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TRATADOS DE LAS

PASIONES DEL ALMA

ARTÍCULOS : XLIX ,L , LI.


ARTICULO XLIX
“ QUE NO BASTA LA FUERZA DEL ALMA SIN EL CONSENTIMIENTO DE LA
VERDAD “

Verdad es que hay muy pocos hombres tan débiles e irresolutos que no quieran
nada más que lo que su pasión les dicta. La mayor parte tienen juicios
determinados, por los cuales regulan una parte de sus actos; y aunque a veces
estos juicios sean falsos, y hasta fundados en algunas pasiones por las que la
voluntad se ha dejado antes vencer o seducir, sin embargo, como persiste en
seguirlos cuando la pasión que los produjo esté ausente, pueden ser considerados
como sus propias armas, y pensar que las almas son más fuertes o más débiles según
puedan más o menos seguir esos juicios y resistir a las pasiones presentes que les son
contrarias. Pero hay, sin embargo, una gran diferencia entre las resoluciones que
proceden de alguna falsa opinión y las que se apoyan únicamente en el
conocimiento de la verdad; si seguimos estas últimas estamos seguros de no sentir
nunca pesar ni arrepentimiento, mientras que siempre lo sentimos de haber seguido
las primeras cuando descubrimos el error.
ARTICULO L
“QUE NO HAY ALMA TAN DEBIL QUE NO PUEDA , SI ES BIEN CONDUCIDA ,ADQUIRIR UN PODER ABSOLUTO
SOBRE SUS PASIONES “
Y conviene aquí saber que, como queda dicho antes, aunque cada movimiento de la glándula parece haber
sido unido por la naturaleza de cada uno de nuestros pensamientos desde el comienzo de nuestra vida, se
pueden, sin embargo, unir a otros por hábito, como lo prueba la experiencia en las palabras que suscitan
movimientos en la glándula, las cuales, según lo establecido por la naturaleza, no presentan al alma más que su
sonido cuando son proferidas por la voz, o la figura de sus letras cuando están escritas, y que, sin embargo, por el
hábito adquirido al pensar en lo que significan cuando se ha oído su sonido o visto sus letras, hacen concebir este
significado más bien que la figura de sus letras o el sonido de sus sílabas. Conviene saber también que, aunque los
movimientos, tanto de la glándula como de los espíritus del cerebro, que presentan al alma ciertos objetos, vayan
naturalmente unidos a los que suscitan en ella ciertas pasiones, pueden no obstante, por hábito, separarse de
estos y unirse a otros muy diferentes, e incluso este hábito puede adquirirse por una sola acción y no requiere un
largo uso. Así, cuando se encuentra inesperadamente algo muy sucio en un manjar que se come con apetito, la
sorpresa de este encuentro puede cambiar de tal modo la disposición del cerebro que, en lo sucesivo, la vista de
este manjar nos cause siempre horror, aunque antes lo comiéramos con sumo gusto. Y lo mismo se puede
observar en los animales; pues aunque carezcan de razón y acaso de todo pensamiento, hay en ellos todos los
movimientos de los espíritus y de la glándula que suscitan en nosotros las pasiones, y en ellos sirven para mantener
y fortalecer, o no, como en nosotros, las pasiones, sino los movimientos de los nervios y de los músculos que
habitualmente las acompañan. Así, cuando un perro quiere una perdiz, tiende naturalmente a correr hacia ella; y
cuando oye disparar una escopeta, este ruido le incita naturalmente a huir; sin embargo, se adiestra a los perros
de caza de tal suerte que el ver una perdiz les hace detenerse, mientras que el ruido que oyen después, cuando
se dispara a la perdiz, les hace correr a buscarla. Ahora bien, es conveniente saber estas cosas para que cada
cual adquiera el valor de estudiar y vigilar sus pasiones; pues, si se puede, con un poco de industria, cambiar los
movimientos del cerebro en los animales desprovistos de razón, es evidente que mejor se puede conseguirlo en los
hombres y que incluso los que tienen las almas más débiles podrían adquirir un dominio muy absoluto sobre todas
sus pasiones sabiendo adiestrarlas y conducirlas.
ARTICULO LI
“CUÁLES SON LAS PRIMERAS CAUSAS DE LAS PASIONES”

DE LO DICHO HASTA AQUÍ, SE DEDUCE QUE LA ÚLTIMA Y MÁS PRÓXIMA CAUSA DE LAS
PASIONES DEL ALMA NO ES OTRA QUE LA AGITACIÓN CON QUE LOS ESPÍRITUS MUEVEN
LA PEQUEÑA GLÁNDULA QUE HAY EN MEDIO DEL CEREBRO. PERO NO BASTA ESTO
PARA PODER DISTINGUIRLAS UNAS DE OTRAS; HAY QUE BUSCAR SUS FUENTES, Y
EXAMINAR SUS PRIMERAS CAUSAS; AHORA BIEN, AUNQUE PUEDAN A VECES SER
PRODUCIDAS POR LA ACCIÓN DEL ALMA, QUE SE DETERMINA A CONCEBIR TALES O
CUALES OBJETOS, Y TAMBIÉN SOLAMENTE POR EL TEMPERAMENTO DE LOS CUERPOS O
POR LAS IMPRESIONES QUE SE ENCUENTRAN FORTUITAMENTE EN EL CEREBRO, COMO
OCURRE CUANDO NOS SENTIMOS TRISTES O ALEGRES SIN SABER POR QUÉ, NO
OBSTANTE, POR LO QUE QUEDA DICHO, PARECE QUE TODAS PUEDEN TAMBIÉN SER
SUSCITADAS POR LOS OBJETOS QUE MUEVEN LOS SENTIDOS, Y QUE ESTOS OBJETOS
SON SUS CAUSAS MÁS CORRIENTES Y PRINCIPALES; DE DONDE RESULTA QUE, PARA
ENCONTRARLAS TODAS, BASTA CONSIDERAR TODOS LOS EFECTOS DE LOS OBJETOS.