalmente del tamaño de micrómetros. Por ejemplo, deja pasar las
moléculas de agua, que son pequeñas, pero no las de azúcar, que son más
grandes. Si una membrana como la descrita separa un líquido en dos particiones,
una de agua pura y otra de agua con azúcar, suceden varias cosas, explicadas a
fines del siglo XIX por Jacobus Henricus van 't Hoff y Gibbs empleando conceptos
de potencial electroquímico y difusión simple, entendiendo que este último
fenómeno implica no sólo el movimiento al azar de las partículas hasta lograr la
homogénea distribución de las mismas y esto ocurre cuando las partículas que
vienen se equiparan con las que aleatoriamente van, sino el equilibrio de los
potenciales químicos de ambas particiones. Los potenciales químicos de los
componentes de una solución son menores que la suma del potencial de dichos
componentes cuando no están ligados en la solución. Este desequilibrio, que
está en relación directa con la osmolaridad de la solución, genera un flujo de
partículas solventes hacia la zona de menor potencial que se expresa como
presión osmótica mensurable en términos de presión atmosférica, por ejemplo:
"existe una presión osmótica de 50 atmósferas entre agua desalinizada y agua de
mar". El solvente fluirá hacia el soluto hasta equilibrar dicho potencial o hasta
que la presión hidrostática equilibre la presión osmótica.
SANEAMIENTO ECOLOGICO
El saneamiento ecológico, también conocido como ecosan o
eco-san, es un proceso de saneamiento que, en muchos casos,
evita la generación de aguas negras.
Los sistemas ecosan permiten la recuperación de nutrientes de
los residuos orgánicos originados de las heces y la orina
humana, para ser utilizados en beneficio de la agricultura;
contribuyendo así a conservar la fertilidad del suelo, asegurar la
seguridad alimentaria para las generaciones futuras, reducir al
mínimo la contaminación del agua y recuperar la bioenergía.
Aseguran que el agua se utiliza económicamente y se recicla de
manera segura en la mayor medida de lo posible para fines tales
como el riego o la recarga de acuíferos.1
Según Esrey et al. (2003) saneamiento ecológico puede definirse
como un sistema que:
Previene enfermedades y promueve la salud
Protege el medio ambiente y conserva el agua
Recupera y recicla los nutrientes y materia orgánica